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CASOS

Este caso trata sobre un proceso de desalojo por ocupación precaria de un inmueble. Los demandantes alegaban ser los propietarios registrados del inmueble y que los demandados lo ocupaban de forma precaria. Los demandados alegaron falta de legitimidad de los demandantes para obrar. El Pleno Casatorio estableció como doctrina que para probar la propiedad en un proceso de desalojo por ocupación precaria basta con presentar la escritura pública o certificado de dominio, sin necesidad de inscribirlo en registros
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CASOS

Este caso trata sobre un proceso de desalojo por ocupación precaria de un inmueble. Los demandantes alegaban ser los propietarios registrados del inmueble y que los demandados lo ocupaban de forma precaria. Los demandados alegaron falta de legitimidad de los demandantes para obrar. El Pleno Casatorio estableció como doctrina que para probar la propiedad en un proceso de desalojo por ocupación precaria basta con presentar la escritura pública o certificado de dominio, sin necesidad de inscribirlo en registros
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CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

ANEXO DE CASOS
I NIVEL DE LA MAGISTRATURA

CURSO
“JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”
CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

UNIDAD I: LA RELACIÓN JURÍDICA REAL VERSUS


LA RELACIÓN JURÍDICA OBLIGATORIA

• CASO 1: SEGUNDO PLENO CASATORIO CIVIL


CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

Demandante: Rafael Agustín Lluncor Castellanos y Gladys Filomena


Lluncor Moloche

Demandados: Guillermo Cepeda Villareal; María Emilia Yzaga Pérez,


Guillermo Cepeda Yzaga; y otros

Materia: Prescripción adquisitiva de dominio

Vía procedimental: Proceso Abreviado

HECHOS
Los demandantes señalan que en el año 1943, entraron en posesión
del inmueble en litigio, en virtud de la posesión que le entregó María
Eugenia Ízaga de Pardo, fallecida, en reconocimiento de los servicios
laborales que les prestaba. En dicho inmueble nacieron sus hijos,
teniendo hasta la fecha la posesión del mismo, conduciéndolo como
propietario en forma continua, quieta, pacífica y de buena fe por
más de sesenta años, siendo el único patrimonio con el que cuenta,
habiendo realizado innovaciones al predio a raíz de la ampliación de
la calle. Teniendo en la actualidad un área total de 31.51 metros
cuadrados.
Aducen que los que aparecen como titulare registrales nunca lo han
ocupado, sino que en forma ladina y punible, los demandados Arbulú
Arbulú incluyeron el predio en litigio dentro de la propiedad signada
en la calle siete de enero.
Admitida la demanda se corre traslado a los demandados. Siendo
contestada por Jesús Arbulú, quien señala que los demandantes
saben que el bien materia de litigio tiene propietario y que carecen
de justo título, habiendo recibido los descendientes la propiedad de
dicho predio. Que es falso que los demandantes hayan ejercido
algún derecho sobre ese bien inmueble; que tienen mejor derecho de
propiedad sobre el inmueble por tener inscrito su propiedad con
mayor antigüedad y que los demandantes vienen ocupando el
inmueble por haber suscrito un contrato de arrendamiento con el
representante del señor Guillermo Cepeda Yzaga.
Se apersona Guillermo Cepeda Yzaga debidamente representado,
solicitando se declare infundada la demanda. Señalan que los
demandante poseen el inmueble a título de arrendatarios y no de
propietarios, por lo que no pueden adquirir la propiedad del bien vía
prescripción adquisitiva de dominio. Que los actuales propietarios son
los hermanos Guillermo, María, Emilia, María del Pilar y Rodrigo
Cepeda Yzaga, los que han ejercido el derecho sobre el inmueble,
habiendo obtenido la rectificación judicial del área del predio. Que el
año 1998 iniciaron un proceso de desalojo por falta de pago contra
los accionantes. Proceso que concluyó con una conciliación
CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

extrajudicial, al haber cancelado los recibos de alquiler hasta julio del


año 2001.

RESOLUCION DE PRIMERA INSTANCIA

El 01 de junio de 2006 se declaró infundada la demanda en virtud de


que lo actuado en el proceso acompañado de rectificación de área
(expediente 1457-2000) se aprecia que en la audiencia de pruebas el
ahora demandante reconoció que ocupaba el inmueble como
inquilino, que eso sucede desde hace 4 años, por lo que se concluyó
que no poseían como dueños, por lo que existe una relación de
poseedor mediato a inmediata. En relación a la demandante Gladys
Filomena Llúncar Moloche, que su condición de hija del
demandante, la convierte en una servidora de la posesión y como tal
no es poseedora y no puede adquirir un bien por prescripción.

RESOLUCIÓN DE SEGUNDA INSTANCIA

La sentencia fue apelada por la co demandante, la misma que fue


declarada nula, ordenando que el A quo emita nueva sentencia,
toda vez que en ella se había determinado que la apelante tenía la
condición de servidora de la posesión, situación que no fue expuesta
como fundamento de la contestación de la demanda ni fue fijado
como punto controvertido, por lo que se le imposibilito su defensa a
dicha imputación.
El juzgado de origen, el 30 de enero de 2007, expide una nueva
sentencia declarando infundada la demanda, al considerar que
quien ejerce realmente la posesión es su padre, el demandante y no
su hija, por haber vivido en el inmueble en calidad de hija, situación
que le impide adquirir el predio por prescripción adquisitiva de
dominio. Además, lo solicitado por los demandantes implicaría crear
la singular figura de dos poseedores en forma paralela y universal de
un mismo bien, ambos con derecho independientes, con la facultad
de iniciar cada cual por su lado procesos de prescripción, lo que
resultaría improcedente.

RECURSO DE CASACIÓN
La co demandante interpone recurso de casación contra la sentencia
de vista expedida el 25 de enero de 2008, por la primera Sala Civil de la
Corte Superior de Justicia de Lambayeque.
1. Contravención a las normas que garantizan el derecho a un debido
proceso: señala la impugnante que la recurrida infringe las reglas del
silogismo jurídico y de la inferencia, pues se ampara en una sentencia
de casación para establecer que la posesión debe ser exclusiva,
cuando ello no se verifica de las premisas del artículo 950 del Código
Civil; se usurpa la función del legislador al haber modificado dicho
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dispositivo legal introduciendo un requisito ajeno e incurre en ese


razonamiento al hacerlo depender de una sola ejecutoria que no es
doctrina jurisprudencial de acuerdo a los termino previstos por el
artículo 400 del Código Procesal Civil, por lo que el artículo 22 de la
Ley Orgánica del Poder Judicial no puede prevalecer sobre la
precitada norma
2. Interpretación errónea del artículo 950 del Código Civil: indica la
recurrente que el crearse un nuevo requisito legal, que implica una
restricción al derecho de prescribir y transgrede el principio
constitucional de no discriminación y vulnera por omisión el artículo
899 del Código Civil que confiere estatus de derecho sustantivo a la
coposesión según los comentarios de los juristas que cita y propone
como interpretación correcta, que el artículo 950 del citado cuerpo
sustantivo, señala que la posesión debe reunir tres caracteres:
continua, pacífica y pública y que no excluya del derecho de
prescribir un inmueble al coposeedor
3. Inaplicación de normas de derecho material: Manifiesta la
impugnante que se ha inaplicado el artículo 899 del Código Civil el
cual regula el instituto de la coposesión y representa la fuente
legitimadora de su derecho.

DE LA CONVOCATORIA AL PLENO CASATORIO


CONCLUSIONES

Estando a las consideraciones expuestas, estimamos que el recurso


de Casación es infundado al haberse dictado la sentencia de vista
de acuerdo a Derecho, por lo que:
1. No hay contravención a las normas que garantizan el debido
proceso conforme ha alegado la recurrente, consiguientemente
la resolución impugnada no adolece de motivación aparente
2. No es amparable la denuncia de interpretación errónea del
artículo 950 del Código Civil, ni tampoco inaplicación del artículo
899 del mismo código, puesto que en el primera caso si bien es
cierto ha existido una errónea interpretación de la norma judicial,
no obstante el fallo se ajusta a Derecho y en el segundo caso se
ha demostrado que la norma no resulta pertinente de aplicación
al caso materia de autos.
3. Este pleno casatorio considera necesario precisar que la correcta
interpretación del artículo 950 del Código Civil debe hacerse en el
sentido que nada obsta para que dos o más coposeedores
homogéneos puedan usucapir, puesto que el resultado sería una
copropiedad, figura que está prevista en nuestra legislación

FALLO
Declara infundado el recurso de casación interpuesto por doña
Gladys Filomena Lluncar Moloche, en consecuencia NO casaron la
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resolución de vista expedida por la Primera Sala Civil de


Lambayeque

ESTABLECE COMO DOCTRINA JURISPRUDENCIAL VINCULANTE LO


SIGUIENTE

La correcta interpretación del artículo 950 del Código Civil debe


hacerse en el sentido que nada obsta para que dos o más
coposeedores homogéneos puedan usucapir, puesto que de ver
amparada su pretensión devendrían en copropietarios, figura jurídica
que está prevista en nuestra legislación
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UNIDAD I: LA RELACIÓN JURÍDICA REAL VERSUS LA


RELACIÓN JURÍDICA OBLIGATORIA

• CASO 2: CUARTO PLENO CASATORIO


CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

Demandantes: Jorge Enrique Correa Panduro, César Arturo Correa


Panduro y Luis Miguel Correa Panduro

Demandados: Mirna Lizbeth Panduro Abarca y Euclides Vara Turco

Materia: Desalojo por ocupación precaria

Vía procedimental: Proceso Sumarísimo

HECHOS

Los demandantes interponen demanda la misma que la dirige contra


Mirna Lisbeth Panduro Abarca y Euclides Vara Turco para que se
ordene el desalojo por ocupación precaria del inmueble ubicado en
el Pucallpa.
El accionante manifiesta que sus poderdantes son propietarios de la
inmueble materia de reclamo, cuya titularidad tienen inscrita en los
Registros Públicos de la ciudad de Pucallpa, siendo que la
enumeración del bien fue otorgada por la Municipalidad provincial
de Coronel Portillo.
Que sus poderdantes han adquirido el bien inmueble, los
demandados tienen la condición de precarios, dado que antes fue
una casa familiar.
La demanda fue declarada inadmisible con el fin que se precise el
petitorio de la misma. Subsanada la demanda está es admitida y se
corre traslado a los demandados.
Miriam Lizbeth Panduro Abarca y Euclides Vara Turco, interponen
excepción de falta de legitimidad para obrar de los demandantes,
señalando que estos han dejado de ser propietarios del inmueble de
reclamo, por cuanto, a la fecha de interposición de la demanda, los
demandados poseen el bien por más de cuarenta años. Posesión
que se realiza de forma pacífica, pública y como propietarios, por lo
tanto ha operado la prescripción adquisitiva del inmueble.
Por otro lado, indican que los poderdantes del demandante no han
poseído nunca el inmueble, el cual perteneció a los padres de la
codemandada y de su hermana, quien es madre de los
poderdantes.
En la audiencia respectiva se declara infundada la excepción
deducida, y preguntadas que fueron las partes sobre dicha decisión,
estas manifestaron su conformidad con lo resuelto. Seguidamente se
declaró saneado el proceso y se admitieron los medios probatorios
ofrecidos por las partes.
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RESOLUCION DE PRIMERA INSTANCIA

El 15 de setiembre de 2010 se declaró fundada la demanda,


ordenándose el lanzamiento de los demandados del bien inmueble
materia de reclamo, una vez que haya quedada consentida o
ejecutoriada la sentencia.

RESOLUCIÓN DE SEGUNDA INSTANCIA

Los demandados interpusieron recurso de apelación alegando que


la demanda se sustentó en artículo 1699, 1700 y 1704 del Código Civil,
referidos a la conclusión del arrendamiento y que el Juez resolvió
aplicando dichas normas, incluyendo el artículo 1697 del mismo
código que no fue invocado por el accionante, con el fin de
dilucidar el fondo de la controversia. Asimismo, que la parte
accionante absolvió fuera de tiempo el traslado de la excepción
deducida, absolución que tampoco se les notificó. Finalmente,
argumentan que se debió hacer referencia al proceso de usucapión
que sobre el mismo inmueble siguen ante el mismo juzgado, el cual
también debió acumularse al proceso de desalojo.
La Sala Superior especializada en lo Civil y afines de Ucayali,
mediante sentencia de vista del 8 de abril de 2011, confirma la
alzada en todos sus extremos, precisando que la demanda debe
ampararse conforme a lo resuelto por el A quo, acotando que los
demandantes han acreditado haber obtenido la titularidad sobre el
bien materia de reclamo, al haber recibido en anticipo de legítima
de parte de la señora Nancy Panduro Abarca y que en lo que
concierne a la posesión a título de propietarios por usucapión que
alegan los demandados, se observa que los documentos que se
adjuntan, varios de ellos aparecen a nombre de terceros, por lo que
no habiéndose desvirtuado la precariedad de la posesión resulta
viable el desalojo.

RECURSO DE CASACIÓN
Se trata del recurso de casación interpuesto por Mirna Lizbeth Panduro
Abarca, contra la sentencia de vista expedida el 8 de abril de 2011, que
resuelve confirmar la sentencia apelada que declara fundada la
demanda de desalojo por ocupación precaria.
Infracción normativa de naturaleza procesal:
Infracción del inciso 3 del artículo 122 del Código Procesal Civil, puesta
que la demanda de desalojo por ocupación precaria se planteó
usando normas referidas a la conclusión del arrendamiento, no obstante
ello, la sentencia de primera instancia lejos de corregir ese error,
incrementó un artículo más, el 1697 del Código Civil referido a las
causales de resolución del arrendamiento, resultando claro que se ha
hecho uso indebido de una norma de derecho material, puesto que el
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caso versa sobre desalojo por ocupación precaria. Incluso que, sobre
ese punto, la resolución impugnada no hace ninguna referencia, pese a
que fue advertido en el recurso de apelación, por tal motivo la
sentencia no se encuentra debidamente motivada conforme lo dispone
el artículo 122, inciso 3, del Código Procesal Civil. Finalmente, señala la
recurrente, que si bien en la demanda se invocan artículos ajenos del
petitorio, el Juez en aplicación del principio iura novit curia, dispuesto
por el artículo VII del Título Preliminar del Código Civil, debió aplicar los
artículos 2, numeral 16 de la Constitución Política y 896, 923 y 950 del
referido Código Civil.
La infracción del inciso 3 del artículo 139 de la Constitución Política del
Estado, dado que durante el desarrollo del proceso no se ha respetado
el derecho de las partes, pues no se han cumplido los plazos respecto a
la deducción de la excepción de Falta de Legitimación para obrar,
pese a haber sido advertida esta omisión por la recurrente; así como
tampoco se le corrió traslado del escrito de absolución de la citada
excepción. Omisiones que, pese a haber sido denunciadas, ninguna de
las dos instancias han resuelto este punto de la controversia, lo que
atenta contra el derecho al debido proceso previsto en la norma
mencionada, toda vez que las resoluciones judiciales deben
pronunciarse sobre todos los puntos controvertidos, conforme señala el
artículo 122, inciso 4, del Código Procesal Civil.

DE LA CONVOCATORIA AL PLENO CASATORIO


El asunto a dilucidar en este proceso se centra en esclarecer si se ha
incurrido en un errado razonamiento al momento de fundamentar la
sentencia de mérito, que confirma la de primera instancia, la cual
declaró fundada la demanda de desalojo por ocupación precaria.
Para tal cometido se hace necesario tener como puntos de debate o
análisis las instituciones jurídicas vinculadas a la posesión y los títulos
legitimantes para alegar tal derecho. Esto en lo que concierne al
ámbito del derecho sustancial, en tanto que como cuestión procesal se
abordará el debido proceso, la tutela jurisdiccional efectiva y la
motivación de las resoluciones judiciales.
CONCLUSIONES
Estando a las consideraciones expuestas, estimamos que el recurso de
Casación es infundado al haberse dictado la sentencia de vista de
acuerdo a Derecho, por lo que:
No hay contravención al debido proceso conforme ha alegado la
recurrente, consiguientemente la resolución impugnada no adolece de
motivación aparente o defectuosa.
Por otro lado, todo lo analizado representa una evidente utilidad desde
el punto de vista de la uniformidad en la aplicación e interpretación de
las normas jurídicas, por cuanto se ha venido observando una serie de
interpretaciones sobre lo que debe entenderse respecto a la categoría
del ocupante precario, por lo que no uniformar dichos criterios
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implicaría dejar subsistente interpretaciones contradictorias, susceptibles


de reproducirse en casos posteriores, con evidente peligro para la
igualdad, la seguridad y certidumbre jurídicas.
Este Pleno Casatorio considera necesario precisar que la correcta
interpretación del artículo 911 del Código Civil, así como de los artículos
586 del Código Procesal Civil debe hacerse en el sentido que se ha
dejado sentado en los numerales precedentes. Reiterándose que los
mismos no son numerus clausus sino que se han establecido en atención
a los casos recurrentes que se presentan en la judicatura y que han
suscitado mayores discrepancias en los diferentes niveles judiciales.
FALLO:
Declara por unanimidad, infundado el recurso de casación interpuesto
por Mirna Lizbeth Panduro Abarca; en consecuencia, no Casaron las
resolución de vista.
Por mayoría se establece como doctrina jurisprudencial vinculante lo
siguiente:
1. Una persona tendrá la condición de precaria cuando ocupe un
inmueble ajeno sin pago de renta y sin título para ello, o cuando
dicho título no genere ningún efecto de protección para quien no
ostente, frente al reclamante, por haberse extinguido el mismo.
2. Cuando se hace alusión a la carencia de título o al fenecimiento
del mismo, no se está refiriendo al documento que haga alusión
exclusiva al título de propiedad, sino cualquier acto jurídico que le
autorice a la parte demandada a ejercer la posesión del bien,
puesto que el derecho en disputa no será la propiedad sino el
derecho a poseer.
3. Interpretar el artículo 585 del Código Procesal Civil, en el sentido
que por restitución del bien se debe entender como entrega de
la posesión que protege el artículo 911 del Código Civil, para
garantizar al sujeto a quien corresponda dicho derecho a ejercer
el pleno disfrute del mismo, independientemente si es que es
propietario o no.
4. Establecer, conforme al artículo 586 del Código Procesal Civil, que
el sujeto que goza de legitimación para obrar activa no sólo
puede ser el propietario, sino también, el administrador y todo
aquel que se considere tener derecho a la restitución de un
predio. Por otra parte, en lo que atañe a la legitimación para
obrar pasiva se debe comprender dentro de esa situación a todo
aquel que ocupa el bien sin acreditar su derecho a permanecer
en el disfrute de la posesión, porque nunca lo tuvo o el que tenía
feneció.
5. Se consideran como supuestos de posesión precaria a los
siguientes:
5.1. Los casos de resolución extrajudicial de un contrato,
conforme a lo dispuesto por los artículos 1429 y 1430 del
Código Civil. En estos casos se da el supuesto de posesión
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precaria por haber fenecido el título que habilitaba al


demandado para seguir poseyendo el inmueble. Para ello,
bastará que el Juez, que conoce del proceso de desalojo
verifique el cumplimiento de la formalidad de resolución
prevista por la ley o el contrato, sin decidir la validez de las
condiciones por las que se dio esa resolución.
Excepcionalmente si el Juez advierte que los hechos revisten
mayor complejidad, podrá resolver declarando la
infundabilidad de la demanda, mas no así la improcedencia.
5.2. Será caso de título de posesión fenecido, cuando se
presente el supuesto previsto por el artículo 1704 del Código
Civil, puesto que con el requerimiento de la devolución del
inmueble se pone de manifiesto la voluntad del arrendador
de poner fin al contrato. No constituirá un caso de título
fenecido el supuesto contemplado por el artículo 1700 del
Código Civil, dado que el solo vencimiento del contrato de
arrendamiento no resuelve el contrato sino que, por imperio
de la ley, se asuma la continuación del mismo hasta que el
arrendador le requiera la devolución del bien. Dada esta
condición, recién se puede asumir que el poseedor ha
pasado a constituirse en poseedor precario por fenecimiento
de su título.
5.3. Si en el trámite de un proceso de desalojo, el juez advierte la
invalidez absoluta y evidente del título posesorio, conforme lo
prevé el artículo 220 del Código Civil, sólo analizará dicha
situación en la parte considerativa de la sentencia –sobre la
nulidad manifiesta del negocio jurídico- y declarará fundada
o infundada la demanda únicamente sobre el desalojo,
dependiendo de cuál de los títulos presentados por las partes
es el que adolece de nulidad manifiesta.
5.4. La enajenación de un bien arrendado, cuyo contrato no
estuviera inscrito en los registros públicos, convierte en
precario al arrendatario, respecto del nuevo dueño, salvo
que el adquiriente se hubiera comprometido a respetarlo,
conforme a lo dispuesto por el artículo 1708 del Código Civil
5.5. Cuando el demandado afirme haber realizado edificaciones
o modificaciones sobre el predio materia de desalojo –que
sea de buena o mala fe- no justifica que se declare la
improcedencia de la demanda, bajo el sustento de que
previamente deben ser discutidos dichos derechos en otro
proceso. Por el contrario, lo único que debe verificarse es si el
demandante tiene derecho o no a disfrutar de la posesión
que invoca, dejándose a salvo el derecho del demandado a
reclamar en otro proceso lo que considere pertinente.
5.6. La mera alegación del demandado, en el sentido de haber
adquirido el bien por usucapión, no basta para desestimar la
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pretensión de desalojo ni declarar la improcedencia de la


demanda, correspondiendo al Juez del desalojo valorar las
pruebas en las cuales sustenta el demandado su derecho
invocado, sin que ello implique que está facultado para
decidir sobre la usucapión. Siendo así, se limitará a establecer
si ha surgido en él la convicción de declarar el derecho de
poseer a favor del demandante. De declararse fundada la
demanda de desalojo por precario, en nada afecta lo que
se vaya a decidir en otro proceso donde se tramite la
pretensión de usucapión, puesto que el usucapiente tendrá
expedito su derecho para solicitar la inejecución del
mandato de desalojo o en todo cado para solicitar la
devolución del inmueble.
6. En todos los casos descritos, el Juez del proceso no podrá expedir
una sentencia inhibitoria, sino que deberá pronunciarse sobre el
fondo de la materia controvertida, en el sentido que corresponda,
conforme a los hechos y la valoración de las pruebas aportadas.
7. En lo que concierne a lo dispuesto por el artículo 601 del Código
Procesal Civil, cuando ya ha prescrito el plazo para interponer la
pretensión interdictal, el accionante no podrá optar por recurrir al
desalojo para lograr la recuperación del bien
8. Ordenaron la publicación de la presente sentencia en el Diario
Oficial El Peruano, teniendo efectos vinculantes para todos los
órganos jurisdiccionales de la República a partir del día siguiente
de su difusión
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UNIDAD I: LA RELACIÓN JURÍDICA REAL VERSUS LA


RELACIÓN JURÍDICA OBLIGATORIA

• CASO 3: SÉTIMO PLENO CASATORIO


CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

Demandante: Miriam Ivonne Hermida Clavijo. Representada por: Gloria


Esther Hermida Clavijo

Demandados: Jesús Esther Tambini Miranda, Desarrollos Siglo XXI


Sociedad Anónima Abierta

Materia: Tercería de Propiedad

Vía Procedimental: Abreviado

HECHOS

Mediante escrito de fojas 37, subsanado a fojas 87, Gloria Esther


Hermida Clavijo, en representación de Miriam Ivonne Hermida Clavijo
interpone demanda de tercería de propiedad contra Jesús Esther
Tambini Miranda y Desarrollos Siglo XXI Sociedad Anónima Abierta
solicitando se deje sin efecto la medida cautelar ordenada sobre los
bienes de su propiedad. La actora argumenta en su demanda lo
siguiente:
Refiere que con fecha 26 de mayo de 2004 suscribió con la demandada
Desarrollos Siglo XXI Sociedad Anónima Abierta una minuta de
compraventa por la que adquirió el Departamento N° 202 y el
estacionamiento N° 202 (Segundo Edificio) Gran Mansión Monticello de
la Manzana H, Lote 6-8, del Condominio Residencial Isla Cerdeña,
Distrito de Lurín, Provincia y Departamento de Lima, inscrito en las
Partidas N° 12169166 y N° 12169170 del Registro de la Propiedad
Inmueble de Lima.
Agrega que como su representada reside en Italia, la compraventa fue
elevada a Escritura Pública recién el 12 de octubre de 2011, mediante
una aclaración y ratificación de compraventa e inserto de la minuta de
compraventa del 26 de mayo de 2004, inscribiéndose el título de
propiedad en el Registro de la Propiedad Inmueble, el 03 de mayo de
2012.
Añade que con posterioridad a dicha venta, la codemandada Jesús
Esther Tambini Miranda interpuso una demanda de indemnización
contra Desarrollos Siglo XXI Sociedad Anónima Abierta, y en dicho
proceso por Resolución N° 02 de fecha 22 de diciembre de 2011, el
Primer Juzgado Especializado en lo Civil de la Corte Superior de Justicia
de Lima trabó embargo sobre los inmuebles materia de litis consignando
como propietario a Desarrollos Siglo XXI Sociedad Anónima Abierta,
título presentado el 10 de febrero de 2012.
Invoca como fundamento de derecho de su demanda los artículos 424,
533, 534 y 535 del Código Procesal Civil.
Mediante resolución obrante a fojas 89 se admite a trámite la demanda,
corriéndosele traslado a la parte demandada por el plazo de ley.
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Por escrito que obra a fojas 141, la demandada Jesús Esther Tambini
Miranda contesta la demanda señalando que la minuta de fecha 26 de
mayo de 2004 no ha sido certificada por Notario Público, no es un
documento de fecha cierta y que el embargo fue ejecutado con
anterioridad a la inscripción de la compraventa de la demandante.
Mediante resolución obrante a fojas 153 se declara rebelde a la
demandada Desarrollos Siglo XXII Sociedad Anónima Abierta, se
declara saneado el proceso y la existencia de una relación jurídica
procesal válida.
Por resolución que obra a fojas 222 se fijan los puntos controvertidos, se
califican los medios probatorios ofrecidos por las partes y se decreta el
juzgamiento anticipado del proceso.

RESOLUCION DE PRIMERA INSTANCIA

A fojas 234 se emite sentencia de primera instancia contenida en la


Resolución N° 11 de fecha 27 de diciembre de 2013, en la que se
declara FUNDADA la demanda. Los principales argumentos fueron los
Siguientes:
La escritura pública de fecha 26 de octubre de 2011 es un documento
público y por ende de fecha cierta desde que fue otorgada ante
notario público, de conformidad con el artículo 235 inciso 2 del Código
Procesal Civil.
De la copia literal de fojas 29 se advierte que por Resolución N° 02 de
fecha 22 de diciembre de 2011 se ha ordenado inscribir un embargo en
forma de inscripción hasta por la suma de $21,500.oo dólares
americanos sobre el inmueble denominado Gran Mansión H-6/8-II N°
202, Unidad Inmobiliaria N° 04, Segundo Piso, Lote 6, 7 y 8 de la Manzana
H, Urbanización Residencial Isla de San Pedro Etapa I – Isla Cerdeña,
Lurín, inscribiéndose el embargo en el asiento D00003 de la Partida N°
12169166 del Registro de la Propiedad Inmueble de Lima, con fecha 05
de marzo de 2012.
De la copia literal de fojas 31 se advierte que por Resolución N° 02 de
fecha 22 de diciembre de 2011 se ha ordenado inscribir un embargo en
forma de inscripción hasta por la suma de $21,500.oo dólares
americanos sobre el inmueble denominado Gran Mansión H-6/8-II N°
202, Unidad Inmobiliaria N° 07, Primer Piso, Lote 6, 7 y 8 de la Manzana H,
Urbanización Residencial Isla de San Pedro Etapa I – Isla Cerdeña, Lurín
Por lo tanto, la compraventa de la demandante es de fecha cierta
anterior a la ejecución de la medida cautelar.
En tal virtud, resulta evidente que al momento de ejecutarse la medida
cautelar, los inmuebles sub litis no eran propiedad de la deudora
demandada Desarrollos Siglo XXI Sociedad Anónima Abierta sino de la
demandante tercerista Miriam Ivonne Hermida Clavijo.
Siendo así, el inmueble sub litis no debe responder por la obligación de
la emplazada Desarrollos Siglo XXI Sociedad Anónima Abierta, siendo
CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

procedente el levantamiento de la medida cautelar decretada, por lo


que la demanda de tercería de propiedad resulta amparable.
Mediante Resolución N° 11 de fecha 10 de septiembre de 2014, la
Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, resuelve
confirmar la sentencia de fecha 27 de diciembre de 2013 que declara
fundada la demanda de fojas 37 a 42, subsanada de fojas 87 a 88; en
consecuencia, ordena el levantamiento de la medida cautelar de
embargo en forma de inscripción hasta por la suma de $21,500.oo
dólares americanos, sobre los inmuebles denominados Gran Mansión H-
6/8-II N° 202, Unidad Inmobiliaria N° 04, Segundo Piso, Lote 6, 7 y 8 de la
Manzana H, Urbanización Residencial Isla de San Pedro Etapa I – Isla
Cerdeña, Lurín; y Gran Mansión H-6/8-II N° 202, Unidad Inmobiliaria N° 07,
Primer Piso, Lote 6, 7 y 8 de la Manzana H, Urbanización Residencial Isla
de San Pedro Etapa I – Isla Cerdeña, Lurín, inscritos en los asientos D0003
de las Partidas N° 12169166 y 12169170 del Registro de la Propiedad
inmueble de Lima, recaídos en el Expediente N° 34921-2008 seguido
ante el Primer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima; empleando los
siguientes fundamentos:
Según la interpretación del artículo 949 del Código Civil, la transferencia
de propiedad en nuestro sistema opera extra registralmente, es decir,
con la sola creación de la relación obligatoria de las partes, la que
nace con el contrato de compraventa; en este caso, la minuta de del
Registro de la Propiedad Inmueble de Lima, con fecha 05 de marzo de
2012.
De la copia literal de fojas 31 se advierte que por Resolución N° 02 de
fecha 22 de diciembre de 2011 se ha ordenado inscribir un embargo en
forma de inscripción hasta por la suma de $21,500.oo dólares
americanos sobre el inmueble denominado Gran Mansión H-6/8-II N°
202, Unidad Inmobiliaria N° 07, Primer Piso, Lote 6, 7 y 8 de la Manzana H,
Urbanización Residencial Isla de San Pedro Etapa I – Isla Cerdeña, Lurín
Por lo tanto, la compraventa de la demandante es de fecha cierta
anterior a la ejecución de la medida cautelar. 1.6.5 En tal virtud, resulta
evidente que al momento de ejecutarse la medida cautelar, los
inmuebles sub litis no eran propiedad de la deudora demandada
Desarrollos Siglo XXI Sociedad Anónima Abierta sino de la demandante
tercerista Miriam Ivonne Hermida Clavijo.
Siendo así, el inmueble sub litis no debe responder por la obligación de
la emplazada Desarrollos Siglo XXI Sociedad Anónima Abierta, siendo
procedente el levantamiento de la medida cautelar decretada, por lo
que la demanda de tercería de propiedad resulta amparable.

RESOLUCIÓN DE SEGUNDA INSTANCIA

Mediante Resolución N° 11 de fecha 10 de septiembre de 2014, la


Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, resuelve
confirmar la sentencia de fecha 27 de diciembre de 2013 que declara
CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

fundada la demanda de fojas 37 a 42, subsanada de fojas 87 a 88; en


consecuencia, ordena el levantamiento de la medida cautelar de
embargo en forma de inscripción hasta por la suma de $21,500.oo
dólares americanos, sobre los inmuebles denominados Gran Mansión H-
6/8-II N° 202, Unidad Inmobiliaria N° 04, Segundo Piso, Lote 6, 7 y 8 de la
Manzana H, Urbanización Residencial Isla de San Pedro Etapa I – Isla
Cerdeña, Lurín; y Gran Mansión H-6/8-II N° 202, Unidad Inmobiliaria N° 07,
Primer Piso, Lote 6, 7 y 8 de la Manzana H, Urbanización Residencial Isla
de San Pedro Etapa I – Isla Cerdeña, Lurín, inscritos en los asientos D0003
de las Partidas N° 12169166 y 12169170 del Registro de la Propiedad
inmueble de Lima, recaídos en el Expediente N° 34921-2008 seguido
ante el Primer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima; empleando los
siguientes fundamentos:
Según la interpretación del artículo 949 del Código Civil, la transferencia
de propiedad en nuestro sistema opera extra registralmente, es decir,
con la sola creación de la relación obligatoria de las partes, la que
nace con el contrato de compraventa; en este caso, la minuta de
compraventa de fecha 26 de mayo de 2004 respaldada con las copias
de las letras de cambio que acreditan el pago mensual, el impuesto
predial pagado el 24 de agosto de 2005 y el impuesto del alcabala
pagado el 31 de agosto de 2005, que acreditan no solo el acuerdo de
voluntades respecto del bien que se enajenó y al precio y convierte a la
tercerista en propietaria del inmueble, sin que sea necesario que el A
quo así lo declare; además acreditan que se encuentra en posesión y
es anterior al embargo trabado en forma de inscripción sobre el
inmueble de propiedad de la tercerista y no de la ejecutada Desarrollos
Siglo XXI Sociedad Anónima Abierta, en consecuencia, la referida
minuta de compraventa otorga a la tercerista un derecho real y resulta
oponible al embargo trabado en virtud al crédito de Jesús Esther
Tambini Miranda (demandada) por su acreencia contra la ejecutada
Desarrollos Siglo XXI Sociedad Anónima Abierta, en la cual la tercerista,
no es parte de la obligación demandada.
En consecuencia, el artículo 2016 del Código Civil no es aplicable, al
caso concreto, puesto que un derecho de crédito (derecho personal),
no resulta oponible al derecho de propiedad de la tercerista (derecho
real), no obstante no encontrarse inscrito con anterioridad a su
acreencia; cabe resaltar que nuestro Código Civil ha adoptado el
sistema espiritualista francés, por el cual, la sola voluntad de las partes,
contenida en el acto jurídico creador de la relación obligatoria, resulta
suficiente para producir un efecto traslativo de la propiedad.
Siendo objeto de la tercería de propiedad, levantar el embargo
trabado en forma de inscripción sobre el inmueble de la tercerista que
al tiempo de ejecutarse la medida cautelar en forma de inscripción, ya
era de propiedad de Miriam Ivonne Hermida Clavijo y no de la
ejecutada Desarrollos Siglo XXI Sociedad Anónima Abierta; por tanto, se
concluye que el contrato de compraventa del inmueble sub litis,
otorgado a favor de la tercerista con fecha 26 de mayo de 2004 con los
CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

demás documentos ya citados, acredita ser de fecha cierta y anterior a


la fecha en que se trabó la medida de embargo en forma de
inscripción; y como tal resulta oponible al derecho de crédito.
Contra dicha resolución de vista la codemandada Jesús Esther Tambini
Miranda interpone recurso de casación con fecha 29 de octubre de
2014; sustenta su recurso en los siguientes argumentos:

RECURSO DE CASACIÓN
La recurrente en su recurso de casación manifiesta que se han infringido
los artículos 2012, 2013 y 2022 del Código Civil.
Por auto calificatorio del recurso de casación de fecha 10 de diciembre
de 2014, la Sala Civil Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la
República resuelve declarar procedente el recurso de casación
interpuesto por la codemandada Jesús Esther Tambini Miranda, por la
infracción normativa de los artículos 2012, 2013 y 2022 del Código Civil.
Mediante auto de fecha 11 de junio de 2015, la Sala Civil Permanente
de la Corte Suprema de Justicia de la República resuelve convocara los
integrantes de las Salas Civiles Permanente y Transitoria de la Corte
Suprema de Justicia de la República para el Pleno Casatorio que se
realizará el día 17 de julio del año en curso, a horas 10:00 a.m., en la Sala
de Juramentos, ubicada en el segundo piso del Palacio Nacional de
Justicia.

La justificación del Pleno Casatorio y delimitación de la cuestión jurídica


que habrá que dilucidar.
La presente sentencia del Pleno Casatorio Civil tiene como objeto
dilucidar el problema o cuestión de fondo de los procesos de tercería
de propiedad. Así se advirtió en la resolución de convocatoria expedida
por la Sala Civil Permanente de esta Corte Suprema, con fecha 11 de
junio de 2015, en la cual se precisó lo siguiente: “(…) se ha advertido
que, de forma continua y reiterada, los diversos órganos jurisdiccionales
del país, incluidas las salas civiles de este Supremo Tribunal, que se
avocan al conocimiento de procesos de tercería de propiedad, están
resolviendo, específicamente en lo concerniente a la aplicación de la
última parte del artículo 2022 del Código Civil, con criterios distintos y
hasta contradictorios, referidos a si debe o no primar o imponerse la
propiedad no inscrita frente al embargo inscrito”. Habrá que precisar,
entonces, que se habrá de hacer referencia a procesos de tercería de
propiedad que implican bienes inmuebles inscritos en el Registro Público.
En efecto, con frecuencia ocurre que, de un lado, se traba embargo
sobre un bien que figura inscrito a nombre del deudor demandado y,
de otro lado, un tercero, que alega ser el propietario pero en virtud de
una adquisición que no inscribió, plantea una tercería de propiedad
para levantar aquel embargo. La doctrina ha planteado esta situación
en los siguientes términos:
Se ha sostenido que la cuestión de fondo en los procesos de tercería de
propiedad no es la probanza del derecho no inscrito que alega el
CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

demandante, sino fundamentalmente si ese derecho, de haberlo, es o


no oponible al acreedor ejecutante que ha inscrito un embargo a su
favor, es decir una cuestión de derecho sustantivo, antes que de
derecho procesal
Se ha afirmado, en este sentido también, que el problema de derecho
sustantivo involucrado en la tercería excluyente de dominio sobre
bienes inscritos, bien puede ser resumido en la siguiente pregunta que
refleja un conflicto de derechos: “¿Qué debe prevalecer en caso de
conflicto, el embargo inscrito o la propiedad no inscrita?
También se ha planteado la cuestión bajo un enfoque de oponibilidad
de derechos, cuando se ha aseverado que “uno de los temas más
conflictivos en sede judicial se produce cuando un acreedor traba
embargo judicial sobre un inmueble que en el registro aparece todavía
a nombre de su deudor, pero que en la realidad jurídica ya fue
transferido a un tercero, aunque este no ha inscrito su derecho. En tal
caso nos encontramos ante dos posibilidades contrapuestas: la del
acreedor que desea ejecutar el bien, aun cuando la propiedad ya se
ha transmitido y él ignora esa circunstancia; y en el otro extremo se
encuentra el propietario que no inscribió, pero cuenta con título en
documento fehaciente de fecha anterior, por lo que se niega a perder
su derecho a consecuencia de una deuda ajena
La falta de uniformidad de criterios en las diferentes instancias judiciales
ha sido destacada por la doctrina también. Así, ya en la década
pasada se decía que “es una vieja discusión la que hoy nos ocupa.
Existen posiciones contrarias a nivel de la Corte Suprema, pues una de
las Salas le da preferencia al embargo inscrito, mientras que la otra lo
hace, en línea con la ejecutoria comentada, a la propiedad no inscrita,
situación que, por cierto, bien amerita la convocatoria a un Pleno
Casatorio. De igual manera, se ha sostenido que la resolución de la
cuestión de fondo de la tercería de propiedad es “un problema
arduamente debatido, donde la doctrina y las decisiones de nuestra
Corte Suprema no se muestran uniformes, debido a la oscuridad del
texto de la última parte del artículo 2022 del Código Civil”5. En sentido
análogo, se ha afirmado que “desde la vigencia del Código Civil de
1984 la solución jurisprudencial fue durante muchos años uniforme, y se
basó siempre en el artículo 2022, 2º párrafo del Código Civil. De esta
manera se entendió que el título de propiedad anterior, aún no inscrito,
permitía levantar los embargos inscritos. Puede decirse que la
jurisprudencia en este sentido es mayoritaria. No obstante, hace pocos
años se empezó a cuestionar esta interpretación por cuanto se dijo que
la primacía debía tenerla el registro, en vista de que el título de
propiedad no inscrito es insuficiente para oponerse a un embargo
inscrito
Más recientemente, respecto a la segunda parte del artículo 2022 del
Código Civil, se ha dicho que “esta norma no tiene una interpretación
uniforme en la doctrina ni en la jurisprudencia (…) El problema es más
grave porque la discrepancia de opiniones ha sido llevada al Poder
CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

Judicial y existen un sinnúmero de resoluciones en un sentido y en otro.


Es decir, sobre un problema tan importante no existe predictibilidad.
Considerando que el Pleno Casatorio Civil, contemplado en el artículo
400 del Código Procesal Civil, se debe enmarcar dentro del proceso de
uniformización de la jurisprudencia, que es un objetivo fundamental del
recurso de casación tal como lo dispone el artículo 384 del Código
Procesal Civil, la convocatoria a este Pleno Casatorio se encuentra
justificada. Resulta oportuno recordar que la figura de la casación, y por
ende su función de uniformización explicitada por la ley, tienen también
un respaldo constitucional, contemplado en el artículo 141 de la
Constitución8.En este sentido, se ha sostenido enfáticamente que “no
solo la casación se orienta única y exclusivamente al ejercicio de una
función nomofiláctica de defensa y conservación del ordenamiento
jurídico, sino que además busca la unificación de la jurisprudencia
nacional por la Corte Suprema de Justicia (ver el artículo 384 del CPC).
Sobre el particular, SERRA DOMÍNGUEZ considera que la finalidad
esencial de la casación es la unificación de la jurisprudencia y que las
demás finalidades son secundarias.
Y esta necesidad de uniformización jurisprudencial se funda en los
principios de certeza y seguridad jurídica, que indudablemente inspiran
nuestro ordenamiento jurídico. En el presente caso, resulta que no existe
uniformidad en torno a la interpretación de la segunda parte del
artículo 2022 del Código Civil.
Existen básicamente dos interpretaciones en sede judicial, cada una de
las cuales conduce a resultados diferentes al momento de emitir
sentencia en los procesos de tercería de propiedad que involucra
bienes inscritos. En la resolución de convocatoria a este VII Pleno
Casatorio Civil, se hizo referencia a las siguientes sentencias emitidas por
esta Suprema Corte:

Primero. Declararon INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por


la codemandada Jesús Esther Tambini Miranda y, en consecuencia, NO
CASARON la sentencia de vista expedida por la Quinta Sala Civil de la
Corte Superior de Justicia de Lima que resuelve confirmar la sentencia
de primera instancia de fecha 27 de diciembre de 2013 que declara
fundada la demanda.

Segundo. Asimismo, declara que CONSTITUYEN PRECEDENTE JUDICIAL


VINCULANTE las siguientes reglas:
1. En los procesos de tercería de propiedad que involucren bienes
inscritos, debe considerarse, de conformidad con lo dispuesto en la
segunda parte del artículo 2022 del Código Civil, en concordancia con
los artículos 949 y 1219 inciso 1° del mismo cuerpo legal, que el derecho
de propiedad del tercerista es oponible al derecho del acreedor
embargante, siempre que dicho derecho real quede acreditado
mediante documento de fecha cierta más antigua que la inscripción
del embargo respectivo.
CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

2. El Juez de Primera Instancia, de oficio, una vez que sea admitida la


demanda, deberá velar por la legalidad de la certificación de la fecha
cierta del documento que presente el tercerista. Para tal fin, podrá
oficiar al notario, juez y/o funcionario que haya emitido tal certificación,
a efectos de que informe sobre la autenticidad o falsedad de la misma.
3. En caso de que el notario, juez o funcionario correspondiente no
reconozca la autenticidad de la certificación que se le atribuye en el
documento presentado por el tercerista, la demanda deberá ser
declarada INFUNDADA, debiéndose expedir las copias certificadas
correspondientes al Ministerio Público, para que este actúe conforme a
sus atribuciones.
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UNIDAD II: EL SUJETO DE DERECHO Y LA VALIDEZ E


INEFICACIA DEL NEGOCIO JURÍDICO

 CASO 1: QUINTO PLENO CASATORIO


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PARTES INVOLUCRADAS
Demandante: Rodrigo Sánchez de la Cruz
Demandado: Asociación de Vivienda Chillón. Homero Castilla Alva
Materia: Nulidad de acto jurídico
Vía procedimental: conocimiento
HECHOS
El 16 de mayo de 2006, Rodrigo Sánchez de la Cruz interpone demanda ante el Juzgado
Mixto de Puente Piedra de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte, la misma que
fue calificada y admitida a trámite en la vía de proceso de conocimiento conforme al
Código Procesal Civil, solicitando como pretensión principal: la nulidad por las
causales de falta de manifestación de voluntad del agente y adolecer de simulación
absoluta respecto del acto jurídico contenido en el Acta de Asamblea General
Extraordinaria de Asociados de fecha 10 de octubre de 2004, referida al nombramiento
del Comité Eleccionario que nombra como Presidente del Consejo Directivo a Homero
Castillo Alva y 09 personas componentes del mismo cuerpo Directivo para el período
2004 a 2007; plantea como pretensiones accesorias:
a) se declare la nulidad del acto jurídico contenido en el Acta de Asamblea General
Extraordinaria de fecha
02 de octubre de 2005, referida a la aprobación del otorgamiento de los más amplios
poderes y facultades especiales a favor de Homero Castillo Alva y b) se declare la
nulidad de los asientos registrales de los citados actos jurídicos, inscritos en la Partida
Nº01975773 del Registro de Personas Jurídicas de Lima. La parte demandante agrega
que es socio de la Asociación de Vivienda Chillón según el acta de entrega de posesión
de lote, la cancelación de fecha 06 de septiembre de 1996 y los contratos de
compraventa; anota que en el mes de marzo de 2005 tomó conocimiento que el
codemandado Homero Castillo Alva había inscrito una Junta Directiva en forma
fraudulenta y que convocó a los asociados para la realización de la Asamblea General
Extraordinaria de Asociados de fecha 10 de octubre de 2004, señalándose que se había
designado a Ricardo Palencia Torres como Presidente del Comité Electoral que llevó
cabo el proceso eleccionario; sin embargo, refiere, que ello deviene en un acto
fraudulento e ilegal por cuanto no han participado en las citadas Asambleas la gran
mayoría de los asociados que se mencionan en las referidas actas, incurriendo dichos
actos en falta de manifestación de voluntad, acarreando la nulidad del acto jurídico
objeto de la demanda; asimismo, sostiene, que dichas Asambleas no fueron convocadas
bajo las normas estatutarias de la Asociación, sustentándose la inscripción en simples
declaraciones juradas emitidas por el codemandado Homero Castillo Alva en calidad de
Presidente de la citada persona jurídica no lucrativa. Admitida la demanda se corrió
traslado a la demandada.

La Asociación de Vivienda Chillón contesta la demanda manifestando que el acto


jurídico cuestionado cuenta con todos los requisitos para su validez de conformidad con
el artículo 140 del Código Civil, precisando que a la Asamblea General asistieron 300
asociados y en la misma se adoptaron los acuerdos que son impugnados por el
demandante; el objeto de dicha Asamblea fue tratar lo referido al nombramiento del
Comité Electoral y la elección del Consejo Directivo para el período 2004 a 2007;
sostiene que la Asamblea se llevó cabo conforme a ley, el Presidente realizó la
convocatoria mediante publicación en el Diario Oficial quedando instalada ésta con el
número de miembros previsto en los artículos 87 del Código Civil y 23 de los estatutos
de la Asociación, aprobándose los acuerdos por la mayoría de los asistentes,
CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

 
 
inscribiéndose éstos en los Registros Públicos. Resalta que la persona jurídica no
lucrativa está conformada por 930 socios, el 90% está conforme con la Junta Directiva,
por lo que la voluntad unilateral del demandante no puede privilegiarse en oposición a
los acuerdos válidamente adoptados por la mayoría en la Asamblea General, celebrados
con la convocatoria, quórum de asistencia y aviso de publicidad en el Diario Oficial,
respectivamente. Refiere que su derecho de oposición debió constar en el acta
respectiva en caso hubiera asistido y en su defecto contaba con 60 días para hacerlo
valer judicialmente, por lo que la demanda resulta improcedente. Finalmente anota que
no se acredita la inasistencia de los 121 socios que se indican en la demanda, no existe
coherencia en su petitorio, no es requisito de la convocatoria a la Asamblea la
notificación personal, bastando la publicación en el Diario oficial, las publicaciones en
el local y los llamados por megáfono; respecto de la causal de simulación deducida en
autos agrega que el accionante se limita a resulta arreglado a ley.

Por resolución de folios 151, se declaró la rebeldía del codemandado Homero Castillo
Alva, quien no contestó la demanda pese a estar notificado de la misma.

RESOLUCION DE PRIMERA INSTANCIA


El 25 de julio del 2011, el Juzgado Civil de Puente Piedra de la Corte Superior de
Justicia de Lima Norte declara fundada la demanda, en consecuencia nulas las Actas de
Asamblea General Extraordinaria de Asociados de fechas 10 de octubre de 2004 y 02 de
octubre de 2005, ordenándose la cancelación de las inscripciones registrales de las
mismas. Se ha establecido en esta sentencia que en el caso de autos nunca se realizaron
las citadas Asambleas Generales, conforme a la declaración jurada de Pascual Narvaja
Condor quien señala que su padre Martín Narvaja Guitérrez falleció el 15 de junio de
2000, sin embargo éste aparece incluido en la lista de supuestos asistentes a la referida
asamblea presentada a los Registros Públicos por el codemandado Homero Castillo
Alva obrante a folios 16.
Agrega que otra situación similar se presenta con Justo Solía Leyva quien aparece
fallecido el 18 de enero de 2001 a folios 37, sin embargo se le consigna también en la
citada lista. Asimismo, se indica que en la presunta acta de asamblea general del 10 de
octubre de 2004 según declaración jurada de Homero Castillo Alva habría participado
como Presidente del Comité de ese entonces Ricardo Palencia Torres, pero de la
revisión del libro padrón de la Asociación obrante de folios 22 a 29, en ninguna parte
aparece dicha persona, máxime cuando el demandante expresó que éste antes de la
celebración de dicha Asamblea había transferido el bien inmueble que le confería la
calidad de asociado a favor de Román Poma Mamani ,folios 71 a 78. Adicionalmente a
ello se han presentado las declaraciones de otros asociados, folios 38 a 57, quienes
sostienen desconocer la existencia de la referida asamblea y que nunca asistieron a ella;
sin embargo en la declaración jurada que presentó Homero Castillo Alva a los Registros
Públicos los incluye como presuntos asistentes.

La Asociación de Vivienda Chillón interpone recurso de apelación alegando que no se


ha valorado la voluntad de 940 socios quienes no han puesto de manifiesto su
disconformidad con el contenido en las actas de asamblea general materia de autos.
Agrega que en forma tardía el accionante cuestiona la validez de las referidas actas de
asamblea sin respetar la voluntad mayoritaria de los asociados. Añade que del contenido
de las actas se advierte la existencia de un acto jurídico válido.
CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

 
 

RESOLUCIÓN DE SEGUNDA INSTANCIA


El 22 de junio de 2012, la Sala Civil Transitoria de la Corte Superior de Justicia de
Lima Norte expide sentencia, declarando nula e insubsistente la sentencia apelada,
nulo todo lo actuado incluido el auto admisorio e improcedente la demanda. Se
estableció que con relación a la pretensión demandada que se viene tramitando como
un proceso de conocimiento, cuyo objeto es la nulidad de acto jurídico, existe una
pretensión específica y una vía procedimental determinadas expresamente por la ley
con carácter imperativo para discutir la validez de los acuerdos de una asociación, por
lo que no procede su tramitación en una vía distinta pese a la voluntad en contrario de
la parte demandante. El incumplimiento de la normativa vigente, artículo 92 del
Código Civil, afecta de nulidad todo el proceso, por lo que no corresponde adaptar la
demanda a la vía procedimental específica, en razón que el derecho de impugnación
judicial de acuerdos de la parte demandante ha caducado, por cuanto los acuerdos de
nombramiento de Comité eleccionario y Consejo Directivo para el período 2004 a
2007 fueron inscritos el 07 de enero de 2005 a folios 32 y 230, y el acuerdo de
otorgamiento de amplios poderes y facultades especiales corrió igual suerte el 12 de
octubre de 2005 a folios 58, en tanto que la demanda fue interpuesta el 16 de mayo
de 2006, luego de transcurrido el plazo de caducidad de 30 días de inscrito el acuerdo

RECURSO DE CASACIÓN
Se trata del recurso de casación interpuesto a folios 475 por Rodrigo Sánchez de la
Cruz, contra la sentencia de vista de folios 452, de fecha 22 de junio de 2012, emitida
por la Sala Civil Transitoria de la Corte Superior de Justicia de
Lima Norte, que declaró nula e insubsistente la sentencia apelada, nulo todo lo actuado
incluido el auto admisorio e improcedente la demanda de nulidad de acto jurídico.
IV. Fundamentos del recurso.
Por resolución de fecha 16 de septiembre de 2012, emitida por la Sala Civil Transitoria
de la Corte Suprema de Justicia de la República, se declaró procedente el recurso de
casación por las causales de infracción normativa procesal y material, referidas en el
primer caso a la infracción de los artículos I del Título Preliminar y numeral 06 del
artículo 50 del Código Procesal Civil, y en el caso de la infracción normativa material se
denuncia la inaplicación de los numerales 01 y 05 del artículo 219 del Código Civil, así
como la interpretación errónea del artículo 92 de la norma anotada, por los siguientes
fundamentos:
i) Infracción normativa de naturaleza procesal. Refiere que la resolución impugnada
ha infringido los artículos I del Título Preliminar y numeral 06 del artículo 50 del
Código Procesal Civil, referidos a los principios de observancia del debido proceso y
motivación de las resoluciones judiciales, por cuanto no se han apreciado
adecuadamente los medios probatorios aportados al proceso, consistentes en la
declaración jurada emitida por 121 asociados de la Asociación demandada y las partidas
de defunción de los supuestos asistentes a las asambleas, lo cual permite determinar la
inexistencia de las asambleas materia de autos, por lo que no se ha efectuado una debida
valoración probatoria.
ii) Infracción normativa de naturaleza material. a) La resolución de vista inaplica lo
dispuesto en los numerales 01 y 05 del artículo 219 del Código Civil, por cuanto la
simulación absoluta del acto jurídico está probada con la ausencia de voluntad de los
asociados que supuestamente celebraron el acto jurídico contenido en las asambleas
cuestionadas, en las que no se encontraban presentes algunos de los asociados por estar
CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

 
 
fuera del país o porque habían fallecido con anterioridad a la celebración de las mismas.
Ello implica que la supuesta manifestación de la voluntad de los asociados declarada
por el propio Presidente de la Asociación no corresponde a su verdadera intención, por
lo que las asambleas materia de autos no han sido convocadas bajo las normas
estatutarias de la Asociación y sólo se sustentan en la inscripción registral de éstas,
efectuadas mediante una simple declaración jurada ante los Registros Públicos por parte
del codemandado Homero Castillo Alva.
b) La citada resolución de vista interpreta erróneamente lo previsto en el artículo 92 del
Código Civil por cuanto la pretensión demandada resulta distinta a la impugnación de
acuerdos, no habiendo efectuado ninguna referencia a algún acuerdo tomado por la
Asociación demandada, por tanto no pueden señalarse plazos de caducidad si nunca
existieron las asambleas de la citada entidad, lo cual ha sido señalado en la demanda.

V. De la convocatoria al Pleno Casatorio.


1. Mediante resolución de fecha 17 de septiembre del 2012, la Sala Civil Transitoria de
la Corte Suprema de Justicia de la República convocó a los Jueces Supremos integrantes
de las Salas Civiles Transitoria y Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la
República, al Pleno Casatorio, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 400 del
Código Procesal Civil, con el objeto de fijar precedente judicial en atención al caso
materia de autos.
2. Por resolución de fecha 03 de octubre de 2012, se aceptaron los pedidos de amicus
curiae (amigos del tribunal) de los señores abogados Jairo Cieza Mora, Juan Espinoza
Espinoza y Juan Morales Godo, quienes hicieron uso de la palabra el día de la fecha de
la vista de la causa 16 de octubre de 2012 para abordar los temas que se les había
planteado previamente.

CONCLUSIONES FINALES.
Estando a las consideraciones expuestas, estimamos que el recurso de Casación es
infundado al haberse dictado la sentencia de vista de acuerdo a Derecho: 1.- No hay
contravención a la tutela jurisdiccional en su contenido de acceso ni tampoco al debido
proceso en su contenido de motivación de resoluciones judiciales, por lo que la
infracción procesal alegada debe desestimarse.
2.- Las Asociaciones Civiles, personas jurídicas no lucrativas, realizan fines altruistas
en diversos ámbitos de nuestra sociedad, sean culturales, sociales, deportivos entre
otros, fundamentados en el derecho fundamental de asociación y la dignidad humana,
por lo que corresponde a la legislación y la judicatura nacional su tutela y promoción.
3.- Todo lo analizado en extenso en los 06 ítems anteriormente explicitados resulta ser
de utilidad desde el punto de vista de la uniformidad en la aplicación e interpretación de
la normativa vigente, a fi n de determinar con claridad los alcances y preferencia de la
norma especial, es decir del artículo 92 del Código Civil respecto a las normas de
alcance general previstas en el Libro II u otras.
4.- Este Pleno Casatorio Civil considera necesario precisar la aplicación e interpretación
del artículo 92 del Código Civil que resulta de ineludible cumplimiento para la
interposición de pretensiones de impugnación de acuerdos de asociación.
VII. FALLO.
Por tales razones, el Pleno Casatorio Civil de la Corte Suprema de Justicia de la
República, de conformidad con lo normado por el artículo 400 del Código Procesal
Civil:
CURSO “JURISPRUDENCIA RELEVANTE EN MATERIA CIVIL”

 
 
a) Declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Rodrigo Sánchez de la
Cruz; en consecuencia NO CASARON la resolución de vista, obrante a folios 452, su
fecha 22 de junio de 2012, expedida por la Sala Civil Transitoria de la Corte Superior de
Justicia de Lima Norte.
b) ESTABLECE como doctrina jurisprudencial vinculante lo siguiente:
1. La impugnación de todo acuerdo emitido por una Asociación Civil, persona jurídica
no lucrativa, se fundamenta de manera obligatoria e insoslayable en base a lo dispuesto
por el artículo 92 del Código Civil, conforme a los métodos sistemático y teleológico
que permiten observar adecuadamente el principio de especialidad de la norma.
2. El procedimiento predeterminado por ley para la tramitación de la pretensión de
impugnación de acuerdos de Asociación Civil, regulado en el artículo 92 del Código
Civil de 1984 es en la vía abreviada y de competencia de un Juez Civil.
3. Se encuentran legitimados para impugnar el acuerdo asociativo, tal como señala el
artículo 92 del Código Civil, el Asociado que asistió a la toma del acuerdo si dejó
constancia de su oposición en el acta respectiva, los Asociados no concurrentes, los
Asociados que fueron privados ilegítimamente de emitir su voto, así como el Asociado
expulsado por el acuerdo impugnado.
4. Los legitimados antes precisados no pueden interponer indistintamente pretensiones
que cuestionen los acuerdos asociativos, sustentados en el Libro II del Código Civil u
otras normas, fuera del plazo previsto en el artículo 92 del citado cuerpo normativo;
sólo y únicamente pueden impugnar los acuerdos de la Asociación Civil en base al
citado artículo 92 que regula la pretensión de impugnación de acuerdos de asociación.
5. Toda pretensión impugnatoria de acuerdos de Asociación Civil debe realizarse dentro
de los plazos de caducidad regulados en el artículo 92 del Código Civil, esto es:
5.1. Hasta 60 días a partir de la fecha del acuerdo.
5.2. Hasta 30 días a partir de la fecha de inscripción del acuerdo.
6. El Juez que califica una demanda de impugnación de acuerdos asociativos,
fundamentados en el Libro II del Código Civil u otra norma que pretenda cuestionar la
validez del acuerdo, puede adecuar ésta, de conformidad con el artículo VII del Título
Preliminar del Código Procesal Civil, siempre y cuando, conforme al petitorio y
fundamentos de hecho, se cumplan los requisitos previstos en el artículo 92 del Código
Civil; sin embargo si los plazos previstos en la norma acotada se encuentran vencidos
ello no podrá realizarse de ninguna manera, dado que se ha incurrido en manifiesta falta
de interés para obrar de la parte demandante, conforme a lo previsto en el numeral 02
del artículo 427 del Código Procesal Civil, al interponerse la demanda fuera del plazo
establecido en la normativa vigente, lo cual es insubsanable, correspondiendo la
declaración de improcedencia de la demanda incoada.
c) ORDENARON la publicación de la presente sentencia en el Diario Oficial “El
Peruano”, teniendo efectos vinculantes para todos los órganos jurisdiccionales de la
República a partir del día siguiente de su difusión.
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UNIDAD II: EL SUJETO DE DERECHO Y LA


VALIDEZ E INEFICACIA DEL NEGOCIO JURÍDICO

 CASO 2: NOVENO PLENO CASATORIO


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PARTES
Demandantes : Mejía García, Liliana Amanda Barrios Carpio, Jubert Alberto
Demandados : Reátegui Marín, Rosa Estrella Collantes Arimuya, Ángel Gabriel
Materia : Otorgamiento de escritura pública
Vía procedimental : Proceso sumarísimo

HECHOS
Mediante escrito corriente de fojas 32 a 42, los demandantes, Jubert Alberto Barrios
Carpio y su cónyuge Liliana Amanda Mejía García, interponen demanda de
otorgamiento de escritura pública contra Ángel Gabriel Collantes Arimuya y su
cónyuge Rosa Estrella Reátegui Marín, peticionando, como pretensión principal: que
se ordene a los demandados Ángel Gabriel Collantes Arimuya y Rosa Estrella Reátegui
Marín, cumplan con otorgar la escritura pública del contrato de compraventa del
inmueble ubicado en el PROMUVI II – SIGLO XXI – Manzana “H”, Lote 10 – Pampa
Inalámbrica, del Distrito y Provincia de Ilo, celebrado el 26 de agosto del 2008; como
primera pretensión accesoria: que se ordene la inscripción de la transferencia a favor
de los demandantes en la Partida Nº PO8014826 del Registro de Propiedad Inmueble de
los Registros Públicos de Ilo; y como segunda pretensión accesoria: que se ordene el
pago de costas y costos del proceso. Los demandantes argumentan en su demanda lo
siguiente:
Los demandados fueron propietarios del lote de terreno urbano Nº 10 –Manzana “H” –
PROMUVI II – SIGLO XXI –Pampa Inalámbrica – Distrito y Provincia de Ilo, y
mediante contrato de compraventa contenido en el documento privado del 26 de agosto
del 2008, lo transfi rieron a favor de los demandantes.

Agrega que los demandados, en el año 2005, se fueron a radicar al Callao y dejaron el
lote de terreno de su propiedad al cuidado de una tercera persona. Luego, los
demandados manifestaron su voluntad de vender el lote de terreno de Ilo, indicando que
habían adquirido un lote de terreno en el Callao por lo que necesitaban con urgencia el
dinero para pagar esta última adquisición.
Es así que demandantes y demandados se pusieron de acuerdo en el precio del lote de
terreno y acordaron que estos últimos arribarían a la ciudad de Ilo para la suscripción
del contrato correspondiente.

Con fecha 25 de agosto del 2008 arriba a la ciudad de Ilo el demandado Ángel Gabriel
Collantes Arimuya, quien manifestó que por motivos de salud su esposa no pudo viajar,
sin embargo, podían celebrar el contrato de compraventa en documento privado con el
compromiso de que en los días posteriores se formalizaría la transferencia mediante
escritura pública, situación que fue ratificada, vía telefónica, por la señora Rosa Estrella
Reátegui Marín quien además indicó que su esposo estaba autorizado para recibir el
precio pactado.

Con fecha 26 de agosto del 2008 se celebró el contrato en documento privado, el mismo
que fue suscrito por el demandado Ángel Gabriel Collantes Arimuya y por la
demandante Liliana Amanda Mejía García, entregándosele ese mismo día, a aquél, el
precio convenido: US$5,000.00 Dólares Americanos. El inmueble fue desocupado por
la persona que lo estaba custodiando y los demandantes entraron en conservándola hasta
la fecha.

 
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En el contrato de compraventa los demandantes se comprometieron a pagar la deuda


que tenían los demandados con el Banco de Materiales y ENACE, así como, el
impuesto predial y los arbitrios municipales, siendo que los demandantes ya han
cancelado la deuda con el Banco de Materiales; sin embargo, los demandados se han
desentendido de su obligación de otorgar la escritura pública que formalice el contrato
de compraventa. Invocan como fundamento de derecho de su demanda los artículos
140, 141, 949, 1412, 1529 y 1549 del Código Civil.
Por resolución número uno corriente a fojas 44 se admitió a trámite la demanda en la vía
del proceso sumarísimo, corriéndosele traslado a los demandados por el término de ley,
bajo apercibimiento de declarárseles rebeldes.

Por resolución número dos de fojas 54 se declaró la rebeldía de los demandados Ángel
Gabriel Collantes Arimuya y Rosa Estrella Reátegui Marín, y se señaló fecha para la
audiencia única.

En la Audiencia única cuya acta corre de fojas 66 a 68, se declaró saneado el proceso; se
fijó como punto controvertido: “Determinar si el contrato de compraventa celebrado
entre las partes obliga a los demandados a otorgar escritura pública”; y se califican los
medios probatorios.

RESOLUCIÓN DE PRIMERA INSTANCIA


El 30 de diciembre del año 2014 se emite la sentencia de primera instancia, que
declara improcedente la demanda. Los principales argumentos fueron los siguientes:
En la partida registral del inmueble materia de venta aparecen como titulares el señor
Ángel Gabriel Collantes Arimuya y la señora Rosa Estrella Reátegui Marín, ambos en
condición de casados, por lo que el bien le pertenece a la sociedad conyugal; mientras
que en el contrato que se pretende formalizar únicamente ha intervenido como parte
vendedora el señor Ángel Gabriel Collantes Arimuya y como parte compradora la
señora Liliana Amanda Mejía García, no mencionándose en ningún momento a la
cónyuge del primero de los mencionados.
Los demandantes no han acreditado que al momento de la celebración del contrato de
compraventa, el cónyuge demandado haya actuado con poder especial para actuar en
representación de la otra cónyuge, evidenciándose la falta de manifestación de voluntad
de ésta, y mucho menos han acreditado la existencia de documento posterior de confi
rmación del contrato de compraventa, para validar la exigencia del otorgamiento de la
escritura pública.
Si bien en un proceso de otorgamiento de escritura pública no se discute la validez o
eficacia del contrato que se pretende formalizar, sino únicamente el fiel cumplimiento
de las formalidades requeridas para dicho otorgamiento, debe tenerse en cuenta que
tratándose de la enajenación de un bien social, la forma prescrita por la ley es la
intervención de ambos cónyuges, y, en el caso de autos, en el contrato que se pretende
formalizar solo ha intervenido uno de los cónyuges, por lo que se ha incurrido en
evidente causal de nulidad del contrato por infracción de los incisos 1 y 6 del artículo
219 del Código Civil, falta de manifestación de voluntad del agente (la cónyuge que no
intervino) y falta de la forma prescrita por la ley (la intervención de ambos cónyuges),
deviniendo en improcedente la demanda.

RESOLUCIÓN DE VISTA

 
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Elsa Flores Pally, actuando en representación de la codemandada Rosa Estrella Reátegui
Marín, se apersona a la segunda instancia e informa sobre la existencia de un proceso de
nulidad del contrato que ahora se pretende formalizar, proceso seguido por la antes
mencionada contra su cónyuge Ángel Gabriel Collantes Arimuya y la señora Liliana
Amanda Mejía García (demandante en el presente proceso), ante el Juzgado Mixto de
Ilo, adjuntando a su escrito copia de la demanda de nulidad de acto jurídico y de un
escrito de apersonamiento y formulación de excepciones presentado por Liliana
Amanda Mejía García.

El 02 de octubre del año 2015, se emite la sentencia de vista, que confirma la sentencia
apelada que declara improcedente la demanda. Los principales argumentos fueron los
siguientes:
En el contrato que se pretende formalizar participaron Ángel Gabriel Collantes
Arimuya, como vendedor, y Liliana Amanda Mejía García, como compradora, y no así
la cónyuge del vendedor, doña Rosa Estrella Reátegui Marín, quien debió participar en
el contrato para consolidar la manifestación de voluntad de la sociedad conyugal.
No resulta admisible que la manifestación de voluntad de Rosa Estrella Reátegui Marín
sea tácita o implícita, a la luz de la actitud asumida para la celebración de sus actos
jurídicos.
No existe prueba que acredite que doña Rosa Estrella Reátegui Marín haya expresado su
voluntad de enajenar el bien, siendo que los indicios de no vivir o reclamar el bien no
conducen a concluir que ésta transfirió el bien.
De acuerdo con el artículo 315 del Código Civil para disponer de bienes que pertenecen
a la sociedad conyugal se requiere de la intervención de ambos cónyuges, es más si uno
de los cónyuges actúa en representación del otro, requiere poder especial. Por lo tanto,
al no haberse acreditado la transferencia de la propiedad de la sociedad conyugal, no
cabe amparar la pretensión de otorgamiento de escritura pública.

RECURSO DE CASACIÓN
Contra la sentencia de vista, la codemandante, Liliana Amanda Mejía García, interpone
recurso de casación; sustenta su recurso en los siguientes argumentos:
La recurrente en su recurso de casación denuncia: (i) infracción normativa del artículo
141 del Código Civil concordante con el artículo 1352 del Código Civil, en tanto los
contratos se perfeccionan con el solo consentimiento, y la manifestación de voluntad
puede ser tácita, que es lo que se habría producido respecto de la señora Rosa Estrella
Reátegui Marín ya que ésta por vía telefónica comunicó que por razones de enfermedad
no podía viajar del Callao a Ilo para la fi rma del contrato de compraventa y lo haría su
esposo Ángel Gabriel Collantes Arimuya, quien, en efecto, el 26 de agosto del 2008,
celebró el contrato. Luego, han sido los propios demandados los que entregaron el
inmueble y retiraron sus bienes muebles para trasladarlos al Callao, no habiendo
solicitado la restitución del inmueble en ningún momento;
(ii) indebida aplicación e interpretación del artículo 315 del Código Civil, pues se habría
realizado una interpretación literal de la precitada norma, sin tener en cuenta lo
establecido en el artículo 141 del Código Civil, ya que la demandada Rosa Estrella
Reátegui Marín sí ha manifestado su voluntad de vender el inmueble, de manera tácita.
Por auto calificatorio del recurso de casación, la Sala Civil Permanente de la Corte
Suprema de Justicia de la República desestimó las denuncias formuladas por la
recurrente, en tanto pretenden lograr un reexamen fáctico y/o probatorio lo cual no
resulta viable en sede de casación, al no constituir una tercera instancia; sin embargo, al

 
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amparo del artículo 392-A del Código Procesal Civil, concedió excepcionalmente el
recurso de casación por la causal de infracción normativa de los artículos 1549 y 1412
del Código Civil.

DECISIÓN

PRIMERO.- Declararon FUNDADO el recurso de casación interpuesto por Liliana


Amanda Mejía García, interpone recurso de casación, de fecha veintisiete de octubre de
dos mil quince, obrante de fojas 222 a 227; en consecuencia, NULA la sentencia de
vista de fecha dos de octubre de dos mil quince, obrante de fojas 208 a 211;
INSUBSISTENTE la sentencia apelada de fecha treinta de diciembre de dos mil
catorce, obrante de fojas 83 a 87, y NULO todo lo actuado hasta el emplazamiento del
codemandado Ángel Gabriel Collantes Arimuya;

ORDENARON que el A quo, reponga la causa al estado que corresponda y proceda


conforme a las consideraciones precedentes.

SEGUNDO.- Asimismo, declararon que CONSTITUYEN PRECEDENTE


JUDICIAL VINCULANTE las siguientes reglas:

1. El proceso sumarísimo de otorgamiento de escritura pública es un proceso plenario


rápido, en tanto no presenta limitaciones en torno a las alegaciones que podrían
formular las partes o a los medios probatorios que podrían aportar en relación al fondo
de la controversia, sin perjuicio de las restricciones impuestas por el artículo 559 del
Código Procesal Civil.

2. En un proceso de otorgamiento de escritura pública el Juez puede declarar de oficio,


la nulidad manifiesta del negocio jurídico que se pretende formalizar, pero siempre que,
previamente, haya promovido el contradictorio entre las partes en la forma señalada en
el fundamento 60. Si el Juez considera que el negocio jurídico que se pretende
formalizar es manifiestamente nulo, lo declarará así en la parte resolutiva de la sentencia
y declarará, además, infundada la demanda de otorgamiento de escritura pública. Si el
Juez considera que el negocio jurídico que se pretende formalizar no es manifiestamente
nulo, expresará las razones de ello en la parte considerativa de la sentencia y en la parte
resolutiva únicamente se pronunciará sobre la pretensión de otorgamiento de escritura
pública.

3. La declaración de oficio de la nulidad manifiesta de un negocio jurídico puede


producirse en cualquier proceso civil de cognición, siempre que la nulidad manifiesta
del referido negocio jurídico guarde relación directa con la solución de la controversia y
que, previamente, se haya promovido el contradictorio entre las partes.
4. La nulidad manifiesta es aquélla que resulta evidente, patente, inmediatamente
perceptible, en suma, aquélla que resulta fácil de detectar sea que se desprenda del acto
mismo o del examen de algún otro elemento de prueba incorporado al proceso. La
nulidad manifiesta no se circunscribe a algunas o a alguna específica causal de nulidad,
sino que se extiende a todas las causales que prevé el artículo 219 del Código Civil.
5. La demanda por medio de la cual se peticiona el otorgamiento de escritura pública de
un negocio jurídico que, precisamente, debe revestir esta última forma bajo sanción de
nulidad, será declarada improcedente por petitorio jurídicamente imposible.

 
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6. Dentro del control de eficacia del negocio jurídico que se pretende formalizar, y sin
perjuicio de que se puedan considerar otros supuestos, se tendrán en cuenta los
siguientes:
Si la obligación de elevar a escritura pública el negocio jurídico se encuentra supeditada
a una condición suspensiva y el demandante no logra acreditar la verificación del evento
puesto como condición, la demanda será declarada improcedente por manifiesta falta de
interés para obrar. Si todos los efectos del negocio jurídico se encuentran sujetos a un
plazo suspensivo que aún no ha vencido, la demanda de otorgamiento de escritura
pública será declarada improcedente por manifiesta falta de interés para obrar.
Si la obligación de elevar a escritura pública un negocio jurídico, se encontrara sujeta a
plazo de cumplimiento que aún no ha vencido y que, además, ha sido estipulado en
beneficio del deudor, la demanda será declarada improcedente por manifiesta falta de
interés para obrar, a menos que exprese su voluntad de renunciar a dicho beneficio.
En los procesos de otorgamiento de escritura pública el Juez podrá analizar el ejercicio
de la excepción de incumplimiento, y de advertirse que la excepción en cuestión es
amparable, la demanda será declarada improcedente por manifi esta falta de interés para
obrar. Se procederá del mismo modo cuando el incumplimiento se invoque como
argumento de defensa.
En los casos en que el demandado alegue que se ha producido la resolución extrajudicial
del contrato, el Juez analizará en la parte considerativa de la sentencia si concurren los
requisitos de ley, o pactados por las partes, para ello, y, de ser así, declarará
improcedente la demanda de otorgamiento de escritura pública, sin declarar la
resolución del contrato. Si el Juez advierte que no concurren tales requisitos, declarará
fundada la demanda de otorgamiento de escritura pública, sin pronunciarse sobre la
resolución extrajudicial del contrato. En ambos supuestos, el Juez no se pronunciará en
el fallo sobre la resolución extrajudicial del contrato.
7. Se modifica la ratio decidendi contenida en el fundamento 39 del Primer Pleno
Casatorio Civil (Casación Nº 1465-2007-Cajamarca), de fecha veintidós de enero de dos
mil ocho, debiendo entenderse en lo sucesivo que la Corte de Casación puede advertir
una nulidad manifiesta aun cuando las instancias de mérito no la hayan advertido en su
oportunidad, y aun cuando no haya sido invocada como agravio en el recurso de
casación, en cuyo caso, en decisión motivada y con expresa indicación de la causal de
nulidad que podría haberse configurado en la celebración del negocio jurídico, se
declarará la nulidad de la sentencia de vista, la insubsistencia de la sentencia apelada y
se ordenará que el Juez de primera instancia, previa promoción del contradictorio entre
las partes, emita pronunciamiento sobre la posible nulidad manifiesta.

8. Se modifica el precedente vinculante contenido en el punto 5.3. del Cuarto Pleno


Casatorio Civil (Casación 2195-2011-Ucayali) de fecha trece de agosto de dos mil doce,
debiéndose entender en lo sucesivo que: Si en el trámite de un proceso de desalojo, el
Juez advierte la invalidez absoluta y evidente del título posesorio, conforme lo prevé el
artículo 220º del Código Civil, previa promoción del contradictorio entre las partes,
declarará dicha situación en la parte resolutiva de la sentencia y, adicionalmente,
declarará fundada o infundada la demanda de desalojo, dependiendo de cuál de los
títulos presentados por las partes es el que adolece de nulidad manifiesta.
TERCERO.- DISPUSIERON LA PUBLICACIÓN de la presente sentencia en el
Diario “El Peruano” y en la página del Poder Judicial, teniendo efectos vinculantes para
todos los órganos jurisdiccionales de la República a partir del día siguiente de su

 
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publicación. En los seguidos por Jubert Alberto Barrios Carpio y Liliana Amanda Mejía
García contra Angel Gabriel Collantes Arimuya y Rosa Estrella Reátegui Marín, sore
otorgamiento de escritura pública.

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