CLIMA Y CAMBIO CLIMATICO
El clima no ha sido constante a lo largo de la historia. Los registros históricos y
geológicos muestran claramente las variaciones del clima en una amplia gama en la
escala temporal. En la escala pequeña, de unos cuantos meses, las variaciones
están representadas por sucesiones de periodos secos y lluviosos a lo largo del año.
En cuanto a las escalas largas, como de varios siglos, están determinadas por eras
glaciares e interglaciares (por ejemplo, la Pequeña Edad de Hielo, correspondiente a
un período frío desde comienzos del siglo XIV hasta mediados del XIX, fue seguida
por un periodo más calido y es el que rige en nuestros días).
A finales del siglo veinte y lo que va corrido del veintiuno se ha presentado uno de
los periodos más cálidos y la temperatura media de la Tierra ha tenido los valores
más altos de los últimos 130.000 años. En el boletín de la OMM del 7 de agosto de
2007, se informó sobre los nuevos record mundiales, siendo enero y abril del 2007
los más cálidos desde 1880, superándose el promedio de enero en 1,89ºC y en
1,37ºC el de abril. En diciembre de 2007 la OMM señaló que la década 1998-2007
fue la más caliente de acuerdo a los registros históricos con un promedio de 14,42 ºC
(el promedio del periodo 1961-1990 fue de 14,0ºC). Los últimos informes del IPPC
(2007), valoran que la tasa lineal de calentamiento promedio de los últimos 50 años
es de 0,13ºC por década (siendo casi el doble al promedio de los últimos 100 años) y
que el año 1998 ha sido el año más cálido con una temperatura media global de
14.54°C.
1.1 EL CLIMA
Antes de abordar el tema del cambio climático, resulta muy importante establecer las
diferencias entre tiempo y clima. El primero se refiere específicamente a la
determinación del comportamiento y evolución de los procesos que gobiernan la
atmósfera en las horas subsiguientes (12, 24, 48 y 72 horas, generalmente), en tanto
que el clima esta más relacionado con el concepto de permanencia y en este sentido
se ocupa del análisis de los procesos atmosféricos alrededor de sus valores
promedio, los cuales son producto de la evaluación de observaciones de largos
períodos de tiempo, generalmente no inferiores a 30 años, conocidos como
Normales Climatológicas. También es definido como el conjunto fluctuante de las
condiciones atmosféricas, el cual se caracteriza por los estados y evoluciones del
tiempo en un lugar o región determinada o en el planeta entero, durante un período
de tiempo relativamente largo.
Aunque básicamente las variables climáticas se relacionan con la atmósfera, los
procesos atmosféricos predominantes en un lugar o región están relacionados con la
superficie terrestre, incluidas las cortezas continental y oceánica y parte del manto
superior (litosfera), los océanos, mares interiores, ríos y aguas subterráneas
(hidrosfera) y las zonas terrestres cubiertas por hielo (criósfera). Así mismo existe
una estrecha relación de dichos procesos con la vegetación y otros sistemas vivos
tanto del continente como del océano (biosfera y antropósfera).
Debido a que el clima se relaciona generalmente con las condiciones predominantes
en la atmósfera, éste se describe a partir de variables atmosféricas como la
temperatura y la precipitación, denominados elementos climáticos; sin embargo, se
podría identificar también con las variables de otros de los componentes del sistema
climático.
A través de la historia, se han presentado fluctuaciones del clima en escalas de
tiempo que van desde años (variabilidad climática interanual) a milenios (cambios
climáticos globales). Estas variaciones se han originado por cambios en la forma de
interacción entre los diferentes componentes del sistema climático y en los factores
forzantes.
El clima actual está caracterizado a través de términos estadísticos tales como la
media, la frecuencia relativa, la probabilidad de valores extremos del estado de la
atmósfera o de los elementos climáticos en una determinada área.
1.2 FACTORES CLIMÁTICOS
El clima de la Tierra depende del equilibrio radiativo que está controlado por factores
radiativos forzantes, por factores determinantes y por la interacción entre los
diferentes componentes del sistema climático (atmósfera, hidrosfera, litosfera,
criósfera, biosfera y antropósfera).
La radiación solar es el combustible que pone en movimiento la máquina atmosférica
y junto con la concentración atmosférica de algunos gases variables que ejercen un
efecto invernadero (gases traza con actividad radiativa), de las nubes y de los
aerosoles, son los factores forzantes del clima de mayor trascendencia. Estos
agentes de forzamiento radiativo varían tanto de forma natural como por la actividad
humana, produciendo alteraciones en el clima del planeta.
Ahora, los factores determinantes del clima, se refieren a las condiciones físicas y
geográficas, que son relativamente constantes en el tiempo y en el espacio y que
influyen en el clima en aspectos relacionados con la transferencia de energía y calor.
Los de mayor importancia son la latitud, la elevación y la distancia al mar. Otros
factores que intervienen en las variaciones del clima son las corrientes marinas, la
cobertura vegetal, los glaciares, los grandes lagos, los ríos y la actividad humana.
Debido a las variaciones de la latitud y a las diferencias en la absorción de energía
por la superficie terrestre se forman contrastes de temperatura y de presión
atmosférica que dan el inicio al movimiento que redistribuye la energía (calor) y la
masa (vapor de agua) en la atmósfera del planeta. Es así, como la radiación solar se
constituye en el empuje inicial de la circulación general de la atmósfera. Por ello, el
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clima de la Tierra sufre cambios cuando varía la cantidad de radiación solar que llega
al sistema climático o cuando varían las características de reflexión-absorciónemisión
de la superficie terrestre.
1.3 NORMA Y ANOMALÍA CLIMÁTICA
En climatología se utilizan los valores promedios para definir y comparar el clima. La
norma climática es una medida utilizada con este propósito y representa el valor
promedio de una serie continua de observaciones de una variable climatológica,
durante un periodo de por lo menos 30 años. Para fines prácticos, se ha establecido
por acuerdos internacionales periodos de 30 años a partir de 1901 (actualmente se
utiliza el periodo 1961-1990).
El término anomalía climática es usado para describir la desviación del clima desde
el punto de vista estadístico, es decir, la diferencia entre el valor del elemento
climático en un periodo de tiempo determinado, por ejemplo un mes, con respecto al
valor medio histórico o norma de la variable climática correspondiente, durante el
mismo lapso, en un lugar dado.
1.4 FLUCTUACIONES CLIMÁTICAS
El clima varía en las escalas del tiempo y del espacio. Grandes áreas de la Tierra
sufren fuertes variaciones como parte normal del clima, especialmente en las zonas
áridas y semiáridas, donde la precipitación experimenta cambios significativos. Los
extremos climáticos pueden afectar a cualquier región: por ejemplo, severas sequías
pueden ocurrir en zonas húmedas e inundaciones ocasionales en regiones secas.
Para fines analíticos, las fluctuaciones pueden ser definidas como cambios en la
distribución estadística usual utilizada para describir el estado del clima. La
estadística climática comúnmente usada se refiere a los valores medios de una
variable en el tiempo. Los valores medios pueden experimentar tendencias, saltos
bruscos, aumentos o disminuciones en la variabilidad o, aun, una combinación de
tendencias y cambios en la variabilidad (ver Figura 1).
La Variabilidad Climática se refiere a las fluctuaciones observadas en el clima,
alrededor de una condición promedio, durante períodos de tiempo relativamente
cortos.
La variación observada en el clima durante periodos consecutivos de varias décadas,
se llama cambio climático. El cambio climático determina diferencias en los valores
medios de un elemento climático a lo largo del tiempo; es decir, que cualquier cambio
climático significativo puede dar lugar al establecimiento de un nuevo clima normal y
por lo tanto, a un ajuste en las actividades humanas. Procesos externos tales como
la variación de la radiación solar, variaciones de los parámetros orbitales de la Tierra
(excentricidad o inclinación), los movimientos de la corteza terrestre y la actividad,
son factores que tienen gran importancia en el cambio climático. Aspectos internos
del sistema climático también pueden producir fluctuaciones de suficiente magnitud y
variabilidad a través de los procesos de retroalimentación de los componentes del
sistema climático.