Sistemas de Anclaje para Rescate
Sistemas de Anclaje para Rescate
2/119
STA.11
TEMA XIV
NIVEL AB1 y A2 especialidad
CONSIDERACIONES PARA
LOS TENDIDOS DE LÍNEAS
DE ANCLAJE EN SISTEMAS
DE MOVIMIENTOS DE
CAMILLAS
Por Ismael Mejías Pitti
1
STA.11.2/119
2
STA.11.2/119
11.5.1. Cabeceras
Las cabeceras destinadas para los tendidos de líneas de anclaje para movimientos de camillas en operaciones de
rescate o de movimientos de carga, deben cumplir con las mismas premisas de instalación que las cabeceras
destinadas a líneas de progresión (ver apartado 11.4. de éste tema).
Las cabeceras para los movimientos de camillas (líneas tensionadas, contrapesos y polipastos), deben de garantizar una
resistencia nominal en el punto de carga, de al menos 2.200kgf. Para conseguir esta resistencia, usualmente parten de
tres puntos de anclaje (11.5.1.a.), los cuales se ecualizan por medio de una cinta (emplear dos previendo el mal estado
de alguna) o un anillo de cuerda. También es una práctica correcta, emplear cabeceras ecualizando dos puntos de
anclaje (11.5.1.b.). Cada cabecera se debe de emplear para un sistema diferente, por ejemplo una cabecera para la
cuerda de tracción, otra cabecera para la cuerda de seguridad y otra para las cuerdas guía en caso de líneas
tensionadas, debiendo estar generalmente ambos sistemas en una localización próxima.
11.5.1.a.
Existe también la opción de compartir los anclajes entre las diferentes triangulaciones, empleando para ello,
conectores de menor grosor tipo mallon, posibilitando de este modo el instalar más de un conector en una misma
placa de anclaje (ver dibujo 11.5.1.c.)
11.5.1.c.
3
STA.11.2/119
Habitualmente se emplean eslingas o cintas de anclaje con certificación adecuada, por ejemplo CE EN 795 B. Es una
técnica de anclaje que sirve para repartir la carga entre varios puntos y según cómo se realice serán auto-regulables o
fijos. A diferencia del sistema anterior, aquí la carga se reparte entre los distintos anclajes, lo cual mejora la seguridad
de la instalación. Otra ventaja es que los auto-regulables permiten la direccionalidad de la carga en diferentes ángulos.
Esto último será muy ventajoso para movimientos de carga en altura y operaciones de salvamento.
11.4.2.3.2. Confección
Se debe de realizar un giro en uno de los tramos, con esto evitamos que el conector central de carga, se salga de las
cintas en el caso eventual de la rotura de uno de los anclajes.
En operaciones de rescate se pueden emplear anillos de reunión de cuerda (ver apartado 11.4.2.3.2.) para la confección
de las triangulaciones. Los nudos a emplear para cerrar los anillos repartidores de cargas entre dos puntos de anclaje
son el nudo de ocho cosido y el nudo de pescador doble.
NOTA: Al confeccionar el anillo repartidor de cargas para ecualizar dos puntos de anclaje, en ningún caso se podría
emplear el nudo simple o cola de vaca, dado que las tensiones generadas en el nudo al cargar los anclajes, harían que
el nudo se abra.
4
STA.11.2/119
Las triangulaciones o los repartidores de carga de tres puntos de anclaje, son instalaciones que permiten obtener un
punto de anclaje seguro para confeccionar una cabecera, mediante la ecualización de tres puntos de anclaje.
También se emplean para obtener un punto de anclaje con la resistencia adecuada repartiendo las cargas entre tres
puntos de anclaje que por si solos no tienen una resistencia adecuada.
11.4.2.4.2. Confección
Además de las cintas de anclaje con norma EN 795 B, en operaciones de rescate se emplean
anillos repartidores de carga de cuerda de 10,5 mm de diámetro y de 5 a 7 metros de longitud,
especialmente preparados para las cabeceras, esto quiere decir que solamente se pueden
utilizar para la confección de cabeceras, no pudiendo emplearse para ninguna otra función.
Los anillos de reunión se marcan 15 cm en los extremos de color diferente al resto del anillo,
con la finalidad de realizar los nudos de cierre antes de esta marca. Esto evita que el anillo de
cuerda se pueda abrir en el caso de que el nudo corra cuando se carga.
Los nudos a realizar para cerrar los anillos de cuerdas son el nudo de ocho, nudo de pescados
doble y el nudo de vaca, este último solamente si la ecualización es de tres puntos y nunca se
podría realizar si la ecualización es a dos puntos, dado que los esfuerzos que llegan al
nudo en este último caso, produciría que el nudo de vaca se
vaya abriendo.
11.4.2.4.2.a. Anillos de cuerda
repartidores para la confección de
cabeceras.
Este punto seguro se realiza dando un giro a cada uno de los tramos en el mismo sentido (ver dibujos 11.4.2.4.2.b, c y
d), con esto conseguimos que en caso de rotura de uno de los anclajes, los bucles se muerdan y disipen la caída hasta
la tensión del anillo repartidor. Las triangulaciones o repartidores de carga, ya sean de dos puntos o a tres puntos
pueden trabajar de forma unidireccional o multidireccional.
5
STA.11.2/119
NOTA: Una vez confeccionada la triangulación, debemos instalar dos conectores en el punto de carga. Esto se debe a
que habitualmente anclaremos a estas triangulaciones varias cuerdas o sistemas diferentes. El segundo conector es
necesario instalarlo desde un principio, dado que una vez la triangulación entre en carga, no podremos introducirlo.
11.4.2.4.2.c. Repartidor de
cargas realizado con anillo
de cuerda y nudo de vaca.
Este nudo permite un fácil
y rápido ajuste. Se debe
de realizar otro nudo de
vaca de respaldo.
11.4.2.4.2.d. Repartidor de
cargas realizado con anillo
de cuerda y nudo de ocho.
6
STA.11.2/119
11.4.2.4.2.e. Repartidor de
cargas realizado con
anillo de cuerda y nudo
de pescador doble.
Una vez cerrado el anillo, se deja el nudo o el cosido de unión de la cinta, en el centro del brazo más largo y se
reasegura con otro nudo solamente si empleamos el nudo de vaca. En el caso de anillos confeccionados con cuerda,
siempre se debe de dejar 15 cm de chicote desde el último nudo. El punto de carga, se deja entre 10 y 15 cm por debajo
del punto de anclaje más bajo. En este punto usualmente se sitúan dos conectores, por ejemplo uno para el montaje
(tirolina por ejemplo) y el otro para el sistema de tracción (polipasto o contrapeso).
7
STA.11.2/119
11.4.2.4.2.h. Prolongador de
11.4.2.4.2.g. Roce de anclaje que evita el roce
anillo no permitido. con la roca de uno de los
brazos de la triangulación.
A igual que en las líneas de anclaje para progresión, en la que cada sistema (cuerda de trabajo y cuerda de seguro)
debe estar a dos puntos de anclaje, también en las líneas de anclaje para movimientos de camilla, se debe de cumplir
la regla del doble anclaje o redundancia. Por este motivo, cada sistema (tracción, retención, seguro o líneas guía) debe
de estar instalado a un mínimo de dos puntos de anclaje.
Por supuesto, todos los intervinientes en las maniobras de ascenso/ descenso de camilla, incluida ésta, deben de tener
un sistema de salvaguarda ver dibujo (11.5.6.2.f.).
Generalmente, como sistemas de tracción para el transporte de las camillas, se emplean polipastos o contrapesos.
En el sistema de contrapeso no existe desmultiplicación para la elevación de la carga, debiendo emplear una fuerza
superior al peso de la carga para poder elevarla. En el caso de elevación de camillas con víctimas en su interior, se
emplea el peso de uno o varios rescatadores para la elevación de ésta. Generalmente se emplaza una polea de alto
rendimiento en un sistema de anclajes, posicionando la camilla en un lado y al rescatador/es en el otro.
Fuente Petzl
8
STA.11.2/119
Normalmente esta maniobra requiere de un regulador de polea y un rescatador que actúa como contrapeso.
En un sistema de contrapeso, tanto la camilla como el rescatador que actúa de contrapeso y por supuesto el regulador
de polea, deben de tener un sistema de salvaguarda.
Como contrapeso se emplea uno o más rescatadores, debiendo tener todos ellos sistemas de salvaguarda
independientes, excepto si alguno de ellos realiza la tracción desde el suelo. El contrapeso se deberá calcular, tratando
de que su peso sea muy similar al de la carga. En este aspecto, si existen desvíos durante el ascenso de la carga, se
deberán de tener en cuenta para aumentar la carga del contrapeso.
Para una mejor comprensión, en el esquema se muestra una sola cuerda y un solo punto de anclaje.
9
STA.11.2/119
10
STA.11.2/119
Cada sistema cumple con la premisa de doble anclaje y contrapeso sobre línea tensionada.
El rescatador se posiciona
al otro lado de la polea
actuando como
contrapeso.
11
STA.11.2/119
Los polipastos son sistemas de desmultiplicación del peso de las cargas, en los que se emplean para su configuración,
diferentes dispositivos como por ejemplo: dispositivos de retención de la carga, bloqueadores y poleas que
desmultiplican el peso de la carga. Tener en cuenta que cualquier polea móvil, siempre desmultiplica la carga.
A la hora de traccionar de una carga, debemos tener en cuenta las mismas premisas de seguridad que se describen en
el apartado 11.5.5.1. Norma de seguridad durante el tensado de las tirolinas.
Hay muchos tipos de polipastos, pero generalmente todos parten de la desmultiplicación 3:1.
Fuente Petzl
11.5.4.a. Rendimiento de polipasto 3:1 11.5.4.b. Rendimiento de polipasto 3:1 11.5.4.c. Rendimiento de polipasto
empleando un descensor como freno empleando un conector como freno 3:1 empleando una polea de alto
de carga. de carga. rendimiento como freno de carga.
Es muy importante conocer los dispositivos que podemos utilizar para realizar los polipastos y que elemento es más
idóneo dependiendo de la circunstancia en las que se utilizan.
Como dispositivo de retención de la carga, se pueden emplear descensores que dispongan de la EN 341 o poleas
bloqueadoras con EN 12841 B. Las poleas son más eficientes en cuanto a rozamiento se refiere, los descensores son
menos eficientes pero se pueden desembragar fácilmente. Estos dispositivos se instalarán en un sistema de anclajes
independiente.
Poleas de alto Son las más idóneas, ya que la eficiencia es del 95%. En cargas de 100kg,
rendimiento realizaríamos un esfuerzo de 36 kg teóricos.
12
STA.11.2/119
Fuente Petzl
En el emplazamiento de la polea móvil, debemos instalar poleas de bajo rendimiento, aproximadamente de un 71% de
eficiencia.
En esta posición no debemos instalar poleas de alto rendimiento, ya que su alta eficiencia, aproximadamente del 95%,
podía llegar a dañar la cuerda en el posicionamiento del bloqueador a causa de un exceso de fuerza en la tracción.
Esto puede ocurrir en el caso que la camilla se quede retenida en algún momento durante la tracción.
11.5.4.3. Bloqueador
Para emplazar la polea móvil del sistema, se debe de emplear algún tipo de bloqueador. Los más idóneo son los
bloqueadores de leva no dentada, ya que en el caso de que se genere un esfuerzos excesivo, éste patinaría por la
cuerda sin desgarrar la camisa de la misma, circunstancia que si generaría un bloqueador dentado.
13
STA.11.2/119
11.5.5. Instalación de líneas guía para movimiento de camillas o cargas, también denominadas tirolinas
Se trata de sistemas de cuerda tensa, que se instalan a sistemas de anclajes independientes en cada extremo. Se
emplean para transportar cargas o camillas, salvando distancias horizontales considerables.
En movimientos de camillas con heridos en el interior, se instalarán dos líneas tensionadas paralelas, además las
cabeceras deben de garantizar una resistencia nominal en el punto de carga de ambas líneas, de al menos 2.200kgf y
serán independientes de las cabeceras de las cuerdas de tracción, retención y seguridad (ver apartado 11.5.6.).
Para facilitar las maniobras en las líneas tensionadas, ambos extremos dispondrán de sistemas de tensado-destensado,
de forma que se pueda hacer esa función desde cualquier extremo de la tirolina.
El tensado se lleva a cabo siguiendo el principio de anclaje directo sobre un dispositivo de retención y cesión de
cuerda, que facilita la labor de destensado. Se puede emplear, como dispositivos de retención-cesión, aquellos
descensores con EN 341 que el fabricante autorice su uso para estas instalaciones de cuerda tensa.
NUNCA emplear como dispositivo de retención en los extremos de las tirolinas, poleas bloqueadoras. Ésta práctica
haría que las levas dentadas de las poleas bloqueadoras, provoquen la rotura de las camisas de las cuerdas a causa de
las cargas ejercidas en el sistema.
11.5.5.a. Tensado sobre dispositivo de retención cesión STOP con EN 341 tipo A.
11.5.5.b. Tensado sobre dispositivo de retención cesión IDs con EN 341 tipo A.
Fuente Petzl
14
STA.11.2/119
Para tensionar las tirolinas, se empleará un sistema de polipasto con eficiencia 3:1. Al emplear este sistema de
desmultiplicación, debemos limitar los esfuerzos de tracción para evitar desgarros en las camisas de las cuerdas. Esto
ocurriría en el bloqueador móvil del sistema de desmultiplicación (dispositivo sobre el que se ejercen todos los
esfuerzos de la tracción). Los test realizados en este tipo de tracciones, muestran desgarros sobre cuerdas de 10.5 al
aplicar 450 kgf, sobre bloqueadores de leva dentada (ver esquema 11.5.4.3.a.).
Para evitar producir daños a las cuerdas durante las tracciones, debemos respetar la siguiente premisa de seguridad:
Tracción con polea sin rodamientos o de baja eficiencia, tres personas y tracción con poleas de rodamientos o de alto
rendimiento, 2 personas.
11.5.5.1.a.
11.5.5.1.b.
Una cuerda bajo norma para realizar trabajos en altura (por ejemplo CE EN 1891
type A, EAC, NFPA 1983 Technical Use), tiene las características adecuada para
hacer segura este tipo de instalaciones. Cuando se tensa una cuerda, la elasticidad
de la misma provoca un hundimiento cuando se carga la tirolina, esto hace que se
formará un ángulo.
Por este principio, entre más larga sea la tirolina, mas cuerda activa hay y por
tanto, más segura será la instalación. Un cable de acero tendrá muy poca
elasticidad formando muy poco ángulo cuando se carga, por lo que transmitirá
cargas muy elevadas a los anclajes extremos. 11.5.5.1.c
15
STA.11.2/119
A continuación se muestra un ejemplo del hundimiento de una cuerda cuando se carga en el centro con una masa de
80 kg y las cargas transmitidas a los anclajes.
(m) (kg)
(H) 3 80
2 100
1 200
0.1 2000
* Para una persona de 80 kg en el medio de una tirolina de 10 metros y una carga inicial en los anclajes de 0 kg
Otra forma para calcular las cargas transmitidas a los anclajes de una tirolina, es mediante un método gráfico, el cual
nos permite determinar de forma aproximada las cargas transmitidas a los anclajes.
En concreto lo haremos en una LINEA DE ANCLAJE HORIZONTAL, si bien éste método intuitivo, es extrapolable a otro
tipo de instalaciones.
Está basado en la Ley del Paralelogramo y en las ecuaciones de equilibrio de fuerzas; en realidad no es otra cosa que la
descomposición vectorial de fuerzas según unas direcciones dadas. Existen otros modelos matemáticos o
trigonométricos más precisos para determinar la resultante de fuerzas, si bien este método resulta mucho más simple
e intuitivo, a efectos de emergencias resulta más aplicable.
¿Cómo determinar gráficamente la tensión en una tirolina?
r´
r
P´
v´
O 11.5.5.2.a.
P=P´
Información cedido por Iñaki Sáez
Mentxakatorre.
P
Dada una fuerza P, para que esta se mantenga en equilibrio es necesario que exista otra fuerza P´ de igual magnitud
pero de sentido contrario, (según la 3ª Ley de Newton, principio básico de equilibrio, acción y reacción).
Si tenemos una carga de 75 Kp, escalamos por ejemplo con 7,5 cm= 75 Kp y representamos P´ con esta medida. P´
podemos descomponerla como la resultante de la suma de dos fuerzas según las direcciones v y v´.
16
STA.11.2/119
En el punto O, donde se unen P y P´ (sería el punto donde colgaría el peso en la línea de anclaje horizontal), trazamos
la dirección y el ángulo que forma la cuerda con los anclajes. (evidentemente a mayor tensión en la cuerda, ángulo
más grande, más próximo a los 180º, por eso no conviene tensar en exceso).
A continuación por el extremo de P´ trazamos dos rectas r y r´ (paralelas a v y v´), hasta que corten a estas últimas.
Directamente midiendo sobre OV y OV´ obtenemos el valor de la carga transmitida a cada anclaje.
11.5.5.3. Factores que influyen sobre las cargas en los anclajes de una tirolina
a. La longitud de la tirolina: a mayor longitud más longitud de cuerda que absorbe la carga, mayor elasticidad,
menor tensión (como en escalada)
b. La diferencia de altura en los anclajes: provoca cargas diferenciales en los extremos, ver la fig. anterior OV´ es
mayor que OV.
c. El diámetro de la cuerda, a mayor diámetro (con el mismo tipo de cuerda), menor elasticidad, mayor carga al
anclaje. Por eso las tirolinas metálicas con cargas dinámicas funcionan mal, aunque el material tenga mayor
resistencia que las fibras de cuerda, también transmiten mucha más tensión al anclaje, ya que no absorben
prácticamente nada.
d. El tipo de cuerda, mejor dicho el grado de elasticidad o módulo de Young, K. Este valor nos lo facilita el
fabricante.
e. El peso.
f. El ángulo: cuanto mayor sea el ángulo formado, mayores serán las cargas transmitidas a los anclajes.
g. Las cargas dinámicas: evidentemente lo dicho es para cargas estáticas, las cargas dinámicas aumentan de
forma considerable todos los esfuerzos.
11.5.5.4. Conclusiones
a. La tensión será la justa y necesaria para salvar el obstáculo o realizar el trabajo de forma adecuada. Es decir la
mínima admisible. Con ello conseguimos el ángulo menor posible, reduciendo al mínimo la fuerza resultante en
los anclajes. Por ello no conviene tensar con sistemas de polipastos con ventajas mecánicas superiores a 1:3.
b. Teóricamente no es posible absorber la carga con ángulos de 180º (esta sería infinita), cosa que nunca ocurre
debido a la elasticidad de las cuerdas (siempre se forma un ángulo mínimo).
c. Cuanto menor sea la tirolina, mayor es el riesgo, ya que la longitud de cuerda activa que absorbe las fuerzas es
menor (como en el factor de caída).
d. Para cargas normales no es necesario superar los 11 mm de diámetro de la cuerda. Con diámetros de cuerda entre
10,5 y 11 mm, en ensayos empíricos realizados con cargas dinámicas de 240 kgf, no se han conseguido superar los
400 kgf.
e. El grado de elasticidad o módulo de Young, K, de las cuerdas semiestáticas tipo A de 10,5 o 11 mm se han
demostrado suficientemente seguras para ejecutar estas instalaciones.
f. Ante las más mínima duda sobre la fiabilidad del soporte de los anclajes realizaremos triangulaciones o
repartidores de carga. Nunca confiaremos la instalación a único anclaje.
g. Se prohibirán las cargas dinámicas, para evitar la sobrecarga en los anclajes.
h. El soporte de los anclajes (material de base) suele ser la parte de la instalación más problemática, es decir todos los
equipos de la cadena de seguridad están certificados (cuerdas, conectores, anclaje, arnés) y sabemos cómo
reaccionarán, excepto el soporte. En el caso de hormigón dependerá de su calidad, resistencia, homogeneidad,
vibrado, etc., así como de las condiciones de localización del anclaje (distancia al borde, separación entre ellos,
etc.).
i. Dado todos los puntos anteriores no podemos generalizar el cálculo, resultado y comportamiento de una
instalación de tirolina concreta, depende de demasiados factores particulares, por lo que es preciso el estudio
particular en cada caso.
a. Los sistemas desembragables deben de permanecer bloqueados, evitando manipulaciones accidentales. Valorar
bloqueo inmediato al descensor (fotos 1, 2 y 3) o dejando un tramos en la cuerda libre (unos 80 cm, fig. 4) por
posibles deslizamientos a causa de sobrecargas puntuales del sistema.
17
STA.11.2/119
1 2
3
4 Fuente Petzl
b. Las cuerdas no deben rozar en ningún obstáculo, dado que las tensiones en la cuerda harían de un roce algo fatal,
pudiendo provocar una rotura de la cuerda. En el caso de que la tirolina deba hacer un cambio de dirección, se
debe realizar otro sistema de anclajes con una triangulación con tres puntos de anclaje y entrelazar los conectores
de ambas tirolinas.
11.5.5.5.b.3.
11.5.5.5.b.1. 11.5.5.5.b.2.
18
STA.11.2/119
c. Tanto el destensado de las tirolinas como descender una carga que se encuentra en la misma, debemos de
realizarlo empleando un conectores de fricción extra instalado en el punto de anclaje del dispositivos de
retención-cesión. Accionando la palanca de descenso y sujetando el cabo del lado del freno, se controlará el
destensado o el descenso de la carga.
En ocasiones la tensión que hay en la tirolina, es tan elevada que no se puede accionar la palanca del dispositivos
de retención-cesión, por lo que se debe de instalar nuevamente el polipasto.
Fuente Petzl
11.5.5.5.c. Forma correcta de destensado o
descender pesos de una tirolina.
Para movilizar la camilla sobre la tirolina, se pueden emplean sistemas de tracción por polipasto o por contrapeso. El
número de cuerdas a emplear para realizar la tracción seguridad, dependerá de la inclinación de la tirolina y de la
evaluación de riesgos de la situación:
a. Para realizar el movimiento de una camilla sobre un sistema de cuerdas tensionadas las cuales se desvían menos
de 15º de la horizontal, generalmente se emplea una cuerda de tracción y otra de retención. Estas cuerdas se
instalan a sistemas de anclaje independientes a los de las tirolinas (11.5.6.1.a.).
Cuerdas guía
<15º
Cuerda de tracción
Cuerda de retención
11.5.6.1.a. Ejemplo de instalación para movimiento de camilla por medio de líneas guías o tirolinas, en el que cada
sistema cumple con la premisa de doble anclaje.
19
STA.11.2/119
b. Para realizar el movimiento de una camilla sobre un sistema de cuerdas tensionadas las cuales se desvían más de
15º de la horizontal, se empleará además de una cuerda de tracción-retención en la parte superior de la tirolina,
una cuerda más de salvaguarda. Esta segunda cuerda de seguridad, prevé un eventual deslizamiento no
controlado de la camilla en el caso de la rotura del sistema de tracción-retención (11.5.6.1.b.). Cada sistema de
cuerdas deberá estar a un mínimo de dos puntos de anclaje. La cuerda de retención es opcional.
Cuerda de tracción
Cuerda de seguro
>15º
11.5.6.1.b.
c. Para transportar materiales, a no ser que una evaluación de riesgos diga lo contrario, bastará con una sola cuerda
tanto en la línea soporte como en los sistemas de tracción-retención.
11.5.6.1.c.
20
STA.11.2/119
Dependiendo del tipo de polea a emplear para el movimiento de camilla, existe varias configuraciones de unión.
Independientemente del tipo de unión, siempre deberá cumplir con la premisa del doble anclaje:
11.5.6.2.a.
11.5.6.2.b. 11.5.6.2.c.
11.5.6.2.e.
11.5.6.2.d.
21
STA.11.2/119
Si se emplean poleas de baja eficiencia para el desplazamiento de la camilla sobre las cuerdas guía, se deberán de unir
ambas poleas con un cordino auxiliar (esquema 11.5.6.3.a.). De éste modo se evitan movimientos incómodos para la
víctima.
Unir las poleas por medio de un cordino en caso de poleas de bajo rendimiento. Esta práctica hará que se transmita
menos movimientos a la camilla, durante la tracción sobre las cuerdas guías.
22