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Sistemas de Anclaje para Rescate

Este documento proporciona consideraciones y recomendaciones para la instalación de líneas de anclaje en sistemas de movimiento de camillas. Describe diferentes tipos de cabeceras y triangulaciones para distribuir la carga entre varios puntos de anclaje de manera segura. También explica sistemas como contrapesos, polipastos y líneas guía, así como cómo unir la camilla de manera segura y proporcionar comodidad durante el transporte. El documento incluye varios diagramas para ilustrar los conceptos discutidos.

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Sistemas de Anclaje para Rescate

Este documento proporciona consideraciones y recomendaciones para la instalación de líneas de anclaje en sistemas de movimiento de camillas. Describe diferentes tipos de cabeceras y triangulaciones para distribuir la carga entre varios puntos de anclaje de manera segura. También explica sistemas como contrapesos, polipastos y líneas guía, así como cómo unir la camilla de manera segura y proporcionar comodidad durante el transporte. El documento incluye varios diagramas para ilustrar los conceptos discutidos.

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STA.11.

2/119

STA.11

TEMA XIV
NIVEL AB1 y A2 especialidad

CONSIDERACIONES PARA
LOS TENDIDOS DE LÍNEAS
DE ANCLAJE EN SISTEMAS
DE MOVIMIENTOS DE
CAMILLAS
Por Ismael Mejías Pitti

1
STA.11.2/119

11.5. CONSIDERACIONES PARA LOS TENDIDOS DE LÍNEAS DE ANCLAJE EN SISTEMAS DE


MOVIMIENTOS DE CAMILLAS 3
11.5.1. CABECERAS 3
11.4.2.3. Triangulaciones o repartidores de carga de dos puntos de anclaje: 4
11.4.2.3.1. Uso habitual 4
11.4.2.3.2. Confección 4
11.4.2.4. Triangulaciones o repartidores de carga de tres puntos de anclaje: 5
11.4.2.4.1. Uso habitual 5
11.4.2.4.2. Confección 5
11.5.2. LA REGLA DE REDUNDANCIA O BACK UP EN CABECERAS PARA MOVIMIENTO DE CAMILLAS 8
11.5.3. SISTEMA DE CONTRAPESO 8
11.5.3.1. El regulador de polea 9
11.5.3.2. El contrapeso 9
11.5.3.3. Ejemplo de sistema de contrapeso para movimiento de camilla 9
11.5.3.4. Normas de seguridad en los contrapesos 10
11.5.3.5. Ejemplo de instalación para movimiento de camilla por medio de un contrapeso 11
11.5.4. SISTEMA DE POLIPASTO 12
11.5.4.1. Freno de carga 12
11.5.4.2. Polea móvil 13
11.5.4.3. Bloqueador 13
11.5.5. INSTALACIÓN DE LÍNEAS GUÍA PARA MOVIMIENTO DE CAMILLAS O CARGAS, TAMBIÉN DENOMINADAS TIROLINAS 14
11.5.5.1. Norma de seguridad durante el tensado de las tirolinas 15
11.5.5.2. Método gráfico de cálculo de tensiones en anclajes de tirolinas 16
11.5.5.3. Factores que influyen sobre las cargas en los anclajes de una tirolina 17
11.5.5.4. Conclusiones 17
11.5.5.5. Normas de seguridad en la instalación de líneas tensionadas 17
11.5.6. MOVILIZACIÓN DE UNA CARGA SOBRE UNA LÍNEA GUÍA O TIROLINA 19
11.5.6.1. Instalaciones para los movimientos de la camilla 19
11.5.6.2. Unión de la camilla a las líneas guía y sistema de seguridad 21
11.5.6.3. Aspectos de confort en el transporte de la camilla 22

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11.5. CONSIDERACIONES PARA LOS TENDIDOS DE LÍNEAS DE ANCLAJE EN SISTEMAS DE


MOVIMIENTOS DE CAMILLAS

11.5.1. Cabeceras

Las cabeceras destinadas para los tendidos de líneas de anclaje para movimientos de camillas en operaciones de
rescate o de movimientos de carga, deben cumplir con las mismas premisas de instalación que las cabeceras
destinadas a líneas de progresión (ver apartado 11.4. de éste tema).

Las cabeceras para los movimientos de camillas (líneas tensionadas, contrapesos y polipastos), deben de garantizar una
resistencia nominal en el punto de carga, de al menos 2.200kgf. Para conseguir esta resistencia, usualmente parten de
tres puntos de anclaje (11.5.1.a.), los cuales se ecualizan por medio de una cinta (emplear dos previendo el mal estado
de alguna) o un anillo de cuerda. También es una práctica correcta, emplear cabeceras ecualizando dos puntos de
anclaje (11.5.1.b.). Cada cabecera se debe de emplear para un sistema diferente, por ejemplo una cabecera para la
cuerda de tracción, otra cabecera para la cuerda de seguridad y otra para las cuerdas guía en caso de líneas
tensionadas, debiendo estar generalmente ambos sistemas en una localización próxima.

11.5.1.a.

Usualmente trabajaremos con


éstas triangulaciones cuando
planteamos el rescate con una
sola cuerda (rescate en medio
natural).
11.5.1.b.
Fuente de elaboración Peter
Valdez

Existe también la opción de compartir los anclajes entre las diferentes triangulaciones, empleando para ello,
conectores de menor grosor tipo mallon, posibilitando de este modo el instalar más de un conector en una misma
placa de anclaje (ver dibujo 11.5.1.c.)

11.5.1.c.

Trabajaremos con éstas triangulaciones dobles


que parten de cuatro puntos, cuando
planteamos el rescate con doble cuerdas
(rescate urbano).

Fuente de elaboración Peter Valdez

3
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11.4.2.3. Triangulaciones o repartidores de carga de dos puntos de anclaje:

Habitualmente se emplean eslingas o cintas de anclaje con certificación adecuada, por ejemplo CE EN 795 B. Es una
técnica de anclaje que sirve para repartir la carga entre varios puntos y según cómo se realice serán auto-regulables o
fijos. A diferencia del sistema anterior, aquí la carga se reparte entre los distintos anclajes, lo cual mejora la seguridad
de la instalación. Otra ventaja es que los auto-regulables permiten la direccionalidad de la carga en diferentes ángulos.
Esto último será muy ventajoso para movimientos de carga en altura y operaciones de salvamento.

11.4.2.3.1. Uso habitual


Habitualmente se emplean para las cabeceras de sistemas de tracción y de cuerdas tensionadas, como por ejemplo
polipastos, contrapesos, líneas guía y tirolinas.

11.4.2.3.2. Confección
Se debe de realizar un giro en uno de los tramos, con esto evitamos que el conector central de carga, se salga de las
cintas en el caso eventual de la rotura de uno de los anclajes.

11.4.2.3.2.a. Repartidor de cargas


realizado con cinta de anclaje EN 795B.

Fuente de elaboración Peter Valdez

En operaciones de rescate se pueden emplear anillos de reunión de cuerda (ver apartado 11.4.2.3.2.) para la confección
de las triangulaciones. Los nudos a emplear para cerrar los anillos repartidores de cargas entre dos puntos de anclaje
son el nudo de ocho cosido y el nudo de pescador doble.

11.4.2.3.2.b. Nudo de ocho 11.4.2.3.2.c. Nudo de pescador doble

NOTA: Al confeccionar el anillo repartidor de cargas para ecualizar dos puntos de anclaje, en ningún caso se podría
emplear el nudo simple o cola de vaca, dado que las tensiones generadas en el nudo al cargar los anclajes, harían que
el nudo se abra.

11.4.2.3.2.d. Repartidor de cargas realizado


con anillo de cuerda y nudo de ocho.

Fuente de elaboración Peter Valdez

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11.4.2.3.2.e. Repartidor de cargas


realizado con anillo de cuerda y
nudo de pescador doble.

Fuente de elaboración Peter Valdez

11.4.2.4. Triangulaciones o repartidores de carga de tres puntos de anclaje:

Las triangulaciones o los repartidores de carga de tres puntos de anclaje, son instalaciones que permiten obtener un
punto de anclaje seguro para confeccionar una cabecera, mediante la ecualización de tres puntos de anclaje.

11.4.2.4.1. Uso habitual


Las ecualizaciones de tres anclajes, se emplean habitualmente para confeccionar las cabeceras de instalaciones
destinadas a realizar movimientos de camillas en operaciones de rescate, por ejemplo cabeceras de tirolinas,
contrapesos, frenos de carga, polipasto, etc.

También se emplean para obtener un punto de anclaje con la resistencia adecuada repartiendo las cargas entre tres
puntos de anclaje que por si solos no tienen una resistencia adecuada.

11.4.2.4.2. Confección
Además de las cintas de anclaje con norma EN 795 B, en operaciones de rescate se emplean
anillos repartidores de carga de cuerda de 10,5 mm de diámetro y de 5 a 7 metros de longitud,
especialmente preparados para las cabeceras, esto quiere decir que solamente se pueden
utilizar para la confección de cabeceras, no pudiendo emplearse para ninguna otra función.

Los anillos de reunión se marcan 15 cm en los extremos de color diferente al resto del anillo,
con la finalidad de realizar los nudos de cierre antes de esta marca. Esto evita que el anillo de
cuerda se pueda abrir en el caso de que el nudo corra cuando se carga.

Los nudos a realizar para cerrar los anillos de cuerdas son el nudo de ocho, nudo de pescados
doble y el nudo de vaca, este último solamente si la ecualización es de tres puntos y nunca se
podría realizar si la ecualización es a dos puntos, dado que los esfuerzos que llegan al
nudo en este último caso, produciría que el nudo de vaca se
vaya abriendo.
11.4.2.4.2.a. Anillos de cuerda
repartidores para la confección de
cabeceras.

Este punto seguro se realiza dando un giro a cada uno de los tramos en el mismo sentido (ver dibujos 11.4.2.4.2.b, c y
d), con esto conseguimos que en caso de rotura de uno de los anclajes, los bucles se muerdan y disipen la caída hasta
la tensión del anillo repartidor. Las triangulaciones o repartidores de carga, ya sean de dos puntos o a tres puntos
pueden trabajar de forma unidireccional o multidireccional.

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NOTA: Una vez confeccionada la triangulación, debemos instalar dos conectores en el punto de carga. Esto se debe a
que habitualmente anclaremos a estas triangulaciones varias cuerdas o sistemas diferentes. El segundo conector es
necesario instalarlo desde un principio, dado que una vez la triangulación entre en carga, no podremos introducirlo.

11.4.2.4.2.b. Repartidor de cargas


realizado con cinta de anclaje EN
795B.

Fuente de elaboración Peter Valdez

11.4.2.4.2.c. Repartidor de
cargas realizado con anillo
de cuerda y nudo de vaca.
Este nudo permite un fácil
y rápido ajuste. Se debe
de realizar otro nudo de
vaca de respaldo.

11.4.2.4.2.d. Repartidor de
cargas realizado con anillo
de cuerda y nudo de ocho.

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11.4.2.4.2.e. Repartidor de
cargas realizado con
anillo de cuerda y nudo
de pescador doble.

Fuente de elaboración Peter Valdez

Una vez cerrado el anillo, se deja el nudo o el cosido de unión de la cinta, en el centro del brazo más largo y se
reasegura con otro nudo solamente si empleamos el nudo de vaca. En el caso de anillos confeccionados con cuerda,
siempre se debe de dejar 15 cm de chicote desde el último nudo. El punto de carga, se deja entre 10 y 15 cm por debajo
del punto de anclaje más bajo. En este punto usualmente se sitúan dos conectores, por ejemplo uno para el montaje
(tirolina por ejemplo) y el otro para el sistema de tracción (polipasto o contrapeso).

Anclaje más bajo de la


triangulación.

10-15 cm Punto de carga de la


triangulación.

Fuente de elaboración Peter Valdez

11.4.2.4.2.f. Ubicación del punto de carga en la triangulación.

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NOTA: Estas triangulaciones se usan habitualmente para cabeceras de


instalaciones en sistemas de rescate, y se considera un elemento de seguridad
crítico. Por este motivo, el elemento que se emplea para realizar la triangulación, ya
sea cinta o un anillo de cuerda, nunca deberá rozar ningún elemento ni sustrato
(11.4.1.4.2.g.). Para que la triangulación no roce, se pueden emplear por ejemplo,
prolongadores de anclaje (11.4.1.4.2.h.).

11.4.2.4.2.h. Prolongador de
11.4.2.4.2.g. Roce de anclaje que evita el roce
anillo no permitido. con la roca de uno de los
brazos de la triangulación.

Fuente de elaboración propia

11.5.2. La regla de Redundancia o Back Up en cabeceras para movimiento de camillas

A igual que en las líneas de anclaje para progresión, en la que cada sistema (cuerda de trabajo y cuerda de seguro)
debe estar a dos puntos de anclaje, también en las líneas de anclaje para movimientos de camilla, se debe de cumplir
la regla del doble anclaje o redundancia. Por este motivo, cada sistema (tracción, retención, seguro o líneas guía) debe
de estar instalado a un mínimo de dos puntos de anclaje.

Por supuesto, todos los intervinientes en las maniobras de ascenso/ descenso de camilla, incluida ésta, deben de tener
un sistema de salvaguarda ver dibujo (11.5.6.2.f.).

Generalmente, como sistemas de tracción para el transporte de las camillas, se emplean polipastos o contrapesos.

11.5.3. Sistema de contrapeso

En el sistema de contrapeso no existe desmultiplicación para la elevación de la carga, debiendo emplear una fuerza
superior al peso de la carga para poder elevarla. En el caso de elevación de camillas con víctimas en su interior, se
emplea el peso de uno o varios rescatadores para la elevación de ésta. Generalmente se emplaza una polea de alto
rendimiento en un sistema de anclajes, posicionando la camilla en un lado y al rescatador/es en el otro.

Fuente Petzl

11.5.3.a. Rendimiento de contrapeso 11.5.3.b. Rendimiento de contrapeso 11.5.3.c. Rendimiento de contrapeso


empleando un descensor. empleando un conector. empleando una polea de alto
rendimiento.

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Normalmente esta maniobra requiere de un regulador de polea y un rescatador que actúa como contrapeso.

En un sistema de contrapeso, tanto la camilla como el rescatador que actúa de contrapeso y por supuesto el regulador
de polea, deben de tener un sistema de salvaguarda.

11.5.3.1. El regulador de polea

El regulador de polea se sitúa con un mínimo de dos elementos de amarre, en la


cabecera del sistema y lo más cerca posible de la polea. Su función consiste en dirigir la
maniobra de ascenso/ descenso de la camilla y gestionar los pequeños desequilibrios
entre la carga y el contrapeso.

11.5.3.1.a. Los desequilibrios de carga se podrán


gestionar con la presión de las manos del regulador
de polea.
11.5.3.2. El contrapeso

Como contrapeso se emplea uno o más rescatadores, debiendo tener todos ellos sistemas de salvaguarda
independientes, excepto si alguno de ellos realiza la tracción desde el suelo. El contrapeso se deberá calcular, tratando
de que su peso sea muy similar al de la carga. En este aspecto, si existen desvíos durante el ascenso de la carga, se
deberán de tener en cuenta para aumentar la carga del contrapeso.

11.5.3.3. Ejemplo de sistema de contrapeso para movimiento de camilla

Para una mejor comprensión, en el esquema se muestra una sola cuerda y un solo punto de anclaje.

Ubicación del regulador de


polea (ver en principio del
doble anclaje en el arnés
11.4.1.2.).

Ubicación del técnico que


actúa como contrapeso.

11.5.3.3.a. Fuente de elaboración propia

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11.5.3.4. Normas de seguridad en los contrapesos

Cuando el sistema de contrapeso no se está empleando, la polea deberá de permanecer


bloqueada con dos nudos de anclaje.

11.5.3.4.a. Bloqueo de un contrapeso


cuando no está en uso.

Fuente de elaboración propia

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11.5.3.5. Ejemplo de instalación para movimiento de camilla por medio de un contrapeso

Cada sistema cumple con la premisa de doble anclaje y contrapeso sobre línea tensionada.

Cinta con sistema de


regulación de su longitud.

El rescatador que actúa


como regulador de polea
se ancla con un mínimo de
dos elementos de amarre
(Ver en 11.4.1.2.).

El rescatador se posiciona
al otro lado de la polea
actuando como
contrapeso.

Sistema de seguridad Sistema de seguridad para el


para la camilla. rescatador que actúa como
contrapeso.

Sistema de tracción de la camilla.

11.5.3.5.a. Fuente de elaboración Peter Valdez

11.5.3.5.b. Ejemplo de contrapeso sobre línea tensionada. Se


muestra una sola cuerda para mejor comprensión.

Fuente de elaboración propia

11
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11.5.4. Sistema de polipasto

Los polipastos son sistemas de desmultiplicación del peso de las cargas, en los que se emplean para su configuración,
diferentes dispositivos como por ejemplo: dispositivos de retención de la carga, bloqueadores y poleas que
desmultiplican el peso de la carga. Tener en cuenta que cualquier polea móvil, siempre desmultiplica la carga.

A la hora de traccionar de una carga, debemos tener en cuenta las mismas premisas de seguridad que se describen en
el apartado 11.5.5.1. Norma de seguridad durante el tensado de las tirolinas.

Hay muchos tipos de polipastos, pero generalmente todos parten de la desmultiplicación 3:1.

Fuente Petzl

11.5.4.a. Rendimiento de polipasto 3:1 11.5.4.b. Rendimiento de polipasto 3:1 11.5.4.c. Rendimiento de polipasto
empleando un descensor como freno empleando un conector como freno 3:1 empleando una polea de alto
de carga. de carga. rendimiento como freno de carga.

Es muy importante conocer los dispositivos que podemos utilizar para realizar los polipastos y que elemento es más
idóneo dependiendo de la circunstancia en las que se utilizan.

11.5.4.1. Freno de carga

Como dispositivo de retención de la carga, se pueden emplear descensores que dispongan de la EN 341 o poleas
bloqueadoras con EN 12841 B. Las poleas son más eficientes en cuanto a rozamiento se refiere, los descensores son
menos eficientes pero se pueden desembragar fácilmente. Estos dispositivos se instalarán en un sistema de anclajes
independiente.

ELEMENTO CONSIDERACIONES FOTO

Poleas de alto Son las más idóneas, ya que la eficiencia es del 95%. En cargas de 100kg,
rendimiento realizaríamos un esfuerzo de 36 kg teóricos.

Poleas de bajo Se suelen configurar combinando diferentes dispositivos(conector, polea y


rendimiento bloqueador). Por lo general tienen una eficiencia del 71%.

Descensores La única ventaja de usar este elemento es poder descender en cualquier


momento, pero la eficiencia es del 50 %. En la elevación de 100 kg, con una
desmultiplicación 3:1, se realiza un esfuerzo teórico de 48 kg.

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Fuente Petzl

11.5.4.1.a. Ejemplo de polipasto con descensor como freno de carga.

11.5.4.2. Polea móvil

En el emplazamiento de la polea móvil, debemos instalar poleas de bajo rendimiento, aproximadamente de un 71% de
eficiencia.

En esta posición no debemos instalar poleas de alto rendimiento, ya que su alta eficiencia, aproximadamente del 95%,
podía llegar a dañar la cuerda en el posicionamiento del bloqueador a causa de un exceso de fuerza en la tracción.
Esto puede ocurrir en el caso que la camilla se quede retenida en algún momento durante la tracción.

11.5.4.2.a. Ejemplo de polea adecuada en polipasto 3:1.

11.5.4.3. Bloqueador

Para emplazar la polea móvil del sistema, se debe de emplear algún tipo de bloqueador. Los más idóneo son los
bloqueadores de leva no dentada, ya que en el caso de que se genere un esfuerzos excesivo, éste patinaría por la
cuerda sin desgarrar la camisa de la misma, circunstancia que si generaría un bloqueador dentado.

Bloqueadores de leva dentada Bloqueador de leva no dentada

11.5.4.3.a. Ejemplos bloqueadores para polipastos.

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11.5.5. Instalación de líneas guía para movimiento de camillas o cargas, también denominadas tirolinas

Se trata de sistemas de cuerda tensa, que se instalan a sistemas de anclajes independientes en cada extremo. Se
emplean para transportar cargas o camillas, salvando distancias horizontales considerables.

En movimientos de camillas con heridos en el interior, se instalarán dos líneas tensionadas paralelas, además las
cabeceras deben de garantizar una resistencia nominal en el punto de carga de ambas líneas, de al menos 2.200kgf y
serán independientes de las cabeceras de las cuerdas de tracción, retención y seguridad (ver apartado 11.5.6.).

Para facilitar las maniobras en las líneas tensionadas, ambos extremos dispondrán de sistemas de tensado-destensado,
de forma que se pueda hacer esa función desde cualquier extremo de la tirolina.

El tensado se lleva a cabo siguiendo el principio de anclaje directo sobre un dispositivo de retención y cesión de
cuerda, que facilita la labor de destensado. Se puede emplear, como dispositivos de retención-cesión, aquellos
descensores con EN 341 que el fabricante autorice su uso para estas instalaciones de cuerda tensa.

NUNCA emplear como dispositivo de retención en los extremos de las tirolinas, poleas bloqueadoras. Ésta práctica
haría que las levas dentadas de las poleas bloqueadoras, provoquen la rotura de las camisas de las cuerdas a causa de
las cargas ejercidas en el sistema.

11.5.5.a. Tensado sobre dispositivo de retención cesión STOP con EN 341 tipo A.

11.5.5.b. Tensado sobre dispositivo de retención cesión IDs con EN 341 tipo A.

Fuente Petzl

14
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11.5.5.1. Norma de seguridad durante el tensado de las tirolinas

Para tensionar las tirolinas, se empleará un sistema de polipasto con eficiencia 3:1. Al emplear este sistema de
desmultiplicación, debemos limitar los esfuerzos de tracción para evitar desgarros en las camisas de las cuerdas. Esto
ocurriría en el bloqueador móvil del sistema de desmultiplicación (dispositivo sobre el que se ejercen todos los
esfuerzos de la tracción). Los test realizados en este tipo de tracciones, muestran desgarros sobre cuerdas de 10.5 al
aplicar 450 kgf, sobre bloqueadores de leva dentada (ver esquema 11.5.4.3.a.).

Para evitar producir daños a las cuerdas durante las tracciones, debemos respetar la siguiente premisa de seguridad:

Tracción con polea sin rodamientos o de baja eficiencia, tres personas y tracción con poleas de rodamientos o de alto
rendimiento, 2 personas.

Ej. de polea “con” rodamiento.

11.5.5.1.a.

Ej. de polea “sin” rodamiento.

11.5.5.1.b.

Empleando esta norma de seguridad durante el tensado de las tirolinas, los


esfuerzos que se registran en los dispositivos de retención-cesión instalados en los
anclajes extremos, alcanzan los 550 kgf. Esta tensión disminuye cuando
bloqueamos los dispositivos de retención-cesión, debido a pérdidas de cargas
que no podemos controlar, quedando las tensiones en 220 kgf., tensión ésta
suficiente para el transporte de camillas y cargas sobre las líneas tensionadas.

Recordando las tensiones generadas en los anclajes extremos, éstas dependían


del ángulo formado (ver figura 11.5.5.1.1.c.). La máxima tensión se produce cuando
la carga o la camilla alcanzan la mitad de la cuerda tensionada, además el
movimiento de la carga, aumentará considerablemente las tensiones en los
anclajes.

Una cuerda bajo norma para realizar trabajos en altura (por ejemplo CE EN 1891
type A, EAC, NFPA 1983 Technical Use), tiene las características adecuada para
hacer segura este tipo de instalaciones. Cuando se tensa una cuerda, la elasticidad
de la misma provoca un hundimiento cuando se carga la tirolina, esto hace que se
formará un ángulo.

Por este principio, entre más larga sea la tirolina, mas cuerda activa hay y por
tanto, más segura será la instalación. Un cable de acero tendrá muy poca
elasticidad formando muy poco ángulo cuando se carga, por lo que transmitirá
cargas muy elevadas a los anclajes extremos. 11.5.5.1.c

15
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A continuación se muestra un ejemplo del hundimiento de una cuerda cuando se carga en el centro con una masa de
80 kg y las cargas transmitidas a los anclajes.

Hundimiento (H) Carga en el anclaje

(m) (kg)
(H) 3 80

2 100

1 200

11.5.5.1.d. 0.5 400

0.1 2000

* Para una persona de 80 kg en el medio de una tirolina de 10 metros y una carga inicial en los anclajes de 0 kg

11.5.5.2. Método gráfico de cálculo de tensiones en anclajes de tirolinas

Otra forma para calcular las cargas transmitidas a los anclajes de una tirolina, es mediante un método gráfico, el cual
nos permite determinar de forma aproximada las cargas transmitidas a los anclajes.

En concreto lo haremos en una LINEA DE ANCLAJE HORIZONTAL, si bien éste método intuitivo, es extrapolable a otro
tipo de instalaciones.

Está basado en la Ley del Paralelogramo y en las ecuaciones de equilibrio de fuerzas; en realidad no es otra cosa que la
descomposición vectorial de fuerzas según unas direcciones dadas. Existen otros modelos matemáticos o
trigonométricos más precisos para determinar la resultante de fuerzas, si bien este método resulta mucho más simple
e intuitivo, a efectos de emergencias resulta más aplicable.
¿Cómo determinar gráficamente la tensión en una tirolina?


r

O 11.5.5.2.a.

P=P´
Información cedido por Iñaki Sáez
Mentxakatorre.
P

Dada una fuerza P, para que esta se mantenga en equilibrio es necesario que exista otra fuerza P´ de igual magnitud
pero de sentido contrario, (según la 3ª Ley de Newton, principio básico de equilibrio, acción y reacción).

Si tenemos una carga de 75 Kp, escalamos por ejemplo con 7,5 cm= 75 Kp y representamos P´ con esta medida. P´
podemos descomponerla como la resultante de la suma de dos fuerzas según las direcciones v y v´.

16
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En el punto O, donde se unen P y P´ (sería el punto donde colgaría el peso en la línea de anclaje horizontal), trazamos
la dirección y el ángulo que forma la cuerda con los anclajes. (evidentemente a mayor tensión en la cuerda, ángulo
más grande, más próximo a los 180º, por eso no conviene tensar en exceso).

A continuación por el extremo de P´ trazamos dos rectas r y r´ (paralelas a v y v´), hasta que corten a estas últimas.

Directamente midiendo sobre OV y OV´ obtenemos el valor de la carga transmitida a cada anclaje.

11.5.5.3. Factores que influyen sobre las cargas en los anclajes de una tirolina

a. La longitud de la tirolina: a mayor longitud más longitud de cuerda que absorbe la carga, mayor elasticidad,
menor tensión (como en escalada)
b. La diferencia de altura en los anclajes: provoca cargas diferenciales en los extremos, ver la fig. anterior OV´ es
mayor que OV.
c. El diámetro de la cuerda, a mayor diámetro (con el mismo tipo de cuerda), menor elasticidad, mayor carga al
anclaje. Por eso las tirolinas metálicas con cargas dinámicas funcionan mal, aunque el material tenga mayor
resistencia que las fibras de cuerda, también transmiten mucha más tensión al anclaje, ya que no absorben
prácticamente nada.
d. El tipo de cuerda, mejor dicho el grado de elasticidad o módulo de Young, K. Este valor nos lo facilita el
fabricante.
e. El peso.
f. El ángulo: cuanto mayor sea el ángulo formado, mayores serán las cargas transmitidas a los anclajes.
g. Las cargas dinámicas: evidentemente lo dicho es para cargas estáticas, las cargas dinámicas aumentan de
forma considerable todos los esfuerzos.

11.5.5.4. Conclusiones

a. La tensión será la justa y necesaria para salvar el obstáculo o realizar el trabajo de forma adecuada. Es decir la
mínima admisible. Con ello conseguimos el ángulo menor posible, reduciendo al mínimo la fuerza resultante en
los anclajes. Por ello no conviene tensar con sistemas de polipastos con ventajas mecánicas superiores a 1:3.
b. Teóricamente no es posible absorber la carga con ángulos de 180º (esta sería infinita), cosa que nunca ocurre
debido a la elasticidad de las cuerdas (siempre se forma un ángulo mínimo).
c. Cuanto menor sea la tirolina, mayor es el riesgo, ya que la longitud de cuerda activa que absorbe las fuerzas es
menor (como en el factor de caída).
d. Para cargas normales no es necesario superar los 11 mm de diámetro de la cuerda. Con diámetros de cuerda entre
10,5 y 11 mm, en ensayos empíricos realizados con cargas dinámicas de 240 kgf, no se han conseguido superar los
400 kgf.
e. El grado de elasticidad o módulo de Young, K, de las cuerdas semiestáticas tipo A de 10,5 o 11 mm se han
demostrado suficientemente seguras para ejecutar estas instalaciones.
f. Ante las más mínima duda sobre la fiabilidad del soporte de los anclajes realizaremos triangulaciones o
repartidores de carga. Nunca confiaremos la instalación a único anclaje.
g. Se prohibirán las cargas dinámicas, para evitar la sobrecarga en los anclajes.
h. El soporte de los anclajes (material de base) suele ser la parte de la instalación más problemática, es decir todos los
equipos de la cadena de seguridad están certificados (cuerdas, conectores, anclaje, arnés) y sabemos cómo
reaccionarán, excepto el soporte. En el caso de hormigón dependerá de su calidad, resistencia, homogeneidad,
vibrado, etc., así como de las condiciones de localización del anclaje (distancia al borde, separación entre ellos,
etc.).
i. Dado todos los puntos anteriores no podemos generalizar el cálculo, resultado y comportamiento de una
instalación de tirolina concreta, depende de demasiados factores particulares, por lo que es preciso el estudio
particular en cada caso.

11.5.5.5. Normas de seguridad en la instalación de líneas tensionadas

a. Los sistemas desembragables deben de permanecer bloqueados, evitando manipulaciones accidentales. Valorar
bloqueo inmediato al descensor (fotos 1, 2 y 3) o dejando un tramos en la cuerda libre (unos 80 cm, fig. 4) por
posibles deslizamientos a causa de sobrecargas puntuales del sistema.

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1 2

3
4 Fuente Petzl

11.5.5.5.a. Ejemplo de bloqueo en dispositivos de retención-cesión.

b. Las cuerdas no deben rozar en ningún obstáculo, dado que las tensiones en la cuerda harían de un roce algo fatal,
pudiendo provocar una rotura de la cuerda. En el caso de que la tirolina deba hacer un cambio de dirección, se
debe realizar otro sistema de anclajes con una triangulación con tres puntos de anclaje y entrelazar los conectores
de ambas tirolinas.

Fuente de elaboración propia Fuente de elaboración Francisco Algaba

11.5.5.5.b.3.
11.5.5.5.b.1. 11.5.5.5.b.2.

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c. Tanto el destensado de las tirolinas como descender una carga que se encuentra en la misma, debemos de
realizarlo empleando un conectores de fricción extra instalado en el punto de anclaje del dispositivos de
retención-cesión. Accionando la palanca de descenso y sujetando el cabo del lado del freno, se controlará el
destensado o el descenso de la carga.

En ocasiones la tensión que hay en la tirolina, es tan elevada que no se puede accionar la palanca del dispositivos
de retención-cesión, por lo que se debe de instalar nuevamente el polipasto.

Fuente Petzl
11.5.5.5.c. Forma correcta de destensado o
descender pesos de una tirolina.

11.5.6. Movilización de una carga sobre una línea guía o tirolina

Para movilizar la camilla sobre la tirolina, se pueden emplean sistemas de tracción por polipasto o por contrapeso. El
número de cuerdas a emplear para realizar la tracción seguridad, dependerá de la inclinación de la tirolina y de la
evaluación de riesgos de la situación:

11.5.6.1. Instalaciones para los movimientos de la camilla

a. Para realizar el movimiento de una camilla sobre un sistema de cuerdas tensionadas las cuales se desvían menos
de 15º de la horizontal, generalmente se emplea una cuerda de tracción y otra de retención. Estas cuerdas se
instalan a sistemas de anclaje independientes a los de las tirolinas (11.5.6.1.a.).

Cuerdas guía

<15º

Cuerda de tracción

Cuerda de retención

11.5.6.1.a. Ejemplo de instalación para movimiento de camilla por medio de líneas guías o tirolinas, en el que cada
sistema cumple con la premisa de doble anclaje.

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b. Para realizar el movimiento de una camilla sobre un sistema de cuerdas tensionadas las cuales se desvían más de
15º de la horizontal, se empleará además de una cuerda de tracción-retención en la parte superior de la tirolina,
una cuerda más de salvaguarda. Esta segunda cuerda de seguridad, prevé un eventual deslizamiento no
controlado de la camilla en el caso de la rotura del sistema de tracción-retención (11.5.6.1.b.). Cada sistema de
cuerdas deberá estar a un mínimo de dos puntos de anclaje. La cuerda de retención es opcional.

Cuerda de tracción

Cuerda de seguro

>15º
11.5.6.1.b.

Fuente de elaboración Peter Valdez

c. Para transportar materiales, a no ser que una evaluación de riesgos diga lo contrario, bastará con una sola cuerda
tanto en la línea soporte como en los sistemas de tracción-retención.

11.5.6.1.c.

Fuente de elaboración Peter Valdez

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11.5.6.2. Unión de la camilla a las líneas guía y sistema de seguridad

Dependiendo del tipo de polea a emplear para el movimiento de camilla, existe varias configuraciones de unión.
Independientemente del tipo de unión, siempre deberá cumplir con la premisa del doble anclaje:

11.5.6.2.a.

11.5.6.2.b. 11.5.6.2.c.

Fuente de elaboración Peter


Valdez

11.5.6.2.e.
11.5.6.2.d.

Las camillas deberán de tener incorporado en el anclaje


principal, un elemento de amarre con certificación tipo
CE EN 358. Esta se empleará para anclar la camilla a dos
puntos, por ejemplo, en las tirolinas si empleamos un
solo conector de unión a la polea o al emplear arneses
de camilla que dispongan de un solo punto de anclaje.

11.5.6.2.f.Fuente de elaboración Francisco Algaba

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11.5.6.3. Aspectos de confort en el transporte de la camilla

Si se emplean poleas de baja eficiencia para el desplazamiento de la camilla sobre las cuerdas guía, se deberán de unir
ambas poleas con un cordino auxiliar (esquema 11.5.6.3.a.). De éste modo se evitan movimientos incómodos para la
víctima.

Unir las poleas por medio de un cordino en caso de poleas de bajo rendimiento. Esta práctica hará que se transmita
menos movimientos a la camilla, durante la tracción sobre las cuerdas guías.

11.5.6.3.a.Fuente de elaboración Peter


Valdez

11.5.6.3.b. Fuente de elaboración Peter


Valdez

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