Natalidad
La natalidad es el número de nacimientos que se dan
en una población en un determinado período de
tiempo (generalmente períodos anuales). La tasa de
natalidad permite calcular los niveles de fecundidad.
La tasa de natalidad se calcula mediante una fórmula: cantidad de nacimientos
registrados en “x tiempo” por cada mil habitantes en relación con la totalidad de la
población. Es una tasa variable ya que los nacimientos cambian según las
regiones o países y según las épocas.
Determinados momentos en la historia pueden provocar que los nacimientos
decaigan a nivel mundial, como en las grandes depresiones económicas, o
también, pueden hacer que la cantidad de nacimientos explote. Un ejemplo claro
de esto se dio tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, esto es el fenómeno
demográfico llamado explosión de natalidad.
Al analizar la tasa de natalidad, se deben tener en cuenta una gran variedad de
factores que influyen en ella. El espacio físico y el período de tiempo, tanto como
las condiciones culturales, religiosas, socioeconómicas, educacionales,
alimenticias y las zonas culturalmente más avanzadas influyen en la evolución de
esta tasa.
En general, la tasa aumenta progresivamente respecto a años anteriores, sobre
todo en países subdesarrollados, por cuestiones mayormente culturales:
Muchas veces la falta de atención sobre la natalidad tiene que ver con temas
políticos, falta de información o de capacitación a los ciudadanos.
La creación de familias numerosas gracias a que muchas veces se necesitan más
miembros familiares para poder subsistir.
Los factores religiosos muchas veces influyen, en algunas religiones los abortos o
los métodos anticonceptivos están prohibidos.
Culturalmente no hay distribución del tiempo
marcado y no tienen una noción del tiempo laboral y
tiempo educativo.
Es por estas razones que el aumento de la tasa de
natalidad muchas veces es explosiva e
incontrolable año a año, haciendo así que la
población se doblegue cada veinte años. Aunque en
algunos países, gracias a las campañas y
operaciones a favor del control de natalidad, se está
logrando reducir los niveles de fecundidad.
Mortalidad
Se conoce como tasa de mortalidad a un índice
creado para reflejar la cantidad de defunciones
por cada mil ciudadanos de una determinada comunidad en un periodo de tiempo
concreto (por lo general, doce meses). Es habitual mencionar a este indicador
demográfico como tasa bruta de mortalidad o, simplemente, como mortalidad.
Es importante destacar además que las tasas de mortalidad están vinculadas de
manera inversa a la esperanza de vida al momento de llegar al mundo: a más
esperanza de vida, más baja es la tasa de mortalidad. En las naciones en vías de
desarrollo hay una tasa de mortalidad mayor respecto a los países desarrollados.
Se suele considerar que una tasa de mortalidad es alta cuando se ubica por arriba
del 30%; moderada si oscila entre el 15% y el 30%; y baja si no supera el 15%. A
nivel mundial, la mortalidad relacionada con la malnutrición es la principal
responsable de las tasas de mortalidad más elevadas.
En los países desarrollados, en cambio, las principales causas de mortalidad son
los tumores, las enfermedades del sistema circulatorio y las enfermedades del
sistema respiratorio.
La tasa de mortalidad infantil, por otra parte, es el índice que exhibe la cantidad de
muertes por cada 1.000 niños nacidos con vida que se han registrado, durante los
primeros doce meses de existencia.
La denominada tasa de mortalidad específica, por último, es una proporción que
señala cuántos sujetos fallecen por un motivo concreto durante un lapso
específico de tiempo. La intensidad de la mortalidad hace que la tasa pueda
expresarse por 1.000, por 10 mil o hasta por 100 mil ciudadanos. Se denomina
tasa de letalidad al porcentaje de individuos que pierden la vida por una
determinada dolencia entre quienes la padecen en un momento y una región
específicos.
Término que se refiere al estado de ser mortal (destinado a morir). En el campo de
la medicina, es un término que también se usa para definir la tasa de mortalidad o
el número de defunciones en cierto grupo de personas en determinado período.
Se puede notificar la mortalidad de personas con cierta enfermedad, que viven en
un área del país o que son de determinado sexo, edad o grupo étnico.
Según diversos estudios desarrollados por investigadores,
la tasa de mortalidad infantil es un indicador importante del
estado de salud de un pueblo. Bajo la sigla TMI, esta
estadística indica el número de muertes de niños menores
de un año que tiene lugar en un determinado país;
teniendo en cuenta una base de 1.000 bebes nacidos. Este cómputo se efectúa
teniendo en cuenta la cantidad de nacimientos ocurridos en un lugar en un
determinado período y las muertes acaecidas en ese mismo tiempo.
Algunas de las causas que pueden influir considerablemente en la tasa de
mortalidad infantil de un país son los desastres naturales como inundaciones,
terremotos y huracanas, y los desastres provocados por el ser humano como los
disturbios civiles y la guerra.
Cabe mencionar que la tasa de mortalidad infantil suele ser más alta en países
subdesarrollados o que atraviesan un conflicto bélico; esto se debe a que son los
seres más indefensos de la especie, los más propensos a enfermarse, los más
vulnerables, etc.
En el caso de los países pobres, generalmente no tienen una infraestructura
preventiva para salvaguardar la salud de los niños y, por otro lado, no cuentan con
los recursos alimentarios necesarios para proveerlos de todo lo necesario para
crecer sanos.
Introducción
Cuando hablamos de Natalidad, son las personas que nacen en un determinado
país, y la Mortalidad son las personas que Mueren en un determinado país. La
Migración es un determinado grupo de personas digamos por ejemplo Familia
ellos emigran hacia el extranjero legalmente eso es una Migración pero también
hay Migración Interna que es cuando te vas de una ciudad de tu país y vas para
otra ciudad siempre de tu país, y El censo es una de las operaciones estadísticas
que no trabaja sobre una muestra, sino sobre la población total.
Conclusión
Estudios recientes muestran que en muchos países se están reduciendo los
índices de natalidad y de crecimiento de la población nacional, en parte gracias a
los programas de planificación familiar propiciados por los gobiernos.
Si se observa la realidad económica de los países menos desarrollados, se
constata una amplia variedad de situaciones. En el lado más positivo se sitúan los
países del Sudeste asiático, algunos países exportadores de petróleo de Oriente
Próximo y unos cuantos países latinoamericanos.
El crecimiento de la población de estos países, a diferencia del resto del mundo,
sigue siendo muy dinámico. Ninguna de las grandes teorías del desarrollo puede
explicar esta amplia variedad de situaciones, aunque todas ellas aportan valiosas
sugerencias.
Estos países no compartían el pesimismo del Tercer Mundo sobre la exportación
De todos modos este crecimiento se realizó gracias al retraso de condiciones
laborales y salariales, difiriendo en gran medida de las condiciones sociales de
países como Argentina o Brasil, donde la clase trabajadora industrial y del sector
servicios tiene un mejoramiento de vida.
Egrafia
Monografí[Link]
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