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Devocional de Resurrección

El documento describe tres apariciones de Jesús resucitado: 1) A las mujeres que fueron a la tumba, a quienes Jesús les dijo que anunciaran su resurrección a los discípulos. 2) A dos discípulos que caminaban hacia Emaús, a quienes Jesús les explicó las Escrituras. 3) A Simón Pedro en el mar de Galilea, donde Jesús lo restauró después de que Pedro lo negara tres veces.

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Devocional de Resurrección

El documento describe tres apariciones de Jesús resucitado: 1) A las mujeres que fueron a la tumba, a quienes Jesús les dijo que anunciaran su resurrección a los discípulos. 2) A dos discípulos que caminaban hacia Emaús, a quienes Jesús les explicó las Escrituras. 3) A Simón Pedro en el mar de Galilea, donde Jesús lo restauró después de que Pedro lo negara tres veces.

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RESURRECCIÓN

Nuestro Señor Jesús habiendo sido sepultado en un sepulcro nuevo, propiedad de


José de Arimatea, se cumplió lo que la palabra de Dios dice en Isaías 53:9 “Y se
dispuso con los impíos su sepultura, más con los ricos fue en su muerte; aunque
nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca”.
En el Nuevo Testamento, quedan registrados muchos eventos en los que Nuestro
Señor Jesús, habiendo Resucitado, se apareció a diversas personas.
Uno de los textos principales de la Resurrección, lo encontramos en la Primera Carta
del Apóstol Pablo a los Corintios, en su capítulo 15. Dicha carta data
aproximadamente de los años 54 o 55 d.C.
En ella se nos muestra un detalle muy importante
1ª Corintios 15:1 – 7
¨15  Además os declaro, hermanos, el Evangelio que os he predicado, el cual
también recibisteis, en el cual también perseveráis;

por el cual, asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no
creísteis en vano.

Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió
por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;

y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;

y que apareció a Cefas, y después a los doce.

Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos
viven aún, y otros ya duermen.

Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles¨ 

Este texto es reconocido como un credo que en los primeros años de la Iglesia se
recitaba. Si nos fijamos bien, pone pilares fundamentales de la Fe Cristiana:
1.- Cristo Murió por nuestros pecados
2.- Resucitó al tercer día, ambos eventos conforme a las Escrituras.
Y narra un poco el orden de las apariciones resucitado, aportando que apareció a más
de 500 hermanos a la vez y de los cuales hay muchos que todavía viven. Este texto es
de los más antiguos del Nuevo Testamento.
Existe en nuestros días una falsedad levantada acerca de que las apariciones de
Nuestro Señor fueron una alucinación. Diré para ello que puede preguntar a cualquier
profesional de la psicología, las «alucinaciones grupales» son imposibles.
De las apariciones de Nuestro Señor Jesús una vez resucitado, me gustaría destacar 3.

1. Las mujeres que acudieron a la tumba. 


Mateo 28:1-10: La resurrección
28 Pasado el día de reposo,[a] al amanecer del primer día de la semana, vinieron
María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro. 2 Y hubo un gran
terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió
la piedra, y se sentó sobre ella. 3 Su aspecto era como un relámpago, y su vestido
blanco como la nieve. 4 Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron
como muertos. 5 Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis
vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado.  6  No está
aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el
Señor.  7  E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y
he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he
dicho. 8 Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron
corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los
discípulos, 9 he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas,
acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. 10 Entonces Jesús les dijo: No
temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me
verán.

Estas buenas mujeres no sólo fueron las primeras en recibir el encargo de avisar a
los discípulos, sino que también fueron las primeras en verle tras su
Resurrección.
¨Salve¨ era un saludo de una tremenda dignidad, que deseaba bendiciones para las
personas. Es el sinónimo hebreo de Shalom. Nuestro Señor les desea lo mejor y
ellas se lanzan a sus pies y le transmiten todo su amor y adoración.
Les hace una afirmación clara «No temáis», pues ya NO había razón para tristeza,
llanto o amargura, ya NO había razón para el temor. Nuestro Señor había
RESUCITADO, les confirma también el anuncio del ángel y les conmina a ir a
sus ¨hermanos¨ a darles las nuevas para que vayan a Galilea.

2. Los Caminantes de Emaús


Lucas 24:20-24  
28 
Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos.  29  Mas ellos
le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y
el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos.  30  Y aconteció que
estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les
dio.  31  Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se
desapareció de su vista.  32  Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón
en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las
Escrituras?  33  Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y
hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos,  34  que decían: Ha
resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón.

El Evangelio de Lucas recoge que se encontraba a 70 estadios de distancia es


decir unos 11 km. Se encuentran caminando. Se trata del precioso pasaje del
Camino de Emaús
Los dos caminantes iban hablando entre ellos de todos los eventos que habían
acontecido aquellos días, iban desilusionados, cabizbajos, defraudados…
Y Jesús de incógnito (un forastero) se les acerca y se pone a su lado a caminar. Y
ellos comenzaron a explicarle todos los hechos acontecidos
Le narran un resumen de los hechos acerca de la vida de Nuestro Señor Jesús, sus
padecimientos y muerte y como había llegado noticias de que la tumba estaba
abierta, que NO lo habían visto, que podría estar vivo, pero iban tristes aún, NO
confiaban en lo que ya se escuchaba; como poco después les reprende Nuestro
Señor.
«
Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que
los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y
que entrara en su gloria? Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los
profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.»  
Les hace una revelación muy poderosa, todo lo que en las Escrituras se relata
acerca de Nuestro Señor.

Pocos versículos después, los ojos de esos caminantes fueron abiertos y


reconocieron a Jesús y ÉL se desvaneció de sus vistas. Los mismos, corrieron a
Jerusalén y les contaron a los once todo lo que había acontecido.

3. La Restauración de Simón Pedro  


Como un poco más arriba detallé, cuando Nuestro Señor se aparece a las mujeres
que iban a la tumba y les pide que acudan a avisar a los discípulos, hace una
separación de los mismos con respecto a Pedro Marcos 16:7 “Pero vayan ahora
y digan a sus discípulos, y a Pedro, “Él va delante de ustedes a Galilea.” Allí lo
verán, tal y como él les dijo.»”. Pues tenía que pasar un encuentro precioso
entre Nuestro Señor y Simón Pedro. Simón, había negado tres veces a Nuestro
Señor, y era necesaria su restauración. Nuestro Señor Jesús lo sabía e iba a acudir
a ello.
Había una deuda que cancelar, un asunto pendiente, y se llevaría a cabo en el Mar
de Galilea, en un infructuoso día de pesca.

Juan 21:12-19 
12 
Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a
preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor.  13  Vino, pues, Jesús, y
tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado.  14  Esta era ya la tercera vez que
Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de haber resucitado de los
muertos.
Apacienta mis ovejas
15 
Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me
amas más que estos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo:
Apacienta mis corderos.  16  Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás,
¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea
mis ovejas.  17  Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se
entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo
sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.  18  De cierto,
de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas
cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde
no quieras.  19  Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a
Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme.

Nuestro Señor, prepara un fuego para calentarse y cocinar. Les prepara la comida,
les da un refrigerio, es como que les ayuda a tomar fuerzas físicas para todo lo
que les había de acontecer poco después. Un tiempo de comunión entre esos 7
discípulos con ÉL.
Cuando Pedro niega a Nuestro Señor, se encontraba calentándose junto a un
fuego. Nuestro Señor puso un ambiente similar para hacer la pregunta
fundamental a Pedro, repetida tres veces y yendo acompañada cada una de las
veces de una comisión. Empezaba a amanecer, Pedro negó a Nuestro Señor Jesús
tres veces antes de que cantase el gallo.

Nuestro Señor para hacerle las preguntas usa el nombre ¨Simón, hijo de Jonás¨
usa el único nombre que tenía antes de ser hallado por Nuestro Señor y llamarlo
Cefas o Pedro; ya que cuando actuaba con su antigua naturaleza, Jesús lo llamaba
con su antiguo nombre
El Señor da la oportunidad a Pedro, después de haber dado una prueba pública de
infidelidad, por triplicado, debía resarcir, y confesarlo por triplicado.
versículo 15  ¨Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí,
Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos.¨ 
versículo 16 ¨  Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?
Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis
ovejas.¨  
versículo 17 ¨  Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se
entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo
sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas¨.

Nótese la diferencia entre la encomienda que da Nuestro Señor después de cada


una de las afirmaciones de amor, en la primera le pide que apaciente sus
corderos, en la segunda le pide que pastoree sus ovejas y en la tercera que
apaciente sus ovejas. Nuestro Señor sabía perfectamente que iba a haber todo
tipo de creyentes en su rebaño. ¨corderos¨ sinónimo de bebés y ¨ovejas¨ siendo
el sentido del mismo animal pero más maduro. Y da las indicaciones de que a
cada uno se le de lo necesario según su peculiaridad, tanto el ¨apaciento¨
necesario, es decir los pastos necesarios como el ¨pastoreo¨ necesarios, es decir,
las labores propias del pastor, llevar por los caminos correctos, defender de los
¨lobos¨ etc.
En la tercera declaración, Pedro afirma, «Señor…ante ti NO tengo secretos, eres
Omnisciente»;  NO tenemos secretos ante Nuestro Señor, Y ÉL que discierne los
corazones vio amor verdadero en el de Pedro y ya terminó de dar la encomienda.

CONCLUSIÓN
La Victoria que Cristo nos dio se encuentra en su Resurrección, el apóstol Pedro lo
declara en una de sus cartas: 1 Pedro 1:3-6 “Bendito el Dios y Padre de nuestro
Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una
esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una
herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para
vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la
salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.”.
Amados hermanos, que lindo es saber y tener la convicción firme de que su
resurrección trajo a nuestra vida una salvación eterna, cuan agradecidos deberíamos
estar cada día de nuestra existencia con Dios por su hermosa obra para con nosotros,
que, aun siendo pecadores, Cristo murió y resucito para darnos vida eterna.
No hay palabras existentes para querer agradecer TODO lo que Jesús ha hecho por
nosotros, pero más allá de las palabras podemos demostrar ese agradecimiento
viviendo una vida santa y ordenada para gloria de Él.
Si alguien quiere agradecer a Dios por la vida eterna que le ha regalado, lo
puede hacer viviendo una vida que agrade y exalte su Nombre.

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