Oraciones de
Proteccion y
Sellamiento
1
Coraza de San Patricio
Me envuelvo hoy día y ato a mí una fuerza
poderosa; la invocación de la Trinidad, la fé
en las Tres Personas, la confesión de la
unidad del Creador del universo.
Me envuelvo hoy día y ato a mí: la fuerza de
Cristo con su bautismo, la fuerza de su
crucifixión y entierro, la fuerza de su
resurrección y ascensión, la fuerza de Su
vuelta para el juicio de la eternidad.
Me envuelvo hoy día y ato a mí: la fuerza del
amor de los querubines, la obediencia de los
ángeles, el servicio de los arcángeles, la
esperanza de la resurrección para el premio,
la oración de los patriarcas, la visión de los
profetas, las palabras de los apóstoles, la fé
de los mártires, la inocencia de las santas
vírgenes y las buenas obras de los
confesores.
2
Me envuelvo hoy día y ato a mí el poder del
Cielo, La luz del sol, el brillo de la luna, el
resplandor del fuego, la velocidad del rayo,
la rapidez del viento, la profundidad del mar,
la firmeza de la tierra, la solidez de la roca.
Me envuelvo hoy día y ato a mí: la fuerza de
Dios para orientarme, el Poder de Dios para
sostenerme, la sabiduría de Dios para
guiarme, el ojo de Dios para prevenirme, el
oído de Dios para escucharme, la palabra de
Dios para apoyarme, la Mano de Dios para
defenderme, el camino de Dios para recibir
mis pasos, el escudo de Dios para
protegerme, los ejércitos de Dios para
darme seguridad, contra las trampas de los
demonios, contra las tentaciones de los
vicios, contra las inclinaciones de la
naturaleza, contra todos los que desean el
mal de lejos y de cerca, estando yo solo en la
multitud.
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Convoco hoy día todas esas fuerzas
poderosas que están entre mí y esos males:
contra las encantaciones de los falsos
profetas, contra las leyes negras del
paganismo, contra las leyes falsas de los
herejes, contra la astucia de la idolatría,
contra los conjuros de las brujas, brujos y
magos, contra las curiosidades que dañan el
cuerpo y el alma del hombre.
Invoco a Cristo que me proteja hoy día:
contra el veneno, el incendio, el ahogo, las
heridas, para que pueda yo alcanzar
abundancia de premio.
Cristo conmigo, Cristo delante de mí, Cristo
detrás de mí, Cristo en mí, Cristo bajo mí,
Cristo sobre mí, Cristo a mi derecha, Cristo
a mi izquierda, Cristo en la anchura, Cristo
en la longitud, Cristo en la altura, Cristo en
el corazón de todo hombre que piensa en
mí, Cristo en la boca de todos los que
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hablan de mí, Cristo en todo ojo que me ve,
Cristo en todo oído que me escucha.
Me envuelvo hoy día y ato a mí, una fuerza
poderosa; La invocación de la Trinidad, la fe
en las Tres Personas, La confesión de la
unidad del Creador del universo. Del Señor
es la salvación. Del Señor es la salvación. De
Cristo es la salvación Tu salvación, Señor,
está siempre con nosotros.
Amén.
5
Oración de la Sangre de Cristo
Señor Jesús, en tu nombre y con el Poder de
tu Sangre Preciosa sellamos toda persona,
hechos o acontecimientos a través de los
cuales el enemigo nos quiera hacer daño.
Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos
toda potestad destructora en el aire, en la
tierra, en el agua, en el fuego, debajo de la
tierra, en las fuerzas satánicas de la
naturaleza, en los abismos del infierno, y en
el mundo en el cual nos movemos hoy.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
rompemos toda interferencia y acción del
maligno. Te pedimos Jesús que envíes a
nuestros hogares y lugares de trabajo a la
Santísima Virgen acompañada de San
Miguel, San Gabriel, San Rafael y toda su
corte de Santos Ángeles.
6
Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos
nuestra casa, todos los que la habitan
(nombrar a cada una de ellas), las personas
que el Señor enviará a ella, así como los
alimentos y los bienes que Él generosamente
nos envía para nuestro sustento.
Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos
tierra, puertas, ventanas, objetos, paredes,
pisos y el aire que respiramos, y en fe
colocamos un círculo de Su Sangre alrededor
de toda nuestra familia.
Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos
los lugares en donde vamos a estar este día,
y las personas, empresas o instituciones con
quienes vamos a tratar (nombrar a cada una
de ellas).
Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos
nuestro trabajo material y espiritual, los
negocios de toda nuestra familia, y los
vehículos, las carreteras, los aires, las vías y
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cualquier medio de transporte que
habremos de utilizar.
Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos,
las mentes y los corazones de todos los
habitantes y dirigentes de nuestra Patria a
fin de que Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen
en ella.
Te agradecemos Señor por Tu Sangre y por
Tu Vida, ya que gracias a Ellas hemos sido
salvados y somos preservados de todo lo
malo.
Amén.
8
Oración de Sellamiento
Yo (su nombre y apellido) me coloco a los
pies de Jesucristo y me rindo a su Señorío,
me ato a su santa voluntad, me amarro con
los lazos infinitos de su misericordia, abro mi
corazón de par en par para que penetre e
invada todo mi ser.
En el nombre de Nuestro Señor Jesucristo
muerto y resucitado yo clamo y reclamo su
Preciosa Sangre sobre mí, sobre mi familia,
sobre mis bienes espirituales y materiales.
Yo sello mi corazón para que con tu Sangre
Preciosa sea limpiado de odios,
resentimientos, temores, angustias,
soledades, tristezas, dolores, y todo
sentimiento negativo.
Yo (su nombre y apellido) sello mi espíritu en
la Sangre Preciosa de Jesús. Yo (su nombre y
apellido) sello mi alma en la Sangre Preciosa
de Jesús. Yo (su nombre y apellido) sello mi
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mente y voluntad en la Sangre Preciosa de
Jesús. Yo (su nombre y apellido) sello mi
pasado y mi presente en la Sangre Preciosa
de Jesús. Sello con la Sangre Preciosa de
Jesús a mis hijos (nombrarlos) para que ante
el sello poderoso de la Sangre de Jesús huya
toda fuerza del mal. Aplico la Sangre de Jesús
sobre mi casa, los que habitan en ella.
Derramo la Sangre de Jesús en mi trabajo o
negocios para que queden sellados y
ninguna potencia del maligno pueda
hacerme daño.
Amén
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Oración de sellamiento y liberación en el
poder de Dios uno y trino
Nuestro auxilio es en el nombre de Dios
Padre que hizo el cielo y la tierra.
Nuestro auxilio es en el nombre del Señor
Jesús que ha redimido el cielo y la tierra.
Nuestro auxilio es en el nombre del Espíritu
Santo que santifica el cielo y la tierra.
¿Quién como Dios Padre Creador? ¡Nadie
como Dios Padre Creador!
¿Quién como Dios Hijo Salvador? ¡Nadie
como Dios Hijo Salvador!
¿Quién como Dios Espíritu Santo
Santificador? ¡Nadie como Dios Espíritu
Santo Santificador!
El poder, el honor, la majestad al Dios
soberano de todo hoy y por toda la
eternidad
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Santo Dios poderoso, Santo Dios
Majestuoso, Santo Dios Omnipotente.
Oh Dios Padre Creador de todo, que con tu
grandeza, sabiduría y omnipotencia diste
vida a todo lo creado. Yo (NOMBRE) invoco a
tu divino y majestuoso poder sobre mi ven a
mí, pobre criatura necesitada de Ti, ven
Padre mío.
Séllame Padre con tu poder creador.
Séllame Padre con tu grandeza infinita.
Séllame Padre con tu majestad Santa.
Contra las jerarquías satánicas: Padre mío:
Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
Contra los Serafines Satánicos: Padre mío:
Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
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Contra los Querubines satánicos: Padre mío:
Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
Contra los tronos satánicos: Padre mío:
Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
Contra los Principados satánicos: Padre mío:
Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
Contra las Potestades satánicas: Padre mío:
Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
Contra las dominaciones satánicas: Padre
mío: Séllame, cúbreme, defiéndeme,
protégeme y libérame hoy y siempre.
Contra las virtudes satánicas: Padre mío:
Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
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Contra los arcángeles satánicos: Padre mío:
Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
Contra los ángeles satánicos: Padre mío:
Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
¿Quién como Dios Padre que me sella con su
poder infinito? Nadie como Dios Padre que
me sella con su poder infinito (tres veces).
Oh Dios Jesucristo Salvador de todo, que con
tu vida, pasión y muerte diste redención a
todo lo que existe, yo (NOMBRE) invoco tu
preciosísima Sangre sobre mí, pobre y
desvalido, necesitado de ti, ¡ven Salvador
mío!
Séllame Jesús mío con tu poder salvador.
Séllame Jesús mío con tu poder redentor.
Séllame Jesús mío con tu poder
omnipotente.
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Contra las fuerzas del demonio, sus
jerarquías y sus legiones: Jesús mío,
séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
Contra los espíritus satánicos que imperan
en el viento: Jesús mío, séllame, cúbreme,
defiéndeme, protégeme y libérame hoy y
siempre.
Contra los espíritus satánicos que imperan
en el agua: Jesús mío, séllame, cúbreme,
defiéndeme, protégeme y libérame hoy y
siempre.
Contra los espíritus satánicos que imperan
en el fuego: Jesús mío, séllame, cúbreme,
defiéndeme, protégeme y libérame hoy y
siempre.
Contra los espíritus satánicos que imperan
en la tierra: Jesús mío, séllame, cúbreme,
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defiéndeme, protégeme y libérame hoy y
siempre.
Contra los espíritus satánicos del norte, sur,
oriente y occidente: Jesús mío, séllame,
cúbreme, defiéndeme, protégeme y
libérame hoy y siempre.
Contra los espíritus inmundos de la
madrugada, la mañana, la media, mañana,
medio día, de la tarde, de la media tarde, de
la noche y de la media noche: Jesús mío,
séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
Contra los espíritus inmundos de
ambulantes, depravados, contaminadores,
trituradores, vejadores, merodeadores,
aniquiladores, vengadores, paralizadores,
bloqueadores, posesivos, ambientales,
ruidosos, obsesivos, e infernales: Jesús mío,
séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
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Contra los espíritus inmundos de nueva era,
masonería, sectas, magia, brujería,
hechicería, astrología, esoterismo,
falsedad, espiritismo, satanismo,
superstición, ocultismo, santería,
cartomancia, salamientos, ciencias ocultas,
tarot, y todas las inmundicias, misas negras,
maldición, vejación: Jesús mío, séllame,
cúbreme, defiéndeme, protégeme y
libérame hoy y siempre.
Contra los espíritus inmundos de ira,
soberbia, gula, pereza, orgullo, envidia,
vanidad, avaricia, muerte, destrucción,
lujuria, pobreza, enfermedad: Jesús mío,
séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
¿Quién como Dios Hijo que me sella con su
poder infinito? ¡Nadie como Dios Hijo que
me sella con su poder infinito! (tres veces).
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Oh Dios Espíritu santificador de todo, quien
con su poder, grandeza y santidad diste
forma y figura al hombre y al universo y
sostienes todo lo creado.
Yo (NOMBRE) invoco tu poderosa santidad
sobre mí que soy una pobre criatura sin
méritos y débil. ¡Ven, Santificador mío!
Séllame Espíritu Santo mío con tu poder
santo.
Séllame Espíritu Santo mío con tu poder
celestial.
Séllame Espíritu Santo mío con tu poder
infinito.
Contra el demonio, sus jerarquías y sus
agentes espirituales y materiales: Espíritu
Santo mío, séllame, cúbreme, defiéndeme,
protégeme y libérame hoy y siempre.
Contra los espíritus inmundos que me han
atacado desde mi concepción: Espíritu
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Santo mío, séllame, cúbreme, defiéndeme,
protégeme y libérame hoy y siempre.
Contra los espíritus inmundos que me han
atacado desde mi gestación: Espíritu Santo
mío, séllame, cúbreme, defiéndeme,
protégeme y libérame hoy y siempre.
Contra los espíritus inmundos que me han
atacado desde mi infancia: Espíritu Santo
mío, séllame, cúbreme, defiéndeme,
protégeme y libérame hoy y siempre.
Contra los espíritus inmundos que me han
atacado desde mi juventud: Espíritu Santo
mío, séllame, cúbreme, defiéndeme,
protégeme y libérame hoy y siempre.
Contra los espíritus inmundos que me han
atacado desde este momento de mi
historia: Espíritu Santo mío, séllame,
cúbreme, defiéndeme, protégeme y
libérame hoy y siempre.
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Contra los espíritus inmundos que atacan
mi mente y mis sentidos: Espíritu Santo mío,
séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
Contra los espíritus inmundos que atacan
mi cuerpo y mi fuerza: Espíritu Santo mío,
séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme
y libérame hoy y siempre.
Contra los espíritus inmundos que han
atacado mi pasado, mi presente y desean
destruir mi futuro en la eternidad: Espíritu
Santo mío, séllame, cúbreme, defiéndeme,
protégeme y libérame hoy y siempre.
¿Quién como Dios Espíritu Santo que me
sella con su poder infinito? ¡Nadie como Dios
Padre que me sella con su poder infinito!
(tres veces).
Dios creador mío, Dios Salvador mío, Dios
Espíritu Santo santificador mío, cada
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segundo, cada minuto, cada hora, cada día,
cada semana, cada año de mi vida, tu poder
me selle, protege, cuida, defiende contra el
espíritu del mal y todas sus jerarquías y
agentes espirituales y materiales.
Oh Dios y Señor de mi vida, soy tuyo, te
ruego que envíes tu ejército celestial, guiado
por San Miguel Arcángel, para que me
proteja hoy y siempre contra el enemigo que
desea destruirme y hacerme daño en mi
camino de cada día. Que San Rafael custodie
mis pasos por el camino del bien y San
Gabriel guíe mis caminos por la santidad.
Que mi santo Ángel de la guarda JAMÁS me
desampare y no me deje caer en las argucias
del enemigo.
Dame, Dios mío, la intercesión de toda la
Iglesia Celeste para que me acompañen
CADA DÍA en mi lucha contra el mal. Que San
21
José Príncipe de los Santos me fortalezca
para vencer la batalla de cada día.
Que la Iglesia purgante me asista con sus
oraciones y lleguen pronto al Cielo con mi
oración. Oh Majestad infinita, necesito de ti
la gracia de vivir bajo el amparo Santo de
MARÍA Santísima. Ella es tu Hija, tu Madre y
tu Esposa Santa. Si ella está a mi lado el
enemigo jamás podrá vencerme. Necesito
de Santa María como Reina de mi corazón.
Vivo de ti Padre Creador. ¡Séllame ¡
Vivo de ti Señor Salvador. ¡Protégeme ¡
Vivo de ti Señor Santificador. ¡Defiéndeme!
(tres veces).
Amén, Amén, Amén.
22
Conjuración a los Santos Ángeles
¡Dios Todopoderoso y Eterno, Uno en Tres
Personas! Antes de invocar solemnemente a
los Santos Ángeles, tus servidores, y de
llamarlos en nuestro socorro, nos postramos
delante de Ti y Te adoramos, Padre, Hijo y
Espíritu Santo.
¡Bendito y alabado seas por toda la
eternidad! Que todos los Ángeles y los
hombres que has creado te adoren, te amen
y te sirvan, ¡Dios Santo, Dios Fuerte, Dios
Inmortal!
¡Y Tú, María, ¡Reina de los ángeles, que todo
puedes en tu oración, recibe
bondadosamente la oración que les
dirigimos a tus servidores, y hazla llegar
hasta el Trono del Altísimo para que
obtengamos gracia, salvación y auxilio!
Amén.
23
¡Ángeles grandes y santos, Dios os envía para
protegernos y ayudarnos!
Os conjuramos, en el nombre de Dios Uno en
Tres Personas,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos en nombre de la Preciosa
Sangre de Nuestro Señor Jesucristo,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos, en el nombre todopoderoso
de Jesús,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos por todas las heridas de
Nuestro Señor Jesucristo,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos por todas las torturas de
Nuestro Señor Jesucristo,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos por la santa Palabra de Dios,
24
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos por el Corazón de Nuestro
Señor Jesucristo,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos en nombre del amor de Dios
por nosotros tan pobres,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos en nombre de la fidelidad de
Dios para con nosotros tan pobres,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos en nombre de la misericordia
de Dios para con nosotros tan pobres,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos en nombre de María Reina
del Cielo y de la tierra,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos en nombre de María vuestra
Reina y Soberana,
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– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos en nombre de María, Madre
de Dios y Madre nuestra,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos por vuestra propia felicidad,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos por vuestra propia fidelidad,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Os conjuramos por vuestra fuerza combativa
por el Reino de Dios,
– ¡Volad en nuestro socorro!
¡Os conjuramos, cubridnos con vuestro
escudo!
– ¡Volad en nuestro socorro!
¡Os conjuramos, protegednos con vuestra
espada!
– ¡Volad en nuestro socorro!
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¡Os conjuramos, iluminadnos con vuestra
luz!
– ¡Volad en nuestro socorro!
¡Os conjuramos, abrigadnos bajo el manto
de María!
– ¡Volad en nuestro socorro!
¡Os conjuramos, encerradnos en el Corazón
de María!
– ¡Volad en nuestro socorro!
¡Os conjuramos, depositadnos en las manos
de María!
– ¡Volad en nuestro socorro!
¡Os conjuramos, mostradnos el camino hacia
la puerta de la vida: ¡el Corazón abierto de
Nuestro Señor!
– ¡Volad en nuestro socorro!
¡Os conjuramos, conducidnos seguros hacia
la casa del Padre Celestial!
– ¡Volad en nuestro socorro!
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Todos los Coros de los Espíritus
bienaventurados,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Ángeles de la vida,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Ángeles de la fuerza de la Palabra de Dios,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Ángeles de la caridad,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Ángeles que Dios nos atribuye
especialmente, como compañeros,
– ¡Volad en nuestro socorro!
Porque hemos recibido en herencia la
Sangre de Nuestro Señor y Rey.
– ¡Volad en nuestro socorro, os conjuramos!
Porque hemos recibido en herencia el
Corazón de Nuestro Señor y Rey.
– ¡Volad en nuestro socorro, os conjuramos!
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Porque hemos recibido en herencia el
Corazón Inmaculado de María la Virgen
Purísima y vuestra Reina.
– ¡Volad en nuestro socorro, os conjuramos!
San Miguel Arcángel:
Tú eres el Príncipe de las milicias celestiales,
el vencedor del dragón infernal, has recibido
de Dios la fuerza y el poder para aniquilar por
medio de la humildad el orgullo de los
poderes de las tinieblas. Te conjuramos,
suscita en nosotros la auténtica humildad
del corazón, la fidelidad inquebrantable,
para cumplir siempre la voluntad de Dios, la
fortaleza en el sufrimiento y las necesidades,
¡ayúdanos a subsistir delante del tribunal de
Dios!
San Gabriel Arcángel:
Tú eres el Ángel de la Encarnación, el
mensajero fiel de Dios, abre nuestros oídos
para captar los más pequeños signos y
29
llamamientos del Corazón amante de
Nuestro Señor; Permanece siempre delante
de nuestros ojos, te conjuramos, para que
comprendamos correctamente la palabra de
Dios y la sigamos y obedezcamos y para
cumplir aquello que Dios quiere de nosotros.
¡Haznos vigilantes en la espera del Señor
para que no nos encuentre dormidos cuando
llegue!
San Rafael Arcángel:
¡Tú eres el mensajero del amor de Dios! Te
conjuramos, hiere nuestro corazón con un
amor ardiente por Dios y no dejes que esta
herida se cierre jamás, para que
permanezcamos sobre el camino del amor
en la vida diaria y venzamos todos los
obstáculos por la fuerza de este amor.
Oración Final
¡Ayudadnos hermanos grandes y santos,
servidores como nosotros delante de Dios!
30
¡Protegednos contra nosotros mismos,
contra nuestra cobardía y tibieza, contra
nuestro egoísmo y nuestra avaricia, contra
nuestra envidia y desconfianza, contra
nuestra suficiencia y comodidad, contra
nuestro deseo de ser apreciados!
¡Desligadnos de los lazos del pecado y de
toda atadura al mundo! ¡Desatad la venda
que nosotros mismos, para dispensarnos de
ver la miseria que nos rodea, hemos
anudado sobre nuestros ojos, desatad esa
venda para poder mirar nuestro propio yo
sin incomodarnos y con conmiseración!
¡Clavad en nuestro corazón el aguijón de la
santa inquietud de Dios, para que no
cesemos jamás de buscarlo con pasión,
contrición y amor!
¡Buscad en nosotros la Sangre de Nuestro
Señor que se derramó por nosotros! ¡Buscad
en nosotros las lágrimas de vuestra Reina
31
vertidas por nuestra causa! ¡Buscad en
nosotros la imagen de Dios destrozada,
desteñida, deteriorada, imagen a la cual Dios
quiso crearnos por amor!
¡Ayudadnos a reconocer a Dios, a adorarlo,
amarlo y servirlo! ¡Ayudadnos en la lucha
contra los poderes de las tinieblas que nos
rodean y nos oprimen solapadamente;
ayudadnos para que ninguno de nosotros se
pierda, y para que un día, gozosos, ¡podamos
reunirnos en la felicidad eterna!
Amén.
Con aprobación eclesiástica.
32
Oraciones para pedir la protección de San
Benito
Destierra de nuestra vida, de nuestra casa,
las asechanzas del maligno espíritu. Líbranos
de funestas herejías, de malas lenguas y
hechicerías. Santísimo confesor del Señor,
padre y jefe de los monjes, interceded por
nuestra santidad, por nuestra salud del alma,
cuerpo y mente. Pídele al Señor, remedie
nuestras necesidades espirituales y
corporales, Pídele también por el progreso
de la Santa Iglesia Católica y porque mi alma
no muera en pecado mortal, para que así
33
confiado en tu poderosa, intercesión pueda
algún día en el cielo cantar las eternas
alabanzas. Amen
Jesús, María y José os amo, salvad vidas,
naciones y almas.
Rezar tres Padrenuestros, Avemarías y
Glorias.
34
Oración a San Miguel Arcángel
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la
batalla. Sé nuestro amparo contra la
perversidad de las asechanzas del demonio
del mundo y de la carne. Reprímele oh Dios
como rendidamente te lo suplicamos. Y tú
príncipe de las milicias celestiales, armado
del poder divino, precipita al infierno a
satanás y a todos los espíritus malignos que
andan dispersos por el mundo para la
perdición de las almas. Amén.
35
Oración a María Reina de los ángeles
¡Oh augusta reina de los cielos y señora de
los ángeles!
A ti que has recibido de Dios el poder y la
misión de aplastar la cabeza de satanás,
pedimos humildemente que envíes legiones
celestiales para que bajo tus órdenes
persigan a los demonios, los combatan por
todas partes, repriman su audacia y los
precipiten a los abismos.
¿Quién como Dios? ¡Nadie como Dios!
36
Oh santos ángeles y arcángeles defendednos
y guárdanos. Oh buena y tierna Madre
siempre serás nuestro amor y nuestra
esperanza oh divina madre envía a los santos
ángeles para defendernos y rechazar lejos de
nosotros al cruel enemigo santos ángeles y
arcángeles defendednos y guardadnos.
Amén.
37
Higiene Espiritual
Señor Jesús, gracias por compartir con
nosotros tu maravilloso ministerio de
sanación y liberación, gracias por la sanación
que nosotros hemos visto y experimentado
hoy.
Señor Jesús, toma toda carga que hayamos
podido recibir y toda represalia del enemigo
en contra de nosotros, nuestras familias y
nuestras pertenencias.
Derrama tu Sangre Preciosa sobre nosotros
y líbranos de cualquier tristeza,
pensamientos negativos, desaliento o
desesperación que nosotros podamos haber
recibido durante las oraciones hechas.
Si nuestro ministerio ha sido tentación para
rabia, impaciencia, soberbia o lujuria,
libéranos de esas tentaciones y reemplázalas
con tu amor, tu alegría y tu paz. Señor Jesús,
38
cúbrenos y séllanos con el poder de tu
Nombre y de tu Sangre.
En el Nombre de Jesús, atamos a satanás, a
todos los espíritus inmundos y toda fuerza o
poder del mal que nos hayan hecho daño o
quieran hacerlo.
En el Nombre de Jesús les ordenamos que
salgan de nosotros inmediatamente, atados,
mudos, quebrados y amordazados y se
pongan a los pies de Jesús Vivo y Resucitado,
para que Él los envíe al lugar que les
corresponde. Les prohibimos en el Nombre
de Jesús que nos vuelvan a molestar.
Ven Espíritu Santo, llénanos con tu gracia, tu
amor, tu poder y tu gozo. Danos fuerzas
donde nos hemos sentido débiles, e
ilumínanos con tu luz.
Señor Jesús envía tus santos Ángeles para
ministrarnos y protegernos en todas
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nuestras actividades y caminos. Danos un
regreso seguro.
Santísima Virgen María, cúbrenos con tu
manto a nosotros y a nuestras familias,
protégenos ahora y siempre.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, ahora y siempre
por los siglos de los siglos.
Amén.
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