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presagio REVISTA DE SINALOA CULIACAN, SIN., ENERO DE 1980.—NUM. 31 EPOCA I LA VIVIENDA ES EL RINCON DEL HOMBRE EN EL UNIVERSO INFONAVIT INSTITUT DEL FONDO NACIONAL DE LA VIVIENDA BARA LOS TRABAJADORES: presagio REVISTA DE SINALOA ARO 3 NUMERO 31 ENERO 60 CONTENIDO DIRECTORIO DIRECTOR GENERAL: José Ma. Figueroa Diaz JEFATURA DE REDACCION: Enrique Ruiz Alba Profr. Jorge Guillermo Cano CONSEJO EDITORIAL: Lie. Francisco Higuera Lépez | Ing. Rodolfo de la Vega | Lie, Ratil René Roses Echavarria Manuel Ferreiro y Ferreiro DIRECCION ARTISTICA: Arturo Moyers Villena || Rina Cuéllar Héctor Lopez Gamez TECNICA FOTOGRAFICA: Enrique Guadiana Serrano Ing. Luis Salgado Ledesma Jorge Pifia Zazueta DIRECCION: Franeiseo Villa 290 Ote. Caliaeén, Sin. | ‘Teléfono: 2-81-96 En México, D. F. Teléfonos: 518-61-69 y 539-29-80 | REVISTA MENSUAL: | Impresa y hecha en los talleres de offset de Editorial “El Mundo”, Ramén Aldana 39, Colonia Vista Alegre México 8, D. F. CIRCULA POR SUSCRIPCION $600.00 POR ARO | el destino de la DAS. Angostura, emporio mundial: Don Emilio Gestélum Por Enrique Ruiz Alba Mojor una mujer de ébane que de Guamichil iano Obezo Camargo (Curanderos médicos en Angostura ........ Por Pedro Lépez Camacho Un siglo do For Benjamin Cézares Manuel “Chino” Ureta Por Alfonso L. Palize Une lente active Por ina Cuéllor Angostura en la sendz del progreso ..... 0 Cano. For Jorge Gui Buero, vames jugando a Ie “quichi” iam Obezs Camgrgo Sora Me'Conealy Por jess Munguia y Mexia Angestura, realidad agricola Por juan Jaime Fuentes Trejo Lar inquistudes educativas de Ic comunidad angosturense Por José Luis Félix Lopez Contmde de Alhney la historia ds Casas Cheer Cae Roseade Godoy Castro... Por David Rubio Gutiérrez Efectva Accién Agracia en Angostura Per José Ma. Figueroa Diaz De nuestra portade 1980: cio decisive en Por Enrique Ruiz Alba Presagio 3 ANGOSTURA,” © EMPORIO MUNDIAL: DICE B. EMILIO GASTELUM 6. Por Enrique Ruiz Alba Autoridad en la materia, insti- tueién en Ja agricultura sinaloen- se, don Emilio Gastélum Gaxiola, native de El Salitre, hace remi- niscenciss para PRESAGIO de le actividad que dio fama mundial a Angostura: el cultivo del garban- 20. Con 70 de sus 86 afos dedica- dos al agro —se inieié en 1909— el menor y tnieo superviviente de una fomilia de cineo hermanos, habla de sus principios, sufrimien- tos y satisfacciones cosechadas al través de una vida entregada a la explotaciOn de la tierra, Como tantos hombres de le re- gin que eon esfnerzo y dediea- feién lograrion triunfar en Ia acti- vided agricola, don Emilio emer- ge desde abajo, conoce y vive los Ysincbores de la explotacién, pero y emprendeder y visionario lucha y {logra su liveracién para conver tirse en el transeurso de los afios en el duefio de sus propias tierras. “Empecé a trabajar “al parti- do” en 1909. Los duetios ponian tierra y agua, nosotros semilla y trabajo. Al cosechar entregaba- mos el 40 © 50% de la cosecha a los hacendados, ademés de los in- tereses cuando ellos mismos nos habilitaban para las siermbras. Ne le diré nombres, pero una ocasién me prestaron 660 pesos, los pagué al vender le coseche, cubri el 40% del “partido” y todavia tuve que dar 66 costales de garbanzo (100 kilos cada uno) por los intereses del préstamo. .. Don Emilio narra que la prime- ra persona para le que trabajé fue don José de la Vega, luego para la Hacienda de Mascarefio e Hijos y més tarde en Santa Rita con dos Melesio Angulo, en la An- gostura con don Desiderio Sén- chez y en Tobery eon don Felipe Montoya por espacio de 10 afios. Finalmente en 1980 se vino a La Palma, hoy Villa Angel Flores, en donde adquirié (tiados) terrenos y empez6 a trabajar por su cuen- ta sembrando garbanzo. Fueron duros aquellos afios en Angostura —diee respondiendo a otre pregunta— pues la agricul- tura era riistica, no conociamos los tractores ni los implementos agricolas que hoy tenemos; todo se hacfe a base de yuntas de bue yes, hasta las mulas escaseaban. Cierto, ya habia riego, pero para el garbanzo ni lo necesitébantos. Bastabe una Iluvia o les avenidas del rio Mocorito pare asegurar las siembras... Con el suelo himedo, abonado con el “limo” que trafa. el rio tan rieo en minerales y fertilizantes naturales, nos poniamos a barbe- char, luego se restreaba la tierra con ramas o una viga pesada para que quedare compactada hecho lo cual se hacian las siembras. Si Mlovia mejor, pero si no la cosecha estaba asegurada, asi de genero- sa es la tierra en Angostura... 6 Y_ las téenicas de cose— cha, de recoleceién cuales eran ? “Simples, risticas como las siembras. A puro machete corté- amos las matas, y digo eortaba- mos porque yo lo hacia ayudado por los peones. Enseguida hacis- mos “patios” en los que se ponian 2 secar las matas al sol. Cuando las vainas empezaban a tronar ‘Bh ana a otra forma este grupo de ginalomnses hen, Interven en 1 desarrollo asricola-economico da Ja entided, Bo 1935, don Emilio, al centro, rodeado de sus amigos Gua- Galupe Carsillo, Aldobin Flores, José Ma, Pablos'y Rodolfo Ca Den Emilio Gastélum, agricultor foriginare de Angostura, nos habla desu vida y de sus experiencies en Ja slembra del garbanzc. anunelabar: que estaban “a pun- to” y provediamos a apalearlas para desprender los granos. Pri- mero fueron varas 0 palos, des- pués horquetas; més tarde meti- mos bestias a trillar los “patios”, a pisotear les matas y lo dltimo, en aquel tiempo, fue el cernido al aire libre, Las plantas se arroja- ban en contra de la eorriente de sire y los granos eafan vertical- mente por su propio peso, las vai- nas y la grazna por otro, Ahora las maquinas trilladoras cosechan, dividen y hasta encostalan el gar banzo... només les falta que lo guisen y lo vendan ya enlatado.” Qué variedad de garbanzo se cultivaba y qué precio tenia en- tonees ? “Se cultivé el espafiol hasta que don Juan Angulo deseubrié el bre- ve, Los dos son magnificos para jembra,de temporal. Bu 1909 va- Jia $7.00 u $8.00 el eostal de 100 kilos, pero ya en 1910 se cotiza- ba a $10.00. Como entonces no habia bancos, vendfamos las eose- chas al tiempo, mas baratas, pero teniamos que pagar a los peones cada semana (50 centavos dia- rios) y ni modo. Los compradores Jo vendian después a $12.00 0 $15.00 el saco, fueron muchos En al avence técnico de la age fcultara sinaloense destzean tes. procedentes de An, vader Alvarado oe ee eh ee os que hicieron fortunas en esa forma. Pero habia compensacién gracias a la generosidad de la ti ra, pues si se sembraban 100 los de garbanzo se levantaban 100 saeos de eosecha”. ¢Recuerda a algunos eomprado- res de la época? “Hubo muchos, incluso agricul- toves dedicados a la compra-ven- ta, Don José de lz Vega, Silvano Gutiérrez, Cristino C. Romo, Pa- tricio Mae’Conegly, Antonio Do- minguez, don Silverio Trueba ex- portador a grande eseala, los Tras- torsa, Guerrero, en fin... ellos habilitaban y compraban al tiem- po ¥ lograron, entre otros, ama- sar grandes fortunas. ; Ah!, tam- bién los Riveros, los Gaxiola, los ‘Masearefo. .. Cudl fue la mejor época del garbanzo en Angostura? “La que yo considero época de oro fue de 1920 a 1940, Ya don Juan Angulo habia descubierto el “breve” y 1a fama de muestre gar- banzo llegé a paises como Espaiia, Cuba, Colombia, Puerto Rico y otros. Ciertamente ya se hacian envios en pequefia escala con an- terioridad, pero el ange garban- cero oeurrié en el transcurso de estos aiios. Guamiichil se convir- 6 Presagio ‘tid en el centro de operaciones de la regi6n. Alli se efectuaban gran. des embarques del producto. por ferrocarril, la actividad dio mar- gen al desarrollo de esa ciudad. Recuerdo que en 1920 vendimos el saco de garbanzo a $30.00, yo se Jo entregué a don Silverio True- ba, En una ocasién estando reuni- dos Jos agricultores con el gene- ral Juan José Rios, éste dijo a los de Culiacén que los del “riyito” les estébamos poniendo la mues- tra. Esa vez estaba presente otro agricultor de Angostura que més tarde leg a xerente del Banco Provincial en Culizedn: don Anto- nio Amézquite”. -iCémo ocursié su venida 2 Cu- ligean? “Bueno, queria trabajar por mi cuenta y la oportunidad se pre- sent6 cuando una compaiiia nor- teamericana vendi6 terrenos en La Palma, fiados, a $100.00 la hectérea pagaieros en oro necio- nal, segtin se estipulé en el con- trato, Muy buemas tierras, de rie- 0, en las que empeeé a sembrar garbanzo con buenos resultados. Otros me imitaron y en las pri- meras cosechas le consegui varios clientes a don Silverio Trueba, que en gratitud me regalé § 2,000.00. Figtirese lo que valia el dinero en- tonces (1930) compré mi primer automévil, un Chevrolet, y toda- via me sobraron billetes. Bl délar estaba a 2.07 en relacién con el peso”. ¢Sus hijos nacieron en La Pal- ma? “Solamente el iltimo, Victor Manuel, que vio la luz primera en ‘Santa Flena, el eampo que forme. Pero José Luis, Gildardo, Emilio y las tres muchachas nacieron en EI Salitre, rancho que antes per- tenecié a Mocorite y ahora esta en Ia jurisdiceién de “Salvador Alvarado". Natalia (Angulo) y ‘yo nos casamos en Alhuey.” Don Emilio Gastélum Gaxiola, primer presidente de la Asocia- cién de Agricultores del Rio Cu- liacdn, euyos méritos han sido re- conoeidos piiblicamente por los agricultores sinaloenses, estd re- tirado de la actividad. En sus iil- timas getuaciones sembré soya, eartamo, trigo, sorgo, frijol y le- gumbres, pero reconoce con sa- tisfacciin que fue el garbanzo el eultivo que le dio oportunidad de abrizse paso en la vida, de supe- arse y alcanzar las metas a que todc' humano tiene derecho: el bienestar y la formacién familiar. Genovevo Hernandez, vecino de Alhuey, mortifieaba mucho a Tio- Machi Angulo porque no obstante su edad ya madura, no le habfe dado por casarse ni por “agarrar” mujer. Ya necesitas quien vee por tf, le decla Insistentemente, para que tengas a quien querer y quien te quiera. Es muy bonito llegar a la casa y que la mujer lo esté espe- rando 2 uno con la comida calien- te; que le dé ropa limpia euando uno se quicra cambiar y en tin, hay muchas més razones por lat que te eonviene buscar pareja. Ti vive tu vida a tu gusto, res- pondia Tomés, y déjame 2 mf Mejor una Mujer de Ebano ~ gue de Guamuchil vivir a mi modo. Sin embargo, a pesar de Io cor- tante de las respuestas. Genovevo volvia a la earga: Tomas, bascate una mujer, hombre... Buscate una mujer; yo se bien lo que te digo... Pasé mueko tiempo sin que este duelo de consejos y negociaciones tajantes se interrumpiera, hasta que un dia, 2 eso de la media no- che, Genovevorse exalté al ofr que tocaben a su puerta inesperada- mente, Se levanté para averiguar quien era el visitante tan a des- hora, ¥ se encontré 2 Tio-Machi, parado frente 2 frente, con una mo enigmatica sonrisa a flor de labio. ‘Mira Vevo, le informs orgulloso, només te vine a decir que me acabo de traer una mujer de ~ Guamicl rValgame dios Tomés...! por qué no te trajiste mejor una de guayacén o de ébano...? Esa de guamtichil se te va a apolillar muy Iueguifo, vas a ver. Esas que te digo son mas maeizas. . ‘Tomés, malhumorado y con cierto rencorcillo, dio media vuelta y tomando de la mano a su com- paiiera, se perdié en la oscuridad de la madrugada. Presagio 7 Curanderos y~ A falta de médieos, la salud de los habitantes en la tierra mae fértil del Estado, estaba enco- mendada a curanderos, sobado- res, comadronas y levanta moye- ras, algunos de los cuales alcan- zaron prestigio regional. Era la Angostura recién eman- Dofia Tulita... comadrona y le- ‘vanta mollerns. 8 Presagio cipada de Mocorito, declarada mn- nicipio por mandato del genera Angel Flores, teniendo como pri- mer presideate a don Patricio Me’Conegly. Para torceduras, luxaciones, feacturas y levantamiento de mo- yeras, alli estaban listos dof. Tulita y Emesto Ibarra “tiochi- taca”, de Alauey; dofia Angelita Salazar y doiia Emeteria F de Angostura; dofia Chayo Do- minguez, don Ruperto Bojérques, don Lauro Diaz Sr, y hasta don Carlitos, el de Las Milpas, de Mo- corito. Fueron verdaderos personajes en aguellos tranguilos affos de Angosturs. in carretas, a caba- lo oa pie, segin fuera la distan- cia, acudian a proporcionar ser- vicio a los enfermos, aungue és- tos en muchas de las ocasiones eran trasladados a los domicilios de aquellos précticos en medicina. iCuéntos angosturenses que viven atin fueron ayudados por comadronas clé la époce para arri- bar felizmente a este mundo? ;Cudntos otros reeuerdan la en- tablillada de manos, brazos, pies o piernas de que fueron objeto de parte de aquellos expertos? ¢Y Por Pedro Lépez Camacho Tas sobaduras que arrancaban ayes de dolor pero que al fin de- jaban al paciente “listo pa’ lotra”? Personajes de mi pueblo que eseribieron historia, que con sus conocimientos, atin rudimentarios, aliviaron enfermos, velaron por Ja salud de las gentes. LOS JAPONESES Posteriormente a esas fechas, coneluida Ja primera guerra mun- dial, llegan de Oriente a la pampa angosturense dos médicos jepone- ses y un mee&nico dental: Taki- nosuki Baba Yoshida, Kinjiro Mateumoto y Federico Hashimo- to, los que se establecen en la re- gién y practican la cirugia menor. Un dato relevante surge por esas: fechas (1932), al practicar- se la primera y tnica operacion cesérea (no se tiene conocimiento de otra) en la persona de la se fiora Juana Castro, que ain vive, siendo el producto una nifia, hoy seflora Esther Castro de Gordoa. Baba emigra a La Reforma en donde fallece el afio de 1952; Mat- zumoto fina en Comanito en 1957. Legaron después los primeros médicos titulados a Angostura, entre ellos el doctor José Trinidad Gonzéler, quien arribé en 1938. El galeno radice aetualmente en Guadalajara en donde goza de gran prestigio profesional eomo gineco-obstetra, Originario de Querétaro y egre- sado de le Universidad Auténoma de México, Hega en 1939 el doctor Gonzalo Ugalde y se queda entre nosotros, Este afio ha cumplido cuatro décadas de servir profesio- nalmente a los angosturenses. Dr. Gonzalo Ugalde. En 1940, por deereto presiden- cial, se establecen los servicios cooperatives médicos ejidales, siendo designado como primer di- rector de los mismos el doctor Ni- colés Maycothe de los Reyes, y después el Dr. Olaeta. Dichos ser- vicios se establecieron durante el gobierno del presidente Manuel Avila Camacho. Durante la administracién del presidente Adolfo Ruiz Cortines, se establecen los programas de Bota casa sisvis_ de “eonsultorio” 2 “Tio a Dienestar social rural, habiendo fungido como directores de este programa los doctores Demetrio Zamora Alve, José Tharra Agui- rre y Gonzalo Ugalde. El director estatal lo fue el Dr. Aristeo Cas- tro Ibarra. ‘Transcurrido algiin tiempo arri- ban @ Angostura médicos que por su espirizu humanitario y de ser- vicio, son recordados con cariiio y admiraein: Donaciano Trejo Re- séndiz, Everardo Montoya Cas- tro, Eduardo Aguilar, Manuel Ro- mero Pérez. y otros més, En 1964 imicia_funciones el Centro de Salud “C” de la Seere- taria de Salubridad y Asistencio, que cuenta. con un médico (en ser- vielo social) y dos auxiliares de enfermeria; un afio antes, en La Reforma, el Instituto Mexicano del Seguro Social, inaugura una cliniea T-3, para dar servicio a los pescadores asegurados y mas tar- Moderna clinica del IMSS en Ta Re. de a los ejidatarios del Valle de Angostura. Posteriormente se forma un patronato pro Cruz Roja, el que funciona desde hace 4 afios con la ayuda del pueblo en general. El [Link]. no se queda atras y establece un puesto periférico en_Angostura. Quiero meneionar de manera especial la gran labor desarrolla- da por la enfermera Rosario Con- treras Lépez, que ha entregado su vida al servieio de los necesi- tados de salud. Actualmente, en forma particular, atiende una sala de hidratacién y brinda servicios de cirugia menor y obstetricia. La medicine en Angostura hu progresado. En el aspecto clinico euenta con médicos de reconocido prestigio en la rogién y resto de! Estado; profesionistas que se han integrado al servieio de la comu- nidad sirviéndola en todos sus aspectos, como los doctores Gon- zalo Ugalde, Gonzalo Lépez Do- minguez y Mario Elizalde, a quie- nes saludo cori admiracién y res- peto. Presagio 9 1879-1979 UN SIGLO DE IBRIGACION EN ANGOSTURE Por Héctor Lépez Gamez “A puro pulmén”, con el coneurso de hombres y bestlas, se construfan Jos canales antes de que llo- jaran las maquinas. El general Pablo Macias Va- fenzuela, gobernador del Estado, supervisa les bajos dé Sste anal on Tamara, Guasave, acom- Pallade de don Patricio McConegly y del sctor Fatips Montoya, cue dirigié los trabalos. El de 1878 fue conocido como cosechas y muchas celamidades |e tierra. e] “afio del hambre” en Angostu- alarmaron a las familias de esa xa, El que le antecedié, nulo en 20na de Moccrito, mas no doble- ‘En franco reto a la adversidad, Iluvias, impidié las siembras. Cero _garon su tenacidad ni eu amor a __los habitantes de Angostura y po- 10 Presagio Ruines del primer tayo enostraide sobre la par- fe més angosta del rio Mocorito. La recons- truceidn en 1817 se hizo ya con materiales do Primera, corso se. poe blados y rancherfas aledafias de- cidieron vencerls. Si ese habia sido afio de “wacas flacas” el si- guiente podria convertirse un aifo de “vacas gordas”. Asi deter- minaron enearar st destino en aquellos montes elareados epenas por pequefias superfieies desmon- tadas en les margenes del rio Evora y el arroyo de Angostura, euyas aguas humedeeian por na- turaleza las prédigas tierras. - a A la falta de Muvias, debe agre- garse quo ol Evora se “partia” en dos en cierto punto de su cauce, aunque mis adelante volvia a agruparse en una sola corriente. Una de esas bifureaciones, la que alimentaba al arroyo de Angostu- ra, era més débil que le otra, y asi la zona que humedeefa eon sus aguas, abundante en sembradios, se veia en constante peligro de perder sus coseches. Rounidos pues, los jefes de los clanes, acuerdan atacar el proble- ma desde el fondo, y se lanzan a Ja tarea de construir un tapo s0- bre el Evora, eon la doble fina lidad de retener el agua y encau- zarla hacia el arroyo de Angostu- ra, sin menoscabo de permitir el paso de liquido a le bifurcacién prinefpal. Previo llamado a los vecinos, de Otro aspecto del tap Feconsiruide por el por- 1. Durante mau- hos aioe sirvi6 al agro angostarense con ver~ fora eficacia, Presagio 11 la propia poblacién angosturen- se, de Alhuey, Chumpilihuistle, Esperanza, El Llano, El Ebano, La Palma, San Luciano y otros lugares, llegaron a colaborar gra- tuitamente en la construccién del tapo, toda vez que éste represen- taba garantia de siembras, segu- ridad de trabajo y por ende el sus- tento futuro y permanente. Las familias pudientes proporcionaron bueyes, carretas, parihuelas, pa las, azadones, zurrones y demés aperos de trabajo, asi como comi- da 2 le peonada. Dirigida por ave- zados en la materia, le obra se puso en marcha y al afio siguiente (1879) hace justamente un siglo, empez6 a prestar servicio. Tal acontecimiento histérieo, al cual mared el inicio de Ja irrig: cién “moderna” en Angostura”, es relatado a PRESAGIO por don Felipe Montoya, nonagenario a quien lo transmitié personalmen- te su sefior padre don Ildefonso ‘Montoya, testigo presencial del suceso, que entonces contabe con 23 afios (nacié en 1855, en Chum- pilihuistle). Pleno de lucidez, pese a sus 92 afios, don Felipe evoca con lujo de detalles el aspecto construecio- nal del tapo, cuyos vestigios se lo- calizan atin en las cercanfas de Capomones, merced a la recons- truecién de que fue objeto duran- te el gobierno de don Diego Redo. Explica el anciano: “el tapo consté de cinco travesias 0 cercos de fajina, vara tramada enterra- da en el suelo que formaba un ea j6n de un metro de altura ol cual xa rellenado con tierra acarerada por hombres, carretas y bestias. ‘La primera travesia se construy6 20 metros distante de la otra, y todas se iban haciendo a mayor altura respecto de le primera. Las restantes travesias fueron de 18, 16, 12 y 12 metros de lon gitud, y cada uma de ellas hubo de rellenarse de tierra. Imaginese només ¢l trabajo realizado por 12. Presagio Don Felipe Montoya, constructor ds varios feanales, habla, sobre los fnicios dela irrigacién en Angostmra, durante | al siglo pasado. aquellos hombres con la ayuda de bestias, fue esa si una auténtica labor de romenos. En tapo quedé coneluido y cumplié satisfactoria- Don Felipe Montoya acompafiado de Felipe Portillo y varios trabe-| jadores, aparsoe retra- fado. on a boca del canal Casalefigen cons~ truccién, on mayo de 1993. mente sus funciones: retuvo agua, abastecié el arroyo y, lo que fue més importante, dio margen a Ja construccién de los primeros canales de riego". La obra pionora de irrigacién en Angostura funcioné correcta mente hasta 1896, afio en que una ereciente del Evora Io destrayé, on los consiguientes perjuicios a Je agricultura que por entonces empezaba a cobrar importancia. Por circunstanelas ignoradas, la obra quedé en el olvido por algu- nos afios, hast que en 1911 se reconstruyé con le ayuda del go- bernador Diego Redo. Don Felipe Montoya, que para entonces fri- saba los 24 calendarios, se refiere a ello: “La gente, ante la insoguridad de siembras, empez6 a emigrar. Unos se fueron para Santa Rosa- Ifa, otros a La Paz, algunos a Guaymas. De los que quedaron se* formé una comisién pare ir a ha- blar con don Diego Redo, recién electo gobernador del Estado, a fin de solicitarle autorizacién y ayu- a para reconstruir el tapo, peti- ciones alas que accedié. De nueva euenta colaboraron los vecinos en os trabajos y la obra volvié a funeionar hasta haee pocos afios, es decir, hasta que se construyé Je presa “Bustaquio Buelne” en Guamichil. Tal fue su importan- cia y su funciGn social ¢ histéri- ca”. LOS PRIMEROS CANALES DE RIEGO Ya lo ha meneionado don Fe- lipe: el tapo permitié la construc- cién de los primeros canales en Angostura, mismos que se calcu la comenzaron 2 funcionar en 1880. Dificil resulta recordar los nombres de los constructores, no asi el mtimero de este tipo de obras y sus nombres, adjudicados gene- ralmente por el nombre de la per- sona o poblado que los construy o mandé construir: El sefior Montoya, constrayé dos canales en Angostura y uno en Guasave, pues adquirid cono- cimientos laborando como ayu- dante del ingeniero Henry Smith, Visto desde otro éngulo cl reconstruido tapo, primero en Ta irvigacion do Angostara Gurante su estancia en Estados Unidos (1905). La primera obra que dirigié fue la del canal Llano Grande de 6 kilémetros de loagi- tud, en 1919. De 1922 a 1925 cons- truy6 el canal Casalefto, de 27 ki- Imetros de longitud, que atravie~ sa los ejidos Capomos, Alhuey, La Palma, Angostura, Esperanza, San Antonio, El Llano, Cercada y Horcones hizo también el canal Patricio Me'Conegly con longitud de 18 kilémetros, 6 metros de fon- do y capacidad de riego de 1,200 hectéreas en la colonia (hoy e' do) Angel Flores, Tamazula, Gua- save. Esta obra se realiz6 de 1940 a 1944 y fue supervisada por el gobernador Pablo Macias Velen- zuela, amigo personal de don Pa- irlelo y don Felipe, Al recordar estos trabajos, él ~ anciano destaca las penalidades y riesgos sufridos en su realiza pues ¢' Llano Grande, por ejem- plo, s@ihtizo “2 pura pala, a puro pulmén”, sin mas auxilio que el de bestias y frenos (escrepas), pues para entonces no Iegaban todavia las méquinas. “Con equipos de mulas (4) que jalaban los frenos, se aflojaba la tierra, y con otros equipos se re- tiraba del lugar barbechado, for- mandose asi, poco a poco y con mucha paciencia, la hondura que iba dando forma al canal. Ya para cuando se hizo el canal de don Pa- tricio, en Guasave, tuvimos el auxilio de un tractor D-4 que bar- bechaba, aunque los equipos de mulas seguian siendo atilizadas en el reo de tierra. Hoy todo es més ffcil y rapido con el uso de maquinas modernas, pero eal- cule lo que trabajamos en aquellos aiios para hacer los canales”. Algunas de las obras citadas por don Felipe contindan prestan- do servicio, otras coneluyeron su funcién, pero todas, en 1957, pa- saron por Decreto a control de la Secretaria de Recursos Hidrauli- 08, que en ose afio creé la comi- sign nimero 74 dependiente - del Distrito de Riexo No. 10, en Guamtehil. Don Felipe ha visto crecer en grande el sistema de irrigacién en Angostura, y de ello esta tan sa- tisfecho como el de haber contri. buido con su modesta aportacion a hacer de esto municipio uno de los mejores irrigados, en Sinaloa, ya que el agua ‘llega al 85 por clento de su territorio. Presagio 13 El pueblo de Alhuey euyos ori- genes datan de 1700 en lo que pue- de decirse “époce. moderna”, sir- ‘vi6é como paso obligado de comer- ciantes en ruta hacia el norte del pais y hoy se encuentra eonver- ido en importante bastién agrico- la de Sinaloa. Pueblo de vieja estirpe campe- sina, se le tiene como uno de los principales del municipio de An- gostura. De su seno surgieron auténticos luchadores y revolucio- narios. Fue alli donde se realizé la primera peticién de tierras en la década de los treinta, encabe- zados por el recordado lider agra- rio Evaristo Angulo. Con su existencia, Evaristo An- gulo trataba de hacer efectivos los postulados de la revolucién por los que luch6 rifle en mano en. afios antericres, militando al lado del general Macario Gaxiola. El reparto de tierras como for- ma de cambio social y econémico en aquella época, fue secundada de inmediato en el resto del mu- nicipio por otros esforzados y va- lientes luchadores como Casimiro Gutiérrez, en Capomos; Melqui des Camacho, en La Esperanza; Cosme Obeso, Genovevo Hernén- dez, Agustin Gutiérrez, Cosme L6- pez, Julién Cruz Léper, José Ma- ria Espinoza, Mariana Martinez de Espinczs, Maclovio Angulo, Juan R. Leyva, Indalecio Montoya, Cipriano Obeso y tantos otros an- gosturenses, Desafiando amenazas y atenta- dos, sesionando subrepticiamente en el monte, escondiéndose y su- friendo privaciones, los peticiona- rios de tierras constituyeron los comités agrarios pese a la oposi- cién de los terratenientes, apoya- dos éstos en algunos casos por funcionarios gubernamentales. El gobierno estatal recibié las solicitudes y en primera instancia, de manera provisional, en sep- tiembre de 1935 fueron dotados 14 Presagio ‘Tumba de Evaristo Angulo Obeso, rey ‘gus compafierne de Alhuey dedicaron este monumento. olucionario Tuchador a quien gee de tierras 13 ejidos angosturen- ses, siendo éstos los siguientes: Alhuey, Capomos, Angostura, El Ebano, Esperanza, San Luciano, La Cercada, El Llano, Horcones, Tlama, San Antonio, La Palma y Batamotos. E) 15 de septiembre del mismo aiio, Alhuey fue el primero en re- cibir fisicamente las 2,060 hecté- reas con que se doté a 196 fami- lias, y al dia siguiente Capomos recibia el mismo beneficio de la revolucién. En dias subsiguientes se cumpli6 la dotacién al resto de los ejidos. Dos aiios mas tarde, el 15 de diciembre de 1937, el Presidente Lézaro Cardenas, mediante reso- lucién presidencial, confirmaria las dotaciones que de manera pro- visional hizo el gobierno de Sina- loa en 1985. De esta manera, el Hombre de Jiquilpan, uno de los presidentes que mas tierras re- partié a los campesinos, hizo cum- plir el derecho de la Reforma Agraria en Angostura. No valieron artimafias ni ame- nazas para impedir la consuma- cién de tan importante postulado revolucionario, Una de las tretas mas usadas por los terratenientes para evitar que los campesinos a Jos que explotaban asistieran a las reuniones y firmaran la solicitud de tierras, fue la de difundir en- tre ellos la versin de que los que asistieran a dichas reuniones se- rian recluiades y enviados por nuestro gobierno a combatir en la guerra civil espafiola. Fueron muchos los cesados en sus trabajos, muchos los desapa~ recidos y ctros, como Melquiades Camacho, asesinados a mansalva, por los fuertes intereses econémi- cos de la época, pero esa sangre derramada, esos seres sacrifieados y luehadores de la talla de Eva- risto Angulo, fueron necesarios y determinarte en la conguista de la tierra de la que hoy disfrutan fos campesinos y las familias an- gosturenses. Evaristo Angulo, presidente del primer comité agrario solicitante de tierras, cuyo nombre lleva ac- ‘tualmente la Unién de Bjidos del Municipio de Angostura, en justo homenaje su figura de luchador revolucionario y progresista, esté unido para siempre 2 la histSrica etapa agracista de nuestro pueblo que hoy florece convertido en un verdadero centro de produecién agricola, 1—Cesimiro y Vicente Gutiérrez. EoGral Lledey Carden SCHelquiades Comacho El Vie- er Presagio 15 HOMBRE SIN DESTINO MANUEL “CHINO” URETA Por Alfonso 1, Paliza Ni médieo, ni odontélogo, ni politico. ma Sage ee eee ee le conoetrns 16 Precagio Vivid con despreocupacién y tom6é las filosas aristas de su paso por la tierra con el desenfado pro- pio de aquellos limpios de con- ciencia, y murié tranquilamenic a consecuencias de su tabacuismo. ‘Manuel Ureta Inzunza leg6 al mundo el 81 de diciembre de 1922 en la cabecera municipal de An- gostura y se despojé de su en- voltura corporal el 12 de mayo de 1977, sin llegar 2 cristalizar sus suefios ni arribar triunfante a la meta trazada. El contacto amistoso, el cono- cimiento de su personalidad culti- vada a lo largo de los afios, com- partiendo el oficio de diarista, cada quién en su respectiva espe- Cialidad, lo hiee en los afics 40's, cuando retornaban 2 las aulas de la UNAM una tropilla de estu- diantes que organizaban ruidoso holgorio en el vagén de segunda clase del Ferrocarril Sud Paeffico de México donde se expenden be- bidas y comestibles, en ese enton- ces conocido por el de “publica- ciones” pues el eneargado también tenfa existencias de periddicos, re- vistas y algunas novelas, necesa- rias para aliviar el tedio de un viaje Culiaedn—México que se ha- ofa en tres dias, con neeesaria es- cala en Guadalajara, para hacer el transborde en los Nacionales de México. ‘Me lo presenté Francisco Lépez Portillo, entonces estudiante en la Facultad de Leyes y hoy re- nombrado penalista. Manuel Ure- ta Inzunze, ms conocido por el “Chino” Ureta habia optado por hacer la carrera de Medicina, con ‘tat! poea fortuna por la rigidea en Jes diseiplinas académicas y por Ja difieil memorizaeién de Ia cla- se de anatomia impartida por el “Burro” Quiroz, como se le mo- tej6 a uno de los més destacados ¥ respetados maestros de esa ca- yrera humanista, llamado asi por- que en cierta feliz ocasién le dio por imitar animales, laciéndose con un alegre acompasade y me- \dieo rebuznar de pollino jamés igualado hasta Ja fecha. ambi el “Chino” Ureta a Odontologia, pero tampoco pudo eoncentrarse en las explicaciones de sus maestros, abandonando de- finitivamente los libros para dar- se cita en “La Nortefia” cervece- fa ubiceda en el alegre barrio es- tudiantil del Carmen, donde se daban cita entre otros, los estu- diantes Nalo Martinez, Guillermo Barraze Castro y Enrique Flores Sarmiento, quienes, atrepados por Ja libertad concedida el vivir fue- ra de los hogares paternos y el ambiente cepitalino, tampoeo lo- graron concluir en sus respectives carreras, el primero de abogacie que terminé afios después en Cu- liaeén y los dos restantes inseri- tos en Medicina, Por “El Piojo” se le conocia al duefio de “La Nortefia”, esfériev culiche que dedicado a la venta de agua de cobada dejé ol clima ta- cuarinero para fijar residencia de- finitive en la vecindad de la Autonoma de México, En su can- tina muchos fueron los libros em- pefiados a cambio de espumeantes tarros de cerveza, muchos do los vales jamés liquidados, por urgi- dos paisanos que nevesitavan di- nero para llevar a la novia al cine, a bales de vecindad o a los cafés de chinos que por entonces abun- deban en la. capitel, favorecidos de nutrida clientela por los pre- Gon a] gebernador Leopaldo Six Sea ree isémans.. pero. do fotogra rafo, ofieil, Atris eesti 25. Tnborador Ensue Serrano En el boutizo do une de sus. n ches “hijos, Com. padres: Gustavo D, Cafleto y “El Ghino”” Chaider. cios bajos fijados a las comidas corridas y al impreseindible café eon leche y bollos o bisquetes que servian para calmar las urgencias estomaceles. Tuvo distintos amorfos el “Chi- no” Ureta. Ninguna de las novias que me present6 estaba pare con- cursar en eventos donde se rinde culto a la belleza femenina y se prema generosamente a la. don- cella més donairosa y mejor es- tructurads, en su tentable anato- mia, Eran feitas con ganas, pero muy roménticas y casi materna- les. Ante toias se hacia pasar como hijo de potentado agricultor y en sus pléticas, invariablemente ha- cia referencia a los furgones de tomate exportados a los Estados Unidos, que por aguel entonces Gel conflicto bélfeo de Europa y Asia, alcanz6 por primera vez la cotizacién de 4 délares la caja de tomates seis por seis. Pero Ureta Inzunza siempre traia el bolsillo seco y se hacia in- vitar por novias y paisanos a las horas de comidas, exhibiendo buen diente y haciendo gala de excelente digestién, por aquello que al convite no se repitiera du- rante al resto del dia, Volvié a Culiacén el “Chino” para darse de alta como comen- tarista deportivo en XESA bajo el seud6nimo de Sportman y a la ‘vez, en tal condicién fue aceptado por el Lic, Roman R. Millén en su Presagio 17 “Diario de Culiacén”. Entre sus aficiones de prensa se gané la vida atendiendo la Casa de Huéspedes Humaya, en la veeindad del Congreso del Es- tado, que fue obligado parador de pobretones diputados cuyas dietas eran insuficientes para atender el obligado tren de gastos agravados por sus representados que Iega- han a la Cémara en busca de ayu- da econémica, de una beea pare el hijo campesino o bien les sirvie- ran como gestor, para la satistac- toria solucién de problemas per- sonales. 18 Presagio En esa modesta hospederia Ma- nuel trabé amistad con un joven cuanto inquieto diputado repre- sentante de Cosalé y Blota que més tarde reoorriendo el escalafén politieo legé al gobierno de Sina- Joa: Leopoldo Sanehez Célis. Como todo provinciano, con la maxima aspiraeién de gobernar sa pueblo o representarlo en la Cémara de Diputados, el “Chino” Ureta ambicioné legar a Ja Pre- sidencia Municipal de Angostura, considerando que Sanchez Célis lo levaria de la mano a tal posicién. por una diputa- 5 de la époce. -Cori Yeportero del aire, frente al mi- jfono de la XESA comentando toni Cronista deportive (Sportman) en i viejo pargue, Revolucion a lado de los colegas Alfonso L. Paliza y José Torres Anguio. cién, pero nunea legé a ver rea lizadas sus iltimas ambiciones. Algo lo motivé para adentrarse en los seeretos de la fotografia, y con tal especialidad fue uno de Jos fundadores del desaparecido matutino “La Palabra” financia- do por José Luis Zamudio, Fran- cisco Campafia, Samuel Bishop Je, y otros, para proyectar le can- didatura a gobernador de Benja- min Romero Ochoa, 2 la sazén ge- vente de la Confederacién de Asociaciones Agricolas del Bsta- do de Sinaloa, ganéndole la nomi- nacién un fuerte rival, el Gral. Ga- briel Leyva Velézquez, por aque- los afios presidente del Comité Ejeeutivo Nacional del PRI y ga- lo probado de todos los divisiona- ios en activo que le dieron el im- pulso definitivo, no obstante Ia se- ereta cuanto vigorosa oposicién de dofia Marfa Taguirre de Ruiz ines. De plano que fue fotégrafo pro- fesional el angosturense resigns do, pero nunca tuvo la sensibili- dad ni ee26 la oportunidad de lo- grar buenas instanténees, pues Siendo fot6grafo oficial del gober- nador Leopoldo Sanchez Célis, he- cia repetir a funcionarios o lide- res, el abrazo protocolario o bien el momento de alzar él brazo cuan- do se trataba de alguna toma de posesién de eargo pubblico. ‘Milité en la revista “Expresion” dirigida por Juan Quintin Castro y las horas muertas, que fueron muchas, las pasé jugando dominé en el restaurant “Janitzio” encla- vado en los portales trente a la plazuela Obregén. Fumador empedernido, era ex- perto en cocinar shop suey para sostener la versién de ser hijo de asiético, pero también lo aqueja- ba una tleera, Tuvo la visién de preparar eomo fotégrafo oficial a su hijo Manuel Sergio Ureta Paysin que os de lo mejor en el diarismo sinaloense, mientras que el “Chino” se ence- Como _redactor deportive hizo grandes entrevistas. Agu! saluds y ‘Gntrevista a. Manuel Rivera, por ‘aquellos aifos eampoén nacional de ‘peso ligero. zr6 en el cuarto de revelado y am- plificaci¢n de fotos, actividad des- empefiade hasta ¢l final de sus dias. Nunca le conocimos amargura y siempre hacia chacoia de suce- didos enire politicos y se atrevia, incluso, hacer prondsficos. Socio fundador de la Asociacién de Periodistas de Sinaloa, al lado de Gustavo D. Cafiedo, Carlos Ma- teo Sénchez, Profr. Juan Macedo Lépez, Profr. Cipriano Obezo Ca- margo, Rafael Rodriguez Rébago, Amalia Millan Maldonado y Ade- lita Levy de Hernéndez, Pedro Serrano Pérez, Alfonso L. Paliza, Incaneal lista, » siempre con la edmara aparece gqul frente a la de Topolobampo. Ramiro Novelo Castillo y otros, supo granjearse la simpatia de sus hermanos en oficio, porque @ nadie ceus6 datio y a todos pro- curé servir. Manuel’ “Chino” Ureta Inzunza sino pudo tomar con sus manos Ja incansable estrella de sus no- ches de insomnio, coseché lo que con tanto amor cultivé, una fa milia que lo recuerda y los amigos due Jo tenemos presente, mas en sus anéedotas que siempre supe- ran ¢ todo acto noble y perfila la verdadera personalidad de los bio- grafiados. Como es el caso. Presagio 19 a at Cualguiere puede tomer una Siotogratia, pero no todos estamos -dotados del sentido artistico y. {SP humano que se requieta para Je captacién de une buena toma. ee El Ing, Luis Selgado pertenece a este iltimo grupo, En dias pa- sados se eché la cémara al hom- bro y recorr'é el municipio de An- ss gostura, logcendo on La Reforma FO una serie de fotografias que gus- ie tosamente cedié a PRESAGIO| , para su publiceeién. 20 f } = Desde dngulos precisos, el artis- y ta capté temas varios, desde le inocente micada de un pequeio” ajeno a los riesgos de la contami nacién que 12 rodes, hasta la ruda mirada del peseador que sin com- plejos mi rubor alguno muestra 1a eee" Dotella de tequila que le acompaiié en viaie. Ff ‘También 0s trajo irostrost, el gle de im mencr en euya faz asoma apenas la sonrisa, el de una obre- 99. we —— rade sonrise franca, de ojos y dientes brillantes, como también el de una nifia compungida, de mirada triste y hermosas tren- 208, Por Rin En las fotos de Salgado hay] mensaje, como ése de las manos} que deseabezan camarén, manos} 20 Presagio Es oer cee grea que nos dan alimentacién; 0 aque-| lla mano diestra asida al punto} esiratégico de le atarraya antes Ge lanzaria al mar. La mujer que trabaja no esca- pé al sentido humano de Luis Sal- ‘gado, como tampoco en las condi- ciones de insalubridad en que la- boran a la orilla de la mar, llena de fango, de vidrios, de basura. .. de tantas cosas que atentan con- tre su salud Estas fotos son denuncia, como jo es también aquella en que se = observa e! acumulamiento de ca- era de camarén para fines in- dustriales que en nada o poco be- nefician a! pescador por carecerse de plantas para su aprovechi " miento, pero si dejan “pingtles” yj utilidades a los concesionarios que la acaparen. Cuéllar iArte, sentido, humanismo, de- nuncia!, todo se conjuga en Luis Salgado para hacer de él uno de los mejores artistas de la lente en Sinaloa, y de ello dan fe sus ex- pj, Celentes trabajos. Para PRESAGIO es un orgullo” ‘eontarlo entre su equipo de cola- boradores. > ZA ae Presagio 21 II INFORME DE GOBIERNO DEL LIC. MELQUIADES A. CAMACHO ANGOSTURA EN LA SENDA DEL PROGRESO Por Jorge Guillermo Cano ax eR a) 1 is iy a Alcalde L Melquiades A. Camacho rinde su serundo informe Le Y de lebores. En ropresentaciin del gobernader AVonso C. Calderén asistid el Profr. Jess Manuel Tbarra Peito, director de Educacién del Estado, Con el pueblo de Angostura unido y el reconocimiento cinda- dano a la obra reslizada, el Lie. Melquiades A. Camacho rindié su segundo informe de gobierno el dia 15 de diciembre préximo pe- sado. Objetivo y veraz el contenido del documento leido ante la pre- sencia del profesor Jestis Manuel Ibarra Peiro, director de Edu— cacién del Estado y representante ae eae personal en el acto del goberna- dor Alfonso G. Calderén, asi como la de representantes de todos los sectores activos de la municipali- dad. Destacé, entre otras, la especial atencién delicade al aspecto edu- cativo que permitié en Angostu- ra, gracias al esfuerzo comin, desplegar Is. bandera blanca en el renglén primario, pues no existe actualmente un solo niffo sin ele ses por falta de aulas o maestros. El spoyo a la educacién por parte del Ayuntamiento se ha da- do en todos los niveles y se sigue proporeionando. El Lic. Camacho anuncié que 2 los planteles ya existentes (en artfculo por sepa- rado damos relacién de los mis- mos asi como e] de alumnos y maestros) se sumaraén en fecha proxima otras escuclas téenicas, agropecuarias e industriales para los poblados de Alhuey, La Es- peranza y Agustina Ramfrez; una Escuela Téenica Pesquera para La Reforma y un Centro de Es- tudios Tecnolégicos Agropecua- rios (CE‘T.A.) para el sur del municipio. Las gestiones estén muy avanzadas. OBRAS PUBLICAS Gobernar para todos en forma eguitativa, sin distinciones, ha sido la formula politiea empleada por el Lic. Camacho, para lograr el apoyo y reconocimiento ciu- dadano. Aplicando esta politiea, las obras realizadas se localizan 2 lo largo y ancho del muncipio y no solamente en la cabecera. Las aportaciones directas del Ayun- tamiento durante 1979 fueron: 6 mil pesos para la construccién del edificio de Telégrafos Nacio- nales on la Colonia Independencia ; 6 mil en la construccién de una fosa para basura; 30 mil 800 en el campo deportivo de Ia Colonia México; 5 mil para Ia construe- cién de Ia Casa Ejidal del pobla- do Leopoldo Sanchez Célis; 5 mil para la construccién de la Eseuels Preparatoria Popular de La Re- forme; 25 mil para la Casa Eji- dal del mismo lugar; 2 mil para la Casa Ejidal de Ignacio Allen- de; 8 mil 200 para la Casa de Salud del ejido Rafael Buelna, Para la construccién del siste- ma de agua potable en Valentin Gomez Farias, aports $208,000.01 en el ejido Protomértir de Sina- loa, $7,500.00; en el paso-vado 451 ejido Bruno B. Garcia y Juan do Ia Barrora, § 8,000.00; en arre- glo de la escuela Agustina Rami Fuerte incremento a la edueaeién media ha reeitido Angostura en los ‘iltimos fos. rez § 6,400.00; arreglo del Centro de Salud $6,000.00; Casa Eii ¥ Casa para el Maestro, en esta- cin Acatita $5,900.00; Casa Eji- dal en Batamotos $ 1,800.00; de- molicién y extraceién de materia- Jes en la antigua escuela de Cam- Pomos $6,000.00; fosa, repara- cién de pista de aterrizaje, acon- dicionamiento de bodega y planta en la Unidn de Bjidos $58,400.00; ayuda en la construccién de aula en Alhuey $4,200.00; recons- truecién de Ia escuela secunda- tia “Adolfo Lépez Mateos” $21,950.00. Otras inversiones directas mu- nicipales: construceién de servi- cios sanitarios en la escuela Jose- fa 0. de Dominguer, $3,240.00; arreglo del entronque carretera Angostura—La Esperanza, $ 2,100.00; Casa Bjidal del mismo lugar $6 mil; arreglo de los en- tronques de las calles del poblado Cerro Segundo con carretera pa- vimentada Angostura-La Refor- ma, $9,600.00; construccién del sistema de agua potable en Playa Colorada (7 kms. de exeavacio- nes) $190,000.00; arreglo del en- tronque de calles de El Ebano con el canal revestido $9,600.00. To- talizan estas inversiones .. $646,530.00. Con equipos propios, el Ayun- tamiento Ievé a cabo la motocon- formaciér de calles en 24 comu- nidades angosturenses con eroza- cin de $430,000.00, y se ha iniciado los trabajos de construc- cién de la altima etapa de la calle 100 que le unira a la carre- tera pavinnentada con la cabecera municipal Con el aval del gobierno del Es- tado acaba de autorizarse un dito de BANOBRAS por $4.610,000.00 para la construc- cién del sistema de aleantarillado en la cadecera municipal; otro por $2.100,000.00 para construir un nuevo rastro; uno més por 3 millones para la Unidad Deporti- va Municipal, disponiéndose ya de un raillén que corresponde aportar a la comunidad. Entre las obras a coustruir este afo esté la cércel municipal y el edificio para la irspeecin de policia. APOYO GUBERNAMENTAL - En su informe, el Lic. Cama- cho reconocié la impotencia del presupuesto municipal para Ie- var a cabo todas las obras desea- das, pero al mismo tiempo desta- €6 el apoyo recibido del goberna- dor Alfonso G. Calderén y del gobierno federal para la realiza- cidn de algunas que estén en servicio. Entre las inversiones directas del gobierno del Estado cité le construecién de Ja Unidad Admi- nistrativa y el teatro de DIFO: CUR. Las actividades sociales, eul- turales y deportivas realizadas en Angostura con el apoyo mu- nicipal fueron detalladas por el Alealde, y en materia de politica hacendaria expres6 que se ha pro- curado satisfacer las necesidades de caracter colectivo, a fin de que puedan cumplirse los objetivos sociales que reclama la comu- nidad. Las recaudaciones logradas en 1979 ascendieron a $13.880,159.78, superior en un 34% a las de 1978 que fueron de $ 10.355,582.42, in- eremento que constituye un cord en el municipio gracias al apoyo y comprensién que en todo momento se ha recibido ce los eiudadanos dedicados a todo tipo de actividades Iieitas productivas. En su mensaje, el Lic. Melquia- des A. Camacho enfatizé que en Angostura se vive una etapa de profundas transformaciones so- ciales en la que el ciudadano,, abandonando el eriterio individia- Tista que le caracteriz6 en el pa- sado, ha pasado a convertirse de ‘mero espectador en fiscal, promo- tor y participe del cambio, demos. trando en la actualidad un mar- cado interés por colaborar en todo tipo de obras y programas de be- neficio comin. “Tenemos un municipio abun- dante en recursos naturales, ga- naderia y pesca florecientes, con industria incipiente que pugna por su desarrollo y tierras de in- mejorable calidad, pero prineipal- mento y esto es lo mas importan- “te, contamos con el elemento hu- mano, hombres y mujeres que al igual que yo, quieren entrafable- mente a su municipio, dispuestos a luchar al lado de sus gobernan- tes para defenderlo y trabajar intensamente para que prevalez- ea Ia paz, tranquilidad y prospe- ridad que debemos disfrutar en forma compartids. Del empuje, entusiasmo, decisién y coraje que * todos pongamos, depende nuestro destino”. mo OF CERO, | VEKROS JOGRLDO | RLA “QWICH)” Por Cipriano Obezo Camargo Vuelto al solar de mis mayores después de haber vivido largos afios en Los Mochis, no podia evitar las afioranzas del tlempo transcurrido en aquel centro azu- carero del norte de Sinaloa, esce- nario de muchas de mis andanzas infantiles. Reconstruia de tarde en tarde los barrios de aquellas ciudad, y volvia a vivir las mil aventuras nacidas al emparo de los lodaza- les, cuando en la época de Iuvias aquello se eonvertia en un mar de fango, en que el pegajoso barrial 24 Presagio dictaba sus érdenes para que to- do mundo se echara los zapatos al hombro, si queria llegar, aun- que fuera descalzo, a la meta fi- jada por cada necesidad. Ahora Alhuey ofrecia otra imagen. Es cierto que seguia siendo un pueblo chico con medios de vida muy limitedos; sin em- bargo, resultaba propio para ale- Jar los recuerdos de los dltimos dias vividos en el ingenio, en que, en un lepso de seis meses, tue la pena de ver pasar a mejor vida a mis dos progenitores. Me cost6 trabajo adaptarme a Jos nuevos grupos de muchachos de mi edad, entre los que predo- minaban un buen ntimero de in- digenas de la tribu de los mayos, asimilados a la vida regional, pero conservando muchas de las viejas tradiciones atin presentes, que les permitia conservar e sello carac- teristico de su raza, Extrafiaba, sobre todo, la acti- vidad deportiva. Ni beisbol ni basketbol se jugaban por acd, y solo de vez en cuando se escenifi- caban encuentros de “pelota de brazo” o carreras de caballos, 2 Jos que generalmente concurria- mos los jévenes sin oportunidad de accion. Gracias a mi deseo de competir en algo que me diera alternatives de partietpar en algunos juegos 0 deportes regionales, aprendi a tirar con arco y flechas siguiendo la aficién de los hermanos de mi madre, que practicaban esta ac- tividad més por la necesidad que nos obligaba a la cacerfa que por al estimulo de una distraccién. Llegué a contarme entre los gue “donde ponian el ojo ponian la jara”, respetando solo 2 cuatro © cinco “joroeones” que merecfan Iugar aparte entre los buenos. ‘Un dia, mientras yo explicaba a un grupo de amigos la termi- nologia del belsbol, habléndcles de “ampayeres”, “its” de fuerza, jonrén” de campo, carreras sucias y esas cosas, el mayo Reyes to- mando mis palabras como expre- sion de yanidad, me pregunté: —iY tt nunca has jugado a | “quichi” ? —Es la primera vez que oigo hablar de ese juego, le responds, pero si tu me lo explicas de modo que te pueda entender y me gusta su desarrollo, podremos darnos un “entre” cuando quieras, —Pero es que la “quichi” no se juege “mano 2 mano”, porque no tenéria chiste, comenté; se tiene que jugar “tres a tres” 0 “euatro a cuatro”. —iY en qué consiste la compe- tencla?, volvf a preguntar. —*Pos” mira, empez6 expli- céndome el amigo: Casi siempre la jugadas se hacen de “nochi” y la “quichi” es una bola de ma- dera “bofa” que se pone a solla- mar en Ja lumbre pa’ que empiece a quemarse al rededor, pa’ “pe gale” después con unos palos que tienen la punta de abajo chueca, “gsina” como una cuchara, que les lamamos “palfos”. —Como cuando los primeros indios empezaron a jugar usando “giiispuris” de calabaze “arota” y a esos “gilispuris” le lamaban “quichis", “ansina” Je Mamaron al juego “di-ay” pa’ delante. —Si tu le das un golpe bien dado a la “quichi” y se “alevan- ta” volando muy lejos, le bola cuando va por el “aigre” se ve como una brasa grande que a veces hasta suelta llama. —Como se juega “lomas” en Jas “nochis” “escuras”, “pos” se ve muy bonita la bola de lumbre que va “di un lado p'al otro”. —Casi siempre “si’agarra’ come “tasti” una calle del pueblo, y se ponen piedras en las puntas co- mo a cincuenta pasos 2 cada lado Presagio 25 de una raya que mares la “mité” del campo, Cuando le bola pasa de esa piedras que marcan las pun- tas que te dije, se apunta una “raya” al partido que la metié y luego todo vuelve a le marca del medio pa’ que todo vuelve a empezar. —Como en la “oscurida” casi no se ven los jugadores, “pos” nomas se la pasan gritando “a su lado mel palillero” pa’ no “gol- piarse”, —Los juegos se ganan cuando uno de los partidos mete cineo o seis “rayas”, “segGn” “sihaigan” “estajado”. LA “QUICHI” JUEGO QUE SE ESTA ACABANDO —Esa es toda la “concia” dal Juego. ;Me “entendites”?, con- cluyé el narrador. —Me parece que si, repuse. Y fijate que entre los ricos de las cindades grandes, se practica un juego muy parecido que le llaman “golf”, le expliqué por mi euenta. Pero @ los palillos ellos les Haman “pastones” y en vez de “quichis” ellos usen unas pelotitas de hule muy duro que hay que meter en un hoyito que esté en la punta del campo. Gana el que logra me- ter la pelota déndole menos golpes. —Pero como te digo, este es un deporte de ricos, porque el precio de los bastones y las bolas es muy alto y cuestan mucho los uniformes y el euidado del eampo. Ve “lomés” que rieos tan eopiones éstos, comenté riéndose el mayo después que oyé mi ex- plicacién! Entrando y saliendo a los “ga- tales” del monte, tuve cuidado de ir eseogiendo mis palillos entre los renuevos més alineados y con Ja curva en la punta més perfecta, para que los “enviones” Tegaran 26 Presagio més lejos. Cortando brazos de una madera blanda que en la regién Maman “paguay”, fui haciendo “quichis” poco a poco, dejandolas seear pa- ra que ardieran con més facilidad cuando tuviéramos que jugar com elles. Por fin, una tarde ya bien en- trado el mes de agosto en que las noches son més obseuras, plati- eando con varios de mis amigos en una banca de la plazuele, con- certamos el primer encuentro. En un bando alineamos mi tio Chavalo Camargo, mi primo “Mi- kel” Obeso y yo, y en el otro los hermanos “Mance” y Reyes Val- dés ayudados por el mayo “Layo”, que viejo y todo, conservaba arrestos y alegria “pa dar la medida”, segin él mismo afirmaba, Escogimos como “tasti” la par- te de arriba de la “calle nueva”, poniendo las piedras que sefiala- ban el Ifmite norte frente a Ja casa de dofia Emilia Baro y las del limite sur, 2 le altura del mezquite de la casa del mayo Mareelino, padre de los hermanos Valdés La raya que dividié el campo en dos, qued6 en el eruzamientc de Ja “calle nueva” con la avenida que pasa por el costado norte de la plazuela y va morir a la puerta del cementerio. ‘Ya bien entrada la noche, le- guéeon mi cargamento de “qui- chis” al lugar de la cite, donde ardia ya le hoguere donde ha- brian de medio quemarse pare que quedaran en condiciones de juego. Como no habla jueces ni “ve dores”, el juego emper6 a la hora en que los dos bandos eonvenimos, empezando la accién en el mo- mento en que dos competidores, sujetando la “quichi” con las curvas de sus palillos, frente a frente, ompujaron 2 le ver Ia bola tratando de hacerla leger a al- alguno de sus compaiieros. El especticulo era de verse. Tan pronto el jugador en turno golpeaba fuertemente la bola de madera ardiendo, ésta volaba rasgendo la obseuridad como un meteoro incandescente, cuya caida era esperada a lo lejos por otro palillero, para hacerla viajar en sentido contrario o para impul- sarla nuevamente hacia su meta, si asi se presentaba la ocasién, El grito de “a su lado mal pa- Iillero” se ofa eon més fuerza en el momento en que el que tenia a su alcance la “quichi” se dispo- nfa a golpearla, Convenimos on un principio que el juego se jugaria a seis “rayas”, pero como los avances se interrumpian a cade rato por la velocidad con que contratacaba el otro bando, pensamos en cam- biar de idea, dado que la confron- tacién se iba alargando més de lo razonable. Cuando levabamos ya como una hora do juego, tuvimos que ver- nos en “trapos de jeringa”, debi- do @ que una “quichi” mal gol- peada fue a dar hasta adentro del solar de don Othén Valdés, provo- cando el incendio de un montén de hojas secas que se encontra- ban proximas a una “troja” que habia sido “jateada” con zacate de milpa, para proteger una con- siderable cantidad de maiz en mazorea, Los gritos de las mujeres alar- madas nos hicieron acudir a to- dos, pare. apagar la lumbre antes que legara a constituir un ver- dadero peligro. Ya pasado el susto reanudamos el encuentro y cuando “peindba- mos” el filo de la media noche, resolvimos dejar la anotacién co- mo estaba, tres a tres, tanto por- que ya nos sentiamos un poco eansados, como porque las gentes del vecindario estaban renegando y poniéndonos “de vuelta y me- dia” porque no las dejabamos dormir. Antes de dispersarnos nos pu- simos de acuerdo para jugar la préxima “cariada” en la isletita de don Bamén Angulo que habia quedado sin sembrar aquella temporada, allé en las proximida- des del rio, lejos de las casas, donde podriamos dar rienda suel- ta a nuestro entusiasmo sin mo- lestar vecinos ni llegar a ser una amenaza para nadie. Los campesinos que se reunie- ron a la siguiente tarde en el por- tal y la “tamada”’ de la casa de Blas Angulo, que ten‘a cantina y billar, contaron que el juego de la “quichi”, con ser bueno para dar fuerzas y habilldad, habla sido abandonado easi por comple- to, debido a que con frecuencia la gente renegaba porque le desvela- ba con Ia griteria que armaban los jugadores y los mirones, poniendo a todos con “el Jess en la boca” por miedo a una quemazén. Si ehora, como lo han pensado estos muchachos, arreglan sus jugadas lejos de las casas, agreg6 otro, donde no pueden molester a nadie, qué bueno que asi lo hagan y se dediquen a jugar aunque sea este deporte viejo, a ver si asi no se pasan “retacados” aqui, comen- zando a jugar de apuesta con el pretexto dal billar, o poniéndose las primoras borracheras por tra- tar de hacer lo que hacen algunos “que'se creen muy hombres. De donde resultan muy viciosos y muy maiiosos, agregé otro mas de los més rezongones. Creo que una dos 0 tres veces me toc6 volver a jugar a la “qui- chi” antes de venir a Culiacén a internarme con los “azulitos” ¢ , iniciar, cuatro afios después, ri peregrinar por las escuelas rura- les del centro y el norte de Sinaloa. Presagio 27 Yj Sara Mc’Conegly nacida en ese bello girén de tierra sinaloense lamado Angostura, es una mujer, que sin perder su femenidad, ha incursionado en los intereses lo- eales de su patria chiea, sirvién- dola en todo aquello que implica engrandecimiento a su tierre ne- tal. Siempre que surgia una idea, un trabajo, uma obra, para la re- solucién de problemas, ahi estaba Sara en plena actividad, entre- gandose completamente en las obras emprendidas, para llegar a su finalided. on Pease Sara dentro de su seneillez, encierra para cada angosturense, un lazo de unién alrededor de las personas cuye actividad agiganté su figura, sus actos y permitié que todos se dedicaran al trabajo propuesto. Mujer de gran cultura, ha in cursionado profundamente den- tro de la filosofia, la literatura, Ja lectura constante de conoci- mientos que aumenten prédiga- mente su preparacién, Lo maravilloso en las obras de Sara es que calladamente pro- poreiona la ayuda y el aliento moral que con gusto ofrecfa a sus semejantes. Su lator eallada se engrandece mas y més cada dia, cuando contemplamos jévenes profesionales, que gracias a ella hicieron estudios _universitarios. Unas letras de Sara, para que en Culiaeén, sus emistades brinde- ran apoyo a un joven pobre, que ella recomendaba para que estu- diara, bastaba, pues en cada una de sus amistades, tiene aliados para hacer el bien que ella encs- eee. err Su voluntad y su desinterés en sus obras emprendidas en Angos- tm para ol bien eoméin implica- ben la enbroga total y ella se entregé a Angostura y eu pro- reso. Su sacrificio se funda en la convieeién y en la verdad. Sara como las estrellas hace brillar on la oscuridad toda la fuerza del cuerpo que conforma su persona y ella surgié siempre en el momento dado, en el insten- te oportuno, en ef minuto preciso. La carretera de Guamichil a Angostura ya estaba concluida, faltaba un pequefio puente y unos cuantos metros para que quedara completa, Ya habian pasado los tiempos y no se concluia, se ro- deaba para pasar pues haeia falta el puente. Sara Ilegé de su retiro en Norteamérica y se dio cuenta inmediatamente de ese obstéculo en la carretera, e inmediatamente, n plena construc cidn dsl puente quo f gestion dona Sara Me'Conegiy. para el bien do la colectividad, movié a sus amistades y éstas ante el gobernador Valdés Mon- toya y en unos cuantos dias se construy6 el anhelado puente; eso acontecia en 1969. Sara obra al impulso del impe- rio de la reacciGn sentimental que se operas como provocado por la emocién, del amor 0 del dolor. Tote de 1916-—Som feGonssiz) Alejen- dro Masearenio. y Gastro, Francisca Mereayo, Ramon Bon Gamez.» Ange: Te En el campo de Ia cultura, sa tura la vida de erisis sentimental y difunde lo que sabe con une yerdadera actitud de antorcha de poz y tranquilidad; a ella acuden Jas personas en busca del consejo sabio y en el campo sentimental su actitud es como el de Teresa de Avila. Cuando ha visto la injusticia social ha salido en defense de su Angostura, al grado de repro- charle a su hermano Patricio, que el mayor dafio que hizo a Angos- tura fue el cambio de la Recau- dacién de Rentas y otras oficinas importantes 2 Guarntichil, cuando esta Villa pertenecia a Angostura. Sara defendia los derechos de los prineipios de equidad y libertad humana. Sara fue Ja primera promotora de la construccién del estadia para darle a la juventud angostu- rense un lugar de esparcimiento sano y movida las familias, los padres acudian a realizar su terea y las mujeres proporcionaban su ‘tiempo para obtener dinero ya sea [Link], tmbolas, rifas, etc. afin del mismo peculio de Sare salia dinero para concluir aguel sitio de reereo sano para la ju- vyentud a la que tanto ha amado. Sara es pues la mujer que sur- ge, que aparece, que llega en él preciso momento del tiempo, y su presencia subyuga, atrae a la vez que amor, admiracién y respeto y deseo de emulacisn. Presagio 29 Actualmente el Valle de Angos- tura, en el aspecto agricola, cons- tituye una promesa realizada ya ue, debido a la capacidad produc- tiva de sus tierras y al empefio ‘tenacidad de los angosturenses en aprovechar esta caracteristica na- tural, esta destaeando entre los valles de mayor productividad agricola sinaloense. En esta regién que se caracte- riza por poseer el 95% de sus te- rrenos agricolas explotables bajo 30 Presagio Por Juan Jaime Fuentes ‘Trejo oa ‘Modernos equipo: para nivelacién de tierras niego, existen 2 tipos de organiza- cién productiva: particular, me- diante la Asoclactén de Agrieulto- res del Rio Mocorito y la ejidal en 56 entidadss, agrupados en 2 uniones de ojidos. Ademés euente con el apoyo decidido del gobier- no federal y estatal, como se deje ver por el cimulo de obras reali zadas direccamente por la edmi- nistracién piibliea y por la imple- mentacién de programas agrico- Jas en apoyo al llamado general a elevar la produeeién, eomo son los - que la SARH, conjuntamente con los bancos oficiales y priva- dos, ha levatio 2 eada una de las areas de trabajo on que ee ha or- ganizado a los productores de esta préspera regién. De los programas antes men- cfonados eabe hacer notar que la [Link], ademas del servicio de riego que habitualmente presta, tiene a disposicién de los produc- tores una serie de reciente crea- cidn que esta sirviendo pare al- cangzar un mejor rendimiento. Ellos son: ASISTENCIA TECNICA, — A partir de le fusién de las antiguas Secretarfas de Agricultura y Ga- Sie ieee eee naderia y de Recursos Hidréuli- cos en una sola, se brinda ahora asistencia a los usuarios de una manera integral y coordinada, trtese de Ia preparacién del sue- lo, siembra, riegos, fertilizacién, _ Agas ox abun Gibcle $ extonse sad de fevigacion control de malas hierbas y plagas, ‘trilla o de cualquier otra fase de la produeci6n. La interferencia 0 traslape de esiuerzos institueiona- les se ha disminuido y se han aprovechado mejor los recursos Maguinaria peso: a en la avanze- da tecnologia agricola. disponibles, REHABILITACION DE OBRAS DE RIEGO. — Para atacar este problema crénico de la infraestructura hidrdulica, que os Sa Seat Sa cae eae fee ‘bajo. vital, se esta ampliando las redes de irrigacién y drenaje. También se esté procurando tener en bue- nas condiciones de funcionamien- to los eanales, drenes, caminos, tructuras y demas elementos ya existentes, que son como el siste- ma nervioso del distrito de riego. MECANIZACION DEL CAM- PO. — Con objeto de poner la tee- nologia al servicio de los usuarios, la SA.R.H. cuenta con equipo pe- sado de sub-soleo, barbecho, ras- treo y emparejamiento. Este equi- po lo pueden adquirir los ojides y pequefios propietarios debidamen- te organizados, mediante crédito refaccionario del BANRURAL, 0 puede utilizarse en la integraciin de grupos de contratistas. NIVELACION DE TIERRAS Con este programa se busca opti- mizar la topogratia de las paree- las a fin de obtener una nacencia, uniforme de les plantas, aprove- char mejor el agua de riego y los insumos y facilitar la mecaniza- cién. Cada hectérea nivelada euesta entre $5,000.00 y ...... $10,000.00, segtin el volumen de tierra movido. Las [Link]., esta pagando el 88% y el usuario el 62%, en un plazo de 5 aiios, con intereses del 12 al 13% anual so- bre saldos insolutos. Finalmente, como dato que real- za la productividad agricola de Angostura y sus caracteristicas de granero alimenticio, quepa meneioner que en el ler. Coneur- so de Alta Productividad de Tri- go Cielo Agricola 1978-1979, la gran mayoria de los 19 ejidos pre- miadgs en el Distrito de Riego No. 10 estan enclavados en e! munici- pio de Angostura, Entre todos los ejidos premiados aleanzaron un rendimiento promedio de 4 Ton./ Ha. y recibieron premios por ... $1'495,000.00. Por todo ello puede afirmarse justificadamente que en sus va- lles se respira Ja confianza y se ‘encuentra sembrada la seguridad de un futuro prominente. Presagio 31 “Ei general emiti¢ la orden: bus- que un carro de mulas pa’ que traiga harina, pero muévase. ¥ Jesiis Lopez Angulo, modes- to eabo del agrupamiento coman- dado por el teniente coronel Ana- tolio Ortega, aunque entonces asistente del general Angel Flo- res, tras expresar un “s{ sefor” de enterado, dio media vuelta y abandoné el cuartel, Tori, Sonora, 1915.—Las fuer zas villistas y carrancistas hen librado dures combaies. Bajas ¥ hambre por ambos lados, pero més hambre. Los indios yaquis dieron buen golpe al general Al- varo Obregén, le quitaron tres furgones cergados de harina. El botin era resguardado en Esta- cién Lenche por los yaquis, cuyo Jefe era amigo de Angel Flores. El eabo Lépez Angulo, que en noviernbre de 1914 se ineorporé a las files carrancistes a las érde- nes del teniente coronel Maximi- no Gamez, Hegé al cuartel del Jefe Yaqui pasando temeraria- mente por en medio de Ja valla formada por 556 indios que cuida- ban de los furgones. —Mi general me manda por harina pare que coman los solda- dos”. —Dile 2 tu general que mande orden... El soldaco carranciste regresa al cuartel, secibe orden por eseri- to y retorna al campamento indio. El carro de mulas es cargado de harina. —Dice mi general que lo invi- ta a comer mafiana ;,qué le digo? —Respuesta va en tu carro. Las mulas jalan el pesado vehiculo, Jesis se aleja y termina su comisiGn. El cargamento resul- ta insuficiente, son miles de ca- rrancistas los hambrientos, el cabo se queda sin comer. Otro dia el Jefe Yaqui visita al general Flores, escoltado debida- mente por sus hombres montados a caballo, armados hasta los dien- tes. El cabo se topa con ol Jefe Ya qui, que le reconoce y dice: tu te- nor hambre, tu ir a comer con mi gente. En el cercano campamento ya- qui varias indias hacen tortillas de harina. Del techo de Ia cocina penden trozos de carne fresea, que ni los carrancistas tenfan. Enor- mes ollas de barro, humeant despiden sabroso olor a cosido. Sentado a la mesa, junto a mo- renos hombres que le miran con recelo, el cabo termina de consu- mir el eocido sin sal que le sirvie- rpn. Algo raro nota en le comida, grasosa y amarillenta, por lo que se el ocurre preguntar a una de

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