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El Problema - Cerda

El documento discute los tipos de problemas que pueden abordarse en la investigación científica, incluyendo problemas empíricos, conceptuales y el proceso de planteamiento y formulación de problemas. Explica que los problemas empíricos se centran en la obtención de datos a través de la observación y medición, mientras que los problemas conceptuales involucran la abstracción de conceptos y relaciones. Además, destaca que la formulación de problemas es una etapa crucial que requiere un profundo conocimiento multidisciplinario sobre el tema de investigación.

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El Problema - Cerda

El documento discute los tipos de problemas que pueden abordarse en la investigación científica, incluyendo problemas empíricos, conceptuales y el proceso de planteamiento y formulación de problemas. Explica que los problemas empíricos se centran en la obtención de datos a través de la observación y medición, mientras que los problemas conceptuales involucran la abstracción de conceptos y relaciones. Además, destaca que la formulación de problemas es una etapa crucial que requiere un profundo conocimiento multidisciplinario sobre el tema de investigación.

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Capítulo 4: PROBLEMA E INVESTIGACIÓN

Cerda, H. (1995). Los elementos de la Investigación, (p.p 139-167). Bogotá: El Búho.


(Compilación de fragmentos con fines didácticos)

4. PROBLEMA E INVESTIGACIÓN
4.1 ¿Qué es un problema?

(…) concepto no es tan fácil definirlo, ya que en torno a él giran aspectos muy dispares
y diferentes. De ahí que a pesar de que todas las definiciones poseen elementos comunes,
existen una gran variedad de problemas: teóricos, prácticos, científicos, empíricos,
conceptuales, etc., que según el área, la disciplina su uso, pueden tener significados muy
diversos.
(…) En todo caso existe un denominador común en todas estas variantes cotidianas del
problema: se refieren a un hecho no resuelto que busca encontrar una respuesta teórica o
práctica, científica, o ligar, social o individual, lo cual posibilitará resolver parcial totalmente el
problema. (…) El científico, el artista y el profesional viven permanentemente enfrentados con
problemas de toda índole: científicos, estéticos o técnicos. Resolver estos problemas les
ayudará a conquistar un mayor espacio en su trabajo en su vida profesional, o sea el mundo
avanza y progresa en la medida en que los problemas ya resueltos van quedando
Existen muchas formas de abordar el estudio o el análisis un problema. Los dos
criterios más comunes son el problema como una cuestión filosófica y como un hecho
científico, aunque no deja de tener importancia, particularmente el caso de las ciencias
sociales, el problema como una realidad cotidiana.

4.2 Tipos de problemas

Existe una variada y amplia tipología de problemas, aunque la mayoría de ellos tienen
rasgos comunes y típicos. No hay entre los autores criterios muy definidos para clasificar
estos problemas, ya que algunos los organizan de acuerdo con sus contenidos, al
procedimiento o al método que utilizan, o en su defecto a la disciplina o área de conocimientos
a la cual se encuentran vinculados. Sin la intención de caer en esquematismos rígidos y
formalistas, incluimos aquí una lista de los problemas más comunes utilizados en la
investigación científica.

4.2.1 Problemas empíricos

No hay duda de que una de las fuentes principales en la identificación y posterior


formulación de un problema, es la experiencia, ya que si bien una persona puede deducir
racional y teóricamente un problema, éste debe tener una relación directa o indirecta con la
experiencia del investigador, de lo contrario, este problema se va a convertir en un supuesto
teórico desligado de la realidad que se investiga. Aunque no es una condición y exigencia el
convertir un problema en una realidad empírica, tanto éste como la experiencia, tienen una
enorme importancia como punto de partida en el proceso de formulación del problema.
Cuando nos referimos a los "problemas empíricos", donde tiene un significado
fundamental la experiencia, ello no quiere decir que se deja de lado completamente el aspecto
conceptual, al contrario, creemos que el acto de formular un problema exige desde sus inicios

1 1
una labor conceptual, porque el problema empírico "químicamente puro" no existe en la
investigación científica, sino que existe un problema que hace acento en la experiencia, o sea
aquel conocimiento que se adquiere por medio de la práctica.
Los problemas empíricos tienen gran importancia en la obtención de datos, que en la
mayoría de los casos se obtienen a través de la observación o simplemente por medio de los
sentidos. Es el típico problema práctico que se plantea como objetivo inmediato el hallazgo de
datos y la caracterización de objetivos de la experiencia. Y en este proceso de definición
y caracterización del problema empírico, tienen una importancia vital cuatro procedimientos para
alcanzar estos objetivos:

 La observación y la descripción

 La medición y la enumeración

Como ya lo señalamos anteriormente, la observación es la forma más directa de obtener


datos en el momento en que se desarrollan eventos o situaciones que nos interesan. Pero no
basta con observar una realidad determinada, sino que es indispensable precisarla y definirla,
y para ello hay que enumerarla, describirla y medirla, si es posible hacerlo. Muchas de las
observaciones requieren ser cuantitativamente precisadas o, al menos, comparativamente
determinadas. Aquí actúan conjuntamente el cómputo y la medición, la comparación y la
medición. Pero no todo se reduce a lo cuantitativo, sino también hay que cualificar estas
cantidades, de lo contrario no superarán los datos y la información los estrechos límites de la
aritmética instrumental.
Tradicionalmente el modelo empirista en el proceso de producción de conocimientos se
caracteriza por el lugar privilegiado que ocupa el dato. De acuerdo con este modelo, la
verdad está contenida en los hechos, por lo tanto la tarea primordial de la práctica científica,
y también del problema empírico, radica en constatar o reproducir estos hechos con el fin de
establecer posteriormente relaciones que posibiliten dar respuestas a los problemas empíricos
planteados. Por eso existe diferencia entre el proceso de formulación de un problema
empírico de uno científico, ya que el modelo empirista plantea que el objeto del conocimiento
científico es algo ya dado de antemano y que el saber es un discurso que describe hechos que
están ahí. Por eso una parte importante del trabajo científico, a juicio de este modelo, se
reduce al registro prolijo de los hechos recogidos y de ahí que los partidarios de este paradigma
no admiten que existe una diferencia muy clara entre el conocimiento común, con el cual
trabajan, y el conocimiento científico.
Si bien el problema empírico es un elemento importante en la construcción del problema
científico, no se puede desdeñar el valor de la teoría y sustituirla por el método, y afirmar
equivocadamente que la verdad se encuentra sólo en los hechos, y que el papel de la teoría se
reduce a organizar y a estructurar estos hechos.

4.2.2 Problemas conceptuales

Aunque este tipo de problemas podrían incluirse fácilmente entre los problemas científicos
o quizás teóricos, ellos poseen sus características propias. Un concepto es el resultado de la
actividad científica y es la abstracción de los procesos y de sus relaciones. Como
resultado de un proceso de abstracción, las propiedades concretas de los procesos
singulares se funden en la unidad general del concepto, por lo tanto el concepto es una
cristalización del conocimiento, en la cual se condensan y se expresan las propiedades
comunes de un grupo de procesos, constituyendo su contenido. Lo mismo podríamos decir
del "problema conceptual", que reúne las mismas propiedades asignadas al "concepto", o sea

2 2
una reconstrucción racional de los datos conocidos, los cuales son entrelazados, ordenados,
organizados y constituidos en una representación unitaria, pero en torno al cual surgen
numerosos interrogantes que en el proceso de la investigación se resolverán parcial o
totalmente.
El problema conceptual una vez formulado, permite entender mejor los datos conocidos
anteriormente y sirve también, para descubrir otros aspectos y nuevas relaciones entre los
procesos investigados. Al plantear el problema desde punto de vista único, en término de
supuesto y prescindiendo de las demás propiedades de este proceso, se acerca mucho a la
concepción de hipótesis.

4.3 Planteamiento y formulación de un problema


Uno de los capítulos más descuidados y olvidados por los especialistas en investigación y
particularmente por autores de libros sobre metodología de la investigación, es el de la
formulación y planteamiento del problema en una investigación científica. Para la mayoría de
estos especialistas el asunto tiene apenas una importancia que no rebasa más allá de los
niveles estrictamente formalistas, y a juicio de éstos, la situación se resuelve fácilmente si el
investigador es agudo, inteligente y está en condiciones de hacerse una buena pregunta sobre
la temática que les interesa. El reducir el planteamiento y la formulación de un problema a un
simple acto de preguntar y responder es un acto irresponsable y anticientífico, ya que una tarea
tan importante como ésta no puede quedar sólo al arbitrio de la intuición, del ingenio y de la
inteligencia del investigador. Es una actitud demasiado facilista pensar que el asunto
puede reducirse a una simple habilidad técnica.
Como veremos, plantear y formular un problema exige más que un conocimiento
profundo y multidisciplinario sobre el tema por investigar, nos plantea una serie de aspectos
que tienen relación con la metodología científica y los procedimientos técnicos que nos ayuden
a capitalizar nuestra experiencia y conocimiento sobre el tema. No en vano, especialistas
como Guillermo Briones, afirman categóricamente que 'la formulación o planteamiento de un
problema es la fase más importante en todo el proceso de investigación"42. No podría ser de
otra manera, ya que el proceso que enmarca este planteamiento y formulación posibilita al
investigador hacerse numerosos interrogantes, revisar toda la información conocida sobre el
tema que se investiga, ponderarlas dificultades, analizar todos los vínculos y las relaciones que
existen entre las teorías propuestas, los métodos y las técnicas de investigación que se
propone utilizar y ello sin olvidar toda la inmensa variedad y cantidad de supuestos e
interrogantes que se hacen o se proponen como base para formularse el problema
definitivo. De ahí que este planteamiento no se puede dejar al azar ni al criterio subjetivo
de quien cree ingenuamente que un problema científico es una extensión mecánica de un
problema personal o particular. Para que un problema sea científico, debe plantearse y
formularse de una forma también científica. Y para ello debe someterse a las reglas,
procedimientos y técnicas propias del método científico.
No está muy errado aquel proverbio que afirma que "el buen planteamiento de un
problema es la mitad de su solución", ya que este proceso metodológico y científico se revisa y
arrastra consigo toda una cantidad de aspectos temáticos, metodológicos y técnicos que a
la postre son muy útiles en el instante de resolver aspectos inherentes al proceso investigativo.
Pero si bien hemos criticado el azar y la improvisación en este terreno, tampoco existen
métodos ni fórmulas mágicas para plantear y formular problemas, de ahí la dificultad que existe
para encontrar el camino que nos conducirá a la formulación definitiva de un problema, el cual
esté de acuerdo a las expectativas, necesidades y deseos de los investigadores del medio
donde se investiga. (…)
42
BRIONES, Guillermo. Métodos y técnicas de investigación. Trillas, México, 1982

3 3
En algunos textos y diseños se utilizan en forma indistinta los términos
"planteamiento" y "formulación", lo cual es un error, ya que se trata de dos
conceptos diferentes, independientemente de que uno esté incluido en el otro.

Plantear” exponer o proponer temas, problemas, dificultades, aspectos que pueden
ayudar a la solución de un problema. Cuando realizo un "planteamiento" estoy
exponiendo y desarrollando un conjunto o un orden de ideas con el propósito de
escribir, señalar o analizar todas las instancias que deben atenderse o se necesitan
en el proceso que nos conducirá a la formulación del problema. En cambio cuando
"formulo", expreso o enuncio en forma precisa y concreta los elementos o
contenidos del problema. La formulación hace parte del proceso del planteamiento
y se constituye en su objetivo terminal.

4.4. Semántica y estructura de un problema

En la práctica un problema en si tiene significados muy diferentes, ya que


indiferentemente puede constituirse en una dificultad, en un vacío que hay que
superar o llenar, una causa que conocer, un proceso que hay que identificar o
reconstruir, o una consecuencia que hay que detectar. El investigador chileno
Guillermo Briones, en su libro Métodos y técnicas de investigación para las ciencias
sociales nos da a conocer tipología de problemas básicos que incluyen 11
diferentes, las cuales de ninguna manera agotan el elevado número de tipos de
problemas que se pueden plantear siguientes:
o Determinación o identificación de quién o quiénes tienen una
cierta propiedad característica.
o Determinación de la ubicación del fenómeno.
o Determinación del cuánto.
o Descripción del desarrollo, la evolución o las etapas del fenómeno.
o Determinación de las propiedades de un colectivo.
o Determinación de las partes, clase o categorías de un fenómeno.
o Determinación de una clasificación o tipología.
o Determinación de las relaciones de un fenómeno.
o Determinación de los factores causales de un fenómeno.
o Comparación de efectos.
o Determinación de la legalidad de un fenómeno.
Partiendo del supuesto de que un problema es una interrogante, o sea un
"hacer preguntas" sobre muchos aspectos que se desean conocer, varios
investigadores reducen las formas y los procedimientos para formular y resolver un
problema al arte de preguntar y responder preguntas. Algunos llegan a confundir
el problema con la pregunta, olvidando que el primero es el objeto y objetivo de la
investigación, y la pregunta uno de los medios para alcanzar estos fines que nos
proponemos. De ahí surge la idea de que todo problema debe ser inevitablemente
una pregunta y debe reducirse a ella, aunque se olvida que en la práctica el
problema no siempre es una pregunta. En cada problema existen numerosos
interrogantes explícitos e implícitos, además de numerosos antecedentes e

4 4
información que sirve para condicionar y orientar el curso investigativo y como
consecuencia la solución del problema.
Pero desde un plano estrictamente operativo, el carácter interrogativo y el acto
de preguntar son de enorme utilidad en el momento en que implícitamente se
enuncia o se propone una alternativa de problema. Veamos algunas
variantes en este terreno:

a. Problema del quién o ¿Quién es?


Se emplea en estos ¿Quiénes son?
casos el pronombre o ¿Quién tiene?
interrogativo, o ¿Quiénes tienen?
particularmente para o ¿Quién hace?
referirse a personas y o ¿Quiénes hacen?
encabeza las
preguntas:
b. Problemas del dónde
Se emplea para referirse o ¿Dónde está?
al lugar donde se realiza o ¿Dónde va?
una acción.
c. Los Problemas de por
qué  ¿Por qué esto?
Se emplea para referirse a  ¿Por qué sucede?
causas o un motivo.
d. Problemas del cómo
 ¿Cómo es?
Se usa para referirse al
 ¿Cómo está?
modo de ser, de hacerse
o de suceder algo.  Cómo ocurre?
 ¿Cómo sucede?

e. Problemas del cuál


Es la forma de referirse a
 ¿Cuáles son?
una determinación, de
señalar, establecer o fijar  ¿Cuál es?
algo.

Pero sí bien una supuesta tipología de problemas y una variedad de


interrogantes nos está demostrando el carácter y el significado multifacético que
puede tener un problema, éste puede alcanzar una extensión ilimitada como lo
podemos constatar en esta larga lista de significados que puede alcanzar un
problema en el proceso de la investigación científica:

Un problema puede ser:

a. Una necesidad que debe ser satisfecha. Aquí se refiere a algo que
hace falta para alcanzar un fin determinado.

b. Una causa que hay que determinar, descubrir, precisar o


explicar. Se busca determinar el origen o causa de algo, de una cosa
o suceso que produce otra cosa.

5 5
c. Una relación entre fenómenos, cosas o situaciones. Buscar los
puntos de unión o de conexión entre dos o más cosas, fenómenos o
situaciones.

d. Una dificultad que debe ser superada, identificada o explicada para


que posteriormente sea eliminada o neutralizada. Aquí se refiere a
un obstáculo de cualquier tipo que impide conseguir, realizar o entender
bien una cosa.

e. Determinación de la existencia, vigencia y viabilidad de una cosa. Se


deben señalar o establecer los aspectos que determinan la vida o
existencia de una cosa, cuya presencia está en vigor o en su defecto,
definir la posibilidad de realización de un fenómeno o de una cosa.

f. Identificación de un fenómeno o de una cosa que se considera


importante o vigente en un momento dado. Se trata aquí de
reconocer o comprobar algo que se conocía en otra circunstancia, sea
teórica o práctica, directa o indirecta, o aquella de que se tienen ciertos
datos.

g. Comprensión de una cosa, de sus relaciones, de sus efectos o de


sus valores. Se busca percibir el significado, el sentido o el valor de las
cosas, fenómenos, etc.

h. Clasificación o tipología que se considera necesaria para comprender


o entender un fenómeno o una cosa. Distribuir o agrupar las cosas en
clases, series, etc., teniendo en cuenta ciertas circunstancias comunes que
se pueden convertir en un problema, al igual que el acto de tipificar, o
sea ajustar varias cosas semejantes a un tipo de norma común.

i. Determinar la(s) propiedad(es) de un fenómeno, de una actividad o


de un conjunto de personas, con el propósito de definirla, describirla
o analizarla. Aquí la propiedad es el aspecto de un objeto que condiciona
la diferencia o semejanza del mismo con otros objetos y que se pone de
manifiesto en la interacción del objeto con los otros.

j. Descripción de un objeto o de un fenómeno con el propósito de


identificar, definir o analizar las características o propiedades de este
objeto o fenómeno. Se pretende representar las características
fundamentales y más relevantes de cosas, fenómenos o personas, las
cuales posibiliten la identificación posterior del objeto descrito.

k. Cantidad de un conjunto de personas, fenómenos o


cantidades. Aquí la cantidad es una propiedad que posibilita
aumentar o disminuir un conjunto de cosas, fenómenos o personas, o en su
defecto, cierto número de unidades o porción de una cosa.

l. Definición, ubicación o identificación de un lugar donde sucede un


fenómeno, donde se ubica una situación o se desarrolla un hecho. El
lugar se refiere a una porción determinada de espacio que está o puede

6 6
estar ocupada por una cosa o por un grupo de personas, y el espacio, las
propiedades espaciales que son inherentes a los procesos objetivos y
representan una forma de su existencia.

m. Descripción, delimitación o definición de la estructura de un


fenómeno, de una actividad o de una cosa. Aquí la estructura es una
conexión y relación recíproca, estable y sujeta a una ley o principio, entre
las partes y los elementos de un todo en un sistema.

n. Determinación y cálculo del tiempo o de una actividad. A través de


ello se calcula la duración de cada proceso, la sucesión de sus
cambios y el ritmo en que se efectúan.

o. Determinación y definición de las funciones (o función) de un


fenómeno, de una actividad o de una cosa. Aquí la función es una
acción específica de un sistema o de un órgano, o en su defecto, la acción
o servicio inherente a cierta persona o cosa.

En general un problema puede ser múltiples cosas, fenómenos o


situaciones, lo cual hace interminable la lista de aspectos diferentes que puede
significar o expresar. Pero si bien estos son algunas de las dimensiones semánticas
del problema, una pregunta surge obligatoriamente: ¿cuál es y cómo es la
estructura de un problema? En este sentido no existe acuerdo entre los
especialistas, ya que para muchos el problema es una unidad indivisible, en cambio
otros afirman que si bien aceptan que se trata de una estructura, es posible
discriminar e identificar los elementos que lo componen, ya que si ello no fuera
posible, se haría muy difícil la solución del problema en el proceso investigativo.
Para algunos autores, cualquiera sea la naturaleza del problema, pueden
distinguirse en él los siguientes aspectos:

El problema mismo, considerado como un objeto conceptual diferente de


un enunciado.

El acto de preguntar, capitulo que le correspondería dilucidar a la


psicología.

La expresión del problema, que tiene relación con la lingüística,


debido al conjunto de secuencias interrogativas e imperativas que
participan.

Por otra parte, en todo problema aparecen generalmente cuatro ideas básicas,
las cuales son claves y fundamentales en el instante de solucionar el problema:

Presupuestos del problema

El fondo del problema

Generador del problema

Solución del problema

7 7
Los presupuestos del problema son afirmaciones que están de un modo u otro
implicadas por la formulación del problema y la investigación por él
desencadenadas. Podrían considerarse los supuestos o suposiciones que
existen sobre el problema en sí. Es el rostro conocido del problema. El fondo
del problema no es otra cosa que el contexto y lo que se relaciona, actúa e influye
exteriormente sobre el problema. Si bien no hace parte directa del problema,
todos los antecedentes y aspectos que se vinculan tienen una enorme
importancia para su solución. El generador del problema es una función
proposicional al aplicar a dicha función el operador una interrogante, una o más
veces. El acto de dar existencia a algo nos está señalando una fase productiva, la
cual se "genera" a partir de algo y en determinadas condiciones. Para algunos
especialistas, el factor generador del problema no es otra cosa que la contradicción
surgida entre lo conocido y lo desconocido, entre fuerzas positivas que buscan
alcanzar un fin o un propósito, y las fuerzas negativas que dificultan este proceso.
Ningún aspecto, propiedad, tendencia o elemento de un proceso puede existir en
forma aislada, porque su contradicción constituye la condición fundamental de su
existencia y de su desarrollo. Los elementos contradictorios tienden mutuamente
a excluirse, luchan unos contra otros (en un sentido científico) y se oponen
recíprocamente. Aquí muchas veces lo conocido se enfrenta con lo
desconocido, en una lucha por superar las limitaciones propias de la ausencia
de conocimiento o información sobre el asunto que desea resolver o dar respuesta.
(…)
Aunque son diferentes un problema de una contradicción, no hay duda de que
existe cierta similitud entre el proceso propio de la solución de un problema y el que
corresponde a la superación de una contradicción, ya que en ambos casos los
niveles de oposición y de conflicto son superados parcial o totalmente. Todo ello
nos está señalando que si no existen contradicciones y antagonismos entre los
elementos que componen un fenómeno o un proceso, no pueden existir
problemas. O sea un problema es intrínsecamente un reflejo de estas
contradicciones existentes en la vida social, natural e intelectual. La función
principal de la investigación científica es descubrir y comprender las contradicciones
fundamentales de los fenómenos y de los procesos estudiados, con el propósito de
identificarlas, describirlas y resolverlas, quizás por encima y más allá del simple
proceso investigativo.
Pero en esta instancia generadora que en forma virtual se vislumbra en un
problema, que algunos consideran la premisa para su solución, nos encontramos
con el concepto que algunos consideran el meollo del problema: la incógnita,
o sea el valor desconocido del problema. (…)
La solución del problema, cuando se inserta en el generador del problema, se
convierte en un conjunto de fórmulas y enunciados que buscan respuestas a todas
las preguntas que se realizan sobre cada uno de los aspectos del problema.
Abundan los paradigmas, métodos y técnicas que ayudarán a este tipo de
solución y que varían según el tipo de planteamiento o formulación que se realice
del problema.

4.5 Fases y etapas en el planteamiento y formulación de un


problema

8 8
Hablamos de "planteamiento" de un problema porque creemos que este
término engloba todo un conjunto de conceptos y aspectos que son importantes en
el diseño posterior de una investigación científica, ya que "plantear" es una forma de
enfocar la solución del problema, se llegue o no a obtenerla, a diferencia de la
"formulación" de un problema, que como ya lo señalamos anteriormente, se asocia
al hecho de expresar algo en términos precisos o por medio de una fórmula.
El planteamiento de un problema toma en cuenta, de manera sintética, los
conocimientos adquiridos anteriormente. A la vez en el problema se expresan
fundamentalmente los resultados tanto de la investigación operativa
propiamente dicha como del desarrollo teórico, que no se puede explicar todavía
por completo con apoyo de los conocimientos anteriores. Por otra
parte, en el planteamiento correcto e inteligente descansa la posibilidad de
su solución. (…)
(…) Las fases que aquí se sugiere no tienen el propósito de esquematizar
una actividad que, a pesar de su ordenamiento lógico, es flexible y no sujeta a
normas demasiado rígidas. Pero cualquiera sea el ordenamiento lógico que
adoptemos, creemos que no hay que olvidar ninguna de las fases y pasos
que se sugieren en este caso y que durante muchos años hemos utilizado como
base de nuestras investigaciones. Son las siguientes:

— Situación problemática
— Enunciado del problema
— Los elementos de un problema
— Relaciones y selección de los elementos del problema
— Antecedentes del problema
— Justificación del problema
— Formulación del problema

4.5.1 Situación problemática

Los problemas no son entidades aisladas e independientes de otros


problemas similares. No debemos olvidar que el acto de seleccionar un
problema no es totalmente arbitrario y artificial, ya que éste hace parte de una
compleja variedad de problemas que a la postre constituyen lo que se ha
denominado “situación problemática” o simplemente “problemática”.
Esta situación problemática nos está señalando una categoría que refleja la
relación y la conexión entre problemas diferentes. Esta conexión posee el
carácter de un todo y los objetos, o sea los problemas que lo integran, aparecen
como partes suyas. Para entender esta relación que existe entre un problema y
su situación problemática, resulta singularmente necesario tener en cuenta:

— Que es erróneo reducir la situación problemática al problema, ya que ello


puede conducir a la pérdida de la comprensión del todo como determinación
cualitativa subordinada a leyes específicas.
— Que es necesario considerar la situación problemática en su íntegra
complejidad, en la relativa independencia de los aspectos, elementos y

9 9
partes que consta, pues estos últimos pueden tener peculiaridades
concretas no coincidentes de manera directa con el todo.
— Que el examen de los aspectos y partes como tales (problemas) ha de tener
como premisa el conocimiento (aunque sea preliminar, hipotético) de la
naturaleza del todo (situación problemática), y viceversa, el estudio del todo
ha de apoyarse en el conocimiento de las propiedades de sus partes
componentes y de sus elementos.

Operativamente esta identificación y definición de la situación problemática


nos va a permitir constatar si el problema seleccionado inicialmente tiene algún tipo
de validez e importancia en el conjunto de los problemas que se relacionan con el
tema seleccionado, y de esta manera estar en condiciones de justificar la vigencia
de este problema como objeto y objetivo de una investigación científica. Muchos
problemas seleccionados, aislados de su situación problemática perderían
importancia y significado, pero cuando se les inserta en este contexto se descubre
que su valor es mínimo e insignificante.
Por otra parte, la definición y desarrollo de esta situación problemática nos
acerca a una gran cantidad de investigaciones y estudios sobre el tema que se
investiga, y nos ayuda a encontrar las respuestas a las interrogantes que se
plantean en torno a él. En gran medida el marco teórico de la investigación tendrá
como base y punto de sustentación esta problemática, de ahí la importancia de
enriquecerla al máximo con todo aquello que contribuya a darle solidez y amplitud al
proceso investigativo.
¿Existe algún procedimiento o algún método que posibilite seleccionar un
problema entre esta compleja madeja de problemas que conforman la situación
problemática? En la práctica no existe ninguna fórmula para resolver esta
cuestión, pero si podemos sugerir algunos mecanismos que pueden ser de
enorme utilidad para hacerlo. Uno de los pasos iniciales es naturalmente que el
problema esté de acuerdo con las necesidades y los intereses del investigador,
pero en general se hacen las siguientes recomendaciones:

 Que exista suficiente información sobre el problema.


 Que se presente en términos de contradicción u oposición en términos
excluyentes.

 Que sus aspectos fundamentales correspondan a una realidad objetiva.

 Que existan puntos de vista encontrados sobre su realidad objetiva o


teórica.

 Que posea cierta independencia en relación con la situación problemática, o


sea que el problema-unidad pueda ser estudiado sin necesidad de
enfrentarse con todo el sistema donde se inserta.

 Que esté en condiciones de ser descrito, analizado y explicado


objetivamente.

10 10
 Que responda una serie de interrogantes sobre qué, para qué, por qué,
dónde, cuándo, cuánto, cómo, quiénes o con qué.

4.5.2 Enunciado del problema

Al seleccionar o separar un problema-unidad de su sistema o situación


problemática para estudiarlo, analizarlo y resolverlo, no hay que olvidar que los
supuestos problemáticos como algunos lo denominan, o sea el punto de partida de
lo que posteriormente será el problema, debe ser sometido a un exhaustivo análisis
y estudio para confrontar y comprobar su vigencia y su viabilidad.
"Enunciar" en este caso es el acto de expresar el conjunto de ideas y datos
que componen un problema. Naturalmente aquí se incluyen la mayoría de los datos
que a nuestro juicio pueden constituirse en el núcleo y los elementos del
problema. Como veremos durante el proceso del planteamiento, se irán
decantando y seleccionando los datos hasta culminar con la formulación del
problema. Los términos con que se expone inicialmente el problema,
imponen ciertas condiciones básicas y para resolverlas implican:

— Encontrar la respuesta a una cuestión indagada.

— Descifrar los valores de las incógnitas propuestas.

— Descubrir procesos desconocidos, no previstos inicialmente.

— Encontrar la manera de intervenir en el comportamiento de un


proceso para cambiarlo.

— Formular conceptos nuevos.


— Inferir conclusiones.

— Establecer hipótesis.

— Determinar explicaciones pertinentes.

— Plantear respuestas para resolver las contradicciones o las


posibilidades incompatibles.

4.5.3 Los elementos del problema

Los elementos del problema son un conjunto de datos, situaciones, ideas,


hechos y aspectos diferentes que si bien se encuentran estrechamente
interrelacionados entre sí y hacen parte de un todo, por razones metodológicas se
deben discriminar y desglosar con el propósito de que se les identifique y se les
reconozca como una dimensión del problema enunciado. Por medio de ellos se
entra a caracterizar el problema, a definir su naturaleza y a discriminar los datos
del problema. El elemento en este nivel posee cierta similitud con el elemento en
el mundo físico, donde se designa con el mismo nombre a un conjunto de partículas
primarias de la materia, de cuyas combinaciones se forma toda la diversidad de

11 11
objetos del mundo material. De la suma de los elementos del problema se tiene
como resultado la descripción del problema.
En el siguiente problema: "¿Quiénes son los niños que presentan en conjunto
mayores tasas de escolaridad en el país?", veamos sus correspondientes
elementos:
El primer elemento que se nos plantea en este problema, es el concepto
"niños", del cual se desea averiguar un número y una cantidad
determinada. ¿A qué tipos de niños se refiere el problema? ¿A niños de
determinada edad, de distinta clase social o diferente sexo? Este tipo de
información la aportará la propia investigación, ya que se trata de su estudio
descriptivo. No podemos predeterminar el tipo de niños, porque simplemente no lo
sabemos. Este el núcleo y la incógnita del problema.
El segundo elemento se relaciona con la caracterización fundamental del
núcleo, o sea "las tasas de deserción escolar". ¿Qué es una tasa? ¿Qué
entendemos por "deserción escolar"? ¿Qué características debe reunir el niño para
que lo ubiquemos en este rubro?
El tercer elemento se relaciona con el concepto "el país", el cual intenta definir
un espacio que involucra a la población que se va a investigar. O sea es una
delimitación de esta población. Aquí surgen algunos interrogantes
¿en la población seleccionada sólo incluiremos los niños de educación básica
primaria o de secundaria? ¿Se sacará un promedio general de todos los ciclos y
cursos? ¿El "quiénes" significa que debemos caracterizar social, económica y
culturalmente la población que posea las "mayores tasas de escolaridad"?
Estos tres elementos básicos del problema deben ser analizados y
definidos por los investigadores, ya que ellos se constituirán en el punto de partida
de un posterior trabajo bibliográfico, en donde se entrará a conocer y profundizar
aspectos ignorados del problema. A la postre, el manejo, profundización y
conocimiento de estos elementos son el punto de partida en el proceso de
elaboración del marco teórico. Se parte del supuesto de que no podemos
pretender diseñar las estrategias que nos conducirán a la solución del problema, si
previamente no conocemos con profundidad sus aspectos fundamentales.

4.5.4 Descripción, análisis, síntesis y selección de los elementos

Pero no podemos quedamos en la mera descripción de los elementos del


problema, sino que hay que relacionarlos entre sí, compararlos, cotejarlos,
para finalmente sintetizarlos e integrarlos en un todo. Por experiencia sabemos
que en un todo, las partes aisladas no tienen ninguna significación, ya que la
mayoría de las veces las cosas no pueden existir al margen de las relaciones que
establecen. Este tipo de relaciones y vínculos nos van a ayudar a tener una visión
más precisa del problema y de su solución, y comprender mejor todos los elementos
que participan.
Al describir los elementos del problema, no se hizo otra cosa que
caracterizarlos y mostrar sus aspectos más relevantes. Pero el éxito en el
planteamiento del problema va a depender de la habilidad analítica del investigador,
así como su acervo de conocimientos que se tenga sobre tos elementos. El análisis
exige estudiar y examinar el problema, separando sus partes del todo, o sea los
elementos del problema, para identificarlas y definirlas, y de esta manera conocer
mejor, tanto su dinámica particular como las relaciones de correspondencia que

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guardan entre sí. La síntesis cumple una función muy concreta: integrar estas
partes del todo, con el propósito de crear unidades más generales y complejas,
quizás más significativas que los elementos aislados del problema, Para culminar el
trabajo de esta fase, es indispensable sacar algunas conclusiones de este proceso
de análisis y de síntesis, con el propósito de construir y elaborar el problema como
unidad teórica y operativa.
4.5.5 Antecedentes del problema

Ya lo señalamos al comienzo de este capítulo: el planteamiento de un


problema siempre toma en cuenta los conocimientos adquiridos con anterioridad. En
general estos "antecedentes" no son otra cosa que el conjunto de ideas, hechos,
teorías, datos y circunstancias que precedieron o predeterminaron la formulación del
problema, muchas de las cuales son claves y necesarias para comprenderlo. En
cada caso concreto el problema debe corresponder a las condiciones objetivas que
lo hayan hecho surgir. Para algunos seguramente les parecerá un
contrasentido ubicar el tema al final del capítulo, cuando por lógica debería
encabezarlo. Los hemos ubicado casi al finalizar el proceso, debido a que todos
estos aspectos que preceden al problema se van incorporando progresivamente a
través de todas las fases del planteamiento y a la postre estos antecedentes
terminan por convertirse en la relación causal más inmediata con la situación
problemática y aun con el problema.
Son muchos los antecedentes que pueden existir sobre un problema, desde
investigaciones específicas adelantadas sobre el asunto que se estudia, hasta
algunas experiencias personales de los investigadores, y fundamentalmente todo el
volumen bibliográfico que sirve de marco teórico del problema y del tema.
4.5.6 Justificación del problema

No todos los problemas planteados o enunciados pueden tener importancia


como material de estudio. Existen problemas no importantes o no relevantes que
no tienen ningún valor científico en un contexto determinado, pero quizás lo tengan
en otro, o sea en un área de temática muy diferente a la investigada. Otras
veces sucede muy a menudo que problemas de gran trascendencia o de
innegable importancia científica, en la práctica no pueden ser resueltos por causas
de limitaciones operativas. Ello quizás nos enseña que no podemos plantearnos un
problema si no se han considerado las condiciones reales y potenciales mínimas
para darle respuesta. De ahí la necesidad de atender a todas aquellas dudas que
a la postre pueden convertirse en los peores escollos futuros de una
investigación. Si estoy en condiciones de justificar un problema, o sea si puedo
probar por medio de argumentos y explicaciones científicas que el problema tiene
valor, viabilidad, interés y significado para el área que nos ocupa, entonces
podemos estar seguros de que el problema se encuentra plenamente justificado.

4.5.7 Formulación del problema

El acto de expresar con términos precisos, claros y concretos un conjunto de


elementos, datos y conocimientos es lo que usualmente entendemos por
"formular" un principio, una ley o una norma. Es prácticamente la culminación
de todo el proceso que se desarrolló durante el planteamiento del problema, y esta
formulación debe sintetizar y reflejar los aspectos más significativos de este

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proceso. Las fallas en la formulación del problema, serán muchas veces las
propias fallas en su planteamiento. Durante éste se manejaron numerosos
datos, conceptos y contenidos con mucha amplitud y libertad, todo lo cual debe ser
sintetizado y precisado con el propósito de construir y formular nuestro
problema. La definición es una de las operaciones más importantes que se debe
adelantar en esta etapa, y esta definición hay que realizarla sobre la base de cada
uno de los elementos que se han identificado en el problema. "Definir" un
problema es explicar con claridad y exactitud los diversos elementos de éste, de tal
manera que queden perfectamente precisados al igual que sus relaciones mutuas.
Y para ser consecuente con lo dicho anteriormente sobre la naturaleza y la
estructura del problema, éste debe tener clara y explícitamente expresados sus
presupuestos, sus elementos generadores y las contradicciones fundamentales,
que a la postre se constituyen en el núcleo del problema.
4.5.8 Comprobación y control del problema

Antes de iniciar el diseño de la investigación científica propiamente dicha, la


cual va a girar en torno al problema formulado, es muy importante realizarse
algunas preguntas con el propósito de comprobar la precisión y la claridad de sus
términos, la coherencia de sus contenidos, su viabilidad investigativa y su
pertinencia con todo lo que se ha dicho de él durante las diversas etapas del
planteamiento. Veamos algunos interrogantes básicos que debemos hacernos
frente al problema.

a. Descripción
 ¿Qué es?  ¿Cuáles son sus elementos?

 ¿Cómo es?  ¿Por qué es factible y viable?

 ¿Cuál es su situación problemática


 ¿Dónde se ubica?
más inmediata?

b. Interpretación

 ¿Cuáles son los elementos primarios y secundarios?
 ¿Cuál es el núcleo del problema?
 ¿Cómo están interrelacionados sus elementos?
 ¿Cuáles son las posibles soluciones que se plantean al problema?
 ¿Con qué medios se aspira alcanzar la solución?
 ¿Cuál es el nivel de coherencia entre el problema formulado y el
planteamiento desarrollado?

Innumerables preguntas se pueden realizar, todas ellas destinadas a comprobar


si lo que se ha propuesto se cumplió o no, y así individualizar las fallas en el proceso.

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