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"El Matadero: Clave de la Literatura Argentina"

El documento resume la importancia de la obra El matadero de Esteban Echeverría como el texto fundador de la literatura argentina. Denuncia las atrocidades cometidas durante el gobierno de Rosas y plantea el conflicto entre la civilización y la barbarie. Además, marcó gran parte de la literatura posterior al abordar problemas políticos de la joven nación y proponer soluciones. Finalmente, muestra la voluntad de la Generación del 37 de crear una literatura independiente de España y con un lenguaje propio.
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"El Matadero: Clave de la Literatura Argentina"

El documento resume la importancia de la obra El matadero de Esteban Echeverría como el texto fundador de la literatura argentina. Denuncia las atrocidades cometidas durante el gobierno de Rosas y plantea el conflicto entre la civilización y la barbarie. Además, marcó gran parte de la literatura posterior al abordar problemas políticos de la joven nación y proponer soluciones. Finalmente, muestra la voluntad de la Generación del 37 de crear una literatura independiente de España y con un lenguaje propio.
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EL MATADERO 

Se considera El matadero, de Esteban Echeverría, el texto fundador de la


narrativa argentina. La escuela, en tanto institución encargada, entre otras cosas,
de formar lectores críticos que frecuenten autores del patrimonio cultural
universal, no puede eludir su obligación de hacer conocer el libro que funda la
literatura de nuestro país. Las aulas, entonces, son el lugar privilegiado de
lectura del cuento de Echeverría.

 Sin embargo, a este carácter, que podría resultarles necesario, pero no


suficiente, se le pueden sumar otros que respalden su vigencia. 

En primer lugar, entender de qué modo ese origen marcó gran parte de la
literatura argentina que le siguió. El matadero fue escrito probablemente entre
1838 y 1840, período que Echeverría pasó refugiado en la estancia de su
hermano, antes de exiliarse –como tantos otros políticos e intelectuales
opositores al gobierno de Rosas (1833- 1852)– en la República Oriental del
Uruguay. En su texto, que permaneció inédito hasta 1871, es decir, hasta veinte
años después de su muerte, Echeverría denuncia las atrocidades cometidas por
los “apóstoles de la federación rosina”. La obra constituye, pues, un alegato
contra el período de terror del segundo paso de Rosas por el poder. 

En tanto referente fundamental de la Generación del 37 –el grupo que


explícitamente se propuso continuar la obra que la Revolución de Mayo no había
concretado, esto es, lograr la independencia en el plano de las ideas, de la
literatura y del lenguaje del mismo modo que en 1810 se había logrado la
independencia política respecto de España–, Echeverría intentó dar respuesta
desde la literatura a los problemas relacionados con la manera en que debía
organizarse la joven nación. A partir de este texto, en nuestro país el trabajo
literario quedó marcado por las preocupaciones políticas. Así como este relato
fundador, muchas de las obras literarias del siglo XIX (Martín Fierro, de José
Hernández; Facundo, de Domingo Sarmiento; Una excursión a los indios
ranqueles, de Lucio Mansilla; Amalia, de José Mármol) plantean los conflictos
que atraviesan al país en ese momento y proponen –más explícita o más
veladamente– las claves para su solución. 

En segundo lugar, el drama puesto en escena en El matadero, es decir, la


lucha entre la civilización (representada por el sector que tiene un ojo puesto en
Europa, que adhiere a las ideas de progreso, que pretende superar en una síntesis
productiva el enfrentamiento entre unitarios y federales) y la barbarie (encarnada
para los jóvenes del 37 en los sectores rosistas; en el indio y/o en el gaucho; en
España, en la colonia) se ha ido constituyendo en distintos actores sociales, ha
variado su forma y su nombre, y aún en nuestros días continúa siendo una
preocupación de muchos intelectuales y políticos. 

La tensión que observarán en el narrador respecto de cómo hacer hablar a


los personajes y de cómo expresarse él mismo constituye una tercera razón para
emprender la lectura de El matadero. Aclaremos que para la Generación del 37
una de las cuestiones que debían resolverse era la de la lengua literaria.
Educados con el espíritu que siguió a la revolución de 1810, los jóvenes del 37 –
en sintonía con los preceptos del Romanticismo– pretendieron fundar una
literatura eximida de las convenciones impuestas por España. En El matadero se
aprecia claramente esta voluntad. Para terminar, la combinación de una amarga
con una cruel ironía, el suspenso latente en la construcción del ámbito del
matadero y el giro que toman los acontecimientos con la aparición del joven
unitario y que conducen al brutal fin hacen que El matadero sea una de los
mejores cuentos de la narrativa argentina.

Las actividades que siguen tienen como propósito recuperar ciertos


conocimientos que les permitan construir un marco en el que ubicar y desde
el cual leer, de Echeverría. 

1- Escriban una definición de cuento.

2- ¿Cuántas acepciones conocen del término romántico? ¿Cuál consideran


adecuada para aludir a la obra de Echeverría?

3- Uno de los barrios de la ciudad de Buenos Aires se llama Mataderos.


Averigüen de dónde toma su nombre y propongan alguna relación con el
título de la obra que van a leer. 

4.- Enuncien oralmente las características de un gobierno de corte unitario


y las de uno federal. 

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