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PF Ctra

Los trastornos de la conducta alimentaria son un problema de salud pública que afecta principalmente a los adolescentes. Estos trastornos son enfermedades mentales graves causadas por múltiples factores biológicos, psicológicos, genéticos y socioculturales, como los ideales de belleza impuestos por los medios y la presión de los pares. Es importante detectar señales tempranas y buscar ayuda profesional para evitar que estos trastornos se cronifiquen y pongan en riesgo la salud f
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Los trastornos de la conducta alimentaria son un problema de salud pública que afecta principalmente a los adolescentes. Estos trastornos son enfermedades mentales graves causadas por múltiples factores biológicos, psicológicos, genéticos y socioculturales, como los ideales de belleza impuestos por los medios y la presión de los pares. Es importante detectar señales tempranas y buscar ayuda profesional para evitar que estos trastornos se cronifiquen y pongan en riesgo la salud f
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TRASTORNOS DE CONDUCTA ALIMENTARIA EN LA VIDA DE LOS

ADOLESCENTES

Durante estos tiempos se ha hecho presente entre los adolescentes el padecer un trastorno de
conducta alimentaria el cual es un problema que está unida a la Salud Pública, ya que requiere
de un tratamiento especializado, por su gravedad y cronicidad. En nuestra sociedad juvenil día
a día se toma más atención a la comida y mucho más a las calorías que contiene, lo que
conduce a llevar una dieta o métodos que les cause daño. Frente a ello se da la interrogante
sobre ¿Por qué un adolescente padece esta enfermedad? Desde este punto, se considera que no
hay solo un factor que conlleve a dicho trastorno, ya que pueden ser enfermedades que tienen
un origen multicausal. A continuación, daré a conocer los argumentos que respaldaran mi
tesis planteada:

Los TCA son enfermedades mentales graves, que están asociadas a todo tipo de acción que
esté asociado a la alimentación y preocupación por el peso. Estas conductas no deben ser
tomadas como secundarias en el ámbito de la medicina, ya que como señalamos es un
problema que impacta mayoritariamente a la población adolescente y por el nivel de su
gravedad están relacionadas a la tasa de mortalidad. La OMS en su novena revisión incluye a
los TCA en el capítulo de Trastornos del Comportamiento Asociados a Disfunciones
Fisiológicas y a Factores Somáticos. Dentro de este capítulo encontramos todos los tipos de
trastornos de conducta alimentaria posibles. Se menciona que el 1% poblacional de jóvenes en
todo el mundo padece de anorexia nerviosa, mientras tanto que el 4,1% muestra bulimia,
inclusive refieren un alarmante crecimiento de los TCA a lo largo de estas 2 décadas.
(Sainos, Sánchez, Vázquez y Gutiérrez, 2015)

El sufrir de un TCA tiene distintos modelos explicativos, que vienen de años anteriores
buscando sus causantes y hallando en sí que cada persona lo padece por distintos factores ya
que debe quedar en claro que no todos tienen la misma manera de pensar o de ser influenciada
por eso se dan los distintos enfoques de estudios. Raich propone a través de una evaluación de
distintos modelos se considera que tanto factores biológicos, psicológicos, genéticos y
socioculturales son los que afectan al adolescente, ya que buscan la aceptación y valoración
de su cuerpo a través de respuestas inadecuadas, pudiendo asumir un TCA. (p. 604-624.)
Los TCA conforman un problema de gran importancia en la población adolescente, ya que
están en la etapa donde su comportamiento y rasgos psicológicos varían, lo cual influye en su
alimentación, ya que tienen una imagen de distorsión e insatisfacción de su cuerpo, atacan a
mayor parte a mujeres que a hombres, dando paso a afecciones como la anorexia y la bulimia
nerviosa, determinados por la adopción de conductas nocivas para la salud física y mental. En
una investigación Eaton (2007) advertía que el 65,2% de chicas y el 37,2% de los chicos
disminuían su peso, de esta muestra hallaron que 57% de las chicas y el 25,3% de los chicos
lo lograban a través de dietas estrictas, sin cuidar su salud.

Lamentablemente mientras el adolescente atraviesa la enfermedad, él está con una idea


errónea la cual no hace que vea el verdadero problema, piensa que sus acciones son correctas
y no contribuyen a la ayuda de su tratamiento. El padre de familia cumple un rol importante
para la detección del problema y buscar la ayuda profesional de inmediato, aunque no hay
tratamiento exacto, los estudios opinan que uno mismo es su salvación. Según la psicóloga
Carolina y la doctora Janet (2011) afirman que la mayoría de veces un paciente con TCA no
está consciente de su enfermedad, así que, al momento de comenzar el tratamiento, se tiene
que empezar con la motivación de uno mismo para lograr un cambio. (p. 95)

Los estereotipos de belleza toman un gran peso en estos casos ya que muchas veces lo que
quieren dar a conocer como un estilo de vida saludable sale enseñando la búsqueda de belleza
física y estética. Y han sido modificados según las necesidades de la sociedad, actualmente
vemos como estos ideales de belleza son mostrados e implantados, cuando muchas veces son
imposibles de alcanzar haciendo que los adolescentes adopten conductas peligrosas para así
poder lograr ser la “mujer perfecta” que los medios de comunicación y la misma sociedad nos
presenta. Según la RAE (2020) “el estereotipo es la idea o imagen que es comúnmente
aceptada por la sociedad con carácter invariable”. Los estereotipos hacen que la idea de mujer
“perfecta” debe seguir ciertos estándares de belleza para ser socialmente aceptada, lo que en
muchas ocasiones lleva a padecer un TCA por el afán de estar a la “moda”, por insatisfacción
corporal y obsesión por estar delgado. (Benítez, Sánchez, Bermejo, Franco, García, Herráiz y
Cubero, 2019)

Los distintos medios de comunicación difunden de manera continua patrones estéticos


imperantes en Occidente, en los que la delgadez es uno de los valores fundamentales. Dándole
ideas a los niños y adolescentes que los alimentos deliciosos, son insalubres, lo cual no es
bueno para la figura, lamentablemente durante este periodo están en pleno desarrollo y
formación de sí mismos y de su imagen, los cuales son más influenciados por los medios.
Según Plaza lo que va dirigido para chicas adolescentes es a través de los famosos y las
famosas (prototipo estético) que se adecuan a arquetipos de belleza y de comportamiento
deseados y deseables.

Los factores en sí no llegan a influir de manera tan directa, pero al acumularse y que cada vez
es más persistente en el adolescente, y que este no reciba en su momento leve la ayuda menor
necesaria llega a afectar de manera grave al paciente. El Hospital San Juan Capestrano afirma
que los factores que se expone el adolescente puede tener o no una influencia significativa lo
que causa que esa persona pueda desarrollar o no hábitos de un desorden alimenticio. Todo
depende de cómo estén influenciando estos factores.

Pongamos un ejemplo para poder entender de manera clara cómo es que el adolescente se deja
influenciar, si el adolescente está rodeado de una cultura que valora el estar delgado o que
constantemente critican la imagen o peso de la persona, hallando así una gran probabilidad de
que el adolescente esté desarrollando distorsiones psicológicas que comúnmente están unidas
con un trastorno de la alimentación. Así mismo, los adolescentes que han sido víctimas de
hostigamiento psicológico/moral corren un gran riesgo de desarrollar un trastorno de la
alimentación. He visto cómo la sociedad día a día toma mayor interés en este tema y no es de
sorprenderse ya que son los adolescentes los que son afectados. Lamentablemente, como
experiencia propia puedo decir que el padecer de un trastorno de conducta alimentaria no es
fácil y está influenciado por distintos factores, todo da inicio al momento que te sientes tan
presionado por ti mismo, por la familia, amigos o etc, para cumplir los estándares propuesto y
que tú mismo piensas que es lo ``perfecto ́ ́, causándote un daño tanto físico como mental,
pero que en el momento uno no se da cuenta y solo se encuentra encerrado en la burbuja de
que eso nos ayudará a conseguir la perfección.

Finalizando mi ensayo reafirmo mi tesis ya que no hay un solo factor que influya en los
adolescentes para padecer un trastorno de conducta alimentaria, es decir, que cada paciente es
influenciado de diferente manera depende a su condición o entorno ya sea por factores
biológicos, psicológicos, genéticos o socioculturales. Todo eso se averigua depende del
estudio que se le haga al paciente. La mayor parte de adolescentes que llegan a padecer un
trastorno de conducta alimentaria son las mujeres ya que son más susceptibles al querer tener
o buscar el cuerpo ``perfecto´´. A la más mínima señal de presentar algún factor de riesgo
buscar ayuda ya que aún puede ser tratado con algo leve, porque al momento de acumular
todo eso sería un riesgo mucho mayor, la ayuda profesional ayuda a encontrar los distintos
factores psicológicos que causaron al paciente llegar a ese punto y gracias a eso buscan la
manera de ayudarle a sobresalir basándose en su diagnóstico completo de su tipo de TCA.
Personalmente pienso que nosotros tenemos el poder de saber si nuestras acciones están bien
o mal, si dañan o no nuestra salud; si estamos recién en una etapa leve de un TCA busquemos
ayuda lo más antes posibles, buscar ayuda psicológica es importante, ya que estos nos
brindaran un diagnóstico dependiendo nuestra situación y así nos ayudaran, y sobre todo
estaremos con una salud mental óptima. Obtener entendimiento y saber reconocer estas
condiciones es un primer paso para lograr un bienestar.

Referencias:

1. Benítez, A., Sánchez, S., Bermejo, M., Franco, L., García, Herráiz, M. & Cubero, J.
(2019). Análisis del riesgo de sufrir Trastornos Alimentarios en jóvenes universitarios
de Extremadura (España). Enfermería Global, 18(54), 124-143. Recuperado de:
http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1695-61412019000200005
2. Hospital San Juan Capestrano. SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LOS TRASTORNOS
ALIMENTARIOS. Recuperado de
https://www.sanjuancapestrano.com/trastornos/alimentarios/sintomas-efectos/
3. López, C., y Treasure, Janet. (2011). Trastornos de la Conducta Alimentaria en
adolescentes: Descripción y manejo (pp. 95). Clínica las Condes
4. M. L. Portela de Santana, H. da Costa Ribeiro Junior, M. Mora Giral y R. M. Raich
(2012). La epidemiología y los factores de riesgo de los trastornos alimentarios en la
adolescencia; una revisión. Nutrición Hospitalaria, 27(2)
5. Martínez Díaz, E. (2020). Trastornos alimentarios y familia (Trabajo de
investigación). U.P. Cayetano Heredia, Lima.
6. Mora Mingues, F. (2017). Factores psicosociales en la adolescencia y riesgo de
desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria (Tesis doctoral). Universidad
complutense de Madrid. Madrid
7. Nebot Ibáñez, S. (2017). Análisis de las variables clínicas y sociodemográficas de los
pacientes diagnosticados de un trastorno de la conducta alimentaria que buscan ayuda
y su remisión a diferentes dispositivos sanitarios (Tesis doctoral). Universitat Jaume,
Castello de la Plana. Recuperado de http://dx.doi.org/10.6035/14023.2017.177153
8. Pérez Rodríguez, A. (2018). Trastornos de la conducta alimentaria: estudio de
variables clínicas y propuesta de una tipología (Tesis doctoral). Universidad
complutense de Madrid, Madrid. Recuperado de
https://eprints.ucm.es/id/eprint/46697/1/T39643.pdf
9. PLAZA, Juan. F. (2005). Modelos de varón y mujer en las revistas femeninas para
adolescentes: la representación de los famosos. Madrid: Fundamentos.
10. Raich, R. M., Torras, J. y Figueras, M. (1996). Estudio de la imagen corporal y su
relación con el deporte en una muestra de estudiantes universitarios. Análisis y
Modificación de Conducta, 22, 604-624.
11. Real academia española. (2019). Diccionario de la lengua española. Madrid.
Recuperado el 22 de noviembre de 2020, de https://dle.rae.es/estereotipo
12. Sainos, D.; Sánchez, M. T.; Vázquez, E. y Gutiérrez, I. (2015) Funcionalidad familiar
en pacientes con anorexia nerviosa y bulimia. doi: https://doi.org/10.1016/S1405-
8871(16)30049-9

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