CRONISTAS DE INDIAS
Justo Fernández López
A lo largo del siglo XVI se desarrolló un nuevo género literario, las
crónicas de Indias, sobre los temas, los hombres y las cosas que
constituían “la maravilla de América” o “la novedad indiana”.
«La Crónica y la Historia.
En algunos de estos libros encontramos como sinónimo de historia,
el vocablo “crónica”. De modo que recordar la trayectoria y el
sentido que tienen ambos vocablos en el siglo XVI, no es mera
curiosidad etimológica. En primer lugar, historia (que proviene del
griego ἱστορία) se emplea, en la antigua Grecia (y es así como al
parecer lo emplea Herodoto) en el sentido de ver o formular
preguntas apremiantes a testigos oculares; y significa también el
informe de lo visto o lo aprendido por medio de las preguntas. El
sentido de este vocablo no contiene, de ninguna manera, el
componente temporal de su definición. Es quizás por esta razón por
lo que Tácito denomina anales al informe de lo pasado; en tanto
que llama historia al informe de los tiempos de los cuales, por su
trayectoria vital, es contemporáneo. Tal definición la recoge San
Isidoro en sus Etimologías y se repite, todavía, en los tratadistas de
la historiografía en los siglos XVI y XVII. La ausencia del
componente temporal explica el nombre y el concepto de “historia
natural”; y es así como lo encontramos, en los siglos XVI y XVII
hispánicos. Crónica, por el contrario, es el vocablo para denominar
el informe del pasado o la anotación de los acontecimientos del
presente, fuertemente estructurados por la secuencia temporal. Más
que relato o descripción la crónica, en su sentido medieval, es una
“lista” organizada sobre las fechas de los acontecimientos que se
desean conservar en la memoria. En el momento en que ambas
actividades y ambos vocablos coexisten, es posible encontrar, al
parecer, crónicas que se asemejan a las historias; y el asemejarse a
la historia, según los letrados de la época, proviene del hecho de
escribir crónicas no sujetándose al seco informe temporal sino
hacerlos mostrando más apego a un discurso bien escrito en el cual
las exigencias de la retórica interfieren con el asiento temporal de
los acontecimientos. Los vocablos de anales y crónicas, acuñados en
la Antigüedad, son los vocablos principales que se conservan en la
Edad Media para asentar acontecimientos notables. Anales y
crónicas estaban ligados a las prácticas de la Iglesia y a la
confección de calendarios y de ciclos pascales.
Las dos actividades que designan ambos vocablos [crónica e
historia] tienden, con el tiempo, a resumirse en la historia la cual,
por un lado, incorpora el elemento temporal y, por el otro, desplaza
a la crónica como actividad verbal. Los anales y las crónicas tienden
a desaparecer hacia el siglo XVI y se reemplazan por las narraciones
históricas del tipo gesta o vitae. Ya hacia el siglo XVI los antiguos
anales y crónicas habían ido desapareciendo gradualmente y fueron
reemplazados por la historiae (narración del tipo gesta o del tipo
vitae, éste último, que irá conformando la biografía). Es este, al
parecer, el sentido en el que se emplea el vocablo “crónica” en los
escritos sobre el descubrimiento y la conquista.» [Walter Mignolo:
“Cartas, crónicas y relaciones”. En: Luis Iñigo Madrigal
(Coordinador): Historia de la literatura hispanoamericana. Madrid:
Cátedra, 1998, vol. 1, p.75-76]
El término cronista comenzó a utilizase más tarde para designar al
autor de relatos contemporáneos. La historia se fue convirtiendo en
disciplina, cuyo objetivo es narrar y explicar el pasado. El cronista
se convirtió en el simple relator de hechos desnudos, recopilador de
fuentes o escritor costumbrista. Con el desarrollo del periodismo, el
de cronista se convirtió en un oficio con pautas cada vez más claras
y específicas.
Las crónicas de Indias son una fuente para conocer no sólo la
historia del descubrimiento y conquista de América, así como del
desarrollo histórico de los virreinatos de ultramar, sino también del
mundo prehispánico.
Estas crónicas se inician con el famoso Diario de a bordo de
Cristóbal Colón, en el que describe de manera pormenorizada sus
primeras impresiones de las Antillas. Estas descripciones inician una
larga serie de crónicas dedicadas a la descripción de múltiples
aspectos de la naturaleza y de las culturas americanas, entrelazados
con los propios hechos de los españoles en el largo proceso de
colonización de los reinos de Indias.
Hay dos grupos de cronistas: los que habían estado en América o
habían sido protagonistas de alguna de las hazañas de la conquista,
y transmitían vivencias personales o noticias adquiridas en el
entorno americano, y los que elaboraron sus propias obras
reuniendo la información a través de las noticias de otros o lecturas
de escritos oficiales o privados, sin haber estado nunca en el Nuevo
Mundo.
Al primer grupo pertenecen descubridores, soldados, religiosos y
funcionarios que desempeñaron algún papel en este proceso, junto
con los indígenas y mestizos que se incorporaron a él. El segundo
está formado por la mayoría de los representantes de la historia
oficial, que escribieron desde sus despachos, aunque manejaran un
caudal inmenso de información de segunda mano, acumulado por
los centros de la administración, como el Consejo de Indias, creado
en 1524 para atender los temas relacionados con el gobierno de los
territorios españoles en América. Fue este Consejo el que creó la
figura del cronista mayor de Indias. En 1744, Felipe V decidió que el
cargo de cronista mayor debía pasar a la Real Academia de la
Historia, sin embargo, se sucedieron algunos nombramientos más al
margen de esta institución.
La publicación de las crónicas fue, en muchos casos, tardía. Muchos
autores no alcanzaron a ver sus obras impresas. Aún hoy se siguen
publicando obras inéditas, que en su tiempo circulaban en círculos
muy reducidos o fueron usadas como fuente por cronistas
posteriores.
Cronistas oficiales de Indias: El cargo de cronista de Indias se inicia
con la documentación reunida por Pedro Mártir de Anglería, que
pasa en 1526 a Fray Antonio de Guevara. Juan López de Velasco
sigue los papeles del cosmógrafo mayor Alonso de Santa Cruz.
Antonio de Herrera es nombrado cronista mayor de Indias en 1596,
y publica entre 1601 y 1615 la Historia general de los hechos de los
castellanos en las islas y Tierra Firme del mar Océano, conocida
como Décadas. Antonio de León Pinelo (recopilador de las leyes de
Indias), Antonio de Solís y Pedro Fernández del Pulgar cubrieron el
cargo durante el siglo XVII. En el siglo XVIII, se crea la Real
Academia de la Historia, que trabaja paralela al Archivo General de
Indias. Destaca en esta etapa Juan Bautista Muñoz con su Historia
del Nuevo Mundo, que quedó incompleta.
Cronistas destacados: Bernal Díaz del Castillo, Fernando de Alva
Ixtlilxóchitl, Inca Garcilaso de la Vega, Pedro Cieza de León, Hernán
Cortés, López de Gómara, Diego Durán, Francisco Ximénez, Fray
Toribio de Benavente, Fray Bernardino de Sahagún, Fray Francisco
Vásquez.
1492 Cristóbal Colón: Diario de a bordo. [Refleja lo vivido por el
almirante durante la travesía y contiene una información que
no se pensaba hacer pública, ya que iba destinada a su uso
privado y también al de los Reyes Católicos. El texto original
del Diario de a bordo escrito por Colón se ha perdido.]
1494 Pedro Mártir de Anglería: Décadas de Orbe Novo [La
obra, escrita en latín, de este humanista italiano no es muy
extensa, pero tanto la Legatio Babylonica como el Opus
epistolarum o las Décadas de Orbe Novo constituyen una
fuente de primer orden y de primera mano, al ser
contemporáneo de los hechos que relata en la historiografía
española.]
1504 Américo Vespucio o Amerigo Vespucci: Mundus Novus.
[Vespucio era un navegante y descubridor italiano al servicio
de España. Entre 1499 y 1502 realizó varios viajes a América
que relató en cinco cartas dirigidas a distintos destinatarios.
En 1501, llegó a Brasil y, bordeando la costa en dirección
sur, arribó a la Patagonia. Comprobó así que las tierras
descubiertas no eran una prolongación de la península
asiática, sino un nuevo continente. Este viaje lo narró en una
carta que dirigió a Lorenzo di Pier Francesco de Medici,
editada en París en 1502 con el título de Mundus Novus. A él
se refirió también en la carta que dirigió en 1504 a Piero
Soderini, impresa con el título de Lettera di Amerigo
Vespucci delle isole nuovamente ritrovate in quatro suoi
viaggi. El cosmógrafo Martin Waldseemüller se refirió en su
Cosmographiae introductio a las noticias de Vespucio. Y
decidió dar al nuevo continente el nombre de América en su
honor.]
1535 Gonzalo Fernández de Oviedo: Historia general y natural
de las Indias, islas y Tierra Firme del mar Océano. [Sus
conocimientos sobre el Nuevo Mundo son de primera mano
en muchos casos, pues no en vano hasta allí viajó ya en
1514, con la expedición de Pedro Arias Dávila. La obra está
agrupada en tres partes: descubrimiento y primera
colonización americanos, la conquista de lo que sería el
virreinato de Nueva España, y las conquistas españolas del
resto del continente, especialmente la del Perú.]
1539 Fray Bartolomé de las Casas: Brevísima relación de la
destrucción de las Indias. [La obra de este dominico español
fue escrita en 1539, dada a conocer al emperador Carlos V
en 1542 y publicada por vez primera en Sevilla diez años
después. Las Casas la redactó con el objeto de defender su
actuación entre los indígenas americanos frente a los
ataques vertidos por el cronista Gonzalo Fernández de
Oviedo, entre otros. Denuncia el uso hecho por los españoles
de la encomienda, institución en la cual Las Casas no ve sino
una auténtica esclavitud de la población sometida. Aportando
en algunos casos datos poco creíbles, aunque incluidos como
parte de una trama expositiva convincente, el fraile obtuvo
en noviembre de 1542 la firma regia de las denominadas
Leyes Nuevas, que trataron de reducir la explotación de los
indígenas por los conquistadores y colonos. La Brevísima
relación fue el trabajo más divulgado y controvertido de este
dominico. Debido a su traducción a casi todas las lenguas
europeas, sirvió como base fundamental para el nacimiento
de la Leyenda Negra contra la Monarquía Hispánica, en
especial en lo referido a su actuación en el continente
americano.]
1569 Fray Bernardino de Sahún: Historia general de las cosas
de la Nueva España. [La obra de este religioso franciscano
fue escrita en el virreinato de Nueva España en 1569 y
revisada en 1585. Está escrita en castellano y en náhuatl, y
es el resultado de una profunda investigación de la cultura
indígena mexicana anterior a la llegada de los españoles. Se
trata de un trabajo monumental, repleto de elementos
pictográficos e indispensable para el conocimiento de la
cultura que se desarrolló en el área de dominio azteca.]
1541 Toribio de Paredes, o de Benavente (mejor conocido con
el mote de Motolinía): Memoriales y la Historia de los indios
de Nueva España. [Cronista franciscano que adoptó el
nombre náhuatl de Motolinía que significa 'pobrecito,
desdichado'. A él se debe la más temprana de las crónicas
franciscanas en la que describe no poco de la antigua cultura
indígena y el proceso de la evangelización en la región
central de México. Su trabajo ha sido publicado como dos
obras distintas, los Memoriales y la Historia de los indios de
Nueva España.]
1552 Francisco López de Gómara: Historia oficial de la
conquista de México. [El autor: un sacerdote e historiador
español, que utiliza casi como fuente exclusiva las Cartas de
relación del propio Cortés, al cual López de Gómara conocía
personalmente desde 1541, y de quien fue su capellán. Su
contenido acabó por decidir a Bernal Díaz del Castillo a
acentuar la característica de empresa común que tuvo la
conquista de México, desfigurada por el personalismo del
estudio hecho por Gómara, escribiendo su Historia verdadera
de la conquista de la Nueva España. La altura literaria de la
obra le ha valido ser considerada como una de las crónicas
americanas más destacadas, si bien su tono evidentemente
hagiográfico ha disminuido su valor historiográfico.]
1553 Pedro Cieza de León: Primera parte de la crónica del Perú.
[Desde 1541, Cieza comenzó a recopilar información sobre
los territorios sudamericanos que recorrió como miembro de
distintas expediciones y campañas. Su proyecto era describir
y narrar el acontecer histórico desde los tiempos anteriores
al Imperio inca hasta los últimos hechos vividos en aquellas
tierras por su autor (1550). Contenido de la obra:
descripción de la historia y de los pobladores desde el golfo
caribeño de Urabá hasta Chile; historia anterior al dominio
inca y, primordialmente, la del propio Imperio inca; periodo
de descubrimiento y conquista del Perú hasta el inicio de las
guerras civiles entre los propios españoles.]
1555 Agustín de Zárate: Historia del descubrimiento y conquista
del Perú. [Fue designado por la audiencia de Lima negociador
en el conflicto mantenido por los encomenderos,
encabezados por Gonzalo Pizarro, y el virrey. Escribió su
Historia y descubrimiento del Perú a petición del entonces
príncipe Felipe II, en la cual narró los acontecimientos
ocurridos desde el inicio de la conquista española, e incluso
antes, hasta la muerte de Gonzalo Pizarro. La gran calidad
literaria de la obra oculta la escasa fiabilidad de la
documentación utilizada por Zárate.]
1555 Alvar Núñez Cabeza de Vaca: Naufragios y comentarios.
[Relato del cautiverio entre los indios nómadas del norte de
México durante varios años, viajando con ellos por las
llanuras de México. Su relato de la expedición de Narváez,
Relación (1542), y sus narraciones sobre la ciudad de Zuñi y
sus pobladores, una de las legendarias Siete Ciudades de
Cibola, sirvió de aliciente para otras expediciones al
continente americano, en especial las de los exploradores
Hernando de Soto y Francisco Vázquez de Coronado.]
1559 Gaspar de Carvajal (1504-1584): Relación del nuevo
descubrimiento del famoso río Grande de las Amazonas.
[Dominico español que formó parte de la tripulación de
Francisco de Orellana cuando éste se lanzó a la conquista de
nuevas tierras en nombre del rey de España. Su Relación
constituye la crónica del viaje. La crónica permaneció inédita
hasta 1851, aunque Gonzalo Fernández de Oviedo la había
incluido en su Historia general y natural de las Indias,
publicada entre 1535 y 1559.]
1564 Francisco Cervantes de Salazar: Crónica de la Nueva
España. [Humanista y cortesano español, traductor y
comentarista de Luis Vives, inquisidor, cronista de la ciudad
de México. Publica el Túmulo Imperial (1560) con motivo de
las honras fúnebres de Carlos V en México; escribe una
incompleta Crónica de la Nueva España (1557-1564),
publicada en 1914; su obra más conocida es México en 1554.
Tres diálogos en latín, en los que los caballeros Zamora y
Zuazo, y Alfaro, cabalgan por la ciudad de México y la
describen con minuciosa admiración.]
1566 Diego de Landa: Relación de las cosas de Yucatán. [Obra
del religioso franciscano y cronista español Diego de Landa,
fuente indispensable para el conocimiento de la cultura y de
la escritura maya, a cuyo desciframiento contribuyó de forma
notable. La geografía, la historia, la fauna y la flora de
Yucatán son los protagonistas de la obra, ocupando un lugar
preponderante el estudio de las costumbres y los
comportamientos religiosos de sus habitantes.]
1567 Juan de Matiendo: Gobierno del Perú, 1567.
1569 Alonso de Ercilla: La Araucana. [Esta obra es la epopeya
más famosa del Renacimiento español y el primer poema
épico americano, que exalta el valor y la grandeza de los
araucanos en su lucha con los conquistadores españoles en
Chile. Las páginas más emotivas y brillantes son las
dedicadas a los araucanos y sus caudillos. El protagonista
real es el pueblo araucano y sus caudillos, sobre todo
Lautaro y Caupolicán. Por la exaltación que hace del valor y
la grandeza de los araucos, podría incluso ser considerado un
texto indigenista. También se puede considerar el poema
como una glorificación de la gesta conquistadora española,
tanto mayor cuanto más fuertes, aguerridos y valerosos eran
sus enemigos.]
1571 Juan López de Velasco: Geografía y descripción Universal
de las Indias. [En 1572, fue nombrado cosmógrafo mayor del
rey. Realizó una labor de síntesis que recogió en su
Geografía y descripción universal de las Indias (que no se
publicó hasta el siglo XIX). En esta obra trata, además, de
hidrografía y técnicas de navegación.]
1575 Bernal Díaz del Castillo: Historia verdadera de la conquista
de la Nueva España. [Obra del conquistador y cronista
español, relato de los acontecimientos correspondientes al
proceso de conquista y primera colonización de los territorios
novohispanos desde 1518 hasta 1550. La calidad de testigo
del autor pretende describir la empresa como una gesta en la
que participó decididamente Hernán Cortés, pero con la
inestimable colaboración de los restantes miembros de la
turbulenta campaña. Imprescindible fuente para la
historiografía mexicana, el valor literario de la Historia
verdadera se refleja en su prosa a un tiempo enérgica,
espontánea y sencilla. La obra fue compuesta después de
1568 y publicada por primera vez en el siglo XVII.]
1581 Fray Diego Durán: Historia de las Indias de Nueva España
e islas de Tierra Firme. [Este dominico español viajó en
1542, siendo todavía un niño, al virreinato de Nueva España.
En 1560, comenzó su Historia, que finalizó en 1581. El
original contiene numerosas láminas coloreadas que decoran
la historia política de los pobladores precolombinos del
territorio mexicano. Otros trabajos de Durán, así mismo
apoyados en antiguos textos escritos en lengua náhuatl,
fueron el Libro de los dioses y ritos, de 1570, y El calendario,
de 1579.]
1589 Juan de Castellanos: Elegías de varones ilustres de las
Indias. [Castellanos llegó muy joven a América y tras largos
años de vida de aventura, fijó su residencia en Tunja en
1562. Allí se propuso escribir una obra de literatura histórica
sobre el descubrimiento y la conquista de las Antillas y del
Nuevo Reino de Granada. Su objetivo inicial era hacer una
alabanza de los castellanos participantes en la conquista,
pero la obra se convirtió en la historia de estos territorios. De
la monumental Elegías de Varones ilustres de Indias, sólo la
primera parte pudo ser publicada en vida del autor (1589),
quien tenía programada una quinta que no alcanzó a
escribir.]
1590 José de Acosta: Historia natural y moral de las Indias, en
que se trata las cosas notables del cielo, elementos, metales,
plantas y animales dellas y los ritos y ceremonias, leyes,
govierno y guerras de los indios. [Este jesuita español dedica
sus cuatro primeros tomos a la historia natural del Nuevo
Mundo, en tanto que los restantes tratan de las religiones,
costumbres, formas de gobierno e historia de los indios
americanos, principalmente de los habitantes de los
virreinatos de Nueva España y del Perú. Obra fundamental
por su profundidad científica y por su análisis de las
sociedades indígenas, influyó en naturalistas tan importantes
como el alemán Alexander von Humboldt.]
1598 Fernando Alvarado Tezozomoc (1525-1610): Crónica
mexicana. [Cronista indígena mexicano, nieto de Moctezuma
II. Fue intérprete de náhuatl en la Real Audiencia del
Virreinato de la Nueva España. Su obra narra los
acontecimientos desde la fundación de Tenochtitlan hasta la
llegada de los conquistadores españoles. Algunos críticos han
señalado la confusión que presenta el texto con respecto a la
fecha de algunos acontecimientos, lo que tal vez deba
explicarse porque el autor se rige por el calendario azteca en
la presentación de los mismos.]
1601 Antonio de Herrera: Historia general de los hechos de los
castellanos en las islas y Tierra Firme del mar Océano. [El
cronista mayor de Indias por excelencia. Ya en 1601
comenzó a publicar la primera parte de la Historia general...,
conocida como Décadas, y publicó la segunda en 1615. En
esta obra quedan recogidos los acontecimientos
protagonizados por los españoles entre 1492 y 1554. Sólo
incluye breves descripciones sobre el mundo natural y las
culturas indígenas tomadas de otros autores: fray Bartolomé
de Las Casas, Juan López de Velasco, Gonzalo Fernández de
Oviedo, Francisco López de Gómara, Francisco Cervantes de
Salazar y Bernal Díaz del Castillo, así como los innumerables
impresos y manuscritos a los que tuvo acceso por su
condición de cronista oficial.]
1605 Garcilaso de la Vega, el Inca: La Florida del Inca (1605).
[Epopeya en prosa, nada tiene que ver con el Perú sino con
la conquista de la península de ese nombre (actualmente
parte de Estados Unidos) por Hernando de Soto, pero da
prueba de las altas virtudes del Inca como prosista y
narrador.]
1609 Garcilaso de la Vega, el Inca: Comentarios reales de los
Incas. [Narra el descubrimiento y conquista del Perú, así
como las guerras civiles entre los propios españoles, y
finaliza con la ejecución del último soberano inca, Túpac
Amaru, en 1572. Compuesta gracias a sus propios
recuerdos, su conocimiento de los hechos es plasmado con
un notable estilo literario. Usó para su redacción las crónicas
anteriores (Pedro Cieza de León, Agustín de Zárate o José de
Acosta). Describe cómo las dos culturas a las que él
pertenecía acaban por configurar las características de los
habitantes de los territorios peruanos, y destaca el papel
evangelizador español como síntesis definitiva entre las dos
civilizaciones.]
1609 Fernando Alvarado Tezozomoc (1525-1610): Crónica
mexicayotl. [Fue escrita en lengua náhuatl. Comprende una
genealogía de la nobleza tenochca, testimonios de ancianos
indígenas que permiten recoger una visión de la vida
cotidiana en el México anterior a la conquista, y relatos
relacionados con Tenochtitlán que pueden entenderse como
mitos fundacionales.]
1612 Ruy Díaz de Guzmán: Anales del descubrimiento, población
y conquista de las provincias del Río de la Plata.
[Conquistador español, primer escritor nativo del Río de la
Plata. Hijo de Alonso Riquelme de Guzmán (sobrino de Álvar
Núñez Cabeza de Vaca) y de una mestiza llamada Úrsula
(hija de Domingo Martínez de Irala). Los Anales son
conocidos como la Argentina manuscrita, por haber sido
difundidos a través de diversas y muy distintas copias del
original perdido. Cuenta los hechos transcurridos desde el
descubrimiento español del Río de la Plata (fechado
erróneamente en 1512) hasta la fundación de Santa Fe
(1573).]
1615 Felipe Guamán Poma de Ayala, una de las transcripciones
habituales del nombre del cronista e historiador peruano
Felipe Huamán Poma de Ayala: Nueva crónica y buen
gobierno. [Obra compuesta en dos partes: Nueva crónica
(1600) y Buen gobierno (1615); uno de los libros más
originales de la historiografía mundial: visión indígena del
mundo andino y permite reconstruir con todo detalle
aspectos de la sociedad peruana después de la conquista, a
la vez que ilustra sobre la historia y genealogía de los incas.]
1617 Garcilaso de la Vega, el Inca: Historia general del Perú.
[Obra publicada póstumamente en 1617), se ocupa de la
conquista de esas tierras y de las guerras civiles. La crónica
ofrece una síntesis ejemplar de las dos principales culturas
que configuran el Perú, integradas dentro de una concepción
providencialista de los procesos históricos, que él presenta
como una marcha desde los oscuros tiempos de barbarie al
advenimiento de la gran cultura europea moderna. Se le
considera y aprecia como excepcional y tardío representante
de la prosa renacentista, caracterizada por la mesura y el
equilibrio entre la expresión y los contenidos, así como por
su sobria belleza formal.]
1629 Antonio de León Pinelo: Epítome de la biblioteca
occidental y oriental náutica y geográfica [De origen
judeoconverso, Letrado del Consejo de Indias desde 1629,
alcanzó el cargo de cronista mayor de Indias en 1658. Su
obra jurídica más importante fue el encargo recibido de
llevar a cabo la recopilación de las leyes de Indias, que
acometió en solitario a partir de 1629, aunque no alcanzó a
ver su publicación, ya que ello no ocurrió sino hasta 1680.
Su Epítome es el primer repertorio bibliográfico sobre
América]
1639 Pedro Sánchez de Aguilar (1555-1648): Informe contra
los adoradores de ídolos del Obispado de Yucatán: año 1639.
1644 Alonso de Ovalle: Histórica relación del reino de Chile.
[Sacerdote jesuita, considerado el primer escritor de Chile,
describe con estilo poético el paisaje de la cordillera de los
Andes.]
1648 Thomas Gage: Viaje por Nueva España. [Este inglés visitó
Nueva España y dejó constancia de su viaje en su relato A
New Survey of the West-Indies (1648).]
1650 Fernando Alva Ixtlilxóchitl: Horribles crueldades de los
conquistadores de México y de los indios que los auxiliaron
para subyugarlo a la Corona de Castilla. [Fernando Alva
(1578-1650) fue un historiador y traductor mexicano,
descendiente directo del soberano Ixtlilxóchitl II de Texcoco.
El virrey español de México le encargó escribir las historias
de los pueblos indígenas de México. Algunos de sus
manuscritos se guardan todavía inéditos. La obra fue
publicada en 1829.]
1680 Juan de Solórzano Pereira: Recopilación de leyes de los
reinos de Indias. [Leyes de Indias, conjunto legislativo
promulgado por los reyes de España para ser aplicado en las
Indias. Las polémicas Leyes Nuevas de 1542 habían sido
publicadas en su momento con el título de Leyes y
Ordenanzas nuevamente hechas por su Magestad para la
gobernación de las Indias y buen tratamiento y conservación
de los indios, pero al poco tiempo fueron derogadas
parcialmente. El mayor esfuerzo de clarificación de toda la
normativa fue el llevado a cabo por Antonio de León Pinelo y
Juan de Solórzano Pereira, que culminó con la publicación en
1680 de la Recopilación de leyes de los reinos de Indias en la
que se seleccionaron aquellas que continuaban en vigor.
El contenido de la Recopilación de leyes de los reinos de
Indias abarcó todos los aspectos relacionados con la vida
colonial, incluidos los religiosos.]
1684 Antonio de Solís y Ribadeneyra: Historia de la Conquista
de México. [La obra abarca desde la salida de los
conquistadores de España hasta la toma de Tenochtitlán por
Hernán Cortés. Su Historia fue muy difundida y traducida a
varios idiomas y, aunque se le considera ajeno a la literatura
mexicana, puesto que no fue un cronista testimonial, se
reconoce la valía de su estilo.]
1688 Lucas Fernández de Piedrahita: Historia General de las
Conquistas del Nuevo Reino de Granada. [Escritor e
historiador colombiano, biznieto de una princesa inca, nacido
en Bogotá. Su Historia abarca desde la caracterización de la
sociedad anterior a la llegada de Gonzalo Jiménez de
Quesada, hasta el arribo del presidente Díaz Venero de Leya
en 1563. En estilo ameno y gongorista, narra cronologías,
ritos, costumbres y ceremonias de indios y españoles.]
1723 José de Oviedo y Baños: Historia de la conquista y
población de Venezuela. [Aunque no es fácil definirlo como
cronista o como historiador, cronistas e historiadores han
utilizado los datos y noticias que él proporcionó con
sinceridad y objetivamente. Su Historia es un valioso
documento para el conocimiento de los primeros años de la
vida venezolana. En ella se narra el periodo transcurrido
desde el descubrimiento y la conquista hasta finales del siglo
XVI. Escribió además la obra Tesoro de noticias de la ciudad,
referida a Caracas.]
1793 Juan Bautista Muñoz: Historia del Nuevo Mundo. [En 1779
recibió el encargo de escribir una historia del Nuevo Mundo
para dar la réplica española a la publicación de William
Robertson, The History of America (1777). Examinó entre
1781 y 1784 los documentos sobre América que se
guardaban en numerosos archivos oficiales y privados,
reuniendo una extensa colección documental, y proponiendo
la creación del Archivo General de Indias. Su Historia del
Nuevo Mundo abarca desde 1492 hasta 1500, quedando
inconclusa tras su fallecimiento.]