Elemento de competencia 2:
Elemento de competencia 2: Historia y fundamentos del ecumenismo: Conocer el desarrollo del ecumenismo y del
diálogo interreligioso ante los retos de la historia.
Criterios de desempeño.
Los criterios de desempeño esperados para el logro de la(s) competencia(s) formulada(s) son:
Conocer e interactuar con otras confesiones y religiones del medio para lograr el mutuo conocimiento y
colaboración
Desarrollo temático:
ASPECTOS HISTORICOS DEL ECUMENISMO
MOVIMIENTO MISIONERO Y CONFERENCIA DE EDIMBURGO.
CONFERENCIA MISIONERA MUNDIAL DE 1910
El Movimiento Ecuménico comenzó oficialmente con el Congreso Misionero de Edimburgo (Escocia) en 1910. Surgió en
un ambiente protestante y en un contexto misionero, por la necesidad de presentar un frente unido en los países
paganos. Fue el primer órgano eclesiástico de cooperación internacional. Su fruto fue el Consejo Misionero
Internacional (1921). De acá surgen cuatro corrientes mayores:
- Consejo misionero internacional. 1921
- Fe y constitución. Lausana, 1927, que buscaba ocuparse de los problemas de la fe y la constitución de la Iglesia.
- Vida y acción. Estocolmo, l925. Tenía como slogan “La Acción Une!”. Y tenía los siguientes puntos de discusión:
deberes de la iglesia hacia el mundo; los problemas económicos e industriales; las cuestiones sociales y morales; iglesia y
educación; iglesia y relaciones internacionales; la colaboración práctica entre las iglesias.
- Consejo mundial de educación.
En la conferencia misionera mundial de Edimburgo, convocada por la Sociedad de las Misiones en l910, con la dirección
de J. R. Mott, se dio el paso que hoy se considera definitivo en el movimiento ecuménico: empezar a buscar la unidad de
los cristianos. Allí, en esa conferencia, un delegado del Extremo Oriente, el Doctor Chang, dijo, hablando de lo que le
habían dicho los destinatarios de la evangelización en Oriente: “Nos habéis enviado misioneros que nos han hecho
conocer a Cristo, y os damos las gracias; pero también nos habéis traído vuestras divisiones y subdivisiones: algunos
predican el metodismo, otros el luteranismo, el congregacionalismo, el episcopalismo. Os pedimos predicar el evangelio
y que sea Jesucristo el que suscite en nosotros, por medio del Espíritu Santo, la Iglesia adaptada a nuestras necesidades
y a la forma de ser de nuestra raza, que será la iglesia de Jesucristo en Japón, la Iglesia de Jesucristo en China, la Iglesia
de Jesucristo en India, libre todo “ismo” con la que vosotros la complicáis y complicáis la predicación del evangelio entre
nosotros”.
Las tres grandes figuras que pusieron las bases del ecumenismo protestante fueron:
- Carlos Brent. Episcopaliano canadiense. En 1927 reunió en Lausana, Suiza, una conferencia que dio origen al
movimiento Fe y Constitución. Su objetivo era unificar la doctrina.
- Natan Sôderblom. Obispo luterano de Upsala, Suecia. Trató de enfocar la unidad de los cristianos bajo el aspecto
práctico y no doctrinal. Buscaba la colaboración en las actividades prácticas como camino para llegar a la unidad. En el
Congreso de Estocolmo de 1925 fundó el Movimiento Vida y Acción.
- Juan Mott. Metodista, enamorado del ecumenismo. Su lema fue: "Mediante la acción unida de todos, demos muestra
de que el ecumenismo es una realidad, dejando a la Providencia manifestarnos el camino a seguir". En 1946 recibió el
Premio Nobel de la Paz y fue presidente vitalicio del Consejo Ecuménico.
LA IGLESIA CATOLICA Y EL ECUMENISMO
Preocupada por la división de los cristianos, la Iglesia Católica inicia el movimiento ecuménico, a través de distintas
acciones:
En 1925 se organizaron encuentros llamados "Diálogos de Malinas", entre el cardenal Mercier, arzobispo de Malinas y
primado de Bélgica, y los anglicanos. Pero la afirmación de que la Iglesia católica era la verdadera iglesia de Cristo y que
por ello sólo el retorno de los otros cristianos aseguraba la unidad, frenó dichos diálogos.1
En 1930, el padre José Metzger fundó la asociación "Una Sancta", con el objetivo de fomentar el ecumenismo.
El Padre Watson, un protestante convertido al catolicismo, fundó el "Octavario por la Unión de los Cristianos". Consiste
en dedicar cada año ocho días de oraciones y estudio a favor de la unión de los cristianos, del 18 al 25 de enero. Este
octavario actualmente ha adquirido dimensiones mundiales. En los países latinos este octavario se celebra en la semana
anterior a Pentecostés.
La doctrina tradicional de la iglesia sobre ecumenismo, sin embargo, se recuerda en la Instructio de motione
oecumenica 2promulgada por el Santo Oficio el 20 de diciembre de 1949), que retoma la enseñanza de Pío XI en la
encíclica Mortalium Animos. Se establece por tanto:
- “la Iglesia Católica posee la plenitud de Cristo” y no tiene que perfeccionarla por obra de otras confesiones.
- no se debe perseguir la unión por medio de una progresiva asimilación de las diversas confesiones de fe ni mediante
una acomodación del dogma católico a otro dogma.
- la única verdadera unidad de las Iglesias puede hacerse sólo por el retorno (per reditum) de los hermanos separados a
la verdadera Iglesia de Dios.
- los separados que retornan a la Iglesia Católica no pierden nada de sustancial de cuanto pertenece a su particular
profesión, sino que más bien lo reencuentran idéntico en una dimensión completa y perfecta (completum atque
absolutum).3
1
Pio XI, Enciclica Mortalium animos 1928.
2
AAS, 31 de enero de 1950
3
Segura, José Andrés. La verdad sobre el ecumenismo. http://www.cristiandad.org/aportes/ecumenismo2.htm Visitado 22.06.02.
En 1960, el Papa Juan XXIII, funda el "Secretariado para la Unión de los Cristianos". Fue puesto bajo la presidencia del
Cardenal Agustín Bea y es el organismo católico por excelencia para promover la unión de los cristianos.
"Decreto Conciliar sobre el Ecumenismo" (Unitatis Redintegratio), presenta las bases doctrinales y las líneas de acción
práctica del ecumenismo católico. Fue promulgado por el Papa Paulo VI el 21 de noviembre de 1964, durante la
celebración del Concilio Ecuménico Vaticano II.
El Concilio Ecuménico Vaticano II “con espíritu alegre, después de haber expuesto la doctrina sobre la Iglesia, movido
del deseo de restablecer la unidad entre todos los discípulos de Cristo, propone ahora a todos los católicos, las ayudas,
los métodos y los modos, con los cuales pueden ellos mismos responder a esta vocación y gracia divina” (UR 1).
El concilio dice que la Iglesia de Cristo subsiste en la Iglesia católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos
en comunión con él. Pero reconoce que fuera de ella, se encuentran muchos elementos de santificación y de verdad,
que, como dones propios de la Iglesia de Cristo, impulsan hacia la unidad católica. (LG 8) . Por esto, las iglesias y
comunidades separadas, aunque tengan carencias, en el misterio de la salvación no están privadas de significado y valor.
El espíritu de Cristo no rechaza servirse de ellas como de instrumentos de salvación, cuya eficacia deriva de la plenitud
de gracia y de verdad que está confiada a la Iglesia católica. (UR 3)
La Asociación "Ut Unum Sint", palabras tomadas de Jn 17, 21, que significan "Que sean una sola cosa", fue fundada por
la Congregación del Concilio y tiene como finalidad promover la unidad de todos los cristianos en la única Iglesia de
Cristo.
Encuentros ecuménicos de los jerarcas de distintas confesiones:
La asistencia de observadores de las Iglesias anglicana, luterana, reformada, metodista, cuáquera y otras, al Concilio
Vaticano II
En 1960, la visita del doctor Fisher, arzobispo anglicano de Canterbury.
En 1962, en encuentro del Papa Paulo VI con el patriarca ortodoxo Atenágoras.
En 1965 Roma y Constantinopla levantaron mutuamente las excomuniones lanzadas en 1054.
En 1966 Paulo VI dialogó con el doctor Ramsey, sucesor de Fisher.
La costumbre de Juan Pablo II de orar en común, en todos sus viajes, con los representantes de los hermanos separados.
El encuentro en Ghana, de Juan Pablo II con el arzobispo anglicano de Canterbury, doctor Robert Runcie.
La visita de Elías II, patriarca ortodoxo de Georgia, al Vaticano.
La reunión en Patmos, Grecia, en1980, de representantes católicos y ortodoxos.
Encuentros ecuménicos de oración. En Taizé, Francia, el hermano protestante Roger Schutz dirige una comunidad de
oración interdenominacional, que organiza encuentros internacionales de reflexión y oración, con la participación de
protestantes, ortodoxos y católicos. Su luz está inundando la cristiandad entera y representa un buen auspicio para la
unidad de los cristianos. . .
Porque la unidad de los cristianos es el gran sueño de Cristo, el deseo de esa unión debe penetrar la fe de la Iglesia; debe
reflejarse en la actitud concreta de fe de todo cristiano-católico e influir en su actuar. A pesar de todo, es más lo que nos
une que lo que nos divide.
HUBO ALGUNOS INTENTOS ANTERIORES EN LA IGLESIA CATOLICA POR UN DIALOGO ECUMENICO?
Antes de la era moderna, la Iglesia católica romana trató de explorar posible unidad con otras iglesias. Los concilios de
Lyon en 1274 y de Ferrara-Florencia en 1438-1439, hicieron intentos de solucionar el problema del Cisma de Oriente
(1054). Más tarde, con el tratado de Brest-Litovsk en 1595, una porción de la jerarquía bizantina reanudó las relaciones
con Roma y formó la Iglesia Católica Ucraniana. Veintidós iglesias orientales se formaron posteriormente con el mismo
modelo. Pero esto fue y es, razón de inconformidades hasta el día de hoy. En Junio de l993, el diálogo Católico-ortodoxo
estableció que estos medios de unidad, conocidos como uniatismo, eran una forma de proselitismo, que no debe ser
seguida en el proceso ecuménico. 4
Expliquemos un poco el problema uniata. La Iglesia grecocatólica de rito bizantino tuvo su origen en la Unión de Brest,
en 1.596, cuando un numeroso grupo de obispos, residentes en Ucrania, Bielorrusia y Rumania, se separaron del
Patriarcado de Moscú para regresar a la iglesia romana. Hasta 1946 las relaciones entre católicos y ortodoxos fueron
más o menos normales. En 1.946 Stalin suprimió por decreto la Iglesia grecocatólica y entregó sus bienes, iglesias y
edificios a la Iglesia ortodoxa rusa. En 1990, aprovechando la ley de libertad religiosa en la Unión Soviética, la Iglesia
grecocatólica recuperó sus lugares del culto y la iglesia ortodoxa no aceptó que se les quitaran esos bienes. Y todavía
hoy no se ha podido llegar a un acuerdo convirtiéndose en un foco continuo de tensiones entre ortodoxos y el Vaticano.
El Concilio Vaticano I (1869-1870) no impulsó actividades ecuménicas pues proclamaba la absoluta identidad entre la
Iglesia de Cristo y la Iglesia católico romana. Para este Concilio era más importante el problema de la primacía papal y la
infalibilidad. Sus dos constituciones dogmáticas (Sobre la Iglesia y Sobre la fe católica) están basadas sobre la autoridad
apostólica que deriva de la tarea asignada a Pedro: “Tu eres Pedro y sobre esta piedra construiré mi iglesia”. (Mt 16,18).
Y fue a Pedro a quien, Jesús resucitado, confía el rebaño. El concilio entiende esas frases como directamente referidas a
la Iglesia católica y al Papa. Pedro, como apóstol en Roma, es considerado el primer obispo de Roma y la primacía de
Pedro sobre los demás apóstoles la tienen sus sucesores. El Concilio afirma categóricamente que la autoridad dada a
Pedro es un carisma personal más que un carisma apostólico de la comunidad o del episcopado en general. El Vaticano I
sacó de ahí ciertas conclusiones: la infalibilidad de la iglesia es ejercida a través de la persona y del ministerio del Obispo
de Roma, y que el ministerio petrino constituye el principio de unidad de la Iglesia. En consecuencia, la verdad de toda
iglesia consiste en estar unida a Roma. 5
La unidad se define como relación y dependencia de Roma. El Obispo de Roma ejerce “autoridad inmediata, ordinaria y
universal sobre las iglesias locales, y el ministerio Episcopal depende del ministerio petrino que es el supremo pastor de
la iglesia de Cristo. Se proclama la identidad entre la iglesia católica romana y la Iglesia de Cristo. Todo lo anterior
constituyó uno de los obstáculos mayores al encuentro ecuménico.
En Enero de 1928, el Papa Pío XI expidió la Encíclica Mortalium Animos. En ella dice que es equivocado considerar todas
las religiones como más o menos buenas y dignas de alabanza. Rechaza, además, la opinión de que las diferencias
pueden ser dejadas de lado y con las doctrinas comunes tener una forma común de fe. Y propone que lo que Roma ha
siempre propuesto, sea aceptado por los demás cristianos. Es el así llamado “Retorno a Roma”. Repetía además la
4
Joint International Commission for the Theological Dialogue between the Roman Catholic Church and the Orthodox Church
(Balamand, Lebanon, 1993), Origins 23 (1993), p. 167
5
Jesson, Nicholas. Where is the church of Christ?: The developing teaching of Vatican II. University of St. Michael's College,
Toronto. Enero 2000. www.ecumenism.org.
prohibición a los católicos de participar en reuniones con no católicos. Esta restricción fue reafirmada antes de la
Conferencia de Fe y constitución en Oxford (1937) y de la Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias en l948.
En 1890, se trató de iniciar un movimiento de unidad: El vizconde Halifax, laico de la iglesia de Inglaterra, y el Padre
Portal, de la iglesia católica romana, se encontraron en Malinas (Bélgica) para identificar áreas de encuentro y diálogo
entre anglicanos y católicos. Buscaron una aceptación del Vaticano para las órdenes anglicanas, pero la bula papal
Apostolicae Curae dijo que las ordenaciones anglicanas eran absolutamente nulas. Con esto, las discusiones se
suspendieron. Por mucho tiempo, “No más Malinas”, fue el grito que se escuchaba en la Iglesia Anglicana en cuanto se
hablaba de diálogo con Roma. 6 La Bula Apostolicae Curae se convirtió en un obstáculo para el ecumenismo. En 1943,
Pío XX, en la Mystici Corporis, afirma que el cuerpo místico de Cristo es la Iglesia, y que ésta es la una, santa, católica,
apostólica iglesia de Roma. En Diciembre de l949, sin embargo, la Santa Sede expidió la Instrucción Ecclesia Catholica,
dirigida a los obispos en la que comienza a abrirse tímidamente al ecumenismo, pero bajo efectiva supervisión de los
Ordinarios.
(Puedes observar un cuadro sinóptico de las diferentes confesiones cristianas en
http://es.wikipedia.org/wiki/Denominaci%C3%B3n_cristiana -cuadro sinóptico-)
O mirar el siguiente cuadro:
6
Jesson, Nicholas. Where is the church of Christ?: The developing teaching of Vatican II. University of St. Michael's
College, Toronto- Enero de 2000. http://www.ecumenism.org/archive/where-church.htm. Visitado el 25. 03.2002
¿QUÉ ES EL CMI (CONSEJO MUNDIAL DE IGLESIAS)?
Es una "comunidad de Iglesias". Las iglesias andaban desunidas. A finales del siglo XIX y principios del siglo XX se llegó a
la convicción de que esta desunión contradecía la afirmación cristiana de que la Iglesia es Una, y atentaba contra la
credibilidad del testimonio cristiano. El Consejo Mundial de Iglesias se formó para animar a las iglesias a hacer visible
en el mundo la unidad por la que Jesús oró (Juan 17,21).
El CMI no es una "superiglesia". No tiene autoridad sobre las iglesias, sino que es un espacio para el diálogo. Además no
es simplemente protestante pues a él pertenecen también algunas iglesias ortodoxas, entre ellas, la Iglesia Ortodoxa
Rusa (mayor iglesia miembro en la actualidad. Aunque la Iglesia Católica, se mantuvo a distancia del CMI en los primeros
años, el Concilio Vaticano II (1962-1965) significó un claro compromiso de avanzar hacia la unidad con "los hermanos
separados".En los años posteriores a la Asamblea de Uppsala (1968), muchos esperaban que la Iglesia Católica fuera
miembro del CMI, cuestión que suscitó extensos debates y nunca llegó a concretarse. Sin embargo, el CMI y la Iglesia
Católica colaboran hoy en muchos ámbitos, en particular mediante la participación oficial de la Iglesia Católica en la
Comisión de Fe y Constitución. El Consejo se ha esforzado por mantener vivos los objetivos de tres movimientos
anteriores creados para promover la unidad de la iglesia, que se centraban en:
1) Superar las divisiones en la labor misionera de las iglesias (Misión). Las conferencias misioneras de México (1963),
Bangkok (1973), Melbourne (1980), San Antonio (1989) y Salvador de Bahía (1996), exhortaron a las iglesias a dejar atrás
la idea de la misión concebida como un movimiento en un solo sentido, de los países "cristianos" a los países "no
cristianos", a asumir el desafío de vivir en comunidad con personas de otras religiones, a acompañar su proclamación del
Evangelio con un compromiso en favor de las luchas de las comunidades contra la opresión, la pobreza y el hambre, y a
reconocer y afirmar las diferencias en la forma en que los cristianos expresan y viven el Evangelio en las diferentes
culturas.
2) Examinar las diferencias doctrinales (Fe y Constitución). La obra más conocida de Fe y Constitución es el texto de 1982
sobre "Bautismo, Eucaristía y Ministerio". Fruto de numerosos años de debate, el texto deja constancia del creciente
entendimiento común de esos tres aspectos centrales y a menudo controvertidos de la fe cristiana.
3) Trabajar juntas en pro de una sociedad justa y pacífica (Vida y Acción). La Reunión Mundial sobre Iglesia y Sociedad
del Consejo Mundial de Iglesias, celebrada en Ginebra, en 1966, fue un importante hito en la historia de Vida y Acción.
Gran parte de su programa fue retomado por la Cuarta Asamblea del CMI en Uppsala (1968), que respondió al clima
revolucionario de los años 60 mediante compromisos concretos -a veces controvertidos- con cuestiones sociales,
económicas y políticas y dio la tónica a la labor del Consejo durante los decenios subsiguientes. De todos esos
compromisos en el marco del desarrollo, la educación, la atención de salud, los derechos humanos, la lucha de las
mujeres, el desarme y la paz- no cabe duda de que el Programa de Lucha contra el Racismo (PLR) fue el que más movilizó
a la opinión pública.
¿CUÁL ES LA ACTITUD FRENTE AL ECUMENISMO DEL CONSEJO ECUMÉNICO DE LAS IGLESIAS?
La última versión de la Constitución del CMI dice que: «el objetivo principal de la comunión de las Iglesias en el CEI
consiste en exhortarse recíprocamente para alcanzar la unidad visible en una sola fe y en una única comunión
eucarística, expresadas en el culto y en la vida común en Cristo a través del testimonio y del servicio al mundo, y en
avanzar hacia tal unidad a fin de que el mundo crea».
Las relaciones entre la Iglesia Católica y el CEI comenzaron en 1965. Se creó entonces un grupo mixto de trabajo, que se
reúne una vez al año para evaluar el estado de las relaciones y estudiar temas diversos. En los últimos años se ha tratado
del desafío del proselitismo, de las cuestiones éticas como fuentes de testimonio común o causa de nuevas divisiones,
de problemas sociales particulares o del Jubileo del Año 2000. La Iglesia Católica colabora en otros programas del CEI,
como los dedicados a Unidad y renovación y a Misión y evangelización.
Particular importancia tiene la presencia de la Iglesia Católica en la Comisión Fe y Constitución del CEI, que inició sus
trabajos en Lausana en 1927 –veinte años antes de la creación del organismo ecuménico– y tiene por finalidad resolver
las cuestiones teológicas que dividen a los cristianos. Desde 1968, doce de los 120 miembros de la Comisión son
católicos.
¿QUÉ OTRAS ORGANIZACIONES ECUMENICAS Y CONFESIONALES EXISTEN?
Conferencia de Lambeth, 1867, obispos anglicanos.
Alianza reformada mundial, 1875
Consejo metodista mundial, 1881
Unión de Utrech, 1889, viejos católicos
Consejo internacional Congregacionalista, l891
Alianza bautista mundial, 1905
Comité mundial de los cuáqueros, 1920
Federación luterana mundial, 1923
Convención mundial de iglesias de Cristo, 1930
Convocatoria europea paz y justicia, 1989, (CCEE y CIE). Se reunieron la última vez en Graz (Austria) en 1997
Sociedad cooperativa ecuménica de desarrollo, Fondo ecuménico de préstamos a las iglesias, Banco ecuménico de
desarrollo, Asociación mundial de comunicación cristiana (WACC).
ASPECTOS BÍBLICOS Y TEOLOGICOS DEL ECUMENISMO
¿QUÉ DICE EL ANTIGUO TESTAMENTO SOBRE EL ECUMENISMO?
Es difícil hablar de ecumenismo en el Antiguo Testamento pues Israel es el pueblo escogido y todos los elementos
religiosos como la alianza, el templo, el culto, la ley y sobre todo el cumplimiento de la promesa mesiánica, apuntan a
mostrar la unicidad del pueblo escogido.
Hay dos tendencias en el Antiguo Testamento: como Dios es el creador de todo, hay parentesco entre todos los seres
humanos, pero como Dios es un Dios celoso, se rechaza a quienes tienen otras creencias. Esta tensión se encuentra en
todo el Antiguo Testamento.
El Génesis presenta a todos los hombres como creados a imagen y semejanza de Dios y partícipes de su aliento de vida.
7. La tradición sapiencial (Proverbios, Job, Cohelet) habla del camino de la vida de todos los hombres, sin hacer
distinciones religiosas. Los patriarcas, en general, no tienen problema de discriminación o intolerancia religiosa. Con la
reforma del rey Josías (639-609) y los autores deuteronomistas hay un cambio hacia la agresividad y la intolerancia con
otras religiones por el carácter celoso de Dios que no admite otros rivales.8 Los profetas postexílicos tienen una idea
muy clara del monoteísmo y tienden a ridiculizar el culto a otros dioses. Esdras y los autores sacerdotales toman la
actitud de separación para conservar la identidad de Israel. 9
¿QUÉ DICE EL NUEVO TESTAMENTO SOBRE EL ECUMENISMO?
El Nuevo Testamento trae consigo la peculiaridad del tema de la unidad como una característica querida por Jesús para
su comunidad eclesial, pero todavía no se ve enfrentado al problema de la división en grandes iglesias.
El problema de la división a causa de la opción por el reino se remonta al tiempo de Jesús. Las diferencias entre Fariseos,
Escribas, Zelotas y Yebuseos entre otros, eran bien pronunciadas. Jesús pues, se convierte en el motivo de división más
fuerte: “¿Creéis que he venido a traer la paz a la tierra? 10..
La súplica o petición de Jesús “que todos sean uno para que el mundo crea” es un deseo de que los discípulos, viviendo
en unidad, sean testimonio creíble de la Buena Nueva. En el Nuevo Testamento la preocupación es por la unidad de la
Iglesia y la preocupación por resolver ciertos problemas eclesiológicos: se puede romper la unidad entre Israel y el
pueblo de Dios aceptando gentiles como miembros de la Iglesia?11 Cómo manejar el problema de las diferentes
opiniones y capacidades dentro de la Iglesia ? La unidad se fundamenta en la verdad o en la caridad ? 12
Notamos que Jesús rompe muchas barreras cuando se reune con publicanos y pecadores, cuando habla de ir a las ovejas
pérdidas o en la fraternidad discipular. 13 Jesús se reconoce enviado al mundo entero para reunir a los hijos de Dios a
través del conocimiento que tengan del Hijo.
7
Gn 1, 26-27; 2,7; 6,3; 12, 1-3)
8
Jos 24, 19-20. Dt 5, 7-9
9
Is 40. 9-20; 43, 8-13; 45, 22-25. Jr 10, 1-16.
10
Cfr. Lc. 12, 51 ss.
11
Hch 10.11.15; Rom 9, 11
12
I Cor 12.
13
Mc 2, 15-18; 9, 38-40; Lc 9, 56; Mt 15,24; Jn 3, 15-18; 10,16; 11,52; 17, 3.21-23
En los Hechos de los Apóstoles la unidad se realiza en el compartir, pero se plantea el problema de la apertura a otros
como en el caso de Cornelio, la misión a Antioquía que es gentil, el Concilio de Jerusalén y la misión de Pablo. 14 San
Pablo habla de mantener la unión con los judíos, 15 de hacer una misión universal 16, de una unidad final después de la
historia 17 y de una reconciliación de toda la humanidad con Dios. 18
¿CUÁLES SON LOS FUNDAMENTOS TEOLOGICOS DEL ECUMENISMO?
Es fundamental distinguir, de entrada, entre confesionalismo y catolicidad. Abandonar actitudes confesionales no
significa perder la identidad confesional. La actitud católica es la de buscar la unidad respetando la diversidad,
armonizando la diversidad y reconocer que la catolicidad es el reconocimiento de las múltiples formas de realizar el
Evangelio, múltiples formas que viven en comunión. El confesionalismo, por su parte, niega la multiplicidad y busca la
uniformidad. La palabra “católico” significa precisamente orientación en comunión hacia el todo (Katha Holon). Esto se
puede ver en:
La oración de Jesús por la unidad (Juan 17): una oración que implora fidelidad a la obra salvadora de Dios y unidad con
los hermanos en los que se realiza la obra de Dios.
La unidad de la Iglesia en la doctrina de la Trinidad. Las tres personas están en perfecta comunión sin la cual no serían
Dios.
El hombre es un ser trinitario. El hombre, creado a imagen y semajanza de Dios, comporta una exigencia de comunión
consigo mismo, con los demás y con la naturaleza. En el hombre están los vestigios de la Trinidad.
La doctrina eclesiológica del Pueblo de Dios. Una iglesia dividida es una contradicción en términos, pues la comunión de
aquellos que pertenecen a Cristo es una exigencia teológicamente esencial para poder asumir la misión de su Cabeza,
como pueblo escogido. (LG 9-13). La caridad es la base para establecer las condiciones de pertenencia al pueblo de Dios.
(LG 15.16)
La eclesiología de comunión. La comunidad eclesial es el resultado de las relaciones de mutua caridad entre la
dimensión carismática y la ministerial. Y en segundo lugar, la eclesiología de comunión consiente pensar un pueblo de
Dios perteneciente a varias iglesias locales, en comunión una con otra. Aquí se hace necesario pensar en el papel del
Ministerio petrino como servicio a todas las iglesias.
El ámbito espiritual. Hay tres exigencias de orden espiritual para llegar a la unidad: la necesidad de pensarse en
comunión; la conversión intelectual, oracional y práctica hacia los otros cristianos; y una praxis ecuménica contra los
prejuicios. Es desde un proceso de conversión permanente que se puede lograr la unidad. Esta unidad no es unificar a
todos dentro de una confesión dada, sino que es una invitación a ser mejores cristianos, a volver a los orígenes de la fe,
para que, salvando la propia identidad, hagamos brotar las ramas llenas de vida de frutos de las distintas iglesias y
demos un testimonio común ante el mundo.19
14
Hch 2, 44-46; 4, 32-34; 10-11.13.15
15
Rm 9, 11
16
Rm 11,25; 15,15-16
17
I Cor 12, 15, 23-28
18
2 Co 5, 14-6-2; Col 1, 16-20; 2,9; 3,1-4; Ef 1, 3-14; 2,14-18; 1Tim 1,3-7; 2Tim 2, 16-18; Tt 1, 10-14
19
Galcerán, Oscar. El camino hacia la unidad. En Revista Vitral Nº 44, Año VII, Julio-Agosto 2001.
http://www2.glauco.it/vitral/vitral44/ecumen.htm. (Visitado 20.6.02)
Bibliografía.
Bosch, J., Para comprender el Ecumenismo, Verbo Divino, Estella (Navarra), 1991.
Diccionario de ecumenismo, Verbo Divino, Estella, 1998.
Bosch, J.-Carmen Márquez, 100 Fichas sobre ecumenismo, Monte Carmelo, Burgos, 2004
Sampedro Nieto, F., Manual de Ecumenismo, Ediciones Paulinas, Santiago de Chile, 1989.
Sánchez Vaquero, J., Ecumenismo. Manual de formación ecuménica, Centro Ecuménico Juan XXIII, Salamanca, 1971.
Sampedro Nieto, F., Ecumenismo y Tercer Milenio, CELAM, Bogotá, 2003.
Santana, J. de, Ecumenismo y liberación, Paulinas, Madrid, 1987.