Feliz noche hermanos, con el propósito de seguir haciendo un buen
camino sinodal deseo referirles algunos aspectos sobre el discernimiento
comunitario, ya que es fundamental para que este camino no se
convierta solo en un intercambio de opiniones o de ideas, aunque esto
es valioso, es necesario hacer una profunda experiencia espiritual para
descubrir que quiere Dios de nosotros como Iglesia.
“El proceso sinodal es, ante todo, un proceso espiritual. No es un
ejercicio mecánico de recopilación de datos, ni una serie de reuniones y
debates. La escucha sinodal está orientada al discernimiento. Nos exige
aprender y ejercitar el arte del discernimiento personal y comunitario.
Nos escuchamos unos a otros, escuchamos nuestra tradición de fe y los
signos de los tiempos, para discernir lo que Dios nos dice a todos. El
Papa Francisco clarifica los dos objetivos interrelacionados de este
proceso de escucha: “escucha de Dios, hasta escuchar con él el clamor
del pueblo; escucha del pueblo, hasta respirar en él la voluntad a la que
Dios nos llama”” (Vademecum)
Hemos utilizado diversos instrumentos para escuchar al pueblo de Dios,
ahora no podemos quedarnos en una recopilación de opiniones, en un
análisis de lo que dice la gente sobre la Iglesia. Es necesario hacer de
todo este proceso una vivencia espiritual, descubrir juntos la voz de
Dios. Esto es precisamente el discernimiento personal y comunitario.
¿Cómo llegar a un discernimiento de la escucha? “El discernimiento es
una gracia de Dios, pero requiere nuestra participación humana con
modalidades sencillas: rezando, reflexionando, prestando atención a la
propia disposición interior, escuchando y hablando con los demás de
forma auténtica, significativa y acogedora” (Vademécum)
--- Para realizar el discernimiento personal y comunitario el Vademécum
nos indica lo siguiente:
1- Actitudes; es necesario tener en cuenta unas actitudes específicas,
sin las cuales los encuentros no pasarían de ser un intercambio de
opiniones sobre diversas ideas. Estas actitudes necesarias están
descritas en el numeral 2.3. También están en el material entregado
durante el encuentro del presbiterio de noviembre.
2- Evitar Trampas; para cuidar que el discernimiento sea una
experiencia verdaderamente del Espíritu, además de las actitudes es
necesario evitar unas trampas en las que podemos caer durante el
camino. Están expuestas en el numeral 2.4. También están en el
material entregado durante el encuentro del presbiterio.
El Pbro. José Gregorio Terán, SJ. Nos ofrece luces para pasar de las
actitudes a la acción, en esta charla impartida el día jueves 17 a través
de las plataformas del INPAS Venezuela.
https://youtu.be/honmkPFuVUk . Les recomiendo escucharla, nos puede
ayudar mucho. Ya que el discernimiento comunitario ha de ser unas de
las característica fundamental de la Iglesia que queremos.
Les ofrezco un resumen de dicha charla.
Una manera de realizar el discernimiento: Tres momentos.
Primer Momento: Presentación del tema. Alguien presenta de manera
breve el contenido a discernir. Esto es lo que se va a reflexionar; se
puede hacer a través de preguntas, proponiendo una guía que luego se
pueda usar en la reflexión personal. (En el anexo hay un ejemplo de
posibles preguntas)
Segundo momento: Oración o reflexión personal: Es muy importante no
ir directamente a lo grupal, antes es necesario el encuentro personal.
A - Orar el contenido, ponerse en presencia de Dios. Pedir la Gracia del
Espíritu.
B - Una lectura pausada del contenido que se me ha presentado, sean
las preguntas o la guía.
C- Antes de comenzar a reflexionar cada persona toma conciencia de
cuáles son sus posturas y su visión sobre la temática a discernir.
Tengamos en cuenta que todos tenemos opiniones, impresiones o ideas
ya sólidas sobre la temática , se trata de no caer en la tendencia de
buscar confirmar los discursos preconcebidos y luego repetir ese
discurso en la reflexión comunitaria, es importante tomar notas precisas
sobre la visión personal de la temática a discernir. Hacer conciencia de
las posturas ya tomadas y después, dejar que el Espíritu nos muestre
otras perspectivas, nos muestre horizontes nuevos, nos sorprenda. Esto
es importante para evitar que quien se exponga en el momento de la
reflexión comunitaria sea las ideas de la persona y lograr que quien se
exteriorice sea el Espíritu que renueva y remueve.
La reflexión personal consiste en ser capaz de captar la acción del
espíritu en el interior de la persona, no la acción o la opinión personal
frente a la temática a discernir, por eso se tiene que trabajar
preguntas que lleven a reflexionar sobre la experiencia, no tanto sobre
el conocimiento, preguntas que permitan ver de qué manera afecta
internamente la temática que se está reflexionando, hacer conciencia de
aquello que cuestiona las posturas previas.
En la reflexión personal se debe elegir, para compartir en la reflexión
comunitaria, aquellas preguntas que realmente nos remueven. Se tiene
que preparar la presentación de lo que se va compartir, porque no se va
decir todo.
¿Cómo se prepara la presentación a hacer al grupo? Se va pasando lo
que se ha reflexionado y orada por unas preguntas. Después que se
halla pasado por esas preguntas es que se puede seleccionar y pulir lo
que se va compartir. ¿Cuáles son esas preguntas?
1- Preguntas que me pongan en camino, ¿A qué me siento invitado?
(que uno se pueda ver que sale de donde esta mentalmente o
pastoralmente)
2- Preguntas que nos cuestionen. ¿Qué es lo que más me ha tocado o
que es lo que más me ha cuestionado de esta temática que termino de
orar? ¿En qué me siento tocado, en qué me siento cuestionado? ¿Hasta
dónde siento que me remueve? ¿Qué opinión siento que se ha
modificado? Como se ha revisado anteriormente las posturas previas,
¿después de reflexionar siento que algo se movió?
3- Preguntas para identificar las resistencias; ¿A qué aspecto me costó
entrarle? ¿En cuales tuve resistencia? ¿Cuáles fueron esas resistencias?
4- Preguntas orientadas a la creatividad, se nos invita a mirar al futuro;
¿Cuál cuestión o cual pregunta me pone a volar, me coloca en
disposición de hacer otras cosas? ¿Cuál me impulsa a verme haciendo
cosas de manera distintas como un sencillo seguidor de Jesús?
5- Preguntas para identificar las huellas o trazos que ha dejado la
reflexión hecha. ¿Qué sabor de boca me dejo?
Estas preguntas lo que buscan es que el compartir que cada uno haga
en el grupo sea un compartir realmente espiritual y no un mero discurso
de opiniones, una mera conceptualización, un mero deber ser. Que de
verdad sea algo procesado y cribado por el Espíritu. Que cada uno sea
capaz de percibir lo que en la oración y en la reflexión se va generando
dentro, captar lo que se va moviendo dentro para compartirlo. (Es
recomendable darle una copia con estas preguntas u otras parecidas a
cada persona participante)
Tercer momento. La conversación espiritual.
Pautas para favorecer la conversación espiritual (es bueno compartirlas
con todos):
* La actitud principal es la escucha activa, respetuosa y agradecida.
* Sin interrupciones. Mientras alguien habla, a menos en la primera
ronda, no será interrumpido por los demás.
* Al hablar por turnos, respetamos a quien tiene la palabra y lo que
desea compartir y callar.
* Los tiempos de silencios son también adecuados y necesarios. Por eso
no sentir presión para hacer hablar.
* Respetemos lo que es confidencial y no lo sacamos del grupo sin el
permiso de quien lo expresa.
* Es bueno elegir lo que queremos decir previamente y describir la
propia experiencia de manera breve y clara.- El grupo no es el lugar
para hacer una homilía, para imponer ideas o convencer a otros a
nuestro punto de vista.- Conviene hablar en forma de “yo, nombre
propio, en primera persona. No habar generalidades.
* No encadenarse, Alguien lleva el tiempo para evitar encadenamientos
* No pretender tener la razón.
* Solamente se llevara al grupo lo que se ha visto en la oración. El
debate es con el Señor en la oración no con las personas.- Llevar el
producto de las reflexiones en la oración por escrito, sin hacer
comentarios ni añadiduras.
Compartir en grupo.
Teniendo claras las pautas se pasa a compartir lo que cada uno ha
discernido personalmente.
En tres rondas.
Primera ronda (3 a 4 minuto por persona). Cada participante comparte
por turno los frutos de su oración. Con la ayuda de las notas tomadas al
final de su oración personal. Durante esta primera vuelta, no
reaccionamos a lo que es compartido, cada uno escucha activamente a
los demás en lo que quieran compartir.
Segunda ronda: al terminar la primera ronda se hace un momento de
silencio para reflexionar sobre lo que los demás han dicho. Y cada uno
descubre los ecos, resonancias, sorpresas, puntos en común de lo que
ha escuchado. No para refutar, sino compartir como fui tocado por
dentro por alguna novedad, coincidencia, alguna pregunta.
---Luego se comparte dejando vía libre al dialogo procurando no
acaparar el tema o el tiempo.----Al terminar esta ronda se intenta
nombrar los temas o puntos en los que ha habido más consenso o
diferencias. Y alguien los va anotando. ---Entre 20 o 30 minutos.
Tercera ronda (5 minutos) Cada quien comenta brevemente como viví y
experimenté (no lo que piensa) sino lo que ha vivido en este rato de
oración. Ayudados por dos preguntas. ¿Qué sentimientos se han
suscitado durante el desarrollo o en algún punto en concreto? ¿Qué
grado de satisfacción me llevo?
Esta dinámica es más indicada para grupos pequeños. Si el grupo es
grande conviene dividirlo en pequeños que lleven esta dinámica. Y al
final, los facilitadores de cada mini grupo socializaran y sistematizaran lo
recogido en cada sub grupo.
Anexo.
Un ejemplo de preguntas para presentar el tema.
Pregunta específicas.
1-¿Cómo son escuchados los laicos?
Si soy laico, ¿Me siento escuchado? ¿A mi opinión se le pone atención?
¿Qué experiencia tengo al respecto?
Si soy clérigo o religioso. ¿Qué experiencia tengo de escuchar a los
laicos? ¿En qué aspectos esa escucha me ha llevado a modificar
opiniones? ¿Qué dificultades personales tengo para una autentica
escucha?
2-- ¿Cómo promovemos dentro de la comunidad y en sus organismos un
estilo de comunicación libre y autentica sin dobleces y oportunismo?
¿Cuáles son las trampas, engaños, barreras, bloqueos que nos impiden
una comunicación autentica y libre en la parroquia? ¿En cuales caigo yo?
Por donde tengo que entrarle desde mi experiencia.
3 ¿Cómo inspira y orienta efectivamente nuestro caminar la oración y la
celebración litúrgica?
Recuerda una experiencia cuando la oración o la liturgia te ha impulsado
a caminar junto a otros. Recuerda una experiencia cuando la oración o
la liturgia te ha encerrado. ¿Descubre que ha pasado allí?
4- ¿De cuál modo se convoca a cada bautizado para ser protagonista de
la misión?
Me imagino que yo soy un bautizado que poco participo en la vida
eclesial, si me vienen a invitar a que asuma mi vocación de bautizado
¿Qué aspecto tienen que tocar? ¿A qué me tienen que invitar para que
me entusiasme? ¿Qué rechazaría o que es lo que no me agradaría?
5- ¿Cómo dialoga la Iglesia y como aprende de otras instancias de la
sociedad del mundo de la política, economía, cultura?
Tenemos mucho que aprender, siempre encontramos cosas valiosas en
los otros. Miremos el mundo de la política, de la economía, de la
cultura, de los pobre. Dejemos un lado los prejuicios respecto a
superioridad. ¿Qué tenemos que aprender de cada una de estas
instancias en lo relativo al dialogo, a la búsqueda de alternativas y
soluciones?
6- ¿Cómo formamos a las personas en particular aquellas que tiene
responsabilidades dentro de la comunidad cristiana para hacerlas más
capaces de caminar juntos? Reconociendo la realidad de nuestros
grupos y la mía ¿en qué necesitamos crecer para caminar junto a otro?
La pregunta general:
¿Cómo se realiza hoy ese caminar juntos?
¿Qué pasos nos invita a dar el Espíritu para crecer como Iglesia sinodal?
-Después de todo lo respondido
-En tono de agradecer y reconocer. ¿Cuáles semilla, pequeños pasos, de
ese caminar juntos descubro en la vida de la parroquia?
-En tono de llamada e invitación, ¿Por dónde nos invita a caminar el
Espíritu para crecer como Iglesia sinodal?
Y a mí personalmente que me dejo este rato de oración.