Curso:
Análisis experimental del comportamiento
Título del trabajo:
Actividad # 1
Presenta:
Kimberly Garcia
Gonzalez ID:672529
Docente:
Anastasia María Rivera Vásquez
Reseña escrita sobre la vida obra y principales aportes de skinner a la psicología
Burrhus Frederic Skinner (20 de marzo de 1904 – 18 de agosto de 1990) psicólogo. Nació
en Susquehanna Depot, Pensilvania, Estados Unidos. Se crio en una zona rural con sus
padres: Grace y William Skinner, un abogado. Su familia naturalmente era religiosa, y su
abuela solía contarle historias sobre el infierno. Lo anterior, sumado a un profesor de la
escuela que acostumbraba a asustarlo con amenazas del infierno hicieron que Skinner
perdiera su fe, y se inclinara por el ateísmo.
El sueño del joven era ser escritor, por ello, ingresó al Colegio Hamilton en Nueva York,
una institución que velaba por la formación de escritores con la intención de convertirse en
escritor. El joven logró graduarse, y pasó un año en Greenwich Village con el fin de
profundizar y formarse en la escritura de ficción, pero empezó a observar que sus
habilidades no eran tan buenas como las de sus compañeros, pronto se desilusionó con sus
habilidades literarias. Posteriormente, Skinner le llamó a este período “el año oscuro”.
Skinner comenzó a cuestionarse por los comportamientos y acciones de las personas, lo que
le llevó a estudiar psicología en la Universidad de Harvard, logró doctorarse en 1931. Su
rendimiento fue bueno, y pudo ser parte de la Universidad en el rol de investigador en el
área de biología con el profesor Crozier; en 1936, y más tarde, desarrolló su actividad
docente en la Universidad de Minnesota, luego se trasladó a la de Indiana, para luego
volver a Harvard como profesor en 1948, donde ejercería el resto de su vida.
Durante ese periodo el psicólogo publicó varios libros, los más importantes: Las conductas
de los organismos, y Walden Dos. Sus estudios estuvieron influidos por Pavlov y por el
conductismo de John B. Watson, Skinner dedujo la posibilidad de explicar la conducta de
los individuos como un conjunto de respuestas fisiológicas condicionadas por el entorno, y
con base a esto se dedicó completamente a estudiar las posibilidades que ofrecía el control
científico de la conducta mediante técnicas de refuerzo, esto fue conocido como el premio
de la conducta deseada, necesariamente aplicada a los animales.
De los aportes más importantes y celebres de Skinner cabe mencionar el adiestramiento de
unas palomas para jugar al pimpón, la llamada caja de Skinner, actualmente se sigue
utilizando para fines de condicionamiento de animales, o el diseño de un entorno artificial
específicamente pensado para los primeros años de vida de las personas. Estos
experimentos fueron muy polémicos en su momento, pero alcanzaron una impresionante
popularidad. Este estudio quedo consignado en el libro mencionado arriba, Walden 2.
Skinner se atrevió a especular que la sociedad del futuro seria programada con técnicas de
ingeniería de la conducta.
En 1971 volvió a causar revuelo entre los círculos científicos y la sociedad en general, al
reafirmar en su ensayo Más allá de la libertad y la dignidad la defensa de tales conceptos,
que resultaban en último término perniciosos para la sociedad, además aseguró que la única
manera de alcanzar una convivencia óptima debía ser por medio de una aplicación de las
técnicas adecuadas en el diseño de la conducta de sus miembros.
Su teoría impactó ampliamente a los estudiantes de la Universidad de Harvard y de la
Universidad de Indiana donde pasó gran parte de su vida. En este sentido, Skinner fue el
principal representante del conductismo en su país, y sentó las bases de una escuela que
pretende explicar el comportamiento humano y animal en términos de respuesta a diversos
estímulos. A parte de la influencia de Watson, Skinner se enfocó en los estudios de la
reflexología rusa: Vladimir Bechterev. Skinner fue el responsable de la creación del
concepto condicionamiento operante, a partir de la observación y la experimentación con
animales, este es un proceso mediante el cual un animal es llevado a realizar cierta acción a
partir de diversos estímulos. Para este proceso son decisivos los “reforzamientos” positivos
y/o negativos. Skinner realizó grandes aportes a la psicología, especialmente en la etapa
práctica de la psicología, creó la educación programada, una técnica de enseñanza. Otra de
sus obras importantes son La conducta de los organismos (1938) y Tecnología de la
enseñanza (1968). Entre sus últimos trabajos aparecen: Autobiografía: así se forma un
conductista (1976) y Reflexiones sobre conductismo y sociedad (1978).
Por su incesante e importante labor para la psicología y la ciencia en general, Skinner fue
merecedor de muchos galardones a lo largo de su carrera. En 1968, recibió la Medalla
Nacional de Ciencia por el presidente Lyndon B. Johnson. Años después, fue premiado con
la Medalla de Oro de la Fundación Psicológica Americana, y en 1972, recibió el premio de
Humanista del año de la American Humanist Association. Lamentablemente, ocho días
después falleció, recibió una mención por parte de la American Psychological Association
por su contribución a la psicología. B.
F. Skinner falleció en Cambridge, Massachusetts, el 18 de agosto de 1990 como
consecuencia de una leucemia, a la edad de 86 años. Estuvo trabajando hasta la misma
semana de su muerte. Su legado sigue aún hoy vigente, un legado que permitió a la
psicología que hoy conocemos empezar a consolidarse como una verdadera disciplina
científica.
Podemos decir incluso que sus aportaciones han influido en la psicología cognitiva actual y
en el surgimiento de las terapias cognitivo-conductuales. Por otro lado, es importante
remarcar que Skinner también arrojó información útil sobre procesos de aprendizaje
basados en la asociación, a través de sus experimentos y de su postulado sobre el
condicionamiento operante.
Aunque Skinner también generó polémica, se dice que era una persona minuciosa y
dedicada a su trabajo, que buscaba sobre todo generar un conocimiento empírico y
científico de la psicología.
Los profesionales de la salud mental a menudo utilizan técnicas operativas cuando trabajan
con clientes, los maestros usan con frecuencia refuerzo y castigo para dar forma al
comportamiento en el aula, y los entrenadores de animales dependen en gran medida de
estas técnicas para entrenar perros y otros animales. El notable legado de Skinner a dejado
una marca duradera en la psicología y en muchos otros campos que van desde la filosofía
hasta la educación.
Su recuerdo sigue aún vigente y permanece en las influencias que tuvieron sus teorías e
investigaciones en la psicología actual, donde el conductismo sigue teniendo un papel muy
relevante dentro de las orientaciones terapéuticas.
Referencias:
Farré Martí J. (2005). Diccionario de Psicología. Barcelona: Editorial Océano.
Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografía de B. F. Skinner. En Biografías y
Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado
de [Link]
Ferrater Mora J. (1979). Diccionario de Filosofía. Madrid: Alianza Editorial.