UNIVERSIDAD JOSE CECILIO DEL VALLE
TEMA:
´´El agora ´´
CLASE:
Técnicas de comunicación
DOCENTE:
Esther Beatriz Cáceres
ESTUDIANTE:
Brayan Alexander Cáceres Sierra
Cuenta
2021220067
SECCION: A-C
l Periodo Académico 2022
Tegucigalpa, domingo 3 de abril del 2022
OBJETIVO GENERAL
Aprender la terminología del ágora su creación su función y la historia.
Ágora griega.
Ésta era el centro de la vida social, política y comercial de la ciudad. En este amplio
recinto tenían lugar acontecimientos de toda índole: debates políticos, elecciones,
celebraciones religiosas, actividades mercantiles, actuaciones teatrales, competiciones
atléticas, etc. De ahí que, por ejemplo, fuera el lugar escogido por Sócrates para
filosofar o por el apóstol Pablo para predicar sobre el cristianismo
El Ágora fue construida en el siglo VI A.C. Contaba con un mercado donde tenía lugar
el intercambio de objetos, un recinto sagrado sobre el que se levantaron numerosos
templos (entre los que destaca el de Hefesto) y un centro de gobierno donde se creaban
las leyes y se tomaban las decisiones que afectaban al devenir de la ciudad.
Tras su época de esplendor, el ejército persa y otros adversarios posteriores destruyeron
el Ágora en diversas ocasiones a lo largo de la antigüedad. Sin embargo, y a raíz de las
excavaciones llevadas a cabo entre los años 1859 y 1912, hoy podemos ver un conjunto
arqueológico en buen estado de conservación.
Las obras para la construcción de una de las líneas de metro destaparon la existencia de
numerosos restos, por lo que se llevó a cabo la destrucción de más de 350 casas que
ocupaban el espacio sobre el que se había levantado el conjunto arqueológico siglos
atrás.
La Erística,
a partir de la antigua palabra griega ERIS que significa disputa o conflicto y TECHNE
que significa arte o procedimiento, es el arte del conflicto y del debate. A menudo se
refiere a un tipo de argumentación que se centra en terminar la disputa con éxito de un
argumento, en lugar de acercarse a una realidad dada. Los argumentos erísticos se
centran en el objetivo de ganar la discusión con el único propósito de perder el tiempo
a través de argumentos, no para descubrir potencialmente una respuesta verdadera.
Término procedente del griego "eristiké" (aficionado a la discusión) y que quedó pronto
asociado al método utilizado en la discusión por quienes, independientemente de la
verdad o falsedad de la tesis por ellos mantenida, se proponen como único objetivo la
victoria en la discusión, recurriendo a la argumentación sutil y a los elementos de
retórica a su alcance.
Platón utiliza el término para referirse con él, críticamente, al método de los sofistas, y
lo opone a la dialéctica, al verdadero arte de la investigación y del diálogo que busca el
conocimiento de la verdad
La Retórica
es el arte o técnica de la persuasión por medio del discurso oral. En definitiva, el arte
del discurso ciudadano, que se pone en práctica en el ámbito de la pólis, y que
desempeña un papel decisivo en las diversas facetas de la vida pública y privada dentro
del sistema democrático.
Tipos de retórica y géneros de discursos
Aristóteles, a mediados del siglo IV a.C., distinguió entre tres tipos de retórica teniendo
en cuenta el receptor del discurso y su posibilidad de reacción. Si el auditorio ha de
juzgar sobre hechos del pasado en el marco de un tribunal de justicia, nos encontramos
ante la retórica forense. Si el auditorio ha de juzgar sobre hechos que han de suceder en
el futuro en el ámbito de la asamblea política, nos encontramos ante la retórica
deliberativa. Y, finalmente, si el auditorio asiste como espectador y no como juez que
ha de tomar una decisión, nos encontramos ante la retórica epidíctica, demostrativa o
"de aparato".
Evolución de la retórica en la Atenas Clásica.
Los críticos modernos, sobre todo G.A. Kennedy, han planteado que uno de los
principales modos de definir las diferencias entre las distintas formas de retórica que se
dieron en la Atenas Clásica es plantearse cuál de los tres elementos fundamentales del
acto de la comunicación -orador, discurso, receptor- es el dominante en cada momento:
1) La retórica técnica o de los manuales: surge a partir de las nuevas necesidades cívicas
-judiciales y políticas- planteadas en Siracusa y Atenas a partir de la instauración de la
democracia. Este tipo de retórica surge al centrar los rétores su atención en el discurso
en detrimento de factores como el emisor y el receptor. Se trata de una retórica
enormemente pragmática, preocupada por cómo presentar eficientemente un tema y por
cómo conseguir convencer a toda costa sin entrar a juzgar la moralidad del orador que
pronuncia el discurso ni evaluar sus posibles efectos sobre el auditorio. Es la retórica de
recetas y consejos simples y efectivos que desarrollaron en Sicilia autores como Córax y
Tisias y que tuvo su continuidad en Atenas a través del grueso del movimiento cultural
conocido como Sofística. Su ámbito básico de ejecución fue el género judicial.
2) La retórica sofística, es decir, la desarrollada por los grandes sofistas del siglo V y IV
como Gorgias o Isócrates. Se trata de una retórica centrada en el orador más que en el
discurso o en el auditorio y es la responsable de una imagen del orador ideal que,
gracias al prestigio ganado, lidera la sociedad hasta conseguir el cumplimiento de unos
objetivos personales (la influencia alcanzada por Gorgias) o de unos ideales nacionales
(la idea del pan-helenismo defendida por Isócrates). Se trata de una retórica más
ceremonial que activa y cívica. Se trata de una oratoria abierta a la amplificación y al
refinamiento estilístico. Sus discursos, por lo tanto, pertenecen sobre todo al género
epidíctico.
3) La retórica filosófica: este tercer ramal comienza con las críticas planteadas por
Sócrates a las dos anteriores retóricas y tiene como continuadores básicos a Platón y a
Aristóteles. Reduce el papel jugado por el orador y se preocupa por la validez del
mensaje emitido, teniendo muy especialmente en cuenta su efecto sobre el receptor. Se
trata de una retórica íntimamente conectada con la dialéctica y con el análisis
psicológico. Su objetivo básico es buscar el bien del auditorio en el marco de la
convivencia cívica. Este tipo de retórica prestó una especial importancia al menos
desarrollado de los géneros: el deliberativo.
La oratoria: principales autores
Nacimiento
La oratoria es un género literario en prosa que, como manifestación práctica de la
retórica, nació alrededor de la mitad del siglo V a. C., aunque los primeros discursos
elaborados literariamente no comenzaron a publicarse por escrito hasta comienzos del
siglo IV a.C. Desde el principio del género se destacó su carácter práctico. A diferencia
de otras manifestaciones literarias, destinadas a la instrucción o al simple deleite, la
oratoria ocupaba un papel decisivo en la vida pública de la pólis y se desarrolló
siguiendo el estímulo de dos figuras solidarias, la del maestro (un rétor o sofista
instructor en el arte de la retórica) y la del discípulo (el orador que tenía que pronunciar
un discurso). Existían maestros a sueldo que enseñaban a ser oradores y que transmitían
el qué, el cómo y en qué orden debían expresarse aquellos que tuvieran la obligación de
hablar en público en los diferentes contexto cívicos en Atenas.
Contextos
La oratoria ática se desarrolló en tres contextos diferentes:
a) El contexto legal: En la democracia radical que surgió en la primera mitad del siglo V
a. C., uno de los derechos más importantes era la isonomía (igualdad de todos los
ciudadanos ante la ley). Todos los ciudadanos tenían el derecho, pero también la
obligación, de ocuparse de su propia defensa ante un tribunal popular.
Los crímenes y delitos eran juzgados ante un tribunal que contaba con un número muy
amplio de jurados (201 como mínimo), que eran elegidos por sorteo entre los
ciudadanos varones de la pólis. Tanto acusadores como defensores tenían que exponer
sus posturas sin intermediación de abogados, a no ser que se diera uno de los siguientes
motivos: incapacidad física, ser extranjero (meteco), esclavo o mujer. Incluso en los
casos de asesinato, que podían recibir una condena a muerte, en los primeros años de la
democracia no existía un profesional legal, que actuara de oficio, sino que el papel de
fiscal o el del abogado tenían que desempeñarlo simples ciudadanos que estuvieran
implicados en el caso.
Aunque existían secretarios, no existía la figura de un juez que interpretara la ley escrita
de la ciudad, que adoctrinara o que llamara la orden a los jurados. El jurado era el juez y
tenía la atribución absoluta de interpretar tanto la ley como el hecho en sí mismo. No
existía posibilidad de apelar frente a la decisión del tribunal. El tiempo de que disponían
las partes estaba limitado por una clepsidra o reloj de agua y el juicio tenía que
completarse en un solo día. Finalmente, la votación se realizaba en secreto. Los
miembros del jurado introducían en una urna un guijarro con el que expresaban su
juicio: blanco era inocente, negro culpable.
Al comienzo del sistema, a mediados del siglo V a.C., no existía posibilidad de
examinar previamente las pruebas a favor o en contra por parte de los litigantes. Sólo
hacia el primer tercio del siglo IV a. C. se permitió que tanto el testimonio de los
testigos como las pruebas fueran presentadas previamente por escrito. Antes de que este
procedimiento se pusiera en práctica, los oradores tenían que estar preparados para
prever posibles argumentos o para reaccionar en el momento
b) Contexto político: Estaba constituido por el ámbito de la asamblea política, que
estaba formada por todos los ciudadanos libres de la pólis que contaban con el derecho
de la isegoría o igualdad a la hora de intervenir en la política de la asamblea. Sin
embargo, a diferencia de lo que ocurría en el ámbito judicial, la necesidad de aprender a
pronunciar un discurso persuasivo en este contexto no era algo imprescindible. Aunque
existía la posibilidad de que cada ciudadano hablara expresando su propio parecer, era
muy difícil pronunciar un discurso en este contexto. De hecho, era casi imposible
preparar por adelantado un discurso.
c) Contexto epidíctico: Se trataba de un contexto más indefinido, en el que se desarrolló
la oratoria que no era deliberativa ni judicial, destinada a la exhibición del orador, y que
se puso en práctica en ámbitos privados (simposios) o ceremoniales (epitafio).
Lengua activa
Es el tipo de lengua que se utiliza al momento de incitar, persuadir o convencer a los
demás. Esta lengua se suele utilizar en las prédicas, en los discursos y en los sermones,
así mismo se implementa en las propagandas y en los anuncios publicitarios.
Es la lengua que mayormente se utiliza en las conversaciones, donde se hace un uso
frecuente de los verbos en imperativos, de las sugerencias, de los mandatos, de las
ordenes, etc. En este tipo de lengua se llega a mezclas los rasgos subjetivos con los
rasgos objetivos.
Lengua discursiva
Esta lengua se suele utilizar a la hora de dar a conocer ciertas informaciones, ideas, y
conocimiento, siendo la mismo ideal para tratar temas de ciencia. Esta se puede detectar
en los libros textuales, en las investigaciones científicas, en las tesis, en los ensayos, en
las monografías, etc.
Es un tipo de lengua muy objetiva, donde todas las informaciones que se llegan a
transmitir llegan a ser demostradas al utilizar el método de investigación científica.
Lengua expresiva
Lengua empleada en los momentos en que la persona recurre a la recreación, cuando
siente un placer estético o un gozo que desea expresar. Esta lengua tiene un carácter
lúdico subjetivo. Se suele emplear en la creación de poesías, de novelas, de leyendas, de
cuentos, de fábulas, de dramas, y demás obras literarias.
El lenguaje culto es aquel que se usa en ciertos ámbitos académicos, literarios o
culturales, y al contrario que el coloquial, que es el que se usa en la calle, incluye
palabras, términos y expresiones no usadas habitualmente, muy precisas, que son
conocidas por personas con una cultura más bien elevada.
Su uso es necesario a veces para poder expresar con exactitud un determinado concepto,
necesario para poder ser entendido sin equívoco posible, aunque a veces también se usa
de forma no justificada, provocando que ciertas personas aparezcan como estrafalarias o
pedantes.
Ejemplos
"Excepción a la regla" (roza el lenguaje técnico), "procrastinación" (hábito de postergar
actividades), "estadísticamente hablando" (denota precisión), "incunables del siglo XV"
(obras de arte de especial relevancia), "patrimonio bibliográfico" (posesión de libros),
"artes primitivas" (artes de hace siglos), "interpretación memorable" (actuación
destacada), "excelsa recreación" (magnífica reproducción), "pan horneado al rescoldo
de amanecidas brasas" (pan recién hecho), "tregua de la ira" (calma).
El lenguaje coloquial
es el que se usa en la calle, en pocas palabras.
Lo que queremos decir cuando nos referimos a este tipo de expresiones y palabras, es
que no son las comúnmente aceptadas por la Real Academia de la Lengua, sino que son
construcciones propias de la gente común, del pueblo, que por el motivo que sea usan
un tipo de lengua un tanto alejada de lo que se puede encontrar en un libro.
Son habituales las palabras derivadas de otras, las incorrecciones más o menos hecha
adrede, las expresiones o términos dichas más de oído que sabiendo como se escriben,
etc.
Se diferencia del lenguaje vulgar en que este último no tiene una buena aceptación
social, a diferencia del coloquial.
EJEMPLOS
"Tío" (refiriéndose a hombre o chico), "no veas" (expresión), "guay" (hay que decir que
palabras que empezaron siendo propias del uso vulgar o coloquial después han acabado
incorporadas al diccionario, por el hecho de ser ampliamente usadas), "legal" (en la
acepción que se refiere a una persona que es de fiar), "choni" (una persona de clase
baja), "nano" y "nen" (hombre o chico), "qué heavy" (quiere decir "qué fuerte"), "un
montón" ("mucho"), "tela" (expresión que quiere decir "te has pasado" o similar).
El lenguaje coloquial es la forma habitual que muchos hablantes deciden usar para
comunicarse diariamente. Es un lenguaje que brota naturalmente de la conversación
diaria, que suele tener un carácter pintoresco, con múltiples expresiones y
vocablos. Ejemplo de estos son:
A lo mejor.
¿Qué quiso decir?
¿Me entiendes?
¿Y si vamos al cine en vez de al teatro?
¿No has visto la tele?
Estuvo de lujo.
Cambia esa cara, ¿quieres?
¡Buenísimo!
Venga para acá, Mija.
O sea.
En el caso del lenguaje vulgar, es un lenguaje sin normas ni transgresión de la misma, es
un uso incorrecto del lenguaje, donde se incluyen vulgarismos que suelen reflejar
situaciones de pobreza y poca formación académica. Ejemplos:
¡Ese loco este fumao!
Voy con las panas a tomar unas birras.
Cantastes hasta las metras.
corran que viene la mole.
Me he comprado una birrita.
Cuñado, preséntame a tu hermana.
¡tu vieja te va sacar la mugre!.
Esta vaina e` arrecha!
Concha e` tu madre fulanito
¡Ve y anda viva la pepa"