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Orígenes y Conceptos de la Filosofía

Este documento presenta una introducción a la filosofía, incluyendo su concepto, orígenes y comienzo. Explica que la filosofía surge de la curiosidad humana por preguntas fundamentales y que busca respuestas de manera crítica y racional a través del diálogo. Identifica tres orígenes de la filosofía según Karl Jaspers: el asombro, la duda y las situaciones límite. También menciona que Matthew Lipman considera que la filosofía surge del asombro infantil y que las disciplinas filosófic

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Orígenes y Conceptos de la Filosofía

Este documento presenta una introducción a la filosofía, incluyendo su concepto, orígenes y comienzo. Explica que la filosofía surge de la curiosidad humana por preguntas fundamentales y que busca respuestas de manera crítica y racional a través del diálogo. Identifica tres orígenes de la filosofía según Karl Jaspers: el asombro, la duda y las situaciones límite. También menciona que Matthew Lipman considera que la filosofía surge del asombro infantil y que las disciplinas filosófic

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Filosofía: concepto; origen y comienzo.

El concepto de filosofía

“¿Tiene la vida humana un sentido? ¿Qué podemos conocer? ¿Es posible que nuestros sentidos nos
engañen? ¿El ser humano es libre o sus actos están determinados por Dios o el destino? ¿Cómo
debemos actuar? ¿Por qué algunas personas encuentran hermoso lo que otras encuentran feo?
¿Existe Dios? ¿El mundo es eterno, o tuvo un comienzo y tendrá fin?”

Es posible que alguna vez se hayan hecho preguntas como éstas. Tal vez les haya preocupado
alguno de estos temas, pero no otros. Preguntarse, dudar, buscar respuestas con curiosidad, a veces
con angustia, son características propias de los seres humanos. Sin embargo, las urgencias de la vida
cotidiana, o la convicción de haber encontrado una respuesta satisfactoria pueden hacer que
olvidemos tales preguntas.

El pensamiento filosófico exige abandonar la actitud cotidiana que acepta lo dado sin revisarlo, para
asumir una actitud crítica que cuestione lo obvio (lo que se da por supuesto o se considera
evidente). La filosofía indaga reflexivamente los problemas, e intenta realizar esta búsqueda de
modo preciso y riguroso, fundado en argumentos racionales. Sin embargo, toda respuesta filosófica
es a su vez, susceptible de discusión y análisis, porque no hay soluciones únicas y definitivas a los
problemas filosóficos.

La búsqueda filosófica no queda limitada a cada uno, sino que se expresa en el marco de un diálogo
respetuoso con otros. En el diálogo nos reconocemos mutuamente y precisamos nuestros puntos de
vista a través del intercambio de ideas. El diálogo filosófico se inició hace más de veinticinco
siglos, y estamos invitados a participar en él a través de la reflexión crítica sobre las ideas de los
filósofos de todas las épocas.

Podemos ahora mencionar algunos rasgos propios del conocimiento filosófico:

Es un conocimiento crítico, porque duda, cuestiona y analiza todo lo que el sentido común
considera evidente u obvio; racional, porque se fundamenta mediante razones, es decir, se apoya
sobre argumentos y nunca sobre una autoridad (sea ésta una iglesia, un partido político, una
escuela filosófica, etc.); reflexivo, porque se vuelve sobre sí mismo (por ejemplo, considera la
cuestión misma de “qué es la Filosofía”), y radical, porque es una búsqueda reflexiva que no da
por concluida ninguna cuestión; la mirada crítica investiga no sólo aquello que se afirma, sino
también sus supuestos o fundamentos, lo que le sirve de base o apoyo (en este sentido, “radical” se
vincula con “raíz”).

Orígenes y comienzo del filosofar

Karl Jaspers

Pensar en qué es lo que llevó a los seres humanos a filosofar es buscar los orígenes. Desde este
punto de vista, “origen” no es igual a “comienzo del filosofar”. Cuando decimos “comienzo” nos
referimos al momento histórico en que los seres humanos comenzaron a filosofar, en el siglo VII
a.C. con el filósofo Tales de Mileto (reconocido como el primero del cual se tiene conocimiento por
sus reflexiones puramente racionales, sin referencias a cuestiones religiosas o mitológicas). En
cambio “origen” es la raíz o situación que nos mueve a filosofar. Este es el planteo que hace Karl
Jaspers en su libro “La filosofía”. En su libro Jaspers distingue tres orígenes o situaciones en los que
el hombre se encuentra y surgen preguntas, es decir, interrogantes filosóficos:

a) El asombro:
Es admirarse, sorprenderse, extrañarse frente a aquello que transcurre rutinariamente frente a
nosotros, transformando la mirada de las cosas de todos los días. Por ejemplo, nos preguntamos
sobre la realidad, cuál es su origen, cuál será su final, entre otras preguntas. Al hacernos estos
interrogantes estamos filosofando. Para los filósofos antiguos como Platón o Aristóteles, la filosofía
tenía su origen en la admiración, y requería de un tiempo de “contemplación” frente al mundo.
Podemos relacionar esta actitud con los niños en su primera infancia, al surgir el lenguaje, sus
preguntas remiten al origen del mundo.

b) La duda:
Al dudar se deja de afirmar o negar. En el cada día, debemos tomar decisiones que precisan que
afirmemos o neguemos rápidamente; pero, en algunos momentos, aquello que “creíamos” sin dudar,
esas creencias rotundas se transforman en una verdadera incógnita, dudamos frente a ellas y en este
caso nos encontramos en el segundo origen del que habla Jaspers. Dentro de la historia de la
filosofía, estos planteos relacionados con la duda nos remiten a problemas sobre la validez del
conocimiento que surgieron especialmente en la edad moderna con el filósofo francés René
Descartes en el siglo XVII. En la adolescencia, por ejemplo, es común que los jóvenes pongan en
duda las enseñanzas transmitidas en el seno de la familia o en e ámbito escolar, y todo aquello que
remita a aceptar una verdad por el principio de autoridad.

c) Las situaciones límite:


Durante las situaciones límite el sujeto se encuentra inmerso en posiciones que no puede evitar
como la muerte, el dolor, la ausencia, injusticias, etc. En estos casos, cada uno de nosotros tomamos
conciencia de nuestra “finitud”, de nuestras limitaciones. En estos momentos, los seres humanos
nos preguntamos por nuestra propia existencia que de ninguna manera trata el conocimiento
científico que justamente intenta ser de tipo “impersonal” u “objetivo”. En este caso, podríamos
relacionar estas situaciones con diferentes momentos de la vida en los cuales nos enfrentamos a la
pérdida de un ser querido, al abandono, la impotencia frente a las guerras donde pierden la vida
inocentes, o la conciencia que no somos eternos desde pequeños hasta la edad adulta. Estas
temáticas han sido tratadas especialmente por las filosofías “existenciales” que surgieron en el siglo
XX, con exponentes como el mismo Jaspers de origen alemán, Sartre o Heidegger, entre los más
conocidos.

Matthew Lipman

La filosofía surge del asombro


Otra mirada acerca del origen de la filosofía es la que propone el filósofo Matthew Lipman, quien
considera que la filosofía surge del asombro. “Los adultos hemos aprendido a aceptar las
incertidumbres que acompañan nuestra experiencia cotidiana, las tomamos como un hecho.
Muchos de nosotros ya no nos preguntamos por qué las cosas son como son. Hemos llegado a
aceptar partes de la vida como confusas y enigmáticas porque siempre han sido así.

Muchos adultos han dejado de asombrarse y preguntarse por qué sienten que no hay tiempo para
ello, o por qué han llegado a la conclusión de que no es productivo ni lucrativo dedicarse a
reflexionar sobre lo que no puede cambiarse. Muchos adultos no han tenido nunca la experiencia de
un asombrarse y un reflexionar que, de algún modo, influyera en sus vidas. Como resultado, estos
adultos han dejado de cuestionar y buscar los significados de su experiencia y, al final, se convierten
en ejemplos de aceptación pasiva que los niños aceptan como modelo de su propia conducta.

Así la prohibición de asombrarse y preguntarse se trasmite de generación en generación. En poco


tiempo, los niños que ahora están en la escuela llegarán a ser padres. Si de algún modo podemos
preservar su natural sentido del asombro, su apertura a la búsqueda de significados, su anhelo de
comprensión del porqué de las cosas, puede haber una esperanza de que esa generación no sirva a
sus propios hijos como modelo de aceptación acrítica.

“(…) Los niños miran sus uñas y se preguntan de dónde vinieron. ¿Cómo es posible
que algo así crezca en el cuerpo? Todo lo concerniente al cuerpo les parece fascinante.
Del mismo modo, un caracol les parece fascinante, o un charco (…) Sólo gradualmente
crecerá sobre su mente una costra o armadura y aceptarán como un hecho todas esas
cosas hasta que, de maravillarse de todo, pasarán a no maravillarse de nada.”

Lipman M. ; Sharp A. ; Oscanyan F. (1998) La filosofía en el aula. Madrid. Ediciones de la Torre.


(pág. 89 - 91).

Esta capacidad de asombro no es exclusiva de la niñez. De hecho, en ésta unidad la planteamos


como propuesta de trabajo, del mismo modo que SaintExupery, en su obra El Principito, nos
desafiaba a descubrir un elefante digerido por la boa, allí donde la mayoría solo llegaba a visualizar
un sombrero:

Los problemas de la filosofía y las disciplinas filosóficas


Cada uno de los orígenes que más arriba mencionábamos nos llevan a plantear diferentes problemas
o interrogantes filosóficos y la división en “ramas o disciplinas” filosóficas en el vasto campo del
filosofar.
Del “asombro” ante la realidad pueden surgir preguntas como: ¿Qué es lo que hay? ¿Qué es lo real
y qué es lo aparente? ¿Hay diferentes tipos de entes (cosas)? ¿Hay un ente que es el principio
fundamental de todo lo que existe? Este tipo de preguntas se relacionan con los problemas del ser, y
que son pensadas o reflexionadas por la disciplina filosófica llamada “metafísica u ontología”,
también pueden ser planteadas desde la “estética” (que se interroga sobre la belleza de las cosas,
relación entre el arte y la realidad, la inspiración del artista, entre otros problemas).

De la “duda” frente al conocimiento surgen algunas preguntas como estas: ¿Qué es el


conocimiento? ¿Hay diferentes tipos de conocimientos? ¿Existe una única verdad? Estos
interrogantes se agrupan en general en los problemas del conocimiento, y la rama o disciplina
filosófica llamada “gnoseología” o teoría del conocimiento, así como aquellos que se relacionan con
un tipo de conocimiento en particular que es el científico, dentro de la disciplina conocida como
“epistemología” o filosofía de la ciencia. La epistemología se ocupa de preguntas tales como
¿Existe la objetividad científica? ¿Hay un único método en las ciencias? ¿Cuál es el
correcto?, y otras.

El tercer origen, “las situaciones límites”, presenta estas cuestiones, entre otras: ¿Es el hombre un
producto más de la evolución del reino animal? ¿Cuál es la diferencia entre el hombre y los demás
animales? ¿En qué consiste ser “humano”? ¿El “humano” tiene una esencia única y definida o no?
¿Posee alma? ¿Es un animal consiente? Estas preguntas son tratadas por la “antropología
filosófica”. Derivadas de estas preguntas también pueden surgir otras relacionadas con los actos
humanos, como, por ejemplo: ¿Qué es el bien? ¿Qué es la felicidad? ¿Qué es el deber? ¿Cuál es el
principio en que se fundan las normas morales de una sociedad? Estas preguntas se relacionan con
el problema ético.

La división en ramas o disciplinas filosóficas del vasto campo filosófico no implica que es un límite
estricto, por el contrario, estas temáticas se interrelacionan entre sí y muchas veces, ciertas
problemáticas terminan derivando en otras. Aclaración: existen muchas otras disciplinas filosóficas
como por ejemplo la filosofía política, la filosofía de la historia, la filosofía de la educación, la
lógica. Las preguntas filosóficas surgen cuando los seres humanos se interrogan por el sentido o el
fundamento de cualquier cosa de que se trate. Aquello que diferencia a una pregunta filosófica de
otra que no lo es, es su carácter de universalidad (cualquier persona, en cualquier tiempo y en
cualquier lugar del mundo puede hacerse estas preguntas).

ACTIVIDAD:

Completar los espacios con los conceptos correctos según la filosofía de Jaspers: duda – situaciones
límite - comienzo – asombro

“Comienzo es diferente a los orígenes del filosofar. Cuando Jaspers habla de


……………………………….se
comienzo refiere al inicio histórico del filosofar. El primer filósofo fue
Tales de Mileto. En cambio, los orígenes son las situaciones en las cuales los seres humanos se
hacen preguntas filosóficas. El origen que se refiere al estado de contemplación o de admiración,
que se inicia a edades muy tempranas en el sujeto humano se denomina
……………………………….,
asombro en cambio aquel que se presenta cuando este sujeto está frente al
situaciones limites
dolor, la ausencia, la injusticia, se llama ……………………………………………, por último, el
origen que se vincula con el dejar de afirmar o negar, transformando en incógnita aquello que era
una creencia rotunda Jaspers lo llama…………………………………………
duda .”

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