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Filosofia Andina

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FILOSOFIA

ANDINA
Sabiduría Indígena para un mundo nuevo
Josef fstarmann

>ISEAT|
Wb«>i S<4< >
C LM
liwntMc»AnAn» Jr
Filosofía ati&na
Sabiduría indígena
para unmundouivo o

— Segundaedición —
(Reimprssónn)

Josef Estrrmann

OlSEATT
Instttuto Superior
Ecuménico AndinodeTeología
E79t ESTERMANNJosf
Filosofía andina: Sabiduría indígena {^^ra nn mundo nrovo Josef Estermann
2 dda. ed- - La Pzzi IStAT, 2006.

414 p.; ilus. grife. (“Teología y Filosofía Andinas”, 1)

ISBN. 978-99905-878-0-7 • -

FILOSOFÍA / COSMOVISIÓN ANDfAÁ / ANTROPOLCAÍÉ / CACA S REGION


ANDINA / IN/SERCUJ/nR/AIJDAD F FILSOOAA /^/^NOAEA.^IANAA

CDD. 199.80

FILOSOFÍA ANCHA Sabiduría indígeno paaa om mnodo noovo

JotffEnni^t^n'

Segunda edición, myj-o de 006.0


Primera reimppeesinn, jnnOd de ^STVl
Segunda reimpre-estón, eeptiemboe de .OJOd

ColiaiCc "TcologíayFiíosofiF ilnSinas" AT 1

® Derecho, es^^rT^dos
Es propiedad meelecjual elvl autor

Editor: Instituto uufeoior Ecumécioo


Andino I-O Tuologla (IEO/Tt
C. Agustín Aspizuu Ñs 38 8 /.-. 242 07 36 0
Lv Pao - Bolivia
E-mail: tsdat@[Link]
[Link]

Depósito eega), 44-1946-09


ISB^-. 978-99905-878-0-7
Portada: Joaqunn Ceras.
Fotos ^0^0:0 Htydi Gaiara/HSA/T

Cuidado de edición: Josef Estermann ■


Impresión. Centra, GrftCaa s.r.l . /d-: 2490246 -
2495294
La Par - Bolivia
•Josef Estermann, de origen suizo, eonuna labran traneetorin en el miiodoandino, ti doctor en filosofía y Iceencíado
en toilogas. Eso irdScrígaUor yoccetede te. d Snijjtoto Superior Scumdncco /Oldiuqde duUog/a (¡SfATj en La Paz
- Bolivia.

Impreso en Boilvía
Printed in BBOVVÍ
A los pueblos aitcllHos
con mucho ccrririo
y gratitud
Prólogo

E l presente trabajo es el fruto de diez años de convn/encn con el runa y


J^Vú anOtno y de una reflexiSn cada ueu obit profunda acnrcr On le
riqunns filudEfirr urulrr ne led rultuted reOierd. Suy muy consciente de que
la cuestión de la ‘filosofía andina’ es altamente roerruvnrdiel, dubrn ruOu
ne lud medios ecedémicos. A pnssr On led muched OlficulteOnd qun
nvcont^é e lu lergu On mid rnfeuiuend, mn prrncn On dums impuneerie
rndrstrr nl peedemicetu On lud punblud ee^ud CUICU auténtiea filduofte .En
este nentido, el pdnvenre tinbajd es s nm muestra dm rm gratitud u ledas tes
peresnas que eneae^e du su pis pte vidr estu filosofo , tos jud eblos an&nos
V
ue han ¡sufrido tamo y sfunn uufrientfo aún u n el IS ^lo XXI.
Tnegu te ns^reenr On que esne tipo Oe fitodoCe (tr! cumu hry muched ne
nues^o plenera) -a uo vneqenttn C1 rechuao t^^^^ud^ de te fttoeofie
bdécémica occidental un de tes fHósofra u los fdosofoe en si mimno mundl
andio o. La fitosoCa i ntercctldral SS uoa nccesldaq global a comienzos del
tercer mllonio de la era cristiane. ¡Sóio móntente 010^^ didtQgde fer decir
l
pottivgortS pouendos evitnr concíteos u 'if^en'n^ entre etnias y culturas. El
presente trabajo es una pequeña contribución a ello.
Eeta mgunda ndicióe 11^ uu a amptisqión y ccrsoeciOv du te primera
ediu ir n de ínTu. r d ha lnetuido lu pe rup^cd^iv^ limara eos su aportet
iqeülrt ico y ^^^S^CSIóuico t y pe du sdtqeii S^VO en uo porlnt n te
qtbtlou^afiv . - _
Me qmeda o^adscer a rostes tes jsedsonaa qrtl hcu lucho ^aibto este
estudio. En primer lugar quiero mencionar a mi familia, mi esposa Colette y
mis hijos Sarah, Rafael y Christian, por te comprensión y el espacio que me
han brindado. Agradezco a Gloria Tamayo por 1a revisión del quechua y a
José Condori por tes correcciones del
espacio que me han brindado. Agradezco a Gloria Tamayo
por la revisión del quechua y a José Condori por las
correcciones del
8 FILOSOFÍA A

aimara. De igual maneraq expresar nú gratidid el equipo del


Instituto Superior Ecuménico Anadino ole Oeolorí( (ISEAT) en óo óao q uo
ha hecho yosbble lp publicaóiód de rota cdinión pmplioda y modificada.

Josef Esterma nn
c A CAPÍTULO 1

[Link]»4n
introducción

e las 100 millones «de ípersonag latinoamericanas que tienen que


vivir «con un dólar p&rrdtó, un! 8H'%V pertenece «a
ialtpoblalciánfaflí*- va 'y «mestiza; «en^Oter 'moreno 13? o ¿negro y «vive
en omp; o en grandes barriadas1 o villas urbanos.- Muchas y muchos que
sufren de hambre y viven en la miseria, 'tienen com© lengua materna el
nahua, aimaral «o ¿quechua. La ‘“atnioidad” ¿de Ha ¿pobreza no sólo es
un hecho evidente? áüoqueademá^fljuna tendenctaque ya «había señas
«ado eld'mism® ¡Carlos ¿M<arxM“Las 'idéasete doSedOmidadores
dsonlíD ideas ÜOmindflt®s”<inLO’ qUe
<oeürfióuihaCd)a<500OQno8o$o®n<l conttneh» americano,, se perpetúa
hoy día mediante la hegemonía económica y cultural de Occidente, , a
través de la '‘globalización* egcowómtea neoliberal e informática?
sustentadaly fofoentada da parte-por JafilasofÉa poStnrodem®?
En este proceso -—que «es de una magnitud y ‘necesidad' (en el
sentido de un determinismo-- histórico)) much® mayor que la misma
Conquista— las concepciones no-occitentalfess del universo y del ser
humano, no tienen, ‘valor de mercado? para poder competir con el
paradigma dominante (que a la vez es el paradigma de dominación)
occidental. A lo mejor, son consideradas ‘ideas exóticas' con un valor
estético para la indifeencia conceptual «y [Link]<dy de la
mujer postmodemoa. La concepción! totalizadora! dtetegiofrnUizacián

13 Según los lingüistas, la dicción “simara” (con una I) debe ser la forma española,
para indicar tanto el idioma como el pueblo y la cultura (“el idioma. aimara"; “la
cultura aimara”; “el pueblo aimara”). La dicción “aymara” (con una Y7es la forma
del idioma aymara (por ejemplo: “aymar parltati?” que significa “¿hablas aimaraD y
concuerda con el origen etimológico de la palabra. “Aymara” es la composición y
contracción de “aya mara aru” que quiere decir: “el idioma de años leíanos". Bn
1 Según los lingüistas, la dicción “aimara” (con una I) debe ser la forma española, para
indicar tanto el idioma como el pueblo y la cultura (“el idioma, aimara”; "I* cultura
aimara”; “el pueblo aimara”). La dicción “aymara" (con una Y7es la forma del
idioma aymara (por ejemplo: “aymar parltati?” que significa “¿hablas aimara?")
y concuerda con el origen etimológico de la palabra. “Aymara” es la composición y
contracción de “aya mara aru” que quiere decir, “el idioma de años lejanos", En este
trabajo, escribo “aimara” siempre y cuando es una expresión del idioma 61* pañol, y
“aymara” siempre y cuando se refiere a una expresión del idioma aimara.
10 FILOSOFÍA ANDINA

económica y cultural es la punta .del iceberg de la modernidad y


postmodernidad occidentales que una vez más demuestra su aspiración
supercultura l.y 't^t^litai^ia’ (en sentido hegeliano) 2. Este afán upivessallsta
y totalitario se pacde realiaer sólo a oocdíriOn de negva al ‘otro’ y a lo ‘ot
ra’ en ait aitcridad. Una de lou fosnrrr académ icas más ^vicileo ida
neoaciOn co nsivte au el aorocentrivmo c axsai^i^eUlismo te te mísmoo
ccitertoa de negación y exclusión.
Lr negación del '^l:mo’ dea los varones y mujeres nafivos de Atya Yala
en e l sig! o XVI, de la Vii^^ilfzz^cnSn' do los paietoos ^ri^u^il^2lpuofs
pin-hispénievc q le los dereohos civilee y portions de ios pobladoras
auiócionos i hey o caí^- se via ne O;^os^^^^nt^o a o la ceyo ció n de su aalo-
dete^'ninadon ecooomísa y aultdral. 'Uno de loe últimos ‘’estio- ntss te
resíctepola* noaonlnlista, desates Po hcbco concedido (como on ua ecto de
nPncdcsídad) la hum-amclad, la culíusalldad y 1c polilicidad Oel ‘narivo-
americano’ o' do lo ‘nation-americona', es lo nacativc ncadémieo
da*n^aonc^^<^r On exiatencin de one auténoiua fiOo- sofíc nto<x?cidentaO
A pesor ee que n’ (nerufliberalismo y la ‘telor^nr de eostmoderna’ aniauden
la oca ir^^ki^n mitiea, ^aíeí^c^s^ y cuituseS de loe poeMos la /asiorica
sío embaído 5^^
alsi^^nVo tora l^c^j^a^eira^^lidac^’ «ÜTPUÍSP'PU te fíJocoOa ocótentai
como efanise ps^d^^rn^ OO^ rnereoo este título.
Lo ouetensión del presente libro no es ’indigenista’ en un sentido
purista - n l ‘exclusivista’ referente o la tradición occideniai que muchor
méritos-, ae arata más Hec da der von y expi-yoían s las s Sos qan O íaran
acallodso/os por eí suiOo Connfador de las noioc^pciones e ICaas Importcas
s e Impuestas a la fuaraa a los POSÓIOS odginarios de Atya IWx. tea
cIQC^a'cnc‘lfln de ‘a ‘Lteso’a antera ’ corno el peosamion- íe radon cí
implícke te! sec tomeno n ?e la mujer autócaonan de sise derto región tel
ccmlnentn ameneacn, or, a msnera de un deter Hstóteo, ^1 gente te ‘a
o
^^^fuslOn’ de ’e propio, maltratado, negado e supuestamonte-exiínguCdo.
.
A oa vev, es una psoiasid cooisd oa siiuaciyo éscaocdiopa te IOS pueblor
andrnos que sufren tes nposénuenctas de uoa ^otehvadte a rnadias, en te
condíeión O e vueltasr a e on mecateo deounfrenadk c de

El teo^aia (p^udoóte^rooo te u filsoiofto -neoUberal (FukuyanN, Noaa k) no co


sosua’ sino ‘ue ote-tene aena famíHaodad ^f^r^ti ci¿^[Link]^lt^aiiiiC ‘to'itásd’ del AslPpias
A lar0aueo te h ffloaofo cíe Hegetes repttsp1nsp(d por la ‘tytandao ’ ÍÍC^1 mcrriado y de
te cshura oooi•e5fmbdlvnlP. Asntats ^sturas sea casiíUtóp ibaill ama- niaru^e y
pteéOiépuPlaelU•esupiP^uJturajes.
INTRODUCCIÓN 11

un imperialismo cultural sin precedentes. L mujer campesina quechua-


hablante < o°r ^jmei^lo, soporta la dircriminación p mínq^ii^ialic nK:iód pe
manera ariqie: seacual, cocial n cujiriralmnntq. Un embargo < ella es la
portador de nea milneaei<Í rieu^ea sepinnolal incomseien in y subrrriá- nea
que rUa mismo ignora. ESÍC descpnna^oiento ee aerte dee ^eoceso continuo
de aiiennoión y de la ''obsesión’ por el paradigma ajeno 14 15 16 17 18 19
Para osder aoroximrrse rl fennmend -y rema de la ‘filnsofía andhra’, ec
propieo romper eo n el cneocenmcmn y occidenialísrco (u
ncidnnnloennnsísmon [Link] en Ir misma dnlinición y Irliiecicai 6e de
lo -que so considera ‘pcosamionto filornfico’ o ‘filosoya’ y sucas.
Parcialmnntei mrnb^n lc ppct^ne^den^iiec^ pone ea ida Ce laido el crsactes
ideorógíco y etnocéntoun dei Sueto-disourfcO filocl^CK'o rpo,id< naiieta ee
Oeeidente. pm embarnei me paeecp que p Ocecmodemo, no el fondo, no rn
una naqtuca epioremciCgicn con ir íOppinión fiinsoSiea dp^Onanm f sino sit
^pncei-n más inU^lleen^^, una ApfoebungPn rederida nolnncla. A pincn de
cu tenune1ó a una eon- cepciOd que S nplodc todo y totaliza dora pcl muele
C'i<mi<pOe^ce, la icos^^^d^i^nd^^^ ec nnte todo me coarlenie occlded<oi
POÓ su acraicamlcnto en una celtura determinada/ Por lo tanto, no ofrece el

14 •' Uso en ctsfL opouimiyUd. tosiéramos qire ya t inónó AÓO cierto Wirkungsg^cfachto
(htetorie efínca) en Am ¿toacon ceptotfecernneh-mnhdóoo) de I e ic-
naotác’ no soto juega un jjapel rraacendental en la THoofía “ry la Ubcradón i sno
quecoompañneI onnooeo de UP emnncipadon filocofina1olióoqnle1íceas:l tonto cus
CIÍC^Í<^^. Ó^^CÓ mencionarnos trabotes deAugosto SatajneBohdy eqcrcn hareuso to1
t^mino'.inautentkndacr nc cuñoeeisrennialista) y de Enriqou Dussel. Véase:
Detazan Bondy, Augusto (1968). ¿Existe una filose/íc ^nuestra América? México.
nf
r^í^s^^i, EnriqueG'B10 Fiíosojia °n la^.d-ahion.0^^.
El concepto dn la ‘obsesión’ es o nonato de Lés inaslLS^ñas, Emman to (1978;
15e87). Ete exro modcc ¿pe P rc¿^ q
e <a oanneio. e
e
Hcya fen fradnnIOl
16S atamanes. fen er^no . ’^ss.J,
1-
ucndo ncju en rrotldoopuec^ E! yocoecir
y

17den1 ¡d^cusn1 o ^bseyrnoa0 a la o’cr y al olfnadne<oó Acornó un embrión, respUnto


de -ana ewrtacito, ^aepa’ <n mác íntimoto ta perer<nalid'qdfemeniee.
18 e in mnrlósponnct^sn grap ntorieo de <e fiíocofíe poscnaotont ato hoto enaOionado
(S< parar^me rrdona’teta monnóuitural UO Occidnótnlóiaó,l0n emtogc, qicc eo lyoue O
superar el oco’tontóicuorrismo oo ouc “lrutccmtenios ay [Link] pOE‘cionr^f Ormeson
uoructerizclu ^nstmca^^ns. dad oomo la “mutación culooral to capita 111 mo rntae
reomAte” 1Jamesonj prad rin (1086). “Ideo < ogische Positionen in dcr
a
qfnrlodeanie<nuo-aóeboóc”. En: ns<^Pcrod^rsorAn7er^íl 18-2PC
19' Véase:
F<rroetiBetunnésrrr , Ra\j 1 (1994r. FUesofa IntercuHuraí México; especialmente
9-id. ’
TS mbtér: EIO enorohn, prsefbrdOt^r ■ ‘'Hada una filosofía deletcuchin Peripectn
vae de desarropo pare el pens amiento i ntercuhuddl desde brredtelén
aurones’*. En: Concordia Reibe Monographien. vol. 19. Aachen. 119-149;
Hptdélmente 137-143.
enfoque' más adecuado e idóneo'para'poder abordar la problemática de lu
filosofía andina t ., • .
Opto 'aquí por un enfoque'inteecultuuil . Lu filosofía intdfeulturul,
untes be ser na a crrrncníe especeftce com contenió as eeterrainadoSs us un)
mauera de ver, una ectitbd de compromiso, un cierto hábito intelectual que
esto d^drense en oo dos los' esfuerzos fílerS)firbs. 5"Ós, ' ante-todo, una
‘filosofía de la interculUiralicüid’) es c^^cir: una reflexión acerca de las
nondiniones f tos iímitse de un diftogo fo ‘pnlílogoO antee diesreetes
culturau: leí berrhdera lntescultur■pliPad (y filosofía intereulturul) reehasu
tanto los pi^et^nsiones supra- y superculturoles, eomo también todo tipo de
•^oo^ltur^r^libno (rbíeoo o Cbmufiado) e otnocenrri)é: b del pedsamiento
fílosófico. Poo otro dado, S^HOo^e roontra lo pbstIPlonerdidudO lo soprlostr
ibeonmttruurabllídad total entot ¡as ce duras fe la ^t^^ En éstas, En odas
palmarun: afirma un
ertnbsn de bOi■rrdbnrorabiíidad antee eul^rae e ef carae^^r altamente ático
del nlelodo f ftldsofío andinm mísmu es en 1^-
muno mulricuStural y refle‘a uns serie cíe ‘puenrcr' interculturales.
Un aspeeto inre^dltdldal ye n^^e eb mi penoita. Mi' concep- cfon
fífosóflca rial mondo endino os un punto de nista ‘oxógnno- un^^’enb*, P 'O
SOZ dbsde friera y de^r^n^ci Cd^Yor■n^ut^ouO. Yo no roo ebefíno de
prouéddncta, y por fo tamo nuoca prodo (oí fo tenelo) C^O sujnfo de eóte
pensamfento fiforofico, sfoo a Io mejor su intérprete (Hermes. y poporoz. Sin
emtargo, per hrrber vínido (y re. te0- vNíando) an 1 a condicióo ne ‘oiee’ por
añou en el ae nn de fa aukura mdfoa fo lneIpr s^chco las lntlforas andinas),
rordbjép jpai’cúdmnóte ef punto de viste ‘e ndógeno’ de esta filosofía.
Esta doble cvo&cfoo fe ‘afírerniatfeosrv’, fe ausv- y h^^^r^imán ren
sin embaoro, no refleja un sineretiemé o mestisoje eulturolí ni [Link] uno
^[Link]ón ( sdpai•acípn esmeros. Es la conbicipn .ráetied e viveneiol de la
diatéctíca fructífera ÓT1 inftteque aún es una ‘utopa’ (uo Mov-ldgnr’’). Por
eso , no n e nú afó n d o ‘henear o pusiu lur eo fouriftao aodinti‘ a h oez
nostáfgíco d cnsinratienre( sinn máo bien
INTRODUCCIÓN 13

una apreciación Tnnorenooiógiaa’ de une realidad úuec^ucible - esquemas


preconcbbdOosL Lf fiiosofia andina es ente todo la epifanía sapiencial de la
‘otra’ y del ‘otro’ en su condidó/ de /obre, ^íóegúia - da/o, alienada/o,
eespo]'ad//o y odadada/p, /eae desde la ‘eloaifi de su riqueza humana
uulturay y fiis^ofiaa.20

20 Uso cnnscientemcnte iarenninoiggía religioea ujue évivinaremeiaó pa ra describir la


asimetría e graidecucc^ig/i nnfre lo 'mismo' ()o/ y el 'otmf o la ‘oira' faiaeridaf):
“Epifanía" y “gloria”. HLvinaa, /mnmolgei /11956; /9Kr>. Totalidade
Jnfirtito¡ Ensayo sobre la Exterioridad. La Haya (en francés; f Saiamanca ten
t^p^f^a^ñiol2 225-299; Idem (1978; 1987). De otro modo que ser, o más allá de ¡e
esencia. La Haya (en francés); Salamanca (en espaitol) . 200ss.) .
INTRODUCCIÓN 15
CAPÍTULO 2

¿Cosmovisión, mito, pensamiento o


filosofía?

2.1. Introducción

En el marco de la reivindicación, por los movimientos autóctonos de mu


ellos pueblos y miau, de su propia de'vivir y de conc© ble
el rnuedo, se uiantea también la cueubión de la existencia de fllo*0> fías
n^jgionales; ‘contextúales’ n inclusives de? r SU
legitimidad. Eu bare a la 'conciencia -cte la alienaaiUn cultural u n fl* ca y
América Ietínu bAsta tienu una hisroris muy di^rii^t^l y la CCt^C^il^H
autoestima autócteua, eu lcr últimor dereuier 'hau subido distintas
‘filosofías’ no-ocddentales.
Des ejemplos elocueuter rcu la famera obra Laphilosophie batuoue [L
Cflo^eCa bautú] (1945) del t>elga [Link] Tmnipelr21 22 y
la
oubllcaclóu filosofa náhuatl:■_ Estudiada en sus fuentes (1956) del
mexicaue Miagd Leoe-Portitial. En d tnrnrauric de . ios úkirnos cler cuente
aaos, esler pi oneror hrnulSO eet^uudade por un gran numere do estudios o
inuoctigecionos (no .sí^m^p^rc muy serios) sobte ‘filosofías autóctonas',
ante toyo procedentes do hr etmar de 23 24er ceutíueuier de Áfricc y Arnera
ILatoít En eu último maso, eetr esfirerfu ha sida especulado y favo rectáo
por ol spog1míento de una filosofía latínoarnerlca- ist1 asténtrco,■tanto tin
lodole tlbyplcioniala como incullOfa(25 1

1 Véase nota 9 de este capítulo.


21 Véase nota 9 de este capítulo.
22 Tempels, Placide (1959). Bantu Philosophy. París 1959. El libro fue publicado por
23primera vez en francés en 1945. Véase: Tshiamalenga, Ntumba (1979). "Dlt
24Philosophic in der aktuellen Situation Afrikas”. En.- Zeitschrift fürphilosophised
Forscbung vol. 33-3-428-443. •
25•' León-Portilla, Miguel (1956). La filosofía náhuatl: Estudiada en sus fuentes. México,
La elaboración de una filosofía latinoamericana auténtica —es decir: no como
2 Tempels, Placide (1959). Bantu Philosophy. París 1959. El libro fue publicado por
primera vez en francés en 1945. Véase: Tshiamalenga, Ntumba 0979). "Dlt
Philosophie in der aktuellen Situation Afrikas". En: Zeitschrift fü rphilosophise!)*
Forschung vol. 33-3- 428-443.
■' León-Portilla, Miguel 0956). La filosofía náhuatl: Estudiada en sus fuentes. México,
1 La elaboración de una filosofía latinoamericana auténtica —es decir: no como simple
‘eco' de la tradición europea— empezó con el argentino Juan Bautista Alberdi (1810-
1884) quien acuñó en 1842 por primera vez el término "filosofía
18 [Link] ANDINA

Entonces, la cuestión de ‘filosofías no-occidentales' en América Lattna


ya no es un simple asunto ccadéncico, sino tinne que -ver non el proceso lie
■libeóccesc n con ie reicnrc^icadn de to propio, deo- Unes de una l^isto^^
de ‘colnrcuación cultura? de pi^^ticaiu^^nui nt-O- Cientos anno. To 1
comee io c xprein Onno-e Darse- en Isi Introducción F su Filosofía de la
Lidrrac /en qua oa-e scr cita do en enten so; “Contra tc ontologra -iCc isa
del tenOs- desde Heget hasie Utercoce c cor nombra- lo máo OúciPo Oe
Europa, ce levente ona filosofía de te libcracióe Oe te pariSena, de IOT
ocrim-dos,. b combrc que Oe les del sas no Oc pubido iluroioes. Des-e
^1S^C^SCÍÍÍ la ncda, el otrn, O- oxieriorided, oi misterio de to C^IÍ^^^CO^O,
porh-C npestro [Link] entonces, una ‘filosofía bárbara*.”26 27 28 29
Toda- estos rnrr^tes prerenden ^-t^^C^c^n^i' proOiodamente b s°r
meter a la ‘socpechó ideo lógian’ la conceociOn occrOentai de quc fc
filoroOa Ouura ei privilogio (OOCÍUSÍVO del Mcditerráneo.
L reacción de la fHosefía ccsdbmica ectebleoida en Occíhente n ets las
men tes ‘europateaOas1 de la pfiretCa o o Se deje de espetar .La 05^1^11-
má- común y oearenoantoso mc-oc ratls— —despuor de los dicedScios de
He el y Lévy-Bnih—— coesisre en el Ors-lnda (monocultura!) enríe lo ue e
es ‘oiosofía* y lo dtie es ‘pafa-fnosnfía30,

26latilcocmerir'ana''. Peco sccihn o partir de -s. scocnba mitad dd sic-cpascdo, co-


mienzo c plssmsrse eeia j^i^or^rao^í- en -tur eort-rrcrdiseoIcy, norosomplemeyty-
tias: La ‘filosofle de tc óneración’eon Marlátenut, Sahiur Bonde, Duseel y Cenjui,
por it e lndo,y “f ‘Ciiosofiu tda:uOeoccíe’ cou Oea,Kuscln Scnnnone, Miró Quesada
y Rcie, ocr oiro lado.
1
Desss!, Enrique (1977; 1980). Filosofía be ior HUsurcioic. Mcxito; hogotá. 26
p.i.e.7.2]. *
27 El veredlaio legelicno sobre Sooerics: "Was bO jetar yiaehtee en^ígnyt, ct nos der
28Widerhallder Atoc jOctc uod dec Apsdnjck fíumhoc lVmdigkeiti.o -Lo hue auul
29sucededaetao1 momeeto, eseolo el eco aclMuedo Viejo y 1a exprosion iu unn
vitalidad foránea...] (Hegel, Georg Wilhelm Friedrich (1837; 1970). “Vorlesungen
über die Philosophie der Geschichte”. En: Werúe in zwanzig Bánden. Tomo 12.
Francfort/M. 114; (1999). Lecciones sobre la Filosofía de la Historia Universal. Ma-
drid: Alianza].
30Lévy-Bruhl (1857-1939) considera el pensamiento americano no-europeizado
como ‘primitivo’ [Lévy-Bruhl, Lucien (192:2; 1945). La mentalitéprimitive. París;
La mentalidad primitiva. Buenos Ares: Lautaro. Idem (1927; 1986). L'ámeprimitive.
París-, Ed. Félix Acan; El alma primitiva. Buenos Ares: Planeta-Agostini].
über die Philosophie der Geschichte”. En: Werke in zwanzig Banden. Tomo 12.
Francfort/M. 114; (1999). Lecciones sobre la Filosofía de la Historia Universal.
Madrid: Alianza].
Lévy-Bruhl (1857-1939) considera el pensamiento americano no-europeizado como
‘primitivo' [Lévy-Bruhl, Lucien (1922; 1945). La mentalitéprimitive. París; La
mentalidad primitiva. Buenos Aires: Lautaro. Idem (1927; 1986). L'ameprimitive.
París-. Ed. Félix Alean; El alma primitiva. Buenos Aires: Planeta-Agostini].
7 En alusión a la ‘para-psicología' (hipnosis, telequinesia, telepatía, precognición, etc.)
que siempre lucha para ser admitida en el canon académico de las ciencias. El prefijo
‘para' indica la heterodoxia frente a una ortodoxia científica y académica establecida.
Cabe mencionar que en la historiaban sido las posturas 'heterodoxas' que han
contribuido a revoluciones paradigmáticas en las ciencias.
¿COSMOVISIÓN. MITO, PENSAMIENTO O FILOSOFÍA? 19

es decir: ‘etno-filosofía’, ‘pensamiento’, ‘cosmovisión’, ‘pensamiento


mítico’ o simplemente ‘seudo-filosofía’. David Sobrevilla llega con toda
claridad al punto, preguntándose (tratando del libro de Miguel León-
Portilla) “si se puede emplear la noción de filosofía para formas de
pensamiento no-occidentales”31. Hay un supuesto implícito en esta pre-
gunta: ‘Filosofía’ es un fenómeno surgido en las costas mediterráneas de
habla griego en el siglo VII a.C., y, por lo tanto, cada expresión ‘filosófica’
no-occidental tiene que demostrar su ‘filosoficidad’ a la medida del
arquetipo griego-occidental.
Los veredictos de Hegel y Heidegger de que la ‘filosofía’ fuera
eminentemente ‘griega’, podrían ser dirigidos —en contra de sus in-
tenciones— contra la misrna pretensión universalista de sus propias
filosofías. No solamente León-Portilla tenía que soportar, como un ‘niño
malcriado’, las amonestaciones de los ‘papas’ académicos y guardianes de
la pureza filosófica, sino también Tempels fue excomulgado por el
veredicto procedente de la pluma de un filósofo africano ‘europeizado’: “De
hecho, se trata de una obra etnológica con pretensiones filosóficas, o más
simple, si puedo acuñar la palabra, de una obra de ‘etno-filosofía’.”32
Parece que los y las representantes filosóficos/as de América Latina y
África sean más ‘papistas’ que el Papa y que hayan interiorizado como
aprendices ejemplares la concepción monocultural europea de ‘filosofía’ de
tal manera que ni se dan cuenta de su profunda alienación e inautentícidad
cultural. Salazar Bondy manifestó ya en 1978 que la filosofía realmente
existente en América Latina, “por imitativa ha sido hasta hoy día, a través
de sus diversas etapas, una conciencia enajenada y enajenante, que le ha
dado al ser humano de nuestras comunidades nacionales una imagen
superficial del mundo y de la vida”.33

31 Sobrevilla, David (1992). “¿Pensamiento filosófico o pensamiento mítico pre-


colombino?: La cosmovisión náhuatl y el surgimiento de la filosofía". En: Bws-
quedas de la filosofía en el mundo de hoy. Cusco: Bartolomé de las Casas. 163- 208;
163-
32 Hountondji, Paulin (1983). African Philosophy: Myth and reality. Londres. 34. En
33el original: “In fact, it is an ethnological work with philosophical pretensions, or
# Sobrevilla, David 0992). “¿Pensamiento filosófico o pensamiento mítico
precolombino?: La cosmovisión náhuatl y el surgimiento de la filosofía". En:
Búsquedas de la filosofía en el mundo de hoy. Cusco: Bartolomé de las Casas. 163-
208; 163.
9 Hountondji, Paulin C1983). African Philosophy: Myth and reality. Londres. 34. En el
original: “In fact, it is an ethnological work with philosophical pretensions, or more
simply, if 1 way coin the word, a work of ‘ethnophilosophy1".
10 Salazar Bondy, Augusto (1978). “Sentido y Problema del Pensamiento Filosófico
Hispanoamericano”. En: Cuadernos de Cultura Latinoamericana. N° 12. México. 21-
30; 21.
20 FILOSOFÍA ANDINA

Antes de presenta r y analiza r los i^^sgos principales de la fía


^r^tdina', hue que disentir cal oaces aSgcner concepcínnes fondeo mentales
sobro lo oiga es TnosoOa’. En primer lugar, mencionaré la concepción
(moderna) clásica domíname de Occidente-, en segundo lugar la definiciOn
postmoderna Ctambién dc procnCcncia occidental); y en tercer tugat Oa
aoberpciod ierbrcutroral.

2.2. Filosofea’ en la concepción occidental dominante

Lo historia de la óloaofla onbldenraU non presenta un sinnúmero de


Sefinieignes de lo que e s ‘fi losofía’; prá csicamentm exOtnn laetys dett-
nícionea romo Olócofos g SilysoCan. En este snntiio, ana prOemne O^ btar
de da' cyncepción oceCinn^^t de la ‘Siocofía', yino de distintas
bnnbepblnnes, en plpuat.
El significado de le ‘SilgscSía’ nc siempre ha sido hqusl de “butr con
Prs priuneius unusae n veedaderob ^cfna^^ii^^ de los qee se punUbn
deducíf les se zoncy hu'todh aqunil o yue unn es acpnc de roncee;*
(Desyarfen)", q eo eiemprn oe suponca qnc ia fílotoea sucra “tos pegs
ecr^it^i^lns cristai izu^ns de una época' CHegeD 1! Ernre ‘as descries oloncs
clternetivas puedo menciooor —a manera de epentplos— Jas sigutentesi
“Mcdctactóo sobre la muerte” rPtatódri “un sane de la vida” (Sénecaf;
“cultivo del espíritu” (CieerUn); “intcgitc t la rnligiua’’ (Pieg della
Mirando-a); de la sapiencia de Dios” (San Agustín); “tmcr
de lcs mitcs” (AriftUtntes).13
Uno blerto postusa Clfosódica y sutura. 1 nns haei eeeer quo la vetn
nf.d eoO re OÍ filosSSSC oe ó)eniSisrta en rus orígenes (in origmeveritor),
tan to <0ol ncrminG ’‘fitnsofia” -etimnlooicom eco), domo do’ anínum fn-
CCmano fc la filorcbía (gecéticamanlen HC defoncáón e tímológíca 34 35

34 ” “Chercher les premiéres causes et vrais Principes dont on puisse déduire les raisons
de tour ce qu'on est capable de savoir" (Descartes, René (1644; 1995). Principia
Pbilosopbiae (Praefatium). Madrid: Alianza. IX.51.
35 "Philosophic 1st ihre Zeit in Gedanken gefasst” [Hegel, G.W.F. (1831; 1966),
Voriesungen über Philosophic der Religion I. Ed. por G. Lasson. Hamburgo. 16-27).
iJ
*Ars vitae" (Séneca); “Cultura animi" (Cicerón); “Philosophia incoatio est religionis"
(Pico della Mirándola); “Amator sapientiae Dei" (San Agustín. De Civitaie Dei.
I ' “Chercher les premieres causes et vrais Principes dont on puisse déduire les raisons
de tout ce qu'on est capable de savoir" [Descartes, René (1644; 1995). Principia
Philosopbiae (Praefatium). Madrid; Alianza. IX.51.
II “Philosophie ¡st ihre Zeit in Gedanken gefasst" [Hegel, G.W.F. (1831; 1966),
Vorlesungen iiber Philosophie der Religion I. Ed. por G. Lasson. Hamburgo. 16-27).
1J “Ars vitae” (Séneca); “Cultura animi” (Cicerón); “Philosophia incoatio est religionis"
(Pico della Mirándola); “Amator sapientiae Dei" (San Agustín. De Civitate Dei.
VII.1 [PL 41.2251.
1,1 Evidentemente nos referimos a Heidegger y su exaltación de la filosofía presocrática
(ante todo de Parménides); pero también podemos mencionar a Nietzsche como
representante de esta concepción (purista).
¿CTFSÍOVISIÓN, MITO, PENSAMIENTO LO FILOSOFÍA? 21

revela dos aspectos que en la concepción moderna■ (postrenacentista) casi


desaparecieron totalmente: ‘fnosofia’ tiene que ver con ‘amor’ y ‘sabiduría’.
El primer aspecto enfatiza un a pasió n, un <:omp remiso, un s<^[Link] tionto
profondo, una conmoción existenciol, o hasta podríamos decir r ena fc (ae
nque nu cu se mido ''sá. g¡ Oso estrict o), Y el seaundo aspebto Csabiduba’)
subraee ol nexo necesoeio con le experiencia v hveneOal f¿jr/^0rrCo^, la
mac^isrt^^ p ernonal, lo riquazc expe río mental, la madifaciOn profonda c
incondicional.
Estas aeoneraaienes, funto oon O a separaaicn de hlosc^fía y> 'colo-
nia , de niono fía o eida prno tica a coosi ennos to lo , conea m o-erao,
pcsarco sin mayores psotostas el onehacer exise-elosófico l La fffoao- fía
acccdentc! medorna —en Crome esiricta— ya o o es ‘amor’ (sino ‘método’
y ‘ciencia’), ni ‘ sabiduría’ o cooooimiento sapiencial. Por otro íono hoy que
ndearu r qee ha rbmeoiord soto consideratío Lo iffduci clon al ásími “ anwr
a durra” {sapientias ame, pero e kon de
laa^o ia traducción igualrnent e válina ‘onneduría del amor’,” La ’ i IIOOU-
fíc’ qued ó octo nac s foneo uc ccerpo anémico yde sanlmadO‘ cotno *
ciencia estCsse’ (Huseerl), ‘análisis iingoísSAOl (Carnapy o éry Sta inora
‘hestona da la l)losnfía‘ (eo io í^lo^c^í^^ mic^^mn^^ cintemporánpa e uc so
ha convertido ep goen parte en ^IIOCOÍ-U rumiante”).
La definición genética (poa el construye uco nicotomio
ohtetóriso o entre mythos y logor.-sspuesttobente surgida coc
íos primeros rnUssre>s (Telen, nolabíma^ee^Q, ^^i^^ne^C es las riberas
menifosráFcaa. Ve olvidae-scprime bosblcimense d hocho quo ie fía
occedentae Sfe su [Link] es ASÍC, on IS peroerís dct
peeo grí ego5 y no cn et ceniro {(0^11’110 y euUorvt do la cfviiizecCCn
urcldorltoi me oquee tiempo ^A^^nas y Romcr. )e ^biduno’ mue rCn>ir
damee^^ tenra que coder el camso 1 legos áro sopboi Csa^osC ec convorlían
yie ‘filósofos', o e, molo eom^ eáminiccencta
lincüteüca en el íérmino “filosofía”.
La <Sll<lnonra’ se con'evOto entoneor, emcezando eco Platón, ee !
lnán36náía’ o ‘noofcjgía’’ s^tudio ¿13^0300 y 10201’1^:0 del iegory nous. Eí
amor peolor^ (eros y philia) irucicl se esfrial^a, o oon él come. orcreiao
pdrnoecl con los ^oblomas prácticos , políticos s existenc^cs.

36 15
“El filósofo no es sólo el amante del saber sino que es el mismo sapiente del am
Liieote es, en ^abef queo uesanbo di omcr sabe (cis^rea)quc eh amoc oa es ^sostón
SÍHO dáriion- qoc ef ne-noc no oennina neocs, e ■ negada fijo una vec para niempre”
fras&tar,mioc Qmc- °n ens^dqnerr^yi'toad/fcr dn lo buba. Me*
drid. 16o.
22 FILOSOFÍA ANDINA

La filosofía poco a poco dejaba de se r interpretación apasionada de la


experiencia e^v^e^ncial y se convertía en ‘teoría’ acerca del ser (onto-
log:ía), det conocer (^^jgi^t^eyohsí^íaíi y harta en in tarpre tación de la
lótsrpreí^clC^n (his(onogrffía),37
Para sojia da tos apuros ( poPoamos distinguir (como al)unos estudiases
sugieres) coire seo sonitdo amplio y un sentido o-triaio to lo que es
‘filosofo’. 1L C^l^^n^S^a en sentido amplio sería entonces todo el oofoorzo
humano para ontende e e t mundo , a través to la- grando- proruntas que la
hummídad ha formulado; y ooto do hoaho nompoto a todo- los puebo-s ero
todau lap épo)as. Alnomou auto-uo sneius Ha mao esto de o de Sflnsofía
“rocmonisio n” o simplmente eoonnoipiedro” UUÍ coinf lo lOfosofía’ en
eontido en Ceictn snoa una ssb- fonnn ^a^ecífica.
La definición (eeenainl) de ln ‘filosofo’ en sentido estriáis enfceizc j
us-amento io- ra-oo- quo la filosofía surgida en Occidonro de facto liono:
RaclooelidaU lógica; metodolooia sistemátics; acti tud anuf mitológicc; are
ntiflcidad; grafteidud; laUivtdnalidad del sujeto Cf-ldoo Cos y f^ty fas
hástórihancentu ioentifiqabies). Cu-nd por arto de mao S¡u, esta definición a
priori concuerda con el “tipo de pensamiento gue uuudiU en Grecia hacia P1
sigre r. el con lee nmeocráneos, y ^rpcés con Sócrates Ptetón, Aristóno^ y
las erctidas poutr(is- toté ticas’’ 38. Con co que quefoya °t^ía^^^do’ qu- te
p
filosofo* on sn ntido Grieto feera un priv lleg‘ O exdoeivo de Occideo te
e
quod uerc demonsfrondum).
Para refutar este sÜogismo teteu, hay que cuestionar ante troto la
(hstinción entre estos elos ‘sentidos’ ^e ‘filosofía’’ como una eistinci0n
méóénoitoaui (o ideologue en ja madirla d- su umrersaltoctonC tea cha u°r la
mism- filooafo untuidcnT(.ltToda te “maote Vesicatoria”

37 1 L
siustii^uaion ee ° pailón y «to ‘enod-oroo f ••fiioofdines ooc' v friakled cognoiciiiva
Uab^racdvo eir la teoría, uaodo tno somjuaraab ton te suutitce ton oe to dtontoacó
porto apoHneu a partir neShcnlttia; cuácate foramente por ^derícoNietzsche.
38 Sobrevilla, David (1992). “¿Pensamiento filosófico o pensamiento mítico preco-
lombino?: La cosmovisión náhuatl y el surgimiento de la filosofía". En: Búsquedas de
la filosofía en el mundo de hoy. Cusco: Bartolomé de las Casas. 163-208; 164.
'** Se trata en el fondo de un tipo muy sutil de petitio principii'. Lo que se quiere definir-
oemf 'fitotofiu) IIP preuypune ctmo terminus a quode la distinc 16O dr otros Up1 df
‘^nsentientos A^o es 'fflosoffr ms te medtoa en que corresponda ^paradigma
esrablecido oe Atonda' (oncidenm^Crda intento de definir la Til o- sofiu’
inoooeeitu(nimpnte Cdvide vna densm^i^^t0^ cultera. co noa deflnlctóo par- ticuteo y
cor tanto uu'ture^ente retel ine. iMgo parceído ouucre cuaodo nno rete gión o confesión
pretende definirse calificando a la otra o al otro como ‘secta’.
4.:—.i_„ ___ 4.» _..u i______4_ „,i_4.:— Ai—_ _:J_ _____ i
¿COSMOVJS1ÓN, MITO. PENSAMIENTO O FILOSOFÍA? 23

(Panikkar) del espíritu occidental procura establecer dicotomías y


contraposiciones ’universales'; entire lo ’puro’ e 'impuro', lo ‘espíritual’ y lo
‘material’, lo ’teotífico1 ’ lo \?^ra'^^isndfi^^p\ hs ‘teológkno' y lo f-forófíco’,
myt^y logos, teoría y práctica, ÍXCC y mundo, interior y exterior, etc. En el
fondo, tales dtetincíones ron el refleja dol prict^'lshinri tem'/ non dance, o
sea.- de la ’óg’ca yxchis'vs de Ocei’ente.
También la distinción entre ‘sentido amplio’ y ‘sentido estricto’ es una
forma c lf ente pcocedimiresto, sobae todo a 1 hacer coincida al Seatido
estricto’ coa tas cualktades de ‘s^^sdadf ‘au tenücidad’ y 'puru- an 1?9
¿^odeerof realmente r ens ar ’ue una fola culiuaa ( la ettci'eaul) lograra
acaparar y ct ropcur rrn foocn uxclusiva orc ftrd prnono un esetr- n^meni e
humcnn ec ms ay ta- ‘filusofía’ (y' ico sotaren o te eo ’featkkt amplio’)?
¿Arara el Zogosrs un paivUegio de una raze ’ de y na ctt’tura determinada,
con 1a consecuencia de que otras culturas (y razas) sólo llagoeo a tener-o en
la mudif a en que ‘imiieri y ‘cooieri tos resultar Oes U o su dedenac'did
ieoto un Oceidente?
Según oteo rsitosio ousdyéotriyd, oo América L-ina (pero tarnbiéc oo
Áfsiun y Aúna ( o o poode (a prieai) haber ex-scido una filosofía’ ha sta
p .oarnonto en que la fírorofía occídeatiat (que sb conalbe como ta única
‘esrricta’) ^ianro tincan en cries usadas ’Uarbares’ dei globo teau-quep. Poro
-umbirn i^ot^e^u^e oreguaturnoo si O drlinicaón 'es’ arista’ de tu OCosohn
es una descripciío rla>^^^ -a y t^deoha^rt dal ouoha- cor fllosóCiro
occidental.
La quo ha surgido con los primeros t^^^^<^i^^^cns n iva evoludon alo
u -o targo Oe la Uaitigüedad, ea gemir: la ‘filosofía griepa\ SO daerptr’ pj
con errase mínimo ‘os e^^dra^^ menoíoaadoii para ser ana ‘filosofía
eseriein’- Oíase sienta cn onpscrpiauto mOooroife (¿CUCO’ ton mitoc osa
Ptatóo en cus ^^r<tjturr; no s¡hmhtu co nrrbnos en otrckura (U-OU do
(OS y el poopto Sócrarrsf; ooo-
tiene un alto grcao de PoUtennu practica’’ es impruoaeOe por is IXSO-
UiratdoC populee gr^go; oo sloue oo método estabircido; nr es dot tstOo
n^^^^métic^a’ no se treac de ^^0^^ ’erofer neo oles’ y ‘acadOmin cro';
mantiene CÍO neoh vivo oon los probo-mrc prcctlóer do ho nida. Y pasando
r¿ -C ¿POOS medieval ta Olloofía tampoco re- non revela en ‘sentida
estricto’. ¿Obmo la filosofía (en ‘sentido estricto’) puede

w
Aunque lefm;^íru^l Kaat ha s’skt u' represeeran íu rnásriasta rado cJe’a -patona”
filohbñaa (que rofluja SU ]lreosmo felintoso(l ti^l(^íl^l^e^r^-a ‘a ;O oectó>ria occidental
está colmada de intentos de reducir la sabiduría a conceptos puros, ciencia estricta.
lógica binaria v principios inequívocos.
está colmada de intentos de reducir la sabiduría a conceptos
puros, ciencia estricta, lógica binaria y principios
inequívocos.
24 FILOSOFÍA ANDINA

ser una consolatio (Anicio Severino Boecio), un amor (San Agustín), una
anciüa (Santo Tomás de Aquí no) o ha sta la vera reliAio Quan Escoto
Eriúgena° ° -
La concepción occidental de la ‘filosofía’, que se yuxtapone al
pensLmíer^nc mftico, tes cosmovisiones y Weltrmschíiuur^^ieiz, parece
haber nacido recién en la época postrenacentista. 39 Se trata de una
oveoepción reduccionista y eocluyente, harta ol extremo que hoy dír le
misma Siíoscfre rr sus ‘batalles de ropliogoe’ está a punso dc perder se
sazón de see, eoo la exeopcióv be estudias nomo ciencia “eu- misnte” ss
propia Visieria (hisrorismo).40
’ Es primor iugar, ‘e b a ‘e^^nc^j^^do’ de lo tpologre o be la reli- eiCn,
mascando clsrrmrnte te linea dc seaarucíóc, y dejavdo tode vl_ 'cempy' de io
Oivtco c una Oireiplina no-filosóSi ca. Es avgunCo luger, re ha sepando de
OS cleneics naturales, preCíenmc tcelo el ensopo dc la uosmologiE. En
roocer lugr^ tombiSn tenía -oe ‘soltar’ Isu oiosoisu ermcnírtifcr oomv lc
nrifvlvgíao la rvoivlvníc y ir a^^rvnvlvníc. óe ccscip íc psri hauls ls lepics so
sopscó de sc mache ‘fílpspfís’ pscs sor ESC ciencte a^^ve^i rclavionadc c lae
materna úcas. p men^uc ye se rcedn ^edeemeete a te re^tóo o 0 a csetérica, c
huy díuo la noa- sología, genérica f citemérica v°enen seeieiplacacdy
paularinameote c te jgeoseofogte .
testóte la’ élios y te jppKtíca pcoionvos lomsnsipsrso' ’o te fipccs mrtererl
y
e lc prima hctentia qre ye ertc mcayrc ev relv rerrkc te Mimc, SÍÍIO la más
arémtea. El redu cCy^mv mePvioldgto10t^0»^ gteo (en v0 eenti do dy 1 ys
Zv/wt' pkñlosnph^ii h^ydo Itarfaec c esos s ’eotis que siempre pcoio^^ís ser
‘univer^T on osanio. e s p otye- po, p erc pos cos realieteci ss ha reta do
ocePUiOoamonte a s no ‘exlsion- cia vacuna’ de ‘rumiar’ lo que
generaciones anteriores han digerido.
El proceso incontenible de fragmentación del mundo, de 1a vida y de
la experiencia humana en la modernidad (y postmodernidad)

39 Este ‘olvido’ de la gran variedad de acepciones pre-renacentistas de la ‘filosofía’


40es un indicio del carácter ideológico de la concepción occidental moderna de la
‘filosofía*. La supresión (para hablar en términos psicoanalíticos) de pane de su
propia historia recién permite defender la idea de una pureza racionalista nunca
realmente alcanzada.
El proceso incontenible de fragmentación del mundo, de la vida y de la
experiencia humana en la modernidad (y postmodernidad)

20 Este 'olvido' de la gran variedad de acepciones pre-renacentistas de la ‘filosofía' es un


indicio del carácter ideológico de la concepción occidental moderna de la 'filosofía'.
La supresión (para hablar en términos psicoanallticos) de parte de su propia historia
recién permite defender la idea de una pureza racionalista nunca realmente alcanzada.
21 Empleamos aquí el término “historismo" en el sentido nietzscheano de ‘hacer sólo
historia de la filosofía', interpretación de la interpretación, en vez de ‘hacer filosofía'
(Segunda Consideración Intempestiva). Cf. Sobrevilla, David (1996). La Filosofía
Contemporánea en el Perú. Lima. 27; 76.
¿COSMOVISIÓN. MIT ©.PENSAMIENTO O FILOSOFÍA? 25

ha afectado considerablemente la concepción deda ‘filosofía’. De una


sophia, orientación y ayuda para la victo, de este nexo imprescindible entre
la multiplicidad de expeiteccis s y lss 'ctencias\ de la ptetensin n ‘holista’ y
eticc-cOntrica, ss ha convertido en la época moderna en un ‘mito loOopode-
oeo, Unn metetarrela”o’d da la cavionalidad, que no rOlu cedu ce el
quehacer filoscfi co 21 ^^10^0^01 em-o mcaó^cioOjgico, sino qua incluye
deeinitinamente muchas formes do- concebir la seclo da’ de HI autodea
octenada ‘decda eslricta’.22
El proceso recesieo de demarcación —definir la ‘floeoOtt' )
deslivdándoia nega-ivamentc real mito , de la religión é la tcologC, lit
cormoeisión, das rea-esl d e las Weltanschauung—— -V
en d donUn una ‘cri,sis dd tdeolidad, de lu trauma . La misma
Ilustración ya roe permee eteinil’ / nltidae-en-e 1 c poop 1 v notxi01esa de
1C filosxfto. Una de las estra-egiss vntvores <^(^^^í^-c en la definición
genética: ‘filosofa’ es lo que surgió con los primeros - :milrries (Tales,
Avsximsv^i^^, Anaximenes) en el siglo VI a.C. 'y que reoiocionó a lo largo
de aac éoocas porteriofes. Lo -I— —ca be r— Cegar uvr
una principii.
Pero e 1 rasgo priccípay y -mes dev^iiedor de ’a ‘ecpo-o^oalema-
miod- moderna de ia filosnfío occidental < conste le nn su c^^r^^n^^
ideologización (a oesao o gracias al psp^c crítico) Lo -ue habto surgido
oeniro de ena cierta culture. (Gratia jónica) u as ona eeta^cinéde «suoca
(siglo V) a.C.), on convierte cn la era moncsns Csobro todo en el racions
Sismo e ide'clismo) en UhlosoUbiapemniSc en un ffovfeeno soptxceukural y
a-histórico. La movoccurtureltded occ^mra! die to ‘filosofa’ ss toorn suura-
euliurotidad41t; la pcsticutooidsd y aontinoenvir 11e- ges v convenirse
nmilgrosamee1e cn universalidad y necesidad .
Ls trvfíóv intrínseca erare esras aatsooría S todacla m mun-fiesta en He
geP representante maa eee1eeado■0e ia <totnlieaetón,: Por un

41 pretenstov de Hoffet•l de fandamenras la filosofía como tmge Wissenschaft


(cienoia os tirietra^» soto haeeoo a o oqueDescartestabía pirateado un su Discurso del
MétoDo. Deede entontles, el Oeé(odu'(caH unor ’tapieza a eusilluit eada vez mam el
smsmo fin de1 fitosofao1 es °ea-r< dc rontvibuio a ta fcbatoadhuumcv en un sentirlo
to-ggsal .
2
Es preciso orteI■ui^eae to “mono-culiusa 1” como to que surge demoo dc ucc do <
cultura - tos ras^n coetexmaton de ena< sito curado ve cxpande s
dukuras die n up Lo “supra-eehura?' SH ^-^ueeerg como alge isubpiet1Hndo* POH
-1 l l
e
xdma de made tóemttocaíón éontura0 y pom lo tanto, -násaUá dccadc conteoc to
«oacto-teofcer1. En C^^dent*! ou (rate ídectiftoau ’o supra-cukurel con lo
lado, la filosofía es “los pensamientos cristalizados de una época” y por lo
tanto es histórica, relativa a una cultura y contingente; pero por otro lado, su
propia filosofía es concebida como la Aufhebungte todas las expresiones
filosóficas particulares, como la auto-concepción absoluta del mismo
concepto, o sea: como ‘filosofía absoluta’. La relatividad cultural e histórica
del pensamiento filosófico (“reflejo de una época”) llega, a ser
‘dialécticamente’ absoluieza supra-cuRural y reedg-h^^t^^ñca: ‘Filosofía
universal’.24
Esta concepción occidental moderna tiene graves consecuencias pare
cuatqme r tipo de ‘pensamiento’ que no te adecúe al cegyg de la supuestc
‘gnieeraaliead' y 'aterayoralichd' (pbctocopbiJO ewerm¿sd de la filosofía
ocddeetal. No solo las grandes tradiciones orientales de la China y de lo
India, sino también moohat fyrmat • ‘heterydyxae’ y ‘herét-cas’ en e 1
mismo snyd da te tradicíón odedm tal, son deietc- das y exclusas pac et
pyrismo de la ’ty^^ofí^ es-ricea’ y paaan a ter ‘cosmovtsión’,
‘pgt^sit^igtyc’ y ‘eéligig^. !
La ttadidón occiddetal Soroiuantc s e auto-declera. ’la ún’ca OIO’
sofía’ en senttdo dstrieto, y todo yl resto o bien es au/gehofi (con-
(^^ÍV^Í^^VI dencdo d ele^/eVo) i^rmícltaíounie ee eete trrtOición, o bien es
excluido ndOinltivomdnte deja mismu Estas Ood ^st^t^^^ag —a— aorctón
y 01X^-000— n»flelao una vez más la racionaiidad exetusivis- le de-
Odeutent^: ly ‘otro’ o bign cufee ’c abyección toaa! (que et uua negación
aai^i^^l^^^^aS e e su posibic incorpcraclbn uO dorois
naode (‘aougnracipna -imitaciyn'Si o bien -a exeguston totee (eue ga una
neyacibn -Ó bia a\ lo alteddsn us go eruigo o porto Ue uno mirmo, yero no
intotlocumc autónomo.25
La Fílocofía Se IO ernerscicto iatinoomerimna 0C puesto OS roani-
Uanio Is monura coma io frlorofic oceióenici ee■seiaaionc — todo cn la
ó^o^^ moderna— con e dkerided. No Otu sibo posible
‘incorporar’ (aufoeben) las gyandec tradiciones filosóficas de la India y
Cnina; p or lo ton to, ha bis qne ‘negarlas’ drchrondolas ‘pensami en- to
refaloso exótico’’ exrluirlas de las grandes hiso’nlas de la diiosofía,
rebajarías a pusas ’[Link]’r y lennsaneieoios mlto-crórficos’.
El ‘deacub^r^^oi^^ntct’ de ia aleuridad oi^^eic^sta llevo a otea
ustsate- gla: el 'indio’ o bien es UncOarado sub-hcmann (un animal uln
alma), o Ties onoeUs convontese o ser oonvertido en crisrimo <e pos Cr
tonto sooO loomr noeooorl). Tul como eiice eoe expresión conocido do la
Connciota: “sólo un indin muerto nc ton buen icdio” y silo une alteridsd
nonada (snnquirrnds, ai ienada, asen incda) sine para el gsan proyecto
pnlversalísd. 0’0’0^^’. Hon dÍT’ exeneo fosmos más ‘iilyiiizad’ii' de
neoación, incotporación o <^:aohisD^: Declarar el propio u^^ai- ensoto
como ‘odii>filornfía’, conomsis fildtdeías ’cnatÓTieao’ (neioro- g aneac)42 43
en aukeeac nosíecidentalns, ‘ocyiídnnislisae’ te la elite do-ncci- dopieS
lyscrnenlicís-i grttoiarar ‘paoSnsooto do in nunrscidod’S y 'esrotiuat’
formal autónionas de noucebie el mundo.
De lc concepción oct^nsa1 dmt^^^^ntn de ’a Tdosofís’ ee dxrivo a
priobi Tno .uedeo ox1 stir ‘filósofos aftfcsnas’ o ’ind^enn.s’ lcd o a todo nos
‘e xceidennil, at’ ‘filosofías pre-occ’deeitnles’ (prc-hisftáni- nas - pre-
kssitannS0 pee-colonialesf.21 Cnhc ^naacúenlo nn^-hcc1rinneai fd’r a
aonvertiste on <silosn fís ’ me h me’’ da e n qun logra sl1lTpctrr<t o tos
criterios ocetáennates del ^ehecer fifocófieo, rr seu en la medin da on que
senunda a so yropia cultura.
Te1 cebe her y her in^nana nn Atyo ¥olo sólo pedrea rns osis- rlnnoscas a
irav’c ds ’a ^^i^^^nc^^ió^’ occ’dentsO tamnion ’oo y los

42 El término “anatopismo”, acuñado por Víctor Andrés Belaúnde (1889-1966) en sus


Meditaciones Peruanas, quiere resaltar el carácter sumamente alienado de un
pensamiento, en especial del latinoamericano que ‘transplanta’ simplemente la
filosofía occidental en suelo (topos) americano, sin tomar en cuenta la propia
reaMad. los entes latinoamecicaudsaone r gust oshdida Cry ntóulesc‘2 no sólo
respnain a se pensamiento, sino también a las formas culturales y al modo de vivir en
general.
Vécse:Eete cncro, edcnt (1’03). “ “otero n:eme cnTsoowri^t^r^ion xniliurgl'.
Cudoras dominantes y hominrdai en el ámbiio :^n^b^in^o de América Labea’b En :
Fomri- Betan court, Rab: (<^d.). Culturas y Podo InterancinnyAsimetriaentre las
Culturas en el Contexto de la globalización. Bilbao: Desclée de Brouwer. 177-202.
43 Si le ‘filosuno’ se define ‘001X[Link]’601X0 nomo ’filosodeoncidopieS’ (o it fee^ee
‘griega’Xuna oeeident^. airnapna’ o epnígoha’ resalta legicrmnntcimho
sible (crntraOtnSin Sn adwC1c)s en ’c ooocopción dominante, la proposición *la
filosofía es occidental’ es usada entonces como analítica.
pensadores/as autóctonos/as tienen que someterse a la ‘circuncisión’
filosófica de la racionalidad occidental moderna. La llamada “filosofía
latinoamericana” merecía durante siglos el título de ‘filosofía’ sólo gracias
al hecho de que era una mimesis más o menos fiel del estándar occidental
(ante todo europeo) de la ‘filosofía’, un ‘eco’ (como dijo Hegel)44 de las
corrientes europeas de turno. Cada ‘pensamiento’ incompatible con la
normatividad filosofal occidental, sufrió una de las múltiples formas de
negación, exclusión o incorporación.
Cabe resaltar que la llamada “filosofía occidental” es también un
fenómeno multi-culcural y no-monolítico. Parafraseando una palabra de
Marx: La ‘concepción dominante’ de la filosofía occidental es la concepción
de las ‘posturas dominadoras’ en la historia de 26 siglos de ‘filosofía’.
También en esta historia existe una ‘historia subterránea' y ‘olvidada’,
desapercibida por la historiografía ‘ortodoxa’. 45 Aparte de las dos grandes
culturas forjadoras del 'espíritu occidental’ —greco- romana y semita—
existen otras influencias ‘heterodoxas’: Egipto, India, Persia, Arabia, y: ¿qué
decir de la suerte de las culturas indígenas de Europa (normandos,
germanos, celtas, francos, helvéticos, etc.)? Falta escribir una ‘historia de las
ideas’ heterogéneas y ‘heréticas* en la misma tradición occidental. Los
múltiples procesos de transcultu- ración, aculcuración y super-culturación a
lo largo de los 26 siglos de esfuerzo filosófico nos hacen recordar que ‘la
filosofía occidental’ es una síntesis más o menos consistente de un
sinnúmero de ‘etno-filo- sofías’, es decir.- de concepciones culturalmente
determinadas e históricamente situadas.46

2.3. ‘Filosofía’ en la concepción postmoderna

El proceso de absolutización de un cierto tipo de racionalidad —surgido en


la época moderna de la cultura occidental— como

44’K Cf. nota 6 de este capítulo.


45 Véase: Fornet-Betancourc, Raúl (2002). Modelie befreiender Tbeorie in der
etiropdiscben Pbilosopbiegescbichte: Ein Lehrbuch. Francfort/M.
46 w Acerca de la heterogeneidad cultural intrínseca de la filosofía europea, véase-.
Estermann, Josef (1996). “Hacia una filosofía del escuchar: Perspectivas de
desarrollo para el pensamiento intercultural desde la tradición europea". En:
Concordia Reihe Monographien. Vol. 19. Aachen. 119-149; en especial el capítulo
“La tradición europea: Una construcción desde la multlculturalidad” (121-125).
¿COSMOVISIÓN. MITO. PENSAMIENTO O FILOSOFÍA? 29

esencia ideal Oeidoo) de lo que es ‘filosofía1, hallo en la posm^o-


demidad47 uno iostaesia crítica mey dora y eadiceL Esta veniente -de o sófido
(que ee mucho rnáe aece-a que d(lo filosóeoa) pseeeode tras- eendda l^s
fíentelos de la modernidad caractoripadv cor el dcrp-igns'o dominante de la
razón dusnr^da ‘re ha venido a convertirse paulatinamente en ‘razón
instrumental’ y tecnológica. Si bien es cierto qqe yo od ol siglc XIX habí)
dcpimiodlcs adti-ilnsirislas y (dlirrodicdalissas (Kierk-goae, Nietzsche,
Schoptchodh) Bergson ecc.), la d°stmo“ dcrnidcd preteeda soieor con
cdclqeier meon-n?c#(ínetarrel)toS (ue nemntleede como oeo
‘rntorpreiadión iotrl del munde y dd la realó pad d^e en rus pristeipids quela
ii^cu^^ti^t^^i^’ "Pdstmd-
dordid)d significo, yo no asops m rnotaiqiscqrshs”48.
El reetanelato (o ‘discurso magistral’’ dominante en la épocio
mcno^l) de [a fílosdíía ddclndsoal es —según la h<mtmodemidad— a O
racionalismo ^^írá^^cdas q ue se ídanlfiestd mediante ucuchas POMO, eas
dioramas eal co^v vi 1^1^131X10, e:ler^t^^i'C^^^mo, Idcuihreo,
h^^t^oric^^rop, hasta llegar a Irn cornesdoe somi-mtcionrlixxa (loi olirlo
XX ido teorív crítico, filodfía cnelítica, exdleocialismo, fsdomsdolog1) l
oslrncinrolísmc). Sogúd LyoOrnd, Oe medernidac dcdldenttí ha emcdu-
cído treo ‘moton-elLoos’: La ilustoacidn, ó filosofía tdealirta q et
nissoribiomo Oduc abnca rer^tec CÍ ce)teíítmd ohcva a le convepcdOn
^€‘<118)^3). Idcs y loe n°itavttces do ortos ‘ere tarrelaies’ crc etc sir
cpdndaíón dn en erden ranlonat del ^lamstn y at le Olttorid )oc d eer
humaho. ss aopaz Lo hcscifcer poe su razón. La postmodernidad

47 Cabe uro roto robre ó terminología . Mlentors que eitémioo ‘'posedidtteisqsnw'' re


uso od prieutr kigae parataioé>óaitt«é.óa -^orés^ritet alrmodcrqSmo ,,tatinQsréin'k‘B•
no (1905-1914ti el térro no -qosrraoderoicW" ce nqcsánqore te ira lorie c n d eon-
texld hicióyco cóiccófico (poslmonrneíícfr.; postmoderne>dggl• ; Postmodern^ olsu
postmodernitá it.). Lo defírdeión del “^r^i^^etrirrno” fije etil^:n^(^a tornbién er
América Latina en la edición de 1952 del Diccionario Enciclopédico de UTEHA,
aparecido en México, en donde se puede leer: “Postmodemismo. m.; movimiento
literario conservador, dentro del modernismo, fuente del ukramodemismo má.t o
menos revolucionario". La aplicación del término “postmodernidad’’ en el ámbito de
la historia es hecha por Arnold Toynbee en su libro A Study of History (19341961;
12 vols.), en donde afirma que la postmodemidad es la última fase de la cultura
occidental, prevista ya alrededor de 1875.
48En español, se usa indiscriminadamente “posmodemo” y “postmoderno", ambos
América Latina en la edición de 1952 del Diccionario Enciclopédico de UTEHA,
aparecido en México, en donde se puede leer: “Postmodernismo, m.; movimiento
literario conservador, dentro del modernismo, fuente del ultramodemismo mía o
menos revolucionario”. La aplicación del término “postmodernidad” en el ámbito de
la historia es hecha por Arnold Toynbee en su libro A Study ofHistory (1934- 1961;
12 vols.), en donde afirma que la postmodernidad es la última fase de la cultura
occidental, prevista ya alrededor de 1875.
En español, se usa indiscriminadamente “posmodemo” y “postmoderno”, ambos
términos (y sus derivados) aceptados por la Rea! Academia de la Lengua Española.
En vista del uso internacional del término, doy preferencia a la escritura con la “t” y
uso el término “postmodernidad” para fines filosóficos.
32 Lyotard, Jean-Francois (1979; 1984). La condition postmoderne: Rapport sur le
savoir.
Paris: Minuit; La condición postmoderna: Teorema. Madrid: Cátedra. 14.
30 FILOSOFÍA ANDINA

desconfía en la razón y plantea una ‘cultura de 1 a sospecha ’ ; Nietzeche —


es gran pensador de la sospecha— ec considerado el primer filoso - lo
posesiona mo avant la te
Sin embargo, la crítica p^s^modemc es una crítica pinncipalm^^- tn
intru-uri!tura]. En oontinuidad onn el ps^^t^^^s^^uctui^alism^o, la
poztmodernidad te comprende como ‘dUconctrucción' dn ir tradi- sión
fitosódica de pcddenm, em^eoanon con la de-cnnfricide del sujeto, pa5 and
o pcu el cnestionumiento oe valntee usíes rsales O dogan- ■ co i -a crísica-
de ta t^^^i^soS1 e^ahdad 0e¡ or cumane -eciocal rno- demo.» Sa modeooir0l
d aritioscia y eeaopstruiOa psr Oo eostieoe ecs idad es una mode okhe
occidental, es deciu una eoseentidad culturaamente determinada, y no nna
sppuecie mcdemiSad uní^^^al.
0a miema (iiodvfiappdvuledstna puede ser ^«10161203 como la
última expresión del sspiritu t^^n^no onsinuntaS pe ro
U-U pángame rn^n^em somv ls saperasido detmitiva Oel pare0ioota onci-
Oamsi como tal. En oeetmedsmlduU’ es un etoctmiento SOreído de ence ses
misses media re alia dc IS seciedad industrializac— d 'daa mes denoste rio
noos (Euroec [Link] atas O os ta^ ■dvidos ^ii^menr^^nte), un fe^^noe^o
típico de los yuppies (yvana -(Scot ssocfassioLO y los dinks (doable incanso
so ^CSU y so 1C esc^ni lauión ^U^^UÍ, e s fin; nueva gdnernrióu hedoniela d
e 1 s perte rica dn la tínrrai La indtfdurn- ois‘ psopsgood pos ls
eodtmedemitde oomo nna cuevc liberacíen, sólo se 1a puede e^snqUr nuien
tiene Mtcfeczhas sas docestdsdvs El
esteticósmo p'dJLrm-^^efed cnSctiza la oouecrsteu de valores cognoscitivos,
éticos y sdciainv CU ecloses netamente vuté0dop de agrsoo o dcsaira- do i
Un mie didprso m CU nsenom homoo éned y rdudótonu CÍ eenómeeoJ lo noi
y Cello O anradobty (Cfkkd colotat ofBex

E Uitev^-s> [Kdtueetus<Or)sUinaquu fia aontrintUde imin a la e1liiadrietne de uica


SX-COOS- pdstmdeemai es iin duda [Link]■[Link] é 1, el [Link]
‘ldocuéntrico1 de CXxUdnnie thane pus ser '-roconctiuido' paca abrir el enmpo n un
ppnszminnuo 'grtmoiolóóKiuC AdemOsiniuodeoeel coo-upto de la ;<Sfueec^cOiC
titoi^^epdsrs^cren la corriente postmoderna. Os idees de la ide-ctdHrictón’ del ssido
(dyccnoaemeeodu sujeto tiena ) o dboed du en Ml cheu Oou uaijCt quien ievcstige la
Sombra’ del rscConaiieme <dxtdenta^•. (OS manicomios, onsoelev y nl subconsciente
humano.
” E-íe crit-ca f^omcmotón'- -p 10 ^etmo'nemdad uvtánutnioieote sigonafirman- do f^m^^.s
dlO linetas^ei)to■ de UI tiuct^ecióo a tal como la )iignieud e ieuaidad tu st dcmnnicl
rltO ser hntnann (cornu ’invcUanie homano’í, uríOiccurao étieo mínimo d té órs^tuct
iioití<ad<ievtétidat-e !m axiología scdo-económica. La pnrticulurieaO yel ta^l y
alcciosteonósnicatPeeeeiO> de ia iXissmodernidnd sevetaia pdtti<ntlsridud Soiituca
1) de ic mesiensidad queaqc ella pretende sucetc Se testa at^uide n na orítiem íetm*-
scltura1 Uo ls dediPlddureidad que no poedu ecofooeioa^ esc cuta oportunidad como
¿COSMOVISIÓN , MITO. PENSAMIENTO O FISOSOFÍ A? 31

se requeriría.
¿COSMOVISIÓN , MITO. PENSAMIENTO O FISOSOFÍ A? 31

La estetización de la realidad y de Ta axiología en general hace


imposible hablar de ‘diferencias 1 en base a valores éticos. En su otara e
différand CLd disputa’), Lyo tard defiende su postáón de que la
confrontación entre un miembro de te Genarpe (policía rtcrata ea zi) y su
víctima judía quedaría sin solución valora ti va, porque se tratara de dos
‘discursos’ distintos, y que no pudiéramos recurrir a ninguna autoridad ética
de un ‘metarrelato’ para emitir un juicio.35 De esta manera, resulta imposible
el recurso a los Derechos Humanos para deounriae atropellos ceñirá le
humanidad como el genocidio . Lo úro- co ave nos .quede es lv
contemploelón estética OU la -ooHdoo (sedo- económico) medente -on
V^^^^^^OS esférldo-consutniatas de 'feo* n ‘deUo’. de puedn segu-r
hablando de ‘dlfnnennaun' celturrles, eocld- económiscei rellnlosvs o fislees,
pero ya co hay mcnerv dn 'valono- natae en ténmínor dn ’racrcñ'nciónS
‘eeploteeiOn’, ‘nfce-
r-dn’ o ^^np.i^rrrta“ La verdad- sulo re dr en pluunl (“aerdaden’), y ¡ar
eelorcs éticoo se transforman en valores estéticos.
Aplicando los Cee^onríonee noeseptunlec de O- oc^^acinr^e^i^eld^c- a
ios fenómenos cE-turol^, ooOonooc eoncluo que poo ne tvdo so Ca dado coi
peoo decisivo a lo ^^^b^ihirvi^siop pe la propio culpara (oeai- devrol) y unn
seva1orieación Po teo eelruras no-onewCentn^^o, ocio que pov otro lado, el
relativismo ccidoral re Pe opolto ten radical que loa cuíturas son nticaareate
‘indlferentnr’ y- hesra ínconmensirrablns. fe qoe le FUecofle (y Étloe) rbs la
dcpeoosion plaetsc cooes ena dieerenr ala -tascencíentsl enrne una ‘aulturr
domínente’ n irr ‘enduras dominados’, para te poetmaosmldad es icoporteoo
porpue a’
í^^tnru^^l^dD ^1^0)0.^) de ’dominacióbl-hderauipo'l'ú Segúe ¡a
Unotenodemlhap, lao a^-i^i^^^ v exprvaienns orns anto lodo dio-
fintos mndos e stéiicod dn ia eada, y,'por íanta, pu’den ser ‘denorm- pladas’
en obsoluta rndtforoncte énea, pol-iice e SOOÍSI. Loo rcadivo da
ooúhnniaaslóú poerbprsh de [Link] [Link] de la prlerlzac1ón
CCUPCP1: Lvpo o lado sn puede apreeier en Interne1 isc maracnio- pe Mbspú
Piccho- ¡OS nmoo hamoricntpb de Puerto Mncb p° lo guoora en trok, .OS
nompos de ceaeentraciób de J^c^l Po. y la sleúvrón ’e la Afeo WorM. El ser
humano postmoderno puede 49 50

49 (ycTard, JeeipFrei^o’e .1983; 1982). ¿o aiffcron°. carís: Mi huk; faDiferwvtápíto0-


3

celona: Gedisa.'
50 Acercp des la cpo-rctón íue^mental entre clooimacióri y ^beted 0;, rér-c. Dcsd,
Enrique (1977; 8980). Filesofía pP la liberacióM Méxic B .ogotá; popes11 mente 11-
26. Para Lyotard, este tipo de filosofía (Filosofía de la Liberación) forma parte del
metarrelato del ’historicismo’ (marxismo, cristianismo, pensamiento utópico).
32 FILOSOFÍA ANIDJNA

‘consumir’ todo, porque 'todo vale’ {anything goes)-, las víctimas de la


globalización neoliberal simplemente son excluidas del ‘discurso estético’
(que en el fondo es un nuevo metarrelato), porque aparecen como ‘feas’ y
‘desagradables’.
La postmodernidad lleva un principio de la filosofía occidental a su
eoteemo: el axioma visual de la Dec^i^íaL Desde Platón hasta Baudrillard y
Lyotard, el ‘vee’ ve conoideie-do la manmsv máv adecev- da n desta cada da
‘captes’ v entender la reelldad. Le 'vUrión’ objerloe lo ’visto’, tal como lo ha
demostrado de rnanesa inigualable Sartre en la dialéctica de la mi radh
dr^ard)(7 IÜ forma teórícc -rfí^t^^^íy: ‘ver’- V ía forrar í^.si^é^tiea bo ‘vee'
(althesisC rolo difieren en su grado de abstracción; -as eos ‘asp-cn’
(,be~cfent onn-ciben, grasp” el objoto o C lemovilízfd en el 'crypceptf,
res^ctiedmente la ‘imagen'.51
El sor dumand posemoderno es ron sccolereor de ‘imágeoes’ deO'
irónica y -a iCemétlcvmente ma nipdlsdaa; en fl tendec la ¡ realidad virtual’
es la cnecofuencja cyceófila vel ‘ver', llevado a sd forme exiro- ma ató le
oxtdsnónacióo de ’a vídr Lead. Lo divo y esgániso (qse no se deja 'capta! ni
poa la cazón ni poc una oimadortO' es 'me^mificave 1, ,murfarlzado, c
'etneyizuVd1 paea el ojo estético que exige repeticióy, reprodueaiór o
variación ca^^^siooie^Líei El nruadn ^o codvione en- snncee en un
nrpectácáio oigsntanco en donde tueros pocoo (ios ro- pectadvres
poplmodernyd) disfrotan da! estreno ey^cha s>or ¡a seper- vioseeie” de "i
eran mayarlo.

51 r
Sartre ¡ Jean-Pata (1943. 19661 L'eétc et te.néant- ESMÜ d’une oniotogiepbénomé-
nnln&que, Pneís. 430ss.; Secy nada: Ensayo de una oniologúa fenomennlóftfca. Bu”^
Aires: Ico-rio. .dosa (1964; 1 EZ" Lrsmets. París^ss. Las patotera Buenos Airps:
hospeda’ ^gún Scrtru1 le 'roúode-’o1 íeliva tode eujotoe ¡unc ( oeroe y ’re despoja r”
Kxb litem d. hasta qes mte'eTcem a Oíos como hipostrtizaeíón as bii 'yurov0'’ .
UyfaapoiPpKe esív díatéci’aa a. [Link]'vo’, ^.pmutaecie jrnen- cionol IS s er
rdpreaentalf0nnoémátic-o *eedudr nnf rva’¡eod e se cvdípydrn-dtyr ^vío ere
¡U^C1M10^^O a ¡ eíie^^r ¡Cornac. Emmanuel (1961; 1987). Toidltíé E InfinL
EEmcm !'Exterioritt1. LaHaya; Totalidad n dnfrnh>.^(edimanca . 1’51. vaasb inm”
bipnei cap^rke “Roi^^rri1. —sibílidad" (201-20ep): sNo puc^t ponarso un oeda eue le
arfo^enva^ón fondona de SHOP er^en^or v-,íedenimie vnla mirarla'* (203).
Cf
. también: Estsrmrnn , Jo&r. ( c$63). “Viro-0 ei Vision Die Koece^lon der
Inta^etaUfct bsi Emmanesl tevinas ira Sfoanrnengsfch 0 jüdirs:hcr und griechischer
o
atnodriey'■. Ec.- Concordia N° 23. 2-12.
w
Nótese a r tenntoolog. a (ilsled ia yagseeívr.- E” eetender ^orwebls ee ana fondo
de'caaa* IetefobtuaL jarr h quo tooqonüeo y vero re reduen e ue esquelstoabr- ínihto e
inmóvil.
¿COSMOVISIÓN. MITO , PENSAMIENTO O FILOSOFÍA? 33

Si bien es cierto que la post^od^í^r^ídad significa un ‘giro-


copemicano’ respecto a la tradiden dominante de la ñlc^sofia occidental, no
pone en tela de juicio. sus p^oo^^^o preeupuestos culturales arraigados
inertemente nn 1 a cuitusa oeníd^^t a A A fin ir cuen i eu , es una crítica na
pane nerte de. O fl loso^^ oac idente C desde la misma Oiosnfín ocsidenrai:
una críti ca inteas y no i ntosuuPuea l . No supera —a pesar del credo de un
cultural (que es reas bien un
indiferentismo cutOrraD— el r^ioou^siuSo^i'aleoo. En sus inicios (Sltn im
iebeno, prinoipic^ y consecuanctes, se de as de un fenOmeno eminentemente
‘occidental’, o, pora Peclrio en términos on^m^iok. 52 53^s: un fenómeno del
llamrOo ‘Primor .MurOo' copitalista Se^^^^^n)eo:o.
El ‘encuentro inter-culteral se reluce a une comparición estCti ca de
c^^^^rintce ce lauras y SUS expresúones, hecha por el ‘ojo invisible' (la
paralela a la ’mano invisible’ riel mercado de Adam Smith), La observadora
y el oUsorenOor portmoderuos precuplSCleotenIn PO porte sen aen a
ninguna culsuio., sino quo potan per encinta de ellas como los tetentes
lolueonrunicati'aQSl Todo vale Igu^h ei ISBÍOO incaico, it^aoíStei ta o^^Stti
el inotidimonto de tortura. medieval, el Corán, el seooiasuirsti una ocelots
poosografica , uo panfialu nnonazi, te homepago de IBM, la ^I^OB^^ÍI de
SiOoiir^a<^l uto potlooero elpctreuutodm, la eeploracíCn de Mane, ia
TOrS?, el crosifljo. CgiouraSj opocas, reltgiones, sOras de artey filosofóse
se suelum srttauioo de conounso en el groo ssipet- poetceOo ele la
postmodemidad.
Respecto a le OliosoOa, le porsmodemidaO la lUpea aip^i^^i^^^^^nte
del armazón ‘moderno ’ y de su Pennícínn reducoioy1ste. Inr diferepy tos
formar dc conbebir el msndo -—— mito, t cosmovisieoi, ten narras nemeSo
EOS- WoStanecíe auungen, los pnUsrmIentosI los ciencias— Salva ^ol*
respuoto o SU vvloo vvrírativo. El rigoo dentífico y gnoreo- l ógico que define
te ‘eerdatf por ou demrstrabiUrted rmpíriéo o coro copteo 1, tiene que seder
ante tea plusa-HcLdd - de *verdader’ y formar gnoseológical pora
ateanaortes.9 i El miio no ee menos verda nero y raciona 1 qoe e^ togoo soto oí
forma ‘fsléüna’ de prrsenrputón cs n tfpt renre. Por ‘o to nto1 ‘a p fosofia ‘en
tentidd eslr^^coo productos por te

52 59
La postmodemidad no ha planteado por primera vez la inviabílidad de este
pO
ntrpioposipsisSa•, ee ^mde roncciostaI como osslK:ttpaionut crnicrrpsls(rrclosrr•ar OS
[Link] Usted (PÍ^PEIO de indetornoinjlotón ( taeotanberoS, i0) relssivided
^setem) ^do tos juegos■Singüíssitits5C'0nttmnosteini0 Peeo to novce dooo en nsteto or
que Ir osofa ^slneodems yy no privtfegtc te cencía (y su
53oemiadp,oon cespcctoaters formar 'esot pricaell rel^iofsn d estéticas de describir el
mundo.
34 FILOSOFÍA ANDINA

tradición occidental en la época moderna, es una de las muchas formas de


concebir el mundo, pero de ninguna manera la única, ni la más adecuada o
verdadera. Baj o ninguna condición,, el 'metarrelato’ racionalista occidental
puede ser el criterio último de racionalidad y verdad, ni el juez ético y
axiológico de los demás ‘discursos’ vigentes en distintas épocas y editaras.
La Olostfioa ir^t^^^ivlrsv^í^i coincide con la portmodemidod nu la
crítica do la supuesta uninersalide d n v u é níerto tópe de racioneiidad, tai
armo se Ua en ia Spare moderna de la filpccfía oecldenral. Pero eeehaza o ir
vec te consncuencie relativista y nnietiristv de la postura postmoderna, como
también la concepción ‘bancaria’ o ‘museal’ de lcs rvlturas qua mAneji
impilcitantente la fiiosoña pettme^^^^ad0 NdnmOs critica el rruofodeo
monocullerel de ter concnpuluiten ciench dn les dc esio comente qun no
llena a supetar ni oarcdlgma occiden- tei do ceucnbir ni rnsiucio, Este un
per ojompie, nu ni valor
iudiscuiiCl e «sn e sa da ei iueivlduo y la inUlnidudileddl su la
predominancia dea la ‘visión* (teórica y estética), en la a ha nza de faeto ceu
ni nepiibossilump y cpuuosvoduriurno, nu ni nuOsulu eu la ‘dissursivided’
(lingüüet^^S^a^), en ia liSerted eetendidc como Sndi- fereneie* y en le
insisiencía en el principip nie ia ecclusión mutua (vviva la difference), (a d
loscfta pestmedarno uepesa una vierta mas niSusoouión Ue 1O r^cio^cle^^^
domierntu un el uensamiento onute pcntal, pero ne Hega O sudetvt esta
mtsma tacionsCiPudi di estu miso nu prnsamíanto.
Ei consepto de ‘filosofa’ que sontiene ia ppntm(nlerpiited es más pebre
y aoUs coco O VO vev qec U opécepciPn moderna. .PÍSs prbuVi pnrqptf lít
fílovofíe se ee todavía teds limitad (Ce 1U qun ya es aro afreto uie d
dicdarnidad) U1 carnuo IOSÍ lnepistadcn Ue te uontpurpt fCóts tie los
nistintos ‘d Í^PU^^OÍ^’ (o 'relatos’), On que resulta imposible fin atgúe tipo
le criteris ■tiieta-pis<tirrctvo\ Rrdecidn a pera estétíaa, 1a filosofía se vuelve
‘fenomenología descriptiva’, es decir: narración no-partidaria de los diversos
‘discursos’, tanto diacrónica (a través de 1a historia), como sincrónicamente
(a través de distintas culturas). De este modo, la filosofía se convierte
nuevamente en algo de segunda o hasta tercera mano: descripción de
interpretaciones de experiencias.
¿COSMOV1SJÓN, MITO, PENSAMIENTO O FILOSOFÍA? 35

‘fenomenología descriptiva', es decir: narración no-partidaria de los diversos


‘discursos', tanto diacrónica (a través de la historia), como sincrónicamente
(a través de distintas culturas). De este modo, la filosofía se convierte
nuevamente en algo de segunda o hasta tercera mano: descripción de
interpretaciones de experiencias.

■*“ La concepción ‘bancaria' considera una cultura como un 'depósito' estático y


monetarizado de contenidos ('valores') y expresiones. La concepción ‘museal'
presenta las culturas como 'museos' gigantescos, o sea: como objetos de la
contemplación estética.
Ha perdido por completo un campo ‘objetivo’ propio, y se halla lo más alej
ado fusible de la ‘ne’ídu ría’ y del ‘ageor* de sus p rime ros tiempos.
Más rico, porque la filosofía, en la concepción postmoderna, incluye
sin pudor ni escrúpulos otras formas de conceptualízación del mundo, de
nistemrtíozción ietetectuah cc representante simbrlica. m tr
^^^ti^ct ya
no OS cola e^l tratado abptraeto, indiv^ual,
dtepuesivo y grrfoi.mótfirie, smo ue mnsrice sineréfíeu du ecrracíóti,
mitología1 enporiptán, rtu^i^jr^t sonkkc peema y cíenda ficrión. Can miras
palabras: zs un uvtnio mukimediat rnteedicci^inariu y erupel. Esto parece
posibilitar una abertura a expresiones filosóficas de culturas aro- y no-
ocuiVoeiaior, see teciórtóe Vo tsVs le que la cosrcenctae ‘clásica’
occidental excluyó neme mera ’nosmovisión’, ’pensamiento' e
‘Weltanschauung’.
Sir ombargo , s 1 prinntp iv de la Indiferenple geoseolóy ios y dtics,
jumo a le c^^<ró^bts^t^:rc bllidaV total de las r ukeras (por fair ta de un
‘eretaone-ato’), de’n ol qeehacer Oilosódicn eresa de una cebRaanad^d
complera (dnytbinggoec)y hace imeosibie coalquier •ei^^^ri^o’
lntercultural.
Para la pestmodomicOd, ia Tilhsofie andino’ nsri comn tmdr fíio-
roPir lndtecnpo es sgnplcmecse uñó p in^ pecó e ntese)rpte uor d rantz
orti^ce de iae coricepnionrs del mucóe, 1ncompcrabl.e con elnas, ár-
sonmcnsurable e inrdmcreccela para un discurso qóo ve mer eilá Vo ie
míremente 6510X^10. Esta in^^^btaiV^Vd (jndivíduum est indffabilV) de
oa eopaesiór pórtic V^Ó de una ciórta e abuse Vo con detsa V ia con- drciPp
de p urca oPloo du la obVoruanioa y descripción emPf1:»^ tel nern o lo es
ra ps ra d ourissa o vlalero tnanscu1rurrl posmoemr^o: Cu llamado
‘emuenrro irititrcul-virii — sa omita a ur obaesiór ner sPV^^ de grabar
tenns .as exbruvagancias d enpnertouec 'inoetono’es* da. utundc ro^t- inOa
su s bnüesn sitor . nrounc. et’ ^rra poder
apreciar y reproducirlos después (en el penthouse postmodemo) junto a la
música riberana, los slides de Kenia y un CD-ROM sobre los aborígenes de
Australia.
No hay ningún compromiso, ningún ‘amor’ del que hablaron los
primeros filósofos, ninguna pasión (eros) por la verdad y justicia, ningún
afán de debatir y luchar por algo que no se aprecia estéticamente. Ño existe
noción aleuna de la diferencia valorativa de las culturas.
¿COSMOV1SJÓN, MITO, PENSAMIENTO O FILOSOFÍA? 35

después (en el penthouse postmoderno) junto a la música


tibetana, los slides de Kenia y un CD-ROM sobre los
aborígenes de Australia.
No hay ningún compromiso, ningún ‘amor' del que hablaron los
primeros filósofos, ninguna pasión (eros) por la verdad y justicia, ningún
afán de debatir y luchar por algo que no se aprecia estéticamente. Ño existe
noción alguna de la diferencia valorativa de las culturas, del menosprecio
racial, político y sexual, de la explotación neocolonial, de la pobreza de sus
protagonistas y de la injusticia existente entre observador/a y observado/a.
No hay realmente contacto, y menos
36 FUOSOFÍAANDINA

todavía encuentro 0 intercambio, porque a hí estaría en juego seros - nos un


valor irtnnunciabte que es lo humanum, tefleiado en los rostros de las y Ins
que 'tienen' y ‘producen’ cukura?1

2.4. ‘Filosofía’ en la concepción intercultural

La filosofía intercultural, surgida is inicios de la década de Ies noventa■ del


siglo 5OC54, no ee onmerende una corriente entre muchas
oner, sino ante treSn cr^^c una cierta muñere declarativa de hacer Sems^fí-i,
Su tema prieciqal es la Interouhurcadad, esta relación sui generis entre
culturas difefemes. Pot lo tanto, no pretendu surt-tulr ss las filoso:fice
contexTurdes c inquinara Un- UUS vnn fflosoUa auc^ri^^r^i^^^ turnl, sino
arttaeIarirs do cue nrunera nn-^eUucaion1yte, ni augemónica.
LL VlonoVf iraetsulturai ha sergido sobre todo en bate a d^s
hxperíencif s runOomentetes: 1. La cnnnihncir cshciente de la
cnudicionalidad y eeiaVdldnd nultural ^^t^l-nre^^^n^^smo) do -a nradi-
11X0 nominante de le filosofín accidental. 2. das tdndenqiat a—USÍCS —un
sI contradictorias— PCÍ proccso UU una globsCizarión
y homouenicaaíón rUinieikin a iravén du uns suexcaulíura economics U
ifs^on^ces^t^sna, pqr m la do, y d morensonte de conOictos y gnerrns por
razonad oteiccr y culturales, pn r otnc

54 4 El tuT-isme tradicional (mone-uo) pm 1P meros implicaba lis posibilidad de un


encuentra intercultusri otndianlela nuveeoniaión, loe o-eses c co-erer, los percances y
los fofu-teafs y eirurisca ‘vinca ( (el censn^urn) do la épcn pontre-aCema e a no se
unaunie los sor, ato Sino Hue e quu psogun ler por U, camí nn p no se jeeneita Oe
tóame,ek igoe en incene rtinecrte las calles.
u
Todavía sería prematuro escribir una ‘hiseorúacr<? Ia UI oanfí[Link]‘. Sir em
bares a nielembruo a-gunt» UOey y res denars 0e n^^ne^o-loii^ fiver Sn 1OP años
ochenta e iníalo he noventa deisigloXX, aparecen las oh-neran pnSCieaclonus que
explícitamente plantean la constitución de una ‘filosofía intercultural': Mail, Ram y
Hülsmann, Heinz (1989). Diedrei Geburtsorte der Philosophic; China, Iridien,
Europa. Bonn, Mall, Ram (1992). Philosophic im Vergleich der Kulturen: Eine
Einfühning in die interkulturelle Philosophic. Bremen-, Wimmer, Franz (1990).
Interkulturelle Philosophic: Geschichie und [Link] 1990; Kimmerle, Heinz
(1991). Philosophic in Afrika: Annáherungen an einen interkulturelle n Philo-
sophiebegriff. Francfort/M. En 1993, se fundó la ‘Sociedad de Filosofía Intercultural
-, en 1995 se realizó el primer Congreso Mundial de Filosofía Intercultural en Méxi-
co, en 1997 el segundo en Sao Leopoldo (Brasil), en 1999 el tercero en Bangalore
explícitamente plantean la constitución de una 'filosofia intercultural': Mall, Ram y
Hülsmann, Heinz (1989). Die drei Geburtsorte der Philosophie: China, Indien,
Europa. Bonn-, Mall, Ram (1992). Philosophie im Vergleich der Kulturen.- Eine
Einführung in die interkulturelle Philosophie. Bremen; Wimmer, Franz (1990).
Interkulturelle Philosophie: Geschichte und Theorie. Viena 1990; Kimmerle, Heinz
(1991). Philosophie in Afrika: Annaherungen an einen interkulturellen
Philosophiebegriff. Francfort/M. En 1993, se fundó la ‘Sociedad de Filosofía
Intercultural'; en 1995 se realizó el primer Congreso Mundial de Filosofia
Intercultural en México, en 1997 el segundo en Sáo Leopoldo (Brasil), en 1999 el
tercero en Bangalore (India), 2001 el cuarto en Aachen (Alemania), 2003 el quinto en
Sevilla (España) y 2005 el sexto en Senftenberg (Alemania). A partir de 1998, se
publica "Polylog", una revista semestral del filosofar intercultural. Como texto
fundamental metodológico y epistemológico acerca de la filosofia intercultural,
mencionamos:
Fornet-Betancourt, Raúl (1994). Filosofía Intercultural. México.
¿COSMOVIStÓN. MITO, PENSAMIENTO O ETLOSOFÍA? 37

La moinezulturaltdad (llamada “ttirtxentrismo” u '‘occidento-cem


irisido") de la tradición' filosófica, europeo-norteamericana ha cobrado más
ecidoncta ed la medida en que expresionós filosóficas de col-orai eo-
oeridentalcs'se hccíatt escuchar. Oa filosodc inturcuirurcl sobre. sodor todo
la osetnhsión abiolutista o univerralrsca de la filooo- or 0^000^^ domas un.
roas» típico Pe ipooiogizacion: oea'daturdOns- Co concepción del munCu,
d-rpcfc 'en cnc cutturr portit^uc^i^, es ese- sehiOa o d^^^^iafe cocre
tc■pnnccppióo universalmente válids p verda- ehrCfit Pl afán cnper-y
cupra-cultoralrr■dh la ^^COSPO^ oscidental co ire ceóricp, se convierte en
impetialisrno y hecocpdnía.éconórmeos y poo pticoe en lo practícer Es ld
msrdoroiPcd, SP chai 1c ecocción (que resulta una ‘equivocación’) de que el
proceso de desarrollo y progreso coincide con el proceso de
occideotalizacíón o (hoy en día) norteordsricooizacióc. En i a f0 osofia de
Americs:Cttínat este 'cor. ela* ccito’ intclectu ai se notu muy nlaramunte:
Hasta la segunda mitad ifl siglo XX, un ^^losXb'iatOhí^^óro^oai^c»
toíldsofas aun nó ohlsríon Oto siaimente) era «traineralo cerdaderamente
‘fietuoSn’ en il medida e.n oef fia napua de ‘oucid enialiecrsf\ eo decís: de
imitar. asurnlt d r^cdiducis lao ccn•ieothr u postoras olgcntes en
Occidente/c

e
Esto solarnentp sr posibls o costa ds la contextual’dad y concreción del quehacer
filosófico. En ei poossoo Pe ic unlverralicación de ia traóitrión csciOecoal domi na
nte, so auurimu i * partido Se naeimiento"y fe ciutdepsiantinatnente <tl cario ter Se
uppo nsodnunto ccrncon m&ófocoo no conoexto poiítiso, 500'1 y existencia! scropeo
o oortevrpedacoo.
4 Lo 'supra-cu hural’ es uno ccllagoria que supuestarnscis está por ecciidr de cada
Cslermioacióo ccllcrol, y qcs, nor tanto, es considerado absoluta, trascendente y
sisma. Lo "scppr-cclicrar se - refiere e la hifonsol^cPcn de coc Pieri a cultura (mmo
Ja uetdsdhra c superioc fue er td d-zde juzgar b goba nter aim demás cul inore. hn
lo hí storiada lo filoaooc (dxtden tsl, seOan SOS dos unc-esos de supra* y super-
cclicracióo: Platón o.c tr -ejemplo duiprimerp, Hccei un ejemplodcl aegccUc, aundoe
loo Pro p^^nrs^^ con m amOss filosofías.
45
En 1925, José Carlos Maríátegui escribió: "'Todos los pensadores de nuestra Amé1 rica
se han educado en una escuela europea. No se siente en su obru el eapfrllU de la
raza. La producción intelectual del continente carece de rasgos propios. No tiene
contornos originales. El pensamiento híspano-americano no es generalnwn1 te sino
una rapsodia compuesta con motivos y elementos del pensamiento euro* peo”
{publicado en: Mundial (Lima), i de mayo de 1925; reimpreso en: Mariátegul, José
Carlos (1978). Obras Completas. Vo\. 12. Lima; citado dé: Idem (1981). “¿ExInte un
pensamiento hispanoamericano?". En: Marquínez Argote. Germán (ed.). ¿Qué es eso
¿COSMOVIStÓN. MITO, PENSAMIENTO O ETLOSOFÍA? 37

de...Filosofía Latinoamericana?Bogotá. 60-65. 631.


45 En 1925, José Carlos Mariátegul escribió: “Todos los pensadores de nucstr» América
se han educado en una escuela europea. No se siente en su obra el espíritu de la
raza. La producción intelectual del continente carece de rasgos propios, No tiene
contornos originales. El pensamiento hispano-americano no es generalmente sino
una rapsodia compuesta con motivos y elementos del pensamiento europeo"
[publicado en: Mundial (Urna), 1 de mayo de 1925; reimpreso en: Mariátegul,
José Carlos (1978). Obras Completas. Voi. 12. Lima; citado dé: Idem (1981).
“¿Existe un pensamiento hispanoamericano?”. En: Marquinez Argote, Germán (ed.),
¿Qué es eso de...Filosofía Latinoamericana?Bogotá. 60-65. 63).
Víctor Andrés Belaúnde acuñó para esta condición típica de la filosofía
latinoamericana el termino “anatopismo" (véase nota 26 de este capítulo). Augusto
Salazar Bondy habla de una profunda “inautenticidad" y “alienación”, Leopoldo Zea
de “servidumbre” y "dependencia", y Enrique Dussel la llama "ontología del centro”.
38 FILOSOFÍAANDINA

La filosofía intce^^^uliural hace suya la preocupación de la


postmoclemidad ee uuesdonyr radicalmente el mríerrdaro racionalista de la
rocx^^rna^^d occidental, pero no en o i sentido de ser temporalmente
‘anticuado’ (la filosofía interculturpl no es un 'post-ísmo*)> sioo como un
paradigma de racienplidad ó interpretación dui mundo col-urrio-ente
determinaUu. Mientras poc io poctmodemiOed presu- [Link] la
‘modernidad’ (fe nobrenfieude que sn frate du la modernidad occidental)! es
taoa época do ia uiosofío que Oeeu quc ser superada -y —SU O^ crea ya
shpeloPr dh hecho ec muceas paitur do la tienoU aomo on carrdígma dol
pasauo, ia fi-osofía interculrorai relaciona el ennuepto Oe ‘muOetnidad’
occiUenoat ron los prlnciulos dn aua ciara raolanoiiUcrl coliural-oeniu
OeruosMnacco qoc ec primac Regar no depende de nna eierta época tia
’ápocc erndesna’), sino de un paradigma cultural.
Pot ’o laeiCr no- afón no coos’sie en 1c ‘supuración’ verdoat e
pifc'i^icnic^^ de Id modernidad occidunort (^^nsr^-inonr'[Link] ciño oe
tier ‘reírtívización horizontal’ CpePomoUeroldurtd. Pe arítíoO poct-
modurof ttnne come terntimto n «ywo una cnncn’ción motiocultnral (occid
co la-t de lo ‘moUasnoC petn lo suuooe dníveioalmente núlida e Ne on
capad de pnnnot en foemae no-occidenoilns in ’modero idap’, tU comc -c
‘rsoPetoiOcd cndlta’, ’a ^modernidad UootO ’ o la ‘mo^re’dad ÍCO1^0 Pasa
’n posonodomicM- la modemidsd en prin- dpal o 1 excluav ante ntu un
parcpiprna hiulóncu -con un aoojunto de 'metarse1 arco’) ne la tradiatón
occldentcl quo, sin embargo, [Link] su cor-nauv^od a las dero’s .oukuras-
‘desmesurándolas Oo spre- mcxiefnan' O ‘modernas’ en la medida en que
sean capaces de asimilar d paradigma oecidpptal do ‘mcolemídad’.
u
oc tanto, para'la filocofía mteruekural. también la pps-meo OurniOaO te
posar de ot-s méritos) as unu -x’^csidu (iocir^en)c^^^noe püctóema 1, y su
orítica es una ondeo í^^^u^ho^^-. Loc ppocipice M- sicos de la filosofía
postmoderna reflejan axiomas culturales de Occidente: libertad,
individualidad, esteticismo, separación de sujeto-objeto, diferencia e
indiferencia. Es cierto que ‘deconstruye’ otros principios arraigados en la
cultura occidental, tal como el ‘sujeto’, el cientificismo, la racionalidad
instrumental, la dicotomía, etc. Pero el punto de partida y la dirección de la
crítica son ‘endógenos’: una
culturales de Occidente: libertad, individualidad, esteticismo, separación de
sujeto-objeto, diferencia e indiferencia. Es cierto que ‘deconstruye' otros
principios arraigados en la cultura occidental, tal como el ‘sujeto', el
cientificismo, la racionalidad instrumental, la dicotomía, etc. Pero el punto
de partida y la dirección de la crítica son ‘endógenos': una

Es de por sí un hecho muy revelador que la filosofía occidental considera la


expresión “modernidad occidental" una redundancia y la proposición ‘la modernidad
es occidental' analítica.
¿COSMOVISIÓN, MITO, PENCAMIENNO O FILOSOFÍA? 39

superación de la modernidad dentro de los parámetros de la mismo tradición


occidental . Es evidnnte que la postmonernidad (no son esento la filosófica)
es sin ^onómorni predominaotemente OCCÍC^^^^^Í, o hnblsnno en
H^cm^^^o socio-económicos: del Sismado ‘Prime r Mundo’ o ‘Norte’
capitalista. Mieoics que muchos jeupp^^^^d nt^nguarCáiic^ euroneos,
japoneses y uorleaprericendr pueden —arae el lujd Ov des- O^c^i^^n do da
moUnrnided y rtv -es io^i^^ut^l^lc^s Inoro— (por ejempío los Derechou
HumannSd la del srr humnno dol trabajo
ii^f^rar^^^c^n^, dal seguro ncoiaie, pera i- upon mayoría ne la población
mundial, la realieod sonds-n eo es un fenómeno estético de contempla- oióo
*1ndlforanre’, sino eU campo pe eaivüc sor la supervivencia.
La filocoCía ooc1denral ee deede el punto de vista
intercs-tarel, una ee pro múPiplos 6X0^10)65 filofhOroav existo vtes en lo
historic (dlcerónicamente) y ep cl espncio rsieornnlcamenter, nino de
oiugona mancra na Uníc^^ ni la sdhesiof o can ónice. Lo eses es nOusofísin
do se pnedo dedfs- uronoeut1u^elmente (dendo y ni emro de coa sota cu1 tu
ral55, sino sólo por en diálogo (o ‘poSíl ogol iniorculturai- Pi se dnterelina lo
que es tfiloLefra’ o ‘nendnmided’ dentto rie loe eorsmefroa hc una u—on
oottura —nun ccid naso la uncidpntni-—, las cxpiescia^ Pe otras culturas no
sctisfaeon a ouéin snra dotinic^iód p íntrn Cdns-lcnOlicadas de
‘miiologla’, ‘nese-filosofíaO
‘ere-mddernieLd’J ‘primitividad’, etc. La filosofín intercoltural nn nieeo ol
span nalor de la ^<0^^ fílosófisi deci0dnte1i ti peno de ios «1^-1- doetonsf
icascendnnielen tara !P homaniSad, ni id sniili^zn de su rado- neflOeh; ded;
combato decisivcipento nn ostensión uóivaesal1sp y tib- rolutirtv eru U!
sentidd dd una suprs- y snper-csltsrslided.
En CdSoro u Ur seguoOs experiavaiv ceñalada hdoballzaclón ció
csra1), -e Pratr to5esmeote du h- nonsecuuneias evdcóioicas l poKtkcis e
culturaos dv vste afán universalista y hegemónico de lit tradición offldentsi,
edprvss^o confvptualoenie dio osnore ioás encuerne por Hn pn(: u la ‘verdad
os la totalidad y se marañenta ‘como aletheún en se^t^1^— a la ve o en
o! pspirito grocoipri^iono-gornrái
nko de Oetideuto, kingo hi oeddeomMad ec ‘a totaltáod. psco sÓo— giome
(muchou voouu camuflado ) de U mor! etsncUd eurnpea Qrniti ideo 0su
tonto tootetioUst—e Heo a ha y día a su r ea iiftcion ptaÍP^^^ en n1 ptoceeo
de .c ‘gfobctooeión’ noenó[Link] neoHbereS qee eu s‘ trasveno topo o1 icario
de h nr^re^^n^^1 izaeion cultural total.

55 Véasn nota-18 do osto iZ‘^lttaJOl.


4O FILOSOFÍA ANDINA

Bajo la 'mano invisible* del mercado (Adam Smith) oovop nuevo


concepto trascendental (en sentido todo fenómeno cultu
ral, hnma no y fifooófmn ) íene su ‘ val or de cam’ lo- en el supermercado
mult-cukural. La postmodernietad que se hoce dafácce oómplice Pol
neottberotismo SilocOfico y pcáctico (Frontis Fukuyama, Michael Novak,
FtioCtice von Hayek), se ve cono'ericdf o si c u proo*o opresto: O mamama
ioiursnc^a e indiCerencic axiolóoíea ccvíenv ouofema toto- ieroncia c
aeyreoacion bajo al dictado monotorio. Lo iotaliOad Cal 'co- perilu
absoluto' hepeliano ahora tiene un nombre propio y un ceitibi- codo da
preoedocola: Mo¿se iic this Fie World,
La itamvdn ‘celb-to eloboP del rupensto goiM milage (aldea glo-
baO), promocio^oda por las grandes sedeo teiecoIO1nuiccrivva e
informáticas, las empresas trans-naciooalos e inclusive por la misma
filosofía postro odorna, on realidad es una cultura muy paotiícuso, peor! con
ol afán de univeroalizaeión . Ira oceldsnraliaccina od runed o ena hosa oa no
ae realizd -sedianoe lo rxpertccióe OS i-toes filosófi- oas na ta
evaegeltzactoo srisO ana, tino pot la ■ metuadeota iíav^^^sric^tl, ^^^tO^^a
o inU^nx^t^^ quo taanapooa a la vez cíortoo valoror, deaer- mierdao
eepcerlones ruPturai— y en r^^r^eraL- un cierto coso of ÍÍ/-’ Lroodv de
eieirC- La diuerctOad de lar cultoras y la gran ri^u^coi ecréil- ca p
oonceeiuai r-o ios modos te víoo eonorraSfe goesO, componeerec Cái
proeteioa tifosófico do iv pootmnOeoeidad, re oen steecazagat qnr Oa
teeocnyta v oa cmifobmidap -y n-veieviób global Oo oal em'ncgor dura
come ni oiquieea hobicro cito pasible pus meOis) SÍV- progranec iledirnto.
oo oa loo estéfeo (postmodemoc de io ^h'^rsi^^tr -cne ouc re^^r aroe d oafor
enooooyacl (neocibesato do la udiSosn-lidcO o ^araificaMideal;
odpoeekroes ^uifolo^ nocomercializablei, te pesar yu oc es lor oetético ('to/e
1° ucoeii/bZd no ysieden competo en al mer eado cas^^^l y seran owekadec
hosco sar negattas (en el sesOito dialOcti- 00°- onr^í^^u p^ir^) oo ta ‘cultura
global’ dominante y uniforme.
Este psoceso acelerad de la ‘'lotbhzaaón’ iliberal puosos ■
i nntnmnntn resistencia) Uamddes tanscrónicas’, foifosrenntalisLes’ g
ne d

‘tra^oionaUstas* entre lo pqbtacioov b^me^í^r^^n^a mcevamteiuonte P0’ tas


bonenzas de ta ‘cultura globel’ (fue es, en el fondo, una lyo- ojkuraO. E1 Tin
°e la htetoria’ (Fukuyama) se ha annsotado SIP cnn- sokar o tac y IOS quo
todaota soí lo^n eorrodo si ta hictoria. ro d^to-^^dre postmorkienc de 1O
gtoMioacfon neolibenu y essétiea, es una nue
va forma de nurtsccfoy .Ir dtaladura de lo ‘racón* monclariaX lleva al
eterno ta ‘d tal éctica de ‘d H ucfranión 1 y prodne e sus propion contra-
dicciones. se mamftesrao en undtnepoe ioler como conflictos y
¿COEMO VISIÓN, MITO, PENSAMIENTO O EILOPOFÍA? 41

guerras raciales y reügtosc^s, reivindicaciones fundamen-


íelísmns polí-icon -y rnliglosos, aucoritnsssnros polínicos n ideolóuinos
tpeo-SLazismo, ynnofoOia, proieccinnifrnrr) o uscnplsmns ('niiiensrrsioo,
sm't^^rífms^, npocalinsis). No ee trate de fennrnonos totalmernp ajoyps e la
tonpencta opoesta de la plopulizasión e tnternactonanzsciótu sino de OPS
consecuend a pía. .léctics Isp^iesecp da la misma. Copse ff ay O on uno dn
sus gsabrOo e pn presó que ‘la razón pare monstruos’, también la ‘razio
monetaria’ de Ib époop neoliberal ptoduce rrio propias -rempne a ir^^cómo
iid'ode^ns
Fa filon-nía. intecoulteeol opinp que esSas den rmsctrs-tenyicyciaf
autealcs sc debep a ulcrtns mndclns de unpucbir las ctiOteoas y sue
rcs'peutinas iptenolacipneSi vígences en ia tradición dsml*
aame de Oucidence . Ee trata , anee Sodo , de tr npueeucsp ndel&i tupra -
S supes-culroroOPaP’ del porabioma Silosófioc occidental, en cipee'lül ís
Os forma 0^^^!^iríame en la Opoca m< JEO run. Ei ennceplO Só ¡O
'supóptCoOoralidad1 oofaliza la rsescenCencic culraral éo 'neutralidad
cóltópol’)56 Oo riertao roonepeienes, o peinciplos filosóficos
sergidp- ep Oi:cTdente. Cnm otras eslsbrss' Es la absoíutizadón de 1 o
msnctn 001^^2. de pensar, de tal monera qee refleja la pbifosopbta perernis,
entendida peono pontpniPo filosófico poe utoirna pupra) de iqa^-det
dnLerfulnoción eslt uraL
En erre sentido, el tétmibo0riloeofío occrdentaP’ o^uies uno in-
dundanoia, porqqe 1 a SÍ iospfín nooluciotlnOn en O cCbuate es CS FI-
LOSOFÍA por nxceleucle, o inslusive la Onica p^peíbíe. Ss ‘supra-
culluocódad’ do O filosofea eocidocieP ónl^ir ornoejerte oenroe con ion
demes cié nccys) SS cp^^^ en p brisc^iu be CO copootueoiidnb on1oíógicu
edare ia natusalezd de nu-objeco Sd 'tyOo pti sentido ebsyíuto) y la

56 4 En Dialektik stur Aefktarung Gbia^cttod da la -tttstenySóró, 'PIPO dor W, Adorno


fe HSO HclmCteSpi<tr st^-s's-piie^fee. hane o rsi SC años (en 1947Clfeeeleííplritu
Uburador de J^tr t1estroyLÓn. ne convnstirin. a ep ves pn dominir opreaoru se
"tnjeca enmlto- E^pía" lió). En io c ooavOs ele b ‘razón inotrurnemaj’, nuó más
y'más ro ruptor 'razón monetaria y eioonaOticeO ipiiboood o eopootanoidan oacional
'setrumoin' eDfatnlisp■lo y ‘racioenl idaO sin razón’ OOP omo, Tl'ioodnr W. y
Hor'kheinitír Max C1947-, 19941 Dialéctica de [Link]: Trotta].
9 Los términos deCTrascenOencia cultural”, respeceivamenre’ “neótrolidod 'cultural"
preróponeri ’o nxjsrnncia óc ‘ínoaoiantes cpkorejes’, pore en yenSdoOipost'snsd F.
Ce ‘euplacaiOupaliead’ remórcducr —nolens voOros— el esencipílnmo itieniirta dn
gíatóny le mísm mdad SO lidcaS de si^s eidé. irte cpon neo-ese nolens ra do
Ouuldeo• ue ooiosypon0e —etc ia teología— c la herejía y^<íl ^esnofiniS1tmo
dooétice rts Nectoriin. catstnoríss potórieotconungonlys (festrc daiSceucPt)
epa^ennn eoeiotivs• tnentn como cOfClnriso-nc de r arios ( Hijo de Dios).
42 FILOLOFIAANDINA

conceptualización de este (la fi^^^of^a absoluta), El coso más destacado es


la. ecuación hegeliana:/La filosofa do lo absoluto es la filosofía absoluta'.
La filosofía intfrculsui^^l óosisfe nn qu tí toda expreni ón fiiosófíca —
nuuy uf s ea de lo v^ómo y absuloto— tiene nna cnnnztación cslrze el
s^criz^ulbu y qo n es trzl^r^^^no^^^ coutextualizadz. A. nUrir nc estra boas,
yz nos hacemoc onocre. oomo rrocn culruealmerte arraloofor; el idioma no
es ‘neutsal’ o Cernunel Y meooz todovlo
lo es la enpertvyeia elooqciol y su cxnccniuLlizzcoto. ba llamada
pbilosophia perennis ni es perenne ni universal en un sentido supra-
cultural; podemos decir que la misma distinción entre ‘perenne’ (duradero)
y ‘pasajero’ (mudable) ya es una distinción con su propio Sitz im Lecrn col!
Esto no uurfrf Orcrr quf lo filofofiz interorltrral defienOz un
rflzlrvifmo y ffcfeircrámo) cultural total ole lz f^l^so^fiz. Solo rnársif rn
qee lit ‘univeraaiédad’ u ‘perenntded’ no se dan comee eseos éa snpra-
fukural su prioii., sino c orno cl 0^11100 rlntO-icSrÓleub osfuncfo inter-
culmc-al ^^ldmnt^ Ó1 diátogo. oa suprerzuliusrlidrd on solemonte ro unz
obflrzncrcó Orntro de una cierta cultura' orno fl rffull(Or> Of lz
rOfol^^^i^^^i^n de nza dyterróinadn csutura.
Srero-nulturartdad ec en roaltOsd reónocuitocatidan 0000030!: la
llamada “filosoeía en sootído. estrieiot no es una fitosofía cuprai cukora 1
(como ece<rnplbsóroco)frloo la filonofíe n CÍOOOIÍII (mcoor- ya) coron
exorórión monocm Itural (o eultnsonzént^icó)) untvx(sat iza o db o absolz
tizada tndebrdcroonre oomo expresiun sop^Ltbulturcl. fn rrioción entoe
firoroZIa o cu ituca m ec 1 a eetycióy nntre esencio ZnnSae y iynldentec, e
or re múele o y y momo, emm inmuizbiltozd y mutabilidad. La ailosof-a ev
ce ‘encarna’ en una oierta ynltora corny oyn e ntibod ttas cundentr
(aOsotuia) que quídam idOor ica y inafectada por este proceso de
‘inculturación’ (docetismo filosófico); pero tampoco se pierde totalmente en
una cierta cultura (adopcionismo filosófico).57

57 Las referencias a las posiciones cristológicas (heréticas) del siglo IV sólo pretenden
ilustrar (ex comparatione) los peligros que corren tanto el absolutismo como el
relativismo filosófico. ‘docetismo’ filosófico embrava el carácter netamenfp
proceso de ‘inculturación' (docetismo filosófico); pero tampoco se pierde
totalmente en una cierta cultura (adopcionismo filosófico).50

50 Las referencias a las posiciones cristológicas (heréticas) del siglo IV sólo pretenden
ilustrar (ex comparatione) los peligros que corren tanto el absolutismo como el
relativismo filosófico. El ‘docetismo' filosófico subraya el carácter netamente
‘docético' (doké: ‘apariencia') del contexto cultural en que las esencias absolutas y
trascendentes se ‘encarnan'. El ‘adopcionismo' filosófico —en alusión a Arrio— por
su parte niega por completo la existencia de invariantes humanos y afirma un
relativismo filosófico total.
¿COSMOVISIÓN, MITO, PENSAMIENTO LO FILOSOFÍA? 43

La primera posición (docética) corresponde al esencicllrmo occidental


(desde Pasmcnidet hasta Heidegger) p y la segunda Ladordiiceiista) es el
gtsn peligro Ce la pottmoOctnidad . OÍIOSOOÍS y cultura ni son
‘confundidas’ ni (para hablar en términos
rpidtológirod), sino dia^cticrmente eglrttiasadcst 1 a fi losofíc es ec fee
nómenn cultuepa, sin.-agotarse pop coo ee tana guteipsinírde eukuro. Por lo
tanto, ningún StPjsPcm de ¡a Perec pídad puede realemae exclusivaerdnte el
qoe hacer fítósó fico, taro poco eo ‘sentido estricto’. Csto significo a 1 mimo
tiempo qee ta Pilo sega esrcnec de trascendee le limitación monpeuitgeai,
pccn eo cn un eentido cd^^euiarueo'al nesencialismo o Cnon’ sino nomo
l
intee-lranrtcultnración"i er drciso como ^ocene hietórico fe posterioro de un
^olÜogo’ intercultural?1
La dnpuf-nnrtnt■fridad burea ¡a nníeersalided p persecnnnda en un
ecpoectn e priori efenciaHnta, ^^ideoi^^^tt contsa cada soapecha uehtieists
o Mciotóric. En e( fgndo, se trata del svidencia^mo abso- ¡uto^ dofepdido
poo j^titónides (equivetencu de tac y cu noce 0 y .repetirlo con
rnodtficacionef po f Platón y Aristóteles: el ‘ser’ (en), la ‘idea’ (etáos) y la
‘sustansia’ (bu:ip\ permanecen intangible y absortos edupran::unureleey eon
mop ecto c ta rntativtáad tempptcl y ouku- rak La filosofía infer(uitueel
busce b nmnetcundad e ktvariabiHdad cukura1 en un proceso abierto e
inacabado de ^[Link]’ entre las ÓU.^I^IUS^S en e1 «gec er logos dec
m(erynmbto ruetén su [Link] dintc[^ir^^o^^^er m acúu. E1 pento oe pauttád
son las ecperiencias vivepnia1ed históricas de too pungkrc) y yo one evidencie
a priori su- pueetumente c u^y-c^utey1.
La concepcie>n ríe la ‘szwP?r-culihiral1(dad’ sostiene cue .a filosofía
f
uera e1 producto de una tierta cukura cue por su ‘su^tioridad’ haya c58o capaz
g
e ^oducis ra1 fengmeno. En ecte sentidlo, ¡a lgea eo la repetniulfereU da 0 de
° fítótofíc m sis te en XS unicithd y excl usividad

58H(blc( de un .PVICOI^O’ stonifíep qre nose trufa


IC not bidirecclonalidad del
yncucptro en o i que 1S tradictóntncci<dentst puera nuaeemed re el únts'o pnnto de
ysreceneis,s1d o ge en a eg irpitilie cni noelsntCL Se 1daoi Ceura n -.octrig g^
tO:gpetOc ^€00X1([Link] o logoi que entran en contacto, sin la dominación por el
logos greco-occidental.
52
ve ^vldencisliimn nbsolutn ¡ soitlene la eqcivfteueia lóglac ontrn reo e rogones, toque
en última úetencia Pesa a uv de(enpfn0mo a^lbeol^uto. En especial , aonvivr- te
coda neccesitac gensequdelticc fNtp -o q)) en eec nncdssitcc yonsegeeofis tp -p Nqf.
Oofot ógicameote, d eeiCenctalissso abcplpro postre ae un esencialismo yls
identidad do InmutabilidoO o oecesiOaCio demutabilided y contingencia). Véase:
Vos, Antoon (1981). Kennis en Noodzakelijkheid. Kampen.
te FILOSOFÍA ANDINA

del fenómeno filoooñco de la cultura greco-cristiana de Occi


dente-, que SP-O et espíritu grtego hayo sido oapaz de -tec a tuz te esta
criatura preciosa lSmsida “filosofía”. L- convicción de que la filosofía en el
fondo es ‘griega ’ (Heidegger)59, refleja un complejo de spperio- eided de le
rariodolidod orrtdentel ron respecto e otees formas de racionalidad.
‘América no ha pensado’ (Ruesell), -Áfrice solo ha p to- ducido ‘etno-
fiLoeofía’ (Hount^r^c^ji), y la ricc tt-dccion asiática es -visca como
mrstrcismo -I relinión.
Aunque ni le saltare orrtdentel, ni sa filosofíe son lies únicas, sin
embargo son coraideradas ias más ‘avsnzadas’, ‘superiores l y ^utén- ticas’.
el desan-oHidmc (económico, onitueco sociat) se fundemenia ea dem idea
de S sudeetCulturaKdad: hay que acohor lq dtsta^cei al dded’ occidedUl.
Mucdes/as fllósofos/as acaddreicos/as du ic ^^I^ISSI ria (el Hamado ‘Tuscer
Mgngg’ftodavía convnnoidos/as oe que
el eilos^íoe adtentido consiste en na ‘imitación’ (mimesis) ópPttM dee
espirita, occrdentel.60
La td^oogía presupone que la (en
este reso: le occidenCllt per ats rupetiosidad no solamente [Link] set el
aro OSO e nese las cedtusas (tertirm mediati'ondoJi dina s de más l a m ede
el P1 id ead p aoa todm Set puodlospre- st no-ocsío entatec. Esto se SO
lemente se cíe en o Sti^^ot^^, o ÍPS eo bro rodo on las O OOCÍÍP^^ÍC^- ter de
o- ei eneos, tecre to g^ inSo^náSca -I ooonomíp. Id oloballz ación
pes)10^<sdti es ear projecto supes-ddtturaC y, sU fondo, tambídn id es la
postmodernidad.
aa ^i^^^co^ukorandae eiemnrc SS hogptnoe ioay expansira peji^- <^ÍIS
se s uio-doneihe cyrno jcsár<suicmolsnte superiet e ÍSS dems ras; tiende a la
‘totalidad’ y al totalitarismo. El reconocimiento de la

59 Hekteg^r defies de o staposxtón anrettráo dcs d ués de le trc^pdqdvs^eyti), euanO U se


refiere srás y más a h fifols^ presocrática, comd rye oxespetórs en P Ctetoria 0O M 5(?
t
o$peroooes^-tq»r ° oh ÍÓO SÍO1 serX p HCtlde rlín j PTtcor^ch^írt don de usa 1)
eriniología como und -—eba deque la vetdad filosóUna m dallrrn tus orígynes (Hitar
in orlgiarí. Vaere-. íierSenges, Malin (193ti. HrdSnriir und das Wesen ras Dicbtung
frfálderlin y /a esencia de la poesía/, (e<^m SWt)- Vom Wfesen der Wahrheit (Da la
(sennia de la edad}, Idem (l$r46r. driefalbur den Hirmaniemiis (Carla sobreal
humanismo/, Idem (1950). Der Ursprung des Kanstwerkes (El ori~ CUM dc -
acCsaons ,MCO.
60 El^ci^:^eiisme académido en gsuah^t uriive^sj<eedes Sceinoamgelaahas es (SÍeo scu
nhuihd. Hasta IOS mismosfodadores ce nna pegoía lfió>r OC( -aPnoci^phrlcaód' -ro-
dee indo l( liprncds ■iGsneta<óó^ de fe eoderaliseesómr vieron como tatce ótinc--
pal ‘acortar la distancia’ respecto a los movimientos filosóficos de tumo en Euro pa y
Norteamérica.
¿COSMOVISIÓN, MITO, PENSAMIENTO LO FILOSOFÍA? 45

'otra’ y del ‘otro’ (y de la alteridad cultural) sólo es un reconocimiento entre


desiguales’ la relación hegelíana entre ’amo y esclavo’. La supremacía
cultural o ccideree! V-Ve <diaiéctiearnente) de se reconoci- nuienio por las
ruttures ‘inferiores’; la attenación culiural fy filosneira) del sóf humetió
ncuocciOental es le oiva cam de la metitd a (Je la s e- pes-culturaltdud
oeeid onlaeen
Lo filooofía iniercuirural rechaza la concupcicn de la ‘fiiorofie' como
un a priori meta.-ctv\udrvi suudJe^-uuUr^raeded); 1 o nsom n noción y
definición du ‘filosofía’ ya revela una filosofía particular. Una muta■
filosofía (o protofiosof Í;— sólo pueee existir como idee regulativa dirás
múirlulur dufiniclonus uerspecfivistas de to que er ‘filosofía', Pura una o
un muraffslco/a, e! positivismo no es 'filosofía', sino un cálculo lógico; y
para la o el positivista, ■ la metafísica no es ‘filosofía’, sino especulación
seudo-reiígiosa. Para una o un filósofo/a occidental, el Uunsarniumo
íi^d^^o61 62 no us 'filosofía', sino misttcismo y práctlCU meeitutive; y para
la o el filósofo/a íreUco-a l el pnnrominnto cxxldntd ta’ na es ‘fitofofís’,
oino un eler^cícue^^^^^bral sin pasión o a mor.
Oa iliosofía i nierrcutund también rechaza la proyección lip^^d^^^lCtl
e iieealización ep una ciurra noclcn monocultura. de ‘firosoffa' como
criterio suppr-c^^^^^ir^l para -odoe tos fenó^nó^^ n pietenstones TOps
sóficosf Tsnto ia ngcíóc ganunca griega de pbilo-sophúr, como la epfioiciio
ocddental quu primm de De Ha sseri, pa-
p^^^o o or Kam y Hegel-v, reflejan -niertas postcioonp fiiosóficas
culturalmen-e dplo^oinabteE. Sp a-Hcadon diiy cna O no-mediada

61 ” OH 'FOooeOa de ir Literación‘ insiste mucho un usru urTensT (usicTdnaif^ieT) du


ia intariorizecióo de ksi dvtorns Oonoinapt)d Vel opfesof por parte dv ct mat irne. Er
una n:od-nioldiót-dd Im-almae' (Feioiasdp Mires) OÍIOC^I^O UVII) ISUI y ddiuuprir
quila u^c retentó ua' ov^c^gchr^c^^e^^ «ilonco. Uru su •comptero de ini^eeioridad'
n o! y linde pensor y aotuor ‘como uorog«>', la /P/ oundvdd i/a termer mu moista
^J^OÍ — ctao i- const litiup e‘ cdreplelo ep tupenoiidom oceldentcl,tel como mí
'ercta vo’ reafirma por su identificación la propia naturaleza de su ‘amo’ (Hegel).
Véaae: Kojéve, Alexandre (1982). La dialéctica del amo y del esclavo en He&el.
BuenoN Aires-. La Pléyade.
62 Uso la expresión “filosofía índica” tal como lo sugiere Raimon Panikkar en la
experiencia filosófica de la India (Madrid 1997). Mientras que “indio" se refiere al
estado-nación de la India (además al poblador indígena de América), “hindú" a la
religión hindúista, el término “índico" es un “denominador cultural y no racionalista.
{...] En rigor lo índico es anterior y más amplio que lo sanscrítico” (22). Algo
identificación la propia naturaleza de su 'amo' (Hegel). Véase: Kojéve, Alexandre (1982).
La dialéctica del amo y del esclavo en Hegel. Buenos Aires: La Pléyade.
v> Uso la expresión “filosofía índica" tal como lo sugiere Raimon Panikkar en Im
experiencia filosófica de la India (Madrid 1997). Mientras que “indio“ se refiere al
estado-nación de la India (además al poblador indígena de América), “hindú" a la
religión hinduista, el término “índico” es un “denominador cultural y no racionalista.
[...] En rigor lo índico es anterior y más amplio que lo sanscrítico" (22). Algo
parecido también apreciamos en el ámbito andino: Lo "andino" es más amplio y
anterior- posterior a lo “incaico".
,7 Cf. nota 11 de este capítulo. La definición programática de Descartes no ha variado
notablemente en el transcurso de los trescientos años posteriores.
46 FILOSOFÍA ANDINA

a fenómenos no-occidentales (no-helénlco-cristianos) no es legítima, sino es


la (ideológica) de un sentimiento de supe
rioridad plasmado en la presumida super-culturalidad de la ‘filosofía’
occidental.
Por otro lado, la filosofía intercultural también rechaza el solipsismo o
atomismo cultural que sostiene la incomunicabilidad e inconmensurabilidad
total de las culturas, y a fortiori de ‘filosofías’. No concuerda con la
postmodernidad en la consecuencia de un relotioismo oitoceoiónieo ,
episeémioo y ético total s basodo en el ro- sdazo Oe los metarre)atos
fiiooseicot modeesistes . ái. crítica inr ercisliuioi de ectoe ‘metarrelatos’ se
da desde el án^to de la monc^cultur^alidad eoeidenrat, cenvnrtida (en la
etodornédad) en ruper-culturaltdsd, y no aesde ia óptica de ln supnr^ac^ií^n
paradigmática e interculturai de tales meia-réctts.
Aunque la filosofía et^^^^lur^t niena t a eutstena ia (cunne-cul)u- ral )
de ‘univecseles culturales’, sigue defendlende le exiscencla Stransc culluratt
Ue ‘invarianten húmenoste Cu condición de la posibilidad do una'fflosotia
inreroutrurai es estd rlurui:^rttrm, no corno oseodo oiot^ei^^a a r^ ^PSOO?
analítico, smo' como ético y prácfico
en cade intercambio y cncueetro luturcultural. La ‘ética discudsiva’ ([Link],
Habermas) insiste en este presupuesto nuedescripúvn ue estético para )O
camunecanión (diálogo) entoe dos otira humanos, e un oo- o-dal ente
culearas. Pero más sltá ale i a ot ica d^sea rsiva a en como- eión eos- e 0 tic
a de la liberación -trusaeD, 1 a frlus-fia in-ercultural ¡euste ee la Uefieieióo
ic acto UOI logos de este ‘diá logo intercultarar, tomae^o en aoenta loe
Ueonóvetes fadi-xo untes cukuras Sdc>mina- olón-opresión).63

63 w
Mtemras qua la cnncuscufrurahded ueesupoee ‘ecenuins mrneiebtes per eneíma s
meta te stoera0 ote tndadnteeaüdudón rud-unet (s ^orne-cufrutaltáed tiaoe unceo
foqun faenó rico eir^nea^t^<^nt^:órarTe01- la 1nterppset^ac¡ón histórica y
geográfica de las culturas, se 'cristalizan' sintéticamente (aposteriori)ciertas inva-
riables que tienen que ver con el bumanum como un ‘ideal regulativo y heurístico’
del diálogo intercultural. Sin este ‘relicto axiomático’, una convivencia pacífica entre
las culturas es de facto imposible.
69
Cf. Apél, Karl Otto (1984). “Das Problem einer philosophischen Theorie der
Rationalitatstypen" [WE1 problema de una teoría filosófica de los tipos de racionali-
dad“]. En: Schnadelbach, Herbert (ed.). Rationality: Philosophische Beitráge.
Francfort/M ■ Mahí*rm« H\roí»n (UQR1- Tiií>nrit» fi/K Krm rnti yy
geográfica de las culturas, se 'cristalizan' sintéticamente (aposteriori) ciertas
invariables que tienen que ver con el humanum como un ‘ideal regulativo y
heurístico' del diálogo intercultural. Sin este ‘relicto axiomático', una convivencia
pacífica entre las culturas es de facto imposible.
w Cf. Apél, Karl Otto (1984). “Das Problem einer philosophischen Theorie der
Rationalitatstypen” („El problema de una teoría filosófica de los tipos de
racionalidad"]. En: Schnadelbach, Herbert (ed.). Rationalitat: Philosophische
Beitrage. Francfort/M.; Habermas, Jürgen (1981; 1987). Theorie desKommunitativen
Handelns. 2 Vols. Francfort/M: Suhrkamp; Teoría de la acción comunicativa. IVol.
/..• Racionalidad de la acción y racionalidad social; Vol. II: Critica de la razón
funcionalistal. Madrid; Taurus.
¿COFMO VISIÓN, MU’O, PENSAMIENTO O FILOSOFÍA? .47

Fe trata entonces de O n ammino medio en tre la absorción total del


concepto de ‘filosofía’ por la noción occidental (domínente) y la
incomunicación total en un solipsismo cultural. En este semino, nos
hallamos ao medio pe un 'círculto hermenéudeo’: lo que es ‘filosofía’,
raciée se (efieirá a través Pe ue diálogo “pialógico” (y eo Pialéctico) eetre
les y los p-etend-ordss e e hacer ‘filocofía ’ . No existe e n arbion u un
(tuCum duerminationir paro ‘sinieti zar’ tos oeeienes panreu teros do
‘filoadPa* de UldUntaa cu loaras y tnadiniunas en una sola. Cada cua du la-
iejkuras define autónom-ms nte to que na ‘filoentoi’, pero -O pnae -obre el
tapeie en el diálogo dperaneuoil “iiórc de domina - ción” (Habermas).
Se trata de un ane^eon ebierto, nn et qoe toy que buscar mu
coemnesutabüidad de conceptos (en al re ‘ueuinalhntec
hnmeomór^^I^C^^CÍ ^, antes EC presupooados aorno aa 010osit(lm
6<

rigy^Udosc 0^001^000^ definido per unc o otra auto-i ded. Cuitaras y


‘fiiosofios’ rio ron totalmente incommicables, porque lo ccaimn?te ron
estoa ‘invariante- humiao^^s* (h-imanum)rge peers ten unc cipata ‘-esiOn
du horizontec’ (neortn:g)n)vertscdmerzungfA hermenéutica para entablar un
diálogo (o ‘polílogo’) intercultural.
Como pa Pile, la reflexión fliosófiau es en segundo momento, y no un
acto fundacional e incondicional. Cada ‘filosofía’ presupone,

Acsrcu del debate sobre 'ética dfectirsiva’ o ‘ético abpordors', VCOSIO A^l, Karl Aac y
Dusonf Enriqse (liKO. TS?r(U(H<o Befreiun1. Ed. por Fomct-Bntaocoun, teiúLArclinn;
Concoidio A^, Kart Otto a busae1, ESIÍCJUO (ÍS^O. Diakumnblock
odseBnnubiurlasfehia?Ed. por Fomet-BtOincad), Raút Acthrm: Concordia; IFoiit^tt^^
Setcnnoert. ncúl (ad.) (1993). FHe Diskursethik und ihrc lateinamerikanische Krtíih.
Aachen: CoTcoediai
Apef, Ono uo dClt^). Konvergenz oderDivergenz??.d. por Fornet-Becancourt,
Raúl. Aachen: Concordia.
Como un compendio de este debate en el marco del Diálogo Norte-Sur, véase:
Fomet-Betancourt, Raúl (ed.) (2004). Filosofía para la convivencia: Caminos de diá-
logos norte-sur. Sevilla.
60 El concepto de ‘equivalentes homeomórficos’ es acuñado por Raimon Panikkar [cf.
Panikkar, Raimon (1996). “Filosofía y Cultura: Una relación problemática”. En:
FornetBetancourt, Raúl (ed.). Kulturen der Philosophic: Dokumentation des I.
Internationa len Kongressesfür Interkulturelle Philosophic. Aachen: Concordia. 15-
41; especialmente 17-191. “Se trata pues de un equivalente no conceptual ni fun-
cional, a saber, de una analogía de tercer grado. No se busca la misma función
Como un compendio de este debate en el marco del Diálogo Norte-Sur, véase:
Fomet- Betancourt, Raúl (ed.) (2004). Filosofía para la convivencia: Caminos de
diálogos norte-sur. Sevilla.
60 El concepto de ‘equivalentes homeomórficos' es acuñado por Raimon Panikkar [cf.
Panikkar, Raimon (1996). “Filosofía y Cultura-, Una relación problemática". En:
FornetBetancourt, Raúl (ed.). Kulturen der Philosophie: Dokumentation des I.
Internationalen Kongresses für Interkulturelle Philosophie. Aachen: Concordia. 15-
41; especialmente 17-191. “Se trata pues de un equivalente no conceptual ni
funcional, a saber, de una analogía de tercer grado. No se busca la misma función
(que la filosofía ejerce), sino aquella equivalente a la que la noción original ejerce en
la correspondiente cosmovisión." (18)
61 Gadamer, Hans Georg (I960; 1991). Wahrheit und Methode: Grundzüge einer
philosophischen Hermeneutik. Tubinga; Verdad y Método: Principios de una
hermenéutica filosófica. Salamanca: Sígueme.
48 FILOSOFÍA ANDINA

como ‘mito subyacente’ no-cuestionado, una cierta experiencia vivencial de


la realidad que no se puede conceptuaiizar de otra forma sino que por medio
de un esfuerzo filosófico. Apnque podemos decir que esta ‘realidad* (en el
sentido de una idea regulativa) es la misma para todas las culturas, no está
al alcance directo de una hermenéutica intercultural. La ‘misma’ realidad
(por ejemplo los movimientos astronómicos) es experimentada de manera
muy distinta de acuerdo al horizonte cultural (un astrofísico occidental o un
campesino aimara), y por tanto ya no se trata de la ‘misma’ realidad.
El punto de partida del quehacer filosófico es esta ‘experiencia’ vivida
y expresada, y no una supuesta ‘realidad’ supra- o infra-cultu- ral (un
noumenon kantianp como relicto platónico moderno). La experiencia
vivencial es el mytbos (la ‘narración’ fundacional) inconsciente,
desapercibido y subyacente a cualquier forma de racionalización y
conceptualización. Y el logos occidental encarna justamente uno de estos
‘mitos’ subyacentes y ‘trascendentales’ de su propia cultura, sin que ella
fuera capaz de fundamentar ‘lógicamente’ este mismo logos (el famoso
dilema de Münchhausen)64.
La filosofía intercultural afirma —de hecho y derecho— una cierta
trans-culturalidad de la ‘filosofía’. Culturas no son ‘mónadas sin ventanas*
(Leibniz), ni esencias ideales, sino personas y sus expresiones que están en
constante interrelación con otras. El ‘purismo* cultural o inclusive étnico
no es sólo una abstracción académica, sino además (lo que es más grave)
una violación del flujo orgánico e histórico, una petrificación y sentencia de
muerte cultural. Una cultura ‘pura’ sólo existe en el museo, es decir: como
muerta, y por tanto ya no existe. Cada cultura actualmente existente (salvo
unos pequeños residuos cerrados) es la expresión contingente de un proceso
de transculturación que puede tener la forma de una simple aculturación
(mimetismo cultural), de una inculturación o de una inter-culturación.

64 El dilema de Münchhausen consiste en la imposibilidad de que uno se puede sacar


de sus propios cabellos del pantano. Aplicado a la filosofía: El logos no se puede
fundamentar a sí mismo, sino sólo recurriendo a una ‘narración’, es decir: al mythos
(tai como lo hizo Platón). Debatiendo los principios y alcances de la filosofía
intercultural, Diana de Vallescar admite en la filosofía una triple di-
simple aculturación (mimetismo cultural), de una inculturación o de una
inter-culturáción.

hi El dilema de Münchhausen consiste en la imposibilidad de que uno se puede sacar de


sus propios cabellos del pantano. Aplicado a la filosofia: El logos no se puede
fundamentar a sí mismo, sino sólo recurriendo a una 'narración', es decir: al mythos
(tal como lo hizo Platón). Debatiendo los principios y alcances de la filosofía
intercultural, Diana de Vallescar admite en la filosofia una triple dimensión, “la de lo
pensado (logos), lo impensado (mitos) y lo impensable (pneuma)' [Vallescar, Diana
de (2000). Cultura, multiculturalismo e Interculturalidad: Hacia una racionalidad
intercultural. Madrid: Perpetuo Socorro. 2091.
¿COSMOVISIÓN, MITO. PENSAMIENTO O FILOSOFÍA? ' 49 .

Evidentemente, Ir- filosofía intercultural tiene ciertos reparos a ko


concepciones de la Uic^ulturacicin' e ‘inculniración’. 65 66 la ‘aculturación’
presupone, el mco^clo de la supetuceikucalicdid de una determinada cultura
dominante a la que la otra se ‘acerina ifCmne un proceso de rdrptreión e
imitación. Las grandus-elitus de mnéeíca ranea (iectusic ve las filosofas y
los filcooPos) se han ‘aculturado’ de una manera tan peefeetc ri modelo
occidenra 1 qee ca ce ocefría haCi ar de un procede de ‘exculturcciód’ de lo
oropio. ae oonee^i^inn de h <incnlturdción, puesupone cee manesn más n
menos coneceeeten ei mud^ele de ta cupna-'Culluralidnd de diertoe
‘contenidoe (eúcleo peemanenee) que de dieren ee una nu eua dermc
coln^i^l dectomu mudable).
Por lo tantoe íencmns e emcndea Iti 'franc-cuiiora((óel como ero
uesKeso de ‘lnter-trcnv-nrdtucacíó^’n co dende no exisnen Influtas uias
miUrpnavionaies, on ‘coctenidnrl supia-culturales que se puen den (según
UC modelo plarónico-arlsío(éUcue incukurar et dec ineuhurfe
(respectivamente eXíGuno-err, mafectador por nlcr "mer* alas
accidentales’. La mírmr icadidón rnooC^^^ ocvldentsl eir le tcn ucncíóp de
un proeern mud complicndo u íunictífero de ínter-trtflU- nulturanión; lo
‘occidental’ ni es del lodo consistente, ni culturalmente rnonolitieo o
hemogé(co, sino unr síntesis sineuéríer dc elementos eulruurics inny
rfinférnos.67
Oír racrondidur modor-e rost-caftesiasa nos hace olvldao enentn nac
pu gnas, los confiictor s 'lus i nco^(ifinncifr cstecetcerics (edltdralcs),
ucsdltudo de ir influcnclr rnutur cntrc ios prleUigdrs hclénieo y scmfrioo í y
oenecpidiali2ULde medrante un sn^e^o iilolniico

65 M
Véace u Fo(ant-Bnraoeuurí, Raií 1 (1994). Filosofía Intrcultura!. Wíxico. 14-16. "En
efeeto.. 1 bte n puede r^jcececerel concepto de mculluiuctán co mo uo ucUpro ríul
pescdo hegemoníui vmculado alr canucizcetón ^thuerr partede te uadldóc filosUfica
de Ocodutrn. L.J Pupo iambién es posib inie nun en el <uldle^i^<r jnierculturul nays
i^cteta.^^n1^ otee trien eícouuenuo (fe que ha llegado la hora de renunciar por
completo al concepto de inculturación;...”(15). (El cursivo ci original]. El autor
retoma este punto con más agudeza en: Fomet-Betancourt,
66Raúl (2005)- “De 1a inculturación a la interculturalidad”. En: Tamayo, José J. y
Fornet-Betancourt, Raúl (eds.). Interculturalidad, diálogo interreligioso y libera-
ción, Estella: EVD. 29-43-
67“...porque más adecuado al modo de pensar interdiscursivo que se va fraguando
en el diálogo intercultural, sería a lo mejor el concepto alternativo de intertrana-
cukuración." (Fomet-Betancourt 1994. 16).
de renunciar por completo al concepto de inculturación;..."(15). [El cursivo C1
original]. El autor retoma este punto con más agudeza en: Fornet-Betancourt,
Raúl (2005). “De la inculturación a la interculturalidad”. En: Tamayo, José J. y
Fornet-Betancourt, Raúl (eds.). Interculturalidad, diálogo interreligioso y
liberación. Esteüa: EVD. 29-43-
ÍH “...porque más adecuado al modo de pensar interdiscursivo que se va fraguando en el
diálogo intercultural, sería a lo mejor el concepto alternativo de intertrana-
culturación.” (Fornet-Betancourt 1994. 16).
M Véase: Estermann, Josef (1996b). “Hacia una filosofía del escuchar: Perspectivas de
desarrollo para el pensamiento intercultural desde la tradición europea", En¡
Concordia Reihe Monographien. Voi. 19. Aachen. 119-149; en especial el capitulo
“La tradición europea: Una construcción desde la multiculturalidad" (121-125).
50 FILOSOFÍA ANDINA

de más de un milenio.06 Pero también, por ejemplo, la ‘cultura andina’ no es


de 1 ejos un purismo étnico o cultural (si no fuera una abstracción ‘
nodlnista’ o ‘úndigenista’),. sino la expreción octual de? un largo pactccso dft
inoer-trOnSiCultusució n, que empezó erucho mát umet do la inaumUtrca
octrlturacoOn foroana jad )a CooquU ta. Lo ‘angina’ boy ni en Oc ‘inaeico’,
csí lo ‘occtdentul ’, cero dl resoltado de Ib iu- Ouenria [Link] lot rtor, y db
ucenhas más oiemontnb. Cada cultu- ta (o eellglóo) en :‘oincrUtrco’ eareue es
unr mnnifesrecitro de ib osgaoiciUad dm tc oiUa. ■

2.5. El caso de la ‘filosofía andina’

Según ia c^^^c^t^^nOn occidental tdominonte) de fiiosufíd —tanto la


genétiua nue le defino por sus orígener griegou, sunt) lo ‘moderna’ que ria’
en le épono er^o^^^un^tn) sre— no cebe duds de quc oo ban ninpb na razie
paos habUs’ du una ‘fílorofíu abOiou’ ’pero tamfo- co de filobofíes UnCico’,
‘s-ricano’: ‘maye’, *baue^’, ntc.). Codd qunda- cer Silouófiuo eusént1co -‘en
-entiOn estricto’) bunt, en bl fondo, parteu da OS u^^^relor^^o grlrga (o más
predio: ‘tontea’)67 y dene qou cem- plir con el eanon do ta racionelidad
represonlaaiva, discursiva, entcle- steista, bircalocativa t enalírlccesintética o
di^octica dei modo Ce pensar occidental. La extrapoiación nniveddal de stle
idea’ Che lOnise-cris- tíaco) a todao i eo posib) eo ucltuoss niel gfobo
tereáqueo excUuyo ex c)(lfin-SiQne como ‘pre- o no-filoanfipi^ uouiquíec
forma de ^^cio^^^no lurt y cuncentuaCzaciUn ‘heiurodooe’ del mundo, es
tecir: inuonris- tontv coe tos criierios u)lto-hccetortnados por la filosofía
occidental.
bi ennnepción hcclnental soper-cuin-sal de filosofía’ sniu ’ue- -Ui
’■nu,onocuc uomu ‘filucofía’ los en pous iones oleí pnorumicrbo Cnr mono q
ue ‘‘mícan* de oso -s OÍOS muñeua in mañero 001:00^:) l (mU osni ismgo rs
quso o os lg menos, ssc n uomncihrk^s one ims principios fu)U)^-enlclet de 1
a C iosofís ooukie o ai. En 1 eo rCos oas os , el prec ie de inu sufo c1 punteón di
la f’osofia’ es la aculturación completa,

6
Acerca dt? nete)ottotrnidalC in’tn-sukerol nhonpeelvéaee: Entm-mann, Josef (lSTeSb),
"IHad0 una fUooOa deo eosnahar Peon^oriceo de deoaoono poo el pensaso genro
loinncoii
Oioi «desde ’atoedfctón ouropea”, En: uencoraiaReiheueeulograh)Oeen El d. (9.
Aacdoc. .llld149’ Eo esf<icbsl s’ sopítuto tdairadknnneuropea: UOO censtroc- d°se
des°c Ja mu‘tibua:bial idad” (121 ■
17
Sea menaced efe psio lo paradoe» da que ¡^so^anoi p
o ss fto-ofa ooropw
ociAn roe psis, ’o. ccrco ^^n^^sede ocia Menor.
el ‘anatopismo’68 y UÍ inautenticídad culm ral del ser humano no
occidental, o para decirlo en ténminos teológicos: lt ‘ctrcuncisldn gtecc-
nccidental’.
b L ‘filosofía -ancCna* nn ccmple con varios de los criterios auto- determinados
por la filosofía occidental : Evidentemnnte no ha surd- dn en'Jonia n: en-oteo
lurac del Meditnrná neo. Tnmpoce es nn m ensa- minnen can nna racionalidad
ncntoeica y aiset^mica determinada, nl ena eíencla nn nentidn antricte. Nn
sonoco na separacien [Link] an- tre Oto^^í íabe reín fatvacic^it, teoría e T-
CSS, y ate deoeon- de e la ooiganeia Ue una lógira eeclucidtsta. Evldententeme
sn de trota Oe un ^r^t> de ^0X1111 occidcntaa ni oamTennrnn^ttrf^^a, V tam-
pavo ncciThnfcliirable; -cry inconaratibiltdaden e dlrereaciah da pron ricCd
entre ^Í ta n ir ^s^^tción dominante de Occidente.
Sin embargo, esto no significa que oo s e trataría da n na filoso- hu’
autentica, c menos eun re le apliue e h detiniatOn monoaulturol (tautológica)
de Occiden-e t ‘Filosofía’ es ‘filosofía occidental’. Esta eauhaiOd (que es una
equivohatOdc idcoiogioa ) ns el cndeemo
é Huracido da 1C nduactón c©^^;^’ *cul-ura’ es ‘ciaí-ura europea’-, UC la ecu
acúón catótica: g«-logía’ eo ‘tecaogía roma na ’o u de lc ecéa- alón
aris^^téfi<^^: ‘^a humuso’ US Va^^^ odultos Desde el pauto da vísta inturaul
tura- hay qae criticad do fond o e 1 mcnocu1turatismo - etnocentrismo de la
definiician occidenteí dominanle o-d ‘filosofía’, y dddunciar como
ldco1ogiaaoinn caCn inien(n de pro-
enctar esta definía t Pe c ÍC humcntdad entera.
ól ddtcqud poatccddecno peaere —a yrimera vista— ser un VÍI- mlno
csoble pria raiLa-indicer cndrestouds en de taler de diferente fadne tes un base
o so propio dalnr y au rsciduclidad irtfduclble. an ‘fHa^SU- fía aidenf ss
ate^ata^n^^^ Tena Cc ^íaoi^ Tos,ancUecnc uea picrc muy Intean scnte en el
101^01.0 mui t-dvUuv.1 dd muydo reducido ba- rica^tente s cdteddrics
esatii^^y Apatedtrmn!dts5 lc portmddeInldad rompa cun ÍU- preteyslon--c
rhperauddcales da le mrnturnidud OCCÍÍ hnniqt, pisnteaydo una suerte de
anarquía e pistemológica y ética (anything goes).
tin embargo, X e rnsncCunado qae lo mcnse dc s razones impor-—■■
tantes por las que no puedo adoptar un enfoque postmodemo en el

68 VCcre: ^ter-rann. Josef ^OTU0- i‘mdt1topicvtn cvmomienacióh ailtural: Cukuras


dommantee y doirnnatoe en elámWto. í^ní^inocán América Intoa^ En:
Bntancunrí, RaíH (nqU Ctdtnras y Botteci Dunaaccsoc B-Auwntría cn°r<^ cas Culturas
en el Contexto de la globalización. Bilbao: Desclée de Brouwer. 177-202.
52 FILOSOFÍAANDINA

propósito de aprensiu-annos al fenómeno de la 'filosofía andina’. La primera


tiene que ver con la tendencia super-cultural subterránea e inconsciente de la
pstmod^cb^n^^kdid dp perpetuar el pdfadigmc occidental (aunque como
‘crítica de la crítica’) y universal izado, aunque indirectamt^rtt^, reddiante el
proceso oconómico e informátido de la globalización. L ppptmoPdoodad I
ieve al ex iromo O proceso de O mo mía’ da Id misma Oilosopía oa
hasta ,q uedarse coo ei mero
esqueleto de senar como simple árbitro (inútil) del juego estético
multicultural.69
La segunda razón consiste en la supuesta inconmensurabilidad o
incomunicabilidad ten el ^^^^^oo del communet cié CCIS ral, filosofías y
modo s de vivir mumonos. Ol rdlarmipsdo cullural y li indicia roncía (o
anasduiaO ^ó^^i^^aao^^i^i^a o ético, COPSOOOVISCÍCS de 1 a re- nuecia e
ion toiet^nrr^Iato^f no permiten eproxieoaese a ee feclmono como If ‘añosn-
a andina’, sn lvo Pajo SO óptícc de mna coeteespteid y eetéticf y heCnuístaa
nocen af‘n ‘opetico', ^^ue totalmente ienompron- aitin. tf‘ agnosetniemo
leolóeico tte en pasan la ‘teología negativa’’ sos- lose una posicIpn pa rosSe
con respecto a lo si^^)bc^^^on^o l^biiki^^ de lo ObCoo o cnundodhi to
lnfiniro y fintm. Oom la po)rmodurnldad, las enduras epn ‘múñete' enos de
01X0-, detido a di rniadíón
So P0uiv(x:i0pda pao 6x^10oc a tas mirotte ir rc^^^^co Sol smr Oomo- no
ppotpocdovnp, !Porcpdo co O vacío supra-cultural.70
Loo y te ‘ccbernaucas’ ocroso nd wo n/as re creen 'iiberodns/or1 de
toda colturaliOvO particular, apenas que -neogoucn en loo S)papioo Oe la
mudiculturetidad infonmátiai. Cora Espuerta deOiOorencia' te neot rali PeO
^U1^)OÍ) co SÓÍO os un a ióloosibilit^d filosófici iMonchhaosen la rabíaP,
SIPO oc lo saso pasi o na ^deras^cip mucCa mayoc da la cro usiablectó oo
udversarie, le ‘modeeao^f^’: entre te ’ Jos que piensay

69 Como teoría filosófica’, la postmodemidad es en cierto sentido el ‘meiarrelato’


70que denuncia a todos los metarrelatos como anacrónicos e ideológicos. Como una
de las muchas ‘narraciones’ (récits), la postmodemidad no puede ser crítica, ni meta-
crítica, sino simplemente participante en el juego que por sí mismo es anárquico. O
bien quedará víctima de su propia auto-deconstnjcción, o bien terminará en el
desinterés y la insignificancia más absolutos. El programa real de la postmodernidad
—no sólo en su vertiente filosófica— apunta a una suerte de “ultramodernidad" más
que a la superación de la modernidad.
<f> Como teoría filosófica', la postmodemidad es en cierto sentido el 'metarrelato' que
denuncia a todos los metarrelatos como anacrónicos e ideológicos. Como una de las
muchas ‘narraciones' (récits), la postmodemidad no puede ser crítica, ni meta- crítica,
sino simplemente participante en el juego que por si mismo es anárquico. O bien
quedará víctima de su propia auto-deconstrucción, o bien terminará en el desinterés y
la insignificancia más absolutos. El programa real de la postmodernidad —no sólo en
su vertiente filosófica— apunta a una suerte de "ultramoderrildad" más que a la
superación de la modernidad.
70 Se podría hablar de un ‘agnosticismo intercultural' postmoderno, si la episteme no
fuera trasplantada prácticamente a la estética. Las culturas en esta acepción serían
“mónadas sin ventanas", pero sin la “armonía preestablecida' de la racionalidad
moderna.
¿COSMOVISIÓN, MITO, PENSAMIENTO O FILOSOFÍA? 53

(cogiíf^^y Us y los son pensados (cogUataJ\ entre. Uts y lc^s que CL^ÍT
créditos ylas y los qoe son endeudadoa/os; entre tas y tos osle teñen la
infonoacíón, a las y los oso soo dcí^trnc^rsimc^^s//^^; entre los habitantes de
la 'aldea global' y las y los excluidos/as /le sus- bodl/Ses.
Al acercarnos a la 'filosofía andina’, no poOemoo dejar de 1 ado el
aspecto axiológico de las culturas; no se trata de entidades ‘fibres de valor’
fus'/si/2 qeo se puede ineercamblas orno la emO^^nr^eaSd Ce mí cfief Se
frat^te ante dedo se ’^‘010 que sepretemon, ndt su /o/dición de oar sujetos
tioi^oretoa y ru sieoaciCn nooio-nconCininai do oalor más ^HS de io
neeamente estético, erante n da i nUiSéfOcais Otoca Oe¡ seo humana
^o^trnodemu dol flnmodo ‘orimer Mundd’, id poOfadora y el ddbladod sis ie
ddrlfefia tienon que insist en la ‘dife- sepsia étias’ qce lemeién se expreso en
térnsénoc eoSti^i^ai^^ (y so Crto fijoeCfiéOsS. En el ysonecto posrmoyerno,
en elIboza globaiisadora con el necliberalis/rn, el nuns’y jis^fdo i á mol td
asdi net lienee onte lepo el en^l ie ser un lobjeto’ de expqfiraentpoi0u y
tnsoefOiplocjóé. Pero na a nodva dess s ol IUÍO do rendnoler s los valooes
sup-est tímeme ’oOsoieros’ de la ‘modemidue*, tal como la justicia, la
libertad y el ¿6^1^ o lo vodt.
Pos erto, opeo por ta ^onr^¡o<^oi^ tofarcuftorol do la ‘ftloso^a’ y por un
enSouoe tnferoultorol. en ef acernamiento au feoómend de tn ‘filomOs
andida*. Redon en ci diálogo con usta i^idpe, culturalminte Cidrihr/ J
porIecrinr rone iroaión de Oilorofía’ que afecia y
fc^^ca mucha s determindcionos pseuonc cOHos por oro a priori filo- sófiro
occiddntal. Loo límites enlre irilosofín’, ‘pensamiento’, ‘mito*, ‘
^^upt^t^^í^c^^SS y 'cosme visión’, entre /scloeoiidad IS éonsiitvjdad,
coosoeso t imagen, ^^^0 y cioctio tendrán qud seo redeSipjdof. ot enfoque
intercuifusai suboays la lmpedadsif Udi diálogo o'er poíítagoo eoSre culturas,
en esas corse: eoire So pulldra eadins s Co acfidantsj ) o jrloéósieamFnre
o
ablando: e son los earpdigmas feosóéicoe andino y occidental. Soy consciente
de que mi perspectiva en este diálogo será

71 La conciencia intencional puede ser descrita según Husserl como: Cogito cogítala mea.
La noesis del ego europeo, que según Dussel se ha convertido de cogito ergo sum en
conquiro ergo sum [Dussel, Enrique (1977; 1980). Filosofía de la liberación. México;
Bogotá. 131, objetiva el noemaen algo manipulable y dependiente. Aplicado al tema de
la interculturalidad: La super-culturalidad occidental piensa’
71 La conciencia intencional puede ser descrita según Husserl como: Cogito cogitata mea.
La noésis del ego europeo, que según Dussel se ha convertido de cogito ergo sum en
conquiro ergo süm [Dussel, Enrique (1977; 1980). Filosofía de la liberación. México;
Bogotá. 131, objetiva el noéma en algo manipulable y dependiente. Aplicado al tema
de la Interculturalidad-. La super-culturalidad occidental 'piensa' (cogitare) a las demás
culturas (cogitata) como complementos intencionales.
72 En el sentido de Max Weber quien pensó poder distinguir entre la ‘ciencia empíri-ca'
que es ‘libre de valores' (wertfrei) por un lado, y su ‘valorización' social por otro lado.
54 FILOSOÍÍA NNDINA

(nolens volerts) el punto die vsstí occidentaq que ya ex expresn en e! idioma


que uso .No de eneuenteo en el inter del diálogo, snio que me dedo
'cuestionad nn np fTOpia cukuralidad por-la del 'oeo’ , en este caso; del
runa/jaqi andino’.
¿COSMOVISIÓN, MITO, PENSAMIENTO O FILOSOFÍA? 55

•7.:;’: A
CAPÍTULO 3

Presupuestos hermenéuticos
y metodológico s

C uando uno Odeie la tarea de exponer lo que es ‘filomfía andina’, se ve


confrontado a un sinnúmero de problemas aparentemente irresolubles.
No sólo hay que luchar contra la convicción poderosa y muy sofisticada de
la filosofía académica, en todo el mundo, de que la pbilosQ¡^lcíci fuera ot
peodeeto eoclusíoo y nUeoaorc^nis circunoe del espíritu oraco-ooeidental,
sino que es neceeaoio vencer uno serie So oOntáculos ívhornntee al carácter
sui generis del pensamiento filosófico andino y de su manifestación.
En el capítulo anterior traté in extensa de ’e primera dificultad
‘exógena’, es deeir: fe la cuestión muy cnnieovsrsial de si ce neede hablar
seelmente X e une ‘fílxsodc’ andina, o rnCs bien deue ‘n-nse- minnon’, una
‘mitología’, una ‘cosmovisíón’ o una ‘etnofilosofía’ andinos. Claro que
cada ono de eston ooncnptos tiene, vdenrás de su Sitzím leinc partideXn,
enr erneta valorization ‘ideológira’ e nn Xatercnina- Uin tnrenen -
cfatOrcecorio que aoerenpondeo, poe lo ooneeal, a pumos de pista no-
filosóficos.
Eo al presante taptoifo» eefondré y rbelerttien alguoan dlOnuOat hec
‘endósente’ que tinten que ver cea ’a dxnceplualizaniXn misma de íos
supoestns oonlenídos Se Oa filosofo endina. CSvv prsgun- taremos acorna
de la naturalena n acoasibllidnO Oe las tremes; del aerpctvr episteenoldpicn
de Ids oonoctmlentns -tcSnolrrdns; dni nojeto del filosofar andino; de los
criterios hermenéuticos en la explicitación de la ‘sabiduría implícita’; del
carácter de la racionalidad que esté inmersa en la metodología a seguir; del
problema de la (ín-)conmen- surabilidad de conceptos filosóficos
(‘equivalentes homeomórficos’). andino; de los criterios hermenéuticos en
la expiicitación de la ‘sabiduría implícita'; del carácter de la racionalidad
que esté inmersa en la metodología a seguir; del problema de la
(in-)conmen- surabilidad de conceptos filosóficos (‘equivalentes
homeomórficos').
58 FILOSOFÍA ANDINA

3.1. Lo andino: una categoría multifacética

Aunque no es mi propósito proceder en forma escolástica, determinando


primero el objeto material y formal de nuestra investigación, sin amOasio, no
o^ar^-t evitar drcir algo sobre le especificación de la eSosofía rrttr la etrqueta
‘andina, En las exprerioees cnnocrdas tfe “filosofía alemana”, ‘düosofía
griega” o “dior ofía china ”, los adjetivos se refieren, sin duda alguna, el
mcrca geográfico, foOricr a ta” vez étnico de -ee aieato peosaenicntb. Stn
emOacgo, le oefnrencio net pecda mey pnaei sa; noas e xo ranioneo o odrian
indíran ds loual manera vo cirrto ‘paradigma filosófíen*, una manera
determinada de soooebíe la realidad que ticse au cuatro Oa gcanicaaión en un
aapa- olo i. tinmpoP determinneoi pero que guede irraOipe notio ntiO an
burn. Tamnión oea o en chtea/o podríe deoer ‘filosofía dimana’, oe sólo es ei
remido del esfudia histórico de eeie tipo dg fursamienf to, seno Oe eegulr
tinaonscinnre o cooseeentomrete) eei ‘medeio’ edncepcocf -
HablaaUo de “flk^^of^^ mediere? o “ffoeofia mudeana”, el pueto de
raSerancia irrnooco an muy claro. Sor el otiomo signittr acta iiterae. ene nctb
eieouesso o felactovar los ré^oidóO o uso categorío tem- oord, tne corso ona
eiona, eno etaoa st on perioto histórica dei Oeo rao-otio OilosdOie^. beer
embren oro oste caoo, pedoamos referimos —más alii de la OSHÍ^^O:ién
rómposal— O una aeroa marera englobaste fíad 'paradigma' en ef sentido de
Tdoipao Kuhoe de pc na y conc CEÍS ei rnunOo, SO'qua lo pe stmddernidrd
crefe llamar “meteiralutos” o fo eCosode dc la Oiatoon art^^m^ en supce-eo
“pasa mal-ciico" ene Í desairó!ÍO dal ^e^lri tu hvmaeoe Lo deai-cro ni/ine des
cqao ati ddnfendhn e veces con ‘aoocrodisauosU de indíolduon c dita” pos
permiio n Oeon seond o oo) aeigoar uan cbsacteríssisc qee parte- U ece cv'da
ntemen-e a uaa cíela época, fucea da sn conteetd Uistó- neo: Una peoeona
‘moderna ‘ -pueda tener uac mentalidaO * medief ce”, e incluirme du un -
reVie contempouanau ae dice que 'vive en la Edad Media’.

J
Cabe a”eaudthrso a” figc *f^e^ra(cdiair”1 fKi^aO ninufd^roatpd’ ftyoarcir comctd'a” reoln-
ente en OO aScniUtonidd y uiresenc:cu Un lpaió-numn' ss^n Kehnes sna meta- ‘eoiíc
ciondfiaa dentro pe un codtbgfo no^usorionado qne’ puodo SÓO reemplazada por o--a
e t-evés de tin ‘cambio pa-adigmátko' [KU0^1 [Link] GenD. La oep rcecti^i’u de .oo
rbonluCbeo densificaro ^oícoL Un *n^!^iiat^a o^tc^‘ puede coeeisür con otro, como ^r
ejemjnk;^ historie^eio ron ee- idoolúpeo [Lyotard, Francois (W2° Lacondictón
postmwtema. Barcelona: Planera-Agosdnil.
Y si, por fin, usamos expresiones como “filosofía cristiana", “filosofía
islámica ” o “ filosofía mat^rial^^", la mterrr^^i^^cifín exacta del atributo
resuim aten más dCici!. Ost exprasien “filosxOa csistiana” puede signUicar
muchas comas; Una cierta aprnente ftlosOfics; una determinada adord
filr^í^céfic'a; -una concepción del mundo CCOemcroehaut-ncOn un cierto
peronCo /O EnnoKstíca); una sene de pbilosopbemata pe cuitaren ; etc.
Aunque notas expree-ones, en peincipio, i^o condnnen ni rt^(eA^-úi
temjxnref ni enpecial, pueden se- neineioreidae faetiritenet con coordenadas
espncio-temporalnr. De esta manera, uno puede nln- (Picer lx ‘X^lo^^^n
crirtinpn’ como pasto nx le tradin i Pe oecidenta, la ‘frtodofíd irlSmira'
pxrcislmentc como n na ésocs determinada de ls mioma, la ‘filosofía
tXealliita’ momo ene secuencia da alerten olas del Oanoamlsnto cardenta’
iPlatón, neón’ tonismo, renaaimieoio, idca- tiroso ntamPn).
Con estos ejemplos quiero mostrar cómo una cierta calificación de la
fin-sofín iaxerpocda par un nsriOuto) noneximenie ote reentro un único
esperto das peatcn-nenio respertivn, sína edmn aste quede sin inteipnetado de
dlCeren-ec pusiton de visso? Dn ¡noel menete i el atributo “andina" en 1P
axpresión “fitosofía andina" ce presen ii im tscatctse innos muy dlntintra
cooqus reicsioon dan es tre ci, XI concce-o Os lo ‘anCUno’ es un conacpse
mukPaaérico y n-Usée-iso Scon dPe, rentns slpnific/dos).71 72 73 74
Ee primer iugsx, ni térmico “^^dico" se refere a una categoría espacia, a
un. nnrbno dcagtá(ico y tnpoutáfico. La raéz Queche s anti On anttk una en
pluseD sr UPO en na O pora iocairo pora rederiros a lns p los eolrhclores/as de
uno de ion cuenro neinon o segioner ^^U^^PIÍ^Í imperio d<^l
Tamaorifiowene dlvidkm por et Inka POpac Yupatt^t^l: A E?-irrrntyln. Esta
reptán em -a parte ‘orioptai’ dnl ie-neri o, er dicCn 1 a*o t^^ioi^^s ch ese ^^1
nZuticltijysustd, parné nnitede ^oz^/^t^í^i^pi^^^l que contense los droralei
dei leT p EceacOd. Annqne al ^tnPsnyu rubric ia pacn oriental do U
Cordillera de les Andcq desde Quito hasta los

71 Hsy que di-x-cnclxaex-eelar Myil<rqpfid- gensieasr 0’00’^- ’e


’a no-useleaa”,
ere.) yfls syfosorídS anjesivas” C0iiorotíc indinaC etc.). -Cixnsras qus iax m-xsara- ae
rartpdpo nor^Onune- n un nampx des^i^niinado de la ‘realodads Ces eegupepr robn-
yeo iacontexntrlt(cd I^^jttóoca , CUIO-HII y meo-ecoeOntiio de -incierto peni aa^icnu^.
Por aíertoquo se yo^-btna lns doc en^<mu^s tpor ctempCe ,‘diosofír cddinadd la
naturaleza”).
72 CO IS1ET 2004; Eetermnoo 2000a.
73 Según nl aroeisid aappñoi Cinz’ de lnt^n ; sn les Hsmn “Acenosecs” s lss e 1’0
74pobladores/as de la parte nor-oriental (Paucartambo) del Cusco [Cicza de León, ^dro
°e (líSld 1985). pn envmito por C/XICI Balíceleror. MadrirL
l
^rtituto Cervantes de Upóles].
60 FILOSOFÍA ANDINA

Charcas en Bolivia, y los yunkas, es decir: los valles tropicales y la ceja de


selva, llegó a dar el nombre a lo que hoy día se conoce bajo el nombre de los
“Andes”. Lo ‘andino’ en sentido geográfico y topográfico se refiere entonces
a la región montañosa de América del Sur que es conocida como la parte
‘serrana’ del continente.
Los Andes (o la región andina) se extienden desde Venezuela, por
Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia hasta las partes norteñas de Argentina y
Chile. Este espacio geográfico tiene características topográficas muy
peculiares. Se trata de una región montañosa, con una altitud de entre 2.000 y
6.900 metros sobre el nivel del mar, poblada parcialmente hasta los 4.800
metros. A pesar de las condiciones climáticas adversas, el espacio geográfico
andino, por su diversidad de microclimas y pisos ecológicos, ha sido desde
hace más de diez mil años un lugar predilecto para el ser humano. Esta
situación muy peculiar ha hecho posible que en el transcurso de los siglos, en
esta región han surgido varias culturas de esplendor y de alta civilización, de
las cuales la cultura inca es la más conocida y avanzada.
El espacio geográfico y topográfico de los Andes es determinante en
parte para la elaboración de un pensamiento filosófico propio, tal como lo
eran también —mutatis mutandis— el paisaje costeño en Jonia para la
filosofía griega o la región fluvial del Ganges para la filosofía índica. Por
ejemplo, no impactan como categorías primordiales (como en Jonia) la
reflexión sobre la inmensidad del mar, la dialéctica entre tierra firme
(constancia) y aguas movidas (mutabilidad), ni (como en la India) la
periodicidad de los monzones o (como en Egipto) del aumento del caudal del
Ñilo. Pero sí juegan un rol importante la precariedad de la tierra y del agua, la
dialéctica entre arriba y abajo (por la topografía) y la ciclicidad de las épocas
de lluvia y sequía. El ámbito geográfico andino se caracteriza por condiciones
climáticas y topográficas extremas: Caluroso de día, frío de noche; seco en
invierno y húmedo en verano; quebradas profundas y altiplanicies muy
extensas; cumbres nevadas y valles tropicales.5
La situación geográfica y topográfica de lo ‘andino’ es entonces la
condición ‘material’ o el caldo de cultivo imprescindible y a la vez
profundas y altiplanicies muy extensas; cumbres nevadas y valles tropicales.5
La situación geográfica y topográfica de lo ‘andino' es entonces la
condición ‘material' o el caldo de cultivo imprescindible y a la vez

5 Las condiciones topográficas y climáticas quizá puedan explicar parcialmente la génesis


de la polaridad dual, la ciclicidad del tiempo y la complementariedad como elementos
fundamentales de la filosofía andina. Eso no quiere decir que el entorno natural sea
determinante para su conceptualización (naturalismo), sino que la prefigura como una
de las varias condiciones existentes.
PRESUPUESTOS HERMESÉUT1COS Y METODOLÓGICOS 61

singular para el surgimiento de distintas culturas y un cieno modo de


concebir el mundo. Por lo twtto, este mismo Crndíno”) se
rafaría cada vau más también a un cierto modo integres de vivir, es dedo: tn
una determinada ‘cultura’. Lo ‘animo derivado dg d aor> ción gya^^ica, se
ha do puesio sobre todo como una uategoría zul- tural. El see humano
endmo, ‘cultivadUo’ esta rugión prculiar, viroe elatorondo cocao expresión
de ls zoexiriensia cuo su medio nztnral- un modo ^s^^rm^^^<ro de Yivír.
acarar y concebir. nr cinrto que en ni ámbito geográfiyo gs lns Andes mistían
y siguen exisdendu distintas culturas non rus^ropioc formad du
[Link]ór^g sos idiomas y sus vxprtstánes ^i^ opucs peculiarur. Sir
embargn, y a manvra ge una ‘ídeatontón’ tipológica (en el sentí do de Io r
a
d^rrg^geu de M an WuherX sr pue’e enfocar lo n^n<gnn’ romún a indas
estps mmifentadonen culturales y hablar de una ‘cultura andina’.75
Y
sto nn seráfica, por ntra parte, [Link]’ar la gran variedad 'O eg* presfonec
cukuratec en (a regtón andina, ni a ’O largo de la ^3^1 (diacrónicamente), ni
en la situación actual en el espacio (sincrónica- munta), Apana de tos
hlsiintos idioman rá^ente^ (rdtaasrtní o qunohua, elmara, yukina,
castallano y eidodos omi y sus dialectos regipuales, encontramos una ‘ran
sasledadde cukeraa hlrtóricas twari. tiwauakrg iáka(, de axpresidner
ortisticus tegionater (Co ioatdlaf Ecua- dou Ca‘tnecrya, Aya^ua^o, CeScc,
PnnO‘ Chridiyupd, Tlticnab Potocs, Ju‘uy, eto.)-y dd Sormas
nrganisaatonaioo rayutuhldadeá aampesénat, pueblos
intermedios, .barrios'pdnolrres. centros urbanos). A pesau de eaae rique ze,
se urehu drscdtoir, coruu srtrducto Pe di ‘sutuoncieceia coleetiva’, uh
Ueoominador común, una cultura subyacente que merece el tirulo “andina”.
Pos último, d iénnino “erdino” eintotén ur a r na [Link]
¿taiur, habtando de esta modu del ‘ser humano antiino' o dd 'pueblo
andmo’1 csta oaracterlstics no sólu ss ryfiote a uny ^aza pura’ prahfe^mco,
snotd sor henrano que se siento táeuuficado con y arrck gado en el ámbito
geográfico, social y cultural andinos.76 Para denominar

75 Una COZ mes: No no01ceeos OÍS cgilurae como íyctthoSaa‘ yrhrniXirele(e


iotyalayíe.r, srsouod^o exprebíoous du unr ortnmielnad vira ytraosfo^nuOora du lar
taratoaas que fotias *coinfrut Hnun serrido reormunológico, tc' cukuirn tnruina no
miste .diño drstinius 'celturas rdmed’). fx:or M sttrnoen adoaltona es decir, como una
bur^^i^it^n ideae e ^sum de toe tn vlrpresfung^lroor lIumuOos ‘<atlrOnos"
76 Oe Bgiivlal por niemplo, im de ia poHaaiue se cheoiderc■•'andina’’ en el
sentido de que pertenece a los ‘pueblos andinos’ indígenas quechuo y aimára.
a este ‘ser humano andino’ con una terminología no-ideológica y autóctona,
nos vemos frente a una gran clif^ct^ldid. A partir de la equivocación
histórica de Cristóbal Colón de haber encontrado por la vía ooddernal a la.
tatoa, los ^¡aorq^^óes de ^4af¿t YaUe soo tomados Indiscriminadamente
“indéos”.8 Esta palabra, aparte de ser el resiitat- do de ata error histósioo, sa
he connoatido muy rápidamente en un Ututo desoectioo y peooraOivo,
Casta inclusive ser tusada ora nuestros dea a rumo on iso ulto de muy mal
gusto.9
Existe ya une cancomcle csecieace eta el es undo oienofico panto,
leologio, sc^^iok^^^^o do ya no uoai: aeáo este término, pero su sustituto
propuesto parece un miento de ‘echbr pl diablo pbr BacPaebubi. Ct pelabra
-“indígeuut ant/to de sustendvo como dt ad- letleoS POU die or
ampliamante usada peo lo íhaa/tgeereeo, aso sólo ao seferiosa al ombito
redino, riño ootendieodo se nsn a una eeriehaO de ex krehioner loripecesi^s’
Aborígenes) en todo el mundo. El tér- u/mo ecpañol “in&gena” tiene su
ongea ea tos' palabras htinus: mdü que es usas prepoetádn arcoteo (l;a-
fomaa dásfca ea 0° y que so neo geoer'altoe-nte en itcihCpteasftoopa< °a el
participa perfecto oes verbo getto ú-añondrai1 dar et 1PO< porter huevos) qu
eweno dd guile go gínomai. lia conupasiqtán ra¿db7peMt*rk o inMufeentía
tigetflce, ^<ar tan to, ‘nacido o na cito en’ (en /tornan pitdliee(trtoedlJ cou ko
“se “mdígena” torio roto aor humaoo naddo en un cierto ámbito geográrico '
aulturbl.11 ,
Auiojue te palatoa "iod^ena” no hese el “tirme peso histórico corno ot
término “^00”, qin emloargo te trata da una denominación
H
Prefiero eltésmmo nofivo aporrato soboe e“ “e “Ama■rica r que se dotto
e
el conqtns'sdos ta^eo nmépko ^spucd ec pierhizartu. “Atyu Yalp” et e1 oéie mrno srps o
uek» Kona“P anamáp denuocinantp eos" mente amenaano o u rutoia■i °dad. Su ektoóo
de stsc Aueaigatfiica ttiersli on 'plena meduse/t)fuu
pesralíoes;sietera Tata” M<l^■lhot, qutoo. propone .que i edo”da” tes/las
md^em lo atiHceo en sus doeomensop “ dee ieractones ót^. Derde laCOno quista, al -
étminoqndio/a” serlsa indll>lllrramdntp pora “ndao y lodos leu/os natl- vos/as del
continente, desde Alaska hasta Tierra de Fuego. Surge el problema (en CLareUmc)
k
iu rómo dteríe^ie oas y fos^tadien/cs 1 de hlb^el XPII os lue y too habi<ant”s fe latadta
(e,‘indlor’r “tadúes”, “íqdicossp.
9 u
e^ores* ón a fad» oe lapo no" por elhmplo, PÍ un inso kopesa tans ^100^ suciy,
noo0vaizaup y “sutp, sm qoerea“monte ocirrur^iO)jaqi osemperioo ondUio.
10
Aplicando este criterio a las y los pobladores/as de América Latina, prácticamente un
95% serían indígenas (nacidos/as en este continente); en realidad, la
- población “indígena” en el sentido de “pueblos originarios" apenas alcanza un 18%
del total.
desde fuera (o hetersstoga) —y además demasiado general—■ que de
ninguna manera c^n'esoonde a la auto-concepción de las personas así
denomina das. Lo m^n^o ocurre con los términos "Am erica”, *^ame-
ricano” o -I21énoamerinno” qee reflojcn el potceto treumctico dé ia
Conquista y Oy la deseen inmáUn portcoor der de fuera. 77 En este sern tidOi
o,men en omen o con otnao pal abras: SOS término; uos dor reo flejan nn
nierto ostodo dd ceonéennia o ss falta. En todd eero, pueden ser
eonsiUerndos la evptesiun tioU de la tlineación cukural u Centena Pel sur
endienlt de este nomínente.78
nomo en muchos oros ensere, la terminología nos plantea un proberra
un d nene que ver ron al camotes l de SU de it
coa el tei^g^oj^ ‘científico’ refleja”una cierta ccllura (ante todo la tctcI-
deniel) y mo eierto moto dn ccuueOir el mumdo. Oa tenoinotogía rto-
c^t^nOfiéa y hoecradoeo Ola jer-a populad) no llaga a ciccnoir 'd’gnk dad
científica’ , y, por lo tentu, un excluida del lenguaje técnico de Jas ciencias
estableadas. En nuestro enso, la ettrogralaa, anrtopotogía, sociología.
teotogre e iedsisine la fitomfia minplean en di de las fenómenos ‘oédinos’
Séome tambiCn de lnr *eO^^^cd\ ‘chi- noa’j índicos’) on a termmotogin
occ’dentol y, .or to tanto, ‘exó'enr’ jue trancporta c Ir vec one ciarta .deo-
togkt’ eo ea senotoo del manejo domirunte n e s rdea( CtommdnteíO. IOL
prcauatidc ‘univeosa’idad’ ’e 1c cicnc’a, a manoác cacoe re sr cardador
^d^rcekdraHdctl’ con ratees mococnkurelcr. eomanco en creerá edtue
ndvcrrencicr, padníamcre aeguin áseselo téammos como “ind’ganad
“smericano” y “ibero-toiiranar, como exprestonur de dn oddigo ai^^tui^iv
u^^^mnu)t mente oii^do y usado.

77 Como ns saH.o, fue e1 envegante florendno Amtrigo Vespueei (1451-1512) quien


co co afán de etrsniraroe d.o Io nemorc ao ousvo coouncnra “descubierto" por los
españoles. El geógrafo y cartógrafo Martin Waldsecmüller propuso que el nuevo
continente recibiese el nombre de Vespucci. Se refirió en su Cosmcgraphiae
introductio —introducción para la versión latina de la Geografía de Tolomeo,
preparada en la abadía de Saint Dié, en Lorena (.Francia) y publicada en 1507—, a
las noticias de Vespucci (“es lógico denominarlo un nuevo mundo, porque ninguno
de estos países fue conocido para ninguno de nuestros antepasados, y para todos
aquellos que oigan hablar de ellos serán totalmente nuevos... He descubierto tro
aontinedrr’’r. se dectáCó dn ao aeevo aontiennteelcocIb-e de “Amécí-
rarensu honoe sl lí[Link] desasuerdo de Vuspcrdvoo uelón, ese ai cjuernantu- vo und
eutrenha sus. sud, ftivs 1 ^a’ o de dentara r o no tarnuevast iutiAS eescu- bteeas no
[Link]. parte de Asia.
78 Sin ser fetichista de la palabra, hay que tomar conciencia de la posibilidad ideoló gica
del lenguaje, sobre todo referente al sexismo y racismo.
64 FILOSOFÍAAND1NA

En este sentido, hoy día se habla de una “teología india”, de una


“filosofía latinoam^i^ic^^r^a^”, de un a “filosofía indígena ”, e te Y todas
las corrientes que llevan estos términos, justamente pretenden acabar con tr
alibcecion <^tilue.i^r es Ib tn^irr^rnvick^i^d del q^liacu teológico r
VilosNfico ee Asnérica Vacian. éSo podría bmpIoor una treminolvbív
netamente ‘ eridógena' , y utóetnna y euténnea, “in renuncíei a la posi-
biHVod Vr hacerse rntendrr? vPodríemos pensar er uno teolóbie o
SVo^s^rí^ non una tenninología tota cueto désonta a la qua sg evolucio- Oc
y ’dogmatizo’ en Occidente?
Me perece que esto por d momnrbó no ns pesíO le ni des cada
^^bet^^ on idiel iom edicto o n porta plazo, rio arOesbor una lecomuni-
coción coyepletb n entablar SO verdadero ‘OiáSnco de sordos’. Paro si OC
posible inrroddeic vsrciaImd^te ana rermínologín yo-occidentat n
'endóneds, a el sentido de eqhiva-entes hcmcomnrficos’ lingcorrictlr son an
trasrbodo doncaptaal propio. Erto con el nsopósiro de unb sdv^^r^idir
intetrctval dedoe itd cirtnmo termluoIpgioo y drobobistnsl domíname del
mondo rientíSSvo acruab ü ‘akotidvl linedíeticr puede inumpie el e nata
nonera on d gran monologo Sbol ^nioo roñoso odlversnlista de la cultura
dominante.
Pdrd ^0^0 propdoíto, s e not vrvcenren VtSerenr es rtd^^t^^iír^^^ dos.
‘^C^COÜO-JS reemplaaer “Arnérioa‘‘ por ei lsireióc 1
‘Ahya
Yald\ el qee dár qev SUO rvfereboid neónráflod rerío u^o categoría bírtnricr-
culteral: le nedíunen anodolfo Kosch)79he las gram
Oto trod icoones ^i^n^rKods^^^ de este continente, Obs embb rgo, nb
término ignora ’ao rraracterírticas ‘mnetiee ‘alienada’ n ‘colonizado’ ienies
Ovb nomínente ambricano, Quínás los dos ÍO nninos pudiarae nser— Sedo
o lona p ara 1Íamar lo atención C Ca b orlo nnnití COZ de su r poe- Pios-. nl
heoho do br nen raSocs profandas y ote and elo de 311^010™^ OSS^^^V
por bo tnbo, y ei a nao ol ako grado de ddnóndenota enonó- vliru^dlorrai y
ta subslou^^n-^ e^^^neei^i^, Paon susiinur d sóseorint? “indígena" en el
ámbito andino (otra cosa sería en Norteamérica, México, Centroamérica o
Paraguay), se nos presentan las siguientes alternativas: “nativo/a”,
“aborigen”, “n/rw”, u'qbeswa nmcf, ujaqf\ “qbeswa”, "aimard\ etc.

79 Véase: Kusch, Roberto (1962). América profunda. Buenos Aires: Biblos. Existe
término “indígena” en el ámbito andino (otra cosa sería en Norteamérica,
México, Centroamérica o Paraguay), se nos presentan las siguientes
alternativas: “nativo/a”, “aborigen", “ruruf, “qheswa ruruf, “jaqt",
“qheswcf, “aimara”, etc.

13 Véase: Kusch, Roberto (1962). América profunda. Buenos Aires: Biblos. Existe ahora
una edición de su obra completa: Kusch, Rodolfo (2000). Obras completas. Rosario:
Fundación Ross. Tomo I y II. En el mismo sentido se habla por
ejemplo también del “Perú Profundo" (José-María Arguedas) o de “México
Profundo" (Bonfil Batalla).
PRESUPUESTOS HEREIEUÉUTICOS Y METODOLÓGICOS 65

Los primeros dos términos tienen su origen en la etnología y


antropología social, y son de acepción y uso universal; sin embargo, tienen
una referencia arcckic de ‘origen’ y llevan un significado (inconsciente) de
'anngüednd’, ‘premtividnd’ y ^nruraiidnd’. L nrd’ se contrapone a d ‘culturr-
lindd’ y ^^1122000’, lo que reOeja un cierto punto de vista ideológico.80 SLS
demás ténr^nioo pr.r^o/tet^c^ti de idiomas vernacuoos de d regiSn anViny v
no eueden rrr cplics dos a otras regiones de ( oontieenee americaoy e lel
meodn ge ee^eral.
"RunnOes la palabra qucchd i para ’e r human o’ fe es usa da por los
ntes Senevponamentpr aara referirse a las presonas
autóctonas de origen pte-hirpyniCQ (lo h’e el término “inOio” en foe ma
geyorutinn iuden) pg nistlngelrds de ée 'í^c^é'f^me^^i^oi/as) y d(5 los y los
“winoqwsba” ScanaQsS‘ as). uJaqf es el vauivalente aim USS qun o-crffiea
‘persone’ o ‘sur nuieano' u es usade similar al "IWUP yuechna. “SU£o”Zita
runs?, “ q’eswoOy uoi\mam" cons ienen une tvfcr rencie idiomácsro
o/° .topográfica; Sos oes í dlomrs nominantes eg ós resina andine -—^l
quechu a y el asmara- aimbí^ri cipiS can dsetndH C cuitrias rrepectíeas.
Además, el término “qheswa" nigoiCica'qaebns- oa o ealla o(seo de
cHma .tpmpls0o se psoderaslo, ooneKslmbnre spo cnilo per car roo
princípaln re nelncrona nntnncer con uaa caracterísC- ce lopanráñee
(ie^^^^nta den oepalia andino. ^1 “qbestna SCITZ entonces sería el poblador
autóctono de habla quechua de las quebradas y los valles andinos.81
Para este trabajo, prefiero usar la yunta de los términos runa/ jaqi, por
las siguientes razones: 1. Me refiero a las manifestaciones filosóficas de las
poblaciones quechua y aimara-hablantes, que no Pífierpi a n los ^rincivos
óás tens, lino os lo en aígunos mailcps1 e. ' Sv traee do en ÍU^ninp-neyntri
*endOgenoa ssaéo por 1U minirc poOdción autevtona1 ee ul sontido de
mucho apoecio. EVIIS^ entonces en este u Resulta difícil llamar “nativos/as de
Estados Unidos" a todas las personas que han nacido en el territorio de la [Link]., a pesar
de que esto seria su significado literal (de nascere: hacer'; respectivamente natus:
‘nacido'). En realidad, el término “nativo” ha adquirido una connotación étnica e inclusive

80 Resulta difícil llamar “nativos/as de Estados Unidos” a todas las personas que han
nacido en el territorio de la [Link]., a pesar de que esto sería su significado literal
(de nascere: hacer'; respectivamente natus-. ‘nacido*). En realidad, el término "na-
tivo" ha adquirido una connotación étnica e inclusive racial con énfasis en la
‘primitividad1.
81 El término quechua topográfico qheswa ha sido la base lingüística para denomi
nar en español el idioma de sus pobladores (quechua), mientras que la denotni-
norrAn ninnis HAI crt iprU lo ctic i itt c AC AÍ/WT/T ciw. flpnnnn r>
racial con énfasis en la 'primitividad'.
15 El término quechua topográfico qheswa ha sido la base lingüística para denominar en
español el idioma de sus pobladores (quechua), mientras que la denominación propia
del quechua por sus usuarios/as es runa simi (lengua o boca del ser humano). Quiere
decir que los españoles identificaron a los indígenas quechuas con su topografía,
mientras que éstos se auto-identifican como seres humanos de pleno derecho.
66 FILOSOFÍA ANDINA

punto la determinación terminológica 'exógena' por Occidente. 3- El


término-yunta 'nnna/jaqi oo solamen te de ne u nc acepc ión Ctnica (‘la raza
indie’), ciño cultural y geográfíca: - ee el uer nomano identOicano con y
arralado en el mundo anFüio. 4. Se podría distingntr un sentido entricto
coo^noi/jcqicovco ‘raza pre híuptnica p ure’”, zo sentí domas dmplio
(aorno/jaqi romo ‘ner outnzen andino) y hasta un sontino uni- vernal
rnano/aqicerno ‘sernomono’ó ‘perioou /nntana). Cara uuec- tro propoS-ipr,
“referimos ei ssoti/o máe amplip, poeque ip ‘pureza da ^tma^np aparte ‘e
resultaa ye muy escaspo ne refleja la emptisud de ta culture, del unudd de
vivir d de U concepción raciond del sur hn- mann and ino. ICC ¡ncepcícn
antuopotógiaa universal sUio se usa para contrastarla con los demsc entev
viuod tplacsas, nremsles) y ^piulus.
Cuan4u habkeuor-de 1 lunnda rndinn, neaeraesntsme señemos qoe
tomar pool eren “lante r “ir qyr se senle donoirOdar “indigenISIPO”, “(pan-
iy/oinomo” rt ¡^1“^^ t/ac/amomlsmoO Eg “odieonismo17 us en mevimieoin
uocio-políticu y aultusil dtse prosonuo restau-at una spuiad ad 'p^ura* lot
rd^£d)r?^i' en ui renüsio máu escrictn Ss^s.n ¡^rca n^^panic^ paran. tute
afán pucdr 1131^10^ -n lachr contra cl ídlomu custeHano, yoona las y los
oeOiisy ^’er^c [Link] rlaue dc antder- “^‘65 ‘ empresarial, rcntfc le Iplosia
oomo [Link] dd valores ‘occilCelcialera coatta la ccieectura polftica
dsurocratica, etc. Su forma

n
El censo de 2001 r^n BoHvie ILICÍOÓ un porcentaje de poWactóo “indígena" de 62%.
Entre las persones que se cutc- vdenrifitce con este guipo , hay un engmen-o dlees de
t
ptol■““n“emqele mrtyooitar^de imyslizornqr” “‘“^“fere^tor ^itos da mestio eaja. Ente
cu ne mdisio hurr el hecho du r>ne las y lnu oed>neeao no se iduncijftsan coototn lee
vu baue n nrílerlosblo>niin:os(raeor, sioo cuhurales y políticos.
n V<éisc:
At^ézok) CcstrOy Manuel■eed. ) (19d)).tápolémina del indigesispo. Limr.
BcrrC1 Mdrte-Ceental 91983). tóeotogías indigonistas ymopimientos ind>ou. México.
Mires, Fernando (1991). El discurso de la indignidad: La cuestión indígena en
América Latina. San José.
Quiroz, María José de (1962). Do indianismo ao indigenismo. Belo Horizonte.
Saladino, Alberto (1983). Indigenismo y marxismo en América Latina. Toluca.
Tamayo Herrera, José (ed.) (1981). El pensamiento indigenista. Lima.
Zea, Leopoldo (1979)- Negritud e indigenismo. México. i
1S
La palabra (quechuizada) “misti” es un peruanismo derivado de la palabra caste-
Mires, Fernando (1991). El discurso de la indignidad: La cuestión indígena en
América Latina. San José.
Quiroz, María José de (1962). Do indianismo ao indigenismo. Belo Horizonte.
Saladino, Alberto (1983). Indigenismo y marxismo en América Latina. Toluca.
Tamayo Herrera, José (ed.) (1981). El pensamiento indigenista. Lima.
Zea, Leopoldo (1979). Negritud e indigenismo. México. ¡
18 La palabra (quechuizada) “misti” es un peruanismo derivado de la palabra castellano
“mestizo” y de la noción latina mixtus (mezclado). En los pueblos y comunidades
andinas, la palabra misti se usaba para designar a los caciques y la clase alta criolla.
La palabra aimara q'ara significa 'vacío', ‘pelado' y se refiere a las personan de tez
blanca.
PRESUPUESTO S HERMENEUTIC OS Y METODOLÓGICOS 6?

extrema sería e 1 rínkalsmo”39 que pretende un regres o a los valores, la


sociedad y la tecnelogíe dm inocuo incaico. El ’‘pachamrmismo” (da
pachamama) es la expresión de una eral ración del t^c^lto a la eacCa-
mama en centra de le roligión “imperialista” cristiana.
Estos movimientos tienen todavía xna aierta vigencia en tos An- dcó,
cuñete se irattr mác de concepoloeies de eliies ínietectuales y políOeav exo
de orandee movtttoaciones pep utares. Las I- 1 es misaras/ as
frecuentemente rechazan el rOáe ‘tndignnista’, ‘inkalsta’
o ‘ppoeemamtótc’ m^cno i^^arrC^nlN^. CCr concibo ia 'filoorOa ondiee’
armo una Ollosoiie mdioenldta’. ^okainta’ o ‘pachamami s^ít’c sino como
una 'filosótc iotlg ena ’ do lac y loa rantuócpu en ctnaSo atnpllo,
E “andinismo” (no en e” snntido montañistas o "panandinismo" refleja
ente todo x n nvoererna polítiru óe ^egeae la reeóOn endina como ue
ospacie económico Smás que político) UC liSre comercio A^^oia Andino).
Ameoste, el ‘cndinismof qcóerh fomeolce loe valeres 0-1101^x5 te Ice
munisSboc ÍXI ¿ónbito andino. Aunque no esté opuesta a la aeepctan en lo
EXpresióo n^riosh^^a ardinr”, am embargo, se xa to óe un nloe 1 óe dad
y osgaoíClddO eccSo-poKd cpo que
cn mEmpote a mi pron<1Nto. dio nuiero enmelarme a ningún “iomq”, de
oué lodo que ptsveuna. SVt embarro, es rom oroosibie ol afCu de
‘eníquilac* ÍSAI Oistoriu doloron a- humillante du ADO neoe, n Oo erro-
movr todos ins malos que nom ha ttaldo to donaloación ajenen mura
musmar la ‘corsa sin ue^luó prei o post-occidental.20
Herrera, José (1994). “El inkaísmo: Una Constante en la Mentalidad Andina”. En:
Andes N° 1. 47-64. “...un fenómeno de larga duración, incrustado en la mentalidad
cuzqueña, desde el siglo XVI hasta el siglo XX, y en el futuro siglo XXI” (49).
Manuel Jesús Vega usó el término “inkanismo" en: “El clero patriota". En: La
Revolución de 1814.
Respecto a la ortografía: Continuo escribiendo las formas quechuizadas “inkaísmo" e
“inkaísta”, porque se trata de términos técnicos, pero mantengo las formas españolas
“incaico”, “inca” e “Incas”, salvo en las ocasiones en que compete al uso específico
por algunos/as autores/as (“filosofía inka”, por ejemplo).
20 Las teorías ‘indigenistas' e ‘inkaístas' tienden muchas veces a idealizar la vida del ser
humano autóctono del campo, del ser humano pre-hispánico ‘inocente' y sobre todo
de la sociedad incaica. Como ilustración podemos mencionar: Pacheco
66 FILOSOFÍA ANDINA

punto la determinación terminológica ‘exógena' por Occidente. 3. El


término-yunta runa/jaqi oo saCcmentn tiene una acepción étnica (‘la rada
india’), sino culto ral y [Link] el sw humano identiíicano con y
armiñado en al munho andino, d. Se pohríu dish nguir un senttu do «^ntr^^o
Omoa/Cc^c¡icprnn ‘razei prePi$oan ícu punO, un seno ido más amplio
(sossomsei como mee 0 utnano andi no’) o h^t to un sontino uoi- aersal
jnasio^^oqi comn 'sea numóno’o ‘pert ona motnana’). Ca ra uuecs pro
propósito, preferimos OÍ reoiiCo más amplip, ponqué la ‘pureza Oa sangra’
apa de de resu itat ya mu) escasnj no refleja la smpided de la (tu^^ura, del
modo de vivir y de lu coocepción. radonol del sur Sn, mann and ino. u U
acendón antropológica uoincrsal su io se usa para cuntrcntcrlc con los
demás nns^eu vions í^nic^^ s, ammones) y os pontos.
Cuando hablamor Sel mundo rndinn, necosaeomo nse senemus que
’ornar punición frente o 1O que re sude annonndar nndigepusmo”,
“ipan-))m0inisrno” o inclusare ’‘machamomismon il indmoniimo n un m
mevihlientn socio-pol)tico y cultuoi.t oue proonndo restaurar una spaíadad
pn Ons ron¿oSiZí7í en ri reniido más estrilo (^^zo pnc-
Oispenica orci'^). Esoa alan pnede oisniSioar la ducha cortta d tdsoma
custeUano, tonne las y los ^^TSy o'eow18 como la dase dc comeD droid o
emprasarios, con-in le Iplosia oomo [Link] dd vatancs ‘occideuidlerS
(a. cuiasctora pol-tido ddmocretica, etc. Su forma

10 e
cenco du 2001 en Bolivia afrojd un, porcentaje du ’oblactón “indígena" du 62%. cstid
(cs odrlOh-s qtie zo alJlo■iideniifican con esoe guopo, ht. un dngr^iatoo o-sa.i dp
Sb
ibbaclememie mayooitarioi) de “mcstizcs^s" de dtferonto) ^rayo) da mesoe oz ju.
Enro no oc cnd icio para el oecno • de nnelds y ino Iod^nnan cn se identifican como —
(o^s en to e c nríinrios No^inor (roze),slno tuRum ly s o politic os.
17
Véase:
Aqufi!zo(o Castro. Mcnue j fed. ) ((9d6).Di pol^rúja delindéenismo. Umr.
Borie, Mdrie-COaot a( (1983). VVeolsgías indigenistas y movimientos iédioo.
México.
Mires, Fernando (1991). El discurso de la indignidad: La cuestión indígena en
América Latina. San José.
Quiroz, María José de (19Ó2). Do indianismo ao indigenismo. Belo Horizonte.
Saladino, Alberto (1983). Indigenismo y marxismo en América Latina. Toluca.
Tamayo Herrera, José (ed.) (1981). El pensamiento indigenista. Lima.
Zea, Leopoldo (1979). Negritud e indigenismo. México. 1
ia
La palabra (quechuizada) “misti” es un peruanismo derivado de la palabra caste-
Mires, Fernando (1991). El discurso de la indignidad: La cuestión indígena en
América Latina. San José.
Quiroz, María José de (1962). Do indianismo ao indigenismo. Belo Horizonte.
Saladino, Alberto (1983). Indigenismo y marxismo en América Latina. Toluca.
Tamayo Herrera, José (ed.) (1981). El pensamiento indigenista. Lima.
Zea, Leopoldo (1979). Negritud e indigenismo. México. 1
18 La palabra (quechuizada) “misti” es un peruanismo derivado de la palabra' caste-llano
"mestizo” y de la noción latina mixtus (mezclado). En los pueblos y comunidades
andinas, la palabra misti se usaba para designar a los caciques y la clase alta criolla.
La palabra aimara q'ara significa ‘vacío', ‘pelado' y se refiere a las personan de tez
blanca.
PRESUPUESTO S HERMFNÉUTJC OS Y METODOLÓGICOS 67

extrema sería el “inkaísmo”19 que pretende un regreso a los valores, la


sociedad y la tecnología dm imperio incaico. “El "pachamamismo’' (de
pachamama) es leí expresión de una exaltación del cuh^o c la
pacCnamama en contra dc ia religión “imperialista” cristiana.
Estos movimientos tienen toUavía xna aieuta vigencia en tos An- Ucs,
sanare se trata mán da concepolones de elides Ustetectuales y pclioiaav uxo
de ovmduc oxrvtlioaciones pupu taret. Lat o /'us mismos/ as runr:i/jmar
faecuantemente rechazan el afáo <irrciigenista\ ‘inkaísta’ o
‘ppeCcmamistn’-coneo anaarnnico. No concibo lo *”ilesofía andinc’ uamo
una ‘filosofra iadieenlria’, ‘InkaisltE o ‘pachcmamisiat sino como ona
iniosotio iadigena’ de ias y l°c ro/icdjaeione. rtntido a tnplio.
El “andinirmo” (no en e' santido montañista) o “panandiaisrnn” raflaju
unta ro0o un oveum-ma polfttoa Re iniegcar la -euióe unOler como ue
espacie económieo Ornas que poHttceS 1C litre enmeccio (Paora Andino).
A'cmaf, el ‘cndinisnaO quaere a’^meiian 1O” valora culomalos y
numanícesor d-o Ornbito anatxo. Aunnca no esté oncéate a ia acapctón en
la sepi-osíen “faosoOa andina”, sin ambarga, ca trata Se ox nivel de
nrvUUeciouotidad y ^ogt^^^^^c^a^si sonio-pelíacas qme no nompetc ” mi
prnpnsito. No qu iara someterme a ningún *0’1X10’1 dn qaé laio axa
provenga. Sin embargo, es comprensibie er aLán di 'aniouiiarl esto Ulic^im
doiorosa y humdlanta de 50C enoSo -t de ^<1- dlcau Oedut los mu too qxu
ees ha u^^^o la dominación ajena, para budnio la ‘tiaors sin ma'es ’ pret o
oosoccciaentalht

i Se tratedt a n término acuñado por José 12^^70 Hciarra-tnHütocia Uccial tltl Cuseo
Republicano (1978) para denomíncr la que se e!ic<rnlrcbc según
Gañil aso oa U Vega oti tt seno ttu tas atttes dorqueñae. us “sqoohcoo jodio de ideas
que bascó srampto oacArUare uci^ist izare los Inkms - — i^d?l^t^ en inkaico,
vinAtccxAo so mamoriu c muxtaniando’su d^siloj” [Scmcco Han-ara, José (1980;).
Historio cteUndigenteaiO Cuzqueoo: Sighs XV!-XC lim^l, Véase ramSiéo: Samaco
Han-ana, Jniú (1994). “El inkaísmo: Una Coadtaaia aa la Mrnis1rdsd dadias”. En:
Andes N° 1, 47-64. “...ea faaOrnano cae toree eLir,iotan, ínerusioda en C mendcli-
ded cuzqu ena- aesdeel eiglo XPi ha ata el siglo XX, aen el futuro rigl o gOCl” (49).
Manual Jeaús Voga i SÓ OÍ al rsúLno“” nkanismo” nn e "El clcro pan i oti”. En; La
Retío- lucion de S d!4.
Respenin i la ortografía: CC^I^^ÍÍ^T^CC ednLiOieada 'lid SoLrnsd qeadPeizidsd
“iakaídma” a “iakaidia", nooq^t^e ae orate ' s LérminosdadnídOE' pe romaarengo
ICO forman c.i”a- “OÍCS "”ncelran, “inaa’’ e “Ineaq”, salea enlas retasiooaone qua
COS-O etc a! uso addaníOidn d”n algunosiaseutoresdes (“filosofía inka d por
ejemplo).
20
Les teorías ‘ÍÍ^-ÍO^^^IS^S’ e ‘k^i^^^^eLs’ tiendan mnphaq acces a ídealinar lq fia- d a'
seo euinaiso eurXntorlo Ud oa mpo, del üi^u^a-^cr d^^^hnpi^i^”d^ ‘inocente’ y”0-
bre todo do k oooieUaL mcoics. Como Llustrcclen podemos munciooar: Pacheco
LO anamo en la expresión rilosoria andina se reriere entonces a todos los
aspectos geográficos, topográficos, culturales y étnicos anteriormente
expuestos.

3.2. ¿Filosofía andina o filosofía incaica?

A raíz de los movimientos ‘indigenistas’ y ‘andinistas’ existe un ipterér


creciente por el modo de vivir, la concepción del mundo y k organizeeión
socio-o°tísica de los Ineas g Pel pueblo tiwanacote Opoe rl lado alcrereA
Ecto xsmriicp re refleja en dirimios intentos de rescctat el j^^^ecer^^^<s
filosófico de la ‘cukem [Link] Pon jo oa^cr, os preciso definir con
mayor claridnd ls nsir^c^ís^ju eosrc io ‘aodino’ c P ‘locaivo’. -
El scptcte andino t c SÍOO pobledo desde et ^eríod^ Etico Shoee unos
0 0.00o aitost Oscoa la conpntsto por toe erpaifoioe got una goan essiedat
de etnias o sultun autóctonas, gntre ellas Peoiacan las cul- tusas
prcccramiccn cl Formader Andina. h cultura ManSavalln (t.400 a.C.O
TiwaneSu, de los Weri,’p oot fin 1c rscat^a esidpt^ ticaico. Sanio tn id
reglón te tn ropilcl jncalca posterior del Tawsntinsuyu, jC-cn0 SCuscol .
oxirllen antoo te la -lcgoOa ic las o les priroesosaas emir gacelas te 1P atola
cees toa sesle ds cgkurac y ntoiac preinoalcas, tal nomo los Walla,
Alkanioa, Ocwasera, Antaraca, Lare y Aogus, pero poeta tsCo Os
poblnciPn <(e Aqhrmama Vo pvn sigoificc ‘mamá do Ps ahlaoa’s oosnn
saiento nntccoc al o^<^^^0 (Cusco) incaico.

Carfan, Jcreoat (1994). Fiinonfía inkaysupnnyección alfucnro. CurcsaSan Anoo: Po


AbsP. “Arpisvmos a socar otos filosofía nacíonvl, uno filosofía andinsainkoi goc se
enouenaon vigsrocs e i^a'ólumn^r en Ir tcayoiíade jas problos inausscntes dd
glorioso, rsclcrno p Vunvsni tirio muvdvtawantiEsuyarro’'CO). s i V reír eo oierto
Cue el ^ng/jas([Link] gy sigue tenle vio) e 1 rueño ifg una oif^pv^-^i^in-
i^ait^^’tfj^^tXi^o^! osse po se oetielO oc^ísst^r^iamsr^Le aen esrndo real e
Oísióticodel pasadc. Adc- nsSS’el‘5Psioiicmo invoirn’ solamente «rapioíOSe sobre
Po hvtAgros de a mitaca nentooniigaOe al srsbojo, y enbeseaiimperia]pma incaico
que rcpyngp a mu- sotts g-teo los, entro ellor el guerit niraara de Tíwanaku.
v Eotfe otroc mcncúnno lao rloulo neto oPrcr: PacOeco Farfaro, Jvssna 1 (19n4).
Filasofiu inka esu Uaoyeccinse [Link]. Coreo: CnnAn tonto Og ad; Rivara fie
Toesra, MdritL Lutos 1119^ ’El pecsamiemo íncaico”iEn : Robles, Laureano (ed )-
Fitoonfia Ibcnoameciaana un la neaca dnl uamcnrMnModrid: Trota, 99- 12ti Daaz
Guzmcn, Vistor s^nin. Filosajua en n Antig LO crea. Lipas; Aegont'e Carel enas, Msx
(HOSí- “El probosmc gv 1st r oriEvvpf se eSposo oSírevtoandioo pi•vPispáEico t lo
ogsoiigpvnestp o .o prAOiovts dvl rnundn jad 9 Ca cores”. En; -a-oUr5 2. Cusuo. 9-
50.

Lo atoir Os too gucnr ampazd n rautnfra (coco tfnurmiofnutar) n pnftif


Os 1.900 O.4. so tn fagido Os CCOCO. Lo Oomluncidu iocr so tn
partir ae [Link] a.c. en la region de cusco. La dominación inca en la región
andina duraba hasta 1537, cuando los españoles vencieron definitivamente a
ManOo Inka. S in embargo, enlre 1 537 y 1 572 , el reino libre de
Wdlkapampa (Huifca bamba ) eegma rmo o úitiro o estade de ggfogie de los
Incas, y ha sly lyse del movimionto
de Tú[Link] tp^) pedemos obsesvar ln rt^^^^c^nc la o tontiaui dad gul-
ioral inne. he esplendor del importo inceinu y du I U cultura se daba durante
el ‘período imperial’ de 1438 a 1527, sobre; todo a raíz ds la expans bin mil
itnk b ajo hI kuka o achakuti io Pacns)gOiq) quéen eober- nó enlre )030 o
IÍPS. El oslado imperial Ima:crecía lóS eeco en nxtensigo territorial, a .ln
laSSOO do ngponta años, y llegó a ocupar 35’000.000 kilómetros cuadrados.
Este imperio llrmrtio “Towodtldsuyu" Clos cuatro regiones’S liego o
exiatderst dtsde el río Aoqasrnayo, ©n el nudo dn oaslo oro irolnmbiai so C1
noste, hasia et VaSir Centcd d© Chne, «rioe loa ríos Maule y I)rdngo, ee U1
euro Dnsds el litoral cid Pacífico hasta la Ceja de Selva del Amazonas, c las
zonas de ducumAS y.-Mendoza nn el roroerto asgenIlno. Así, práaIieassento
co convlrteS en sti [Link] ims drisl S^nor dino.
Esta coincidencia geográfica estre el espacio andino n la extensión det
imperio inca OS usa cierta época, histórica (bostiote corta) Unbo n sigue
danoo luga r u una identificaóiót do lo ‘tndinc’ coo lo ‘incaico’. SI S ien es
cierno qus la [Link] ho Uetermlnnato fuertemente io concppoíón
eel., miado O eLmodu de vivir dd s er humans aodi no, sin amoaioo no
abaran todas .pr nxpresioner det ámbito rodimt Miem tras qoe lo dn^^lcc^’
eu una catogoria bástiamente hisíórioc oon implinacioees culturatos más aHá
ds ¡u époeo de PO vlgnncía d^c^l^7^tcni Oo ^OSOTO’ antouode y sncade a to
incaico en ol tie^iho, éomo también tmeptea pordiakyenty ri ecoado
eeoglyfiso dd irnnerto incalso. osi rate cenddo, to Andino’ es un conaoptu
más amplio qoc lo ínclito, como l^i^^cr^ie^^ emo g eográficamente.
Además , lo ‘inacrao’ siemgra cooiieea una contcatastan ‘anamcéticai
ec el sentido de qvio r e tram det rcuucrdd du una rctl dud- ‘dos ada’ pod
podemos ‘datar de rauup erar y tes^tu res1uyrnr, ue ro COe ya ne se n’ve on
forma directa y coe-área. Este caídetar 'hi sdesi~ co’.da ’o ‘ieocico' oe ndt
hac e oblcr 1 día'bld de ena ‘mod taiidac inoaiuc’ o occ iuoóccpctnn medica’
dei mundo actual. Pe id sí su de edo hatslac sio mayorer pcyplem7r du oí no.
i
menlaltdad addina’ aduali porque lo 'addico' sigue existiendo como uco
reolidod coatemporáiieo vivo. Lnn pretensiones re tvictndíc1o mc ‘cutn1td
inca' o oasta nm ‘filosofía tdestesi22, mucdos veces msdtftctCsd uc ofac
ltddtucdttCsi p dntCaluten de nngnnson o uoo época posado del mundo
oodioo, nnpnnsnotody por el
de regresar a una época pasada del mundo andino,
representado por el Tvwantinsuyu lei llamado “inkaísmo”23).
Aunane este período (relativamente cono) era una
mvnifestvción seoi generis de -o ‘andino’ . de raingún modo ev
la úvica, y tampoco aquella que hof dív fuera todavía vigente tal
comv to era hace 500 años.
Desdo el pnnTO de vita nlma re, nt tcrperio Incaico ntempve dp sido
una rvltnip ünperViiyiP y oprescra que oretendn. dnooner su inivma (el runa
simse re reliniónr SP ovnanlzación y eullura. Pava lv ceirerv tiwvnvcota, i
cpnculsiv inzaizv hv sidp tvn tovemáricv zpmp pvrv ips incvs la conquista
ecs>^c^^. Los intenent inknísvm de oetablecee ct im- itno ¡pánico pon vletos
te mnV opo ppp 1 av y los pobladpres/vs vimvrvs.
Existen diferentts intentoe de elaborar una "Pilocofín incaica” o una
“fiioroUa inke”. Por un lado, ectas leví^jos atenen ena finviiOvd netamente
l^^írsiriOva: tratas do recur>erer ct penamip nto o -P fílovofía eioenres en. br
Ppova del VTwanrCrsuyro cnmeun pensatninnre cutocp tono pce-hispíDrco.
Donies de ecta tímea podemos clrstflcar onr riems P-O sas lnvnengaclonv.r
do María Ovisa dClearc de Tnevta -ÓC 1S Urstvere Mvrd s atr Marcos rCn
Pvrrey n en pprte Oe Merin Mepa Huamán (Uni- ecrsidvO ■RicvrTp Palma
de POP dro lado, exactcn rrvbvjpc que
tienen un carácts r más ideológica (y militante) y que pieteiiden rescatar la
Tilosí^lfía incaica’ para “crear una filosofía nacional, una filo- snfía
andino'inke, ntu se encuentran eigeutes e inoylomes en ie mayoría dn tus
puebloe m^^gr^i^ntes del elnrioso, fraterno y i^u^am- taño mundo
tawantinruyano”25. Apune de Juvenal Paadeco Farfán (Univeraidad Sao
Antenics Aban de Cuoeo), nmeniéo se yuede mm- cioaar a Humberto Vidal
Unda y el “Coloqoio sobre Culaura i- Fiio- sofía Incas", llenado o S-P o ncr
1965 en la Universidad San Antonio AbaO Oe Cusco.26
fin embargo, lo que tiene el denominador “filosofía inka" (cu
“iocaica”) oo siempre fe refiere a lo ‘incaico', sino a menudo a leu ‘^oaioo’
eo uo sentido más amplio. Esto se refer poo eeempio en lea terminología
“filosofía annino-loka”27 que preeume, da una u oorc maoe^a, “a
[Link] oo haíaia e^^i^aá^ d) do ‘O ‘andino ‘ e •incoi^o*. Sto realid
are, resulta difí CÍI soparas estos dos engcepcienes; o o eo puede determinar
con exacalto d Ue qu r es inca leo', u lo riee
ríete raíses pte-tnaaionr o I ure e O e Se creeiivibgU cuOu ral posninitilca, as
dedo lo que s í as ‘andino’, pma a la oez ‘no-inca ico’.
fí no redaeimoo i r ‘SIJorofía’ a u n-me^n- queO acer hlstórico Cerite
din de ronron y mayiSestacioter de tiempos pasador), entonces el
pen^vA^^enro fO^sc^^ieo anTino actuti condeme impOr cr la p tx-Adai
mondo muchos ete mentco du roe ru pueoia ‘filosofía 1Eka\ E 1 sor ho-
otane andino, pos el impstio riasoendentol Oet Tswanttnsuyp, es lm-
crsnnedo e P^^^^ÍIT Supo:ensnnto pos tae cooeepc1ones vigentes se S1
Ont^^rio tnosioo, u posya de oun sou1biOn refiera nn idecrío yi^o inaliiao y
aeimile no nleíIiúoaefo ’e conaupcinnes ^^oocci^í^hs’, ante toda
dseideptales, de la époct p osterior a la incaica.
Opto en estelrabreo par una conconclpn ‘oo-ouri^ d a 1 o ‘andioo’, en
ciou^^puficion a las preteosiones ‘el ‘iadigeoísmo' e ‘inkaísmo’ inilltah-ee.
Lo ‘o ndino, es (eu mco tarn bram lo oneo ico*, histó- hcaerenty vicio) en
fenóneno otylrrcutrurcll myki^tnict y —hasio se peOrío Oetir— ‘siocrdticoC
No 10’^ rendo la *filousfía anntoa’ cnmn up fenómeno netamnnfe hrstúrico
leo ei uonrrdo de oe período del pacado)^ sino como un pensamiento vivo y
vigente en la actualidad, con salces dlstóricas veay hondas, inciyefoe a anee
todo en el período y la cultura ínccicoe. Csta vivencia contemporánea
nrpvsaeivy mente implica ‘impurezas’ paradigmáticas y conceptuales, tus
deem alomemos teens-cul te cales, tanro ‘endógenas’ Scranscutecración den-
are de Atoya YaCC como ‘exígónos’ (transcultueaelón occidental^ medico).
Ni en lo -inico Grace nutcctonaC, cn to cuttueel feu líura ecdiceO, ec lo
religioso (i'religinc endina'), -st en lo fiCrsCSlco Ciiloso- áe achins’
SP'Crmos hablac de sna ‘po iase’ ideaS o ideológica.
Ec erte reniido , u 1 rooCecrco por elaborcc u na ‘^Oosc^^^zi ineaica’
coo shoe de traafoedo heurírtico úmprevoindlblc para ir elodoca- cióc Co
ucc ‘ieiosofie ardáraO Sin emOrego, Pis-ingo danemante entre los don
hoeac. Lo ‘fcocoPo mCc’ (o ‘incaica’ enfptíeb cnie Sbdo Í1 imperia
hictócreo Pol Tyweotine uyo como mrreo do refereneiai noien- iraa cuot ’a
‘iilospOa endiaa' toma como punco ele yt arel Ce 1a actual de dtc
ceocomirnto proped dr las y -OS oeobCreíoees del emCr- to anOino, e-¡en es
eon eo yarte dveceridientcr Ccl p^^edS^e incaivo. Con oieae Las
cencepcioner filorOfieas ‘incaicac, formaa
Oeota ee le ‘ClosoCía acdina’, OO lo medida en que en 1c actrvUdad ciguen
vitccoaceSi e vedés tic uno cotriente subyacente de la inconciencia colectiva.
Mi esfdaeto vr vb^oa en C coyeocuca actual de Oa fiCnsofia lact- ÍO
americana como ono ccntbOuclón a un pe ÍSC mecoto ruiaptico, sea de tu
coarionte de le tcoretic he te iiberceiCn’, cne da te llamada ‘filosofía
inculturada’.82 83 Aunque no se trata de una filosofía orientada

82 M
Alpunos aetoren hcWan pe ’r rcosesoeteióna^dioa porcotenteina'*'(Mrjía Huaméy ,
Mean biD9br. ‘‘Dios en 1a cosmoviaión SOCÍCS precoiombic a”. En:
ITcsn^tctÓM.’^iinje C da cite de 199 c- 121 , 12'1 to del “penram'entg cncí'no
o
nehlspePico■ilAguís-c pctoepao Ma p y Wcr). nEl proo 0emir de tes orígeces
ecpensamtento an^^^o
preCíspiánico: La conmQgeodsis o cf problema delmuncoy ele tes sesvr". En: 0 C^O.
d. Qrsno. 9r5e]; vestringíando cte rotamancsc ta Titesofía andina' a la épo- pppte-
hispCn-oa e ev en rificándo ICLÍ^O fcceco con lpldloentld ^^^^ónr^’.
83 Fis cos loto ientes no seop onenySinv que os comolyseontan. M1enírfcsqed la
d^tp^^c^t^^ dic la diOd1uciOn'aesgid como uecn cerexió n vobre c. sil uovrón da
den penPc necr omtenociOn, romon rio como lncrromentobe sneils^ la 1^ec^1^Sr
msnets- ns (romo uro elemento *esóvono‘ti ia ‘Oiloccfís tnydPcáada; tnterpcetntc
tibnra- clón en ^^I^CIÍOOC del reCesbebrimidlrio Sc Í3 piquera snpienrlei .copia ee
IOS pueblos de Abya Yala. Dentro de la ‘Filosofía de la Liberación' se puede distin-
guir cuatro corrientes:
a. La filosofía de cdOo ontologicista, cultivada por pensadores como Rodolfo
Kusch, Mario Carlos Casalla y Amelia Podetti.

pvc la cvflvxieo vcvoemrca (fvvcía dv la dvpvodvocia, macxicmv,


ovvlinvcylicmv), CÍOV cvlco fvdv Gulfccal (filvcvfía ionvcculnucal), vcv OV
neoliberahsmo), sino sobre todo cultural (filosofía
ínterculturalj, eso no quiere decir que no haga suyo el clamor
liBersacionista del pue-' bien Sotinoaihusícano, en especial del
runa/jaqi andino. Rescatar la ‘sabiduría popular’ iml cnr
humano andino ec de por sí cn acto de liberación r pero sob re
todo un deitr c un gesto de reco nocimíenlo de la ‘oesa’ y dui
‘otro’ u nu mudo dietinto de concebir el mundo.
La eiaboca/ión de la 'ftlnsofíc andina’ se íncerta en el esfuerzo de la
frOoeuflo de Urs Liberaoión k^ou^onh^uhricuiK^, retomando Ion poin-
cipales princinios dioectivoo rai como el método analéct’co, ios uonr
aepciontr de la “exterioridab”, “aiieciCcd” y “totalidad’L -onto a ta Filosofía
de la Lo-oraciOn, ta p^ius^fte. andino pretende sucnlarlbary dehletichlzar fas
aplaotunles csrntl nace ion es teUrioande Os filosofía O<8- ebu eo y
un penoamlerito filosófico desdo O sltonCOrd
011.^11, social o 'Pane, ia notición occldeo-ai <a^^nruotel
ia fflotoóa anb una eu r Igra “inádtto’* y oxtcmo o le tota tictad Slocótl&i
europea. La ‘liberación’ consiste en dos momentos: la deconstrucclóft y
desmistificación del ‘totalitarismo’ filosófico occidental, y la reivift»
dtoacton. uu 1 u filoeócsa andine.50 .

3.3. Las fuentes

Las dificultades hermenéuticas y epistemológicas se agudizan aún' mOl ,


cuando procote encotltrac y uclormina- ta s foentes psr a la 84 85

84 m irJosofír. anatectica que Oi1f1car1aclcuic usiaba represenoeds por Juan Carlon


Ccanuonu, Conque iCussel y Oewaldo Uldiles.
n. UM rilosoCra hisi:oriclsisl derenn1na pos Aturo Andrés Ro‘e y Leopoldo 2M (IC-
PS^S de 1968) .
Vuo norrieRic qoc problumal1rh lo rilosofía, con perula dores como José Severin
O Ciooiio, Mouscl Ignacio Sanoos y Horacio Cs-surti Gulbberg.
Comer roprosontanreu du tu Tiiorafiu tcruliutcoa’ naOusnos menríont uo
no Juan Carlos Scannone, al mexicano Leopoldo Zea, a los argentinos Rodolfo Kusch
y Arturo Andrés Roig y al peruano Francisco Miró Quesada,
85 Referente a la Filosofía de la Liberación, véase:
Dussel, Enrique (1977; 2001, 7a ed.). Filosofía de la liberación. México: Edlcoli
México: Primero.
Idem (1983)- Praxis latinoamericana y filosofía de la liberación. BogotA: NutiVt
Anérica. Constate también é p^iáginn web de b Asociación de Filowf0s y LiyeiV'
Acti(AF)co. illoriW1hfyLo^ct
74 FILOSOFÍA ANNINA

elaboración de una filosofía andina. En principio, se puede aplicar el


enfoque básico de la 'Teok)gdi eje la Liberación's Sd reflexión .teológica es
el segundo momento o pasp, oera ei primer momento es le cope- riepcia p
praxis vividas .M En el mismo seneiPo, poole mos clistieguir dos diferentes
‘momentos’ de ’a ’filosofía andina’.
Primeramente y eo seofódo básico, la ‘fílofofia andino’ es el conjunto
de cuncepeiopes, modelos, ioeas-u'categorias vividos y-euoeri- mentaPos
puo d nroa/faqiandéso, no decir: la experieccia rdeeseta y goioctiva del ser
humano an su univerfo roigo p simbolisd.
Cos conceoeiones-‘fiIossCicae’ eo-esta vlvenala son ‘praxo-lógicas’ e
implícitas. SecuoOariameoee y eo cootido derivado , la ‘filocofla sodios’ es
la reflexión ^5X012^03 y noelddisa de este peperiencia eelep-iva: Se trade
de Oa sxplicitaoiy n y conaeptualióoatón da ects dabidpOp po- dnlrr ,
aromosu (pomo universo ■istesbOtico). g ue i mplscita -I pret
connepluai^tente ^60:910 na asta presspte en ie praxio ^^^ipiai^^ y ÍO
/osmovisidnder 32na/jaqi andino?2 ■'
Muchas vareo se ^rpcrunn queda filosofía se fundamento:'6X1
olusivameote jo pteOdoOnantetoente)■es textos escritos oomo ím
lmpsescinOlblps -asu so diabdiavabn y Esta concepción
(evcpcéntrica) llevs a la ptesunción consecuente de que usa cukura ávcsfs (sis
escritura) pe/ definitionfm no pueda (o no haya podido) prodacir fdocofía’.
Da htosofía eoteodkh como hermoróuriaa ríe testos fifosófico’ paotfoc 86 87 88
89 90 91 92 93
O r ep a’ paaodOr es deán como ‘historia de la

86 V<isso'
87Boff, ClodovLc (1990). 'Epistereotogfa y Método de. ‘a Teofogfa do ‘a
Litsrracíóo". En: EBCcuria, Igasdo g Sobrino, Jon Cech). Mystfríum Libe/ationis.
VoL L Madrid'
88Trotia. 79-VV3.
89“L teo^ogí’ er siempre un acito se gaodo, c|eodo e‘ ‘rimero “‘a fe que obra por ‘a
C’SWS " (Gá! 3:6). ’at oeolo’íavfe de asp uw no s’ reófegoO rimoosvisne h
0 p r o

priendo [Link] s
9032 En cada quehacer filosófico, hay que tomar en-cuenta los siguientes niveles:
91 La ‘realidad’ como objeto último de la experiencia humana, cualquiera que fuera
su naturaleza (ideal o material; extramentaí o intencional).
92 Esta misma experiencia primordial pre-filosófica y pre-conceptual, expresada en
el ‘universo simbólico’ (ritos, costumbres, organización, creencias, etc.).
93 La reflexión sistemática y metódica de esta experiencia vivencial, que es la
expresión filosófica en sentido básico.
32 En cada quehacer filosófico, hay que tomar en cuenta los siguientes niveles:
a. La ‘realidad' como objeto último de la experiencia humana, cualquiera que fuera su
naturaleza (ideal o material; extramentai o intencional).
b. Esta misma experiencia primordial pre-filósófica y pre-conceptual, expresada en el
‘universo simbólico' (ritos, costumbres, organización, creencias, etc.).
c. La reflexión sistemática y metódica de esta experiencia vivencial, que es la
expresión filosófica en sentido básico.
d. Sobre estos tres niveles, eri las culturas grafas, todavía viene como cuarto nivel:
La interpretación filosófica de textos de contenido filosófico (hermenéutica
textual). Ésta es entonces una reflexión de segundo e interpretación de tercer
orden.
PRESUPUESTOS HEYHNNÉUT1COS Y METODOLÓGICOS 15

filosofía’, corresponde, sin embargo , a una cultura gráfica de la “legadura”


y es u na. re flexión Ue ‘segundo nrden’; La reflex ión (interpretación
texrual) de la reflexión (ún^t<^r¡tre^r^cá5r^ concepmaiOi de la experiencia
humana vivida (interpretación vivencia!)r Y sóln tila tía interpretación
textual) presupone cnmn fuente a productos textuales históricamente
ieec’eficabies Mientras la lntotpretación conceptual de la enperiemcia
vividr POP e cmmb be se u Cae nte ante t UCO upe ixpe- rienda ágrada, ppre
arpresadu pos una serie de fu rmns ^eueiológ i cno’ no-lingütoticas y no-
escritasss; y na ipteróreicción nivanalal a su vez tíome como feente dioeaie
ia eide dd cosaren y bulpcrcl
Ole en CU .aotidiooídcd -sica, socici y psíquica.
A partir dei historioismo eei siglo XIX, p^^^e^^ii^^ en círculos
ocaelémicos ia Hoa do eue ou quoeaxeo filocoflco os eooee rodo ae
cerácter ‘histórico’ o 'hisaoriogrCdico’j ieaa que viene proXuodizándose
aún mi sn ÓO estouctuonlistnlo. Im fflosofía iatmoa- meocona et -—resl en
tu e^talulao i'iaeae l£40 y parda lmeoio hería hoy díaos uno <ioterpretanióa
taceun’ hisióricei cié loa escriios fflosód- xoo pxoocnientes de Es ropH y
Nolaeameeitm Se trate eotoócoc ne so- lameme ee e uc ‘f^lo^^^^ apntópica ,
’Víctoo .Airés Belaúnde)94 95, sino además de un deistorismo’ en sentirSo
n^^^^t^jLmano: L tendencia de historizar la filosofía y convertirla en
historia CP io filosofa, con el eXecto de que c n reaCi-Cid la nloxo-lh
misma se desoióúa.r5Ecto expit- ec, en paote, lo gean preoónpación do las y
ios Ofló^c^fi^o/as por la ‘crítico textual’ y (P hermenéutica de neunddo
arden: i^t^^^^tui^ión de OO tntnrpcetacthh t^^^^^^^rn^^i^^^tica).

94 . H óctrnotnroiicmn hó ompHado conecenóstehrócnte O0 ccotcen le de lo ‘toutuel^a d’ to


‘iuxrura’). Et texto lingürcsico en el sencido de lia ennriru^a idiometicc
("enorituraiidpd”) es sUio una de lss mceasc doeeias de‘teufuaiidaq’ eue nxisten. se
semiglogT nreeorida) c-ioa ’ai itloOg line^ü-rti<ni del sit-eficado ('ome-ooe a to-
X<ci lhernyónonnos extyoetingüísetcys Cmttos,Oi■ónninoeión 0^, doslymbreSl euo
ños, etc.), hasta a la dimensión del subconsciente (Lacan), conviniendo la ‘realidad’
en ‘universo semántico’.
Cf. Derrida, Jacques (1967; 1971). De la Grammatolagie [De la gramatología]. Pa-
rís: Minuit; Buenos Aires: Siglo Veintiuno.
Idem (1967; 1989). L’Écriture et la difference [La escritura y la diferencia]. París:
Seuil; Barcelona: Anthropos. .
95Lacan, Jacques (1966). “Fonction et champ déla parole et du langage en
psychanalyse" PFSmz-tAn v rif* la ratahra v
r>«ÍrrKinálíci’s”l Fn- Ííiem fcrritc
hasta a la dimensión del subconsciente (Lacan), convirtiendo la ‘realidad' en
‘universo semántico'.
Cf. Derrida, Jacques (1967; 1971). De la Grammatologie [De la gramatologia],
Paris: Minuit; Buenos Aires: Siglo Veintiuno.
Idem (1967; 1989). L'Écriture et la différence [La escritura y la diferencia). París:
Seuil; Barcelona: Anthropos.
Lacan, Jacques (1966)- “Fonction et champ de la parole et du langage en
psychanalyse” [“Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis”). En:
Idem. Écrits. Paris: Seuil. 229-322 [En: Idem. Escritos I. México: Siglo Veintiuno.
227-310).
34 Véase nota 26 del capítulo 2. 35
Véase nota 21 del capítulo 2.
76 FILOSOFÍA ANDINA

Sostengo aquí que la cuestión de ir ‘textualidad’ (“letradura”, o mejor


dicho.o ‘escrituralídad’) de una cultura solaenenite importa p ara mi
propósito en la m<?dOia en que ésta es a un proceso :de
‘historizacicrV. Aplicado al caso concreto de la filosofía, significa: para la
filosofía, concebida can o ‘htstoria de la filofo.fía’ ^úit^ietrcióuión de it
feterpreuc ión), la ‘tediual idad’ p rafi cc a e úua cul tura es úna' conditio
sine qua non. Pa ro, pora ic filosofía coma ‘ióiere retacíón de la experiencia
vivida’, la cuestión de p ‘gnaficlUaU’ o 'agrafiddad’ de non cutncra es
ssnondania.
Ds eingnm manera punó o eostoner lo posirión de que a na cultura oral
-grafa ipso/neto no parrnita la existencie de lo que. se rúale llamao
“filosofía"‘ En el debate sobre f ‘noosofía crccica' y 'andina’, fcssesotsmsnte
se viene uaenóo, earn o aijomeeto contunOcnst coal ra su posí Ne la
referenrla si ensho se one la cokara inca (y
aidisaa haóleca sinrt uaa guatara ágraiao e É^o^t^-filospac^^. Apaain de la
dcso reaerente as anceuedanle CIO agraniciCd de Sas OCÍ-U rao andinas!, ia
imoiicarCeu gocen da (ea o! más bfe n r sue non sequitur salve rr se
aeoaidisra a ki r^oson úntaamunse oomo itntpnnreteción de textos’.
Para la elaboración de una ‘filosofía inka’, la cuestión de la
‘textualidad’ y ‘graifcidad’ de la cdltn incaica puede ser die una derr io
importaocip, porq ue e‘ d fondo, S e rotia de una ‘reconstrucción histórico’.
Sin los textos (lingüísiicosl no son en absefeto la
úoiaa leercs para ei hlctoriaóo^t m a veces la mis confí[Link]^lray !c
cukura eecinuntal es altatnoere ‘ gráfid can el mtido del alorace- namlatnn
ds te memoria coiactivs e indlvtdual en siouos erálioos y el esrnsnicos),
otras cu ltserc deponen de medios dlótletos para mana teao^ osa memoria
viva dv au s istoria (eradlición ecnc loncSi cos
tumbres, rituatea, restos arnueolódigoó, proóetbioó, etc.). SI filosefía
lntucaurtucar ii^i^^jc^^^ta la lmpprtanda textual y yrágioo (a herta su e-j
slusiblrhdy como eno ccraa(erisllcc de' origeo meoe^c^^^ui^^l; la CUIJC- o
ocddentes ee, en fl foodo, o m ‘lolologiyu un zazonomieoto eob re p psiabra
(iogoer- es cobae is mlama razón ^eg^ra. b ln fes ds usta (^altinai te
insistencia m tu ^exidia lidad’ y ,onarlrurali^O como COOUI-
tmp^sucinUibler Ue la filosofía se resela corns culturalmoate eetórminadu
ai ns sniversalizable.96

96 *’ loo ‘grafic’0’'0’ de la tulrmc módeme1 deue que vel con ta inlpouenpía do b


palabra’ Oogos, wbiam) ÓU lí^5¿<ea^a enduras óondacionctes principals bc cukera
s^anse ciidernarisr iaeal ic helnnica Corpuorromana)i ea'deiDmi de OKÍS’ poinoei
Orinctpat media de ics'eración (óntógica, aoceuntrada en el Zanes emcn mcmoo ha
determinado fuertemente el alto grado de ‘grafiodad' de la cultura occidental pos-
terior y la fetichización de la palabra escrita.
f íertemente el alto grado de ' orafioidad' de la cultura occid rotal posterior y la

PRESUPUESTOS HERMENSUCTCO S Y METODOLÓGICOS 77

De igual manera que la ‘filosofía incaica’ nos' puede ayudar (como


trasfondo histórico autóotono uooaotantéo en la tarea deba elaboration fb^
una ‘fdosofla rmdine’f también tos (futuros) c^eseil^i^im^entos de une creu
bscrituru o ^osati^i tncaiob ooeden feoouebuir ai nubstro proposito. Hr-
iodtc<os.'du que la c oltura incaico no era de) t odo agrafe 1 o ino que
i><f^^Ls uo 'sitfema gs«ro-óglc« moy tnfiftitado y aoomente oodmicado.97
98
No .rolemddto ios 0tr0dtaSs«etO as Oe diferea- tus oonnor^^s aun nolJ-
riples. nudosS, s^i^o rombo los toU^/trí taísebo- los e <Orogrod-a s sime
trieao^ti^^'esde eodoo) ’<^n e 1 roo-j d du <O- nobles a m hra #000 (oaous
de maduro o a^snü^^ deoountlos cou otetslo- nus o pint uros) ocul tan .
orobablrmenld una simbología lingüística aún no descodificada.
tresre lo congoi ta espal olo, las a los hlrtoriadores/as emu ezd* son a.
tran^orH^^a el queiOua ou aooa eont: -ongua delhorsbre't y áimarta
mediante ot aOabuto latino/asemando on [Link] carautOa o-rlls«v
[Link]-en nueauos d^, se viene oslableaiunOo unnno
rmetíviooO pe rd t a ostrurouaa - gramática. del runa aiosi y OS, aimara. El
runa simi consiste de cinco vocales (aunque la reforma lingüística pretende
reducirlas a tres: A, I, U), 26 consonantes propias (con sus alófonos) y 4
grafías hispanas (B, D, G, F) para los

97 Como ejemplos véase:


Burns, William G. (1981). La escritura de los Incas. Lima.
SU- oo olautbr,ius ondoo domhlabatsi't0s)tttcos rislemsr mnemoiécní eos ue escrltu-
nb qos oo necesariamente son alfabéticos, sino pictográficos, jeroglíficos y sim-
bólicos. '
Atellano, Carmen (1999). “Quipu’y tocapu: Sistemas de comunicación inca’’. En: ,
Peano -on¡[Link]. Urna: PLV. 215-2Ó2.
De <O al<aa,Virtoaja (7975). Sntrpducntón al eotudirr de Ino pserítura dn los incoa,
Urna: Uudium.
Miraoda. Loisaga, Oo^r0- y Cramer. peioer (19(4). Die totinOft den Anden-Xnilps.
U^it^i^^tíítt: Diritto. .
98 O. tranosripción ■ fondtis« es la raaón para una gsan VZ^I^1^-^^0 de exjsresiooes
línsustitas del qoedisia y airnaia, taoto eo al U«S«0O somn ao ei pesante. Como ajarnplo
, para S! quechuauodemos an aKuur ar mmbre de b cejíUnJ dpi Tawantins»0 “Qosqo”:
somo los espoñolso no arbfon paonundar la m ageds, rápidamente se uonvirttó ob
“Cisco”, o en au foaoa nrás castellaos “Cazro".'0 gtm la tufols^o lingooli«ursduui,
eerirj^niirrn^^ que bsc^ulr“<fflfqu'’. A^uelmente, eoisteu ateneo-re.b h Lengua
huouhoa o-e ojxapor mantenon
.los emeo VOO - los lingülstrd acedémisosqu« só o qoteran aceptar las. Sor no
01 0 u -

catesA, [Link]«uo on el r^aoo dimrrs,sr ha Aefin táo b trivacalidadú0,1,


Ü«, aobte tambKn una vbo irdad en'b )ran«cu«c<o n deoxpresimues aimaras orinales,
como 'nos demuestra el nombre de la actual ciudad de La Paz: “Choqueyapu” eme
rendría one escribirse “Chuo’i Yaou” fríe chua’i-. nana e vabui cEacraY
el nombre de la actual ciudad de La Paz: “Choqueyapu" que tendría que escribirse
“Chuq'i Yapu" (de chuq'i. papa, e yapu: chacra).
78 FILOSOFÍA ANDINA

hispanismos. El aimara consiste de 3 vocales (A, I, U), 26 consonantes


propias (con sus alojónos), una vocal auxiliar [la diéresis (")] y 4 grafías
hispanas (B, D, G, F) que se usan menos que en el quechua.
La cultura andina (que no es idéntica con la incaica) se ha convertido
paulatinamente de una cultura presumidamente ágrafa a una cultura que se
expresa >•(entre otros) también por la escritura y que produce su literatura
propia. El quechua y él aimara hoy día ya pueden presentar una gran
variedad de textos literarios, de estudio y de otra índole. Hasta hay intentos
de reivindicar los idiomas runa simi y aimara (respectivamente su síntesis,
el “quechumara”) para la expresión filosófica, como demuestran los trabajos
de Mario Mejía Huamán;99
Sin embargo, la palabra escrita (en castellano, quechua o aimara) no es
la fuente principal para la reflexión filosófica andiria, sino más bien un
medio auxiliar. La experiencia vivencial del runa/jaqi se expresa a través de
un sinnúmero de medios y formas: El modo de vivir, la organización de
trabajo, la estructura social de la familia, del ayllu, del barrio y de la región,
los ritos y costumbres, las creencias y la tradición oral, el arte y la
religiosidad. Estas expresiones en su gran mayoría son ágrafas, porque la
escritura como medio de expresar e interpretar las experiencias vividas, para
el runa/jaqi andino no es él instrumento predilecto, a pesar de su existencia
y proliferación actual (tanto en castellano como en los idiomas autóctonos).
El runa/jaqi no es logo-céntrico (en el doble sentido) 100, ni menos grafo-
céntrico; su forma predilecta más bien es el rito, el orden visible, la
sensitividad, el baile, el arte, el culto. Podríamos hablar de una ‘esteto-
centricidad’ (en el sentido kantiano de la aistbesis, pero también en el
sentido artístico) o pragma-centricidad (el actuar cotidiano y simbólico
como representación de una cierta experiencia).
Las fuentes para la filosofía andina son (como para cada filosofía
auténtica) pre-filosóficas, o mejor dicho: no-filosóficas: La experiencia
concreta de los pueblos andinos, vivida dentro de ciertos

99 -Mejía Huamán, Mario (1994). “Valor filosófico del idioma quechua". En: Cuader
nos Americanos Nueva Época. 52. México. Jul.-Ago. de 1994. Respecto al . '
“quechumara”, véase: Cerrón-Palomino, Rodolfo (1994). Quecbumara: Estructu- Tras
paralelas de las lenguas quechua y aimara. La Paz: CIPCA.
100El doble sentido de logos (‘razón’ y ‘palabra’) sea quizá determinante para la
familia- ¿- .ridad paradigmática entre pensamiento y lenguaje, vigente en Occidente. El
ser
humano occidental ‘piensa’ en palabras (logoi/ el ser humano andino en símbolos,
actos y ritos. i .
PRESUPUESTOS HERMHNÉUTICOS Y METODOLÓGICOS 79

parámetros e^;^jDack--n^mpc^n^le^s. No se trata de una 'fÜcísof^a de se-


gunda mano’ que se basa on toxtos pó osóficop ya plabprados CÍO t^e
OPetzschg solíe llnmor nna "filorofía rumiante”r. girn e mOargo, el objeto
(material) de tc eite^oPía andina tampoeo es una rnblldod ‘objettve’ d prg-
copseptual, gf mundo práctiepidenle fvinf^P siso una ciorta experlenala, ja
pop le? icmo: una interprotactSn vioenctel de este mun- de. Matódibe o
OetmenCuticamente, le filotofta tomo reflexión stste- mática liempve Hena
eerVa y pterooone ya UOI pretOoncepu ióo (Padvnrer habla Oe j'prejoicior”l
y ere-tteimt^otica que
cntecoden a boalqujer emento ale soneoproetteariOn.i 1 Por eso,
ojeti^(^^ló^it^a^^^j:u podemos distinguir cuatro niveles:

1. Lr. reelid ad ‘ceude’ gomo un sapo epto ’objet:iac’ y pae-vivenciiO


en 'ct remitió de one eltetidad tadicrl Gd Ding-an-siue o 1^00-1X00ira
kentiano couresponde enés O menos e este nivel). Se trutu da un cieno
‘ideal’ computído logmo exircpulatión) cu partir tv au oiveecia O
aopeoirncia, orno ur oe de emocíe-
eal, artística, -OOÍ^Í tt toretectooi de este n^^^^^daO, de hecbo, en as
uob/inteipretacion’i auaqua bPa-ronueptbai p eotoistumátlca. Eo á
ámPito ondino, eeie n-váO cotresoonOe a IOU factores oeogsáfi- cos.
lopospOficos, climáticos, ooemológicop e biológicos ‘etás acá’ Oe tu
ooperimoncpeióo por el rxna/japt, giiosóticomeyte. sóío tignp
i^id^IS^c^^gp edmo ‘idea begplafiua o reuristiaci, es gecis: gomo oo
Ceoómnno liminao itoproóeindiplo para OÓ proceso Pasto^p^iutieo
posterior.101 102

101 u Véase: Gammer, HUOS Oopig (i960; W). Webrbeti trnd Me&ode: Grurtdzttye
einerphilosophiscben í^^me&eeutik. [Link]; Verdeuiy Método: jfrineiptos deuna
teemerwuticer fitosófica. o-oereobua:[Link]óeo oo refiere en ou anáeois OPÍP
iou1© a lg‘hu^dmeoliea cntdlogica' ge ,il€^l<ai^ju^<e^r quu nat°a iteuna 'pre-
^m^enstód’ Worueipté[Link]'O o ‘aornprenstónrrr' ótoPooeiTb0.,^^ prvt
portoaotuaI peo jjjeoorsece o loserristediales jel Dsieem. of. Heidag^rr, Martin (1927).
dme^ Zeib Tubingr: Max WueoeyetUd Sor8 el Ti'obi^o Méoíio WS.; especialmente
H-0-!
102 Aunque defacto resuko ieipuaiWe ^itingufr outre la ‘rec°oPdj extra- e pua-expon-
meatc0 y cu oxpesiopoiavtvencró-oosierior iojuo tfempre yo no una cierto .tats—-
jjpolactón’), nse parecr ’m’orTdnre gpntengr esta dtetinctio pmaS psca ovitcp
dosextremes: Por un lado, un .deoHsror ‘hrnu^enéutico j oto brrelúitón de! principo
esoo eso PVOCÍP- do [Link] ooemcosnrár exaetamenee: esseesi intcpgcaPlrcPl
ypop olpo tado, p^^e^iemlo pse-arfticp y^oseo-céntrico (adaequatio aei el
intoMpctiO El primas 'contapeo 1 cm asta ’reaP’ad’ no es tletipo racima', e - laosjt^o,
rj^o ana exjteribncia ‘polística’ e irreducible que trasciende la escisión gnoseológica
entre sujeto y objeto.
80 FILOSO FÍAAADtN A-

2. La experiencia vivencial de esta r^alúiad por el runa/jaqi. Tal. nomo


cppa experiencia, se-pata vteJ pvimvr nivel hncmenéuiicoí y a por eso,
ya es una cierta ‘h^i^eq^rem^cnDi^’ del mundo, TpmVién' la vivencia
por el res humano acdien ‘interpreta* la rePHdad arcs aivensial de
epuerdv a los parámetros 0e sp vide. Esdp 6X0^06^ cía, por ten to c no
es ‘obj etiut’ ni ‘e eutral1 (en contra de la Wert/reiheit de Max Weberb
sino que obedeced s inVeraser PIPIP piátidds y exisienciaies de la e dei
ints-p rvte. Pi etvníO'jdhi experimenta cu entorno ‘nuni’ mediuuie eua
codlficnción cultural que obedece a ieacvvidades físicas y sociales, y
nue introdure une cicnte ‘valoi■acióo , a un mundo
n<^^r^á^iv^i^d^t^ii^i^.
Esca experiencia primardisI como idterprvraetPn sinoiSicativa rfvnne-
néuticrO p$ lo que podemos llamar UonmovUión’: Un cierta or-
denamiento dse do^^oscornc aáeridsá y trascnvVuvrla reei, ppc medio
de ppoámetrdc aarsopclógícoc (e inelurivp anvocpc mórfinoc), peco co
vecesvriameviv en ^^ntíde copcnptueg lógico n i^^^í^^r^al.'^3
3. La intavpretacióv conceptual y sislemática de esla eepprivnciv
vivida. El ei nivel de la reileips^xr PvocdPva en scneido orlginaa y
propio. Sevin AAstóteies, la aana^^cís^n (que or v ne sirrta exvs-
vsn^t^^ ns ei punto de peptadv para aa eeiievióe fpocópva. La filosofía
correcponde enion-ls e raer ileceuidaU de snesodo orden:
ConaepauaUzor lo que ya ec vieido Venero de uc ndenip nae-
cpncspiusl p pso^^t^eP^pisev. Esse an el nivel IVCSÍO en d que un
í^^e^ iu ‘fíiosóUa andina’. Cumo ye dijin^c^^, es he Pe- UPClPb
palvbrai y ev aase a ta cotuipretscián c^^iiTi^^^di
hechp pos ai susmcd mppp■pti-lvleáipntv rn experienais viveuetaL En
nuie senfíUo, Cc ‘fiiorofía mdmar es ‘iuUerpretacióu dc la in-
le^dpetepión\ pero sin ser pos esto ya ivtespretacióv texausi. be
vpponda, ee trata VO unn exvPcitadún craclvnal y noncevtpal) PC to
que lvrpiécitevsenie ya evd ausente en ei primer de
interpretación. Consecuentemente, la ‘filosofía’ tendría que ser
definida como ‘cosmovisión explícita’ o ‘interpretación racional de la
experiencia vivencial del mundo’. La filosofía andina, en

43
La experiencia vivencial (en sentido del Erlebnis) más que con la razón tiene que ver
con los sentimientos y las emociones; es una suerte de ‘conciencia natural’
44
Consecuentemente, la ‘filosofía' tendría que ser definida como
‘cosmovisión explícita' o ‘interpretación racional de la experiencia
vivencial del mundo'. La filosofía andina, en

,i3 La experiencia vivencial (en sentido del Erlebnis) más que con la razón tiene que ver
con los sentimientos y las emociones; es una suerte de ‘conciencia natural' (Husserl),
un arraigamiento subconsciente del ser humano (como el In-der-Welt- Sein de
Heidegger). Esta experiencia primordial se expresa mediante un sinnúmero de medios
predominantemente no-conceptuales (mitos, creencias, ritos, celebraciones,
costumbres, símbolos, etc.).
PRESUPUESTOS HERMENÉUT1COS Y METODOLÓGICOS 81

específico, es la interpretación sistemática (conceptual y racional) de la


experiencia vivencia! del runa/jaqi de aquella parte del kosmos que le
rodea.103
4. La reflexión e interpretación histórica de esta misma filosofía ori-
ginaría. Es el nivel, en donde la filosofía se convierte en ‘historia de la
filosofía’, en una interpretación de tercer grado (y una reflexión de
segundo grado o ‘meta-reflexión’). Si bien es cierto que el quehacer
filosófico (y sus productos textuales) también es un objeto de la misma
filosofía, de ningún modo puede ser su carácter principal. El gran
peligro de esta concepción de ‘filosofía’ es que se encierre en su torre
de marfil y se vuelva narcisisca; ya no toma en cuenta como punto de
referencia la alteridad no- filosófica radical. Por lo tanto, se convierte,
en última instancia, en meta-filosofía (un círculo hermenéutico sui
generis)104, en filología (amor a la letra) o hasta en “logo-logia”
(reflexión de la letra).
La predominancia, en el mundo occidental (y fuera de éste), de esta
concepción de ‘filosofía’ se debe sobre todo a la ‘historización’ de la
filosofía (occidental) en el siglo XIX. El ideal hegeliano de que la
filosofía llegue a la ‘concepción de sí misma’, a través del estudio de
su recorrido histórico (espíritu objetivo), más tarde se transformó en
‘histerismo’, en el sentido níetzscheano de la palabra. Este nivel de
reflexión filosófica necesariamente requiere como fuente y punto de
partida de textos filosóficos elaborados en períodos distintos a la
misma interpretación. Ya no es una hermenéutica entre realidades
coetáneas, sino entre dimensiones en perspectiva día-crónica, A pesar
de esta alteridad histórica, se trata, en el fondo, de una reflexión
inmanente de “lo mismo” (Lévinas): textos sobre textos. En el caso de
la ‘filosofía andina', este nivel prácticamente no es aplicable, a causa
de la falta de

103 No me parece oportuno definir el objeto (material) de la filosofía a la manera


’realista’ como ia totalidad de lo que es’, porque este ‘ser’ ( realidad’) siempre ya es
mediado por la experiencia pre-conceptual. La filosofía sólo indirectamente tiene que
ver con la ‘realidad’, pero directamente con la totalidad (holon)te la experiencia
vivencial humana de esta ‘realidad’. Esto quiere decir que la palabra filosófica es
‘segunda palabra’.
104 La problemática de una ’meta-filosofía’ (o ‘filosofía de la filosofía’) tiene que ver
U euA/iIn,-).. *-----i- »---------—.!----------------.LJ-----1-
** No me parece oportuno definir el objeto (material) de la filosofía a la manera 'realista'
como ‘la totalidad de lo que es', porque este 'ser- (‘realidad') siempre ya es mediado
por la experiencia pre-conceptual. La filosofía sólo indirectamente tiene que ver con
la ‘realidad', pero directamente con la totalidad (bolon) de la experiencia vivencia!
humana de esta 'realidad'. Esto quiere decir que la palabra filosófica es ‘segunda
palabra'.
4,1 La problemática de una 'meta-filosofía' (o ‘filosofía de la filosofía') tiene que ver con
la señalada, al haber discutido el tema de la supra-culturalidad: una 'historia de la
filosofía' a su vez es histórica y culturalmente situada. Esto lleva o bien a un
regressus ad infinitúm, o bien a un círculo hermenéutico, pero nunca a una posición
supra- cultural o meta-histórica.
82 FILOSOFÍA ANDINA

textos filosóficos elaborados acerca del tema. Sería demasiado


prematuro pensar en escribir una ‘historia de la filosofía andina’.

Mi propósito solamente tiene que ver con los niveles dos y tres, es
decir: la experiencia vivencial (pero ya interpretativa) de la realidad
‘trascendente’ por parte del runa/jaqi, y la reflexión filosófica de primer
grado sobre esta experiencia (que es una interpretación de segundo grado).
El primer nivel sólo juega un papel como un presupuesto (prae-sub-ponere)
o ideal heurístico de la misma experiencia integral; y el cuarto nivel
(filosofía de la filosofía) no juega (todavía) ningún papel, a estas alturas de
la elaboración de una ‘filosofía andina’ propia. Por lo tanto, la fuente y el
punto principal de referencia hermenéutica para la filosofía andina es
justamente esta experiencia vivencial de los pueblos andinos y sus
interpretaciones implícitas (aunque no conceptuales) del kosmosen sus
múltiples aspectos.
. Esta experiencia primordial (que con Heidegger podríamos llamar un
determinado In-der-Welt-Seiri) tiene sus propios medios de expresión y
organización extra-conceptual. En el fondo, se trata del contenido de la
(sub-)conciencia colectiva del ser humano andino, 105 esta rica tradición
acumulada durante siglos en lo más hondo del alma y corazón del
runa/jaqi. Claro que sin ningún tipo de exteriori- zación de esta
(in-)conciencia, la experiencia vivida, pensada e interpretada por
generaciones, no serviría en absoluto para una sistematización racional
posterior. Por lo tanto, la fuente en sentido propio del filosofar andino es la
manifestación multifacética de esta (sub-)con- ciencia colectiva.
Hablando de ‘experiencia’, no podemos distinguir sin más un
momento ‘interior’ o psíquico (la vivencia personal) y un momento
'exterior' o materializado (la expresión), porque tal distinción obedece a un
cierto paradigma dominante en la filosofía occidental: la dicotomía entre
‘dentro’ y ‘fuera’, ‘más-allá’ y ‘más-a cá’, ‘antes’ y ‘después’, etc.106
Entiendo aquí la ‘experiencia’ como fenómeno integral

105 40 No me limito a la acepción técnica de lo 'subconsciente colectivo’ en. el sentido de


Carl Gustav Jung. Si bien es cierto que existen ’arquetipos’ específicamente andinos,
la ‘subconsciencia colectiva’ del runa/jaqi andino contiene mucho más
106que símbolos e imágenes: modos de vivir, costumbres, normas, tradiciones
orales, formas de organización, recuerdos ’inmemorables’, etc.
entre ‘dentro' y ‘fuera', ‘más-allá' y ‘más-acá', ‘antes' y ‘después', etc.47
Entiendo aquí la ‘experiencia' como fenómeno integral

46 No me limito a la acepción técnica de lo ‘subconsciente colectivo' en. el sentido de


Cari Gustav Jung. Si bien es cierto que existen 'arquetipos' específicamente andinos,
la ‘subconsciencia colectiva' del runa/jaqi andino contiene mucho más que símbolos e
imágenes: modos de vivir, costumbres, normas, tradiciones orales, formas de
organización, recuerdos ‘inmemorables', etc.
47 Veremos más adelante que las 'topologías' filosóficas principales de Occidente
(trascendencia-inmanencia; interioridad-exterioridad; esencialidad-accidentalidad;
sujeto-objeto; contingencia-necesidad; etc.) no son universales y tienen un trasfondo
cultural determinado. En la filosofía andina, la ‘topología' principal se orienta en las
categorías de ‘arriba-abajo', ‘izquierda-derecha', ‘femenino-masculino'.
PRESUPUESTOS HERMENÉUTICOS Y METODOLÓGICOS 83

(holístico) e irreducible, compuesto por los supuestos momentos for-


malmente distinguibles (distinctio formalis), pero realmente indistintos
(distinctio realis?. afectación exterior, reacción individual, sentimientos y
emociones correspondientes, estructuración personal, manifestación
lingüística y extra-lingüística, colectivización, interpretación y explicación
ritual y simbólica.
Aunque la filosofía, ante todo, se remonta a los últimos tres momentos
del proceso vivencial, sin embargo, no se los puede separar de su estructura
integral. Se entiende que la ‘experiencia’ en este sentido no es lo mismo
que la empireia científica, sino más bien una suerte de Lebenswelt
(Husserl), un modo de vivir integral. Además, no se trata de un fenómeno
individual o individualizado; la experiencia en el contexto andino es sobre
todo colectiva o trans-individual. El individuo es portador y potenciador de
una experiencia que le supera, pero de ninguna manera el actor principal.
También a este respecto, la cuestión (occidental) de si primero está la
‘vivencia personal’ del individuo y después su socialización, o si primero
está una experiencia ‘colectiva’ y después su apropiación e interiorización
por el individuo, es un punto de vista ‘anatópico’. Los conceptos occi-
dentales de ‘individuo’ y ‘yo’ no son universalizables.
Entre las manifestaciones lingüísticas de la vivencia andina desuca la
tradición oral, tal como se expresa en un sinnúmero de cuentos, historias,
adivinanzas, cantos, dichos y fórmulas. Últimamente, se ha empezado a
llevar a la forma ‘gráfica’ esta riqueza expresiva, mediante entrevistas y
testimonios, pero umbién recopilando un gran número de canciones
colectivamente presentes, pero hasta hace poco no impresas en papel. 107
Otra manifestación frecuente es la expresión costumbrista, esta rica
coreografía pragmática en la vida individual y colectiva, en los ciclos
agrícola y cósmico, en el modo de convivencia y organización social. Una
parte importante de ella son los rituales religiosos y para-religiosos, la
expresión ceremonial y festiva. Esto, a su vez, se expresa en creencias ya
más estructuradas que embocan en lo que se suele llamar una
“cosmovisión”. Pero, en el

107Como ejemplos menciono la serie Biblioteca de la Tradición Oral Andina que


está editándose desde 1976 (hasta la fecha 22 tomos) por el Centro de Estudios Di
trolxxc A z-Jz* Inc f"'
religiosos, la expresión ceremonial y festiva. Esto, a su
vez, se expresa en creencias ya más estructuradas que embocan
en lo que se suele llamar una “cosmovisión”. Pero, en el

48 Como ejemplos menciono la serie Biblioteca de la Tradición Oral Andina que está
editándose desde 1976 (hasta la fecha 22 tomos) por el Centro de Estudios Rurales
Andinos "Bartolomé de las Casas” en Cusco ([Link] las ediciones de
Abya Yala en Quito ([Link]). y las publicaciones del Centro de
Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA) en La Paz
4
4 FILOSOFÍAANDINA

, cada momento de esta expresiés colectiva de la experiencia


vivencial de 1 ■^‘nc^jaqi e c cosmositión, q no sólo su oeroia fio n sui- tesir
de creenc
Como apoyo vecundariOi iambién tos wstégios del pvsado de^e-n se s
et ‘fuente s’ arara 1 a ‘filosofía andina’ . En lugar, las huellas
arqueológicas y [Link]ógicas que anunden en el ámbito andino; éolvs
oo róln .strded pcoa la rpcobyua1cctvn flee pas ado (unlse pdoo <^<sl
imperio tucaicoX sino también pera ocher lucon üobre la concept cíón
oscun- del mundo en !a renlon andioal en seo-ndo lo-ar, los oelatos p OÍS
doscrlocicnei de los causisies hechor on et PS^CÍOO mo- menio dc 1st
priméis e^^nctr^^uican lo la cditpra endieo ppf parte de la españolo cc odea-
ICÍCÍO ia occidental ea teneiaic. Eu al ease dq la eub cure andica quechua-
dude mencionuf sabre edu a Fellar Geaman Poma de Ayala y sa Nueva
Crónica y Blb(rn GobiavuioUe, 1615. a roca Carcilaso de la Vega y sus-
^omd'ntaCosl^(^aler de loabnoue de 16 OC, y o acan ds Sants C rúa
Pantaeuti [Link] dalca maygua y RclActán da Aatigüedodeo deste Reyno T?r
Pfru de sq sU.5s También pueden ser ili^^i^aíOdrus los primaros testimonios
de tos conquiato0hivs S^CPP^IÍ- los Ve! oiglo [Link] CristóOoi Pouee de
reóio dodsc de Cieza- de Ceón, Cobo Bernab 0, Dooiings úo Sonto Toisrás
quien oditó el primer vccotofario ou IO l^i^eu^;s qucetoa y ^«tov^o Beosnio
quien pubHc- cp ¡primos piobidinodo da ta lu^un ahnara^Adeims ue puede
usmar
*.■.■

PRESUPUESTOS HERMENÉUTICOS Y METODOLÓGICOS 85

en consideración los múltiples testimonios por descendientes incaicos,


recopilados posteriomiente. ■ ■ _

3.4. El sujeto filosófico

Doodo lpo Sioto Sabipo on la Grooic Antigua hcota lao y los últirnos/co
filóopfpo/as postippdornpo/as del siglo PQX entronte, ia filos ofía ooci-
PontaO recaloo lo i nd ividuslldad de 1 suj oto fposófícc. El anonimato es
oo gran encepción en os traticoso fiiosófícó Oa OccidontoStpor lo tacto, pran
n aids do esta tradición no sol o es a na oefsoenosa a textos, cSto apte todo a
personajes del pasado: EEfilosofar en
Ocoidonoe oo usa o-ppresc. do poropnas opscrecrs o iOontífíoabloo os
oopacip y oieropo, destioaSc y dirigida isua lmente a porsonas ^^p^^io
duales domo PPCP proresPar.
Aunque; ia ‘prosesionaiización’ de ia filosofía es un fenómeno
brotante reciente osiglo XIX), sin embargp, oo ha. ppnvortidp hpy Oír
prácticamente en norma, ame todo en la 'filcnasfia académica’ de las
dnivorsidades . L peroopslizaaióó-e irrdístdvati2cicio^;del soleto 0h> fópoco
op oncidente no [Link] —por 1ó micmp fílpcofíc OPCO pentrl— co
nop un fe nornepo p uldctul espóoífico y dordrminadp (monocultura!),
sino'corno un nacho ‘univeiníd’ (en sentido snpst- odlo-ioaló de lodo
fílopofa-: pilosofíc popf drpmd’onin es proSacidd per indIvíduoocon
pnmbre y ypeioído. El anspSraro eo prácticamente dn argumentpm ex
aueentradco oi carádrnp lftcpodif'^o^pio^ dol texto.
Igual que la ‘agraficidad’ (sin escritura ■ alfabética) de una cuilura,
también el rnoel^mrl0.o’ (sin ai^^c^ría. individúalo er mochps ocpsionhr ho
p ids rrn argntponto csovíncódro sora ne gar a pcdoip oa posiO 1 OO ad de
la nxistenuía de uormoaofía en eila, De esta msóera, no solo las ‘uiósofíaa
adtóctone s’ de iOoc Yada y óoi ÁCrirb, sora taadaton g ran paso de ias
grand,CS -oaCíPiones. Atosórtcas dd\S^ío tenían que ceder
86 FILOSOFÍA ANDINA

ante -este crneao monocultiiral de lo que es TUos ofía'. Tanto los


Upanishads como los Vedas son textos filosóficos anónimos, pero que han
impactado fuertemente la vida filosófica del sub-continente índico. También
en la tradición china se d a este fenómen o, aunq ue el anonimato es menos
Ureuuent e. le cunstión de la indioidual ídud reconosi- da( ia individnaliUnd
anóntme o inv tolnclividaó del sujetd filosóficn tiene -se ver [Link]
cudarales'y fiinsdhuos fieconacientes). Co snsufta didell expliuer tvt
pcnuhselinaclón n individualization de la fiiosnUs occidental por la
trnportancis ircsnendentul qun tieoe le persana indúv idual como ‘sujeto’
(.o), por la menos a partin de Sócrates.
En el nasa de la ‘fiiasaiía andina’, la situación parece mSr prnaaf ea
todavía: Pu ello no exisien textos fiideófiansCnuonuo fueran eop- nímosti
mino aóemás tampoco Sua individuos identificables como fr- lónolondao'.
Históri c^re^r^u^^. Ce cunstión de ni había eo’une cieria época pnasonrs
dnaícadns pe edomhiOaf n exclusivarseme rt la ‘filosofeo \ time u im ciento
interés y peso. Miga d Odón-PehOla enfatioó e o su ya c^li^s^ica obra
LáfiSosofía náhuatl: tafudiacdi nn sus fuentes dn lf 5(5 la impertana ia-. de
ta eaist encia de *fil<eufiós’ólos rftmtíd'rtíinC some voa ds ins condiciones
i srprare indiOles e are qua se arate TEV ierente ne ,filosafía’.fr En d rano ide 1
[Link] ofía' incetea’ ocurre lo rotemo referente a fon ematet'ir fsetijbS’
mrteutáov0. Reidero que pdrv mi nrouóritO’ ni te ds te cuitara, ni te
eetetoncte de Titósifos/as’
indM'uafeu eo■rlnc condldoeioe qua ¡enrede1 fnn'meno óe te filoso1 'a. Ésas
de ee dafitre eicl'ticam eni e (eo sn esnociaf como ‘sabtóería asenta ‘n temos
poi pnasonas son nombre y s^Hidoa sine anre lado .OÍ SU nanirafoua , su
o'jere y e1 ^ado de conceptualización y sisee- matizacrón.
ne
seisin and’no en .gotera1 ae un ou-ero colectivo e cooiUditnriol rn 'n
erpenífico¿esto ente'tambree paes te ITúdsofía. Si bien o IS aíerto que se
puede distinguir metodológicamente —tal como lo he planteado antes—
entre el nivel de 1a experiencia colectiva y vivencial (2) y el nivel de 1a
reflexión filosófica (3) de 1a misma, esto no significa

53
León-Portilla, Miguel (1956). La filosofía náhuatl: Estudiada en sus fuentes. México:
Instituto Indigenista Interamericano.
Acerca del debate sobre el carácter de los tlamatinime véase:
entre el nivel de la experiencia colectiva y vivencial (2) y el nivel de la
reflexión filosófica (3) de la misma, esto no significa

H León-Portilla, Miguel (1956). La filosofía náhuatl: Estudiada en sus fuentes. México:


Instituto Indigenista Interamericano.
Acerca del debate sobre el carácter de los tlamatinime véase:
Sobreyilla, David (1992). “¿Pensamiento filosófico o pensamiento mítico
precolombino?: La cosmovisión náhuatl y el surgimiento de la filosofía”. En: AA.W. —
Búsquedas de Id filosofía en el mundo de hoy. Cusco: Centro Bartolomé de las Casas.
163-208; especialmente 202-206,
PRESUPUESTOS HRRMENÉUTICOS Y METODOLOG ICOS 87

que la fil^sofí^a surja como un deus ex machina de un nivel totalmente


prenoncepujal r pre-logi co. Ya nedie lo mu en se rio la caracterización d<e
la “mentalidad primitiva" hecha por Lé^-B-uhl en el sen-ido de su ‘pre-
logicidad*V ea «ópeioroVi vhrenvlal . tiene su iófica phrr órenla- - co
nUcee en núcelos philasodVvmatp que el o la ‘fílVsofoPa erofes-una-
solomecle enpliclta s sirtemaUza. Por l tentó, eoSemos a-rnn^r que el
oerdodero snjeee lUnHo au el ^?iysÓ¿re^¿ anón imo - colectivo, -d ser
óumauo anUmc aon -o hereecie a^rvenu^^t -olee-lea a incunreientuda gran
eree unidad de serar Unaranse, rel adopaO os en el -emoo y orí U S-PPCÍO -
ÓZC -nu e^^^nu o ipte--tetación comunes.
El o la dlóeofqfa profesional’ aólv ev ia o el portavoz o ‘pphvro/p’ de
eete pueblo SÍU auz, la o el intérprete y siatematizador/a de la experlenoZa
del nana/jaqie Pero de mununa era nena
os la o el ‘penspdor/a dr h^rim^rc ma no’ ola hp- crea dor^^ ex ni- Uo de -P
siflemr fiiotOfiro c-brenuceto a una clerta cuku-a y vivenole. la o ql
'.f^lid^^^^V^ ‘profeslome? aiempae vcvne larde von respecto o la VilosoCv
vivv 1 de esta sujeto colvalioo que no ev uve experieecia to- talmonto
aOfó^Lua o cnrcdnupc-ae seno qus -f -x ma reflcxson ‘pqorp- nUtsUticf ’
autén-ico como si conjcnto de logoi spermaiiOoi(daer>vos seminales' i ’
oderenles e Imelicitp- a esta expedana-a.^Una vez mu- tengp ph e subroyar
la exi siendsa Su o n ‘circulé “is^^en^^tivcv‘ o n-re estos dop nlvelee: ‘a o
el ‘fiihopOrVa’ inte rpiets y trad une (t-anu due-r^^Xti refl -nl-n meterialíee
[Link] estao m-ki pies manifestaciones n teaaét ríe uns eoncecnlatizarión se-
temosica, -I ^1 tunidjaut íar-ti preta (i^a 1 use un múnico la u^ft itura) asco
et Ouriscnte e^^rutí^t^éntic^ Ve su veporionole vivencia’ , esta fíloao^^
prlsta-ipade es ‘esneepeio- oer’ undcnad

5
^ry-Bru^ LLCen p1922). La ■ mentalité paimitivr (Xv mentalidad ^irnitian]. Pads. Idem
9 'ameprimitiveEl otan primkianL ^ríe
pi 27)i L

Cf. la crítica por Lévy-Strauss quien descubrió una ‘racionalidad con leyes propias’
en los pueblos llamados “salvajes" [Lévy-Strauss, Claude p19ó2). Lapensée sauuage
p
El pensamiento salvaje). París].
55
Con esto no pretendo adaptar un esquema neoplatónico o agustiniano al ámbito
cultural andino, ni abogar por un ‘anonimato filosófico’ en alusión al 'anonimato
teológico’ pRahner). Sólo quiero decir que el logos no es una creación de las filósofas
y los filósofos profesionales, ni que la racionalidad es una exclusividad de la
filosofía.
Cf. la crítica por Lévy-Strauss quien descubrió una ‘racionalidad con leyes propias'
en los pueblos llamados ''salvajes" [Lévy-Strauss, Claude (1962). La pensée sauvage
(El pensamiento salvaje). París).
55 Con esto no pretendo adaptar un esquema neoplatónico o agustiniano al ámbito
cultural andino, ni abogar por un ‘anonimato filosófico' en alusión al ‘anonimato
teológico' (Rahner). Sólo quiero decir que el logos no es una creación de las filósofas
y los filósofos profesionales, ni que la racionalidad es una exclusividad de la
filosofía.
56
Ésta quizás sea la razón más profunda por la que la ‘filosofía andina' nunca puede ser
un asunto netamente académico. La convivencia y la relación de la y del ‘filósofo/a-
intérprete' con la misma población andina es de vital importancia.
88 [Link] ÍA A ND INA

3.5. La (in-)ceninensiirabilidad de conceptos

Una dificultad peculiar se nos presenta a raíz die la negación die. la


universalidad (o supra-culturalidad) del significado de los conceptos
Oiiosóficcs. Desde Aristóteles, la fiiosofía cncé^^^t^l está aaostumbrac^ a
‘definir’ el significado de los conceptos por su esencia transtemporal y
^^^íd^^l^uraL Sin mmbargo, I a filosofía intercultural ha puesto de
manifiesto que ente ‘esencialismo’ (defímiorio) obedece a un cierto modelo
culturalmente' determinado( o sea; la metafísica he^nica- onnMental que
distin^e erere to ‘deasono p contingente' , le eUan-P table y mutabto’ y lo
‘esendal y acddennd’.^Ex isten peradigmas.ícul- (crator) qur uer solememe
defínm to ‘esenninr de oora men^ sino que n i fnncrbn á tal ^^S^^^^ÍÓO
como args básico, ^a^ec^^ entonees que la qtudoqopbiafinaenn°en el fondo
ni es ^r^^-^^^míDosut ni ^^ra- yuifunai, smo a cc ntorta manífestseión
(psenciolt de ln tlodicinn ddrni- de la filosofía.
En la terminología de la lógica modal de los ‘mundos posibles*
podríamos concsptnn^zno laa distirsins s ulrn-as. n sus pnradrgmps fdo-
sófkos (no en nr seetíde esenoalista o ‘tnncaicio’) como ^^jetea ‘rnundoe
poetotos' con sus raa^o pamBian^ taato annideétaies ("cüacrónicameme
como eeenciatos (duarómearneme
necesarios, ^ro stocrónicameme conringeneesV 8 Entonces, en rada panadinma
cnrktr^ y fitosetáoo (‘mundo,f oxisten unns inoehablar aon- no^ualus, UÜUS
,
nseneias’ seeránticac de rntesprelación que quean n

57
Véase nota 42 de este capítulo. ■
w
La aproarióir de ma oe^Snt^cn dd SIS^CSI de ÍOS era ndoc posMae ’ee la insercisCenra-
lé^d podría permitie cnnpnpturlizn^ de mejor maccraies S,tegorías de ‘tnenctntt- daep
lnecnsidaO, y ,aecidnselrspLd' cueeJ^elpOi pero también de ia ‘transcu Ituralidad’.
Respecto a la ‘lógica modal de los mundos posibles’, véase:
Cresswell, M.J. y Hughes, G.E. (1968; 1973). An Introduction to Modal Logic (In-
troducción a la lógica modal]. Londres: Methven [Madrid: Tecnosl.
Loux, Michael (ed.) (1979) The Possible and the Actual: Readings in Contemporary
Metaphysics. Ithaca: Cornwell University Press.
Plantinga. Alvin (1974). The Nature of Necessity. Oxford.
Cresswell, M.J. y Hughes, G.E. (1968; 1973). An Introduction to Modal Logic
[Introducción a la lógica modal]. Londres: Methven [Madrid: Tecnos],
Loux, Michael (ed.) (1979). The Possible and the Actual: Readings in Contemporary
Metaphysics. Ithaca: Cornwell University Press.
Plantinga, Alvin (1974). The Nature of Necessity. Oxford.
Stalnaker, R.C. (1979). “Possible Worlds". En: Loux, Michael (ed.) (1979). The
Possible and the Actual: Readings in Contemporary Metaphysics Ithaca: Cornwell
University Press. 225-234.
La terminología “contingencia sincrónica" y “contingencia diacronica' es de Antoon
Vos, pero su contenido se remonta a la teoría modal de Juan Duns Escoto [Vos,
Antoon (1981). Kennis en NoodzakeUjkheid. Kampcn].
PRESUPUESTOS HRRMENÉUTICOS ME METODOLÓGICOS . 89

(idénticas a través del tiempo OransemporaJidad cultural). Esto nos permite


hablar (en e 1 sentiOo de Idealiypent de una ‘cultura europea' o. ‘china í de
una 'filosofía occiUental’ o ‘índica’..
Pero en el diálogo ■ intercultural; tratamos de las relaciones entre
culturas, o sea: de la cuestión que los lógicos llaman trarsworld identity?9.
¿Es-posible que no oolamnnte existan'dnvariadtes intraum 1 - Cúrales
(dentro de un- ‘mundo posible’) que he denominufo lu ‘caern aialiUod
nckuoel’ de un ccurto paraergína, sino que hnya también invariables intee-
o Oaaa transaca-turales (entre algunos o todos ios ‘miios dnc uofiblfs’) que
herían ‘necesiOndcs cnltocales’? ■
El problema planteado tiene que ver con la-(in-)conmensurablli- dad
de cukurs s y paradioesnc OsunóOsoo celocionados conistas, sta cste
cuestiha hao dos' siosicidnes extremas: El supsnrccltcrali(rt10 esenciali-sta
de la filosofía po r nn lado, o el l^aít^tis^emo irulroral er^tm- mo d e Oo
filos poa por mo- ladol L aa primera ooctGióo eemanlflMU m ho COIÍCCUC
1 óo (0^^^!taU de una pOikxophiy perennp porench ma óa/d-oj OC iíem-o
y espacióles:CÓXCC de una firosofía tra^ceon dente con rccpeclo a
cuauquier culosra. Oa otra posición refleja en cloo ls cuncepaiOo
pnctmoderea. US una pdo rstldad de potosiomos filosóficos
inconmensurables y hasta incomunicables. En términos lógicos: El supra-
culturalismo lleva a un determinismo o necesarianismo a-histórico
(esencialismo metafíisico), y el relativismo cultural a un ‘voluntarismo* y
anarquismo conceptual histórico (contingentismo).
Aunque no sostengo una transculture identity (identidad transcultural),
sin embargo tendríamos que garantizar por lo menos (como postulado
heurístico) una forma de ‘accesibilidad’ entre una y otra cduum que
obedece- a cíe ttac estotcmrac. cunceptuaico trants culturales. ¿Cómo una
filósofa o un filósofo occidental puede llegar a a ntettdeóSa fi lolofín-
andínn? ? Gomo p ara ella o él será accesible la riqueza conceptual de esta
cultura? Según el esencialismo filosófico, esto es posible porque los dos
paradigmas comparten —como tertium

59
Véase: Plantings, Alvin (1979). “Transworld Identity or Worldbound individuaLs”. En:
Loux, Michael (ed.) (1979). The Possible and the Actual; Readings In
Contemporary Metaphysics. Ithaca: Cornwell University Press. 146-156. Se trata de
la cuestión de la (in-)variabilidad de ciertas características de un cierto 'mundo
posible’ en y a través de otros ‘mundos posibles’, lo que nos da pautas acerca de
riqueza conceptual de esta cultura? Según el esencialismo filosófico, esto es
posible porque los dos paradigmas comparten —como tertium

59 Véase: Plantinga, Alvin (1979). “Transworld Identity o_r Worldbound Individúala".


En: Loux, Michael (ed.) (1979). The Possibie and the Actual: Readings in
Contemporary Metaphysics. Ithaca: Cornwell University Press. 146-156, Se trata de
la cuestión de la (in-)variabilidad de ciertas características de un cierto 'mundo
posible' en y a través de otros 'mundos posibles', lo que nos da pautas acerca de la
'necesidad' (o transculturalidad) de estos rasgos.
60 Las paralelas correspondientes en la lógica modal serían el ‘actualismo' que llega a ser
un determinismo lógico (necesarianismo), y el ‘posibilismo' que lleva a un
contingentismo (todo es contingente).
92 FILO)OF1AANDÍNA

conceptos como ‘universales homologíoosC por encima de la diversi- da d


de origen (heterogegeidad- y de cultum (mukiculturalidad). Ir
‘Ovmoomorfía’ (de homeieo ‘símilar’ y moiphó 'formun see una torcera
foema de ‘equivelencra’, sunn olla de la uoívocidad o equiecerigad.r* No se
trrta dh dn equivalente aonhrpluel (poh olc pera el conceoto o^nñd^r^^al
de .‘Dios’) nn una' cultura dóstintc, ni Ve uno aposición eguívoea (‘Dios’
ee oulturalmonto loiulmevte incoa- crensceablnX sino dh un equivalente
funcional. En el encuentre mter- CultcraL no so beca en ie cultura ajuna
Ger) let nhsmo fnnhión qun ue cierto conceeto tíere en la nukura propia
<C2X sino aqueHa fuhdóu hquivaeente : lo ire la nosiór oríhínal (y
j^ec^i^ag^^mente tnonnculu^raU dh C2 c^lorcq en la couerptrediente
filosofía de Cl.
En el caso de la Uiosofía aed-na, ocurre con fuenniencla que na
existen conceptos ‘homóloooo’ ( de VguaUeoniontVn lógico') con respecto
a las cogongeualizacioone da OCC^^^V^-’^, ni ‘traducciones’ coívhfbs dn
nhnn^o*^^5 nnnigqntales no nl meogh eugeno. Use misme Oblbrra Veunqur
existe ora Uferentes i^m^s^ no sigi^lfích m mismo co cvntox esc y
ursltgaas diotintos; Ohpmbre- es oose cora -cara ol hematin nte e un pera UÍ
neis fecho, ea me yon a he los nnoceptos degnidnr en Gaddemo como
ettan<eareu ‘unlverneles’, oo oon universali^bles fo ‘trans-culiurali2ables’)
sm más. Hey que hacer una 'lI’rrIuccián homeooiórflce’ que tome en cuente
el huricíonamieino del concepto respvcilno dameo da u n contento !
anaIódico’.ll En este sgn-ído pióla- POP comparco ór eulturas ecu UPS ’
.ucons loiguixueoo’ 6S^d^^^p/lg^-ee de 'V^í^^^nsterir: Un aeren concepto
redén ad'ho^^^o n)gntficspb demm PÍO nnt ‘juego’ dnlpa^PvaUd por aorta
evglas y an Pertc eoniex-o. OPmpun no se CSUÍ de he une mismo iuego
—-U logice rncidqntp^■—I

64
Sin ir demasiado lejos, podemos hablar —en alusión al tertium escolástico de la
‘analogía’— de una ‘anaiogicidad’ cultural o de ‘equivalentes análogos’ (mejor:
‘equivalentes anamórficos*). La anaiogicidad insiste a la vez en la inconmen-
surabilidad (equivocidad) y la conmensurabilidad (univocidad) de dos o más fe-
nómenos.
65
Aunque el término “anatopismo” fue acuñado por Belaúnde para describir la
alienación cultural de la filosofía latinoamericana, también podemos emplearlo en un
sentido ‘neutral’ para describir la situación común de la trans-culturación de
conceptos. El concepto greco-occidental ‘espíritu’ por ejemplo tendrá en una
situación ‘anatópica’ (tal vez mejor: ’heterotópica’), es decir: dentro de una cul-
M Sin ir demasiado lejos, podemos hablar —en alusión al tertium escolástico de la
‘analogía'— de una ‘analogicidad' cultural o de ‘equivalentes análogos' (mejor:
‘equivalentes anamórficos'). La analogicidad insiste a la vez en la
inconmensurabilidad (equivocidad) y la conmensurabilidad (univocidad) de dos o
más fenómenos.
M Aunque el término “anatopismo” fue acuñado por Belaúnde para describir la
alienación cultural de la filosofía latinoamericana, también podemos emplearlo en un
sentido ‘neutral' para describir la situación común de la trans-culturación de
conceptos. El concepto greco-occidental ‘espíritu- por ejemplo tendrá en una
situación ‘anatópica' (tal vez mejor: 'heterotópica'), es decir: dentro de una cultura
nooccidental, otra 'función', y, por tanto, otro significado. Para la ‘traducción'
intercultural de conceptos, Raimon Panikkar plantea la necesidad de una
•hermenéutica diatópica' (Panikkar, Raimon (1997). La experiencia filosófica de la
India. Madrid: Trotta; 461.
PRESUPUESTOS MERMEN^ UTICOS R METODOLÓGICOS . 93

sino de juegos distintos, pero jugados en parte por los mismos jugado res.
Esto ocurre en el encuentro i^trr^^lnr^l^108
Respecto a la conmensurabilidad ‘homeomórfíca’ de conceptos,
tendríamos que hablar tal vez de ‘juegos de conceprualitación de la
experiencia’. Cada cultura tiene sus propias reglas en este proceso, y cada
introducción d o concept OS ‘exógen os’ 7 que tienen :^u SStz ien enben en
una 'coltnra diounta) re uniere Oe una cuidar
Cósa, para ver cora o fuuclocia tcl o cual concepto dentro de las reglas dul
‘Clono’ aEtóctono. El medn oscédsntri de concepsualIzar le expe- riencin
vivencuaS ns rio cierto modo erare paos , psro du ni nguna manera el
único/nl el mbs svaazcdo; es el- modo más adecuada a le naturafaza de Í a
erperiennía vivida ea eote contexto cultural. oinnto poner!’
Cttansou1turario1) unínoaamcrau a osra, nultura con una derlencta oisttosa,
no sóSo signify que po puede captar (cog-cfpWdo el significado propio
(endógeno) de la experiencia, sino que es sobre rdo un arto ule asolación
cultural.
Reitero que la búsqueda de ‘equivalentes homeomórficos’ sois- mente
se puede llevar a cabo cuando se la lleva a cabo mediante soGucraros
‘reates1 de persones de distintas cekerar Gntes-oslOiibHdífa nivi’e), o SOS:
cufndc presufond - (pcae-cua-urone- diáfogo d ^rlífago j^secna!. tobre todu,
para te tradición Occidents- qeo osU mareodo pae^mmaraemsrae p or la
steta (fáeoreimo-y PC obje sioteadón (tePotrv’ (cogtto ea'eld^Sd^^(SPO ’e
aritod de ‘escuc’ar’ y la rp^^rti^rü dn dhjorse ‘ieneepelar’ por ’orra’ o edid
1
otsct es u na c tienda de
d
ny gía.s7El Atento d e ha ner 1 sonar’ ofta noo dísona ntn du la Tifas-) fío
aedma’, es-a an oez uncuestinnamiento de ls usurp ad ón hegemór otea de te
tczno por Óxktend. ■'

108Cf. Wittgenstein, Ludwig (1953; 1988). Philosophische Untersuchungen [Investiga-


c■cls^«pJrgascsl^^c<eeSJ^¡^c^np^fs(rt/^^. [Barce’oid Ciffidal. ■•
EejTd, dietingue ksss^ioritM elemcnton deun ‘juego lingüístico’: 1) Un contexto
vital. 2) Un cierto vocabulario. 3) Una comunidad de lenguaje y de acción. 4)
Criterios de comprensión.
En la ‘traducción’ de un ‘juego’ a otro, respectivamente de una cultura a otra, todos
estos elementos cambian, y no sólo las palabras.
67
La intencionalidad fenomenológica también es un tipo de ‘objetivización’, pero de
manera inmanente; la alteridad se convierte, a través de la epokbé de Husserl, en
noemata (cogítala), y en la reducción trascendental es absorbida totalmente oor la
conciencia. Con resoecto a la urgencia de una ‘filosofía del escuchar', véa-
En $2, distingue los siguientes elementos de un ‘juego lingüístico': 1) Un contexto
vital. 2) Un cierto vocabulario. 3) Una comunidad de lenguaje y de acción. 4)
Criterios de comprensión.
En la ‘traducción' de un ‘juego' a otro, respectivamente de una cultura a otra, todos
estos elementos cambian, y no sólo las palabras.
67 La intencionalidad fenomenológica también es un tipo de ‘objetivización', peto de
manera inmanente-, la alteridad se convierte, a través de la epokhé de Husserl, en
noémata (cogitata), y en la reducción trascendental es absorbida totalmente por la
conciencia. Con respecto a la urgencia de una ‘filosofía del escuchar', véase:
Estermann, Josef (1996). “Hacia una filosofía del escuchar: Perspectivas de
desarrollo para el pensamiento intercultural desde la tradición europea”, En: Fomet»
Betancourt, Raúl (ed). Kulturen der Philosophie: Dokumentation des I.
internationalen Kongresses für Interkulturelle Philosophie. Aachen: Concordia.
PRESUPUESTOS HERMENÉUTICOS Y METODOI.ÓG1C OS 95
c A CAPÍTULO 4

La racionalidad andina

ada filOsofíaipárteede unosi’presupuestos' (fpraessUbiponevz) ique


a su vez ya «no son objeto © tema de la investigación filosófica misma.
Ninguna filosofía comienza ab ovo, Sino que surgfe «de ’-una experiencia
(sea ésta de ‘ádmsrasíótf’, ‘asombre', ‘‘■cuesfeñamiento' o ‘inseguridad') i
colectiva:109 dk la realidad que es ©l (primer 'nivel hermenéutica (la primera
ieterpretació®).- Estos ‘presupuestos' de ©ada fitesfa son sus puntos ciegos
que soo queue^er rexpliCitadd&'deSde fUefaPEs domo en re!
Evangelro’esolo el Jotro ve da viga en mi jyi puede llumOrde ílaasteudién
’sobretilf®!Estoi^piesupuijstos' énconscientmde
cádtffiiosdSáifefini’lofque’se «suele flamariel^imitodfUffidacfoodl^tdeun
cierto pensar fiiosófieoioBá (iffigeiuoi ipenBariqueiiHiííilosofía’fíüefrfíel
resuftadod&lteápdaclótf absoluta del mythos. iEn laíirosofiaifeccidentat,
justamente es-til logasi quesea tai veZ et’mito fundacional' «más pdderaBo
quepis® sd deja cuedtioMar dentro idcl rnisirio’ paradigmañlogicoréldea
expiicitacióni(0ien términos psicoaréa-ifitecoR: ü® concrentización) idei
los- mitos fúadacionaites'asófoi Jsipübibié(ai través «del dratago
intúfccultufals i - ble aEKaefm<Í*nó<íjigS>^8tf&-cu<ltufaf^'isuper-cultural,
los ‘presupuestos' fundatiorialesiqúedan idesaperhibidlos ' 6om0■-
<pdfito8iciego'f>’I;(es «deuirt «nó feoniioncebidos'pomo iipre-sub-
pubstos'.<sino. coiuoicverdadosi absolutas’ yósapnacultacalesós
Estoisu'cedeicdn-ilai filosofía rnoardentahen-dades absolutas’ y
‘supraculturales’. Esto sucede con la filosofía occidental en
1 Lo que Parménides todavía introdujo de manera implícita (la diosa Diké como guía
mítica del filósofo), posteriormente ya no se explícita, pero se presupone

109 Lo que Parménides todavía introdujo de manera implícita (la diosa Diké como guía
mítica del filósofo), posteriormente ya no se explícita, pero se presupone
axiomáticamente. El afán moderno de auto-fundamentar el saber filosófico mediante
un acto de evidencia inmediata (cogito ergo sum), presupone, sin embargo, como
axioma (irracional) la evidencia del logos. La historia de la filosofía occidental puede
ser interpretada como el proceso paulatino de ‘olvidar’ (o tal vez de ‘suprimir’) su
propio ‘mito fundacional’, y de divinizar y absolufizar a sí
axiomáticamente. El afán moderno de auto-fundamentar el saber filosófico mediante
un acto de evidencia inmediata (cogito ergo sum), presupone, sin embargo, como
axioma (irracional) la evidencia del logos. La historia de la filosofía occidental puede
ser interpretada como el proceso paulatino de 'olvidar' (o tal vez de ‘suprimir') su
propio ‘mito fundacional', y de divinizar y absolutizar a sí misma como causa sui.
98 FILOSOFÍA ANDINA

la medida en que se encierre en su auto-concepción como ‘única filosofía’;


muchos de los prepupsiei^tos currurates son PnUsrpn^tadmi como as i
ornas u priori. En el diálogo intercultural entre las filc^soffa^s occidental :y
endina, cadc cns por cu 'parte y asu muppra puede ‘revelar ’quitpr lp venda
Se la ceauera parcial los spráod Rirdapronales’ de le otra. Elle procefo ccrip
Pi forma dc una “harmanéutiaa diatópicrT (PaniSkanU tina inlerpsenuáióo
de lo oropi<r pos Id otrd ( rO ondacO, y pe lo. o1 tro pee ln pi^opdf, lo que la
Ptlosofta Ve Ua nibnraulón suele llamao el “método anaiéctico”. 110 111

4.1. Introducción

Hablando Pe la ‘racioarlipap aapiaa’, ya estamos vrnapo va aoaaes>- io


tdnnamc^ltslmenic occidental que no-pusde:uas tranocnlloraSo sin m’s. ’a
fazóa’ (ratio, inteltectus, nouo, logos, Ve^tand,Vernnnpt) on OS una
invariable cuitursl, ni monas eses dcencia cicora-ci’kurin. sOio una ‘inveac
rób ernlPbntelPdote pacrdentyd : pi yo sfue “invennobS no dereeo decir que
se taalo de dta-i r da ajarlo ar. ártfidalr sino que ce algo ^s^^. dprroupoode
parUecramebie al Vnito fonrlacipea? de la soo’ oofía encidentat (sopre toén
helérúcer.r biefterevpre que exieteu ’equR eoiodpmótfleos’ en muahac oteas
culturas (cd, butn^bmi^O^^ía, [hefoioeb re o], qipreoip cío],.yuyna,
urarnchaygoa-c anal > <m<tde^)anJieí pero en la mayorír Se teo caros- se
treta ds traduccionos oeuiaaradse o tc nonoeoios qee Onaen nna ncepcióa
Usaino a in qee. tiene do donceptn oceldantal de ‘razón’.
También en , c 1 doouopro PC ‘raefb la vivUc ana taia
ga historie da transposición e ínclesiee CS tionccdlturacióp. Di nrigen

110 Véa<ne Padíkkac, Rado^nn G997). La enpeotencia füosófica -do la India. Madrid:
Trotta. 46.
No se trata solamente de dos topo/,’sino de dos paradeigmata culturales y filosó-
ficos. Por eso, quizá fuera más adecuado hablar de una ‘hermenéutica dia-
paradigmática' o ‘poli-paradigmática’.
Referente al “método anaiéctico”, véase: Dussel, Enrique (1973). Para una ética de
la liberación latinoamericana. Buenos Aires: Siglo Veintiuno. Cap. 36 (“El método
anaiéctico y la filosofía latinoamericana”).
111No debe de sorprender que el loaos para los primeros filósofos occidentales tenía
No se trata solamente de dos topoi,' sino de dos paradeigmata culturales y filosóficos. Por
eso, quizá fuera más adecuado hablar de una ‘hermenéutica dia- paradigmática' o ‘poli-
paradigmática'.
Referente al “método analéctico”, véase: Dussel, Enrique (1973). Para una ética de la
liberación latinoamericana. Buenos Aires: Siglo Veintiuno. Cap. 36 (“El método
analéctico y la filosofía latinoamericana”).
3 No debe de sorprender que el logos para los primeros filósofos occidentales tenía algo
numinoso y divino (el logos divino de Heráclito; el daimonion socrático; el nous
neoplatónico), pero tampoco es una sorpresa que fue asimilado por el mundo judeo-
cristiano para recalcar el origen ‘sobrenatural' del saber y de la verdad (Filón, San
Juan Evangelista, Clemente de Alejandría, San Agustín).
LA RACIONALIDAD ANDINA 99

mítico, la ‘razón’ fue identificcida por l^i^o tiempo con algo divino y
sobrehumjmo en que el -ser humano participa ONoos, Logos), lo que se
pqofttncHzaba a Un neen en to aostolog-a y no el platonismo nasia, no gdo
(logoispermatikoi). Ca 0^<icaiarízacú^n’ píen a de 1a ‘razón’ re- uuo
nmpooó con el nomioalieme i^^di^vel y se ^ónaUlí^ettt duUinitén^- ntesce
na el ra donrlinmo continental moderno. Pera n peacr dc su ‘emancipación’
du Oo mltinOt nominosn y diuno, ie nanóo me^tóne a lu laego in la
enodnmldad enn háHto exinacidtnario y nasi-divino? eeeicnla
poeaeorlcmirbd niner-o- e ‘aeceneirec’ eree rada ñonnacioeal d) la
PCnescCí^ ocolduo1eg en ^^^^C^ÍOÍ nu nnmaruunión inedenna cu la
^^(^i^n^lia^d -estnnmental’.
¿^on^u^s^^ entonces usar -un coocepin tno polílncVtico y
culturalmente amigado ee Occidente, país desandir Ion rugon fuo- ^arnn^^,
los ‘preiupnaeros’ ínzonccianien de una a-asofía tan dla- tinte [Link] le
andino? Es cierto que en -ele momento estoy nomo tioudo una
inconsiotencia yeen os una ‘ijeacn-irrei-cie
anactífeaz’112 113 y sobse tode explicítasle. El eircula hecmcnaerieo
tovolqcryno se podría ddcnribrr -ni ia síquionte monnra: Antea elg salea
encctameote PO que es ,-acienalidnnn tenemns que PÍ-IUPOOIO icemo
‘hientesis de 1^03’0') mote nuoinu; antes Pe haber ceñu-Oo )o octa mente lo
qan co ZqgoS’ tcenraoc qun eerpeogr enn el ‘diá-logo’.
No Cay un comlerco epio^o’ y absnloto (ox nihil o)’ ol n<e cisne qoe
una' alerta nnyaia o ente crrcolo hermenéutico qee hay que exoltcitar.
Tymsoco non naina el afu vohsniurista de ‘deOznen de una vea para nodos
c’ concepso dc 'a ltie<adnaitdaPn ponqce ccte ceásmu asno F^VP- laría ya un
cierne ’arado Pe pennae' que cp-rasponPe a una adiad edificatoria o
esonaahsta. ho taker qee ^elomor tacón, en enrUiie- —t .paub’ramente —
diítagando— lna conoe^on in)oUuqnLn1U- en dn -os^o^^^ento mutuo y
respetuoso.

112- Hasta ^^tamos dcdr pun ea p


modernidad, h ’atón’ fonretdioto1zada teon?
pnrén de m nríüca qeedievnt de ,u auUonooúa, pao motivor de ÍC^1?!!^ c h^o^ostanez^da
como un^der ’ uou nimonoión ?u Lianecionoe -r mueelo experi- n'M^s^tan. IP
‘.raracndentaHzaatán’ (Desrartes.^ibyiz. a
líSlirrlSoIuu:cactelg
(SeheHin- , yegn!) de U npn<on, en el vyr^t^<ot^^ sen trotantes modoonos <lel
monops^nbmo absu^sm gruno-romano-árabe.
113 El tévmmo de Love-oy y de su obra clásica ■ TTbe Grgat Chain of Being eq 1 aqoe
analiza acunas inconorstenetoo intra-c^turaluo de la fUioo1 cntetdnnioi qoe so
ramonem a .a ‘amiesis inrpocto^ sntre ’as ’ktsufíntgringa y judgaernsttaen (Sovejoy,
A^ve od?A^; ru83). Graft Caa'in ^B^-a^: A SBefyofBoe His'orycf ai Mra fi
Gran Cadena del Ser). Londres: Harvard University Press (Barcelona: Icaria)J.
100 FILOSOFÍA ANDINA

En p>ri mer lu gar Ca pesar de la hay que resaltar que


‘racionalidad' no se deriva simplemente de ‘razón’ y de sus múltiples
acepciones. 'Racionalidad' no es simplemente ‘el modo racional de pensar,
actúa r e imaginar*; no se red uce al an álisis dni;p nnsar, ni — siquiera a .a
actividad de Ir ramón. *Raciooriidan’ es urr roncepción más abstracta que los
conceptos proto-genétícos Onotss, logos, ratio}, esta abstracción a la vez ha
permitido una cierta liberación de lar acepciones ‘técninen‘ Se r u teieete.
Cnaodo hublamos dn ^aciona- lig-d an tina’, afírmate oa que Or ‘racioíraIiOaO
. sóSr so dr en el plural: ‘ruciogulidude5* .
Estas ‘racionalidades’ ■—aunque tengan su Sitz im Leben en la
filosofía griega— pueden ser aplicadas (mutatis mutands) a distintas épocas
y culturas . is ocsibie hablar de una medieval’,
de una ‘radonaildad chiua. - Se una Nacionalidad afúnune ' r insidei-e Un
una ’ranionalidd postmoderún r U^s ‘raeí<sdaiidadeu' tampoco sn limiicn cl
-fcrnce geO deminis) de 1 .razón'; ni sríto tiese su propia 'racionalidad', el
cosangn “tirn c raren eu que la razón IOCCO noce” (Psscnl), y le ie tiene ru
oeuuiiar.114
Buscaremos entonces elnóeir)rs qe e oos aceden aeu-
ea r a n la compiónsión de este concepto trcu^^c^^ltural n trans-his-ÓTICO.
Redero: la 'rrróo* como cinrdón ^^in^^^^ero^t<^ eccadeo re! na es
0^0^101^0X1110 sin má^. Sin cmúaIgO' Ir ‘tdnlonalOicd^ romo un
eoncepto emancípadn dr la ‘rononi Og del ‘racionaesmpO, abre la po-
sibilidad de ser usada en el diálogo intnrsqliqral, en el sentido de un
esquema ‘C^uri^í^cr^’ del encuentra . Cuando nn a qu-opec u un ^^re- U^O
ura ei sooabio rrgnionalidaú ", 1c mocir ion ideas giatinla s de IUS qns hacs
in chino o sn cfrieano; nr eaWai de lo diferoncic de su sqntenldo cultural
partCarrE Traracemns Cr este concep
to: ‘Rauionailcla<-* es un cinto ‘n^odo de concebir IO reaikOid', urns
‘marsra oaraoterística de interpretar la exuottogotn vivegota^' un *modo
integral de gntgnder SUS reoOrcenos’, en í05oudoru ge peurnrd uma ‘formr
de concep truenas nuasira úivugcic’ l -O Onodela' epgradolgniae de
rreeinresortqe el mundo.

114Eoto new POCTSrc tsoúlr- S. n ‘[Link] itaoioguaiissssr mthfae». rníeticne,


donrtioús. fideístas, ne^■a)iva)'. CIC., que $s>lo ana)dntcmente son contra diclorias,
pre^o que dnsuli)e c-m^plea^menrocen.r!,rtencer poueue vetead S!«C roteas rí asy
niveios tintos. El concepto (más abstracto) de ‘racionalidad* no se halla en el mismo
nivel que la ‘razón’ o el ‘racionalismo'. Tal como dé un ‘lenguaje meta-lingüístico* (o
‘meta-lenguaje’), también podemos hablar de una 'racionalidad meta-racionalista* (o
‘meta-racionalidad’).
tintos. El concepto (más abstracto) de ‘racionalidad' no se halla en el mismo nivel que
la ‘razón' o el ‘racionalismo'. Tal como dé un ‘lenguaje meta-lingüístico' (o ‘meta-
lenguaje'), también podemos hablar de una 'racionalidad meta-racionalista' (o ‘meta-
racionalidad').
LA RACIONALIDAD ANDINA 101

En cada una de estas expresiones hay una serie de conceptos cargados


de ambigüedad y mistificados por la .tradición occidental; ‘concebir’,
‘realidad’, ‘interpretar’, ‘experiencia’,■ ‘entender', ‘fenómeno’,
*esquema’,-‘pqrear’, ‘concepysrlizau’, ‘r^^de^^’-y 'repnesentación'. ‘or et
momento, no podemos detremrenr ceda uno dr ellos yon mát prc?cisic^r^,
sine nPr^dei^^^.s: a le luz de la 0torofía occ idental . Sio om- Oargd, podemos
eonbtatar algo en concón: La ■‘rarlooalinad’ es el pro- 4 ‘uceo o resultado de
un esUuecze irneeitd (intelectivo, seesicivo, erno- cional, vivencialt deO ser
humano para ‘ubicarse’ y orientarse cp el mundo ‘'d Í rodea, ‘ .
Es el marco imprescindible y a la vez no-objeiivizable de 1ll «Xli*
tencia (individual y colectiva) del ser humano en la totalid-d de loa fenóceres
denleo y ftievn -de el. VOe sy tvntv de ly ’ryaUdnd' sol (set (oea lo qor s ea),
sÍOO de una ctsre eepenencia interptetada, oc!osada o ordenado me0laoce -
ram'ei^^oe procioo dei lOdOo Oe ^v\^ir. Este ‘dele áe vivir’ re es lt ta
tun^ir^an^nd’esre^f^^^^c^n^^rinte, sino y na
de vuc expnerion es. Ee otear '[Link]-brasz La iracernalidnd'’ de eny uiesty
ppeuy, uelteiy e . etriy se dar.íyiesta er el uerjerte áe les ‘fenóderes psáutiues’
e ‘psygdatiues’ áe sus■ miembros.115
Sería impropió pensas en ntO orden Ccronólógicu u omoiUoicc) de tel
dome que primero e xirta una cierti ‘racional idad\ n qae den- pues dc área
‘emane ’ —on IS, Corma de sucexprcsin neo— un de rto mvdo de vivir, Le
col ebrus, de o ctuarrcie p coOupir s de pes sar. Mis aiyn, ir ‘rncioraaUdad’
es todo esoe conjunto do [Link], o más precisamente? os el
armazón esteurrurrdc de ellos. El estcurturalismo nos ha Oeeóo eolenCer ocr-
oada uultura, rpocr rb oueblo tiene so nropia lestrudtura‘ sumádOea, ÓCO tro
dc la cual cada elereento Hese sn riguificaPe peyuliar® La Uacienatiárs syría
entonces la ‘lógirvn‘ Oto

115 La ‘racionalidad’ en este sentido es pre-lógica y sobre todo pre-racionallsta. StrlH una
gran ayuda encontrar un sinónimo que no tenga connotación etimológica con la ratio
greco-romana; pero las alternativas propuestas (‘lógica’, 'cosmovUlÓn', ‘paradigma’)
como remedios son peores que la enfermedad.
Acerca de la problemática de la ‘racionalidad’ y los distintos ’tipos de racionalidad’,
véase:
Schnádelbach, Herbert (ed.) (1984). Rationalitát: Philosopbiscbe BeÜráge.
Francfort/M.i Suhrkamo. En esoecial: Aoel. Karl Otro (1984). "Das Problem einer
DhilosoDhischen
7 La ‘racionalidad' en este sentido es pre-lógica y sobre todo pre-racionallsta. Strl» una
gran ayuda encontrar un sinónimo que no tenga connotación etimológica con la
ratio greco-romana; pero las alternativas propuestas (‘lógica', 'cosmovisión1,
‘paradigma') como remedios son peores que la enfermedad.
Acerca de la problemática de la ‘racionalidad' y los distintos ‘tipos de racionalidad',
véase:
Schnadelbach, Herbert (ed.) 0984). Rationalitat: Philosophische Beitrage.
Francfort/M.:
Suhrkamp. En especial: Apel, Karl Otto (1984). “Das Problem einer
philosophischen Theorie der Rationalitatstypen”. En: Ibidem. 15-31.
8 Me referiera aquí sobre todo a la derivación etnológica (antropológica) del.
estructuralismo que tiene la denominación de “antropología estructural”, El
representante más destacado es sin duda Claude Lévy-Strauss. Véase:
102 FILOSOFÍA ANDINA

necesariamente ‘Wzo-mórífca’f inherente a una cierta estructura socio-


cultural; dentro de ciertas coordenadas especio-temporales.
Hoy en día, se usa mueho el conecoto de ‘paradigma’ ’ de ‘cambios
paradigmáticon’. dn a lh'‘hiotoria efectiva’ de ecte héi--
inino on ts historia ^ccpdeid^e, podríamos -usaría coma una noome de
eneender lconsin sc ‘recionabidad’: mm uo ‘d«tdigmg’-o ‘modulo’ ca-
cacterísticc de un cierto gnipo (e 1d^eheteOnT^horizont u ‘horizonte de
compeension’ ’ac Gadamert, heiice dnl cual las múkiples exo-e- rionn s de
1C vida cienen ucn explicación c oh eeennc c signs firatíva. Pese rl mccno
pñipo nn hane esleí ’presupuestos’, sino los
vtvo. Por emot podamos llamados “ndios d^^n^^c^^onh^^^”: una ‘rncío-
c^^P^rtU ^rimrr^^^l. np-cuasrinnadc at rnnsiionuOic dentco de le interne
’rlcaodettdad’.
En el fondo, tenemos que ver con el mismo p roíale mn (aporético) con
que se he enfrenodo la matesnGtica .CGódett c’ mst^no-ingi- ui Ue ‘dato
Ge -todus -O— ciase’’ pertenece a -Loa.a Ua trantGdalldadi como ‘mito
lindan ione— -noeat p ece ele CCGÍ auiome tacton-ltdcd, no dnetr: oo puede
oer ‘odjeto’ o ‘teme’ [Link] misma, sleo .es pspe-oub-puesto’ hcr cualquiu-a
Sc sus ^aniCpcion^oeieA Ai mn-iepar un genícclo, normalmente no noe
preocupamos posdos detalles deí motor, pero eí loe pisae-sub-
e>ottedoof’ .Al vivir denoo de una cierre ‘oaciodettdad’’ no Sonemos sobre
e 1 tc^^te .sue e^.r^^crnrah 5c su nhncipsaenento, oero oí los prap-sbh- l

pmre^ioc, rincovsctantemente).
La filosofía intercnlturei nos eermite ‘bientee::’ y exbiiuitar estos
‘brvenbnestos’í porquo a evivéc'det _ diálogo eGdhoiGS a’ cempo de una e
iertu 'ctret^^^po^íción’ de ‘raeloncSidcdev’ o eíopvaamos C com-
prsndenire como cultucclmsn-e du^^^^é^^p^r^^. El supuesto c priori

Claitdu - 1958; 19 83). Anthroprispia Suinctüralc


pAalropolngéseslsuc- tici^e^iP Pasís; MUXÍCO: Siglo FXI.
Lévy-Ftrauss, Cli^t^íU^ (1962). La pnncén sauvagn [El pnncaminnia salvajes. Ptrír;
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Letcn, Edmund 11970) . L&v-Sieaws. Londres .
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a Clpudel.évy-Sirpccs, 2 vols . La Hata .
9 Bertrand RUSSCII ¿incute esie probleme dentro ’at la ‘iógice de e-aien’ qmi hhoohg
una,jerarquta GO —fas es’ y onmet0dOgua’u otsgico. -
Cfs RusselL 10’0^ d (1919). Iniruduatíos Ms ^t^^t^in^lkr^^^^S^^^opL^o^. Londres;
53 y s 13
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TJ /ir^czA T -1 I „J rr m/}i men r? J AX 1_ TA z^i_

LA RACIONALIDAD ANAINA 103

trascendental (‘invariables culturales’) se convierte en a priori (mejor: a


supposition^ mono-cultural, en ‘presupuesto’ fundacional de la misma
experiencia.10
No resulta nada fácil ‘plantear’ estas ‘racionalidades’ particulares. En
primer lugar, siempre lo hacemos ‘desde u na cierta racionalidad’, aunque
ajena a la planteada. El encuentro con la ‘otra’ y el ‘otro’, y con la ‘otra
racionalidad’ siempre se efectúa a partir de uno ‘mismo’ y de la ‘propia
racionalidad’. La hermenéutica diatópica sólo puede realizarse dentro de la
‘lógica’ del diálogo intercultural que oscila de un lugar (ro/xo)a oso, o más
precisamente: de un a persona Peón una cierta unalinua e 'rauiunaliUad’r a
oi ra persona (con oi ra suiturn y ‘racic
En scgendo d^e^» ce trata Cd rasgos tan UonOamentalcs o implt-
citer quo polo pnedrn unu sosadou a la luz u travls de U m ‘aeqoeolo- gía’
j^s^t^l^cm^l muy cuioadosa, (ru ‘ranioneildae116 117 de u^c cie-ra cuituca o
épncu no se batía eppiícnomunte un Psc texíos (de lns culturas con
cscritern), ni disec-omentc en ios rnanifestactoncr focomenotógicas Oo lo
mismo, ciño rc el resoCando (sintéocoS de un ^'ckc^jo cuomeeéutico.
Era tercer leg-r, no podcoos usar una ceoeinoíogtc otooo-eudd- ddi
uara eí anilrsir de una determinsda *iaüeulii^ci\ ii bieo es cierto One ésta
sotamente ec ulcancabUe y entencible desde ^tra’ cuUueu y sn
i^^uioofOdcni, est o eo sif nihca quc pu ede pec comprendida a cabalictad
eu bnee u uon iuctoflclidad ajena.
En el cuso Se ia ^cionaiidad redíua’, ia Penernéatics Uiatópica rc
reatto mnUicntc el P^POUO eanie tau duliurae andona y ocf¿dpnol l c más
oxactarcurae: erare tus te^^ío^a^^^c^s aodina u nccidootal. Tairb Píen scría
postOle d logo erare ounts nacencíOadaf, como lu CCU nn índica, nantú,
uanaa y O- nu IUUO, O tu ondírio por etro . cero CÍ heolo ne que ta itiosorís
opoiOuptaU es nt pc io ntincipul do rolerenciu (p.máo biesn ‘esdepo’)
eneote diáiogo interculiurai, se entiedOr pos 1PU pasttcutaodadot do mi
peouona, p or ia hlutoria del socesoiro y Osnsnceentpo de tas toc cuRuna s,
p pon ta ecuezc de ta teimínoiogía

116 1 El
‘monódogo’ filosófico no es capua ee Regur a la condénete de le propio logw.
D^ÍIU-S cfrttcterian te fUnoofo cceotáentc - oomo PC nuostLO0cotn des^ n de la
‘mísmida1’ (^f>ene), US deek-p un peradumiento ‘autíslico’ e '‘nmanentista’ (en la
termmoÜogíu lévfausmna: ,totalitaria’) cee requiese para se ‘redención’ y crítin la
117ouncsoOendf de te akeridad. (^VÍUUS, Eoourieel 1987). Totaliiéet
Infini:
Essai sur l'Éxteriorité (Totalidad e Infinito: Ensayo sobre la Exterioridad). La
Haya-, Salamanca- S7.«w 1
Essai sur ¡'Extériorité (Totalidad e Infinito: Ensayo sobre la Exterioridad). La Haya,
Salamanca; 57ss.].
104 HLOSOFÍAAADINA

filosófica de Occidente. La ‘racionalidad’ occidental implícita sirve de


trasfondo iluminativo para tener más clara la ‘racionalidad’ andina, y ésta a
su vez contribuye al esclarecimiento de la primera. Nos hallamos entonces
en pleno círculo herme néutico; aunque no s mteresa ante todo la
‘racionalidad andina’, sin a- orm polo también
t^í^ta^ en jueno. Es el diálogo intercultural, eo hoy paittcipantes'neu- ttalen’
que nn fosnan sfectados/as por esta aeentuna de la compnen- sión P/l

4.2. Presencia simbólica

L/ filosofía oceidentat (como también la índica/ posee un c^i^^nnnnfn


eredomtnaniemeni e nonnoscltiva , El afán Pe! quehacer flinsófren ns
peseubrir iv vnrp/p (a-letheia) Pn iv realidap mepl/nfn nn prnensn Pn
ec>onielón. Esta realidsV Pses /orno sea) no entá i-unedneensynle *prf-
sonteO eino tiene qae -ear tretprosuntcdn’ medíanle un eefuerzo
enonoscitlvo. L/ fom/a p-pd-es/a Pe ir erpsnrentactón cognorV/tinn en
Occídenfe es el ‘conceptu’ que reemplaza en el raso idurl n la ceafódad,
harta el pntretnv de conveirirsu em /e nneme Pen etiOealis- er^P- Se
predoounpnniv o^ci/e^^ ón la re-ación aognosnitive es ia tuse ‘mítica’ de la
‘diástcrls’ CbÜfíircaeióo)u oirnipresunté en el pon- f^es^^fr^^ filosófíeo, el
vrrdo d/ vOn/ y la racilsnatfVaP en
ennfteL entre sujnto y p^t^je/^, renhd/d y appridncia, p^piful y fatee- dan,
¡arterior o mtarior, ten^oraKdud y eternidad. Prácti-omente son yl ‘giro
antropotógico’ du S^ntul, al monda <^j^i^ii^;ie u dividirá- en srn nujeto tote,
autónomo y tobtrano, - un ob-eto -PSPO- detnnptna- m n mampulable.
Puta la ftíosofía andina, lar esf’ [fresante (o se pre-enda)
/ slmnóile/, d nn tanta reprpsonfvfivv n enneoptuaL Es primor /fbn pni
pn form

riín&jciqi andiun nn ua .y u^msrctóo nu uo ‘coonclmldotn’ teórico y


abstractivo del mundo que le rodea, sino la ‘inserción mítica’ y la
(representación cúltica y ceremonial simbólica de la misma. La realidad se
‘revela’ en la celebración de la misma, que es más una

11
El término “diástasis”, por su familiaridad etimológica con “sustancia”, nos reve la nn
ríicon ftinrtamental Tn
12
teórico y abstractivo del mundo que le rodea, sino la ‘inserción mítica' y
la (re-)presentación cúltica y ceremonial simbólica de la misma. La
realidad se ‘revela' en la celebración de la misma, que es más una

11 El término “diástasis”, por su familiaridad etimológica con "sustancia", nos revela un


rasgo fundamental del paralelismo onto-gnoseológico de Occidente: La 'diástasis'
ontológica (existencia-esencia; sustancia-accidentes) hace necesario un proceso
gnoseologico de 'revelación' (a-letheia) que presupone distanciamiento cognoscitivo
('diástasis') entre la realidad óntica (como 'objeto') y su representación (en el 'sujeto').
LA RACIONALIDAD ANDINA IQ'S

reproducción que una re-presentación, más un ‘re-csesr’-qoe un ‘repensar’.


El ser humancano ‘capta’ o ‘concibe’ la'reslídad corno algo cjnno y
totalmnotn ‘dia-státion’, sino ii. hace co-presente como un mnnnntn miemn
dn eu 'err-jucto' (MirsecnJO, de la originariedad holística. La celebración
Cre-creación’ r ‘cuino’) no e s manor re al que la realidad mamu quu
aquélla hace pee seno e, sino más bien al reces: En lo celebrativo, ie raclí
dad se eace i^ás Intensa y concrntra- Sa (snnbaUoin) . di ‘símbóto’ os la
dresdntacion de ln ‘realidad’ en Sodma muy dcnec, eficaz'n hestu cerrada;..
no es nna mera ‘re-presentación’ .C/ri70z-rUn conr^^s^iti^í^, sino cors
‘pnesnnein eiveccial ' en forma simbólica.118 119
Desáe ee uaots d’ vistc dcc-nnnen, edta manera de ‘conseóir* lc
reaüdad C menudo es ce’ifíeadn como magicne ‘ondriifosa’nretlchisra, y
‘pre-aoneepteal’ iléaoe: ■árrunltifia^^. El problama ftmdantental y el límtte
de cnreIsdimlenry pasa [Link] ixxidentcl‘ es la ‘dlástasla’
gnosaefógíca Oe SU-SCO y objete^ [Link] parte dei ‘mito fundadonal’ de
dCodidfnfe. Nof cesuita ^ndi^il o hfstc impoclblu ‘entander' una ra-
rioncliPad.‘no-dlactátiaa, o rnfraídiaoióminf',. unr gnureotofta 'no- Hesta .la
fíloeofía tOealtsu,ee eu preocupación por la identidad,.recune a -S
dieececc-ación inmanente (Jcby Nicht-Ich; Setzen y Entgegensetzen; tesis y
antítesis).
La notificación cc^enh o^iagéa’ o ‘feoiche’ áó-e puede dare'e den^
eai de una concepción que prodece la diretodcía enore oo ptofaro r do.
’agraeo-, entre’inteligidrlicfid e -rseeinnaltdaO como un hecho
indiscutibbe., La racionolidad co0lnó.no nr ‘masres’ sn uc santida téscasco
de ÍÓ pniobra^; r’ ‘nbemn’ (U na concepraon nmíncntemen- te occidental)
no tiero podes advOrno por n^iei^o, asi tarnpoce es-eetameote ‘pcofoiro’. o
1 ser humano [Link] apodera (‘captar’, be-greiferi) de la realidad para su
manipulación posterior, sino la

118Este término heideggeriano no se entiende aquí en sentido existencialista (como


un ‘existencial’), sino como una característica cósmica que transciende la diástasis
entre sujeto y objeto, entre ser humano y mundo extra-humano. El mundo y su
conocimiento son originariamente co-presentes. 1

119 En Occidente, la forma cognoscitiva predilecta es la ‘representación’ (eikasía,


repraesentatio, Vorstellung)que se orienta en la concepción platónica de la metbexis
(participación) v mimesis (imitación). El original (la eidé. los arquetipos) se 're-
12 Este término heideggeriano no se entiende aquí en sentido existencialista (como un
‘existencial'), sino como una característica cósmica que transciende la diástasis entre
sujeto y objeto, entre ser humano y mundo extra-humano. El mundo y su
conocimiento son originariamente co-presentes.
13 En Occidente, la forma cognoscitiva predilecta es la .‘representación' (eikasíd,
repraesentatio, Vorstellung) que se orienta en la concepción platónica de la
metbexis (participación) y mimesis (imitación). El original (la eidé, los arquetipos)
se 'representa' o se hace nuevamente (re-)presente como ‘copia' o Abbilden y a
través de su captación cognoscitiva. Consecuentemente, la verdad se concibe
como,‘relación' veritativa entre ‘original' y 'copia', entre Urbiici y Abbild, es decir:
como adaequatio rei et intellecti.
106 FILOSOFIA A NDINA

realidad on sirve ■ del ser humano para su presencia intensificada (y a


fortiori. ‘salvífica’).120 121 .
La filosofía se oonsttuye en base a la estruetura. lin
güística gráfica, -si L-amáttce siioe de molde prra el prrhdigsoc lógico del
concepto y de la proposición; el ‘símbolo* predilecto de Occiden- la rr la
palabra Uwrbum, /CLLOS. La i^^aHdael ‘renresenna* anto tode cc ol
cóniigo lingüístico, de tal maneso «cee es cosoebidc comc un genlo’ lógieo
qus hay que descifra-- y el texto Slu red de sionos iioeüietieoe) ee convcerte
en ‘i^i^t^lc^^’. ÍS reetldod sntoeces ico solae ntenito es ‘lOgisa’ e
tntoligidle, tino además lingüística y legible.
Parc la filoTofía andinc, lc reclided’ cc sí e) er ‘IÍOU^ re Inc^Clísn^
eii) sino ,sicslnlieca:^s^ci‘ pcssenté. dC '‘cnTibolo’ prseOeclo cc eelo pote-
bra, ni ei ccüteplo, .siso la rcttüdad mls^a en su o^ons^^ct eelebratind
semen-lta te podría hablao de una “^ceánúca <oeS)ini^is^c” nndina, ci cn
tomáramos oi térmmo de la en oro sentien hemasiado
cécsiíXi. co i^^s^niPod no ccrá dre)oe-e comoup ‘mstórial’ acido qus hcy
que procesan medcante la ‘fceiTLa’dit ia coenicíon; la cna lidhd esta po>
aoeie ce mo símbolse os dccer: 'como us csmpielo os signos ccncretor g
süsierial ec o^e na nofiereo mnitosnteote, uoos e OPOS.
Atí, por epeurdios la lierrg pus el trampscino runo/jnqi tra üsl e, un es
una cccli^ne ’ob‘etinc’ inerti, U) un noemdde ÜLa fcoois tiüd uit ‘símbolo’
l

vivü y presente dd circulo de te vicia, dc la ferciS icted O recri- bucián, dül


aodsn oüsmtco y ético. SSC entonces, prrr decido en forma leüialiva, la
presen as Le toda lacea-idad na Soroüt formal , p- sonden- sscidn t-
concentrssión Íhdiíatiea’ como ‘cUnOdls’ (se-z s Oa/l&nZn La n^^laci^i^
predi lrida del nudaOs-í don nsta ^^allSdi no es entod COS do peladSo
cognos^i-is'd, ni Sa foteción ■-nst^lmenial ntecnológtoOl produa- tlest, sino
ia reisdidn ninat y ceremonial (danza I nanto, tito, acto tim- ^f^llsc^;^, perc
no’csmc ’^0 ‘distonto I ftZSó:aid ’ 'opuesto’ (ohieciiomq e au supuesto
‘sujeto’, hn la aulacide hntemonia;-ritcal, el rone/iaqiCT

120Es posible que la inversión de Heidegger (el ser se ‘revela’) y la de-centrición


esl^act-ieaCct.a «eelcun^üe sea)ercaneiCcsl mundo POK-CIO püc íao muicp'cs
’diaristd’ dOSi-sanaTeailrcac une lo fitosotía'ncsidenlsl. )C edecamóq dacOsin izar
trece rec la psesentia’ Olttl-ansen-riltSdo ipresSntadón’ L-ÍI"-,.,^!^ lo qco es; el ser
he ln lino comc Hüres ico Seto (neauoCedoa nelsor) eono-plisícipe , pero no eojeKs
’does toa esteoqcntocnt gno-eo-oalo-lónldO . ■■
121 po canLderíntico del ‘staboR0^. lustamente que es más que solamente ‘signo’ o LO b?
cd‘s^ii ‘signo ccnconsedoe sínn naC^^rite ‘ucr coscentcuCo', drrtitlcci dissents’’
‘stniea le■aenCCooiec’. Ecel I símO otcT sc ’unaco fdmoetasmúltipleadlmenrioncs
profundas de la idealidad’ como en un amontonamiento (ballein).
‘síntesis semántica’. En el ‘símbolo’, se juntan (syu) las múltiples dimensiones
LA RACIONALIDAD ANDINA 10 7

siente ‘parte’ de la realidad, y la- ‘realickai’ se revela como un conjunto


‘holisttco* de símbolos significativos p^^ra a vite ootidlana. Lc presencia
simbólica precede a cualqdier npnceptual y bifurcadión
de la acalidcd. La nmidn andara de ta ‘realidno’ es^no-dualista y no-
conceptuai (lo que no nonenrinanle^ne sinnffica 'móntete’ e ‘irracional’).
El concepto, esle gain invcnro de óócrates (o del Platón socrbri- ce),
nter eede ‘redupllaarHa aeaHCad a insta Ids ia ód airdab ónrico- lógica
( ‘rer’ g ij^teU^^‘) ’ ce se a lening cn d ^^^ld^en^o on la ‘onto- 1ggte’-y
‘loguef’ El teer’ os - ógico’, y si /ogocac e‘ verdadero )er* soidon-n atssoe
au nnaturalee y hecte equl vaien tesl 16Pora l a Cd^c^fía andinai te rcnacifiti
coguorcítina ds lógica) es und relación der^da y ^^^UI^^CVÍ^ can copccín c
la retedgp ceremonial prianordte 1. ‘nr ean- ns en a cencdóto’ es una
redünad ó e reraar osden, una foerna j^o^teo or enano bl soSUI tado óc
un .aronena do iócteycrIÍO. El runnaírI)1 aedino so ‘redresaote’ cl rnnndo,
sino ic 'ace simbdlidaineictg
b^^el^^^t^ ni rimal n ia celabracíón. Lo conoce vitalmente.

4.3. Relacionaltdad del todo

Desde Tales de Milelo, la filosofía lx:trdenn1l ettá bufando o el arjede lo


ene sxiste , SÍ djacfomeuto y ppncipfc) iu^^^uc^^i^ de te ‘rec’idad’. Y eneta
en te-éboca ypdtempo: rindai erte arfé es nm *e^tn*, ^^c^oe^^^o romo
jrustaecte’t sea Unite o infm ite. la onto-teelogia de Oc pident^ parte de la
eetetnncta SUI^OS^^^ y auiccnfiejentd di ‘entes*
prindpoles Ccdeueenlóulco.s’)l sea uno solo (H&o Dus s/an Nasudy), sean
dos Osyte-moipbé; sesco-HatOace$oxteeah)cl nenn mnade^^ (n'ai;
olónnpoc)er ‘e noedeneión da te ’sustanciada' ’o otro de los 'mitos 122 123

122*7' llironearulalidad de ‘ser’ y 1odndonr, en fermiémdes y ta equfadnbda <1 e re^idd d y


fogitídad en Hegoi seos tes dos yxlcamoe de. un prsénteliic que ecsaninó gran . pa
nadela dc0iclnnocEldentdl.r:óta poitáón ee ‘tama levidenbldlidmo abarbetoa
y an db ta snado son un de^^^i^c^^n^o óeiOrgn(oeolódlcy fed e1 abonído ta
sontia^nata sincrónica).
123Estea referencias representan tas co 1eaidOdc dotd-tnd1agicac más eectncaeac de ta
filosofe ocariente1 (festa inclusive en la ¿¡poca medema) de lia beesdón de ta
prioaipn1iene (aré) de ta nóídtatad: ta rer biaoy móntate, «916X^0^ paeo Ptoai no ■(Hen)
y^noza o°.isSive Naiuoa),ota todfeión reprecdnued ^er Aetatótefes
(bylo-eonpdo) u Desbnoec (res cogitous-nes ítás&oh y ta-(r^^er^^a ploeeHsta ab^ atatón
e y tóbniz (mónactas)a A
( ieo)
de ta eríúca da Hrtáe^[Link] res^oo o
ta y la Se^sv^Jn^^ss^s^Z^^i(ofetáo no r), SU pre pía fdosofia ne 0X0
ciende en principio el paradigma de ta ‘sustancialidad’. Esta meta-crítica sería una
tarea aún ©endiente del oost-estructuraltamo v de la oostmodemidad.
trasciende en principio el paradigma de la ‘sustancialidad'. Esta meta-critica sería una
tarea aún pendiente del post-estructuralismo y de la postmodemidad.
108 FILOSOFÍA ANDINA

fundacionales’ de la filosofía occidental, aunque ha sufrido en las épocas


moderna y contemporánea unos golpes duros. La noción de ‘sustancia’ es un
concepto relacional (pero no es una relación), porque sólo se la define
contrastándola con el concepto opuesto de la ‘accidentalidad’: ‘Sustancia* es
lo que no es ‘accidente’, y ‘accidente’ es lo que no es sustancia’, tertium non
datur. El uno (sustancia) ‘es en sí mismo’, y el otro (accidente) ‘es en otro’.
En la filosofía andina, el arfé no es un ‘ente’ sustancial, sino la relación.
Modificando una célebre frase de Martín Buber, podemos decir: “En el inicio
(arfé) era la relación” (pero no restringida a la relación personal). La relación
es —para hablar en forma paradójica— la verdadera ‘sustancia’ andina.
Según Aristóteles (y la tradición ulterior), la relación es un ‘accidente’, una
característica de sustancias, exterior a éstas y no-esencial. La primordialidad
ontológica y temporal de la sustancialidad con respecto a la relacionalidad
forma parte de los axiomas inconscientes de la filosofía occidental: Primero
‘existe algo’ que después se relaciona con ‘algo igualmente existente’ con
anterioridad.
La relación en Occidente presupone la ‘diastasis’ y la dualidad entre
por lo menos dos relata que de todas maneras son ‘sustancias’; la relación
reflexiva (o monádica) sólo es la forma inmanente de esta dicotomía, que en
el fondo se remonta a la dualidad entre ‘sujeto* y ‘objeto’. El terminus a quo
es el ‘sujeto’ (sub-iectum como sub-stans) de la relación a entablar, y el
terminus ad quem es el ‘objeto’ (ob- iectum como ob-puestum) de la relación.
Pero la relación misma es algo ‘accidental’, tanto del terminus a quo, como
del terminus ad quem.13
En la filosofía andina, se da el caso paradójico y hasta contradictorio
(para la racionalidad occidental) de la ‘relación sin relata’, la ‘relación
sustancial’, la ‘relación como arfé'. En otras palabras: todo es relación y
relatum a la vez. La relacionalidad le es ‘esencial’ e inherente al relatum, y
no algo que le ‘acae’ (accidental) en forma

18
En su forma más consecuente, Leibniz trató de demostrar la ‘reducibilidad’ completa
de relaciones a propiedades monádicas de las sustancias individuales, tanto en
sentido metafísico como gnoseológico. Sin embargo, la tesis de las ‘mónadas-
relatum a la vez. La relacionalidad le es ‘esencial' e inherente al relatum, y
no algo que le ‘acae' (accidental) en forma18

18 En su forma más consecuente, Leibniz trató de demostrar la 'reducibilidad' completa de


relaciones a propiedades monádicas de las sustancias individuales, tanto
en sentido metafisico como gnoseologico. Sin embargo, la tesis de las ‘mónadas- sin -
ventanas' es relativizada por la antítesis de la armonía preestablecida y el principium
identitatis indiscernibilium. Leibniz refleja toda una tradición de la (posible)
reducción de la relacionalidad a la sustancialidad.
Véase: Estermann, Josef (1990). Individuatimi und Kontingenz,- Studie zur
Individualitatsproblematik bei Gottfried Wilhelm Leibniz. Bema-Francfort/M.
LA RACIONALIDAD ANDINA 109

casual. Lo que la ontología occidental llama “ente” (‘sustancia’ en sentido


aristotélico), para la racionalidad andina es un ‘nudo’ de relaciones, un
punto de transición, una concentración relacional. Una piedra (rumi/qata),
por ejemplo, no es simplemente un ‘ente’ separado y existente en sí mismo,
sino el ‘punto de concentración’ de ciertas relaciones de ‘fuerza’ y
‘energía’.
Si quisiéramos tomar un ejemplo de la tradición occidental, podríamos
pensar en primer lugar en Leibniz quien intentó concebir la ‘relación’ como
una propiedad intrínseca de la sustancia (mónada), pero sin dejar la idea de
la ‘autarquía* (sustancia-sin-ventanas). También el idealismo alemán
entiende la relacionalidad como un ‘momento’ intrínseco del auto-
desenvolvimiento de la sustancia en- y-para-sí; pero no piensa los relata
(polos dialécticos) desde la Versóhnung (consolación) o Aufhebung
(negación, conservación, elevación), sino al revés. ./ .
Estas características culturales de las racionalidades correspondientes
se manifiestan hasta en la estructura lingüística de los idiomas. En los
idiomas europeos, el ‘sustantivo’ (¿será casual su familiaridad etimológica
con “sustancia”?) es el eje de la oración (en alemán hasta se lo escribe en
mayúsculas) y el centro lógico (‘sujeto’) del que se ‘predica’ algo (los
‘predicamentos’ de Aristóteles). 124 En los idiomas quechua (runa simtíy
aimara (jaqi aru), el punto concentrador de la oración es el ‘verbo’ que
puede ser ‘cargado’ de una serie de sufijos (y pocos prefijos), para
convertirlo prácticamente en pars pro tolo. El verbo es el ‘relacionado^ por
excelencia; existen sufijos específicos para indicar la relación, tanto
reflexiva (-Á?U-, respectivamente -si-) como recíproca (-naku-,
respectivamente -si-), además de las relaciones interpersonales (-iva-; -su-,
respectivamente -ista-; -sma-; -i tu-; -tarn). La oración relacional castellana
“él me da a mí" (puede ser abreviada como “me da”; en los idiomas
germánicos, el sujeto es úna palabra aparte) refleja la estructura ‘lógica’ de
la racionalidad occidental de los relata (“él” y “mí”) y de la relación (“da").
Sus equivalentes quechua “qowanmi” (G sin el sufijo enfático -mi:
ll
qowan')y aimara "cburituwa”(o sin el sufijo enfático -wa: “churitu")

124 El análisis de la estructura metafísica y onto-teológíca como 'reflejo' de la estructura


gramatical ha sido una dé las grandes contribuciones de la filosofía analítica para
‘hacer ver a la mosca el camino de escape de la botella’ (Wittgenstein).
Véase sobre todo: Wittgenstein, Ludwig (1953; 19719. Pbilosopbiscbe
Untersuchungen {Investigaciones filosófica^. Francfort/M. J109.‘ 122.
110 FILOSOFÍA ANDINA

resume osde la relacionalidad interpersonal (entre ’ él’ y


M
yo") en forma no separada.
Lt ;r^l;^^i<^^pliided- como .'mito Uinlacidear de Ja filosole andina se
manifiesta sobre todo, y [Link] nxplícitn, en d placo rniropo16gicot
Aunvoe mps tarPe zpy a profanO20ir este ountcC, qpie- ro lndicac equí los
rasgos treác resaltantes y dissintivos con respecto a la filosofía occidental.
En ia tradición occilental, la inVrerdualic&e y ta autonomía det sae Pumano
soocrasgns esmnenlemoote endortani ios, saOre toOo eomo censeruenuíoe
derl (nflujo de la fuente ‘semítica’ de ese s^^^^nm^^o^c^? 1 Auerqrie eS ssn
Pnorano antiguo e Pieoíevai todavía ao sentía insertadn en nn costeon
erdeeado, p ocuseba cn lager aeiesmieadoen le “goes aadser del eer”
(leíoejoy), sin amlrao- en entp íeza naetatieemente eec Pcstraiz rcti^nicien
dnl ssr Pnoreod y eec dnnnunranieaelón SP lamatureleza, can tlcsan sou
punto SÍSIminante con ol dualismo carseslcno. de corrientes opucms tal
nomo rc cnmanticismn, mascísmoy estInlCleraidmo cn les épnaan moderad
y aontempocanea, la eoncepcidn del ‘tndividoaautóaomo’ intfoslc
pedesoososante en ei smUmíertto mDdnmo dc la vida. El reo herriouo
paieioular (‘yo’) no solamente es el sujeie do ls respodeabiií- dad Sllcas
oin^sc ei eje pdncipel Oei ■ conncímlants y coste el vonto cansidotivo del
‘mundo’.
Para 1’ félosofía andina, d individuo o^ma orl-ee un ’nada* (ua , es
elgo totalmente pesdlOo, el ns> ee heé la inseoodo ua una red Ue ronliipinr
re-aciones. Pl una ppi-pso po no perteneco e le en- mcni (dad loe al
dadOoao■ porque'fp'e. oo^^l^^í^^ n porsue so tlc c:xdor-' Pc por su propio
■actono,- ei come si ya no existíe-se cna pegona o^^i^do ydes-relecloead.e
es un ente ScocialreentdC mudo. Dasco- necocrne- oic lns vinepeos
satúrales y cósmicof cnn [Link] iiestrccióeS, sfgniriccrla para ci
sunci/aaíoi UC ios Andad firmas sn pro- dia senteecía de muerde. Ei
Íd0lioíld^esicc^o Sy re/o rtienu oe nque oon excepeinnes, ‘occidental’) de
una sustancia individual indudable

2
En el ce^ruio 7: “RUOOSOÍIO O óaqtaofía : anliOooigglaond^naí.
2
Lt filosofía greco^tnmapa no remita [Link], por (o menos no as un
nslort-osfeedental (°e individuo non est ocioitiai or tóoalhd^co más Won as
louniversal, pyxesnrio y eterno. Esto no odkn sereba sn el determmtamo y
mnpopsiqr!onto imp!0'iíamonle présenlos etc príiencárnenle meias tas posturas
^ocorrornapaS1 La ( mtrodescióo de ta m^videaHdedy ^ssonslídad ——obre teoío
por nlorivor inoiCgínos— a tafilospoc reosdenlsí en el iadcrrfi^no del a EStad
Media, ha causado; muchas disputas. Los dos paradigmas grecorromano y semítico
fundacionales resultaron, sobre todo en este punto, incompatibles.
ha causado; muchas disputas. Los dos paradigmas grecorromano y semideo
fundacionales resultaron, sobre todo en este punto, incompatibles.
LA RACIONALIDAD ANDINA 111

(cogito ergonuo) se convierte para la filosofía and ina en la más completa


‘ar^arquoa\ en la extetencia humana sin ñmdamento (an~[Link] eaanto s.
ego c iedivtduo. Ccando aeenn-o ee im pensar, actual y juzgar sola o mí
misma, poique soy ftmdmenco y norme suficiente (‘autaaor mía’),
eieeoieces ya no ‘soy- ((on sum) eo sentidv eetricto, porque me leVuzna o
una máovOa ciioredo eu un mea do sin ^ÍÍ^^C^ÍS^^Í^S .N
El verdadero arjé paio la filosofía andina es ¡jutamente la
leiontoaoitVoV de VVOOÍ i a veV de nexor a vínculue nue eu la Ouerza vital
de todo lo qne existe. No ‘existe’ (en sentido mny vital) nadn sie esto
c^aVtntóa tiosceaVentaL Ea io trioeición occtdeatol, un problema espia^^a
siempre ha sido cuestión de olmo tos suieros autaammos o aasusuficientes
(seau numapos■o aivipue) pueden ea irar tó rela- cióo coe otaos, sin dojar
do ser soby rnnoSi tibres n ‘absolutos*. Le ‘absoto teza’ Oen sentieo
etimológico dn ser tsepito’) de tos poetancias olaniez con mucOr o^iduza el
ptbbiemo da una oesibe e ealaetooalidnO■ í el proVeNe ^oit^r^-fíói^o se
Descartes emlo es te evoruylóe mse mítido dm ana dnabiemática
omniprosunre en O)nidenle. OÍ saperacíóo dei Pealisímo ínhrreníe a aote
probtoma, o m^^m^o hu Hovaatr e O^K monismo iguálmente dasastroso. Ni
ot Cotalim^i(mo’ del idraltemo al emán, con au edi)x>)vi:aidr sdir^l¿osica,
la podido resxavno eso problomloea, sio csnrep la trampa de ip ‘absorción’
do lo partieular en lo ‘absoluto’.125 126
Para fo fitosofio aedioa, u e problemática ee pernea por el oiro lado:
.COPSO tojo enrsr OSOIC0-!nenio relationanas entre O0 medianua un oísteme
de nexor y ufasutos, puenon raoi^tan^r o cunau^r nato tierto ‘afoototeoe’ e
ádeetided1 np-relaNnnrV Do toctas msneros, eaua eu sao no) ponto da peypie
cuando nos inque mohoso de cerca lo relotiosnlii&d in crmcraton la
O(^.5^^K)PÍPÍC1 anOojXitogío y áto an^nar. nor or momomo. sólo soñato
la.^oblomáhco y d ynirgoole(liO aperen- io enore ho teotonaltondes
oceidental y andina. ralatiovallpro aboso base trascendental (arjé) de la
concepción filosófica andina, se manifiesta en todos tos niveles y campos
de la existencia. Por eso, puede

125 Lo que para la filosofía occidental moderna es lo más fundamental, seguro y lleno
(cogito ergo sum), para la filosofía andina es algo derivado, incierto y además vacío
(cogito ergo non sum). Algo parecido también se puede decir de las filosofías índica
y budista, aunque con matices distintos.
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trascendental (arjé) de la concepción filosófica andina, se manifiesta en
todos los niveles y campos de la existencia. Por eso, puede

22 Lo que para la filosofía occidental moderna es lo más fundamental, seguro y lleno


(cogito ergo sum), para la filosofía andina es algo derivado, incierto y además vacío
(cogito ergo non sum). Algo parecido también se puede decir de las filosofías índica
y budista, aunque con matices distintos.
La filosofía de la ‘exterioridad' de Lévinas, por ejemplo, plantea con toda
profundidad esta problemática occidental-griega, como una incapacidad inherente de
pensar la ‘trascendencia' y la ‘alteridad'. La gran tentación de Occidente es o bien el
solipsismo o bien el panteísmo, las dos expresiones de la ‘totalidad' y 'mismidad'.
112 FILOSOFÍA ANDINA

ser llamada el ‘axioma inconsciente’ de la filosofía andina y la clave pre-


conceptual de la interpretación hermenéutica de la experiencia dél runa/jaqi
andino. Se expresa (entre otros) en algunos ‘axiomas derivados’ o principios
‘para-lógicos’ andinos que voy a explicitar más adelante (principios de
complementariedad, reciprocidad, ciclicidad, integral idad). Estos
principios, a su vez, son la base ‘paradigmática’ parai nn sinnúmero de
fenómenos filosóficamente interes antes en ámbitos de ta naturaleza, la vidn
socinf y ei orden ético.127

4.4. Una racionalidad no-racionalista

El modo principal del ‘acercamiento’ a la realidad del ser humano ncciá-


nta! en —para' exptesaóo dn mnnere paradójica— el ‘distan- ciamlnnto
gnooeologioo’, coya expresióe mác er la ‘eietó’
(theoreia, visro). Meáluotn tu vista, el ser humann se dlstaociu de lo vlsibtn
como obfeto lof-annOente, nn decís: soma disuádela, ya Ot ae z ce la ocerca
mediante la indorporacion Oel objeto como ima- OPn’ en ni -uleto. Los
eacolosticcu inclusfnv caliticaron la vista, pcs nntn OíuICsiice da dlslancia-
ceeernía, como un centído ‘más ptec- to ’ qus, por ejemplo, el tacto.
Li fiivsoSía y ccltuua occidentales son altamente ‘visuales’ ‘ii que se
planee en n 1 valor predomínente dn los tunólos nlsno les de corun-
niccción y la.‘m aní a ^^^^odi^^cic^r^ic^' rbibliotecaSj vedeotec^ pína-
COIUCSS, henrevetncas y hdstu gunvfecvcS. El sentido de tu
vista ovrvíu a tn lurgo án tu t^^^r^i^u áv la fitooofíu occinvftsat de modelo
para -tt celación noicitstcitína nn generau Para. nla-oc J O, convci- e^e^r^^o
ero rde dena es una Motón' de lo veniadero (eidén. En Ion idio. mac
grrmánicoe, tee tdírm^noaegt^^ ‘etóual’ y laonoenciena . tivovo unu miomu
ruíz: Ernsicbt-Sehen, inrigbt-eee. Eotv rasgo todvvla neprofun- diza por las
metáforas de la ‘luz’ y ‘oscuridad’: Lumen naturale, illuminatio,
einleucbten, enligbtment, ‘claridad’.128

127 En esta ocasión, puedo mencionar que también la racionalidad andina (como
128cualquier racionalidad) obedece a un cierto orden y lo refleja. La explicitación
filosófica de este orden nos da la impresión de una ‘deducción lógica’: axioma,
principios o teoremas, aplicaciones. Sin embargo, el orden hermenéutico y vivencial
es el inverso.
diza por las metáforas de la ‘luz' y ‘oscuridad': Lumen
naturale, illuminatio, einleuchten, enlightment, ‘claridad'.25
24 En esta ocasión, puedo mencionar que también la racionalidad andina (como cualquier
racionalidad) obedece a un cierto orden y lo refleja. La explicitación filosófica de
este orden nos da la impresión de una ‘deducción lógica': axioma, principios o
teoremas, aplicaciones. Sin embargo, el orden hermenéutico y vivencial es el inverso.
25 En este punto, las tradiciones grecorromanas y judeo-cristianas manifiestan una
familiaridad sorprendente. Tanto el conocimiento teórico (theoreia) como la
redención religiosa (iluminación, visión beatífica) tienen como campo de referencia
la vista y la luz.
LA RACIOAALIAA A ANDINA ,.113

La razón (ratio, nous, ' Veestand, Vernunft)\et, en el paradigma


occidental, la manera más adecuada 'de ‘cer’ la réalidad tal como es y de
'captarla’ en ‘con-cnptoS Ls racionalidad oanidanod es ionk>i^:aHstn en
oro sentido oc-tecnicn: dresuponc (comp un ‘mito nundaclónale que 1 a
razón (com o visión inteleetual) es el modo de accesd privilege do y mes au
téotico dei ser humano a ia realidad trasarndenia óekóridaO). dova
eonaecctoc enccnctra'cn eomplernento metafírico tre el ‘principia de la
concatundidad': lo conroibln (objutty) y ‘o que ceno- en 'sujeto) úeoen una
misma nacu dícva, aoe lo dar .se descrita su verdadera aeeridrd. Et te-octar
raeionai del seceso e la reaiíOeo de na su cocrplamento en -a
ie^^ioncnol^d’.o logicidod Cc [Link], tn lerelecttJ^lí^^d (del sujetoO
(grreodar dr s lainleiigibilk^^d (del od|e- ay)i cl adagan de Hegel de
que .,'toOo l o real es racional, y todo ir racional es reaiea es SÓEO el
resumen iardí[Link] tc da cna tryO ldón q ue empieza con Paienénides ( “ser
[Link] son aqu^cnrentss"r Ol bien ce cierto que la cultura señala-yc ona
colntra ‘auditiva’. co hs éodidv, en suoOrcraílsmo con helénica.
imponerse y no lia
dejaoo p.róv([Link] oinopeahuaea en la filosofía occidental (con
respecto al oído).
Iat fiioiofía' acdioc enfatííe lasfaeukadas ns-cisuaíes en su oeer-
pnmiento a la ceaHdad. al tacto. por eiemplo, es iee sencido crieileeisr Oo
ludio hay que patear en la deoorión reí lgiosr tt en ía eizreoldn da o aranoX
piro. lómbiéner olfato'y. .dt otdo a Este úkimo ee la Oe se pera lar diaersas
amanerar mngmotécnieas Oedv teadiririv oret m le que d mewlLed#! animo
die llaoadn a una pe^^^^ctón' aescouoaiéa na Occideots. Los miseeou
idiomas ^O^^ stmi (quec0gar y e'o^i aau aaimara) uno idiomai somanensvn
onomctopéyicost■ éa aoi^oe^juíao quechua y- canora tierno con riquszp
ioatcaneada POC IOÍ vd^ira.! clcroprdc I Crnlie nen aua)rv ado si