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María en el Evangelio de Lucas

Este documento resume varios pasajes del Evangelio de Lucas relacionados con María. En Lucas, María es una figura prominente, especialmente en los relatos de la infancia de Jesús. El evangelio de Lucas contiene más material sobre María que cualquier otro. El relato del anuncio a María por el ángel Gabriel es muy importante para la mariología. María acepta su misión de ser la madre de Jesús, diciendo "He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra". Después visita a su pariente Isabel, donde Juan salta

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María en el Evangelio de Lucas

Este documento resume varios pasajes del Evangelio de Lucas relacionados con María. En Lucas, María es una figura prominente, especialmente en los relatos de la infancia de Jesús. El evangelio de Lucas contiene más material sobre María que cualquier otro. El relato del anuncio a María por el ángel Gabriel es muy importante para la mariología. María acepta su misión de ser la madre de Jesús, diciendo "He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra". Después visita a su pariente Isabel, donde Juan salta

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4.

- LOS RELATOS DE LUCAS

En el Evangelio de Lucas, especialmente en las narraciones de la infancia, encontramos


una presencia muy destacada de María. Su nombre aparece en 12 ocasiones en estos
capítulos (1, 27.30.34.38.39.42.56.56; 2, 5.16.19.34) y a lo largo del evangelio 7 veces
se la denomina la madre de Jesús (1, 43; 2,33.34.48.51; 8, 19.20). Es el evangelio que
contiene más cantidad de material sobre María.

El texto de Lucas resulta de una importancia excepcional para la mariología. Se


considera de un modo especial que la fuente última de los que Lucas nos narra ha de ser
la misma persona de María y el género literario es de carácter derásico: tiene muy
presentes las alusiones y paralelismos con escenas del AT. Resuena la hija de Sión, el
arca de la alianza, el resto de Israel… del que saldrá el mesías. La narración de Lucas se
sitúa de lleno en la historia de la salvación. Historia que se divide en tres épocas: el
tiempo de Israel hasta Juan Bautista, el tiempo de Jesús, que es lo central y el tiempo de
la Iglesia hasta la parusía.

María es el eslabón que une la antigua y la nueva alianza, e pueblo de Israel y la Iglesia.

Los primeros capítulos de Lucas funcionan a la modo de díptico, en el que se va


realizando continuamente una comparación. Con el Bautista se cumplen los tiempos de
preparación mientras que con Jesús comienzan los tiempos mesiánicos de la plenitud
escatológica.

4.1.- DIFERENCIAS EN LA ANUNCIACIÓN ENTRE ZACARÍAS Y MARÍA: LC 1, 5-38

Antes de narrarnos la vocación de María, Lucas narra el anuncio a Zacarías y aunque el


esquema es paralelo, sin embargo, unas diferencias fundamentales:

 A Zacarías se le comunica el nacimiento de Juan, a María se le consulta, se


dialoga, no se le impone ni se da nada por hecho.

 Zacarías es sacerdote del templo, varón, es mayor y su esposa Isabel además de


mayor es estéril. María mujer y joven.

 Zacarías entra en el santuario a ofrecer al Señor el incienso y recibe la visita del


ángel que le anuncia que va a ser padre. Zacarías recibe el anuncio en el templo
de Jerusalén, María lo recibe en su casa de Galilea, pierde centralidad el templo
de piedra, Dios se hace presente donde se encuentra María.

1
 Zacarías e Isabel se sitúan en la estela del Antiguo Testamento y en la fidelidad
a la Ley y al templo. María, recibe gratuita y libremente la elección y gracia de
Dios.

 A los dos les dice el ángel que “no temas”; a Zacarías le dice que ha sido
escuchada su oración, en María no se trata de cumplimiento sino de que por
iniciativa de Dios se le concede un favor sin precedentes.

 Zacarías muestra falta de fe, porque son los dos mayores, María pregunta cómo
debe hacer pues no conoce varón y muestra su disponibilidad para seguir lo que
se le indique.

 Zacarías duda y recibe la prueba de quedarse mudo como señal de que se va a


realizar lo que se le ha anunciado. En María la confianza termina en canto.

 Isabel engendra a Juan, alude al padre y María da a luz a Jesús, parece


prescindir de la acción paterna, sustituida por el poder del Altísimo que la cubre,
como la nube cubría la tienda del encuentro (Ex 40,34 -35).

 Juan quedará lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre y preparará los
caminos del Señor; Jesús es concebido por obra del Espíritu Santo y será el Hijo
de Dios y anunciará el Reino de Dios1.

4.2.- ANÁLISIS DEL RELATO DEL ANUNCIO A MARÍA: LC 1, 26-38

Es el texto neotestamentario más importante en el desarrollo de la Mariología.

El relato se abre con la teofanía, Dios se hace presente a través de su mensajero y de las
palabras que éste, en nombre de Dios, transmite.

Nos ofrece una fusión de relato de vocación y relato de anunciación2. Pero además
Lucas nos incluye todos los elementos de un relato de vocación – misión de María,

1
Cfr. J.C.R. GARCÍA PAREDES, María en la comunidad del Reino, pp. 67 – 71; Mariología, pp. 71 - 83; E.
JOHNSON, Verdadera hermana nuestra, pp288 – 292; B. FORTE, María la mujer del icono del misterio, pp. 71- 79;
S. DE FIORES, María, Madre de Jesús, pp.90-93;
2
Es cierto que se anuncia a María el nacimiento de Jesús, como se le había anunciado a Zacarías el
nacimiento de Juan (Lc 1, 11-20), a José el de Jesús (Mt 1, 20-23), a sus padres el de Sansón (Juec 13),
entre otros.

2
como fue la de Moisés (Ex 3), Gedeón (Jue 6 o las que nos cuentan de los profetas. El
aspecto vocacional colorea el relato sin agotar su contenido.

La vocación de María se inicia, como en las precedentes, con la visita de Gabriel a


María en lugar profano, en Nazaret de Galilea, pueblo perdido y desconocido.

Lucas coincide con Mateo en que María es una joven virgen prometida a José,
perteneciente a la casa de David, y recibe el saludo del ángel no con el término hebreo
“Shalom”, es decir paz, sino con el griego “alégrate”, Jaire, invitación a la alegría que
se repite en estos relatos de Lucas (sencillez, misericordia y alegría).

El “alégrate” es un saludo especial, diferente al del Resucitado que dice “paz a


vosotros”. Los exegetas ven en este saludo la alegría de una sería de profecías sobre la
Hija de Sión porque en ella va a residir Yavé. Es una alegría típicamente mesiánica:
Sofonías 3, 14-17.

Llena de gracia (Kejaritomene). Esta expresión tal cual aparece sólo en este lugar del
NT (Pablo Ef 1,6: agraciar). La pasiva alude a la acción de Dios, como es frecuente en
la Bibilia. Así la acción transformante de Dios ya ha tenido lugar sobre María.

El Señor está contigo. Esta expresión se repite en casos en que se confía una misión de
especial salvación o de cumplimiento de una promesa. (Gn 26, 24; Ex 3, 11-12, Jue 6,
12…)

En los relatos de vocación se da la objeción, el no considerarse capaz de realizarlo.


Aquí aparece también la objeción de María, pero en el sentido de que percibe que algo
maravilloso quiere realizar Dios por su medio y pregunta cómo se va a realizar. Es una
pregunta que se refiere a quien será el padre y a su propia fragilidad y pequeñez.

El relato guarda bastante paralelismo con las narraciones del AT en las que se narra un
nacimiento excepcional, en el que una mujer entrada en años o estéril da a luz un niño.
El niño es completamente obra del Espíritu: una nueva creación, como concebían las
madres estériles en el AT. Ella se engarza a esa cadena de un modo diferente. En este
caso el nacimiento será virginal, una excepción en toda la Escritura.

María recibe su misión: ser madre, es una auténtica maternidad, con todo su proceso:
concebir, dar a luz, poner el nombre. Se le pide una aceptación de todo lo que ocurrirá
en ella. A diferencia de Mt, aquí para el mensajero no cuenta José, ni siquiera para
poner el nombre. Todo el protagonismo recae sobre María. La descripción del niño es
mesiánica.

María como la tienda del encuentro queda cubierta por la presencia y la sombra del
Altísimo que la salva y protege. Alusión a Ex 40, 34-35. No sabemos qué ocurrió, sólo
sabemos que la presencia creadora de Dios estará con ella y que debe confiar, porque
va a ser capacitada y protegida por Dios para que sea su madre. Para Dios no hay nada
imposible. Nos recuerda el nacimiento de Isaac y el anuncio a Sara (Gn 18, 14) Por eso

3
el Hijo que nazca será santo, y pertenecerá al ámbito de lo divino, y será reconocido
verdadero Hijo de Dios3.

Zacarías pide un signo, María no, pero el ángel le dará el signo, tal y como aparece en
todos los relatos de vocaciones, para asegurar al elegido que Dios ha hablado con él.
María recibe como signo de su maternidad el anuncio de la maternidad de Isabel, una
mujer mayor y estéril (Lc 1,36-37). En ambas se manifiesta el poder de Dios, aunque en
el caso de María, supera todas las previsiones.

Aceptación de María (Lc 1,38).

María acoge la misión “He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según mi
palabra”. (4 Síes para CRECER). Siervo en la Escritura, esclavo, es quien pertenece al
Señor. Evoca al Siervo de Yavé y al servicio de Jesús. Su servicio será su maternidad.

La respuesta de María es la cumbre del relato, María representa al pueblo elegido del
que nacerá el Mesías. Lc subraya la fe consciente y activa de María, como de alguien
que escucha la palabra de Dios y la cumple. Expresa su convicción de que Dios es
fiel. Y el ángel se marcha.

“Que se haga en mi”, es un disponerse pasivamente a la acción de Dios en ella, no se


mira a sí misma, se abre al plan de Dios que la desborda.

María asiente, no dese la sumisión (ha sido el rol en muchas épocas) sino como
discípula que acepta desde su libertad personal. La narración refleja el recuerdo que las
comunidades primitivas guardaban de María.

4.3.- MARÍA VISITA A ISABE L: LC 1, 39-56

Contemplar la escena desde dos claves fundamentales: el protagonismo de los niños y


las alusiones veteroestamentarias. En el relato resalta la figura de María como nueva
arca de la alianza.

3
Cfr. J.C.R. GARCÍA PAREDES, María en la comunidad del Reino, pp. 78 – 83; Mariología, pp. 83 - 88; E.
JOHNSON, Verdadera hermana nuestra, pp 292 – 295; B. FORTE, María la mujer del icono del misterio, pp. 80-
81; S. DE FIORES, María, Madre de Jesús, pp.94-97; K. HEINZ MENKE, María en la historia de Israel y en la fe
de la Iglesia, pp. 39 -47;

4
(No le acompaña José, pues no era costumbre que el novio acompañase a la novia, sin
embargo, hay muchos cuadros y sobre todo retablos en los que aparecen Zacarías y José
contemplando el encuentro de ambas mujeres).

La visita a Isabel está narrada de acuerdo con la estructura del traslado del arca de la
alianza de Baalá a Jerusalén (2Sam 6, 2-15):

- ambas recorren Judea, como presencia de Dios.

- la presencia del arca en casa de Obed-Edom de Gat es motivo de bendición, de la


misma forma María es causa de bendición en la casa de Isabel.

- David lleno de alegría danza ante el arca, Juan salta de gozo ante la presencia de
María. Lo mismo que David se siente sobrecogido de religioso temor ante el arca, así se
va a sentir Isabel ante la presencia de María.

-El arca permanece tres meses en casa de Obed, María permanece tres meses en casa de
Isabel.

María es considerada como el arca de la nueva alianza en sustitución de la antigua, es


el lugar de la presencia de Dios entre nosotros. Ahora la morada de Dios va a ser el ser
humano.

Vemos el paralelismo: María entra en casa de Isabel, que representa al antiguo pueblo
y la saluda con la paz y provoca el signo anunciado. “Juan salta de gozo” y María
descubre que la vida que lleva en su seno produce alegría y paz.

El encuentro con María produce en Isabel un trance profético, queda llena del Espíritu
Santo y profetiza (Lc 1, 41 45). Isabel, movida por el Espíritu proclama un cántico de
alabanza a María, la primera bienaventuranza de Lucas. Se ve a Isabel como la
representante de la comunidad, reflejando quien era María para esta primitiva Iglesia, la
dichosa por haber creído.

María se anticipa a todos los que van a creer la Palabra de Dios y la van a cumplir. Con
María se inicia la historia de la fe neotestamentaria. María es madre no sólo
corporalmente, además lo es espiritualmente por la fe. Isabel proclama a María la
“Madre de su Señor”, valora teológicamente la maternidad de María. Es el primer
texto del Nuevo Testamento que ensalza a María por su maternidad.

La teología feminista destaca que Lucas ponga aquí el encuentro de dos mujeres
embarazadas, llenas del Espíritu Santo, alabándose una a la otra, apoyándose
mutuamente en su fragilidad: Isabel por mayor y María porque corre el riesgo de ser

5
sospechosa de adulterio. María creyó que Dios podía realizar su misteriosa maternidad y
ésa fue su aportación al plan salvífico de Dios4.

En este ponerse en camino, Lucas nos presenta a María como la primera


evangelizadora, con ella comienza la extensión del Evangelio hacia el mundo.

4.4.- MAGNIFICAT: LC 1, 46-56

Es la respuesta de María, una oración de alabanza agradecida, un himno escatológico


que canta las acciones definitivas de Dios, condensa la fe de María y dibuja el rostro
del Dios en quien María cree. Es el pasaje más largo puesto en boca de una mujer en
el Nuevo Testamento. Tiene como trasfondo el cántico de Ana en 1 Sam 2, 1-11.

Lucas coloca María dentro de la larga tradición judía de las mujeres que cantan
peligrosos cánticos de salvación, como Miriam, Débora, Ana, Judit, con esquemas
muy similares de acción de gracias y de triunfo de los oprimidos.

Habría circulado en la primera comunidad antes de que Lucas lo incorporara a su


Evangelio. El Dios a quien María proclama está orientado especialmente hacia los
débiles, los pobres, los desgraciados, los oprimidos, los humildes... María queda
incluida entre los pobres. Los pobres del Magnificat son, pues, aquellos que está
realizando el último y definitivo éxodo.

Otras mujeres aparecen con visiones trascendentales como las mujeres de la mañana de
Pascua, anuncian la Resurrección, pero no nos han quedado recogidas sus palabras. En
esta composición Lucas recoge la reacción de María ante el acontecimiento del que era
testigo y parte integrante. Expresa los sentimientos de María, pero también los de la
comunidad cristiana que ha experimentado la victoria de Jesús en su Resurrección (Lc
1,46-55).

El Magnificat nos muestra los rasgos de María en la primitiva comunidad pospascual.


En los últimos versículos se dice que lo ocurrido a María es una gran noticia para Israel.
Dios ha cumplido su promesa.

María es proclamada creyente por su solidaridad amorosa con los pobres, y por su
confianza ilimitada en la fuerza trasformadora de Dios. Heinz Menke tiene una

4
Cfr. J.C.R. GARCÍA PAREDES, María en la comunidad del Reino, pp. 94 – 100; Mariología, pp. 90 - 94; E.
JOHNSON, Verdadera hermana nuestra, pp 300 – 305; B. FORTE, María la mujer del icono del misterio, pp. 81-
83; S. DE FIORES, María, Madre de Jesús, pp.97-99; K. HEINZ MENKE, María en la historia de Israel y en la fe
de la Iglesia, p. 51;

6
comparación de cada versículo del Magnificat con lugares importantes del Antiguo
Testamento5.

Bonhoeffer decía que María en este cántico se parece poco a las imágenes amables y
tiernas que a veces encontramos en nuestras esculturas y pinturas.

Todas las generaciones la llamarán “dichosa”, se recalca el puesto particular y singular


de María en toda la historia de salvación.

4.5.- “LE LLEGÓ EL TIEMPO DEL PARTO Y DIO A LUZ”: LC 2, 1-21

En el capítulo anterior, Lc 1, 68-80 contemplamos cómo el cántico de Zacarías hace


centro de su proclamación lo que ha acontecido en María y no lo que les ha sucedido a
ellos. Bendice a Dios “porque ha suscitado una fuerza de salvación en la casa de David
su siervo” (Lc 1, 69), fuerza salvadora que no se refiere a Juan sino a Jesús que es quien
salva y además alude a la casa de David, ascendencia igualmente de Jesús, ya que
Zacarías al ser sacerdote descendería de Aarón.

Al fijarnos en el pasee del nacimiento de Jesús, en Lc 2, vemos que se da un ir y venir


de Galilea a Belén y vuelta a Galilea, con sus pasos por Jerusalén (Lc 2, 1-7).

Recuerda la profecía de Miqueas 5, 1-4. Deben obedecer al censo mandado por el


emperador y trasladarse a Belén. La idea que se perfila es que Jesús es el Mesías
davídico y María es la madre del Mesías –rey.

María asume el protagonismo de la escena, 4 veces se hace referencia a ella en el relato


del nacimiento. Se habla de María en la condición de una gestante con las dificultades
del viaje y del alojamiento. Da a luz a su hijo primogénito, lo que indica simplemente
que es su primer hijo. Es tan llamativo que el Hijo de Dios no tenga dónde nacer que va
a ser el signo dado a los pastores (Lc 2, 16-19).

Aquí sí se habla de José, que junto con María están con el Niño, pero son los pastores
los que ven, creen y hablan: alabando a Dios, mientras María y José parecen contemplar
la escena y escuchar, pero Lucas no recoge ni sus preguntas ni sus comentarios, sólo al
final vuelve a nombrar a María para expresar sus sentimientos y el esfuerzo de fe que
supone para ella esta experiencia.

María no habla, aunque Lucas nos la muestra siempre junto a Jesús. María es el
prototipo del discípulo que no se contenta con escuchar la palabra, sino que la medita y

5
Cfr. J.C.R. GARCÍA PAREDES, María en la comunidad del Reino, pp. 101 – 105; Mariología, pp. 94 - 101; E.
JOHNSON, Verdadera hermana nuestra, pp 305 – 318; B. FORTE, María la mujer del icono del misterio, pp. 83-
85; S. DE FIORES, María, Madre de Jesús, pp.99-102; K. HEINZ MENKE, María en la historia de Israel y en la fe
de la Iglesia, p. 52- 54;

7
guarda en su corazón: “María, por su parte guardaba todos estos recuerdos y los
meditaba en su corazón” (Lc 1, 19).

Se relaciona el relato del Nacimiento con los relatos de la Pascua, como una
anticipación de la misma: Recostar en el pesebre y en el sepulcro; envuelto en pañales y
en la sábana; la gloria del Señor, la luz que envuelve a los pastores, los títulos atribuidos
a Jesús, - Salvador, Mesías, Señor -, y esta relación permite afirmar que María es vista
por Lucas como la primera creyente, frente al anuncio decisivo de la Pascua6.

4.6.- EL CUMPLIMIENTO DE LA LEY: LC 2, 22-39.

José y María con el Niño suben a Jerusalén para cumplir el mandato de la ley del
Señor. Se habla de la “purificación de ellos”, es raro porque se purificaba la madre, es
la primera vez que Jesús entra en el templo y se evoca su ofrenda, anticipándose ya su
ofrenda sacrificial y su entrega en la cruz.

Lucas se fija más en la purificación de la madre que en la presentación del Hijo. A la


madre se le consideraba impura durante 40 días después del nacimiento. Se deja ver en
el relato la influencia de la historia de Samuel (1 Sam 1, 24-28): ambos son presentados
en el templo (Silo o Jerusalén); el sacerdote bendice a sus padres; en ambos casos hay
mujeres que sirven en el santuario o en el templo; ambos crecían y se ganaban el aprecio
del Señor; lo que los diferencia es que Samuel se queda en el templo mientras Jesús
vuelve con sus padres a Nazaret.

Hay otros pasajes que también pudieron influir en este relato, Mal 3, 1-3, éste puede
influir en lo referente al anciano Simeón, en él estaba el espíritu profético y movido por
el Espíritu profetiza el destino del Niño, como signo de contradicción, canta sobre la
promesa a Israel ya cumplida y abierta a los gentiles. Lucas parece querer mostrar
realizada en Jesús la esperanza de la antigua alianza.

Simeón puede representar al pueblo de Israel que está a punto de culminar su misión
entregando el Mesías a la humanidad.

Las palabras dirigidas a María no han tenido una explicación unánime: la espada de la
que Dios se sirve para dividir a su pueblo o a su propia familia, división que afectaría
dolorosamente a la Madre. María al pie de la cruz, atravesada por la pasión de Jesús. Lo
mismo que a Israel, a María no se le ahorra el esfuerzo que supone creer. Esta espada se
refiere a todo el proceso de fe que vivió María.

6
Cfr. J.C.R. GARCÍA PAREDES, Mariología, pp. 101 - 105; E. JOHNSON, Verdadera hermana nuestra, pp 318 –
322; B. FORTE, María la mujer del icono del misterio, pp. 85- 88;

8
Entre “la caída y levantamiento de muchos en Israel”, María figura entre los segundos,
ha superado la prueba y reconocido el signo. La tensión que se produce en algunas
escenas del ministerio público entre Jesús y su Madre es una llamada que Jesús hace
a su Madre para trascender los lazos puramente biológicos y situarse en la relación de fe
y de discípulo.

La fe de María es una llamada a su libertad y compromiso: es fe probada y dolorosa. Y


aparece Ana de 84 años que reconoce al Niño y lo anuncia a todo el que lo quiere oír, de
esta forma anima a María a en su ministerio7

4.7.- MARÍA ENCUENTRA A JESÚS EN EL TEMPLO: LC 2, 41-52

El tema de este último pasaje de la infancia es cristológico, anticipa la futura actividad


de Jesús y manifiesta que era Hijo de Dios ya antes del bautismo. En otro sentido, puede
estar prefigurando los tres días que Jesús estará en el sepulcro, los ángeles dirán a las
mujeres “¿por qué buscáis...?” es igual que Jesús dice a sus padres ahora, esto nos
puede estar hablando de una relectura pascual de un hecho que puede ser histórico.

Ahora toma protagonismo la Madre, mientras José ocupa un discreto segundo plano.
María se vuelve a presentar como una mujer activa, la vemos que como cualquier madre
se dirige a Jesús en tono de reproche: “¿por qué nos has hecho esto?”. No ha
comprendido el gesto inesperado de Jesús, pero tampoco comprende su respuesta, lo
que era lógico, sólo se comprenderá a la luz de la Resurrección.

El punto central del relato está en la contestación de Jesús: “¿por qué me buscabais?
¿No sabíais que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?" (Lc 1, 49). Son las
primeras palabras de Jesús en el evangelio y en ellas se autoproclama Hijo del
Padre y afirma que debe estar con el padre en la casa, en el templo, entendiendo éste no
como lugar del sacrificio sino como lugar de la enseñanza de la Palabra, que va a ser
la característica de la vida de Jesús.

El relato nos remite al misterio de Jesús y al modo cómo María lo contempla y asimila:
“Su madre guardaba todos estos recuerdos en su corazón” (Lc 2, 51).

7
E. JOHNSON, Verdadera hermana nuestra, pp 322 – 32; S. DE FIORES, María, Madre de Jesús, pp.102-104;

9
4.8.- MARÍA Y LOS HERMANOS

Lucas se distancia de Marcos al tener mejor concepto de la madre y de la familia de


Jesús. Llama la atención que cuando sus paisanos dudan de Él, Marcos incluye a su
madre y a sus hermanos, en cambio Lucas no los nombra, sólo nombra a José pues le
presenta como “hijo de José”, (Lc 4, 24), lo que es raro ya que Lucas lo ha presentado
siempre desde su concepción virginal como “hijo de María” y Marcos lo había
presentado así

Su madre y hermanos son los que oyen la Palabra de Dios y la cumplen y lo único que
les separa de Él es la gente que no les permite pasar. Lo mismo se puede decir del otro
pasaje en el que una mujer elogia a María por ser su madre (Lc 11, 27) y Jesús le
contesta que la bienaventuranza de María consiste en formar parte del grupo de los
que oyen la palabra y la cumplen.

4.9.- MARÍA EN EL CENÁCULO: HECH 2, 1-41.

Lucas no habla de María junto a la cruz, pero lo hace junto a la primera comunidad
cristiana. El género literario es el del sumario, que sería muy antiguo, remontándose a
la Iglesia de Jerusalén… Marca el perfil mariano de la Iglesia en su mismo comienzo
postpascual.

Es un grupo que está a la espera del Espíritu, en él ocupa un lugar importante María, el
de “Madre de Jesús”, entre los diferentes grupos que la forman: apóstoles, mujeres,
hermanos de Jesús.

Después de la muerte de Jesús los apóstoles y discípulos huyen, seguramente quedarían


en Jerusalén las mujeres que habían acompañado a Jesús desde Galilea y los parientes
que según la costumbre judía debían hacer una semana de duelo. Con las experiencias
de Resurrección todos vuelven a reunirse en el lugar donde está la Madre, y grupos que
no se habían llevado muy bien aparecen ahora en torno a Ella, en la oración y en la
espera del Espíritu prometido. Lucas la destaca, no la incluye en el grupo de mujeres la
nombra a parte.

El aspecto principal es la relación con el Espíritu. Se destaca la presencia de María y del


Espíritu en el caminar de la Iglesia, de modo semejante a como ocurrió en el caminar de
Jesús. La Iglesia comienza con María y al modo mariano, mediante la recepción del
Espíritu.

10

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