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Lecturas Ordenacion

Las lecturas para la ordenación diaconal describen el llamado de Dios a Moisés para establecer a los levitas como servidores del sacerdote Aarón y la guardia del santuario. Los Hechos de los Apóstoles relatan cómo los Doce Apóstoles eligieron a siete hombres para servir a la comunidad cristiana en Jerusalén. El Evangelio presenta a Jesús compartiendo la Última Cena con sus discípulos antes de su pasión.
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Lecturas Ordenacion

Las lecturas para la ordenación diaconal describen el llamado de Dios a Moisés para establecer a los levitas como servidores del sacerdote Aarón y la guardia del santuario. Los Hechos de los Apóstoles relatan cómo los Doce Apóstoles eligieron a siete hombres para servir a la comunidad cristiana en Jerusalén. El Evangelio presenta a Jesús compartiendo la Última Cena con sus discípulos antes de su pasión.
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LECTURAS ORDENACION DIACONAL.

1RA LECTURA:

Lectura del libro de los Números 3, 5-9

En aquellos días, el Señor dijo a Moisés:


—«Haz que se acerque la tribu de Leví y ponla al servicio del
sacerdote Aarón. Harán la guardia tuya y de toda la asamblea delante
de la tienda del encuentro y desempeñarán las tareas del santuario.
Guardarán todo el ajuar de la tienda del encuentro y harán la guardia en
lugar de los israelitas y desempeñarán las tareas del santuario.
Aparta a los levitas de los demás israelitas y dáselos a Aarón y a sus
hijos como donados».

SALMO RESPONSORIAL:

Salmo 83, 3-4. 5 y 11 (R.: 5a)

R. Dichosos los que viven en tu casa, Señor.

Mi alma se consume y anhela


los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo.
Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido
donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío. R.

Dichosos los que viven en tu casa,


alabándote siempre.
Vale más un día en tus atrios
que mil en mi casa,
y prefiero el umbral de la casa de Dios
a vivir con los malvados. R.

2DA LECTURA:

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 6, 1-7b

En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua


griega se quejaron contra los de lengua hebrea, diciendo que en el
suministro diario no atendían a sus viudas. Los Doce convocaron al
grupo de los discípulos y les dijeron:
—«No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos
de la administración. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros,
hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los
encargaremos de esta tarea: nosotros nos dedicaremos a la oración y al
ministerio de la palabra».
La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre
lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón,
Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los
apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.
La palabra de Dios iba cundiendo, y en Jerusalén crecía mucho el
número de discípulos.

EVANGELIO:

según san Lucas 22, 14-20. 24-30

Llegada la hora, se sentó Jesús con sus discípulos y les dijo:


—«He deseado enormemente comer esta comida pascual con
ustedes, antes de padecer, pues les digo que ya no la volveré a comer,
hasta que se cumpla en el reino de Dios».
Y, tomando una copa, pronunció la acción de gracias y dijo:
—«Tomen esto, repártanlo entre ustedes; porque les digo que no
beberé desde ahora del fruto de la vid, hasta que venga el reino de
Dios».
Y, tomando pan, pronunció la acción de gracias, lo partió y se lo dio,
diciendo:
—«Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes; hagan esto en
memoria mía».
Después de cenar, hizo lo mismo con la copa, diciendo:
—«Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se
derrama por ustedes».
Los discípulos se pusieron a disputar sobre quién de ellos debía ser
tenido como el primero.
Jesús les dijo:
—«Los reyes de las naciones las dominan, y los que ejercen la
autoridad se hacen llamar bienhechores. No sea así entre ustedes, sino
que el primero pórtese como el menor, y el que gobierne, como el que
sirve.
Porque, ¿quién es más, el que está en la mesa o el que sirve?
¿Verdad que el que está en la mesa? Pues yo estoy en medio de ustedes
como el que sirve.
Ustedes son los que han estado conmigo en mis pruebas, y yo les
transmito el reino como me lo transmitió mi Padre a mí: comerán y
beberán a mi mesa en mi reino, y se sentarán en tronos para regir a las
doce tribus de Israel».

LECTURAS ORDENACION SACERDOTAL .

1RA LECTURA

Lectura del libro de Jeremías 1, 4-9

Recibí esta palabra del Señor:


—«Antes de formarte en el vientre, te escogí; antes de que salieras
del seno materno, te consagré: te nombré profeta de los gentiles».
Yo repuse:
—«¡Ay, Señor mío! Mira que no sé hablar, que soy un muchacho».
El Señor me contestó:
—«No digas: “Soy un muchacho”, que a donde yo te envíe, irás, y lo
que yo te mande, lo dirás. No les tengas miedo, que yo estoy contigo
para librarte».
Oráculo del Señor.
El Señor extendió la mano y me tocó la boca; y me dijo:
—«Mira: yo pongo mis palabras en tu boca

SALMO RESPONSORIAL:

Salmo 109, 1. 2. 3. 4 (R.: 4bc)

R. Cristo, el Señor, sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec, ofreció


pan y vino.

Oráculo del Señor a mi Señor:


«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies». R.

Desde Sión extenderá el Señor


el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos. R.
«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora». R.

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:


«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec». R.

2DA LECTURA

 Lectura de la carta a los Hebreos 5, 1-10

Todo sumo sacerdote, escogido entre los hombres, está puesto para
representar a los hombres en el culto a Dios: para ofrecer dones y
sacrificios por los pecados. Él puede comprender a los ignorantes y
extraviados, ya que él mismo está envuelto en debilidades. A causa de
ellas, tiene que ofrecer sacrificios por sus propios pecados, como por los
del pueblo.
Nadie puede arrogarse este honor: Dios es quien llama, como en el
caso de Aarón. Tampoco Cristo se confirió a sí mismo la dignidad de
sumo sacerdote, sino aquél que le dijo: «Tú eres mi Hijo: yo te he
engendrado hoy», o, como dice otro pasaje de la Escritura: «Tú eres
sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec».
Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó
oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su
angustia fue escuchado. Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a
obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los
que le obedecen en autor de salvación eterna, proclamado por Dios
sumo sacerdote, según el rito de Melquisedec.

EVANGELIO

según san Juan 20, 19-23

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los


discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos.
Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
—«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos
se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
—«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os
envío yo».
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
—«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les
quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos»

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