VALORES PRIORITARIOS
Los valores prioritarios son aquellos que se consideran indispensables para el óptimo desarrollo de los seres
humanos, estando usualmente vinculados con la seguridad, el orden y el bienestar en general. El objetivo de
estos valores es fomentar el desarrollo moral de los individuos.
AMOR. Al igual que otros valores relacionados como la alegría u el optimismo, el amor es, muy
probablemente, uno de los sentimientos más fuertes de un ser humano: ¡amor por el arte!, ¡por nuestros
seres queridos!, ¡amor por lo que hacemos! Como valor humano, el amor es el motor que inicia el dar y el
recibir, el convivir, el compartir, el respetar o el confiar.
PACIENCIA. Contraria al aquí y al ahora, la paciencia nos enseña a luchar por aquello que deseamos, a
tolerar una incomodidad o una preocupación y a comprender que hay días buenos y días malos, pero pocos
problemas sin solución.
EMPATIA. La empatía es la capacidad que tiene una persona para ponerse en el lugar de otra y entender
mejor sus acciones, comportamientos y pensamientos. No se nace siendo empático, sino que es algo que se
va desarrollando a lo largo de la vida de una persona.
BONDAD. La bondad es uno de los valores humanos más generales de nuestro ser. Puede traducirse en
cientos y cientos de miles de acciones según cada contexto, pero siempre recoge el deseo de hacer el bien,
tener buenas intenciones con el resto de las personas, ser amable o ayudar en la medida de nuestras
posibilidades.
SINCERIDAD. Como virtud, la sinceridad se traduce en vivir y relacionarse sin intenciones ocultas a través de
nuestros actos o palabras. Se trata de uno de los valores morales por antonomasia, pues ser sincero con uno
mismo nos lleva siempre a ser sincero con los demás.
GRATITUD. La gratitud es, casi siempre, la mayor recompensa para el que da y el gran gesto del que
recibe. Es tan simple y tan compleja en sí misma como agradecer a las personas que nos han ayudado o
apoyado.
PERDÓN. El perdón no solo nos empodera como personas, sino que nos permite mostrar el camino correcto
a aquel individuo que ha obrado mal con nosotros y quizá con terceros; con el perdón desistimos del castigo
o la venganza frente a una persona que se comportó injustamente con nosotros
HUMILDAD . humildad se basa en el hecho de que nadie lo sabe todo. Como seres humanos, nos movemos
entre nuestros propios límites y debilidades; una persona humilde sabe que juntos somos más, y, por ello, se
preocupa por el bien de todos los que le rodean.
RESPONSABILIDAD. A su vez, la responsabilidad adopta muchas facetas, desde aquella colectiva a la
individual vinculada a nuestros deberes, compromisos y obligaciones con terceros. Quizá es uno de los
valores humanos que más dificultad entraña, y para el que os recomendamos recordar siempre que la
responsabilidad empieza en uno mismo.
SOLIDARIDAD. La solidaridad es el valor y el principio que nos permite ayudar a cualquier ser humano en
cualquier momento, en especial, en situaciones de desamparo, y creemos que recoge muchos de los valores
humanos sobre los que hemos podido hablar en este artículo, como la bondad, el amor.