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Guía de Pascua para Católicos Hebreos

Este documento describe las tradiciones y símbolos asociados con la celebración de la Pascua (Pésaj) entre los católicos de tradición hebrea. Explica los elementos que se colocan en la mesa para la cena pascual conocida como Leil HaSéder, como matzá, vino, hierbas amargas, jaroset y otros. También describe los preparativos y limpieza que se realizan antes de la Pascua, así como el significado espiritual de los diferentes elementos de la cena.

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Guía de Pascua para Católicos Hebreos

Este documento describe las tradiciones y símbolos asociados con la celebración de la Pascua (Pésaj) entre los católicos de tradición hebrea. Explica los elementos que se colocan en la mesa para la cena pascual conocida como Leil HaSéder, como matzá, vino, hierbas amargas, jaroset y otros. También describe los preparativos y limpieza que se realizan antes de la Pascua, así como el significado espiritual de los diferentes elementos de la cena.

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Hebreos Católicos |1

‫מִָׁש י ַח‬MASHÍAJ Asociación de Católicos con el Carisma Hebraico


y de Tradición Hebrea
Jefatura Maracay – Venezuela

HAGADÁ PARA EL LEIL HASÉDER


para el Hogar
Editado en memoria del
Rabino ALFONSO DE ZAMORA (bautizado en 1506)
B”H
Amable Creyente en Jesús el Mesías:

La Pascua (Pésaj, en hebreo) es la fiesta más importante de la Iglesia, la solemnidad de las


solemnidades. En ella se recuerdan dos grandes acontecimientos: la liberación del Pueblo
de Israel de la esclavitud egipcia, y la Resurrección del Mashíaj, quien luego de haberse
ofrecido en sacrificio para expiar los pecados de Israel y de las Naciones, fue levantado de
entre los muertos por el Padre Celestial.

Fuimos liberados de la esclavitud de manos de hombres y fuimos liberados de la esclavitud


del pecado, de ahí que la Pascua reciba, entre otros nombres, el de Zemán Jerutéinu (la fecha
de nuestra liberación). Pésaj es precisamente un regalo del Eterno para recordar el inmenso
valor de la libertad, el del derecho de cada creyente de forjar su propio destino con la ayuda
del Espíritu de Santidad. Porque un Hijo de Israel, el Ben-HaMevoraj (el Hijo del Altísimo)
venció a la muerte, es por eso que nosotros también estamos llamados a reproducir en nuestras
Hebreos Católicos |2

vidas esa victoria. Y podemos vencer por la sencilla razón de que el Mashíaj obtuvo la
victoria.

La Tradición Apostólica indica la fecha de la Pascua, para ser observada el Shabat siguiente al
15 de Nisán, es decir, el Domingo de Resurrección. Oficialmente la Pascua comienza el
Sábado Santo al caer la tarde, y esa noche se celebra la Vigilia Pascual. Los católicos de
tradición hebrea no somos ajenos a este regocijo, y en honor de nuestra liberación material y
espiritual, realizamos en nuestros hogares la milenaria cena pascual, que en hebreo se le llama
Leil haSéder.

Los preparativos para la festividad comienzan seis semanas antes, que en la Iglesia se conoce
como el tiempo litúrgico de la Cuaresma. Entre el Lunes y Miércoles Santos se lleva a cabo
una limpieza general del hogar para eliminar todo el jametz (cualquier alimento que contenga
levadura o algún agente leudante). También parte de la preparación es acercarse al kidushín
teshuvá (sacramento de la reconciliación). La noche del Viernes Santo el padre de familia
hace una cuidadosa búsqueda de restos de jametz en todos los rincones de la casa, con la
ayuda de una vela. El Sábado Santo a mediodía se toman los restos de jametz y se queman,
siendo éste el precepto del Biúr Jametz (quema del jametz).

Al caer la tarde, un par de horas antes de dirigirnos al Templo Parroquial para participar de la
Vigilia Pascual, con nuestras familias participamos del Leil HaSéder, una gran cena familiar
en la que se comen los manjares de la Pascua y se relata la salida de Egipto y la Resurrección
de Jesús Cristo.

Muchos cristianos han dado mucha importancia a la celebración de la Pascua, especialmente


lo concerniente al Leil HaSéder, y han sentido la necesidad espiritual de acercarse al espíritu
del Divino Maestro a través de este solemne momento familiar. Por ello esta guía también está
dirigida a ellos, esperando que sea un material de gran utilidad para su crecimiento en la fe.

Que el regocijo de esta Pascua nos mueva a todos a anunciar la Buena Noticia que libera a los
seres humanos de toda esclavitud.

MASHÍAJ HU KAM!! BE’EMÉT HU KAM!!!

Cristo Resucitó... verdareramente resucitó!!!

RICHARD GAMBOA BEN-ELEAZAR, Rabino.


Hebreos Católicos |3

PREPARAR LA MESA PARA EL LEÍL HASÉDER

Son necesarios los siguientes elementos para cumplir con la parte ritual de la misma:

MATZÁ: Es pan sin levadura. Rememora la prisa con que nuestros primeros padres
debieron abandonar Egipto, de manera que no hubo tiempo para que la masa del pan
fermentara. La matzá era ofrecida en Pascua después de la destrucción del Templo de
Jerusalén. También rememora la cena pascual que Cristo Jesús celebró con sus
apóstoles. La Primera Eucaristía se celebró con matzá.

VINO: Es símbolo de alegría y regocijo. Las cuatro copas simbolizan un "brindis" por
las cuatro expresiones utilizadas en la Torá (Éxodo 6,6-7) en relación con la redención
de Israel.

Estas expresiones son:


 
1. "os sacaré (hotzeiti) de los trabajos forzados de los egipcios"
2. "os libraré" (hitzalti) de su servidumbre"
3. "os redimiré (gaalti) a brazo tendido y por grandes juicios"
4. "os tomaré (lakajti) por mi pueblo, y seré vuestro Di-s..."

El versículo siguiente continúa "y os introduciré (heveiti) en la tierra que juré dar
a Abraham, a Isaac y a Jacob". Esta quinta expresión está simbolizada por la Quinta
Copa que no se bebe en casi todas las comunidades judías, porque durante los largos
siglos del exilio de Israel, el pueblo la consideró como una promesa que todavía espera
su cumplimiento. Sin embargo, es colocada sobre la mesa y es llamada la Copa de
Elías. Nosotros sí la bebemos, proclamando que esta promesa ya se ha cumplido
desde el nacimiento del Estado de Israel, en agradecimiento por nuestros hermanos
judíos que en estas décadas han retornado a Eretz Israel, y nos unimos a su regocijo.

De acuerdo con la tradición, el Profeta Elías es el predecesor del


Mesías, cuya llegada simboliza la reunión de los exiliados y el
restablecimiento de la soberanía judía sobre Israel; de esa manera la
promesa de retornar a la tierra de los antepasados está asociada con el
Profeta Elías. Esta promesa ya se cumplió con la persona de
Iohanan/Juan el Bautista, que preparó el camino para que el Mesías
llegara (Malaquías 5,23-24). La Torá nos habla en Lucas 1,16; 7,27;
Juan 3,21 y Marcos 9,9, que sabiendo ya quién es Elías, nadie puede
dudar de que Jesús de Nazareth es el Mashíaj que nuestros padres tanto
esperaron.

HIERBAS AMARGAS: Simbolizan la amargura soportada por los israelitas durante


la esclavitud. También simboliza la amargura de los pobres y oprimidos, con quienes
el Divino Maestro siempre se solidariza y se identifica.

JAROSET: Es una mezcla espesa de manzanas y nueces molidas, con vino y canela.
Simboliza la arcilla y la argamasa elaboradas por los israelitas para edificar las
ciudades egipcias. Como el jaroset es dulce, también simboliza la arcilla de nuestras
buenas obras que debemos elaborar para la construcción del Maljut HaShamaím (El
Reino de los Cielos).
Hebreos Católicos |4

AGUA SALADA: Representa las lágrimas de todos aquellos que, por causa del
nombre de Cristo Jesús han sido perseguidos y ultrajados, recordando que el Divino
Maestro lavará las lágrimas de nuestros ojos y nunca más lloraremos: "El enjugará las
lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte ni lamento, ni llanto ni pena, pues todo lo
anterior ha pasado" (Apocalipsis 21,4).

KARPÁS: Signo de la primavera, de fructificación y esperanza. Las papas sirven para


hacer Karpás con yerbas amargas. Por ejemplo, papas hervidas con perejil.

CORDERO: Simboliza a Jesús Cristo, el Cordero de Di-s sacrificado el 15 de Nisán


del año 30 de nuestra era en Jerusalén, para expiación universal. Se pone un hueso de
cordero en memoria del sacrificio de nuestro Mesías.

No se come cordero porque el cordero para la cena pascual debe ser sacrificado en el
Beit HaMikdásh (el Templo de Jerusalén), y como está destruido no se puede hacer el
sacrificio. Además el Cordero Sin Mancha, que es Cristo Jesús, ya fue sacrificado una
sola vez y con validez perpetua y universal de expiación (hebreos cap. 9 – 11),
entonces no es necesario el cordero en el leil HaSéder.

En algunos países es prácticamente imposible conseguir cordero, y más para el Sábado


Santo. Haciendo uso del Kal BaJómer (principio de interpretación rabínica, que
enuncia: si X es importante, Y lo es más), varios rabinos sugieren que se coma pernil
de pollo, pero sólo cuando se han agotado los recursos para conseguir el cordero.

HUEVO COCINADO: En el judaísmo tradicional es señal de luto y se come con


ceniza. Nosotros lo comemos en honor de la Resurrección de nuestro Mesías, que
ocurrió el primer día de la semana. El huevo es también símbolo de una nueva vida.
Nuestra vida en Pésaj debe ser nueva, no podemos seguir igual que antes. Ahora
somos Nueva Creación, todas las cosas en Cristo son hechas nuevas (2a. Corintios
5,17).

De ahí que en países como Estados Unidos esté presente la tradición de los llamados
“huevos de Pascua”, simbolizando el nacimiento a una vida nueva.

Cuándo Comer la Pascua?

Para los católicos de tradición hebrea, el Séder se puede realizar al caer la tarde del
Sábado Santo, después de la Vigilia Pascual, o bien el domingo a la hora del almuerzo,
pero se sugiere que se haga el Séder el Sábado Santo al anochecer, para que el Leil
HaSéder haga la apertura oficial de la Pascua.

3 Matzot Sobre la Mesa

La razón por la que se colocan tres matzot (ácimos) sobre la mesa del Seder, es que en
cada Shabat se requiere de dos panes enteros para la bendición del pan. En el Leíl
HaSéder se requiere una tercera matzá para partirla por la mitad y una de las mitades
se separa como AFIKOMAN, con el que se concluye la comida pascual. Las tres
matzot representan la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. También
Hebreos Católicos |5

simboliza a los patriarcas Avraham, Itzjak y Yaakov, aunque algunos rabinos


mesiánicos dicen que el matzá que representaba a Itzjak (el Afikoman) ahora
representa a Jesús el Mesías.

Sí Invitados, Pero que Sepan Qué se Celebra


De la misma manera que se acostumbra para Kabalat Shabat, se pueden invitar algunos
amigos o vecinos. Por tratarse de una comida especial y sagrada, importante que los
invitados tengan un conocimiento lo más amplio posible de lo que se va a hacer, el
cómo y el por qué, para que todos estén en lo que en hebreo llamamos kabaná
(concentración, atención, intención). Cada familia católica de tradición hebrea cumple
aquí su labor de catequista.

MEDITEMOS SOBRE LOS ELEMENETOS DEL SÉDER

Fijémonos por un momento en los elementos del Séder: Zeroa o el pedazo de hueso de la
pierna del cordero que simbólicamente representa aquél cordero que fue sacrificado en
Egipto y cuya sangre se usó para marcar las puertas de las casas de nuestros padres.

Los católicos de tradición hebrea no comemos cordero durante la fiesta de la Pascua por dos
razones: 1) nuestro templo en Jerusalem está destruido y el Señor instituyó después que
Israel entró en la tierra prometida y el templo fue construido, que no se debería sacrificar el
cordero de la pascua en otro lugar que no fuera en el templo. Como no tenemos el templo, no
sacrificamos ningún cordero en este tiempo. 2) ya nuestra pascua fue sacrificada para
siempre por nosotros. Cristo es nuestra Pascua. El fue ofrecido como el Cordero de Di-s que
quita el pecado del mundo. A fin de no dar la impresión de que todavía necesitamos de la
sangre del corderito pascual para cubrir nuestro pecado, no comemos cordero durante esta
fiesta.

En todo caso, el pan vino a sustituir el cordero pascual porque el Divino Maestro dijo: “Este
pan es mi cuerpo que por vosotros es partido”. Por lo tanto, siguiendo el ejemplo de Jesús
que hizo del pan un sustituto del cordero, comemos pan sin levadura durante esta fiesta sin
cordero.

Los judíos tradicionales hacen igual que nosotros. No comen cordero, pero lo sustituyen por
este pan sin levadura que también para ellos representa y reemplaza el cordero pascual,
aunque ellos anhelan poder sacrificar nuevamente corderos cuando el templo en Jerusalén
sea reconstruido.

El segundo elemento que debe estar presente es precisamente matzá, que ya lo hemos
mencionado. 

El tercer elemento que no puede faltar es el Maror o Hierbas amargas. Aquí sin embargo,
continuando una tradición que nos viene desde tiempos muy antiguos, hemos combinado
estas hierbas amargas, con otros elementos para convertirlos en una pasta que llamamos
Jaroset o mezcla, que toma el color rojizo simbólico del dolor de nuestro pueblo en Egipto
cuando bajo la esclavitud del faraón tenían que hacer ladrillos de este color para las
construcciones imperiales. 
Hebreos Católicos |6

Esto nos recuerda también del dolor de Jesús cuando sudó por nosotros grandes gotas de
sangre mientras decía : “Di-s mío, si es posible pasa de mi esta copa sin que yo la beba...
pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”.

Estas hierbas amargas nos debe recordar también la amargura que el pecado produjo en
nuestras vidas. El dolor que sentimos cuando pecamos contra el Señor. El sufrimiento que
causamos a otros cuando pensando solamente en nosotros mismos, faltamos a los demás y
dañamos la conciencia de nuestros hermanos. Este dolor debe ser recordado para que nos
ayude a no volver a cometer los mismos pecados otra vez.

Así que la Pésaj o Pascua, el Matzá o  Pan sin levadura y el Maror o Hierbas Amargas, son
palabras que expresan dolor y libertad, sufrimiento y emancipación, tristeza y esperanza.
Hebreos Católicos |7

ORDEN DEL LEIL HASÉDER

ENCENDIDO DE VELAS – ANUNCIO DE PÉSAJ

Como la noche de Pésaj da inicio también al Shabat, se procede a encender las velas del
Shabat conforme a nuestra costumbre. El recitado de la bendición lo hace preferiblemente la
madre o una dama, y se hace moviendo las manos alrededor de las velas, en círculo, dos veces
hacia el rostro, como atrayendo a nosotros el aroma del Shabat que sale de las velas. Se dice la
siguiente bendición:

Barúj Atá Adonai Elohéinu, Mélej haOlám, ashér kidshánu bemitzvotáv;


vetzivánu lehadlík ner shel Shabat. BeShem HaAv †, veHaBen, v’Rúaj
HaKódesh, amen.

Bendito seas Señor Di-s Nuestro, Rey del Universo, que nos has santificado
con Tus preceptos, y nos has ordenado encender las velas del Shabat. En el
nombre del Padre † y del Hijo y del Espíritu Santo, amén.

A continuación el que preside la cena en la casa proclama con solemne devoción


el siguiente himno:

Exulten por fin los coros de los ángeles,


exulten las jerarquías del cielo,
y por la victoria de Rey tan poderoso
que las trompetas anuncien la salvación.
Goce también la tierra, inundada de tanta claridad,
y que, radiante con el fulgor del Rey eterno, se sienta libre de la tiniebla que cubría el
orbe entero.

Alégrese también nuestra madre la Iglesia, revestida de luz tan brillante;


resuene el Shofar esta morada con las aclamaciones del pueblo.
En verdad es justo y necesario aclamar con nuestras voces
y con todo el afecto del corazón al Di-s invisible, el Padre Todopoderoso,
y a su único Hijo, nuestro Señor Jesús el Mesías.

Porque él ha pagado por nosotros al eterno Padre la deuda de Adam,


y derramando su sangre, canceló el recibo del antiguo pecado.
Porque éstas son las fiestas de Pésaj, en las que se inmola el verdadero Cordero,
cuya sangre consagra las puertas de los fieles.

Ésta es la noche en que sacaste de Egipto a los israelitas, nuestros padres, y los hiciste
pasar a pie el mar Rojo.
Ésta es la noche en que la columna de fuego esclareció las tinieblas del pecado.
Ésta es la noche en que, por toda la tierra,
los que confiesan su fe en Jesús Cristo son arrancados de los vicios del mundo y de la
oscuridad del pecado,
Hebreos Católicos |8

son restituidos a la gracia y son agregados a los santos.

Ésta es la noche en que, rotas las cadenas de la muerte,


el Mashiaj asciende victorioso del abismo.
De qué nos serviría haber nacido si no hubiéramos sido rescatados?
Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros!
Qué incomparable ternura y caridad!
Para rescatar al esclavo, entregaste al Hijo!
Necesario fue el pecado de Adam que ha sido borrado por la muerte de Yeshúa.
Feliz la culpa que mereció tal Redentor!
Qué noche tan dichosa!
Sólo ella conoció el momento en que el Mesías resucitó de entre los muertos.

Ésta es la noche de la que estaba escrito:


"Será la noche clara como el día,
la noche iluminada por mí gozo".
Y así, esta noche santa ahuyenta los pecados,
lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos,
la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los poderosos.

En esta noche de gracia, acepta, Padre Santo,


esta cena de Pascua que nos has decretado
como mandato perpétuo para todas las generaciones,
y que hemos preparado en honor de Tu Hijo,
a quien levantaste de entre los muertos.

Sabemos ya lo que anuncian estas pequeñas columna de fuego,


ardiendo en llama viva para gloria de Di-s.
Y aunque distribuyen su luz, no menguan al repartirla, porque se alimentan de esta cera
fundida,
que elaboró la abeja fecunda para hacer estas lámparas preciosas.
Que noche tan dichosa en que se une el cielo con la tierra, lo humano y lo divino!
Te rogamos, Señor, que al igual que estas velas consagradas para esta Cena en honor
de Tu amado Hijo, ardan sin apagarse para destruir la oscuridad de esta noche,
y, como ofrenda agradable, se asocie a las lumbreras del cielo.
Que el lucero matinal las encuentre ardiendo,
ese lucero que no conoce ocaso y es Jesús Cristo, tu Hijo Resucitado,
que, al salir del sepulcro, brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina glorioso por siempre. Amén.

Baruj Atá Adonai Eloheinu Melej haOlam sheheje’iánu, veki-iemánu,


vehigiánu lazmán hazé.

Bendito seas Señor Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos has
mantenido con vida, nos has sostenido y nos has permitido llegar a esta
ocasión. Amén.
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KADESH

Damos inicio al Séder con el Kidush, que es la consagración de la festividad, su inauguración


oficial. Y como no podemos olvidar que estamos iniciando Shabat en honor al Mashíaj
Resucitado. Es lo primero que recordamos en este Séder, es la razón fundamental por la cual
estamos comiendo la Pascua. Porque Cristo Jesús fue levantado de entre los muertos, porque
está vivo, venció la Muerte y esta noche es para que seamos levantados de nuestras tumbas
espirituales, para llevar una vida nueva en Él. Se levanta la primera copa y se recita el Kidush
propio del Shabat:

Texto del Kidush

Uba’ejád baShabat térem ibaká hashajár ba’u el-hakabér v’hevíu et-habshamím


asher hejínu. Vehiné matzéu et-haevén glulá min hakabér. Vatabóna el-tojó aj et-
gufát haAdón Ieshúa lo matzáv. Veja’ashér nabóju al-dabar hazé vehiné shenéi
anashím bibrák zohár bigdeijém nitzavím aleijén. Veireá ajazá otán ufeneijén
shajú aretzá vején amrú aleijén: láma ze tevakshená et-hajai beín hametím. Hu
enéinu fo ki kam min metím. Zehorená et ashér dibér eleijén beód eiotó baGalíl
lemór. Ki najón leBen haAdám lehinatén bidéi anashím jataím ulehitzaláv
ubaióm hashelishí iakóm. Az zajró et-debaraív.

Sabrí maranám verabotí:

Barúj Atá Adonai Elohéinu, Mélej haOlám, boré pri hagafén.

Barúj Atá Adonai Elohéinu, Mélej haOlám, ashér kidshánu bemitzvotáv beratzá
bánu, veShabat kodshó beahavá ube-ratzón hinjilánu zikarón lemaasé ishúah,
tehilá lemikraréi kódesh, zéjet litziát Mitzraím ve haTehiyat Ieshúa HaMashíaj.
Ki bánu bajartá veotánu kidashtá mikol haamím, veióm Rishón kodshejá
beahavá uberatzón hinjaltánu. Barúj Atá Adonai mekadésh haShabat.

El primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando los aromas que
habían preparado, pero encontraron que la piedra había sido remida, y entraron pero no
encontraron el cuerpo del Señor Jesús. No sabían qué pensar de ello cuando se presentaron
ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes. Como ellas temiesen e inclinasen el
rostro a tierra, les dijeron: “por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí,
ha resucitado. Recordad cómo os habló cuando todavía estaba con vosotros en Galilea
diciendo: es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de los pecadores y sea
crucificado, y al tercer día resucite”. Y ellas comprendieron sus palabras.

Con licencia de los señores y maestros míos.

Bendito seas Señor Di-s nuestro, Rey del Universo, creador del fruto de la vid.

Bendito seas Señor Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos santificas con Tus preceptos, con
Tu amor y bondad paternal. Nos concedes el Shabat en memoria de Tu obra de redención.
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 10

Primero entre nuestras festividades, nos recuerda la liberación de Egipto y la Resurrección


de Cristo Jesús, porque a nosotros nos elegiste entre los pueblos, nos revelaste Tu sagrada
Torá y nos concediste el reposo dominical. Bendito seas, Señor, que santificas el Shabat.

Al terminar el recitado del Kidush, los presentes responden “Amén”.

Al concluir el Kidush cada comensal deberá tomar, la primera copa de vino reclinándose sobre
su izquierda. En muchas comunidades el Séder se realiza con los comensales reclinados en
cojines. El simple hecho de estar sentados en sillas ó reclinados en cojines, es un gesto propio
de hombres libres, y no de esclavos, que comían de pie. El Séder tiene la intención de
ayudarnos a valorar la libertad.

En caso de no poder beber vino se lo podrá reemplazar por jugo de uvas kasher.

URJATZ

Una vez se termina de beber el vino del Kidush, cada uno se lava las manos antes de pasar a la
comida. Esto se hace llenando un vaso, copa u otro recipiente con agua, volcando el agua
primero sobre la mano derecha y luego sobre la izquierda. Antes de secarse las manos con una
toalla se dice la siguiente bendición:

Barúj Atá Adonai Elohéinu, Mélej haOlám, ashér kidshánu bemitzvotáv,


vetzivánu al-netilát yadaím.

Bendito seas Señor Di-s Nuestro, Rey del Universo, que nos santificas con
Tus preceptos, y nos ordenate el lavado de manos.

KARPAS

Tomamos un poco de Karpás, lo mojamos en el cántaro de agua salada (que nos recuerda las
lágrimas del cautiverio) y antes de comerlo decimos la bendición siguiente:

Barúj Atá Adonai Elohéinu Mélej HaOlám, boré pri haAdamá.

Bendito seas Señor Di-s Nuestro, Rey del Universo, Creador del fruto de la
tierra.

En los tiempos antiguos era habitual tomar un aperitivo (apio u otra verdura) antes de la
comida para abrir el apetito. Además se acostumbraba a remojarlo una vez en agua y sal u otro
líquido. Nuestros Sabios instituyeron que esta noche debería remojarse el aperitivo dos veces
para despertar la curiosidad de los más pequeños.

A la luz del Evangelio y del Magisterio de la Iglesia, se sumerge el Karpás para recordar las
lágrimas que nuestros padres derramaron durante 400 años en medio de toda clase de maltratos
recibidos de manos de los egipcios; para recordar las aguas saladas del Mar Rojo por donde
nuestro pueblo pasó aquella noche. Todos recordamos también el momento cuando el Mashíaj,
conmovido profundamente mientras miraba a Jerusalem y llorando, exclamó: “Jerusalem,
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Jerusalem... cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina a sus polluelos debajo de
sus alas y no quisiste...”  este es el momento para recordar esos momentos: las lágrimas
derramadas en esclavitud, las aguas saladas del mar que se abrió y las lágrimas que brotaron de
los ojos del Señor al ver la dureza de los gobernantes de su propio pueblo.

IAJATZ

De las tres Matzot preparadas sobre la mesa, tomamos la matzá del medio y la cortamos en dos
partes desiguales. La mitad más pequeña la regresamos a su lugar, entre las dos Matzot
enteras, y el pedazo más grande se guarda para el Afikomán. En tiempos de Jesús se enseñaba
que estas tres matzot representan a nuestros padres, Avraham, Yitzjak y Yaakov. Otros creían
que se trataba de las tres divisiones en que estaba compuesto nuestro pueblo Israel: los
sacerdotes, los levitas y el resto de los israelitas. Se acostumbraba tomar el pan del medio y
partirlo en dos. Una parte se guardaba y la otra se usaba para comer como pan de aflicción,
recordando el dolor de nuestros padres en la esclavitud egipcia. Otra fuente indica que el
Divino Salvador reveló en este gesto de las tres matzot las personas de la Santísima Trinidad:
el Padre, el Hijo y el Ruaj Ha-Kódesh/Espíritu Santo.

Cuando Cristo Jesús estaba celebrando esta cena pascual con sus discípulos, tomó el pan del
medio y lo partió. Guardó como era la costumbre, la mitad del pan en una bolsa, y del resto
que quedó en su mano dijo: “Este es mi cuerpo que por vosotros es partido, haced esto en
memoria de mí”. Entonces los discípulos comenzaron a comer de ese pan que iba siendo
partido en pedazos, lentamente. Al decir que este pan es (no "representaba" ó "simbolizaba",
como afirman algunos) su cuerpo que era partido por el pecado del mundo, estaba revelando el
verdadero significado de la matzá: El Mashiaj se da a nosotros como alimento, justamente lo
que había predicado en la Sinagoga de Capernaúm (Iohanan/Juan 6);  por eso la Iglesia
Católica celebra la Eucaristía con pan ácimo. Yeshúa mismo dijo: “Yo soy el pan de vida. El
que coma mi cuerpo y beba mi sangre, tendrá vida eterna.” El pan del medio representa el
dolor de la aflicción de nuestro pueblo en la esclavitud egipcia pero al mismo tiempo, la
aflicción del pecado a que fue sometido nuestro Señor por cada uno de nosotros. Por eso
también se le llama "pan de la aflicción". También se le llama a la matzá “el pan de los
pobres” porque en Israel era muy difícil para los pobres conseguir levadura para preparar
panes frescos y esponjosos. Es motivo de aflicción la injusta distribución de las riquezas en la
sociedad.

Al tomar este pan del medio y partirlo en dos, estaba haciendo dos cosas muy importantes para
nuestra fe: en primer lugar instituía con ese gesto la cena que en adelante uniría a todos sus
discípulos: la Eucaristía. Y en segundo lugar, describía su muerte, el cordero de Di-s que daba
su vida por el pecado de su pueblo. Al esconder una parte de ese pan, estaba hablando de que
su cuerpo sería escondido por tres días en la tierra.

Como vemos, tanto Itzjak como Yeshúa están en el medio. Yitzjak entre Avraham y Yaakov,
Cristo entre el Padre y el Espíritu Santo. Nuestro Di-s ordenó a Avraham que sacrificara su
único hijo, a quien amaba. Pero cuando estaba a punto de sacrificarlo sobre el monte Moriá, el
Señor intervino para detener el sacrificio, y en su lugar ofreció un animal inocente quien ocupó
el lugar de Itzjak aquella tarde. Por lo tanto, Itzjak no fue realmente sacrificado (esto también
es explicado en la parashá que corresponde a Rosh haShaná). Pero cuatro mil años después, en
el mismo monte donde Avraham llevó a su hijo, El Di-s de Israel llevó a Su propio Hijo, Jesús
el Mesías. Y a diferencia del hijo de Avraham, que fue preservado por Di-s para que no
muriera (porque Itzjak no era hijo de Di-s, sino de Avraham), ahora el Eterno sacrificaría al
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 12

Mesías mismo, a Su Hijo, para que fuera realmente ofrecido por el pecado de Israel y por el
pecado del mundo.
MOTZI - MATZA

Tomamos las tres Matzot y decimos la siguiente bendición:

Baruj Atá Adonai Elohéinu, Mélej HaOlám, hamotzí lejém min HaArétz.

Bendito seas Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo,  haces salir el pan de la
tierra.

Luego soltamos la Matzá inferior y decimos la bendición de la Matzá:

Baruj Atá Adonai Elohéinu, Mélej haOlám, ashér kidshánu beMitzvotáv,


vetzivánu al-ajilát matzá.

Bendito seas, Señor Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos has santificado
con Tus preceptos, y nos has ordenado lo referente a comer matzá.

Utilizamos para esta bendición una de las dos Matzot partidas, porque el pan del pobre no
suele estar entero. Cada comensal debe comer por lo menos una Matzá normal entera,
reclinándose sobre su izquierda (si se come sobre cojines).

MAGGID

Ahora comenzamos a contar la Hagadá, es decir, el relato de lo sufrido por nuestros padres en
Egipto y su milagrosa redención. Nos tomamos aquí el trabajo de traducir y adaptar la Hagadá
al castellano y según la mente de la Iglesia, para que todos los comensales la entiendan.

Varias personas pueden colaborar en la lectura de la Hagadá. Y lo más importante es alentar la


participación de los niños. Ellos son los verdaderos protagonistas de la noche: las preguntas
del Ma Nishtaná, el simbolismo de los cuatro hijos, las canciones de Jad Gadia y Ejad mi
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Iodea... todos los elementos y costumbres del Séder de Pésaj están dirigidos hacia los más
pequeños.

El Séder no es el monólogo de algún adulto; es todo un diálogo generacional. El propósito no


es recitar un texto frío, sino educar. Los padres debemos sentir que en esta noche le estamos
entregando a nuestros hijos las claves de la continuidad judía.

Niño: Por qué esta noche es diferente al resto de las noches?


Adulto: De qué forma tú la encuentras diferente?
Niño: La encuentro diferente en cuatro formas.
Adulto: Cuál es la primera diferencia?
Niño: En las otras noches comemos pan con o sin levadura, pero esta noche
solamente pan sin levadura.
Adulto: Y cuál es la segunda diferencia?
Niño: En las otras noches comemos todo tipo de hierbas pero esta noche
solamente comemos hierbas amargas.
Adulto: Y cuál es la tercera diferencia?
Niño: En las otras noches nunca sumergimos los vegetales en agua salada, pero
esta noche si lo hacemos y dos veces.
Adulto: Y cuál es la cuarta diferencia?
Niño: En las otras noches nunca comemos de este pan recostados a la mesa ni
nunca hablamos de este pan del medio como representando a Cristo, pero esta
noche sí lo hacemos.
Adulto: Estas cuatro diferencias que tú has notado son extremadamente
importantes. Cada una de estas cosas diferentes es un recordatorio de la libertad
física y espiritual que ahora tenemos en Jesucristo, nuestro Señor. Escucha con
atención la Historia de la Pascua:

Como todos sabemos,  de las cuatro letras hebreas que conforman el


nombre Israel, la primera, Iod, es la más pequeña de todo el alfabeto.

Nuestro comienzo fue muy pequeño. De la misma manera, la última


letra con que termina el nombre Israel, la Lámed, es la más grande de
todas las letras del alfabeto. Así pues, aunque el comienzo fue
pequeño, el final será glorioso.

De la misma forma comenzó nuestra historia que es una historia que va


de la esclavitud a la libertad, de la degradación a la exaltación. De un
proceso de aniquilación a un proceso de santificación.
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 14

Nuestro pueblo fue esclavo en Egipto por 400 años. El Faraón nos
oprimía y nos mataba lentamente. Se apropiaba de nuestra fuerza y
destruía nuestros hijos.

Pero un día el Señor nuestro Di-s oyó nuestro gemido, atendió nuestras
súplicas, miró nuestra tiranía, se acordó de nuestro sufrimiento y
extendió su mano poderosa para salvarnos.

El Señor nuestro Di-s envió su Ángel, el Ángel del Pacto que nos sacó
de Egipto con mano poderosa.

De noche se volvía columna de fuego. De día se convertía en columna


de nube. Y bajo la dirección de Moisés, una noche como esta fuimos
sacados de Egipto.

Ciertamente el Señor nos sacó de Egipto, pero Egipto no había salido


de nosotros. Y sucedió que mientras fuimos libres de la opresión física,
continuábamos siendo esclavos de nuestros pecados, de nuestra yetser-
ra (mala voluntad), de nuestra perversa concupiscencia que nos
arrastraba constantemente para hacer lo malo, de tal manera que lo que
no queríamos hacer eso hacíamos.

Y constantemente provocábamos a ira a nuestro Di-s con nuestro


pecado, con nuestros yerros, con nuestras faltas, con nuestros becerros
de oro y nuestros lugares altos.

Así pues, el Egipto del pecado nos continuaba oprimiendo y el faraón


del demonio nos continuaba matando.

Pero un día el Señor escuchó nuestro gemido, un día oyó nuestro


ruego, un día miró nuestro dolor y extendió su mano poderosa para
redimirnos para siempre del poder del pecado.

Entonces, aquél Ángel del Pacto que nos sacó de Egipto vino a
nosotros de nuevo. Se hizo hombre en la persona de Jesús de Nazareth,
el Hijo de David, nuestro Mesías, quien se ofreció a sí mismo como
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 15

Cordero de Di-s para quitar para siempre el pecado de Israel y del


mundo.

Pero el Mesías no quedó sepultado en una tumba. El Santo Bendito Sea


miró la obediencia total de Su Hijo, obediente hasta la muerte... y en
una noche como esta, el Señor nuestro Di-s levantó de entre los
muertos a Su Hijo.

Verdaderamente Cristo resucitó porque el Padre le levantó de entre los


muertos, y Él le concede la vida eterna a toda persona que reconozca a
Su Hijo, como está escrito: “de tal manera amó Di-s al mundo que le
entregó a su Único Hijo, para que todo aquel que en Él crea no perezca
sino que tenga vida eterna”.

El Mashíaj vive realmente y Él nos prometió que regresaría para


llevarnos con Él.

Eso es lo que pedimos siempre cada vez que rezamos el Kadísh o el


Avinu Shebashamaím (el Padrenuestro), que el Mesías regrese pronto,
y Di-s permita que le podamos ver en nuestros días.

Y cuando Él vuelva en una noche como esta, todos los que han
oprimido y aniquilado a los seres humanos serán doblegados.

Los tiranos y los dictadores serán derrocados por el brazo fuerte del
Señor, todos los oprimidos y perseguidos serán liberados y restaurados,
porque el Ángel del Pacto hará justicia como jamás lo hubo ni lo habrá
en el Universo. Todas las naciones de reconciliarán y dejarán de pelear
una contra otra, y todos los seres humanos conoceremos la paz en su
plenitud...

... porque la traerá Aquel que es el Príncipe de la Paz.

Por eso, de la manera en que comemos este pan esta noche, y por la
forma como participamos de esta cena esta noche, estamos
aprendiendo el verdadero significado de la Pascua y el verdadero
significado de la libertad.
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 16

Aconteció que Rabí Eliezer, Rabí Iehoshúa, Rabí Eleazar ben Azariá, Rabí Akivá y
Rabí Tarfón estaban reclinados [en un Seder] en Bené Berak. Estuvieron analizando el
éxodo de Egipto durante toda aquella noche, hasta que vinieron sus discípulos y les
dijeron: "¡Maestros nuestros! Llegó la hora de recitar el Shemá de la mañana!"

Rabí Eleazar ben Azariá dijo: "Soy cual un hombre de setenta años, pero no logré
demostrar que es menester mencionar el éxodo de Egipto en la noche, hasta que lo
explicara Ben Zomá: “Está dicho: Para que recuerdes el día en que saliste de Egipto
todos los días de tu vida” (Deuteronomio 9,3). Ahora bien, 'los días de tu vida' se
refiere a los días, [y la palabra] 'todos' [adicional] indica la inclusión de las noches".
Los Sabios, sin embargo, dijeron: " 'Los días de tu vida', se refiere al mundo presente; y
'todos' indica la inclusión de los días del Mashíaj".

Bendito es el Omnipresente, ¡bendito sea El! Bendito es El que dio la Torá a Su pueblo
Israel, ¡bendito sea El!

LA HISTORIA DE LOS CUATRO HIJOS

La Torá habla de cuatro hijos: Uno es sabio, uno es malvado, uno es


simple, y uno no sabe cómo preguntar.

El Sabio, ¿qué dice? "¿Qué son los testimonios, los estatutos y las
leyes que Adonai, nuestro Dios, ordenó a ustedes?" (Deut. 6,20). Tú, a
su vez, has de instruirlo en las leyes de Pésaj, [hasta la que dice que]
"no se debe comer postre después de la ofrenda de Pésaj".

El malvado, ¿qué dice? "¿Qué es este trabajo para ustedes?" (Ex.


12,26). ¡Dice "para ustedes", pero no para él! Al excluirse a sí mismo
de la comunidad, ha negado aquello que es fundamental. Tú, por lo
tanto, desafílale los dientes y dile: Es por esto que Adonai hizo por mí
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 17

cuando salí de Egipto (Ex. 13,8); ¡"por mí", pero no por él! ¡Si él
hubiera estado allí, no hubiera sido redimido!"

El simple, ¿qué dice? "¿Qué es esto?" (Ex. 13,14). De modo que le


dirás: Con mano fuerte nos sacó Adonai de Egipto, de la casa de
esclavos (Ibíd.).

En cuanto a aquél que no sabe cómo preguntar, tú debes iniciarlo,


como fuera dicho: “Contarás a tu hijo en aquel día diciéndole: 'es por
esto que Adonai hizo por mí cuando salí de Egipto' (Ex. 13,8).

Hoy, sin embargo, en nuestra era de confusión espiritual, existe un


quinto hijo: el judío que está ausente de la mesa del Séder. El no hace
preguntas, no presenta desafíos, no exhibe interés. Pues no sabe nada
del Séder, nada de la importancia del Éxodo, nada de la revelación en
Sinaí cuando asumimos nuestra misión y rol como judíos.
 A estos niños de Di-s debemos dedicarnos mucho antes de la primera
noche de Pésaj. No debemos olvidar a un solo niño judío; debemos
invertir todas nuestras energías y recursos para traer hasta al último
"quinto hijo" a la mesa del séder de la vida judía.
Se podría pensar que [el análisis del éxodo] debe ser desde el primer día del mes [de Nisán].
Por eso dice la Torá: [Contarás a tu hijo] en aquel día [...] (Ex. 13:8). "En aquel día", sin
embargo, podría significar cuando todavía es de día; dice por eso la Torá: [...diciéndole:] 'es
por esto [que Adonai hizo por mí cuando salí de Egipto']. La expresión "por esto" puede
utilizarse únicamente cuando la matzá y el maror están ya colocados ante ti.

Al principio nuestros antepasados rindieron culto a ídolos; pero ahora


el Omnipresente nos atrajo a Su servicio, como fuera dicho: Y dijo
Josué a todo el pueblo: Así dijo Adonai, el Di-s de Israel: 'Tus
antepasados solían vivir al otro lado del río -- Teraj, el padre de
Avraham y el padre de Najor, y sirvieron otros dioses (Josué 24,2).

Y Yo tomé a su padre Avraham de allende el río y lo conduje a través


de toda la tierra de Canáan. Aumenté su simiente y le di a Itzjak, y a
Itzjak di a Iaacov y a Esav. A Esav di el Monte Seír para poseerlo, y
Iaacov y sus hijos descendieron a Egipto' (Josué 24,3-4).
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 18

Bendito es El que guarda su promesa a Israel, ¡bendito sea El! Pues el


Santo Bendito Sea, calculó el fin [de la esclavitud], con objeto de
actuar tal como dijera a Avraham en el "Pacto entre las Partes", como
fuera dicho: Entonces El dijo a Avraham: 'Has de saber que tu simiente
será extranjera en tierra que no es de ellos, y ellos los esclavizarán y
los harán sufrir, durante cuatrocientos años. Mas Yo también juzgaré a
la nación a la que servirán, y luego de esto saldrán con gran fortuna'
(Génesis 15,13-14).
Conforme las instrucciones del gran cabalista Rabí Itzjak Louria, aquí se debe
alzar ahora la copa y se cubren las matzot. (Nuestra costumbre: se cubren
primero las matzot y luego se alza la copa).

¡Y ella es la que sostuvo a nuestros padres y a nosotros! ¡Pues no sólo


uno se alzó contra nosotros para exterminarnos, sino que en cada
generación se alzan sobre nosotros para exterminarnos, ¡y el Santo
Bendito Sea, nos salva de su mano! Por uno solo llegó la muerte al
mundo, ahora por uno solo, el Mashíaj, tenemos la vida eterna.

Se coloca nuevamente la copa sobre la mesa y se descubre la matzá.

Sal y aprende lo que Laván, el arameo, quiso hacer a nuestro padre


Iaacov. El Faraón no promulgó su decreto sino contra los niños
varones, en tanto que Laván, en cambio, quiso desarraigarlos a todos,
como fuera dicho: “El arameo quiso destruir a mi padre; y él descendió
a Egipto y moró allí, en ínfimo número; y allí se convirtió en nación,
grande, fuerte y numerosa” (Deuteronomio 26,5).

Y él descendió a Egipto... -- obligado por decreto Divino.

...y moró allí... -- esto enseña que nuestro padre Iaacov no fue a Egipto para
radicarse, sino solamente para morar allí por un tiempo, como fuera dicho:
Dijeron ellos al Faraón: 'para morar en la tierra hemos venido, porque no hay
pasto para el ganado de tus siervos, pues el hambre es grave en la tierra de
Canáan; y ahora, te rogamos, permite a tus siervos asentarse en la tierra de
Góshen (Génesis 47,4).

...en ínfimo número... -- como fuera dicho: Con setenta almas descendieron tus
padres a Egipto, y ahora Adonai, tu Dios, te ha hecho tan numeroso como las
estrellas del cielo (Deuteronomio 10,22).
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 19

...y allí se convirtió en nación... -- esto enseña que Israel era distinguido allí.

...grande, fuerte... -- tal como fuera dicho: Y los hijos de Israel fueron
fructíferos y crecientemente abundantes, y se volvieron muy, muy fuertes, y el
país se llenó de ellos (Exodo 1,7).

...y numerosa -- como fuera dicho: Pasé por sobre ti y te vi revolcándote en tu


sangre, y te dije: 'por tu sangre vivirás'. Hice que te acrecientes como las plantas
del campo, y tú aumentaste y engrandeciste y te volviste hermosa; tus pechos se
formaron y tu cabello creció largo; pero estabas desnuda y descalza (Ezequiel
16,6-7).

"Los egipcios nos maltrataron y nos hicieron sufrir, y cargaron sobre nosotros
trabajo duro" (Deuteronomio 26:6).

Los egipcios nos maltrataron... -- como fuera dicho: Vamos, actuemos


astutamente con él [el pueblo] no sea que se multiplique y, de suceder una guerra
contra nosotros, se una a nuestros enemigos, pelee contra nosotros y abandone el
país (Exodo 1,10).

...y nos hicieron sufrir... -- como fuera dicho: Pusieron sobre él [el pueblo de
Israel] alguaciles para hacerlos sufrir con sus cargas, y ellos edificaron ciudades
de depósito para el Faraón, Pitom y Ramsés (Exodo 1,11).

...y cargaron sobre nosotros trabajo duro -- como fuera dicho: Los egipcios
hicieron trabajar a los hijos de Israel con rigor. Amargaron sus vidas con duro
trabajo, con mortero y con ladrillos, y toda suerte de labor en el campo, todo su
trabajo que ellos los hicieron trabajar con rigor (Exodo 1,13-14).

"Y nosotros clamamos al Señor, el Dios de nuestros padres, y el Señor oyó


nuestra voz y vio nuestra aflicción, nuestra labor y nuestra opresión"
(Deuteronomio 26,7).

Y nosotros clamamos a Adonai, el Dios de nuestros padres... -- como fuera


dicho: Y aconteció en el curso de aquellos muchos días, que murió el rey de
Egipto; y los hijos de Israel suspiraron debido a la servidumbre y clamaron. Y su
clamor por ayuda subió hasta Dios desde la servidumbre (Exodo 2,23).

...y el Señor oyó nuestra voz... -- como fuera dicho: Y oyó Dios sus
lamentaciones, y recordó Dios Su pacto con Avraham, Itzjak y Iaacov (Exodo
2,24).
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 20

...y vio nuestra aflicción... -- esto se refiere a la separación del marido de la


mujer, como fuera dicho: Y vio Dios a los hijos de Israel y Dios tomó cuenta
(Exodo 2,25).

...nuestra labor... -- esto se refiere a los hijos, como fuera dicho: Todo hijo que
naciere, al río arrojaréis; y toda hija mantendréis con vida (Exodo 1,22).

...y nuestra opresión... -- esto se refiere a la presión, como fuera dicho: He visto
la opresión con que los egipcios los oprimen (Exodo 3,9).

"Y Adonai nos sacó de Egipto con mano fuerte y con brazo extendido, con gran
manifestación y con señales y maravillas" (Deuteronomio 26,8).

Y Adonai nos sacó de Egipto... -- no por medio de un ángel, ni por medio de un


serafín, ni por medio de un mensajero. ¡El Santo Bendito Sea lo hizo en Su
gloria, El Mismo! Como fuera dicho: “Y pasaré por la tierra de Egipto en aquella
noche, y golpearé a cada primogénito en la tierra de Egipto, de hombre a bestia,
y contra todos los dioses de Egipto ejecutaré juicios; Yo, Adonai (Exodo 12,12).

Y pasaré por la tierra de Egipto en aquella noche... -- Yo, y no un ángel;

...y golpearé a cada primogénito en la tierra de Egipto... -- Yo, y no un


serafín;

...y contra todos los dioses de Egipto ejecutaré juicios... -- Yo, y no un


mensajero;

...Yo, Adonai -- ¡soy Yo y ningún otro!

Con mano fuerte... -- esto se refiere a déver (peste), como fuera dicho: “He aquí
que la mano de Adonai será sobre todo tu ganado en el campo, sobre los
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 21

caballos, los asnos, los camellos, los vacunos y los ovinos, una peste gravísima
(Exodo 9,3).

...y con brazo extendido... -- esto se refiere a la espada, como fuera dicho: Su
espada estaba desenvainada, en su mano, extendida sobre Jerusalén (I Crónicas.
21,16).

...y con gran manifestación... -- esto se refiere a la revelación de la Shejiná (la


Presencia Divina), como fuera dicho: ¿O ha intentado dios alguno venir para
tomar para sí una nación de dentro de otra nación con pruebas, señales y
maravillas, con guerra, con mano fuerte, con brazo extendido, y con grandes
manifestaciones, tal como todo lo que Adonai, vuestro Dios, hizo por vosotros en
Egipto ante tus ojos? (Deuteronomio 4,34).

...y con señales... -- esto se refiere a la vara, como fuera dicho: Toma en tu mano
esta vara con la cual ejecutarás las señales (Exodo 4,17).

...y maravillas -- esto se refiere a la sangre, como fuera dicho: Y mostraré


maravillas en el cielo y en la tierra
Al pronunciar las palabras siguientes, "sangre, fuego, y columnas de humo", se derrama tres
veces del vino de la copa. No se retira vino sumergiendo un dedo en él, sino volcando de la
copa misma, y se hace en un recipiente quebrado o sobre una servilleta. (Téngase en mente que
la copa simboliza el aspecto de Maljut que contiene un aspecto de "furia e indignación". Por
intermedio de nuestra facultad de biná (entendimiento) volcamos [aquel aspecto de "furia e
indignación"] al derramar del vino de la copa en un recipiente quebrado o servilleta que
representa a la Kelipá, es decir, aquello que es llamado “anatema”, "maldito" [el principio del
mal]).

Sangre, fuego, y columnas de humo (Ioel 3:3).

Otra explicación: mano fuerte indica dos [plagas]; brazo extendido, otras dos;
gran manifestación, otras dos; señales, otras dos; y maravillas, otras dos.
Estas son las Diez Plagas que el Santo Bendito Sea, trajo sobre los
egipcios en Egipto, y ellas son:
Al recitar las Diez Plagas, derrame de la copa misma diez veces sobre una servilleta, como se
dijera antes (y al derramar téngase nuevamente en mente lo que se dijera antes). El vino que
queda en la copa (se habrá vuelto "vino que provoca alegría", por lo que) no debe derramarse,
sino que se le agrega vino.

Sangre Bestias Salvajes

Ranas Sarna
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 22

Piojos Granizo

Peste Oscuridad

Muerte de los
Langosta
Primogénitos
 
Rabí Iehudá se refería a ellas con siglas:

También al decir cada una de las siglas "DeTzaJ..." se derrama del vino de la
copa, y sólo luego se la vuelve a llenar.

DeTzaJ (sangre, ranas, piojos);


ADaSh (bestias, peste, sarna);
BeAJaV (granizo, langosta, oscuridad, primogénitos).

Rabí Iosi, el galileo, dijo: ¿De dónde sabes que los egipcios fueron castigados
con diez plagas en Egipto, y luego fueron castigados con cincuenta plagas en el
mar? En Egipto dice de ellos: Los magos dijeron al Faraón: 'Este es el dedo de
Dios' (Exodo 8,15). Y en el mar dice: Israel vio la gran mano que Adonai puso
sobre Egipto; y el pueblo temió a Adonai, y ellos creyeron en Adonai y en
Moshé, Su servidor (Exodo 14,31). Ahora bien, ¿cuánto fueron castigados con el
dedo? ¡Diez plagas! Debes decir entonces que en Egipto fueron castigados con
diez plagas, ¡y en el mar fueron castigados con cincuenta plagas!

[Las siguientes catorce estrofas que concluyen con "Daienu..." se recitan de


una vez].

Cuántos niveles de favor ha concedido el Omnipresente sobre


nosotros!
Si El nos hubiera sacado de Egipto, y no hubiera ejecutado juicios
contra ellos
-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!
Si hubiera ejecutado juicios contra ellos, y no contra sus ídolos
-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!
Si hubiera destruido sus ídolos, y no hubiera matado a sus
primogénitos
-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!
Si hubiera matado a sus primogénitos, y no nos hubiera dado sus
bienes
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 23

-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!


Si nos hubiera dado sus bienes, y no hubiera partido para nosotros el
mar
-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!
Si hubiera partido para nosotros el mar, y no nos hubiera hecho pasar
por él en seco
-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!
Si nos hubiera hecho pasar por él en seco, y no hubiera ahogado en él a
nuestros opresores
-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!
Si hubiera ahogado en él a nuestros opresores, y no nos hubiera
provisto de nuestras necesidades en el desierto por cuarenta años
-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!
Si nos hubiera provisto de nuestras necesidades en el desierto por
cuarenta años, y no nos hubiera alimentado con el maná
-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!
Si nos hubiera alimentado con el maná, y no nos hubiera dado el
Shabat
-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!
Si nos hubiera dado el Shabat y no nos hubiera traído al Monte Sinaí
-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!
Si nos hubiera traído ante el Monte Sinaí, y no nos hubiera dado la
Torá
-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!
Si nos hubiera dado la Torá y no nos hubiera introducido en la Tierra
de Israel
-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!
Si nos hubiera introducido en la Tierra de Israel, y no hubiera
construido para nosotros el Beit HaBejirá (la Casa Elegida)
-- ¡Daienu, nos hubiera bastado!

Vemos cómo los eventos de la Pascua sirvieron de prototipo a la Pascua de la


Nueva Alianza, y anunciaron acerca de grandes cambios espirituales que
deberían de acontecer en la vida de la Humanidad entera después de la
Resurrección del Mesías. Por esa razón los Apóstoles cuando celebraban la
Pascua, como lo hacemos nosotros esta noche, afirmaban: "porque nuestra
Pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros" (1 Corintios 5,17).
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 24

Pues entonces, cuánto más debemos estar agradecidos al Omnipresente por la


bondad doble y redoblada que El ha concedido sobre nosotros, pues nos sacó de
Egipto, ejecutó juicios contra ellos, y contra sus ídolos, mató a sus primogénitos,
nos dio sus bienes, partió para nosotros el mar, nos hizo cruzarlo en seco, ahogó
en él a nuestros opresores, proveyó nuestras necesidades en el desierto por
cuarenta años, nos alimentó con el maná, nos dio el Shabat, nos trajo ante el
Monte Sinaí, nos dio la Torá, nos introdujo en la Tierra de Israel, y envió para
nosotros a Su Hijo, Jesús el Mesías, para que Él nos rescatara de la muerte y del
pecado, mediante la expiación con Su propia Sangre.

Se toma el maror en la mano y se dice:

Este maror que comemos ¿por qué causa? Porque los egipcios
amargaron la vida de nuestros padres en Egipto, como fuera dicho: “Y
amargaron sus vidas con duro trabajo, con mortero y con ladrillos y
toda suerte de labor en el campo; todo su trabajo que ellos los hicieron
trabajar con rigor” (Exodo 1,14).

Dice el Talmud que en cada generación la persona está obligada a


considerarse a sí misma como si ella hubiera salido de Egipto, como
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 25

fuera dicho: Y dirás a tu hijo en ese día: 'es por causa de esto que
Adonai hizo conmigo cuando salí de Egipto' (Pesajím 10:5).

El Santo Bendito Sea, no solamente redimió a nuestros padres de


Egipto, sino también a nosotros redimió junto con ellos, como fuera
dicho: ‘Es a nosotros a quien sacó de allí, para que pueda traernos y
darnos la tierra que juró a nuestros padres’ (Deuteronomio 6,23).

Se cubre la matzá y se alza la copa. La copa se sostiene en la mano hasta concluir


la Megalinaria. Todos recitan:

Magnifica alma mía, a Cristo el Dador de vida, que resucitó del


Sepulcro en el tercer día!

¡Resplandece; resplandece, Nueva Jerusalén, pues la gloria del


Señor ha brillado sobre ti, alborózate ahora y alégrate Sión; y tú,
oh Purísima Madre de Di-s, regocíjate por la resurrección de Tu
Hijo!

Engrandece alma mía a Aquel que sufrió voluntariamente y fue


sepultado, y resucitó al tercer día!

Resplandece, resplandece...

¡Cristo es la Pascua nueva, la Víctima sacrificada, el Cordero de


Di-s que quita los pecados de Israel y de todo el mundo!

Oh divina, oh amada, oh dulcísima palabra tuya, pues Tú, oh


Cristo, verbalmente prometiste estar con nosotros hasta el fin de
los siglos, y nosotros los fieles, teniendo esta promesa cual
áncora de esperanza nos regocijamos.

María Magdalena se apresuró al Sepulcro y vio a Cristo,


hablándole como si fuera el hortelano.

El Ángel radiante clamó a las mujeres. ¡Cesad vuestras lágrimas,


Porque Cristo resucitó!
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 26

¡Cuando dormiste, levantaste a los muertos desde los siglos, y los


despertaste del sueño, como León Real de Judá!

¡Cristo Resucitó, pisoteando la muerte, levantando los muertos;


oh pueblos, regocijaos!

¡Hoy la creación toda, se alegra y regocija, porque Cristo resucitó


y al infierno venció!

¡Hoy el Señor liberó a Su pueblo con brazo fuerte, rompió las


cadenas de la servidumbre y humilló a los tiranos!

¡Hoy el Señor destruyó el Infierno y levantó a los cautivos, que


estaban allí ligados desde los siglos!

Engrandece alma mía el poder de la Divinidad Trina en Personas


e indivisible.

Oh Pascua grande y sacratísima, Cristo sabiduría, Verbo y poder


de Di-s. ¡Concédenos participar de Ti en forma más clara en el
día sin ocaso de Tu Reino!

¡Regocíjate oh Virgen, regocíjate oh bendita, regocíjate oh


gloriosa, porque Tu Hijo resucitó del Sepulcro al tercer día!

Oh Pascua grande y sacratísima...

El Ángel clamó a la llena de gracia: Virgen pura; regocíjate, y de


nuevo diré regocíjate, porque tu Hijo resucitó del Sepulcro al
tercer día.

Resplandece, resplandece... Cristo resucitó... (3 veces).

Se recita la siguiente bendición, y se bebe la [segunda] copa, reclinado [hacia la izquierda]:

Barúj atá Adonái, Elohéinu Mélej haolám, boré prí hagáfen.


H e b r e o s C a t ó l i c o s | 27

Bendito eres Tú, Adonai, nuestro Dios, Rey del universo, que crea
el fruto de la vid.

MISHPAT

Al finalizar la Hagadá levantamos la segunda copa en nuestras manos. Esta es la copa que
nos recuerda la buena intención de Di-s de redimirnos cuando dijo : “He conocido sus
angustias y he descendido para librarlos de mano de los egipcios y sacarlos de aquella
tierra...”. Esta segunda copa es conocida como Copa del Juicio. El juicio no cayó sobre
nuestro pueblo porque estuvimos protegidos por la señal de la sangre derramada del cordero
pascual que fue colocada en los marcos de nuestras puertas.

Así tampoco el Juicio Final que viene, ni las plagas horribles que se acercan sobre este
mundo caerán sobre nosotros porque estamos ahora protegidos por la sangre derramada de
Nuestro Señor Jesús Cristo. Podemos beber de esta copa con la certeza de que el juicio no
estará sobre nosotros, porque no nos ha puesto Di-s para ira sino para alcanzar misericordia.
Recitamos la bendición del vino y bebemos reclinados o sentados la segunda copa de vino.

RAJTZÁ

Nos lavamos las manos de manera tradicional vertiendo agua tres veces sobre la mano
derecha y tres sobre la izquierda. Antes de secarnos pronunciamos la Berajá: "al-netilat
iadaím" (pag. 8 columna izq.).

Este lavado de manos no es sólo por higiene, "netilat iadaím" significa: elevación de las
manos. A través de esta mitzvá, las manos y la comida adquieren una dimensión espiritual
que las enaltece.

MAROR

Se toma un pedazo grande (30 g) de Maror (Jrein, lechuga limpia, u otra hierba amarga
según la costumbre) lo untamos con el Jaroset y antes de comerlo, decimos:

Baruj Atá Adonai Elohéinu, Mélej haOlám, ashér kidshánu beMitzvotáv,


vetzivánu al-ajilát marór.

Bendito seas, Señor Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos has santificado
con Tus preceptos, y nos has ordenado lo referente a comer hierbas
amargas.

El Maror nos recuerda la amargura del cautiverio y el Jaroset el aspecto del barro y la arcilla,
los dos elementos básicos de los trabajos forzados. Toda esta recordación de nuestro
sufrimiento en Egipto no pretende infundir en nosotros un sentimiento de odio y rencor. Por
el contrario, la Torá nos encomienda ser muy sensibles hacia el sentimiento del que sufre, ya
que nosotros conocimos en carne propia ese tipo de penurias: "Y amareis al extranjero
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 28

(paradigma del carenciado y desprotegido), pues extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto".


(Shemot/Exodo 22,20). Nadie comprende mejor la opresión que aquel que la vivió.

El rabino Gamaliel, quien tal vez conoció a Jesús y al mismo tiempo formó al apóstol San
Pablo de Tarso, recibió de Hilel y después de su abuelo, un hijo de Hilel, la tradición de
comer las hierbas amargas como si fuera un “sandwich” o “bocadillo”  a fin de recordar la
esclavitud de nuestro pueblo en Egipto. Fue Gamaliel quien enseñó que para que el Seder
Pascual esté realmente cumplido, debe mencionarse la pascua, el pan sin levadura y el Maror
o las hierbas amargas. El mismo Cristo siguió esta tradición que luego fue pasada a los
apóstoles y de ellos nosotros las recibimos.

COREJ

Tomamos una Matzá entera (la tercera) y hacemos con ella un sandwich de Maror y Jaroset.
Lo comemos reclinados. Después de la bendición "hamotzí", comemos todos
silenciosamente, pidiendo al Señor que nos dé la fuerza para nunca más caer de nuevo en la
esclavitud del pecado, para que el pecado no se enseñoreé más de nosotros, porque ya no
estamos bajo un sistema de legalismo que ha pervertido los mandamientos del Señor, sino
que ahora nos movemos debajo del poder de la gracia de Di-s que nos ha sido dado por
medio del Espíritu Santo.

SHULJAN OREJ

Ahora comienza la cena festiva de Pésaj. Debemos mantener un ambiente de armonía,


alegría y agradecimiento a Di-s por nuestra liberación de Mitzraim/Egipto. Debemos ser
conscientes de que las imágenes del Séder de Pésaj con todos nuestros seres queridos
alrededor de la mesa, muy difícilmente se olvidarán. Estamos plantando en los
corazoncitos de nuestros hijos una semilla de fe y orgullo de pertenecer a nuestro
pueblo. Ellos recordarán para siempre la solemnidad de esta noche: el abuelo diciendo el
Kidush, papá dirigiendo el Séder, la copa de Elías... debemos ennoblecer estos momentos
que dejarán sus huellas por generaciones.

Ahora viene la cena… aquí proponemos platos ídish tradicionales para esta noche: qué tal un
pecho de res tierna con repollo? pollo saltado; pollo al horno; pollo estofado; pollo hervido;
sopa de pollo caliente; pollo asado; pollo cocido, arroz con pollo, arroz chino, un pavo entero
al horno, chauchas cortadas con cebollas, puré de papas...

En este momento se debe comer el huevo, recordando estas palabras:

“El que está en Cristo es una nueva creación. Pasó lo viejo, he aquí
todas las cosas son hechas nuevas” (2ª. Corintios 5,17).

TZAFUN
H e b r e o s C a t ó l i c o s | 29

Se continúa con el afikomán o la segunda mitad de la matzá del medio que fue partida y
escondida en una bolsa al principio de la ceremonia. Este afikomán es en conmemoración al
sacrificio de Pésaj que se comía al final de la cena, estando ya satisfechos. Se invita a los
niños para que busquen el afikomán, escondido al iniciar el Séder, prometiéndoles algún
premio a que lo encuentre. De esta forma querrán quedarse despiertos hasta el final del
Séder.

Cuando el que preside el Séder recupera el Afikomán, él lo quiebra en pedazos y le da un


trozo pequeño a cada persona sentada alrededor de la mesa.

Hay judíos que no entienden esta tradición, pero las tradiciones no tienen que ser entendidas
necesariamente. Sin embargo, muchos creen que los pedazos de Afikomen traen una vida
buena y larga para aquellos que los comen.

Tal vez la tradición remonta a los tiempos de Yeshúa. Si es así, entonces Lucas 22,19 tiene
un significado mayor:

"y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo `Esto es mi cuerpo, que
por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.´"

Como Jesucristo había tomado el pedazo de Matzá del medio, que representa el sacerdote y
mediador entre Di-s y el pueblo, lo quebró como su cuerpo iba a ser quebrado, envolvió la
mitad en la servilleta de lino como su cuerpo iba a ser envuelto para su sepultura, lo escondió
como si fuera a ser sepultado, lo trajo de nuevo como Él iba a ser resucitado y lo distribuyó a
todos los que estaban sentados a la mesa de la misma manera que Él iba a distribuir Su vida
a todos los que creen. Mientras El lo hizo, era consciente que el pedazo de Matzá en la mitad
representaba su propio cuerpo, sin mancha, dado para la redención de la humanidad. Así
como la Matzá marcada y penetrada, su propio cuerpo iba a ser marcado y penetrado y por
esas heridas fuimos curados (Isaías 53,5).

Algunos rabinos mesiánicos afirman que el Afikomán nos dice que el Señor Jesús está
escondido ahora en los cielos, hasta el día cuando al Padre le plazca revelarlo de nuevo. Este
pan es el pan que nos habla de la Segunda Venida del Mesías, pero también este pan perdido
que es encontrado, nos habla de cada uno de los pertenecientes a las doce tribus de Israel que
han estado perdidos y que han de ser encontrados de nuevo. Representa también a los
gentiles que han de ser hallados y salvados por medio de la sangre de Jesús Cristo. Nos habla
de los B’nei Anusím, que están perdidos en la historia, en el tiempo y el espacio, y que el
Espíritu Santo los está despertando nuevamente para que retornen a su identidad, a su
legado, a su tradición.

Por lo tanto, este Afikomán es un pan de esperanza, de la esperanza de la restauración de


Israel, la esperanza de la salvación de los perdidos y la esperanza de la Segunda Venida del
Mesías en gloria.

BAREJ

Acto seguido recitamos el Bircat haMazón, que es la oración de agradecimiento a Dios


después de la comida. En esta Berajá bendecimos al Eterno que sustenta a todo ser viviente,
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le damos las gracias por la tierra de Israel que nos heredó y le pedimos que apresure el
retorno del Mashiaj.

Birkat HaMazón (Bendición del Alimento)

Barúj Atá Adonai Elhéinu, Mélej HaOlám, hazán et haolám kuló betuvó,
bején, uvejésed uverajamím, Hu notén lejém lejól basár ki leolám jasdó.
Uvetuvó hagadól, tamíd lo jasár lanú veál iejesár lanú mazón leolám vaéd,
baavúr shemó hagadól, ki Hu El zan umefarnés lakól umetív lakól umejím
mazón lejól briotáv ashér bará, ka-amúr: potéaj et iadéja umasbía lejól jai
ratzón. Barúj Atá Adonai, hazán et hakól.

Nodé leja Adonai Elohéinu, al shehinhaléja la’avotéinu éretz hemdá tobá


urjabá b’rit vetorá velejém lesobá. Barúj Atá Adonai al ha’arétz veál
hamazón.

Rahám Adonai Elohéinu, al Israel amejá veál Ierushalaím iréja, veál Tzión
mishkán kevodéja veál malkút beit David meshijéja, vetagdíl meherá kevód
habayít utenajaméinu bejiflaím. Barúj Atá Adonai boné berajamáv
Ierushalayím, Amén.

Barúj Atá Adonai Elohéinu, Mélej HaOlám, haél avínu malkénu haMélej
hatóv beametív lakól. Hu hatív, Hu metív, Hu iyitív lanú.

Ve’ianhilénu iom shekuló Shabat. Vizakénu limót haMashíaj ulhaiéi


haOlám habá.

Avinu Shebashamaím, itkadésh shimjá, tavó maljutjá, yeasé retzonejá


kebaShamaím ken ba’arétz. Et-lejém jukénu ten-lanú haióm, usláj al
jataéinu, kefí shesoljím gam anájnu lajotím lanú. Veál teviénu lidéi nisaión,
ki im jatzéinu min hará. Ki léja haMamlajá, haGuevurá, vehaTiferét leolmé
olamím.

Osé shalom bimromáv † , Hu iaasé shalom alénu veál kol Israel, veimrú
amén.

Bendito seas, Señor Di-s nuestro, Rey del Universo, que alimentas al mundo entero con Tu
bondad, con favor, clemencia y misericordia. Tú provees pan a toda carne porque Tu
clemencia es eterna. Por Tu inmensa bondad nunca nos faltó ni nos faltarpa nuestro alimento
por siempre y para siempre. Por amor a Su Nombre, Él es Di-s que alimenta y sustenta a
todos y es benéfico para todos, proporcionando alimentos a todas Sus creaturas que ha
creado. Bendito seas, Señor, que alimentas a todos.
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Te agradecemos, Señor Di-s nuestro porque nos diste en heredad a nuestros padres una tierra
agradable, buena y extensa. Te agradecemos por el pacto y la Torá, por la vids y el sustento
en plenitud. Bendito seas, Señor, por la tierra y el alimento.

Apiádate, Señor Di-s nuestro, de Israel Tu pueblo, y de Jerusalén Tu ciudad, y de Sión,


santuario de Tu gloria, y del reino de la casa de David Tu ungido. Exalta prontamente la
gloria de Tu Templo y confórtanos doblemente. Bendito seas, Señor, que en Tu clemencia
reconstruyes Jerusalén. Amén.

Bendito seas, Señor Di-s nuestro, Rey del Universo, oh Di-s Padre nuestro, Rey nuestro, Rey
bondadoso y bienhechor para todos. Tú nos has bendecido, nos beneficias y nos beneficiarás.

Permítenos heredar el día que será totalmente un Shabat.

Y haznos dignos de los días del Mesías y de la vida en el mundo por venir.

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea Tu Nombre, venga Tu reino, hágase Tu
voluntad, como en el cielo, así en la tierra. El pan de cada día dánoslo hoy, perdona nuestras
ofensas, como también nosotros personamos a aquellos que nos ofenden, no nos dejes caer en
la tentación y líbranos del mal. Porque Tuyo es el Reino, Tuya la gloria y Tuya la majestad
por los siglos de los siglos.

El que establece la armonía en las alturas † nos conceda paz a todos y a todo Israel, y dígase
Amén.

GUEULÁ

Esta copa se llama "Copa de la Redención". Nuestros Sabios habían enseñado que la
tercera copa representaba la sangre del cordero pascual que se puso en la puerta de la casa de
nuestros padres en Egipto y por cuya marca de sangre fueron preservados de la muerte. Esta
copa era llamada de redención porque recuerda la tercera vez que el Señor se propuso sacar a
nuestro pueblo de Egipto. Él le dijo a Moshé/Moisés:

"Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto y he oído su clamor por causa de
sus exactores; pues he reconocido sus angustias y he descendido para redimirlos de mano
de los egipcios...” (Éxodo 3 ,7-8).
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Cuando Jesús Cristo estaba bebiendo esta cena pascual con sus discípulos y llegó el
momento de explicar el significado de esta tercera copa, dijo: “Esta es la copa del nuevo
pacto en mi sangre”.  Al decir esto, le dio a esta tercera copa una  explicación que antes no se
conocía.

Y con esta copa se sella la Nueva Alianza, y la Eucaristía queda definitivamente


instituida cuando el Mashiaj dice: "cuantas veces hagáis esto, hacedlo en memoria de mí",
que son las palabras que el presbítero repite cada vez que el matzá y el vino son consagrados
y se convierten en el Cuerpo y la Sangre del Mashíaj.

Sin embargo, la redención no es plena cuando salimos de Egipto, sino cuando Egipto sale de
nosotros. Para esto último, el Señor estableció un nuevo pacto según el cual borraría para
siempre nuestros pecados y no se acordaría nunca más de ellos. Para borrar esos pecados
hacía falta un sacrificio perfecto. Ese fue el sacrificio de Jesús y Su sangre derramada nos
limpia de todo pecado.

Por eso, después de haber cenado, tomando esta tercera copa, el Mesías dijo  “Esta es la copa
del nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama”. Así pues, esta tercera copa nos
habla de la redención física y de la redención espiritual. De la redención temporal y de la
redención eterna. De la redención del cuerpo y de la redención del espíritu. La bebemos con
devoción después de la bendición “boré pri hagafén” (pag. 25 columna der).

HALEL

Leemos una serie de Salmos y cánticos de alabanza a Di-s llamados Halel. Halel en hebreo
significa "adoración," y vemos la hermosa oración del Cohén HaGadol (Sumo Sacerdote) en
Iohanan/Juan 17, que Jesús tomó tiempo para adorar y dar gracias al Señor en la culminación
del Séder de Pesaj, su última cena.

El cordero de la Pascua, sin mancha, tenía palabras de adoración en sus labios cuando iba a
morir. Le agradecemos al Eterno por habernos protegido a lo largo de nuestra historia de
todos aquellos tiranos que anhelaron nuestra destrucción. Es importante, como en todas las
plegarias, contar con una traducción para comprender y concentrarnos mejor en lo que
estamos diciendo.

Al final del Halel bebemos la cuarta copa de vino. La llamamos la Copa de Alabanza, y nos
envía un mensaje profético: que nuestra redención todavía no ha sido completada
experimentalmente. Cuando el Mashíaj venga por Segunda Vez, entonces la redención será
experimentada completamente. Ahora gemimos todavía queriendo ser revestidos de aquella
gloria que El nos ha prometido. Y la creación misma gime y está con dolores de parto hasta
ahora, esperando la liberación de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa de los
hijos de Di-s.
 
Y no solo ella, sino que también nosotros mismos que tenemos las primicias del Espíritu,
nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención
de nuestro cuerpo.

Mientras ese momento llega, sigamos fieles al Señor. Mientras ese momento llega, sigamos
adelante. Mientras ese momento llega, echemos mano de la vida eterna. Mientras ese
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momento llega, vivamos bajo la sombra de Sus alas, hagamos el bien, amemos al pobre,
alimentemos al hambriento, visitemos al preso, socorramos al desnudo, protejamos al profeta
y echemos nuestro pan sobre las aguas para que se convierta en semilla que dé fruto para
vida eterna y que sea anotado a nuesra cuenta celestial para el día cuando El venga trayendo
la recompensa de los justos en Su mano.

Tomamos entonces la cuarta copa recitando la Bendición "boré pri hagafén". Esta es una
copa de esperanza.

LA COPA DE ELÍAS
En cada mesa preparada para la Pascua queda un lugar vacío para Elías el profeta, huésped
de honor en cada mesa de la Pascua. La mayoría de nuestros hermanos de raza espera que
Elías venga en Pascua y anuncie la venida del Mesías (Malaquías 4,5). Por eso se prepara un
lugar y se sirve una copa de vino y sus corazones esperan ansiosamente el regreso de Elías
anunciando las buenas nuevas.

De acuerdo con la tradición, el Profeta Elías es el predecesor del Mesías, cuya llegada
simboliza la reunión de los exiliados y el restablecimiento de la soberanía judía sobre Israel;
de esa manera la promesa de retornar a la tierra de los antepasados está asociada con el
Profeta Elías.

Algunos rabinos mesiánicos asocian a Juan el Bautista con la "unción" de Elías, mas no
como Elías mismo; en todo caso esta promesa ya se cumplió con la persona de Iohanan/Juan
el Bautista, que preparó el camino para que el Mesías llegara (Malaquías 5,23-24). La Torá
nos habla en Lucas 1,16; 7,27; Juan 3,21 y Marcos 9,9 de quién es Elías, y sabiendo ya quién
es Elías, nadie puede dudar de que Jesús de Nazareth es el Mashíaj que nuestros padres tanto
esperaron.

Cuando la cena se termina, tradicionalmente se manda un chico a la puerta a abrirla y ver si


esta Elías. Cada año, el chico regresa desanimado y el vino se derrama sin que nadie lo tome
- Israel espera al Mesías sin darse cuenta que el Mesías ya ha venido - Pero para nosotros
que creemos en Cristo Jesús, sabemos que El es de quien hablaron los profetas. El es sin
mancha, el cordero de la Pascua, cuyo cuerpo fue quebrado por nosotros, quien derramó su
sangre, y quien ahora vive para distribuir su vida a todos los que aplican Su sangre a los
dinteles de nuestros corazones y han pasado de la muerte a la vida eterna.

Hay otra justificación para beber esta copa con alegría: el Señor había prometido "y os
introduciré (heveiti) en la tierra que juré dar a Abraham, a Isaac y a Jacob". Esta quinta
expresión está simbolizada por la Quinta Copa que no se bebe en casi todas las comunidades
judías, porque durante los largos siglos del exilio de Israel, el pueblo la consideró como una
promesa que todavía espera su cumplimiento. Sin embargo, es colocada sobre la mesa y es
llamada la Copa de Elías.
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Los católicos de tradición hebrea la bebemos, proclamando que esta promesa ya se ha


cumplido con es establecimiento del Estado de Israel, en agradecimiento por nuestros
hermanos judíos que en estas décadas han retornado a Eretz Israel, y nos unimos a su
regocijo bebiendo con alegría y regocijo la Copa de Elías.

NIRTZA

Bashaná Habaá, bezraj HaShem, Birushalayím!! 

El próximo año, si Di-s quiere, en Jerusalem", decimos todos para concluir la


cena y dirigirnos con nuestros cirios de Pésaj a la parroquia, para celebrar junto con los
demás hermanos creyentes la Resurrección del Mashiaj, la primicia de la Restauración total
y plena del Pueblo de Israel, y la redención de toda la Humanidad.

[Link]

JEFATURA MARACAY – VENEZUELA

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