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Era Paleozoica: Geología y Vida

La Era Paleozoica comenzó hace 540 millones de años y finalizó hace 248 millones de años. Comprende seis periodos: Cámbrico, Ordovícico, Silúrico, Devónico, Carbonífero y Pérmico. Durante este tiempo se formaron grandes continentes como Gondwana y Laurentia, y ocurrieron dos ciclos orogénicos importantes. La vida en los mares paleozoicos estuvo dominada por invertebrados con conchas como trilobites, braquiópodos y moluscos.
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Era Paleozoica: Geología y Vida

La Era Paleozoica comenzó hace 540 millones de años y finalizó hace 248 millones de años. Comprende seis periodos: Cámbrico, Ordovícico, Silúrico, Devónico, Carbonífero y Pérmico. Durante este tiempo se formaron grandes continentes como Gondwana y Laurentia, y ocurrieron dos ciclos orogénicos importantes. La vida en los mares paleozoicos estuvo dominada por invertebrados con conchas como trilobites, braquiópodos y moluscos.
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PALEOZOICO

La Era Primaria o Paleozoica comienza hace unos 540 millones de años y dura hasta casi los 248
millones, comprendiendo seis periodos, que de mayor a menor antigüedad serían:

• CÁMBRICO
• ORDOVÍCICO
• SILÚRICO
• DEVÓNICO
• CARBONÍFERO
• PÉRMICO

A lo largo de todo este tiempo, los materiales de esta Era fueron afectados por dos ciclos orogénicos
denominados orogenia Caledónica (con distintas fases tectónicas previas al Devónico) y orogenia
Hercínica (con las fases tectónicas más abundantes localizadas en el Carbonífero).

Durante este periodo de tiempo se acumularon grandes espesores de sedimentos de miles de metros
originando rocas sedimentarias detríticas en el Paleozoico inferior y predominando las calizas en el
superior, que en ocasiones conservan restos de fósiles muy abundantes de la fauna y flora que se
desarrollaron en los sucesivos periodos de tiempo de esta Era. Relacionados con los ciclos orogénicos
se dio una importante actividad eruptiva, dando origen a granitos, sienitas, andesitas y diabasas.

Geológicamente, el hecho más relevante es la apertura del primer supercontinente conocido, Rodinia,
que agrupaba la mayoría de las tierras al final del neoproterozoico. Para algunos autores Rodinia sería
un supercontinente aún más antiguo (800 Ma) y el supercontinente que comienza a fragmentarse sería
el segundo de la historia terrestre (Pannotia). En cualquier caso, la mayoría de las tierras emergidas se
encontraban en el hemisferio austral. La mayor masa de tierra sería el continente de Gondwana, y
habría otros más pequeños como Laurentia y Báltica. La disposición aproximada (y la
correspondencia aproximada con los continentes actuales) son las de la siguiente imagen.

Durante el Ordovício continúa la deriva de los continentes existentes en el Cámbrico, que comienzan
a aproximarse de nuevo. El océano Pantalasa, el mayor que ha conocido la Tierra, cubría casi todo el
hemisferio Norte.

El gran continente de Gondwana en el hemisferio Sur incluye África, Sudamérica, Antártida,


Australia, India y el Sur de Europa. Otros continentes menores son Laurentia (Escudo canadiense),
Báltica (Escudos Bálticos y de las Hébridas) y Siberia (Escudo siberiano). La colisión de Laurentia y
Báltica comenzará la orogenia Caledoniana (que durará hasta el inicio del devónico), de la que
tenemos restos en Escocia, las montañas escandinavas, las Ardenas, Renania, Siberia, Bohemia o
Groenlandia.

Durante el Silúrico, Gondwana continuó su deriva hacia el Sur, mientras que Laurentia y Báltica
(Norteamérica y Europa) seguían colisionando, cerraban definitivamente el Océano Iapetus y
continuaban provocando el plegamiento caledoniano (que se prolongará hasta los inicios del
Devónico). El nivel marino era muy elevado, con amplios sectores costeros sumergidos en aguas poco
profundas.

En el hemisferio Sur Gondwana comienza a desplazarse hacia el Norte, efectuando un giro en el


sentido de las agujas del reloj sobre el eje australiano. Al Norte se mantiene el continente siberiano.
En el ecuador, La unión definitiva de las antiguas Laurentia y Báltica culmina la orogenia caledoniana
formando el continente de Laurussia (o Euroamérica), a veces llamado de las Viejas Areniscas Rojas
por los característicos depósitos sedimentarios de este color. Euroamérica está separado de Gondwana
por el proto-Tetis, pero ya a finales del Devónico todos los continentes están en un "rumbo de
colisión" que acabará, millones de años después, por formar Pangea.

El Carbonífero está marcado por el avance hacia la formación del supercontinente Pangea. Las masas
de tierra actualmente en el hemisferio Norte se movieron hacia el Ecuador para formar Laurasia y
unirse con el supercontinente del Sur, Gondwana. La colisión entre Siberia y El Este de la placa
europea (la antigua Báltica) formó los Urales, mientras que China se formó por la fusión de varios
microcontinentes y Siberia. La colisión entre Gondwana y Laurasia llevará al plegamiento herciniano,
mucho más importante que el caledoniano y que formará, entre otros, los Apalaches.

Durante el Pérmico, todas las masas de tierra se unieron en un único supercontinente Pangea, que
quedará configurado al final del Pérmico con el choque definitivo de Laurasia/Siberia-Kazakhstania y
China. desde Rodinia no se había formado tal masa única de tierra. En correspndencia, hay un gran
océano, Panthalassa una de cuyas divisiones (el brazo sin cerrar aún entre Laurasia y Gondwana es el
Mar de Tetis.

Europa estaba cubierta por un mar interior muy salino que avanzó y retrocedió al menos dos veces y
que constituyó el refugio de ciertos braquiópodos y bivalvos capaces de aguantar unas condiciones de
salinidad extrema.

LA VIDA EN EL PALEOZOICO

La historia de la vida tiene un punto de inflexión irreversible que todos los especialistas coinciden en
situar en la base del Cámbrico. Al comienzo de este periodo se produce la radiación de animales
eucelomados, el cual cambió para siempre la naturaleza de los sistemas ecológicos y sedimentarios
del planeta, y que llevó consigo la aparición de la mayoría de los filos biológicos que existen hoy
dentro de los organismos pluricelulares. Todo esto se debe a que en el Cámbrico comienza la deriva
continental, dándose un proceso generalizado de rifting o fracturación de Gondwana, dando lugar a las
placas tectónicas. Esto produjo, junto a un incremento de la actividad volcánica, la inundación por el
mar de extensas áreas con la consecuente formación de nuevos nichos ecológicos marinos
susceptibles de ser colonizados. Si a esto le sumamos que el genoma de los animales pluricelulares era
entonces menos complejo, dándose un alto orden de remodelación genética con pocas mutaciones que
resultasen fatales, obtendremos una súbita diversificación.

En los mares paleozoicos existían muchos tipos de invertebrados marinos, dominando los que poseían
conchas. En los mares cámbricos el 60% de los fósiles son Trilobites (Artrópodos), el 30 %
Braquiópodos, y el 10% restante Arqueociátidos, Moluscos y Equinodermos.
A partir del Ordovícico se diversifican los invertebrados, desarrollándose los Protozoos, Briozoos,
Cnidarios, Graptolites y Merostomados.

A partir del Silúrico, los primeros invertebrados conquistan la tierra firme en lagos y ríos
(Gasterópodos, Bivalvos, Crustáceos, Anélidos) y en el medio continental subaéreo (Insectos,
Arácnidos, Miriápodos y Escorpiones).

Trilobites

Dalmanites myops (Silúrico) Paradoxides brachirachia (Cámbrico medio)

Phacops latifrons (Devónico Medio) Aulacopleura sp. (Silúrico medio)

Pertenecen al Filo de los Artrópodos que tenían su cuerpo dividido en tres lóbulos (de ahí su nombre)
y son exclusivamente Paleozoico, teniendo gran desarrollo en el Cámbrico y extinguiéndose en el
Pérmico. Es difícil encontrar ejemplares “completos”, normalmente se encuentran restos incompletos
que suelen corresponder a mudas.

Se podrán observar ejemplares típicos del Cámbrico inferior: Straenueva; Cámbrico medio:
Paradoxides y Conocoryphe; del Ordovícico: Dalmanites, Trinucleus; Del Silúrico: Aulacopleura; y
del Devónico: Phacops (enrollados en forma de bola).

Graptrolitos
Pertenecen al filo de los Hemicordados y son exclusivos del Paleozoico. Eran organismos marinos
que formaban colonias ramosas sencillas o complejas, compuestas por individuos que vivían en
pequeñas cápsulas o tecas, de tamaño normalmente milimétrico.

Tienen gran importancia al ser buenos indicadores Bioestratigráficos o “Fósiles de Zona” Ordovícico-
Silúrico. Se pueden observar ejemplares típicos de Andalucía Occidental: Monograptus y
Diplograptus.

Braquiópodos

Mucrospirifer rousseaui (Devónico Medio)

Son organismos marinos sésiles (la mayoría fijos o cementados al fondo o apoyados en él) que
aparecieron en el Paleozoico y han llegado hasta la actualidad, aunque su máximo apogeo se produjo
en el Paleozoico (Ordovícico y Devónico) y en el Mesozoico (Jurásico y Cretácico). Se utilizan como
indicadores de plataformas marinas poco profundas.

Presentan una concha formada por dos valvas distintas y equiláteras. Los ejemplares más antiguos son
los Inarticulados. Los Articulados están más evolucionados, de los cuales se destacarán los
Spiriféridos con sus formas “aladas”.

Moluscos

Posidonomya cortazari (Carbonífero) Orthoceras Truncatum (Silúrico inferior)


Aunque predominan diversas clases, Bivalvos, Gasterópodos, los que adquieren más importancia son
los Cefalópodos.

Bivalvos. Aparecieron en el Paleozoico (Cámbrico inferior) y perduran en la actualidad. Se


caracterizan por presentar una concha formada por dos valvas generalmente simétricas y por vivir en
aguas relativamente agitadas poco profundas de plataforma. No fueron muy abundantes en le
Paleozoico sobre todo en Andalucía Occidental por lo que destacaremos Pteriodeos típicos de la
provincia de Huelva: Posidonomya.

Gasterópodos. Aparecieron en el Cámbrico y perduran en la actualidad. Se caracterizan por presentar


sus vísceras u órganos internos torsionados. En la mayoría de los casos se encuentran protegidos por
una concha única (univalvos).

Cefalópodos. Aparecieron en el Paleozoico y perduran en la actualidad. Se caracterizan por poseer


ocho, diez o más apéndices prensiles o tentáculos, que rodean su cabeza. La mayoría poseen concha
externa, univalva, que puede se curva, recta (Ortocerátidos) o enrollada en espiral plana (Goniatites).
Son utilizados como “Fósiles Guía” e incluso como “Fósiles de Zona”. Del Paleozoico hay una
representación de Nautiloideos y Ammonoideos, estos últimos extinguidos al final del Mesozoico.

Hyolites

Son exclusivamente paleozoicos y aunque se suelen incluir dentro del filo de los moluscos, tienen
afinidades sistemáticas inciertas.

Su concha es cónica, aplanada por un lado, de sección subtriangular o elíptica, que se completa con un
opérculo y con un par de apéndices arqueados.

Se pueden ver Hyolites procedentes del Cámbrico inferior de Guadalcanal (Sevilla).

Tentaculites

Tentaculites sp. (Devónico, Siegenense)

Exclusivos del Paleozoico. Se colocan dentro del filo de los Moluscos con dudas, atribuyéndose a la
Clase Tentaculita. Su concha es cónica, alargada y con anillos.

Característicos son unos Tentaculites procedente del Devónico de la Cordillera Ibérica.


Equinodermos

Cupressocrinites crassus (Devónico) Scyphocrinites elegans (Silúrico inferior-


Devónnico inferior)

Aparecen en el Cámbrico, diversificándose extensamente en el Devónico-Carbonífero. Experimentan


una segunda auge en el Mesozoico, llegando hasta la actualidad.

Poseen un esqueleto en forma de corazón o de cáliz, constituida por placas de carbonato cálcico.

Se pueden observar crinoideos del género: Cupressocrinus (Devónico).

Arqueociatos

Son exclusivos del Cámbrico inferior y medio. Tienen la organización general de las esponjas, pero
con un esqueleto formado por láminas perforadas. Su forma externa es cónica o cilíndrica.

Son importantes desde el punto de vista bioestratigráfico por ser representativos de un tiempo
concreto y tener una distribución geográfica muy amplia en todo el mundo.

Corales

Triplasma sp. (Devónico Inferior)


Abarcan desde el Paleozoico hasta nuestros días. Son organismos pluricelulares que segregan un
esqueleto calcáreo, que pueden presentarse en solitario o unidos a otros individuos.

Merece destacar la presencia de corales solitarios.

Espongiarios

Aparecen en el Paleozoico inferior y llegan hasta la actualidad. Son organismos pertenecientes al filo
de los Poríferos, estructuralmente sencillos.

Algunos de los restos más frecuentes en el Paleozoico son las espículas que componen su esqueleto,
normalmente de composición silícea.

Briozoos

Tuvieron dos grandes radiaciones, una durante el Paleozoico (Ordovícico-Pérmico) y otra durante el
Mesozoico (Jurásico) hasta la actualidad.

Son organismos coloniales constituidos por individuos que se alojan en unas cavidades ovaladas de
tamaño reducido (zooides) y se disponen de forma libre o cementados a un sustrato duro.

Son muy útiles desde el punto de vista paleoecológico al dar información precisa sobre profundidad,
energía y oxigenación del medio en el que se encuentran.

Vertebrados

Durante el Paleozoico medio y superior se produjo la aparición y diversificación de un numeroso


grupo de peces. Los peces más primitivos conocidos son los Agnatos, peces sin mandíbula que tenían
el cuerpo cubierto de placas óseas (Ordovícico-Silúrico). A partir del Silúrico superior van siendo
sustituidos por peces que tenían el cuerpo cubierto de escamas óseas, con mandíbulas y vértebras
parcialmente calcificadas: los Placodermos. A partir del Devónico fueron sustituidos por los
Condrictios (con esqueleto cartilaginoso) y los Osteictios (peces óseos).

Flora

Pecopteris gruneri (Carbonífero) Walchia schlotheimii (Carbonífero)

A principios del Paleozoico abundaban en los mares las algas verdes pero es a partir del Silúrico
cuando empieza la colonización de los continentes por plantas vasculares sin semillas. A partir del
Carbonífero se produjeron una serie de acontecimientos climáticos que beneficiaron el desarrollo de
las Pteridofitas (Helechos, Licopodios y Equisetos) que formaron grandes bosques. Además
aparecerán plantas con simillas, Pteridospermas y Espermafitas, y a finales del Carbonífero-Pérmico,
las primeras Gimnospermas: las Coníferas. Ya a finales del Paleozoico se produce una crisis biológica
con la consecuente extinción de flora y fauna.

En la exposición se pueden observar restos procedentes de Andalucía, en especial de las provincias de


Sevilla, Córdoba y Huelva, donde el sistema Carbonífero es una de los mejor representados de la
Península Ibérica. Destacar varios grupos de plantas: las Pteridofitas (Pecopteris), Licofitas
(Lepidodendron y Sigillaria), las Gimnospermas (Walchia) y las Esfenófitas (Calamites y Annularia).

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