Lo increíble de la ciencia
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Universo es todo lo que podemos
tocar, sentir, percibir, medir o
detectar. Abarca los cosas vivas, los
planetas, las estrellas, las galaxias,
las nubes de polvo, la luz e incluso el
tiempo.
EL UNIVERSO
¿Qué objetos encontramos en el Universo?
Johan Eduardo Valencia Carrillo
INDICE
El Universo………………................. 2
¿Qué objetos encontramos en el Universo?…. 3
El tamaño del Universo………………………….. 5
El origen del Universo……………………………. 6
El sistema solar……………………… 7
El sol nuestra estrella………………………….. 9
Los planetas solares……………………………. 10
Movimiento de los planetas…………………...... 10
Características de los planetas………………… 11
El origen del sistema solar………………………. 15
Fuentes………………………………………………….. 16
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El Universo
Desde lo más pequeño a lo más grande, el Universo es todo lo que
existe Desde el mundo invisible de las partículas que constituyen
nuestros cuerpos hasta las grandes galaxias formadas por millones y
millones de estrellas. Todo lo que es, lo que ha sido y lo que será. Eso
es el Universo.
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¿Qué objetos encontramos en el del Universo?
Los planetas
Son cuerpos redondos de un tamaño muy pequeño comparado con el de las estrellas. Orbitan
alrededor de una o más estrellas formando sistemas planetarios. No emiten luz.
Las estrellas
Las estrellas son enormes esferas de plasma que emiten luz propia. La energía que emiten
se genera en una serie de procesos de fusión nuclear, que genera enormes cantidades de luz
y calor.
En función de su temperatura, las estrellas tienen diferentes colores. Así, podemos ver
estrellas más blanco-azuladas y otras más rojizas. Aunque, en definitiva, los procesos
de evolución estelar hacen que todas ellas vayan cambiando de color, brillo y tamaño según
pasa el tiempo.
Cada una de ellas que vemos en el cielo brilla con mayor o menor intensidad en función de su
distancia y sus características físicas. Por tanto, cuando vemos estrellas más brillantes que
otras en el cielo no tiene porqué significar que sean más grandes o más luminosas, sino que
puede que simplemente estén más cerca.
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Las nebulosas
Son grandes nubes formadas principalmente de gas y polvo. El gas que las forma es
fundamentalmente hidrógeno y helio, pero no por ello las nebulosas son siempre iguales. Así
pues, existen nebulosas de tipos muy diferentes, tanto por sus características como por su
origen. En este sentido encontramos nebulosas con orígenes totalmente opuestos. Por
ejemplo, existen nebulosas de las que nacen las estrellas y nebulosas que se forman cuando
muere una estrella.
Las galaxias
Son grandes estructuras del Universo donde se agrupan estrellas, nebulosas, planetas, nubes
de gas, polvo cósmico y otros materiales que se mantienen juntos por la atracción gravitatoria.
Durante la mayor parte de nuestra historia, los seres humanos sólo pudimos ver las galaxias
como manchas difusas en el cielo nocturno. Las galaxias se clasifican según su tamaño y su
forma
.
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El tamaño del Universo
¿Sabías que si todo el Universo observable fuera igual de grande que una
partícula subatómica, el universo real, probablemente, sería mucho más
grande que el que vemos a nuestro alrededor?
Como hemos visto, el Universo es un lugar enorme. Tan grande que es imposible hacerse
una idea. Pero, ¿tiene límites?
Algunos científicos creen que el Universo es infinito. Otros defienden que es finito. Todavía no
existen suficientes pruebas para decantarse a favor de una u otra opción. Pero... si es finito,
¿qué hay “más allá”?
Evidentemente, no lo podemos saber; pero por definición sólo podemos decir que no hay
nada. Únicamente dentro del Universo existen el tiempo y el espacio. Sólo se existe dentro del
Universo. “Más allá” del Universo no hay más allá, no se puede ir allí porque tal lugar no
existe. No hay nada en absoluto.
En cualquier caso, el Universo es tan grande que las típicas unidades de medida que
utilizamos en la Tierra para calcular distancias (quilómetros, millas...) se nos quedan
demasiado pequeñas. Por este motivo utilizamos otras más adecuadas:
Unidad Astronómica (UA): equivale a la distancia media entre la Tierra y el Sol, unos
150.000.000.000 km. Es adecuada para medir distancias dentro del Sistema Solar.
Año luz: es la distancia que recorre la luz en un año. Resulta útil para calcular distancias
entre estrellas. Por ejemplo, la segunda estrella más cercana a la Tierra (la primera es el Sol),
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llamada Alpha Centauri, se encuentra a 4 años luz. El Sol está a una unidad astronómica de la
Tierra. Dicho de otra manera, a unos ocho minutos luz.
Esto quiere decir que la luz del Sol tarda 8 minutos en llegar a la Tierra. Por tanto, si un día el
Sol cambiara de golpe de color, lo descubriríamos 8 minutos después.
Alpha Centauri es una estrella que se encuentra, como hemos dicho, a 4 años luz. Si
explotara, lo sabríamos al cabo de cuatro años. Por lo tanto, cuando miramos hacia las
profundidades del Universo, estamos observando el pasado. Si alguien tuviera un telescopio
extremadamente potente y observara la Tierra a una distancia de 67 millones de años luz,
¡podría ver a los dinosaurios!
El origen del universo
La teoría más conocida sobre el origen del universo se centra en un cataclismo cósmico sin
igual en la historia: el big bang. Esta teoría surgió de la observación del alejamiento a gran
velocidad de otras galaxias respecto a la nuestra en todas direcciones, como si hubieran sido
repelidas por una antigua fuerza explosiva.
Antes del big bang, según los científicos, la inmensidad del universo observable, incluida toda
su materia y radiación, estaba comprimida en una masa densa y caliente a tan solo unos
pocos milímetros de distancia. Este estado casi incomprensible se especula que existió tan
sólo una fracción del primer segundo de tiempo.
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Los defensores del big bang sugieren que hace unos 10.000 o 20.000 millones de años, una
onda expansiva masiva permitió que toda la energía y materia conocidas del universo (incluso
el espacio y el tiempo) surgieran a partir de algún tipo de energía desconocido.
La teoría mantiene que, en un instante (una trillonésima parte de un segundo) tras el big bang,
el universo se expandió con una velocidad incomprensible desde su origen del tamaño de un
guijarro a un alcance astronómico. La expansión aparentemente ha continuado, pero mucho
más despacio, durante los siguientes miles de millones de años.
Los científicos no pueden saber con exactitud el modo en que el universo evolucionó tras el
big bang. Muchos creen que, a medida que transcurría el tiempo y la materia se enfriaba,
comenzaron a formarse tipos de átomos más diversos, y que estos finalmente se
condensaron en las estrellas y galaxias de nuestro universo presente.
El Sistema Solar
Algunas estrellas tienen planetas orbitando a su alrededor. A eso se le denomina sistema
planetario. El Sistema Solar es nuestro sistema planetario, constituido por una estrella que
hemos bautizado con el nombre de “Sol” y ocho planetas que giran alrededor describiendo
órbitas ligeramente elípticas. Colocados como si fuéramos a hacer una foto de familia, y
ordenados según su distancia respecto al sol, los planetas del Sistema Solar son:
Satélites
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Alrededor de los planetas también pueden girar otros cuerpos más pequeños que
denominamos satélites. La Tierra tiene un satélite al que llamamos Luna. Marte tiene dos
satélites (Fobos y Deimos). Y Júpiter... ¡tiene hasta 64 satélites!
Planetas enanos
Existen otros cuerpos rocosos que también describen órbitas alrededor del Sol. El más
famoso, por el hecho de que antes se le consideraba un planeta más (aunque es más
pequeño que nuestra luna), es Plutón, situado a las afueras del Sistema Solar. Desde agosto
de 2006, Plutón pasó a ser considerado un planeta enano, junto con Ceres y Eris (estos dos
eran considerados antes asteroides).
Asteroides y meteoritos
Los asteroides son también cuerpos rocosos que vagan por el espacio. Son demasiado
pequeños como para tener la forma esférica característica de los planetas, debida a la propia
gravedad: los mayores miden unos 900 km de diámetro y los de menor tamaño apenas
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alcanzan la medida de una piedra (estos últimos reciben el nombre de meteoroides). Entre
Marte y Júpiter existe un cinturón lleno de asteroides que orbitan alrededor del Sol. La
imponente fuerza gravitatoria de Júpiter no permitió que estos fragmentos de roca se
aglomerasen para formar otro planeta. 4 Mercurio Venus Tierra Marte Júpiter Saturno Urano
Neptuno núcleo zona de convección superficie
Muchos asteroides (sobre todo los pequeños, los meteroides) se escapan del cinturón orbital y
se dirigen directamente hacia los planetas. Seguro que has visto alguno entrando en la Tierra:
cuando se adentran en la atmósfera a gran velocidad, la fricción con el aire provoca que se
aplasten y entren en ignición, dejando un rastro brillante y efímero en el cielo nocturno: son las
estrellas fugaces. Normalmente, la fricción con la atmósfera hace que se desintegren
completamente antes de llegar al suelo, pero si una parte consigue llegar, entonces este
fragmento rocoso recibe el nombre de meteorito.
El Sol, nuestra estrella
El Sol constituye el 99,8% de la masa total del Sistema Solar. A su lado, los planetas son
minúsculos. Si miráis el dibujo de la derecha podréis observar las diferencias de tamaño entre
el Sol y los planetas a escala.
El diámetro del Sol es de 1,4 millones de quilómetros 110 veces el de la Tierra. ¡Sería posible
meter 1,3 millones de Tierras en el espacio que ocupa el Sol!
Aproximadamente el 75% del Sol es hidrógeno, que constituye el combustible de las
reacciones nucleares de fusión que hacen que brille e irradie calor. Estas reacciones
nucleares de fusión hacen que el hidrógeno se convierta en helio, que es el segundo
componente más importante del Sol. También encontramos carbono y hierro en pequeñas
cantidades.
¿Qué pasará cuando al Sol se le acabe el hidrógeno? El Sol, como todas las demás estrellas,
sigue un ciclo vital que depende de su tamaño. Se calcula que el Sol agotará su hidrógeno en
unos 4.500 millones de años y entonces se inflará y se tragará a Mercurio, Venus y la Tierra.
Se habrá convertido en una gigante roja.
En el Sol encontramos tres partes bien diferenciadas:
• El núcleo:
allí se producen las reacciones termonucleares de fusión del hidrógeno para formar helio. La
temperatura es de unos 15 millones de grados.
• La zona de convección:
allí se producen corrientes circulares de materia que sube y baja.
• La atmósfera solar o superficie:
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formada por tres capas, la fotosfera, la cromosfera y la corona. Aquí la temperatura llega a los
6.000 ºC.
En la superficie solar podemos observar diversos fenómenos.
Manchas solares
Son zonas algo menos calientes que el resto de la superficie (se encuentran a unos 2.000 ºC).
Algunas son mucho más grandes que la Tierra. Aparecen de forma periódica y se van
desplazando.
Protuberancias
A menudo se producen erupciones inmensas que lanzan rayos de materia incandescente
hacia el cielo, la cual vuelve a caer, formando un arco. Son tan grandes que la Tierra, a su
lado (mirad el dibujo en el que la hemos puesto a escala) parece ridícula.
Los planetas solares
Los 8 planetas del Sistema Solar suelen clasificarse en dos grupos bien diferenciados,
separados por el cinturón de asteroides.
Planetas interiores, rocosos, menores o terrestres
Se caracterizan por ser los más cercanos al Sol, por ser relativamente pequeños, por estar
formados de materiales sólidos y densos (metales y rocas) y por presentar atmósferas
delgadas (excepto Mercurio, que no tiene). Son Mercurio, Venus, la Tierra y Marte.
Planetas exteriores, gaseosos, mayores o jovianos
Se encuentran más allá del cinturón de asteroides. Son planetas de grandes dimensiones, y
baja densidad, formados por gases y elementos ligeros, y que presentan amplias atmósferas
muy opacas. Son Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
Movimientos de los planetas
Todos los planetas del Sistema Solar realizan dos tipos de movimiento al mismo tiempo:
Rotación
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Giran sobre sí mismos como una peonza. Algunos lo hacen más rápido que otros y todos lo
hacen en la misma dirección, ¡excepto Venus! Una vuelta completa corresponde a un día.
Mientras en la Tierra el día dura 24h, en Júpiter sólo dura ¡10 horas! ¡Y en Venus 5.832 horas
(243 días terrestres)!
Translación
Se desplazan dibujando órbitas ligeramente elípticas alrededor del Sol. Cuando la Tierra da
una vuelta completa al Sol decimos que ha pasado un año. Por supuesto, los otros planetas
tardan más o menos en completar una vuelta, según si están más o menos alejados del Sol,
respectivamente. Mientras que Mercurio tarda 88 días, ¡Neptuno tarda 164 años!
Características de los planetas solares
Mercurio
Mercurio es el planeta más pequeño del Sistema Solar, aproximadamente del tamaño de
nuestra Luna. Es también el más cercano al Sol. Su nombre, propio de un metal pesado,
resulta muy adecuado ya que es el planeta más rico en metales del Sistema Solar. Mercurio
no tiene ningún satélite y tampoco tiene atmósfera. Como su masa es muy reducida, su
gravedad no es suficientemente fuerte como para retener las partículas de gas. Al encontrarse
tan cerca del Sol y no tener atmósfera, las temperaturas entre la noche y le día oscilan de
manera vertiginosa: de día puede alcanzar los 430 ºC, y de noche congelarse hasta los -170
ºC.
Venus
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Venus tiene casi el mismo tamaño que la Tierra y es el planeta que tenemos más cerca. No
obstante, es un lugar muy diferente y muy poco acogedor.
Su atmósfera es tan espesa y pesada que en la superficie del planeta la presión se equipara a
la que encontramos a 1.000 metros bajo el agua en la Tierra. Está formada fundamentalmente
por dióxido de carbono, gas que acumula el calor de las radiaciones solares y las que
provienen del interior del planeta, provocando así un efecto invernadero de grandes
proporciones. A causa de esto, la temperatura en la superficie de Venus alcanza ¡los 480 ºC!
Por si esto fuera poco, la superficie de Venus está repleta de enormes volcanes activos de los
cuales surgen anchos ríos de lava de quilómetros de longitud.
Tierra
Situada a 150 millones de quilómetros del Sol, la Tierra es el único planeta del Sistema Solar
que contiene vida (que se sepa, de momento
La característica más importante: la presencia de agua líquida. Esto sólo ha sido posible
gracias al hecho de que la situación del planeta (ni demasiado cerca ni demasiado lejos del
Sol) y la presencia de una atmósfera con gases invernadero le han permitido adquirir una
temperatura “ideal”.
Otra característica importante de la Tierra es la presencia de un satélite de grandes
dimensiones: la Luna. ¡Probablemente su presencia fue fundamental para la aparición de la
vida!
Marte
Marte es un planeta 10 veces más pequeño que la Tierra. No obstante, es el planeta que más
se parece al nuestro.
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Se sabe que en el pasado contenía agua líquida, porque se han observado formas que
parecen cursos de lo que pudieron ser enormes ríos. Actualmente, la temperatura es
demasiado baja y sólo encontramos agua congelada en los casquillos polares. Muchos
astrónomos piensan que también debe haber grandes cantidades de hielo en el subsuelo.
Quizá en el pasado, cuando el agua líquida era abundante, aparecieron algunas formas de
vida primitivas (bacterias).
La superficie de Marte es roja porque es rica en hierro oxidado.
Júpiter
Júpiter es el más grande de los planetas del Sistema Solar con diferencia. Su volumen es tal
que en su interior cabrían más de 1.000 planetas como la Tierra. Es tan masivo (318 veces la
masa de la Tierra) que ni sumando las masas de todos los planetas de nuestro sistema se
llega a igualarlo.
Se trata de una gigantesca esfera de gas compuesta básicamente por hidrógeno y helio.
También presenta otros componentes, como metano o amoniaco, que le confieren las
tonalidades marronáceas y beiges características de su superficie.
Júpiter tiene más de sesenta lunas orbitando a su alrededor. ¡Es como un Sistema Solar en
miniatura! Las más grandes, descubiertas por Galileo Galilei, son Europa, Ganímedes, Io y
Calisto.
Saturno
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La característica que todos conocen de Saturno es el sistema de anillos que giran a su
alrededor. A primera vista, parece que haya siete anillos separados por zonas vacías. Pero las
naves Voyager, que sobrevolaron Saturno entre 1980 y 1981, revelaron que en realidad están
formados por centenares de anillitos más pequeños, y que las zonas aparentemente vacías
contienen anillos de materiales menos densos.
Hoy sabemos que todos los planetas jovianos tienen anillos, pero ninguno de ellos tan
majestuosos ni tan fáciles de observar como los de Saturno.
Urano
Descubierto en 1781, este planeta gigante está formado esencialmente por hidrógeno y
metano. Su característica más peculiar es el hecho de que está inclinado sobre su trayectoria,
es decir, que rueda como una bola en el plano de su órbita, mientras que el resto de planetas
giran más bien como peonzas, con el eje de rotación más o menos perpendicular a la órbita.
Esto hace que los polos de Urano estén encarados al Sol durante 42 años seguidos cada uno,
la mitad del tiempo que tarda en completar una vuelta alrededor del Sol.
Neptuno
De manera informal se dice que Neptuno es el planeta gemelo de Urano, ya que los dos
tienen unas dimensiones, una masa y una composición prácticamente idénticas.
Aunque fue descubierto en 1846, tuvimos que esperar a 1989 -año en que llegó la nave
Voyager 2- para poder conocerlo mejor y descubrir que está rodeado por un sistema de seis
anillos y ocho satélites. El satélite más grande, Tritón, gira en sentido retrógrado, es decir, al
revés que la mayoría de los grandes satélites del Sistema Solar.
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El atractivo color azul de Neptuno se debe a una atmósfera muy rica en metano. Su superficie
presenta manchas oscuras y blancas, que corresponden a grandes ciclones, tan grandes
como Eurasia.
El origen del Sistema Solar
Como en el caso de cualquier otra estrella, el Sol nació en el seno de una nebulosa: nube de
gas y de polvo dispersa por el espacio.
Por lo visto, una estrella gigante cercana explotó y volcó buena parte de su contenido en
aquella nebulosa, la cual se enriqueció de esta forma con elementos pesados, como el
carbono y el hierro. Esto y la onda de choque de la explosión contribuyeron al hecho de que la
nube empezara a contraerse hasta colapsarse bajo su propio peso.
Al contraerse, la nube empezó a girar sobre sí misma y adoptó la forma de un inmenso disco.
La mayor parte de la materia (el 99%) se concentró en el medio, donde un potente Sol
incipiente empezó a crecer y a calentarse.
El resto de polvo y de gases siguieron girando alrededor del nuevo Sol; los elementos más
pesados se situaron cerca del Sol, y los elementos más ligeros en la zona más periférica.
Poco a poco, las partículas empezaron a unirse por efecto de la gravedad, formando bloques
cada vez más grandes. Y cuanto más grandes eran, más material atraían. Pronto adquirieron
la medida de pequeños planetas que eran bombardeados por miles de proyectiles que se
integraban en su masa.
Así continuaron creciendo y calentándose hasta adquirir las dimensiones actuales.
Finalmente, se formaron cuatro planetas rocosos y pequeños cerca del Sol (compuestos por
los elementos pesados) y cuatro planetas gigantes y gaseosos (formados por elementos
ligeros) en la periferia.
Entre Marte y Júpiter, los fragmentos rocosos pequeños no consiguieron aglomerarse debido
a la imponente fuerza gravitatoria de Júpiter.
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El resto de material que no sirvió ni para fabricar el Sol ni para formar los planetas fue
expulsado bien lejos
Fuentes
http://www.educa.jcyl.es/educacyl/cm/gallery/recursos_digitaltext/dt/g1/g11/pdf/g11_res_e.pdf
https://www.nationalgeographic.es/espacio/el-origen-del-universo
https://astroaficion.com/2018/01/21/tamano-del-universo/
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