“Año del Fortalecimiento de la Soberanía Nacional”
INTEGRANTES:
• Becerra Gonzales, Gabriela
• Fernandez Texsi, Pedro
• Limaymanta Carhuallanqui, Steven
• Ocampo Mori, Haidy
• Vera Orihuela, Cristhian
CARRERA: DISEÑO GRÁFICO
CURSO: TÉCNICAS DE LA COMUNICACIÓN
DOCENTE: MELGAREJO PRINCIPE, Nery
NRC: 14058
2022
Comunicación asertiva
En un colegio, la maestra Sara, del 5to grado de secundaria, había dejado una
serie de ejercicios de matemática a sus alumnos la semana pasada. Llegada la
fecha, la maestra empieza a pasar por los asientos para recoger los cuadernos
de sus estudiantes.
Profesora: Pedro, ¿dónde está tu cuaderno con los ejercicios?
Pedro: No se lo voy a entregar.
Profesora: ¿Podrías explicarme el motivo? ¿Sucedió algo por lo cual no hayas
podido hacer la tarea?
Pedro: No tiene por qué importarle a usted. Simplemente no quise hacerla.
La maestra, sorprendida por la actitud de su alumno, intenta guardar la calma
para descubrir el motivo detrás de aquel tipo de respuesta.
Profesora: Pedro, te pediría que no te dirijas a mi de esa forma, por favor. Solo
quiero ayudarte en caso de que tengas alguna dificultad.
Pedro: ¿De qué serviría explicarle mis motivos? Si de todas formas tendré
mala nota por no presentar los ejercicios ahora.
Otro alumno, que estaba muy atento a su conversación, se acerca al escritorio
de Pedro para intervenir.
Alexander: Profesora, si Pedro le explicara la razón por la cual no pudo hacer
su tarea, ¿le permitiría entregarla otro día?
Profesora: ¡Por supuesto!
Pedro, avergonzado y convencido por la respuesta afirmativa de la profesora,
se decide a hablar con sinceridad.
Pedro: La verdad, profesora, es que no he podido concentrarme al hacer mis
tareas estas últimas semanas. He tenido que ayudar a mis padres con los
gastos de la casa y llegaba del trabajo en la noche.
Alexander: Supongo que el sueño no te habrá dejado avanzar con los
ejercicios.
Profesora: ¿Es eso cierto, Pedro?
Pedro: Si, intenté hacer algunos de los ejercicios llegando a casa, pero
siempre me quedaba dormido sobre el escritorio. No quería entregar la tarea
estando incompleta.
Al escuchar su historia, la maestra se sintió conmovida por el esfuerzo que
hacía Pedro ayudando a sus padres, y que, aun así, intentara ser responsable
con los asuntos de la escuela.
Profesora: Bueno, ahora que se las razones por las cuales no pudiste entregar
tu tarea, me gustaría darte otra oportunidad para que puedas hacerla.
Pedro: ¡Muchas gracias, profesora! Prometo entregársela la siguiente clase. Y
lo siento si llegué a ofenderla hace un momento.
Profesora: No te preocupes, Pedro. Lo importante es que fuiste honesto y
reconociste tus errores.
Durante la siguiente clase de matemática, Pedro se acercó al escritorio de la
maestra con su cuaderno en mano.
Pedro: Aquí esta mi tarea, profesora. Justo como se lo prometí. De ahora en
adelante trataré de manejar mejor mi tiempo y hacerle saber si tuve algún
inconveniente en realizar los ejercicios.
Profesora: De acuerdo, si tienes algún otro problema, sabes que puedes
contar conmigo.
Pedro aprendió que expresar sus emociones de forma adecuada y respetando
a los demás individuos, es la clave para la resolución de conflictos.
FIN.