100% encontró este documento útil (1 voto)
620 vistas5 páginas

72 - El Que Ama Da Lo Mejor - 072

1) La historia compara las ofrendas de Caín y Abel, los hijos de Adán y Eva. Caín ofreció frutos de la tierra mientras que Abel ofreció los mejores animales de su rebaño. 2) Dios aceptó la ofrenda de Abel pero no la de Caín, porque Abel ofreció lo mejor que tenía en obediencia al plan de Dios, mientras que Caín no. 3) La lección es que Dios sólo aceptará ofrendas dadas con el corazón y que reflejen entrega generosa de lo

Cargado por

AnthonyARoncal
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
620 vistas5 páginas

72 - El Que Ama Da Lo Mejor - 072

1) La historia compara las ofrendas de Caín y Abel, los hijos de Adán y Eva. Caín ofreció frutos de la tierra mientras que Abel ofreció los mejores animales de su rebaño. 2) Dios aceptó la ofrenda de Abel pero no la de Caín, porque Abel ofreció lo mejor que tenía en obediencia al plan de Dios, mientras que Caín no. 3) La lección es que Dios sólo aceptará ofrendas dadas con el corazón y que reflejen entrega generosa de lo

Cargado por

AnthonyARoncal
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TEMA 2

72. EL QUE AMA DA LO MEJOR

INTRODUCCIÓN

Un niño se sentó a la mesa para comer, y antes de que su mamá lo viera, comenzó a cortar
trozos de carne blanca de la gallina, y logró apartar un buen montón. La madre le descubrió y
le dijo: “¿Qué vas a hacer con esa carne?” “Nada” dijo el niño avergonzado; “Ninguna cosa
mala. Sólo quise reunir una buena parte para mi perro Blanqui”.

“Pues, no” le dijo la mamá. “Tú come lo tuyo y yo me encargaré del perro”. Al terminarse la
comida, la madre recogió las sobras, los huesecillos y demás desechos que halló en los platos,
y se los dio al niño para que los llevase al perro.

En el patio, el pequeño llamó a su perro Blanqui y le entregó la comida diciendo con gran
tristeza: “yo te había preparado una ofrenda pero mi mamá te manda esta colecta”.

Cada uno de los que hayamos contribuido alguna vez con algo que consideremos como una
causa digna y honorable, nos hemos hecho la siguiente pregunta: “¿Cuánto debo dar?” Todo
el que ha puesto alguna vez cualquier cosa en un platillo de ofrenda se ha hecho la pregunta:
¿Qué debo depositar allí? O ¿Qué debo darles a Dios y a la iglesia? Cuando nos ponemos a
pensar seriamente en la pregunta de qué y cuánto dar a Dios, descubriremos que constituyen
las preguntas centrales y más fundamentales de nuestras vidas. Estas no son preguntas
nuevas, sino que se remontan hasta el amanecer de la creación.

QUÉ Y CUÁNTO AL PRINCIPIO

Las preguntas con respecto a qué y cuánto Tal como lo indica Génesis 4:1-5, las
dar a Dios fueron las primeras preguntas preguntas de qué y cuánto
que Adán y Eva, no supieron contestar. debemos devolver a Dios resultaron
La primera pregunta que debían ser las dos decisiones fundamentales
responder Adán y Eva era cuánta que tuvieron que tomar los hijos mayores
obediencia estaban dispuestos a darle a de Adán y Eva, que se llamaban Caín y
Dios. Eligieron no dar su obediencia total y Abel. Aunque no lo sabían en ese
obtuvieron resultados fatales, perdieron el momento, estas eran las preguntas
Paraíso. Perdieron esa tranquilidad ideal sobre las cuales penderían sus futuros y
que nosotros, como humanos, hemos girarían sus destinos. Caín, el mayor de
estado tratando de recuperar desde los dos, se convirtió en granjero, mientras
aquel día fatal cuando nuestros primeros Abel, llegó a ser pastor de ovejas. Al pasar
padres eligieron darle a Dios menos de lo el tiempo, estos dos jóvenes, como sus
que debían. padres antes de ellos y cada uno de
nosotros después de ellos, tenían
que responder a la pregunta: ¿Qué y
cuánto
348
Más que un Estilo de Vida
debo dar a Dios? La ocasión en que surge la demos pero también que demos lo mejor y
pregunta es cuándo hay que presentar una siempre conforme a su plan.
ofrenda del fruto de sus manos a Dios. Caín
trajo una ofrenda del fruto de la tierra, y Abel presentó su ofrenda conforme a lo
Abel trajo los primogénitos de sus ovejas, que Dios había mandado y por lo tanto
de lo más gordo de ellas. recibió la inmediata aprobación del cielo.
Contrario a esto Caín sólo trajo la ofrenda
La Biblia nos dice que el Señor miró con consistente en los frutos de la tierra y no así
agrado a la ofrenda de Abel, pero no la de aquella que demostraba su fe en los
Caín. Naturalmente, surge la pregunta de méritos del salvador que fue prometido a
por qué la ofrenda de Abel fue mejor sus padres y debido a esto Dios no miró con
recibida que la de Caín. El espíritu de agrado a Caín y a su ofrenda. Caín pensó
profecía en el libro Historia de los Patriarcas que lo producido por él era suficiente para
y Profetas a partir de la página 58 explica el traer delante de Dios; el señor le mostró
caso de estos hombres. Ambos conocían que lo que pueda hacer el hombre por
que las ofrendas eran un medio para mucho que sea siempre necesitará de los
expresar su gratitud a Dios, pero también méritos de Cristo para fines de la salvación.
su conformidad y dependencia del plan de Así como los frutos traídos por Caín no
Dios para ser salvos. Se les había indicado podían sustituir el cordero que
que para perdonarles sus pecados sería representaba a Cristo, hoy día el dar
necesario el derramamiento de la sangre ofrendas y el devolver diezmos no
del hijo de Dios y de esta manera sabían que sustituyen la fe en Cristo para salvación.
sin derramamiento de sangre no hay
remisión de pecados. Se les había instruido En adición a todo esto cuando usted lee
para que al ofrendar presentaran las Génesis 4:1-5, usted nota que la Biblia hace
primicias del ganado para mostrar su énfasis en mostrar que Abel trajo de sus
dependencia del plan divino. También primogénitos los más gordos, es como si
estaba permitido traer frutos de la tierra quisiera decir lo mejor de lo mejor para su
como ofrenda de gratitud a Dios. Dios. Pero en el caso de Caín sólo se lee que
trajo los frutos de la tierra (Génesis 4:3-4).
Es interesante notar que los elementos que Estos textos dan lugar a pensar que la
Dios escogió para el acto de ofrendar diferencia entre la ofrenda de Caín y Abel
estaban completamente al alcance de los podía estar relacionado con el aspecto
que debían traer la ofrenda. Si analizamos calidad de la ofrenda. Nótese que de Abel
la forma en que Dios nos trata, nos damos no tenemos duda que trajo lo mejor que
cuenta que nunca pide de nosotros nada tenía, pero de Caín está la posibilidad de
que no podamos dar o hacer. Es justamente que hubiese traído frutos que no
aquello con lo que contamos que debemos representaban lo mejor de su cosecha.
traer a Dios, él nunca nos juzgaría por Después de todo el espíritu de profecía dice
aquello que no tenemos. No obstante que que el corazón de este hombre ya había
podamos traer a Dios de lo que producimos nacido la rebelión y la crítica contra Dios. De
no anula el plan divino con relación a la hecho, si se atrevió a cambiar el plan de
forma en que lo traemos. La Biblia es clara Dios al ofrendar, es evidente que se trataba
al enseñar que el señor no sólo espera que de un hombre que no se deleitaba en
obedecer y amar a Dios.
349
Más que un Estilo de Vida
empezarán a tener mala suerte o lo que
En la experiencia de Abel y Caín sea. Como cristianos, no creemos en la
aprendemos que Dios sólo aceptará aquella suerte; creemos en Dios. El acto de dar no
ofrenda que sea dada con el corazón más constituye una póliza de seguros en la que
que con las manos, y que refleje apego invertimos como un seguro contra las
irrestricto al plan establecido por El. Por dificultades. No damos porque estamos
otro lado, si bien es cierto que Dios acepta tratando de mantener una supuesta racha
el fruto de nuestras manos, también es de buena suerte. No damos porque
cierto que Él espera que le demos siempre estamos tratando de asegurar las
lo mejor de lo que tenemos. La gran bendiciones o el favor de Dios. En primer
diferencia entre Abel y Caín estriba en que lugar, el favor de Dios no está a la venta. En
el primero era feliz obedeciendo a su Dios y segundo lugar, aunque estuviera a la venta,
lo amaba lo suficiente como para darle lo no tendríamos suficiente dinero para
mejor de lo mejor. La ofrenda de Caín fue comprarlo. No, no damos porque tratamos
dada con las manos pero no con el corazón. de comprar a Dios, sino porque amamos a
La de Abel fue una ofrenda que involucraba Dios y lo amamos lo suficiente para darle lo
sacrificio, entrega, generosidad y un mejor de nosotros.
verdadero sentido de preocupación y
deseos de compartir. Abel no ofreció a las A veces damos porque esperamos recibir
más flacas, cojas, débiles o más viejas de algo a cambio. Creemos que si nos
sus ovejas, sino a los primogénitos. Abel ocupamos de Dios, entonces Dios se
ofreció de lo que tenía en alta estima y lo ocupará de nosotros. Creemos que si
que era precioso ante sus ojos, lo mejor de damos a Dios entonces Dios nos dará sus
su rebaño, las más gordas de sus ovejas. bendiciones. Aunque esto es cierto,
nuestra razón principal para dar no debería
EL AMOR SIEMPRE DA LO MEJOR ser que al darle a Dios estamos invirtiendo
en algo que paga grandes dividendos y
No importa cuál sea la razón, proyecto, beneficios. Dios y la iglesia no son
institución o persona, siempre damos lo inversiones de negocios en los que
mejor de nosotros cuando nos interesa. depositamos dinero para obtener
Podemos dar sin amar, pero no podemos ganancias. Nuestra motivación para dar no
amar sin dar. Muchas veces, nuestra debería ser un deseo egoísta de recibir a
dadivosidad tiene poco que ver con el cambio algo más grande que lo que hemos
amor. A veces damos por un sentido de dado. Aunque Dios nos bendiga en la forma
obligación o deber. Damos, no porque que deseamos o no, siempre deberíamos
queremos, sino porque se espera que lo dar. Damos, no por lo que esperamos a
hagamos. No estamos entregados al señor, cambio, sino porque amamos a Dios y
sino a nuestra posición o cargo, nuestro porque le amamos lo suficiente como para
trabajo, nuestra responsabilidad y nuestra darle lo mejor de nosotros.
imagen. Por lo tanto, damos porque ese es
el precio que debemos pagar para realizar
nuestra función. A veces damos por temor.
Algunas personas dan porque temen que, si
no lo hacen, Dios retirará sus bendiciones.
Algunas personas creen que si no dan,
350
Más que un Estilo de Vida
entregado el diezmo, ya hemos dado todo.
Pero el diezmo no constituye el máximo; es
el mínimo. Por eso la Biblia habla de
diezmos y ofrendas. Lo que algunos de
ADEMÁS DE QUÉ, ¿CUÁNTO? nosotros llamamos ofrendas, realmente no
son ofrendas, ya que la mayoría ni siquiera
Ya sabemos qué dar, LO MEJOR. Ahora damos los diezmos básicos, de los cuales la
debemos preguntarnos cuánto de lo mejor ofrenda viene a ser una extensión.
debemos dar. Cuando la Biblia habla de dar,
se refiere a diezmos y ofrendas. No PRIMERO SE AMA, LUEGO SE DA
menciona viajes, cenas, rifas, concursos,
ventas o bonos, sino diezmos y ofrendas. Algunos catalogarían el concepto bíblico de
En la Biblia, Dios pide a las personas que la dadivosidad como rígido, difícil y
den un mínimo de 10 por ciento de todo lo exigente. La cantidad de dinero que la
que reciben. La palabra diezmo significa un Biblia considera que debe darse como
décimo. Por lo tanto, algunas personas que mínimo, podría parecer demasiado para
dan regularmente consideran que diezman algunos. Para otros, podría parecer un gran
bien. Aunque la benevolencia regular y sacrificio. Sin embargo, si realmente
sistemática es un buen principio de la amamos, entonces ninguna cantidad
mayordomía, no necesariamente implica parece demasiado y ningún sacrificio
diezmar. En realidad, diezmar significa parece muy grande. Pues, ¿cómo podemos
apartar una décima parte y, a menos que ponerle precio al amor? El amor puede ser
uno esté dando por lo menos una décima exigente porque tiene un costo. Cualquiera
parte, no está diezmando. que trate de dar siempre lo mínimo, no
ama, porque aun cuando amamos a Dios, a
En la Biblia, el primer 10% de los ingresos de un amigo, a los niños, a la esposa, a los
una persona, sin importar lo que fuera y familiares, a la iglesia o hasta un enemigo,
cómo llegara, se apartaba para el diezmo el amor requiere lo máximo, no lo mínimo.
del Señor y se consideraba sagrado. Por eso es que debemos amar a Dios
Levítico 27:30 nos dice: “Y el diezmo de la verdaderamente para poder diezmar con el
tierra, así de la simiente de la tierra como espíritu correcto. La devolución de los
del fruto de los árboles, de Jehová es; es diezmos requiere cierto nivel de
cosa dedicada a Jehová”. En vista de que se generosidad con buen espíritu o un
creía que el 10% de todo pertenecía al Señor compromiso que se puede adquirir sólo por
de todas formas, uno no empezaba a dar medio del amor. En vez de preguntar,
una ofrenda hasta sobrepasar el 10%. Por lo ¿puedo darme el lujo de diezmar?, quizá
tanto, a la luz de la Biblia, el diezmo deberíamos preguntar, ¿amo a mi Dios lo
consistía en el 10% y era lo mínimo que un suficiente como para tratar de darle lo
individuo podía dar a Dios. El diezmo era del mejor de mí y de mis tesoros?
Señor y se apartaba y se consideraba
sagrado. Cuando damos por un sentido del deber,
decimos: “doy porque debo dar”. Cuando
La ofrenda era lo que se daba después del damos por temor, decimos: “Doy porque es
diezmo. Algunos de nosotros pensamos mejor que dé”. Cuando damos porque
que el diezmo es lo máximo y que una vez esperamos algo a cambio, decimos: “Doy
351
Más que un Estilo de Vida
porque me conviene”. Cuando damos es el momento de dar ni la cantidad que voy
porque amamos, decimos: “Doy porque a dar, sino que no puedo dar más. Porque
quiero dar”. “Doy porque esta persona, me interesa, quiero dar lo mejor de mí.
este Dios, esta iglesia, esta causa, significa
algo para mí”. Lo que me duele no es que

CONCLUSIÓN

EL MÁS GRANDE DADOR: Cada vez que empecemos a quejarnos acerca de qué o cuánto Dios
nos pide, debemos recordar que Dios no nos pide más de lo que nos da. Servimos a un Dios
que nos da lo mejor. De día, Dios nos da el sol, la mejor luz. De noche, Dios nos da la luna y las
estrellas, las mejores guías a través de la oscuridad. Cuando tenemos sed, Dios nos da la lluvia,
la mejor agua. Cuando añoramos lo estético, Dios nos da un amanecer o una puesta de sol, la
mejor belleza. Cuando necesitamos consuelo y fortaleza, Dios nos da el Santo Espíritu, la mejor
inspiración. Y cuando necesitamos un Salvador, Dios nos dio lo mejor que tenía, a Jesús, su
único hijo. Como dijo alguien: “De tal manera amó (al grado más alto) Dios (el mejor amante)
al mundo (la mayor cantidad) que ha dado (el mayor de los actos) a su hijo unigénito (el mayor
regalo) para que todo aquel (la mayor invitación) que en él (la mejor persona) cree, no se
pierda (la mayor liberación) mas (la mayor diferencia) tenga (la mayor seguridad) vida eterna
(la mejor posesión)”.

Dios no sólo nos dio lo mejor, sino que en Jesús, nos dio lo mejor de lo mejor que Él tenía.
¿Podemos atrevernos a hacer menos que devolverle a Dios lo mejor de lo mejor que
tengamos?

Volver al Índice

“Me fue mostrado que el ángel registrador


anota fielmente, toda ofrenda dedicada a
Dios y puesta en la tesorería, y también el
resultado final de los recursos así
consagrados. El ojo de Dios reconoce todo
centavo dedicado a su causa y la buena o
mala disposición del dador. El motivo que
impulsa a dar es también anotado” (Hogar
Cristiano, Pág. 333).

352
Más que un Estilo de Vida

También podría gustarte