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Parcial Moderna Cátedra Gonzalez JVG

Este documento resume la estructura y composición de los señoríos en la Edad Moderna temprana, así como las relaciones entre señores y campesinos. Explica que los señoríos consistían en tierras y derechos jurisdiccionales sobre los habitantes, y que los titulares podían ser laicos, eclesiásticos u otras entidades. Dentro de los señoríos, los campesinos tenían diferentes grados de independencia. Finalmente, analiza el impacto de la crisis del siglo XIV en campesinos y señores desde

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Parcial Moderna Cátedra Gonzalez JVG

Este documento resume la estructura y composición de los señoríos en la Edad Moderna temprana, así como las relaciones entre señores y campesinos. Explica que los señoríos consistían en tierras y derechos jurisdiccionales sobre los habitantes, y que los titulares podían ser laicos, eclesiásticos u otras entidades. Dentro de los señoríos, los campesinos tenían diferentes grados de independencia. Finalmente, analiza el impacto de la crisis del siglo XIV en campesinos y señores desde

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INSTITUTO JOAQUIN V.

GONZALEZ
HISTORIA MODERNA
CATEDRA MARTIN GONZALEZ

PRIMER TP VIRTUAL AÑO 2021

Pieter Bruegel, “El triunfo de la muerte”, 1562-1563


E. P. Thompson en “Agenda para una historia radical” nos propone mirar la historia desde el
estudio del poder y sus distintas relaciones 1. Es por eso que intentaremos ver las relaciones
de los dominados y dominantes en la modernidad temprana. Para comenzar analizaremos
la estructura y composición de los señoríos.

Bonassie nos indica que Señorío resume todos los medios que disponía el Señor (dominus)
para apropiarse de los beneficios del trabajo que realizaban los hombres sometidos a su
dominio2. Por otro lado Campagne nos indica que es un conjunto de tierras apropiadas, las
cuales están delimitadas y que a su vez conforman la propiedad y el derecho sobre los
hombres, que tiene un “señor”3.

Los titulares de los señoríos, fueron laicos, eclesiásticos, corporaciones, ciudades,


instituciones monásticas o cualquier individuo adinerado que adquiera su titularidad es por
eso que podemos inferir que la posesión de un señorío no era jurídicamente signo de
nobleza, ya que un señorío se compraba como cualquier otro bien.

El señorío fue la unidad base del Feudalismo, sobre él se reprodujo el sistema feudal. En
concreto, es la suma del poder jurisdiccional o banal (poder sobre los hombres) y el poder
dominical (la propiedad sobre la tierra). El componente jurisdiccional tendía siempre,
indefectiblemente, a ser más extenso que el componente dominical.4

En la Edad Moderna, el elemento jurisdiccional pasó a convertirse en sinónimo mismo de


señorío. El señorío banal era, entonces, una nueva relación social de dominación, una
instancia interpuesta entre el estado y los habitantes del territorio 5. En el feudalismo clásico,
los señores no fueron tan sólo propietarios de grandes extensiones, sino que también fueron
señores de vasallos. Gracias a este componente jurisdiccional, el señorío no fue solo un
latifundio y el señor no fue solamente un terrateniente.

Los componentes esenciales del señorío fueron la potestad jurisdiccional y la reserva


dominical. Al hablar de esta última podemos distinguir en dos secciones: las tenencias
campesinas dependientes o tenencias a censo y por otro lado la reserva señorial.

Analizando las tenencias campesinas dependientes, podemos indicar que eran tierras
cedidas a perpetuidad (por un señor o varios productores directos) contra el pago perpetuo
de cargas. En este caso, podemos enumerar tres formas de explotación del señorío. La
primera es a través del domino (propiedad plena absoluta), la segunda es la locatio donde
se cede el derecho de uso (un arrendamiento) y la tercera a través de la enfiteusis feudal, la

1
Thompson, E.P. Agenda para una historia radical. 1985. Pág.565.
2
Bonassie, P. Vocabulario básico de la historia medieval. Barcelona, Crítica, 1988. Pág.201.
3
Campagne, Fabián A., Feudalismo tardío y revolución. Campesinado y transformaciones agrarias en Francia e
Inglaterra (siglo XVI-XVIII), Buenos Aires, Prometeo, 2005, pág. 15.
4
Ibíd. Pág.17.
5
Ibíd. Pág.41.
cual se caracterizaba por generar la ficción jurídica sobre la tierra, cuestión que
desarrollaremos en el párrafo siguiente.

El concepto de enfiteusis genera una ficción jurídica por la cual un dominio puede tener dos
propietarios al mismo tiempo, pero con diferentes derechos sobre el bien. Este queda
dividido en dominio útil y dominio directo. El dominio útil de la tierra le quedaba al campesino
a perpetuidad a cambio debía el pago perpetuo de cargas al Señor que había cedido las
tierras. La enfiteusis, se puede explicar como un mecanismo que generaba vasallos
campesinos, quienes tenían que rendir homenajes y pagar cargas anuales, como los censos
enfitéuticos (cargas simbólicas), las rentas o tributo en especie y las tazas de mutación
(tributo por herencia o venta de la tierra). El dominio directo era el que otorgaba a su
propietario el derecho de percibir cargas y rentas, anuales o periódicas, que implicaban el
reconocimiento de que la persona que poseía a perpetuidad el dominio útil no detentaba,
sin embargo, un dominio absoluto sobre la tierra. El titular del dominio directo no podía
recuperar el dominio útil, a menos de que mediase un incumplimiento prolongado en el pago
de las cargas por parte del enfiteuta.6

En segundo lugar, tenemos la reserva señorial, sobre la cual el señor tenía el dominio
absoluto. Son las tierras que el señor se reserva para sí y de las cuales tiene el dominio útil
y el directo. Con el correr de los siglos, los señores fueron disminuyendo el tamaño de
dichas reservas y su modo de explotación, hasta llegar a ser arrendadas por completo a
terceros, por medio de contratos cortos. (9 a 12 años)

Queremos ahora adentrarnos en la descripción de los campesinos. Goubert los clasifica en


dependientes, e independientes. Los primeros son representados por otros que deciden por
ellos sin pedirles opinión. Son las viles criaturas que desempeñan las viles tareas7. Los
independientes, son empresarios de cultivo provistos de un capital de explotación8.

Pero dentro de este polo social existió una cosmovisión en la que se combinaron distintos
factores: la mezcla del beneficio personal con el interés comunal; la superposición de
derechos de propiedad individuales y colectivos; la existencia de normas comunitarias que
limitaron las decisiones individuales Todo ese conjunto contribuyó a conformar un estilo de
vida ajeno al individualismo. Se conformó una socialización colectiva, un sistema de valores
comunitarios que caracterizo a gran parte del campesinado occidental durante más de un
milenio.

Antes de adentrarnos en ejemplos concretos, queremos describir brevemente a los señores.


Claramente posicionados en el polo de dominadores, eran quienes recibían los excedentes
6
Campagne, Fabián A., Feudalismo tardío y revolución. Campesinado y transformaciones agrarias en Francia e
Inglaterra (siglo XVI-XVIII), Buenos Aires, Prometeo, 2005. Pág. 20.
7
Goubert, Pierre. El Antiguo Régimen. Madrid, Siglo XXI, 1979. Pág.126.
8
Ibíd. Pág.133.
de los campesinos. Como ya indicamos, un señor es un gran propietario, pero que además
ostenta el poder jurisdiccional, aún más allá de su propio dominio dominical. Tiene el poder
de ejercer facultades propias del poder estatal, es decir, el imperio para formular normas
que el colectivo de habitantes dentro del territorio debe obedecer.9

Finalmente podemos indicar que las relaciones entre señores y campesinos, estuvieron
dadas por medio de dones y contra dones, con la tierra como elemento central. Algunas de
esas obligaciones, se manifestaban en los “derechos bizarros" que unían al campesino con
sus señores en la participación de ciertos ritos, creando lazos de “solidaridad social”. De
esta manera, se fortaleció el régimen señorial y se reprodujo el sistema feudal.

1- El impacto de la crisis del siglo XIV en campesinos y señores desde las diversas
perspectivas historiográficas
Según Duby, la mutación del siglo XIV (1320-1370) produjo cambios en la estructura
económica rural a causa de la evolución interna, que modificó las relaciones de producción y
de consumo y también producto de causas externas que agravaron la situación en su
conjunto, pero que por sí solas no pueden explicar dichos cambios 10. Evolución interna que
está relacionada con el agotamiento del suelo producto del crecimiento demográfico y la
multiplicación de roturaciones que generaron una situación de empobrecimiento campesino,
hambre y aumento del índice de mortandad para el año 1290.

Las causas externas pueden dividirse en tres tipos de calamidades: las relacionadas con un
cambio climático que parece desencadenarse a partir del siglo XIII y agrava la crisis de
subsistencia producto de malas e insuficientes cosechas que ya venía propagándose a
causa de estar los suelos agotados lo cual provocó períodos de hambre generalizada que
afectaba sobre todo a los campesinos; las guerras, relacionadas al crecimiento de los
nuevos Estados y la formación de soldados profesionales que vivían de la guerra, arrasaban
el campo, sobre todo a las explotaciones señoriales y no tanto el campesino productor de
cereales sino más bien el ganado, los molinos, hornos, etc. La guerra afectó sobre todo a la
economía señorial11 y contribuyó al éxodo rural hacia las ciudades que ofrecían mayor
protección y mejores salarios; las epidemias, las pestes y mortandades, sobre todo la
Peste Negra que en 1348/9 asoló a casi todo Europa. La peste afectó más profundamente a
los pobres y a la ciudad, donde el hacinamiento y la mala higiene favorecían el contagio, que
al campo, que también se vio asediado pero de manera variable, no fue igual en todos
lados.
9
Campagne, Fabián A., Feudalismo tardío y revolución. Campesinado y transformaciones agrarias en Francia e
Inglaterra (siglo XVI-XVIII), Buenos Aires, Prometeo, 2005. Pág.16.
10
Duby George. Economía rural y vida campesina en el occidente medieval, libro cuarto. Ed. Península,
Barcelona, 1968.Pág.397.
11
Ibíd. Pág. 385.
La mortandad que determinó una ruptura duradera en la evolución demográfica, alcanzó de
lleno las estructuras rurales. A través de ellas percibimos modificaciones profundas que nos
revelan otros indicios12: el descenso de la población de forma duradera, el despoblamiento
del campo; la reducción del espacio cultivado debido al cese de roturaciones que se observa
sobre todo en Alemania e Inglaterra; la evolución de precios y salarios, salarios que debido
al descenso demográfico (sobre todo a partir de la Peste Negra) tuvieron una tendencia al
alza, de allí que se pusieran límites a los salarios como se observa en el documento
Estatuto del trigo de la Comuna de Florencia, año 1348; precios del grano con una tendencia
descendente, en parte, debido a la baja que se produjo en el proletariado rural.

Así el éxodo rural y los efectos desastrosos de la mortandad determinaron en el campo una
nueva disposición de las fuerzas productivas y una vasta reorganización, que afectó a la vez
las condiciones de empleo y a la explotación de la tierra. El efectivo de la categoría de
trabajadores menos favorecidos disminuyó considerablemente 13. Se alcanzaba un nuevo
equilibrio y la situación económica de los campesinos parecía ser mejor.

La crisis del siglo XIV produjo un debilitamiento de la economía señorial según Duby,
debilitamiento limitado, temporal y relativo que hacia 1380 produjo un retroceso de la
explotación directa de los señoríos, excepto en el norte de Italia y el este de Alemania,
debido a las guerras, el alza de los salarios, la escasez de mano de obra, y la confusión de
los precios agrícolas que producían ingresos variables; los señores, que también emigraban
a la ciudad, prefirieron una renta fija y por eso arrendaban el dominio completo, o daban las
tierras a concesión a censo, fragmentando el dominio, haciendo contratos de aparcería o
arriendos enfitéuticos a unidades familiares que pudieran explotarlo, lo cual generó cambios
notables en la vida de los campesinos.

Debido al despoblamiento fruto de la crisis se produjo una mejora en la situación campesina


ya que se repartieron las tierras más fértiles y además se vieron beneficiados por la
disminución de las rentas señoriales (como se observa en el documento de Ordenanzas de
los Reyes de Francia). En todas partes había signos evidentes de una progresiva
emancipación14. La fragmentación del dominio señorial benefició sobre todo a una franja de
campesinos acomodados, que pudieron consolidar su fortuna y emplear a los jornaleros o
domésticos que anteriormente trabajaban para el señor y que fueron mayoría en los
levantamientos que se produjeron sobre todo contra la presión estatal, buscando la
liberación del régimen señorial, la abolición de la servidumbre y las prestaciones en trabajo y
una reducción de los censos.

12
Ibíd. Pág. 386.
13
Ibíd. Pág. 399
14
Ibíd. Pág. 436
Por el contrario, desde la perspectiva de Hilton el perfil de la crisis de la Baja edad media es
de contracción de la economía rural e industrial durante un largo período, acompañada de
un descenso de la población15 cuyas causas están relacionadas con la falta de un
incremento en la productividad de la agricultura y de la industria debido al agotamiento de
tierras para continuar la expansión agrícola (base del desarrollo de la productividad previos
al siglo XIV), a la falta de inversión tanto en la producción como en la técnica y a que la
producción industrial se basaba siempre en la pequeña unidad de producción y se
encontraba trabada por la política restrictiva de las organizaciones artesanales. Las razones
fundamentales de la crisis se encuentran en el desfasaje que hay entre el estancamiento de
la productividad (estructura) y el gasto creciente e improductivo de la clase dirigente
(superestructura) las cuales provocaron un estancamiento en el crecimiento demográfico,
períodos de hambre y empobrecimiento que pusieron a la población en una situación más
proclive a verse afectada por la llegada de la peste en el siglo XIV; de esta forma la caída de
la población europea en los siglos XIV y XV en relación al colapso económico es tanto causa
como efecto16.

2-El impacto de la peste

La peste ha constituido un flagelo de primer orden para la humanidad medieval que la


padeció de dos formas características: la peste bubónica y la peste pulmonar, la primera,
transmitida por la pulga de la rata cuya mortalidad era del 60% y la segunda transmitida
directamente de hombre a hombre a través de la aliento o la tos, era altamente contagiosa y
mortal al 100%17.

La enfermedad conocida como “peste” es producida por el grupo bacteriano llamado


Yersinia (Pasteurella) y es transmitida a seres humanos a través de picaduras de
ectoparásitos (pulga de rata), ha asaltado de forma repetida las comunidades humanas a
través de tres ciclos temporales o pandemias. El primer ciclo se extendió entre el siglo VI,
cuando tuvo lugar el estallido de la llamada “Peste de Justiniano”, y el siglo VIII. La segunda
pandemia duró desde 1300 a 1800, y sus jalones iniciales y finales en Europa fueron la
Peste Negra de 1348 y la Peste de Marsella (1720-1721), respectivamente. El tercero
comenzó en Asia Central hacia mediados del siglo XVIII18.

Según Mc Neill, la llegada de la peste bubónica a Europa está vinculada con los
movimientos y procesos de dominación de los mongoles que al ampliar su red comercial

15
Hilton Rodney, Conflictos de clases y crisis del feudalismo. Ed. Crítica. Barcelona. 1988. Pág. 157
16
Ibíd. Pág. 162-163
17
Bonassie, Pierre. Vocabulario básico de la historia medieval, “Peste”. Ed. Crítica. Barcelona. 1988.
18
Arrizabalaga, Jon. Discurso y práctica médica frente a la peste en Edad Bajomedieval y Moderna, en Revista
de Historia Moderna Nro17 (1998-99) Pág. 12.
hacia el norte pusieron en contacto regiones antes aisladas, y también, a los roedores de las
estepas del norte de Asia con portadores de nuevas enfermedades, entre ellas la
Pasteurella Pestis quedando estos roedores infectados crónicamente (1252-53). Los jinetes
mongoles que penetraron en la estepa se contagiaron y sin advertirlo permitieron que la
enfermedad cruzara los límites geográficos debido a la velocidad con que podían moverse y
de esta manera extender su radio de acción por las estepas euroasiáticas a lo largo de todo
el siglo XIII. Parece probable que la pasteurella pestis invadiera China en 1331 y que la
infección recorriera las rutas de las caravanas de Asia durante 15 años a través de la “ruta
de la seda” hasta llegar a Crimea en 1346, y desde allí esparcirse en barco a casi toda
Europa y el Oriente Próximo19. Tuvieron que converger diversos factores a mediados del
siglo XIV para que queden establecidas las bases de la terrible experiencia de la peste
negra: que la pasteurella llegue a Crimea, que las ratas negras cuyas pulgas podían llevar la
peste bubónica se extiendan por Europa y que una red de navegación conecte el
mediterráneo con el norte de Europa llevando las ratas y las pulgas infectadas a otros
puertos, como ocurrió a partir de 1291.

La Peste Negra de 1348 es descripta como una calamidad más, junto a terremotos o
inundaciones, que arrasó a diversas comunidades dejando un rastro de muerte y
desolación; los médicos entendían por “peste” o “pestilencia” a una condición universal del
aire atribuible a “causas celestes”; para la cosmovisión cristiana, islámica y judía la causa
primera de la peste era la voluntad de Dios.

Al asociar la peste a una condición del aire, también asociaban de forma constante e
inequívoca el mal olor del aire con la existencia de corrupción en este elemento, y ésta con
el riesgo o la presencia de facto de la peste 20, de allí que muchas veces se asociara a los
vientos con un factor de propagación de la enfermedad. La mayoría de los médicos veían en
el aire el vehículo de transmisión de la peste. Frente a estas epidemias, las luchas sanitarias
pueden plantearse como en dos estrategias antagónicas: las aeristas o anticontagionistas,
que defendían la difusión de la peste a través del aire corrompido y negaban que la
enfermedad fuera contagiosa (adoptada por la mayoría de los médicos hasta ese momento)
y los contagionistas que venían en el contagio interpersonal la propagación de la
enfermedad, teoría que se fue instalando a partir de 1483 con la investigación y
sistematización del médico Girolamo Fracastoro.

Los médicos universitarios adoptaron medidas preventivas ante la Peste Negra de 1348, ya
sea a partir de la ventilación de los ambientes o de las ciudades, la eliminación del mal olor
mediante la combustión de hierbas aromáticas, o las fumigaciones con vinagre; también

19
Mc Neill, William. Plagas y Pueblos. Ed. siglo XXI. Madrid, 1984. Pág. 161.
20
Arrizabalaga, Jon. Discurso y práctica médica frente a la peste en Edad Bajomedieval y Moderna, en Revista
de Historia Moderna Nro17 (1998-99) Pág. 14.
mediante la evitación de las aglomeraciones, las cuarentenas y la elusión de cualquier
ocasión de transmisión interpersonal. Medidas que fueron aceptadas y adoptadas
rápidamente como estrategias de lucha contra la peste por las élites políticas.

La gravedad de los estragos de la Peste Negra estuvo en función del grado de


concentración de la población afectando mas a la ciudad que al campo pero que al
reaparecer cada 10 o 15 años afecto a todos porque impedía la reconstitución de la
población21. También afectó a la población joven y a los más pobres. Los efectos de la Peste
Negra deben entenderse en la coyuntura en la que ocurrieron, se nos aparece como un
accidente dramático que sobrevino a Europa ya debilitada, y cuyos efectos son indisociables
de los que ocasionarían las otras grande plagas de aquella época (la guerra y el hambre),
resultantes a su vez de una fractura en los equilibrios socioeconómicos 22. El impacto de la
Peste en las mentalidades avivo la intensidad de las tensiones sociales exasperando el odio
de clase según Bonassie. También se percibe su impacto en la literatura y el arte, la muerte
como sufrimiento físico y moral se transformo en un tema preferido por los artistas y los
poetas.

3- Revueltas y levantamientos campesinos

Las crisis agudas entre señoríos y comunidades tenían origen en dos situaciones
específicas: cuando los barones feudales intentaban incorporar una parte del saltus a sus
reservas dominicales, argumentando que la misma había sido usurpada sin derecho por los
aldeanos; y cuando el señor o sus arrendatarios pretendían cercar sus propiedades,
erosionando derechos colectivos como por ejemplo el aprovechamiento del barbecho.

Los campesinos del mundo rural pre-industrial objetaron y lucharon con los nobles y los
obispos que se quedaban con grandes cantidades de sus excedentes. Existieron muchos
levantamientos campesinos, siendo los más famosos las “Jaqueries” en Francia y los
producidos en territorio ingles en 1381.

Las “Jaqueries” es un concepto que “aplica a cualquier revuelta campesina de importancia”,


aunque su término surgió en los hechos ocurridos en 1358. El movimiento se inicio en la “Ile
de France” y rápidamente se expandió. Como nos indica Jean de Verette, los “nobles se
burlaron de los campesinos y de la gente sencilla”23, por lo que éstos se levantaron en
armas, asesinando a todo noble con el que se encontraron.

Hubo muchos cronistas de la época, uno, como Jean Le Bal, escribió que los campesinos
“destruían y quemaban los castillos, violaban mujeres y mataban niños” 24. La revuelta fue
finalmente detenida en varios frentes, siendo los hechos explicados por Jean Fressant, en
21
Bonassie, Pierre. Vocabulario básico de la historia medieval, “Peste”. Ed. Crítica. Barcelona. 1988. Pág. 182
22
Bonassie, Pierre. Vocabulario básico de la historia medieval, “Peste”. Ed. Crítica. Barcelona. 1988. Pág. 183
23
Documento. La Jaquerie en la crónica atribuida a Jean de Venette
24
Documento. La Jaquerie según el cronista Jean le Bel
los que los propios nobles los vencieron. Estos hechos se originaron por muchas razones en
“el hundimiento de los precios del cereal, la disolución de la autoridad pública el descrédito
de una nobleza deshonrada en el campo de batalla y la conmoción psicológica ocasionada
por la peste negra”25. Por otro lado, se observó un fuerte rechazo al pago de impuestos y a
la nobleza en general, cuestionando incluso su naturaleza.

Las revueltas campesinas en Inglaterra fueron de naturaleza similar, pero algunos de sus
líderes tenían un objetivo más profundo, que consistía en lograr construir una sociedad más
justa, más allá de que la mayoría de los campesinos que participaron en ella tenía objetivos
más sencillos y realistas. La presión fiscal y los malos tratos de la nobleza hicieron que
muchos de los campesinos ingleses participaran de estas revueltas. Uno de sus líderes fue
John Ball, un sacerdote del bajo clero, que “durante 20 años predicó hablando mal de los
obispos y señores, cuestionando la naturaleza de la nobleza, afirmando que no había sido
creada por Dios”26. La revuelta llego hasta Londres, en donde los líderes campesinos, se
reunieron con el rey de Inglaterra y “exigieron abolir la servidumbre y los títulos nobiliarios,
además de repartir la tierra entre los campesinos” 27. Algunos de las exigencias fueron
aceptadas por el rey, pero pronto sus líderes fueron apresados y la rebelión fue duramente
aplastada, dando marcha atrás todo lo que habían conseguido.

Un tercer movimiento de importancia fue la denominada revuelta de los Ciompi de 1378,


localizada en la ciudad de Florencia. Los Ciompi era un grupo de trabajadores de la lana,
“generalmente grasientos, manchados y sucios, que no estaban representados en ningún
gremio”28. En junio de 1378, luego de algunos días de protesta, asaltaron el palacio
municipal, expulsando a los gobernantes. Cuando tomaron el poder, los sublevados hicieron
efectivas varias de sus medidas, entre ellas aliviar la economía de los humildes y un
gobierno al alcance de las clases populares. Sin embargo, luego de unos pocos meses, las
diferencias con otros gremios hicieron insostenible la rebelión y pronto cayeron derrotados.

BIBLIOGRAFIA

 Arrizabalaga, J. Discurso y práctica médicos frente a la peste en la Europa


bajomedieval y Moderna, en Revista de Historia Moderna 17.
 Campagne, Fabián A., Feudalismo tardío y revolución. Campesinado y
transformaciones agrarias en Francia e Inglaterra (siglo XVI-XVIII), Buenos Aires,
Prometeo, 2005. Capítulo 1-5.

25
Bonassie, Pierre. Vocabulario básico de la historia medieval, “Peste”. Ed. Crítica. Barcelona. 1988. Pág. 130.
26
Documento. Ideas de John Ball según el cronista de Saint Albans Thomas Walshingham
27
Documento. Los rebeldes toman la Torre de Londres y plantean sus demandas.
28
Descripción de los ciompi, Cronoca de Alamanno, también atribuida a Gino Capponi. Texto incluido en Il
tumulto dei Ciompi.Crocache e Memorie, a cura di Gino Sacaramella, en Rerum italicurun scriptores, t. XVIII
parte III, Bologna, Zanichelli, 1917, pág.13.
 Cohn, N., El Milenio igualitario I. Acotaciones a la revolución inglesa de los
campesinos, en En pos del Milenio.
 Congost, Rosa., Los caminos de Rut. Sobre el espigueo, en IDEM. Tierras, leyes,
historia. Estudios sobre “la gran obra de la propiedad”, Crítica, Barcelona, 2007, pp.
279-301.
 Descripción de los ciompi, Cronoca de Alamanno, también atribuida a Gino Capponi.
Texto incluido en Il tumulto dei Ciompi. Crocache e Memorie, a cura di Gino
Sacaramella, en Rerum italicurun scriptores, t. XVIII parte III, Bologna, Zanichelli,
1917.
 Duby, George, La mutación del siglo XIV, en Economía rural y vida campesina en el
Occidente medieval, Barcelona, Península, 1968.
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prejuicios, Historia Social, 28.
 Grinberg, M., Escribir las costumbres. Derechos señoriales en Francia, siglos
XVIXVIII. Capítulo 3.
 Goubert, Pierre., El Antiguo Régimen. Madrid, Siglo XXI, 1979. “La nobleza: en
busca de una definición”, “Tipos de noble” y “Los elementos de la sociedad rural”.
 Hilton, Rodney. ¿Hubo una crisis general del feudalismo?, en IDEM. Conflicto de
clases y crisis del feudalismo. Crítica, Barcelona.
 Linebaugh, Peter. El manifiesto de la Carta Magna. Comunes y libertades para el
pueblo. Traficantes de sueños, 2013. Introducción y capítulo 1 (“Las dos cartas”).
 McNeil, W., Plagas y pueblos. Introducción y El impacto del imperio mongol en la
ruptura del equilibrio de la enfermedad, 1200-1500.
 Thompson, E.P. Agenda para una historia radical. 1985.
 Thompson, E. P. Los orígenes de la ley negra. Un episodio de la historia criminal
inglesa. Buenos Aires, Siglo XXI, 2010.

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