El concreto de uso común, o convencional, se produce mediante la mezcla de tres componentes
esenciales, cemento, agua y agregados, a los cuales eventualmente se incorpora un cuarto
componente que genéricamente se designa como aditivo. Las principales características y
propiedades del concreto que pueden ser influidas y modificadas por los diferentes tipos y clases
de cemento, son las siguientes:
Concreto Fresco:
Cohesión y manejabilidad
Perdida de revenimiento
Asentamiento y sangrado
Tiempo de fraguado
Concreto endurecido:
Adquisición de resistencia mecánica
Generación de calor
Resistencia al ataque de los sulfatos
Estabilidad dimensional (cambios volumétricos)
(Mena, 1994)