Ana Lucia Oliva Maldonado 2959-19-5252
LESIONES GRAVÍSIMAS
Entre los delitos contra la vida humana, se encuentran aquellos delitos que no
terminan con la vida sino que la menoscaba en alguna medida provocando las
denominadas lesiones leves, graves o gravísimas. El Delito de Lesión es uno de
los delitos más frecuentes. A mayor gravedad del daño la pena es mayor.
En materia penal hablamos de bien jurídico protegido ósea lo que pretende
proteger el legislador en este caso es la integridad corporal y la salud física o
mental dado que en todos los supuestos de lesiones se da una disminución de
una forma u otra del cuerpo, algún tipo de daño en la salud o incapacidad laboral.
La salud es un estado de equilibrio por lo tanto si no se produce el resultado daño,
o una alteración fisiológica no constituye delito. Los medios empleados para
provocar la lesión son indiferentes, mientras sean idóneos para provocarla pueden
ser medios físicos, químicos e incluso morales, el código penal toma a los medios
empleados como circunstancias agravantes y en consecuencia se agravan las
penas.
Nuestro ordenamiento penal trata este tipo de delitos en el Libro Segundo, Título I:
"De los delitos contra la vida y la integridad de la persona”, capítulo V: "De las
lesiones”. Podemos distinguir en nuestro Código Penal las Lesiones Gravísimas:
son aquellas que producen la pérdida de un sentido, de un miembro, de un
órgano.
Tiene consecuencias aún más graves como producto del delito de lesiones, estas
se caracterizan por la irreparabilidad del daño causado a diferencia de las lesiones
graves que producen un debilitamiento o disminución parcial.
Articulo:
Están contempladas en el artículo 146 del código penal, el cual señala que “Quien
causare a otro lesión gravísima, será sancionado con prisión de tres a diez años .
Es lesión gravísima la que produjere alguno de los resultados siguientes:
1.º.Enfermedad mental o corporal cierta o probablemente incurable.
2.º.Inutilidad permanente para el trabajo.
3.º.Pérdida de un miembro principal o de su uso de la palabra.
4.º.Pérdida de un órgano o de un sentido.
5.º.Incapacidad para engendrar o concebir.”
Enfermedad mental o corporal, cierta o probablemente incurable, implica un
proceso patológico. Ya no se trata acá de un debilitamiento en el estado de salud,
sino que la exigencia normativa, de allí la mayor gravedad de la pena es que se
haya producido como consecuencia de la lesión infringida, una patología, cuyo
proceso no haya cesado.
Debe establecerse si la enfermedad que se advierte en la víctima es cierta o
probablemente incurable. Para ello es necesario determinar si la víctima podrá a la
luz de las posibilidades presentes y con pronóstico razonable volver o no a gozar
de salud. Si no fuera posible, estaríamos ante una afección irreversible. Es
exigible para la tipificación de esta figura, de un pronóstico de absoluta certeza o
alta probabilidad.
Si resulta apreciable porque persiste la evidencia que así lo indica en la víctima,
que el proceso patológico desencadenado por la lesión (enfermedad), se
encuentra activo, se está ante la presencia de una enfermedad cierta o
probablemente incurable, aunque la gravedad haya disminuido.
La enfermedad puede ser como lo señala la ley expresamente mental o corporal.
Son mentales aquellas enfermedades que afectan las facultades psíquicas o
mentales del sujeto.
En esta figura deben incluirse los casos de lesiones que producen una
enfermedad que lleva finalmente a la muerte de la víctima. En esos casos, aunque
la víctima muera al cabo de cierto tiempo, se tipificarán lesiones gravísimas y no
homicidio, salvo que existiera la intención de matar en el sujeto activo al momento
de desplegar la acción y contagiar la enfermedad.
La inutilidad permanente para el trabajo: Para la tipificación de esta lesión
gravísima se requiere un diagnóstico certero de que la víctima no podrá volver a
trabajar de por vida.
Pérdida de un sentido, un órgano o un miembro o del uso de un órgano o
miembro: Son válidos y aplicables los conceptos ya analizados de sentido, órgano
y miembro, al estudiarse las lesiones graves. En este artículo se requiere la
pérdida del sentido, órgano o miembro y en el caso de estos dos últimos, también
tipifica como lesión gravísima, la pérdida del uso del órgano o miembro, de modo
tal que en estos casos no se requiere la eliminación anatómica sino que es
suficiente con que la víctima no pueda volver a usar el referido órgano o miembro
sin que le sea extraído o amputado.
Pérdida de la palabra: En este caso no se está ante una dificultad para expresarse
o comunicarse, como es el caso de las lesiones graves. Habrá lesión gravísima
por pérdida de palabra cuando la víctima presente una absoluta imposibilidad de
darse a entender oralmente, siendo indiferente que se conserve la facultad
emisora de sonidos, cuando no exista posibilidad de articulación.
Pérdida de la capacidad de engendrar o concebir: Se trata de aquellas lesiones
que provocan esterilidad (incapacidad de reproducirse) cualquiera sea el medio
que la produzca. La capacidad de engendrar debe estar presente en la victima al
momento de producirse la lesión, aunque fuera potencial como en el caso de los
niños, por eso no pueden ser sujetos pasivos de este tipo de lesión los ancianos o
personas que hayan perdido su capacidad de engendrar o concebir.
NOTICIA
Le cortó los genitales con una tijera de podar a su amante
La joven que en la medianoche
del sábado hirió a su amante en
los genitales con una tijera de
podar quedó imputada bajo la
carátula de “lesiones
gravísimas”, informó la fiscal de
Violencia Familiar que investiga
el caso, Bettina Croppi, mientras el hombre se encuentra estable y en
recuperación en un hospital de la ciudad de Córdoba. Al ser consultada si se trató
de un caso de defensa personal ante un posible abuso sexual, como planteó el
abogado de la joven, la fiscal expresó: “No, estamos muy lejos de afirmar una
cosa así”.
En conferencia de prensa, Croppi, dijo que esta semana le tomarán declaración a
la imputada, Brenda Barattinir, de 26 años, quien quedó detenida en el penal de
Bouwer luego de entregarse y reconocer la autoría del ataque.
En cuanto a lo ocurrido, la fiscal sostuvo que por ahora “lo único que tenemos son
hechos que se pueden constatar, que es la presencia de una pareja en un
departamento en Nueva Córdoba” donde el hombre “habría sufrido una lesión
gravísima. Está todavía pendiente el peritaje médico, pero es posible que haya
perdido “la capacidad de concebir”, señaló.
La víctima, un hombre de 40 años, se recupera en el Hospital de Urgencias, a
donde fue trasladado tras los hechos ocurridos en un departamento de la calle
Chacabuco al 500, en el barrio Nueva Córdoba.
El subdirector del Hospital, Maximiliano Tittarelli, explicó a que el hombre herido
“acusa un posoperatorio estable hemodinámicamente”. “La evolución es buena,
está despierto. En el momento de ingreso había justo un urólogo de guardia en
forma activa, por lo que la intervención se pudo hacer de manera oportuna”,
detalló el profesional.