En términos de legislación, explica julian bonafonte es el Código de Comercio el
que regula la contabilidad y las cuentas anuales de las distintas formas societarias
que existen; el que define lo que es el empresario, las sociedades y los libros
obligatorios que condicionan su actividad. Aparece con el objeto de regular tanto
a las personas de los comerciantes (como lo pueden ser personas físicas o
compañías) como los actos de comercio y los contratos de comercio.
"Contempla situaciones que hoy no existen y otras que sí se dan, porque la
vida al fin y al cabo es más nutrida que el derecho”, con más palabras de
Julián Bonafonte experto en derecho mercantil.
Además del Código de Comercio, que recoge los derechos y obligaciones del
empresario, existen leyes que regulan a su vez diferentes aspectos de la actividad
empresarial: desde la Ley de Sociedad de Capital, a la Ley Concursal (cuando el
negocio fracasa), pasando por el Código Civil (que se encarga de recoger los
derechos y obligaciones de personas físicas) o normativas puntuales como la Ley
de Emprendimiento (que está vigente desde el año 2010).
Contabilidad de los empresarios
A la regulación del Código de Comercio hay que añadir otra normativa posterior
como el Plan General Contable, la legislación fiscal aplicable y la doctrina del
Instituto de Contabilidad.
El Código comienza estableciendo la obligación para todos los empresarios de
llevar una contabilidad ordenada y adecuada que permita el seguimiento de sus
operaciones.
Los empresarios pueden contratar a terceros para la llevanza de su contabilidad.
La contabilidad es secreta, puede pedirse su comunicación y reconocimiento por
las autoridades judiciales sólo en casos muy concretos:
Sucesión universal.
Concurso, quiebra o suspensión de pagos.
Liquidación de la entidad.
Expedientes de regulación de empleo.
En los casos que los socios o los representantes de los trabajadores tengan
derecho a su examen.
A las personas con interés legítimo y acreditado ante el juez.
Al final del ejercicio contable el empresario sociedad (y, en algunos casos también
persona física) confeccionará las cuentas anuales compuestas por:
Balance.
Cuenta de resultados.
Estado de cambios patrimoniales.
Estado de flujos de efectivo.
Memoria.