RESPONSABILIDAD DEL AUDITOR DE APLICAR EL CONCEPTO DE IMPORTANCIA
RELATIVA EN LA PLANIFICACIÓN Y EJECUCIÓN DE UNA AUDITORÍA DE
ESTADOS FINANCIEROS.
las incorrecciones, incluidas las omisiones, se consideran materiales si,
individualmente o de forma agregada, cabe prever razonablemente que influyan en las
decisiones económicas que los usuarios toman basándose en los estados financieros;
los juicios sobre la importancia relativa se realizan teniendo en cuenta las
circunstancias que concurren y se ven afectados por la magnitud o la naturaleza de una
incorrección, o por una combinación de ambas; y
los juicios sobre las cuestiones que son materiales para los usuarios de los estados
financieros se basan en la consideración de las necesidades comunes de información
financiera de los usuarios en su conjunto.2 No se tiene en cuenta el posible efecto que
las incorrecciones puedan tener en usuarios individuales específicos, cuyas
necesidades pueden ser muy variadas.
Dichas indicaciones, si están presentes en el marco de información financiera aplicable,
proporcionan al auditor un marco de referencia para determinar la importancia relativa a
efectos de la auditoría. Si el marco de información financiera aplicable no incluye una
indicación sobre el concepto de importancia relativa, las características mencionadas en
el apartado 2 proporcionan al auditor dicho marco de referencia.
La determinación por el auditor de la importancia relativa viene dada por el ejercicio
de su juicio profesional, y se ve afectada por su percepción de las necesidades de
información financiera de los usuarios de los estados financieros. En este contexto, es
razonable que el auditor asuma que los usuarios:
a) tienen un conocimiento razonable de la actividad económica y empresarial, así como
de la contabilidad y están dispuestos a analizar la información de los estados
financieros con una diligencia razonable;
b) comprenden que los estados financieros se preparan, presentan y auditan teniendo
en cuenta niveles de importancia relativa;
c) son conscientes de las incertidumbres inherentes a la determinación de cantidades
basadas en la utilización de estimaciones y juicios, y en la consideración de hechos
futuros; y
d) toman decisiones económicas razonables basándose en la información contenida en
los estados financieros.
El auditor aplica el concepto de importancia relativa tanto en la planificación y
ejecución de la auditoría como en la evaluación del efecto de las incorrecciones
identificadas sobre dicha auditoría y, en su caso, del efecto de las incorrecciones no
corregidas sobre los estados financieros, así como en la formación de la opinión a
expresar en el informe de auditoría. (Ref: Apartado A1)
Al planificar la auditoría, el auditor realiza juicios sobre la magnitud de las
incorrecciones que se considerarán materiales. Estos juicios sirven de base para:
a) la determinación de la naturaleza, el momento de realización y la extensión de
los procedimientos de valoración del riesgo;
b) la identificación y valoración de los riesgos de incorrección material; y
c) la determinación de la naturaleza, el momento de realización y la extensión de
los procedimientos posteriores de auditoría;
La importancia relativa determinada al planificar la auditoría
no establece necesariamente una cifra por debajo de la cual
las incorrecciones no corregidas, individualmente o de forma
agregada, siempre se considerarán inmateriales. El auditor
puede considerar materiales algunas incorrecciones aunque
sean inferiores a la importancia relativa, atendiendo a las
circunstancias relacionadas con dichas incorrecciones.
Aunque no sea factible diseñar procedimientos de auditoría
para detectar incorrecciones que pueden ser materiales sólo
por su naturaleza, al evaluar su efecto en los estados
financieros, el auditor tiene en cuenta no sólo la magnitud de
las incorrecciones no corregidas sino también su naturaleza, y
las circunstancias específicas en las que se han producido.
APLICAR EL CONCEPTO DE IMPORTANCIA RELATIVA DE
MANERA ADECUADA EN LA PLANIFICACIÓN Y
EJECUCIÓN DE LA AUDITORÍA.
A efectos de las NIA, la importancia relativa o materialidad para la
ejecución del trabajo se refiere a la cifra o cifras determinadas por
el auditor, por debajo del nivel de la importancia relativa
establecida para los estados financieros en su conjunto, al objeto
de reducir a un nivel adecuadamente bajo la probabilidad de que la
suma de las incorrecciones no corregidas y no detectadas supere la
importancia relativa determinada para los estados financieros en su
conjunto. En su caso, la importancia relativa para la ejecución del
trabajo también se refiere a la cifra o cifras determinadas por el
auditor por debajo del nivel o niveles de importancia relativa
establecidos para determinados tipos de transacciones, saldos
contables o información a revelar.
Al establecer la estrategia global de auditoría, el auditor
determinará la importancia relativa para los estados financieros en
su conjunto.
el auditor determinará también el nivel o los niveles de importancia
relativa a aplicar a tipos concretos de transacciones, saldos
contables o información a revelar.
El auditor determinará la importancia relativa para la ejecución del
trabajo con el fin de valorar los riesgos de incorrección material y de
determinar la naturaleza, el momento de realización y la extensión
de los procedimientos posteriores de auditoría (Ref: Apartado A12).
Si el auditor concluye que es adecuada una importancia
relativa inferior a la determinada inicialmente para los
estados financieros en su conjunto (y, en su caso, el nivel o
niveles de importancia relativa para determinados tipos de
transacciones, saldos contables o información a revelar),
determinará si es necesario revisar la importancia relativa
para la ejecución del trabajo, y si la naturaleza, el momento
de realización y la extensión de los procedimientos de
auditoría posteriores inicialmente establecidos siguen
siendo adecuados.
a) importancia relativa para los estados financieros en su conjunto
(véase el apartado 10);
b) cuando resulte aplicable, el nivel o niveles de importancia relativa
para determinados tipos de transacciones, saldos contables o
información a revelar (véase el apartado 10)
c) importancia relativa para la ejecución del trabajo (véase el
apartado 11); y
d) cualquier revisión de las cifras establecidas en (a)–(c) a medida
que la auditoría avanza (véanse los apartados 12-13).