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Fundamentos Cartográficos y Geodésicos

Este documento introduce conceptos fundamentales de cartografía y geodesia necesarios para trabajar con información georreferenciada. Explica que la información georreferenciada requiere coordenadas dentro de un sistema de referencia, y describe conceptos como elipsoides de referencia, geoides, datum geodésicos y proyecciones cartográficas para definir sistemas de coordenadas y representar la Tierra en superficies planas. También introduce el sistema UTM, uno de los sistemas de coordenadas más extendidos.
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Fundamentos Cartográficos y Geodésicos

Este documento introduce conceptos fundamentales de cartografía y geodesia necesarios para trabajar con información georreferenciada. Explica que la información georreferenciada requiere coordenadas dentro de un sistema de referencia, y describe conceptos como elipsoides de referencia, geoides, datum geodésicos y proyecciones cartográficas para definir sistemas de coordenadas y representar la Tierra en superficies planas. También introduce el sistema UTM, uno de los sistemas de coordenadas más extendidos.
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CLASE 2: FUNDAMENTOS CARTOGRÁFICOS Y GEODÉSICOS

Trabajar con información georreferenciada requiere conocer una serie de


conceptos previos necesarios para poder realizar correctamente todo tipo de
operaciones. Estos conceptos no son exclusivos del ámbito de los SIG, sino
que derivan de otras disciplinas que tradicionalmente han trabajado con este
tipo de información, como por el ejemplo la cartografía.

Introducción
La característica principal de la información georreferenciada es que tiene una
localización en el espacio, particularmente en el espacio terrestre.
Esta localización se ha de dar por medio de unas coordenadas que la definan
de forma adecuada, lo cual implica la necesidad de establecer un sistema en
base al cual expresar dichas coordenadas. Si medimos un dato de temperatura
necesitamos un sistema de medición conocido, sin el cual el dato de
temperatura en sí carece de valor y significado.
Así, no es lo mismo decir que una temperatura es de 25 grados Celsius o que
es de 25 grados Fahrenheit

Conceptos geodésicos básicos


A la hora de definir la forma y dimensiones de la Tierra, la geodesia plantea
modelos que puedan recoger la complejidad natural de la superficie terrestre y
expresarla de una forma más simple y fácil de manejar.
Con estos modelos, uno de los objetivos principales de la geodesia es
establecer un sistema de referencia y definir un conjunto de puntos (conocidos
como vértices geodésicos) cuyas coordenadas en dicho sistema sean
conocidas con una precisión elevada.
Posteriormente, y en base a esos puntos, los cuales forman una red geodésica,
se pueden calcular las coordenadas de cualquier punto en el sistema de
referencia definido.
Elipsoide de referencia y geoide
El intento más básico de establecer un modelo de la forma de la Tierra es
asimilar está a una figura geométrica simple, la cual pueda expresarse
mediante una ecuación matemática.
Además de ser más sencilla de manejar, disponer de esta ecuación
matemática permite la aplicación de conceptos geométricos, estableciendo así
una base práctica para el trabajo con coordenadas y la definición de sistemas
de referencia.
El elipsoide
Es la forma geométrica que mejor se adapta a la forma real de la Tierra, y por
tanto la que mejor permite idealizar esta, logrando un mayor ajuste.
Una vez que se dispone de una expresión teórica para la forma de la Tierra, el
siguiente paso es la determinación de los parámetros que definen esta. En el
caso de utilizar la esfera, hay que calcular su radio. En el caso de asumir el
elipsoide como forma de referencia, deben determinarse las medidas de los
semiejes menor y mayor.

El geoide
Es la otra superficie de referencia, definida como la superficie tridimensional en
cuyos puntos la atracción gravitatoria es constante. Se trata de una superficie
equipotencial que resulta de suponer los océanos en reposo y a un nivel medio
(el nivel es en realidad variable como consecuencia de las mareas, corrientes y
otros fenómenos) y prolongar estos por debajo de la superficie terrestre.
La particularidad del
geoide reside en que en todos sus
puntos la dirección de la
gravedad es perpendicular a su
superficie.
El datum geodésico
Cuando se trabaja con un elipsoide general, este, como se ha dicho, se sitúa
de tal modo que tanto la posición de su centro de gravedad como su plano
ecuatorial coincidan con los terrestres. Por el contrario, cuando el elipsoide es
local, estas propiedades no han de cumplirse necesariamente, y el elipsoide a
solas resulta insuficiente ya que carecemos de información sobre su
posicionamiento con respecto a la superficie terrestre.
Sistemas de coordenadas
Disponiendo de un modelo preciso para definir la forma de la Tierra, podemos
establecer ya un sistema de codificar cada una de las posiciones sobre su
superficie y asignar a estas las correspondientes coordenadas. Puesto que la
superficie de referencia que consideramos es un elipsoide, lo más lógico es
recurrir a los elementos de la geometría esférica y utilizar estos para definir el
sistema de referencia. De ellos derivan los conceptos de latitud y longitud,
empleados para establecer las coordenadas geográficas de un punto.
Coordenadas geográficas
El sistema de coordenadas geográficas es un sistema de coordenadas
esféricas mediante el cual un punto se localiza con dos valores angulares:
La latitud φ: Es el ángulo entre la línea que une el centro de la esfera con un
punto de su superficie y el plano ecuatorial. Las líneas formadas por puntos de
la misma latitud se denominan paralelos y forman círculos concéntricos
paralelos al ecuador.
Por definición la latitud es de 0◦ en el ecuador, que divide el globo en los
hemisferios norte y sur. La latitud puede expresarse especificando si el punto
se sitúa al norte o al sur, por ejemplo 24◦ , 21’ 11” N, o bien utilizando un signo,
en cuyo caso los puntos al Sur del ecuador tienen signo negativo.

La longitud λ: Es el ángulo formado entre dos de los planos que contienen a la


línea de los Polos. El primero es un plano arbitrario que se toma como
referencia y el segundo es el que, además de contener a la línea de los polos,
contiene al punto en cuestión. Las líneas formadas por puntos de igual longitud
se denominan meridianos y convergen en los polos. Como meridiano de
referencia internacional se toma aquel que pasa por el observatorio de
Greenwich, en el Reino Unido. Este divide a su vez el globo en dos
hemisferios: el Este y el Oeste.

Proyecciones cartográficas
A pesar de su innegable utilidad y la potencia que nos brindan para la
localización de cualquier punto sobre la superficie terrestre, un sistema de
coordenadas esféricas tiene inconvenientes que no pueden obviarse.
Esta forma es mucho más sencilla e intuitiva, y permite una mayor facilidad de
operaciones. Por otro lado, si necesitamos crear una representación visual de
la información cartográfica, lo habitual es hacerlo en una superficie plana, ya
sea a la manera clásica en un pliego de papel o, usando las tecnologías
actuales, en un dispositivo tal como una pantalla.
Tipos de proyecciones Las proyecciones se clasifican según la superficie sobre
la que se proyectan los puntos.
Es decir, que pueda «desenrollarse» y convertirse en un plano sin necesidad
de doblarse o cortarse. Estas otras superficies pueden emplearse también para
definir una proyección, de la misma forma que se hace con un plano. Las
superficies más habituales son el cono y el cilindro (junto con, por supuesto, el
plano), las cuales, situadas en una posición dada en relación al objeto a
proyectar (esto es, la Tierra), definen un tipo dado de proyección.
Distinguimos así los siguientes tipos de proyecciones:
Cónicas. La superficie desarrollable es un cono, que se sitúa generalmente
tangente o secante en dos paralelos a la superficie del elipsoide. En este último
caso, la distorsión se minimiza en las áreas entre dichos paralelos, haciéndola
útil para representar franjas que no abarquen una gran distancia en latitud, pero
poco adecuada para representación de grandes áreas.
Cilíndricas. La superficie desarrollable es un cilindro. Al proyectar, los
meridianos se convierten en líneas paralelas, así como los paralelos, aunque la
distancia entre estos últimos no es constante. En su concepción más simple, el
cilindro se sitúa de forma tangente al ecuador (proyección normal o simple),
aunque puede situarse secante y hacerlo a los meridianos (proyección
transversa) o a otros puntos (proyección oblicua).
La proyección de Mercator, la transversa de Mercator, la cilíndrica de Miller o la
cilíndrica equiárea de Lambert son ejemplos relativamente comunes de este
tipo de proyecciones.
Planas o azimutales. La superficie desarrollable es directamente un plano,
tenemos distintos tipos en función de la posición del punto de fuga.
Fundamentos cartográficos y geodésicos: Esquema de una proyección
cónica
• Gnómica o central. El punto de fuga se sitúa en el centro del elipsoide.
• Estereográfica. El plano es tangente y el punto de fuga se sitúa en las
antípodas del punto de tangencia. La proyección polar estereográfica es
empleada habitualmente para cartografiar las regiones polares.
• Ortográfica. El punto de fuga se sitúa en el infinito. Existen proyecciones
azimutales que no son de tipo perspectivo.
El sistema UTM De entre los cientos proyecciones de existen actualmente,
algunas tienen un uso más extendido, bien sea por su adopción de forma
estandarizada o sus propias características.
Estas proyecciones, que se emplean con más frecuencia para la creación de
cartografía, son también las que más habitualmente vamos a encontrar en los
datos que empleemos con un SIG, y es por tanto de interés conocerlas un poco
más en detalle.
En la actualidad, una de las proyecciones más extendidas en todos los ámbitos
es la proyección universal transversa de Mercator, la cual da lugar al sistema
de coordenadas UTM.
Este sistema, desarrollado por el ejército de los Estados Unidos, no es
simplemente una proyección, sino que se trata de un sistema completo para
cartografiar la práctica totalidad de la Tierra.
Para ello, esta se divide en una serie de zonas rectangulares mediante una
cuadricula y se aplica una proyección y unos parámetros geodésicos concretos
a cada una de dichas zonas. Aunque en la actualidad se emplea un único
elipsoide (WGS–84), originalmente este no era único para todas las zonas.
Con el sistema UTM, las coordenadas de un punto no se expresan como
coordenadas terrestres absolutas, sino mediante la zona correspondiente y las
coordenadas relativas a la zona UTM en la que nos encontremos.
Escala
El concepto de escala es fundamental a la hora de trabajar con cartografía, y
es uno de los valores básicos que definen toda representación cartográfica.
Esta representación ha de tener un tamaño final manejable, con objeto de que
pueda resultar de utilidad y permitir un uso práctico, pero el objeto que se
cartografía (un país, un continente o bien la Tierra al completo) es un objeto de
gran tamaño.
Esto hace necesario que, para crear un mapa, se deba reducir o bien el objeto
original o bien el objeto ya proyectado, dando lugar a una versión «reducida»
que ya cumple con los requisitos de tamaño adecuado.

Generalización en el contexto de un SIG


La generalización es importante en un SIG debido a la variedad de escalas
posibles que puede tener la información con que se trabaja, así como por la
variedad de escalas de representación que pueden definirse gracias a la
flexibilidad que el propio SIG presenta en sus capacidades de visualización.
Existen diversas formas de enfocar inicialmente el problema de obtener un
juego de datos óptimo para ser representado en cada caso y una
representación óptima de este.

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