ANÁLISIS ECONÓMICO
La economía cusqueña registró un crecimiento promedio anual de 2,3 por
ciento durante el periodo 2011-2020, impulsado principalmente por una mayor
actividad minera y de hidrocarburos. En el contexto nacional, en 2020, Cusco
aportó el 4,0 por ciento al Producto Bruto Interno (PBI) del país, ubicándose
como la cuarta economía después de Lima, Arequipa y La Libertad. La principal
actividad económica fue la extracción de gas y minerales, que representó el
46,2 por ciento del Valor Agregado Bruto (VAB) departamental; seguida de
comercio (6,9 por ciento); construcción (6,4 por ciento); agricultura, ganadería,
caza y silvicultura (5,4 por ciento); y manufactura (5,3 por ciento) entre las
principales.
La Población Económicamente Activa (PEA) ascendió a 754,7mil personas, el
cual representó el 4,7 por ciento de la PEA nacional en 2020. La tasa de
ocupación de la PEA alcanzó el 96,3 por ciento del total. Por otro lado, en el
departamento se registraron 70 231 empresas formales en 2020, de las cuales
68 651 fueron clasificadas como microempresas, 1 453 pequeñas empresas,
92 grandes empresas y 35 medianas empresas.
Por otro lado, en la región se halla el destino turístico más importante de
nuestro país “La Ciudadela Arqueológica de Machupicchu”, Cusco destaca por
el elevado posicionamiento de Machupicchu; más aún por su condición de
Maravilla Mundial. Desde los años 90s, todos los gobiernos han impulsado
políticas de reactivación y desarrollo del Turismo; asociado a la reducción
considerable de la violencia social. Hay una fuerte relación entre el crecimiento
económico mundial y nacional con el crecimiento del Turismo. En el caso de la
Región, hay una marcada estacionalidad del turismo durante cada año. Para
garantizar que éste sector sea el motor del crecimiento sostenido de la Región
Cusco, se necesita atraer más inversiones asociadas a nuevas modalidades de
turismo con mejores perspectivas de crecimiento en el futuro. (Valderrama,
2015) Esto produce un importante número de arribos de turistas nacionales y
extranjeros a la Región y en consecuencia el desarrollo de las actividades
económicas relacionadas al sector turismo como son los servicios de
transporte, hoteles y restaurantes, servicios financieros, agencias de guía y
viajes de turismo, y una diversidad de servicios complementarios.
Asimismo, se identificó que los ingresos por Turismo receptivo del distrito de
Machu Picchu son los que tienen mayor relación y aportan con mayor
significancia hacia el PBI turístico de Cusco.