J.L. Ferreira
J.L. Ferreira
ECONOMÍA INDUSTRIAL
o vender según su rol y nunca a un precio menor que Tras los experimentos con mercados competitivos, la
el coste o mayor que su valoración. Los alumnos po- aplicación de estos nuevos instrumentos de investi-
dían hablar libremente en la clase buscando con gación económica a los mercados de competen-
quién comerciar. Los resultados de sus experimentos cia imperfecta constituyen el siguiente paso natural.
no apoyaban la teoría, al encontrarse una dispersión En general, el área de Organización Industrial tardó
de precios y una asignación no eficiente. en aceptar los métodos experimentales para su es-
tudio, aunque esta actitud no ha sido distinta de la
El primer avance importante tras este intento lo dio el observada en el resto de la profesión. Hasta que no
futuro premio Nobel Vernon Smith (1962), quien úni- se obtuvieron los primeros resultados de interés, la po-
camente añadió al experimento la anotación públi- sición era de escepticismo. Con todo, el Handbook of
ca de los precios a los que se producían los inter- Industrial Organization, en su segundo volumen ya de-
cambios. Este rediseño del experimento se mostró su- dica un capítulo a las aportaciones de la Economía
ficiente para una rápida convergencia al equilibrio experimental (Plott, 1989), mientras que el Handbook
teórico. Técnicamente, el mecanismo usado es co- of Experimental Economics dedica un capítulo a la Or-
nocido como «mercado de subasta doble con ofer- ganización Industrial (Holt, 1995). Más recientemente el
tas públicas» (más brevemente se le suele llamar International Journal of Industrial Organization dedicó un
mercado de subasta doble o double auction mar- número especial a los experimentos en 2000 y diez años
ket, en inglés). Una de las características más sorpren- más tarde, otro presentado por Norman y Ruffle (2011).
dentes del mercado de doble subasta es su robus- En español, el libro Economía Experimental y del Com-
tez. El experimento se ha repetido innumerables ve- portamiento (ed. Pablo Brañas-Garza, 2011) también
ces, con distintos sujetos experimentales (estudiantes, dedica un capítulo a la Organización Industrial.
ejecutivos, personas sin estudios,…) y con distintas
maneras de explicar las instrucciones. Esto contrasta Uno de los temas recurrentes en los debates sobre la
con la sensibilidad que muestran los resultados expe- aportación de la Economía experimental al análisis
rimentales en otras áreas como la Teoría de Juegos económico es la limitación de los análisis de labora-
o la Economía del Comportamiento. torio. Según una visión, la Teoría Económica ofrece
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modelos simplificados con los que orientarse en una sionarán el precio a la baja. Además, si se cambia
realidad que siempre será mucho más compleja el formato del experimento para que sean los com-
que la teoría o que el experimento, por lo que un ex- pradores y no el vendedor quienes lleven la parte ac-
perimento sobre una teoría no aportaría demasiado tiva de la negociación haciendo ofertas de compra
al conocimiento de la realidad, al no introducir estas al monopolista y que este solo puede aceptar o re-
complejidades. Los avances en Economía experimen- chazar, entonces el resultado se acerca al de com-
tal están, poco a poco, ayudando a superar esta vi- petencia perfecta.
sión. Al fin y al cabo, los experimentos son mercados
reales, donde se compran y venden activos y don- Cuando el monopolio tiene costes marginales decre-
de una buena decisión permite ganar dinero. Pero cientes (monopolio natural), Coursey et al. (1984) en-
además, los experimentos han permitido introducir y cuentran que el monopolista tiene dificultades para
controlar distintas variables que la teoría no ha estu- ejercer su posición dominante y solo logra imponer un
diado completamente, han permitido saber qué precio otra vez a medio camino entre el de mono-
complejidades son más fáciles de entender por los polio y el de competencia perfecta.
decisores y, gracias a ello, han podido ser de gran
utilidad en algunos procesos de desregulación. La re- Contrariamente a lo que sucede en los experimentos
visión de la literatura realizada en este artículo está sobre mercados competitivos, la experiencia de los su-
orientada a mostrar estas aportaciones. jetos experimentales puede alterar los resultados.
Harrison et al. (1989) muestran que en el caso en el que
Los apartados primero y segundo realizan un somero únicamente el monopolista realiza ofertas, la experien-
repaso de los resultados principales para los modelos cia le permite pasar de obtener el 44% de los benefi-
de monopolio y de oligopolio. En las referencias ante- cios de monopolista a obtener el 78%.
riores, el lector interesado podrá abundar sobre estos
temas y otros ligados a la estructura de mercado (mo- La convergencia a la predicción teórica también se ha
delos de entrada, mercados contestables, etc.). El pre- mostrado en experimentos en los que el monopolista
sente artículo, en cambio, sigue con varias secciones se enfrenta a una demanda simulada por ordenador
dedicadas a la aplicación de las técnicas experimen- que es desconocida para el monopolista y que pre-
tales en varios sectores. El apartado tercero trata de la senta un comportamiento precio aceptante. En muy
contribución de la economía experimental a las subas- pocos periodos de prueba y error se consigue llegar al
tas del espectro electromagnético. El apartado cuar- punto de maximización de beneficios con precio y
to hace lo propio con los mercados del agua y el apar- cantidades de monopolio según el modelo teórico.
tado quinto con la desregulación del sector eléctrico.
En el último apatado se ofrecen algunos resultados re- Para situaciones más complejas, como cuando el mo-
cientes en experimentos sobre la posibilidad de que los nopolista tiene que producir varios bienes sustitutivos
mercados de futuros aumenten la competencia de un (Kelly, 1995) o cuando tiene que tomar decisiones tem-
oligopolio. porales sobre el precio que asignar a un recurso reno-
vable (García-Gallego et al., 2008), la evidencia expe-
rimental ofrece resultados alejados del equilibrio sin
MONOPOLIO mostrar convergencia hacia él.
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parecen encontrar dificultades en aprender las ven- A menudo se presenta este caso y el de subastas si-
tajas de este comportamiento estratégico. Al modi- milares como un éxito de la Teoría Económica. Desde
ficar ligeramente el experimento imponiendo de ma- luego lo es, pero de la misma manera que la Física
nera exógena una norma que limita las estrategias se muestra exitosa en el desarrollo de los coches de
de las empresas en el sentido de tener que mover Fórmula 1. Con las leyes de la Física en la mano se-
todos los precios en la misma dirección cada vez ría imposible diseñar un vehículo competitivo, para
que se cambian, se consigue acercar el resultado eso es necesaria mucha experimentación, mucha
experimental al teórico. prueba y error y realizar numerosas visitas al túnel de
viento y al circuito. Lo mismo ocurrió con el diseño de
Brown-Kruse y Schenk (2000), Collins y Sherstyuk (2000), la subasta del FCC.
Huck et al. (2002) y Barreda et al. (2011) analizan los
modelos de diferenciación de producto basados en Otros países han intentado también adjudicar el es-
el modelo de Hotelling. Estos trabajos muestran una pectro mediante este mecanismo. A comienzos de los
validación de la teoría, tanto en los casos en los que años 90, Nueva Zelanda adoptó una subasta al segun-
solo se decide la localización como cuando tam- do precio y sin precio de reserva con muy pobres re-
bién se decide el precio. Los individuos aprenden fá- sultados. En Australia se adjudicaron licencias para te-
cilmente que la diferenciación del producto les per- levisión por satélite en una subasta al primer precio en
mite poner un precio más alto. sobre cerrado, también con problemas, ya que hubo
alguna empresa que tras ganar la licencia se declaró
Una de las cuestiones de más interés en la Organiza- insolvente sin sufrir ninguna consecuencia porque la su-
ción Industrial es la posibilidad de colusión tácita entre basta no requería el pago de ningún depósito. El go-
los componentes de un oligopolio. El equilibrio teóri- bierno suizo, en 2000, usó una subasta ascendente cu-
co muestra que el oligopolio pondrá un precio inter- yas reglas permitieron que las cuatro grandes empre-
medio entre el de competencia perfecta y el de mo- sas expulsaran del juego a las demás y se repartieran
nopolio. Sin embargo, si la interacción en el mercado las licencias. Para cuando el gobierno se dio cuenta y
se repite un número indefinido de veces en el tiempo, quiso posponer la subasta, las empresas pudieron acu-
es posible encontrar equilibrios en los que se impone dir a los tribunales para impedir el cambio de reglas en
el precio de monopolio, según el bien conocido Folk el contrato de subastas (1).
Theorem. Si la repetición es finita y conocida, la única
manera de encontrar algo de cooperación, con pre- ¿Qué permite que unas subastas funcionen y otras no?
cios superiores a los de equilibrio, sucede en modelos Como en el caso de la Fórmula 1, la respuesta está en
de racionalidad limitada. Los primeros experimentos en que el diseño necesita fuertes dosis de experimenta-
este sentido encuentran que, en repeticiones de muy ción previa. El relato de los economistas académicos
pocos periodos, se produce más cooperación de la involucrados como asesores de la FCC es clarificador
esperada. Por ejemplo, Cooper et al. (1991) informan en este sentido. Por una parte, McAffe y McMillan (1996)
de decisiones cooperativas hasta un 30% de las veces nos ofrecen la perspectiva teórica y, por otra, Plott (1997)
en el dilema del prisionero repetido cada vez con un aporta la visión del experimentalista. McAffe y McMillan
oponente distinto, aunque la cooperación disminuía a nos relatan cómo la teoría de subastas sirvió de punto
medida que avanzaba el experimento. En repeticio- de partida para el diseño final. En particular, la subasta
nes de series de 10 periodos, con el mismo oponente ascendente simultánea sobre un grupo de licencias
dentro de cada una, se encuentra cooperación has- usada en el diseño final se muestra como el mecanis-
ta pocos periodos antes del final de la serie (véase mo que mejor se adaptaba a las características del
Stoecker, 1980). En experimentos posteriores, Selten y mercado en cuestión. En esta subasta, cada empresa
Stoecker (1986), informan de cómo esta cooperación, realiza su puja por las licencias que desea al mismo
de nuevo, va disminuyendo en las series posteriores. tiempo que las demás, después las pujas se hacen pú-
blicas y se vuelve a permitir una puja nueva en las mis-
mas condiciones. La subasta termina cuando no hay
SUBASTAS DEL ESPECTRO ELECTROMAGNÉTICO más pujas. Se eligió subastar las licencias en grupos por
razones de complementariedad, principalmente geo-
En 1994, la FCC (Federal Communications Commi- gráfica, lo que permitía a las empresas saber si podrí-
ssion) subastó el uso del espectro electromagnético an optar al paquete que deseaban y no terminar con
entre las empresas del sector. Anteriormente se ha- una licencia con poco valor por no tener también la
bían usado licencias y loterías para fines similares, a complementaria. La razón de elegir la subasta ascen-
pesar de que la Teoría Económica advertía que las dente se debió a que las complementariedades son
subastas serían superiores, como pudo comprobar al idiosincrásicas a cada empresa, de manera que el pro-
recaudar 20.000 millones de dólares cuando final- ceso ascendente debería permitir que el mercado es-
mente se hicieron (Coase, 1959, constituye tal vez la tableciera las agregaciones de licencias.
advertencia más temprana en este sentido). Los aná-
lisis posteriores de las subastas realizadas corrobora- Sin embargo, ni la decisión del tipo de subasta ni los
ron estas ideas y disiparon algunos temores: las pu- múltiples detalles que la gobernaban, más de 130
jas alcanzadas por licencias similares fueron también páginas de reglas, pueden ser atribuidos a teoremas
similares entre sí, y las compañías mantuvieron sus li- de la literatura de subastas. Por ejemplo, la elección
cencias, sin venderlas posteriormente, señalando de una subasta abierta en lugar de una a sobre ce-
que seguían valorando la licencia adquirida. rrado se debió a la apreciación del experto sobre
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cuál de los escenarios teóricos era más relevante. Por dencia a no abandonar la subasta en los casos en
una parte, la subasta abierta permite reducir el mie- los que se debía hacer era mayor cuando se sabía
do a caer en la «maldición del ganador» (si los riva- que los competidores continuaban que cuando esa
les no han pujado tanto como yo, tal vez el objeto información no se hacía pública. No parece haber
no valga tanto como yo pensaba), mientras que la explicación teórica para esas burbujas que empujan
subasta a sobre cerrado limita las posibilidades de los precios al alza.
colusión entre los pujantes, al no poder monitorizar lo
que hace cada uno. Otros experimentos sirvieron para probar el programa
informático con el que se conduciría la subasta. Prime-
Una breve descripción de la subasta dará una idea ro, los sujetos experimentales, estudiantes de Caltech, si-
del nivel de detalle necesario. Las empresas deben mulaban ser empresas, con sus propias valoraciones
mostrar el grupo de licencias por las que tiene pre- imputadas en el experimento. Después, los mismos es-
ferencias y a continuación se produce una subasta tudiantes volvían a participar, esta vez con el único fin
en tres etapas. Durante la primera se permite que una de encontrar maneras de manipular la subasta. Final-
empresa sea activa solo en un tercio de sus licencias mente, los datos experimentales se usaron en un pro-
preferidas, mientras que en la segunda la permisivi- grama paralelo para realizar todos los cálculos que ha-
dad se reduce y debe ser activa por lo menos en dos ría la FCC y comprobar su precisión.
tercios. En la etapa final debe ser activa en el 100%
de sus licencias preferidas. Otras reglas marcan el in- En los experimentos se controlan todos los paráme-
cremento mínimo en las pujas, el tiempo de las ron- tros, como las valoraciones de cada licencia por se-
das de pujas, penalizaciones por retirarse, etc. Es fá- parado y por paquetes, de manera que es posible
cil entender cómo la teoría sola no puede prever los saber si la subasta logra un alto grado de eficiencia,
resultados de la subasta cuando intervienen todos comparando la asignación final de licencias con las
estos detalles, de ahí que la experimentación y la si- valoraciones de quienes las han adquirido. En el mer-
mulación se hagan necesarias. cado real las valoraciones son privadas. Así todo se
pudieron hacer algunas estimaciones. Antes de ca-
Uno de los objetivos más importantes de la subasta da subasta real, se realizaban varias subastas en el
es conseguir una asignación eficiente: las licencias, laboratorio aproximando todo lo posible los valores
o grupos de ellas, deben terminar en las empresas reales. De esta manera se podían comparar los com-
que más las valoren. Debido a las complementarie- portamientos observados en el laboratorio con los de
dades de las licencias, un mecanismo eficiente de- la subasta real. La similitud entre ambos permitió con-
be adjudicar por licencias o por paquetes según sea cluir que si los datos del laboratorio implicaban una
el caso. Puede ocurrir que la valoración que hace asignación eficiente de las licencias, los de la subas-
una empresa respecto a un paquete de licencias ta real también serían eficientes.
sea mayor que la suma de las valoraciones de tener
por separado cada una de las licencias. También
puede ocurrir lo mismo para un subconjunto de li- MERCADOS DE AGUA
cencias que se ofrecen juntas en subasta. Incluso
puede ocurrir que la suma de las valoraciones indi- La gran mayoría de los sistemas de colección y dis-
viduales sea mayor que la del conjunto. La eficien- tribución de agua en todo el mundo dependen de
cia de la subasta requiere que las adjudicaciones una autoridad central. Desde hace tiempo, los eco-
coincidan con las valoraciones. Cuando se deriva nomistas han recomendado la introducción de siste-
más utilidad del paquete, las reglas de la subasta de- mas de mercado para mejorar la eficiencia de las
ben permitir que afloren las pujas por paquetes y que asignaciones que permita las transferencias volunta-
sean estos los que se adjudiquen. Plott (1997) expli- rias de agua hacia los usos donde es más valorada
ca cómo se diseñaron experimentos para dilucidar (por ejemplo, Easter et al., 1998). En esta sección re-
cuál de los tipos de subasta a los que se había redu- sumimos uno de los trabajos más importantes sobre
cido la discusión según las consideraciones teóricas el uso de experimentos en este sector: el artículo de
(secuencial o simultánea) daba lugar a asignaciones Murphy et al. (2000), donde informan de sus experi-
más eficientes. La simultánea se mostró superior. mentos para estudiar la eficiencia de la subasta do-
ble uniforme y en sobre cerrado para la asignación
Los experimentos encontraron también aspectos in- simultánea de agua y de derechos de capacidad de
sospechados en las subastas. Por ejemplo, los parti- transporte entre oferentes, demandantes y transpor-
cipantes tendían a continuar en ella, en lugar de tistas. Otra alternativa era la subasta doble continua
abandonarla, con el fin de empujar el precio hacia discriminatoria, donde se pagan diferentes precios
arriba y hacer pagar más a los competidores. Este por diferentes cantidades según orden de empare-
comportamiento acarrea el riesgo de quedarse con jamiento de ofertas y demandas.
la licencia a un precio más alto que la valoración
propia si se ha sobreestimado la valoración de los Los autores realizan sus experimentos simulando la si-
competidores. Es más, dado que son varios los par- tuación del sur de California, donde llueve poco y de
ticipantes, el saber que los demás siguen participan- manera irregular y donde el agua debe traerse a tra-
do hace que esta estrategia compense poco, ya vés de conductos desde pantanos en varios ríos o ex-
que los demás harán subir el precio sin necesidad traerse de los acuíferos subterráneos. A ello se unen va-
de participar. Paradójicamente, se observó que la ten- rias restricciones medioambientales, de transporte y de
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INVESTIGACIÓN EXPERIMENTAL EN ECONOMÍA INDUSTRIAL
prohibición de exportaciones de agua desde algunas nimiza el coste sujeto a que la oferta sea igual a la
fuentes. Para ello en el experimento se diseña una red demanda y a que se cumplan las restricciones de
con 17 nodos en las que hay 9 sujetos experimentales cantidad mínima y máxima en los canales de trans-
activos, alguno de los sujetos toma decisiones en más porte. Finalmente, debido a la relativa complejidad
de un nodo. Los nodos, divididos según sus caracte- del experimento, se realizaron varias sesiones de en-
rísticas, son los siguientes: trenamiento y se descartaron para el experimento fi-
nal a aquellos sujetos experimentales que peores re-
Tres fuentes de agua en superficie, que correspon- sultados tuvieron en las sesiones previas.
den a los ríos Sacramento, San Joaquín y Colorado.
El grado de eficiencia del mercado, medido como
Tres fuentes de agua subterránea, correspondien- proporción del excedente obtenido respecto del ex-
tes a los acuíferos de la región. cedente competitivo (el máximo posible), está en tor-
no al 91%, lo que es un muy buen resultado, máxime
Cinco distritos urbanos: Sacramento, área de la Bahía cuando el modelo no es precisamente favorable a la
de San Francisco, las ciudades del Valle de San Joaquín, competencia, puesto que el número de agentes es li-
el área metropolitana de Los Ángeles y San Diego. Estos mitado y existe un monopolista en cada uno de los ca-
distritos solo actúan como compradores. nales de transporte. De hecho, cuando se repite el ex-
perimento y se deja que en cada uno de esos cana-
Cuatro distritos agrícolas de regadío: Valle de Sacra- les haya dos agentes la eficiencia pasa al 94%. Para
mento, valle de San Joaquín norte, valle de San Joaquín comprobar que los resultados son fruto de las accio-
sur y regantes del río Colorado. Estos distritos tienen de- nes estratégicas de los agentes y no están sesgados
rechos para comprar agua y vender de los pantanos por el diseño del experimento, los autores efectúan
en superficie, pero no de los acuíferos subterráneos. El unas simulaciones donde un ordenador realiza pujas
primero tiene derechos sobre el río Sacramento y uno aleatoriamente con las que obtienen porcentajes de
de los tres acuíferos; el segundo, también sobre el río eficiencia entre el 0% y el 5%.
Sacramento y sobre otro de los acuíferos; el tercero, so-
bre el río San Joaquín y el tercero de los acuíferos, mien- En cuanto al reparto del excedente, el problema prin-
tras que el cuarto solo tiene derechos sobre el río cipal se encuentra en el área de San Diego, que tie-
Colorado. Como cada acuífero está gestionado por ne menos conexiones para recibir agua, y que no lle-
un único agente no hay problemas de externalidades. ga a la mitad del excedente que podría tener en
competencia. Sin embargo, cuando se permite la
Dos canalizaciones de transporte con agentes ac- duplicación en el transporte, con un incremento del
tivos: el acueducto del río Colorado y el de San Diego. 3% en la cantidad y una disminución del 20% en el
Además, hay otras dos canalizaciones, pero funcio- precio, se consigue que su excedente suba hasta ser
nan de manera automática: las bombas del California el 84% del excedente en competencia.
Delta, donde se juntan los ríos Sacramento y San
Joaquín, y los canales al sur del Delta. El otro problema detectado en los experimentos es
que el mercado no consigue ser suficientemente
La cantidad de transferencias de agua en California sensible a los cambios en la cantidad de agua dis-
es demasiado poca como para poderse estimar las ponible, lo que parece deberse a la alta varianza de
funciones de oferta y demanda a partir de ellas. En las cantidades intercambiadas, que pueden ocultar
lugar de ello se usa un modelo econométrico de pro- a los agentes los cambios en la cantidad de agua
ducción agrícola basado en el «Central Valley Pro- total. Con todo, esta volatilidad disminuye con la ex-
duction and Transfer Model» (CVPTM) según se des- periencia de los sujetos y llega a desaparecer cuan-
cribe por el Departamento de Interior (1997). En este do se introduce competencia en el transporte.
modelo se pueden, por ejemplo, cambiar las canti-
dades de agua disponibles en una región particular
y calcular el precio sombra del agua en esa región. DESREGULACIÓN ELÉCTRICA
De esta manera se pueden estimar funciones de de-
manda para cada agente. Howitt (1995a y 1995b) Hasta hace apenas un par de décadas gran parte
muestra que estos modelos son robustos y útiles pa- de los llamados monopolios naturales se regulaban
ra este tipo de simulaciones. En los experimentos se mediante la concesión de servicio o producción a
hace seguir a la oferta de agua un ciclo de 8 perio- una empresa, una estimación de sus costes y un pre-
dos con distintas cantidades de agua disponible, imi- cio político que permitiera unos beneficios normales
tando la irregularidad de las precipitaciones y flujos sobre esos costes. Esto era así y, todavía lo es en mu-
de agua en la región. chos casos, en los sectores de las telecomunicacio-
nes, electricidad y transporte aéreo, por poner tres
El experimento así definido presenta tantos merca- ejemplos de los más conocidos. Los economistas, sin
dos como lugares en donde se termina consumien- embargo, alertaban contra los problemas de este ti-
do el agua, con un precio distinto para cada mer- po de regulación, que no incentivan una adecuada
cado definido por el mecanismo de doble subasta. adopción tecnológica ni un buen servicio al consu-
Para adaptarse a las características propias del ex- midor. Una de las primeras referencias explícitas so-
perimento, el mecanismo que vacía cada mercado bre el tema en el sector eléctrico es el trabajo de
resuelve el problema de programación lineal que mi- Joskow y Schmalensee (1983). Es cierto que los ren-
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dimientos de escala hacen técnicamente superior corroborado en experimentos realizados por otros gru-
que algunas de estas actividades estén cubiertas por pos de trabajo.
una única empresa, pero no lo es menos el que los
beneficios de la competencia entre varias de ellas Una de las idiosincrasias del sector eléctrico la cons-
compense algunas duplicaciones en las inversiones tituye el diseño de red, con sus limitaciones de trans-
fijas o de red. Bien por esta insistencia de los econo- porte entre nodo y nodo. Por ejemplo, cuando hay
mistas o bien porque las nuevas tecnologías lo per- una restricción de capacidad en una línea que co-
miten más fácilmente, el caso es que la libre entra- necta generadores con comercializadores, los pro-
da y competencia en estos sectores ha reconduci- ductores pueden subir sus precios, de manera que
do la situación a una de oligopolio en la mayoría de los gestores de las líneas no se apropien del exce-
los casos. No es competencia perfecta, pero es me- dente y no tengan los incentivos adecuados para in-
jor que el monopolio. vertir en mayor capacidad. Backerman et al. (2000)
realizan un experimento con cuatro distribuidores en
Staropoli y Jullien (2006) resumen el uso de la experi- un nodo central y tres generadores en un lado y cua-
mentación en el laboratorio para ayudar al diseño de tro en el otro unidos con el nodo central por sendas
mecanismos eficientes en el sector eléctrico y encuen- líneas. Cuando reducen la capacidad de una de
tran que hay dos grandes problemas para la puesta ellas obtienen una verificación experimental de esta
en marcha de una mayor competencia. El primero se hipótesis. Encuentran, además, que cuando se intro-
refiere a la transición a la nueva arquitectura del mer- duce una subasta doble uniforme se aumenta la efi-
cado. Antes de la desregulación el sector está típica- ciencia del sistema, incidiendo en la importancia de
mente dominado por unas empresas que se reparten tener una demanda activa.
el mercado según regiones y que operan como mo-
nopolistas regulados dentro de ellas, y por un operador En el poder de mercado en el sector eléctrico intervie-
que coordina las decisiones de producción y de trans- nen más componentes que la mera concentración.
porte según unos algoritmos dados por la regulación Debido a las restricciones de capacidad en las líneas,
del sistema. La liberalización debe convertir este siste- algunas empresas pueden inducir a propósito proble-
mas de congestión según su localización si saben que,
ma en otro descentralizado de empresas que compi-
con alta probabilidad, serán llamadas a resolverlos por-
ten entre sí y en el que el operador del sistema se ba-
que el operador del sistema les pida aumentar la pro-
sa en una lógica de mercado. El segundo problema
ducción en otra parte de la red, lo que les permitirá
se refiere a la manera en que debe diseñarse el me-
poner precios altos. Zimmerman et al. (1999), diseñan
canismo de casación entre ofertas y demandas, con
una plataforma experimental (la PowerWeb) para simu-
los múltiples detalles que debe tener en cuenta. Sin ex-
lar estas situaciones y encuentran que, efectivamente,
periencias previas y, por tanto, sin datos empíricos, la
se da este comportamiento estratégico. A partir de ahí
Economía experimental ha permitido comprobar las
analizan cómo detectar los nodos susceptibles de pre-
teorías, evaluar las nuevas propuestas y hacer otras.
sentar este problema y cómo hacerlo disminuir cuan-
do aumentan el número y la capacidad de los gene-
Tal vez el primer caso de colaboración entre experi- radores en estos nodos.
mentalistas y reguladores ocurrió cuando en 1984 la
Arizona Corporation Commission (ACC) solicitó un estu- Los problemas para diseñar la subasta del mecanis-
dio sobre la desregulación eléctrica al grupo experi- mo de casación comienzan cuando no es posible
mentalista de Vernon Smith. Rassenti y Smith (1986) des- extender las propiedades ya conocidas de las subas-
criben estos estudios, guiados por dos preguntas prin- tas de producto único a subastas de múltiples pro-
cipales: ¿es factible una desregulación? y ¿cómo se ductos. Las restricciones técnicas del sector eléctrico
ven alterados los resultados si la demanda cobra un y sus procesos dinámicos de optimización hacen
papel más activo? Tras realizar distintos experimentos, que las subastas deban ser del segundo tipo, con
los autores concluyen con varias recomendaciones: ofertas «en paquete» para producir en distintos mo-
separación de las actividades de producción, comer- mentos. Las propiedades de estas subastas no son
cialización y transporte, uso de la subasta doble, y ne- bien conocidas, así que los análisis experimentales
cesidad de incidir en la descentralización. La ACC to- pueden ofrecer su ayuda. En particular, hay dos pre-
mó con mucha reticencia estas recomendaciones, se- guntas principales a las que responder. La primera se
guramente por ser un sector dominado por una cultu- refiere a las diferencias entre subastas «a sobre ce-
ra ingenieril que no acababa de entender la nueva rrado» frente a las subastas con «pujas continuas». La
cultura de mercado. La contribución más importante segunda está relacionada con el precio que impo-
de este primer trabajo es, probablemente, el énfasis en ner según las ofertas y demandas, y debe compa-
el papel activo de la demanda en un sector orienta- rar las subastas con precio homogéneo (todas las
do a la oferta que consideraba un demanda rígida y transacciones se realizan al mismo precio) con las su-
que se centraba en las restricciones técnicas. La razón bastas a precio diferenciado (donde las transaccio-
de este énfasis es similar a la observada en los experi- nes se van cerrando a precios distintos). Los trabajos
mentos sobre monopolios vistos en la sección sobre el de Bernard et al. (1998), Denton et al. (2001), Han y
monopolio. De hecho, en estudios posteriores, Rassenti Van Boening (1990) y Olson et al. (2003) permiten de-
et al. (2002) muestran cómo una demanda activa cir que, en general, las subastas a sobre cerrado son
puede neutralizar situaciones de poder de mercado más eficientes que las continuas y que las de precio
por parte de las empresas. Este mismo resultado se ha homogéneo dan mejores resultados que las de pre-
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INVESTIGACIÓN EXPERIMENTAL EN ECONOMÍA INDUSTRIAL
cio diferenciado. La razón para esto último parece diendo a futuros y compitiendo en los dos mercados
ser que la volatilidad en precios beneficia más al la- en lugar de uno solo y por la misma demanda. El re-
do de la oferta en el reparto del excedente, y que sultado de esta especie de dilema del prisionero en
esto afecta a la eficiencia global al limitar la discipli- que se ven involucradas las empresas es una mayor
na que puede imponer el lado de la demanda. competencia.
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ras (semejante al de Ferreira, 2003). Para el primer gru- de mostrar su utilidad para evaluar los modelos teóri-
po encuentran que, tanto en el caso de dos como en cos ha podido simular y experimentar distintas alter-
el de cuatro empresas, los sujetos experimentales se nativas al diseño de mecanismos económicos para
comportan de manera muy próxima a la teoría, no so- su uso en procesos de descentralización. Sus aporta-
lo en las cantidades totales, sino en la manera en que ciones a las subastas para la adjudicación del espec-
estas se reparten entre los dos periodos de futuros y el tro electromagnético en telefonía móvil, a la simula-
mercado spot final. Así, si la cantidad teórica total de ción de un mercado del agua y a los sistemas de ca-
competencia perfecta es 100 y la de duopolio de sación en el sector eléctrico son ya parte de su lega-
Cournot sin mercado de futuros es 66.7, la apertura de do. Los procesos de liberalización de estos sectores
dos periodos de futuros implica unas cantidades de todavía están en sus inicios en todo el mundo, por lo
28,57 en cada uno de los dos periodos de mercado que es de esperar que cada vez más países usen de
de futuro y también del mercado spot. Las cantidades estas técnicas experimentales para mejorar su diseño.
observadas son 35,68; 22,3 y 27,58, respectivamente. Sería también deseable que el laboratorio se incor-
La diferencia con las teóricas es todavía menor si te- pore a otros sectores y otros mercados.
nemos en cuenta que una vez que se vendió 35,68 en
el primero periodo de mercado de futuros, en el si-
guiente periodo la cantidad teórica no es 28,57; sino NOTAS
25,73, más cerca de los 22,3 observados. Para el pe-
riodo spot la cantidad teórica dada la observación de [1] Se pueden encontrar más detalles sobre la historia de estas
los mercados anteriores es 28, también más cerca de subastas en Alexandrova y Northcott, 2009).
los 27,58 observados. En el caso de cuatro empresas
las cantidades teóricas [Link] son 67,92; 22,64 y 7,55,
mientras que las teóricas dado lo observado en el pe- BIBLIOGRAFÍA
riodo anterior son 67,92; 19,6 y 6,82 y las observadas
son 72,23; 19,24 y 8,38. ALEXANDROVA, A. y NORTHCOTT, R. (2009): «Progress in
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te de estas cantidades se comercia en los primeros ALLAZ, B. y VILA, J.L. (1993): «Cournot competition, forward mar-
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Con todo, los autores son cautos a la hora de concluir
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Falta mucho trabajo por hacer, no solo porque toda- BERNARD, J.C.; MOUNT, T. y SCHULZE, W. (1998): «Alternative
vía hay otros modelos de mercado de futuros sin vali- auction institutions for electric power markets». Agricultural and
dación o refutación experimental y que podrían coin- Resources Economics Review, vol. 27, nº 2, pp. 125-131.
cidir mejor con la realidad de estos mercados, sino BRANDTS, J., PEZANIS-CHRISTOU, P. y SCHRAM, A. (2008):
también porque una de las extensiones más importan- «Competition with forward contracts: A laboratory analysis motiva-
tes es el saber cómo se comportan los sujetos experi- ted by electricity market design». Economic Journal, nº 118,
mentales que tienen experiencia en este mercado o pp. 192-214.
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cómo de dispuestos están a dejarse aconsejar por ex-
del Comportamiento, Antoni Bosch editor, Barcelona.
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no son importantes, pero en mercados donde los par- International Journal of Industrial Organization, nº 18, pp. 59-80.
ticipantes son grandes empresas, la labor de consulto- CHAMBERLIN, E.H. (1948): «An experimental imperfect market».
ría es importante. El comportamiento de sujetos expe- Journal of Political Economy, nº 56, pp. 95-108.
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puede no decir mucho acerca del comportamiento sion». Journal of Law and Economics, nº 2, pp. 1-40.
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pacio y su reconocimiento, no solo dentro de la in- DENTON, M.; RASSENTI, S.J. y SMITH, V.L. (2001): «Spot market
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