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Guia de Compocision de Textos

Este documento presenta diferentes modelos estructurales para la redacción de textos, incluyendo la redacción académica, literaria, comercial, periodística, jurídica e informal. Explica los elementos clave de la redacción periodística y proporciona detalles sobre índices, tablas de contenido, y las etapas de pre-escritura, escritura y re-escritura en el proceso de redacción. Además, enfatiza la importancia de la planificación y jerarquización de ideas para el desar
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Guia de Compocision de Textos

Este documento presenta diferentes modelos estructurales para la redacción de textos, incluyendo la redacción académica, literaria, comercial, periodística, jurídica e informal. Explica los elementos clave de la redacción periodística y proporciona detalles sobre índices, tablas de contenido, y las etapas de pre-escritura, escritura y re-escritura en el proceso de redacción. Además, enfatiza la importancia de la planificación y jerarquización de ideas para el desar
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Composición de textos

Semana 3
Temario
1.5 Modelos estructurales
de redacción
¿Qué es la redacción?
La redacción es una forma de edición en
la que se combinan múltiples fuentes de
textos y se modifican ligeramente para
crear un solo documento. A menudo, este
es un método para recopilar una serie de
escritos sobre un tema similar y crear un
trabajo definitivo y coherente.
Modelos estructurales
1. Redacción académica
2. Redacción literaria
Características de la
redacción literaria
3. Redacción comercial
4. Redacción periodística
Elementos de la redacción periodística

Las 6 preguntas
El artículo debe responder a las preguntas:

What— ¿qué o qué pasó?


When— ¿cuándo?
Where— ¿dónde?
How— ¿cómo?
Who— ¿quién?
Why— ¿por qué?
5. Redacción jurídica
6. Redacción informal
Escribir en ocasiones representa una gran
dificultad por diversos factores.

Sin embargo puede suceder que nos aborden


factores de naturaleza extrínseca que afecten
nuestro entorno.

Uno de los principales motivos es de origen


intrínseco, y se le conoce en el mundo de la
meditación como “mente de mono”. Para evitar
que ello sea una barrera para que pongamos
manos a la obra en nuestros momentos de
creación, tenemos un modelo estructural de
redacción conocido como “escarabajo”.
El
1.5.3 Jerarquización de ideas y
bosquejo del escrito
Para la planeación de un escrito es
fundamental jerarquizar las ideas, lo
que significa organizar un listado de
mayor a menor.

El criterio para plantear esa mayoría


o minoría puede variar según
distintos factores: urgencia del
tema, relevancia, novedad, entre
muchas otras posibilidades.
Aunque se complementan, y de hecho
se pueden usar al mismo tiempo, la
estrategia de jerarquización y la de
bloques semánticos no son lo mismo.
Una vez identificados los bloques
semánticos, la jerarquización de ideas
decide en qué orden abordar cada
tema.
Una característica del lenguaje, tanto oral
como escrito, es que sólo se desarrolla
una idea a la vez, por lo
tanto hay que decidir.

Existen categorías, temas o bloques


semánticos que pueden estar
relacionados
horizontalmente, pero es necesario
desglosar primero una de éstas, por lo
que la jerarquización sirve
para decidir cuáles temas abordar
primero.
Es importante subrayar que
el criterio de jerarquización
está directamente vinculado
con el objetivo del texto
(primer momento del
proceso de planeación), lo
óptimo es que el objetivo
determine los criterios
de jerarquización.
Dinámica:

Desarrolla un bosquejo de los


temas a abordar para promover
un curso de buceo.

Nota: El público objetivo son niños


de 5 años.
Los índices y tablas de contenidos
sirven para ayudar al lector a
encontrar lo que está buscando.
Word llama tabla de contenido a lo
que en España se le conoce
simplemente como índice y Word
llama índice a lo que nosotros
llamamos índice alfabético.
En el punto siguiente aclararemos
más las diferencias entre índice y
tabla de contenido.
Los índices y tablas de contenidos son
muy útiles cuando estamos trabajando
con documentos extensos. De un
documento bien planificado y
estructurado podemos extraer una tabla
de contenidos que facilite enormemente
la localización rápida de algún punto
importante del documento.

Al crear los índices debemos intentar


reflejar la estructura del documento y
colocar todos los términos importantes
del documento, para que posteriormente
los lectores puedan encontrarlos.
Índice:
Un índice es una lista de palabras y el
número de página donde se encuentra
dicha palabra. El índice está ordenado
alfabéticamente.
Como ya dijimos, Word llama a índice lo
que normalmente nosotros llamamos
índice alfabético o glosario.
Utilizaremos la misma nomenclatura que
Word. El índice se suele colocar al final de
un libro para encontrar términos
importantes de manera rápida y sencilla.
En la imagen podemos ver parte de un
índice.
Tabla de contenido: Una tabla de
contenido es un reflejo de la estructura
de un documento y contiene los títulos
de los temas y subtemas que forman el
documento.
Una tabla de contenidos puede contener
o no el número de página y puede
establecerse un enlace directo a los
puntos contenidos en la tabla.
La tabla de contenido suele figurar al
principio de un libro y es lo primero que
miramos cuando queremos saber qué
temas tratará. En la imagen podemos
parte de una tabla de contenido.
1.5.5 Importancia del
modelo en el desarrollo de
ideas
La expresión escrita como un
proceso complejo se produce
en atención a tres etapas
básicas: pre-escritura,
escritura y re-escritura.
Pre- escritura

Es una etapa intelectual e interna, el autor elabora su


pensamiento y todavía no escribe ninguna frase.
Se requiere tener un conocimiento de la lengua, el cual no
sólo se limita al léxico y a la gramática, sino que se
extiende a los esquemas de organización de cada tipo de
texto. Por lo tanto, es necesario tomar en cuenta el tipo de
texto que se va a escribir.
Como no es posible desarrollar un texto sobre un
contenido que se desconoce, es sumamente importante
documentarse y aclarar el contenido del escrito.
Para producir un texto es necesario precisar cuál es su
finalidad y a quién va dirigido. Hay que tomar en cuenta la
audiencia a quien va destinado el texto.
Los escritores competentes dedican tiempo a pensar en la
impresión que recibirá el lector al interactuar con el texto
escrito.
Escritura

Conviene preparar una guía ordenada de los puntos que


se tratarán en el escrito.
Al iniciar la redacción, es necesario ampliar las ideas
esquematizadas en la “guía”. En este momento lo
importante es desarrollar las ideas, sin preocuparse por la
corrección ni el estilo.
El escritor debe tratar de desarrollar todas las ideas. Si
tiene dudas sobre la ortografía de una palabra o sobre la
estructura de una oración, debe marcarla con un círculo o
subrayarla y seguir escribiendo.

Lo importante, en este momento del proceso de escritura,


es desarrollar la totalidad de las ideas.
Re- escritura

Conviene dejar “enfriar” el escrito antes de


someterlo a revisión. Esto significa que es
necesario dejar pasar “un tiempo prudencial”
antes de revisar y redactar la versión final.

La corrección debe alcanzar la ortografía,


sintaxis, adecuación semántica, etc. En este
momento se debe emplear el diccionario si
se presenta alguna imprecisión o duda.

Todo texto se puede rehacer y se pueden


incluir en él nuevas ideas o comentarios. A
esta posibilidad se le llama
RECURSIVIDAD.
A partir de una idea central

A partir de la definición de una idea central, de sus


aspectos y relaciones donde se circunscribe, es
posible definir un esquema de desarrollo, que permita
establecer el índice de los temas y subtemas del texto.
Este modelo es de gran utilidad para la elaboración de
diversos tipos de textos, desde los más simples hasta
los de mayor complejidad. En el campo de la
investigación, es una herramienta importante para la
elaboración de monografías, tesis, informes,
ensayos y artículos.

A partir de dos ideas paralelas


Que el autor resalta a partir de uno de sus rasgos, y la relación entre ideas)
o bien confrontando ideas opuestas (que se relacionan, oponen o
complementan entre sí
A partir de dos ideas contrarias

La redacción tiene principalmente cuatro etapas principales:

1. Planificación
Comienza con la elección de un tema y la identificación una idea central sobre el
mismo, es decir, la delimitación del objeto a redactar, también se establecen los
objetivos del texto y se justifica el por qué del tema elegido.
En esta etapa se organiza y distribuye el tiempo disponible, también se definen las
características del texto a redactar: a quién se dirige, cuál es su finalidad, qué tipo de
texto será, qué tan extenso, etcétera.

2. Producción de ideas
Se reúnen ideas sobre el tema central, se buscan asociaciones con datos,
observaciones, juicios y reflexiones, sea por lluvia de ideas, esquematización de
subtemas o escritura libre. Después se seleccionan los datos que sean relevantes
para comprender bien el tema y se descarta el resto.

Lo más recomendable es realizar un esquema con las ideas emergentes y visualizar


la relación que guardan entre sí para identificar cómo se pueden ir desglosando al
momento de la redacción
3. Producción de texto
Ya con la información recabada y la planificación de los subtemas, se
redactan párrafos incorporando la información investigada a los juicios,
opiniones y argumentaciones personales, procurando no perder de vista
el objetivo del texto para no divagar, redundar o dejar ideas incompletas.

Esta es la etapa más extensa en el proceso de redacción y será


necesario leer conforme se vaya redactando en repetidas ocasiones
para vigilar el adecuado desarrollo de los temas y las ideas plasmadas.
El texto se debe desarrollar en párrafos de cuatro a seis renglones,
dedicando cada párrafo a una sola idea (idea principal), aunque incluya
otras que la refuercen, expliquen o ejemplifiquen (ideas secundarias).
Una buena redacción implica que el texto producido tenga unidad y
coherencia.

Entendamos unidad como la cualidad de apegarse a un tema, evitando


divagaciones; y coherencia se refiere a la relación lógica entre las ideas,
a una transición congruente de un párrafo a otro.
En general, la estructura de la mayoría de los textos es: introducción,
desarrollo y conclusión. Siendo la parte inicial una presentación del texto
y de la idea, o ideas, centrales; el desarrollo es el “cuerpo” del texto, con
toda la información recabada o analizada; la conclusión “cierra” la
redacción, dejando al receptor con la certeza de que el mensaje quedó
concluido.
4. Corrección
Cuando el texto está terminado, se revisa la sintaxis, ortografía,
estilo y registro de datos, además de que las argumentaciones
sean claras y la ideas precisas. Se corrige lo que sea necesario y
se revisa nuevamente.
Cuando el texto ha sido complementado con información
externa, es necesario registrar las fuentes de consulta y de
apoyo. Igualmente, se debe asegurar que título y subtítulos (si es
el caso), se apeguen al contenido del texto o si es preciso
modificarlos.
Al revisar el texto terminado es conveniente tener en cuenta
siguientes recomendaciones: Evitar…
· repetir palabras
· “adornar” de más la redacción
· “recargar” con información repetitiva o irrelevante
· dejar ideas aisladas o inconclusas,
· tener errores ortográficos o de puntuación
· dejar párrafos de más de seis renglones
· utilizar un lenguaje muy “elevado” o muy ordinario
REDACCIÓN DE TEXTOS A PARTIR DEL DESARROLLO DE IDEAS

Objetivo:
Conocer e identificar los distintos tipos de estilo en los textos, así como el desarrollo de ideas en cada uno de ellos.

Un texto Argumentativo tiene que ver con nuestra personalidad, entre más argumentativo esté, más conocemos de lo que
nosotros realmente queremos dar a conocer. Nuestro discurso debe tener un estilo muy particular, de lo simple a lo
complejo.

Línea Discursiva
Yo soy el autor. Identificar la importancia de las ideas.

Pensamiento crítico:
¿En qué momento un texto se convierte en texto; por el simple hecho de llamarse texto o porque parte de un proceso?
Primero se debe elaborar una pre-escritura.

Pre-Escritura (Pre-texto)
Decir o expresar cosas sin estructura, es como el previo de lo que se tiene que desarrollar.
Se anuncia algo que tiene una consecuencia, que es un hecho como tal.
Pasos a seguir:
✓ Pre-escritura
✓ Escritura
✓ Re-Escritura
✓ Idea Central
✓ Dos Ideas Contrarias
Lo que se debe considerar en el “hecho” es lo que se refiere al escrito.
Ideas:
✓ Idea Central: Una que rija al texto, nos lleva a un nivel plano.
✓ Dos Ideas Contrarias: Nos lleva a un nivel argumentativo; algo que nos lleva a defender nuestras ideas.
✓ Dos Ideas Paralelas: Cada una de ellas se presenta por su lado, son líneas discursivas paralelas y su finalidad es la que yo
quiera expresar (mi idea propia).

Descripción:
Todo lo que podemos redactar debe tener una lógica y una estructura, se debe encontrar el punto central de la descripción, debe
tener un orden especial, lógico, físico, etc.

Argumentativa (Ensayo):
Contraponen ideas en los textos o escritos que requieren el punto de vista de muchos y diferentes teorías para poder argumentar,
darle fuerza a una idea. Se debe defender aunque esté errónea.

Resumen:
Debe tener aspectos que se consideran importantes de una idea que no es nuestra o puede ser nuestra; deben estar construidas
en primera persona. Extracción de ideas conectadas de manera lógica con un estilo personal. Es decir, es lo que yo entendí y lo
que quiero resaltar de algo.
Bibliografía:

Rockcontent Blog (2019) Conoce los 6 principales tipos de redacción y sus características
Disponible en: [Link]

Pérez, Mariana. ( Última edición:29 de septiembre del 2021). Definición de Redacción. Recuperado de:
[Link] Consultado el 1 de febrero del 2022

Chávez. F.. (2003). Redacción avanzada Un enfoque lingüístico. Edo de México. México: Pearson

Aula clic (2010) Tablas de contenidos, de ilustraciones e índices Educación. Disponible en:
[Link]

Solís, S. (Marzo 2012) Redacción de textos a partir del desarrollo de ideas. Disponible en:
[Link]
1

GUÍA PARA LA ESCRITURA DEL ENSAYO

Yolanda Gamboa
Assistant Profesor of Spanish
Florida Atlantic University

El texto que incluyo a continuación, principalmente para el uso de mis estudiantes, es una
versión revisada y ampliada de mi anterior Gamboa, Yolanda. “El ensayo.” Estrategias de
comunicación y escritura. Only Study Guide for SPN-211-R. Ed. Yolanda Gamboa et al.
Pretoria, South Africa: UNISA P., 1997. 82-88.

Si bien algunas ideas son originales, la mayoría no lo son sino que proceden de Nance,
K., and I. Rivera Aprendizaje: técnicas de composición. Lexington, MA: DC Heath y
Valdés, Guadalupe. et al. Composición: Proceso y síntesis. New York: Random House,
1989. Mi propósito es ofrecer una síntesis de esas útiles obras, cuya lectura recomiendo,
así como de la normativa del MLA, con finalidad educativa. Ojalá sea también de ayuda
al público internauta fuera de mis aulas.

Sinopsis

1. Qué es un ensayo
2. Antes de empezar a escribir
3. La organización del ensayo
4. Después de escribir
5. Mantenga y mejore sus
ensayos
6. La lógica
7. Las transiciones
8. El ensayo de investigación
9. Cómo investigar
10. El formato MLA

1. QUÉ ES UN ENSAYO
Redactar consiste en poner por escrito un pensamiento, una opinión, etc., aunque no todo
tipo de escrito (o también llamado redacción) es el apropiado dentro del mundo
académico. Al escrito académico lo llamamos ensayo.

El ensayo es un tipo de prosa que brevemente analiza, interpreta o evalúa un tema. Se


considera un género literario, al igual que la poesía, la ficción y el drama. El ensayo con
el que se suelen encontrar los estudiantes es el ensayo que constituye una pregunta de
tarea o examen y que se diferencia de otros tipos de redacción en que:
2

• Utiliza un tono formal. Por ello deben evitarse el humor, el sarcasmo, el


vocabulario coloquial y las observaciones tangenciales o irrelevantes. Hay que
tener presente que existe más diferencia entre el lenguaje hablado (informal) y
escrito (formal) en español que en inglés, por lo que a un angloparlante a
menudo el estilo español le parecerá impersonal e incluso pretencioso.
• Se escribe para un lector que, aunque inteligente, no necesariamente conoce a
fondo la materia.
• De hecho, el propósito fundamental del ensayo de examen o tarea es demostrar
los propios conocimientos sobre el curso de la manera más completa posible. Es
importante responder exactamente a la pregunta.

Hay que tener en cuenta que un ensayo suele juzgarse de acuerdo con tres criterios:

1. Un contenido relevante y bien documentado.


2. Un argumento apropiado y bien organizado.
3. El uso correcto e idiomático del lenguaje.

2. ANTES DE EMPEZAR A ESCRIBIR

No piense que los escritores profesionales escriben cualquier texto de una sola vez. Antes
de llegar al texto definitivo deben escribir varios borradores [drafts]. Le ocurrirá lo
mismo y no debe desanimarse por ello pues es parte del proceso.

Le recomiendo que, en los inicios del proceso, no se preocupe por lograr un vocabulario
idóneo ni pierda el tiempo con el diccionario. Eso corresponde a una etapa posterior.
Cuando no logre encontrar la palabra adecuada, escriba la que más se le aproxime y
subráyela, o no se moleste por utilizar una palabra en español y déjela en su propio
idioma.

Los pasos en la elaboración de un ensayo son:

1. Hacer una lista de ideas. Una vez hecha, intente buscarle un orden lógico y
ordenarla por categorías.
2. Hacer un esbozo [outline]. Ello le permitirá presentar todas las ideas así como los
argumentos centrales de un modo visual.
3. Escribir el primer borrador [draft], y luego todos los que sean necesarios.

3. LA ORGANIZACIÓN DEL ENSAYO

Un ensayo consta de 3 partes fundamentales: introducción, nudo o cuerpo, y


conclusión. A continuación veremos cada una de esas partes en detalle.

[Link]ón
3

La introducción le indica al lector: el propósito del escritor, el acercamiento al tema y


la organización que seguirá el ensayo. Vamos a ver cómo se logra algo tan
aparentemente complejo.

El primer paso de la introducción consiste en generar ideas pero ¡cuidado!: se trata de


generar ideas sobre una pregunta concreta y no sobre un tema muy amplio. Por lo
tanto, habrá que limitar el tema y enfocarlo, es decir, organizarlo de acuerdo con
una cierta perspectiva y mediante una serie de preguntas que el escritor se hace a sí
mismo.

Al enfocar el tema es posible elaborar la tesis: una frase que consiste en la respuesta a
una pregunta de enfoque. Ahora bien, para llamar la atención del lector esa tesis
puede hacer uso de las siguientes estrategias:

• Sorpresa: cuando manifiesta el hecho más notable o imprevisto del ensayo.


• Confirmación: cuando se basa en la información que el lector ya conoce a fin
de que le sea más fácil aceptar el resto de la argumentación.
• Contradicción: cuando empieza con una idea común y aceptada por una
mayoría, para seguidamente demostrar que es errónea y corregirla.
• Suspenso: cuando se presentan los datos poco a poco dejando abierta la
pregunta clave, tal vez planteándosela al lector.

La introducción, que no se extenderá más de un párrafo (a lo sumo dos),


contendrá las siguientes partes:

• Primero, una breve introducción general al tema.


• Seguidamente la tesis, la cual indicará la interpretación de las
implicaciones de la pregunta así como el orden que seguirá el ensayo.

A continuación, veremos una serie de tesis correspondientes a preguntas concretas.

Pregunta 1. Describa al personaje principal del Poema de Mío Cid.

Tesis 1. El Cid, personaje principal del Poema, se distingue por su fortaleza física,
propia de guerrero, y su fortaleza interna que lo vuelve símbolo del padre y del esposo
cristiano.

Esta tesis indica lo que el escritor considera fundamental en la personalidad del Cid, y a
la vez indica la organización del ensayo que consistirá en un párrafo destinado a la
fortaleza física, otro destinado a la fortaleza interna, y una conclusión. Por cierto, utiliza
la estrategia de sorpresa al aunar fortaleza física e interna.

Pregunta 2. Compare los personajes de Don Quijote y Sancho Panza.


4

Tesis 2. En general, los personajes de DQ y SP parecen totalmente opuestos: DQ


representa al ser idealista y SP al realista. Sin embargo hay momentos en la novela en
que los papeles parecen invertirse.

Esta tesis indica que un párrafo se dedicará a desarrollar el idealismo de DQ por medio de
ejemplos sacados de la obra, el otro a desarrollar el realismo de SP, el otro a comparar los
puntos de contacto entre ambos y, por último, se encontrará la conclusión. Este es un
ejemplo de ensayo de comparación y contraste en el que dos párrafos están dedicados al
contraste y uno a la comparación. Utiliza la estrategia de contradicción.

¡OJO!: Hay que tener en cuenta que la introducción, en la mayoría de los casos, se
escribe una vez la organización del ensayo está clara, es decir, después de varios
borradores. Ahora bien, el pensar en la tesis rápidamente facilita mucho el proceso.

En los ensayos de tarea/examen el título es la pregunta misma. Sin embargo, cuando


escriba un ensayo con otros propósitos debe tener presente la gran importancia del título,
el cual es una guía o señal retórica para el lector. El título por sí solo puede despertar el
interés o apatía del lector y es también importante porque transmite, desde el principio, la
impresión que quiere comunicar el escritor.

[Link] o cuerpo

En el nudo/cuerpo tiene lugar el desarrollo de los aspectos que se indicaron en la


introducción. Por lo general, cada aspecto mencionado en la tesis ocupará un párrafo del
ensayo. Ahora bien, la organización del nudo/cuerpo variará algo según se escoja una u
otra estrategia de argumentación.

Es una sección muy importante del ensayo pues demuestra la capacidad de organización
y argumentación del escritor. Así pues, son cruciales en esta sección, el uso adecuado de
transiciones y el buen manejo de la lógica.

Existen diferentes estrategias de organización del nudo/cuerpo, con frecuencia, se


utilizan varias de ellas en el mismo ensayo. El ensayo académico no suele hacer uso de la
descripción ni de la narración sino de la exposición, es decir, incluye una declaración
general (tesis) y la evidencia específica para apoyarla. Ahora bien, dependiendo del
propósito, el escritor utilizará una u otra estrategia de argumentación:

• El análisis. Consiste en la descripción de partes o componentes de una entidad. Es


una técnica propia del estudio de la literatura. Así pues, el análisis de una novela
incluiría los personajes, el argumento, el punto de vista y demás elementos que
componen la novela.
• Comparación y contraste. Sirve para señalar semejanzas y diferencias entre dos o
más conjuntos o entidades.
5

• Definición. Aclaración de un término o concepto que el lector puede desconocer.


Los diferentes modos de definir incluyen: la situación de un concepto dentro de
una clase, la ilustración por medio de ejemplos, el uso de sinónimos y la
etimología.
• Clasificación. Se parece mucho al análisis pero en vez de preguntarse por las
partes de que se compone la totalidad se pregunta por las diferentes clases de la
entidad. Por ejemplo, la novela picaresca se podría estudiar como una clases
dentro de la novela en general en tanto que es un subgrupo o género.
• La causa y el efecto. Examina un objeto o fenómeno y busca sus orígenes y
consecuencias.

¡OJO!: Otro modo de convencer al lector no por la evidencia sino por la emotividad
corresponde a las llamadas estrategias de persuasión. Se recurre al lenguaje figurado
(imágenes, metáforas y otras figuras retóricas) con el fin de llegar al lector. Si bien se
utilizan tanto en publicidad como en la escritura creativa, no son materia de este curso
y no deben utilizarse en los ensayos académicos.

[Link] conclusión

La conclusión es el último párrafo del ensayo y debe recoger (o recapitular) las ideas que
se presentaron en la tesis, en la introducción.

En la conclusión se invierte la fórmula de la introducción: se empieza con un breve


resumen del ensayo y se termina con una frase bien pensada que llame la atención del
lector sobre el punto clave del artículo. Esta última frase debe reflejar bien el enfoque del
ensayo y a menudo servir para situar la idea central dentro de un contexto más amplio.

4. DESPUÉS DE ESCRIBIR

Una vez terminado el ensayo debe revisarlo. Tenga en cuenta que esta revisión consiste
en dos pasos fundamentales:

• En la primera revisión debe observar el contenido y la organización del


ensayo, ver si comunica su propósito al lector y si hay cohesión entre las
partes.
• En la segunda revisión debe fijarse en los aspectos gramaticales. Entre ellos,
prestará atención a los signos de puntuación, la acentuación, la concordancia
entre género y número, la ortografía de las palabras que dude (éste es el
momento de usar el diccionario), y los aspectos de gramática, especialmente
los que se hayan dado en clase hasta el momento de esa tarea y aquellos con
los que suela tener dificultad.

Le recomiendo que anote los problemas gramaticales que tuvo en este ensayo y que los
compare con los del ensayo anterior. Quizás sería de utilidad hacerse una lista de sus
6

errores comunes para revisarlos antes de entregar la siguiente tarea. Le ayudará a mejorar
en tareas siguientes.

5. MANTENGA Y MEJORE SUS ENSAYOS

El estilo evoluciona con el tiempo y la práctica. He aquí unas sugerencias para mejorar
sus escritos e ir adquiriendo un estilo propio. Ahora que ya ha dedicado tantas horas a
mantener su presente nivel vale la pena mantenerlo, ¿no cree?

• Lea mucho, de estilos diversos, y fíjese en lo que le gusta y no le gusta del


estilo de los demás.
• Experimente con la escritura ensayando diversos estilos. Le ayudará a
encontrara el propio.
• Lea con cierta regularidad un periódico en la red. Fíjese en el vocabulario y en
las construcciones desconocidas.
• Mantenga un diccionario personal para ir anotando nuevas expresiones, o
palabras con las que tiende a tener dificultad, a medida que las encuentre.
• Escriba mucho. Escriba frecuentemente para sí mismo: anote momentos clave
de su vida en un diario o escriba sobre asuntos importantes aunque no vaya a
compartirlos con nadie.
• Mantenga correspondencia en español con algún amigo, o participe en un
chat-room en español.

6. LA LÓGICA
La lógica es crucial en un ensayo y lograrla es algo más sencillo de lo que parece:
depende principalmente de la organización de las ideas y de la presentación. Para
lograr convencer al lector hay que proceder de modo organizado desde las
explicaciones formales hasta la evidencia concreta, es decir, de los hechos a las
conclusiones. Para lograr esto el escritor puede utilizar dos tipos de razonamiento: la
lógica inductiva o la lógica deductiva.

De acuerdo con la lógica inductiva el escritor comienza el ensayo mostrando


ejemplos concretos para luego deducir de ellos las afirmaciones generales. Para tener
éxito, no sólo debe elegir bien sus ejemplos sino que también debe de presentar una
explicación clara al final del ensayo. La ventaja de este método es que el lector
participa activamente en el proceso de razonamiento y por ello es más fácil
convencerle.

De acuerdo con la lógica deductiva el escritor comienza el ensayo mostrando


afirmaciones generales, las cuales documenta progresivamente por medio de ejemplos
concretos. Para tener éxito, el escritor debe explicar la tesis con gran claridad y, a
continuación, debe utilizar transiciones para que los lectores sigan la
lógica/argumentación desarrollada en la tesis. La ventaja de este método es que si el
7

lector admite la afirmación general y los argumentos están bien construidos


generalmente aceptará las conclusiones.

¿Cuándo debemos utilizar uno u otro método?

Eso depende del tema que deseemos tratar. En el caso de un asunto que le es familiar
al lector, la lógica inductiva, con la participación activa del lector, suele resultar más
interesante. Ahora bien, si los lectores perciben el asunto como desconocido,
complicado, o más allá de su propia experiencia, reaccionarán más positivamente al
método deductivo. El escritor puede así presentar las opiniones de los expertos al
principio, lo cual les sirve a los lectores como guía o consejo en una materia
desconocida.

¡OJO!: Los problemas lógicos que hay que evitar son las generalizaciones
(comentarios sin fundamento), los argumentos circulares (explican el tema con las
mismas palabras de la introducción sin aclaraciones), los saltos de lógica
(información irrelevante que no tiene conexión alguna con las premisas propuestas).

6. LAS TRANSICIONES
Las transiciones suelen ser expresiones, palabras o frases que conectan las ideas y los
argumentos del escritor y son de fundamental importancia tanto para lograr mantener
la lógica del ensayo (pues dan fluidez a lo que escritor quiere comunicar y hacen más
clara la organización del ensayo), como para orientar al lector.

Las transiciones facilitan el paso de una idea a otra pues señalan los elementos clave
y las conexiones entre las ideas. Todas estas expresiones pueden considerarse como
en un segundo nivel de comunicación que complementa el argumento.

El uso correcto de las transiciones demuestra el dominio del idioma del estudiante
avanzado. Por ello, es conveniente empezar a familiarizarse con ellas lo antes posible.
La lista que sigue a continuación presenta una clasificación temática de algunas de las
transiciones que puede utilizar. Naturalmente hay muchas otras y le aconsejo que
mantenga una lista de ellas para poderlas utilizar en los ensayos.

• Causa: ya que, dada/dado que, visto que, debido a, a causa de.


• Certeza: por supuesto, sin duda, obviamente, claro que.
• Contradicción: al contrario, sino, sino que.
• Condición: en caso de que, con tal (de) que, a menos que, a condición de que.
• Efecto: como consecuencia, entonces, por eso, como resultado.
• Hecho imprevisto: sin embargo, a pesar de, aun así, aunque.
• Incertidumbre: a lo mejor, quizá, al parecer.
• Introducción del tema: con respecto a, con motivo de, tocante a.
• Medios [means]: de esta manera, de tal modo.
8

• Orden temporal: primero, en primer/segundo lugar, a continuación,


finalmente.
• Repetición: es decir que, o sea que, en otras palabras.

7. EL TRABAJO DE INVESTIGACIÓN

El trabajo de investigación (o informe) es un escrito de una cierta extensión (5


páginas o más). El proceso de escribirlo es similar al proceso de escribir un ensayo,
solo que las distintas etapas duran más tiempo.

El trabajo de investigación requiere más trabajo que el ensayo puesto que la


información necesaria no puede extraerse ni de la experiencia personal ni de los libros
de texto del curso sino que debe ser fruto de la investigación.

Puede ser informativo, en cuyo caso se limita a informar, a presentar los resultados
de la investigación (datos y juicios de expertos); o crítico, en cuyo caso presenta los
datos junto con la interpretación de los mismos por parte del investigador, toma una
determinada postura en vista de los diferentes juicios de los expertos, e intenta
convencer.

¡OJO!: En mi opinión, el ensayo informativo es aceptable para las clases de


civilización y cultura pero no para las clases de literatura ya que uno de los propósitos
de las clases de literatura es el educar tanto la lectura como la escritura crítica.

9. CÓMO INVESTIGAR

Lo crean o no, hoy por hoy es todavía imprescindible acudir a la biblioteca. Por el
momento, si bien algunos artículos en la red son serios y fidedignos hay mucho
material que o no lo es, o que simplemente no es mejor que la Enciclopedia que
pueden consultar en la biblioteca. Deben tener presente que un trabajo de
investigación debe ir más allá de la información encontrada en una enciclopedia.

Les aconsejo que vayan aprendiendo a filtrar el material con el que se encuentren en
la red. Asegúrense de que se menciona el nombre del autor, de la revista o libro. Todo
texto procede de un determinado acercamiento crítico, ideología o propósito. Conocer
esa procedencia nos ayuda a juzgar la utilidad del texto.

Una fuente importante de material en la red es las revistas, como Modern Language
Notes, a las que hoy día puede accederse gracias al “Project Muse” al que se han
asociado muchas bibliotecas universitarias. También debo añadir que algunos sitios
en la red contienen obras completas para leer como libros electrónicos.
9

A la hora de investigar deben ir escogiendo títulos, yendo de lo general a lo


particular. Para describirlo visualmente, es como un embudo. Tendrán muchos títulos
al principio que luego acabarán no utilizando en su trabajo. Esa es la diferencia entre
Bibliografía (obras consultadas) y Obras citadas (las obras a las que en definitiva,
acabamos haciendo referencia en el ensayo).

¡OJO!: Soy consciente de que nos encontramos ante las puertas de una revolución
epistemológica, comparable a la que representó en su idea el inicio de la imprenta. La
red irá cambiando no sólo el modo en que investigamos sino el modo en que nos
acercamos a la realidad. Por consiguiente, esta página que he escrito es
necesariamente una página en proceso, que iré modificando a medida que tenga
acceso a nueva información. Les estaré muy agradecida si pueden hacerme ir
llegando sus descubrimientos, que intentaré ir incorporando.

10. CÓMO CITAR: EL FORMATO MLA

En el mundo de las humanidades en los Estados Unidos se utilizan varios formatos a


la hora de escribir bibliografías y citar. En los estudios literarios, y especialmente de
lenguas extranjeras, el más comúnmente utilizado es el método MLA. Existe un libro
de referencia que deberán consultar a menudo: Gibaldi, Joseph. MLA Handbook for
Writers of Research Papers. 5th. ed. [Link] York: The Modern Language
Association of America, 1999. Esta obra de referencia está repleta de indicaciones
respecto al formato. En esta sección, sólo me ocuparé de resaltar algunos de los
aspectos más significativos.

En primer lugar, notar que es importante entender el problema del plagio para saber
cuál es el modo correcto de citar. Veremos cómo es el proceso que va de la lectura del
texto de investigación a su reelaboración, por medio de una cita, en el ensayo.

• Al ir haciendo investigación, es recomendable que anoten en una página (o


tarjeta) los datos del texto leído. Añadan también un resumen y las citas
textuales más importantes para luego poder referirse a él.
• Es obvio que el copiar las palabras de otro es plagio. Nos referimos al texto de
otro así: “La literatura llega a su madurez en España con Cervantes y Lope
de Vega, a la vez que en Inglaterra lo hace con Shakespeare” (Cantarino
197).
• Sin embargo, tomar las ideas de otro sin darles el crédito debido también es
plagio, aunque después esa obra figure en la bibliografía. ¿Cómo es posible
salir de este problema? Tras leer las obras de otros, escribir el ensayo consiste
en resumir/sintetizar algunas de las ideas leídas pero expresándolas con sus
propias palabras y dando crédito. Por ejemplo: Vicente Cantarino resalta la
importancia del Concilio de Trento, que asegura la postura religiosa de
España, como momento en que el país se cierra a ideas extranjeras y se
10

dedica a cultivar la tradición propia (197).


• Finalmente, debemos saber cómo anotar la bibliografía correctamente.
El formato básico es el siguiente, pero habrá variaciones:

(para libros) Apellido, Nombre. Título subrayado. Lugar de publicación:


editorial, año.
(para artículos) Apellido, Nombre. “Artículo.” Nombre de la revista número
(año): página –página.

Ejemplos:

Cantarino, Vicente. Civilización y cultura de España. Cuarta edición. Upple


Saddle River, N.J.: Prentice Hall, 1999.

Shipley, George A. “A Case of Functional Obscurity: The Master


Tambourine- Painter of Lazarillo, Tratado VI.” Modern Language
Notes 97 (1982): 225-233.
Composición de textos
Tema: Elementos lingüísticos
Mtra. Ana Lilia Gutiérrez Rodríguez
Ciclo 22-2
Semana 5
Chávez, F., (2003). Redacción avanzada Un enfoque lingüístico, Edo de México, México: Pearson Educación.
Álvarez, A. y López, P. (s.f.). La escritura paso a paso. Elaboración de textos y corrección.
Elementos lingüísticos

Los elementos lingüísticos que se utilizan para dar cohesión a un texto son las recurrencias,
anáforas y conectores.
A continuación, examinaremos, uno a uno el uso de estos recursos que permiten que el
texto tenga una ilación adecuada.

Recurrencias o repeticiones
La recurrencia o repetición es un elemento de la cohesión que permite que, a través de la
reiteración de ciertas palabras, se refuerce el sentido de lo que se expresa en el enunciado.
Como veremos inmediatamente, hay cuatro tipos de recurrencias: léxica, semántica,
sintáctica y anafórica

Recurrencia léxica
Recurrencia léxica es la repetición intencional de una palabra a lo largo del texto. De esta
manera, es posible advertir que se está hablando del mismo referente (persona o asunto):
“La mujer entró de lleno en la escena. Era una mujer de mirada fría y rostro adusto.
Intimidaba”.

Recurrencia semántica
Recurrencia semántica es cuando se escriben, una y otra vez, ciertas palabras que están
relacionadas por su significado y que permiten que el puente entre las oraciones y el
referente del que se habla sea claro. Surge a partir de la utilización, por ejemplo, de
sinónimos, antónimos, o asociaciones conceptuales.
Sinónimos son vocablos o palabras distintas, pero que tienen el mismo significado entre sí.
Por ejemplo: papá y padre.
Veamos una reiteración semántica (con uso de sinónimos):
“El niño tomó sus zapatos y los llevó al fondo de la habitación oscura.
Sabía que su calzado estaba viejo. Le hubiera gustado no tener que usarlo nunca más”.

Chávez, F., (2003). Redacción avanzada Un enfoque lingüístico, Edo de México, México: Pearson Educación.
Álvarez, A. y López, P. (s.f.). La escritura paso a paso. Elaboración de textos y corrección.
En este ejemplo, puedes ver que también existe una recurrencia cuando se utiliza la palabra
“los”, que funciona como pronombre y se refiere a los zapatos, y de la palabra “usarlo” (y
más concretamente, la partícula “lo”), que se refiere al calzado y, que por tanto, es una
reiteración semántica que se refiere al mismo referente: los zapatos.
Antónimos son aquellas palabras que expresan ideas opuestas. Por ejemplo, claro y
oscuro.
Veamos un ejemplo de reiteración semántica utilizando antónimos:
“El lago era enorme, pero al gigante le pareció diminuto”.
Asociaciones conceptuales son aquellas relaciones que se establecen entre las palabras a
partir de que se refieren al mismo concepto general o al mismo campo semántico. Veamos
un ejemplo:
“El piloto presionó el acelerador e hizo que el auto fuera cada vez más rápido. Quería llegar
al estacionamiento y aparcar el coche para siempre”.
En este ejemplo, puedes ver cómo hay aspectos conceptuales que se hermanan: las
palabras “piloto”, “auto”, “estacionamiento”, “aparcar” y “coche” pertenecen a un mismo
campo semántico. En otras palabras, todas tienen una relación conceptual temática que las
unifica y que permite entender, fácilmente, que se está hablando, a lo largo de toda la
proposición, del mismo asunto.

Recurrencia sintáctica
La recurrencia sintáctica surge cuando el redactor produce un grupo de oraciones cuya
estructura es similar y, por tanto, constituyen una serie. La ilación se logra cuando se sigue
la secuencia lógica del texto:
“El hombre se incorporó rápidamente, tomó la pistola despacio, vio el espejo con
detenimiento y disparó la bala fugazmente”.
En este caso, es importante que tomes en cuenta que los verbos “se incorporó”, “tomó”,
“vio” y “disparó” son claves para entender la recurrencia sintáctica: a partir de ellos es
posible advertir la secuencia de los actos que va realizando el personaje (hombre) de la
pequeña narración. Puedes ver, además, que la estructura gramatical de cada oración es
semejante. Esto permite que las oraciones puedan encadenarse o relacionarse unas a otras
mediante comas, lo cual acentúa la recurrencia sintáctica y remarca el hecho de que una
acción (representada por la oración) sigue a la otra.

Chávez, F., (2003). Redacción avanzada Un enfoque lingüístico, Edo de México, México: Pearson Educación.
Álvarez, A. y López, P. (s.f.). La escritura paso a paso. Elaboración de textos y corrección.
Recurrencia anafórica
La recurrencia anafórica es un recurso que permite que el hilo del texto se mantenga a partir
de la utilización de pronombres y algunos adverbios.
Pronombres:
“Cuando vi a mi abuelita, me di cuenta de que ella no tenía dientes. La vi sentada en una
mecedora. Ya no podía ponerse de pie y le dolía cada uno de los huesos”.

Adverbios:
“El despertador sonó a las tres. Entonces decidió que era el momento de volver a su casa”.

Elipsis
Es una figura retórica que consiste en la supresión de algún término de la oración, que, aunque
sea necesario para la correcta construcción gramatical, se sobreentiende por el contexto.

Ejemplo:
“Yo llevaba las flores y ellos, el incienso.”

Aquí se omite el verbo “llevar” “(…) y ellos, llevaban el incienso)”

Conectores
Son elementos lingüísticos que contribuyen a dar orden y estructura al texto oral o escrito. Sirven
para establecer relaciones tanto de forma como de significado entre las oraciones, proposiciones
y párrafos. De esta manera se logra establecer una conexión clara entre los distintos fragmentos
que componen el texto. Pueden ser adverbios, frases adverbiales o conjunciones.

De adición

Se utilizan para sumar unas ideas a otras.

Por ejemplo: y, además, asimismo, también, es más, más aún, incluso, para colmo, ni siquiera,
del mismo modo, análogamente, igualmente.

Chávez, F., (2003). Redacción avanzada Un enfoque lingüístico, Edo de México, México: Pearson Educación.
Álvarez, A. y López, P. (s.f.). La escritura paso a paso. Elaboración de textos y corrección.
De oposición

Sirven para introducir relaciones de contraste o contradicción entre los enunciados.

Por ejemplo: sin embargo, no obstante, ahora bien, con todo, aún así, de todas formas, al menos,
en todo caso, salvo que, excepto, antes al contrario, antes bien, más bien.

De causalidad y consecuencia

Conectan los enunciados porque establecen relaciones que son de causa y efecto.

Por ejemplo: pues, porque, y es que, por tanto, por consiguiente, en consecuencia, por eso,
entonces, en tal caso, puestas así las cosas…

De reformulación

Permiten referirse al contenido de uno o varios enunciados mencionados con anterioridad.

Por ejemplo: es decir, o sea, en otras palabras, mejor dicho, quiero decir, o sea, en resumen,
resumiendo, en suma, en definitiva, en síntesis, por ejemplo, pongamos por caso, concretamente,
a saber…

Argumentación
La argumentación es un modo de organizar el discurso que pretende conseguir la adhesión
de un auditorio a las tesis u opiniones que sostiene el autor. La argumentación se utiliza
normalmente para desarrollar temas que se prestan a cierta controversia.

La argumentación se identifica con el enunciado de un problema o situación que admite


posiciones a favor o en contra de una tesis (opinión que se defiende). Argumentar es, por
tanto, aportar razones para defender una opinión.

Toda argumentación tiene un carácter dialógico, es decir, presupone un diálogo con el


pensamiento del interlocutor para transformar su opinión (tesis y argumentos, por un lado;
antítesis y contraargumentos, por el otro). Por ello se ha de presuponer la existencia de dos
o más interlocutores (el escritor y su/s oponente/s). De aquí se deduce la necesidad de
tener en cuenta al destinatario (identificarlo, conocer sus gustos y valores, prever su
opinión...) para seleccionar los argumentos o premisas más adecuados y eficaces, y para
contraargumentar (exponer razones que contrarresten o invaliden los razonamientos
ajenos).
Chávez, F., (2003). Redacción avanzada Un enfoque lingüístico, Edo de México, México: Pearson Educación.
Álvarez, A. y López, P. (s.f.). La escritura paso a paso. Elaboración de textos y corrección.
Como práctica social, la argumentación implica una forma específica de interacción ante la
presencia de una discrepancia o conflicto. Tanto en la participación en distintas instancias
de la vida pública como en el ámbito privado, la argumentación ofrece una alternativa a las
formas directas de la imposición o la violencia para resolver situaciones problemáticas en
las que no existe consenso. Desde un punto de vista pragmático, la argumentación es un
acto de habla complejo cuyo propósito es contribuir a la resolución de una diferencia de
opinión.

Por otro lado, la argumentación, por importante que sea en un texto, suele combinarse con
otros modos de organizar el discurso, como la explicación o la descripción, para conseguir
un texto más eficaz y dinámico. Así ocurre en el ensayo, en el que predomina el
procedimiento argumentativo en combinación con la exposición. Otros textos en los que se
emplea con profusión la argumentación son los textos científicos, los jurídicos y algunas
modalidades de textos técnicos, por ejemplo, el informe (ver "Modelos de textos").

El discurso argumentativo, pues, se realiza en una amplia variedad de formas textuales que
apelan a recursos muy diversos y poseen distinto grado de complejidad. Las situaciones
más comunes en que se emplea la argumentación son las siguientes:

a) Situaciones de carácter interpersonal: vida cotidiana (discusión entre dos


personas con diferente punto de vista), entrevista laboral, etc. Se caracterizan por la
utilización de un discurso poco planificado.

b) Situaciones de carácter social: cartas al director, artículos de opinión, manifiestos,


anuncios publicitarios, debates, mesas redondas... Emplean un discurso más planificado
y estructurado, con una gramática más elaborada y precisa.

c) Situaciones técnicas: ámbito científico, jurídico y administrativo... (artículos de


investigación, tratados, instancias, alegatos, sentencias, demandas...). Usan estructuras
muy formalizadas, en un discurso técnico.

d) Situaciones académicas: los exámenes, informes, trabajos académicos

En el ámbito académico (exámenes, informes, trabajos académicos) saber argumentar


bien es imprescindible para defender con éxito la posición que se sostiene. Para ello, es
importante examinar los posibles argumentos de los contrincantes y buscar argumentos
sólidos que defiendan nuestras conclusiones.

Chávez, F., (2003). Redacción avanzada Un enfoque lingüístico, Edo de México, México: Pearson Educación.
Álvarez, A. y López, P. (s.f.). La escritura paso a paso. Elaboración de textos y corrección.
Estructura de los textos argumentativos

Los textos argumentativos, como los expositivos, basan una parte importante de su
efectividad en la buena organización de las ideas con las que se pretende convencer o
persuadir. De entre las variadas formas con las que se puede manifestar este modo de
organizar el discurso, analizaremos la estructura más habitual establecida ya en la
Antigüedad por la retórica clásica. Todo texto argumentativo se articula en torno a cuatro
partes fundamentales:

1. Presentación o introducción

Tiene como finalidad presentar el tema sobre el que se argumenta, captar la atención
del destinatario y despertar en él el interés y una actitud favorable.

2. Exposición de la tesis

La tesis es la postura que se mantiene ante el tema. Puede aparecer al principio o al


final del texto y es el núcleo de la argumentación.

Una tesis puede ser una opinión subjetiva, en el caso de la argumentación informal; en
cambio, si se trata de un trabajo académico de investigación, la tesis tiene que ser una
hipótesis científica. Cabe destacar que una tesis que no se apoye en argumentos
racionales no constituye una argumentación académica. Solamente los datos objetivos
o las afirmaciones demostrables científicamente constituyen argumentos válidos en un
texto científico-técnico.

Al defender una opinión suele adoptarse una de estas tres posturas argumentativas:

a) Postura positiva: el emisor-argumentador aporta argumentos que apoyan su tesis


(argumentación positiva o de prueba).

b) Postura negativa: se ofrecen razones que refutan o rechazan argumentos


contrarios al propio punto de vista (argumentación negativa o de refutación).

c) Postura ecléctica: se aceptan algunas razones ajenas (concesiones) y se aportan


argumentos propios.

3. Cuerpo argumentativo y antítesis

Una vez expuesta la tesis, empieza la argumentación propiamente dicha. Se trata bien
de justificar la tesis con la presentación de pruebas y argumentos variados
(argumentación positiva), refutar la tesis contraria, o admitir algún argumento contrario
(concesión) para contraargumentar.

Con el objetivo de lograr persuadir al destinatario, el emisor puede desplegar una serie
de estrategias argumentativas. Puede recurrir a las citas de autoridad y a la
ejemplificación, a la analogía, a la exposición de las causas y las consecuencias que
comporta la adopción de sus ideas, al refuerzo de su opinión mediante datos objetivos
(como, por ejemplo, resultados estadísticos o sondeos), o a la discusión y desestimación
de posibles objeciones a la tesis adoptada.

Chávez, F., (2003). Redacción avanzada Un enfoque lingüístico, Edo de México, México: Pearson Educación.
Álvarez, A. y López, P. (s.f.). La escritura paso a paso. Elaboración de textos y corrección.
4. Conclusión

Se recuerda al interlocutor la tesis, las partes más relevantes de lo expuesto y se insiste


en la posición argumentativa adoptada.

En las argumentaciones escritas (textos científicos y técnicos, humanísticos, ensayos...),


los esquemas más utilizados son:

a) Argumentación deductiva. Presenta una orientación demostrativa: se parte de una


o varias ideas generales (tesis) para llegar a una conclusión (que reafirma la tesis de
partida o propone nuevas tesis) mediante la presentación de hechos, pruebas y
argumentos.

b) Argumentación inductiva. Se parte de la presentación de una serie de argumentos


y, tras análisis y razonamientos variados, se llega, a modo de conclusión, a una tesis
que se infiere de dichos argumentos.

c) Argumentación mixta. Contiene a la vez elementos del esquema deductivo y del


inductivo. Se formula al principio la tesis, se muestran hechos, casos o razonamientos
que la confirmen y, al final, se repite la tesis, casi siempre con alguna variante.

¿Cómo se hace?

A. Explorar la cuestión

El primer paso es la indagación; antes de empezar a escribir un texto argumentativo hay


que explorar la cuestión, es decir, el problema o situación que admite posiciones a favor
o en contra de una tesis, y considerar las diversas posiciones. Para ello se requiere:

a) Explorar los argumentos sobre todos los aspectos de la cuestión

Nuestra tarea consiste en dar una opinión bien informada que pueda ser defendida con
argumentos sólidos. Nos informaremos sobre la cuestión, leeremos artículos y
hablaremos con personas con diferentes puntos de vista. Así empezaremos también a
formular argumentos propios.

b) Cuestionar y defender la tesis

Tendremos que examinar también los argumentos a favor y en contra de la tesis. Hay
que convencer al lector de que los argumentos son ciertos, y de que la tesis deriva
coherentemente de ellos.

Chávez, F., (2003). Redacción avanzada Un enfoque lingüístico, Edo de México, México: Pearson Educación.
Álvarez, A. y López, P. (s.f.). La escritura paso a paso. Elaboración de textos y corrección.
c) Revisar y reconsiderar los argumentos

Después de haber decidido la conclusión que queremos defender y de haber explorado


los argumentos, tenemos que pensar en la forma más adecuada de organizarlos: es
eficaz discriminar los argumentos fuertes frente a los débiles.

B. Ordenar los puntos principales

Supongamos que hemos llegado a una tesis que pensamos que podemos defender
adecuadamente. Ahora hace falta organizar el texto de manera que trate todo lo
necesario; prepararemos el esquema.

a) Explicar el problema

Empezamos presentando la pregunta a la que queremos responder. En el ejemplo que


proponemos más adelante, la pregunta implícita sería: "¿Vulnera la ley de extranjería
española la Declaración Universal de los Derechos Humanos?"

A continuación, explicamos por qué es importante. También hay que considerar al


público al que nos dirigimos.

b) Formular una propuesta o afirmación definitiva

Si estamos formulando una propuesta, tenemos que ser específicos. Expondremos, en


primer lugar, nuestra afirmación de una manera simple y, a continuación, ofreceremos
tantos detalles como sea necesario. Hay que formular de manera clara cuál es nuestro
propósito.

c) Desarrollar los argumentos de un modo completo

Una vez que hayamos aclarado la importancia de la cuestión que estamos tratando, y
una vez que hayamos decidido exactamente lo que nos proponemos hacer, estamos en
condiciones de desarrollar el argumento principal.

Planificar es importante. Un argumento bien desarrollado es mejor que tres argumentos


tan sólo esbozados.

d) Examinar las objeciones (contraargumentos)

Hay que anticiparse a preguntas escépticas. De este modo, podemos matizar la tesis de
partida.

Chávez, F., (2003). Redacción avanzada Un enfoque lingüístico, Edo de México, México: Pearson Educación.
Álvarez, A. y López, P. (s.f.). La escritura paso a paso. Elaboración de textos y corrección.
La mayoría de las tesis no tienen un solo efecto, sino muchos. Tenemos que examinar
qué desventajas puede tener nuestra tesis (anticipándonos a las desventajas que otros
puedan argumentar como objeciones). Argumentaremos que las ventajas superan a las
desventajas (y nos aseguraremos de que realmente lo hacen) y trataremos de responder
a las críticas más fuertes o comunes.

C. Escribir el texto argumentativo

Una vez explorada la cuestión y desarrollado un esquema, es el momento de escribir el


texto.

a) Seguir el esquema

Seguiremos el esquema que hemos desarrollado y no pasaremos de un punto a otro, si


éste debe venir más tarde.

b) Formular una introducción breve

La introducción debe ser breve y precisa; no puede ser una introducción demasiado
general.

c) Exponer los argumentos de uno en uno

Como regla general, expondremos un argumento por párrafo. Incluir muchos puntos
diversos en el mismo párrafo sólo confunde al lector y hace perder aspectos importantes.
Usaremos el argumento principal para plantear los párrafos.

Un buen ensayo primero explica la importancia de la cuestión, luego formula la tesis y


finalmente dedica un párrafo (o, a veces, varios párrafos) a cada una de las premisas.

d) Claridad

Las cuestiones que a nosotros nos parecen que están relacionadas, a algún lector le
pueden parecer totalmente desvinculadas. Es, por tanto, esencial explicar las conexiones
entre las ideas, aun si nos parecen absolutamente claras.

Chávez, F., (2003). Redacción avanzada Un enfoque lingüístico, Edo de México, México: Pearson Educación.
Álvarez, A. y López, P. (s.f.). La escritura paso a paso. Elaboración de textos y corrección.
e) Apoyar las objeciones con argumentos

Además de desarrollar nuestros propios argumentos de una manera cuidadosa y


completa, también desarrollaremos en detalle los posibles contraargumentos, si bien de
un modo no tan completo como los argumentos a favor de la postura defendida.

f) No afirmaremos más de lo que hemos probado

Terminaremos sin prejuicios. Muy rara vez responderemos a todas las objeciones de
manera adecuada, y siempre pueden aparecer nuevas objeciones, que no podemos
infravalorar.

D. Evitar las falacias

Las falacias son errores en los argumentos. Llamar a algo una falacia normalmente es
sólo otra manera de decir que viola una de las reglas de los buenos argumentos que
acabamos de exponer. Por ejemplo: si en el desarrollo de los puntos principales se
generaliza a partir de una información incompleta (punto c) o si no se examinan las
objeciones (punto e).

* Importancia de los conectores argumentativos en el texto académico

La función básica de los textos argumentativos es presentar una serie de informaciones


de manera convincente para guiar al lector hacia las conclusiones que nos interesan. Es
imprescindible por ello relacionar las secuencias textuales entre sí.

De acuerdo con las funciones que realizan los conectores argumentativos, distinguiremos
tres grupos distintos:

I. Conectores contraargumentativos

a) Expresiones conectivas como aunque, a pesar de (que), pese a (que) y si bien (de las
que aunque es el conector prototípico).

b) Conectores como pero, sin embargo, no obstante, ahora bien, con todo, aun así o de
todas formas (pero es el representante paradigmático de este grupo).

c) Grupo formado por conectores tales como mientras que, en cambio y por lo contrario
(básicamente modifican en el segundo miembro algun aspecto de lo formulado en el
primero)

Chávez, F., (2003). Redacción avanzada Un enfoque lingüístico, Edo de México, México: Pearson Educación.
Álvarez, A. y López, P. (s.f.). La escritura paso a paso. Elaboración de textos y corrección.
II. Conectores consecutivos

a) Conectores integrados en la oración (que presentan la conjunción que): así que, de


modo que, de manera que, por lo que, de ahí que, etc.

b) Conectores de tipo parentético: por ello/eso, por ese/ tal/ dicho motivo/ razón/ causa,
por (lo) tanto, en consecuencia, por consiguiente, por ende, pues, así pues.

III. Conectores aditivos

a) Conectores que introducen un nuevo aspecto o punto de vista del tema que se está
tratando sin valorarlo desde el punto de vista argumentativo: asimismo, igualmente, de
igual/ mismo modo, por otra parte, por otro lado, por su parte, a su vez.

b) Conectores que introducen un nuevo aspecto informativo del tema, presentándolo


como más fuerte desde el punto de vista argumentativo que los aspectos anteriores:
además, encima, por añadidura, por demás, incluso, inclusive.

Chávez, F., (2003). Redacción avanzada Un enfoque lingüístico, Edo de México, México: Pearson Educación.
Álvarez, A. y López, P. (s.f.). La escritura paso a paso. Elaboración de textos y corrección.
DESCRIPCIÓN Y
MODIFICACIÓN DE
LA ESTRUCTURA-
COMPOSICIÓN
Composición y Redacción
de Textos

Bloque 3
NOMBRE DE LA ASIGNATURA

El presente material recopila una serie de definiciones, explicaciones y ejemplos prácticos de autores especializados
que te ayudarán a comprender los temas principales de este bloque.

Las marcas usadas en la antología son única y exclusivamente de carácter educativo y de investigación, sin fines
lucrativos ni comerciales.

2
NOMBRE DE LA ASIGNATURA

Descripción y modificación de la estructura-composición

3. Descripción y modificación de una estructura-


composición
Muchas veces, la mejor manera de componer un texto es tener una estructura inicial y modificarla con-
forme se escribe. Por ello, es necesario identificar dos cosas: cómo construir una estructura de inicio
(modelo del escarabajo, bloques jerárquicos), y luego ampliar la información a partir de esa estructura,
la cual funciona como una especie de esqueleto, o bien, el varillaje de una construcción; las palabras,
ideas, argumentos y párrafos son el concreto que se vierte sobre ésta para darle solidez al texto, hasta
asegurar la fachada con una buena redacción y ortografía.

A continuación, conocerás los principales elementos para componer dicha estructura.

3.1. Transformación

Ya que identificaste la idea principal y las secciones o conceptos que necesitas desarrollar para dar sus-
tento a la misma (palabras clave o campos semánticos, revisados en el primer bloque), debes desplegarlo,
transformar esas palabras en un texto escrito propiamente dicho.

Cada persona puede seleccionar y usar las palabras escritas de acuerdo con su intención comunicativa;
gracias a ese proceso de transformación es posible que el escrito sea original y preciso.

Las transformaciones del texto pueden realizarse mediante procedimientos de adición y sustracción, los
cuales verás enseguida.

3.1.1. Adición y sustracción

Para lograr la transformación en un escrito, las dos estrategias formales que son de más ayuda para
redactar son la adición y sustracción.

“Una estructura lingüística se puede transformar, en primera instancia, por adición –aumento de pala-
bras– o por sustracción –disminución de palabras–, lo básico es que no se pierda la idea principal en
ambos casos” (Chávez, 2003, p. 41).

3
NOMBRE DE LA ASIGNATURA

La adición implica añadir palabras, oraciones y párrafos para precisar el contenido del mensaje, por lo
que se deben evitar las ambigüedades. Por el contrario, la sustracción se centra en suprimirlas.

Para ampliar o reducir de este modo es necesario, en primer término, identificar las palabras clave. Chá-
vez (2003) propone el siguiente ejemplo esquematizado, a partir del dicho popular ‘el que mucho abarca
poco aprieta’ (p. 42).

Palabras clave:
El

Que

Mucho

Abarca Adverbios opuestos (mucho/poco)


Poco Verbos opuestos (abarca/aprieta)
Aprieta

En este ejemplo se creará un texto a partir de una adición, pues desde una idea simple se sugieren cam-
bios mediante sinónimos o antónimos. La adición se usa para ahondar o presentar una idea de manera
más detallada. Por ejemplo, el anterior dicho puede quedar de manera ampliada como:

Las personas que son excesivamente ambiciosas suelen perder la perspectiva y encontrar, más bien, fraca-
sos debido a su falta de enfoque; en cambio, quien imita sus objetivos a lo factible de cada situación, suele
cumplir una meta a la vez.

Palabras transformadas:

— Adjetivos: muchas, todas, desmedida, débil, insegura, lento, firme, decidido.


— Sustantivos: empresas, partes, ambición, calidad, peso.
— Verbos participios: quiere estar, crecer, descuida, hace, termina siendo, camina (Chávez, 2003, p. 41).

4
NOMBRE DE LA ASIGNATURA

Se pueden retomar y desarrollar estos términos según considere adecuado el autor.

En contraste, la sustracción opera cuando se tiene una frase larga, la cual se puede expresar de manera
más breve. Por ejemplo, la fórmula de cortesía:

Agradeciendo de antemano su atención, quedo cordialmente de usted.

La forma abreviada quedaría de la siguiente manera:

Agradezco su atención. Un cordial saludo.

En la mayoría de los contextos actuales, caracterizados por la efectividad de tiempo y espacio, es prefe-
rible decir más con menos, por lo cual se recomienda usar constantemente la estrategia de sustracción.

Un buen consejo sería que uses la adición para las ideas principales o conclusiones de un argumento
(que siempre necesitan explicación), y emplear la sustracción para todas las otras ideas (secundarias o
argumentos), así como cualquier información complementaria.

3.2. Tipos de tono

Toda estructura lingüística suele estar ligada al tono del lenguaje, por lo que es otro aspecto a considerar
para la creación de un texto escrito. El tono depende de la personalidad del escritor y de sus intenciones
comunicativas.

Puede ir desde lo serio, familiar, cordial, respetuoso, humorístico, entre otras posibilidades. Ten en cuenta
que el tono depende directamente de dos variables o momentos del proceso de planeación de un texto:
el objetivo y el destinatario o lector.

De acuerdo con Chávez (2003), los principales tonos de un texto, aunque no los únicos, son:

— Informativo.
— Humorístico.
— Científico.
— Irónico.
— Sarcástico.
— Filosófico.
— Ponderado.
— Agresivo.
— Cordial.
— Persuasivo (p. 44).

5
NOMBRE DE LA ASIGNATURA

Debes ser cuidadoso al elegir el tono de tu escrito y, en general, es preferible ocupar sólo uno, ya que el
uso de dos o más puede causar confusión y frustraría el objetivo del texto.

3.3. Análisis del receptor

Además de analizar el entorno y objetivo para determinar el tono adecuado, se necesita hacer una anti-
cipación de lo que puede esperar el lector, sus criterios y expectativas.

Éstas son algunas posibles tipologías para identificar al receptor o lector.

— Espacial: se divide en interno (si el lector pertenece a tu grupo laboral, escolar u organizacional); o
externo (si el receptor no pertenece a tu grupo de trabajo o colaboración).
— Jerárquico: horizontal (los destinatarios están en tu mismo nivel de conocimientos u organigrama
en un contexto laboral); vertical ascendente (los lectores conocen más que tú, son superiores
laboralmente o son evaluadores); vertical descendente (los lectores saben menos que tú, son
subordinados laboralmente o tratas de enseñarles algo).
— Familiaridad: cercano (conoces de primera mano a los lectores, puedes usar un tono informal);
desconocido (no conoces a los lectores, no sabes cómo piensan, debes utilizar un tono neutro).
— Por cooperación: aliados (el público comparte tus objetivos e ideales); neutros (debes convencer
al público que no se muestra ni a favor ni en contra de tus ideas); adversarios (los lectores profesan
creencias distintas a las tuyas o sostienen argumentos opuestos).

6
NOMBRE DE LA ASIGNATURA

Otra clasificación que ofrece Chávez (2003) aparece en el siguiente esquema:

Figura 1. Tipos de receptor

Tipos de receptor

Externo (público) Interno (privado)

Objetivo del mensaje:

Persuadir
Motivar
Vender Orientar
Recomendar
Informar
Exponer
Pedir
Atraer
Describir
Presentar
Exhortar
Promover
Sugerir
Estimular
Corregir
Otros

Cualquiera que sea el objetivo, lleva a pensar en el tipo de destinatario:

Jefe
Amigo
Director
Compañero
Técnico
Cliente
Otros

Fuente: Chávez (2003, p. 45).

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3.4. Puntos de vista

Además de lo anterior, existen situaciones en las que puede haber distintos lectores o receptores de un
mismo suceso sobre el cual debes escribir un texto.

En esos casos debes anticipar los puntos de vista sobre el suceso; si es posible, es mejor redactar un
texto para cada punto de vista, pero si no, el mismo escrito tiene que ser cuidadoso y atender cada uno
de los posibles puntos de vista involucrados.

Por ejemplo, imagina que trabajas en una empresa en la que acaba de suceder un accidente industrial y
eres parte de los encargados de comunicación social, por lo que debes dar cuenta de los hechos. Aquí
intervienen distintos puntos de vista:

— Los familiares del trabajador accidentado.


— La aseguradora de la empresa a la que se debe dar un reporte técnico.
— Informe de lo sucedido a la opinión pública y los medios de comunicación.
— Informe a los trabajadores de la planta sobre el hecho y las medidas de seguridad a tomar.

En todos los casos se exigirá un tono distinto y, en cada uno de éstos, las expectativas del lector son mar-
cadamente diferentes, por lo que es preciso adaptarse a la situación y tratar de anticipar las intenciones
comunicativas de cada uno de los receptores.

3.5. Nivel sintáctico

Una vez que se identifica la forma general o estructura que tendrá el texto, sus objetivos, palabras clave
y campos semánticos, es momento de escribir.

La redacción no es otra cosa que enlazar una palabra con otra, y luego con la que viene, como en una
cadena, considera que el vínculo entre cada palabra o elemento debe ser firme. La unidad básica de
lenguaje escrito que expresa una idea elemental es la oración; la sintaxis estudia la relación y coherencia
entre cada elemento de ese enunciado.

De acuerdo con Chávez (2003), “el nivel sintáctico pide la observación minuciosa del comportamiento
grupal de las palabras, porque al discurso hay que entenderlo como una suma organizada y orgánica de
muchos signos simples y signos complejos” (p. 47).

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El principal criterio a tomar en cuenta en la sintaxis es la concordancia.

— Concordancia de cantidad. Que el predicado esté en correspondencia con la cantidad del sujeto
(plural, singular), por ejemplo, es correcto decir: “Las aves que se encuentran en el bosque son bellas
debido a su canto y color, tienen características que atraen al observador”. Pero es incorrecto decir:
“Las aves que se encuentran en el bosque son bellas debido a su canto y color, tiene características
que atraen al observador”. En este último caso, ‘tiene’ está conjugado como si perteneciera a un
sujeto singular, pero el sujeto de la frase es plural (las aves).
Es común cometer errores como decir: “son gente educada”, cuando lo correcto sería: “es gente
educada”, ya que el sujeto, gente, es singular.
— Concordancia de tiempo. Atañe principalmente a la conjugación de los verbos, debe existir
coherencia en el tiempo en que se emplean, por ejemplo, es correcto decir: “Cuando era niño salía
a jugar a una determinada hora, a esas mismas horas, otros niños jugaban también, así conocí a
muchos amigos que estarían a mi lado el resto de la vida. Si mis padres no me hubiesen dejado salir
a jugar, jamás los habría conocido”.
Pero es incorrecto decir: “Cuando era niño salía a jugar a una determinada hora, a esas mismas
horas, otros niños jugaron también, así conocí a muchos amigos que estarían a mi lado el resto
de la vida. Si mis padres no me hubiesen dejado salir a jugar, jamás los conocería”. En este último
caso, la conjugación de los verbos no es adecuada con el tiempo de la situación presentada.
— Concordancia de sujeto y predicado. Se trata de identificar bien cuál es el sujeto de cada oración.
Esto es algo muy sencillo en frases cortas, pero en oraciones largas a veces es difícil; si no ubicas
adecuadamente el sujeto de la oración, puedes cometer errores de coherencia de cantidad o tiempo.
Ejemplo: “La sociedad es compleja, presenta diversos elementos y dimensiones que se refieren,
por ejemplo, a lo económico, cultural, educativo, psicológico, entre otros factores, los cuales hacen
complicado tratar de explicar, de una sola vez, su funcionamiento en totalidad, por ello es un objeto
de estudio arduo y sutil”.
El último verbo, es, se refiere al sujeto enunciado al inicio, la sociedad; si pierdes de vista esa
relación, es posible cometer errores de coherencia. Para no caer en éstos, es recomendable evitar
oraciones demasiado largas, es decir, donde los complementos aumenten la distancia entre sujeto
y verbo. Lo mejor es construir oraciones pequeñas y luego conectarlas con las siguientes, con la
finalidad de no crear confusión en el lector.

El desconocimiento de estas concordancias puede llevarte a escribir oraciones equívocas o ambiguas.

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Existen otros errores a la hora de escribir que se conocen como anfibologías. Son vicios del lenguaje y
se refieren a crear ambigüedades en el uso de determinadas frases.

Por ejemplo, en los siguientes anuncios comerciales: “Se venden pantalones para caballeros importados”;
en este caso, el adjetivo “importados” se refiere a los pantalones, pero por su posición puede leerse como
si estuviera referido a los caballeros.

Lo correcto sería: “Se venden pantalones importados para caballeros”.

“Se solicita personal ambos sexos”, esta redacción parece indicar que se busca a empleados que tengan
los dos sexos al mismo tiempo. En este caso, por ahorrar palabras que podrían aclarar el sentido de la
frase, se termina por escribir un texto ambiguo.

Lo correcto sería: “Se solicita personal masculino y femenino” o “Se solicita personal hombre y mujer”.

3.6. Nivel semántico

La semántica es la rama de la lingüística que estudia el significado de las palabras y oraciones. A diferencia
de la lógica o gramática, que analizan formas y relaciones, la semántica revisa el contenido significativo
del lenguaje.

Para determinar el significado de una palabra o frase, resulta indispensable el contexto de enunciación o
campo semántico, por eso es importante definir con anticipación las palabras clave y su campo semántico.

En lo que se refiere a la redacción, siempre debes cuidar el significado que las palabras pueden adquirir
para el lector, pues muchas veces sucede que el autor emplea una palabra en un sentido, pero el lector
le da otro.

Por ello, a menos que el género lo permita (como en un texto donde hay libertad creativa), es preferible
evitar que las palabras o frases tengan más de un sentido posible.

De acuerdo con lo anterior, la manera en que se da el significado suele dividirse en dos ramas: denotativo
y connotativo. El primero es el significado textual de las palabras, sin necesidad de interpretación, es un
significado preestablecido y disponible en el diccionario; en tanto, el sentido connotativo no es obvio, sino
implícito. Por lo tanto, es el que se puede prestar a confusiones o ambigüedades, aunque por lo mismo
también es el que permite mayor creatividad al autor.

Otra manera más específica de clasificar los significados es la propuesta de Geoffrey Leech (citado en
Chávez, 2002), conocida como los siete tipos de significado:

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1. Conceptual o denotativo: es el significado objetivo y establecido de una palabra, su definición.


Ejemplo: padre es la persona que tiene al menos un hijo.
2. Connotativo: su significado se determina a partir de un contexto, metáfora o antecedente
significativo. Ejemplo: Juan es la cabeza de familia.
3. Estilístico: se determina a partir de un uso popular del término. Ejemplo: está muy padre tu camisa.
4. Afectivo: denota o connota un estado anímico o valorativo del autor. Ejemplo: aunque no lo creas,
papacito.
5. Reflejo: se refiere al uso y diferencia de palabras homónimas. Ejemplo: mi padre conversó con el
padre de la iglesia.
6. Conlocativo: se refiere al sentido que tienen las palabras en una u otra posición. Ejemplo: el pobre
padre lloraba afligido/ el padre pobre no tenía dinero para la comida.
7. Temático: es el sentido que puede variar según el orden o énfasis de las palabras. Ejemplo: su
padre lo castigó/ fue castigado por su padre (p. 51).

Como verás, el significado denotativo es la base del texto escrito, pues es el sentido al que se refiere en
primer lugar; los otros sentidos pueden añadirse después, pero lo que se suele interpretar primero es el
sentido denotativo.

3.7. Nivel léxico, empleo del diccionario

El nivel léxico de un texto se refiere tanto al origen y la forma de las palabras, como su significado y las
relaciones de sentido que establecen entre sí. Por ello se toma como base el sentido denotativo ya
mencionado, y, además, se le asocia con el uso del diccionario, pues este documento será siempre la
herramienta principal para hallar el significado denotativo de una palabra.

El nivel léxico se determina por la cantidad y características de las principales palabras de un texto. Como
podrás intuir, este nivel aparece desde que identificas una idea central, las palabras clave y los campos
semánticos.

Algunas veces es recomendable elaborar un glosario de términos, en el cual se definan las principales
palabras empleadas en el escrito. Con todos estos elementos es posible analizar cómo construir un párrafo.

3.8. Estructura del párrafo y material de desarrollo

El párrafo se suele definir como “una secuencia cohesiva y coherente de oraciones que desarrollan, por
lo general, una idea principal o un único tema (Universidad Santo Tomás, s.f.). Es una parte fundamental
en un escrito, pues es una unidad de pensamiento textualizado. Lee con cuidado lo siguiente:

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Un párrafo contiene una idea desarrollada. Lo más común y recomendable es que en primer lugar se mencione
la idea central, de manera clara y breve, para después añadir información complementaria, explicaciones,
ejemplos u otros recursos textuales que contribuyan a explicar la idea principal. Cada que una idea se termina
de explicar, junto con sus añadidos, se usa un punto y seguido. Si hay otra idea, pero relacionada, se describe
después del punto [párrafo 1].

Si la siguiente idea que vas a desarrollar, semánticamente no es tan cercana a la anterior, entonces es reco-
mendable iniciar un nuevo párrafo. Procura escribir párrafos que no sean ni muy largos ni muy cortos, pues lo
primero es incómodo para el lector y lo segundo da pie a que no se desarrollen las ideas de manera adecuada.
La estructura del párrafo se puede comparar con un árbol que crece y se ramifica; cada rama inicia y termina,
pero todas están vinculadas con el mismo tronco [párrafo 2].

En el ejemplo puedes observar que se mencionó la idea central en el primer párrafo, para después añadir
información complementaria en el segundo. Por ello, una vez más es fundamental haber definido desde
antes la idea central, palabras clave y campo semántico, pues son éstas las que determinarán el desa-
rrollo del párrafo.

En general, hay dos maneras de plantear un párrafo: por la forma o por el contenido. Observa la siguiente
figura:

Figura 2. Cómo plantear un párrafo

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El párrafo se puede estructurar

Por la forma Por el contenido

Punto y aparte Oración principal Oraciones modificadoras

Mayúscula al principio Unidad Coherencia

Orden temporal Nexos

Causa - Efecto
Efecto - Causa
y otros tipos de materiales de desarrollo

Fuente: Chávez (2003, p. 53).

Los materiales de desarrollo se refieren a los procedimientos utilizados en la creación de un párrafo. Se


trata de los recursos lingüísticos como: ejemplificación, hacer definiciones, comparaciones-contrastes,
analogías, enumeración, detalles, clasificaciones, causas-efecto, entre otros. Cada uno de los cuales se
remite a la idea o palabra clave.

3.9. Alteraciones del texto

Una vez redactados los primeros párrafos, éstos también te sirven como base para posibles modifica-
ciones del texto. Si necesitas ampliar, corregir o explicar algo, lo más recomendable es tomar como base
el párrafo. Lo mejor es alterar a partir de los materiales de desarrollo, es decir, añadir comparaciones,
definiciones, clasificaciones u otros.

También te puedes servir de las operaciones de adición o sustracción que ya revisaste, y a partir de estos
recursos es posible modificar, ampliar o reducir el texto sin perder coherencia y sentido.

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REFERENCIAS

Chávez, F. (2003). Redacción avanzada. Un enfoque lingüístico. México: Pearson. Recuperado de

Universidad Santo Tomás. (s.f.). El párrafo. Recuperado de

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