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Restos Arqueológicos de Almoina

El documento resume los restos arqueológicos encontrados en La Almoina de Valencia, España, que datan de los períodos republicano e imperial de Roma. Incluye las termas, calles principales, un santuario acuático, un pozo votivo, un almacén de grano, un foro, una curia, y los restos de una capilla funeraria. Explica que la ciudad fue fundada en el 138 a.C. y destruida durante una guerra civil en el 75 a.C., pero se volvió a establecer durante el período

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Restos Arqueológicos de Almoina

El documento resume los restos arqueológicos encontrados en La Almoina de Valencia, España, que datan de los períodos republicano e imperial de Roma. Incluye las termas, calles principales, un santuario acuático, un pozo votivo, un almacén de grano, un foro, una curia, y los restos de una capilla funeraria. Explica que la ciudad fue fundada en el 138 a.C. y destruida durante una guerra civil en el 75 a.C., pero se volvió a establecer durante el período

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Para comprender los restos arqueológicos de la Almoina de Valencia, que son de diferentes

cronologías pero que se concentran en el mismo espacio, se debe entender en un primer


momento el contexto histórico que envuelve a cada uno de ellos. Por lo tanto, se ha de
explicar la Valencia en época republicana y en época imperial, cuyos vestigios presentes en la
Almoina son los más cuantiosos.
Así pues, Valencia se funda en el año 138 a.C. bajo la Roma republicana. En este momento la
mayor preocupación de Roma era conquistar y expandir su imperio tanto en dentro como
fuera de sus fronteras. Gobernada por una oligarquía, es decir, un gobierno bajo el mandato
de unas pocas personas en una clase social superior, más acomodada, estos son los patricios.
Su arquitectura fuera de las fronteras, cuyos restos se aprecian en la Almoina, aunque con
algunas excepciones, seguía las tendencias en materiales y técnicas de construcción que en la
capital. Fue en este periodo que se desarrolló tanto el ladrillo como el hormigón lo que
facilitaba una construcción duradera y de calidad. El final de la Roma republicana está
marcado con guerras civiles y con la ascensión del emperador Augusto en el 27 d.C.
Fue tras la victoria de Octavio, que pasaría a ser denominado como emperador Augusto, tras
la caída de la Roma republicana que comienza un nuevo periodo en el cual el gobierno ya no
es una oligarquía, sino que el imperio está gobernado por una única persona que abarca el
poder civil, el militar y el religioso. De hecho, Augusto convirtió ese poder en hereditario
dando paso a las dinastías que a lo largo de este período gobernarían el Imperio de Roma.
Después de las guerras civiles que se produjeron en el territorio romano, y que en múltiples
zonas dio lugar a un abandono de las ciudades o en la destrucción total de estas, se comienzan
a restablecer dichas zonas y comienza un nuevo periodo hasta su declive alrededor del 476
con la separación total del Imperio en dos, el Imperio Occidental y el Imperio Oriental.
Así pues, se inicia el recorrido por los restos arqueológicos que se conservan en la Almoina
de Valencia. Las termas, a mano izquierda, son la construcción más importante de época
republicana y mantienen la composición típica de la capital, a excepción de la falta de
natatio, es decir de la piscina, de un frigidarium y de un hypocautum, que hacía circular el
aire caliente. Si que se encuentra el horno en el cual se calentaba la caldera (caldarium) y el
hypocautum, si hubiese en este caso.
Más adelante se encuentra en un magnífico estado de conservación las vías más importantes
de la ciudad, el cardo máximo y el decumano máximo. Desde estas vías se configuraba la
disposición de la ciudad y su principal uso era el de permitir el paso de los peatones. Son
originales de época republicana, pero se sobrepusieron a estas las de la época imperial.
A mano derecha de las termas se puede observar el Santuario acuático que es de época
republicana. Este se consideraba en un primer momento como un ninfeo, un monumento
consagrado a las ninfas, sin embargo, se ha declarado que este edificio era un primer hospital
entendido en el sentido antiguo, como un lugar de sanación muy entrelazado con el culto al
agua. Este santuario acuático siguió su uso hasta ya entrada la época visigoda pasando por
diversos cambios, ya sean en modificaciones como en usos y dedicaciones. En el periodo
imperial romano paso a ser un santuario dedicado al dios Asclepios, el dios de la medicina y
en la época preislámica se utilizó como estanque de una vivienda particular.
También destaca en esta zona de la Almoina un pozo votivo en cuyo interior se han hallado
restos de cerámica, animales y alimentos. Este es un pozo tradicional de Valencia que se
realizó tanto en época republicana como en imperial.
Siguiendo la ruta se podrán observar los restos de del almacén de grano, un edificio de cuatro
naves, el cual se realizó en época republicana y se reutilizo en época imperial. Junto a él, o
paralelo a él, están las termas ya comentadas que compartían insula con las tabernacule, las
tiendas.
Se pasa en este momento al foro, de época imperial, el centro de la ciudad en el cual
coinciden las dos grandes vías, en el caso de Valencia el foro quedaba un tanto desplazado ya
que el decumano máximo estaba desplazado. Del foro se puede observar únicamente los
restos del pórtico, algunas columnas, pues sobre los que se presupone que esta el total de los
restos del foro se encuentra la plaza de la Virgen y la Basílica.
La curia o sede del gobierno, es apreciable entre los restos de la Almoina. Esta pertenece a la
Roma imperial, edificada aproximadamente en el siglo I d.C. Esta se encuentra en la insula de
las termas, sin embargo, la ciudad de Valencia posee dos curias, algo nada típico. La segunda
curia se encontraría al otro lado del foro, junto a una basílica romana, aunque solo es
apreciable una pequeña esquina desde la Almoina constaba de tres naves con planta
rectangular y era el centro de justicia y de transacciones comerciales.
Frente a los restos de la curia se encuentra una balda de piedra con una inscripción en la que
encontramos las palabras “Veterani” y ”Veteres”. Esta balda hace referencia o conmemora la
Guerra de Serporio en el 75 a. C. que tuvo como consecuencia una guerra civil en la ciudad
de Valencia siendo esta arrasada y abandonada entre setenta o setenta y cinco años, por lo
que su vuelve a fundar en época imperial. Pues tras esta refundación se diferencian dos
grupos, los veterani o los veteranos de guerra y los veteres cuya traducción aproximada sería
antiguos. Es decir, por un lado, están los veteranos de guerra a los que se les otorgaron tierras
para repoblar la ciudad y, por otro, la población, descendientes, que abandono en su momento
la ciudad y que regresa a esta. De hecho, la causa de la construcción de dos curias se debe a
esta separación en dos grupos de la población.
También se encuentran entre los vestigios arqueológicos de la Almoina dos anexos de los
cuales se estipulo que eran la cárcel de San Vicent o también conocidos como cripta de Sant
Vicent, sin embargo, esto es falso. Son los restos de una capilla funeraria de un obispo muy
devoto de Sant Vicent, por lo que se empezó a creer que allí residía algún tipo de reliquia.
Para finalizar y como curiosidad al final del recorrido se encuentra el desagüe de la piscina
bautismal, lo que hizo posible la identificación de un baptisterio en esta zona, justo sobre el
cardo máximo.

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