Miel de Melipona
Mieles de abejas nativas
La miel más conocida en México y en todo el mundo, es la miel de Apis
mellifera, la abeja que manejan los apicultores y hace de México el tercer
exportador mundial de miel – la abeja que sí pica, una especie exótica
introducida a América en el siglo XVI por los colonizadores.
Antes de la introducción ésta abeja, y hasta ahora, existen cientos de
especies de abejas nativas de México y Mesoamérica, de las cuales un
grupo particular son las abejas sin aguijón, que conforman lo que en
biología se llama tribu Meliponini. En esta tribu se
encuentran Melipona, Scaptotrigona y Tetragonisca, los principales
géneros de abejas nativas manejadas. A estos géneros pertenecen muchas
especies. Unas 10 especies se cultivan desde la época prehispánica por
diferentes pueblos de Mesoamérica constituyendo un patrimonio
biológico y cultural de gran relevancia.
Melipona es conocida por su manejo por los mayas del Petén y la
Península de Yucatán, pero también se cultiva en Chiapas o
Veracruz. Scaptotrigona es conocida por su manejo por los Nahuas y los
Totonacas en la Sierra Norte de Puebla, pero igualmente se cultiva hasta
Oaxaca, Chiapas y Guatemala. Tetragonisca es muy conocida por su
manejo de Brasil hasta Costa Rica y, en México, solo se encuentra y se
maneja en Chiapas.
Melipona beecheii
Melipona beecheii es una de las especies emblemáticas del grupo de las
abejas sin aguijón, por ser manejada desde la época prehispánica por los
mayas, con el nombre de Xunan kab. Es una abeja de tierra caliente que
se encuentra principalmente en el Petén y la península de Yucatán, pero
también en otras partes de México, como es en las costas de Chiapas,
Oaxaca y Veracruz.
Esta abeja es grande, de un poco más de un centímetro de longitud y vive
en colonias de 1,000 a 3,000 individuos, en oquedades presentes en
árboles. Cada colonia contiene una sola reina, madre de todas las abejas.
Los panales de cría son horizontales y las celdas de cría son de uso único
las cuales son destruidas para recuperar su cera después de la emergencia
de las abejas.
El documento más impresionante que relata el manejo de esta especie es
el Códice Tro-cortesiano (o Códice Madrid), el cual se supone fue
elaborado hace unos 8 siglos por los mayas en el Petén. Con mucho
detalle de dibujo, este documento muestra las abejas y su manejo en
jobones (troncos huecos). Los historiadores nos dicen que el códice
explica el manejo de las abejas, pero también su importancia en la
cosmovisión maya. Los mayas usaban su miel como alimento, para
preparar bebidas como el balché que se consumía durante las ceremonias
y que era usada como ofrenda para los dioses.
Melipona beecheii en el
ecosistema
Estas abejas son muy importantes culturalmente pero también y por
supuesto ecológicamente, al ser polinizadores de muchas especies de
plantas nativas. En realidad son especializadas en visitar y polinizar
árboles y arbustos, observándoseles muy poco forrajeando en hierbas.
En este sentido, al depender de los árboles para sus sitios de anidación y
para alimentarse, las hace muy susceptibles a la deforestación. De hecho,
se ha documentado el declive de esta abejas debido a la antropización de
los ecosistemas y la deforestación, así como por intoxicaciones causadas
por plaguicidas que las intoxican. Hoy en día, es posible esperar que el
interés renovador por la meliponicultura permita contrarrestar el declive.
Miel de Melipona
beecheii
Los meliponicultores de Mesoamérica cosechan "miel de Melipona beecheii", bajo
una denominación diferente, según el nombre de esta abeja en los diferentes
idiomas.
Esta miel se describe a través de un doble análisis:
Sensorial: Delicado olor y aroma floral-frutal, aromas secundarios de madera y
meloso
Fisicoquímico: Miel muy líquida con alta humedad 22-24%, acidez libre 35
meq/100g, pH de 3.6 y un color extra claro ámbar.
Existen pocos análisis polínicos de estas mieles, pero se muestra una dominancia
de arbustos y árboles, en particular de las familias Asteraceae y Melastomataceae.