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Sentencia Laboral Abogados Madrid

Este documento presenta una sentencia de un Tribunal Superior de Justicia de Madrid sobre un caso de relación laboral. El Tribunal analiza si cuatro abogadas tenían una relación laboral con un despacho de abogados o eran trabajadoras autónomas. El Tribunal concluye que las abogadas tenían una relación laboral con el despacho basándose en que recibían instrucciones de trabajo, horarios y vacaciones del dueño del despacho.
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Sentencia Laboral Abogados Madrid

Este documento presenta una sentencia de un Tribunal Superior de Justicia de Madrid sobre un caso de relación laboral. El Tribunal analiza si cuatro abogadas tenían una relación laboral con un despacho de abogados o eran trabajadoras autónomas. El Tribunal concluye que las abogadas tenían una relación laboral con el despacho basándose en que recibían instrucciones de trabajo, horarios y vacaciones del dueño del despacho.
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JURISPRUDENCIA

Roj: STSJ M 9137/2021 - ECLI:ES:TSJM:2021:9137


Id Cendoj: 28079340052021100568
Órgano: Tribunal Superior de Justicia. Sala de lo Social
Sede: Madrid
Sección: 5
Fecha: 22/07/2021
Nº de Recurso: 389/2021
Nº de Resolución: 632/2021
Procedimiento: Recurso de suplicación
Ponente: ANA MARIA ORELLANA CANO
Tipo de Resolución: Sentencia

Resoluciones del caso: SJS, Madrid, núm. 41, 24-02-2021 (proc. 301/2020),
STSJ M 9137/2021

Tribunal Superior de Justicia de Madrid - Sección nº 05 de lo Social


Domicilio: C/ General Martínez Campos, 27 , Planta 2 - 28010
Teléfono: 914931935
Fax: 914931960
34002650
NIG: 28.079.00.4-2020/0012739
Procedimiento Recurso de Suplicación 389/2021
ORIGEN:
Juzgado de lo Social nº 41 de Madrid Procedimiento de Oficio 301/2020
Materia: Materias laborales individuales
Sentencia número: 632/2021
Ilmas. Sras.
D./Dña. MARIA AURORA DE LA CUEVA ALEU
PRESIDENTE
D./Dña. MARIA BEGOÑA GARCIA ALVAREZ
D./Dña. ANA MARÍA ORELLANA CANO
En Madrid, a veintidós de julio de dos mil veintiuno habiendo visto en recurso de suplicación los presentes
autos la Sección 5 de la Sala de lo Social de este Tribunal Superior de Justicia, compuesta por las Ilmas. Sras.
citadas, de acuerdo con lo prevenido en el artículo 117.1 de la Constitución Española,
EN NOMBRE DE S.M. EL REY
Y POR LA AUTORIDAD QUE LE CONFIERE
EL PUEBLO ESPAÑOL
ha dictado la siguiente
SENTENCIA

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JURISPRUDENCIA

En el Recurso de Suplicación número 389/2021 formalizado por D. Jacobo representado por el Letrado D.
Fernando Vizcaino de Sas, contra la sentencia nº 68/2021 de fecha veinticuatro de febrero de 2021, dictada por
el Juzgado de lo Social número 41 de los de Madrid, en sus autos número 301/2020, seguidos a instancia de la
TESORERÍA GENERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL (DELEGACIÓN DEL GOBIERNO DE MADRID) representada por
el Letrado de la Tesorería de la Seguridad Social D. Arturo de Francisco Cobos frente a D. Jacobo representado
por el Letrado D. Fernando Vizcaino de Sas, DOÑA Virginia , DOÑA Zulima , asistidas por el Letrado D. Fernando
Vizcaino de Sas y DOÑA Azucena asistida del Letrado D. Ángel Bernardo Pisabarro de Lucas y DOÑA María
Virtudes que no comparece estando citada legalmente, sobre procedimiento de oficio, siendo Magistrada-
Ponente la Ilma. Sra. Doña ANA MARÍA ORELLANA CANO y deduciéndose de las actuaciones habidas los
siguientes

ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO: Según consta en los autos, se presentó demanda por la citada parte actora contra la mencionada
parte demandada, siendo turnada para su conocimiento y enjuiciamiento al señalado Juzgado de lo Social,
el cual, tras los pertinentes actos procesales de tramitación y previa celebración de los oportunos actos de
juicio oral, en el que quedaron definitivamente configuradas las respectivas posiciones de las partes, dictó la
sentencia referenciada anteriormente.
SEGUNDO: En dicha sentencia recurrida en suplicación se consignaron los siguientes hechos en calidad de
expresamente declarados probados:
"PRIMERO.- Doña Virginia , Doña María Virtudes , Doña Zulima y Doña Azucena prestaban servicios para el
titular del despacho de abogados D. Jacobo sito la calle Fernando El Católico 3, 1º, desempeñando las labores
propias del ejercicio de la abogacía.
La Inspección de Trabajo y Seguridad Social giró visita de inspección al centro de trabajo el día 20.2.19 a las
17.10 horas.
SEGUNDO.- Las citadas trabajadoras desarrollaban sus tareas como abogadas en las oficinas dispuestas en el
centro de trabajo, redactando escritos y asistiendo a Juzgados. Empleaban los medios materiales necesarios
facilitados por el titular del despacho, y perciben una remuneración mensual fija determinada por el titular,
más objetivos que se perciben en efectivo. El trabajo a realizar se asigna por el titular del despacho, y tienen
como personal de apoyo las secretarias y plantilla administrativa del despacho. No disponían de personal
colaborador propio. Tenían un horario de lunes a viernes y jornada de mañana y tarde de entre 8 y 9 a 13 horas
y de 16 a 20 horas. Tenían vacaciones retribuidas concedidas por el titular del despacho. Las trabajadoras
no abonaban ninguna cantidad en concepto de arrendamiento, suministros o gastos de ningún tipo, incluidos
gastos por desplazamiento y manutención por visitas o salidas fuera del despacho. Los honorarios se abonaban
directamente por los clientes al despacho. Han recibido formación alguna vez.
TERCERO.- Constan facturas de las trabajadoras de igual formato en concepto de honorarios profesionales
girados a D. Jacobo por distintas intervenciones, sin reseña de número de autos, de marzo de 2019.
CUARTO.- En el contrato de colaboración, cláusula 4 se indica que "el precio que el despacho deberá abonar
al profesional por la realización de los servicios objeto del presente contrato es trescientos (300) euros, por la
colaboración que se le encargue al profesional, pudiendo el despacho fijar en una participación del 1% como
máximo de la minuta que se perciba del cliente".
QUINTO.- En el curso de la inspección, dos personas que se hallaban en el centro se ausentaron sin dar razón
sin que volvieran a su puesto de trabajo. Se identificaron verbalmente a dos personas que trabajaban como
abogados, que en la comparecencia de la empresa no pudieron identificarse documentalmente. La Inspección
de Trabajo y Seguridad Social levantó acta de infracción conjunta con acta de liquidación".
TERCERO: En la resolución recurrida en suplicación se emitió el siguiente fallo:
"Que DEBO ESTIMAR Y ESTIMO la demanda formulada por la TESORERÍA GENERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL
contra Zulima , D. Jacobo , Dª Azucena , Dª Virginia Y Dª María Virtudes declarando la existencia de relación
laboral especial en la prestación de servicios objeto de la actuación inspectora contra Jacobo ".
CUARTO: Frente a dicha sentencia se anunció recurso de suplicación por la parte demandada formalizándolo
posteriormente, habiendo sido impugnado por la parte demandante.
QUINTO: Elevados por el Juzgado de lo Social de referencia los autos principales, en unión de la pieza separada
de recurso de suplicación, a esta Sala de lo Social, tuvieron los mismos entrada en fecha 18 de mayo de 2021
dictándose la correspondiente y subsiguiente providencia para su tramitación en forma.

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JURISPRUDENCIA

SEXTO: Nombrada Magistrada-Ponente, se dispuso el pase de los autos a la misma para su conocimiento y
estudio, señalándose el día 7 de julio de 2021 para los actos de votación y fallo.
A la vista de los anteriores antecedentes de hecho, se formulan por esta Sección de Sala los siguientes

FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO : En la demanda del procedimiento de oficio que ha dado origen a las presentes actuaciones se
reclama que se declare la laboralidad de la relación de las cuatro codemandadas. La sentencia recurrida
estima la demanda y declara la relación laboral especial. Frente a la misma, se alza en suplicación el titular
del despacho de abogados demandado. La parte recurrente solicita, como primer motivo de recurso, con
base en el artículo 193 a) de la Ley reguladora de la Jurisdicción Social, la nulidad de las actuaciones por
la infracción de los artículos 218.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil y 24 de la Constitución, invocando que
le ha producido indefensión que la recurrente haya sido condenada en la sentencia de instancia "por causa
de pedir diferente a la que fundaba la demanda y con base a fundamentos distintos de los alegados por la
parte actora y controvertidos en el pleito". Con base en lo anterior solicita la parte recurrente que se declare
la nulidad de la sentencia, retrotrayendo la actuaciones al momento "anterior a dictarla para que, con libertad
de criterio y partiendo de la existencia probada de una relación especial y la afiliación a la Mutualidad General
de la Abogacía de las letradas citadas en el acta, se proceda a determinar si el acta de liquidación (que es la
impugnada) era correcta o no; o se determine el defecto de la demanda y se ordene subsanar el suplico de la
misma". Debe destacarse, con carácter previo, que el objeto del presente litigio no versa sobre la impugnación
del acta de liquidación de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Por el contrario, estamos en presencia
de un procedimiento de oficio, instado por la Tesorería General de la Seguridad Social y, encaminado a que la
jurisdicción social declare si la relación que vincula a las demandadas con le titular del despacho de abogados
demandado, es laboral o no. De conformidad con el artículo 148 d) de la Ley reguladora de la Jurisdicción
Social, el proceso podrá instarse de oficio como consecuencia "d) De las comunicaciones de la autoridad
laboral cuando cualquier acta de infracción o de liquidación levantada por la Inspección de Trabajo y de
Seguridad Social, relativa a las materias de Seguridad Social excluidas del conocimiento del orden social en
la letra f) del artículo 3, haya sido impugnada por el sujeto responsable con base en alegaciones y pruebas
que, a juicio de la autoridad laboral, puedan desvirtuar la naturaleza laboral de la relación jurídica objeto
de la actuación inspectora". Por consiguiente, el objeto del presente procedimiento de oficio instado por la
Tesorería General de la Seguridad Social se centra en determinar si la relación de las codemandadas tiene o
no naturaleza laboral. Y, aunque en el suplico de la demanda, la parte demandante reclame la declaración de la
relación como laboral, debe entenderse que tal petitum contempla también la declaración de la relación como
laboral especial de abogados, dadas las tareas desempeñadas por las codemandadas. Una vez determinada
por la jurisdicción social la naturaleza de la relación, la Tesorería General de la Seguridad Social resolverá
sobre la impugnación de las actas de la Inspección, o más bien de la Resolución que haya recaído con base
en las mismas. A tenor de lo establecido en el artículo 218 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, los jueces y
tribunales deben dictar sentencias que sean claras, precisas y congruentes con las demandas y, con las demás
pretensiones deducidas oportunamente en el pleito, decidiendo todos los puntos litigiosos que hayan sido
objeto del debate. La claridad significa que su contenido sea comprendido sin dificultad. La precisión implica
que se decidan de forma inequívoca las cuestiones controvertidas. Y, por congruencia ha de entenderse la
conformidad que debe existir entre la sentencia y la pretensión o pretensiones que constituyen el objeto del
pleito, de modo que se presenta como una relación de conformidad entre dos términos, uno de los cuales
es la sentencia y el otro término de comparación es el constituido por la demanda y las demás pretensiones
deducidas oportunamente en la litis. Y por correlación entre pretensión y fallo se entiende la adecuación entre
una y otro, por lo que la congruencia exige lo siguiente: a) que el fallo no contenga más de lo pretendido por
las partes, incurriendo en incongruencia omisiva, cuando la parte dispositiva de la sentencia concede o niega
lo que por nadie se ha pedido; b) que el fallo no contenga menos de lo pretendido por las partes, incurriendo
en incongruencia negativa cuando la sentencia omite la decisión sobre algunas pretensiones de la demanda
o de la reconvención; y, c) que el fallo no contenga nada distinto de lo pretendido por las partes, incurriendo
en incongruencia mixta, cuando la parte dispositiva de la sentencia sustituye alguna de las pretensiones
formuladas por las partes, por otra que no ha sido formulada. La exigencia de la congruencia del artículo
218 de la Ley de Enjuiciamiento Civil no es puramente formal, sino que tiene una justificación de fondo para
garantizar el ejercicio de los derechos, lo que impone huir de un planteamiento formalista que exija que el
fallo se ajuste literalmente a lo pedido en el suplico de la demanda. Basta, por el contrario, que se adecúe
sustancialmente a lo solicitado. La sentencia debe resolver también los problemas conexos y accesorios de
las pretensiones, pues lo que importa es que los fallos tengan virtualidad suficiente para dejar resueltos todos
los extremos que fueron objeto de debate. Pues bien, en el caso de autos, la sentencia recurrida contiene todos
los pronunciamientos que dan una respuesta a lo que constituye el objeto de la litis, sin que esta Sala aprecie

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JURISPRUDENCIA

en la misma, la incongruencia alegada por la parte recurrente, por lo que se desestima este motivo de recurso,
al no apreciarse la infracción denunciada.
SEGUNDO : La parte recurrente solicita, como segundo motivo de recurso, con debido sustento adjetivo, la
adición de un nuevo hecho probado a la sentencia recurrida, con la siguiente redacción: "Doña Virginia , Doña
Zulima y Doña Azucena , todas ellas abogadas ejercientes y de alta en el Colegio de Abogados de Madrid,
pertenecen y están afiliadas y al corriente del pago de las correspondientes cuotas, en la Mutualidad General
de la Abogacía Española". Esta pretensión no ha de prosperar, por no evidenciarse error del órgano judicial de
instancia de la prueba en la que se funda, atendiendo al objeto del presente litigio, expuesto en la precedente
fundamentación jurídica.
TERCERO : La parte recurrente denuncia, como tercer motivo de suplicación, con adecuado amparo procesal,
la infracción de los artículos 1.1 y, 1.3 g) del Estatuto de los Trabajadores, 1.2 d) del Real Decreto 1331/2006,
de 17 de noviembre, por el que se regula la relación laboral de carácter especial de los abogados que prestan
servicios en despachos de abogados, individuales o colectivos y, la disposición adicional 1ª de la Ley 22/2005
de 18 de noviembre, al entender que la relación de las demandadas es la de un arrendamiento de servicios
profesionales. El artículo 2.1 k) del Estatuto de los Trabajadores considera relación laboral especial "la de
los abogados que prestan servicios en despachos de abogados, individuales o colectivos". El artículo 4.1 del
Real Decreto 1331/2006, de 17 de noviembre, por el que se regula la relación laboral de carácter especial
de los abogados que prestan servicios en despachos de abogados, individuales o colectivos establece que
"pueden ser sujetos de la relación laboral de carácter especial, en concepto de trabajador, quienes, de acuerdo
con la normativa que resulte de aplicación, estén habilitados para ejercer la profesión de abogado". Por lo
tanto, para determinar si la relación del abogado con el titular del despacho es laboral, ha de analizarse
la concurrencia de los requisitos que configuran la misma, a saber, la prestación de servicios retribuidos,
por cuenta ajena y, dentro del ámbito de organización y dirección del titular de un despacho de abogados,
individual o colectivo. Invoca la parte recurrente que la relación entre las codemandadas y el titular del
despacho es de un arrendamiento de servicios. La diferencia entre el arrendamiento de servicios y el contrato
de trabajo deriva de las circunstancias concurrentes en la relación que une a las partes, con independencia de la
denominación que los interesados hubieran dado al contrato, como declaró la Sentencia de la Sala de lo Social
del Tribunal Supremo de 17 de junio de 2010. Ha quedado acreditado que las codemandadas desarrollaban
sus tareas como abogadas, en las oficinas dispuestas en el centro de trabajo, redactando escritos y asistiendo
a Juzgados; emplean los medios materiales necesarios facilitados por el titular del despacho; y, perciben una
remuneración mensual fija determinada por el titular, más objetivos que se perciben en efectivo. El trabajo a
realizar se asigna por el titular del despacho, y tienen como personal de apoyo las secretarias y, la plantilla
administrativa del despacho. No disponen de personal colaborador propio. Tienen un horario de lunes a viernes,
con jornada de mañana y tarde, con entrada entre las 8 y 9 horas a las 13 horas y, de 16 a 20 horas. Tienen
vacaciones retribuidas concedidas por el titular del despacho. Las trabajadoras no abonan ninguna cantidad
en concepto de arrendamiento, suministros o gastos de ningún tipo, incluidos gastos por desplazamiento
y manutención por visitas o salidas fuera del despacho. Los honorarios se abonaban directamente por los
clientes al despacho. Han recibido formación, alguna vez. Concurren los requisitos de voluntariedad y trabajo
intuitu personae, pues no cabe sustitución de la abogada por otra, por voluntad unilateral de la misma y,
de retribución. Pero ha de indicarse que estos presupuestos son necesarios pero no identificativos de la
relación laboral, como tales. Los elementos que definen la relación laboral como tal son la dependencia y
la ajenidad. Como pone de manifiesto la Sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo de 18 de
marzo de 2009, la dependencia y la ajenidad son conceptos abstractos y, en la práctica, la determinación
de la concurrencia de estos presupuestos propios de la laboralidad de la relación, se identifican a través de
la existencia de los denominados indicios o hechos indiciarios, entre los que caben distinguir, los indicios
comunes a todas las actividades y los específicos. Se analizará, a continuación, la existencia de los indicios
y de los hechos indiciarios, distinguiendo los que afectan a la dependencia y a la ajenidad. Los indicios
comunes de dependencia más habituales en la doctrina jurisprudencial son la asistencia al centro de trabajo
del empleador o al lugar de trabajo designado por éste y el sometimiento a horario. Concurren, por tanto, en
las demandadas estos indicios comunes de dependencia. Y, entre los hechos indiciarios de la dependencia, la
Sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo de 23 de octubre de 1989 señaló el desempeño personal
del trabajo, debiendo destacarse que, la prestación de servicios de los demandados era eminentemente
personal. Y, también como hecho indiciario de la dependencia, destaca la Sentencia de la Sala de lo Social del
Tribunal Supremo de 22 de abril de 1996 (Rcud 2613/1995) la inserción del trabajador en la organización de
trabajo del empleador o empresario, que se encarga de programar su actividad. Y, es la entidad demandada
la que se encargaba de buscar los clientes que debían atender las demandadas. Más específicamente, en las
profesiones liberales, la nota de la dependencia en el modo de la prestación de los servicios se encuentra
muy atenuada e incluso puede desaparecer del todo a la vista de las exigencias deontológicas y profesionales
de independencia técnica que caracterizan el ejercicio de las mismas. Por último, ha de indicarse que en la

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JURISPRUDENCIA

profesión de abogado, en un despacho individual o colectivo, no cabe una relación laboral común de prestación
de servicios profesionales, a tenor de la disposición adicional primera de la Ley 22/2005, puesto que, si reúne
los presupuestos de retribución, ajenidad y dependencia, tiene -imperativamente y no facultativamente- la
consideración de relación laboral especial, como declaró esta Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia
de Madrid, en la Sentencia de 25 de mayo de 2015. Por consiguiente, se desestima este motivo de recurso, al
no apreciarse las infracciones denunciadas.
CUARTO : La parte recurrente denuncia, como último motivo de suplicación, con adecuado amparo procesal,
la infracción de los artículos 136.1, 136.2 b) y, 139.1 de la Ley General de la Seguridad Social, 32.3.1 del Real
Decreto 84/1996, de 26 de enero, por el que se aprueba el Reglamento General sobre inscripción de empresas
y afiliación, altas, bajas y variaciones de datos de trabajadores en la Seguridad Social, 64 de la Ley 30/1995
de 8 de noviembre de ordenación y supervisión de seguros privados. Sostiene que, perteneciendo y estando
afiliadas a la Mutualidad General de la Abogacía y al corriente en el pago de cuotas, no han de estar en alta en el
Régimen General de la Seguridad Social. El objeto del presente procedimiento de oficio se centra en determinar
si la relación de las codemandadas tiene o no naturaleza laboral, lo que no queda desvirtuado por su alta en la
Mutualidad general de la Abogacía. El régimen en el que han de estar en alta las codemandadas no es objeto
de este litigio, por lo que este Tribunal no ha de pronunciarse sobre esta cuestión, ya que incurriría la sentencia
en incongruencia extra petita, de resolverse. Procede, en consecuencia, con desestimación del recurso de
suplicación, la confirmación de la sentencia recurrida. La empresa recurrente pierde el depósito efectuado para
recurrir y es condenada en costas. Una vez firme la presente sentencia, dése a la consignación el destino legal.
Se condena a la recurrente al pago de las costas de este recurso, en las que sólo se comprenden -por no constar
la reclamación de otros gastos necesarios-, los honorarios de la asistencia letrada de la parte que impugnó el
recurso en cuantía de seiscientos euros que, en caso de no satisfacerse voluntariamente, podrán interesarse
ante el Juzgado de lo Social de instancia, por ser el único competente para la ejecución de sentencias, según
el artículo 235 de la Ley reguladora de la Jurisdicción Social.
VISTOS los anteriores preceptos y los demás de general aplicación,

FALLAMOS
Desestimamos el recurso de suplicación formulado por D. Jacobo representado por el Letrado D. Fernando
Vizcaino de Sas y confirmamos la sentencia nº 68/2021 de fecha veinticuatro de febrero de 2021, dictada por
el Juzgado de lo Social número 41 de los de Madrid, en sus autos número 301/2020, seguidos a instancia de la
TESORERÍA GENERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL (DELEGACIÓN DEL GOBIERNO DE MADRID) representada por
el Letrado de la Tesorería de la Seguridad Social D. Arturo de Francisco Cobos frente a D. Jacobo representado
por el Letrado D. Fernando Vizcaino de Sas, DOÑA Virginia , DOÑA Zulima , asistidas por el Letrado D.
Fernando Vizcaino de Sas y DOÑA Azucena asistida del Letrado D. Ángel Bernardo Pisabarro de Lucas y DOÑA
María Virtudes . La empresa recurrente pierde el depósito efectuado para recurrir y es condenada en costas.
Una vez firme la presente sentencia, dése a la consignación el destino legal. Se condena a la recurrente al
pago de las costas de este recurso, en las que sólo se comprenden -por no constar la reclamación de otros
gastos necesarios-, los honorarios de la asistencia letrada de la parte que impugnó el recurso en cuantía de
seiscientos euros que, en caso de no satisfacerse voluntariamente, podrán interesarse ante el Juzgado de lo
Social de instancia, por ser el único competente para la ejecución de sentencias, según el artículo 235 de la
Ley reguladora de la Jurisdicción Social.
Incorpórese el original de esta sentencia, por su orden, al Libro de Sentencias de esta Sección de Sala.
Expídanse certificaciones de esta sentencia para su unión a la pieza separada o rollo de suplicación, que se
archivará en este Tribunal, y a los autos principales.
Notifíquese la presente sentencia a las partes y a la Fiscalía de este Tribunal Superior de Justicia.
MODO DE IMPUGNACIÓN: Se hace saber a las partes que contra esta sentencia cabe interponer recurso
de casación para la unificación de doctrina que ha de prepararse mediante escrito presentado ante esta
Sala de lo Social dentro del improrrogable plazo de DIEZ DÍAS hábiles inmediatos siguientes a la fecha
de notificación de esta sentencia. Siendo requisito necesario que en dicho plazo se nombre al letrado
que ha de interponerlo. Igualmente será requisito necesario que el recurrente que no tenga la condición
de trabajador ,causahabiente suyo o beneficiario del Régimen Publico de la Seguridad Social o no gozare
del derecho de asistencia jurídica gratuita, acredite ante esta Sala al tiempo de preparar el recurso haber
depositado 600 euros, conforme al artículo 229 de la LRJS, y consignado el importe de la condena cuando
proceda, presentando resguardos acreditativos de haber efectuado ambos ingresos, separadamente en la
cuenta corriente nº 2876- 0000-00-0389-21 que esta sección tiene abierta en BANCO DE SANTANDER sita
en PS. del General Martinez Campos, 35; 28010 Madrid, pudiendo en su caso sustituir la consignación de la

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JURISPRUDENCIA

condena en metálico por el aseguramiento de la misma mediante el correspondiente aval solidario de duración
indefinida y pagadero a primer requerimiento emitido por la entidad de crédito ( art.230.1 L.R.J.S).
Se puede realizar el ingreso por transferencia bancaria desde una cuenta corriente abierta en cualquier entidad
bancaria distinta de BANCO DE SANTANDER. Para ello ha de seguir todos los pasos siguientes:
Emitir la transferencia a la cuenta bancaria siguiente: IBAN ES55 0049 3569 9200 0500 1274. En el campo
ordenante, se indicará como mínimo el nombre o razón social de la persona física o jurídica obligada a hacer el
ingreso y si es posible, el nif /cif de la misma. En el campo beneficiario, se identificará al juzgado o tribunal que
ordena el ingreso. En el campo "observaciones o concepto de la transferencia", se consignarán los 16 dígitos
que corresponden al procedimiento 2876-0000- 00-0389-21.
Una vez adquiera firmeza la presente sentencia, devuélvanse los autos originales al Juzgado de lo Social de
su procedencia, dejando de ello debida nota en los Libros de esta Sección de Sala.
Así, por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

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