COMUNICACIÓN ANIMAL
Un punto de vista humano (Fragmento)
Yolima Martínez Guerrero
Comunicación animal
La comunicación animal se define como el tipo de interacción en el que la información
transmitida por un animal o grupo de animales afecta al comportamiento de otros animales.
Este intercambio puede darse a través de una señal, como una expresión facial – por ejemplo,
fruncir el entrecejo en los primates – un sonido o un contacto – para el caso de algunas aves
como pingüinos y pinzones – y en otros casos más o menos evolucionados con las señales
químicas y/o de bioluminiscencia en algunos vertebrados
La comunicación ayuda a los animales a coordinar las principales actividades vitales, como la
búsqueda de comida y la caza, la marca del territorio, el apareamiento, la cría de la prole y la
defensa de la misma. Por lo general, la comunicación animal es intraespecífica (ti ene lugar
entre animales de la misma especie) y se manifiesta en señales de cortejo y apareamiento, que
son quizás el tipo de comunicación más importante, ya que los animales deben ser capaces de
identificar y atraer a una pareja potencial para reproducirse. Es el caso del fuerte rugido de un
elefante marino macho, que indica a las hembras dónde tienen que dirigirse para aparearse y
asegurar así la sobrevivencia de la especie. La comunicación intraespecífica también ayuda a
distinguir a los individuos de un grupo animal concreto o jauría. Las gaviotas hembras
aprenden a reconocer las llamadas individualidades de sus propios polluelos; de ese modo,
pueden encontrar rápidamente a sus crías en colonias de gaviotas densamente pobladas y en
el caso de los murciélagos con sistema de nodriza ayuda a las madres a encontrar
exactamente su cría (Drosher, 1989).
La comunicación también puede ser interespecífica, cuando ti ene lugar entre animales
diferentes. Tal es el caso entre animales que comparten un mismo hábitat, los cuales aprenden
a usar señales de otras especies para avisar de la proximidad de un peligro; por ejemplo, los
langures (monos del este de la India que viven en los árboles) responden a gritos de alarma, la
huida del pavo real y del ciervo. De igual manera, en África los animales herbívoros como el ñu
y el antílope prestan una gran atención al comportamiento de la cebra. Si una cebra cercana
empieza a saltar y a correr, los otros animales se disponen a escapar de un predador común.
En Suramérica tenemos el caso de los zainos tatabros, los cuales en las montañas siguen la
algarabía de los monos aulladores cuando encuentran algún tipo de alimento, que dejan caer al
suelo y es consumido por los zainos.