Apolo 13
Apolo 13
Comité de investigación
Cambios propuestos
Secuelas
En la cultura popular y los medios
Notas y referencias
Bibliografía
Enlaces externos
De izquierda a derecha: Lovell, Swigert y Haise
Apolo
Antecedentes
En 1961 el entonces presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy planteó a su nación el desafío de
enviar a un astronauta a la Luna y traerlo de regreso a salvo a la Tierra, antes de finalizar la década.4 La
NASA trabajó para alcanzar este objetivo de forma gradual, enviando astronautas al espacio a través de los
programas Mercury y Gemini, que culminaron con el Programa Apolo.5 El objetivo se alcanzó con el Apolo
11, que aterrizó en la Luna el 20 de julio de 1969 y en el que Neil Armstrong y Buzz Aldrin caminaron por la
superficie lunar mientras Michael Collins orbitaba el satélite en el módulo de mando Columbia. La misión
regresó a la Tierra el 24 de julio de 1969, completando el desafío de Kennedy.4
Inicialmente no se sabía cuántas misiones serían necesarias, por lo que la NASA había contratado la
adquisición de quince cohetes Saturno V para alcanzar el objetivo.6 Como el éxito se consiguió en 1969 con
el sexto Saturno V utilizado en la misión Apolo 11, la agencia todavía disponía de nueve cohetes para un total
de diez alunizajes previstos. Después del entusiasmo generado por el Apolo 11, la opinión pública perdió el
interés por el programa espacial y el Congreso redujo el presupuesto de la NASA y se canceló el Apolo 20, el
último previsto en el programa Apolo.7
En 1965 se inauguró el Centro de Control de Misiones de Houston, diseñado en parte por Kraft y que
actualmente lleva su nombre.9 En el control de misión cada controlador de vuelo, además de monitorizar los
datos recibidos de la nave espacial mediante telemetría, se comunicaba mediante un circuito de voz con los
especialistas de una Sala de Personal de Apoyo, conocida como «trastienda» (back room), que se encargaban
de sistemas específicos de la nave.10 Apolo 13 iba a ser la segunda misión de las tres programadas como «tipo
H», destinadas a demostrar la posibilidad de realizar alunizajes con precisión y a una exploración sistemática
de la Luna.12
Con el objetivo de Kennedy ya alcanzado por el Apolo 11 y la demostración por el Apolo 12 de que los
astronautas podían realizar un aterrizaje de precisión, los planificadores del programa Apolo pudieron centrarse
en algo más que en aterrizar de forma segura y hacer que unos astronautas con una formación mínima en
geología recogieran muestras lunares para llevarlas a la Tierra. Así, la ciencia tuvo un papel más importante en
el Apolo 13, especialmente en el campo de la geología, importancia que se subraya en el lema de la misión: Ex
luna, scientia (Desde la Luna, conocimiento).13
Siguiendo las pautas de rotación habituales del programa Apolo, la tripulación principal del Apolo 13 tendría
que haber sido la de reserva del Apolo 10,nota 1 con el veterano de los programas Mercury y Gemini Gordon
Cooper como comandante, Donn F. Eisele como piloto del módulo de mando y Edgar Mitchell como piloto
del módulo lunar. Sin embargo, a pesar de estas pautas de rotación, Deke Slayton, director de operaciones de
tripulación de vuelo de la NASA, nunca tuvo la intención incluir a Cooper y a Eisele en la asignación de
tripulación principal, descartando a Cooper por su comportamiento relajado durante los entrenamientos y a
Eisele por los incidentes acaecidos durante la misión Apolo 7 y por una relación extramatrimonial; dado que
no había otros astronautas veteranos disponibles, los asignó como tripulación de reserva.20 Los candidatos
originales de Slayton para el Apolo 13 eran Alan Shepard comandante, Stuart Roosa piloto del módulo de
mando y Mitchell piloto del módulo lunar. Sin embargo el equipo directivo consideró que Shepard necesitaba
más tiempo de entrenamiento, ya que acababa de reincorporarse a la actividad tras una operación por una
afección del oído interno y no había volado desde 1961, por lo que la tripulación de Lovell (él mismo, Haise y
Ken Mattingly), que había sido la de respaldo del Apolo 11 y era la prevista para el Apolo 14, sustituiría a la
de Shepard.20
Swigert inicialmente formaba parte, como piloto del módulo de mando, de la tripulación de reserva del Apolo
13, con John Young como comandante y Charles Duke como piloto del módulo lunar.21 Siete días antes del
lanzamiento, Duke contrajo la rubeola de un amigo de su hijo.22 Esto expuso a la enfermedad a la tripulación
principal y a la de reserva, que entrenaban juntas. De los cinco, solamente Mattingly no era inmune por haberla
contraído con anterioridad. Normalmente, si algún miembro de la tripulación principal tenía que quedarse en
tierra, el resto de la tripulación sería reemplazado también, sustituyéndose con la tripulación de reserva, pero la
enfermedad de Duke lo descartaba,23 así que dos días antes del lanzamiento, Mattingly fue reemplazado por
Swigert.15 Mattingly nunca llegó a desarrollar la rubeola y más tarde voló en el Apolo 16.24
Para el programa Apolo también se estableció una tercera tripulación de astronautas, conocida como
tripulación de apoyo, además de la principal y de reserva utilizadas en los programas Mercury y Gemini.
Slayton creó las tripulaciones de apoyo porque James McDivitt, que iba a ser el comandante del Apolo 9, creía
que, con la preparación que se estaba llevando a cabo en instalaciones a lo largo de los EE. UU., se perderían
algunas reuniones imprescindibles para un miembro de la tripulación de vuelo. Los miembros de la tripulación
de apoyo debían brindar asistencia según las indicaciones del comandante de la misión.25 Por lo general los
miembros de esta tripulación no eran veteranos y recopilaban las normas de la misión, el plan de vuelo y las
listas de control y las mantenían actualizadas;26 27
para el Apolo 13 esta tripulación la formaban Vance D.
Brand, Jack Lousma y William R. Pogue o Joseph Kerwin.28 nota 2
En cuanto al personal de control de misión del Apolo 13, los directores de vuelo fueron: Gene Kranz, «Equipo
blanco»,33 nota
3 (el director de vuelo principal);37 38
Glynn Lunney, «Equipo negro»; Milt Windler,
«Equipo granate» y Gerry Griffin, «Equipo oro». Los CAPCOMnota 4 de la misión fueron Kerwin, Brand,
33
Lovell se inspiró en el lema de la misión cuando eligió Aquarius como distintivo del módulo lunar, en
referencia a Acuario, el portador del agua;45 46 algunos medios de comunicación publicaron erróneamente
que el nombre procedía de una canción con ese título del musical Hair.46 47 El distintivo del módulo de
mando, Odyssey, fue elegido no solo por el relato de Homero, sino también en referencia a la por entonces
reciente película 2001: A Space Odyssey, basada en un relato del escritor de ciencia ficción Arthur C.
Clarke;45 en su libro Lost Moon: The Perilous Voyage of Apollo 13, Lovell dice que eligió ese nombre porque
le gustó la palabra y su definición: un largo viaje con muchos cambios de fortuna.46
El módulo lunar, el de mando y el de servicio llegaron al Centro espacial John F. Kennedy en junio de 1969;
las fases del Saturno V se recibieron en junio y julio. Se procedió entonces a realizar las pruebas y el montaje,
que culminaron con el emplazamiento del vehículo de lanzamiento, con la astronave en la parte superior, el 15
de diciembre de 1969.50 El lanzamiento de Apolo 13 estaba previsto originalmente para el 12 de marzo de
1970; en enero de ese año la NASA anunció que la misión se aplazaría hasta el 11 de abril, para dar más
tiempo a la planificación y también para distribuir las misiones Apolo en un período de tiempo más amplio.52
La idea era realizar dos vuelos Apolo al año, debido a las limitaciones presupuestarias impuestas,53 que ya
habían provocado recientemente la cancelación del Apolo 20.54
Entrenamiento y preparación
La tripulación principal del Apolo 13 realizó más de 1000 horas de
entrenamiento específico para la misión, más de cinco horas por cada hora de
los diez días de duración prevista de la misión. Cada miembro de la tripulación
principal pasó más de 400 horas en los simuladores del módulo de mando y, en
el caso de Lovell y Haise, del módulo lunar en el Centro espacial Kennedy y
en Houston, algunas de las cuales incluían a los controladores de vuelo del
centro de control de misión.55 Los controladores de vuelo participaron en
muchos simulacros de posibles problemas con la nave durante el vuelo, para
saber cómo reaccionar en caso de emergencia.10 Los miembros de la
tripulación también utilizaron simuladores especializados en otros lugares.55
Los astronautas del Apolo 11 apenas tuvieron tiempo para una formación en Lovell practicando el
geología, ya que solo pasaron seis meses entre la asignación de la tripulación y despliegue de la bandera.
el lanzamiento; otros temas prioritarios para la misión les restaron mucho
tiempo.56 La Apolo 12 recibió más entrenamiento de este tipo, incluidas
prácticas de campo, utilizando CAPCOM y una Sala de Personal de Apoyo
simulada, con científicos a quienes los astronautas tenían que describir lo que
veían.57 El científico y astronauta Harrison Schmitt observó que no se
mostraba mucho entusiasmo por los trabajos de campo geológicos.
Convencido de que se necesitaba un profesor inspirador, Schmitt organizó un
encuentro entre Lovell y Haise y su antiguo profesor en Caltech Lee Silver.
Los dos astronautas, junto con los suplentes Young y Duke, se fueron de
excursión con Silver por su cuenta. Al final de la semana que pasaron juntos,
Lovell nombró a Silver su mentor en geología, quien finalmente fue un
miembro importante en la planificación geológica del Apolo 13.58 Farouk El-
Baz supervisó el entrenamiento de Mattingly y su reserva, Swigert, que incluía
describir y fotografiar puntos de referencia lunares simulados desde aviones,59
haciendo que los tres astronautas de la tripulación principal describieran las
características geológicas que veían durante sus vuelos entre Houston y el Lovell (izquierda) y Haise
Centro Kennedy; el entusiasmo de Mattingly hizo que otros astronautas, como realizando prácticas
el piloto del módulo de mando del Apolo 14, Stuart Roosa, solicitaran a El- geológicas en Hawái (enero
Baz como profesor.60 1970).
Conscientes de lo cerca que estuvo el módulo lunar del Apolo 11, el Eagle, de
quedarse sin propelente durante su descenso a la Luna, los planificadores de la misión decidieron que a partir
del Apolo 13, el módulo de mando y servicio se encargaría de llevar al módulo lunar a la órbita desde la que
iniciaría el intento de alunizaje, lo que suponía un cambio con respecto a los Apolo 11 y 12, en los cuales el
módulo lunar fue el que realizó la ignición para descender a la órbita inferior. El cambio formaba parte de un
plan para aumentar el tiempo de vuelo disponible por los astronautas cuando las misiones tuvieran como
destino un terreno más accidentado.61
Estaba previsto dedicar la primera de las dos actividades extravehiculares (EVA) de cuatro horas en la
superficie lunar a la instalación del grupo de instrumentos científicos del Apollo Lunar Surface Experiments
Package (ALSEP, Paquete de experimentos Apolo en la superficie lunar); durante la segunda Lovell y Haise
investigarían el cráter Cone, cerca del lugar de alunizaje previsto.62 Los dos astronautas utilizarían sus trajes
espaciales para realizar unas 20 exploraciones EVA, que incluían la recogida de muestras y el uso de
herramientas y otros equipos. El entrenamiento incluyó vuelos en una aeronave de gravedad reducida
(conocida entre los astronautas como «cometa vómito») para simular microgravedad o gravedad lunar,
realizando diversas prácticas, como ponerse y quitarse los trajes espaciales. Para prepararse para el descenso a
la superficie de la Luna, Lovell pilotó un Lunar Landing Training Vehicles (LLTV);63 a pesar de que cuatro
de los cinco LLTV y otros vehículos simuladores de alunizaje similares sufrieron accidentes durante el curso
del programa Apolo, los comandantes de la misión consideraron que pilotarlos era una experiencia
inestimable.64
Objetivos científicos
El lugar de alunizaje previsto para el Apolo 13 estaba cerca del cráter Fra Mauro; se creía que la formación Fra
Mauro contenía mucho material disperso por el impacto que originó el Mare Imbrium en los primeros años de
la existencia de la Luna. Su datación proporcionaría información no solo sobre la Luna, sino también sobre los
inicios de la historia de la Tierra. Era probable que este material estuviera disponible en el pequeño cráter
Cone, un lugar donde se creía que un impacto había perforado profundamente el regolito lunar.65
El Apolo 11 había dejado un sismógrafo en la Luna, pero la unidad, alimentada por energía solar, no
sobrevivió a su primera noche lunar de dos semanas de duración. Los astronautas del Apolo 12 también
dejaron uno, en este caso impulsado por energía nuclear, como parte de su paquete de experimentos
programados.66 El Apolo 13 también llevaba un sismógrafo (proyecto conocido como Experimento Sísmico
Pasivo, o PSE, por sus siglas en inglés) similar al del Apolo 12, como parte de su paquete de experimentos,
para que los astronautas lo dejaran en la Luna.67 Ese sismómetro iba a ser arrojado durante la etapa de
ascenso del módulo lunar para así calibrarlo, al ser un objeto de masa y velocidad conocidas que impactaba en
un lugar también conocido.68
Otro de los experimentos del paquete programado era un Heat Flow Experiment (HFE, Experimento de Flujo
de Calor), consistente en perforar dos agujeros de tres metros de profundidad,69 tarea responsabilidad de
Haise, que también debía perforar un tercer agujero de esa profundidad para extraer una muestra del núcleo.70
Un Charged Particle Lunar Environment Experiment (CPLEE, Experimento de Partículas Cargadas en el
Ambiente Lunar) registraría los protones y electrones de origen solar que llegan a la Luna.71 El paquete
también incluía un Lunar Atmosphere Detector (LAD, Detector de Atmósfera Lunar)72 y un Dust Detector
(Detector de Polvo), para medir la acumulación de residuos.73 El HFE y el CPLEE se programaron por
primera vez para el Apolo 13; los otros experimentos se habían realizado antes.70
Los principales objetivos fijados para la misión Apolo 13 eran: «Realizar la inspección selenológica,
evaluación y recogida de muestras de materiales en una región preseleccionada de la formación Fra Mauro.
Desplegar y poner en marcha un Paquete de experimentos Apolo en la superficie lunar. Desarrollar la
capacidad del hombre para trabajar en el entorno lunar. Obtener fotografías de los lugares de exploración
previstos».81 Los astronautas también tenían como misión la toma de fotografías, incluidas la luz antisolar
desde la órbita lunar y de la propia Luna en su viaje de regreso a la Tierra. Swigert iba a realizar parte de estas
fotografías mientras Lovell y Haise caminaban por la Luna,82 además de tomar imágenes de los puntos de
Lagrange del sistema Tierra-Luna. La nave contaba con doce cámaras a bordo, incluidas las de televisión y las
de imágenes en movimiento.70 La tripulación también debía realizar observaciones de radar biestático en la
Luna. Ninguna de ellas se pudo realizar debido al accidente.82
Desarrollo de la misión
Cronología de la misión.
Tras la inyección translunar Swigert realizó las maniobras de separación y transposición antes de acoplar el
Odyssey al Aquarius y la astronave se desprendió de la tercera etapa.91 Los controladores de tierra situaron la
tercera etapa en un curso para impactar en la Luna en el radio de acción del sismómetro del Apolo 12.92
La tripulación se preparó para el viaje de tres días rumbo a Fra Mauro. A las 30:40:50 de la misión, con la
cámara de TV funcionando, la tripulación realizó una ignición para situar la nave en una trayectoria híbrida. La
salida de una trayectoria de regreso libre significaba que si no se realizaban más encendidos, la nave dejaría la
Tierra fuera de su trayectoria de retorno, en lugar de interceptarla.93 Una trayectoria de regreso libre solo
permitía llegar a lugares próximos al ecuador lunar, mientras que una trayectoria híbrida, que podía iniciarse en
cualquier momento posterior a la inyección translunar, permitía llegar a lugares en latitudes más altas, como Fra
Mauro.94 Las comunicaciones se animaron cuando Swigert se dio cuenta de que se había olvidado de
presentar su declaración de impuestos federales (que debía presentarse el 15 de abril) y, entre risas de los
controladores de la misión, preguntó cómo podía conseguir una prórroga; se descubrió que tenía derecho a una
prórroga de 60 días por estar fuera del país en la fecha límite de presentación.95
La entrada al módulo lunar para probar sus sistemas se había fijado para las 58:00:00; cuando la tripulación
despertó al inicio del tercer día de la misión, se les informó que se había adelantado tres horas y posteriormente
se adelantó otra hora más. Había programada una emisión televisiva para las 55:00:00; Lovell, actuando como
presentador, mostró a la audiencia el interior del Odyssey y del Aquarius.96 La audiencia era limitada ya que
ninguna cadena de televisión transmitía la emisión,97 por lo que Marilyn Lovell, la esposa de Jim Lovell, tuvo
que ir a la sala VIP del Control de Misión para poder ver a su marido y a sus compañeros de tripulación.98
Accidente
Aproximadamente seis minutos y medio después de la emisión de las imágenes de televisión (cerca de las
56:00:00) la nave se encontraba a unos 330 000 km de la Tierra.99 Haise estaba completando el apagado del
módulo lunar después de probar sus sistemas mientras Lovell guardaba la cámara de televisión. El CAPCOM
Jack Lousma transmitió instrucciones secundarias a Swigert, como cambiar la orientación de la nave para
facilitar la obtención de fotografías del cometa Bennett.99 100
El sensor de presión de uno de los tanques de oxígeno del módulo de servicio parecía funcionar mal, así que
Seymour «Sy» Liebergot, EECOMnota 6 encargado de supervisar el sistema eléctrico del módulo de mando y
servicio pidió que se activaran los ventiladores del sistema que removía el oxígeno líquido de los tanques. Esta
operación se hacía normalmente una vez al día; este removido adicional ayudaba a evitar la estratificación
térmica del contenido de los tanques, haciendo que las lecturas de presión fueran más precisas.99 Kranz, el
director de vuelo, le dijo a Liebergot que esperara unos minutos para que la tripulación se asentara después de
la emisión,102 luego Lousma transmitió la petición a Swigert, que activó los interruptores que controlan los
ventiladores,99 y después de unos segundos los volvió a apagar.100
Noventa y cinco segundos después de que Swigert activara esos interruptores,102 los astronautas escucharon
un «pretty large bang» (estallido bastante grande), acompañado de fluctuaciones en la energía eléctrica y el
encendido de los propulsores de control de actitud.103 104
Se perdieron las comunicaciones y la telemetría hacia la Tierra durante 1,8 segundos, hasta que el sistema se
recuperó automáticamente cambiando la antena direccional de alta ganancia de banda S de alta ganancia,
utilizada para las comunicaciones translunares, pasando del modo de banda estrecha a banda ancha.105 El
accidente se produjo a las 55:54:53 horas de misión; Swigert informó 26 segundos después, transmitiendo
«Okay, Houston, we've had a problem here» (Bien, Houston, hemos tenido un problema aquí), secundado a
las 55:55:42 por Lovell «Houston, we've had a problem. We've had a Main B Bus undervolt» (Houston,
hemos tenido un problema. Hemos tenido una bajada de tensión en el Bus Principal B).99
En un principio Lovell creyó que Haise había activado la válvula de represurización de la cabina del módulo
lunar, lo que también producía un estallido (a Haise le gustaba hacerlo para asustar a sus compañeros de
tripulación), pero Lovell comprobó que Haise no sabía lo que había pasado. Por su parte, Swigert pensó
inicialmente que un meteoroide podría haber golpeado el módulo lunar, pero tanto él como Lovell pronto
verificaron que no había ninguna fuga.106 La caída de tensión del Bus Principal B significaba que no llegaba
suficiente voltaje desde las tres células de energía del módulo de servicio (alimentadas por hidrógeno y
oxígeno líquidos canalizados desde sus tanques respectivos y que se combinaban para suministrar agua potable
y abastecer de energía el módulo) al segundo de los dos sistemas de distribución de energía del módulo de
servicio. Casi todo en el módulo de mando y servicio necesitaba energía. Aunque el bus se recuperó
momentáneamente, poco después los buses A y B se quedaron sin voltaje. Haise comprobó el estado de las
células de combustible y descubrió que dos de ellas habían caído. Las normas
de la misión prohibían entrar en la órbita lunar a menos que todas las células de
combustible estuvieran operativas.107
Circunnavegando la Luna
El cambio suponía que el Apolo 13 regresaría a la Tierra en unos cuatro días, aunque con un amerizaje en el
océano Índico, donde la NASA contaba poco equipo de recuperación. Jerry Bostick y otros oficiales de
dinámica de vuelo (FIDO)nota 8 se preocupaban tanto por acortar la duración del viaje como por trasladar el
amerizaje al océano Pacífico, donde se encontraban las principales unidades de recuperación. Una opción
reduciría el tiempo de retorno en 36 horas, pero requería desprender el módulo de servicio, lo que suponía
exponer al espacio el escudo térmico del módulo de mando durante el viaje de retorno, algo para lo que no
había sido diseñado. Se propusieron otras soluciones. Después de una reunión en la que participaron directivos
e ingenieros de la NASA, la persona de mayor rango presente, Robert Gilruth, director del Centro de Vuelos
Espaciales Tripulados (Manned Spacecraft Center) decidió hacer un encendido del motor del Sistema de
Propulsión de Descenso, que ahorraría 12 horas y permitiría amerizar la nave en el Pacífico. Ese encendido
«PC+2» tendría lugar dos horas después del pericintión, el punto de mayor aproximación a la superficie
lunar.111 En el pericintión, el Apolo 13 estableció el récord (recogido en el Libro Guinness de los récords),
que todavía se mantiene, de la mayor altitud absoluta alcanzada por una nave espacial tripulada: 400 171 km
de la Tierra a las 00:21:00 UTC del 15 de abril.117 nota
9
Mientras se preparaban para el encendido se le comunicó a la tripulación que el S-IVB había impactado en la
Luna como estaba previsto, lo que hizo que Lovell dijera en broma: «Bueno, al menos algo funcionó en este
vuelo».120 121
El «Equipo blanco» de controladores de misión de Kranz, que había pasado la mayor parte de
su tiempo asistiendo a otros equipos y desarrollando los urgentes procedimientos necesarios para llevar a los
astronautas a casa, usaron sus consolas para el operativo PC+2.122 Normalmente la precisión del
procedimiento de encendido podía asegurarse comprobando la orientación que Lovell había transferido a la
computadora del módulo lunar con la posición de una de las estrellas utilizadas por la tripulación para la
navegación, pero la luz que se reflejaba en los numerosos fragmentos de desechos que acompañaban a la nave
lo hacía impracticable, por lo que los astronautas utilizaron la única estrella disponible cuya posición no podían
obstruir los restos, el Sol. Houston también les informó que la Luna se vería en el centro de la ventanilla del
módulo lunar en la que estaba el comandante mientras se realizaba el encendido del motor, que se inició a las
79:27:38.95 horas de misión, con una duración de cuatro minutos y veintitrés segundos y que fue casi perfecto,
con una variación mínima respecto a lo fijado.120 123 La tripulación procedió entonces al apagado de la
mayoría de los sistemas del módulo lunar para conservar los suministros.120
De regreso a la Tierra
El módulo lunar contenía suficiente oxígeno, pero todavía quedaba el problema de la eliminación del dióxido
de carbono exhalado por los astronautas al respirar, que era absorbido por un purificador que funcionaba con
unos depósitos con partículas de hidróxido de litio. El suministro de estos depósitos en el módulo lunar,
destinado a albergar a dos astronautas durante 45 horas en la Luna, no era suficiente para mantener a tres
astronautas en el viaje de regreso a la Tierra.124 El módulo de mando tenía suficientes, pero no tenían la forma
y el tamaño adecuados para funcionar con los equipos del módulo lunar. Los
ingenieros del Centro de Control idearon una forma de adaptar los
contenedores cuadrados del módulo de mando para que encajaran en las
aberturas redondas de los del módulo lunar utilizando plástico, cubiertas
arrancadas de los manuales de procedimientos, cinta adhesiva y otros
elementos de los escasos disponibles en la nave.125 126
Los ingenieros de la
NASA llamaron al dispositivo improvisado «the mailbox» (el buzón). El
CAPCOM Joseph Kerwin fue el encargado de leerles paso a paso a lo largo
de una hora el procedimiento para su elaboración y Swigert y Haise se
encargaron de su construcción; los elevados niveles de dióxido de carbono en Swigert con el equipo
la nave comenzaron a caer inmediatamente. Más tarde Lovell dijo «El artilugio improvisado para adaptar
no era muy atractivo, pero funcionaba».127 los recipientes de hidróxido
de litio del módulo de mando
La electricidad del módulo de mando y servicio provenía de unas células de para utilizarlos en el módulo
combustible que producían agua como un producto derivado, pero el módulo lunar.
lunar solo se alimentaba de baterías de óxido de plata y zinc, que no lo hacían,
por lo que conservar tanto energía eléctrica como agua, necesaria para la
refrigeración de los equipos además de para beber, sería crítico para la supervivencia. El consumo de energía
del módulo lunar se redujo al nivel más bajo posible;128 Swigert pudo llenar algunas bolsas de bebida con
agua del grifo del módulo de mando,120 pero incluso dando por sentado un racionamiento del consumo por la
tripulación, Haise calculó inicialmente que se quedarían sin agua para la refrigeración unas cinco horas antes
de la reentrada. Aunque esta situación aparentemente era asumible, pues los sistemas del módulo lunar del
Apolo 11 una vez expulsados en la órbita de la Luna habían seguido funcionando durante siete u ocho horas
incluso sin agua, podía ser un problema importante por lo que se estableció la ración de la tripulación en 0,2
litros de agua por persona y día, una quinta parte de la ingesta normal. Al final, con estas medidas estrictas el
Apolo 13 regresó a la Tierra con un remanente de 12,8 kg de agua.129 A causa de la deshidratación los tres
astronautas perdieron entre todos un total de 14 kg de peso y Haise desarrolló una infección urinaria.130 131
Probablemente esta infección fue a causa de la reducción de la ingesta de agua, pero la microgravedad y los
efectos de la radiación cósmica podrían haber disminuido la reacción de su sistema inmunológico al
patógeno.132
El controlador de vuelo John Aaron, junto con Mattingly y varios ingenieros y diseñadores, ideó un
procedimiento para el encendido del módulo de mando partiendo de un apagado total, algo que nunca se había
previsto hacer durante la misión y mucho menos bajo las severas limitaciones de potencia y tiempo del Apolo
13.136 Los astronautas aplicaron el procedimiento aparentemente sin dificultad; Kranz atribuyó más tarde este
hecho a que los tres astronautas habían sido pilotos de prueba, acostumbrados a tener que trabajar en
situaciones críticas y con sus vidas en juego.135
Reentrada y amerizaje
A pesar de la precisión de la inyección translunar, la nave se fue desviando lentamente de su curso, lo que
obligó a efectuar una corrección. Como el sistema de guiado del módulo lunar se había apagado tras el
encendido PC+2, se le dijo a la tripulación que utilizara la línea de separación entre la noche y el día en la
Tierra para guiarlos, una técnica utilizada en las misiones de la NASA en órbita terrestre, pero nunca en el
viaje de regreso de la Luna.135 Este encendido del Sistema de Propulsión de Descenso (DPS), realizado a las
105:18:42 horas de misión durante 14 segundos, situó de nuevo el ángulo de la trayectoria de vuelo de entrada
proyectada dentro de los límites de seguridad. Sin embargo, se necesitó otra ignición a las 137:40:13, usando
los propulsores del sistema de control de reacción (RCS) del módulo lunar, durante 21,5 segundos. Algo
menos de media hora después se desprendieron del módulo de servicio, lo que permitió a la tripulación ver y
fotografiar por primera vez los daños que se habían producido en el módulo de servicio. Informaron que
podían ver que faltaba un panel entero en el exterior del módulo, que las células de combustible sobre el
soporte del tanque de oxígeno estaban inclinadas, que la antena de alta ganancia estaba dañada y que había
una cantidad considerable de escombros por todas partes.137 Haise pudo ver los daños en la cabina del motor
del módulo de servicio, validando el acierto de la decisión de Kranz de no usar el Sistema de Propulsión de
Servicio (SPS).135
La ionización del aire en torno al módulo de mando durante la reentrada normalmente causaría un corte de
comunicaciones de cuatro minutos. El curso de reentrada poco profundo del Apolo 13 hizo que se prolongara
a seis minutos, más de lo que se esperaba; los controladores temieron que el escudo térmico del módulo de
mando hubiera fallado.140 El Odyssey recuperó el contacto por radio y amerizó a salvo en el océano Pacífico
Sur 21°38′24″S 165°21′42″O,141 al sureste de Samoa Estadounidense y a 6,5 km del buque de recuperación,
el USS Iwo Jima.142 Aunque fatigados, la tripulación estaba en buenas condiciones en general, excepto
Haise, que sufría una grave infección del tracto urinario, probablemente debido a la insuficiente ingesta de
agua.131 Los astronautas pasaron la noche en el barco y volaron a Pago Pago al día siguiente. Tomaron un
avión hasta Hawái, donde el presidente Richard Nixon les otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad,
considerada como el mayor honor civil que se otorga en los Estados Unidos.143 Pasaron la noche allí y luego
se dirigieron a Houston.144
De camino a Honolulu, el Presidente Nixon se detuvo en Houston para otorgar también la Medalla
Presidencial de la Libertad al equipo del Centro de Control de Misión del Apolo 13.145 El presidente tenía
previsto conceder la distinción al administrador de la NASA, Thomas O. Paine, pero Paine recomendó que
fuera para el equipo de operaciones de la misión.146
Nadie me cree, pero durante esta odisea de seis días no teníamos ni idea de la impresión que el
Apolo 13 causó en la gente de la Tierra. Nunca soñamos que mil millones de personas nos
siguieran por televisión y radio, y leyeran sobre nosotros en los titulares de todos los periódicos.
Tampoco nos dimos cuenta a bordo del portaaviones Iwo Jima, que nos recogió, porque los
marineros habían estado tan alejados de los medios de comunicación como nosotros. Hasta que
llegamos a Honolulú no fuimos conscientes de nuestro impacto: allí encontramos al presidente
Nixon y al [Administrador de la NASA] Dr. Paine dándonos la bienvenida, junto con mi esposa
Marilyn, la esposa de Fred, Mary (que al estar embarazada, también tenía un médico a su lado por
si acaso), y los padres del soltero Jack, en lugar de sus habituales azafatas.
Jim Lovell131
Comité de investigación
Un choque mecánico forzó las válvulas de oxígeno cerradas en las células de combustible número 1 y número
3, dejándolas fuera de servicio.157 El repentino fallo del tanque de oxígeno 2 afectó al tanque de oxígeno 1,
provocando que su contenido se filtrara, posiblemente a través de una conducción o válvula dañada, durante
los siguientes 130 minutos, agotando por completo el suministro de oxígeno del módulo de servicio.158 159
Con los dos tanques de oxígeno del módulo de servicio vaciándose, además de otros daños en el módulo, la
misión tuvo que abortarse.160 El comité elogió la forma en que se respondió ante la emergencia: «El defecto
en el Apolo 13 casi provocó un desastre, que se pudo evitar únicamente gracias a la excelente actuación de la
tripulación y del equipo de control en tierra que les prestó apoyo».161
El tanque de oxígeno 2 lo fabricó la Beech Aircraft Company de Boulder, Colorado, como subcontratista de la
North American Rockwell (NAR) de Downey, California, contratista principal del módulo de mando y
servicio.162 Incluía dos interruptores termostáticos, diseñados inicialmente para sistema de alimentación de 28
voltios de corriente continua del módulo de mando, pero que podría fallar al someterse a los 65 voltios
utilizados durante las pruebas en tierra en el Centro espacial Kennedy.163 Con las especificaciones originales
de 1962, los interruptores estaban diseñados para 28 voltios, pero las especificaciones revisadas establecidas en
1965 exigían 65 voltios para permitir una presurización más rápida del tanque en el Centro espacial Kennedy,
pero los interruptores que utilizó Beech no estaban diseñados para 65 voltios.164
En las instalaciones de la North American Rockwell, el tanque 2 se había instalado originalmente en un panel
de oxígeno en el módulo de servicio del Apolo 10, el SM-106, pero se desmontó para solucionar un posible
problema de interferencia electromagnética y se sustituyó por otro. Al quitarlo, se cayó accidentalmente, desde
una altura de apenas cinco centímetros, porque no se había quitado un
perno de sujeción; la probabilidad de que se dañara por esta caída era
escasa, pero es posible que el ensamble de la tubería de llenado estuviera
suelto y empeorara por la caída. Después de algunas pruebas (que no
incluyeron el llenado del tanque con oxígeno líquido), en noviembre de
1968 el panel se instaló en el SM-109, destinado al Apolo 13, que fue
enviado al Kennedy Space Center en junio de 1969.165
El comité realizó una prueba con un tanque de oxígeno equipado con dispositivos de ignición de hilo caliente
que provocó un rápido aumento de la temperatura dentro del tanque, tras lo cual falló, generando una
telemetría similar a la del tanque de oxígeno 2 del Apolo 13.169 Las pruebas con paneles similares al que se
vio que faltaba en el Sector 4 del módulo de servicio provocaron la separación del panel en el dispositivo de
prueba.170
Cambios propuestos
A la vista de los resultados de la investigación, se realizaron cambios para las misiones Apolo 14 y posteriores.
Se rediseñó el tanque de oxígeno, mejorándose los termostatos para soportar el voltaje adecuado. Se
mantuvieron los calentadores ya que eran necesarios para mantener la presión del oxígeno. Los ventiladores de
removido, con sus motores desprotegidos, se eliminaron, con lo que el medidor de cantidad de oxígeno ya no
era necesario. Esto implicó la adición de un tercer tanque para que ninguno de ellos bajara de la mitad de su
capacidad.171 El tercer tanque se colocó en el panel 1 del módulo de servicio, en el lado opuesto a los otros
dos, y se le dotó de una válvula que podía aislarlo de las células de combustible y de los otros dos tanques de
oxígeno en caso de emergencia, permitiendo que alimentara únicamente el sistema de ambiente del módulo de
servicio. La sonda de medición se construyó en acero inoxidable en lugar de aluminio.172
Todo el cableado eléctrico del Sector 4 se revistió de acero inoxidable. Se rediseñaron las válvulas de
suministro de oxígeno de la célula de combustible para aislar el cableado recubierto de teflón del oxígeno. Los
sistemas de monitorización de la nave y del Control de Misión se modificaron para dar avisos de anomalías
con más visibilidad e inmediatez.171 Se colocó un suministro de emergencia de 19 l de agua en el módulo de
mando y una batería de emergencia, idéntica a las que alimentaban la etapa de descenso del módulo lunar, en
el módulo de servicio. Se modificó el módulo lunar para facilitar la transferencia de energía del módulo lunar al
módulo de mando.173 Se colocaron dispositivos en la segunda etapa de la S-II para contrarrestar el efecto
pogo.174
Secuelas
El 5 de febrero de 1971 el módulo lunar del Apolo 14, Antares,
aterrizó en la Luna con los astronautas Alan Shepard y Edgar Mitchell
a bordo, cerca de Fra Mauro, el lugar que se pretendía explorar con el
Apolo 13.175 Haise participó como CAPCOM durante el alunizaje y
durante la segunda actividad extravehicular, en la que Shepard y
Mitchell realizaron exploraciones en las proximidades del cráter
Cone.176 177
Ninguno de los astronautas del Apolo 13 volvió a volar al espacio. El presidente Richard Nixon
Lovell se retiró de la NASA y de la Armada en 1973 para incorporarse concediendo a los astronautas del
Apolo 13 la Medalla Presidencial de
al sector privado.178 Swigert iba a participar en el Proyecto de
la Libertad.
pruebas Apolo-Soyuz (la primera misión espacial conjunta de Estados
Unidos y la Unión Soviética) pero quedó al margen tras el escándalo
de los sobres postales del Apolo 15.nota 12 Solicitó una licencia de la NASA en 1973 y dejó la agencia para
entrar en política, llegando a ser elegido para la Cámara de Representantes en 1982, pero murió de cáncer
antes de que pudiera prestar juramento.181 Estaba previsto que Haise fuera el comandante de la misión Apolo
19, que fue cancelada, y voló las pruebas de aproximación y aterrizaje del Transbordador STS antes de
retirarse de la NASA en 1979.182
Aunque la misión no llegó a alunizar, se completaron algunos de los experimentos previstos.183 Uno de ellos
fue la S-IVB del vehículo de lanzamiento (la tercera etapa del Saturno V) que en misiones anteriores se había
enviado a la órbita solar una vez que se había desprendido. El sismógrafo que había dejado el Apolo 12
detectaba frecuentes impactos de pequeños objetos en la Luna, pero unos impactos más grandes darían más
información sobre la corteza lunar, así que se decidió que a partir de Apolo 13, el S-IVB se estrellaría en la
Luna;184 el impacto se produjo a las 77:56:40 horas de la misión y generó tanta energía que tuvo que
reducirse la ganancia del sismógrafo, situado a 117 kilómetros del impacto.92 Una prueba para medir la
cantidad de fenómenos eléctricos atmosféricos durante el ascenso a la órbita tras el lanzamiento (incorporada
después de que el Apolo 12 fuera alcanzado por un rayo) proporcionó datos que mostraban la existencia de un
mayor riesgo con algunas condiciones meteorológicas marginales. Gracias a una serie de fotografías de la
Tierra, tomadas para comprobar si la altura de las nubes podía determinarse mediante satélites geoestacionarios,
se obtuvieron los resultados deseados.183
Los componentes internos del módulo de mando se retiraron durante la investigación del accidente y se
volvieron a montar en el BP-1102A, el módulo de entrenamiento de salida de agua, que posteriormente se
expuso en el Museo de Historia Natural y Ciencias de Louisville, Kentucky, hasta el año 2000. El
revestimiento exterior se exhibió en el Museo del Aire y del Espacio, en París. La cubierta del módulo de
mando y los componentes internos fueron reensamblados y el Odyssey se expone en el Kansas Cosmosphere
and Space Center.185
Lovell calificó el Apolo 13 como un «exitoso fracaso».186 Se ha considerado en repetidas ocasiones como «el
mejor momento de la NASA».187 188 189
190
El escritor e historiador australiano Colin Burgess escribió «el
vuelo de vida o muerte del Apolo 13 evidenció de forma dramática los colosales riesgos inherentes a los vuelos
espaciales tripulados. Después, con la tripulación de vuelta en la Tierra, la apatía pública volvió una vez
más.»191
En su libro sobre el Programa Apolo, William R. Compton dice del
Apolo 13 que «Solo un esfuerzo heroico de improvisación en tiempo
real de los equipos de operaciones de la misión salvó a la
tripulación».192 Rick Houston y Milt Heflin, en su historia del
Control de Misión, afirmaron «El Apolo 13 demostró que el control de
la misión podía traer a esos viajeros espaciales de vuelta a casa cuando
sus vidas estaban en juego».193 El antiguo jefe de historiadores de la
NASA, Roger D. Launius, escribió: «La recuperación de este
accidente consolidó la confianza del mundo en las capacidades de la
El Odyssey expuesto en el Kansas NASA más que cualquier otro incidente en la historia de los vuelos
Cosmosphere and Space Center. espaciales.»194 Pero el accidente también convenció a algunos
responsables, como el director del Centro de Vuelos Tripulados Robert
Gilruth, de que si la NASA seguía enviando astronautas a las misiones
Apolo era inevitable que algunos murieran y pidieron que se pusiera fin al programa lo antes posible.194
Asesores del presidente Nixon recomendaron cancelar las restantes misiones lunares, asegurando que un
desastre en el espacio conllevaría un gran coste político.195 Los recortes presupuestarios facilitaron esta
decisión y durante el paréntesis posterior al Apolo 13 se cancelaron dos misiones, por lo que el programa
terminó con el Apolo 17 en diciembre de 1972.194 196
Tras su regreso, la tripulación planeaba escribir un libro, pero finalmente todos se fueron de la NASA sin
empezarlo. Cuando Lovell se retiró en 1991, el periodista Jeffrey Kluger le pidió que escribiera un relato de no
ficción sobre la misión, a lo que el astronauta accedió. Swigert había muerto en 1982 y Haise ya no estaba
interesado en el proyecto. El libro se publicó en 1994 con el título Lost Moon: The Perilous Voyage of Apollo
13.202 En 1995 se estrenó una adaptación cinematográfica del libro, Apolo 13, dirigida por Ron Howard y
protagonizada por Tom Hanks en el papel de Lovell, Bill Paxton como Haise, Kevin Bacon como Swigert,
Gary Sinise como Mattingly, Ed Harris como Kranz y Kathleen Quinlan en el papel de Marilyn Lovell. James
Lovell, Kranz y otros directivos de la NASA han afirmado que esta película describió los sucesos acaecidos
durante la misión con una precisión razonable, a pesar de que se concedió alguna licencia dramática, como
cambiar el tiempo verbal en la famosa transmisión de Lovell en respuesta a las palabras originales de Swigert,
pasando la frase de «Houston, hemos tenido un problema» a «Houston, tenemos un problema».99 187 La
película también se inventó la frase «El fracaso no es una opción», pronunciada por Harris en su papel como
Kranz en la película; la frase quedó tan estrechamente asociada a Kranz que la utilizó como título de su
autobiografía del año 2000.187 La película ganó los premios Óscar al mejor montaje y al mejor sonido, dos de
los nueve premios de la Academia a los que estaba nominada, entre ellos a la mejor película.203
En la miniserie de 1998 De la Tierra a la Luna, coproducida por Hanks y Howard, la misión se dramatiza en
el episodio «We Interrupt This Program». En lugar de mostrar el incidente desde la perspectiva de la
tripulación como en el largometraje Apolo 13, se muestra desde la perspectiva de los periodistas de televisión
que compiten por la cobertura del evento.204
Notas y referencias
Notas
1. El propósito de la tripulación de reserva era entrenar y estar preparados para volar en caso de
que le ocurriera algo a la tripulación principal.18 El criterio de rotación habitual era que las
tripulaciones de reserva se asignaran como tripulación principal tres misiones después de su
asignación como reservas.19
2. Algunas fuentes mencionan a Kerwin29 y otras a Pogue como tercer miembro de esta
tripulación30 31
32
3. Cada director de vuelo adoptaba un color para identificar a su equipo. Una vez que se
selecciona un nombre, ningún otro director puede volver a utilizarlo. Es una tradición que se
mantiene hoy en día, aunque a lo largo del tiempo se han ido agotando los nombres de colores
y se han utilizado otros, como piedras preciosas o estrellas.34 35
36
4. Un CAPCOM (abreviatura de Capsule Communicator) era un miembro del personal del control
de misión (durante el programa Apolo era un astronauta) responsable de las comunicaciones
de voz con la tripulación de vuelo
5. Estos medallones conmemorativos específicos para cada misión, a menudo diseñados por los
propios astronautas, se elaboran en plata de ley por la Compañía Robbins de Attleboro,
Massachusetts, de la que reciben su nombre. Desde 1968 la tripulación de todos los vuelos
espaciales tripulados de la NASA (Apolo, Skylab y transbordador espacial) han tenido estos
medallones para conmemorar su misión.
6. El responsable de sistemas eléctricos, de ambiente y comunicaciones, EECOM, por sus siglas
en inglés (Electrical, Environmental and Communication) monitorizaba los niveles criogénicos
de las células de combustible y los sistemas de refrigeración de la cabina; los sistemas de
distribución eléctrica; los sistemas de control de la presión de la cabina y los sistemas de
iluminación de los vehículos. En el programa Apolo, el EECOM fue el responsable de las
comunicaciones con el módulo de mando y servicio a partir del Apolo 10.101
7. Ken Mattingly calificó su actuación como «la demostración más magnífica de liderazgo
personal que jamás haya visto». Lunney recibió posteriormente la Medalla Presidencial de la
Libertad por su actuación durante la misión.109
8. Los FIDO (Flight Dynamics Officer) eran los responsables de la trayectoria de vuelo de la
astronave, tanto atmosférica como orbital. En las misiones a la Luna también eran
responsables de la trayectoria lunar. Supervisan el rendimiento del vehículo durante la fase de
vuelo propulsado y evalúan los modos de abortar, calcular las maniobras orbitales y las
trayectorias resultantes y supervisar el comportamiento del vehículo y los niveles de energía
durante la reentrada.
9. El récord se estableció porque la Luna estaba casi en su punto más lejano de la Tierra durante
la misión. La trayectoria única de retorno libre del Apolo 13 hizo que se alejara unos 100
kilómetros más de la cara oculta de la Luna que otras misiones del programa Apolo, aunque
esto fue una contribución menor al récord.118 Una reconstrucción de la trayectoria por el
especialista en astrodinámica Daniel Adamo en 2009 estableció la distancia más lejana en
400 046 km a las 00:34:13 UTC. El Apolo 10 tiene la segunda marca, con una distancia de
399 806 km.119
10. Los otros fueron Robert F. Allnutt (Asistente del Administrador, sede central de la NASA); Dr.
John F. Clark (Director del Centro de vuelo espacial Goddard); Brig. General Walter R. Hedrick
Jr. (Director del Espacio, DCS/RED, sede central, Fuerza Aérea de los Estados Unidos);
Vincent L. Johnson (Administrador Asociado Adjunto-Ingeniería, Oficina de Ciencia Espacial y
Aplicaciones); Milton Klein (Gerente de la Oficina de Propulsión Nuclear Espacial de la AEC y
la NASA); Dr. Hans M. Mark (Director del Centro de Investigaciones Ames).151
11. The Countdown Demonstration Test (TCDT) en inglés, es una simulación de las últimas horas
de una cuenta atrás de un lanzamiento que sirve como simulacro en el que tanto el equipo de
lanzamiento como la tripulación de vuelo ensayan los tiempos y procedimientos del día del
lanzamiento.
12. Este incidente fue un escándalo que sacudió a la NASA en 1972 protagonizado por los
astronautas del Apolo 15, que llevaron unos 400 sobres postales conmemorativos no
autorizados al espacio y en la superficie lunar en el módulo lunar Falcon. Algunos de estos
sobres fueron vendidos a precios elevados por el comerciante de sellos de Alemania
Occidental Hermann Sieger. Los tripulantes del Apolo 15, David Scott, Alfred Worden y James
B. Irwin, acordaron aceptar pagos por llevar los sobres; aunque devolvieron el dinero, fueron
reprobados por la NASA. En medio de una gran cobertura de prensa sobre el incidente, los
astronautas fueron citados para declarar ante una sesión a puertas cerradas de un comité del
Senado estadounidense y nunca más volaron al espacio.179 180
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