0% encontró este documento útil (0 votos)
268 vistas142 páginas

Modulo Iot

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
268 vistas142 páginas

Modulo Iot

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Criminología, criminalística e

inspección ocular en sentido amplio


Inspección técnico ocular
Indice
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio (metodología) 3
I. Introducción 3
II. Objetivos 3
III. Criminalística y criminología 4
3.1. Criminología 4
3.2. Criminalística 4
3.3. Origen del término "criminalística" 5
IV. La inspección ocular 6
4.1. La inspección ocular técnico policial (IOTP). Historia del estudio del lugar del delito 7
4.2. Inicios de la inspección ocular técnico policial en la policía científica española 9
4.3. Inspección ocular técnico policial 10
4.3.1. Definiciones 10
4.3.2. Consideraciones sobre la IOTP 11
4.4. Fines de la inspección ocular 11
4.4.Principios básicos de la inspección ocular 15
V. ¿Cómo abordar los escenarios criminales? 17
VI. El futuro de las inspecciones oculares 19
VII. Resumen final 23
VIII. Caso práctico 23
Enunciado 23
Recursos 26
Bibliografía 26
Glosario. 26

2/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Criminología, criminalística e inspección ocular


en sentido amplio (metodología)

I. Introducción
Esta unidad va a tratar sobre los principios básicos necesarios para la realización de la inspección ocular
técnico policial (IOTP), así como sobre conocer el pensamiento de todas aquellas personas que elevaron a
nivel de ciencia el estudio de la escena del delito y aquellas otras que han hecho posible que los escenarios
delictivos sean vistos desde una vertiente multidisciplinar, es decir, donde cada una de las disciplinas
científicas tenga su espacio a la hora del examen metódico del lugar donde se ha consumado, por ejemplo,
un asesinato.

A lo largo de la historia, el hombre ha sentido una fascinación por el hecho criminal, ha existido un
aspecto morboso y atávico en los seres humanos que ha llevado a la observación curiosa y, más tarde, a
intentar responder preguntas que tienen mucho que ver con el subconsciente del individuo y quizá, con el
miedo que tiene a enfrentarse a él, y, por supuesto, al mal que otras personas pueden generar de una forma
tan directa y despiadada como la que se trasluce en actos donde la integridad física o la propia vida pasan
a depender de la voluntad de un tercero.

Se estudiarán las diferencias terminológicas entre criminalística y criminología, cómo y dónde surgieron,
y su evolución a través de los siglos hasta llegar a nuestros días, donde la superespecialización ha llegado a
elevar, lo que otrora era simple intuición, a nivel de ciencia forense.

II. Objetivos
1

Conocer los orígenes e historia de la criminalística, con el fin de proporcionar al alumno una visión
holística de esta ciencia.

Diferenciar entre los campos de actuación de la criminalística y la criminología.

Profundizar en la IOTP como parte de la ciencia forense.

Identificar los factores exógenos y endógenos que pueden afectar el desarrollo de una IOTP.

3/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

III. Criminalística y criminología


En multitud de ocasiones se tiende a igualar, respecto a su contenido semántico, los términos
criminalística y criminología. Fundamentalmente en el ámbito de los medios de comunicación social, estos
conceptos se mezclan y se confunden, llevando a confusión a todas las personas que de alguna manera se
interesan por los estudios forenses. De igual forma, se habla habitualmente de criminólogos para referirse a
aquellos profesionales que entienden del delito de forma genérica, y realmente esto es un error in terminis,
puesto que, como veremos más adelante, hay que diferenciar entre las dos ramas que entienden tanto del
delito como de la forma de investigarlo.

Una de las razones por las que se cree que se ha tendido a igualar estos dos términos es la mala
praxis de los traductores, que confundían estos conceptos en sus traducciones; destacando el hecho de
que hasta hace muy pocos años esta entrada, criminalística o criminalista, no aparecía en el Diccionario de
la Real Academia de la Lengua Española.

3.1. Criminología
La criminología es la ciencia que se encarga del estudio del fenómeno criminal, y lo hace desde un
sentido amplio, respondiendo preguntas que trascienden del ámbito de la propia escena donde se ha
producido el hecho delictivo, estudiando también las razones y las circunstancias del mismo, los sujetos
que lo realizan y de paso, dando una explicación plausible y verosímil de sus causas.

De una forma genérica, se puede decir que la criminología es una ciencia multidisciplinar, puesto que
intervienen prácticamente la totalidad de las disciplinas científicas que se ocupan del estudio del delito, del
delincuente, de la víctima, de su conducta de una forma grupal o individual y, los factores sociológicos y
psicológicos que intervienen en la socialización en sus tres niveles.

A modo de resumen, la criminología se entiende como la suma de otras ciencias que contemplan (que
explica o al menos lo intenta) el fenómeno criminal en su conjunto, en todas sus vertientes y factores, tanto
sociales como endógenos del propio individuo, pretendiendo, en último extremo, mostrar de una forma
categórica cuál es la génesis o el origen del fenómeno criminal.

Para concluir esta breve exposición de lo que es el concepto, podría resumirse diciendo que la
criminología estudia el porqué del hecho criminal.

Contenidos recomendados

Torres Ayala, R. “¿A qué se dedican los criminólogos y en qué se diferencian de los
criminalistas?”. UNIR Revista; 27 de septiembre de 2018. URL disponible en: enlace.

3.2. Criminalística

4/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Desde antiguo, y por diferentes autores, se ha considerado a la criminalística como una disciplina auxiliar
del Derecho Penal, que se encarga fundamentalmente de demostrar el delito así como la forma de poder
determinar de manera veraz su autoría; dando explicaciones lógicas y coherentes de lo ocurrido; intentando
establecer grados de responsabilidad y participación; usando una serie de procedimientos, métodos,
técnicas y conocimientos científicos que permitan recrear los hechos ocurridos, y realizar una
demostración empírica y científica de lo que ha tenido lugar en un escenario concreto.

El criminalista, por tanto, ve la escena del delito, las evidencias que allí se hallan, cuál es la
posición del cadáver, dónde está el arma con relación al cuerpo, buscará fibras, restos biológicos, sangre,
huellas, etc. No serán interesantes desde el punto de vista de la investigación del hecho concreto cuestiones
generales, como la situación actual de las víctimas respecto al delito cometido, o posibilidades de
reinserción de su autor, cuestiones muy importantes pero que serán estudiadas por la criminología como
antes se apuntó.

3.3. Origen del término "criminalística"

El término “criminalística” no tuvo una entrada en el Diccionario de la RAE hasta fechas muy
recientes, pero ¿de dónde viene?, ¿dónde se acuñó y quién lo utilizó por primera vez?

La primera ocasión de la que se tiene constancia de la utilización del término criminalista es en la


obra Manual del Juez de Instrucción como sistema de criminalística, publicada en 1894 por el
sabio austriaco Hans Gross, que desde ese momento fue considerado como el padre de la
criminalística.
Será en los laboratorios donde los médicos ejercen su profesión y en los despachos de los
jueces, donde se configura y conforma la ciencia criminalística. El siglo XIX vio nacer una
manera científica de llevar el estudio y la razón a los lugares donde habían ocurrido esos delitos
que hasta entonces, salvo en raras ocasiones, no habían sido estudiados con la suficiente
fiabilidad, y por lo tanto los autores no pudieron ser puestos a disposición de la justicia.
Fue Hans Gross quien dio una definición extraordinariamente afortunada de lo que es la
criminalística, y que la mayoría de los profesionales que trabajan en la escena del delito la hacen
suya. Vino a decir que la criminalística era la ciencia del pequeño detalle, puesto que la más
pequeña evidencia, el aspecto más insignificante, puede desentrañar un crimen.
El estudio criminalístico y forense cobra la importancia debida en ese siglo XIX, sin lugar a
dudas, porque se elevan a ciencia todos los estudios que se llevan a cabo para analizar la escena
del delito. Téngase en cuenta que en siglos anteriores los investigadores carecían de formación
alguna y actuaban según su recto saber y entender, dependía de la destreza del individuo y del
propio método utilizado.

5/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

De lo anterior se concluye que la formación continua y permanente es, sin duda alguna, la clave
del éxito en el desarrollo de las ciencias forenses en general y, muy especialmente, en la ciencia
criminalística.

Figura 1. Cuadro resumen de las diferencias existentes entre la criminalística y la criminología.


Fuente: elaboración propia.

Contenidos recomendados

Casla Hidalgo, J. A. Gross, Hans (1847-1915). MCN Biografías. URL disponible en: http:
//www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=gross-hans

IV. La inspección ocular


En este apartado se va a abordar de un modo amplio la que, sin lugar a dudas, es una de las diligencias
más importantes para el examen y el estudio de la escena de los delitos: la inspección ocular y su vertiente
policial, la inspección ocular técnico policial.

Desde el punto de vista del derecho español, cabe establecer una clara diferencia entre ambas. La
inspección ocular judicial, la establece en el caso español la Ley de Enjuiciamiento Criminal, imponiendo en
su articulado que la inspección ocular la realiza el juez por un mandato legal, mientras que la IOTP es la que
realizan los miembros de los cuerpos policiales como auxiliares de jueces y fiscales, empleando para ello el
conocimiento en las diferentes materias criminalísticas, por lo que se le añaden los términos técnica y
policial, para diferenciarla de la que realiza la autoridad judicial.

6/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

La propia Ley de Enjuiciamiento Criminal española, en referencia a las diligencias de


investigación, prevé en su artículo 263, lo siguiente:

“Cuando el delito que se persiga haya dejado vestigios o pruebas materiales de su


perpetración, el Juez instructor o el que haga sus veces ordenará que se recojan y
conserven para el juicio oral si fuere posible, procediendo al efecto a la inspección ocular y
a la descripción de todo aquello que pueda tener relación con la existencia y naturaleza del
hecho. A este fin hará consignar en los autos:

La descripción del lugar del delito.


El sitio y estado en que se hallen los objetos que en él se encuentren.
Los accidentes del terreno o situación de las habitaciones.
Todos los demás detalles que puedan utilizarse, tanto para la acusación como
para la defensa.

Cuando se pusiera de manifiesto la existencia de huellas o vestigios cuyo análisis


biológico pudiera contribuir al esclarecimiento del hecho investigado, el juez de instrucción
adoptará u ordenará a la Policía Judicial o al médico forense que adopte las medidas
necesarias para que la recogida, custodia y examen de aquellas muestras se verifique en
condiciones que garanticen su autenticidad, sin perjuicio de lo establecido en el artículo
282.”

Dada esta distinción terminológica y conceptual habrá que hacer referencia a la letra “O” del acrónimo
IOTP. Desde antiguo se ha hecho referencia a la inspección ocular o a la inspección ocular técnico policial,
pero al hacer referencia a uno solo de los sentidos, como es la vista, hace pequeño el estudio más amplio
de la escena del delito.

En el lugar del hecho se usan los cinco sentidos del investigador. No son escasas las ocasiones en que
un olor o un sonido puede ser vital para el esclarecimiento del hecho, por lo tanto, estaríamos hablando de
una Inspección organoléptica, como término más amplio y más concreto. En cualquier caso, lo que sí se
puede decir es que la IOTP es la piedra angular de toda la actividad probatoria, puesto que de ella parten
todas las evidencias que serán imprescindibles para investigar de forma correcta el lugar del hecho
delictivo.

4.1. La inspección ocular técnico policial (IOTP). Historia del


estudio del lugar del delito
“Conocer el pasado es la única forma de entender el presente y de intuir el futuro” (Anónimo).

A lo largo de estas páginas haremos un recorrido por el presente y empezaremos a intuir el futuro de la
investigación de campo en hechos criminales, pero para tener una visión completa es necesario
remontarnos a nuestros ancestros como punto de origen y de fusión entre dos formas de estudiar el lugar
del delito.

Siempre ha existido una fascinación por el lugar en el que se ha producido un acontecimiento criminal y
ha llamado la atención a lo largo de la historia de la humanidad. Así se ha venido reflejando en escritos de
pueblos antiguos y civilizaciones remotas.

7/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

El hecho criminal es tan antiguo como el hombre, que ha sido y es capaz de lo mejor y de lo peor, de
quitar la vida o sus propiedades de una manera violenta o fraudulenta, así como de tener la capacidad de
determinar quién lo ha hecho para poder aplicarle el castigo correspondiente.

Antigüedad

Figura 2. Caín matando a su hermano Abel. Alberto Durero 1511.


Fuente: National Gallery.

En la antigüedad no existía ninguna forma ni metodología de estudio de la escena delictiva y, según


las leyes que regían, tampoco hacía falta, puesto que la confesión –mediante tortura– era la prueba
reina. El sospechoso de un crimen era torturado hasta su confesión que, en la mayoría de las ocasiones,
moría admitiéndose culpable de un hecho que no había cometido.

Es obvio deducir que cualquier estudio sobre la víctima, el lugar o el presunto asesino, no tendría
ninguna relevancia, puesto que lo confiaban todo al acto de la confesión. Cuando una persona era
sometida a torturas tan crueles, era fácil concluir que revelarían cualquier situación que se les preguntara
aun a sabiendas de que no era cierta. Las torturas se practicaron durante muchos siglos, y aun hoy
algunos países continúan ejerciendo este tipo de prácticas ilegales sobre aquellas personas de las que se
pretende obtener alguna información. Fue a mediados del siglo XIII (26 de enero de 1248) cuando se
escribió un libro en la antigua China –cuna de descubrimientos y avances de la época–, titulado Hsi
Duan Yu, en el que por primera vez se tiene un registro escrito de un médico de la época con un método
para la resolución de delitos tras el estudio del cadáver. Este libro se convirtió en lectura obligada para
los forenses y en él se hacía referencia a cómo se podía distinguir si un ahogado lo era de verdad o lo
habían arrojado al agua después de matarlo por otro medio. De igual forma también se hacía referencia a
las marcas causadas por las manos del asesino en los casos de estrangulamiento.

Edad media

Figura 3. Alfonso X de Castilla. El Sabio.


Fuente: Wikimedia Commons.

Tras un tiempo de oscurantismo durante la Edad Media, en Europa


tuvieron mucho auge las llamadas ordalías o juicios de Dios, donde los
individuos dejaban en manos de los dioses los asuntos terrenales,
sometiendo a prácticas inhumanas, mágicas o esotéricas (o simplemente
carentes del más mínimo atisbo científico), a las personas sospechosas d
e haber cometido un hecho criminal.​​

Sin embargo, y todavía dentro de ese lúgubre periodo, se halla una de


las primeras informaciones documentadas donde aparece por primera vez mencionada la inspección
ocular.

S. XIII
En el siglo XIII el rey español Alfonso X de Castilla, apodado El Sabio, dentro de su obra magna El
libro de las siete partidas, un estudio jurídico muy completo que se divide en siete partes –de ahí su
nombre–, refiere en su parte tres la obligación que tiene el juez de reconocer la naturaleza y forma de
realización de algunos delitos, ordenando también en otra parte del articulado el "asegurar los efectos del
delito cuando hubiere huellas del mismo".

8/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

S. XVII

Siguiendo la línea temporal histórica, otro hito para la configuración de la criminalística como ciencia
lo encontramos en el libro El juez criminalista, escrito en el año 1643 por el Juez Antonio María Cospi,
en el que se destaca la conveniencia de que el juez se presente en el lugar del suceso, así como que se
"tomare inmediata declaración a los testigos y sospechosos...". Esto supuso un extraordinario avance
para la época.

En el siglo XVII todavía estaban muy instaurados en la sociedad ritos relacionados con prácticas
ocultas (como la brujería), por las que algunas religiones perseguían a todos los que pudieran tener que
ver con ciertos hechos (que hoy en día calificaríamos de simples homicidios, asesinatos o robos),
como realizados en nombre de seres malignos por personas embrujadas. En el libro citado puede leerse
que cuando una persona acusada de brujería se dirigía al tribunal debía hacerlo de espaldas “para no
echarles un mal de ojo”.

S. XIX - Actualidad

La ciencia criminalística nació y creció en los despachos de los jueces y en los laboratorios de los
médicos, por eso cabe reseñar otro punto de inflexión en el estudio de los crímenes en 1836, año en que
Mateo Orfila halló la manera de detectar los envenenamientos por arsénico, otrora indetectables.

A partir de este punto comienza una época cargada de avances relativos a la criminalística y a la
ciencia forense, que proseguirá hasta nuestros días.

Contenidos recomendados

[designisart] “Los 10 peores métodos de torturas de la historia”. 18 de septiembre de


2016. URL disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=Z9l2KDz4SIE

4.2. Inicios de la inspección ocular técnico policial en la policía


científica española
En el año 1911, la policía de España incorpora entre las funciones que tenía encomendadas la
"identificación dactiloscópica" del imputado. Hay que recordar que en este momento Vucetich, entre otros,
estaba haciendo del estudio de las huellas una auténtica revolución en el campo de la identificación. En
1912 se crea la Dirección General de Seguridad, incorporándose como práctica habitual la reseña
fotográfica de los detenidos, y también se crea la Brigada de Investigación Criminal, dirigida por el
comisario Ramón Fernández Luna, verdadero impulsor de la policía científica en España.

No se puede establecer exactamente el momento en el que el gabinete de Identificación comenzó el


estudio de la escena del delito y acometió sus primeras inspecciones oculares. La prensa de principios del
siglo XX comienza a informar con gran profusión de los hechos delictivos de la época, en los que la
policía científica intervenía con gran éxito. Este impulso mediático llevó muy pronto a que los agentes
científicos alcanzaran gran prestigio y popularidad, y los casos que ellos investigaban fueron objeto de
comentario y seguimiento entusiasta por propios y extraños.

9/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Uno de los diarios más prestigiosos y más leídos del país –el periódico ABC–, durante el mes de
septiembre de 1918 informó puntualmente de todo lo referido a la investigación del famoso "robo
del tesoro del Delfín en el Museo del Prado", incluyendo en su edición del día 27 de septiembre
del citado año dos fotografías de las huellas dactilares existentes en las joyas de dicho tesoro,
realizadas en la Dirección General de Seguridad. Este asunto finalizó con la recuperación de todas
las joyas que habían sido robadas y la consiguiente detención de los ladrones, algunos de ellos
trabajadores del propio museo.

Este y otros casos muy relevantes para la época (muerte de Eduardo


Dato Iradier o la detención de los autores del espectacular asalto al tren
expreso de Andalucía, en el que un robo se convirtió en un baño de
sangre), hicieron que los agentes tuvieran un gran reconocimiento, lo que
contribuyó a que los servicios de policía científica y de criminalística
hayan llegado con una salud excelente al momento actual.

Figura 4. Una de las piezas de vajillería del Tesoro del Delfín. Museo
del Prado. Madrid.
Fuente: Wikimedia Commons.

4.3. Inspección ocular técnico policial

4.3.1. Definiciones

Son muchas las acepciones que existen para definir la IOTP, en este apartado haremos una breve reseña
de algunas de ellas.

La inspección ocular, desde el punto de vista científico técnico es, sin duda alguna, la diligencia más
importante de las que se realizan en la escena del delito, tanto para averiguar los hechos que han ocurrido,
como para identificar a los autores de ese hecho.

En la actuación científico técnica que se deriva del estudio de la escena del delito, el personal
especializado realiza una descripción detallada de todos los hechos relevantes y de los hallazgos que se
realicen.

Hay que tener presente que todo lo que hagamos o dejemos de hacer en el lugar del hecho
delictivo estará sujeto y sometido al imperio de la ley, pudiendo ser refutado durante el proceso
penal si en el desarrollo de la actuación no se observan las procedentes garantías legales.

Una inspección ocular mal realizada, sin seguir las pautas lógicas o las más elementales normas de
procedimiento, puede quebrar toda la investigación y así dejar a los culpables del hecho sin castigo o, lo
que es peor, procurar una condena a un inocente; de ahí la trascendencia del buen desarrollo de la misma.

Todo lo que se practique en la diligencia de inspección ocular realizada por los agentes de policía se
deberá plasmar en un documento que garantizará la cadena de custodia y que servirá de referencia en la
fase de plenario o de juicio oral, como es el Acta de Inspección Ocular Técnico Policial, que será levantada
al efecto por los funcionarios policiales que actúan en el hecho.

10/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

4.3.2. Consideraciones sobre la IOTP

Una cuestión importante es conocer cuándo debemos acudir a una IOTP, es decir, la urgencia o la
celeridad con que debemos desplazarnos al lugar del hecho delictivo. Para ello, en la legislación española
existe una alusión directa que puede ser de interés para el alumnado.

Establece la norma que se deberá acudir “… en los primeros momentos…”. Ley de


Enjuiciamiento Criminal, artículo 334 en lo referente al cuerpo del delito, y recalca que se deberá
realizar “… tan pronto como se tenga conocimiento de un hecho que revista caracteres de delito,
la policía judicial… acudirá de inmediato al lugar de los hechos…”, artículos 769 y 770 de la Ley
de Enjuiciamiento Criminal en lo referente al procedimiento abreviado.

Lo anterior no implica que una vez en el lugar del hecho tengamos que actuar de forma rápida, al
contrario, una vez asegurada la zona a investigar deberemos tomarnos el tiempo que estimemos oportuno,
asumiendo las presiones que puedan venir del exterior para terminar de procesar lo antes posible la escena.

Otra cosa son los laboratorios policiales a la hora de trabajar con las evidencias obtenidas en el
escenario criminal, en este punto tendremos presente lo que decía al respecto el doctor Kaplang: “los
laboratorios policiales no están para dar una respuesta rápida, sino plenamente fiable”.

Contenidos recomendados

Sánchez Gil, J. La inspección técnico ocular. El primer escalón en la investigación


criminalística. Documento de investigación. Instituto Universitario de Investigación sobre
Seguridad Interior. URL disponible en: enlace

4.4. Fines de la inspección ocular


Podemos decir que la finalidad de la inspección ocular se da en una triple vertiente, a saber:

Comprobar la realidad del delito

Este extremo es muy importante dado que, en múltiples ocasiones, los cuerpos policiales reciben
llamadas o avisos de delitos inexistentes o bien de delitos diferentes a los que en un principio de
denuncian.

En ocasiones se intenta confundir situando evidencias falsas en la escena, con el fin de generar dudas
y que los investigadores caigan en contradicción y, de esta manera, dificultar o impedir la resolución del
delito investigado. Para evitar lo anterior, los agentes actuantes deberán observar minuciosamente
cualquier vestigio que no encaje en el desarrollo de la propia escena.

11/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Identificar al autor o autores del hecho

El objetivo último del estudio de la escena del delito es concluir con la identificación de los presuntos
autores de los hechos investigados, por lo tanto, es fundamental encaminar todos los esfuerzos a la
obtención de las evidencias necesarias, que una vez tratadas, permitan obtener de forma indudable la
deseada identificación del causante del delito.

Demostrar la culpabilidad o inocencia

Demostrar la culpabilidad o inocencia y determinar todas aquellas circunstancias tanto


favorables como desfavorables que hayan concurrido en la comisión de los hechos delictivos: Si
es importante llevar ante un tribunal al culpable de un hecho delictivo, no lo es menos conseguir
mediante las evidencias que un inocente no pague por algo que nunca ha hecho

Por lo anterior es fácil concluir que toda investigación realizada en la escena de un delito debe cumplir
con una serie de requisitos científicos y por supuesto legales, siendo fundamental la correcta intervención
de los investigadores. Para lograr estos fines, el personal investigador debe reunir una serie de requisitos
que van a dar seguridad a las actuaciones de campo. Estos requisitos serán:

Especialización

Los investigadores han de ser profesionales, dedicados al estudio de escenarios criminales. Hablamos
de especialización y entrenamiento, nada puede quedar a la improvisación.

Formación permanente

La continua actualización, esencial en todas las disciplinas científicas, aún lo es más en una cuestión tan
delicada como el estudio de un escenario criminal. Deben impartirse de manera continua cursos de
capacitación y de reciclaje a todos los funcionarios que se encargan de la investigación forense.

Estructura
Una de las cuestiones más importantes es la configuración y la dirección del equipo de investigación
científica. Todos y cada uno de los componentes del equipo deben estar perfectamente coordinados y
bien dirigidos, con el fin de que cada integrante cumpla estrictamente con la misión encomendada. Cada
agente deberá tener una misión específica. El cuidado extremo en el tratamiento de la evidencia desde su
búsqueda hasta su recolección y embalaje es absolutamente fundamental para el buen devenir del caso.

Los investigadores deberán fundamentalmente:

Identificar las evidencias


De nada sirve entrar en el escenario de un hecho delictivo y ver una gran cantidad de objetos si no se
puede determinar cuál de ellos tiene verdadera relevancia para la investigación. Quizá sea una de las
mayores dificultades del investigador al enfrentarse a una escena criminal: poder determinar lo sustancial
y dejar al margen lo superfluo, entre otras razones, para no colapsar los laboratorios policiales.

12/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Interpretar las evidencias obtenidas

Este apartado tiene mucho que ver con el anterior y requiere de una gran destreza y habilidad, así
como un claro componente personal. Hay personas que tienen una especial cualificación innata para
desarrollar este trabajo.

Las evidencias se interpretan individualmente y de forma conjunta con el resto de la escena. Ambas
interpretaciones son fundamentales en el desarrollo de la investigación.

Recolectar las evidencias

Saber cómo recoger las evidencias es otra de las circunstancias fundamentales a la hora de trabajar en el
escenario de un delito. El solo uso de los guantes no implica que la evidencia esté bien recogida, hay
que tener en cuenta que podemos deteriorar la evidencia o contaminarla; por ejemplo, el uso de guantes
para evitar no añadir huellas digitales a un vestigio es una cuestión muy importante, pero más importante
es saber por dónde y de qué manera se puede recoger el vestigio para no borrar las huellas existentes.
Es un hecho que las evidencias deberán ser recogidas de la forma más antinatural posible para evitar lo
anteriormente expuesto.

Envasarlas

El embalaje o envasado de las evidencias es una parte esencial de una buena IOTP. A lo largo de este
temario se verá la forma correcta de realizar este envasado para no deteriorar la evidencia, o simplemente
destruir la muestra.

Trasladarlas
Para el traslado de la evidencia se tendrán en cuenta sus características. Habrá ocasiones en que se
necesiten medios adecuados para transportarla y eso hay que tenerlo muy en cuenta (un ejemplo sería el
traslado de muestras biológicas refrigeradas).

Tratarlas

Consiste en realizar sobre la evidencia los tratamientos tendentes a extraer el mayor partido posible de
ella, obteniendo todas aquellas muestras para las que había sido recogida. Se deberán emplear los
reactivos adecuados teniendo muy en cuenta las normas de calidad que se están implantando en los
laboratorios policiales a nivel mundial.

13/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Ponerlas en relación con el hecho estudiado

Figura 5. Retrato de Edmun Locard.


Fuente: Wikipedia.

Para concluir con este apartado se debe mencionar a Edmon Locar


d (“El Sherlock Holmes de carne y hueso”. La Vanguardia; 28 de
junio de 2018), que fue el auténtico Sherlock Holmes de carne y
hueso, y que ha dejado un legado importantísimo en el estudio de la
escena del crimen.

De él nace, entre otras, la famosa teoría del intercambio, por la que


este médico y licenciado en Derecho aseguraba que existe una
transferencia entre el autor de un hecho delictivo, la víctima y el lugar
donde se haya producido el hecho, es decir todo contacto deja una
traza.

Con las nuevas tecnologías relativas a la inspección ocular, todavía se hacen más patente las teorías
de Locard, dado que, con técnicas como el ADN, por mucho que el autor de un hecho se proteja,
dejará vestigios a través de algún contacto. La misión de los investigadores de la escena será encontrar
esa traza –por más insignificante que pudiera ser–, como, por ejemplo, una gota de sudor, una fibra o
un cabello.

Siempre que emprendamos una investigación es necesario realizar una serie de preguntas, que van a
ayudar a la formulación de hipótesis previas necesarias para la resolución del caso.

Figura 6. Las preguntas de la investigación.


Fuente: elaboración propia.

Es un dato objetivo que la mayoría de los hechos delictivos en las sociedades actuales son, sin ningún
género de dudas, producidos por motivos o móviles económicos, si bien otros lo son por motivaciones
de índole sexual, xenófoba y odio.

14/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

La formulación de estas cuestiones orientará al investigador, aunque serán las propias evidencias las que
desvirtuarán o avalarán las hipótesis realizadas. Hay que tener en cuenta –en relación con las hipótesis de
investigación–, que la obcecación en intentar mantener las formuladas de forma apriorística puede llevar
a cometer errores graves en la investigación, al distorsionar de forma inconsciente los hechos
investigados.

4.4.Principios básicos de la inspección ocular


Ocho son los principios básicos que deben mantenerse a la hora de interpretar y abordar la escena de un
delito, donde la inteligencia de su observancia llevará al agente encargado del estudio del hecho a obtener
los resultados óptimos, puesto que la metodología es fundamental en el desarrollo de la investigación
criminalística. Son los siguientes:

Información previa

El conocimiento previo permitirá orientar la inspección. El investigador deberá preguntar todas y


cuantas cuestiones estime de interés para la investigación, tanto a los componentes policiales que hayan
llegado en primer lugar a la escena del delito, como a los testigos o cualquier otra persona que se haya
visto involucrada de una u otra forma en el hecho.

Hay que tener en cuenta que esta información previa provendrá generalmente de personas ajenas a la
investigación criminalística, teniendo que realizar un esfuerzo integrador, sumando la visión forense a la
información recibida.

También será preciso revisar las bases de datos policiales antes de llegar al escenario, para saber de
forma certera todas las circunstancias que puedan concurrir en el hecho. Un ejemplo de lo anterior sería,
caso de que los investigadores se encuentren con un vehículo donde se ha producido un secuestro,
revisar exhaustivamente las bases de datos de vehículos para saber con qué pueden encontrarse en la
investigación: vehículo robado, de persona con antecedentes, etc.

Inmediatez

Llegar de inmediato a la escena del crimen para evitar la contaminación, evitando así la pérdida,
sustracción o alteración de vestigios: “el tiempo que pasa, es la verdad que huye". No obstante lo
anterior, habrá que dar instrucciones precisas y suficientes para que los traslados al lugar de los hechos
se realicen respetando las medidas elementales de seguridad. La celeridad y las prisas en acceder a la
escena pueden provocar accidentes o situaciones no deseadas.

15/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Observación

Se trata de “ver” todo aquello que se “mira”. Una buena observación es fundamental en cualquier
circunstancia de la vida, pero más aún en una actividad como la inspección ocular, donde el más
mínimo detalle cuenta y mucho a la hora de completar el rompecabezas de la investigación.

Es frecuente observar en investigadores noveles y con poca experiencia cómo, cuando concurren al
lugar de los hechos, penetran de inmediato en la escena sin apenas haber echado un vistazo al escenario,
sin haber reparado unos minutos en la observación de todo lo que tienen al alcance de la vista,
sucediendo que, en múltiples ocasiones, los árboles no permiten ver el bosque de la actividad criminal
en un hecho concreto.

Lógica

Nada menos que aplicar una “lógica policial”, el denominado sentido común. A veces una hipótesis
lógica suele ser la buena, frente a investigadores que apuestan por formular hipótesis especialmente
alambicadas o complicadas. Lo sencillo, aun siendo enemigo del lucimiento y de las columnas de
prensa, suele ser lo más acertado. En este sentido, apuntar el pensamiento de la “navaja de Ockham”,
que sostiene que entre dos versiones distintas sobre un mismo hecho, la más sencilla es la que tiene más
probabilidad de haber sucedido.

Meticulosidad

El investigador debe ser concienzudo en la planificación, en el examen y en la recogida. En ocasiones


hay evidencias que son patentes, visibles; en otras, pasan inadvertidas ante unos ojos sin experiencia. El
investigador debe ser minucioso, escudriñando cualquier posibilidad, buscando ese intercambio de
materia que defendía Locard: un pelo, una minúscula gota, una fibra, etc. Las evidencias buscadas
pueden ser diminutas (cuando no microscópicas), y de su visionado, estudio y análisis dependerá el
buen éxito de la investigación.

Aunque este principio presenta semejanzas con el que se apunta a continuación, no hay que
confundirlos, ya que, para ser minucioso no siempre es necesario seguir un determinado método, si bien
es cierto que ayuda. Lo más importante es entrenar esta actitud para desarrollarla de forma intuitiva
cuando sea preciso.

Método

Se deberá observar un método, un protocolo conforme a unas pautas generales y particulares. Este
apartado se verá más exhaustivamente en los temas posteriores, cuando se hable de los sistemas de
búsqueda de evidencias, como el análisis metódico del lugar de los hechos.

Orden

Implica aplicar el método conforme a un orden establecido, apartado que será desarrollado con más
detalle.

16/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Objetividad

La tarea del investigador es la búsqueda de vestigios que evidencien hechos, en consecuencia, debe
ser lo más objetivo posible, sin emitir juicios de valor. Quizá sea este unos de los principios menos
valorado de todos, sin embargo, es fundamental para llevar a buen término las investigaciones.

En la sociedad actual y en un mundo globalizado, debido fundamentalmente a los medios de


comunicación, a las redes sociales y al uso masivo de Internet y sus posibilidades de información, es
frecuente recibir noticias con un determinado sesgo. Es un hecho que puede darse de igual forma en la
investigación, mediante informaciones de personas interesadas, la formación de una idea preconcebida y
el empeño en demostrarla, en la repulsa que puede generar la investigación de determinados crímenes,
etc.

Cuando se acude a la escena de un delito hay que despojarse de todo prejuicio, e intentar ser
absolutamente objetivo en todo lo que tenga que ver con el hecho estudiado.

V. ¿Cómo abordar los escenarios criminales?


Entrar en el lugar donde se ha producido un hecho delictivo de cualquier etiología debe estar
necesariamente sujeto a unas normas de seguridad precisas que impidan, no solo la contaminación de las
evidencias, sino, y más importante, que algunos vestigios contaminantes puedan afectar o causar algún
daño al investigador.

En este epígrafe se analizarán una serie de pautas obligadas en la entrada y procesado de la escena, con
el fin de optimizar la praxis de la IOTP.

Fase previa a la investigación

Todos los componentes del equipo dedicado al estudio de la escena deberán tener siempre
preparados los materiales oportunos para la realización de cualquier tipo de actuación que se presente,
teniendo en cuenta la etiología del delito a investigar:

Inspecciones por delitos de terrorismo.

Inspecciones en incendios.

Inspecciones en delitos violentos.

Inspecciones en medio acuático.

17/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Inspecciones en grandes catástrofes.

Los maletines deberán estar individualizados y completos, se establecerá un protocolo para vigilar
que los materiales se encuentren en perfecto estado, principalmente, aquellos que sean de actuación
conjunta o de equipo. Se vigilará que los reveladores, reactivos y otros productos perecederos que
acompañan al investigador no estén caducados.

Será de obligado cumplimiento tener todas las herramientas perfectamente descontaminadas


y desinfectadas, evitando de esta manera que, tras realizar una actuación previa, se pueda
contaminar una evidencia con otra de una IOTP anterior, por ejemplo, con material genético

Es fundamental llevar siempre cinta de acordonamiento en cantidad suficiente.

Seguridad personal

Habrá que observar la normativa de seguridad con respecto al uso de EPIs (equipos de protección
personal). Se adecuarán las tallas de los monos desechables de protección, valorándose en todo caso el
riesgo por posible contaminación química o biológica. Resulta imprescindible el uso de mascarilla –
adecuada a la normativa–, pudiendo incorporarse equipos de protección autónoma, así como filtros
especiales para la realización de IOTP en determinado tipo de áreas con agentes tóxicos.

También es obligatorio el empleo de guantes y de calzas. Respecto a los guantes podrán ser de látex
o de nitrilo, siendo más cómodos los primeros aunque pueden desarrollar reacciones alérgicas. Las
calzas podrán ser de papel o de material plástico.

Se recomienda el uso de calzados especiales, cascos de protección o monos ignífugos, en lo


que se refiere al estudio de escenarios donde se ha producido un incendio.

Fase de abandono de la escena

Una vez realizadas todas las acciones e investigaciones tendentes al esclarecimiento de los hechos en
la escena del delito, se deberá evacuar el lugar de una forma ordenada y metódica, no permitiendo que
quede ningún tipo de material forense, sobre todo aquel que pueda ser potencialmente peligroso: monos
con sangre, jeringuillas para recogida de muestras, etc.

El abandonar este material puede ser constitutivo de infracciones administrativas o penales en aquellos
casos en los que, una vez abandonada la escena, se produzca algún tipo de daño con el material no
recogido.

Por último y, para el correcto desarrollo de las fases enunciadas, es aconsejable implantar el uso de
check lists , procurando que nada quede al azar, pudiendo utilizarse como sistema de calidad en el caso
de que se cuestione la actuación policial en la escena.

18/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Contenidos recomendados

La escena del delito y las pruebas materiales. UNDOC. URL disponible en: enlace

VI. El futuro de las inspecciones oculares


Como se ha ido estudiando en esta unidad, la IOTP ha ido evolucionando a lo largo de la historia. Se ha
avanzado hasta llegar a la especialización –y la superespecialización– de los integrantes de los cuerpos
policiales.

Las últimas tecnologías facilitan de una manera extraordinaria al procesado de la escena, siempre de la
mano del I+D. La investigación y el desarrollo de la ciencia forense se ha extendido, entre otras razones,
por el aumento de las actividades delictivas en general, y en particular, las relacionadas con organizaciones
criminales transfronterizas y con fenómenos como el terrorismo global.

Las organizaciones criminales invierten cada día más dinero y recursos en tecnología para conseguir sus
objetivos. Por esto, las policías de todo el mundo demandan y necesitan herramientas tecnológicas que
permitan perseguir de forma eficaz estas formas de delincuencia.

Ejemplos de proyectos
En los últimos tiempos, de la mano de las nuevas tecnologías y de la incorporación de empresas y
universidades de diversos países, así como con la participación en proyectos europeos y a nivel
mundial, se están dando pasos fundamentales en el análisis y estudio de la escena del delito. Proyectos
como "El CSI the Hagues", o más recientemente el proyecto "FORLAB", así como otros a los que se
pretende llegar dentro del Horizonte 2020 de la Unión Europea, ponen de manifiesto que el avance en
sistemas que ayuden al estudio de la escena, es fundamental y básico para la comprensión de la
criminalística del futuro.

iForenLIBS

Una de estas aportaciones tecnológicas es el iForenLIBS, que representa una inestimable ayuda a la hora
de acometer la inspección ocular, fundamentalmente en cuanto a la toma de muestras se refiere.

19/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Figura 7. Diferentes imágenes del equipo de la empresa INDRA del IForenLIBS y plataforma.
Fuente: elaboración propia.

Se trata de un producto que nace gracias a los proyectos internacionales –en este caso el FORLAB–,
que permite procesar la escena del delito desde un punto de vista tecnológico y científico.

LIBS

Entre las muchas herramientas que se probaron destacó, por su versatilidad, el equipo LIBS (láser
inducer breakdown spectroscopy, espectroscopia de plasma inducida por láser). El concepto de
LIBS era funcionar como un auténtico equipo de campo en el estudio de muestras químicas de
explosivos utilizados en escenas derivadas de atentados terroristas y su procesado tras una
explosión.

Eficacia

Se comprobó que era tremendamente eficaz y fácil de transportar, puesto que se integra como una
mochila que el operador puede llevar en cualquier tipo de escenario, por lo que se lleva un auténtico
laboratorio químico a la espalda.

Simplicidad

El funcionamiento es simple –explicado a grandes trazos–. Un láser incide sobre la materia


(cualquiera que sea) produciendo un plasma. Los iones y átomos al excitarse emiten una radiación de
luz que es única para cada elemento de la tabla periódica; luz que se podría considerar la huella digital
de cada elemento químico.

Análisis químico

La luz emitida es captada por unos espectrómetros, identificada por el software del equipo y
procesada, posibilitando un análisis químico elemental en un segundo. El equipo extrae un espectro
de los elementos encontrados y un análisis cuantitativo y cualitativo de los mismos.

Aplicación

Resulta de aplicación en el campo de la balística forense con unos resultados óptimos. No obstante,
desde el punto de vista de la inspección general del lugar del hecho, se ha demostrado su utilidad en
la búsqueda de otro tipo de evidencias, a saber:

20/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Es un equipo portátil y también lo es de laboratorio, es decir, que dependiendo de la escena se


podrá integrar en vehículos o camiones habilitados como laboratorios móviles, o podrá ser
transportado por los propios operadores de la escena.

Ofrece un resultado inmediato de los análisis realizados sin que sea preciso ser químico para
interpretarlos. Se trata de un software que está diseñado para que emita señales claras sobre lo que
ha analizado, dándose además la circunstancia de que los resultados químicos más técnicos son
archivados, pudiendo ser transmitidos a los especialistas para su posterior interpretación.

Realiza análisis directos en cualquier tipo de superficie, pudiendo hacerlos en profundidad. Ofrece
también la posibilidad de análisis de escenarios complejos y de difícil acceso, así como de realizar
estudios sobre elementos que no pueden transportarse, tales como suelos, vigas, etc.

No es necesaria la preparación previa de las muestras para análisis, y no interfiere con otras
técnicas.

Las muestras no tienen límite de tamaño.

Evita la contaminación de las muestras por la utilización de puntas recambiables, con lo que se
garantiza plenamente la cadena de custodia.

No necesita calibración previa.

Realiza análisis cuantitativos y cualitativos, extremo tremendamente importante para la mejor


interpretación de algunas muestras recolectadas en la escena del delito y, fundamentalmente, para
la comparación entre muestras.

En la actualidad puede analizar todos los elementos de la tabla periódica, haciendo el análisis de
forma automática de 43 de estos.

Acuerdo Policía -INDRA


A medida que esta nueva herramienta y algunas otras se integran en las investigaciones policiales
(atendiendo a casos reales en el lugar de los hechos) se van conociendo más posibilidades de los
equipos empleados.

21/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

La Policía Nacional de España firmó un acuerdo de colaboración con la empresa INDRA para
avanzar en el estudio de los análisis balísticos y, además, para ver otras potencialidades y posibilidades
del equipo. De esta forma y después de los estudios realizados en estos años, se ha conformado un
producto totalmente terminado y comercializado para su venta. La Policía Nacional ya cuenta con dos
de estos equipos, que además de lo visto anteriormente, pueden realizar estudios para el análisis de:

Pinturas.

Fibras.

Joyería: se ha demostrado muy útil para los análisis de falsificaciones de joyas, dado que el equipo
hace una ablación de la muestra mínima y prácticamente imperceptible.

Presencia de sangre: hace estudios de los elementos químicos que componen la sangre y de esta
forma llega a tener un medio muy preciso como análisis orientativo.

Tóxicos en alimentos.

Tintas, papeles y documentos: hace estudios de comparación y detección de falsificaciones.

En esta unidad hemos visto desde los medios más tradicionales hasta las últimas tecnologías, pero el
objetivo final es hacer un buen estudio de la escena del delito y, si bien es cierto que estos equipos y
herramientas forenses lo facilitan mucho, no menos cierto es que serán tan eficaces como lo sea el técnico
que los emplee.

De lo expuesto se puede colegir la necesidad de la especialización de los investigadores, que es


extraordinaria desde el punto de vista técnico, pero encierra un peligro: el abandono del conocimiento
holístico del estudio de la escena. Y es que, aunque la suma de las partes puede conducir al todo, en el
caso del análisis de la escena, la adición de partes puede dejar fuera de la investigación aspectos muy
importantes. Por ejemplo, un técnico puede ser extraordinariamente bueno en el procesado de la escena
con luminol, pero si no sabe interpretar una mancha de sangre o definir un patrón, puede estar perdiendo
una información valiosísima, tanto para él como para el resto de los agentes que investigan.

22/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Un técnico de escena que está procesando el lugar de un asesinato (él es un gran especialista en
la búsqueda de sangre con luminol y empieza su tarea con éxito) encuentra unas señales de lo que
parece ser un arrastre de un cuerpo.

Si el técnico únicamente se limita a fotografiar el resultado sin entrar en más consideraciones, la


investigación estará incompleta.

Si por el contrario, se preocupa en intentar ver dónde se encuentran las “colas“ de salida de esa
mancha de sangre por arrastre –para poder determinar direccionalidad–, así como en comprobar
si en la periferia de la mancha primaria existen algunas otras por goteo –que determinarán el
fenómeno pasivo–, poniéndolo todo en relación con el hecho investigado, donde puede ser más
plausible, según lo visto, que existan, por ejemplo, huellas dactilares del autor, realizará una
investigación completa y adecuada.

VII. Resumen final

En esta unidad didáctica se ha visto la diferencia entre criminalística y criminología, como


primer paso para situar la propia diligencia de la inspección ocular. Para ello, se ha realizado un
obligado recorrido por la historia, para saber de dónde procede la actividad de la investigación
criminalística, puesto que el conocimiento del pasado ayudará a comprender el futuro.

Se ha brindado una visión amplia de los fines que persigue la IOTP y los principios básicos de
actuación como auténtica guía de obligado cumplimiento a la hora de abordar el escenario
criminal. También se han puesto de manifiesto otras cuestiones de índole operativa, como los
equipos EPIs o la forma en que se debe concluir el estudio del lugar de los hechos.

Por último, se ha puesto un ejemplo del avance tecnológico de la investigación criminalística: el


IFORENs LIB.

VIII. Caso práctico

Enunciado
Es usted investigador de la escena del delito. En un momento determinado recibe una llamada de su jefe
en la que le comisiona para investigar un secuestro producido en un domicilio. En base a los principios de
la inspección ocular técnico policial, diga:

Qué datos necesitaría como información previa, cómo acudiría al lugar del hecho y cómo
afrontaría la inspección ocular, desde el inicio hasta el final de la actuación.

Solución

23/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

La intervención se deberá resolver de la siguiente forma, conteniendo, al menos, los siguientes puntos:

1. Información previa:

Hora en la que se ha tenido conocimiento de la noticia criminis .


Datos del secuestrado.
Posibles testigos en la zona.
Identificación de los primeros intervinientes.
Medio utilizado para el secuestro.
Vinculaciones familiares.

2. Preparación del material para la inspección:

Revisión de los maletines y adecuación para la inspección.

3. Traslado:

Se informará a todos los indicativos comisionados sobre:

El hecho ocurrido.
Se deberá insistir por la emisora sobre las medidas de seguridad a adoptar.
La toma de precauciones (adecuación de la velocidad del vehículo al hecho).

4. Inspección ocular:

Llegada al lugar de observación sin intervención.


Contactar con los primeros actuantes.
Acordonamiento del lugar o restablecimiento de acordonamientos mal realizados.
Reportaje fotográfico desde todos los ángulos.
Reportaje videográfico o infográfico.
Inspección desde la puerta de entrada, hacia el interior con orden lógico.
Observación y estudio de las vías de entrada, salida y escape.
Recogida de elementos biológicos para evitar contaminación (envasado en sobre o en cajas de
papel o cartón).
Recogida de elementos lofoscópicos (utilización de reveladores físicos para utilización in
situ). Traslado de otras evidencias a los laboratorios.
Recogida de elementos químicos.
Recogida de otro tipo de evidencias.
Fotografiado de conjunto, semiconjunto y detalle.
Testigos métricos consecutivos a las evidencias encontradas.
Observación de la cadena de custodia en la recogida y traslado de evidencias.​​

24/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

5. Conclusión de la inspección:

Recogida de los restos generados en la inspección.


Traslado de evidencias y material criminalístico.
Distribución por los departamentos para estudio.
Reunión crítica colectiva.
Autocrítica.

25/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Recursos

Bibliografía
Manuales de interés :

Antón Barberá, F. Policía Científica I. Valencia: Ed. Servicio de Publicaciones


Universidad; 1990.
Antón Barberá F.; De Luis Turgano J. V. Policía Científica. Valencia: Tirant lo Blanch;
1993.
"Ciencia policial”, Revista del Instituto de Estudios de Policía. Centro de
Publicaciones del M. I. D. G. Policía; Madrid; diciembre 1987; n. 1.
Estudios de Policía Científica. Identificación. Dirección General de la Policía. Madrid;
1990; tomo II.
INDRA. Iforenlibs, equipo portátil de análisis químico. Documento de investigación.
URL disponible en: enlace.
Lago Montejo, V. La práctica de la investigación criminal: Inspección Técnico Ocular
(ITO). Colección Criminología y práctica policial; 2017.
Moreno Gonzales, R. Compendio de Criminalística. México: Ed. Porrúa; 1998.
Morón Espinoza, C. Medicina legal. Inspección del Servicio de prensa y publicaciones
técnicas de la policía. Lima; 1953.
Pérez Abellán, F. “Eduardo Dato fue asesinado por revolucionarios de alquiler y
pistoleros profesionales”. ABC; 5 de noviembre de 2017. URL disponible en: enlace.
Samoza Castro, O. Muerte violenta, la inspección ocular y el cuerpo del delito. La Ley
Actualidad, S. A.; 2004.

Glosario.

Criminalística: estudio de los indicios de un hecho criminal, con el fin de determinar todos
los datos posibles relativos a la víctima o a las circunstancias del crimen. Fuente: Diccionario de
la RAE.

Criminología: ciencia social que estudia las causas y circunstancias de los distintos delitos, la
personalidad de los delincuentes y el tratamiento adecuado para su represión. Fuente: Diccionario
de la RAE.

Espectroscopia: conjunto de métodos empleados para estudiar las radiaciones de los cuerpos
incandescentes en un espectro.

26/27
Criminología, criminalística e inspección ocular en sentido amplio

Forlab: proyecto de la Unión Europea (forensic laboratory) para el estudio de escenario


posexplosión.

27/27
Acordonamientos y sistemas de
búsqueda de evidencias
Inspección técnico ocular
Indice
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias 3
I. Introducción 3
II. Objetivos 3
III. Los primeros intervinientes 3
3.1. ¿Quién llega primero al lugar del suceso? 4
3.2. Medidas de seguridad con relación a los primeros actuantes 6
IV. Acordonamientos 8
4.1. ¿Cómo tratar la evidencia por el personal no especializado? 12
4.2. Medidas para la protección de indicios dirigidas al personal no especializado 12
V. Sistemas de búsqueda 15
5.1. Sistema de búsqueda punto a punto 15
5.2. Sistema de búsqueda en espiral o en círculos 16
5.3. Cuadrículas 16
5.4. En línea o pasillos 17
5.5. Por sectores o zonas 18
5.6. Método radial 19
VI. Repaso final 23
VII. Caso práctico 23
Enunciado 23
Se pide 23
Recursos 25
Bibliografía 25
Glosario. 25

2/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Acordonamientos y sistemas de búsqueda de


evidencias

I. Introducción
Siguiendo con los aspectos fundamentales a la hora de acometer una IOTP, es de crucial importancia
todo lo referente a la salvaguarda, custodia y tratamiento de la escena del delito.

Son muchas las personas que pueden acceder a los escenarios criminales. Algunas sin la preparación
técnica y cualificación debida, lo que supone un verdadero problema para el personal encargado del
procesamiento de la escena, ya que, sin el debido cuidado en el tratamiento previo por parte de personal no
especializado, se corre el riesgo de perder datos esenciales de la investigación.

Es de suma importancia hacer pedagogía sobre este particular, especialmente entre los llamados a acudir
en primera instancia a la escena, así como establecer mecanismos de información y formación que
posibiliten que en los escenarios de delitos se observe una asepsia total y una pulcritud que impida que se
pueda desvirtuar toda la investigación, limitando las posibilidades de esclarecer el delito y señalar a sus
responsables.

En consecuencia, los acordonamientos y los sistemas de búsqueda se erigen en procedimientos clave en


la tarea de brindar una respuesta segura, técnica y acorde a Derecho, de las actuaciones de investigación
que se sigan en la escena del crimen.

II. Objetivos
1
Conocer qué acordonamientos y el porqué de la importancia de realizarlos en los escenarios criminales.

Identificar qué tipo de evidencias se pueden encontrar en el lugar del hecho.

Mostrar los mecanismos de búsqueda más adecuados, atendidas las diferentes tipologías de escenas del
crimen.

III. Los primeros intervinientes

3/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

La investigación criminal comienza desde el momento en que el primer policía, funcionario, etc., llega a
la escena del crimen y/o tiene noticia de un hecho delictivo. La intervención de este “primer agente” es vital,
en orden a la preservación primera de los vestigios que pudieran encontrarse en la escena relacionados
directa o indirectamente con el crimen cometido, las primeras impresiones que se pueden perder con el
paso del tiempo (olores, situaciones, etc.), los testigos de los hechos que se encontraban en esos primeros
instantes y que se pueden marchar sin ser identificados, etc.

En la gran mayoría de los supuestos, puede que estas personas no tengan nada que ver con la policía
técnica, criminalística o científica y que, en otros muchos casos, ni siquiera sean personal policial o de
seguridad: viandantes, vecinos o personas que se encuentras ante estos hechos de forma casual. Lo
primero que se debe tener en cuenta es que la influencia de todas estas personas en el lugar donde se ha
producido el delito puede resultar (y de hecho resulta), en múltiples ocasiones, vital para el desarrollo de las
acciones o investigaciones futuras para el estudio del delito.

Por lo tanto, uno de los objetivos de los directivos y mandos de todo el sistema (mandos
policiales, fiscales, jueces e incluso políticos), debería ser, sin ningún género de duda, realizar una
labor de formación, información y concienciación del personal bajo su mando y aún más, dar a
conocer a la población en general, mediante campañas publicitarias, cómo deben enfrentarse a un
escenario delictivo en el caso de que se vieran involucrados como testigos o perjudicados.

Las últimas tecnologías posibilitan la plasmación y la permanencia en el tiempo de situaciones a través de


imágenes o grabaciones de vídeo. Cualquier ciudadano tiene a su disposición un celular que cuenta con
unas posibilidades que le permite recoger al instante cualquier tipo de acontecimiento, y por supuesto
también hechos violentos.

Antes de estos avances, la recomendación que se brindaba a los


agentes de calle era que retuvieran mentalmente el mayor número
de detalles posibles y, que tan pronto como fuera posible, lo
documentaran en el informe pertinente. Se producían las lógicas
distorsiones y errores que podían llegar a ser críticos.

Figura 1. Recreación de la escena de un delito.


Fuente: PixaBay

Por todo lo anterior, es importante enseñar qué es lo que hay que hacer en este tipo de escenarios,
pero aún más importante: qué no se debe hacer.

Contenidos recomendados

Manual de actuación en el lugar del hecho y/o escena del delito. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos; 2017. URL
disponible en: http://www.saij.gob.ar/docs-f/ediciones/libros/Manual_actuacion_lugar_hecho_escena_delito.pdf

3.1. ¿Quién llega primero al lugar del suceso?

4/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Como se ha referido, los primeros en llegar al lugar del hecho, en la


mayoría de los casos, serán personas ajenas a la policía. Cómo afronta
cada persona una escena delictiva es un estudio que concierne más al
campo de la psicología del comportamiento que a esta materia, si bien es
cierto, que de la experiencia acumulada por los investigadores de escena,
se puede concluir que el crimen despierta un inusitado interés en la
mayor parte de la población, con independencia de su educación,
creencias o ideología.

Figura 2.2. Accidente de tráfico, “efecto mirón”.


Fuente: Pixabay.

Esto puede observarse a través de un ejemplo cotidiano que se produce en todos los países y en
todas las culturas. Imaginémonos que circulamos con nuestro vehículo por una carretera y, en un
momento determinado, encontramos una retención en el tráfico. Después de avanzar lentamente y
llegar a las inmediaciones del accidente podemos observar cómo en la calzada contraria a la que se
produjo existe un atasco igual de importante por lo que se viene a denominar “efecto mirón”,
incrementándose el tiempo de retención cuanto más grave sea el accidente, especialmente si hay
heridos y ambulancias.
Esta fascinación por la escena del crimen ha sido, es y será objeto de estudio, así como fuente
inagotable de un morbo que propicia actuaciones y situaciones, en ocasiones anormales o
incomprensibles, de personas absolutamente normales y predecibles.

Otros actores que suelen llegar con prontitud al lugar del crimen son los servicios sanitarios. Su
extraordinaria labor y la rapidez de su actuación salva a un gran número de víctimas. Lógicamente, este
personal acomete su labor sin atender a nada que no sea la vida e integridad física de las víctimas, por lo
que en su actuación dejarán una gran cantidad de objetos, útiles, etc., que desvirtuarán de una forma no
intencionada la escena primigenia. Otro tanto sucederá con el resto de urgencias que intervengan:
bomberos, protección civil, etc.

Es importantísimo que los primeros actuantes estén pendientes de cada una de las evidencias cuya
situación se pueda alterar, o de aquellas otras que se incorporen por la actuación de las urgencias.
Un claro ejemplo es la aparición en la escena de guantes de látex o de nitrilo. En ocasiones,
cuando los equipos de policía científica llegan al lugar del hecho y hallan el cuerpo de la víctima, a
su alrededor se encuentran –generalmente ensangrentados–, guantes de los que se ignora su
procedencia, no pudiendo determinar si son del autor del delito o de los servicios médicos o
asistenciales.

Lo anterior distorsiona y multiplica el trabajo de los investigadores. Téngase en cuenta que, por ejemplo,
una huella sobre un guante puede ocasionar meses de trabajo para saber quién la produjo y, caso de no
conocerse el autor, esta huella permanecerá en la base de datos de anónimas pudiendo pertenecer a un
inocente.

Por otra parte, a la escena también acuden de forma rápida –coincidiendo en muchos casos con los
servicios médicos–, los agentes no especializados, los “patrulleros” o los policías de seguridad ciudadana.
Estos agentes son especialistas en la gestión de la seguridad pública pero no tienen, en muchos países, una
formación específica sobre cómo tratar la escena en esos primeros y cruciales momentos; esto se puede
resolver con medidas coherentes y que pueden resultar extraordinariamente eficaces, como son:

5/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Asignaturas específicas en las escuelas policiales donde se haga hincapié en el tratamiento y


aseguramiento de la escena en hechos delictivos.

Charlas organizadas ad hoc a los profesionales, en sus propias dependencias.

Realización de trípticos o tarjetillas, fácilmente trasportables, en las que se les den unas pautas de las
primeras medidas a adoptar en el lugar del hecho.

Seguimiento y control de las actuaciones y realización de un juicio crítico al término de cada actuación,
donde se fijen aspectos para la mejora en un futuro.

3.2. Medidas de seguridad con relación a los primeros actuantes


En cualquier faceta de la vida, y mucho más en el ámbito de la investigación policial, la seguridad debe
ocupar un lugar fundamental, por lo que habrá que proporcionar unas pautas precisas a las personas que se
dirijan al lugar de un crimen, a saber:

1
Acudirán a las emergencias con los vehículos perfectamente revisados, con rapidez y con las señales
luminosas y acústicas encendidas atendiendo a cada situación. En ningún caso la prisa por llegar al lugar
del hecho podrá poner en peligro a otros vehículos u otras personas que transiten a pie.

A la llegada al lugar de los hechos se deberá realizar una observación y evaluación rápida de lo
sucedido, valorando riesgos potenciales, posibles trampas para las patrullas policiales o simulación del
delito.

3
Los primeros actuantes deberán prestar atención a las impresiones iniciales: olores, sabores, ruidos
extraños…; esto es fundamental para su seguridad y servirá extraordinariamente como información
previa para los agentes especializados.

Asistirán a las víctimas y llamarán a los servicios de urgencias o a dotaciones de refuerzo si la situación
les sobrepasara.

Deberán anular las potenciales fuentes de riesgo que encuentren en los lugares donde se haya cometido
el hecho, prestando especial atención a las instalaciones de gas, agua, electricidad, etc.

6/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

No se permitirá el acceso de curiosos u otras personas ajenas a la escena, estableciéndose los


preceptivos cordones de seguridad.

Se separarán e identificarán a los posibles testigos del hecho, fundamentalmente para que sus
declaraciones no se puedan contaminar.

Se estará atento a todos los movimientos extraños de las personas que estén tras el cinturón. En
ocasiones el autor de los hechos puede estar en las inmediaciones, incluso puede estar observando la
propia escena y, lo que es peor, intentar contaminarla.

9
Se realizarán unas primeras fotografías con los celulares de cómo encontraron la escena.

10
Se informará de todo lo actuado a los equipos especializados que accedan al lugar de los hechos. Las
primeras declaraciones son fundamentales para el buen desarrollo de la investigación.

11

Durante el tiempo que dure la investigación del hecho se deberá permanecer en la zona, impidiendo que
nadie entre, contamine o realice actos que perjudiquen la investigación.

Figura 3. Acordonamiento de la escena.


Fuente: Pixabay.

El resto de las unidades especializadas que son requeridas para acudir al lugar del hecho –raras veces
suelen presentarse por propia iniciativa–, pueden ser:

Especialistas en explosivos

En los supuestos en los que los hechos estén relacionados con asuntos de terrorismo o en aquellos
otros en los que se presuma que puede haber explosivos.

Unidades de guías caninos


Personal especialista en el adiestramiento de perros. Estos perros están especializados para poder
intervenir en diversas escenas, por ejemplo: perros especialistas en explosivos, en la búsqueda de
acelerantes de la combustión, búsqueda de sustancias estupefacientes, búsqueda de cadáveres y restos
cadavéricos, búsqueda de dinero, búsqueda de personas vivas.

7/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Grupos especializados en inteligencia criminal


Investigadores especializados en inteligencia que realizan labores de información.

Especialistas en delitos informáticos


Aunque estos especialistas suelen están realizando su labor en los laboratorios policiales, en algunas
ocasiones se desplazan al lugar del hecho para extraer información de computadoras, celulares, etc.

Equipos especializados en intervenciones complejas


Personal especializado en realizar tareas como apertura de puertas, acceso a lugares difíciles, etc.

Equipos de subsuelo
Equipos de subsuelo ([Telemadrid]. Así trabajan los “topos” de la Policía, la unidad de
subsuelo. Archivo de vídeo; 13 de octubre de 2017). Especialistas en la investigación en los sistemas
de alcantarillado de las ciudades.En cualquier caso, la idea clave es “colaboración”. Todos los que
intervienen en la escena del delito son importantes, todos suman, aunque habrá de respetar un orden de
prelación previamente establecido. Ante el hecho delictivo, todos son importantes.

Contenidos recomendados

Manual de buenas prácticas en la escena del crimen. Grupo Iberoamericano de Trabajo en


la Escena del Crimen (GITEC). URL disponible en: enlace.

IV. Acordonamientos
Preservación de escena

Una de las primeras y más importantes cautelas en orden a la preservación de la escena del crimen es el
acordonamiento, especialmente cuando se trata de hechos de relevancia referidos a delincuencia violenta
y organizada; hechos de etiología terrorista, teniendo en cuenta sus características; incendios, grandes
catástrofes…, que se diferencian del resto de los dispositivos en cuanto al objetivo y finalidad del
acordonamiento.

La correcta protección de la escena es un fundamento básico para el desarrollo de posteriores


investigaciones, por lo que una protección inadecuada de la escena donde se halle un cadáver,
por ejemplo, puede dar al traste con las investigaciones, imposibilitando encontrar evidencias o
vestigios trascendentes para la investigación.

8/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Inspección ocular

En una inspección ocular realizada en una provincia de España, el equipo técnico se dirigió al lugar del
hecho; sobre las 4:00 horas los efectivos policiales entraron en un domicilio y se encontraron con el
cadáver de un individuo que, a primera vista, había sido golpeado con un objeto contundente hasta
perder el sentido y posteriormente ahorcado con una toalla. El equipo de especialistas trabajó durante
toda la noche. Una de las evidencias que más interesaba era la herramienta con la que la víctima había
sido golpeada, evidencia que no se encontró.

Visibilidad de escena
A la mañana siguiente los investigadores volvieron al lugar del hecho, quizá la luz del día podría ayudar a
encontrar la evidencia definitiva, sin embargo, fue imposible. Cuando los agentes salieron a la calle,
procedieron a hacer una búsqueda en los aledaños. La noche anterior debido al acordonamiento que se
había establecido, gran parte de la calle cercana al portal donde moraba el finado no se pudo procesar.

Ampliación de cordón

La mañana referida se amplió la búsqueda más allá del primer cordón establecido y se pudo encontrar,
metido en un escaparate de una tienda cerrada y tras su reja, una bolsa de plástico que contenía una
herramienta cuyas características coincidían perfectamente con las lesiones dejadas en el cadáver.

Deficiente acordonamiento

En aquel caso, el deficiente acordonamiento (por insuficiente), pudo originar la pérdida de un elemento
crucial para la investigación.

Siguiendo los modelos de acordonamientos adoptados por la mayoría de las policías de todo el mundo,
se destacan los siguientes:

Delitos violentos

Este tipo de delitos causan una gran alarma social, tienen un


tremendo interés mediático y presentan una enorme dificultad en su
investigación, por lo que se requiere disponer de normas ágiles y de
fácil cumplimiento relativas al acordonamiento y, que puedan ser
aplicadas en la mayoría de las situaciones investigadas.

Figura 4. Acordonamiento de escenas violentas.


Fuente: Pixabay.

Como norma general, los hechos delictivos violentos se dividirán –para la mejor disposición de los
acordonamientos–, en:

Delitos cometidos en el interior de inmuebles. En este caso conviene realizar el acordonamiento


desde la puerta de acceso al mismo, siempre y cuando no se localicen vestigios en el iter criminis, en
cuyo caso habrá que replantearse la dimensión del acordonamiento.

9/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Delitos cometidos en la vía pública. Este tipo de hechos, frecuentes en las grandes ciudades,
recomiendan que los acordonamientos sean superiores a 25 metros alrededor de la víctima. Siempre
se podrá aumentar el perímetro cuando las unidades especializadas lo determinen o existan evidencias
fuera del propio cinturón.

Delitos cometidos en parques, descampados, bosques, etc. En este tipo de crímenes conviene
tener muy en cuenta las características del hecho, el tipo de arma, etc. El acordonamiento de estos
lugares –generalmente extensos– será superior a 50 metros, salvando la orografía del propio terreno y
siempre que las evidencias encontradas no excedan del perímetro, en cuyo caso y como se ha visto
anteriormente, se deberá ampliar el cinturón hasta abarcarlas.

Delitos de terrorismo

Este tipo de hechos requieren un tratamiento diferenciado dada su complejidad. El fenómeno del
terrorismo es global y globales deben ser las soluciones. Los acordonamientos en este tipo de casos se
realizarán de acuerdo al tipo de atentado concreto:

En los atentados que se cometen con armas de fuego y en los que no se utilizan vehículos, los
acordonamientos podrán ser más cortos, por ejemplo, entre 50 y 100 metros desde donde esté la
víctima o se haya producido el hecho.

Atentados en los que se utilizan artefactos explosivos o medios móviles cargados de explosivo. En
estos casos habrá que extremar las precauciones e intentar realizar acordonamientos múltiples con
una distancia suficiente que, no solo permita procesar la escena con garantías de éxito, sino, y lo que
es más importante, que garanticen la seguridad de los intervinientes.

Atentados con armas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares. Este es uno de los supuestos
que más inquietan a las policías de todo el mundo. La utilización de elementos tan letales y
destructivos requiere de normas específicas para su realización, que en cualquier caso deberán tener
claro que habrá que poner cuanta más distancia mejor, cuanta mayor protección física, mejor, y
cuanto menor tiempo de exposición a algunos de los agentes nocivos, mucho mejor. Se recomiendan
acordonamientos múltiples, en círculos amplios y teniendo en cuenta que factores como el viento,
pueden aumentar el nivel de riesgo pudiendo perderse el control de la intervención.

Incendios

Las inspecciones oculares en incendios son –por lo general–, complejas como para definir pautas de
acordonamientos. Tanto los incendios estructurales como los incendios forestales pueden abarcar una
gran extensión, lo que hace prácticamente inviable su total aseguramiento.

10/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Incendios estructurales. Se realizará el acordonamiento amplio, especialmente


para evitar desgracias en personas que pasen cerca del lugar ante riesgos de
derrumbe, intoxicaciones, etc. También se realizarán por el propio interés
criminalístico de la investigación forense. Deberán estar pensados para que sea fácil
acceder al interior del incendio por las personas que se ocupen de su estudio, así
como para flanquear el paso de maquinaria que en muchos casos es grande y
pesada.
Incendios forestales. Aun siendo prácticamente imposible –por su extensión–
realizar un acordonamiento efectivo, una vez sofocado el fuego y encontrado su
punto de origen se deberá acordonar la zona de la forma más amplia posible, puesto
que también nos podemos encontrar en el escenario de un hecho delictivo.

Grandes catástrofes

Como se verá posteriormente, las grandes catástrofes pueden originar distintos escenarios,
dependiendo de su tipología y del número de víctimas.

En la mayoría de las grandes catástrofes es imposible establecer acordonamientos,


bien por el lugar donde han ocurrido (por ejemplo, las marítimas), o bien por la
extensión (verbigracia, un tsunami).
En otros casos no solo es posible, sino que además es muy aconsejable desde el
punto de vista del estudio forense y como factor de contención para personas que
quieren encontrar respuestas a la tragedia.
En este tipo de hechos los acordonamientos se realizarán sin normas concretas ni
pautas, adaptándose a cada una de las situaciones que se vayan planteando.

Por último, es conveniente recordar que en los acordonamientos es fundamental utilizar cinta
especial de plástico específica para este fin, con las leyendas en el idioma del país que las utilice
de “alto Policía”. El empleo de cualquier otro tipo de impedimento o barrera física puede no ser
suficiente.

En escenarios terroristas hay que prestar mucha atención al tipo de amenaza, puesto que, si
existe riesgo de explosión, no es aconsejable la colocación de barreras metálicas, dado que de
producirse podrían convertirse en metralla.

En otros casos se pueden alternar elementos fijos, pero siempre junto a los elementos policiales
como la cinta policial referida.

11/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Contenidos recomendados

Manual de procesamiento de la escena del delito. Fiscalía General de la República. URL


disponible en: enlace.

4.1. ¿Cómo tratar la evidencia por el personal no especializado?


Como se ha indicado, en multitud de ocasiones el personal no especializado que llega a la escena del
crimen se ve en la obligación de manipular alguna de las evidencias. En este apartado se incidirá sobre esto,
puesto que es, quizá, uno de los aspectos más controvertidos y no solo porque se puede desvirtuar la
evidencia, sino porque si no se documenta bien puede quedar dañada la cadena de custodia.

En la llegada de los agentes no especializados al lugar del hecho se pueden diferenciar dos etapas
fundamentales:

Las evidencias o indicios no son prioridad absoluta

Hay cuestiones más importantes que acometer y mucho más trascendentes desde el punto de vista
humano y de la seguridad. En esos momentos queda pospuesto el desarrollo de las investigaciones
futuras, adoptándose las medidas ya expuestas: ayuda a las víctimas, seguridad de los actuantes,
detención de culpables, identificación de testigos, anular riesgos, etc.

Una vez realizado todo lo anterior, será el momento en que los primeros actuantes policiales no
especializados, una vez evaluada la situación y visto el riesgo que pueden correr algunas de las
evidencias existentes, deban proceder a protegerlas o recogerlas.

Las evidencias o indicios pasan a ser prioridad absoluta

En este momento el personal no especializado ha de salir de la escena, haciéndose cargo los


especialistas. El resto de las actuaciones ya deben haber sido realizadas. Ya no hay lugar a la
improvisación. Desde este momento todo está planificado.

El resumen de esta segunda etapa es muy claro:

Nada se mueve.
Nada se toca.
Nadie deambula por la escena.

4.2. Medidas para la protección de indicios dirigidas al personal


no especializado

12/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Las evidencias nunca se deben recoger por personal no experto. Es preferible proteger la evidencia sin
tocarla y sin moverla, salvo que exista riesgo de pérdida o deterioro y se dé alguna de las siguientes
circunstancias. Para tocar o mover una evidencia el riesgo ha de ser:

Concreto y real.

Grave e inmediato.

Si no se actúa de forma urgente, sería inevitable la pérdida o destrucción de la evidencia.

Si no media alguna de estas causas, una vez que el indicio es encontrado, la mejor actuación es informar
lo antes que sea posible de su hallazgo al personal especializado, garantizando la cadena de custodia.

Un ejemplo muy explicativo de lo anterior se da cuando un


agente no especializado quiere recoger un vaso que se encuentra
en la calle porque corre riesgo de desaparición. Aunque se
ponga guantes, no implica que pueda recoger la evidencia de
forma correcta, puesto que, si bien no va a dejar nuevas huellas
en el vaso, es muy posible que por la mala manipulación pueda
borrar alguna de las existentes.

Figura 5. ¿Cómo actuar?


Fuente: Pixabay.

En el caso de que sea inevitable tocar o mover algo siempre se deberá:

Recogerlo con guantes

Todos los patrulleros deberán de ir provistos de guantes con el fin de proteger su seguridad si han de
tratar con elementos biológicos o, en algún momento, deban recoger algún tipo de vestigio.

Tocar y mover

Tocar y mover por las zonas más atípicas. Si tomamos las evidencias sin guardar esta prevención
podremos destruir, por ejemplo, huellas digitales.

13/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Tiempo

Dependiendo del tiempo de que se disponga se deberá:

Fotografiar la evidencia con un celular en caso de contar con él.


De no ser así, levantar un croquis posicionando la evidencia y si es posible tomando la
medida desde la misma a, como mínimo, dos objetos fijos, por ejemplo, una farola y una
pared.
Marcar el lugar con un objeto cercano que no sea una evidencia por sí misma y, siempre que
sea posible, marcar con alguna tiza el lugar del cual se levanta la evidencia.

Se deberán extremar las precauciones para no transferir material genético a las evidencias que se
recogen, dado que el ADN es muy fácil de trasferir si no se adoptan las medidas adecuadas. Hay
que tener en cuenta que, por el mero hecho de hablar sin mascarilla cerca de una evidencia, puede
quedar contaminada con nuestro material genético.

Es imposible dar normas para todos los casos. Serán los agentes los que tengan que adoptar las
medidas más lógicas para realizar este tipo de recogida de evidencias.

Una vez puestas en marcha todas las medidas anteriormente vistas, es conveniente tener en cuenta que
los agentes que llegan a la escena en primer lugar deben esperar, en algunos casos, un tiempo considerable
hasta la llegada de los equipos especializados. En estos momentos, donde los patrulleros están más
relajados, deberán tener mucho cuidado en realizar acciones como las siguientes:

No beber, fumar o mascar chicle. Desgraciadamente es muy frecuente que los agentes fumen en la
escena y tiren el tabaco consumido dentro del escenario de forma fortuita.

No utilizar el baño. Se usa en muchas ocasiones desconociendo que de esta estancia se pueden obtener
un gran número de evidencias.

No mover ningún objeto a no ser que pueda suponer un riesgo. En el caso de las armas de fuego los
agentes tendrán que valorar y justificar su manejo.

No se tocarán termostatos, ni se abrirán ventanas y puertas para ajustar la temperatura. Todo debe
permanecer intacto.

Si se ha movido algún objeto se deberá informar, pero nunca intentar recolocar nuevamente el objeto en
el lugar donde se tomó.

14/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Absolutamente todo deberá estar documentado.

V. Sistemas de búsqueda
En la unidad anterior hacíamos referencia a la metodología de la
inspección ocular y tratábamos los sistemas de búsqueda como
herramienta fundamental para poder acometer la escena del
crimen con las suficientes garantías. En este tema abordaremos
su estudio tratando de citar algunos ejemplos prácticos.

Figura 6. Búsqueda por cuadrículas.


Fuente: elaboración propia.

La experiencia ha demostrado que los siguientes métodos o sistemas de búsqueda de evidencias son
útiles para ayudar a sistematizar la investigación y evitar errores. En todo momento será el investigador el
que adecúe el sistema que más interese a la escena concreta.

5.1. Sistema de búsqueda punto a punto

El investigador simplemente se dirige desde un indicio a otro para


procesarlos sin orden aparente alguno. Este método se da,
fundamentalmente, en dos tipos diferenciados de investigadores; por un
lado, en agentes que llevan mucho tiempo en la investigación, con
muchísima experiencia; de otro lado están los investigadores noveles, sin
experiencia.

Figura 7. Búsqueda punto a punto.


Fuente: elaboración propia.

Los investigadores con una amplia experiencia saben exactamente a qué evidencia deben acudir en cada
instante, y no dejan que su atención se distraiga con otras más llamativas. Los investigadores con este perfil
actúan en función del iter criminis que el autor del hecho haya seguido.

Sin embargo, este sistema es muy “peligroso” en los investigadores noveles, ya que se dejan llevar por
las primeras impresiones o por evidencias muy llamativas, corriendo el riego de que se olviden evidencias
importantes, que no se terminen de procesar o que otras no se procesen correctamente.

Un ejemplo de lo anterior se observa en las escuelas de formación profesional para agentes de


policía. Cuando empiezan sus ejercicios en la práctica de una inspección ocular, pongamos, de un
homicidio, se puede ver cómo uno tras otro incurren en los mismos errores. Llegado el caso,
dudan entre a cuál evidencia deben acudir.

15/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

5.2. Sistema de búsqueda en espiral o en círculos


Pongamos el caso de que el cadáver ocupa el punto central. El
investigador, siguiendo el sentido de las agujas del reloj –
centrípetamente–, registra el área hasta llegar al cuerpo. La
búsqueda de evidencias también se puede realizar en sentido
inverso, es decir, mediante la exploración desde el centro u origen
de la escena hasta llegar al exterior –centrífuga–.

Figura 8 y 9. Centrípeta y Centrífuga.


Fuente: elaboración propia.

La búsqueda de evidencias en forma centrípeta tiene la ventaja de que la estancia se contamina menos
que si se realiza de forma centrífuga. Si queremos comenzar desde el lugar que se encuentra el cuerpo o la
evidencia principal deberemos pasar por ese lugar en al menos en dos ocasiones, mientras que, si por el
contrario utilizamos la centrípeta, contaminaremos en menor medida el lugar ya que iremos de forma
directa al cadáver o a la evidencia principal.

Este sistema de búsqueda da muy buen resultado y es ampliamente utilizado en lugares cerrados y no
muy extensos como habitaciones. Requiere muchísima meticulosidad y una buena planificación previa del
lugar.

5.3. Cuadrículas

Se procede a cuadricular la zona


planimétricamente, rotulándose los casilleros
con números o letras. Se recomienda que en
cada casilla se ponga un número mejor que
una letra, dado que las letras tienen un límite
en cuanto a su número, mientras que con
números se pueden señalar casillas de forma
infinita.

Figura 10. Método cuadrículas.


Fuente: elaboración propia.

Este es uno de los métodos más utilizados en muchos ámbitos, desde la arqueología hasta la
criminalística, dando unos resultados espléndidos tanto en escenas abiertas como en las cerradas, en
espacios muy grandes hasta en los muy pequeños, para hallar evidencias diminutas, por ejemplo, fibras.

Las cuadrículas no tienen por qué ser exactas. Hay que tener en cuenta que en los momentos en los que
se está investigando, por ejemplo, un atentado terrorista, interesará delimitar las zonas más importantes a
criterio del investigador, aunque el tamaño de la cuadrícula sea diferente. Por ejemplo, una cuadrícula
puede ocupar el lugar donde se encuentra el motor de un coche bomba.

Las ventajas de la aplicación de este sistema en la búsqueda de evidencias son:

16/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Es aplicable a lugares abiertos o cerrados.

Es preciso, simple, objetivo y de fácil interpretación.

Permite explorar grandes áreas y obtener buenas impresiones panorámicas.

Localiza bien el detalle y aporta datos exactos de distancia y de relaciones entre los objetos.

El bosquejo puede adaptarse a cada caso en particular.

Puede combinarse con el método de las coordenadas, cuando en algún casillero deban consignarse
detalles especiales.

La planimetría total se presenta a la instrucción en conjunto de hojas cuadriculadas transparentes, que


pueden superponerse o retirarse para apreciar el conjunto o diferenciar el detalle principal del accesorio.

Un ejemplo de la implementación de este sistema de búsqueda, entre otros, fue en el accidente


aéreo del Concorde. Los restos quedaron desperdigados en una gran extensión de terreno;
además de las cajas negras y los restos humanos era necesario estudiar pormenorizadamente las
piezas del aparato para poder descubrir las causas del siniestro. Efectivamente, el cuadriculado del
terreno permitió llevar a cabo todos los objetivos planteados.

Contenidos recomendados

[DMAX España] “Las claves del accidente del Concorde”. 19 de octubre de 2018. URL
disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=vz6t0_gpEL8&feature=youtu.be

5.4. En línea o pasillos

17/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Se emplea en espacios amplios y al aire libre, en los que interesa


cribar cada centímetro del lugar que se pretende investigar, en
busca de alguna o algunas evidencias relevantes para la
investigación y que son difíciles de encontrar. El problema radica
en que se necesita un gran número de personas para
implementarlo, por ello suele recurrirse a otros departamentos.

Figura 11. Método en línea.


Fuente: elaboración propia.

Un ejemplo sería la investigación de un atentado terrorista en una provincia española, después de


investigar la escena y emplear varios métodos de búsqueda, seguía faltando una de las evidencias
más relevantes. Se decidió emplear este sistema y se requirió la presencia de alumnos de la
academia de la policía de España. El objetivo se consiguió y la evidencia principal apareció en un
descampado próximo.

Una de las premisas fundamentales es que tiene que estar bien dirigido y bien coordinado, todos los
policías deben recorrer el espacio al unísono con instrucciones claras de qué es lo que hay que hacer
cuando se identifica la evidencia, al objeto de respetar escrupulosamente la cadena de custodia. La
distancia recomendada entre agentes es aproximadamente de un metro.

5.5. Por sectores o zonas

Figura 12. Sectorización.


Fuente: elaboración propia.

La escena se divide en zonas o sectores, asignando cada sector a un investigador o a un grupo de


investigadores dependiendo del tamaño de la zona a explorar, pudiendo revisarse varios sectores de forma
simultánea. Las características de este método son:

Es muy recomendable para realizar inspecciones de gran magnitud y en espacios abiertos de una
extensión muy vasta.

18/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Este sistema de búsqueda se organiza por zonas de importancia, viendo cuáles tienen mayores
posibilidades de encontrar evidencias importantes.

Como en el sistema de pasillos o línea, el responsable tiene que estar en constaste comunicación con los
equipos, que estarán plenamente coordinados

Este sistema también es muy utilizado en la búsqueda de evidencias en domicilios.

Lo fundamental es que el responsable lleve un control exhaustivo de las evidencias encontradas para no
repetir la numeración, dando lugar a errores difíciles de solucionar a la hora de confeccionar los
informes.

5.6. Método radial

Figura 13. Sistema radial.


Fuente: elaboración propia.

La escena se considera en forma circular, trazando líneas como los radios de una rueda. Cada
investigador recorre la zona asignada. Este método presenta el inconveniente de que a medida que el agente
se va alejando de la zona central, el área se hace más amplia. También se pueden integrar equipos en cada
una de las “porciones”.

Es especialmente recomendable cuando el delito se ha cometido en lugar abierto, parque,


descampados, bosques, etc., quedando la evidencia principal en el centro. En este tipo de sistema
también es muy importante la coordinación de los equipos, realizándose por un responsable en
cada equipo y, para que no haya repetición de evidencias, se le entregarán marcadores por
decenas o centenas; por ejemplo, al equipo uno se le entregarán los marcadores numéricos del 1 al
100, al equipo dos se le entregarían los marcadores del 101 al 200, y así sucesivamente. Esta
forma de numeración también es muy eficaz en el método de sectores, para que no se repitan
numeraciones de las evidencias.

19/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Cuando se realiza una planificación de un escenario criminal, y sobre todo, si es un escenario amplio o
complejo, se podrán implementar varios sistemas de búsqueda. Sirva de ejemplo este caso.

caso real

Por la policía nacional de España, y tras muchas investigaciones sobre una mafia internacional, se
llegó a la conclusión de que en el lecho del río Manzanares (Madrid), podrían encontrarse desde hacía
casi tres años unos restos óseos pertenecientes a un miembro de la organización criminal, al que los
integrantes de la propia organización dieron muerte. Aparentemente, después de descuartizarlo tiraron
sus huesos a una zona concreta del río.

En la realización de esa inspección, cuya complejidad era obvia, hubo que hacer una serie de trámites
previos, entre ellos intentar hablar con la confederación hidrográfica para que de alguna forma pudieran
disminuir el cauce de este río, que por lo demás es muy poco caudaloso. Realizados esos trámites
burocráticos se pidió toda la información previa de que se disponía sobre el caso, llegándose a la
conclusión de que efectivamente, la inspección ocular de la zona era factible.

Lo primero que se hizo fue formar un equipo de valoración previa de la escena; esto se realizó varios
días antes de afrontar la inspección. Se tuvieron en cuenta los riesgos, las vulnerabilidades y todas las
cuestiones relativas a la logística del personal que debería intervenir. Tras esto, se hizo una medición
del terreno y se planificó el sistema o sistemas de búsqueda más apropiados para el caso. Sobre el
papel se hizo una simulación de la intervención y la distribución de medios y material.

Una vez los datos sobre la mesa y vistas las opiniones de los expertos, se convocó una reunión con
todos los agentes intervinientes, a los que se les expuso sintéticamente y acompañado de fotografías
explicativas cada acción que se iba a desarrollar.

20/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Posteriormente se abrió un turno para alegaciones, realizándose por todos los presentes un juicio
crítico de la presentación y de la planificación prevista, en el que se dieron ideas y se impartieron las
órdenes oportunas.

Figura 14. Imagen correspondiente a la fase de planificación.


Fuente: elaboración propia.

Seguidamente se llevó a la práctica lo establecido, implementando varios sistemas de búsqueda:

Por pasillos para las zonas amplias. Se valoró la anchura del río, haciendo divisiones que
serían gestionadas por un grupo de 3 funcionarios.
Posteriormente se establecieron sectores, correspondiendo a los lugares con mayores
posibilidades de que pudieran estar los restos buscados.

21/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Después de varios días de búsqueda se pudieron localizar los restos óseos, en total 117 huesos y
varios objetos que podría haber sido utilizados para cometer el asesinato y para su posterior
descuartizamiento.

Figura 15. Sistema de búsqueda.


Fuente: elaboración propia.

El resultado fue muy positivo, logrando la localización de los restos óseos, y todo ello fue debido
a la profesionalidad de los funcionarios, a la planificación previa, a la coordinación de los equipos
actuantes y al cumplimiento estricto de las normas de actuación para este tipo de inspecciones
oculares.

Figura 16. Imagen de los restos óseos localizados en el río.


Fuente: elaboración autor.

Todo lo anterior se debe concluir con una reunión crítica, donde se pondrán en evidencia tanto los
errores como los aciertos en la investigación.

22/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

VI. Repaso final

En esta unidad didáctica se ha procedido al estudio de la protección de la escena en general,


haciendo especial referencia a los agentes (patrulleros) que actúan en el lugar del hecho sin
conocimientos específicos. La formación y la importancia de dar a conocer a estos agentes (que
en la mayoría de los casos van a llegar a la escena del delito en primer lugar) que tienen en sus
manos la posibilidad de la resolución de un crimen.

Se han reseñado las actuaciones principales y secundarias que se han de adoptar por los
intervinientes, analizando los sistemas de búsqueda de evidencias que mejores resultados han dado
en la investigación de hechos relevantes, con cita de un ejemplo real acerca de cómo deben
implementarse de forma simultánea los sistemas de búsqueda dentro de la metodología general de
la inspección ocular.

Por último, se ha destacado la importancia de que los sistemas de búsqueda se deben adecuar a
la investigación y al investigador y no al contrario.

VII. Caso práctico

Enunciado
A cada uno de los alumnos se les ha nombrado responsables de una unidad de seguridad ciudadana,
encargada de patrullar la ciudad.

Entre los patrulleros hay un número muy importante de agentes que están recién ingresados y un
pequeño porcentaje que son veteranos.

Por radio avisan al responsable de que se ha cometido un apuñalamiento y que tiene que mandar a sus
hombres al lugar del hecho.

Se pide
Debe realizar un plan de actuación para acudir y, posteriormente, elaborar una pequeña tarjetilla para que
se lleven los agentes, con las instrucciones fundamentales sobre la custodia de la escena y las normas de
seguridad.

Solución

Los alumnos como jefes de sus respectivas unidades deberán valorar el conocimiento de sus
hombres (primeros intervinientes) en materia de primeras actuaciones en los lugares donde se haya
cometido un crimen. En su trabajo deberán plantear un pequeño plan formativo en ese ámbito. En este
plan incluirán el número de horas que dedicarían a esa formación y cuáles serían las materias
importantes que debería incluir.

23/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Una vez logrado lo anterior, deberán hacer un plan de actuación para abordar escenas de los
diferentes delitos, en el caso que nos ocupa un apuñalamiento. En este plan de actuación deberán
concretar:

Actuaciones prioritarias: todo aquello que los alumnos crean que se debe realizar antes de
acudir al lugar de los hechos. Ejemplo: preparación del material adecuado (el alumno deberá
decir cuál es el material adecuado que considera fundamental para la actuación).
Actuaciones de seguridad: qué medidas de seguridad deberán indicar a sus hombres en el
traslado al escenario.
Actuaciones de comprobación: qué les tendrán que indicar a sus hombres con respecto a la
comprobación del delito y el lugar.
Actuaciones de aseguramiento de la escena y de custodia del escenario. Con lo visto en
clase se darán pautas para esta actuación.

Se trata, por tanto, de que el alumno realice un plan completo de actuación, en el que cubra todas las
posibles contingencias de lo que los primeros actuantes pueden encontrarse, que redundará en las
unidades especializadas de policía científica

24/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Recursos

Bibliografía
Manuales de interés :

Ciencia policial, estudios. Instituto de Estudios de Policía, Gabinete Técnico de la


Dirección General de la Policía: Madrid, marzo-abril 1995, n. 29.
“Soy criminalística”. [En línea] URL disponible en: http://soycriminalista.blogspot.com
Garrido Genovés, V.; López Genovés, P. El rastro del asesino. Ariel; 2010.
Meyer, P. Fisiología Humana. Barcelona: Salvat Editores; 1985.
Moreno Gonzales, R. Compendio de Criminalística. México: Ed. Porrúa; 1998.
Moreno Gonzales, R. Manual de introducción a la Criminalística. México: Ed. Porrúa;
2002.
Morón Espinoza, C. Medicina legal. Inspección del Servicio de prensa y publicaciones
técnicas de la policía. Lima; 1953.
Nieto Alonso, J. Apuntes de Criminalística. Madrid: Tecnos; 1998.
Otín del Castillo, J. M. En la escena del crimen. Lex Nova; 2011.

Glosario.

Acordonar: formar un cerco en torno a un lugar con un cordón de personas, generalmente


policías o soldados, para incomunicarlo o impedir el acceso a él.

Iter criminis: locución latina que literalmente significa el camino del crimen, los investigadores
deberán determinarlo con el fin de encontrar el mayor número de evidencias.

Método: procedimiento sistemático que se sigue para conseguir un fin.

Primeros intervinientes: generalmente son los agentes no especializados que llegan a la


escena del delito en primer lugar. El nombre de las unidades a las que pertenecen depende de
cada país (unidades de seguridad ciudadana, radio patrullas, policía de reacción, etc.).

Sistema: conjunto ordenado de normas y procedimientos que regulan el funcionamiento de


algo.

25/26
Acordonamientos y sistemas de búsqueda de evidencias

Terrorismo: según el diccionario de la RAE: actuación criminal de bandas organizadas que,


reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines
políticos. Las organizaciones de índole terrorista, además, intentan subvertir el orden de forma
violenta utilizando métodos para causar una gran alarma social y un terror en la población.

26/26
Las evidencias. Inspección ocular en
lugares abiertos y cerrados. escenas
primarias, secundarias e intermedias
Inspección técnico ocular
Indice
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias 3
I. Introducción 3
II. Objetivos 3
III. Evidencias, muestras e indicios 3
3.1. Tipos de indicios que pueden hallarse en la IOTP 5
3.2. Búsqueda y tratamiento de evidencias/indicios 6
3.3. Otras consideraciones sobre las evidencias 8
3.3.1. ¿Qué evidencias hay que recoger? 8
3.3.2. El origen de las evidencias 9
3.4. ¿Cómo recoger muestras orgánicas? 11
3.5. Recogida de muestras químicas 13
IV. La inspección ocular en lugares abiertos y cerrados 17
4.1. La inspección ocular en lugares abiertos 17
4.2. La inspección ocular en lugares cerrados 19
4.2.1. Escenas cerradas en general 19
4.2.2. Escenas cerradas en vehículos 20
V. Escenas primarias, secundarias, intermedias y únicas 22
5.1. Escenas primarias 22
5.2. Escenas secundarias 22
5.3. Escenas intermedias 22
5.4. Escenas únicas 22
VI. Errores comunes en el procesamiento de la escena 23
VII. Resumen final 25
VIII. Caso práctico 25
Enunciado 26
Recursos 27
Bibliografía 27
Glosario. 28

2/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Las evidencias. Inspección ocular en lugares


abiertos y cerrados. escenas primarias,
secundarias e intermedias

I. Introducción
Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el investigador de la escena del delito es saber
determinar qué evidencias son importantes y cuáles no tienen relevancia alguna en la investigación de los
hechos.

En este tema se estudiarán los tipos de evidencias que pueden ser recogidas, y cómo deben recogerse
por los especialistas en el procesamiento de la escena. También brindar pautas para la protección de esos
vestigios y mantener la trazabilidad de lo hallado, manteniendo intacta la cadena de custodia, que a la
postre, será definitivo en el devenir de la investigación.

Visto lo anterior se incidirá en cómo se pueden abordar escenarios en lugares muy diferentes a la hora de
la realización de la inspección ocular, viendo, además, las escenas que pueden plantearse dentro de un
mismo hecho delictivo.

La criminalística se estudia desde un punto de vista holístico; por ello, lo abordado en esta unidad está
íntimamente relacionado con lo visto en unidades anteriores. Los escenarios criminales se estudian tras el
conocimiento del correcto proceder en las inspecciones oculares y después de un tratamiento previo
diligente de los primeros actuantes, junto a un acordonamiento que dificulte cualquier tipo de
contaminación o intromisión indebida en la escena criminal.

II. Objetivos
1

Identificar los diferentes tipos de evidencias que se pueden encontrar en el lugar de los hechos.

Discernir cuáles de estas evidencias son de utilidad para la investigación y cómo recogerlas, protegerlas
y trasladarlas.

Analizar los diferentes tipos de escenas y lugares, concretando sus peculiaridades específicas.

III. Evidencias, muestras e indicios

3/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

En primer lugar, se procederá a aclarar algunas cuestiones semánticas y terminológicas, como son las
referidas a las palabras muestra, evidencia e indicio, dado que en muchas ocasiones se emplean confusa y
erróneamente.

Según el diccionario de la Real Academia Española de la lengua, el vocablo “muestra” tiene 15


acepciones diferentes y algunas de ellas importantes para su uso criminalístico, a saber:

“Una parte o porción extraída de un conjunto por métodos que permiten considerarla
como representativa de él”.
“Señal, indicio, demostración o prueba de algo”.

Indicio

En estas dos definiciones se puede observar que coexisten dos términos (muestra e indicio), que
desde el punto de vista criminalístico sirven para determinar algo que tomamos de la escena con el fin
de posteriores estudios. Por el contrario, si vamos a la definición de “indicio”, en su primera acepción
se puede leer: “Fenómeno que permite conocer o inferir la existencia de otro no percibido”.

Policialmente, mediante el término “indicio” se identifica a todo aquel material susceptible de


investigación. Mediante el estudio de los indicios extraídos del lugar del suceso se pueden resolver los
casos en una gran cantidad de hechos.

Evidencia
Respecto al término “evidencia”, el diccionario de la RAE indica lo siguiente: “certeza clara y manifiesta
de la que no se puede dudar”.

Por lo anterior es por lo que se han constituido infinidad de grupos de trabajo en todo el mundo para
discernir y delimitar el contenido y alcance de cada uno de estos términos. Sin embargo, son muchos los
criminalistas que, indistintamente, emplean uno u otro para referirse a la misma realidad.

Por ejemplo, un indicio puede ser un objeto, pero sin embargo no es sinónimo de objeto. Un
objeto, puede ser un indicio, pero también constituye un indicio:

El cómo se encuentra ese objeto en relación con los demás del hecho estudiado. La
forma en que está colocado un cenicero o un jarrón es muy interesante para la
investigación.
Dónde se encuentra el objeto y su distancia respecto a otros; si tiene alguna adherencia,
restos de fibras microscópicos, etc.; incrustaciones que, al mismo tiempo, pueden ser
evidencias de que ha existido un contacto con una prenda de vestir, etc., por lo que
habrá que tomar una muestra.

Por lo tanto, todo indicio puede tener una doble valoración:

Individual, pudiéndose realizar los estudios convenientes de manera aislada.

4/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Conjunta, en relación con otros indicios que se encuentren en el lugar del hecho y que permitan
determinar otro tipo de valoraciones más globales.

Contenidos recomendados

Buitrago Gómez, W. H.; Téllez Navarro, R. F. La manipulación de la escena del delito,


valoración y exclusión probatoria. URL disponible en: enlace.

3.1. Tipos de indicios que pueden hallarse en la IOTP


Son múltiples las evidencias que pueden localizarse en el lugar del hecho delictivo, estas deben ser
lógicas, congruentes con el escenario, cotejables y que ofrezcan información suficiente. Algunas pueden
ser:

Lofoscópicas

Término griego formado por dos palabras lofos (cresta o relieve) y skopein (observar u
observación). Se trata de las evidencias constituidas por huellas digitales (dactiloscopia, estudio de las
huellas de los dedos), palmares (de las palmas de las manos) y de los dedos de los pies
(pelmatoscopia). Son las más relevantes de las que se pueden encontrar en las escenas donde se hayan
cometido delitos desde que, históricamente, los equipos de investigadores de la escena han revelado
huellas digitales para intentar identificar a los autores de un hecho delictivo. Para ello se utilizan
reveladores y reactivos que los agentes llevan al lugar de los hechos; reactivos y reveladores que se
estudiarán en profundidad en la siguiente unidad.

Documentales

Evidencias con elevado poder de convicción, son las más buscadas en los escenarios criminales, dado
que pueden aportar una valiosísima información (en una triple vertiente). Por un lado, por la información
contenida en el propio escrito, caso de que existiera algún texto; de otra, para la realización de los
estudios grafísticos y de documentoscopia destinados a la identificación del autor del texto; y, por
último, por las huellas que pueda contener (dactilares, biológicas, etc.).

Balísticas

Una gran cantidad de las inspecciones oculares de hechos violentos, así como en escenarios terroristas,
tienen la intervención directa de armas de fuego. Los elementos balísticos que se generan son muchos y
muy variados, como también lo son los residuos de disparo (GSR). Todo ello aporta informaciones
valiosísimas y trascendentes para la investigación del hecho: desde distancias de disparo, tipo de bala o
vaina, micro lesiones y estudios a nivel de balística operativa, identificativa y de efectos, etc.

Trazas instrumentales

Se encarga del estudio de las microlesiones que pueden encontrarse en los escenarios del delito,
producidos por un útil, pudiendo determinar, por ejemplo, el elemento que ha servido para acuchillar,
cortar o apalancar.

5/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Biológicas-ADN
Los estudios biológicos, fundamentalmente referidos a la extracción de ADN (en el momento en el que
se encuentra la ciencia forense), son imprescindibles para comprender la criminalística actual. Los
especialistas de la escena deberán conocer la técnica, especializándose en la recogida de muestras
biológicas; a tal fin, los hisopos y el agua destilada serán su herramienta fundamental, conociendo la
peculiaridad/riesgo de este tipo de recogida de elementos genéticos (posible contaminación causada por
el propio agente que toma la muestra).

Químicas -fibras-flora-fauna-geológicas
Los laboratorios químicos con los que cuentan los cuerpos de seguridad de todos los países modernos
ofrecen múltiples posibilidades a la hora de recoger todo tipo de muestras, desde las relacionadas con
estupefacientes, fibras, tóxicos, etc., hasta las que guardan relación con los estudios edafológicos, flora,
etc.

Antropológicas

En las escenas violentas se encuentran restos óseos y otras evidencias que estudiarán los diferentes
departamentos de antropología forense.

Acústicas
Es la evidencia sonora: grabaciones realizadas por secuestradores, terroristas, análisis de grabaciones de
conversaciones, autenticidad y autoría de las voces, etc.

Informáticas
Este tipo de evidencias se dan cada vez más en el ámbito empresarial, doméstico, de entretenimiento,
etc., por lo que será necesario asegurar su recogida y conocer –aunque sea mínimamente–, su
funcionamiento.

Videográficas/fotográficas

Al igual que las vistas anteriormente, es cada vez más frecuente encontrarse con evidencias de este tipo,
que aportan una información vital para determinar los hechos ocurridos.

Entre las evidencias descritas se encuentran prácticamente la totalidad de las que habitualmente se
pueden recoger en un escenario delictivo, pero no todas. El investigador deberá considerar que la escena
criminal es dinámica y aunque no es deseable, puede ser frágil y cambiante por la interacción de las
personas que penetran en ella. Se cuenta con tan solo una oportunidad de realizar una buena inspección y,
por lo tanto, de recoger las evidencias necesarias para completar la investigación.

3.2. Búsqueda y tratamiento de evidencias/indicios

6/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Figura 1. La evidencia y su recorrido.


Fuente: elaboración propia.

Todo investigador de la escena de un delito debería plantearse las cuestiones siguientes:

Lo primero es evaluar e identificar el tipo de escena. Tener muy claro a qué tipo de hecho delictivo nos
enfrentamos y si puede o no ser simulado.

Definir el método de búsqueda –de los estudiados– que pueda ser conveniente para la inspección y
mejor recogida de los indicios.

Se realizará, en primer lugar, una observación valorativa y pausada de la escena.

Se preverán los medios técnicos adecuados y adaptados a cada escenario específico.

Se llevarán preparados, y se utilizarán cuando sea necesario, los reactivos y reveladores que se
consideren oportunos de acuerdo con las superficies halladas.

Se tendrán previstos los medios de embalaje y transporte adecuados al tamaño de las evidencias.

Se adoptarán las adecuadas medidas de protección para su transporte.

Se revisarán y contarán todas las evidencias recogidas, tanto al concluir la IOTP como al llegar a los
laboratorios, con el fin de comprobar que se recogió todo.

7/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Figura 2. Todo contacto deja una evidencia.


Fuente: Pixabay.

Figura 3. Actuaciones con la evidencia.


Fuente: elaboración propia.

Cuando se observen las cuestiones anteriores en la realización de la IOTP, el éxito del procesado
de la escena del delito puede estar asegurado, sin embargo, no todos los investigadores tienen las
mismas capacidades y destrezas, por lo que el plus en el análisis y estudios de hechos delictivos
estará ligado también a aspectos personales, de motivación, superación, trabajo en equipo,
formación continua, etc.

Contenidos recomendados

Pisfil, D. La prueba indiciaria y su relevancia en el proceso penal. URL disponible en: enlac
e.

3.3. Otras consideraciones sobre las evidencias

3.3.1. ¿Qué evidencias hay que recoger?

No siempre hay que recoger todas y cada una de las evidencias. Los agentes especializados saben que
no son meros recolectores de evidencias. Recoger evidencias sin orden ni concierto y sin ponerlas en
relación al hecho de que se trate ocasiona múltiples problemas, no solo por entorpecer la propia
investigación, sino, además, porque habitualmente los laboratorios policiales se saturan, aumentando los
costes y los tiempos de realización de los informes. Para recoger una evidencia, esta ha de ser:

8/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Mínimamente lógica.

Mínimamente cotejable.

3
Que no cuadre en el entorno.

Que necesariamente haya tenido contacto con el autor.

3.3.2. El origen de las evidencias

Las evidencias pueden proceder de las siguientes fuentes:

De la víctima.

Del autor y de su ambiente.

Del lugar de los hechos.

Edmon Locard (con su teoría del intercambio) expuso que hay espacios comunes en el hecho
delictivo en los que se deben hallar, necesariamente, evidencias y vestigios pertenecientes a cada
uno de los actores que intervienen en el delito.

Víctima

Respecto a la víctima, se deberá estar especialmente atentos (aparte de a las lesiones sufridas) a:

La posición del cadáver.


Las señales de lucha, atendiendo especialmente a las manos
y pies, observando minuciosamente las uñas.
La sangre, si la hubiera, podrá indicar múltiples
circunstancias como movimientos post y ante mortem.
En las ropas, para observar (la mayoría de las veces con
luces forenses) si existen fibras pertenecientes a las prendas de vestir del autor.

9/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Figura 4. La víctima del delito.


Fuente: Pixabay.

Por supuesto, en la diligencia de autopsia, se verán datos médicos trascendentes que permitirán
arrojar luz sobre aspectos que en la propia inspección ocular no se pueden determinar.

Autor

Figura 5. El autor del delito.


Fuente: Pixabay.

Con respecto al autor, se deberá estar especialmente atento a:

Las ropas que llevaba cuando perpetró el hecho, haciendo especial


referencia a las mangas y los bajos de las perneras de los pantalones.
Los zapatos y zapatillas que pudiera haber llevado a la hora de perpetrar el hecho, sobre todo
para comparar las posibles huellas de pisadas.
Los anillos o relojes que puedan ser compatibles con las marcas dejadas por alguno de los
golpes o heridas sufridos por la víctima.
Las manchas de barro o tierra que pueda llevar adherida a las ropas o zapatos, así como
fibras de la ropa de la víctima, sangre y otros elementos microscópicos del arma homicida.

Escenario

En el lugar donde se produjo el hecho se deben buscar las interacciones entre víctima y autor,
convirtiéndose en un verdadero templo de la investigación, donde generalmente abundarán las evidencias
o, por el contrario, donde será extraordinariamente difícil encontrar nada si llega el caso en el que la
planificación del hecho ha llevado al autor a hacer reformas, pintar o limpiar profundamente el lugar.

Los escenarios inusualmente limpios o recientemente reformados deben poner en guardia al agente
ante posibles alteraciones de la escena con el fin de ocultar las evidencias del hecho.

Muchos autores han confeccionado listas de clasificación de las evidencias, sin embargo, quizá la forma
más conocida de clasificarlas sería la siguiente:

Evidencias materiales

Son todas aquellas evidencias o indicios ajenos al propio cuerpo o a lo que puede
producir el propio cuerpo: objetos que han servido para perpetrar el hecho.
Como ejemplo: herramientas (martillos, palos); armas, vainas y balas; documentos;
guantes; colillas; venenos; papeles; flora y fauna, etc.

​Figura 6. Otograma.
Fuente: Pixabay.

10/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Evidencias o indicios anatómicos

Se dan en el propio cuerpo de la víctima o el autor, a saber: huesos, uñas, pelos, cabellos, piel, sangre,
semen, huesos, orina, heces, vómitos, etc.

Evidencias e indicios funcionales


Son los producidos por el cuerpo del autor o de la víctima, pudiendo ser: huellas de oreja; huellas
dactilares, palmares o plantares; marcas labiales; marcas de mordedura: escritura manuscrita; voz;
señales de golpes, etc.

Figura 7. Evidencias a tener en cuenta.


Fuente: elaboración propia.

Todo lo que se encuentra en la escena del delito puede ser mensurable, valorable y digno de
estudio u observación, por lo es conveniente recordar que antes de empezar con la IOTP, hay que
detenerse, observar y reflexionar unos minutos. El atropello y la precipitación nunca fueron
compatibles con una buena investigación de la escena.

3.4. ¿Cómo recoger muestras orgánicas?


En primer lugar, hacer referencia a que para recoger muestras orgánicas habrá que atender a los
principios generales que deben darse en toda inspección ocular. Deberemos por tanto hacernos las
preguntas siguientes:

¿Para qué y por qué recojo una muestra biológica?


¿Qué podemos esperar de su análisis?
¿Tiene relación la muestra con el caso investigado?
¿Puede aportar algún dato esclarecedor del hecho o de la identidad del autor?

Las cautelas/procedimiento a observar pasarán por considerar los puntos siguientes:

11/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

En todo momento se utilizarán guantes desechables y si es posible, sería conveniente llevar puestos uno
sobre otro.

Las muestras se deberán embalar de forma individual, nunca se mezclarán o juntarán, puesto que el
riesgo de contaminación entre muestras aumentaría exponencialmente.

Nunca se empaquetará la muestra biológica en envases plásticos evitando también los de vidrio. Siempre
que se pueda se utilizarán las cajas o sobres de cartón o de papel. El material genético se puede
multiplicar mediante la técnica de la PCR ([CanalDivulgación] PCR: Reacción en Cadena de la
Polimerasa (divulgación científica IQOG-CSIC). Archivo de vídeo; 2 de enero de 2014). La muestra
mal envasada o contaminada deteriora el ADN, no permitiendo otros estudios sobre ella.

La sangre u otros indicios líquidos se deberán recoger mediante una jeringuilla estéril. En el caso de la
sangre, se deberá mantener con algún anticoagulante y para ello es muy indicado el EDTA ([SalusPlay]
Dispositivos para recogidos de muestra. Archivo de vídeo; 22 de octubre de 2014). Si no fuera posible
o no se dispusiera de este material, en los maletines de inspección ocular será muy conveniente llevar
algodón, en cuyo caso se podría empapar y posteriormente dejar que se sequen a temperatura ambiente
y fuera de la luz solar.

Nunca se deben guardar las muestras recogidas cuando todavía estén húmedas, puesto que esto
favorece el crecimiento de bacterias que sin lugar a dudas afectarán a la calidad del propio indicio. Las
enzimas restrictoras pueden degradar el ADN.

Cuando las manchas que se encuentren estén secas y si están sobre un objeto que se pueda transportar,
se cortará y se remitirá al laboratorio. Si el objeto no pudiera ser trasladado se deberá raspar (siempre
con instrumentos estériles, debiendo el recolector asegurarse que este objeto no ha sido utilizado con
anterioridad). Otra posibilidad es realizar un barrido con hisopo y agua destilada.

Cuando las muestras orgánicas sean sólidas, se deberán observar las mismas precauciones para su
recogida que con las líquidas. Estos restos podrán recogerse directamente con el guante, teniendo muy
presente que se procederá a cambiar los guantes con cada evidencia que se recoja de este modo, dado
que es muy posible contaminar las muestras. En el caso de que los restos sean frágiles y corran riesgo
de romperse, se podrán usar pinzas, a ser posible sin punta o protegidas con un algodón.

12/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Los pelos y los cabellos se deberán recoger con pinzas siguiendo las indicaciones de limpieza referidas.
Cada pelo se empaquetará de forma individual, aunque pueda parecer que pertenecen a una sola
persona. La conservación se hará siempre que sea posible en frio, en temperaturas próximas a los 0°,
siendo necesario tener en cuenta los estudios que se pudieran realizar con posterioridad, ya que el hecho
de llevar los indicios hasta la congelación puede anular la posibilidad de determinados análisis, por lo
que esta medida se adoptará siempre con la valoración del técnico y sabiendo de la importancia del
ADN para el éxito de la investigación.

Contenidos recomendados

Collado Medina, J. Teoría y práctica de la investigación criminal. URL disponible en: enlac
e.

3.5. Recogida de muestras químicas


En las escenas del delito se podrán recoger una gran cantidad de muestras químicas. Dependiendo de su
etiología, algunas pueden ser:

Tierras

Los estudios edafológicos son complejos y muy especializados. La recogida de tierras se deberá
realizar mediante raspado, tomando medidas del lugar de recogida y de forma casi inmediata a su
localización, dado que es una evidencia que se puede perder con facilidad.

Respecto a la cantidad de muestra a recoger, con 10 gramos de material será más que suficiente para
realizar los estudios en el laboratorio. El empaquetado será individualizando cada muestra y dejándola
secar, caso de que la tierra estuviera húmeda. Se recomienda tomar dos muestras como mínimo de la
zona cercana a donde se haya producido el hecho y, siempre que sea posible, de forma superficial. Será
conveniente la toma de muestras de referencia, también llamados blancos o muestras blancas.

No se trata de un estudio habitual, siendo necesario realizar una valoración previa acerca de la
oportunidad del estudio, ya que aparte de elementos muy específicos de determinados tipos de
terrenos, en otros, cercanos, es difícil de individualizar.

Lámparas o bombillas
En este caso la recogida se realizará con pinzas de plástico y con algodón en los extremos, dado que,
dependiendo del grosor del cristal, puede deteriorarse aún más. Se hace imprescindible introducir los
fragmentos de los cristales o de los filamentos en botes de plástico o de cristal con algodón o papel en
su interior.

13/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Vidrios

Los cristales y plásticos se recogerán con pinzas, diferenciando los lugares de los que se recogieron
con el fin de no incurrir en errores posteriores. Es conveniente su conservación en bolsas de plástico o
en botes de vidrio, extremando las precauciones para no romperlo en el traslado y/o confundir los
cristales.

En el estudio de estas evidencias es fundamental la valoración de las trazas dejadas por los elementos
causantes de la fractura.

Pinturas

Figura 8. Estudio de pinturas.


Fuente: Pixabay.
Hay que empaquetarlas por separado evitando las
contaminaciones. En el caso muy habitual de que las muestras
de pintura deban recogerse de vehículos (tanto de los
involucrados en accidentes homicidas como los empleados
para cometer otro tipo de delitos), siempre se tomará un blanco
de cada uno de los vehículos involucrados, así como de las
superficies de choque. Un ejemplo serían los establecimientos
comerciales en los que se ha perpetrado un robo utilizando el método del “alunizaje”.

La recogida de la pintura se realizará principalmente tomando escamas. En el caso de atropellos habrá


que estar muy pendiente de la ropa de la víctima, dado que puede portar pequeñas escamas de pintura
de los vehículos. Si no se advirtieran a simple vista, se llevarán al laboratorio para la realización de
estudios con microscopio.

Fibras
Las fibras se pueden recoger de distintas formas. Una de ellas es mediante pinzas, método que se
utilizará cuando la superficie sea irregular. Una vez recogidas las muestras se pegarán en un celo o cinta
adhesiva, o bien se introducirán en un tubo tipo Eppendorf. En este apartado cobra especial importancia
la utilización de luces forenses, ya que en ocasiones es complicado distinguir las fibras, por lo que se
recomienda la visualización con luz ultravioleta de forma oblicua para visualizarlas correctamente.

La toma de fibras también se puede realizar mediante el “tamponado” con cinta adhesiva sobre la
superficie. Se procederá a tamponar en múltiples ocasiones (50) con cinta adhesiva sobre la ropa de la
víctima, con el fin de que se adhieran las posibles fibras que posteriormente se estudiarán en el
laboratorio.

Otra forma de tomar este tipo de evidencias es mediante el aspirado con elementos que posean filtros
que posteriormente se puedan estudiar en el laboratorio.

En el supuesto de objetos pequeños que se pretendan procesar, será conveniente utilizar el sistema de
búsqueda de cuadrículas para barrer toda la superficie eliminando la posibilidad de error. Se realizará
una inspección sobre el cadáver, si no se dispusiera de luces forenses.

14/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Figura 9. Tipos de fibras para estudio.


Fuente: elaboración propia.

Explosivos y pirotecnia

La recogida de este tipo de materiales deberá realizarse por personal especializado en explosivos
debido a su peligrosidad.

A los laboratorios se mandará, tras el asesoramiento, una muestra significativa, pero que los
especialistas consideren que no es peligrosa, dependiendo del tipo de explosivo.

Una vez valorada su peligrosidad, se introducirá en recipientes herméticos de cristal o en bolsas


especiales, que impidan que los volátiles puedan perderse o mezclarse.

Residuos de disparo (grs)

Para la recogida de residuos de disparo se utilizarán tampones apropiados (Soria Hernando, S.


Determinación de metales en residuos de disparo por espectroscopia de absorción atómica. Documento
de investigación. Burgos: Universidad de Burgos; 2012). Se recomiendan 50 tamponamientos en cada
una de las manos, cubriendo también la parte de la manga más próxima a la mano.

Como se verá más adelante, existe un equipo novedoso para la detección de residuos de disparo
(iForenLIBS).

15/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Acelerantes de la combustión (incendios)

Las muestras recogidas se introducirán en botes de cristal tipo septum, con el fin de que los volátiles
queden dentro y se pueda realizar el análisis químico (cromatográfico, etc.) con las suficientes garantías.

Habrá que limpiar las herramientas para la recogida cada vez que se introduzca una muestra, nunca se
limpiará con agentes que puedan interferir en el posterior análisis.

Tintas y papel

Componentes, cotejo y autenticidad. Se recogerán en botes de cristal y en sobres de plástico; los


papeles se recogerán con pinzas intentando la mínima manipulación.

Falsificación de moneda
Composición, peso, dimensiones, troqueles y autenticidad de la tinta. Para la recogida se
emplearán bolsas de plástico o de papel limpias y de un solo uso. Se recogerán, tras su fotografiado, los
troqueles o cualquier otro útil para la falsificación, introduciéndolos en bolsas de plástico o cajas de
cartón limpias y de un solo uso.

Análisis de drogas de abuso

Análisis de drogas de abuso. (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
Directrices sobre muestreo representativo de drogas. Documento de investigación). Para abordar este
tema se hace referencia a la normativa para el muestreo de cocaína, heroína y hachís, según normas de
N.U. ​

Cuando el número de paquetes intervenidos sea menor de 10, se tomarán muestras de todos.
​Cuando sea entre 10 y 100, se tomarán muestras de 10 elegidos al azar.
Si son más de 100, se tomarán muestras según el resultado
de hacer la raíz cuadrada del nº de paquetes (redondeando
hacia arriba).​​
Se tomarán las muestras de la parte central del paquete.
En caso de tabletas de hachís, se partirá la tableta por la
mitad y se enviará una de las mitades o bien un trozo
abundante de la tableta.

16/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Durante la inspección ocular de los laboratorios clandestinos, se deberá:​​

Recoger todo el instrumental existente: prensas, molinillos, envasadoras,


troqueles, balanzas de precisión, documentación técnica, etc.
Cuando fuera posible, interesaría recoger las ropas de los detenidos.
Clasificar los paquetes por los logotipos o por las marcas externas,
haciendo un exhaustivo reportaje fotográfico. Esta medida es muy
importante para relacionar alijos.
Se tomarán precauciones dada la posible acumulación de drogas en el
ambiente, ya que pueden convertirse en atmósferas inflamables. En la
inspección técnica habrá que asegurarse que los EPIs de protección son
los adecuados para este tipo de ambientes, con el fin de evitar posibles
contaminaciones tremendamente peligrosas.

Directrices sobre muestreo representativo de drogas


Figura 10. Estupefacientes.
Fuente: Pixabay.

Cotejo y comparación de metales y objetos

Restauración de números de serie en armas, chasis de vehículos, etc., interpretación de


tacógrafos.

La recogida de este tipo de muestras se realiza siguiendo sus pautas de seguridad y


protección, teniendo en cuenta lo anteriormente comentado sobre las evidencias que se
pretendan sacar de cada una de las muestras.
Se envasarán preferiblemente en cajas de cartón individuales, introduciendo únicamente una
muestra por caja.
Sobre la recogida de residuos de disparo se ahondará más adelante, dado que las novedosas
herramientas disponibles en la actualidad hacen preciso un capítulo aparte.

IV. La inspección ocular en lugares abiertos y cerrados


Cada lugar en el que ha ocurrido un hecho delictivo tiene que valorarse de forma individual, aunque cada
inspección presentará una serie de peculiaridades, por ejemplo, si el delito se ha cometido en lugares
abiertos o cerrados.

4.1. La inspección ocular en lugares abiertos

17/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Figura 3.11. Lugares abiertos.


Fuente: Pixabay.
La IOTP realizada en lugares abiertos es, por lo general, más compleja que la que se pueda efectuar en
lugares cerrados por los siguientes motivos:

Los indicios quedan sometidos a las inclemencias climatológicas y obviamente a la luz solar. En el caso
de las huellas lofoscópicas, el sudor que las produce se puede deshidratar muy rápidamente o caso
contrario, la abundante lluvia o el frío intenso pueden hacer que desaparezcan.

Se pueden destruir los vestigios de los que se pueda obtener ADN si están expuestos a la luz ultravioleta
procedente de los rayos solares.

El tiempo siempre juega a favor del delincuente, “tiempo que pasa es la verdad que huye”. En los casos
de escenas al aire libre esto se incrementa por lo visto anteriormente.

Los investigadores se encuentran con una dificultad añadida, los animales, que, sin ningún género de
dudas, interfieren de forma muy perjudicial en las escenas delictivas (sobre todo cuando existen
cadáveres), dificultando la identificación y trasladando los restos óseos de un lugar a otro.

Generalmente se trata de escenarios mucho más contaminados, siendo habitual encontrarse (sobre todo
en parques en zonas urbanas), restos anteriores al crimen. Si el cadáver no está a la vista de las personas
que deambulan por allí se podrán añadir nuevos restos: cazadores, ciclistas, corredores, parejas, etc.

Exige mucha más meticulosidad y un mayor número de personas en los equipos de investigación.

G
Hay que revisar las escenas concluidas varias veces con el fin de no dejar ninguna evidencia sin recoger.
Hay que tener en cuenta que este tipo de IOTP suelen estar sometidas a una fuerte presión mediática y,
si se dejase algo de modo involuntario, y fuera encontrado posteriormente, el equipo de investigación
será sometido a esa presión y se pondrá en entredicho el resto de la investigación, incluso por las
autoridades judiciales.

18/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Actuantes

En estos casos se deberán cumplir las normas mencionadas con respecto al acordonamiento, ya que,
si se trata de una diligencia importante, en estos supuestos reviste una especial trascendencia. Por lo
anterior, la labor de los primeros actuantes es mucho más importante de cara al éxito de la investigación.
El espacio a cubrir es mucho más amplio que en los lugares cerrados y es fácil que se “cuelen” curiosos
o personas que tengan peores intenciones, como puede ser para colocar evidencias falsas o llevarse las
más decisivas.

La premisa es que a la escena del delito no puede acceder nadie, tan solo la autoridad judicial y la
comisión judicial encabezada por el forense, así como los equipos especializados en búsqueda de
restos humanos.

Vehículos

Los vehículos (incluidos los oficiales) quedarán fuera de los círculos de seguridad. Se trata de una
cautela importante, ya que pueden existir marcas de rodadas o de calzado que pueden ser destruidas si
no se toman las precauciones debidas.

Tras el estudio de la escena se establecerá una única vía de entrada y de salida y un pasillo que
contribuya a no destruir evidencias importantes, teniendo en cuenta, además, que podrán entrar los
funcionarios del anatómico forense a retirar el cadáver.

4.2. La inspección ocular en lugares cerrados

4.2.1. Escenas cerradas en general

Las cuestiones a considerar en este tipo de IOTP son:

A priori, tanto el acordonamiento como la inspección técnica es menos compleja que en el caso anterior.

Generalmente, cuanto más reducido es el lugar de actuación, menos dificultades habrá para su
procesamiento.

Salvo cuestiones muy puntuales, siempre se concederá una mayor prioridad a la recogida de muestras
biológicas, con el fin de evitar pérdidas y, lo que es más común, posibles contaminaciones. Al igual que
en las escenas violentas, se respetarán los métodos y los sistemas de búsqueda, realizándose de forma
detallada y muy minuciosa.

19/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Se observará un orden en la realización de la inspección técnica, especialmente en búsqueda de


evidencias en domicilios y en vehículos.

Hay lugares especialmente susceptibles para la recogida, tanto de restos biológicos como de restos
lofoscópicos. Se pueden encontrar huellas dactilares en espejos retrovisores o de cortesía, ventanillas y
otras superficies idóneas.

Se prestará la máxima atención a los objetos que se encuentren en el interior tanto de vehículos como de
domicilios, poniéndolos siempre en relación con el delito. Ante la duda de si recoger o no una evidencia,
se recogerá en todo caso.

Una inspección en lugar cerrado puede convertirse en una inspección mixta (lugar cerrado – lugar
abierto).

Figura 12. Lugares cerrados.


Fuente: Pixabay.

4.2.2. Escenas cerradas en vehículos

El interés del vehículo viene dado por las modalidades delictivas en las que se suele emplear: tráfico
ilícito de vehículos; robo/hurto de su interior y robo/hurto de uso; utilización una vez sustraído; pieza de
ejecución para la comisión de otros delitos (alunizajes, secuestros, violaciones, asesinatos, etc.); con el fin
de darse a la fuga en atropellos y colisiones, etc.

Las consideraciones singulares a observar respecto a la IOTP en vehículos son las siguientes:

Se empleará siempre el mismo método de actuación e idénticos sistemas de búsqueda, que debe
conocer y ser asumidos por el investigador.

20/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Información previa. Conocer con carácter previo en qué delitos ha participado con el fin de realizar una
IOTP más dirigida y minuciosa. Por ejemplo, no recibirá igual tratamiento el vehículo empleado en la
comisión de un atentado, que el utilizado para cometer un robo.

Se comprobará si el vehículo figura como sustraído, para lo cual se consultarán todas las bases de
datos policiales. Se pondrá especial interés en los datos del vehículo: marca, modelo, matrícula y
número de bastidor (17 caracteres troquelados en varios lugares del vehículo dependiendo de la marca y
modelo).

Es muy importante realizar un reconocimiento general del vehículo, con especial incidencia, en:
1

Daños exteriores, dado que pueden indicar colisiones o atropellos.

2
Estado de las cerraduras de las puertas, maletero, bombín de arranque del vehículo, cableado, etc.

Caso de que se haya manipulado el cableado, se buscará la carcasa de plástico que lo cubría, ya que
en ella se podrán encontrar huellas.

Daños en su interior, intentando relacionar objetos del interior con el hecho.

Se tomará nota de los kilómetros totales y parciales del vehículo (casos de terrorismo y de vehículos
implicados en varios hechos el mismo día).

Se recogerán todos los indicios no lofoscópicos susceptibles de contaminación o desaparición


(sangre, semen, fibras, etc.).

7
En los supuestos de atropellos es muy importante examinar los bajos del vehículo.

Si se trata de colisiones o alunizajes con fuga del vehículo, se tomarán siempre cuatro muestras de
pintura dubitadas e indubitadas.

21/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Contenidos recomendados

Ruiz Oliver, M. Inspección ocular: el vehículo. URL disponible en: enlace.

V. Escenas primarias, secundarias, intermedias y


únicas
La distinción de los escenarios en primarios, secundarios, intermedios y únicos es puramente
pedagógica, debiendo ser conocida por los alumnos y futuros investigadores con el fin de orientar sus
esfuerzos en la dirección más idónea, sin embargo, carece de relevancia práctica, por lo que no habrá que
poner especial atención a su clasificación.

5.1. Escenas primarias


También conocidas como escenas principales. Son los lugares en los que aparecen un mayor número de
evidencias, fruto de un mayor contacto entre víctima y autor. En las escenas primarias habrá que prestar
especial atención a si se han modificado, están especialmente limpias o con enlucidos recientes, si existen
cambios de coloración en los suelos de cemento y hormigón o si las baldosas o azulejos son distintos.

5.2. Escenas secundarias


En estos casos la interacción entre víctima y autor generalmente es menor, por lo que el número de
evidencias encontradas es inferior que en las primarias. Sin embargo, no hay que restarles importancia,
dado que pueden aparecer evidencias aparentemente menos importantes que al ser estudiadas en el
laboratorio se vuelven fundamentales.

5.3. Escenas intermedias


Se podría definir como una suerte de escena secundaria que se suele dar en el traslado del criminal entre
la escena principal y la secundaria. Para Jiménez Serrano, es una escena entre la primaria y la del abandono
del cuerpo (escena de crimen final).

En ocasiones es sencillo diferenciar este tipo de escenarios, no obstante, durante el transcurso de la


investigación y en la propia ITP, las evidencias secundarias se pueden convertir en principales, cambiando
en consecuencia la consideración de la propia escena.

5.4. Escenas únicas

22/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

El autor del hecho delictivo comete el ilícito penal en un solo acto; por
ejemplo, el autor de un hurto de una cartera; el delincuente que se acerca
a la víctima disparándole y causándole la muerte y, antes de huir, tira el
arma y sale corriendo sin interactuar más con la escena.

Figura 13. Conocimiento y experiencia. Fuente: Pixabay.

VI. Errores comunes en el procesamiento de la escena


Los errores que se cometen más frecuentemente en las escenas son:

Protección inadecuada de la escena del crimen para evitar el ingreso de extraños. Uno de los
problemas más generalizados y que más problemas causa de cara a posteriores investigaciones.

Demasiados agentes investigadores involucrados en la investigación de la escena del


crimen. Los equipos deben estar compuestos por un número adecuado de personas dependiendo del
lugar del hecho. En cualquier caso, tres es el número óptimo.

Falta de organización y comunicación en la investigación de la escena del crimen. Se deben


compartir hipótesis, sin intentar imponer las opiniones personales, siendo todas iguales de respetables.
Las hipótesis se formularán de acuerdo a las evidencias que se vayan hallando.

Limitar la pesquisa o investigación a la escena del crimen, dejando de lado la búsqueda de


evidencia en los alrededores. Esto se evita con una inspección previa de los alrededores, con la
observación detallada del iter criminis y con un buen acordonamiento de los primeros actuantes, que se
aumentará en caso de ser necesario tras las observaciones de los equipos especializados.

Demasiados agentes presentes que pueden contaminar la escena y las evidencias. Se trata de una
contaminación frecuente cuando concurren muchos agentes –como otro tipo de personal; emergencias,
etc.–, al incumplir las normas de protección y ocasionando contaminaciones de tipo biológico (EPIs,
mascarillas, etc.).

Manipulación inadecuada de la evidencia y su contaminación. Para evitarlo se recomienda seguir


los protocolos de recogida al pie de la letra.

23/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Levantar o tocar las armas encontradas antes de que se realicen los croquis o de tomarse
fotografías. Es práctica común el que los agentes realicen directamente el levantamiento de las armas
por dos motivos: el primero por el miedo a que una evidencia tan importante pueda desaparecer y el
segundo por seguridad, para evitar posibles accidentes.

8
Colocar los artículos mojados o manchados en una bolsa de plástico sin secarlos al aire. Sobre
todo, en el caso de muestras biológicas, ya que al introducirlas en esas condiciones pueden proliferar
organismos que destruyan el ADN. Nunca se expondrán al sol para su secado si se trata de restos
biológicos

Empaquetar más de un artículo en una sola bolsa. Esto puede originar problemas de contaminación
de la muestra, máxime si se trata de muestras biológicas, por su elevada sensibilidad.

10

No identificar aquello que puede constituir una evidencia. Muy común en agentes noveles con
poca experiencia. En otras ocasiones se recogen evidencias que no tienen que ver con la investigación,
colapsando los laboratorios.

No preparar dibujos o croquis simples de la escena o fotografiar con el celular.

No examinar atentamente la escena en búsqueda de testigos.

Extraer conclusiones demasiado apresuradas, acomodando la escena a las propias teorías. Las
hipótesis o conclusiones apriorísticas suelen llevar a error. Nunca se realizarán reflexiones en voz alta
cerca de personas extrañas a la investigación.

Recolección o preservación inadecuada de las evidencias.

5
Tomar un número insuficiente de fotografías.

Recoger las huellas latentes sin estar debidamente entrenado.

Emplear técnicas de investigación del tipo "probar hasta acertar". Esto se debe sustituir con
formación, no debiendo acudir al escenario aquellas personas que no están suficientemente cualificadas

24/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

No tomar notas adecuadas.

No restringir la información sobre pistas, etc., dándolas a conocer a los medios de información.

10

Falta de conocimientos para tomar fotografías o vídeos.

11
Dedicar poco tiempo a la pesquisa de la escena del crimen.

Como se puede observar, en todos estos errores influyen fundamentalmente dos factores: las
imprudencias a la hora de tratar la escena y la impericia o falta de conocimiento.

Contenidos recomendados

Lago Montejo, V. La práctica de la Investigación Criminal. La Inspección Técnico Ocular.


ITO. URL disponible en: enlace.

VII. Resumen final

En esta unidad didáctica se ha procedido al estudio de la evidencia desde un punto de vista


amplio, observando todas las circunstancias que se pueden dar en la propia inspección ocular: el
conocimiento, la búsqueda y la protección o el posterior traslado.

Puesta de manifiesto la dificultad de identificar las evidencias que realmente se deben recoger,
se ha constatado el problema que supone para unos laboratorios desbordados de trabajo el recibir
evidencias innecesarias o carentes de sentido para la investigación.

Se ha procedido al análisis de los espacios en los que se realizan las IOTP. Los escenarios
abiertos y las dificultades que entrañan para la investigación, así como los cerrados que, aunque
generalmente su estudio es más simple, en ocasiones (sobre todo en los lugares limpios) dificultan
enormemente la investigación.

Se ha hablado de escenarios primarios, secundarios, únicos e intermedios, haciendo hincapié en


que en múltiples ocasiones las escenas se mezclan y las unas pueden tener elementos de las otras.

Por último y como cierre de la unidad didáctica, se han expuesto los errores más frecuentes al
realizar una IOTP.

VIII. Caso práctico

25/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Enunciado
Está usted en la escena de un delito violento, en la que hay mucha sangre y un cuchillo, pero no se
encuentra el cadáver. Posteriormente le comisionan al lugar donde ha aparecido un cadáver descuartizado
en el interior de un vehículo.

Indique qué evidencias serían prioritarias en los dos escenarios.


Califique el tipo de escenario en cada caso.
Qué evidencias serían las más importantes en el piso y cuáles en el vehículo.
Qué errores más comunes cree usted que serían los cometidos por procesadores noveles.

Solución

Evidencias

Búsqueda de restos genéticos y muestras de sangre.


Búsqueda de restos lofoscópicos.
Vehículo: información previa.
Sangre de la víctima y comparar con domicilio.
Huellas y material genético.

Calificación de escenas

Escena primaria y secundaria.

Evidencias importantes

Evidencia fundamental: la sangre para relacionar escenarios.

Errores

Señalar al menos tres errores de los especificados en la UD.

26/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Recursos

Bibliografía
Manuales de interés :

Castelló, P. A. Revisión crítica de pruebas presuntas en investigaciones de manchas de


sangre: negativos falsos en la prueba de Adler. Tesis Doctoral. Universidad de
Valencia; España; 1997.
Estudios de Policía Científica. Identificación. Madrid: Dirección General de la Policía;
1990; tomo II.
Jiménez Jerez, J. Análisis quiropapila. Dactiloscopia. Santander: Ed. Aldus; 1935.
López Gómez L.; Gisbert Calabuch, J. A. Tratado de medicina legal. Ed. Saber; 1962.
Lubian y Arias. Dactilocopia. Madrid: Instituto Editorial Rem, S. A.; 1975.
Metodología para declarar un suelo contaminado. URL disponible en: enlace.
Meyer, P. Fisiología Humana. Barcelona: Salvat Editores; 1985.
Moreno Gonzales, R. Compendio de Criminalística. México: Ed. Porrúa; 1998.
Moreno Gonzales, R. Manual de introducción a la Criminalística. México: Ed. Porrúa;
2002.
Morón Espinoza, C. Medicina legal. Lima: Inspección del Servicio de prensa y
publicaciones técnicas de la policía; 1953.
Nieto Alonso, J. Apuntes de Criminalística. Madrid: Tecnos; 1998.
“Resumen, conclusiones y consecuencias en materia de políticas”. Oficina de las
Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. URL disponible en: enlace.
Oliveros, D. Manual de Criminalística, preservación y manejo de evidencias físicas .
Caracas. Venezuela: Monte Ávila editores; 1973.
Otín del Castillo, J. M. En la escena del crimen. Protección de indicios y primeras
actuaciones policiales en el lugar del delito. Lex Nova; 2011.
Quickenden, T. I.; Ennis, C. P.; Creamer, J. I. El empleo forense del luminol
quimioluminiscente para descubrir los rastros de sangre en el interior de vehículos.
Luminiscencia; 2004.
Reyes Calderón. Diccionario de Criminología y Criminalística. Guatemala: Ed.
Kompas; 2006.
Sanz Ávalos, A. La Inspección técnico policial en el lugar del delito. Madrid: DGP;
1994.
Soderman H.; O’Connell J. J. Métodos modernos de investigación policial. México:
Lumisa; 1990.
Somoza Castro, O. La muerte violenta, inspección ocular y cuerpo del delito, las
decisivas 24 primeras horas. Madrid: Editorial La Ley.

27/28
Las evidencias. Inspección ocular en lugares abiertos y cerrados. escenas primarias, secundarias e intermedias

Glosario.

A priori: locución latina que significa antes de examinar el asunto de que se trata.

Alunizajes: acción de dirigir un vehículo contra la luna de un escaparate con la finalidad de


romperla y perpetrar un robo.

Cotejar: confrontar algo con otra u otras cosas, o compararlas teniéndolas a la vista.

Evidenciar: probar o mostrar que una cosa es tan clara y manifiesta que no admite duda.

Orgánico: dicho de una sustancia que tiene como componente el carbono y que forma parte
de los seres vivos.

28/28
Reveladores y reactivos. Detección
de sangre. Especial referencia al uso
de luces forenses
Inspección técnico ocular
Indice
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses 3
I. Introducción 3
II. Objetivos 3
III. Agua, lípidos y aminoácidos componentes de la sudoración y su influencia en la producción de huellas latentes 3
3.1. Huellas latentes 4
3.2. Los procesos biológicos en la formación de las huellas latentes 4
3.3. Perdurabilidad de las huellas latentes 6
3.4. Superficies idóneas para la obtención de huellas latente 8
IV. Reveladores y reactivos 9
4.1. Carbonato de plomo, cerusa o albayalde y el dióxido de titanio como sustitutivo 11
4.2. Reveladores físicos magnéticos 11
4.3. Polvos fluorescentes 12
4.4. Reactivos 13
4.4.1. El cianoacrilato 13
4.4.2. Campana de vaporización 14
4.4.3. La ninhidrina 15
4.4.4. El DFO 15
4.4.5. Técnicas combinadas 16
4.4.6.- Violeta de genciana y polvos en suspensión 16
4.4.7. SPR disulfuro de molibdeno 17
4.4.7.8 Nitrato de plata 18
V. La quimioluminiscencia como test orientativo de la existencia de sangre 18
VI. Breve referencia a la luz y a las luces forenses 22
VII. Resumen final 23
VIII. Caso práctico 25
Enunciado 25
Se pide 25
Recursos 27
Bibliografía 27
Glosario. 27

2/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Reveladores y reactivos. Detección de sangre.


Especial referencia al uso de luces forenses

I. Introducción
Desde tiempos remotos el hombre ha tenido interés en los dibujos que presentaban las yemas de los
dedos, las palmas de las manos y las plantas de los pies y, de una u otra manera, intentó fijar esos dibujos
sobre arcilla fresca, tinta u óleo.

Más adelante, con la especialización científica y técnica de los incipientes investigadores de la escena
criminal, se estudiaron formas de hacer patentes las huellas que los autores de hechos delictivos dejaban en
el lugar del suceso. De esta forma llegaron los reveladores físicos (sustancias pulverulentas) que dejaban
ver las huellas latentes.

Desde ese momento, tanto las policías como las empresas que se dedican a la investigación forense
emprendieron una veloz carrera para desarrollar nuevos compuestos que permitieran visualizar las huellas
en superficies que hasta hacía muy poco tiempo eran impensables.

Hay que tener en cuenta, que en la práctica de la IOTP, una de las cuestiones más relevantes que se
realizan es la del revelado de huellas in situ, por lo que el conocimiento del tipo de revelador o de reactivo
que se debe usar en cada momento y en qué superficie hay que hacerlo, es una de las cuestiones más
importantes a la hora de la investigación y el procesado de la escena.

II. Objetivos
1
Conocer el mecanismo fisiológico que produce la huella lofoscópica.

Diferenciar los diferentes tipos de reveladores, reactivos y las técnicas de revelado, como elemento
sustancial de la investigación del delito.

Realizar un recorrido por otras técnicas, analizando las herramientas más novedosas en esta área de
conocimiento.

III. Agua, lípidos y aminoácidos componentes de la


sudoración y su influencia en la producción de huellas
latentes

3/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

En este apartado se estudian las sustancias que intervienen en el proceso fisiológico de la sudoración y
que van a servir como una verdadera “tinta epidermógena” que impregnará toda aquella superficie, idónea o
no, sobre la que se asiente para producir huellas latentes.

3.1. Huellas latentes


Haciendo una generalización posiblemente poco correcta, se asumen como huellas latentes aquellas
impresiones dejadas en la escena del crimen; impresiones que pueden ser visibles o no.

Las huellas latentes visibles son aquellas que muestran a la vista bordes y detalles efectuados por
contaminantes en los dedos, tales como sangre, tinta, grasa o tierra y que, obviamente, contrastan con el
fondo sobre el que están depositadas.

Por otro lado, están las huellas latentes invisibles, que son efectuadas por la presión que realiza el dedo
en superficies como plásticos, jarras, superficies con adhesivos, cera, etc.

Las huellas visibles se pueden clasificar a su vez en tres grandes grupos:

huellas estampadas
moldeadas
posadas o por sustracción.

Tienen en común el hecho de que todas son perceptibles a la vista en mayor o menor grado, no
precisando generalmente para su estudio el tratamiento con reactivos o reveladores que las destaquen.
Se distinguen, por consiguiente, en que en su producción no intervienen el sudor ni la materia sebácea

Las verdaderas huellas “latentes” (escondidas) son aquellas impresiones que no pueden ser
visibles “a ojo desnudo”, produciéndose gracias a la secreción natural de la piel humana. Estas
impresiones requieren de un tratamiento que las haga visibles. Este tratamiento se denomina
“revelado de huellas dactilares latentes”.

Contenidos recomendados

Yamashita, B.; French, M. Desarrollo de la impresión latente. URL disponible en: enlace.

3.2. Los procesos biológicos en la formación de las huellas


latentes
La mayoría de las huellas naturales se forman por la secreción de las glándulas de la piel. Principalmente
son tres: las glándulas exocrinas, las sebáceas y las apocrinas.

4/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Glándulas exocrinas.

Secretan agua con contaminantes inorgánicos y orgánicos. Los componentes inorgánicos de este tipo
de azúcares incluyen cloruro, iones metálicos, amonios, sulfatos y fosfatos. Los componentes
orgánicos son metabólicos: aminoácidos, urea, ácido láctico, colina, ácido ureico, creatinina y azúcares.

Glándulas sebáceas

Secretan sustancias grasas, lo que incluye componentes orgánicos como ácidos grasos, glicerinas y
también alcoholes e hidrocarburos.

Glándulas apocrinas

Secretan citoplasma y materiales nucleares, incluyendo componentes inorgánicos como hierro iónico y
componentes orgánicos como proteínas, carbohidratos y colesterol.

Los componentes esenciales que hacen posible los procesos de revelado lofoscópico son
fundamentalmente el agua, los lípidos (grasas) y los aminoácidos; revelado que se realizará tanto con
reveladores físicos o mecánicos (por adherencia), como con los reactivos químicos. El revelado se
produce al quedarse impregnadas en las superficies con las que tienen contacto las partes anatómicas que
contienen las huellas.

El proceso más importante de cara a que la huella impregne por contacto la superficie sobre la que
se deposita es la sudoración (o transpiración). Se trata de un proceso fisiológico mediante el que
las glándulas sudoríparas producen un líquido salado: el sudor, que es una secreción que se
genera en las glándulas ecrinas distribuidas por todo el cuerpo y que desembocan en los poros de
la piel. El sudor se mezcla en la superficie de la piel con el sebo o grasa procedente de las
glándulas sebáceas para dar lugar al manto hidrolipídico o emulsión epicutánea, responsable del
buen funcionamiento y suavidad de la piel, así como del mantenimiento de una temperatura
corporal constante, evitando una posible deshidratación. Por otro lado, popularmente se considera
que a través del sudor el organismo puede eliminar muchas toxinas, así como algunas sustancias
medicamentosas.

Entrando más concretamente en los porcentajes de la composición del sudor, encontramos básicamente
agua en un 95% (según unos autores, entre el 98% y el 99% según otros), el 1% o 2% restante está
formado por diversas sustancias que provienen del metabolismo orgánico y que hemos citado
anteriormente, con más detalle: cloruro sódico (la sal común) que confiere al sudor un ligero gusto salado,
urea, ácido úrico, creatinina, ácidos grasos, ácido láctico (producto de la fatiga muscular y por lo tanto
más abundante en el sudor producido en la fatiga intensa), sulfatos, lactatos, etc.

Los electrolitos que constituyen el factor de hidratación natural (FHN), responsables de la hidratación
cutánea, surgen en forma de minúsculas gotas, sobre todo de ciertas zonas (axilas, ingles, frente, manos,
pies, etc.), cuando la temperatura interna del organismo se eleva por encima de lo normal, ya sea por fiebre,
por intensa fatiga física o a consecuencia de un ambiente demasiado caluroso.

5/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Cita: Carmona S. R., en su trabajo sobre “El sudor en la criminalística"

“Desde el punto de vista de la criminalística y de la psicología criminal, es posible hablar de tres


tipos básicos de la sudoración”, los cuales son los siguientes:

a) En el hombre normal o sano. “El hombre saludable y despierto, en estado de reposo, es


decir, en situación natural y en descanso, según la familia étnica a la que pertenezca y el país
donde resida, tiene un sudor propio a todas esas condiciones. Esa es su individualidad sudoral,
tan personal y característica”.

b) En el hombre enfermo. “Este tipo de sudoración está dada generalmente por enfermedades
que acompañan un cuadro donde la temperatura corporal se encuentra elevada, y el sistema
termorregulador se encuentra más frecuentemente activo”.

c) En el hombre delincuente. “El hombre que perpetra un crimen o comete un delito cualquiera,
está bajo una tensión emocional en un estado sui generis y por ende respira más profundamente,
por lo cual está funcionalmente preparado para producir buenas impresiones latentes”.

Cita: Dimas Oliveros, en su Manual de criminalística


“se ha observado que la sudoración dactilar es frecuentemente vista en las oficinas de
identificación, donde los sospechosos y acusados son conducidos para la obtención de sus
impresiones dactilares, las cuales deberán ser comparadas con las encontradas en el lugar del
hecho. Además, las gotitas de sudor aparecen sobre el labio superior, encima de la boca, sobre la
frente y la mano. En determinados casos la sudación dactilar es tan intensa que repele la tinta
dactilográfica y pone a prueba la habilidad del identificador para lograr un dactilograma uniforme.”

Figura 1. Huella en teclado.


Fuente: Pixabay.

De todo lo anterior se deduce la importancia que el sudor y los


componentes orgánicos e inorgánicos que producen las glándulas
secretoras tienen para la investigación criminal y, fundamentalmente, para
el revelado de huellas lofoscópicas. Y es que, “aunque hay excepciones
contrastadas”, la persona que delinque produce una sudoración superior
a los índices normales, debido tanto a la fuerza física que emplea, como a la adrenalina que produce una
súbita excitación.

Desde el punto de vista de la inspección ocular en el lugar del hecho, lo anterior redunda en que el
revelado de huellas con los diferentes productos que veremos más tarde, posibilite una mejor impregnación
en esa sustancia, posibilitando una mejor visualización y obtención de las huellas latentes.

3.3. Perdurabilidad de las huellas latentes

6/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Probablemente sea este uno de los temas más controvertidos de la dactiloscopia en la actualidad. No
son pocas las ocasiones en que los juzgados solicitan a los servicios de policía científica que se realicen
informes sobre el tiempo que lleva una huella revelada en determinado lugar, o que se realice un peritaje
sobre cuál de las huellas existentes en un soporte cualquiera es más antigua. Los investigadores policiales
son conscientes de la trascendencia de responder adecuadamente a estas preguntas, sin embargo, se trata
de un tema que entraña una muy notable dificultad.

Cita: Como expone Francisco Antón Barberá


“han sido muchos los que han tratado de determinar el tiempo que permanece una huella papilar
latente sobre un objeto y, aunque acerca de ello no puede afirmarse nada de una manera rotunda,
pues depende de la cantidad de exudado depositado sobre la superficie, clase de esta,
condiciones de conservación en la quese encuentra, etc., se ha llegado a comprobar que sobre
cristal y otros objetos lisos y muy pulimentados, las huellas pueden permanecer meses y aun años,
si están bien resguardadas”.

En algún caso concreto, la policía española ha llegado a constatar que una huella dactilar posada sobre
una superficie se mantuvo durante siete años, dos meses y diecisiete días, dando la razón a los autores que
indican que la conservación de las huellas y su perdurabilidad dependen de multitud de factores.

Cita: Continuando con la cita del profesor Barberá

“en objetos al aire libre, una huella puede revelarse varios meses después de haberse producido.
Las huellas lofoscópicas sobre papel generalmente se borran y se hacen imperceptibles al cabo de
varios días. Sobre papel de contextura floja, por ejemplo, de periódicos, la huella desaparece en
cuestión de horas, ya que la grasa y el sudor se convierten con el tiempo en una mancha
completamente borrosa”.

En este caso específico, se refiere a reveladores físicos o mecánicos, pues, como veremos más
adelante, los papeles son un magnífico soporte para sustentar huellas lofoscópicas y revelarlas
posteriormente, aunque sean muy antiguas.

“Las huellas papilares –continúa diciendo Barberá–, desaparecen completamente cuando el aire
es cálido y seco, o cuando están expuestas a la acción directa de los rayos del sol (por un
proceso de deshidratación del agua contenida en un altísimo porcentaje en el sudor). Si se
encuentran en sitios azotados por el viento o sometidos a corrientes de aire su conservación es
más difícil que si se hallan en lugares interiores y resguardadas de los agentes atmosféricos, como
en el asunto reseñado anteriormente”.

El tiempo de duración de una huella latente está condicionado por múltiples factores y circunstancias, no
solo las reseñadas por el citado autor, sino también, y volviendo al apartado anterior, por la composición y
la cantidad de sudor, las características psico-fisiológicas del autor en el momento de cometer el hecho, el
objeto sobre el que se asientan, la hermeticidad o no del mismo y los factores climatológicos, entre otros
muchos.

Se puede afirmar que hasta el momento no ha sido posible (salvo casos excepcionales) establecer la
antigüedad de una huella latente, llegándose a la conclusión de que en algunos supuestos las huellas muy
recientes toman mal los reactivos, ya que se hacen difusas y se empastan; por el contrario, las muy antiguas
(de más de un mes), no toman o toman mal los reveladores pulverulentos, siendo recomendable el empleo
de ninhidrina o DFO en sustitución del yodo metaloideo, en el caso de superficies porosas tipo papel.

7/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Los investigadores y los científicos son conscientes de que la gran cantidad de factores tanto endógenos
como exógenos que influyen, hacen prácticamente imposible la datación exacta de una huella. En los
últimos años se están realizando trabajos tendentes a averiguar esta datación de la forma más aproximada
posible, empleando para ello sistemas de análisis químicos que observan la degradación de los
componentes del sudor a lo largo del tiempo.

Contenidos recomendados

El libro de referencia de las Huellas Dactilares. Dpto. Justica de los Estados Unidos. URL
disponible en: enlace.

3.4. Superficies idóneas para la obtención de huellas latente


Hasta hace pocos años los manuales y tratados sobre el tema tan solo aceptaban la impresión sobre
superficies lisas, limpias y pulimentadas. Fue con la aparición de los nuevos reveladores (físicos y
químicos), cuando se dio un vuelco al número y las características de dichas superficies, descartadas en
otros tiempos por no reunir las condiciones mínimas para sustentar huellas.

En la actualidad se pueden revelar huellas latentes en papel, cartón, cerámica, cuero, madera sin tratar,
etc., por lo que se procede a clasificar dichas superficies en aptas, dividiéndolas en tres grandes grupos:
superficies compactas, porosas y plásticos.

Superficies compactas
En este grupo se pueden encontrar huellas latentes en vidrio, cerámica, marfil, metales (pulidos,
cromados, niquelados o esmaltados), maderas, ciertos materiales (plastificados, pintados o lacados) y
cualesquiera otros que reúnan unas características similares.

Superficies porosas
En este grupo se encuentran papeles, cartulinas, cartón, cerámica no vitrificada, mármol, madera limpia,
cuero, metales no tratados o galvanizados y cualesquiera otros que reúnan unas características similares.

8/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Plásticos.

En este grupo hay que hacer una división según el tipo:

1º. Plásticos duros, rígidos y compactos, que sean elementos lisos, moldeados o curvos
(teléfonos, elementos de vehículos, mangos de electrodomésticos, muebles, envases, cajas…)
o compactos y rugosos (elementos de construcción, elementos externos o internos de los
vehículos).
2º. Plásticos blandos y maleables (bolsas, maletas, bolsas de viaje, envoltorios de alimentos,
papel celofán, papel y cartón plastificado, etc.).
3º. Todos los derivados del PVC (canalones, tuberías, molduras de decoración, tanto en
viviendas como en coches, maletas y bolsones, laminado fino empleado para envolver
conservas, etc.).
4º.- Los derivados de la espuma de polietileno: los utilizados como embalajes, paneles
aislantes, etc. (se trata de materiales muy rugosos y difíciles para revelar huellas en su
superficie). Los utilizados como molduras de techos y paredes, así como determinados
utensilios (cubiertos, platos, vasos, etc.).

Respecto a las cintas adhesivas, al tener dos caras (una lisa y otra adhesiva), convendría destacar unas
peculiaridades que son de capital importancia: ser empleadas en paquetería y cartas bombas terroristas,
para el embalaje de droga, maniatar y amordazar víctimas, etc. También muestran especial interés las
etiquetas adhesivas de papel satinado.

IV. Reveladores y reactivos


En este apartado se pretende dar una visión lo más amplia posible de los reactivos y reveladores que
ponen de manifiesto las huellas latentes. Las empresas especializadas inciden cada vez más en el uso de
nuevos productos verdaderamente interesantes para la investigación, aunque también hay que considerar
que al amparo de las nuevas tecnologías hay empresas que sacan al mercado productos que, pese a sus
altos costes, no dan los resultados esperados, debiendo volver a los reveladores tradicionales.

La mayoría de reveladores usados en otras épocas han sido sustituidos, quedando aquellos para un uso
testimonial, y solo se han conservado los que por su dilatada experiencia es incuestionable su eficacia y
utilidad. Pese a la existencia de reveladores más actuales, los funcionarios dedicados al estudio de la escena
no han desechado hasta el momento algunos de los viejos.

Comenzaremos distinguiendo “revelador” de “reactivo”.

Reveladores

Los reveladores, como su nombre indica, revelan o hacen patente algo que con la vista no se puede
observar. En la investigación criminalística son también llamados reveladores físicos o mecánicos.
Poseen un alto peso específico y una gran adherencia, cualidades que permiten el revelado de las huellas
latentes por fijación al sustrato biológico, exudado por los poros de la piel y producido por las
glándulas ya estudiadas. Suelen emplearse aplicándolos con pinceles especiales o por nebulización en
casos específicos.

9/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Reactivos

Los reactivos son sustancias que reaccionan con los compuestos presentes en las huellas que han
quedado depositadas en una determinada superficie. La reacción generada conferirá a las huellas
dactilares latentes una nueva composición química, presentando entonces una apariencia distinta, mucho
más visible al ojo humano y haciendo más fácil su documentación por medio (entre otras cosas) de su
fotografiado.

Son muchas las clasificaciones que se pueden hacer de los reveladores y de los reactivos, atendiendo a
factores como las superficies sobre las que se aplican, ya sean porosas o no; por tratarse de reveladores
físicos, mecánicos, químicos, etc.

Algunos autores los clasifican según el tipo de material del que están formados, véase el ejemplo de L.
López Gómez en su Tratado de medicina legal, de 1962, donde enumera los reveladores en tres grandes
grupos, a saber:

Reveladores gaseosos

Se incluyen en este grupo los vapores de yodo , que evidencian de forma pasajera la huella en un tono
amarillento, pudiendo fijarse con ácido gálico o por el acetonitrato de plata. También quedan
comprendidos en este grupo los vapores del ácido fluorhídrico , para huellas sobre cristal, al que ataca
respetando las partes protegidas de la huella. Por último, incluye los vapores de mercurio , que son los
que producen mejores resultados.

Reveladores líquidos

Se sumerge la huella en soluciones de nitrato de plata al 20 %, fijado con hiposulfito sódico al 10%.
Indicar que la fuchina fenicada, el ácido ósmico, el Sudán III, la eosina, la tinta, etc., producen revelados
poco limpios.

Reveladores sólidos

Son los únicos de interés práctico. Se trata de materias finamente porfirizadas que se espolvorean en los
sitios donde se sospecha existen huellas y que al ser quitadas pasando un pincel de pelo muy suave
(marta, camello o cibelina), quedan retenidas en la huella por adsorción a los elementos sólidos que la
componen.

El autor llega a una conclusión que cualquier experto en el revelado de huellas podría suscribir, y
es la siguiente: “La serie de reveladores sólidos es numerosísima, pero estimamos que no consiste
el problema en tener muchos reveladores, sino pocos y buenos. El revelador debe escogerse
procurando que su color contraste con el del soporte; así, reveladores oscuros o negros para
fondos claros y reveladores blancos para fondos oscuros”.
Tomando estas reflexiones de López Gómez se procurará no tanto hacer mención a todos los
reveladores y reactivos existentes (por lo exhaustivo), sino hacer un listado por orden de
importancia según su uso y sus resultados, si bien haremos referencia a algunos que aun habiendo
caído en desuso, fueron un hito para la investigación en un determinado momento.

10/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Contenidos recomendados

Casillas Arias, E. N. Estandarización de las técnicas de revelado de huellas latentes en


superficies porosas y no porosas. URL disponible en: enlace.

4.1. Carbonato de plomo, cerusa o albayalde y el dióxido de


titanio como sustitutivo
Como referencias históricas a este producto citar que el carbonato básico de plomo (CO3)2(OH)2Pb2
(sólido y de color blanco), aparte del uso como revelador de huellas, tiene y ha tenido otros usos, por
ejemplo, en pintura. Tiene como sinónimos blanco de plomo, cerusa, cerusita y blanquíbolo. El término
procede del árabe “al-bayad” (blanco, blancura).

Es una sustancia pulverulenta muy finamente tamizada, de color


blanco, y desde antiguo ha sido uno de los reveladores más
empleados en el tratamiento de superficies no porosas (objetos
secos metálicos o no metálicos), dando inmejorables resultados en
cristales, objetos traslúcidos y superficies oscuras. Su aplicación
se realiza mediante una brocha de pelo fino, principalmente de pelo
de marta o camello (no muy corto para no destruir la huella),
quedando la cerusa adherida al sudor. Es compatible con otros
reveladores que puedan aplicarse posteriormente.

Figura 2. Apariencia del revelado con cerusa.


Fuente: Pixabay.

Su uso quedó seriamente en entredicho a finales del siglo XX, por considerarse que era nocivo para la
salud, dado que el plomo puede producir envenenamiento al ser absorbido por el organismo. Por esto se
ensayaron y probaron varios polvos sustitutivos, optándose por el dióxido de titanio, que demostró ser un
producto muy eficaz para el revelado de huellas in situ.

4.2. Reveladores físicos magnéticos

11/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Según la definición de la doctora Nancy Arenas: “los polvos


magnéticos para huellas latentes son similares en apariencia a los
polvos normales, pero contienen un metal que se adhiere a un
imán. Cuando se introduce un aplicador magnético dentro del
frasco de polvo, este se congrega en la punta del aplicador y toma
la forma de una "brocha”.

Este tipo de revelador es muy utilizado, fundamentalmente en la


escena del delito y en una gran cantidad de superficies, ya que es
muy versátil, ofreciendo magníficos resultados. Existen polvos
magnéticos en una amplia gama de colores para adaptarlos a los de
las diferentes superficies.

Figura 3. Revelado de huellas con magnéticos.


Fuente: elaboración propia.

4.3. Polvos fluorescentes


Existen productos fluorescentes de varios colores que se adaptan a las superficies policromas, que
precisan de un revelado especial para distinguir la huella. Son polvos, reveladores físicos, fabricados con
materiales fluorescentes que ofrecen las ventajas y limitaciones de los polvos convencionales, aplicándose
de igual forma que estos. Los hay magnéticos y únicamente pulverulentos, pudiéndose aplicar en
superficies metálicas y no metálicas.

Este tipo de producto puede trasplantarse. Los polvos fluorescentes son especialmente útiles en aquellos
fondos confusos y policromados, requiriendo el empleo de una luz ultravioleta o una fuente de luz forense
con diferentes longitudes de onda.

Aplicado el producto y, en el supuesto de que en la superficie haya huellas, fluorecen al someterse a este
tipo de luz, pudiéndose fotografiar en la oscuridad. Una de sus ventajas es que los colores del fondo no
aparecerán en la fotografía.

12/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Figura 4. Huella

Fuente: Pixabay.

4.4. Reactivos
Son compuestos que reaccionan químicamente, generalmente con los aminoácidos o con los elementos
grasos de las huellas, y aunque pueden emplearse para el revelado en la escena del delito, generalmente se
utilizan en el laboratorio con los objetos que se trasladan para su estudio; objetos que habrán sido
previamente seleccionados, fotografiados, numerados y trasladados a los laboratorios policiales, en los que
existen herramientas para la realización controlada del revelado de este tipo de evidencias.

4.4.1. El cianoacrilato

Mediante el término “cianoacrilato” se identifican una serie de sustancias empleadas como


adhesivos, entre otros usos, para reparaciones domésticas y en la industria. Los dos tipos de
cianoacrilatos usados actualmente se distinguen por poseer unos ésteres de metilo o de etilo en el
monómero. El cianoacrilato es un adhesivo monocomponente.

El vapor de cianoacrilato reacciona (polimeriza) con agua y otros compuestos orgánicos de las huellas
dactilares, formando un depósito blanco sólido. Es útil en la mayoría de las superficies no porosas y en
algunas porosas, aunque en estas últimas no suele dar buen resultado salvo que estén muy satinadas. El
cianoacrilato proporciona excelentes resultados al utilizarlo en bolsas de plástico. Las huellas reveladas
pueden ser empolvadas con otros reactivos pulverulentos o tratadas con tintes fluorescentes como el
ardrox, la rodamina y el amarillo básico o flavina.

En la actualidad este reactivo es uno de los más utilizados en los laboratorios de las policías en la
mayoría de los países de nuestro entorno, siendo descubierta en 1982 por los examinadores de huellas
dactilares latentes del U.S. Army Criminal Investigation Laboratory en Japón (Laboratorio de
Investigación Criminalística del Ejército de los Estados Unidos con base en Japón) y, el Bureau of
Alcohol, Tobacco and Fire Arms (Oficina para el Control de Bebidas Alcohólicas, Tabaco y Armas de
Fuego) de EE. UU.

13/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Sus resultados son sorprendentes, dando la posibilidad de evidenciar huellas en superficies donde hasta
ahora era imposible, pudiéndose fotografiar directamente cuando el tratamiento se realiza en superficies
de color negro. Se debe realizar un fotografiado especial (cuando se utilizan luces forenses para el
visionado de las huellas latentes), fotografiándose con filtros especiales y con una longitud de onda que
oscila entre los 415 a 450 nanómetros, en caso de utilizar tintes o potenciadores como el amarillo básico
o flavina.

El uso del cianoacrilato permite revelar huellas en interiores de vehículos o habitaciones de viviendas en
casos criminales de gran trascendencia, que exijan el empleo de métodos expeditivos para la
averiguación de la identidad de los delincuentes (casos de terrorismo, homicidios, etc.). La razón es que
una vez realizado el tratamiento, es muy difícil eliminar los restos del adhesivo y el tinte de las
superficies tratadas, quedando prácticamente inservibles en muchas ocasiones.

Figura 5. Cianoacrilato.
Fuente: Pixabay.

Para el tratamiento con cianoacrilato se deberá usar material de laboratorio específico, como la
denominada campana de vaporización.

4.4.2. Campana de vaporización

Estas campanas son verdaderos laboratorios de tratamiento lofoscópico. Existen diferentes variedades,
modelos y formas, desde las más pequeñas y portátiles hasta las de mayor tamaño.

La vaporización de cianoacrilato ha demostrado ser un medio efectivo de revelado de huellas dactilares


en superficies tan variadas como plásticos, papeles de carbón satinados, papel plástico de envolver,
metales, vidrios, cintas, maderas barnizadas, gomas, cueros, etc. Los vapores de cianoacrilato se combinan
con los residuos grasos de las huellas dactilares, polimerizándose y formando un depósito duro de color
blanquecino. Una vez reveladas, las impresiones pueden ser fotografiadas directamente o teñidas con
productos como la flavina, la rodamina o el ardrox, empleando posteriormente técnicas de fotografía
fluorescente.

14/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Figure 6. Campana Cianoacrilato.

Fuente: elaboración propia.

Su funcionamiento consiste en que, una vez introducidos los elementos a tratar, se aplica cianoacrilato y
agua en un soporte térmico, llevándolo a temperatura de evaporación entre 100 y 150 grados. Como
resultado de lo anterior, los vapores se expanden de forma homogénea, fijándose de la forma descrita
anteriormente sobre la superficie de la huella.

4.4.3. La ninhidrina

La ninhidrina (hidrato de triceto-hidrindeno) se utiliza para el revelado de huellas latentes asentadas sobre
soportes porosos, especialmente papel o cartulina, dando muy buenos resultados en huellas antiguas.
Presenta una gran afinidad con los aminoácidos, reaccionando con ellos y dando una coloración púrpura.
Esta reacción se produce a temperatura ambiente o con calor, que la acelera. La duración está en función
de la temperatura, cantidad de aminoácidos y grado de humedad.

A la coloración púrpura que adquiere la ninhidrina al contacto con los aminoácidos, se le denomina
púrpura de Rhuemann. El tiempo de revelado puede ser de hasta 10 días en los casos de que no se
disponga de horno de secado, pudiendo acelerarse el tiempo de revelado mediante la aplicación de
humedad y calor en un horno de secado y humedad. La ninhidrina no es útil para evidencias húmedas o
que hayan estado sumergidas en agua.

En la composición de la ninhidrina hay un disolvente, acetona, que produce el indeseable efecto de


deteriorar los documentos manuscritos con tintas. Para paliar esto se han fabricado otras variedades,
como la ninhidrina 5 MTN, cuyo disolvente es el HE7100, que conserva y no daña las tintas.

Este reactivo no necesita luz forense para visualizar las huellas lofoscópicas, dado que se aprecian a
simple vista. En el mercado hay otros reactivos que también ofrecen excelentes resultados para revelar
huellas en superficies porosas, sin embargo, la ninhidrina es garantía de éxito.

4.4.4. El DFO

15/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

El producto

El DFO (1,8 diazafluorecencia 9-uno) es un producto análogo a la ninhidrina, que también reacciona
con los aminoácidos, revelando las huellas en un color rojo fluorescente. Es más sensible que la
ninhidrina, revelando hasta 2,5 veces más impresiones que esta, siendo especialmente útil en superficies
porosas, especialmente en papel. El revelado puede ser acelerado mediante la aplicación de calor
controlado. Su utilización tiene que ser anterior a la de la ninhidrina. Este tipo de reactivo se visualiza
mediante una fuente de luz forense, con una longitud de onda entre 490 y 530 nanómetros.

El DFO es un buen producto, pero muy caro, reaccionando con el calor a temperaturas cercanas a
los 90 grados.

Para la aplicación de las dos últimas técnicas citadas se emplea el horno de secado.

Horno de secado y humedad para superficies porosas

El empleo del horno de secado es vital para que, una vez realizado el
tratamiento con ninhidrina o con DFO en superficies porosas, las huellas se
reactiven de una forma rápida, haciéndose visibles en pocos minutos.

El operador podrá cambiar los modos de humedad y calor o seleccionar


únicamente el modo de calor para el tratamiento con DFO.

Figure 7. Horno de secado.


Fuente: elaboración propia.

4.4.5. Técnicas combinadas

Este tratamiento consiste, como su nombre indica, en la utilización de dos técnicas de forma secuencial.
Se aplica en superficies porosas, empleando en primer lugar el DFO y posteriormente la ninhidrina y
siempre en este orden. Lo anterior ofrece una mejora de la calidad de las huellas que puede ser vital para la
identificación de los autores de un hecho delictivo.

4.4.6.- Violeta de genciana y polvos en suspensión

Estos dos reactivos sirven para revelar huellas en superficies adhesivas y son muy usados en los
laboratorios criminalísticos.

16/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Violeta

Respecto a la violeta de genciana destacar que en el panorama delincuencial actual es común


encontrase con cintas adhesivas que se utilizan en múltiples facetas delictivas: para amordazamiento de
personas en secuestros y asesinatos, así como para envolver todo tipo de artefactos pirotécnicos y
explosivos (frecuentemente utilizados por bandas terroristas). La violeta de genciana es un reactivo
especialmente eficaz para el revelado de las huellas en estos soportes adhesivos.

Siendo una de las técnicas más comunes para el revelado de huellas latentes en este tipo de
superficies, además, la violeta de genciana o violeta cristal se emplea para teñir células epidérmicas
muertas, así como la transpiración dejada en casi cualquier tipo de superficie, especialmente las plásticas
y a base de látex.

Cuando se aplica este reactivo químico ha de lavarse el sobrante de forma inmediata, puesto que, de
no realizarse de esta manera, este quedará impregnado por toda la superficie de la cinta adhesiva,
invadiendo incluso los surcos de la huella, produciendo un empastamiento que hará imposible su
visionado y posterior fotografiado, por ello la práctica aconseja que se utilice este producto cerca de
una toma de agua (grifo) que permita quitar el sobrante con la rapidez requerida.

Polvos en suspensión

En relación con los polvos en suspensión, se trata de un producto –con dos compuestos– que está
dando magníficos resultados en superficies adhesivas, siendo de muy fácil aplicación y mucho menos
sucio que la violeta, por lo que se está imponiendo como reactivo para las caras mordientes de las cintas
adhesivas.

4.4.7. SPR disulfuro de molibdeno

Es un reactivo compuesto por partículas metálicas en suspensión en una disolución detergente,


adhiriéndose sus partículas al componente graso de las huellas.

Resultados

Los resultados de este reactivo químico son sorprendentes, actuando tanto en objetos metálicos como
no metálicos no porosos y, por supuesto, en superficies húmedas incluso sumergidas en agua. Se han
hecho pruebas con objetos que estuvieron sumergidos en agua durante 53 semanas, pudiéndose revelar
las huellas de una forma nítida y con calidad suficiente.

Presentaciones

Este revelador tiene dos presentaciones: una en color gris claro y otra en color negro, dando un
resultado excelente en superficies claras y traslúcidas en las que el contraste queda muy bien definido.
La nitidez de las crestas reveladas es óptima para su posterior fotografiado, teniendo además una
excelente fijación en el soporte u objeto motivo de estudio. Otra de las ventajas que aporta es que las
huellas reveladas pueden ser trasplantadas.

17/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Figura 8. Huellas reveladas con disulfuro de molibdeno, tras varias semanas en el agua.
Fuente: elaboración propia.

4.4.7.8 Nitrato de plata

Es un reactivo muy antiguo que se emplea en supuestos muy específicos, generalmente para superficies
porosas, dando excelentes resultados, por ejemplo, en la madera no tratada.

Haluros

Los haluros de plata reaccionan a la luz ultravioleta UV. Una vez pulverizado el producto sobre la
superficie y, bajo una fuente de luz UV o simplemente bajo la luz del sol, la superficie irá adquiriendo un
color negruzco, haciéndolo también la huella revelada.

Habrá que tener mucha precaución y retirar rápidamente la


fuente de luz porque el reactivo sigue reaccionando, debiendo
contar con una cámara fotográfica para plasmar la huella nada más
comience a revelarse.

Por último y, respecto a la gran cantidad de reveladores y


reactivos existentes, destacar que las marcas comerciales están
inundando el mercado con gran éxito debido a la calidad de los
productos, por lo que en esta unidad se han expuesto los más
importantes bajo un punto de vista estrictamente operativo.

Figura 9. Huellas reveladas sobre madera sin tratar con nitrato de plata.
Fuente: elaboración propia

V. La quimioluminiscencia como test orientativo de la


existencia de sangre
Los test presuntivos de sangre son pruebas que se orientan sobre la posibilidad de que una mancha o
resto sea sangre. En ningún caso sirven para afirmar que una sustancia es sangre, por lo que no se pueden
extraer consecuencias más allá de lo expuesto aun arrojando resultado positivo. La verdadera utilidad de
estos test se extrae de los que resultan negativos, pues en estos casos se puede descartar con casi total
seguridad que una sustancia o mancha no es de sangre. Sin embargo, cuando la prueba es positiva es
necesario asegurar la presencia de sangre mediante un segundo test llamado de certeza (habitualmente
enfocado a la detección de hemoglobina).

18/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Existen múltiples ejemplos de test orientativos, unos más sensibles y selectivos que otros, como
por ejemplo: el luminol, bencidina, fluoresceína, o-tolouidina, fenolftaleína, verde leucomalaquita o
bluestar, así como otros productos nuevos que ofrecen resultados muy aceptables.

Figura 10. Luminol sobre sofá, detección sangre.


Fuente: elaboración propia.

La quimioluminiscencia no es una técnica nueva, aunque en la


actualidad se está aplicando de una manera más generalizada en la escena
del delito y con productos comerciales como los citados (luminol y
BlueStar), que ofrecen mayores garantías de éxito.

Contenidos recomendados

Para conocer más cosas sobre el luminol

[Thoisoi2 – Chemical experiments!] Liquid Ligh – Chemical reaction with Luminol. Archivo
de vídeo; 20 de abril de 2015. URL disponible en: enlace.

Para conocer más cosas sobre el BlueStar:

[Bluestar Forensic] Cómo usar Bluestar® - Part. 4/15: Bluestar forensic kit preparation –
Bluestar ® Forensic ES. Archivo de vídeo; 15 de febrero de 2018. URL disponible en: enlac
e.

Desde antiguo se pueden encontrar referencias bibliográficas como la que se observa en el Tratado de
Medicina Legal de Gómez y Calabuch, de 1962, y en el que al respecto a la quimiluniniscencia como
prueba de orientación para la determinación de la existencia de sangre, se dice lo siguiente: “más
recientemente se ha propuesto una nueva técnica, denominada de la quimioluminiscencia, que consiste en
tratar la mancha sospechosa con un reactivo a base de la hidrácida del ácido 3-aminoftálico. Se prepara
disolviendo 0,07 gramos de perborato sódico en 10 cc de agua y añadiendo a esta solución, agitando
constantemente, una mezcla de 0,01 gramos de la hidrácida del ácido 3-aminoftálico y 0,5 gramos de
carbonato sódico” (Grodsky, Wringht y Kirk).

El reactivo se pulveriza sobre las áreas sospechosas. Si se trata de sangre aparece una luminiscencia
química de color azulado, muy duradera, que resulta visible en la oscuridad.

19/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

La prueba no es específica de la sangre, ya que diversas sustancias químicas fuertemente oxidantes dan
igualmente una cierta luminiscencia al llevar a cabo la prueba. Las sales de cobre, así como el óxido de
hierro, sobre todo, constituyen una causa de error. Pese a esta falta de especificad la prueba de la
quimioluminiscencia tendría la ventaja sobre las reacciones de oxidasas clásicas de no alterar la sustancia
sanguínea, que puede después ser utilizada para toda clase de reacciones, incluso las biológicas.

Cita: Grodsky y colaboradores


Desde el punto de vista de la investigación crimanalística estos productos, al no desvirtuar el
ADN, posibilitan tomar muestras muy concretas con validez tanto para la determinación de las
manchas y patrones de sangre como, lógicamente, para la identificación de la fuente de sangrado.
La sensibilidad de la prueba es extraordinaria, llegando, según Grodsky y colaboradores, al
1/5.000.000.

Cita: Lourdes Prieto Solla


Siguiendo a la doctora Lourdes Prieto Solla, del Laboratorio de ADN del Cuerpo General de la
Policía Canaria (CGPC), se recogerán en este epígrafe diferentes estudios realizados sobre esta
materia, que pueden ser de interés para los alumnos de esta Maestría.

Contenidos recomendados

Meseguer Lloret, S. Métodos quimioluminiscentes en química analítica. URL disponible en:


enlace.

Fundamento de la reacción de luminol

Se trata de una reacción de oxidación quimioluminiscente. El luminol (C8H7O3N3) pierde los átomos
de N y de H y gana oxígeno. El hierro presente en la hemoglobina de la sangre cataliza y acelera la
reacción, de forma que el luminol se transforma en un compuesto llamado 3-aminophthalate. Este
compuesto es inestable químicamente, y para convertirse en un compuesto estable, emite energía en
forma de luz fotónica. En la oscuridad, dicha luz brilla.

Como agente oxidante de la reacción puede utilizarse peróxido de hidrógeno H2O2 (agua oxigenada).
También se pueden usar otros agentes, como el perborato, permanganato, hipoclorito e iodina.

Además del hierro de la hemoglobina la reacción puede ser catalizada por otros iones metálicos y por
ello no se puede utilizar este test como de certeza de presencia de sangre. El catalizador más sensible es
el ion cobalto. La reacción necesita un pH básico para producirse.

20/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Protocolo de preparación del test

Existen dos formas diferentes de preparar el luminol para su uso en el campo forense:

Luminol I (Grodsky): 1 gr/L de luminol y 50 gr/L de Na 2CO3 mezclado con un volumen igual
de 7 gr/L de perborato sódico en solución (o lo que es lo mismo: 3,5 gr de perborato sódico,
0,5 gr de luminol, 25 gr de carbonato sódico en 500 ml de agua).
Luminol II (Weber): 25 ml de agua que contienen 0,72 gr/L de luminol y 2 gr/L de Na (OH) se
mezclan con 25 mL de H2O2 al 0,6% y 175 mL de agua.

Protocolo de aplicación del luminol

En la oscuridad, aplicar con espray la solución de luminol a las superficies deseadas y marcar las áreas
luminiscentes. Mientras las superficies luminescentes están aún mojadas, realizar de nuevo el test sobre
las áreas que dieron luminiscencia anteriormente.

Protocolo de interpretación del test

El luminol permite orientar sobre la presencia de sangre en un lugar, pero otros compuestos también
dan reacción positiva. La experiencia del investigador puede discriminar cuándo la reacción es realmente
positiva basándose en el tipo de luminiscencia, en la rapidez y en la permanencia de la reacción.

Algunas sustancias pueden confundirse con la sangre cuando dan positivo al luminol, pero en muchos
casos la intensidad de luminiscencia es tan diferente a la producida por la sangre que se puede afirmar
un falso positivo. Por tanto, se debe tener precaución a la hora de interpretar la reacción luminiscente
producida por el luminol, y por ello sería aconsejable “practicar” antes de usarlo con las muestras de
casos reales.

Sensibilidad y selectividad

Sensibilidad: (límite inferior de detección) es muy sensible, se llega a detectar sangre diluida
1/1.000.000 (la bencidina 1/200.000, teóricamente). Selectividad: (cantidad de falsos positivos) es muy
poco selectivo (la bencidina es más selectiva).

Falsos positivos: el luminol es uno de los tests de posible presencia de sangre más sensibles, por
tanto, es una herramienta buena que ha de usarse de forma adecuada. El luminol reacciona con cualquier
agente oxidante, con otros metales, con porcelana, con lejía comercial, con detergentes, con algunos
tintes, con cobre o cualquier aleación parecida, con el rábano picante, con orina de individuos que
sufran algún tipo de infección, con plantas (si bien las plantas secas no producen reacción positiva), en
ocasiones con coca-cola, con pastinaca (zanahoria blanca), con nabo, con pintura de esmalte, con
baldosas de cerámica, baldosas de terracota, con barnices que contienen poliuretano, etc.

¿Cómo utilizar el Luminol en la inspección técnico policial?

21/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

La ITP debe realizarse pensando en los hechos que están intentando probarse (ejemplo: de nada sirve
obtener el perfil genético de un sospechoso en casa de una víctima si ambos convivían). Se debe hacer
un esfuerzo en la recogida de muestras con el fin de proporcionar la información más útil para probar
los hechos, debiendo dejar de lado el gastado aforismo de: “demasiadas muestras, mejor que muestras
insuficientes”.

Cuando se busca sangre en la inspección técnico policial, especialmente sangre que puede haber sido
lavada, el investigador debe usar en primer lugar una luz blanca de alta intensidad para buscar rastros.
Las manchas de sangre no se eliminan tan fácilmente, dejando un rastro marrón cuando se ha intentado
eliminarla. La sangre además tiende a fluir entre las grietas de una pared o el suelo, en el acolchado de
una alfombra, en la estructura de una mesa, etc., por lo que llevando a cabo un examen cuidadoso con
una fuente de luz de alta intensidad, el investigador puede localizar estas áreas fácilmente con el fin de
recoger muestras y remitirlas al laboratorio.

Por tanto, la ITP realizada para búsqueda de manchas de sangre debe realizarse solo
visualmente con la ayuda de una luz intensa. No es aconsejable entrar en la escena del crimen y
aplicar luminol en todas las superficies visibles, que debe convertirse en la ultima ratio en la
búsqueda de manchas de sangre.
El luminol debe utilizarse cuando el área a investigar es de tamaño considerable, con el fin de
orientar hacia “dónde buscar visualmente”. Se trata de una herramienta de screening (selección),
una guía para la búsqueda de más evidencias. La finalidad de su uso es indicar dónde recoger
las muestras para realizar sobre ellas otros tests más definitivos; por ejemplo, si se detectan
trazas de posible sangre en una alfombra, los investigadores pueden levantar la alfombra y
descubrir sangre visible debajo.

Contenidos recomendados

Castelló Ponce, A.; Álvarez Seguí, M.; Miquel Feucht, M. y Verdú Pascual, F. A.
Revelado de manchas latentes: efectividad del luminol y evaluación de su efecto sobre el
estudio del DNA. URL disponible en: http://scielo.isciii.es/pdf/cmf/n28/original2.pdf

VI. Breve referencia a la luz y a las luces forenses


En esta unidad se ha hecho referencia al revelado de huellas dactilares mediante reveladores y reactivos,
unos que actuaban por adherencia con el sudor y otros reactivando químicamente la huella. No obstante,
hay otros medios para hacer patente las huellas latentes, como son los procedimientos ópticos.

Las ventajas que ofrecen los procedimientos ópticos con respecto al visionado de huellas dactilares
son:

No repercuten en la huella dactilar y en todo caso hay que utilizarlos antes de cualquier otro
producto. Lógicamente habrá que estar preparados para el fotografiado de las huellas que se
localicen.
Utilizando la luz idónea se pueden visualizar las huellas dactilares.

22/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Lo fundamental para su visionado es que precisan de una luz fuerte y homogénea.


Se pueden añadir adaptadores a este tipo de luces con el objeto de generar luz rasante.
Este tipo de procedimientos ópticos no solo sirven para el visionado de huellas, también pisadas,
marcas, y otras muestras de origen biológico o químico.

En los procedimientos ópticos son importantes aspectos como los ángulos de iluminación, la
intensidad de la luz, el aspecto de la luz, los ángulos de concentración y los filtros.

Respectos al aspecto de la luz, esta puede ser de color blanco, de color o invisible. La luz blanca para el
visionado de huellas tiene las siguientes particularidades:

VII. Resumen final


En esta unidad didáctica se han estudiado los reveladores y reactivos que se utilizan tanto en el lugar del
delito como en los laboratorios policiales con el fin de revelar huellas latentes. Uno de los procedimientos
para determinar el reactivo óptimo será el tomar en consideración la superficie a revelar.

Se destaca en este módulo la importancia de detectar adecuadamente el tipo de superficie para la


correcta elección del revelador o del reactivo adecuado; se tendrá en cuenta que hay superficies
que, siendo en su condición primaria porosas o no porosas, tras el tratamiento posterior pueden
cambiar esa condición debido a agentes externos, como por ejemplo, un tablón de madera
(superficie porosa) que tras su tratamiento con barniz pierde la porosidad, por lo que habrá que
aplicar reveladores o reactivos diferentes.

Superficie

Asimismo:

En las superficies porosas se utilizarán tanto el DFO como la ninhidrina.


En las superficies no porosas se utilizará cianoacrilato con amarillo básico.

Sangre

Por otra parte, se ha repasado lo referente a la quimioluminiscencia para la detección de sangre,


destacando su papel meramente orientativo, ya que la certeza se infiere tras el análisis en el laboratorio.

23/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Luces-huellas

Por último, se han expuesto las distintas luces a emplear para el revelado de huellas, haciendo
mención expresa a la utilización y el uso de la luz forense como un instrumento imprescindible para el
tratamiento de la escena del delito y de las evidencias en ella recogidas.

Cuando haya que examinar superficies mate, será necesario incidir con la luz blanca
directamente sobre estas.
En las superficies brillantes deberá emplearse luz dispersa o difusa para la localización de
huellas.
Habrá que recurrir a la luz rasante para huellas moldeadas o por sustracción que se asienten en
superficies como velas, arcilla, etc.
En las superficies que presenten brillo elevado habrá que utilizar luz reflejada.
Se utilizará el contraluz para visualizar las superficies transparentes o translúcidas.

Equipos de luces

Existen diferentes equipos de luz forense comercializados por diversas empresas, algunos son
transportables mientras que otros solo son aptos para su uso en laboratorio. Los equipos más
sofisticados ofrecen la posibilidad de poder trabajar con longitudes de onda que van desde la luz UV al
infrarrojo y, por lo general, se suele utilizar el espectro de luz visible, es decir, desde los 400 nanómetros
hasta los 600.

El uso de las luces forenses se hace imprescindible en cualquier escenario criminal, siendo pieza
fundamental en escenas cerradas dada la gran cantidad de evidencias que pueden observarse. Como
procedimiento de trabajo, se iluminará con luz rasante la estancia (antes de la entrada) con una longitud
de onda en torno a los 490 nanómetros y gafas amarillas (filtro), teniendo la precaución de apagar la luz
de la estancia. Con este método podrán observarse vestigios como pelos, cabellos, fibras, incluso
pisadas.

Escenario

En escenarios donde haya ocurrido una violación o algún delito sexual se deberá realizar el examen
empleando una longitud de onda en torno a los 495-515 nanómetros con el fin de observar la
fluorescencia que emite el semen. Para realizarlo será necesaria la utilización de gafas naranjas.

La sangre no emite fluorescencia como tal, pero se puede observar con luz blanca intensa o con luz
UV en torno a los 365 nanómetros, siendo especialmente interesante la visualización de prendas de ropa
y toallas con este tipo de luz.

Lo anterior se refiere al visionado de la escena y algunas de las evidencias que suelen darse en delitos
violentos, pero el uso de las luces forenses se extiende también al estudio de las evidencias en el
laboratorio, tal y como se apuntó en el apartado de reveladores.

24/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Como recordatorio, las luces necesarias para la observación de los diferentes tipos de reactivos
son:

En la utilización de cianoacrilato (superficies no porosas) y, siempre que esté tintado


con amarillo básico, se deberá utilizar una longitud de onda de entre 400 y 430
nanómetros.
Con la ninhidrina no se aplicará ninguna luz forense, puesto que la huella se evidencia sin
necesidad de su utilización, empleándose únicamente cuando sobre este reactivo se
utilice cloruro de zinc para aumentar la potencia de la reacción de la propia ninhidrina
(mejorando la calidad de la fotografía) o cuando la superficie donde se reveló la huella
pueda tener un color parecido al que produce el reactivo. En cualquier caso se
emplearán longitudes de onda en torno a los 500 nanómetros.
Con respecto al DFO, convendría recordar que sí hace falta para su visualización la
utilización de luz forense en un rango entre los 495 y los 515 nanómetros, utilizando
gafas de protección de color naranja.

Contenidos recomendados

Velasquez, D. Luces forenses. URL disponible en: enlace.

VIII. Caso práctico

Enunciado
Se quiere realizar un experimento para comprobar el revelado de huellas dactilares con cianoacrilato
desde casa. Dicho experimento consistiría en el revelado de entre tres y cinco huellas en una superficie no
porosa y que ofrezca contraste con la polimerización del cianoacrilato, como por ejemplo un CD, un trozo
de vidrio, un plástico de color oscuro, un trozo de papel de aluminio, etc.

Se pide
¿Cuáles serían los procesos que se deberían seguir para conseguir dicho revelado?

solución

Las huellas se tomarán en un plástico tipo tupperware junto con un pequeño recipiente que
contendrá cianoacrilato (la proporción se estimará en consideración del tamaño del recipiente).
En el mismo recipiente se introducirá también otro más pequeño con agua caliente. Una vez en
el interior el objeto con las huellas, el recipiente pequeño con el cianoacrilato y el recipiente
con el agua, se cerrará el tupperware y se pondrá al sol.

25/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Se observará el proceso y la evolución de la polimerización del cianoacrilato.


Dependiendo de la fuente de calor, el tiempo de revelado no será inferior a 15 minutos.
Transcurrido ese tiempo y una vez abierto el tupperware, se observará con atención las huellas
reveladas.
Se acotarán y se colocará un testigo métrico.
Las huellas no deberán estar empastadas y en su caso se repetirá el proceso con menos
proporción de cianoacrilato.
Deberán ser visibles los puntos característicos identificables.

26/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

Recursos

Bibliografía
Manuales de interés :

Carmona, S.R. El sudor en la criminalística. Cuba. La Habana: Ed. Cubana; 1939.


Castelló Ponce, A.; Álvarez Seguí, M.; Miquel Feucht, M. y Verdú Pascual, F. A.
“Revelado de manchas latentes: efectividad del luminol y evaluación de su efecto sobre
el estudio del DNA”. Cuadernos de Medicina Forense; abril 2002; n. 28.
El libro de referencia de las huellas dactilares . Departamento de Justicia de los Estados
Unidos. Oficina de Programas de Justicia. URL disponible en: enlace.
Insumos para Investigación del Crimen. México: Sirchie, AFG Diagnosis.
Kent, J. M. E.; Elliot, D. A. y Miskelly, G. M. “Inhibición del inducido por lejía en la
quimioluminiscencia por luminol”. J. Sci. Forense; enero 2003: vol. 48; n. 1.
Manual de normas de procedimiento, la Inspección Ocular. Comisaría General de
Policía Científica.
“Técnicas de recojo de huellas e impresiones”. 26 de junio de 2010. URL disponible
en: enlace.
Laux, D. L. “Los efectos del luminol sobre el análisis subsecuente de manchas de
sangre”. Diario de Ciencias Forenses ; 1991; vol. 36; n. 5.
Negré Muñoz; Castelló Ponce; Gil Pitarch y Verdú Pascual. “¿Manchas de sangre?:
seguridad en pruebas de orientación”. Cuadernos Medicina Forense; octubre 2003; n.
34

Glosario.

ESPECIFIDAD: adecuación de algo al fin al que se destina.

ORIENTATIVO: que sirve o ayuda a la orientación.

QUIMIOLUMINISCENCIA: producción de luz que acompaña a algunas reacciones


químicas y bioquímicas.

REACTIVO: sustancia que se emplea para provocar una reacción química.

REVELADOR: hacer visible algo que no lo es.

27/28
Reveladores y reactivos. Detección de sangre. Especial referencia al uso de luces forenses

28/28
Inspecciones oculares especiales, la
cadena de custodia
Inspección técnico ocular
Indice
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia 3
I. Introducción 3
II. Objetivos 3
III. Concepto de inspección ocular especial 3
3.1. ¿Cuáles son los objetivos en este tipo de investigaciones? 5
3.2. Metodología de la investigación 6
3.3. Actuaciones prioritarias 8
3.4. Fase documental 10
IV. La inspección ocular en grandes catástrofes 11
4.1. ¿Qué es una gran catástrofe? 11
4.2. ¿Qué es un suceso con víctimas múltiples? 13
4.3. Protocolos de actuación ante este tipo de hechos 14
V. Breve referencia a las inspecciones oculares subacuáticas 17
VI. Consideraciones sobre escenarios con cadáveres ahorcados 19
VII. Introducción a la cadena de custodia 22
VIII. Repaso final 24
IX. Caso práctico 25
Enunciado 25
Se pide 25
Recursos 28
Bibliografía 28
Glosario. 28

2/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Inspecciones oculares especiales, la cadena de


custodia

I. Introducción
En esta unidad didáctica se aborda el estudio y las peculiaridades de las inspecciones oculares
especiales, especialidad que viene dada por el tipo de hechos o por la naturaleza de la propia inspección.

Desde un punto de vista técnico, todas las inspecciones tienen unas elevadas exigencias para los
técnicos que estudian las escenas. En el estudio de estas otras inspecciones se dan, además, unas
circunstancias que complican su examen: por ejemplo, la forma de procesar la escena, su acordonamiento,
la entrada, los medios especiales a emplear, etc.

Se tratarán escenarios singulares: subacuáticos, en incendios, con cadáveres de ahorcados y, por último,
aquellas inspecciones que se realicen como resultado de hechos con víctimas múltiples o grandes
catástrofes.

Destacar la importancia de la cadena de custodia, como colofón al estudio forense que se ha mostrado
en estos cinco módulos. Tal como se demostrará, es irrelevante que la inspección del lugar del delito haya
sido realizada con éxito si existe algún error demostrable que afecte a la trazabilidad de la evidencia, ya que,
lamentablemente, todo (o parte) podrá ser anulado e invalidado.

II. Objetivos
1

Mostrar las peculiaridades de las inspecciones oculares complejas.

Conocer el procedimiento de investigación en ese tipo de escenarios, poniendo especial énfasis en la


metodología.

Identificar los elementos y la relevancia procesal de la cadena de custodia.

III. Concepto de inspección ocular especial


La doctrina mayoritaria no contempla el concepto de “inspección ocular especial”, ya que esta
terminología nace con la experiencia de los investigadores “de campo”, en el análisis y estudio de los
escenarios criminales. El conocimiento y la praxis en escenarios habituales son insuficientes para afrontar
con garantías de éxito una IOTP en situaciones especiales.

3/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Un ejemplo de lo anterior podría ser el siguiente: los componentes de una dotación de policía
científica son requeridos seis veces al día para acudir a escenarios de robos, dos veces a la
semana para examinar secuestros, dos veces al mes para investigar asesinatos…, luego estos
agentes tendrán una práctica muy importante en afrontar escenas de ese tipo y con recursos
suficientes para salir de situaciones comprometidas. Por el contrario, quizá nunca hayan acudido a
un incidente con víctimas múltiples, o al escenario donde se encuentra un ahorcado, o a incendios
importantes u otros donde hayan tenido que asegurar una evidencia debajo del agua.

La inspección ocular en incendios

Los incendios estructurales son, sin ningún género de dudas, uno de los escenarios más
difíciles para la investigación, dado que en muchas ocasiones las paredes y las techumbres
han colapsado o la escena se ha consumido pasto de las llamas. Otro de los problemas
añadidos con el que se encuentran los investigadores es la toxicidad de las sustancias que
pueden producirse con ocasión del incendio, lo que hará que se extremen las medidas de
seguridad.

Aparte de lo anterior, la especialidad de este tipo de escenarios viene dada por los aspectos siguientes:

Preparación del equipo

Los investigadores de este tipo de escenarios deberán tener previstos –aparte de las pautas vistas en
módulos anteriores sobre los equipos de protección individua (EPIs)–otros equipos más especializados
en lo que se refiere a seguridad personal, por ejemplo, equipos de respiración autónoma, botas altas de
goma, botas de media caña de protección antipenetración, monos especiales de trabajo, casco y gafas
de protección, guantes anticorte.

Desde el punto de vista del material para acceder a un incendio, aparte del maletín de inspección
ocular ordinario, habrá que tener dispuesta una maleta especial, donde como mínimo se debe contar con
cintas métricas, herramientas (palas, martillos, piquetas, etc.), un verificador de corriente eléctrica, un
dispositivo de medición láser, botes de cristal para la recogida de muestras (posibles acelerantes de la
combustión), material para planimetría y un dispositivo de posicionamiento GPS.

Preparación del personal

En este tipo de inspecciones, además de los cursos básicos que se impartan a los especialistas de
escena, será conveniente recibir formación añadida con módulos amplios o cursos monográficos sobre
el estudio y la investigación de incendios.

4/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Fase de planificación

Dado que las investigaciones de incendios pueden prolongarse en el tiempo, ocupando varios días o
incluso semanas, se tendrán previstas las contingencias más comunes como pueden ser: relevos del
personal; utilización de tiendas para traslado de evidencias, estudio de documentación y áreas de
descanso; equipos autónomos de electricidad; suministro de agua corriente, etc.

Antes de empezar con el estudio técnico de la escena es preciso realizar una aproximación previa al
lugar del hecho con el objeto de valorar todas estas situaciones. Generalmente, incluso cuando el
incendio aún no está extinguido en su totalidad, es conveniente desplazar a un responsable de la
investigación en labores de observación y valoración previa de las circunstancias concurrentes, así
como también para contactar con responsables tanto de la empresa como de otras instituciones para
petición de planos y demás documentación.

El escenario

Los escenarios propios de los incendios presentan singularidades que no se dan en otro tipo de
escenarios, por ejemplo, cuando se produce el colapso y derrumbe de la estructura en llamas. Si existe
posibilidad de derrumbe se observarán las instrucciones de los técnicos cualificados de las distintas
entidades públicas en su proceso de análisis de seguridad de los edificios. En cualquier caso, no se
podrá acceder al lugar sin las protecciones indicadas.

Hay que valorar las posibilidades de intoxicación y, en los casos en los que el incendio no esté
totalmente extinguido, se acordonará y se esperará el tiempo necesario para proceder a la entrada.

De la investigación

A diferencia de la inspección en escenarios de otras modalidades delictivas, en los que la


investigación se realiza únicamente con el equipo de técnicos de la escena y la comisión judicial, en este
tipo de investigaciones es frecuente compartir la escena con otras personas que ayudan o contribuyen a
la investigación. También se dan determinadas peculiaridades en lo referente a la plasmación gráfica de
la escena, teniendo que acudir a medios o sistemas especiales.

Se extremará la precaución en la recogida de todas las evidencias y de los materiales que han servido
para las actuaciones, procediendo a su recuento antes de abandonar el lugar y a la llegada a los
laboratorios. Hay que tener presente que es fácil su extravío en esos complicados momentos, siendo
imprescindible la limpieza posterior de todo el material.

Contenidos recomendados

Anitua, P. Investigación de incendios. Bomberos de Navarra. URL disponible en: enlace.

3.1. ¿Cuáles son los objetivos en este tipo de investigaciones?

5/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

En la mayoría de las inspecciones oculares el objetivo último es identificar al culpable del hecho para
ponerlo a disposición de la autoridad judicial; en este sentido, los informes elaborados por la policía
científica realizan un relato pormenorizado de hechos, evidencias, análisis, etc., formulando una serie de
conclusiones en base a unos estudios objetivos, mesurables y contrastables. Sin embargo, en la
investigación de un incendio se exige un plus derivado de los extremos siguientes:

Localización del origen del incendio


La búsqueda del origen de un incendio es una tarea compleja que reviste un elevado índice de dificultad,
dependiendo de la superficie quemada y del grado de destrucción.

La causa
Establecer cuál es el elemento causal (si ha sido intencionado o accidental) es una de las cuestiones más
complicadas en este tipo de investigaciones, donde se pueden mezclar, desde las causas económicas y
los fraudes, hasta el intento de destruir pruebas en la comisión de homicidios.

La fuente de ignición

Se refiere al elemento causal, ya que lo que realmente provoca el incendio puede ser un cortocircuito,
una cerilla, etc. En muchos casos es imposible su localización por los grados de destrucción que
presentan las escenas.

El autor
Los autores, en muchas ocasiones, pretenden ocultar evidencias de otra acción delictiva previa
(homicidio, robos, fraudes al seguro, etc.), por lo que el incendio es el medio para la comisión de otros
delitos.

El incendio es la “tapadera” del homicidio, encontrándose el investigador con dos hechos


distintos.

3.2. Metodología de la investigación


Se empleará el denominado método científico o sistemático, que, aun siendo aplicable a todo tipo de
inspecciones, reviste una importancia especial en el caso de investigación de escenas de incendios, dada la
complejidad y singularidades de este tipo de escenarios.

El protocolo a seguir (de obligada observancia por los equipos de investigación) y por el orden que se
indica, es el siguiente:

Definir el problema

Determinar qué es lo que ha ocurrido y si es objeto de investigación policial. Se trata de un


planteamiento lógico que se debe seguir en todo momento, no solo al comienzo de la indagatoria.

Recogida de datos e información previa

Realizar todas las tareas tendentes a recopilar la mayor cantidad de información de lo ocurrido,
visionado de cámaras, testigos, declaraciones, imágenes fotográficas, etc.

6/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Análisis de todos los datos obtenidos

Una vez recopilados todos los datos se analizarán de forma técnica y con el personal necesario, entre el
que habrá expertos en la materia.

Planteamiento de hipótesis

Se realizarán hipótesis lógicas en base a las informaciones obtenidas.

Contrastar y definir hipótesis (intentar no imponer)

Se intentará acotar aquellas hipótesis más consecuentes con el hecho, definiendo los métodos de
investigación para contrastarlas. Ninguno de los actuantes intentará imponer su hipótesis frente a los
demás, todas tendrán el mismo valor.

Reconstrucción de los hechos


Se intentará acotar aquellas hipótesis más consecuentes con el hecho, definiendo los métodos de
investigación para contrastarlas. Ninguno de los actuantes intentará imponer su hipótesis frente a los
demás, todas tendrán el mismo valor.

Contrastar y definir hipótesis (intentar no imponer)

Se intentará acotar aquellas hipótesis más consecuentes con el hecho, definiendo los métodos de
investigación para contrastarlas. Ninguno de los actuantes intentará imponer su hipótesis frente a los
demás, todas tendrán el mismo valor.

Reconstrucción de los hechos


En base a lo estudiado se realizará una reconstrucción de lo ocurrido de forma coherente, metódica y
analítica.

Establecer conclusiones
Visto todo lo anterior, se sacarán las conclusiones derivadas del hecho estudiado, plasmándolas en los
documentos establecidos que servirán de base para concluir la investigación.

Realizar un juicio crítico


Esta fase es fundamental para ver los fallos cometidos y aportar las posibles soluciones. Será el
momento de hacer crítica grupal y autocrítica.

7/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Figura 2. Método científico.


Fuente: elaboración propia.

3.3. Actuaciones prioritarias


La secuencia de las primeras actuaciones al iniciar el análisis de una escena de un incendio es la siguiente:

8/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Descripción

Se realizará una descripción detallada del lugar, haciendo referencia a los grados de destrucción,
edificios afectados, etc. Habrá que valerse de todos los medios técnicos posibles con el fin de dejar una
buena reseña documentada del hecho. Se contará con la planimetría existente de los lugares afectados,
junto con la que realicen los propios agentes, fotografías de 360°, escáner, fotografía aérea por
helicópteros o drones y dependiendo de la magnitud e importancia del incendio, fotografías y
grabaciones con cámaras térmicas.

Alcance
Se determinará de forma clara el alcance del siniestro, pudiendo realizarse simultáneamente a la
descripción anterior. Se precisará hasta dónde ha podido afectar el incendio, comparándolo con planos
e imágenes anteriores, vehículos existentes, etc. Con esto se pretende cuantificar la magnitud y la
importancia, lo cual será útil para la determinación de posibles responsabilidades penales y/o civiles.

Delimitación

Hay que establecer el perímetro del área afectada por medio de su acordonamiento, sabiendo que por
muy bien acordonada que esté la zona, el incendio puede reavivarse o emanar gases tóxicos, por lo que
habrá que prestar atención a estas circunstancias.

Daños

Se describirán los daños específicos del lugar del siniestro.

Marcas de humo y calor


Se deberá zonificar y acotar debidamente las marcas producidas por humo y por calor, teniendo en
cuenta que la inspección ocular en el caso de incendios deberá realizarse desde fuera hacia dentro y de
los lugares con menos afectación a los más afectados. Los horizontes de humo son la guía que conduce
hasta el siguiente punto.

Foco y punto de inicio

La búsqueda del foco primario y del punto de inicio no siempre es tarea fácil, ya que en un incendio
pueden existir múltiples focos primarios y secundarios, siendo una de las labores más complejas en la
investigación de este tipo de siniestros. El calor se puede trasmitir de tres formas: por radiación, convec
ción y conducción ([Correo del maestro]. Transferencia de calor. Archivo de vídeo; 20 de febrero de
2014), trasmisión que puede determinar la lejanía de los focos entre sí.

Fuente de ignición

Una vez en el punto de inicio habrá que identificar o hallar la fuente de ignición. Labor ímproba que
puede llevar mucho tiempo, conociendo además que en muchas ocasiones es imposible hallarla dado
que el propio fuego la puede haber eliminado, aun así, pueden quedar señales de dónde se encontraba o
de lo que realmente era.

Causa

Con todos los datos anteriores y reunidas las evidencias es el momento de determinar la causa: ¿cuál ha
sido el elemento causal por el que se ha desencadenado el hecho? Es la búsqueda del motivo, del
porqué.

9/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Figura 3. Imagen que muestra la tremenda dificultad a la hora de estudiar un incendio.


Fuente: elaboración propia.

3.4. Fase documental


En este apartado abordaremos el soporte documental de la investigación: el acta y al informe, pudiendo
asegurar que la mejor investigación de poco o nada sirve si no va bien respaldada con un informe
documentado, en el que se observen todas y cada una de las garantías de cada actividad probatoria,
especialmente, las atinentes a la cadena de custodia.

En el caso de los incendios, los informes deberán ser concienzudos y muy voluminosos, por la ingente
cantidad de aportes de prueba que incorporan, estudio de muestras, anexos (tanto fotográficos, como de
planimetría) e informaciones previas que constasen y se consideren relevantes.

El acta de inspección técnico policial es el resultado de la plasmación documental de todo lo actuado


en el lugar del hecho, tendente a dejar constancia descriptiva y gráfica (fotos / vídeo / planos) de todos los
extremos útiles para la investigación, extendida por uno o varios expertos en policía científica.

El informe pericial es la plasmación documental del estudio de los efectos recogidos en la IOTP,
tomando como base los conocimientos técnicos previos que posee el agente, en el que a la vista de los
datos objetivos obtenidos formula una serie de conclusiones. Ciencia como sustrato y método científico
como camino para el esclarecimiento de los hechos y la atribución de responsabilidades.

Dicho lo anterior, se pueden establecer unas diferencias claras entre estos dos documentos, a saber:

Acta

Es una narración, objetiva, metódica, clara y ordenada cronológicamente de lo que se observa en el


lugar del hecho. En un acta no se incluyen conclusiones. Las personas que las realizan acudirán a
declarar como testigos de las manifestaciones que en ella se consignen, nunca como peritos.

Informe
Construcción documental ordenada de los datos extraídos en la IOTP, en base a unos conocimientos
técnicos del escenario o de las evidencias que se hayan recogido en él. Las personas que firman el
informe sí tienen la consideración de peritos. En el informe siempre deberán constar resultados y
conclusiones.

10/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Tanto el informe como el acta son elementos indispensables en el desarrollo y conclusión de la


inspección ocular y, lógicamente, estos documentos son un eslabón fundamental de la cadena de custodia,
sin ellos no se podría demostrar la trazabilidad de las muestras, el iter de las evidencias desde su recogida
hasta su remisión a la autoridad judicial.

Figura 4. Incendio en una nave industrial, obsérvese la destrucción.


Fuente: elaboración propia.

Contenidos recomendados

Dictamen pericial. ABP Investigación de Siniestros. URL disponible en: enlace.

IV. La inspección ocular en grandes catástrofes


Entre las inspecciones oculares especiales ocupan un lugar destacado las realizadas con motivo de
grandes catástrofes o de aquellos hechos en los que se producen víctimas múltiples. Se trata de situaciones
extraordinariamente exigentes para los investigadores de la escena, en las que estarán sometidos a una
doble presión: por un lado, el acometer una escena donde puede existir un número muy elevado de
cadáveres en sus diferentes estados de descomposición, y, por otro lado, la presión mediática, familiar e
incluso política. Se trata de la justa y humana pretensión, del deseo de la pronta resolución del caso,
agilizando así los procesos de identificación de víctimas y heridos, restableciendo y “normalizando” la
vida, especialmente, de los familiares de las víctimas.

4.1. ¿Qué es una gran catástrofe?


Tienen la consideración de grandes catástrofes aquellas situaciones naturales, accidentales o provocadas
(negligente o intencionadamente), en las que el número de víctimas y las circunstancias concurrentes
desbordan los sistemas habituales de protección y auxilio. La clave diferencial está en esta última
apreciación: “desbordar los sistemas habituales”, por lo que, en todos aquellos hechos de esta naturaleza,
se deberá recurrir al auxilio de otras instituciones –incluso países– con el fin de paliar los daños.

Se puede establecer una triple clasificación:

11/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Catástrofes naturales

Figura 5. Imagen de la devastación producida por un


terremoto.
Fuente: Pixabay

Son causadas por fenómenos atmosféricos de gran magnitud, tales como tormentas, ciclones,
tornados, huracanes, inundaciones o por aquellos que afectan a la propia estructura de la corteza
terrestre, como terremotos, maremotos, etc.

En estos supuestos y dada la gravedad y urgencia de la atención humanitaria, no se suelen realizar


tareas de inspección ocular, ya que la causa está bien definida, realizándose en el caso de que
determinadas personas o grupos aprovechen la situación para cometer algún tipo de delitos como
saqueos, robos, etc. Se tratará entonces de una IOTP al uso, que se adaptará a las circunstancias
específicas con las que se encuentre el investigador.

Catástrofes tecnológicas

Son las producidas por la acción de estructuras críticas, como pueden ser centrales nucleares,
térmicas, caída de puentes, etc.

En estos casos sí procedería la práctica de la IOTP en paralelo a las demás investigaciones tendentes
a la identificación de víctimas y al restablecimiento de servicios esenciales (luz, agua, etc.), ya que habrá
que determinar cuál ha sido la causa de la catástrofe.

Pongamos el ejemplo de un escape radiactivo en una central nuclear. Serán los equipos
especializados a nivel nacional o internacional los que afronten esta situación, así como los
equipos militares o los especialistas policiales encargados de las actuaciones prioritarias en este
tipo de circunstancias. En el caso de que sospecharan que la catástrofe pudo tener un origen
intencional, solicitarán la intervención de los policías técnicos científicos para la realización de
la IOTP, piedra angular de la actividad probatoria que aportará las evidencias precisas para
arrojar luz sobre el hecho.

En estos casos, también considerados como inspecciones oculares especiales, se deberá disponer de
la ayuda de los equipos policiales, militares o civiles especializados, con el fin de informar de los
peligros y de las posibilidades de actuación, así como para proveer de materiales específicos para el
acometimiento de este tipo de actuaciones; fundamentalmente, para todo lo relativo a EPIs de
protección especial, equipos autónomos de respiración, etc. También facilitarán lo preciso para la fase
de descontaminación, tanto de los profesionales como de los medios técnicos y, lógicamente, también
de las evidencias obtenidas.

12/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Figura 6. Imagen de Chernobyl en Ucrania.


Fuente: Pixabay.

Antrópicos o inducidos

Este tipo de grandes catástrofes son causadas por la mano del hombre. Son debidas a la acción
criminal de determinados individuos, que originan una serie de daños que afectan a una gran cantidad de
personas, a sus vidas y haciendas, pudiendo afectar también al conjunto de las infraestructuras de un
país.

Ejemplo: Torres Gemelas


Un claro ejemplo de lo anterior sería el atentado de las Torres Gemelas en EE. UU., donde
perdieron la vida más de 3000 personas y muchas más sufrieron heridas.
En este tipo de catástrofes resulta indispensable la realización de una IOTP especial, atendida la
magnitud del hecho. Retomando el caso de las torres gemelas, baste pensar en el tiempo y los
medios que se destinaron a la búsqueda de evidencias y restos humanos.

Figura 7. Atentado de las torres gemelas por


causas antrópicas.
Fuente: Pixabay.

Contenidos recomendados

Abellán Aguilar, T. “Recordar lo inolvidable. EL 11-S:


Instantes de verdad sin instantáneas de realidad”. URL
disponible en: enlace.

4.2. ¿Qué es un suceso con víctimas múltiples?

13/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

A diferencia de una gran catástrofe, un suceso con víctimas múltiples se define del siguiente modo:
“aquellas situaciones, igualmente naturales, accidentales o provocadas, que, aun no desbordando los
sistemas habituales de protección y auxilio, producen un elevado número de víctimas que exigen una
actuación metódica y rápida, especialmente, en las labores de identificación de las víctimas”.

Como se puede observar, la diferencia esencial está en el hecho de que se desborden o no los sistemas
habituales de protección y auxilio.

Por seguir con el ejemplo de las Torres Gemelas, el estado de New York tuvo que pedir ayuda a
otros estados cercanos porque la magnitud de la catástrofe les superó totalmente, por lo que se
considera como una gran catástrofe; por el contrario, si los servicios asistenciales del propio
estado se hubieran podido hacer cargo de la tragedia, se habría considerado un suceso con
víctimas múltiples.

Por lo tanto, no importa el número de víctimas ni tan siquiera la magnitud de la tragedia, el


factor delimitante es si excede o no las posibilidades de auxilio normales.

4.3. Protocolos de actuación ante este tipo de hechos


Si en cualquier situación de investigación es importante la metodología, ni qué decir tiene que en estos
casos es especialmente trascendente, debiéndose aplicar los protocolos al pie de la letra.

En el caso de una gran catástrofe, en la que la intervención excede los servicios asistenciales de un
determinado lugar teniendo que requerir ayuda a otros estados o países, es fundamental trabajar con
estándares conjuntos de actuación, puesto que en un mismo escenario y dependiendo de la magnitud del
suceso se pueden encontrar policías de varios países que tienen que trabajar conjuntamente.

Dada la gravedad de este tipo de catástrofes existe un nivel de concienciación elevado en todos los
países, habiéndose articulado protocolos destinados a cubrir las necesidades investigativas y
organizativas con totales garantías de éxito, sobre todo en lo referente a la identificación de víctimas.

En la actualidad se están adecuando todos los protocolos de identificación a los dictados por
INTERPOL, pudiéndose trabajar siguiendo un patrón de actuación común. De esta manera se evitan la
descoordinación y los posibles errores en materia tan delicada como la identificación de víctimas, que
pueden generar situaciones personales y familiares terribles, así como un descrédito para el país que
haya cometido un fallo que, en todo caso, será difícil de solventar.

14/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

En otro orden de cosas, son los propios países los que implementan –adaptándose a los requerimientos
de INTERPOL– protocolos de actuación para atender este tipo de hechos. Son de obligado
cumplimiento por las instituciones que los firman y asumen, siendo garantía de buena praxis en las
intervenciones. Son muchos los profesionales que desde ámbitos distintos han consensuado la forma de
actuación y, lo que es más importante, las competencias y actividades que deben desarrollar cada una
de las partes implicadas, el orden de prelación en la realización de las tareas y la integración en las
diferentes fases.

En España, este protocolo está recogido en el “Protocolo nacional de actuación médico-forense y de


policía científica en sucesos con víctimas múltiples”, que se regula y se vertebra en el RD 32/2009, de
16 de enero (Real Decreto 32/2009, de 16 de enero, por el que se aprueba el Protocolo nacional de
actuación Médico-forense y de Policía Científica en sucesos con víctimas múltiples. BOE, n. 32; 06 de
febrero de 2009).

Dentro de los fines perseguidos por este Real Decreto, destacan los siguientes:

Investigación técnica del suceso.

Auxilio de los heridos.

3
Aseguramiento y protección de la zona.

Tratamiento de las víctimas (cadáveres y restos humanos).

Como se puede ver, el primero de los objetivos hace referencia a la inspección ocular, referida como
investigación técnica del hecho, puesto que serán los técnicos en inspecciones oculares los que, en primer
lugar, harán una valoración técnica de las circunstancias en las que se ha producido, realizando los
informes que se estimen oportunos. Por otra parte define las fases de actuación, que son:

Preliminares al tratamiento de cadáveres y restos humanos.

2
Tratamiento de cadáveres y restos humanos.

Obtención de datos ante mortem en el área de asistencia a familiares.

15/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Será en la fase preliminar al tratamiento de cadáveres y restos humanos donde se encuentra enmarcada la
inspección técnica del lugar del hecho.

El primer paso para abordar este tipo de situaciones, según el Real Decreto, es nombrar un equipo de
avanzada, que será comandado y dirigido por un agente con capacidad para tomar decisiones, y que
deberá realizar lo siguiente:

1
Evaluará el alcance del suceso (víctimas, estado de los cuerpos, etiología, etc.).

Velará por el correcto funcionamiento de las unidades de seguridad ciudadana (patrulleros) y equipos de
emergencia, todo ello dentro de la fase preliminar.

3
Contactará con la comisaría general de policía científica para poner en antecedentes de todo lo visto y
todo lo actuado, así como para trasladarle las necesidades y requerimientos del personal necesario para
acometer la actuación, de su criterio dependerá en gran medida los recursos humanos y materiales que
se tendrán que desplazar al lugar del siniestro.

En esta fase preliminar al tratamiento de cadáveres y restos humanos se realizarán las siguientes acciones:

Comprobar el suceso y comunicaciones a la autoridad judicial

Médico forense de guardia.


Director del Instituto de Medicina Legal (coordinador de actuaciones forenses).

Aseguramiento del lugar de los hechos

Acordonamiento de la zona.
Implantación de servicios de seguridad (cuerpos competentes).
Puesto de mando conjunto (m. forenses y p. científica).
Rescate de supervivientes y traslado a lugares establecidos.

Personados Autoridad Judicial y Forense

Inspección ocular.
Inicio de los trabajos de identificación.

16/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Se cita el ejemplo español con el fin de evidenciar el hecho de que corresponde a los técnicos de
inspecciones oculares el peso de la intervención investigativa, que será fundamental para el desarrollo de
investigaciones posteriores.

En muchas ocasiones, en los primeros momentos de un hecho de gran magnitud, puede parecer que su
causa es distinta a la que realmente lo originó, lo que hace de esta diligencia pieza esencial de la
investigación.

Un ejemplo de lo anterior podría ser una catástrofe aérea. Generalmente, las causas de este tipo de
hechos se atribuyen a cuestiones técnicas derivadas del propio avión o de las inclemencias
meteorológicas (como la caída de un rayo). Tras la intervención del equipo especializado se
demuestra otra causa, lo que cambiaría el curso de las investigaciones.

Contenidos recomendados

Guía de intervención en sucesos con víctimas múltiples. Ministerio de Justicia. España. URL
disponible en: enlace.

V. Breve referencia a las inspecciones oculares


subacuáticas
En determinadas situaciones hay que investigar los hechos en condiciones adversas, lo que multiplica las
dificultades para realizar una buena IOTP. A lo largo de esta unidad se ha mostrado cómo hay que plantear
la investigación en situaciones de incendios, grandes catástrofes, etc. En este caso, vamos a enfrentarnos al
medio acuático.

No es frecuente encontrarse ante este tipo de inspecciones y, en muchos casos, no se podrán realizar
debido a las características del lugar en el que se ha encontrado la víctima o la evidencia más importante;
por ejemplo, no se sigue el mismo procedimiento con un cadáver localizado en el mar a 20 metros de
profundidad, que en un río o en una piscina.

Es muy común encontrarse con evidencias importantes que han sido arrojadas a ríos o pozos, incluso al
mar, con el objeto de hacerlas desaparecer. En estos casos la investigación deberá girar en torno a la
averiguación del lugar en el que fueron arrojados para, una vez localizados, realizar el estudio técnico de la
escena.

Pongamos un ejemplo. Una organización criminal realiza un robo y en la huida matan a un policía
que les perseguía. En un coche robado se dirigen hacia un río cercano, conocen un puente en la
zona que es discreto y en el que podrán estacionar para deshacerse de la pistola. Llegados al lugar
ejecutan la acción, estacionan y se deshacen de la pistola. Como el río es caudaloso y profundo,
saben que será prácticamente imposible encontrar el arma, pero las investigaciones de la policía
llevan hasta uno de los integrantes de la organización que narra los hechos y delata a sus
compinches.

17/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

En este caso, la policía científica, tras ser avisada de este hecho, se desplaza al lugar y tras recoger toda
la información previa referente al río, corrientes, profundidad y turbidez, determina si le es posible realizar
algún tipo de acción técnica sobre la escena.

En la mayoría de los casos, en situaciones parecidas y en parecidas circunstancias no se podrá asumir la


inspección ocular, pero sí se podrán impartir indicaciones a los miembros de las unidades especializadas
para que, caso de localización, no desvirtúen la evidencia más de lo preciso para el rescate del arma.

Mientras los equipos especializados se sumergen, los miembros de la policía imparten las instrucciones
correspondientes en cuestiones técnicas para la recolección de la evidencia en el medio acuático, teniendo
preparado y dispuesto el equipo fotográfico para que, cuando sea recuperada y los agentes especializados
terminen su trabajo de búsqueda submarina, realicen un reportaje completo del trabajo del equipo de
buceo, siendo conveniente la realización simultánea de una filmación de vídeo.

Generalmente, los equipos de buceadores de los cuerpos de seguridad están formados en la recogida de
evidencias en el agua, así como en los sistemas de búsqueda a emplear, no obstante, las recomendaciones
serían las siguientes:

El sistema de búsqueda más adecuado en ríos, pantanos y lagos es el de pasillos. Se sectorizará la zona
en la que se pretenda buscar, formando calles de un metro de ancho como máximo. El largo será el de la
anchura del lugar o del sector de búsqueda.

Se buceará preferentemente sin aletas si con ello no se pone en riesgo la seguridad de los intervinientes.

En los casos de escasa visibilidad cada buzo ocupará una de las calles delimitadas y palpará con sus
manos cada rincón de su recorrido. Valorará el estado del fondo del cauce con el fin de conocer si es
posible que la evidencia pueda estar enterrada, en cuyo caso se recurrirá a rastrillar el lugar, metiendo el
fango en una red de trama fina. Los buzos subirán a la superficie las redes, señalando el lugar donde han
concluido la búsqueda parcial, para continuar posteriormente con su trabajo en el mismo lugar en el que
terminaron y, por último, los miembros del equipo de policía echarán el contenido de la red sobre un
cedazo y con ayuda de agua irán cribando y estudiando el contenido.

Se dispondrá de testigos métricos para numerar de inmediato la evidencia, anotando junto al reportaje de
detalle todos los datos que sean sustanciales para la investigación.

Se tendrán en cuenta los estudios a los que se pretende someter la evidencia, sabiendo que sobre
superficies mojadas se puede aplicar el reactivo S.P.R., obteniendo magníficos resultados en el revelado
de huellas latentes.

Se comprobará que el arma esté completa. Si faltara alguna de sus partes (cargador, cañón, corredera,
etc.) se informará al equipo de buceo para que persistan en su búsqueda.

18/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

En caso de que no se hubiera realizado con anterioridad, se procederá a poner el arma en posición de
seguro, introduciéndola en un recipiente adecuado.

En cada caso se adecuará la búsqueda a las circunstancias del escenario. En muchas ocasiones los
cuerpos son arrojados a pozos, dificultando la búsqueda todavía más, lo que requerirá impartir nuevas
instrucciones a los equipos implicados, incidiendo en el estado en que se pueden encontrar el cadáver y
la forma de proceder, ya que los cuerpos sumergidos en agua sufren un proceso denominado
saponificación.

Será de máxima utilidad la introducción de cámaras de vídeo sumergibles y, en el caso de pozos y


pozos negros, una vez conocido el volumen de agua y el caudal de recuperación o llenado, se llevará al
lugar una bomba de achique para evacuar la totalidad del agua. El vaciado será momentáneo y el pozo
tenderá a ir recuperando el agua desalojada más o menos rápidamente. Se aprovechará este tiempo para
llenar cubos o capazos del fondo del pozo, realizando su visionado en la superficie, para lo que habrá que
adecuar una zona específica.

VI. Consideraciones sobre escenarios con cadáveres


ahorcados
Un examen exhaustivo del cuerpo de las personas que aparecen ahorcadas, del lugar donde el hecho se
ha producido y del aspecto del cadáver, constituye un primer paso imprescindible para tratar de esclarecer
si el ahorcamiento es consecuencia de un suicidio real o, por el contrario, se pretende encubrir una
estrangulación criminal.

Reglas para estudio del escenario

Se recalcan nuevamente, por su importancia, las consideraciones previas al estudio de un escenario


de esta etiología:

Información previa.
Acordonamiento de la escena.
No llevar ideas preconcebidas.
Tomar notas, fotografías, croquis, etc.
Recoger los indicios que se consideren oportunos en base a las circunstancias de la escena,
de la posición del cadáver y del elemento constrictor.
Interrogatorio de testigos, siempre por separado. No desechar (que no implica recoger)
ninguna información, dato, indicio, etc., en primera instancia, por mínimos que sean.
Posteriormente se valorarán convenientemente.
Aquello que no se recoge, o se pierde o lo entierran. Serán los hechos y sus circunstancias los
que aconsejarán el qué, el cómo y el porqué de lo sucedido.

19/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Las personas más propensas al suicidio por ahorcamiento son personas jóvenes, púberes o
ancianos, dándose más en hombres que en mujeres.
Suelen dejar escritas notas de suicidio, que se convierten en un elemento esencial para
esclarecer los hechos, aunque en ocasiones pueden complicarlos. En cualquier caso, y
siempre que sea posible, se cotejará la escritura encontrada con alguna que exista en el lugar
atribuida al suicida.
Será imprescindible realizar medidas detalladas desde los pies del ahorcado (o el elemento
más próximo al suelo), poniéndolos en relación con los instrumentos u objetos que el suicida
haya podido utilizar, comprobando que las distancias concuerdan con las hipótesis
planteadas. Hay que tener en cuenta que el elemento constrictor –dependiendo de su
naturaleza–, puede ceder, alargándose algunos centímetros tras el ahorcamiento.

Tipología de los cadáveres y sus circunstancias

Con respecto a la tipología de los cadáveres, se pueden encontrar dos tipos:

Ahorcado blanco
La compresión del lazo es simultánea en los dos lados del cuello, impidiendo de esta forma que la
sangre (arterial y venosa) fluya a la cabeza, dándole al cadáver una palidez muy característica.

Ahorcado negro a azul (cianótico)

El nudo constriñe el cuello de forma irregular y no asimétrica en ambos lados, no dejando paso a la
circulación de la sangre de retorno, congestionándose la cabeza y produciendo esta coloración tan
característica.

En cuanto a la posición del cuerpo respecto al suelo, también adopta dos posiciones:

Ahorcadura completa

El cuerpo se encuentra suspendido en el aire totalmente, sin que ninguna de sus partes toque el suelo.

Ahorcadura incompleta
Alguna parte del cuerpo se encuentra en contacto con el suelo o con el objeto que le haya servido de
apoyo. Esta última forma se observa en muchas ocasiones.

Con respecto al nudo se pueden dar dos situaciones:

Simétrica

nudo sobre la línea media del cuello.

Asimétrica

nudo sobre cualquier otra posición distinta a la anterior.

Típica

el lazo se encuentra en la parte trasera del cuello.

20/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Atípica

el lazo se encuentra en posición submentoniana.

Además, los lazos pueden ser blandos o duros, y pueden ir cerrados por medio de un nudo fijo o
corredizo.

La lengua se encontrará fuera de la boca y en ocasiones mordida, pero hay que tener en
cuenta que si el cadáver no presenta estos signos no indica nada raro, es perfectamente
normal.
Habitualmente hay una relajación de los esfínteres, pudiendo hallarse heces, orina y en algunos
casos, eyaculación. Es fácil para el personal no experimentado que esta última apreciación
haga pensar que haya existido un móvil sexual. Si existiera algún género de dudas se tomarán
muestras de origen biológico.

Como curiosidad, cabe decir que históricamente se resaltaba en la literatura este aspecto de la
muerte por ahorcadura, la eyaculación del finado, por lo que se corrió el bulo de que era una
muerte placentera, lo que incrementó el número de casos.

De cualquier manera, habrá que buscar señales de violencia, lucha o pelea, observando las manos y
ropas. No hay que tocar ni mover las manos. Se observarán y posteriormente se embolsarán con papel
para su examen en el laboratorio. Una manipulación incorrecta puede derivar en que se pierdan evidencias
importantes para la investigación.

La lesión más característica es el cordón o línea argéntica, que es el surco que se forma a consecuencia
de la presión del elemento constrictor, produciendo sobre la piel una lesión de color negruzco o plateado,
de ahí su nombre. Cerca de la zona argéntica se formarán equimosis o petequias; lesiones que son de tono
azul oscuro y que indican que el individuo estaba vivo cuando se colgó.

Por último, no hay que confundir ahorcadura con estrangulación, son dos conceptos absolutamente
distintos. Las diferencias entre ambos son:

21/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

ESTRANGULAMIENTO AHORCAMIENTO

Múltiples surcos Un único surco, aunque


pueda presentar varias vueltas

Surcos horizontales Surco con mayor inclinación

Surco en zona media del Surco inclinado desde la


cuello parte media del cuello a la
superior

Surco ininterrumpido Surco interrumpido a nivel


del nudo

Profundidad similar en todo Siempre es más profundo


el recorrido –en general–.

Siempre es menos profundo Surco apergaminado

Tabla 1. Diferencias entre estrangulamiento y ahorcamiento.


Fuente: elaboración propia.

Contenidos recomendados

Sibón Olano, P.; Martínez-García, R. J.; Palacios Granero y Romero Palanco, J. L.


“Muerte por ahorcadura”. Medicina forense en imágenes; 2005; n. 11: pp. 145-149. URL
disponible en: enlace.

VII. Introducción a la cadena de custodia


Muchos de los “ataques” que recibe la actuación policial en orden a la realización de la IOTP y la
llevanza de ese acervo probatorio al proceso guardan relación con la cadena de custodia, si ha sido
vulnerada, si la ruptura ha afectado de manera esencial o no, etc. Demostrar la ruptura podrá derivar en
nulidad probatoria de todas aquellas evidencias con las que no se observaron las cautelas y garantías
debidas, que se erige así, en un mecanismo para resguardar la integridad de la prueba, convirtiéndose en
una exigencia procesal.

22/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Cita: Edmon Locard


Edmon Locard concluyó que: “no existe el crimen perfecto, sino la investigación imperfecta”;
frase controvertida en el mundo de la criminalística, que cuenta con detractores y seguidores a
partes iguales. No obstante, desde el punto de vista de la cadena de custodia stricto sensu, es un
acierto, ya que los propios investigadores de la escena pueden convertir un crimen imperfecto en
perfecto, si en el trascurso de la investigación se produce alguna vulneración de la cadena de
custodia, produciendo que el delito quede impune.

Figura 8. La cadena de custodia.


Fuente: Pixabay.

La mismidad de la prueba es fundamental para que la investigación


se complete en todos sus aspectos, dado que se estará aportando
autenticidad y veracidad a las actuaciones policiales que integran el
procedimiento judicial; mismidad que exige que sea “lo mismo” que
se encontró en el lugar de los hechos, lo que llegue al juzgado y lo
que se utilice para sustentar las decisiones judiciales. Lógicamente
serán los jueces y tribunales los que valorarán, no solo la prueba, sino además, su recorrido.

Todas las constituciones consagran el derecho al debido proceso, del que la cadena de custodia forma
una parte esencial, por lo que la vulneración de las garantías de la cadena de custodia supone una
vulneración de las garantías constitucionales del investigado.

El fundamento de la cadena de custodia es el de mantener, asegurar y constatar la responsabilidad de


todos y cada uno de los involucrados en el manejo de los elementos encontrados en la escena del crimen.
Así, cada interviniente que recolecte, reciba, genere o analice una evidencia será un eslabón, siendo su
obligación velar por su preservación, protección y custodia, adoptando a tal fin las medidas de seguridad
necesarias.

Vocabulario: "cadena de custodia"


Siguiendo a Eiranova, definimos la cadena de custodia como [1]: “Aquel procedimiento,
oportunamente documentado, que permite constatar la identidad, integridad y autenticidad de los
vestigios o indicios delictivos, desde que son encontrados hasta que se aportan al proceso como
pruebas”.

[1] Vid. Eiranova Encinas, E.: “Cadena de Custodia y Prueba de Cargo”, en Diario La Ley, 17
de enero de 2008.

La cadena de custodia no tiene, en muchas legislaciones (por ejemplo, la española), un cuerpo normativo
que le brinde sustento, siendo la jurisprudencia la que ha ido armando esta figura procesal.

Respecto a su exigencia, es una institución que atañe a todos y cada uno de los “actores” del proceso,
comenzando por la policía judicial y terminando por el juez que dicta la sentencia. Se trata, en suma, de que
todos están implicados en el mantenimiento de una trazabilidad de las evidencias que impida cualquier tipo
de manipulación.

23/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Los principios básicos de la cadena de custodia son:

a) Principio de identidad

Guarda relación con la descripción metódica y detallada de cada una de las evidencias que se recogen
en el lugar del delito, aportando toda la información posible para individualizar la evidencia o el vestigio
que deberá ser único, no habiendo lugar para las repeticiones.

b) Principio de integridad

No se alterarán los vestigios ni evidencias del lugar del hecho delictivo, conservándose tal cual se hallen
y debiendo quedar constancia de ello en la parte documental, en la que se incorporarán fotografías o
cualquier medio que muestre el antes y el después de la recogida.

c) Principio de preservación

La muestra debe mantenerse en las mejores condiciones, conservándose de tal forma que se mantengan
todas sus características físico-químicas, por lo que se deberá tener un conocimiento de las evidencias
que se van a recoger y lo que se pretende obtener de ellas. Un ejemplo sería tomar una muestra de
sangre para la obtención del ADN, dejándola posteriormente que se seque bajo la luz solar, con lo que
se degradaría por acción de la luz UV. Este principio también está relacionado con el embalaje y el
transporte de la evidencia.

d) Principio de seguridad

Está íntimamente relacionado con la vigilancia de los vestigios / evidencias. Los agentes de policía que
tengan encargada la custodia de lo recogido en el lugar del hecho deberán velar por que esté en todo
momento en condiciones seguras, en lugares adecuados y garantizando que no tengan acceso personas
que no estén registradas o controladas.

e) Principio de continuidad y registro

Se puede resumir con la palabra “trazabilidad”. Todo lo que se realice, los actores que intervengan en el
escenario criminal, las evidencias que recojan, cómo se recojan y se trasladen, etc., deberá estar
correctamente plasmado, descrito, documentado y acreditado.

Con el cumplimiento de estos cinco principios se dará respuesta a las exigencias y las demandas de
jueces y tribunales, en pos de salvaguardar los derechos de los acusados, como garantía procesal y
salvaguarda del estado de derecho.

Contenidos recomendados

Protocolos de Cadena de Custodia. Dos grandes etapas: preservación y procesamiento.


INACIPE. URL disponible en: enlace.

VIII. Repaso final

24/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

En esta unidad didáctica se ha procedido al estudio de aquellas inspecciones oculares que, por
sus características, pueden considerarse especiales.

Una de las inspecciones que entra dentro de este tipo es la inspección ocular, como la de
incendios, por lo que se han analizado algunas de los ítems más relevantes de cara a la
investigación de hechos de esta etiología.

También se ha destacado la importancia de la IOTP en la fase previa de investigación en


grandes catástrofes o accidentes con víctimas múltiples.

Asimismo, se ha descrito un breve recorrido en escenarios adversos, como pueden ser los
subacuáticos, concretando las dificultades para su estudio.

Los escenarios en los que la víctima está ahorcado o estrangulado son abundantes,
comentándose en esta unidad algunos elementos de interés para la investigación.

Por último, se ha definido y analizado la importancia de salvaguardar la cadena de custodia en


todos sus eslabones, con el fin de no desvirtuar la evidencia.

IX. Caso práctico

Enunciado
Una persona es tiroteada en las proximidades de una piscina. Posteriormente, tras observar que el
cadáver no se movía, lo lanzan al fondo de la piscina junto con el arma con la que se le mató.

Se pide

Realizar un protocolo de actuación para la recogida de evidencias en un entorno acuático,


explicando cómo lo haría y qué recogería.

solución

Llegada al lugar del hecho y entrevista con los primeros actuantes.

1. Toma de datos.
2. Entrevistas a testigos.

Valoración de los acordonamientos.

1. Acordonamientos nuevos en caso de no existir.

25/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

2. Observación de las distancias adecuadas (lugar cerrado, vía pública o lugar abierto), en las
que se deberá incluir el número de metros: un mínimo de 20 o 50 si la inspección es en vía
pública o en descampado, respectivamente. En caso de ser un lugar cerrado, desde la puerta
de entrada.

Observación global del escenario.

Establecimiento de pasillos de entrada.

Reportaje fotográfico, videográfico e infográfico desde todos los ángulos.

Requerimiento de la intervención de equipos subacuáticos especializados.

Instrucciones a los equipos de buceo sobre lo que deben ir recogiendo.

Dotar de elementos y marcadores que sean resistentes al agua (marcadores de evidencias plásticos,
cámaras fotográficas acuáticas).

Establecer un método de búsqueda apropiado al caso. Se admiten los siguientes:

1. Espiral.
2. Cuadrículas.
3. Pasillos.

Revisión del cadáver y su entorno.

Levantamiento del cadáver y de las evidencias.

Fotografía de conjunto, semiconjunto y detalle.

Recogida de vestigios por el siguiente orden:

1. Armas.
2. Biológicos.
3. Lofoscópicos.
4. Químicos.

Envasado de las evidencias:

1. No en bolsas plásticas.
2. Dejar secar para embolsar (nunca a la luz solar).

Recogida de elementos balísticos.

Determinación de trayectorias.

Croquis de situación.

26/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

1. Establecimiento de medidas de los elementos balísticos con relación a lugares fijos.

Recogida y evacuación del lugar de los hechos.

Traslado de las evidencias a los laboratorios.

Reunión y autocrítica a la intervención.

27/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Recursos

Bibliografía
Manuales de interés :

Curso de medicina legal para médicos, abogados y universitarios . VII Curso


Monográfico. Facultad de Medicina. Santa Cruz de Tenerife.
Documentación y archivos del Gabinete Regional de Identificación. Jefatura Superior
de Policía de Canarias. Santa Cruz de Tenerife.
García Badell, J. J. Cómo combatir los incendios forestales. Bellisco; 2016.
Le Moyne Snyder. Investigación de homicidios.
López Gómez, L.; Gisbert Calabuig, J. A. Tratado de medicina legal.
Nieto Alonso, J. Apuntes de Criminalística. Madrid: Tecnos; 1998.
Oliveros, D. Manual de Criminalística, preservación y manejo de evidencias
físicas. Venezuela. Caracas: Monte Ávila editores; 1973.
Peña Torrea, A. Técnica de la inspección ocular en el lugar del delito.
Quickenden, T. I.; Ennis, C. P. y Creamer, J. I. El empleo forense del luminol
quimioluminiscente para descubrir los rastros de sangre en el interior de
vehículos. Luminiscencia; 2004.
Reyes Calderón. Diccionario de Criminología y Criminalística. Guatemala: Ed.
Kompas; 2006.
Sanz Ávalos, A. La Inspección técnico policial en el lugar del delito. Madrid: DGP;
1994.
Serrano López, A. Investigación de incendios con perros detectores de acelerantes del
fuego. S.L. Dykinson; 2014.
Simonin, C. Medicina legal judicial.
Soderman H.; O’Connell, J. J. Métodos modernos de investigación policial. México:
Lumisa; 1990.
Somoza Castro, O. La muerte violenta, inspección ocular y cuerpo del delito, las
decisivas 24 primeras horas. Madrid: Editorial La Ley.
Thorwald, J. El siglo de la investigación criminal. Barcelona: Ed. Labor S.A.; 1966.
Villalain, J. D. Policía Científica, vol. 1.
I Curso de Capacitación. Universidad Complutense: Gabinete Central de
Identificación.

Glosario.

28/29
Inspecciones oculares especiales, la cadena de custodia

Antrópica: causada por el hombre o como consecuencia de la acción del hombre.

Cognoscente: el que es capaz de conocer, referido al hombre que quiere conocer.

Petequia: son manchas de color rojo vivo que se localizan en la piel por causa de hemorragias
subcutáneas.

Saponificado: cambio químico que se da cuando la grasa corporal entra en contacto


prolongado con el agua, adquiriendo unas características singulares, entre las que destacan el
aspecto jabonoso que presenta la piel del individuo.

29/29
Repaso final: Inspección técnico
ocular
Inspección técnico ocular
Indice
Repaso final: Inspección técnico ocular 3
Caso práctico del repaso final 3
Enunciado 3
Posible solución 4

2/4
Repaso final: Inspección técnico ocular

Repaso final: Inspección técnico ocular


En este módulo se ha procedido al análisis de la evolución de las escenas del delito desde sus inicios.
Desde tiempos remotos, en los que ni siquiera afloraba un atisbo de lo que al final vino a denominarse
como cientificidad en el estudio del delito, el hombre ha sentido atracción por los escenarios criminales. En
ocasiones era un dios o un conjunto de dioses los que tomaban decisiones con respecto a la culpabilidad o
inocencia de una persona, dada la imposibilidad de realizar estudios de otro tipo.

Siempre que se estudia una ciencia es obligado recordar la historia para engrandecer el futuro. Se
ha tratado el estudio de nuevas tecnologías que van a ayudar al esclarecimiento de los hechos,
respetando la legalidad y la cadena de custodia.

En el recorrido de la escena del crimen hay múltiples circunstancias que pueden modificar el lugar del
hecho –para bien o para mal–, por lo que es importante conocerlas para dar con la evidencia o las
evidencias que pongan luz al ilícito penal sin destruir, alterar o modificar el lugar de la comisión del delito.
Se ha incidido en que es una tarea fundamental ver cómo se busca un vestigio o se establece el método
para hacerlo de forma fiable.

Gross afirmaba que el más mínimo vestigio en la escena del delito puede tener vital importancia.
Siguiendo a este autor, se ha mostrado cómo interpretar y conocer las evidencias, cómo y dónde
buscarlas, cómo recogerlas y trasladarlas y, por supuesto, almacenarlas adecuadamente,
observando las garantías oportunas al proceso penal.

Se han analizado los aspectos más relevantes, así como los modos de actuación del personal
especializado en todas sus vertientes y, fundamentalmente, en el revelado de huellas latentes tanto en el
escenario de un crimen como en los laboratorios. Se ha destacado el papel de la tecnología y de las nuevas
herramientas; cómo queda arrumbado el concepto clásico del revelado de huellas respecto al tipo de
superficies, que antaño, y respecto de dónde se podrían revelar huellas lofoscópicas, citaba exclusivamente
las tersas, lisas y pulimentadas.

Por último, se han estudiado aquellas inspecciones especiales que requieren un plus de cualificación,
aparte de un esfuerzo especial por parte de los intervinientes, poniendo el foco en el campo de los
incendios estructurales, de las grandes catástrofes o en escenarios de víctimas múltiples, así como
proporcionar pautas de actuación para escenarios subacuáticos y en los supuestos en que aparezcan
cadáveres ahorcados o estrangulados.

Caso práctico del repaso final

Enunciado
Se debe idear un hecho delictivo y en base al mismo, establecer:

Cuántos agentes (primeros actuantes) mandarán a la escena y con qué medios.

3/4
Repaso final: Inspección técnico ocular

Cuántos agentes especializados (policía científica) deberán integrar el grupo de inspección


ocular.
Deberán recoger al menos 6 evidencias (las que los alumnos quieran), pero tres deberán ser
superficies porosas, dos no porosas y una cinta adhesiva.
Una vez tomadas por los agentes, deberán decir cómo se recogen, con qué medidas de
protección y cómo se embalan.
Tras su traslado al laboratorio, ¿con qué reveladores y reactivos tratarán cada una de las
evidencias?

Posible solución
Delito: robo de un ciclomotor.

Dependiendo del lugar donde aparezca el ciclomotor y de la peligrosidad del mismo se


comisionarán al lugar x números de efectivos (se deberá justificar con arreglo a parámetros de
seguridad, peligrosidad, etc.).
Vista la entidad del delito, que es escasa, mandarán a un número X de expertos en policía
científica para la recogida de muestras, dado que considerando el tipo de delito no estimamos
necesario más intervinientes.
En el vehículo se recogen: una colilla del cenicero, una botella de agua del asiento del conductor,
etc. (así hasta seis evidencias, las que los alumnos quieran, sabiendo que luego las tienen que
llevar al laboratorio para tratamiento).
Una vez en el laboratorio, por ejemplo: la botella recogida en el asiento del conductor, al ser de
plástico, la tratarían con el reactivo llamado xxxxxx, que sirve para superficies porosas.

4/4

También podría gustarte