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Lección 2

El documento detalla la evolución y estructura de la Unión Europea (UE), establecida por el Tratado de Maastricht en 1992, y su carácter como una organización internacional que no es un Estado federal. Se discuten los principios fundamentales de la UE, incluyendo la democracia, el respeto a los derechos humanos y la igualdad entre Estados miembros, así como su personalidad jurídica internacional y los valores comunes que sustentan el proceso de integración. Además, se enfatiza la importancia de la doble legitimidad democrática e internacional en la toma de decisiones dentro de la UE.
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Lección 2

El documento detalla la evolución y estructura de la Unión Europea (UE), establecida por el Tratado de Maastricht en 1992, y su carácter como una organización internacional que no es un Estado federal. Se discuten los principios fundamentales de la UE, incluyendo la democracia, el respeto a los derechos humanos y la igualdad entre Estados miembros, así como su personalidad jurídica internacional y los valores comunes que sustentan el proceso de integración. Además, se enfatiza la importancia de la doble legitimidad democrática e internacional en la toma de decisiones dentro de la UE.
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TEMA 2: LA UNION EUROPEA

1. ANTECEDENTES

Mediante el Tratado de la Unión Europea, adoptado en Maastricht en 1992, los Estados


miembros de las Comunidades Europeas constituyeron entre sí una Unión Europea. Con ella los
Estados miembros estaban decididos a alcanzar mediante la Unión Europea una concepción
común, global y coherente del proceso. La UE tal como se ideó era un ente político, era el todo
basado en 3 pilares: las Comunidades Europeas y las dos formas ´de cooperación
intergubernamental -la política exterior y de seguridad común, y la cooperación judicial penal y
policial-.

En el Acta Única Europea de 1986 no se adoptó la decisión de constituir la Unión Europea. Pero
se acordó introducir, junto al pilar comunitario, aunque completamente separado de éste, el
pilar intergubernamental de la Cooperación de Política Europea (CPE) en el Título III del Acta
Única. La Unión se perfilaba como un híbrido político.

2. SIGNIFICADO DE LA UNIÓN EUROPEA EN EL PROCESO DE INTEGRACIÓN

La UE es una organización internacional que asume todo el acervo de integración y sucede a la


Comunidad Europea. Por ello, el art. 1 del Tratado de la Unión Europea (TUE), declara que la
Unión se fundamenta en el Tratado de la UE y en el Tratado de Funcionamiento de la Unión
Europea. La realidad política, jurídica, económica y social de la UE se sustenta en las realizaciones
conseguidas a través de las Comunidades Europeas en más de 60 años de integración económica,
social y política por medio del Derecho.

Los Estados crearon la Unión Europea, y la UE no es la meta misma de la integración sino una
nueva etapa en el proceso creador de la UE. Son los estados, y por medio de ellos, los ciudadanos
quienes han dotado de competencias la UE. La UE no es un Estado federal.

La creación de la UE no cambia ni transforma la naturaleza política y jurídica del proceso iniciado


en 1950. Sigue siendo una asociación voluntaria de Estados soberanos a la que dota de
competencias concretas y limitadas que puede ejercer en las condiciones establecidas en los
tratados internacionales que la regulan.

El TUE mantiene su carácter de organización internacional sin definir ni orientarse hacia


contornos políticos federales, máxime teniendo en cuenta las continuas ampliaciones, el fracaso
del Tratado constitucional de 2004, las tensiones de la globalización y la tendencia a un fuerte
control intergubernamental.

La eliminación de la estructura de pilares y la desaparición de la Comunidad Europea.- Tras la


reforma introducida por el Tratado de Lisboa de 2007 desaparece formalmente la estructura de
pilares que había introducido el Tratado de Maastricht: el pilar comunitario y los dos
intergubernamentales de la Política exterior de Seguridad común (PESC) y de la cooperación
judicial penal y policial. Estos tres pilares se distinguían por utilizar instrumentos de integración

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TEMA 2: LA UNION EUROPEA

diferentes y por el método comunitario (basado en breves palabras, en la iniciativa exclusiva de


la comisión y la aprobación por mayorías cualificada en el Consejo y por mayoría en el
Parlamento Europeo), aunque participaban parcialmente del sistema institucional.

En el TUE no se extingue el Tratado de la CE o de Roma sino que se modifica por el Tratado de


Lisboa. Lo que se elimina o desaparece es la Comunidad Europea como organización
Internacional separada si bien sus atribuciones, instituciones y procedimientos se asignan a la
Unión Europea misma. La UE se erige con expresa personalidad jurídica internacional y se
responsabiliza de la continuidad del proceso de integración.

Naturaleza de la Unión..- La idea de la progresividad y la idea del puente intergeneracional, la


idea de que el futuro se construye poco a poco y entre todos, que no hay nada acabado ni
cerrado, y que las generaciones futuras están llamadas a ser protagonistas del proceso, condensa
toda una filosofía política. Son los Estados, y por medio de ellos los ciudadanos, quienes han
dotado de competencias a la Unión. La Unión Europea no ha sido ni es un poder originario
creado a partir de un acto constituyente popular; no es un Estado. Se enuncia así el principio
básico de los Tratados Constitutivos de las Organizaciones Internacionales. El principio de
atribución de competencias.

La voluntad de los Estados es una conditio sine qua non del sistema. Sin un pacto entre los
Estados no se da vida a normas originarias o constitucionales. Nuestros Estados, nuestros
gobiernos democráticos, son el poder constituyente intergeneracional constante.

El TUE deja claro que los Estados miembros, soberanos e independientes, permanecen como
tales y que esta entidad política internacional hunde sus raíces y sus límites en el Derecho
Internacional.

3. LA DOBLE LEGITIMIDAD DE LA UE.

El proceso de integración se fundamenta en la doble legitimidad democrática e internacional.

EL consentimiento de Estados y pueblos impregnó la fundación de las Comunidades Europeas no


por el hecho de que los Parlamentos nacionales ratificasen los Tratados Constitutivos, sino por el
hecho de que en su estructura institucional misma y en el proceso de decisión se diera cabida a
la ciudadanía de los Estados con su presencia en el Parlamento Europeo y en el Comité
Económico y Social. Por ello, el respeto a la doble legitimidad se observa en el proceso decisorio
y de revisión pues en ambos tienen que confluir el acuerdo de instituciones dotadas de
legitimidad internacional (el Consejo, el Consejo Europeo), y de legitimidad democrática (el
Parlamento Europeo y los parlamentos nacionales) que encarnan las dos legitimidades para la
aprobación de normas de Derecho derivado y las normas nuevas de los Tratados. Desde el origen
del sistema de integración, el principal destinatario de las normas de la UE no son los Estados
miembros, sino la ciudadanía y las personas jurídicas, por lo que tienen acceso directo o
legitimidad activa al sistema jurisdiccional de la UE en determinadas condiciones.

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TEMA 2: LA UNION EUROPEA

4. LA PERSONALIDAD INTERNACIONAL DE LA UNIÓN.

A partir de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, se declara expresamente en el art. 47 TUE,
que la Unión Europea tiene personalidad jurídica internacional. El art. 1 TUE declara que la
Comunidad Europea es sustituida por la UE, que asume los derechos, obligaciones y
procedimientos. No se extinguió el Tratado de la CEE sino que se modifica por el Tratado de
Lisboa.

Cuando los Estados miembros crearon la Unión como ente político en el Tratado de Maastricht
de 1992, no quisieron, deliberadamente entonces atribuirle expresamente personalidad jurídica
internacional ni, posteriormente, con ocasión de los Tratados de Ámsterdam y Niza. Las dos
organizaciones internacionales existentes de la CECA y la CEE o Euratom, conservaron por
separado su carácter de Derecho Internacional.

Las normas atributivas de personalidad jurídica son declarativas. La personalidad jurídica se tiene
o no se tiene en función de las competencias atribuidas por los Estados y realmente ejercidas en
el orden jurídico internacional. La Unión Europea tuvo a partir de 1997 cierto reconocimiento en
función de su efectividad en el ejercicio de sus competencias y funciones, especialmente en
materia de PESC y de cooperación policial, judicial y penal. Tras la reforma de Ámsterdam se
reconoció competencia a los dos pilares intergubernamentales para suscribir acuerdos
internacionales.

Lo que importa siempre para poder atribuir personal jurídica internacional a una organización
internacional es que estemos ante una asociación voluntaria de Estados miembros, con base
convencional, que posee sus propios órganos, que traduzca una voluntad distinta de sus estados
miembros, y que tenga competencias normativas y las ejerce efectivamente, tanto en el plano
interno como en el externo suscribiendo acuerdos internacionales, ejerciendo derechos y
asumiendo obligaciones en el orden internacional y, por tanto, manteniendo relaciones
diplomáticas directas con otros sujetos internacionales.

5. LOS VALORES DE LA UNIÓN. (Art. 2 TUE)

El fundamento último de la Unión o razón de ser del sistema de integración es la existencia de


unos valores comunes a la Unión y a sus Estados miembros; tras la reforma del Tratado de Lisboa
esos valores supremos son la dignidad humana, la libertad, la democracia, la igualdad, Estado de
Derecho y respeto a los Derechos Humanos, incluidos los derechos de las personas
pertenecientes a las minorías.

Estos conceptos son los presupuestos esenciales del sistema en los que se inspira el proceso
jurídico – político. Estos valores esenciales son exigibles por el resto de Estados miembros y por
las Instituciones de la UE durante toda su permanencia en la Organización Internacional.

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TEMA 2: LA UNION EUROPEA

También sus acciones externas pueden ser contrastadas jurídicamente a la luz de los valores. Los
artículos 21, 32, y 42.5 TUE explicitan los valores comunes, adaptados a la acción exterior de la
UE: entre otros, el respeto a su independencia e integridad, la seguridad, o los principios de la
Carta de Las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.

El significado último del compromiso con unos valores es que la construcción de Europa no se
limita al progreso económico, sino que su objetivo es crear un espacio de paz. La obligación de
respetar esos valores y de su activa promoción es una obligación jurídica y una condición esencial
del éxito del proyecto.

Estos valores son exigibles también a la acción autónoma de los Estado miembros, pues se trata
de valores comunes y no propios o exclusivos de la UE. Estos valores nos muestran en un marco
teórico – conceptual, que la UE es un marco de pensamiento que se propone progresar en el
bienestar de toda su población, que ha convertido al ser humano en el núcleo de su proyecto
político y que ha alcanzado para sí un objetivo de paz.

6. OBJETIVOS.

EL artículo 3.1 TUE enuncia los objetivos/fines políticos de la UE. La paz, la defensa de los valores
de la dignidad humana y el bienestar son también las coordenadas en las que se trabó la
Declaración Schumann de 1950, desencadenante del proceso. Son elementos fundamentales de
la ética que ha guiado y deben seguir guiando el proceso de integración. El compromiso de
combatir la exclusión social y la discriminación; o el de fomentar la justicia y la protección
sociales, la solidaridad entre generaciones y la protección de la infancia. El artículo 9 del TFUE
establece el objetivo social que exige que toda la política de la Unión en cualquier ámbito vele
por la consecución de objetivos sociales como un nivel de empleo elevado, la protección social, la
lucha contra la exclusión social, niveles adecuados de educación, formación y protección de la
salud humana.

El conjunto de objetivos representan “valores-meta” apreciados por los europeos para conseguir
un espacio de libertad, seguridad y justicia, crecimiento equilibrado, estabilidad, igualdad,
cohesión económica-social, diversidad cultura, etc. Y dada la condición de metas representan
también una condición del ejercicio de las competencias atribuidas y por tanto deben informar
toda acción legislativa y política de la UE. Por ello, los objetivos del art. 3 TUE y del art. 7 a 14
TFUE forman parte de la legalidad de la norma legislativa europea o del acto jurídico europeo, y
se podría impugnar una norma si se puede probar que tiene un efecto negativo sobre los
objetivos del art. 3 TUE o los objetivos transversales del art. 7 a 14 TFUE.

También se incluyó como objetivo promover el progreso científico y técnico y el respeto a la


diversidad cultural y lingüística de forma equilibrada con la misión de velar por la conservación y
desarrollo del patrimonio cultural europeo.

7. LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA UNIÓN

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TEMA 2: LA UNION EUROPEA

7.1. El principio de democracia.

La Unión y sus Estados se comprometen con el principio de la democracia, se parte de un


compromiso democrático de los propios Estados miembros. La condición democrática es un
requisito para el ingreso y permanencia en la UE con un sistema de control en caso de
desviación.

La Unión se basa en la democracia representativa. Una mayor democratización del proceso de


integración ha sido un objetivo constante desde la fundación y muy perceptible hasta partir de
los años setenta al adoptarse el Acta que permitió elegir al Parlamento Europeo mediante
sufragio universal directo. Con el Tratado de Lisboa, prácticamente se garantiza la igualdad entre
el Consejo y el Parlamento Europeo, eliminando todo déficit democrático en el poder decisorio.

La UE es una democracia representativa, en la que los ciudadanos de los Estados miembros están
representados directamente en el Parlamento Europeo, mediante elecciones cada 5 años por
sufragio universal directo, e indirectamente en el Consejo Europeo por el Presidente del
Gobierno de cada país y en el Consejo por un miembro del Gobierno de cada Estado. A su vez
tenemos derecho participar de la vida democrática de la Unión.

La UE se compromete a abrir cauces de participación de la ciudadanía de la UE. La más novedosa


tras el fracaso del Tratado Constitucional, es la posibilidad de la presentación de una propuesta
legislativa a la Comisión mediante la iniciativa popular de al menos un millón de firmas de
ciudadanos de diversos Estados. Como sistema democrático se proclama la igualdad formal de
los ciudadanos de la UE, cualquiera que sea su nacionalidad; tendrán igual trato o atención por
parte de las instituciones, órganos y organismos.

Los parlamentos nacionales no han estado del todo ajenos, pero ahora se refuerza su
participación e influencia en determinadas decisiones para aumentar la participación y el control
democrático.

7.2. EL principio del respeto a los Derechos humanos.

Un eje básico del triángulo federal (Unión, Estados, ciudadanos) es el compromiso de la Unión
con el principio del respeto de los derechos fundamentales. Este compromiso se reconoció por
vez primera en el Tratado de Maastricht. Todo acto de la Unión para ser conforme a Derecho
debe respetar los derechos fundamentales, tal como se garantizan en el Convenio Europeo para
la Protección de los Derechos Humanos de 1950 y tal como resultan de las tradiciones
constitucionales comunes a los Estados miembros como principios generales del Derecho de la
Unión.

El principio del respeto a los derechos humanos se vio fortalecido y precisado tras la aprobación
de Niza de la Carta de los Derechos Fundamentales de diciembre de 2000, y especialmente

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TEMA 2: LA UNION EUROPEA

porque tras la reforma de 2007, se declara en el artículo 6.1 TUE que la Carta forma parte del
Derecho que hay que aplicar con el mismo valor que los Tratados.

El respeto de los Derechos humanos y el principio democrático tienen una dimensión interna
muy importante y son exigencias para poder permanecer en la UE. Si un estado miembro se
apartara de la senda democrática, la UE dispone desde 1997 (TA) de medios jurídicos para
prevenir las violaciones a los derechos humanos por parte de sus Estados miembros y, llegando
el caso, sancionarlas.

El respeto a los Derechos humanos se refiere en origen y de ejercicio, y tener un poder judicial
verdaderamente independiente, y el sometimiento de todos los poderes del Estado a la ley y a la
autoridad judicial, la libertad de prensa, el respeto a las personas pertenecientes a las minorías,
igualdad entre hombres y mujeres. Extremos estos que son los que precisamente en la
actualidad preocupan a la Unión respecto de Polonia y Hungría, con los que de hecho la Comisión
les ha demandado ante el TJUE por leyes y prácticas políticas contrarias al TUE y se han
constatado graves violaciones.

El respeto a este principio tiene una doble dimensión externa: es una exigencia formal para el
Estado que desee adherirse a la UE y debería ser tenido en cuenta por la UE para condicionar sus
relaciones convencionales económicas y comerciales con terceros Estados.

7.3. El principio de igualdad de los Estados miembros.

Todos los Estados miembros de la UE, independientemente de su población o riqueza, de su


participación en la fundación del proceso integrador o de su contribución a la creación y
financiación de la UE, son iguales en Derechos y obligaciones.

Igualdad significa que las normas de los Tratados se formulan de forma abstracta para todos los
Estados miembros al margen de consideraciones relativas a las características de cada Estado
miembro. Todos los Estados ceden el ejercicio de los mismos poderes independiente de sus
estructuras internas de distribución del poder aunque el impacto económico, social y jurídico no
sea igual.

Igualdad debe haber entre los Estados miembros en la obligación de cumplir íntegramente los
compromisos jurídicos adquiridos (salvo regímenes especiales) sin poder utilizar como coartada o
justificación del incumplimiento normas internas, ni alegar el incumplimiento de otros estados
para excusar el propio ilícito.

El principio de la igualdad requiere el derecho de todos los Estados a formar parte o estar
representados por sus nacionales en las instituciones en las mismas condiciones, pero su
contribución a la decisión puede variar (voto ponderado o proporcional a su población; número
de representantes en el parlamento diferente etc.)

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TEMA 2: LA UNION EUROPEA

7.4. El principio del respeto a la identidad nacional de los Estados miembros y sus funciones
esenciales.

Este principio se incluyó por primera vez en el Tratado de Maastricht. En el Tratado de Lisboa se
concretan de forma no exhaustiva los elementos fundamentales de la identidad nacional:
comprenderá las estructuras políticas y constitucionales de los Estados, incluidas la organización
de los poderes públicos en los planos nacional, regional y local, sus funciones esenciales
relacionadas con la defensa de la integridad territorial, el orden público y la seguridad nacional,
remachando que dicha seguridad es una competencia exclusiva del Estado miembro. La
pertenencia a la UE no disminuye el derecho de cada Estado de auto-organización, que decide
libremente sobre su organización constitucional, su forma de Estado, su lengua, organización de
poderes, etc.

La personalidad lingüística, política, étnica y cultural de cada uno de os pueblos de la Unión tiene
cabida dentro de esta. Un límite o condicionante a esa personalidad política y al ejercicio de las
funciones esenciales del Estado es que sus miembros deben respetar los valores que sustentan la
Unión.

La identidad nacional significa también la permanencia de los Estados en tanto que soberanos e
independientes como una condición misma de la existencia de la Unión. Esta identidad se refleja
en la necesidad de la autorización de los Parlamentos nacionales antes de cualquier reforma de
los Tratados.

El respeto a la identidad nacional y las funciones esenciales del Estado no deben ser
interpretadas como una cláusula de excepción que permita disminuir la obligación que tienen los
Estados de respetar las disposiciones de los Tratados, ni como una reserva de competencias
nacionales, reconociendo que será el Tribunal de Justicia el que dilucide si las Instituciones
vulneran un margen razonable de apreciación.

Conviene puntualizar que el Tratado exige respeto a la identidad nacional y nunca se refiere
expresamente a una identidad europea en cuanto tal. No hay una identidad europea que deba
respetarse y protegerse, pero sin una identidad nacional de Estados singulares que debe ser
respetada. El pueblo es un elemento constitutivo propio de cada Estado y no es un elemento
constitutivo de la UE.

El respeto a la identidad comporta el respeto a las funciones esenciales del Estado para
garantizar su integridad territorial y seguridad nacional. Los Tratados ofrecen al Estado miembro
suficientes fundamentos jurídicos en el respeto del Derecho de la Unión para que
excepcionalmente, y mientras dure esa situación, se desmarque de aquellas normas europeas
que le puedan impedir cumplir sus funciones esenciales.

No hay propiamente un territorio de la UE, y sus tratados solo tienen un ámbito de aplicación
territorial. El territorio es de cada uno de los Estados miembros quienes tienen un derecho

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TEMA 2: LA UNION EUROPEA

inherente a defenderlo y disponer libremente del mismo, aumentándolo o disminuyéndolo


conforme el Derecho Internacional. Una pérdida de territorio por parte de un Estado miembros,
creándose un nuevo Estado consecuencia de una secesión (pactada o no), conlleva a que
automáticamente en el territorio independizado se dejen de aplicar los Tratados de la UE y
quedar fuera de la UE, debiendo el nuevo Estado, si desea ingresar, solicitar y seguir el
procedimiento de adhesión.

7.5. El principio de cooperación leal.

Rige con carácter general la totalidad de las relaciones entre los Estados y la UE. Es un principio
constitucional porque refleja la estructura política, jurídica y económica de la UE, y siempre ha
estado expreso en los Tratados desde la fundación misma de las Comunidades Europeas.

El artículo 4.3. TUE es una expresión formal y limitada de ese principio. Su formulación literal no
es muy diferente de la obligación que se recoge en otras organizaciones internacionales o del
principio pacta sunt servanda. Sin embargo, a partir de este precepto, el Tribunal de Justicia ha
tejido un complejo principio general de Derecho inherente a la estructura política y jurídica de la
Unión. En centenares de sentencias se ha referido a este principio de colaboración leal que se
encuentra en la base del sistema comunitario y rige las relaciones entre la UE y sus Estados
miembros. Los tres deberes generales que se derivan del artículo 4.3. TUE:

 Colaboración activa o deber de adopción de todas las medidas generales o particulares


apropiadas para asegurar el cumplimiento del Derecho de la Unión originario y derivado.
Cada Estado miembro debe ejecutar el Derecho de la UE en su territorio.
 Deber de abstención de adoptar todas aquellas medidas que puedan poner en peligro la
realización de los fines de los Tratados.
 Deber de facilitar a las instituciones el cumplimiento de sus misiones. Este deber se concreta
fundamentalmente en la obligación de los Estados miembros de facilitar las informaciones
que requieran las Instituciones para el adecuado desarrollo de sus misiones.

Los deberes concretos de la obligación de colaboración se encuentran vinculados estrechamente


con las diversas situaciones a las que se aplica y puede afectar a una serie indefinida de
situaciones, por ejemplo:

 Obligación de alcanzar los objetivos de la Unión: lograr una integración cada vez más
estrecha aceptando los principios de progresividad o evolutivo y profundización en la
integración.
 El estado debe contribuir con su presencia y participación en las Instituciones.
 Los Estados tienen el deber de llegar a un acuerdo en las Conferencias
intergubernamentales.
 Los Estados miembros no pueden ejercer sus competencias, incluso en ámbitos no
atribuidos a la Unión, si causan perjuicio a los intereses de ésta.
 La Comisión tiene el deber de facilitar la ejecución de las disposiciones de la Unión y

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TEMA 2: LA UNION EUROPEA

colaborar con los órganos estatales encargados de la aplicación del Derecho dela Unión.
 Los estados miembros tienen el deber de actuar como gestores del interés común.

7.6. El principio de solidaridad.

La solidaridad es un fundamento de la Unión y un propósito, aunque su significado no se


encuentra definido con precisión en el ámbito político y jurídico. Subyace a esta obligación de
solidaridad la existencia de unos intereses comunes, unos vínculos de independencia, unos
objetivos y proyecto de convivencia. La defensa de los intereses nacionales es legítima y este
principio no impide su defensa. La insolidaridad se manifiesta cuando se defienden intereses
nacionales perjudicando de forma desproporcionada los objetivos comunes. Pero también si la
actuación de un grupo de Estados miembros o alguna institución perjudicase sin motivo los
intereses de un Estado miembro, sería contraria a este principio básico.

Los Estados miembros no sólo deben cumplir íntegramente sus obligaciones jurídicas, sino hacer
frente a compromisos más amplios de carácter político y económico. El principio de solidaridad
es un principio político fundamental, pero no es un principio del ordenamiento jurídico en el
sentido de que no se puede invocar para cuestionar la legalidad de una norma de la UE.

El Estado miembro tiene derecho a defender el orden y la integridad territorial por sí mismo; es
un derecho inherente a su condición de Estado. Además, al pertenecer a un conjunto integrado
política y jurídicamente, tiene derecho a la solidaridad del grupo, de la Unión que actuara
conjuntamente con el estado con espíritu de solidaridad. Se tomarán medidas para impedir
ataques terroristas, para proteger a la población y a las instituciones democráticas y prestarle la
asistencia que solicite el estado miembro afectado, incluido los medios militares.

7.7. El principio de transparencia y proximidad.

A raíz de la adopción del Tratado de Maastricht, se ha encendido el viejo debate sobre la absurda
y gratuita complejidad del sistema de la Unión y la oscuridad de su proceso decisorio. Tras la
reforma por el Tratado de Ámsterdam, el art. 1 del Tratado de la UE añade que las decisiones
serán tomadas en la UE lo más abiertamente posible, además de la forma más próxima posible a
los ciudadanos. Una declaración anexa al tratado de Maastricht proclama que la transparencia
del proceso de decisión refuerza el carácter democrático de las Instituciones.

8. LA UNIÓN EUROPEA A “LA CARTA”: LA COOPERACIÓN REFORZADA.

Se habla de una Comunidad “a la carta”, una Europa de “varias velocidades”, una comunidad de
geometría variable, etc. Se simbolizan así diversas actitudes de los Estados miembros en relación
con la profundización en la integración, marcadas por el deseo de acelerar o de frenar la
ejecución de los objetivos de la Unión. Y se empezó a aceptar en los años setenta y ochenta que
algunos Estados miembros puedan y quieran avanzar más que otros y que no se debe impedir
esa opción.

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TEMA 2: LA UNION EUROPEA

Las cooperaciones reforzadas son “opciones a la carta” para avanzar, se le despoja de la


perspectiva negativa al enfatizar sobre los Estados miembros que desean integrarse más y que
escogen aumentar sus compromisos para avanzar y no para desmarcarse de los objetivos con
estatutos derogatorios. A pesar de las desventajas de romper un sistema unitario de integración,
este mecanismo de integración diferenciada ha sido una conditio sine qua non para aceptar la
ampliación por parte de los Estados más integracionistas, como Alemania y Francia.

La cooperación reforzada se reguló por primera vez en el Tratado de Ámsterdam. Pero le


régimen establecido estaba plagado de rígidos requisitos que lo hacían inviable. Por ello, uno de
os aspectos más encomiables de las reformas introducidas por el Tratado de Niza fue el nuevo
régimen de la cooperación reforzada. Tras la reforma por el Tratado de Lisboa se confirma que es
un mecanismo de ejercicio de competencias atribuidas y un mecanismo de integración residual o
subsidiaria, pero no es un mecanismo de revisión simplificada.

Los principios generales se refieren a la necesidad de impulsar los objetivos de la Unión, proteger
y servir a sus intereses y reforzar su proceso de integración, existencia de un umbral mínimo de
Estados, ser un último recurso, respetar la coherencia interna y externa y carácter abierto de la
cooperación. También deben respetarse ciertos límites materiales:

a) respeto a los tratados y al marco institucional.


b) no se debe sobrepasar la atribución de competencias.
c) no perjudicará al mercado interior ni a la cohesión económica, social y territorial.
d) no debe constituir un obstáculo ni una discriminación a los intercambios, ni provocar
distorsiones en la competencia entre los Estados miembros.

9. LA ADHESIÓN A LA UNIÓN EUROPEA.

Después de la revisión de 1992 en Maastricht se ha unificado el mecanismo de adhesión. El


Estado candidato ha de ser un Estado europeo, es decir, lo que comúnmente se entiende en
geografía y geopolítica por Europa. Además, debe ser un Estado democrático, debe respetar los
valores previsto en el artículo 2 TUE. También se han formulado requisitos más concretos en los
denominados “Criterios de Copenhague”. Junto al requisito de estabilidad democrática, debían
mostrar:

La existencia de una economía de mercado en funcionamiento así como la capacidad de hacer


frente a la presión competitiva y a las fuerzas del mercado en el seno de la Unión. La condición
de miembro presupone la capacidad del candidato de asumir las obligaciones derivadas de la
condición de miembro incluyendo la adhesión a los objetivos de la unión política, económica y
monetaria.

La comprobación de la capacidad real de integración del candidato y la capacidad de absorción


de la UE y dejan en la capacidad de apreciación de la UE la decisión última sobre el ingreso de un

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TEMA 2: LA UNION EUROPEA

Estado candidato.

La petición de adhesión se dirige al Consejo. Se informa de la petición al Parlamento europeo y a


los Parlamentos nacionales. El Consejo solicita un dictamen a la Comisión en el que se ponen en
relieve los problemas y los efectos del ingreso para la UE y para el solicitante. Si hay unanimidad
en el Consejo, entonces se inician las negociaciones con el Estado o Estados candidatos. Estas
negociaciones son siempre complejas y a veces muy largas.

La obligación inicial del Estado candidato es aceptar el “acervo comunitario” a fin de sumir los
mismos derechos y obligaciones que todos los demás Estados miembros. No se discute el
contenido obligacional, sino los plazos y modalidades para que el futuro Estado miembro aplique
íntegramente las noemas de la unión con las eventuales excepcionales o regímenes especiales.

El resultado final de las negociaciones de adhesión requiere el acuerdo entre los Estados
miembros y el Estado candidato y se plasma en el Acta de Adhesión. El Acta incluye las
adaptaciones institucionales necesarias para acoger el nuevo Estado en las Instituciones.

El Consejo solicita la aprobación al PE, por mayoría absoluta de los miembros que lo componen,
una vez se ha adaptado el Acta de Adhesión, de forma que el PE podría vetar el ingreso de un
nuevo Estado.

Toda adhesión supone un nuevo Tratado que conlleva una revisión de los Tratados constitutivos
al ampliar la “base constituyente”, es decir, el número de Estados miembros, éstos y el solicitante
deben recabar la ratificación interna conforme a sus respectivas normas constitucionales de
autorización y prestación del consentimiento a este tipo de Tratados Internacionales.

10. LA RETIRADA DE LA UNIÓN EUROPEA.

El Derecho internacional no permite la retirada de un tratado salvo que esté expresamente


permitida en el mismo o se deduzca que era intención de las partes admitirla o se deduzca de la
naturaleza misma del Tratado.

La retirada de la UE está reconocida expresamente en el Art. 50 TUE y forma parte del estatuto
de derechos de los Estados dentro de la UE. La retirada es un derecho que se reconoce
implícitamente a todos los Estados partes de una organización internacional.

En los ámbitos atribuidos a la UE no caben actos unilaterales contrarios a una norma europea por
la primacía de aquella. No se puede disponer a voluntad de concretas competencias y seleccionar
las obligaciones. Solo cabe la retirada y así salir legalmente del ámbito de aplicación de todo el
derecho de la UE y la Unión misma.

El primer precedente ha sido el referéndum de retirada del Reino Unido de 2016. Antes, la
retirada de Groenlandia del territorio danés no fue técnicamente una retirada al ser un territorio
parte de un Estado miembro, por lo que su retirada afectó al ámbito territorial de un estado.

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TEMA 2: LA UNION EUROPEA

La reforma en el Tratado de Lisboa clarifica el derecho de los Estados: hay un derecho de ruptura
de la membresía que sería impensable en el seno de un Estado y que confirma la naturaleza de
organización internacional de la UE.

Es por tanto una decisión unilateral del Estado que desea retirarse. Se exige que la voluntad del
Estado se haya formado según sus propias reglas constitucionales; debe notificarse por conducto
diplomático esa intención al Consejo Europeo para abrir negociaciones sobre la forma y efectos
de la retirada así como la relación futura.

El acuerdo internacional que regula la norma y ritmo para dejar de aplicar las normas de la UE,
así como la relación futura, requiere la aprobación del PE (mayoría simple) y del Consejo
(mayoría cualificada del 72% sin que pueda participar el estado que se retira). Es un acuerdo
internacional entre la Unión y el Estado que se retira y no requiere la autorización de los
parlamentos nacionales, no es un acuerdo mixto.

La fecha de notificación de retirada es relevante pues se abre, desde el preaviso, el período de 2


años para una doble negociación vinculada entre sí: como se dejarían de ir aplicando los
derechos y obligaciones recíprocos adquiridos por ambas partes, y la asunción de obligaciones
originadas durante la pertenencia.

Si no se llega a un acuerdo en 2 años caben dos opciones:

- La retirada entrará en vigor al cumplirse ese plazo desde la notificación oficial de la decisión,
no habría vacío jurídico total pues en ese caso las relaciones comerciales se regirán por las
relaciones de la Organización Mundial del Comercio; por lo que la falta de acuerdo en las
negociaciones no será un obstáculo para lograr la retirada, dado que es un derecho
inherente a la condición de Estado miembro y por tanto no depende de las condiciones a
pactar.
- Si no se llega a un acuerdo en 2 años, hay una prórroga del plazo de negociación por
unanimidad de los Estados que permanecen en la UE. Esto es lo que ocurrió 3 veces con
Reino Unido hasta que su parlamento tomo el acuerdo. EL Reino Unido dejó de ser miembro
el 01.02.2020.

El derecho de retirada demuestra que la UE no es un ente estatal, no es un estado federal. Si se


elimina el derecho de retirada estaríamos hablando de una evolución de la UE hacia formas
estatalizantes para las que no hay el consenso necesario.

Con la salida del Reino Unido, éste ha dejado de ser legislador en calidad de estado miembro de
la UE, a ser relegado a un tomador de reglas como país tercero.

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