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Teoría Literaria: Texto y Lenguaje

El documento presenta una introducción a la teoría literaria. Explica que 1) no hay consenso sobre qué constituye un texto literario y 2) analiza las características de los textos literarios como la ficción, el lenguaje connotativo y la polisemia. También 3) discute las funciones estéticas y éticas de la literatura.
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Teoría Literaria: Texto y Lenguaje

El documento presenta una introducción a la teoría literaria. Explica que 1) no hay consenso sobre qué constituye un texto literario y 2) analiza las características de los textos literarios como la ficción, el lenguaje connotativo y la polisemia. También 3) discute las funciones estéticas y éticas de la literatura.
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SEMANA 1

TEORÍA LITERARIA I
1. EL TEXTO LITERARIO EL LENGUAJE DENOTATIVO Y CONNOTATIVO

La definición de qué puede ser un texto literario no es muy sencilla. Primero porque la discusión
entre qué está considerando como belleza literaria es tan divergente que casi ningún crítico se
atreve a dar una y a juzgarla correcta. La teoría de la estética de la recepción, por ejemplo deja
abierta la posibilidad de que sea el lector quién valide la obra y le asigna al “crítico” la categoría
de promotor de tal o cual obra. Es decir son muchas las aristas en esta temática y todas ellas la
trata de explicar la rama de la literatura llamada teoría literaria.

Reflexionemos: ¿Los libros de Og Mandino, Carlos Cuactemoc Sánchez y Paulo Coelho por qué
son considerados: Literatura light? A nivel nacional, el libro de Laura Bozzo titulado Rompiendo
cadenas contra la Violencia doméstica; la biografía de Gisela Valcárcel, La Señito de Carlos Vidal;
el Libro testimonial de Magaly Medina, El precio de ser Magaly Medina: mi verdad en cárcel; el
libro de Pedro Suarez Vertiz: Yo Pedro, o la revista cómica Condorito podríamos considerarlos
textos literarios? Y si no lo son, ¿por qué no pueden serlo?

Si consideramos el éxito de venta que fue “Yo Pedro” cuya edición de aproximadamente 2, libros
se agotó en dos días; o el libro de Medina fue uno de los más vendidos el 2009; en el año 2000
el libro de Bozzo fue difundido masivamente por el diario Extra en todo Lima con auspicio del
INC (Vivas, 2010, párr. 1-4). Ni hablar de la revista Condorito, famosa en el mundo y traducida
a diversas lenguas.

¿Debemos entender que el éxito de un libro o su mérito artístico dependen de la difusión, los
altos índices de venta, la fama del autor o los auspicios que recibe?

La crítica tradicional nos brinda estos conceptos:

Wellek y Warren. Lo más correcto sería denominar Teoría literaria al estudio de los principios
históricos de la literatura y Crítica literaria o Historia de la literatura a los estudios de las obras
concretas, pero éstos estudios se relacionan tan estrechamente que la teoría no se concibe sin
las otras dos. Algún crítico ha afirmado que la historia literaria muestra que A deriva de B en
tanto que la crítica afirmaría que A es mejor que B.

Aguiar e Silva. Él afirma que la Teoría de la literatura que se integra en las ciencias del espíritu
no debe aspirar a la objetividad de las ciencias de la naturaleza. Las ciencias del espíritu intentan
comprender la realidad en su carácter individual, este tema plantea un problema puesto que
algo individual constituiría una experiencia intransferible a los demás.

T. S. Eliot. Propone que la obra poética es incomprensible sin la consideración de sus relaciones
con las obras del pasado y con el orden de la literatura.

Hoy, la teoría literaria casi en consenso considera que la literatura "constituye un tipo de
definición, hueca, puramente formal" Eagleton, 1983, p. 10); si consideramos el tiempo y el
espacio como una variante del concepto de literatura veremos que esta cambia al vaivén del
avance tecnológico y la renovación de las ideas filosóficas. Por ejemplo, el Inca Garcilaso de La
Vega escribió Los comentarios reales de los incas como un texto histórico y así fue leído por los
lectores de su época; hoy en día, los leemos como si fueran textos literarios. Otro ejemplo lo
conforma los poemas homéricos rae durante muchos siglos fueron considerados históricos e
incluso didácticos y en la actualidad difícilmente es aceptada por la juventud pues encarna
conceptos no muy solicitados en la actualidad.

El texto literario

La pregunta base de este apartado es: ¿quién le da el concepto de literatura a un texto?, pues
ni más ni menos que el lector. La pregunta lógica entonces es ¿qué lectores deciden qué es
literatura o qué no lo es? Respuesta: los lectores que conforman 'la academia'; es decir,
aquellas personas (catedráticos, escritores laureados, críticos connotados, periodistas, etc.)
cuya opinión es considerada por el poder del Estado como válida por representar instituciones
que construyen la ideología de una nación (Eagleton, 1983, p. 14). Por ejemplo, ellos deciden
que la letra de las canciones de un grupo dark o metal no sea estudiada en los colegios como
literatura porque los juicios de valor que emiten no van de acuerdo con la ideología dominante.

Podemos percibir algunas características que debe poseer el texto literario:

2. Características

• Ficcionalidad: Creación de un mundo imaginario. Cuando se lee una obra estamos ante un
mundo de imaginación, entre éste y el mundo real siempre hay vínculos, puesto que el mundo
real es la matriz primordial de la obra. No se trata de una deformación, sino de la creación de
una nueva realidad. (El arte es la creación de una nueva realidad.)

• Connotación. El lenguaje literario se caracteriza por ser connotativo, es decir, en él la


configuración del signo no se agota en un contenido individual, puesto que presenta un núcleo
rodeado de elementos emotivos y volitivos. (De querer) Frente al lenguaje connotativo está el
denotativo en el que la configuración del signo es de naturaleza intelectual (el lenguaje de las
ciencias.)

• Plurisignificación. La ambigüedad incluye la connotación y sería un equivalente de lo que se


ha llamado plurisignificación. En el lenguaje literario el signo es portador de muchas
dimensiones semánticas, ello hace posible esa multiplicidad de significaciones. La
plurisignificación se manifiesta en dos planos: VERTICAL O DIACRÓNICO (los significados se
adhieren a la vida de las palabras) y HORIZONTAL O SINCRÓNICO (la palabra adquiere
significaciones gracias a las relaciones que mantienen con su contexto verbal. La palabra de un
poema se enriquece con las de alrededor.)

• Intencionalidad estética: mayor importancia tiene el cómo se dice algo sobre lo que se dice.
Un texto circula y es consumido por un grupo de lectores como literario cuando este ha sido
consagrado como tal por la opinión autorizada de académicos. El escritor hace el texto con la
intención de agradar a alguien.
3. El lenguaje denotativo y connotativo

El lenguaje con significado denotativo es aquel que se ciñe estrictamente al diccionario; es decir,
el significado está consignado en una norma.

El lenguaje connotativo indica una serie de significados que escapan a lo que dice el diccionario
y que dependen más de un conjunto de valores socioculturales (cosmo visión, prejuicios,
ideología, códigos estéticos, costumbres), por tanto, puede variar de acuerdo al contexto y
a las intenciones de los usuarios. Con este lenguaje se plasman mensajes polisémicos que
brindan un haz de interpretaciones, y por ello es explotado ampliamente por el artista de la
palabra, el literato, y pocas veces por el hablante común.

Sin embargo es necesario estudiar un poco más estas diferencias entre el lenguaje literario y el
significante. En el lenguaje cotidiano el significante tiene relativa importancia, por el contrario
en el lenguaje literario, no sólo cuenta el significado sino también el significante, ello lo aproxima
a la música.

Este tema plantea dos problemas:

• La arbitrariedad o no arbitrariedad del signo. En el lenguaje usual se ha propuesto que el


signo sea arbitrario, es decir entre el significante y el significado no hay una relación. En cambio
el signo lingüístico sería un signo motivado en el lenguaje literario, es decir, hay una vinculación
entre significante y significado.

• La consideración del poema como una estructura desprovista de significado. El poema es


entonces solamente algo sonoro y visual sin contenido. Ello equivale a destruir la naturaleza del
signo lingüístico.

4. Funciones de la literatura. Son muchas las clasificaciones estas funciones nosotros


hemos de detallar las más importantes:

Esteticista. Se da la función poética cuando está centrada en el mensaje. Esto significa que el
lenguaje no tiene una finalidad práctica (como en la función apelativa, imperativa del lenguaje)
sino una finalidad en sí misma: realzar los elementos del lenguaje (los signos, es decir el mensaje
en sí mismo) para crear un plus de significación, donde queda en el oyente/lector / espectador
el trabajo de hurgar en ellos. Del mismo modo que la función informativa del lenguaje está
presente en todo discurso literario.

“Y yo me la llevé al río, / creyendo que era mozuela, / pero tenía marido.” (García Lorca)

Ética. En literatura esta función está vinculada a los valores éticos que atañen a los
comportamientos humanos que residen en la misma naturaleza de las acciones de los
personajes o actuantes.

Por ejemplo, la lucidez moral de Juan Preciado, en la trascendental novela Pedro Páramo de
Juan Rulfo, depende de la reivindicación (forma ética de la venganza) de los derechos
arrebatados por la autoridad paterna; la negación del apellido, el matrimonio arreglado, el
despojo de la herencia, el hurto a la madre y el posterior abandono, son derechos
conculcados al hijo y otorgados al bastardo. Por eso, Juan se convierte en el hijo enviado en
búsqueda del padre para cobrar la deuda, conflicto edípico que el escritor resuelve arrastrando
a los personajes al mundo de ultratumba, donde no existen tiempo ni espacio, donde la
eternidad del mito suplanta la historia.

“.Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me
lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. Le apreté sus manos en señal
de que lo haría, pues ella estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo. "No dejes de
ir a visitarlo —me recomendó. Se llama de este modo y de este otro. Estoy segura de que le dar
gusto conocerte." Entonces no pude hacer otra cosa sino decirle que así lo haría, y de tanto
decírselo se lo seguí diciendo aun después de que a mis manos les costó trabajo zafarse de sus
manos muertas.

Todavía antes me había dicho:

—No vayas a pedirle nada. Exígele lo nuestro. Lo que estuvo obligado a darme y nunca me dio...
El olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro.

—Así lo haré, madre.”.

(“Pedro Páramo”: Juan Rulfo)

Ideológica: La literatura expresa, en sistemas o constructos políticos, morales, filosóficos,


ideológicos y sociales, su visión sobre el mundo. El escritor debe invitar a la transformación del
mundo debe servir para concientizar sobre los grandes problemas sociales, políticos,
económicos denunciándolos a través de sus obras y no solo debe concentrarse a expresar una
literatura de denuncia en favor de un grupo social o la humanidad misma.

Y cuándo nos veremos con los demás, al borde de


una mañana eterna, desayunados todos. Hasta
cuándo este valle de lágrimas, a donde yo nunca dije
que me trajeran.

De codos

todo bañado en llanto, repito cabizbajo

y vencido: hasta cuándo la cena durará.

(“La cena miserable”: César Vallejo Mendoza)

Social: La literatura, especialmente entre las artes, refleja las estructuras sociales, su
dinámica y contradicciones. Su relación vinculante con las clases sociales hace de ella un
constructo cultural capaz de influir sobre comportamientos individuales y sociales.
Gorriones hechos con barro

II [Link] niño Jesús, de cinco años de edad, jugaba en el vado de un arroyo, y traía las aguas
corrientes a posar, y las tornaba puras en seguida, y con una simple palabra las mandaba.

2. Y, amasando barro, formó doce gorriones, e hizo esto un día de sábado. Y había allí otros
muchos niños, que jugaban con él.

3. Y un judío, que había notado lo que hacía Jesús, fue acto seguido,

a comunicárselo a su padre José, diciéndole: He aquí que tu hijo está cerca del arroyo, y,
habiendo cogido barro, ha compuesto con él doce gorriones, y ha profanado el sábado.

4. Y José se dirigió al lugar que estaba Jesús, lo vio, y le gritó: ¿Por qué haces, en día de sábado,
lo que no está permitido hacer? Pero Jesús, dando una palmada, y dirigiéndose a los gorriones,
exclamó: Volad. Y los pájaros abrieron sus alas, y volaron, piando con estruendo.

5. Y los judíos quedaron atónitos ante este espectáculo, y fueron a contar a sus jefes lo que
habían visto hacer a Jesús. (“El evangelio de santo Tomas”: libro apócrifo)

Evasiva.

Esta función se hace presente cuando significa la fuga del (yo) ante la circunstancia de la vida y
el mundo la evasión es como una tentativa de cuidarse, apartarse. En síntesis esto es marginarse
uno mismo aunque se oiga mal es apartarse del mundo es peligroso porque puede hacernos
olvidar una realidad que es necesario enfrentar y no olvidar por ejemplo un problema´.

“ Y cuando el champaña me cantó su canto,


por una ventana vi que un negro manto
de nube, de Febo cubría el encanto.

Y dije a la amada un día: ¿No viste


de pronto ponerse la noche tan triste?
¿Acaso la Reina de luz ya no existe?

Ella me miraba. Y el faisán cubierto


de plumas de oro: «¡Pierrot, ten por cierto
que tu fiel amada, que la Luna ha muerto!»
(El faisán - Rubén Darío)
Catártica.

El papel de la literatura es sacar fuera de si las emociones y pensamientos y escribirlo la literatura


sirve como lavado interior de pensamientos y emociones (no debemos confundir la catarsis con
la evasión). La evasión que es tan tentativa de eludir nuestros problemas; la catarsis es enfrenta
el problema asumir el dolor con valentía, Por ejemplo, la tragedia “Edipo Rey”, cuando Edipo
llega a saber su procedencia:

EDIPO.- No hubiera llegado a ser asesino de mi padre, ni me habrían llamado los mortales
esposo de la que nací. Ahora, en cambio, estoy desasistido de los dioses, soy hijo de impuros,
tengo hijos comunes con aquella de la que yo mismo -¡desdichado!- nací. Y si hay un mal aún
mayor que el mal, ése alcanzó a Edipo.

CORIFEO.- No veo el modo de decir que hayas tomado una buena decisión. Sería preferible que
ya no existieras a vivir ciego.

EDIPO.- No intentes decirme que esto no está así hecho de la mejor manera, ni me hagas ya
recomendaciones. No sé con qué ojos, si tuviera vista, hubiera podido mirar a mi padre al llegar
al Hades, ni tampoco a mi desventurada madre, porque para con ambos he cometido acciones
que merecen algo peor que la horca. Pero, además, ¿acaso hubiera sido deseable para mí
contemplar el espectáculo que me ofrecen mis hijos, nacidos como nacieron? No por cierto, al
menos con mis ojos.

(Sófocles)

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