“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y,
dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse
fraternalmente los unos con los otros” (Artículo 1 de la Declaración
Universal de Derechos Humanos – 1948).
Este primer artículo de la Declaración de 1948 deja establecido que, en todo el mundo,
todo ser humano es titular de derechos, por su mera condición de tal y en condiciones
de igualdad.
Desde hace más de 60 años puede observarse el crecimiento y desarrollo de los
Derechos Humanos, a nivel internacional. Con algunas diferencias en las distintas
regiones del planeta, la consolidación del Derecho Internacional de los Derechos
Humanos ha sido una característica destacada en las últimas décadas, muchas veces
en el plano formal y otras (no tantas) en la aplicación práctica.
El reconocimiento de que existen derechos inherentes a los seres humanos y, como
tales universales e inalienables, es producto de una larga y compleja historia de luchas
contra las distintas formas de opresión, por la igualdad, la libertad y la dignidad
humana.
En un recorte histórico y conceptual necesario, podemos señalar, como afirma Norbert
Lechner,1 que pueden reconocerse dos tradiciones: una es la norteamericana y la otra
es la francesa. En ambas, la defensa de la libertad individual se concreta mediante la
legalidad formal; sin embargo, sus entramados políticos son claramente diferentes.
En la primera, el autor encuentra que “el objetivo de los Bills of Rights norteamericanos
(1776) es crear límites y controles efectivos a todo tipo de poder político y, por tanto
[…] presuponen un gobierno frente al cual consagran una ‘libertad negativa’, o sea el
derecho del individuo a ser libre de coerción estatal”. Aquí el individuo (su derecho) es
exterior y contrapuesto al poder estatal; es una concepción individualista2.
En cambio “la tradición francesa de los Derechos Humanos apunta, desde su inicio, a
crear una fuente de poder político; pretende ser el fundamento del nuevo Estado y no
solo un medio para evitar el abuso de poder”. Para esta tradición, la constitución de la
libertad es política, producto de la voluntad colectiva3.
Finalmente, Lechner ensaya una propuesta, qué él identifica como superadora, en la
que “proclamar los Derechos Humanos significa fundamentalmente crear aquel
‘horizonte de sentido’ mediante el cual los individuos aislados puedan concebirse y
afirmarse, a sí mismos, como una comunidad de hombres4 libres e iguales”. Propone
pensarlo como una utopía direccionadora, que critique el orden existente y desentrañe
otro orden posible, en el convencimiento que las violaciones a los Derechos Humanos
son una agresión a todo el cuerpo social5
1 Lechner, N. (1983). Los Derechos Humanos como categoría política. Documento de Trabajo. Programa FLACSO –
Santiago de Chile. Nº 201. Disponible en: [Link]
2 Lecner, N. [Link]. pp. 2 - 3
3 Lecner, N. [Link]. p. 3
4 Nótese el uso de lenguaje sexista, propio de la época, en la que subsume a todos los seres humanos bajo la única
designación de ‘hombres’
5 Lecner, N. [Link]. pp. 6 y sig.
2
Sin embargo, la persistencia de las múltiples desigualdades pone en evidencia que,
aunque lejos de la utopía de Lechner, el reconocimiento de derechos plenamente
universales impacta, positiva y mayoritariamente, sobre los sujetos subalternos, no
sólo en la cuestión legal propiamente dicha sino también en la eficacia simbólica que
tal reconocimiento produce, tanto en lo político como en lo subjetivo.
Al respecto, Alejandra Ciriza señala: “Sólo como sujeto de derecho un sujeto es
existente para el cuerpo social y sus actos son sancionados con la fuerza de la ley que
instaura lo permitido y lo prohibido, pero que, a la vez, lo faculta para la realización de
una inmensa gama de acciones […] quien no entre en el orden de la ley está por fuera
del orden humano”6.
En la misma línea, Rita Segato considera que la eficacia simbólica del Derecho puede
pensarse como instrumento de agitación ya que permite hacer públicas las
aspiraciones de protecciones, garantías y derechos y “hacen posible que las personas
identifiquen sus problemas y sus aspiraciones; […] apuntando en la dirección de lo que
todavía no existe, que aún no es posible adquirir en la vida social”7.
PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LOS DERECHOS HUMANOS
Por el hecho de ser inherentes al ser humano, se desprenden varias características
específicas:
a) Son universales: deben respetarse en todas partes, todo el tiempo, para todas las
personas y no pueden revocados ni menoscabados aduciendo diferencias de
regímenes políticos, sociales o culturales. Son obligatorios para los Estados.
b) Son integrales, interdependientes, indivisibles y complementarios: son un
conjunto que no se puede separar, no pueden respetarse parcialmente ya que la
violación o el no reconocimiento de cualquiera de ellos implica la afectación del resto
c) Son intransferibles, irrenunciables e inalienables: ningún ser humano puede
renunciar a ellos, ni pasárselos a otra persona ni negociarlos. Tampoco los Estados
pueden dejar de respetarlos
d) Son incondicionales y obligatorios: no se requiere de ninguna condición para su
goce y la obligación de respetarlos es para las personas, las organizaciones colectivas
y para los Estados
e) No terminan: cada persona goza de ellos hasta su muerte
f) Son irreversibles: si un derecho es proclamado como derecho humano, no puede
ser quitado de esta categoría ya que está vinculado a la condición de dignidad misma
de las personas
6
Ciriza, Alejandra. (1996/7), “De contratos, derechos e individuos. Problemas y encrucijadas en torno a la condición
ciudadana de las mujeres”, en El Rodaballo, año 3, núm. 5, Buenos Aires. Citado en Brown, Josefina (2014). Mujeres
y ciudadanía en Argentina. Buenos Aires. Teseo
7Segato, Rita. (2003). Las estructuras elementales de la violencia. Universidad Nacional de Quilmes / Prometeo.
Bernal. Pp. 126-127.
3
g) Son acumulativos y progresivos: el reconocimiento de nuevos derechos no
puede implicar la pérdida de ninguno de los anteriores y se van ampliando en función
de nuevas necesidades y demandas.
En síntesis, como lo establece la Declaración y Programa de Acción de Viena
aprobada por la Conferencia Mundial de Derechos Humanos el 25 de junio de 1993
“todos los Derechos Humanos son universales, indivisibles e interdependientes y están
relacionados entre sí. La comunidad internacional debe tratar los Derechos Humanos
de forma global y de manera justa y equitativa, en pie de igualdad y dándoles a todos
el mismo valor. Debe tenerse en cuenta la importancia de las particularidades
nacionales y regionales, así como de los diversos patrimonios históricos, culturales y
religiosos, pero los Estados tienen el deber, sean cuales fueren sus sistemas políticos,
económicos y culturales, de promover y proteger todos los Derechos Humanos y las
libertades fundamentales.”
CLASIFICACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Desde la Declaración Universal hasta nuestros días se han registrado notables
avances en el reconocimiento de los mismos. Estos avances se expresan en un
conjunto de instrumentos que se han incorporado, progresivamente, tanto en el
Sistema Internacional como en los Sistemas Regionales de Derechos Humanos.
Sin embargo, tal como lo advierte Antonio Cançado Trindade8, una clasificación de los
mismos sólo tiene fines didácticos y/o analíticos y no puede ser causa para asumir una
visión fragmentaria de estos Derechos que, como se dijo, son integrales,
interdependientes, indivisibles y complementarios.
El autor se refiere, en particular, a una estratificación bastante habitual que habla de
Derecho Humanos de “1ª generación”, de “2ª generación”, etc. En ese sentido afirma
que esta visión puede inducir a creer, erróneamente, que los “nuevos derechos”
pueden sustituir a los anteriores (como ocurre con las generaciones de los seres
humanos: una engendra a la siguiente y, al final de su ciclo muere y es reemplazada
por la generación más joven). Los Derechos Humanos no mueren, se acumulan y
complementan.
El mismo autor sostiene que tampoco es admisible que esto de las “generaciones de
Derechos Humanos” responda a una mirada histórica ya que si bien, en el derecho
interno de cada país, el reconocimiento de los derechos civiles y políticos es anterior al
reconocimiento de los derechos sociales, en cambio, en el plano internacional es a la
inversa, por ejemplo, considerando el establecimiento de la OIT en 1919.
Hecha la advertencia, señalaremos que los Derechos Humanos se pueden agrupar en:
Derechos civiles y políticos: son los que se refieren a las libertades de las personas
frente a los Estados; por ejemplo, el derecho a la vida, la igualdad ante la ley, la
libertad de pensamiento, de culto, de expresión, de tránsito, de peticionar; el derecho
al voto, a la propiedad, al debido proceso, etc.
8
Cançado Trindade, A. A. (1994) “Derechos de Solidaridad”. En: Cerdas Cruz, R. y Nieto Loaiza, R. (comp.)
Estudios Básicos de Derechos Humanos. Tomo 1. Costa Rica. Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH)
4
Derechos económicos, sociales y culturales (DESC): son los que promueven y
resguardan condiciones de existencia digna; están vinculados con la igualdad; por
ejemplo: el derecho a un salario justo, a la alimentación, la salud, la educación, la
seguridad social, a participar de la vida cultural, a la producción artística, etc.
Derechos de solidaridad: también llamados derechos colectivos o derechos de los
pueblos, su principal característica es que tienen dimensiones individuales y
colectivas, al mismo tiempo; por ejemplo: el derecho a un medio ambiente sano, a la
paz, al desarrollo, etc.
Derechos de grupos específicos: dado que existen determinados colectivos sociales
que han estado, históricamente, expuestos a formas de discriminación, abuso y/o
explotación particulares y que estas situaciones han sido legitimadas, muchas veces, a
través de procesos de naturalización, que han convertido las diferencias en
desigualdades, se hizo necesaria la explicitación de un conjunto de derechos referidos
a estas personas. Por ejemplo: los derechos humanos de las mujeres; de los pueblos
indígenas; de trabajadorxs migrantes, etc.
NORMATIVA INTERNACIONAL SOBRE DERECHOS HUMANOS
El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas “proclama la
presente Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que
todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como
las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la
enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por
medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y
aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros
como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción”
La cita al Preámbulo de la Declaración Universal de 1948 nos permite evidenciar no
sólo el valor simbólico de la misma, como punto de partida para una nueva etapa en el
reconocimiento de estos derechos sino también los mandatos que del mismo se
desprenden en cuanto la necesidad de adoptar medidas concretas que garanticen el
efectivo cumplimiento de los Derechos Humanos tanto en los planos nacionales como
internacionales.
Precisamente, recogiendo el espíritu de la Declaración y, en los años posteriores a la
misma, se han generado un conjunto de instrumentos internacionales que han
permitido avanzar en esta tarea.
Antes de seguir adelante es conveniente hacer algunas aclaraciones. Hasta ahora
hemos hablado de la Declaración Universal y, enseguida, hablaremos de Pactos,
Convenciones y de otras Declaraciones. Existe una diferencia en el carácter jurídico
de estos elementos, que explicaremos a continuación (para mayor información sobre
esta clasificación puede consultarse el Glosario específico de Naciones Unidas)9.
9 Naciones Unidas tiene un sitio web, referido a los Tratados (disponible en:
[Link] Allí podrán encontrar, entre otras informaciones, las Definiciones y un
Glosario.
5
Por un lado, las Declaraciones son manifestaciones explícitas de acuerdos entre los
Estados pero que no generan obligaciones jurídicas para los mismos, aunque si tienen
un valor político en cuanto a que plasman un acuerdo generalizado sobre una
determinada materia. No todas las Declaraciones tienen el mismo peso (muchas son
complementarias de algunos Tratados y funcionan, en algunos casos, como forma de
evidenciar acuerdos en cuanto a su interpretación y/o aplicación de partes específicas
de los mismos, sin que se modifique el efecto jurídico de los mismos; otras remiten a
posturas particulares de algunos Estados). Sin embargo, cabe aclarar que, por el valor
fundacional de la Declaración Universal de Derechos Humanos (D.U.D.H.) en la
materia, su naturaleza jurídica trasciende, para algunxs autorxs, esta clasificación que
estamos presentando10.
Por otra parte, los tratados (como término genérico, que abarcan a aquéllos acuerdos
denominados específicamente Tratados, o Convenciones o Pactos) se refieren a
acuerdos internacionales entre Estados, celebrados por escrito y regidos por el
derecho internacional. Éstos si generan obligaciones jurídicas para los Estados
signatarios, que deben respetar y cumplir los compromisos asumidos en los mismos.
Los procedimientos para que un tratado entre en vigor son bastante complejos porque
no sólo requiere un acuerdo sobre lo dispuesto en el mismo sino que, además, implica
una serie de trámites, tanto internos dentro las Naciones Unidas, como propios de los
Estados que lo ratifique; dentro de cada Estado, éste proceso es diferente y complejo.
Para que un tratado entre en vigor va a requerir un número mínimo de ratificaciones
que es variable según cada instrumento11.
Una vez que un tratado entra en vigor, como se dijo, el mismo genera obligaciones
para los Estados signatarios, en relación con las personas que habitan su territorio.
Muchos tratados de derechos humanos conllevan el compromiso, para cada país
firmante, de modificar sus normativas internas con el fin de garantizar los compromisos
asumidos.
Los países pueden firmar los tratados con “Reservas”, esto significa que, un Estado
puede declarar ciertas limitaciones a la aplicación del tratado dentro de su territorio, en
general, al momento de ratificar el mismo. Sin embargo, la Convención de Viena sobre
Tratados, en su artículo 19, limita las mismas:
19. Formulación de reservas. Un Estado podrá formular una reserva en
el momento de firmar, ratificar, aceptar o aprobar un tratado o de adherirse
al mismo, a menos:
a) que la reserva este prohibida por el tratado;
b) que el tratado disponga que únicamente pueden hacerse determinadas
reservas, entre las cuales no figure la reserva de que se trate; o
10 Para más datos sobre esta discusión pueden consultarse distintxs autorxs, entre ellxs: Ponce Martínez
([Link] )
11 Se puede consultar, para mayor precisión, la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, de 1969.
Disponible en:
[Link]
6
c) que, en los casos no previstos en los apartados a) y b), la reserva sea
incompatible con el objeto y el fin del tratado.
SISTEMA UNIVERSAL Y SISTEMA INTERAMERICANO
El Sistema Universal de Derechos Humanos, que es del que hemos venido hablando
hasta ahora aunque sin diferenciarlo de los otros sistemas, es el que ha establecido la
Organización de Naciones Unidas y sirve como referencia a los sistemas regionales.
Éstos son: el Sistema Africano, el Sistema Europeo y el Sistema Interamericano, del
que nos ocuparemos específicamente.
En términos generales, los sistemas regionales, si bien fueron criticados inicialmente
(se temía, entre otras cosas, que la consideración de particularidades regionales
pudiera vulnerar la característica universal propia de estos derechos), en la práctica
fueron demostrando su eficacia y complementariedad, sin menoscabar ninguna de las
características propias de los derechos que reconocen y protegen. Surgidos en
contextos diferentes y con marcos organizacionales diversos, sin embargo, los tres
sistemas contienen rasgos comunes, tanto en lo referido a normativa como a los
mecanismos para la protección12.
Para ir terminando, les presentamos los principales instrumentos, tanto del Sistema
Universal como del Sistema Interamericano13. En las próximas clases analizaremos
con más detalles algunos de ellos, al tiempo que completaremos lo referido a los
mecanismos de protección. Por lo pronto les sugerimos que vayan revisando los
diferentes instrumentos, a fin de familiarizarse con los mismos.
Respecto de la bibliografía de consulta, algunas referencias les hemos estado
incluyendo, como notas al pie, en el curso de la clase. En el apartado BIBLIOGRAFÍA
vamos a incluir un extenso listado de tratados y declaraciones (con sus respectivos
hipervínculos) para que puedan acceder a los mismos, cuando lo consideren
necesario.
Fecha de adopción
por parte de la
SISTEMA UNIVERSAL: Tratados
Asamblea General de
la ONU
Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las
21 dic. 1965
Formas de Discriminación Racial
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos 16 dic. 1966
12 Para una rápida idea sobre los mismos, se puede consultar el trabajo de Heyns, Padilla y Zwaak: “Comparación
esquemática de los sistemas regionales de derechos humanos: una actualización” disponible en:
[Link]
13 En la BIBLIOGRAFÍA están los hipervínculos correspondientes para que puedan acceder a los mismos.
7
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
16 dic 1966
Culturales
Convención sobre la eliminación de todas las formas de
18 dic 1979
discriminación contra la mujer
Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles,
10 dic 1984
Inhumanos o Degradantes
Convención sobre los Derechos del Niño 20 nov 1989
Convención internacional sobre la protección de los derechos
18 dic 1990
de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares
Convención Internacional para la protección de todas las
20 dic 2006
personas contra las desapariciones forzadas
Convención sobre los derechos de las personas con
13 dic 2006
discapacidad
8
SISTEMA INTERMERICANO: Tratados Fecha de adopción
Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de
22 nov. 1969
San José de Costa Rica)
Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la
09 dic. 1985
Tortura
Protocolo adicional a la Convención Americana sobre
Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, 17 nov. 1988
Sociales y Culturales (Protocolo De San Salvador)
Protocolo a la Convención Americana sobre Derechos
08 jun. 1990
Humanos relativo a la Abolición de la Pena de Muerte
Convención Interamericana para prevenir, sancionar y
erradicar la violencia contra la mujer (Convencion de Belem do 09 jun. 1994
Pará)
Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de
09 jun. 1994
Personas
9
AMPLIANDO LA TERMINOLOGÍA
Ya nos hemos referido a algunos términos de uso común en esta temática y hemos
puesto a su disposición el glosario que ofrece el sitio web de Naciones Unidas, sobre
tratados1.
En particular, recordaremos algunos términos que necesitaremos distinguir con
claridad. Convención: en la actualidad, hace referencia a un tratado multilateral
suscripto por un gran número de países como la Convención sobre los Derechos del
Niño; otra forma de denominar tratados de similar característica es usando la palabra
Pacto como, por ejemplo, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
Un Protocolo Facultativo de un determinado tratado ya adoptado “es un instrumento
que establece derechos y obligaciones adicionales a un tratado. Por lo general se
adopta el mismo día, pero es de carácter independiente y está sujeto a una ratificación
aparte. Estos protocolos permiten a las partes del tratado establecer entre ellos un
marco de obligaciones que van más allá que el tratado general y con las que pueden
no estar de acuerdo todas las partes, con lo que se crea un «sistema de dos niveles».
Un buen ejemplo es el Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos de 1966”2.
Hasta ahora han aparecido expresiones como adopción, ratificación, adhesión, etc.
que, si bien pueden sonar parecidas tienen su significado específico y corresponden a
distintos momentos en el proceso que lleva a que un tratado se haga efectivo.
Adopción es el acto en el que se acuerda el texto definitivo de un tratado. Por
ejemplo, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) fue adoptado,
por la Asamblea General de Naciones Unidas, el 16 de diciembre de 1966. A partir de
la adopción, se pone a disposición de los Estados para que éstos lo suscriban:
“Adoptado y abierto a la firma, ratificación y adhesión por la Asamblea General en
su resolución 2200 A (XXI), de 16 de diciembre de 1966”.
La firma expresa un apoyo preliminar pero no es jurídicamente vinculante; da a
entender que, de buena fe, ese Estado analizará minuciosamente el contenido del
instrumento y luego decidirá qué grado de compromiso asume, respecto de las
obligaciones que el tratado conlleva.
La ratificación (al igual que la aceptación y la aprobación) es el acto a través del
cual un Estado se obliga jurídicamente a cumplir los términos de un tratado. Esto se
hace mediante el depósito de una declaración expresa, firmada por las autoridades del
país y depositada en la sede de Naciones Unidas que se fije para ese fin. La diferencia
en la denominación tiene que ver con los procedimientos internos en cada Estado: en
algunos puede firmarla, directamente, quien esté a la cabeza del Poder Ejecutivo y, en
otros, requiere aprobación parlamentaria. La adhesión tiene el mismo efecto que la
1 Disponible en: [Link] . Además, les recordamos la definición de tratado
que dimos en la primera clase: Por otra parte, los tratados (como término genérico, que abarcan a aquéllos acuerdos
denominados específicamente Tratados, o Convenciones o Pactos) se refieren a acuerdos internacionales entre
Estados, celebrados por escrito y regidos por el derecho internacional. Éstos si generan obligaciones jurídicas para los
Estados signatarios, que deben respetar y cumplir los compromisos asumidos en los mismos.
2 Tomado textualmente de el sitio web sobre tratados, de la Organización de las Naciones Unidas; disponible en:
[Link]
2
ratificación (y un procedimiento similar) sólo que, en general, se refiere al compromiso
de un Estado con un tratado que ya ha entrado en vigor.
Como adelantamos en la clase anterior, un Estado puede ratificar3 un tratado pero con
Reservas, esto es anunciar que no cumplirá con determinada parte del mismo o que
interpretará ciertos artículos con algunas restricciones o especificaciones.
Precisamente, la entrada en vigor señala el momento en que un tratado tiene plena
eficacia jurídica, es decir, está vigente todo lo normado en el mismo. Las condiciones
para la entrada en vigor, en general, se fijan en cada tratado y tienen que ver con una
cantidad mínima de ratificaciones y/o con ciertos plazos; habitualmente, pasan varios
años hasta que se puedan cumplir esos requisitos. Por ejemplo, el Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) entró en vigor casi 10 años después de que
había sido adoptado; fue adoptado el 16 de diciembre de 1966 y entró en vigor el 23
de marzo de 1976, de conformidad con su propio artículo 49, que establece:
“1. El presente Pacto entrará en vigor transcurridos tres meses a partir de
la fecha en que haya sido depositado el trigésimo quinto instrumento de
ratificación o de adhesión en poder del Secretario General de las Naciones
Unidas.
2. Para cada Estado que ratifique el presente Pacto o se adhiera a él
después de haber sido depositado el trigésimo quinto instrumento de
ratificación o de adhesión, el Pacto entrará en vigor transcurridos tres
meses a partir de la fecha en que tal Estado haya depositado su
instrumento de ratificación o de adhesión.”
OBLIGACIONES DE LOS ESTADOS EN EL DERECHO INTERNACIONAL DE LOS
DERECHOS HUMANOS:
Cuando un Estado ratifica un tratado de Derechos Humanos asume un conjunto de
obligaciones que afectan el ejercicio del poder público y deberían orientar sus políticas
de manera acorde con lo pactado. En términos generales, diremos que tiene las
obligaciones de respetar, de proteger y de garantizar los derechos consagrados en
el instrumento ratificado.
La obligación de respetar implica que el Estado no puede adoptar medidas o realizar
o propiciar acciones que violen los Derechos Humanos; por ejemplo, no puede
torturar, hacer desaparecer personas, discriminar, etc.
La obligación de proteger exige que el Estado adopte las medidas necesarias de
manera tal que impida que actores privados vulneren los Derechos Humanos de otras
personas, a través de la legislación que establezca que estas conductas son ilícitas y
obre en consecuencia, tanto en materia de prevención como de sanción y también a
través de resarcimiento a las personas cuyos derechos no han sido eficazmente
protegidos.
3 Al usar ratificación, en forma general, estamos englobando también a aceptación, aprobación y adhesión ya que
todos los términos generan el mismo nivel de obligatoriedad para los Estados. Si el caso lo amerita, se hará la
diferenciación correspondiente.
3
La obligación de garantizar demanda del Estado la asignación de recursos y la
implementación de políticas públicas destinadas a hacer efectivos los derechos
reconocidos, adaptando las legislaciones y creando programas específicos como, por
ejemplo, en lo vinculado a las modificaciones de los estereotipos discriminatorios.
En este marco vale la pena aclarar que es el Estado, en todo caso, quien viola los
Derechos Humanos ya que es él quien tiene la obligación de respetarlos, protegerlos y
garantizarlos.
Efectivamente, se hace necesario diferenciar, por un lado, a particulares, que
cometiendo actos atroces tipificados como delitos (por ejemplo, asesinato, tortura, etc),
deberán ser perseguidos y castigados, pero cuyos actos no constituyen violaciones a
los Derechos Humanos; por otro lado, serán violaciones a los Derechos Humanos
cuando estos actos atroces sean llevados a cabo por el Estado o sus agentes o por
particulares que actúan en complicidad con quienes ejercen el poder público, como el
caso de los grupos parapoliciales.
Esto se aplica incluso en casos menos evidentes como, por ejemplo, la violencia
contra las mujeres. La abrumadora cantidad de casos, cientos de los cuales llegan
hasta el femicidio, son cometidos por particulares; sin embargo, el Estado Argentino
está incumpliendo con la Convención de Belem do Pará, que reconoce el derecho de
todas las mujeres a una vida libre de violencia
Hay casi unanimidad en los argumentos jurídicos en el sentido que es cada Estado el
que asume el compromiso, como tal y ante organismos internacionales (constituidos
por Estados), al ratificar los diferentes tratados; no son los individuos ni grupos
privados de personas los que se obligan por dichos tratados4
LOS MECANISMOS DE PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Como hemos visto, los tratados de Derechos Humanos, generan compromisos
jurídicos para los Estados signatarios al tiempo que explicitan un conjunto de derechos
que deben ser garantizados por los mismos.
Propiciando la efectivización de los compromisos asumidos, se han ido diseñando
diferentes mecanismos de vigilancia y control, de manera tal de generar instancias
supranacionales que atienda tanto los procedimientos progresivos de aplicación de los
tratados, como las violaciones particulares a alguno/s de los derechos garantizados.
En los sistemas regionales, no hay organismos específicos para cada tratado sino que
existen instancias, propias de cada sistema regional, que atienden los procedimientos
vinculados al conjunto de tratados de cada uno de ellos. En el sistema Interamericano
son la Comisión y Corte Interamericanas de Derechos Humanos; en el sistema
Europeo es el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y, en el Sistema Africano, la
Comisión y la Corte Africanas sobre Derechos Humanos y de los Pueblos.
4 Al respecto, se pueden consultar diferentes autorxs: Huhle, Rainer La violación de los Derechos Humanos -
¿Privilegio de los Estados? KO'AGA ROÑE'ETA [Link] (1993) - [Link]
También puede leerse: Nikken, P. (1994) “El concepto de Derechos Humanos” en Estudios Básicos de Derechos
Humanos. Tomo 1. San José, Costa Rica. IIDH. Disponible en: [Link]
[Link]
4
En cambio, en el sistema de Naciones Unidas, la organización es más compleja;
existen mecanismos convencionales y extraconvencionales.
MECANISMOS CONVENCIONALES
Los mecanismos convencionales son los derivados de los 9 tratados principales,
que han sido suscriptos por la mayoría de los países miembros de la ONU; cada uno
de esos tratados tiene su respectivo Comité y varios de ellos tienen Protocolos
Facultativos.
Tratado Órgano de vigilancia
Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos (tiene 2 Protocolos
Facultativos: el primero para recibir
Comité de Derechos Humanos
comunicaciones de individuos y el
segundo destinado a abolir la pena de
muerte)
Pacto Internacional de Derechos
Comité de Derechos Económicos,
Económicos, Sociales y Culturales
Sociales y Culturales
(tiene Protocolo Facultativo)
Convención sobre los Derechos del
Niño (tiene 2 Protocolos Facultativos: el
primero relativo a la participación de lxs
niñxs en conflictos armados y, el Comité de los Derechos del Niño
segundo, referido a la venta de niñxs,
prostitución infantil y utilización de niñxs
en la pornografía)
Convención Internacional para la
Comité para la Eliminación de Todas las
Eliminación de Todas las Formas de
Formas de Discriminación Racial
Discriminación Racial
Convención contra la Tortura y otros
Tratos o Penas, Crueles, Inhumanos o
Comité contra la Tortura
Degradantes (tiene Protocolo
Facultativo)
Convención sobre la Eliminación de
Todas las Formas de Discriminación Comité para la Eliminación de Todas las
contra la Mujer (tiene Protocolo Formas de Discriminación contra la Mujer
Facultativo)
Convención sobre los Derechos de las
Comité sobre los Derechos de las
Personas con Discapacidad (tiene
Personas con Discapacidad
Protocolo Facultativo)
Convención Internacional sobre la Comité de Derechos de Trabajadores
5
Protección de los Derechos de todos Migratorios
los Trabajadores Migratorios y sus
familias
Convención Internacional para la
Comité contra las Desapariciones
Protección de todas las personas
Forzadas
contra las Desapariciones Forzadas
Los Comités son órganos encargados de supervisar la aplicación de sus respectivos
tratados de Derechos Humanos a través de informes, comunicaciones especiales e
investigaciones. Están formados por expertxs independientes.
Los comités reciben y analizan los informes periódicos que presentan los Estados
respecto de las medidas que éstos van adoptando y de los progresos alcanzados para
efectivizar los derechos consagrados en los respectivos tratados. También emiten
recomendaciones para mejorar la aplicación y observaciones sobre la correcta
interpretación de lo normado.
Además de los informes presentados por los Estados, también reciben informes
presentados por ONGs, llamados ‘informes sombra’, ‘informe paralelo’ o
‘contrainforme’ ya que, en la mayoría de los casos, son los que hacen referencias a las
compromisos no cumplidos y a los principales obstáculos, en cada país, para
garantizar los derechos reconocidos.
El procedimiento que se sigue en torno a la presentación de los informes periódicos
puede resumirse en la siguiente imagen (tomada del video: “Los órganos de tratados
de Derechos Humanos de la ONU” que uds. tendrán disponible, en el aula, para verlo
y trabajar sobre el mismo y del cual presentamos una breve síntesis, a continuación)
El procedimiento se inicia con la Preparación del informe, que le compete al Estado
que ha ratificado del tratado en cuestión y respecto del que va a producir el reporte5.
Las recomendaciones de los organismos internacionales, al respecto, es que
participen no sólo los 3 poderes del Estado sino también las ONGs, las entidades de
5 El procedimiento es similar, aunque con variables, en los distintos Comités
6
Derechos Humanos y la sociedad en general. Los informes están referidos, entre otras
cosas, a: la modificación y/o implementación de estándares legislativos; la
implementación de mecanismos específicos para la protección de los derechos; la
efectivización de los mismos; los principales obstáculos y las acciones destinadas a
solucionarlos, etc.
A partir del segundo paso, referido a la Preparación del examen el proceso sigue en
manos del respectivo Comité. Una vez recibido el informe del Estado, el Comité
considerará otras fuentes de información como, por ejemplo, otros organismos del
sistema de Naciones Unidas o de los Sistemas Regionales, organizaciones nacionales
e internacionales de DDHH, ‘informes sombra’, publicaciones periodísticas, etc.
En la Consideración del informe se establece una interacción entre el Comité
específico y lxs representantes del Estado informante. No es una audiencia judicial, no
es vinculante y, desde Naciones Unidas, se propicia que sea un diálogo constructivo
para mejorar la aplicación del tratado respectivo.
La etapa de Observaciones finales corresponde a las conclusiones y
recomendaciones para el Estado, al tiempo que sirven, tanto para funcionarixs como
para ONGs para fundamentar demandas de políticas específicas, de presupuesto, etc.
Finalmente, la última etapa, de Aplicación y supervisión corresponde, por un lado (la
aplicación) a los Estados y por el otro (la supervisión) a los Comités. En muchos casos
los Comités esperan que, en el informe siguiente, se haga referencia específica a
cómo se han aplicado las recomendaciones que el propio comité realizó, en las
observaciones finales del informe anterior.
Además de los Informes por país, progresivamente, el sistema de Naciones Unidas ha
permitido (y lo sigue haciendo) que, en grupo o individualmente, las personas
presenten sus quejas directamente al comité respectivo; estas presentaciones se
denominan ‘comunicaciones individuales’ y son aceptadas en casi todos los comités,
es pecialmente en el Comité contra la Discriminación Racial, en el Comité contra la
Tortura, en el Comité de Derechos Humanos y en el de la CEDAW6.
Estas presentaciones deben reunir ciertos requisitos, entre ellos, haber agotado las
instancias legales y administrativas en su país y deben acompañar de pruebas que
permitan establecer que se está afectando, directa y personalmente, los derechos de
la persona (o grupo) reclamante.
Cuando los Estados no presentan informes, los comités pueden iniciar su propio
proceso de examen, a través de investigaciones y visitas; éstas deberán contar con la
autorización del Estado correspondiente. En general, se llevan a cabo frente a
situaciones de violaciones graves o sistemáticas de los derechos protegidos.
A veces, los comité realizan, a los Estados, peticiones extraordinarias de urgencia,
para evitar un daño irreparables frente a una amenaza inminente, por ejemplo, la
ejecución por pena de muerte o la deportación con riesgo de tortura.
MECANISMOS EXTRACONVENCIONALES
6Esto es la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra las Mujeres; se la conoce
por sus siglas en inglés: CEDAW (Convention on the Elimination of all forms of Discriminatios against Women)
7
Además de los comités previstos en cada tratado, en el seno de las Naciones Unidas
existen otros organismos, como el Consejo de Derechos Humanos, creado por la
Asamblea General, en 2006. Está compuesto por 47 representantes de sendos países,
elegidos mediante voto directo en la Asamblea General, con cupos que garantizan la
representación geográfica.
Las principales funciones son: promover la educación en Derechos Humanos y la
difusión de los mismos, propiciar foros de diálogo sobre temas específicos, presentar
recomendaciones a la Asamblea General y, las más significativas a nuestro parecer,
dar cumplimiento al Examen Periódico Universal (EPU) que analiza la situación de
los Derechos Humanos en 42 Estados por año, en base a informes preparados por la
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas en Derechos Humanos
(ACNUDH) y a otras fuentes fidedignas. La otra función es dar rápida respuesta a
situaciones de emergencia en Derechos Humanos.
También recibe denuncias (Procedimiento 1503) de particulare o grupos de
particulares, sobre violaciones graves y sistemáticas, a los Derechos Humanos, en
distintos Estados.
También dependen del Consejo los “Grupos de trabajo sobre situaciones”, que
analizan las denuncias presentadas, producen una investigación y pueden tomar
distintas acciones desde el pedido de intervención a la desestimación de la denuncia.
Finalmente, el Consejo de Derechos Humanos también desarrolla, para casos
especiales, de gran interés por su alcance y/o población afectada o afectable, etc, un
sistema de Relatorías, que elabora informes específicos, a través de la labor de
expertxs independientes, que duran un año en sus mandatos.