ca.
La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura
y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las pos-
teriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en
el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona
de más edad a la de menos.
2. El Príncipe heredero, desde su nacimiento o desde que se pro- El Príncipe de
duzca el hecho que origine el llamamiento, tendrá la dignidad de Asturias
Príncipe de Asturias y los demás títulos vinculados tradicionalmente
al sucesor de la Corona de España.
3. Extinguidas todas las líneas llamadas en derecho, las Cortes
Generales proveerán a la sucesión en la Corona en la forma que más
convenga a los intereses de España.
4. Aquellas personas que teniendo derecho a la sucesión en el
trono contrajeren matrimonio contra la expresa prohibición del Rey y
de las Cortes Generales, quedarán excluidas en la sucesión a la Coro-
na por sí y sus descendientes.
5. Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de
derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán
por una ley orgánica.
Artículo 58.
La Reina consorte o el consorte de la Reina no podrán asumir fun- La Reina
ciones constitucionales, salvo lo dispuesto para la Regencia.
Artículo 59.
1. Cuando el Rey fuere menor de edad, el padre o la madre del La Regencia
Rey y, en su defecto, el pariente mayor de edad más próximo a suce-
der en la Corona, según el orden establecido en la Constitución,
entrará a ejercer inmediatamente la Regencia y la ejercerá durante el
tiempo de la minoría de edad del Rey.
2. Si el Rey se inhabilitare para el ejercicio de su autoridad y la
imposibilidad fuere reconocida por las Cortes Generales, entrará a
ejercer inmediatamente la Regencia el Príncipe heredero de la Coro-
na, si fuere mayor de edad. Si no lo fuere, se procederá de la manera
prevista en el apartado anterior, hasta que el Príncipe heredero alcan-
ce la mayoría de edad.
3. Si no hubiere ninguna persona a quien corresponda la Regen-
cia, ésta será nombrada por las Cortes Generales, y se compondrá de
una, tres o cinco personas.
4. Para ejercer la Regencia es preciso ser español y mayor de
edad.
5. La Regencia se ejercerá por mandato constitucional y siempre
en nombre del Rey.
Artículo 60.
1. Será tutor del Rey menor la persona que en su testamento Tutela del Rey
hubiese nombrado el Rey difunto, siempre que sea mayor de edad y
español de nacimiento; si no lo hubiese nombrado, será tutor el
padre o la madre; mientras permanezcan viudos. En su defecto, lo
nombrarán las Cortes Generales, pero no podrán acumularse los car-
gos de Regente y de tutor sino en el padre, madre o ascendientes
directos del Rey.
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