0% encontró este documento útil (0 votos)
98 vistas10 páginas

Inconstitucionalidad Tratado Extradición Guatemala

Este documento resume un caso de inconstitucionalidad en Guatemala relacionado con un tratado de extradición con Estados Unidos. Los abogados defensores de un ciudadano guatemalteco solicitaron declarar inconstitucional el artículo del tratado que permite al poder ejecutivo guatemalteco entregar ciudadanos propios a solicitud de otro país, alegando que esto viola la constitución guatemalteca. El tribunal de primera instancia rechazó la solicitud, afirmando que el tratado no es inconstitucional y que su fallo no depende

Cargado por

Jorge Perusina
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
98 vistas10 páginas

Inconstitucionalidad Tratado Extradición Guatemala

Este documento resume un caso de inconstitucionalidad en Guatemala relacionado con un tratado de extradición con Estados Unidos. Los abogados defensores de un ciudadano guatemalteco solicitaron declarar inconstitucional el artículo del tratado que permite al poder ejecutivo guatemalteco entregar ciudadanos propios a solicitud de otro país, alegando que esto viola la constitución guatemalteca. El tribunal de primera instancia rechazó la solicitud, afirmando que el tratado no es inconstitucional y que su fallo no depende

Cargado por

Jorge Perusina
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Expediente 1583-2010 1

INCONSTITUCIONALIDAD EN CASO CONCRETO

EXPEDIENTE 1583-2010
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD: Guatemala, cuatro de agosto de dos mil diez.
En apelación y con sus antecedentes, se examina el auto de nueve de abril de dos
mil diez, dictado por el Tribunal Tercero de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos
contra el Ambiente del departamento de Guatemala, en carácter de Tribunal
Constitucional, en el incidente de inconstitucionalidad de ley en caso concreto, promovido
por Edgar Leonel de León Barrios y Leonel Fernando Ramos Sierra, abogados defensores
de Carlos Andrés Alvarenga Mejía, contra el artículo V del Tratado de Extradición suscrito
entre Guatemala y los Estados Unidos de América, aprobado por la Asamblea Nacional
Legislativa por medio del Decreto quinientos sesenta y uno (561) de veintiocho de abril de
mil novecientos tres, el cual fue complementado por la Convención Suplementaria de
dicho Tratado, suscrita el veinte de febrero de mil novecientos cuarenta, por medio del
Decreto Legislativo dos mil cuatrocientos catorce (2414) de diez de abril de mil
novecientos cuarenta. Los solicitantes actuaron con su propio auxilio.
ANTECEDENTES
I. LA INCONSTITUCIONALIDAD
A) Caso concreto en que se plantea: expediente de extradición cero tres - dos mil
nueve (03-2009) del Tribunal Tercero de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos contra
el Ambiente del departamento de Guatemala. B) Norma que se impugna de
inconstitucional: artículo V del Tratado de Extradición suscrito entre Guatemala y los
Estados Unidos de América (Decreto quinientos sesenta y uno [561] de la Asamblea
Nacional Legislativa) y la Convención Suplementaria de dicho Tratado (Decreto Legislativo
dos mil cuatrocientos catorce [2414]). C) Norma constitucional que estiman violada:
artículo 27 de la Constitución Política de la República de Guatemala. D) Fundamento
jurídico que se invoca como base de la inconstitucionalidad: de lo expuesto por los
solicitantes y del estudio de las constancias procesales, se resume: a) el Gobierno de los
Estados Unidos de América solicitó la aprehensión y/o extradición, entre otras personas,
de su defendido Carlos Andrés Alvarenga Mejía, por la supuesta comisión del delito de
Conspiración para distribuir una sustancia controlada, de acuerdo con la ley
correspondiente del Estado requeriente, por lo que, el Juez de Primera Instancia Penal,
Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de Turno del departamento de Guatemala, en
resolución de veinte de julio de dos mil nueve ordenó la aprehensión con fines de
extradición de la referida persona; b) denuncian inconstitucionalidad de ley en caso
concreto del artículo V del Tratado de Extradición suscrito entre Guatemala y los Estados
Unidos de América, aprobado por la Asamblea Nacional Legislativa por medio del Decreto
561, de veintiocho de abril de mil novecientos tres, complementado por la Convención
Suplementaria de dicho Tratado, suscrita el veinte de febrero de mil novecientos cuarenta,
aprobada por el Decreto Legislativo 2414, de diez de abril de mil novecientos cuarenta,
aplicados en la citada resolución de veinte de julio de dos mil nueve; c) el artículo en
mención regula: “… Ninguna de las Partes Contratantes estará obligada a entregar, por
virtud de las estipulaciones de esta Convención, a sus propios ciudadanos, pero el Poder
Ejecutivo de cada una de ellas tendrá la facultad de entregarlos, si lo creyere
conveniente…”; éste vulnera el artículo 27 de la Constitución Política de la República de
Guatemala, el cual garantiza: “… Por delitos políticos no se intentará la extradición de
Expediente 1583-2010 2

guatemaltecos, quienes en ningún caso serán entregados a gobierno extranjero, salvo lo


dispuesto en tratados y convenciones con respecto a los delitos de lesa humanidad o
contra el derecho internacional…”. En el presente caso, el delito de Conspiración para
distribuir una sustancia controlada, no es delito de lesa humanidad; d) la Corte de
Constitucionalidad, en sentencia de veintiuno de febrero de mil novecientos noventa y
cinco (expediente 458-94) respecto a la extradición pasiva (como la que ocurre en el caso
concreto), sostuvo que: “… como se ve, esta norma regula la extradición pasiva y tiene un
carácter general y prohibitivo, que impide que los guatemaltecos sean entregados por el
Estado de Guatemala a gobierno extranjero que los reclame. Esta prohibición tiene sus
excepciones y es cuando se trate de delitos de lesa humanidad o contra el derecho
internacional, siempre que así se haya dispuesto en tratados y convenciones. El tratado de
extradición impugnado, en su artículo 5º. establece: „Ninguna de las partes contratantes
estará obligada a entregar, por virtud de las estipulaciones de esta convención, a sus
propios ciudadanos, pero el poder ejecutivo de cada una de ellas tendrá la facultad de
entregarlos, si lo creyera conveniente‟. Este artículo contiene una regla general: el poder
ejecutivo de cada parte „tendrá la facultad de entregarlos, si lo creyere conveniente‟. La
excepción contradice el artículo 27 de la Constitución, que prohíbe la extradición de
guatemaltecos, y aquel, el de la convención, que faculta al poder ejecutivo para
concederla si lo creyere conveniente, convierte esta última disposición en
inconstitucional…”; e) la aplicación del artículo V en la frase “…pero el Poder Ejecutivo de
cada una de ellas tendrá la facultad de entregarlos…”, contraviene el artículo 27 de la
Constitución Política de la República de Guatemala, norma que prevalece sobre el tratado
y la convención impugnados, los que desnaturalizan la extradición. Solicitan que se
declaren inconstitucionales las normas impugnadas, ordenándose su desaplicación en la
resolución de veinte de julio de dos mil nueve, dictada en el presente caso concreto. E)
Resolución de primer grado: el Tribunal Tercero de Sentencia Penal, Narcoactividad y
Delitos contra el Ambiente del departamento de Guatemala, constituido en Tribunal
Constitucional, consideró: “… Que, el tribunal al hacer un análisis de lo argumentado por
los interponentes de la presente acción (sic) de inconstitucionalidad en caso concreto y
haciendo un estudio de lo argumentado por el Ministerio Público, encuentra que no le
asiste la razón al interponente (sic) de esta acción (sic) de inconstitucionalidad en caso
concreto, motivo por el cual, la misma deberá declararse sin lugar, en virtud de que, a
juicio de los suscritos jueces, no se ha incurrido en la aplicación de una ley o disposición
legal que colisione con los preceptos constitucionales y que perjudique a los requeridos en
extradición interponerte (sic), ya que lo que se hizo al emitir la resolución fue hacer una
interpretación legal, lo cual está en consonancia con las funciones que tiene asignadas en
el artículo 203 de la Constitución Política de la República de Guatemala y tampoco se
advierte que en esa resolución el tribunal haya aplicado una ley contraria a la Constitución
Política de la República de Guatemala, porque, precisamente, en el trámite de extradición
respectivo, tal como lo ordena el mismo texto de la Constitución, lo que se está aplicando
es lo dispuesto por el tratado de extradición suscrito entre los Estados Unidos de América
y Guatemala, de manera que, tampoco se dan las condiciones que, a juicio del autor Luis
Felipe Sáenz Juárez, deben darse para que proceda una acción de inconstitucionalidad, a
saber: a) que la ley que se impugne, total o parcialmente, sea aplicable al caso
que el tribunal debe decidir, ello en virtud de que, la norma interpretada por el
tribunal, no es la aplicable para resolver el caso de su extradición; b) que el fallo a
Expediente 1583-2010 3

dictarse dependa de la validez o falta de validez de la ley o norma suya


cuestionada, puesto que el auto en que se decidirá la procedencia o no de la extradición,
no depende, en nada, de la norma cuestionada por el interponente (sic) y c) el
razonamiento suficiente de la relación entre la ley o norma atacada y el
eventual fallo, lo cual tampoco se da porque no existe ninguna relación entre la ley o
norma atacada por el interponente (sic) y el eventual fallo que debe dictarse al resolver la
solicitud de extradición formulada por el Gobierno de los Estados Unidos de América.
También, como lo advierte el Ministerio Público que no es materia de control de
constitucionalidad un instrumento del Derecho Internacional Público, y tomando en cuenta
los privilegios e inmunidades que el convenio reconoce, son propios del sistema de las
relaciones internacionales, conforme las normas del Derecho Internacional consuetudinario
y el convencional, los cuales son invocables y deben ser respetados en cuanto sean
ejercidos de acuerdo a la naturaleza y fines propios de la entidad internacional o Estado
que los ostente, pero no así cuando los pretenda hacer valer una situación distinta a
aquellas causas que dieron origen y sentido al reconocimiento de tales preeminencias, lo
que impide también al Tribunal a inferir sobre algún razonamiento, todo lo cual orienta al
presente Órgano Jurisdiccional Constituido en Tribunal Constitucional a declarar sin lugar
la presente acción y así debe resolverse…”. Y resolvió: “(…) I) SIN LUGAR el INCIDENTE
DE INCONSTITUCIONALIDAD EN CASO CONCRETO interpuesta por los Abogados EDGAR
LEONEL DE LEÓN BARRIOS Y LEONEL FERNANDO RAMOS SIERRA. II) Como
consecuencia, se condena en las costas del proceso al interponente (sic) e imponiéndole
una multa de QUINIENTOS QUETZALES. Iii) Se suspende el presente proceso hasta que la
presente resolución cause ejecutoria, pudiendo seguir conociendo de los asuntos a que se
refiere el artículo 129 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad…”.
II. APELACIÓN
Los solicitantes apelaron.
III. ALEGATOS EN EL DÍA DE LA VISTA
A) Los apelantes ratificaron los conceptos vertidos en el escrito inicial de la
inconstitucionalidad planteada, agregando que el Tribunal de primer grado, al declarar sin
lugar el incidente de inconstitucionalidad de mérito, no entró a conocerlo sino que se
concretó a efectuar consideraciones que no tienen ninguna relación con el planteamiento.
Solicitaron que se resuelva de conformidad con la ley de la materia y se revoque el auto
apelado, declarando con lugar la inconstitucionalidad. B) El Ministerio Público, por
medio de la Fiscalía de Asuntos Constitucionales, Amparos y Exhibición
Personal, indicó que comparte la tesis sustentada por el Tribunal Constitucional de
primer grado, ya que al realizar la confrontación normativa correspondiente se establece
que el artículo V del Tratado de Extradición suscrito entre Guatemala y los Estados Unidos
de América, y cuya aplicación en la resolución de veinte de julio de dos mil nueve, que
ordenó la aprehensión provisional con fines de extradición del sindicado Carlos Andrés
Alvarenga Mejía, y que a criterio de los postulantes transgrede el artículo 27 de la
Constitución Política de la República de Guatemala, no puede ser materia de control de
constitucionalidad por ser un instrumento de Derecho Internacional Público, por lo cual la
vía escogida para impugnarlo no es la apropiada, tal como lo expresó la Corte de
Constitucionalidad en un caso similar, al dictar la sentencia de once de marzo de dos mil
ocho (expediente dos mil cuarenta - dos mil siete [2040-2007]). Solicitó que se declare sin
lugar el recurso de apelación y se confirme la decisión del Tribunal Constitucional de
Expediente 1583-2010 4

primer grado.
CONSIDERANDO
-I-
De conformidad con el artículo 266 de la Constitución Política de la República de
Guatemala, las partes pueden plantear en caso concreto, en todo proceso judicial o
administrativo, en cualquier instancia y aún en casación, como acción, excepción o
incidente, la inconstitucionalidad total o parcial de una ley. Dada la trascendencia del
pronunciamiento jurisdiccional que declara la inaplicabilidad con sustentación en
inconstitucionalidad de un precepto legal, el juez que emite ese pronunciamiento debe
proceder con imparcialidad y objetividad, balanceando aquellos argumentos sólidos que se
aporten en el debate judicial respecto de lo pretendido con la inconstitucionalidad
indirecta. Esto último explica razonablemente la exigencia legal de que un planteamiento
de inconstitucionalidad en caso concreto deba tener suficiente consistencia técnico-jurídica
que sirva de base para el análisis del caso, lo cual no será posible si solamente se hace la
exposición de hechos sucedidos en el proceso, o bien, de circunstancias fácticas ajenas al
enjuiciamiento del precepto objetado, y la simple denuncia de violación de normas
constitucionales, omitiéndose formular una tesis de inconstitucionalidad en la que se
exprese de forma “razonada y clara” de los motivos jurídicos en que descansa la
impugnación.
-II-
En el presente caso, Edgar Leonel de León Barrios y Leonel Fernando Ramos
Sierra, abogados defensores de Carlos Andrés Alvarenga Mejía, promueven
inconstitucionalidad de ley en caso concreto del artículo V del Tratado de Extradición
suscrito entre Guatemala y los Estados Unidos de América, aprobado por la Asamblea
Nacional Legislativa por medio del Decreto 561, de veintiocho de abril de mil novecientos
tres, complementado por la Convención Suplementaria de dicho Tratado, suscrita el veinte
de febrero de mil novecientos cuarenta, aprobada por el Decreto Legislativo 2414, de diez
de abril de mil novecientos cuarenta, aplicados en la citada resolución de veinte de julio de
dos mil nueve; c) el artículo en mención regula: “… Ninguna de las Partes Contratantes
estará obligada a entregar, por virtud de las estipulaciones de esta Convención, a sus
propios ciudadanos, pero el Poder Ejecutivo de cada una de ellas tendrá la facultad de
entregarlos, si lo creyere conveniente…”; éste vulnera el artículo 27 de la Constitución
Política de la República de Guatemala, el cual garantiza: “… Por delitos políticos no se
intentará la extradición de guatemaltecos, quienes en ningún caso serán entregados a
gobierno extranjero, salvo lo dispuesto en tratados y convenciones con respecto a los
delitos de lesa humanidad o contra el derecho internacional…”. En el presente caso, el
delito de Conspiración para distribuir una sustancia controlada, no es delito de lesa
humanidad; d) la Corte de Constitucionalidad, en sentencia de veintiuno de febrero de mil
novecientos noventa y cinco (expediente 458-94) respecto a la extradición pasiva (como la
que ocurre en el caso concreto), sostuvo que: “… como se ve, esta norma regula la
extradición pasiva y tiene un carácter general y prohibitivo, que impide que los
guatemaltecos sean entregados por el Estado de Guatemala a gobierno extranjero que los
reclame. Esta prohibición tiene sus excepciones y es cuando se trate de delitos de lesa
humanidad o contra el derecho internacional, siempre que así se haya dispuesto en
tratados y convenciones. El tratado de extradición impugnado, en su artículo 5º.
establece: „Ninguna de las partes contratantes estará obligada a entregar, por virtud de
Expediente 1583-2010 5

las estipulaciones de esta convención, a sus propios ciudadanos, pero el poder ejecutivo
de cada una de ellas tendrá la facultad de entregarlos, si lo creyera conveniente‟. Este
artículo contiene una regla general: el poder ejecutivo de cada parte „tendrá la facultad de
entregarlos, si lo creyere conveniente‟. La excepción contradice el artículo 27 de la
Constitución, que prohíbe la extradición de guatemaltecos, y aquel, el de la convención,
que faculta al poder ejecutivo para concederla si lo creyere conveniente, convierte esta
última disposición en inconstitucional…”; e) la aplicación del artículo V en la frase “…pero
el Poder Ejecutivo de cada una de ellas tendrá la facultad de entregarlos…”, contraviene el
artículo 27 de la Constitución Política de la República de Guatemala, norma que prevalece
sobre el tratado y la convención impugnados, los que desnaturalizan la extradición.
-III-
Con relación a la violación al artículo 27 de la Carta Magna, este Tribunal no realiza
análisis alguno puesto que los incidentantes no realizaron una argumentación
jurídicamente motivada, pues no llevaron a cabo un análisis comparativo de las referidas
normas, en el que expliquen porqué la norma impugnada es contraria al precepto
contenido en el artículo 27 constitucional que consideran vulnerado, pues es necesario que
en la inconstitucionalidad en caso concreto se efectúe la confrontación jurídica de normas
de jerarquía inferior con las normas constitucionales que se estiman violadas, a efecto de
determinar si aquéllas contradicen éstas y, si así se diera, declarar la inaplicabilidad de las
normas objetadas en el caso concreto que se juzga. Siendo que dicho razonamiento opera
como condición indispensable para el conocimiento del fondo del asunto por parte del
tribunal constitucional, dicha omisión en el caso que nos ocupa, impide a esta Corte
efectuar el estudio comparativo correspondiente a fin de determinar si existe o no la
pretendida vulneración constitucional.
En cuanto a la pretensión de los solicitantes de la „desaplicación‟ del artículo V del
Tratado de Extradición suscrito entre Guatemala y los Estados Unidos de América, en la
resolución de veinte de julio de dos mil nueve dictada por el Juez de Primera Instancia
Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de Turno del departamento de
Guatemala, en la que ordenó la aprehensión con fines de extradición de Carlos Andrés
Alvarenga Mejía, esta Corte advierte que en lo que sustentan el planteamiento es en su
estimación de que el caso concreto no encaja en ninguna de las dos excepciones que
prevé el artículo 27 de la Constitución Política de la República de Guatemala y que
viabilizan la extradición -cuando se trate de delitos de lesa humanidad o contra el derecho
internacional-; sin embargo, la calificación del delito y la procedencia de la extradición con
base en aquellos delitos es una cuestión de calificación judicial, de manera que ello no
constituye un cuestionamiento de constitucionalidad, que amerite ser examinada mediante
la vía de la inconstitucionalidad de ley en caso concreto.
Lo antes considerado evidencia la notoria improcedencia del incidente de
inconstitucionalidad en caso concreto interpuesto y, habiendo resuelto en ese sentido el
Tribunal de primer grado, procede confirmar la parte resolutiva del auto apelado, pero por
las razones aquí consideradas, revocándola en su parte resolutiva en el sentido de que no
se condena en costas a los solicitantes por no haber sujeto legitimado para su cobro, y
modificándola en cuanto a que la multa impuesta a cada uno de los abogados auxiliantes,
Edgar Leonel de León Barrios y Leonel Fernando Ramos Sierra asciende a un mil quetzales
(Q1,000.00), que deberán hacer efectiva en la Tesorería de esta Corte, en el plazo de
cinco días contados a partir de la fecha en que el presente auto cause ejecutoria y que, en
Expediente 1583-2010 6

caso de incumplimiento, se cobrará por la vía legal correspondiente.


-IV-
Respecto de los efectos suspensivos a que se refieren los artículos 126 y 128 de la
Ley de Amparo, Exhibición Personal y Constitucionalidad, esta Corte de Constitucionalidad,
como intérprete máximo del contenido de la Ley Fundamental y por los efectos
jurisprudenciales que tienen sus fallos, considera oportuno reiterar aquí el criterio
interpretativo expresado en la sentencia de dieciséis de junio de dos mil diez, dictada en el
expediente dos mil trescientos treinta y tres - dos mil nueve (2333-2009), fallo en el que
se expresó lo siguiente: “… En relación con el tema, la teoría y la legislación estructuradas
en torno al instituto de la inconstitucionalidad de ley, en su modalidad como instrumento
depurador que impide la aplicación de normas o disposiciones afectadas a casos
concretos, revelan la noción cierta referente a que en el intelecto del Juez, que adquiere
jurisdicción en el particular asunto en el que se suscita la cuestión, debe hacerse radicar la
certeza que le permita arribar a la conclusión de que acaeció la colisión de la norma de
rango inferior frente a aquella otra de superior jerarquía contenida en el Texto Supremo;
ello de manera tal que, como consecuencia del fenómeno detectado, esté en la facultad
de emitir la declaratoria respectiva, bien externándola en la primera instancia, en modo de
control difuso -cuando la legislación establece el doble grado de jurisdicción-, o
requiriéndolo a un Tribunal específico -como ocurre en otras legislaciones-; lo anterior con
el objeto de pronunciar el efecto indicado: depurar el caso concreto mediante la
inaplicación de la norma, cuando ésta ha sido encontrada con afectación por vicio de
inconstitucionalidad. Algunos sistemas normativos permiten que el examen de la
contradicción entre normas de distinta posición gradual, se suscite en el proceso, porque
quien juzga está facultado para conocer de oficio la cuestión y de ser procedente,
disponer la remisión de las actuaciones a un Tribunal específico para que resuelva. Sin
embargo, la preceptiva guatemalteca regula que el funcionario judicial realice dicho
examen sólo cuando ha mediado impulso de alguna de las partes vinculadas al proceso,
que adquieren el derecho de la denuncia para hacer de su conocimiento la colisión que
perciben. Lo expresado en los dos últimos párrafos que preceden revelan la idea,
trascendente para el análisis, de que el juicio que tiende a la depuración del proceso, por
vía de la declaración de que la norma de inferior rango resulta contraria a otra de carácter
supremo, le corresponde efectuarlo con exclusividad a la autoridad judicial a cargo del
caso -salvada la limitante prevista en la legislación guatemalteca, por la cual se desposee
esa facultad al Juez menor-. Esas nociones, así expresadas, sitúan la clave para
determinar el supuesto de hecho que posibilita la paralización temporal del proceso
principal, la cual se produce en el ámbito judicial guatemalteco cuando se dicta el auto de
primer grado, en la frase que, contenida en el artículo 126 ibídem, indica „… desde el
momento en que el tribunal de primera instancia dicte el auto que resuelva lo relativo a la
inconstitucionalidad…‟. Interpretada esta dicción, en congruencia con aquellas anotaciones
teóricas y legales de las que se hizo mérito con antelación, se advierte que la suspensión
procesal de que se trata debe ser decretada únicamente cuando el que juzga ha adquirido
certeza respecto del vicio detectado en la norma y, en el pronunciamiento, ha declarado
con lugar la inconstitucionalidad de ley pretendida. Esto porque, según entiende este
Tribunal, la afirmación „… que resuelva lo relativo a la inconstitucionalidad…‟, integrada en
la norma transcrita, alude con precisión al hecho de que el Juez haya decidido la cuestión
con estimación afirmativa de la afectación de la que, según su juicio, adolece la norma
Expediente 1583-2010 7

rebatida; no se significa, por ende, en el hecho de que quien juzga arribe simplemente a
la solución definitiva del procedimiento accesorio instado -el que trata la denuncia de la
inconstitucionalidad-, en forma negativa o positiva a la pretensión aducida. Y es que esta
Corte así lo percibe: si la intención del legislador constituyente hubiera consistido en que
la paralización del proceso debía acaecer siempre, como consecuencia de la emisión del
auto decisivo, habría precisado en esa forma el resultado: a cambio, se insiste, lo
constriñó a la declaratoria con lugar del planteamiento constitucional entablado, de
acuerdo con los singulares términos que utilizó para la formación del precepto aludido.
Ahora bien, con el objeto de determinar el punto se indica que si en la intelección de este
Tribunal, al efectuarse el examen de la segunda instancia -de haber sido interpuesta y
admitida a trámite la apelación que ataque el auto de primer grado-, surge duda razonable
y como consecuencia de ello se produce la revocatoria de lo decidido por el a quo y la
consiguiente declaratoria con lugar de la cuestión de inconstitucionalidad de ley en caso
concreto planteada, aplicaría, por seguridad y certeza jurídica de los derechos de quien la
promovió, el principio de efectos ex tunc, lo que se significa en el hecho de que habrán
de ser revocadas también la o las resoluciones que hubieren sido proferidas en la
continuación del proceso principal y que hubieren quedado fundamentadas en la o las
normas rebatidas por su desajuste con preceptos constitucionales. Por efecto de la
aplicación de la tesis que ahora se asienta, cuando el órgano judicial de la primera
instancia declare sin lugar, por cualquier causa, la denuncia de inconstitucionalidad de ley
en caso concreto entablada, se limitará a elevar en apelación, cuando haya sido
interpuesto el recurso, únicamente la pieza accesoria contentiva de dicha cuestión. Lo
anterior no obstará para que, si esta Corte lo estima necesario, por medio de auto para
mejor fallar, atraiga a la alzada el original o copia certificada del proceso principal…”. Esta
reiteración se hace a favor de los principios de celeridad y rapidez que informan a los
procesos de carácter administrativo y judicial, y en procura de alcanzar efectivamente el
objetivo de que la administración de justicia sea pronta y cumplida.
LEYES APLICABLES
Artículos citados y 268 y 272, inciso d), de la Constitución Política de la República
de Guatemala; 57, 120, 123, 124, 126, 127, 128, 129, 130, 131, 148, 149, 163, inciso d),
185 y 186 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad; y 27 del
Acuerdo 4-89 de la Corte de Constitucionalidad.
POR TANTO
La Corte de Constitucionalidad, con base en lo considerado y leyes citadas,
resuelve: I) Sin lugar el recurso de apelación interpuesto y, como consecuencia, se
confirma la parte resolutiva del auto apelado, revocándola en el sentido de que no se
hace especial condena en costas a los solicitantes, y modificándola en cuanto a que la
multa impuesta cada uno de los abogados Edgar Leonel de León Barrios y Leonel
Fernando Ramos Sierra, es de un mil quetzales (Q1,000.00), la cual deberán hacer
efectiva en la Tesorería de esta Corte, en el plazo de cinco días contados a partir de la
fecha en que el presente auto cause ejecutoria y que, en caso de incumplimiento, se
cobrará por la vía legal correspondiente. II) Notifíquese y, con certificación de lo resuelto,
devuélvanse los antecedentes.-

ALEJANDRO MALDONADO AGUIRRE


PRESIDENTE, a.i.
Expediente 1583-2010 8

MARIO PÉREZ GUERRA GLADYS CHACÓN CORADO


MAGISTRADO MAGISTRADA

JUAN FRANCISCO FLORES JUÁREZ JOSÉ ROLANDO QUESADA FERNÁNDEZ


MAGISTRADO MAGISTRADO

MARTÍN RAMÓN GUZMÁN HERNÁNDEZ


SECRETARIO GENERAL

ACLARACIÓN

EXPEDIENTE 1583-2010
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD: Guatemala, trece de agosto de dos mil diez.
Se tiene a la vista para resolver, la solicitud de aclaración de la sentencia dictada
por esta Corte el cuatro de agosto de dos mil diez, planteada por Edgar Leonel de León
Barrios y Leonel Fernando Ramos Sierra, en su calidad de abogados defensores de Carlos
Andrés Alvarenga Mejía, dentro del expediente arriba identificado, formado por apelación
de auto de inconstitucionalidad de ley en caso concreto promovida contra el artículo V del
Tratado de Extradición suscrito entre Guatemala y los Estados Unidos de América,
aprobado por la Asamblea Nacional Legislativa por medio del Decreto 561, de veintiocho
de abril de mil novecientos tres, complementado por la Convención Suplementaria de
dicho Tratado, suscrita el veinte de febrero de mil novecientos cuarenta, aprobada por el
Decreto Legislativo 2414, de diez de abril de mil novecientos cuarenta.
ANTECEDENTES
I) DEL PLANTEAMIENTO DE LA INCONSTUCIONALIDAD DE LEY EN CASO
CONCRETO Y RESOLUCIÓN DE PRIMER GRADO: Los solicitantes promovieron
incidente de inconstitucionalidad de ley en caso concreto contra el artículo V del Tratado
de Extradición suscrito entre Guatemala y los Estados Unidos de América, antes
identificado, al considerar que el mismo fue aplicado por el Juez de Primera Instancia
Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de Turno del departamento de
Guatemala, en resolución de veinte de julio de dos mil nueve, la que ordenó la
aprehensión con fines de extradición de su defendido Carlos Andrés Alvarenga Mejía, por
la supuesta comisión del delito de Conspiración para distribuir una sustancia controlada,
de acuerdo con la ley correspondiente del Estado requeriente, lo cual, a su juicio,
contraviene el artículo 27 de la Constitución Política de la República de Guatemala, norma
que prevalece sobre el Tratado y la Convención impugnados.
El Tribunal Tercero de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente
del departamento de Guatemala, en carácter de Tribunal Constitucional, declaró sin lugar
el incidente relacionado en auto de nueve de abril de dos mil diez.
II) DE LA APELACIÓN PROMOVIDA Y LA RESOLUCIÓN DE SEGUNDO
GRADO: Los incidentantes apelaron el auto antes relacionado. Al conocer de dicha
impugnación, esta Corte resolvió confirmar el auto apelado al considerar que: “… Con
relación a la violación al artículo 27 de la Carta Magna, este Tribunal no realiza análisis
Expediente 1583-2010 9

alguno puesto que los incidentantes no realizaron una argumentación jurídicamente


motivada, pues no llevaron a cabo un análisis comparativo de las referidas normas, en el
que expliquen porqué la norma impugnada es contraria al precepto contenido en el
artículo 27 constitucional que consideran vulnerado, pues es necesario que en la
inconstitucionalidad en caso concreto se efectúe la confrontación jurídica de normas de
jerarquía inferior con las normas constitucionales que se estiman violadas, a efecto de
determinar si aquéllas contradicen éstas y, si así se diera, declarar la inaplicabilidad de las
normas objetadas en el caso concreto que se juzga. Siendo que dicho razonamiento opera
como condición indispensable para el conocimiento del fondo del asunto por parte del
tribunal constitucional, dicha omisión en el caso que nos ocupa, impide a esta Corte
efectuar el estudio comparativo correspondiente a fin de determinar si existe o no la
pretendida vulneración constitucional…”.
III) DE LOS ARGUMENTOS DE LA ACLARACIÓN: Los interponentes
fundamentan su solicitud en el sentido de que se aclare: a) el considerando I último
párrafo, porque sí se formuló la tesis correspondiente de forma razonada y clara de los
motivos jurídicos en que descansa su impugnación, es decir, la confrontación que se da
entre el artículo V de la Convención citada y el artículo 27 constitucional, aunque no es
necesario hacer ninguna comparación cuando está claro que la norma impugnada es
contraria al precepto contenido en el artículo 27 precitado; y, b) con respecto a lo resuelto
en el considerando IV, estiman que el mismo no fue objeto de la apelación, pues dicho
recurso se basó en que el Tribunal Constitucional de primer grado no entró a conocer el
asunto que fue planteado como es que el artículo V de la Convención fue aplicado para
ordenar la aprehensión con fines de extradición de su patrocinado, el cual no faculta a
ningún poder ejecutivo para entregar a ningún connacional, a no ser por delitos de lesa
humanidad y que contravengan el derecho internacional, lo que no se da en el presente
caso; sino que se concretó a efectuar consideraciones que no tienen que ver con la
inconstitucionalidad planteada.
CONSIDERANDO
-I-
De conformidad con el artículo 70 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de
Constitucionalidad, cuando los conceptos de un auto o de una sentencia sean obscuros,
ambiguos o contradictorios, podrá pedirse que se aclaren.
-II-
La figura de la aclaración, según la norma invocada en el considerando anterior,
tiene por finalidad corregir las ambigüedades, contradicciones y obscuridades que los
términos de un mismo fallo tengan entre sí; por el contrario, no es un mecanismo de
revisión de las cuestiones de fondo consideradas en el mismo.
En el presente caso, de la lectura del escrito contentivo del recurso instado, se
establece que el fallo aludido no adolece de deficiencias que viabilicen la procedencia del
correctivo contenido en el artículo precitado; asimismo, este Tribunal advierte, que la
pretensión de los solicitantes es la modificación del fondo de lo decidido en la sentencia
impugnada, lo cual no puede realizarse por vía del remedio intentado, motivo por el cual
el presente correctivo debe ser declarado sin lugar.
LEYES APLICABLES
Expediente 1583-2010 10

Artículo citado y 266, 268, 272 inciso i) de la Constitución Política de la República


de Guatemala; 7º, 71, 149, 163 inciso i) y 185 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y
de Constitucionalidad; 1º del Acuerdo 1-2009 de la Corte de Constitucionalidad.
POR TANTO
La Corte de Constitucionalidad, con fundamento en lo considerado y leyes citadas,
resuelve: I) Sin lugar la solicitud de aclaración planteada por Edgar Leonel de León
Barrios y Leonel Fernando Ramos Sierra, en su calidad de abogados defensores de Carlos
Andrés Alvarenga Mejía. II) Notifíquese.

ROBERTO MOLINA BARRETO


PRESIDENTE

ALEJANDRO MALDONADO AGUIRRE MARIO PÉREZ GUERRA


MAGISTRADO MAGISTRADO

GLADYS CHACÓN CORADO JUAN FRANCISCO FLORES JUÁREZ


MAGISTRADA MAGISTRADO

MARTÍN RAMÓN GUZMÁN HERNÁNDEZ


SECRETARIO GENERAL

También podría gustarte