BARRIÓ TRINIDAD.
***Su historia, y como hoy la gente vive feliz, por lo que la relación en la
comunidad es excelente.
El barrio Trinidad comenzó a formarse en la década de 1910, como toda la ciudad esta
zona estaba despoblada y pronto comenzaron a llegar campesinos y hacendados de casi
todos los municipios de Antioquia. Vino gente de Titiribí, Amagá, Jericó, Fredonia, Sonsón
y Urrao y muchos pueblos más.
Entre los primeros pobladores se destacan don Arturo Vásquez y don Pepe Sierra. El
primero porque le cedió gran parte de sus terrenos a los pobladores más pobres a cambio
de pequeños trabajos y el segundo porque se volvió el primer empresario de la industria
licorera de la ciudad, pero además porque más de la mitad de sus tierras se las donó al
Gobierno para construir escenarios que todavía hoy existen, como el Aeroparque Juan
Pablo II y el Zoológico Santa Fe.
Para 1940 ya habían llegado muchas más personas y los fundadores continuaban
viviendo en el mismo sector y es de ahí de donde salen los dos primeros nombres que
tuvo el barrio Trinidad.
Durante casi 50 años se llamó Barrio Antioquia en honor a las diferentes ‘delegaciones’
que de cada municipio habían llegado al barrio, luego en 1947 se dividió en dos y el
sector del norte se llamó Fundadores porque era el lugar especial donde vivían todos los
fundadores.
A pesar de la gran población, el avance en la infraestructura del barrio fue mucho más
lento. La comunidad se bañaba en los lagos que tenían cerca y en el río Medellín, y el
único camino para transitar era lo que hoy es la calle 25 que representa una de las vías
más importantes del barrio por ser la zona comercial. Para cocinar y consumir alimentos
debían traer el agua potable desde la finca del señor Pepe Sierra, que quedaba donde
hoy está instalada la empresa de gaseosas Postobón.
En cuanto al transporte, Barrio Antioquia contó con suerte, pues las familias Osa y Yepes
se unieron para crear la primera ruta de transporte, pero como sólo circulaba en el sector
de Antioquia, pronto los Yepes se separaron y llegaron a Fundadores a crear una nueva
ruta, así desde hace muchos años, el barrio Trinidad cuenta con un excelente servicio de
transporte.
Tiempos difíciles
El Barrio Antioquia en esa época vivió una situación difícil, que pocos lugares de Medellín
han tenido que vivir. En 1951 el alcalde Luis Peláez Restrepo decretó que el barrio sería
la única zona de tolerancia de la ciudad. En pocos meses las casas se deterioraron, las
escuelas y la parroquia se cerraron, las volquetas traían constantemente a las mujeres ‘de
vida licenciosa’ de Lovaina.
Los habitantes se desanimaron, muchos vendieron sus viviendas y se trasladaron a otros
barrios, pero otros se quedaron, porque creían que su barrio iba a mejorar y en el futuro
sería un lugar prometedor. Así comenzaron a formarse los grupos que trabajarían para
lograr derogar ese decreto que les había cambiado la vida.
Durante muchos años lucharon sin obtener ningún resultado, la iglesia volvió a ser
construida y bautizada con el nombre de La Santísima Trinidad. El párroco Mario Morales
fue bien acogido en la comunidad y comenzó a liderar el proceso hasta que lograron la
derogación de aquel Decreto. Posteriormente comenzaría otro proceso importante: la
decisión de cambiarle el nombre al barrio para dejar atrás toda la experiencia de la
prostitución, la violencia y la drogadicción.
En efecto, a finales de la década de 1950, y en vista del predominante fervor católico de
los vecinos, Barrio Antioquia dejó de llamarse así y adoptó el nombre de Trinidad.
La identidad
“Aquí hay mucha gente que no sabe donde queda el barrio Trinidad pero si les dices el
Barrio Antioquia entonces se ubican de una”, explica James Sánchez, habitante de
Trinidad desde hace 43 años. “Incluso muchos vecinos no aceptan el nombre de Trinidad
porque aseguran es una imposición católica”.
Todavía hoy la comunidad siente el estigma de esos ‘años trágicos’ del Barrio Antioquia,
pero también siente que Trinidad ha mejorado en muchos sentidos. En los años 80
comenzó a aparecer la zona industrial del barrio, que se le conoce como de Belén, “todo
eso eran mangas, pero como este terreno siempre ha sido tan plano se puede hacer
cualquier uso del suelo, entonces primero empezaron dos o tres bodegas pequeñas y con
los años se fueron llenando cuadras y cuadras”.
Hoy en Trinidad la gente vive feliz, “todavía nos estigmatizan por el tema del vicio, pero la
relación de la comunidad es excelente, estamos viviendo momentos pacíficos, donde
todos disfrutamos de los espacios del barrio”, finalizó James.
“La comunidad superó los momentos más críticos de la historia del barrio y pese a
que en el imaginario de la ciudad Trinidad sigue siendo un foco de violencia y
drogadicción, ellos aseguran que hoy viven en paz. “
***Convivencia el mejor regalo en la vida. Autor: Tatiana Cárdenas
24 de Diciembre de 2009
Andrés llevaba a cuestas un conflicto heredado por padres y vecinos, él a sus 18 años no
sabe explicar la razón de los constantes enfrentamientos entre su grupo, “Los del parque”
y otros grupos de jóvenes que se ‘parchan’ en esquinas y diferentes zonas del barrio
Trinidad, más conocido como barrio Antioquia, y sus alrededores.
Desde los 12 años confiesa que se sentaban a hablar y otras a fumar, pero de un tiempo
para acá el parche se estaba poniendo pesado, cada vez que se encontraban en la calle
con muchachos de otros grupos, “la pelea es con los de la 5, 9 y los de la 65 para allá,
nos hemos enfrentado muchas veces y donde nos encontramos hay pelea, han
apuñalado a más de uno y los han mandado al hospital”, cuenta Andrés.
Pero tanto Andrés como los demás pelados del barrio estaban cansados de peleas y
problemas, de no poder movilizarse tranquilos por las calles que los vieron crecer, por eso
empezaron un proceso de cambio, en el que se dieron cuenta que los odios sembrados
con aquellos que son sus vecinos desde niños no los llevarían a ningún lado y sólo
contribuían a la estigmatización del barrio Trinidad como un sector violento en Medellín.
“Nosotros estamos dispuestos a cambiar eso, por mi parte el compromiso con el barrio es
serio, esperamos también que nos den otras oportunidades para que la opción no sea
estar en la calle buscando problemas”, dijo Andrés durante la ceremonia en la que el
pacto de convivencia fue sellado y las armas que por mucho tiempo descansaron en sus
casas amenazando su integridad y la de sus mal llamados enemigos, fueron entregadas.
Un pacto con la comunidad
En este pacto de convivencia participaron 38 jóvenes con edades entre los 15 y los 30
años, muchos de ellos ingresarán a partir de este lunes al programa Fuerza Joven de la
alcaldía de Medellín. La entrega de armas se realizó a través de la Iglesia, que fue
veedora durante todo el proceso.
Por muchos años, el sector conocido como barrio Antioquia ha sufrido del estigma que da
la delincuencia y los expendios de vicio, varias generaciones de niños y jóvenes. “Yo he
vivido toda mi vida en este barrio y sé lo que es ver que la violencia afecte nuestros
vecinos, nuestras madres, nuestros hijos, eso es lo que no queremos más, estamos
trabajando con los niños y jóvenes del barrio desde hace más de un año y hoy estamos
demostrándole a la ciudad que las cosas en Trinidad pueden cambiar, que esta será una
generación de muchachos que quiere aportar a la construcción de Medellín”, manifiesta
Ólmer Múnera, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Trinidad.
Los antecedentes de pactos de convivencia en este sector se remontan al 2002, cuando
decenas de muchachos que por esa época estaban en medio de un conflicto decidieron
apostarle a la vida y la diferencia, ‘Escorpión’ fue uno de los que participó en ese pacto, “a
partir de allí varios pelados y yo empezamos a trabajar con la música, lo nuestro es el hip
hop, decidimos darle a la comunidad en vez de quitarle, pero la violencia es algo que es
muy difícil de extinguir, si no aportamos todos seguirá en el seno de nuestro barrio”,
manifiesta el líder cultural.
“Este es un compromiso del que la Policía también ha hecho parte y la idea es que esto
mande un mensaje claro a otros muchachos, que vincularse a un proceso en el que se les
pueda dar oportunidades es mejor que una vida activa en el delito, que sólo los lleva a ser
perseguidos”, declaró el Coronel César Aníbal Umaña, comandante del distrito occidente
de la Policía Metropolitana.
***Rueda la pelota en el barrio Trinidad
Hoy el barrio ofrece varias alternativas sociales que ayudan a cambiar el estigma que aún
lo marca. La integración y la música se lleva a cabo en la Casa de Cultura, que busca la
socialización entre la ciudad y elbarrio Trinidad.
También, cerca del Aeropuerto Olaya Herrera, se puede encontrar la biblioteca Manuel
Mejía Vallejo, que presta sus instalaciones para la lectura, y la facilidad de computadores
para que estudiantes consulten y hagan sus deberes.
Otro punto que ha ayudado a la población es la renovación de canchas por parte del Inder
(Instituto de Deportes y Recreación de Medellín), que ha facilitado que niños, jóvenes y
adultos encuentren en el fútbol una pasión y ayude a sus jóvenes a estar lejos de actos
delincuenciales. Este último punto ha tenido una gran acogida por parte de los
ciudadanos, ya que en su historia también es señalado como un barrio futbolero del que
salieron grandes futbolista como Edwin Cardona, Libardo Vélez, Néider Morantes y
“Caliche” Jiménez.
El Clubanti, (Club Barrio Antioquia), es un proyecto que surgió en el barrio gracias a la
misma comunidad. Hoy, el director del club, Jhon Angel Yanes Cossio, cuenta que la
iniciativa ha tenido buena acogida en la misma sociedad a pesar de tener poco tiempo
en las canchas, demuestra una buena evolución y aceptación, al contar con más de 100
jóvenes no solo del sector sino de barrios aledaños.