1.1.
Aceleración
La capacidad de aceleración de un vehículo depende de su peso, de
las diversas resistencias que como se ha dicho se oponen a su
movimiento y de la potencia transmitida a las ruedas en cada momento.
Una adecuada aceleración hace que un vehículo sea flexible dentro de
la corriente del tráfico.
La máxima aceleración que se puede obtener de un vehículo
depende también de la habilidad del conductor, que no siempre es
capaz de utilizar al máximo las posibilidades del motor y de la relación
existente entre el peso sobre las ruedas motoras y el coeficiente de
rozamiento, que establece un límite por encima cuál se produce el
deslizamiento.
A continuación se indican las aceleraciones normales en diferentes
tipos de vehículos:
Vehículos comerciales de 0.2 a 0.6 m/seg^2
Coches medianos de 0.9 a 2.2 m/seg^2
Coches deportivos de 3.5 a 4.5 m/seg^2
1.2. Desaceleración
La fuerza que es necesaria aplicar para que un vehículo llegue a
pararse por completo es proporcional a la masa de este y a la
deceleración con que se efectúa el frenado