Apple VS Samsung
¿Qué sucedió?
Debemos trasladarnos hasta 2007 cuando la guerra entre ambos gigantes estalló en
los tribunales. Sorprendentemente fue Apple la que comenzó todo esto demandando
a Samsung cuando quedaban solamente cuatro días para el lanzamiento de sus
nuevos iPhone. En esta demanda se recogía la supuesta infracción de cuatro
patentes de diseño de Apple por parte de Samsung. A lo largo de toda la demanda
se adjuntaron un total de 193 capturas de pantalla para tratar de demostrar que esto
era verdad.
Cuando el mercado de la telefonía comenzaba a arrancar y tanto los iPhone como
los Galaxy comenzaban a llegar a las manos de los usuarios, Apple se plantó. Llegó
un punto que la compañía de Cupertino se hartó de que Samsung copiara los
diseños de sus iPhone no invirtiendo supuestamente en I+D. Es por esto que se
presentó el 15 de abril de 2011 una demanda de 38 páginas en la Corte del Distrito
Norte de California donde se explicaban las similitudes entre diferentes dispositivos
en lo que respecta a su diseño. La más sonada fue la supuesta infracción de
Samsung de la patente 087 que hacía que el Samsung i9000 Galaxy S y el iPhone
3GS se pareciesen demasiado. En concreto se basaron en la infracción del ‘trade
dressing’, que en cristiano significa la copia en el diseño o el empaquetado de un
producto ya presentado para que el cliente tiende a comprarlo por confusión.
Pero además de esta patente también se presentaron en la demanda la supuesta
infracción de las siguientes patentes:
Patente ‘305: esta patente hacía referencia al diseño de la interfaz de los
equipos. En concreto se centraba en el dock de iconos de la parte inferior
donde vemos una gran similitud entre el iPhone y algunos dispositivos de
Samsung.
Patente ‘677: nuevamente volvemos al concepto trade dress en relación a la
parte frontal de los equipos. Sin duda hay una gran similitud por la distribución
de los botones y del resto de componentes de la pantalla frontal que hacen
que un Galaxy se parezca a un iPhone y se puedan confundir.
Patente ‘167: en referencia a la acción tap que permite realizar zoom en el
navegador.
Patente ‘381: cuando se llegaba al final de una lista en el iPhone existía un
pequeño rebote y este estaba patentado y en teoría fue violado por Samsung.
Patente ‘915: algo tan simple como hacer zoom con los dedos dedos o
scrolling también estaba patentado en esta patente.
Veredicto inicial
En 2012, una corte declaró a Samsung culpable de infringir tres patentes de
diseño y le ordenó pagar U$$1.050 millones en daños a Apple.
"Es desafortunado que la ley de patentes pueda ser manipulada para dar a una
compañía el monopolio de rectángulos con esquinas redondeadas", dijo el
fabricante de la serie Galaxy en ese entonces.
La compañía surcoreana apeló el monto de la compensación por daños que debía
desembolsar.
Samsung había argumentado que debería pagar solo US$28 millones en daños,
es decir, una suma limitada a las ganancias de la empresa directamente
relacionadas con los componentes o las características cubiertas por las patentes.
En cambio, Apple pedía US$2.500 millones, calculados a partir de las ganancias
obtenidas por el precio total de un iPhone.
La disputa sobre la cantidad que Samsung debía entregar fue la causa de
que el proceso se extendiera hasta estos días.
El fallo judicial de este jueves establece que US$533,3 millones del total de la
compensación que Samsung debe entregar corresponden a la infracción de tres
patentes de diseño de Apple.
El resto de los US$539 millones se impuso por copiar dos funciones patentadas.
APPLE
En un comunicado, Apple dijo que estaba complacida de que los miembros del
jurado "acordaran que Samsung debe pagar por copiar nuestros productos".
"Este caso siempre se ha tratado de más que dinero", indicó la empresa
californiana, y agregó que era importante que siguiera protegiendo el "trabajo duro
y la innovación de tanta gente en Apple".
Al final lo que Apple quería es que se la reconociera como propietaria de todas estas
patentes.
SAMSUNG
Pero Samsung dijo que la decisión "chocaba" con un fallo unánime de la Corte
Suprema de [Link]. a su favor sobre la dimensión de los daños por las patentes
de diseño.
En diciembre de 2016, este tribunal le dio la razón a Samsung en que el monto de
los daños a pagar podía establecerse a partir de las ganancias de la empresa
directamente relacionadas con los componentes o las características cubiertas por
las patentes, y no necesariamente a partir del precio total del producto.
"Consideraremos todas las opciones para obtener un resultado que no obstaculice
la creatividad y la competencia justa para todas las compañías y consumidores",
sostuvo en un comunicado.
Obviamente la empresa surcoreana no se iba a quedar de brazos cruzados, y tras
ver la demanda presentada en California decidieron responder. Lo hicieron a lo
grande presentando diferentes demandas el 22 de abril de 2011 alegando la
infracción de patentes de tecnología de comunicación. Las demandas fueron
presentadas en juzgados de Corea del Sur, Japón, Alemania, Reino Unido y también
en EEUU. Debemos tener en cuenta que las compañías tienen patentadas cosas tan
simple como el envío de un correo electrónico o hacer una simple llamada telefónica.
Este hecho inició una importante guerra de demandas a nivel mundial ya que en
pocos meses se tenían presentadas 50 demandas en 12 tribunales diferentes de 10
países. Llegó el punto que se pidió a ambas empresas que se sentarán a hablar
para poder desatascar esta guerra de patentes a nivel mundial pero la verdad es que
no surtió demasiado efecto.
Aunque ya se sabía perfectamente que Samsung había infringido algunas patentes
de Apple, lo que se intentaba en los sucesivos juicios era pagar lo menos posible.
Hoy en día
En la actualidad, pese a que se ha comentado en más de una ocasión que ambas
firmas ya habrían fumado la pipa de la paz, lo cierto es que la guerra en materia
de patentes no parece estar cerrada. El ritmo de demandas después del gran
juicio no ha bajado en exceso desde los dos frentes, con pequeñas victorias para
ambas compañías, como la de patentes 3G en Reino Unido para Apple, o el veto
de algunos productos que Apple vendía a través de la operadora americana AT&T.
Las últimas noticias, de inicios de este año, nos dicen que Apple exige 40 dólares
por cada terminal de Samsung que haga uso de su propiedad intelectual, aunque
recientemente también han llegado al acuerdo de "no atacarse" fuera de los
Estados Unidos.
“Samsung y Apple han acordado retirar todos los litigios entre las dos compañías
fuera de los Estados Unidos. Este acuerdo no implica que se haya llegado a
ningún arreglo conforme a licencias, y las dos compañías van a continuar
persiguiendo los distintos casos que todavía quedan pendientes en las cortes
estadounidenses”.