Tuya Incondicional - April Russel
Tuya Incondicional - April Russel
Incondicional©
by AprilRussel123
Unidos en matrimonio. Por fin Megan y Mikhail han logrado sobrepasar las
diferencias e intrigas que se le cruzaron en el camino. Todo pareciera que todo
comienza a tomar sentido en la vida de ambos, pero aún esta ese misterio, ese
temor, ese secreto que oculta Mikhail en su interior. un secreto que puede poner
en riesgo la estabilidad de su matrimonio con Megan. La falta de amor propio, la
desconfianza hacia todos y el miedo a ser abandonado por Megan dominan a
Mikhail. Estará en Megan decidir si vivir sin saber que es eso que tanto
atormenta a Mikhail o enfrentarse a sus demonios y ayudarlo a liberarse y salir
de su propio infierno. El amor incondicional y la compasión tendrán que
acompañar a Megan, un accidente inevitable, que marcará la vida de ambos pone
a prueba ese amor que juraron tenerse. El amor y el pasado se enfrentan en una
guerra donde la lucha por la libertad es el único objetivo.
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Aconsejo leer
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Prólogo
Papá ha tomado mucho. Otra vez escucho los gritos de mi madre pidiendo que se
detenga, que no la golpee. Me cubro los oídos. Odio escuchar el mismo ruido
una y otra vez. Valentina l ora y Aleksandra..., el a no se da cuenta de nada. Aún
es muy pequeña.
- Tu a mi no me dices como criar al marica que tienes por hijo estúpida. Ni para
darme hijos hombres de verdad sirves.
No escucho a mi madre responder. Sólo escucho sus sol ozos y ese hombre
burlarse de el a. Lleno de miedo me levanto del sofá y abro la puerta. Veo a mi
madre en el suelo toda golpeada y odiando a ese hombre le digo
- ¿De donde tanto carácter niñita? Mírate, ni siquiera puedes verme a los ojos sin
mojar los pantalones. Deberías de l evar las pelotas bien puestas y no defender a
esta estúpida. En eso te ha convertido la inservible de tu madre. En una l
oroncita niñita.
susurrando
Nos levantamos del suelo y me acompaña a mi cuarto. Cada vez que veo vacía la
cama de Vladimir, recuerdo las l amas y el dolor que sentí al tenerlo tantos días a
mi lado inerte. Me siento en la cama y mi madre se pone de cuclil as frente a mi.
- Te amo cielo, te amo mucho. Nada de lo que dice tu padre es cierto. No tienes
culpa de nada.
Bajo la cabeza y seco mis lágrimas. Me duele ver el rostro de mí madre l eno de
cardenales y yo no poder defenderla como quisiera. Al caer la noche, me
arrincono en mi cama cubriéndome con el edredón. La puerta se abre y lo veo
entrar a mi cuarto. Tengo mucho miedo, no quiero que esté aquí.
- Levantate
- ¡He dicho que te levantes carajo! Hoy vas a ser hombre de verdad, ya basta de
ser la niñita en la que la estúpida de tu madre te ha convertido.
Habla por el móvil y parece que le dan instrucciones para algo. Seco mis
lágrimas con mi
pijama y pregunto
- ¿A dónde me l evas?
Me l eva hasta una puerta. Hay una mujer esperando en la entrada. Al ver a mi
padre se sonríe y este le dice
- A ver qué hacen con este y le quitan lo sarasa y lo hacen hombre Yo no quiero
entrar ahí. No quiero estar aquí. Me obliga a entrar a esa habitación y la mujer
cierra la puerta.
Basta..., no quiero...por favor. Quiero dejar de sentir, todo acabará pronto, deseo
dejar de respirar.
***
Pestañeo dos veces y recordar es como clavar un poco más esa espina que nunca
saldrá de mí interior. Me ha robado la paz, el poder recordar sin dolor. Podré
estar rodeado de cientos de personas, pero siempre sentiré que sólo soy yo y esos
mil demonios habitando mi soledad, habitando mi interior.
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Es hermosa la tarde. Para mi, hoy todo es hermoso. Hoy me caso con el hombre
que me ha movido montañas desde hace un año. Entre mi querida madre y
Alejandra me ayudan a arreglarme. Me miro al espejo y mil emociones me
recorren por todo el cuerpo. Mi vestido de novia es hermoso. Corte sirena ental
ado y moldeado a mis curvas. Adornado por lindos cristales y un blanco perlado
de ensueño. Alejandra sonríe y comenta
- Sabes, me hace mucha emoción que me dejes ayudarte a arreglarte. -Sus ojos
sol ozan - Sé que harás a mi hijo muy feliz Megan.
Curiosa inquiero
- No. El a no quiso. Contrató gente que según el a, sabían de maquil aje y demás.
- Pues a mi me da mucha emoción tenerte aquí a mi lado. Me hace muy feliz que
estés aquí arreglándome.
- Cero lágrimas. Nos vas a arruinar el maquil aje. Hoy se casa mi primera hija,
mi solecito, mi peleona. No sabes cómo he esperado este día cariño. - Dice mi
madre con emoción.
Yo también he esperado este día. Pensé que jamás l egaría y menos con un
hombre como Mikhail. Mi madre saca de una pequeña cajita un lindo col ar con
un diminuto diamante y sol ozando me dice
- Este lo usé cuando me casé con tu papá. Me gustaría que lo l evarás hoy Feliz
asiento con la cabeza. Pido que me lo ponga y mi interior da brinquitos de
alegría. Hoy mi ruso
mala leche,
será mi esposo. Seré suya y él será mío. Aleksandra entra como las locas, alegre
y rebosante junto con Melanie con el velo de novia. Es largo y muy bonito. Lara
ayuda a no arrastrarlo y inocente me dice
- Oye Mami, ¿Yo me puedo poner uno de estos?
- No. Los hombres son malos. Menos mi Papi. ¿Me puedo casar con él también?
- ¡Vale!
blanco con ligueros que l evó debajo del vestido. Ese espectáculo es solo para mi
futuro esposo mala leche del que vivo enamorada.
- ¡Megan! Mi hijo está loco por ti. Él te ama y es el primero que quiere casarse
contigo.
¡Más feliz todavía! Hace mucho que no lo veo y ya estoy ansiosa por darle un
fuerte abrazo. Salimos de la casa y el chofer de Alejandra me ayuda a subir al
coche. Le pido a mi madre que se quede conmigo. El nervio me mata y no quiero
ni puedo estar sola.
Alejandra junto con Melanie, Alek y las niñas se van en el coche de mí querida
cuñada.
Comienzo a hablar para mi misma. Quiero estar tranquila, pero presiento que
algo no va a salir bien. Miro a mi madre y nerviosa le digo
- No digas eso, todo va a salir perfecto. No hay nada que impida que te cases con
Mikhail
- Raisa, el a...,
Guardo silencio y miro por el vidrio con desespero. Las manos me tiemblan. Las
rosas tiemblan en mis manos. Trago saliva y sólo ruego que todo salga bien.
- Mamá, no veo a Mikhail y ya son las cinco de la tarde. Se supone que esté
aquí.
Baja del coche y yo sólo miro la pantal a del móvil con desespero. Mikhail,
Sol ozo, no puedo evitarlo. Veo a mi madre junto a Alejandra hablar con unas
personas.
hoy nos casamos y ya son las cinco de la tarde. Aparece por favor.
- Pero...
Tenue hace lo que le pido y aprieto los dientes. Quiero gritar. Llorar y morirme.
Son las cinco y media y nada que aparece. Llegamos a la sala de recepciones y
bajo del coche con desespero. Todos me miran y mascul an a mis espaldas, pero
no me importa. Corro hacia Alejandra y muriendo pregunto
- ¿Porque has pensado algo así? Te amo y no deseo más nada que seas mi
esposa, bonita.
- ¿Porque tardaste?
- Cuando me disponía a salir para acá, ninguno de los coches quería funcionar. Y
el móvil lo tenía sin cobertura. Tuve que venir en uno de esos para casarme con
la mujer más bel a del mundo.
Besa mi frente
Vuelvo a estar feliz, vuelvo a sentir alegría. Está aquí, ¡no me ha dejado! Agarro
mi ramo de flores y mi tío sale del edificio. Está muy elegante con su traje negro
y porte tan autoritario como siempre lo ha tenido. Esbozando una sonrisa me
dice
- No seré tu padre, pero te quiero como a una hija. ¿Me permitirías el honor de
entregarte?
Ambos sonreímos y me veo entrando por una puerta doble donde cientas de
miradas se fijan en mí entrando del brazo de mi tío con una cola larga y hermosa
colgando de mí vestido. Ninette y Danna la agarran mientras sonríen y yo siento
que los tacones se quieren quebrar con mi nerviosismo. Al fondo junto a una
hermosa mesa adornada con
un mantel blanco perlado con esos detal es dorados que Mikhail ha elegido, me
espera con seriedad, pero sé que está igual de emocionado que yo. Es traje
blanco se le ve hermoso, mi ruso es hermoso y quiero darle mimos y todo el
amor que se merece el resto de mi vida. Llego a su lado y miro a mi tío con un
gesto cariñoso le agradezco que me haya entregado.
- Y tú el más guapo y perfecto del mundo. Te amo mucho Cada vez que le digo
«te amo»
veo algo de confusión y lío en su mirada. Le gusta escuchar que lo amo, pero no
cree merecerlo. Comienza la ceremonia, el juez habla pero ni atención le presto.
Me embeleso con sus ojos azules y siento maripositas dentro de mí. Llega ese
momento donde le preguntan si quiere ser mi esposo y mirándome fijamente a
los ojos curva la comisura
Megan, ¡No l ores! Retengo las emociones y esa pregunta que tanto he anhelado
escuchar desde que me enamoré de él suena. El juez pregunta si quiero unirme
en matrimonio con este hombre. Con este que ha robado mis pensamientos e
ideas desde aquel a noche en que me erizó la piel por primera vez. Digo que si
con la cabeza sol oza
- Si. Sí quiero
Algo nervioso, pero feliz por el momento, dibuja su firma en el acta. Seguido lo
hago yo y Pasan mis testigos y los de él. Melanie y Alisson firman y luego lo
hacen Amanda y Sergey. Lara impaciente da pasitos hacia nosotros con las argol
as. Son hermosas, quiero l orar de felicidad. Lara le da las argol as y esos azules
se clavan en mis pupilas logrando la misma reacción que hace un año en mi piel.
Me lanzo a sus brazos y lo abrazo con fuerza. Corresponde el abrazo y cierro los
ojos aún sin creer que esto se haya hecho realidad. Besa mis labios dibujando
una sonrisa pícara.
*****
- ¡Felicidades! Me alegro mucho por ti. Hasta que se te dio esto de casarte de
blanco y una linda boda.
- ¿Porque tan sola? Ven, vamos a comer, a beber o a ¡bailar! Pero algo tenemos
que hacer
Sonríe
tenue
- ¿No te has dado cuenta que no tengo con quien hacerlo?
Traga saliva
- No pudo venir
Cortes la saluda
- Pueden tomar champaña juntos y celebrar. No estén solitos. ¡Me voy a bailar!
Escucharlo, esa melodía sonar de su voz me hace cubrirme el rostro y esta vez sí
que ha logrado paralizar mis sentidos. Siempre he querido escucharlo cantar. Su
voz es hermosa, siento que no podría recibir más de este hombre. La ha
compuesto él y eso me enamora aún más. Al terminar, se acerca a mi y un aún
estoy inmóvil, no puedo creerlo.
- Todo lo que hago, es por ti Megan. Eres lo único que me importa. Lo abrazo y
súbitamente siento que su rostro se solidifica. Su seriedad me espanta y dice con
frialdad
Me giro y lo veo entre la gente con un traje oscuro y unas flores en la mano. Me
mira con seriedad y una resignación forzada por él mismo. Jamás pensé que
vendría. No, todo es perfecto y no quiero encuentros desagradables.
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- Yo lo invité Mikhail.
- ¿Porque coño lo has invitado? ¿Acaso no pensabas decirme que este imbécil
vendría?
- No me lo consultaste.
- Ya deja de buscar otro lío por favor. Dejame hablar con él un momento. Te
prometo que todo estará bien. No tienes porqué sentir celos de John.
Me acerco a John con temor. No quiero que se lastime más a él mismo. Lo miro
y nerviosa digo
- Hola...
- Hola - Responde - Estas son para ti Tomo las flores y dibujo una sonrisa
Me mira y pregunta
- ¿Eres feliz?
- Vale. Me alegra que lo seas. Supongo que si eres feliz..., también lo seré yo.
Dejo las flores sobre una mesa y algo incómoda por la situación trato de
disculparme
- John, quería pedirte perdón por lo que ocurrió en tu casa hace unos meses. No
debí hacer lo que hice.
- ¿Porque l oras?
- No lo sé. Quizá me duele el hecho de que soy feliz y tu no lo eres. Estás aquí y
sé que es difícil para ti.
Se queda cal ado y veo en sus ojos el esfuerzo que hace por no flaquear y
mostrar el dolor que le provoca saberme casada con Mikhail.
- Sabes, siempre he escuchado eso de que si amas algo, debes dejarlo ir. Tengo
que dejarte ir. Él logró lo que nunca pude lograr yo. Y no te voy a negar que
duele, pero será lo mejor.
- Sé que vas a conseguir a una mujer que te quiera y te haga muy feliz.
- Sí, quizá l eguen mujeres a mi vida. Tal vez tenga una relación. -Hace una
pausa - Tal vez sea feliz. Pero nadie, ni nada me hará que deje de amarte. Lo
haré en silencio, en mis ratos de soledad, y lo que me hará seguir sin
derrumbarse es saber que tu eres feliz.
- Eso dices ahora porque no ha pasado el tiempo. Pero sé que dejaras de sentir
eso que sientes por mi.
Me quedo cal ada y lo pienso. No podría. No podría estar lejos de él. No podría
dejar de amarlo como lo hago. Con un nudo en la garganta replico
- No..., no podría
Aunque eso no quita que te haga sufrir como lo ha hecho. Pero es tu felicidad, y
deseo que logres esa familia que tanto has soñado a su lado.
- John...yo
Me interrumpe y añade
Pero hay algo que debo decirte. Me iré lejos, necesito un tiempo conmigo
mismo. Ya he encontrado el representante que trabajará a tu lado reemplazando
mi trabajo.
- ¿Y Alisson?
- No quiero dañarla. Sé que el a siente algo por mi, pero yo sólo quiero estar solo
Asiento con la cabeza. Escucho el piano sonar en una sutil melodía bailable y
mirándolo algo tímida pregunto
- No lo hará. Te lo prometo.
Tenue acepta bailar y lo agarro de la muñeca hasta donde todos bailan. Mikhail
está que bota humo por los oídos pero tiene que aprender a ser menos posesivo y
celoso. Me sujeta con timidez de la cintura y yo reposo mi brazo sobre sus
hombros. Bailamos despacio mientras lo miro, él me mira y aun duele su mirada.
No quiero dejar
- ¿Cuando te irás?
- Mañana...
- ¿Volverás?
- No podría desentenderme de ti. Algún día volveré Digo que si con la cabeza y
Mikhail no soporta más el que la mano de John sujete mi cintura. ¡Es un
impulsivo!
- Si, si cuenta. Pero estas siendo algo exagerado. Soy tu esposa, me casé contigo
porque te amo a ti y parece que me celas de todo y de todos. Relájate, no es día
para andar con enojos. -Se queda cal ado y beso sus labios con picardía. -
Cambias esa cara de mala leche o te azoto el culo aquí y mira que lo hago.
Muero por hacerlo.
¡Quiero comer! Me ha entrado el hambre y saber que hay tanto comida italiana
como rusa, me hace querer acabar con el banquete.
Agarro de todo un poco y me siento junto con Mikhail en nuestra mesa. Este
hombre jura que es una plantita y que se alimenta con la luz del sol.
- ¡Come!
- No tengo hambre
- Mikhail, come te juro que te pongo a secas toda la noche. Mira, agarré cosas
sin carnes para que comas algo. Deja de ser tan malcriado y come.
Come obligado y sonrío. ¿Es que será posible que ame tanto a este hombre? Lara
corre por todo el jardín con Danna y Ninette. No se están quietas. Las pilas
parece que no se les acaba. Luego miro a la mesa de tío Danilo y Alejandra no se
ha ido de la mesa.
Parece que charlan con gusto. Me gustaría que hicieran amistad. Los dos son
unos masoquistas que prefieren estar solos antes que conocer gente. Amanda
sube a la plataforma y riendo agarra el micrófono. Con su típica sonrisa y
espíritu fiestero l ama la atención de los invitados.
- ¡Hola! Ya sé que esto es una recepción de gente de la alta y todo. Todo está
muy
bonito pero como que falta algo, gente, ¡Hay que animar la fiesta! Todos fuera
de esas sil as, ¡venimos celebrar!
- ¡Pongamos algo movido! ¡Vamos a bailar! Alguien me dijo por ahí que al
novio..., aunque no le guste decirlo. Tiene una canción que le fascina. La
escucha a escondidas.
Mikhail se pone rojo como tomate. Ni yo sé cuál es esa canción de la que habla.
Nunca me lo ha dicho.
- Esa canción de sólo escucharla, nos pondrá a todos a bailar se los aseguro.
Con un gesto, pide que la pongan a correr y mi finolis quiere meterse bajo de la
mesa del sonrojo. "Best
Comienzo a reír. No puedo evitarlo. Así que fue Sergey quien lo tiró al medio. Y
se nota. Sergey está muerto de la risa del otro lado del salón. Todos se animan a
bailar y yo hago hasta lo imposible por animar a Mikhail
- ¡No!
- Mikhail, ¡ven!
- ¡Odio bailar!
- Vale, pues la luna de miel la pasamos viendo pelis y jugando ajedrez Se pone
en pie y me mira fusilante.
- Pues jugamos ajedrez entonces. A ver cual de los dos aguanta más.
Tiro de su muñeca
- ¿Qué has hecho conmigo? ¿Cómo logras poner todo mi mundo al revés?
Sonríe y beso sus labios mientras hago que baile un poco aunque sea obligado.
Al terminar la canción de mí finolis, Amanda me guiña el ojo con complicidad.
Lo hago bailar, aunque parezca un palito de tieso. Hoy es el día más alegre de mi
vida.
Todo es perfecto, incluso él. Luego de bailar como loca y reír al ver la cara de
mala leche de mi flamante esposo, l ega la hora de partir el pastel de bodas. Es
de cuatro niveles como siempre quise. Blanco con perlas en los bordes.
¡Hermoso! Parto el pastel junto a Mikhail y mi interior da brinquitos de
emoción. Lo l eno de besos y otra vez pone cara
- No, ya yo estoy vieja para esas cosas. Mejor ve tú, yo las veo desde acá.
- ¡No!
Es para el a el ramo
- Es ridículo, no sé con quién terminaría casada a esta edad Con la mirada algo
tenue se aleja y entra a los tocadores. Siento que esto de que le tocara el ramo la
ha puesto algo sensible. Mikhail..., él no quiere quitarme la liga. Es que hasta
para eso es un celoso. No quiere que me vean las piernas. ¡Es un payaso! Me
siento en una sil a y se pone de cuclil as frente a mí. Levanta de a poco mi
vestido ya sus manos buscan la liga. Su toque me enciende como combustible.
Ahora le toca a los solteros. A Dmitri lo meten a la fuerza en el grupo de
solteros. Parece tenerle fobia a la idea de casarse.
- ¡Si!
Ceñudo se pone de espaldas al grupo de solteros y sin contar así no más la lanza
y al pobre mujeriego de Dmitri le cae en la cabeza. Es que a cada mujeriego le l
ega su soga.
- ¡Yo no la agarré!
Melanie feliz se le lanza con besos y jura que se casan pronto. Miro a mi finolis
de blanco, y está más sexy de lo normal. Beso sus labios con picardía y pregunto
- No sé, no recuerdo
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- No lo haré, te lo prometo.
Lo miro y pregunta
- ¿Qué ocurre?
- No sé, podría empezar por quitarte algo de ropa. Estas muy tapadito.
- ¿Ah sí? Ahora quieres. Me has tenido todo un mes sin sexo Sonrio divertida
- Sabes que estaba algo ocupada con las cosas de la boda, el cole de Lara y
también lo de los conciertos. Estaba muy cansada Me quedo cal ada y esos
ojazos azules lo dicen todo. Me tienta, todo él me tienta. Muerdo mis labios y
besando sus labios con lascivia, bajo la cremal era del pantalón tentándolo con la
mirada. Me
desnuda con sus ojos y ese color rojizo que toma su rostro al encenderse me
pone al cien.
- ¿Porque no esperas?
Meto la mano en su pantalón y buscando darle placer. Me fascina ver sus gestos
deleitarse en excitación. Me mira y dice susurrante
- Ahora no
Me vale dos cacahuetes su "Ahora no" muere..., muere porque le quite los
pantalones y lo chupe. Y yo siento que la calentura se dispara. Beso sus labios
mientras toco su erección, una que hace unos minutos no estaba. No logra
controlar el deseo y yo aún tampoco lo consigo. Quiero l evármelo a la boca y
escuchar como gime, como se deja ir por lo que le hago sentir. Pero no se la
pondré fácil. Siempre la ha tenido fácil y hoy..., me siento más mala malota que
nunca. Le quito el pantalón dejándolo en ropa interior.
Con la mirada morbosa y l ena de deseos de hacer con él cientos de cosas, beso
la cara interna de sus muslos y separo de a poco sus piernas. Respira forzoso y
cierra los ojos por unos segundos. Beso su sexo aún cubierto por el bóxer. Me
mira con avidez y esa voz ronca y grave que me pone a mil suena
la tuya
Juego con su deseo y sigo besándolo con suavidad. Con cada beso, se estremece
esperando más que sólo un simple beso. Lleva su mano hasta mi cabeza
acercando su sexo a mi boca. ¡Hasta que lo pide él! Rozo mi lengua suavemente
sin perder de vista sus azules que hacen que tirite de placer. Sujetando sus
caderas, lo saboreo y lo disfruto más que él. Sus gemidos y ligeros gruñidos me
humedecen y ya Afrodita comienza a salirse por los poros.
- Oh más..., así - Enreda sus dedos en mi cabel o Levanta las caderas ligeramente
y su hinchazón no deja espacios libres en mi boca. Rojizo, tiritando y
balbuceando. Así me encanta tenerlo, mi lengua parece tener mente propia.
Juguetea con la punta mientras yo, la morbosa Megan McMil an. Ah no, ahora
Megan Ivanova, fantasea con atarlo y hacerle mil cosas que sé que nunca se
dejaría hacer. Se queda inmóvil y libera uno de esos gemidos que encienden a la
morbosa, pervertida, enferma, ninfomana y adicta que vive en mí por culpa de él
y siento su simiente derramarse por mi garganta y levito en mi interior l ena de
placer. Cálido, su sabor a él me excita. Cierra los ojos y yo bebiendo todo lo que
he provocado me muerdo el labio.
- No pude contenerlo
- Me encanta como sabes - Replico con tono morboso Más rubor en esas mejil as
tan perfectas y jodidamente sexys. Subiendo sus pantalones, subo la cremal era y
beso sus labios subiéndome sobre él
- Si tuviera una sola idea de como me pones, me tendría miedo señor Ivanov
Rodeando mi cintura con sus brazos muerde mi labio y azotándome replica
Que me tema, mejor que me tema porque soy lo que él ha querido que sea, una
morbosa empedernida.
****
Soñolienta bajo del jet con las maletas en la mano. ¿En donde coño estamos? Me
he quedado dormida y no se donde hemos aterrizado.
- ¿Dónde estamos?
Extrañada replico
- ¿Me vas a decir ya a dónde vamos?
Esbozo una sonrisa y subo al coche que nos espera a unos cortos metros. Es de
madrugada y tengo sueño. Mucho. Recuesto la cabeza en el vidrio de la puerta y
Mikhail sube al coche sentándose a mi lado. ¡Tenemos chofer! Atontada vuelvo
a preguntar
Miro a Mikhail de reojo y sólo observa a través del vidrio sumido en sus propios
pensamientos. Su mirada es triste. Es siempre la misma que suele tener cuando
está en silencio. No importa lo feliz que pueda estar, siempre tiene la misma
cara. Me acerco a él y recostándome en su regazo le digo cariñosa
- Te amo mucho
- Muero por quitarte ese vestido y hacerte mía, tocarte y besarte. Acariciarte y
escucharte gemir
- ¿Que esperas para hacerlo? Me pones así y vas a tener que terminarlo.
Con ese impulso bruto y abrupto que me hace sentir ardiente, fogosa y deseosa,
me carga y yo enrosco mis piernas en
- ¿Te gusta?
- Sé que para ti, estas cursilerías son importantes. Tu ahora eres lo único que me
importa y quiero darte lo que mereces. Esto y mucho más.
- Y tu, tu te mereces todo mi amor, todo lo que soy. Nadie me podrá amarme
como lo haces tu. Me tocas sólo tú, me erizas la piel sólo tú. Haz marcado el
ritmo en mi. Ya no pienso más que en ti
Su mirada se vuelve tenue. Acaricia mi rostro con suavidad y responde con muy
poco amor propio
Hago que deje de decir esas babosadas besando sus labios y l enándolo de
mimos.
Sigo mirando mi alrededor y aun no lo puedo creer. Ha hecho todo esto por mi.
Por una noche, ha olvidado la habitación de las torturas por flores y velas
románticas.
Para él, esto es difícil. Y me derrite que lo haga sólo por hacerme sentir feliz. Me
da a sostener una copa con champaña y el sostiene otra. Sus ojos azules cernidos
sobre mi cuerpo me pone a temblar de nerviosismo. Son tan hermosos y
profundos que quedo como tonta mirándolos.
- Pronto lo sabrás
Tiro de su muñeca y hago que caiga sobre mi. Sonrío y espero que me quite el
vestido con abrupto y deshaga la lencería que l evó puesta. Le comienzo a quitar
la ropa y ya
- Meg...
Pícara respondo
- Dime
- Quiero hacerlo
Que remedio. Sólo espero que no termine en una crisis con todo esto. Le tiene
fobia al amor, al romance, a todo lo
Desata los ligueros que sujetan mis medias de seda blancas y lascivas. Mi cuerpo
se
quiebra en suspiros, separa mis piernas y su aliento cálido soplar sobre mi sexo
me electrifica. Me quita suave y peligrosamente el fino encaje translúcido blanco
perlado que cubre mi femineidad. Coloca mis piernas tras sus hombros y mascul
a con libido
- Me encantas así
¡Así quiero estar por los próximos treinta días! Succiona suave y lujuriosamente
mi clítoris haciendo que gima pidiendo más. Me tienta con la mirada y su lengua
se mueve cada vez más y
muerdo mis labios hasta sentir que los hiero. lame, succiona y vuelve a lamerme.
No respondo, mis pulmones van a mil por hora y no me dan chance de decir
palabra alguna. Su cuerpo desnudo y perfectamente fornido, se suspende sobre
mí. Se roza contra mi vagina mientras l ena de besos y mordidas mi cuel o.
Retengo la temperatura muy dentro de mí. Siento que ardo, su toque me quema
la piel y sus palabras excitantes y también cariñosas me levitan. Moviendo sus
caderas con lentitud, me penetra con suavidad. La sangre encendida, nuestras
mentes tentadas y el placer me invade los sentidos. Entra y sale de mí con
suavidad, pero l evándome a lo más profundo. Lo miro y veo en sus ojos el
esfuerzo que hace para no ser el salvaje que suele ser en la cama.
Cambia sus embestidas por besos, su rudeza, por caricias y eso me eleva. Sus
manos tocan mis pechos y seguido suben a mi cuel o. Lo toca y apretando los
dientes sigue moviéndose en vaivén dentro de mí liberando mi cuel o.
- Me encantó. Gracias por hacerme sentir la mujer más afortunada del mundo.
*****
Bajamos del yate en lo que parece ser una linda islita. Veo a lo lejos una linda
casa rústica. Es enorme. Baja las maletas de la lanchita que nos ha traído a la oril
a y las arrastra por la arena. Veo que el yate se aleja y curiosa respondo
Sigue caminando hacia isla adentro por unas vereditas y yo le sigo como tonta
- ¡Contestame!
Hay tulipanes lila por todas partes y la decoración es tal y como me gusta. Me
cubro el rostro y sol oza de la emoción pregunto
- En nuestra isla señora Ivanova. Espero que le guste su regalo de bodas No..., no
puede ser. Es imposible.
=================
Me quedo sin habla, sin poder articular palabra. Estoy fría, ¿Una isla?
Besa mis labios y yo dejo que lo haga. Muero de amor por este sujeto. Siento
que tanto amor por él no cabe dentro de mí.
- Es una isla pequeña, no es nada grande. Pero pensé que te gustaría tener un
lugar para nosotros dos.
- ¡No me importa el tamaño! Me importa el que es nuestro lugar. No sé como
logras sorprenderme y hacer estas cosas que me hacen suspirar cada vez más por
ti.
Me mira y siento que verme feliz le ayuda a él de cierto modo. Hace todo por
verme sonreír pero no me permite hacer lo mismo por él. Abrazando mi cintura
me l eva a ver el cuarto y al entrar veo un hermoso balcón con vista a toda la isla
y el océano. La cama es
inmensa, para hacer maldades y portarnos mal por los próximos treinta días. Me
abraza por la espalda y pregunto
- Solos tu y yo nena.
le digo
- Yo quiero fol arte en cada esquina, verte desnuda. Besarte, tocarte. Velar tu
sueño.
Muerdo mis labios y lo beso con lascivia. Es que sus labios me incitan a querer
meterme en esa cama y fol arlo hasta hacerlo correrse.
- Me tientas...
- ¿A que la tiento señora Ivanova?
- Es una golosa señora Ivanova, tengo una mujer muy libidinosa Bajo la cremal
era de su pantalón bermudas y ardiendo agarro su pene. ¡Ni yo misma me
reconozco! Quiero tenerlo a todas horas. Hago que su dureza crezca con mis
manos; ese gesto excitado que invade su rostro me descompone en placer.
- Demuestramelo - Incito
¡Dios! Me siento en las estrel as cada vez que este hombre me perfora.
- Eres mía, nena, sólo mía
****
Se ha quedado dormido. Se ve tan sexy cuando duerme que podría verlo horas.
Su cabel o revuelto y su cuerpo desnudo descansando en la cama me pone al
cien. Sin hacer ruido, me levanto de la cama y salgo de la habitación. Me paseo
por la casa viendo lo bonita que es. Aún no puedo creer que todo esto sea de los
dos.
- ¡Hola!
Sonrio feliz
- ¡Bien! Abuela Alejandra nos compra muchos dulces y nos deja jugar con sus
almohadas en su cama.
Ríe y pregunta
- Mami, que Ninette pregunta que si tu y mi Papi están uniendo el ovululo con el
espermazoide.
Me rio con las ocurrencias de estas niñas. Es que son únicas.
- a ver, me dices que eso son cosas de adultos. Eso no se anda preguntando.
- Lara, no hagas caso a lo que te dice tu tía. ¿En unas semanas regresamos vale?
Confundida pregunto
La interrumpo
- ¡Lara! Deja de andar repitiendo eso. Y no es miel de luna, es luna de miel y eso
es de adultos.
- Vale eso, luna de miel. Pues tu tío l evó a abuela Alejandra a su casa y a
Ninette y a mi también. Él no me da mucho miedo. No es un hombre malo. Él
hace reir mucho Me quedo cal ada por unos momentos. Luego replico
Suelto un suspiro
- Vale, ahora te tengo que dejar cariño. Portate bien con Alena y la abuela
Alejandra Cuelgo el móvil y me quedo pensativa. ¿Aún sigue en Rusia? Su
vuelo salía ayer en la noche. Ay Megan, que otro lío has formado. Corto todos
los vegetales y los hago a un lado. Intento concentrarme pero la l amada de Lara
y lo que me ha dicho me desconcierta un poco. Espero a que se cueza la comida
y quemando el tiempo comienzo a desempacar las cosas de las maletas. Este
hombre se ha traído medio cuarto morado en sus maletas. Increíble. ¿Para qué
traje negro? Es que hay veces en las que me dan ganas de agarrarlo por los pelos.
Un traje negro para una luna de miel. Sólo a Mikhail Ivanov Hernández se le
ocurre. Veo el bañador que le he comprado y muero de felicidad, si lo trajo, ¡si
se va conmigo a la playa! Me giro y aun duerme. Es que lo amo. Es lo mejor que
me ha pasado. Jamás pensé que terminaría
casada con un ruso mala leche y es lo más divino que me ha pasado. Termino
con sus cosas y sigo con mi maleta. He traído más ropa que nada.
De ahí nadie se entera. Coloco las maletas en una esquina y abro la puerta
corrediza de la habitación. Una rica brisa entra al cuarto y las cortinas bailan en
el aire. Me vuelvo a la cama con Mikhail y comienza a moverse de manera
extraña. Parece estar soñando algo que lo perturba.
Transpira y balbucea
- Mikhail, hablame, por favor dime algo. ¿Qué te ocurre?- Pregunto sol oza y
desesperada.
Pasan unos cortos segundos y logra moverse. Me abraza rápidamente casi
derramando lágrimas y con voz entrecortada pide
- Nunca te voy a dejar. Soy tu esposa y lo seré para toda la vida. Pase lo que pase
estaré a tu lado cariño
Tiembla y aún sigue algo inquieto. ¿Que ha soñado para que se alarme tanto?
Traga saliva
- ¿Que soñaste?
- Nada.
- Algo soñaste, algo te puso así Mikhail. Soy tu esposa y lo menos que puedes
hacer es tener confianza en mi.
Ceñudo
replica
- No, no quieres estar solo. En el fondo deseas que este aquí a tu lado.
Se queda cal ado y derrama una lagrima bajando la cabeza.
- No debimos casarnos...
Frustrado replica
- ¿Que acaso no te das cuenta? Debo estar solo. No puedo amar a nadie sin
dañarlo y lastimarlo. Te hartarás de mí y algún día me dejarás. Sólo l evamos dos
días casados y tienes lágrimas en el rostro por mi culpa. Imagina una vida entera
a mi lado.
- Me he casado contigo, con todo lo que eres. Con tu pasado, con tus miedos,
también con tus virtudes. Te he elegido porque eres al único que quiero a mi
lado. No quieras pensar por mi.
Beso sus labios y otra lagrima se le escapa. Creo que será difícil el camino, pero
el amor que siento por él, es más que suficiente para esta lucha contra los
demonios de su pasado. Como deseo verlo algún día liberado de ese tormento.
Sólo eso deseo.
=================
Creo que nunca podré lograr que se abra conmigo. Es frustrante, cansado y hasta
masoquista. Estoy tentada a ver esos dvds. Quizá ahí haya respuestas de todo
este lío.
Sin mucho que hacer, le preparo el desayuno y pienso en que puedo hacer para
animarlo y hacerlo sonreír en el día. Realmente no se me ocurre nada. Me giro
batiendo unos huevos y brinco del susto. Está sentado en el taburete frente a la
isla mirándome
- Hace un rato
- ¿Como amaneciste?
- Estoy bien
- No quiero que vuelvas a quedarte despierta. Tienes ojeras por no dormir y eso
no es sano para ti
- Ya te dije, no desobedezcas
Vale, ahora el mala leche señor hielo gruñón, ha l egado. Pero que ni crea que
con su estilo frío y áspero va a lograr que deje de mimarlo. Porque sólo va a
conseguir que lo más más.
- Me da igual
- Mikhail, es nuestra luna de miel. No puedes andar en esa actitud. Por favor, ya
basta Traga
saliva
- Estaba pensando en regresar antes a Rusia. Tengo mucho trabajo en la
farmacéutica.
- Pero ¿Porque? La luna de miel es un mes. Apenas l evamos una semana aquí.
- Es suficiente
Quiero que veamos películas juntos mientras comemos palomitas de maíz y todo
eso.
- ¿De verdad te quieres ir? ¿Quieres acabar así nuestra luna de miel?
- No, pero no te he hecho feliz aquí. Sólo has l orado por mi culpa. Quería que
fueras feliz aquí, no que sufrieras por mi, como siempre.
- Megan yo...
- No me gusta la playa
Doy brinquitos
Asiente tenue con la cabeza y gritándole «te amo» corro a la habitación. Busco
mi bañador de dos piezas. Ese bikini que me queda súper escotado. Es negro con
unos pequeños detal es en dorado. Me lo pongo y me veo en el espejo una y otra
vez. No sé si le guste. Al rato entra a la habitación y me giro rápidamente
- No seas payaso, te vas a poner el bañador sin camisa. Te ves sexy sin camisa
Ceñudo responde
- ¡sonríe!
Curva la comisura y le doy un azote con picardía
- Has agarrado el gusto a azotar, le recuerdo señora Ivanova que el que azota
aquí soy yo
Sonrio
- Nah, yo también tengo derecho. Anda, camina por ahí o sino te va otra Salgo
tras de él de la casa y el camino hasta la playa es algo lejos. ¿Hay que caminar
todo eso?
- Vale que desde que tenía diez no toco una, pero supongo que no me he
olvidado
- respondo divertida
- ¿Quieres caminar?
- ¡No!
Me subo y por dentro estoy que muero del miedo. Creo que si se me olvido el lío
este de las bicis. El muy gilipol as se va y me deja hecha un lío con la bici
¡Bien! Llego sola. Puedo l egar sola, luego yo sé a quién va a fol ar en la noche.
Sonrio y le paso por el lado y ahora él se queda atrás. Muy atrás. Llego a la oril a
de la playa y veo unas tumbonas a lo lejos. Dejo la bici en la entrada de la
veredita y camino hasta las tumbonas. Dejo la canasta sobre una de el as y veo el
mar. Lo veo acercarse a mi y ahora
- ¿Me ayudas?
- Oye, ¿cuando volveremos a las salas? Sólo me faltan dos para l egar a las diez
- Pero, tú mismo fuiste el que me metiste en esta práctica. No veo porque ahora
te rehusas a seguir con el a.
- Una cosa es compartirte con uno o dos y otra muy distinta es que estés en el
centro de una rueda con una docena de hombres donde te usan como si sólo
fueras una muñeca inflable. No voy a permitir eso contigo Me giro para verle la
cara y confusa pregunto
¿Cómo explicarle que gracias a él, a su insistencia por meterme en esa práctica
ahora yo siento que también lo necesito?
- Es tu culpa
- ¿Que es mi culpa?
- Es tu culpa que quiera tener sexo con alguien más con nosotros. Así que no te
enojes Con cara de mala leche y señor hielo contesta
- Porque no soy tonto ni idiota. He visto como lo disfrutas con él más que con
cualquier otro que haya estado contigo.
- ¿Segura?
- Porque no lo merezco
- ¡Vuelves a decir eso y te juro que te voy a agarrar a puñetazos Mikhail Ivanov
Hernandez!
Curva la comisura con tenuidad me siento a su lado y beso sus labios. Él besa los
míos y sonriendo le pongo el bloqueador solar. Mi ruso finolis es de esos que el
sol los convierte en sandía. Refunfuña porque no le gusta que le pongan cremas
encima y yo lo mando a cal ar. A veces parece un crío de lo mucho que me
pelea. Pienso y una pregunta se me asoma a la cabeza
- Mikhail...
- Dime
- Eso del intercambio y tus prácticas en el sexo, ¿Tienen que ver con eso que no
me quieres contar?
Se queda cal ado y eso me da cierta afirmación. ¿Porque le es tan difícil abrirse?
- Yo creo que si las tiene. No es normal que sientas placer al asfixiar mientras
tienes sexo entre otras cosas.
Ladeo y está a mi lado. Asiento con la cabeza sin decir nada. Luego de guardar
silencio por unos minutos pensativa comento
- Yo confío
en ti. Te contaría lo que fuera. Lo que necesitarás saber porque comprendo que
en una relación la confianza es muy importante. No te escondo nada, nunca lo
haría. - Hago una pausa - Entonces me pregunto, porque si yo doy algo, ¿no
puedo recibir lo mismo? Creo que eso sería lo justo. Me he casado con un
hombre del que sólo conozco un año de su vida. El resto para mi es desconocido.
En cambio, tu lo sabes todo de mí.
- Megan, hay cosas que ocurren, y no deseamos contar para no recordar. Porque
recordar sería como revivirlo. Hay cosas que no hay por qué contar porque
simplemente lastiman. Si, comprendo que la confianza es importante en una
relación, pero también la empatía lo es. El ponerse en el lugar del otro y
comprender por qué hay veces en las que aún amando, es difícil confiar. - Me
mira - Megan, no confío ni en mi mismo, menos voy a confiar en otra persona
como debería.
Adentro mis pies al mar mojándolos y suspirando sin saber qué responder. Tiene
razón, pero también debería tener empatía conmigo. No es fácil mi situación.
Cree que el único que sufre es él, pero no es así. Ahora más que nunca vivo
atormentada por eso que lo atormenta a él. Me siento en la oril a y el agua cubre
mis piernas. Él hace lo mismo y solo miramos al horizonte. Aprieto los dientes y
sugiero
- Intentalo
- Cuando tenía cinco años, mi madre me regaló unos pequeños lienzos y unas
pinturas para que dibujara. Feliz comencé a pintar hasta que mi padre l egó a la
casa. Al verme pintando, enojado me quito mis pinturas y las desapareció. Lo
que había pintado lo
rompió y me dijo a gritos que eso era de niñas. Que era un afeminado por querer
pintar.
Mientras otros niños a los cinco años l evaban una sonrisa en el rostro, yo sólo l
evaba lágrimas y cardenales. Y para que nadie se extrañara por mi rostro con
golpes, le decía a todos que era yo mismo quien me golpeaba porque estaba loco.
Bajo la cabeza y soy yo la que derrama una lágrima. Me imagino aquel niño de
la cinta en esa horrible situación y no logro contener las lágrimas. Si esto es lo
que le resulta menos doloroso, no me quisiera imaginar por qué atrocidades a
pasado hasta el sol de hoy.
- ¿Porque l oras?
- No es pena ni lástima. Jamás sentiría por ti algo así. Pero no me imagino tal
crueldad en un niño de cinco años.
- Son tantos años, tantos golpes y humil aciones que terminan siendo parte de tu
vida y dejan de doler.
Mil cosas comienzan a imaginarse mi cabeza. Busco cosas por las cuales pudo
haber pasado Mikhail y me l eno de temor. ¿Cuánto dolor puede aguantar un ser
humano sin colapsar y querer desaparecer del mundo? Esa pregunta se me asoma
a la mente,
=================
- No creo que sea más doloroso de lo que ha sido el saber que tu mamá se casó
sin amor, pero también la pasé feo en mi adolescencia. Mi padre le fue infiel a
mi madre con una soldado mientras mi madre cuidaba de nosotras creyendo que
él le era fiel como el a
lo era. Y resulta ser que tenía una doble vida. Otra hija, otra mujer. Cuando nos
enteramos y el os se divorciaron estuve años odiando a Alisson a muerte. Quería
verla muerta porque la culpaba de la separación. Pero al pasar los años
comprendí que el a no tenía culpa de nada. Que fue mi padre quien le fal ó a mi
madre. Hay veces que es mejor perdonar. Te quitas un enorme peso de encima.
- Pero ya el ha fal ecido, es un alivio para tu madre Al decir que su padre ha fal
ecido me mira y parece molestarle que se lo recuerde. Dios que lío horrible. Se
supone que esto es una luna de miel y se ha convertido en pura melancolía.
Suelto un suspiro y trato de animar su rostro. Lo salpico con agua y su rostro
dibuja una sonrisa. Me salpica de vuelta y terminamos mojados y l enos de
arena. Se levanta de la arena y me carga en sus brazos. ¿Este loco a donde me l
eva? Entra al agua conmigo en brazos y riendo me lanza al agua. Caigo como
buena tonta y los ojos comienzan a arderme
No puedo abrir los ojos y sólo escucho su risa burlona. Me sujeta por la espalda
y desata mi sostén. ¡Es un aprovechado! Abro los ojos y pido
Entre besos y caricias libidinosas me l eva hasta una de las tumbonas. Parezco
una loca paranoica mirando a todos lados
- Seguro bonita
¡Me derrito! Su voz es tan sexy que de sólo escucharla ya me vengo corriendo en
la mente. Se pone de rodil as al lado de la tumbona y separa mis piernas dejando
caer cada una a los costados de la tumbona. Asalta mi boca con gran libido y
pasión. De esos besos que despiertan a afrodita morbosa. La romántica sigue
dormida. Siento sus dedos frotar suavemente mi clítoris y comienzo a sentir que
levito de placer. Gimo entre sus labios y mientras más gimo, más me frota.
Muerdo mis labios ruborizada y algo extasiada. Pero como me gusta verlo
lascivo, provoca que la Afrodita morbosa que vive en mí se desate y controle
todos mis sentidos.
*****
Salgo de la ducha con una sonrisa divertida en el rostro. Agarro una camisa de
mí finolis.
Dejo mi cabel o suelto para que la humedad del agua seque y escucho ruidos
provenientes de la cocina. Extrañada avanzo a la cocina y veo a Mikhail mirando
la
Se gira y responde
- Cocinando
Lo abrazo por la espalda y beso su cuel o feliz. Si dejo que haga la cena sólo, nos
morimos de hambre.
Refunfuñando acepta. Le doy los vegetales para que las corte y también tengo
que enseñarle a cómo cortarlas.
- ¿Y ahora?
Digo riendo
Esboza una sonrisa y me ayuda a colocar los platos en los lugares. Me siento y
seguido hace lo mismo mientras sirve las copas de vino. Buscando conversación
comento
- Amanda quiere que seamos los padrinos de Leyla Me mira y arquea una ceja
Ceñuda argumento
- ¿Cuando vas a entender que no soy creyente? Ya ese tema no debería estar
sonando en tu boca.
de un rato comento
Dice que si con la cabeza y otra vez el silencio vuelve a surgir. Me siento algo
atontada, me duele algo la cabeza y quiero dormir un poco. Levanto los platos y
me ofrece ayuda
pero niego con la cabeza. Llevo los platos a la cocina y me detengo por unos
minutos frente a la isla de la cocina.
- Sólo tengo algo de dolor de cabeza. Me voy a recostar un rato Camino hacia la
habitación y me quedo a medio tramo. Una sensación de miedo me invade.
Siento que todo me da vueltas y ansiosa intento l egar a la habitación, pero caigo
al suelo en la entrada de la misma. Otra vez mi cuerpo se sacude con violencia
estremeciéndose sin poder controlarlo. Todo se vuelve oscuro y por unos largos
minutos pierdo la noción del tiempo y espacio. De mi boca brota espuma y de
abrupto todo se calma. Al abrir los ojos, me veo recostada en la cama y Mikhail
a mi lado limpiando mi boca con un pañuelo nervioso.
Cierro los ojos y dejo que me acaricie el cabel o. Le pido que me perdone por
estas crisis y me regaña.
- Gracias mi amor
****
Lleva dos días extraño. Dice que me tiene una sorpresa antes de irnos a Rusia. Y
yo dando y dando vueltas a ver que puede ser la puñetera sorpresa. Es de mañana
y se ha despertado más temprano de lo normal. Yo también a ver que coño se
trae entre manos. Comienzo a empacar la ropa. En unos días nos vamos de
regreso a Rusia y realmente me duele todo. Si me dejo como coladera el muy
bruto. ¡Faltaba que me fol ara los oídos! No me puedo sentar sin hacer muecas
de dolor. Me mira mientras se toma un zumo de naranja
- ¿Y esa cara?
- Me has jodido el culo, eres un bruto, salvaje troglodita. ¡No me puedo sentar!
- Ya, que se que te gusta que te deje como coladera y te deje así que no te puedas
sentar.
Ay Megan, ¿para que te engañas? Que te gusta que te deje toda dolorida. Me
recuesto en el sofá y cerrando los ojos le pregunto
Asiento con la cabeza y resoplo resignada. Al rato recibe una l amada y seguido
insiste en que lo acompañe a la playa a recibir la sorpresa. Nerviosa y ansiosa
voy con él y a lo lejos en el mar veo el yate que nos trajo a Mikhail y a mi.
=================
Lara da brinquitos feliz mientras mira el agua alegre. Corre hacia la oril a y
agarra dos puñados de arena en sus manitas. Y los suelta feliz mientras ríe
- Mira mami, ¡Arena!
Ninette también se quita las sandalias y moja sus pies sonriendo. Lara sacude sus
- ¡Hola princesa!
La carga y Lara lo abraza con mucho cariño. Ver a mi ruso particular abrazarla y
mimarla con una sonrisa en el rostro, me roba el corazón.
- Tío, ¡gracias por traernos a la playa! Hace mucho que no venía a una
Ambas traen consigo un pequeño bulto con sus bañadores y demás. Volvemos a
la casa y Lara lo hace refunfuñando. No quiere salir del mar. La cargo en mis
brazos y l enándola de mimos le digo
- Princesa, primero hay que ponernos los bañadores. Luego volvemos a la playa.
El mar no se va a ir
- ¡Pero no quiero tardar! Quiero jugar con el agua y hacer castil os de arena.
Jugar
De sólo l egar a la casa agarra su bolso y comienza a quitarse la ropa sin l egar al
baño.
- No miento
Veo su rostro y está lívido. Si miente y me enoja que lo haga. Se cal a todo y eso
me bul e
- Ay Megan tú todo lo exageras. Estoy bien, me siento bien. Sólo estoy un poco
cansado.
Es todo
- ¿Acaso crees que dejarte como coladera una semana corrida no es cansado?
- Tienes suerte de que las niñas estén aquí. Porque de lo contrario, volvería a fol
arte el culo duro, muy duro.
¡Ay como me hace sacudirme por dentro el hombre este! De sólo pensarlo me
duele. Lo obligo a ponerse un bañador y Lara entra a la habitación emocionada
- Mira mami, ¡ya estoy lista! Quiero ir a jugar con el mar Lara mira a Mikhail y
se sube a la cama junto con él. Se recuesta a su lado y le pregunta
- No
- Porque no quiero
Lara insiste
- No voy a prometer nada porque luego estas ahí dando lata Lara feliz se lanza a
sus brazos y le da un abrazo. Otra vez Mikhail se queda inmóvil,
¡pero es que esta cría le saca una sonrisa a cualquiera! Mikhail la abraza algo
tímido y Lara le dice alegre
- ¡Gracias por ser mi Papi!
Lara lo mira y sonríe acomodándose entre los brazos de Mikhail. Esa pequeña ha
ablandado de a poco esa dureza y odio a la vida que Mikhail siente por razones
que aún no conozco. Salimos los cuatro a la playa y Lara corre feliz dejándonos
atrás. Ninette corre con el a y juntas se meten a la oril a del mar. Me siento en
una de las tumbonas y Mikhail hace lo mismo en la restante. Observamos en
silencio a las niñas y lo único que se escucha es el viento soplar y sus risas sonar.
Ladeo para ver a Mikhail y comento
- ¿Que piensas?
- Pienso que por más que intentas mostrarte como un ser insensible, frío,
egocentrista, megalómano, cruel y aislado para no ser lastimado, no puedes
evitar que haya veces en las que quien eres en realidad predomine del Mikhail
frío y hermético.
- No creo, estoy segura de que en realidad eres un romántico y cursi como yo,
eres sensible, eres dadivoso, te esmeras por complacerme. Proteges a toda tu
familia, pero no haces nada por protegerte a ti mismo.
- No, no lo es. Quizá si dejas que alguien más te ayude con eso que ya no puedes
cambiar. No tienes que lidiar sólo Me mira y por un momento siento que quiere
hablar, pero al último momento se detiene.
- Aquí estaré para cuando quieras hacerlo. Te prometo que estaré a tu lado y
nada de lo que me digas me va a alejar de ti
Se queda cal ado y mira a Lara y su sobrina jugar a lo lejos. Lara corre hacia
nosotros con muchas conchas en sus manos. Las deja sobre la tumbona y nos
dice
- Voy hacer cosas lindas con el as. Ninette y yo vamos hacer un portarretratos
para el despacho de mí Papi
- Vale, creo que necesito un porta retratos decorado con conchas para mi
despacho Lara dice que si con la cabeza y tira de la muñeca de Mikhail. Insiste
en que se meta al mar pero el mala leche este, no quiere. Pero Lara no acepta un
no por respuesta.
- ¡No!
particular no se ha dado cuenta de que tiene eso que en el fondo anhela, formar
parte de una familia, sentirse parte de algo, importante y necesario. Todo lo
contrario a lo que ha sentido desde que es un niño, rechazo y soledad. Beso sus
labios, yo también tengo lo que siempre quise, una familia y un hombre al cual
amar y cuidar con mi vida.
*****
Ando algo tristona porque dejamos la isla. Pero ha sido un mes hermoso, y este
hombre si ha cumplido con su palabra, regreso a Rusia como coladera. Lara no
borra la sonrisa del rostro y no deja de hablar del día de playa que tuvimos.
Nikolai nos recibe en el aeropuerto y cordial saluda
- ¡Nikolai no seas payaso! Qué señora ni que leches, me l amas por mi nombre.
- Pero...
- ¡Shhh! Ya dije
Le sonrío y subo al coche. Veo a Mikhail algo ocupado con el móvil. Extrañada
le pregunto si ocurre algo y niega con la cabeza afirmando que todo está bien.
Pero no le creo nada. Su rostro preocupado y nervioso lo delatan. Al l egar a la
casa entra como alma que l eva el diablo y se encierra en su despacho. ¡Bien!
¡Me quedo sola con todo y maletas! Nikolai me ayuda con el equipaje y Alena
sale a recibirnos.
¡Otra payasa!
- ¡No me l ames así! Soy Megan o Meg, ¡pero no me digas señora que siento que
me echan encima treinta años más!
- Pero él es el señor
- Vale, ¡Megan!
Lara corre con sus conchas a su cuarto y Ninette la sigue. Suspirando feliz, subo
a la habitación y veo sobre la cama unos tulipanes lila con una nota.
Sonrío y siento que quiero comerme a besos a este hombre. Suena mi móvil y
veo que es mi madre. Feliz responde
- ¡Hola Megan!
- Como te ha ido en esos treinta días perdida con Mikhail Mordiendo mis labios
replico
- Fueron los mejores treinta días de mi vida. Él es simplemente perfecto
- Hija pero...
Saber si sabes algo de Danilo. Regresó a Italia tres días más tarde que yo y luego
se fue nuevamente según él para resolver unas diligencias del restaurante.
- No sé de él desde la boda.
- Lara me l amó en la luna de miel y comentó que Danilo la iba a l evar al cine
junto con Ninette y Alejandra. Pero no sé si realmente sea cierto
Algo me dice que está en Rusia. Y para ser precisos, en San Petersburgo. Y para
ser aún más preciosos, aquí en Moskovsky.
Termino la l amada y marco al móvil de mi tío y nada que contesta. ¡Donde coño
se ha metido! Insisto haya que logro conseguirlo
- Tío, ¡¿dónde estás metido?! Mamá te anda buscando
- Estoy en Italia
- ¡No me digas mentiras! Al á está mamá y no estas en italia. Estás aquí en Rusia
- Aja, ¿ir al cine es asunto de trabajo? Mira ahora no puedo hablar mucho, pero
luego tu y yo vamos a hablar y seriamente
Ay Megan, ¡en que lío has metido a ese par! Bajo al despacho para agradecerle a
mi finolis por los tulipanes y al entrar al despacho lo veo algo enojado y ansioso.
- ¿Estas bien?
- No parece
Trago saliva. Con mi tío no está. Comienzo a preocuparme, ¿Donde coño está
Alejandra?
=================
Capitulo 8: Otro golpe
- Pasemos por la casa de tu madre. Verás que todo ha de estar bien. Debe de
haberse tomado unos días de vacaciones.
- Me lo hubiera dicho
Trago saliva. Quizá Mikhail no logre comprenderlo, pero una mujer que desde
que se casó a soportado golpes, humil aciones y más golpes, y que sólo ha
recibido eso del hombre que se supone que la amaría cuidaría. Se ha
acostumbrado a vivir l ena de cardenales y cree que no merece nada mejor que
eso en la vida. Suelto un suspiro y respondo
que el a, no porque les guste, sino porque no tiene nada más a quien acudir. No
seas tan duro con el a Mikhail.
- ¿Y crees que los imbéciles con los que anda va a recibir eso que según tú
necesita?
¡No!
- Megan...
- No Megan, el a..., hemos tomado unos café y somos buenos amigos. Pero
desde hace una semana que no sé de el a. Quizá está ocupada para verse
conmigo. O sólo le pareció aburrida mi charla.
- Espero que nada grave. Por lo pronto tú sólo haz lo que te he pedido
- Esta bien. Pero no dejes de avisarme si algo ocurre con el a Termino la l amada
y miro a Mikhail. Parece que echa humo por los oídos.
- Te acompaño
- ¡No!
Me cruzo de brazos
- ¡Me importa un demonio! Estoy harto de todo. De tener que velar por todos, de
tener que ser yo quien esté pendiente de la vida de los demás, de ser el único que
carga con problemas ajenos más los míos propios
- Megan, haz silencio, ¡Quiero silencio! - Grita Resoplo y más que su esposa, me
siento como su hija, me mangonea y me manda a cal ar. Es que hay veces que
me cabrea y sólo quiero agarrarlo a puñetazos.
- Hasta que sirves para algo y dejas de ser tan inútil Raisa aprieta los dientes y
replica
- Ay Megan, ¿crees que por l evar esa argol a en tu anular eres invencible? El
hierro al calor, es blando, una acta matrimonial es sólo un papel. No creas que tu
matrimonio está grabado en piedra
Tomo un respiro y siento que lo único podría hacerme calmarme es que una bala
le traspase la sien. Con disimulo la agarro del brazo y torciendo el mismo la l
evo a dar un paseo por los corredores.
- Vuelves a decirles mugrosos a mi familia y te juro que vas a terminar con las
encías l enas de coronas dentales estúpida. -La presiono más fuerte y hace
muecas de dolor -
Ah, y te vuelves
a referir a mi hija de la forma en la que lo has hecho, y te juro que vas a usar
pelucas por el resto de tu vida porque te voy arrancar el pelo de raíz bruja infeliz.
¿Te ha quedado claro?
- Tus amenazas me dan risa Megan. No eres capaz de hacer ni la mitad de lo que
has dicho. No tienes los ovarios para defenderte a ti, menos los vas a tener para
defender a otros. Sólo eres la esposa de un traumado, madre frustrada de una
violada y tu una imbécil que a cada rato se le anda friendo el cerebro.
- Yo tengo algo que tu no tienes infeliz, te duele estar seca por dentro, te duele
que cuando estuviste con Mikhail no pudiste quedar embarazada, te duele que
esta
Ríe con burla y me mira con superioridad. Con tono sarcástico e irónico
responde
- Dime qué duele más Megan, ¿Ser una mujer infértil y estar resignada a nunca
poder ser madre? ¿O ser fértil, tener la posibilidad de embarazarte y aun así
sentirte seca e infértil porque el hombre que dice amarte te prohíbe ser madre?
¿Cual duele más Megan McMil an?-Liberó su brazo y sonriendo con burla
añade- Yo seré infértil, pero tu, tu estas igual de condenada que yo a no tener
hijos. No eres mejor que yo, te falta mucho para l egar a mi nivel. La palabra
«elegancia»
no está en tu
diccionario.
Dicho esto se aleja riéndose y yo siento que quiero morirme. Pensé que ya no me
dolía tanto el hecho de que Mikhail no quiere tener bebés. Incluso he querido
convencerme de que yo tampoco los quiero para que resulte menos doloroso.
- No quería estorbar
- Nos vamos
Trago saliva
- En parte. Pero tengo el lío de mí madre que me tiene la mente ocupada por
completo Aprieto los dientes y me quedo cal ada. Me mira y ve que he sol
ozado.
- ¿Qué te ocurre?
- Nada
- Tengo a Lara
Reospla y su rostro me lo dice todo. Se enoja cada vez que hablo del tema.
Megan,
¡No l ores!
- Vale, entonces Raisa tiene razón. Soy tan infértil como el a. Estoy seca y veré
como pasa mi vida siendo yo una mujer que pudo haber tenido un bebé pero sin
embargo viví la vida de una estéril.
- Megan, no todo en la vida si limita a tener hijos. Podemos vivir sin el os. Ya
está Lara con nosotros. ¿Qué más quieres?
- Un bebé
- ¡Basta! -Grita- ¡No vamos a tener hijos y punto! ¡No sigas de fastidiosa con lo
mismo!
Salgo tras de él con la mirada baja y deseando cambiar una que otra cosa de
nuestras
- ¡Me va a oír!
- ¿A dónde vamos?
- A la casa de mi madre.
- Ya, pues l ama a su doméstica. El a debe saber dónde está tu madre
No sé porqué pero en el fondo presiento que algo anda mal. Al l egar a la casa de
Alejandra, su coche no está. Miro a Mikhail y comento
- Megan, l eva siete días desaparecida. Nunca antes había hecho algo así sin
avisar.
Baja del coche desesperado y yo le sigo. Increíble, tiene duplicado de las l aves
de la casa de su madre. ¡Es que es un obsesivo del control!
entro a la biblioteca. Miro por encima los estantes y luego camino hacia la
cocina, pero algo me l ama la atención. Una de las paredes parece estar agrietada
por algún golpe y lo han tratado de disimular con un jarrón decorativo. Que
rareza. Aún Mikhail sigue en el despacho o eso creo. Subo las escaleras y
soltando un suspiro camino hacia la puerta del fondo, se encuentra entreabierta y
la fragancia que usa Alejandra se cada vez más fuerte al acercarme a la
habitación. Abro la puerta y me veo de frente a un desastre horrible. Parece que
un huracán lo ha revuelto todo. Las pertenencias de Alejandra están en el suelo,
sus perfumes están rotos, su cama sin tender, los cuadros y decoraciones,
vandalizados. Trago saliva y algo espantada entro y no veo a Alejandra. ¿Que
han hecho con este cuarto? Sólo veo un costado de la cama.
Camino hacia el otro y entre frascos de vidrios rotos, ropa por todos lados y el
frío invadiendo la habitación, me quedo inmóvil al verla tirada en el suelo al
costado de su cama. Doy unos pasos horrorizada al ver como está golpeada,
tiene heridas en todo su cuerpo y el rostro con terribles rastros de sangre. Sus
labios rotos y pareciera que l eva tiempo así. Sol ozo de la impresión de verla
inconsciente y tan golpeada. ¿Quién pudo hacerle algo así? Pero lo más que me
trastoca es ver su cuerpo semidesnudo y de sólo ver sus cardenales me duele. Me
siento a su lado y sólo pienso en el dolor que sentirá Mikhail al ver a su madre
así. Como quisiera evitar que agonice más en dolor. Si tan sólo hubiera forma.
=================
Nunca lo había visto tan afectado como ahora. Llora con desconsuelo y abraza
agonizando. La mira y acariciando su rostro dice con la voz quebrantada habla
- Madre, ¿Que te han hecho? - Derrama otra lágrima- No puedes dejarme, no por
favor.
- No...,- Cierra los ojos - No puedo moverme, duele - añade con las palabras
cortadas
- ¿Por qué permites esto? ¿No ves que me duele verte así?
El a se queda cal ada y Mikhail mira su cuerpo con dolor.
Alejandra derrama una lagrima parece que le duele hacerlo. Cierra los ojos y
suplica en l anto
- No quiero estar aquí, quiero regresar a España con Victoria. Por favor, no
quiero seguir aquí.
Se levanta del suelo y carga a su madre en sus brazos con sumo cuidado. Me
pide que reúna algunas cosas de Alejandra en una maleta y Mikhail le pregunta
por su coche. El a derrama otra lágrima y responde
- Se lo l evó
****
Abrazo a Mikhail y beso sus labios. Hemos estado en la sala de espera del
hospital mucho tiempo y no nos dicen cómo está Alejandra. Mikhail no ha
hablado nada. Sólo piensa. Sé que lo hace. Desde que el médico nos dijo que fue
abusada, no ha dicho nada y sólo mira al fondo del corredor con ira
- Asunto mío
La obligaba con golpes y sólo nos restaba cubrirnos los oídos. - Derrama una
lágrima -
Megan, yo soy producto de una de esas tantas veces en que él la usó sin el a
quererlo.
- Escuché una pelea de el os donde lo descubrí. Pero más que dolerme por mi,
me duele por el a. ¿Porque permite que la sigan dañando?
- Quizá no sabe cómo pararlo...
- El a está bien dentro de su estado. Va a necesitar mucho reposo para que las
heridas sanen mejor. Tiene una lesión en el cuel o que con un col ar cervical se la
podremos tratar. - Hace una pausa- Hablé con la paciente y le expliqué que es mi
obligación alertar a las autoridades sobre la agresión que sufrió, pero el a no
quiere. Se niega rotundamente.
Miro a Aleksandra
- Ve tu primero. Luego voy yo. No quiero que me vea l orar Sin pensarlo camino
hasta la habitación de Alejandra y entro con cuidado de no alterarla. Me ve
entrar y sonríe cansada
Hola...
Tiro de una banca para sentarme a su lado. Agarro su mano y por unos minutos
la observo. Es una mujer hermosa y no se valora a sí misma.
- Ningún hombre por más enojado que esté tiene derecho a pegarle a una mujer
Alejandra. ¿Por qué te golpeó?
- Le enojó que saliera a tomar un café con Danilo. Yo le dije que no s enojara
porque yo tengo que soportar que se vea con otras. Se enojó más y comenzó a
golpearme. Pedí que se detuviera pero sólo agudizó los golpes. Luego me tomó
como ya lo han hecho tantas veces.
- No puedo Megan, estoy vieja y no puedo pedir más que eso. Yo no puedo
elegir a nadie, nadie va a estar a mi lado porque realmente me quiera a mi y no a
mi dinero.
- Tengo miedo, Megan, quiero irme a España con mi familia. Yo sé que Mikhail
se va a oponer, pero es lo que más deseo. ¿Me ayudas a convencerlo?
- Huir del problema no es la solución Alejandra. No tienes que irte para estar
bien. ¿Que
Sonríe escéptica
- Soñar no cuesta nada. Hablas de algo imposible. Yo jamás podré tener eso. Un
hombre así sería mucho para mi.
- Dijo que tenía algo que hacer. Pero temo que vaya y mate a ese animal
Alterada responde
Le marco una y otra vez y nada que toma la l amada. Me desespero, jodido
cabezota tomando la justicia en sus manos. ¡Es que se va a meter en líos!
- Buscalo Megan por favor. Puede él terminar mal también por su corazón
- Megan, por favor, él tiene que aparecer. Se va a meter en líos Asiento con la
cabeza y hago pasar a Aleksandra dejando la habitación. Parezco una paranoica
marcando a su
- Hola preciosa
- Sergey, dime que Mikhail está contigo por favor.
Suelta un suspiro
- ¡¿En un hospital?!
- Por poco mata a golpes al tío ese que andaba con Alejandra.
- Con los nudil os rotos, pero bien. El hombre ese está inconsciente y sino fuera
porque estoy al lado de él como perro guardián va y lo acaba de matar.
- Por favor, dile que no sea tan idiota y se calme. ¡Va a empeorar las cosas!
- Gracias Sergey
- De nada preciosa
****
Han pasado ocho días y Alejandra se viene con nosotros para la casa. Mikhail
insistió en traerla para cuidarla y tenerla más cerca. Yo gustosa le he
acondicionado la habitación de huéspedes y la ayudo a acomodarse en la cama.
- ¿Quien?
Sonrio
- ¿Por qué no? Mi tío necesita una amiga y tu un amigo. -Se queda cal ada y ya
veo el rumbo que toma esto. Sonriendo comento- ¿No será que tienes miedo de
sentir algo por mi tío? ¿Por eso le huyes y quieres alejarlo de ti?
- ¡No! Yo no quiero nada con Danilo. Ni amistad, ni nada Megan. Anda, ya dile
que se vaya.
- ¿Y esas rosas?
- Pero quizá lo vea como muy poco. El a debe de tener joyas y cosas lujosas.
- ¡¿Y?! Alejandra no necesita nada de eso. Sólo que la escuchen y la traten lindo.
Ya, ve y l évale las rosas. Está en la habitación de huéspedes Esbozando una
sonrisa va a ver a mi predecible suegra. Y es que por más que se empeñe en
decir que no quiere amigos, sé que en el fondo quiere tener a alguien con quien
hablar. Salgo a la terraza y veo a Lara con el perrito jugando con una pelota.
Recién l ega del colegio y no se ha quitado el uniforme. ¡Paciencia!
- Oye Mami, ¿porque a papi no le gusta Flopi? Es muy lindo y juega mucho
- Pues no le gusta porque ha tenido unas experiencias feas con otros perros y les
tiene mucho miedo.
Ríe inocente
- Aún así le tiene miedo -La mando a ducharse y corre por las escaleras- ¡No
corras! Y
- ¡Vale!
- ¿Pues no me voy como la ves? Ya basta de cada vez que ocurre algo, te
encierras aquí aislado de todos.
Gélido inquiere
- Son
Resopla y se gira dándome la espalda. Es que hay veces en las que se comporta
como un crío de cinco años. Me acerco a él y me siento en su regazo dándole un
beso en los labios. Se queda sin reacción y me harta su actitud fría para resolver
los problemas.
- Dejame sólo
- Ya te dije que no. - Vuelvo a besar sus labios - Yo sé lo que necesitas para
cambiar esa cara
Lo l eno de mimos y siento su mano tocar mi espalda baja. Besa mis labios y
algo extraño me dice
- Ahora no Megan.
Resoplo
- No te evado
- Si lo haces. Llevas una semana sin tocarme, me evades en las noches. ¿Te he
molestado en algo?
- ¡No me grites! No te estoy obligando a nada. Pero quiero saber que te ocurre.
Está enojado y aun no comprendo porque. Lo miro y sus ojos siguen tan tristes
como siempre. Creo que la situación de su madre le ha afectado mucho y como
es de costumbre, lo carga el sólo. Me mira y al ver mi rostro preocupado por él,
su mirada se suaviza y besando mis labios con suavidad, se disculpa
demasiado.
- Pero...
- Pero nada. Dejar este despacho y el ordenador por unas horas no te l evaran a
la quiebra Mikhail.
Sonríe
- Esa mañana, mientras estábamos, bueno, yo tomaba el café me dijiste que para
volver a tener sexo, tenía que primero aceptar conocer ciertas cosas sobre ti.
Extrañado inquiere
- Esa mañana te dije que estaba dispuesta a descubrir todos y cada unos de tus
secretos.
- ¿Para qué querrías hacer algo así? Estas bien a mi lado sin saberlo.
Traga saliva y ladea para ver mis ojos. Me mira por unos instantes con
indecisión y finalmente dice
- Confíe una vez, sólo recibí rechazo e indiferencia Su comentario me sacude las
dudas.
- Sólo parte. Con eso bastó para que cambiara, se volviera más fría de lo normal
y poco a poco se alejara de mí. No dejaba que la tocara, me miraba con lástima.
- Yo no soy el a, no puedes dar por hecho que todas somos igual que el a.
- La culpa no fue de el a. Fue mía. El a solo actuó como cualquier mujer lo haría.
Cómo lo harás tu. Y quedaría como al principio, sólo con mis demonios.
Muchas cosas serán distintas y quizá otras terminen por aclararse de una vez.
Pero recién comienzo a sentir que sus demonios, comienzan a ser los míos
también.
=================
Danilo está sentado sobre el diván leyendo un libro. Al verme entrar se levanta
rápidamente y se dispone a irse. ¡Que tonto! Lo detengo y sonriendo le pregunto
- Mjm, se nota que te gusta hablar con el a y verla dormir también es la hora de
la cena.
Sonrio
- ¿Y tu que
- No
Interrumpo chulesca
- ¡Esta es mi casa!
- ¿Te molesta?
Lara baja las escaleras con su sonrisa que siempre la acompaña con un dibujo en
las manos
- Abuela, te hice este dibujo para que te sientas mejor de tus golpes
- Tío, ese gilipol as cree que todo tiene que ser como a él le da la gana y se
equivoca.
- ¿Segura?
Es que es tan obvio mi tío que me hace sonreír divertida. Esa sonrisita
embelesada que pone cada vez que la mira es increíble. La mira fascinado y veo
como la ayuda a cenar.
Con delicadeza y dándole esa importancia que nadie en su vida le ha dado a tan
hermosa mujer. Lara me mira con ojitos tristes y pregunta
tío por alguna extraña razón que me sospecho pero no confirmo? Alena se l eva
a Lara y a Ninette luego del postre. Mañana hay colegio para Lara y es tardisimo
- Ya luego hablamos de eso Lara. Ahora ve con Alena para que te acuestes.
- Claro que puedes. Pero necesito que me digas algo sin mentir -Asiente con la
cabeza-
- Mucho cariño
- ¿Sólo cariño?
- No renuncies a eso que sientes sólo porque mi suegra le tenga miedo al amor.
¿quien la entiende? Y ahora me toca lidiar con el mala leche de Mikhail. Cuando
las cosas no salen como a le da la gana, se encierra y comienza a maldecir a todo
mundo.
- A la verdad que eres un berrinchudo infantil. ¡Es que no es posible que seas tan
ridiculo!
Mando su orden por un tubo y hago que se gire quedando boca arriba. Enredo
mis piernas en las suyas y al sentir
- Yo sé que quieres que te toque. Deja de ser tan orgul oso Me mira con seriedad
y quitando mis piernas de las suyas me responde con tono algo enojado
- ¿Como te hago entender que quiero dormir? No tengo ganas. Deja de molestar
y duérmete Megan.
Me siento como una total estúpida. Como si fuera en estos momentos un jodido
estorbo.
Enojada me acuesto dándole la espalda y sin decir nada, apago la lámpara. Sol
ozo en la oscuridad y aunque lo tengo al lado y sé que está ahí, siento que hay
veces en las que me rechaza y sólo desea ser él sólo. Seco mis lágrimas y cierro
los ojos y en minutos agarro el sueño. Pero como soy hiperactiva hasta para
dormir, me despierto en plena madrugada para orinar. Me giro y noto la cama
vacía. Mikhail no está. Me levanto de la cama y luego de ir al baño, me asomo al
balcón de la habitación. Al í recostado en una pequeña tumbona mirando hacia la
nada con la mirada triste. Doy unos pasos y me acerco tímida
- ¿Por qué estas despierto?
- No puedo dormir
- No me voy
- ¿Por qué no puedes seguir una simple instrucción? Quiero estar solo, necesito
estar solo
- ¿Hasta cuando? Dime, ¿dime hasta cuando vas a querer estar solo? ¿Hasta
cuando seré tu esposa sólo de papeles nada más? No creas que para mi es fácil
verte despierto a las tres de la mañana
- No lo sé Megan, no lo sé
******
-A ver, ¿cuanto es tres más seis?-Cuenta con sus delitos y la detengo- Ah no, no
sea tramposa, sin usar los deditos
- ¡nueve!
- Pero deben de haber niñas que jueguen contigo cariño Niega con la cabeza
- Sus papás dicen que mi Papi no es mi Papi y que soy una recogida.
- No hagas caso a esos comentarios. Yo te amo mucho al igual que tu Papi. Y eso
es lo único que importa. ¿No quiero que l ores ni te sientas triste vale?
- Vale Mami
Maldita sea la gente estirada que cree que por tener dinero son dioses intocables.
¡Me bul e! Me siento en el sofá de la sala de estar y tomo un respiro. Es que si
no grito,
Asunto: Planes
Señora Ivanova
Mikhail Ivanov
---
Sonrio, no sé porque pero este correo tiene un doble sentido oculto. Y hace
tiempo que no nos portamos mal. Mordiendo mis labios respondo De: Megan
Ivanova
Asunto: tiéntame
Señor Ivanov
No tengo nada que hacer en la noche. Pero si me pasan muchas ideas por la
cabeza.
Por ejemplo, quiero ir a las dos salas que nos faltan. ¿Que cree?
Pd: Te amo
Megan Ivanova
----
Asunto: No
Señora Ivanova
Usted no irá a esas dos salas. Lo siento mucho por usted. Pero veo que tiene
ganas de jugar. Bien, vamos a darle el gusto. ¿Salimos a cenar con Sergey y
Amanda?
Mikhail Ivanov
---
¡Obvio que quiero que si! ¡Si! Sergey y Mikhail...y ya comienzo a fantasear
cosas morbosas. ¡Es que los dos están de muerte! Pero eso me lo tengo que cal ar
porque si
Mikhail se entera rápido va con sus celos y berrinches. Con Sergey, es solamente
físico y eso él no lo comprende. O no lo quiere comprender. Respondo el correo
De: Megan Ivanova
Asunto: ¡Quiero!
Señor Ivanov
¡Quiero! ¿Sabe que quiero? Quedar como coladera >:) Pd: Me ha pervertido
horrible señor Ivanov
Megan Ivanova
---
Dejo el móvil a un lado y nada más de pensar en lo que puede l egar a ocurrir en
la noche, me enciendo. Sonrio con picardía mordiendo mis labios, si quiero
terminar como coladera. Quiero portarme mal, muy mal.
=================
Capitulo 11: Doble Placer
Cuatro entrando a la misma habitación, vale que nos delatamos solitos. Mientras
cenamos hablamos de muchos temas, Amanda nos cuenta cómo son sus
desveladas con Leyla y lo horrible que Sergey cambia pañales. Se nota que esa
pequeña los ha
unido más que nunca. Y como me ha tocado, sólo me resta celebrar la felicidad
de otros mientras yo muero por la mía propia.
- Mikhail no ha querido
- ¿Por qué?
Serio responde
- ¿Que puede ser tan malo como para que ninguno de los dos nos quiera al á
dentro?
difícilmente cambia de parecer. Así que no le insisto más. Siento algo de dolor
de cabeza y un leve mareo. Pestañeo dos veces y se me alivia un poco el mareo.
Debe de ser el vino. Siguen hablando y yo sólo quiero una cosa, sexo. ¿Por qué
le dan tantas vueltas?
Antes de irnos, paso por el tocador del restaurante. El mareo sigue. ¡Maldita sea!
Pero es que no he tomado tanto vino. No quiero arruinar la noche, no y no. Sacó
del bolso unos analgésicos y con eso se me alivia.
- ¿Estas bien?
- Ya nos vamos
Asiento con la cabeza y salgo con Amanda del tocador. Mareo, ¡vete!
*****
Nos recuestan sobre la cama desnudas. Es muy amplia la cama, parece que
puede dormir una multitud. Busco con la mirada a Mikhail y lo veo al fondo
sentado en el diván con su jodido cuerpo voluptuoso desnudo. Sigo a Amanda
con la vista y veo que se va con mi ruso particular. No puedo evitar siempre esa
espinita que me jode, ¡él es mío!
Miro hacia el frente y tengo otro cuerpo desnudo frente a mi. ¡Estoy de infarto!
es mío
Separando mis piernas con lascivia sonríe con mi respuesta. Flexiona mis
piernas y un aliento diferente acaricia mi sexo. Hoy mi amiga Afrodita se
deleitará doblemente. Me abre y su lengua roza mi hendidura con suavidad. Su
calidez me hace despertar a la morbosa interna. Sujeta mis caderas y mueve su
lengua con avidez sobre mi clítoris y los gemidos comienzan a escaparse solos
sin poder retenerlos. Entre jadeos, busco con la mirada a Mikhail y tiene a
Amanda a su merced. La embiste con fuerza y el a para nada que lo mira. Sólo
cierra los ojos y grita las palabrotas que grité yo semanas atrás en la luna de
miel. Vuelvo a mirar a Sergey y parece deleitarse entre mis piernas. Me succiona
e inconsciente intento cerrar las piernas y él me detiene abriéndolas a capacidad.
Mi espalda se arquea y ahuecando un gemido creo poder alcanzar mi primer
orgasmo en la noche cuando el muy tonto se detiene en el mejor momento. ¿Por
qué? ¡Joder! Dejo caer mis manos a mis costados con la respiración por las
nubes. Desvío la mirada a la entrepierna de Sergey y su dureza, me tienta a hacer
cosas que pueden meterme en problemas con Mikhail. Rasga el envoltorio del
preservativo y susurra
Difícil, sólo consigo esa sensación con mi ruso particular. Pero con Sergey
consigo otra distinta. Una de puro deseo sexual. Se empala de un empel ón fuerte
y estruendoso en mi interior. Y esa sonrisa lasciva y excitante que se me dibuja
en el rostro cada vez que me hace gemir, ¡Me pone a cien! Descansando mis
hombros sobre la cama, me eleva las caderas,
de modo que quedo a medio colgar. Otro que le gusta lo rudo y salvaje. Dibujo
una O
perfecta en mis labios y a cada segundo grito una que otra palabra "linda"
suelta mis caderas y vuelvo a estar completa en la cama. Pero mi amiga Afrodita
quiere dominar un rato. Tiro de sus muñecas tumbandolo en la cama junto a mi
costado. Abrazo su espalda y clavo mis uñas en el a cada vez que siento que me
quiebra por dentro.
¡Quiero los dos! Toco mis pechos y libidinosa juego con mis pezones buscando
ese estal ido de sensaciones. Lo miro y tiento con la mirada.
¡Dios! Ese «preciosa» me prende y hace querer romper reglas. Otra vez, siento
que pronto toco las estrel as. No me reconozco, la morbosa se mira al espejo y
grita palabrotas mientras se ríe y excita al ver su cuerpo transpirando de placer
mientras es penetrada por otro hombre que no es su marido. Pero muere por
tenerlos a los dos penetrándola, mientras ve el reflejo de su cuerpo extasiado
entre dos hombres robándole los gemidos. ¡Mi morbosa es atrevida! Pido más y
cuando siento que estoy a sólo un toque de correrme entre pequeñas
contracciones. Detiene las embestidas. ¡No! Mikhail hace a un lado a Amanda y
el a se queda sobre el diván mirando mientras juega con su excitación. Tira el
preservativo y se acerca a la cama mirándome con un deseo que parece no
acabarse.
- Quiero fol arte hasta que te corras y me pidas que me detenga - Susurra
mordiendo el lóbulo de mí oreja.
- Quiero que lo hagan los dos. Fol enme, duro, muy duro.
- Eso te digo a ti. Lo deseo y estoy segura - Replico pícara Un azote me escuece
y el lascivo y lujurioso mejor amigo de mi marido,me penetra desde atrás y la
morbosa suelta un grito
- ¡Ah!
Entran y salen de mi y todo es doble, los gemidos, los jadeos, el placer y también
los
susurros. Mikhail parece querer desgastar mis labios. Los besa, mordisquea y
succiona como le place. Entre azotes que escuecen mi piel, palabras lujuriosas al
oído, el sonido de tres cuerpos chocando liberan a mil por hora la oxitocina por
mis venas. Cuatro manos me sujetan y gruñen para Afrodita. Me desplomo sobre
el perfecto pecho del hombre que amo y soltando un gemido extasiado, siento
que con sus embestidas mi útero se contrae, me quiebro en un grito al correrme,
sin saber si lo que siento es dolor, placer o un dolor l eno de placer.
****
Tocan la puerta y escondiéndome en las sabanas dejo pasar. Alena entra con una
charola y al verme en la cama a las doce del mediodía me dice
- Megan, anda, sal de la cama. Que ya son las doce del día. Te traje algo liviano
de comer como me pediste
- Llevas tres días en cama sin hacer nada. El señor me dejó dicho que si no sales
de la cama l amé a un médico.
- ¡Sólo quiero dormir! Estoy bien. No lo alarmes Asiente con la cabeza sin
muchas
opciones.
Sonrio
- Vale, gracias
Miro la charola, me ha traído un blini de patatas con Kvas y me da asco. ¡Le dije
algo liviano! Vuelvo a acostarme y agarro el móvil Megan a las 12:40pm Quiero
uvas blancas y chocolate blanco :)
¡Y el chocolate también!
Nop. Te amo
Yo más nena
Trato de entrarle al blini pero no puedo. Nada más de oler me da asco. Me quiero
levantar de la cama pero no tengo ánimos de nada. Tengo que hacerlo. Me
levanto con pesar y salgo de la habitación recostandome de las paredes. Bajo a la
la sala de estar y veo a Ninette haciendo tarea junto a la chimenea. Me acerco a
el a y curiosa pregunto
- ¿Que haces?
- ¿Y de biología?
- Un poco
- Pues cuando estaba en el colegio, me las aprendí por la forma. La que parece
una esfera es la animal y la otra más rarita la vegetal Sonríe
- Gracias tía
Me quedo catatónica, ojiplática, estupefacta y todo lo que sigue. Para esta niña,
al l egar aquí fui "Piruja" "bruja" "Ruidosa" de eso pasé a ser sólo Megan y
ahora soy ¿Tía? La miro y algo sorprendida inquiero
- Pues porque ahora tu eres la esposa de mi tío y pues eres mi tía. Además de que
no eres tan piruja ni ruidosa como pensé.
- Ah, ¿osea que ese "tan" quiere decir que lo sigo siendo?-Asiente con la cabeza
- ¿Por que?
=================
Paso a ver a mi querida suegra. Con el pasar de los días se ha ido recuperando
muy bien. Está más animada y sonriente. Danilo, él se ha ido pero me dejó dicho
que regresa en unos días para ver como sigue Alejandra. Me siento a su lado y le
pregunto alegre
- ¿cómo te sientes?
- Me siento muy bien. Ya puedo estar sin el col ar cervical. Era una molestia.
- Me alegra mucho Alejandra. Así ya pronto puedes seguir con tus pacientes y tu
vida normal.
- Megan, ¿crees que si sea algo vieja para tener sexo, enamorarme o tener una
pareja?
¡Es que me dan ganas de agarrar una jodida sartén y estamparsela en la cabeza
por lela!
- ¡Claro que no! Puedes tener sexo, para el sexo no hay edad. Y claro que puedes
enamorarte y tener pareja, ¿Por que no?
- Es que quizá por ser vieja es que ningún hombre se queda a mi lado. Quizá el
sexo conmigo no es el mejor por ser vieja. No sé. Siento que ya no soy deseable
- Tengo a una nuera única. Eres un sol Megan. Gracias por aparecerte en
nuestras vidas.
- Si, si lo es. Cuando Irina murió, todos pensábamos que Mikhail jamás volvería
a enamorarse. Durante dos años se dedicó a su trabajo más que a cualquier cosa.
- Después de esa mujer, de Irina. Tu fuiste la otra que conocí a la cual mi hijo
presentó como su novia.
Sonrio al recordar aquel a vez en la que me presentó por primera vez. Sentía que
moría al saberme novia de Mikhail Ivanov. Quién lo diría, que ahora soy su
esposa y ambos morimos el uno por el otro.
- No, no lo creo. Si la quería, pero estaba con el a por no estar sólo. Por más que
quiera demostrar que le gusta la soledad, Mikhail teme estar solo. Cuando Irina
se dio cuenta de el o, lo maltrató y menospreció poniendo sus propios intereses
sobre los de Mikhail.
Me quedo fría. Joder, pensé que Irina era la santa que no rompía un plato. Que
era la mujer que en nada podría yo superar. Miro a Alejandra y algo confusa
respondo
- ¿Como? Es que siempre he creído que Irina fue alguien que estuvo con Mikhail
y sirvió de ayuda para él. Por eso le duele tanto su muerte.
- Tardó horas en salir del trance. No quería soltar a su hijo y entre lágrimas lo
miraba, solo lo miraba y acariciaba su cabecita. Sé que esa noche era una daga
más a las tantas que tiene acumuladas.
Ya ni me hago ilusiones con eso. Llevo tanto esperando que veo esa posibilidad
muy lejos.
****
No he podido hacer más que estar en cama. ¡Maldita sea! Siento que si camino,
todo me da vueltas de momento. Falta poco para que anochezca y Mikhail no l
ega con mis jodidas uvas. Me da con ir al baño y al mirar los estantes. Veo que
no tengo toal as sanitarias. ¡Genial! Se supone que en estos días tenga el periodo
y se me ha olvidado por completo. Ni modo, me va a tener que traer Megan a las
6:30pm Necesito un favorcil o a parte de las uvas y el chocolate :3
Si estas creyendo que me voy a meter a una farmacia a buscar esas cosas, estas
muy mal. Lo siento.
nada porque las compres. Las necesito. En estos días me l ega la regla. No seas
tonto Mikhail a las 7:00pm
¿Que es en eso en lo único que piensas? Anda, vas y las compras. No seas
payaso Mikhail a las 7:03pm
¡Adiós!
Lara entra a la habitación con su perrito y brinco del susto. ¿Que coño hace con
el animal dentro de la casa?
El jodido animal corre por todo el cuarto como loco y ahí sí que no. Me levanto
de la cama y agarrando al perrito en brazos le digo
- ¡Vale! Anda, l evalo a tu cuarto, pero que de ahí no salga Feliz asiente con la
cabeza y se l eva al perro a su habitación. Agarro mi bolso de cosméticos para
buscar una lima y veo entre las cosas las cintas. Las jodidas cintas. Trago saliva
y agarro una de el as. No podré seguir torturándome con la curiosidad. Enciendo
el reproductor de dvd y justo cuando voy a colocar el disco en el lente, suena el
móvil dejo el disco a un lado y atiendo la l amada
- Fijate bien en las que tienen alas. Esas son las que necesito
- A ver, las que necesito tienen que tener alitas Mikhail, no creo que sea difícil
- Aja, hay unas para el día, para la noche, para medio día. ¡Joder que la regla es
la misma! ¿Porque tanto lío con una puñetera toal a?
- ¡alitas!
Cuelgo el móvil y aún con el dolor de cabeza, sigo riendo. Es que me lo imagino
con su traje negro, cara de mala leche y el lío de las toal itas. Pasa una hora y mi
finolis l ega con mis uvas y el chocolate. Dando brinquitos agarro las uvas y el
chocolate y le doy un beso alegre
- ¡Gracias!
- Toma, aquí tienes tus alitas abundantes nocturnas Me da una compra l ena de
cajitas de toal as y tampones de todas clases. Vale, que en un año me olvido de
comprar toal as. Me pongo en pintitas para alcanzar sus labios nuevamente y lo
beso con ternura
Lo abrazo y cierro los ojos. Cada vez que lo hago, siento paz y tranquilidad entre
sus brazos. Que nada podría dañarme si él está a mi lado. Caminamos al
comedor y nos sentamos junto a las crías y alejandra a cenar. Yo no puedo ver
por nada del mundo carnes rojas porque siento que se me revuelve todo.
- Lo sé, pero hoy no me apetece. Mejor traeme algo menos cargado Asiente con
la cabeza y Mikhail me mira fijamente
- Hace unos días andas rara. Ahora parece que quieres morirte de hambre
Que horrible es comer sin ganas. Termino y no espero al postre. ¡Me voy!
- Megan, ¿que
Guardo la cinta, parece que cualquier cosa me impide que las vea. Me siento en
el balcón a comer las uvas con chocolate mientras veo la noche estrel ada que
regala el
cielo. Miró mi muñeca y leo el «Tuyo» me enamora cada vez que lo leo. Sin
darme cuenta se me acaban las uvas y el chocolate. Me las he comido todas y
ahora no puedo ni respirar. Pero aún así quiero más para mañana.
- Megan...
- ¡Sal de aquí!
Cierra la puerta y cepil o mis dientes rápidamente algo enojada. Odio que me
vea así.
- Mañana te viene a ver un médico. Se acabó el "no tengo nada" el "no tengo
sueño"
- ¡No! Ahora no me puede caer nada mal porque ya vas tu a l amar a cuánto
especialista hay. Te complazco en visitar el neurólogo y me cambia los
anticonvulsivos. Quizá es eso lo que me tiene así
- ¡Dije
¡No quiero ver al médico! No quiero que me revise. ¡Yo estoy bien! Busco una
forma de zafarme del médico y le digo
¡Me l eva el demonio! Hago cuentas y no puede ser que se haya atrasado. No
Megan, debes estar contando mal. Eso debe ser. Tocan la puerta y hago pasar.
Mikhail entra con Alejandra y pongo los ojos en blanco. Es que este hombre no
me deja pasar una.
- ¿Por qué?
- ¿Cómo te sientes?
- Bien
- Megan, no mientas
- Tengo dolor de cabeza y mareos constantes. Y pues tengo náuseas cada vez que
veo la comida.
- Hace cuatro días tenía que l egarme, pero se puede retrasar un poquito.
Niego con la cabeza y digo "no" como diez veces. Embarazo no. Le tengo terror
a la idea de volver a pasar por lo mismo. Además es imposible
- Megan, siempre hay un margen de error. No son cien por ciento seguras.
- ¿Me vas a decir que del noventa y nueve punto nueve por ciento, estoy en el
ese jodido uno por ciento de error? Es ridículo
- No lo es Megan. Y estoy segura que en esos treinta días de luna de miel con mi
hijo, a lo menos que estabas pendiente era a la píldora Sol ozo asustada y niego
con la cabeza
- Salgamos de dudas
Para ti, todo se resuelve con embarazo Alejandra Sonríe y me mira y pide que yo
lo haga. La miro a los ojos y pregunta
Suelta un suspiro y me mira algo inquieta. Pero más que yo, nadie en estos
momentos.
- ¡No! No quiero bebés, ¡No estoy embarazada maldita sea! Es otra cosa, puedo
estar enferma, con gripe, ¡No sé!
=================
- No sé si felicitarte o consolarte
Agarro las pruebas de embarazo y al ver las puñeteras dos rayitas en las cuatro,
siento que me quiero morir. No, no quiero bebés. No, tiene que ser un jodido
error
- Están mal
- Si, estas tampoco son seguras, hay un por ciento de error. Ya está, están
erradas.
- Megan, es imposible que las cuatro pruebas se equivoquen. Estás esperando un
bebé No puedo evitar l orar y entrar en desesperación. Mikhail me va a odiar, yo
me odio por permitirme esto. Mikhail se enojará y mucho. Derramando lágrimas
respondo
- Vamos a decirle
- Vale, pero rápido que regrese al consultorio, quiero hacerte una ecografía.
- Me alivia saber que no es nada grave. Te amo pequeña Cierro los ojos y
tratando de no sol ozar replico
- ¿Quieres cenar?
Asiento con la cabeza. Quizá sea mejor decirle de una vez. Y qué mejor
momento que en la cena. Suena su móvil y sale al balcón a atender la l amada.
Me logro escapar y manejo hasta un centro comercial. Busco en las tiendas
alguna cajita mona donde poner las pruebas de embarazo. Consigo una negra
aterciopelada junto a una cinta dorada.
dejo la caja a un lado y me toco el vientre. Sonrio feliz, ¿será que ahora un
pequeño mala leche si nos hará felices?
****
- ¿Quien dijo?
- ¿Para que?
Hago lo que me pide y me muevo a la parte trasera del coche. Seguido lo hace él
y levanta mi falda con esa mirada lujuriosa que me enciende. Bajo la cremal era
de su pantalón y busco su erección. ¿Será posible que el sólo hecho de estar en
un espacio tan limitado como la parte trasera de un coche me excite aún más?
Quiero enojarme pero no puedo. Y menos sintiendo como me abro con su pene
entrando y saliendo
de mi despacio. Besa mis labios de esa forma en la que me hace una completa
inútil y sólo deseo que me coma y parta en dos. El espacio limitado y casi
imposible para moverse, hace que todo su cuerpo esté sobre mi y su aliento
acaricie mi rostro mientras siento mi espalda transpirar y gotas de sudor bajar
por la misma. Los vidrios se empañan y no sé si vinimos a cenar o a fol ar en el
aparcamiento del restaurante. Escuchamos gente acercarse y muerta de la pena
pido que se detenga.
- ¿Y? Te ¿asusta?
- Basta por favor. ¡Nos van a detener por fol ar en lugares públicos!
- Yo les explico que no podía esperarme hasta la casa para fol ar a mi mujer.
Este hombre le importa tres carajos que gente se acerque. Sigue embistiendo y
besando mi cuerpo. Y yo por más que deseo detenerlo, la morbosa me gana.
Gimo y me incita a que lo siga haciendo. Pero lo peor es al terminar y bajar del
coche.
Una mujer algo mayor, tradicional y reservada, se nos queda viendo raro y nos
grita
- ¡Pervertidos!
-
No, ni tanto.
Entramos al restaurante luego de ese encuentro rápido y lascivo. Aún sigo con el
asco a la comida pero bueno, tengo que soportar. Para colmo, sin bragas. Nos
sentamos en la mesa algo alejada de las demás y miro en mi bolso la cajita.
- ¿Qué ocurre?
Sonrio y pide una botel a de vino. ¿Como negarme a tomar? Me sirve una copa y
agarro la misma algo nerviosa. La guio a los labios y finjo tomar el alcohol.
Pido una ensalada para cenar. Si, una ensalada porque no quiero comer. Todo me
da asco, menos las uvas blancas con chocolate. Y mi finolis tiquismiquis el
pescado ese que sabe a demonios.
le molesta
- Si te dijera que no, estaría mintiendo. Me gusta mucho el sexo con él. Me
encanta cada vez que intercambios. No veo por que te enojas por eso.
- No veo el cinismo Mikhail. ¿Que de eso no se trata? ¿O pretendes que fol e con
otro y no sienta nada? No te celo con Amanda cada vez que te la fol as. A el a la
tocas como te da la gana y yo no puedo hacer lo mismo. Creo que el cínico aquí
eres tu. Y si, quiero fol ar con Sergey. Tu mismo lo conseguiste.
- Entonces si tanto te gusta, ¿Por que te casaste conmigo? Te hubieras liado con
él
- Es que eres bruto, idiota y gilipol as. Con Sergey sólo quiero un rato de placer,
no lo amo. No estoy enamorada de él. Tu para mi lo eres todo. Contigo quiero
ver mi vida pasar y envejecer juntos. No seas celoso. Confía en ti y en lo que
eres. Me tienes como lela enamorada.
Logro hacer que sonría y me lastima saber que en unas horas esa sonrisa se
esfumará.
Saber que un benito crece dentro de mi me hace sentir feliz, pero también
horriblemente mal. Mikhail no lo quiere, tampoco me va a querer a mi.
Llega la hora del postre y las manos me sudan frío. Quiero que me trague la
tierra. El
mesero nos trae el postre. Yo quise uvas blancas nada más. Muchas uvas blancas.
Y tal como se lo pedí, le entrega la cajita a Mikhail. Él la mira algo extrañado y
me pregunta
- Antes de que la abras, quiero que sepas que no lo quise. Sólo sucedió.
Se queda cal ado y serio abre la cajita. Su expresión al ver las pruebas de
embarazo positivas, es de total repulsión y enojo.
- ¡Yo no quiero hijos maldita sea! ¡¿Ves que no puedo confiar en ti?!
Paga la cuenta con enojo y sale como alma que l eva el demonio. Yo salgo tras
de él e intento detenerlo pero no deja que lo toque. Me trata con sumo desprecio
y cada vez que lo hace me lastima más y más.
Estaré bien, el bebito también. Haré lo que sea para que no le pase nada malo
- Vas a buscar la maldita forma de terminar con ese jodido embarazo eso es lo
que vas hacer si no quieres que te haga l egar una demanda de divorcio.
- ¿Cómo puedes pedirme que aborte a nuestro hijo? ¿Que clase de hombre eres?
Me agarra del brazo con fuerza y a rastras me sube al coche con violencia. Sube
al piloto y antes de acelerar me grita furioso
- No voy a volver a pasar por lo mismo otra vez por tu maldita culpa. ¡Te dije
que te
cuidaras!
- ¡Y lo hice! Me cuidé. Pero no son cien por ciento efectivas. Y como aquí el
macho semental odia los condones, soy yo la que tengo que joderme con toda la
carga. Porque esto lo cargo sola. A ti sólo te importa tu bienestar,no el mio. Y
tampoco el de tu hijo.
- ¡Tu eres una estupida que no puedes l evar una tonta cuenta de dosis de una
puñetera píldora! ¡Eres una imbécil que no sabe que estar embarazada puede
matarte! ¡Me he casado con una impedida mental!
- Y tu eres un jodido egoísta que no te importa por lo que estoy pasando ahora
mismo.
Lidio con mis problemas y también con los tuyos. ¡Tu no haces nada! Tu sólo te
encierras a beber, ¡yo no! A pesar de sentirme un asco de persona, tengo que
seguir así me quiebre por dentro. Yo no puedo sentarme a beber como tu imbecil,
Porque si lo hago, todo se nos cae encima. Eres bueno para juzgarme, pero eres
un cobarde para aceptar tu comportamiento de poco hombre que asumes.
- Ahora me l amas cobarde.., ¡la tonta estúpida e imbécil que fal o fuiste tu no
yo!
- ¡Ten pelotas para aceptar lo que haces carajo! ¡Ten los pantalones para aceptar
tu paternidad! Yo no me embaracé sola. Si de verdad hubieras querido evitar
esto, ¡habrías usado el puto condón!
- Tienes dos días para ver que haces con ese embarazo. Si insistes en tenerlo,
perfecto, nos divorciamos y cada quien por su lado.
=================
- Mikhail...
Muy sola. Me gustaría tenerlo a mi lado. Sé que le da miedo, pero más miedo
tengo yo.
Aún así deseo traer este bebé al mundo. Al rato bajo a la sala de estar, con la
esperanza de verlo, pero Alena me deja dicho que se ha ido más temprano de lo
normal. Alejandra baja las escaleras y al verme sol oza pone gesto de consuelo.
Me abraza y pregunta
- ¿Ya lo sabe?
- Quiere que lo aborte Alejandra. Me dio dos días para que me deshaga de
nuestro bebé
¿Pero cuánto tiempo? Él me dio dos días para abortar si o el divorcio. Aunque
me muera y sienta que todo se quiebra en mi interior, prefiero el divorcio antes
que deshacerme de mi bebito. Alejandra me l eva a rastras a desayunar y yo sólo
quiero morirme. No tengo deseos de nada. Miro la comida y a parte del asco, me
da desgano.
- No tengo hambre
Alejandra
- Cariño, tienes que alimentarte. Tienes que cuidar de tu bebé. No es bueno que
sigas así.
Mi amor, por favor. Hablemos. Sé que te aterra la idea de un bebé, pero todo
estará bien. Te amo
Pasa un rato y nada que contesta. Sol ozando mando otros con dolor Megan a las
2:45pm
- Estoy
bien
- No, no lo estas. Sé que sólo soy una doméstica y quizá estoy siendo
entrometida porque mi opinión no es necesaria, pero quiero que sepas que el
señor cuando está enojado no piensa, mucho menos razona.
- ¿Te digo algo? El señor tal vez te dijo eso enojado. Pero te aseguro, que es sólo
el miedo de volver a pasar por lo que pasó con la señora Irina. Él en el fondo
muere por ser papá y tener un bebé, sólo que tiene miedo de pasar por otra
tragedia por tercera vez
- Ya verás que en unos días, está a tu lado cuidándote y haciendo todo por ti
Ojalá y fuera así. Siento que si me quedo sola, pasaré horrible este embarazo. Y
no quiero perderlo, haré todo porque este bebé nazca. Alena me l eva a la cocina
y me obliga a merendar. Ahora esta mujer me va hacer comer como una jodida
vaca.
- ¿Cómo? Pero el si tiene que estar ahí. Por favor, verifique bien
Trago saliva
****
Falta poco para las seis de la tarde. Mikhail no ha l egado y yo estoy que me
muero. Lara comienza a darse cuenta de mi decaimiento igual que Ninette.
Ambas me hacen un lindo dibujo donde estamos todos unidos. Como quisiera
estar así en estos momentos. Lloro como tonta y Lara rápido regaña
- No l ores mami. Para eso te hice el dibujo, para que no l ores y estés feliz
l egó? ¿Por que le pega a mi tio? Alejandra trata de detenerlos, pero Mikhail
parece querer matar a golpes a Danilo. Me interpongo y le grito
- ¿Estás borracho?
- ¡No estoy borracho! ¡Quiero a este cerdo fuera de mi casa si no quieres que lo
saque forense!
- ¡¿Qué ocurre?!
Otro golpe, otra vez lo agarra a golpes sin dejarlo terminar. Está irracional, que
más remedio le queda a Danilo que defenderse como puede de Mikhail.
- Te quiero lejos de mi madre infeliz. ¡Te juro que no la cuentas una segunda
vez!
Me cabreo, ahora si que este imbécil me va a oír. Cree que todo es a su maldita
forma y está muy equivocado.
- Vuelves a tocar a mi tío y te juro que vas a tener serios problemas. No eres
quien para decirle a tu madre como cuando en dónde y con quien tener sexo.
Eres un salvaje, un egoísta que cree que
puede manejar la vida de todos, incluso la de tu madre. ¡Pues no! ¡El a tiene todo
el jodido derecho de hacer con su cuerpo lo que le de la maldita gana! Y si
vuelves a tan siquiera hacer algo por impedir que mi tío y el a estén juntos, te
aseguro que soy yo la que te va hacer l egar la jodida demanda de divorcio.
- Cuando quieras y donde quieras lo firmo. Ya no me interesa nada que tenga que
ver contigo ni tu familia. Son todos unos oportunistas. Tu una infeliz traicionera
que se embaraza sin importar lo que yo detesto la idea. Y este aprovechado don
nadie, que se fol a a mi madre, regalándole palabras falsas de amor a cambio de
dinero.
- Tu no eres quien para decir lo que siento por tu madre. Eres más que un tonto
inmaduro que lo resuelve todo con alcohol. No protege a su mujer ni al hijo que
espera.
Aquí el único poco hombre y cobarde eres tu - Defiende Danilo Derramo
lágrimas al escucharlo decir lo que ha dicho de mi y mi familia.
Eres incapaz de proteger, sólo controlas. - Suelto otra lágrima entre hipos- ¿Y
sabes lo que más duele? Que en estos dos años he dado todo de mi, te he dado
todo lo que soy, mi vida, mi amor, mi comprensión, mi cuerpo y tu sólo has
respondido con lagrimas, dolor, insultos y humil aciones. Tener un hijo tuyo en
mi vientre no me hace ser una traicionera ni nada parecido estúpido ruso infeliz,
yo no lo hice sola. En cambio a ti te hace un cobarde poco hombre rechazarlo y
repudiarlo. Si no lo quieres a él, tampoco me
quieres a mi.
- ¡Por Dios Mikhail! ¿Qué está pasando contigo? ¡¿Como puedes ser tan cruel
con tu mujer?! Está embarazada y más sensible. Tus palabras de animal le hieren
- De dolor, nadie muere. Preguntamelo a mi, que no conozco otra cosa y aquí
estoy. Con más dolor al saber lo que va a pasar con ese embarazo. Por tu culpa
pasaré por lo mismo una tercera vez. Por tu culpa, vas hacerme sentir como un
hombre a medias, uno que no puede dar hijos porque los mata o se le mueren.
Pero claro, eso a ti no te importa. Lo único que te importa es tener ese bebé sin
importar que es casi seguro que tú o él mueran.
Baja las escaleras alcoholizado y se escucha a los segundos azotarse la puerta del
despacho. No puedo evitar seguir l orando y las punzadas se intensifican.
Alejandra nota algo en mi que la espanta por el rostro que pone. Separa de a
poco mis piernas y levanta mi vestido. Traga saliva y sigue intentando lograr que
la escuche. De a poco logro escucharlos y algo atontada responder. Me miro lo
que el a ha mirado entre mis piernas y derramo otra lágrima desconsolada. Mi
braga está empapada en sangre y el dolor es insoportable. Quiero morirme, no
puede pasarme de nuevo. Miro a Alejandra y a l antos digo
- No, no Megan no digas eso. Aún no sabemos. Acabas de tener una crisis y
quizá es parte dé
Me retuerzo del dolor y sólo pido una cosa, no una segunda vez. Esto es lo más
que quiero en la vida, deseo este bebé así tenga que hacerlo sola y sin la
presencia de Mikhail en mi vida. Si lo pierdo, con él pierdo cualquier deseo de
vivir.
=================
Capitulo 15: Remordimientos
Han pasado siete días desde que parece que todo se ha quebrado entre Mikhail y
yo. Mi bebé sigue conmigo aunque ahora tengo que guardar algo de reposo.
Aunque conmigo le va a sobrar cariño y amor. No dejaré que nada malo le pase a
mi milagrito. Alejandra entra a la habitación y me saluda sonriente
- También quiero ver como está - Respondo feliz Alejandra suelta un suspiro y
algo temerosa comenta
de él.
- Sabes que en el fondo mueres porque esté a tu lado. Se te nota Trago saliva y
cruzándome de brazos respondo
- Lo voy hacer sufrir por gilipol as. - Miro a Alejandra - Oye, aún no me dices
como fue que se armó el lío con mi tío en la casa.
- Megan, yo..., debes estar pensando lo peor de mi. Yo no quise fue sólo...
- Pero es tu tío...
- Si, pero Mikhail no lo quiere cerca de mi. Y no puedo contra eso Megan.
Desde que enviudé él se ha hecho cargo de mi y su hermana. Nos cuida y
protege. Se lo agradezco porque a pesar de sus propios problemas se interesa por
nosotras.
- Quizá, pero es así la manera en la que logra sentir que nos tiene seguras.
Me quedo cal ada y pienso por un momento todo este enredo. En el fondo ando
necesitándolo, pero me jode tener que ser yo la que ceda siempre. Alejandra se
despide y va a atender su consultorio. Mientras yo me quedo sola en su casa.
Aún su doméstica anda de
vacaciones. Sin mucho que hacer, miro unas películas mientras como uvas
blancas.
¿Podemos hablar? Meg, por favor. Necesito verte Mikhail a las 2:45pm Por
favor nena, contesta. Necesito hablar contigo. Se que me portado como un
animal.
Megan por favor. No me hagas esto. Estoy pegado al móvil esperando que me
respondas.
Trago saliva y pienso en qué contestarle. Sé que es sincero, pero me duele aún su
reacción con respecto a mi embarazo. Algo enojada respondo el mensaje Megan
a las
3:40pm
Derramo una lágrima y suelto un suspiro. Otro motivo que me hace pensarlo dos
veces antes de perdonarlo. Miro mi vientre y sonrio
- Aún eres muy pequeñito, todavía no te siento dentro de mí, pero te amo mucho.
Quiero salir de esta cama y sentirme útil. Últimamente no hago más que dormir
y ya me hincha hacerlo. Me levanto de la cama con cuidado y buscando en qué
entretenerme bajo a la cocina y me pongo
- Ya he reposado mucho. Además, estoy haciendo todo con cuidado Lara corre
hacia mi
- Mira Mami, te traje un dibujo. Lo hice con las pinturas de Papi. ¿Te gusta?
- Yo voy a darme una ducha, ya mismo bajo y te ayudo con eso - Dice Alejandra
¡Que remedio! Me siento con Lara en los taburetes de la isla y mientras la miro
comerse unas gal etitas le digo
mi panza
Sonríe
- ¿Y yo voy a cargarlo?
- Aja...muy bonito
No puedo evitar reírme y Alejandra tampoco. Cada vez que dice "sándwich"
recuerdo aquel a vez en que Danna nos pil ó a Mikhail y a mi en contra la pared.
¡Que pena!
- ¡No
me voy a casar! Tampoco hacer el sándwich. Los hombres son malos, menos mi
Papi Ya veré a esta niñita dentro de unos años enamorada y ahí sí que nos vamos
a reir de este día. Corre a la sala a ver una película de esas de princesas y
Alejandra me mira con esa mirada interrogante que me pone algo nerviosa
- Y no me importa.
Agarro más uvas y Lara viene corriendo para comer. Al verme con las uvas se
ríe
- ¡Ya mismo te conviertes en una uva gigante! Comes mucha uvitas mami
Tocan el timbre y Alejandra pone cara de extraño. Dice que no espera a nadie,
voy a ver
- Hola Megan
- Vine por Lara, prometí l evarla un rato al parque Asiento con la cabeza
Dicho esto, regreso con Alejandra y Lara al comedor. Levanto el plato de Lara y
nerviosa le digo que su padre ha venido por el a. Se pone muy feliz porque sabe
que va al parque.
- No Lara
- ¿Y tu argol a?
- ¿Por qué?
- Porque me da la gana de tenerla guardada. Me pesa l evar en mi anular es argol
a. Me recuerda que estoy casada con un gilipol as insensible.
- No lo creo. No lo quiero cerca de mi. Cada vez que lo hace me altera y puede
dañar a mi bebé si dejo que siga a mi lado.
*****
- Tranquila, ha hemos pasado por esto Megan. Vamos a ver cómo está mi nieto
Estoy impaciente, intranquila y todo lo que le sigue. Es que volver a ver esta
misma escena me l ena de sensaciones encontradas. Vierte sobre mi vientre el
gel frío y la piel se me eriza.
¡Y yo me quiero morir!
- Si Megan, todo está en orden con tu bebé. Solo tienes que cuidarte mucho más
que
- Aquí tienes, la primera imagen de mi nieto. ¿Ves que estoy vieja? Ya en unos
meses soy abuela
Sonríe y mientras mira unos papeles, yo pienso en lo lindo que hubiera sido que
aquí estuviera Mikhail. No comprendo porque le aterra tanto la idea de saberme
embarazada.
Mi madre me dijo que hoy te haría una ecografía. ¿Como está el bebé? ¿Como
estas tu?
No tienes que fingir interés por mi hijo. Sé que no te interesa nada de lo que
tenga que ver con él.
=================
Agarro cuatro cajitas de uvas y las echo a la cesta. Hago una que otra compra y
mientras me paseo por los corredores, veo a lo lejos a la bruja Piruja. No se da
cuenta que la observo a escondidas. La escaneo por unos minutos y algo me l
ama la atención. Esa cara de jodida puta infeliz no la l eva consigo en estos
momentos. Más bien l eva un semblante l eno de soledad y resignación. No
quiero que me vea, es capaz de hacer cualquier cosa para dañarme y no voy a
permitirlo una vez más. Como alma que l eva el demonio, compro mis uvas y a
toda leche salgo del supermercado. Temerosa subo al coche y al rato la veo salir
con sus compras. Parece que pelea con el mundo. Odia a todos, incluso a el a
misma.
Enciendo el coche y antes de acelerar, observo mi muñeca, cada vez que veo el
tatuaje, sonrío. Lo necesito más que nunca. Lo quiero junto a mi, pero no quiero
ser otra vez la floja que por amor, todo lo perdona. Me detengo en una luz roja y
recibo una l amada de Sergey. Extrañada la tomo
- Hola, Sergey
Suelto un suspiro
- ¿Entonces?
- Pues si, pero quiero regalarle algo diferente. ¿Podría verte hoy en la tarde?
- En la casa de Alejandra.
- Vale.
¿Es que los hombres tan poco imaginativos son? No hago más que l egar a la
casa de mi querida y enamorada suegra y comienzo a comer uvas blancas,
mientras veo una película romántica de esas que te hacen l orar a moco tendido.
Y yo como que todo me hace l orar. Todo me parece hermoso y romántico. Se
me pasa el tiempo y luego de tomar una siesta, dan las tres y medias. Y yo en
pijama con el rímel corrido. En media hora exacta pasa por mi sergey y él es
igual de puntual que Mikhail. Subo a toda leche a la habitación y agarro el
primer vestido calientito que encuentro. El frío comienza a apretarse. Acomodo
mis pechos en el vestido y andan más sensibles de lo normal, hasta resulta algo
molesto. Mientras menos los
Son las tres y cincuenta y nueve. ¡Obsesivo de la puntualidad! Como las locas
bajo a recibirlo y sonrio
- ¿A Amanda no le molesta?
-¿Que cosa?
Digo que si con la mirada y me escolta hasta su coche. Uno que no se le queda
atrás al de Mikhail. Me abre la puerta del copiloto y tímida subo al coche. Es
raro que salga con Sergey, aunque sea sólo para ayudarlo. Durante el camino, me
busca muchos temas y yo hablo interesada en cada uno de el os. Al l egar al café,
hablamos sobre lo que quiere prepararle a Amanda. Quiere que sea algo único y
bonito. Pero, ¿Yo en que puedo ayudar?
- Estaba pensando que podrías hacer algo parecido a lo que Mikhail hizo
conmigo en la luna de miel. Llevala lejos donde puedas fol artela una y otra vez.
Ríe y parece que aún no logra saber como hacerle para regalarle un detal e
especial.
- Pero, ¿como?
- Pues con flores, velas cosas lindas, cursilerías. Ay de todas esas cosas
- Ah..., ya vale. Pero es que para fol ar no necesito velas, ni rosas ni nada de eso
preciosa
- A ver máquina sexual, una cosa no tiene que ver con la otra cabezota. Las velas
y rosas obviamente no son para fol ar. Es un detal e romántico para el a.
- Que si, que a nosotras las mujeres nos gusta lo romántico y cursi.
Sonrie confuso
- Pensaba que les gustaba que las fol aran duro, muy duro
- Vale, eso también Sergey. Pero puedes combinar ambas cosas. El romance con
el sexo.
- ¿Como estas?
- Estoy bien
- ¿Donde estas?
- ¿Todo bien?
- Es Mikhail
- ¿Que te dijo?
-¿Estás en tu casa?
Sonrie
- ¿Te molestó que le dijera eso? Si le digo que estoy tomando un café con su
mujer, los celos compulsivos lo van a invadir
- Tienes razón. Vale, pues si necesitas que te ayude en algo más, tú sólo me dejas
saber
- ¡Es que eres tonto! No es suficiente si quieres sorprenderla. ¿Por que se les
hace tan difícil ser románticos?
Es que es una versión idéntica a Mikhail. Piensan igual, actúan igual y pretenden
que no nos guste lo romantico. Charlar con él es interesante y entretenido. Y más
con sus ideas doble sentidos que me incitan a querer jugar nuevamente. Me mira
y comenta
- Puedes hacerlo con muchas otras. No tengo que ser yo - Respondo ruborizada
- Pero yo
-Te l evo
Suelto mi bolso en el recibidor y veo una nota sobre la mesita Megan, salí un
rato con tu tío. ¿No te molesta? Ay espero que no. Me insistió en tomar un café y
pues que voy y lo acepto. No dejes de descansar. No hagas esfuerzos y no te
alarmes por nada.
Besos
Alejandra
****
El aburrimiento me mata. Leo unos cuantos libros de bebés para saber cómo
cuidar a mi hermoso o hermosa cuando lo tenga en brazos y luego me pinto las
uñas de los pies sin más nada que hacer. Esta vez, suena el teléfono residencial.
Debe de ser una l amada para Alejandra, pero yo soy toda impulso y hasta algo
metida.
- ¿Alejandra Ivanova?
Ebrio responde
Intento tocarlo, pero me rechaza con repulsión. ¿Ahora que le pasa al gilipol as
este?
- ¡No me
toques! Tu..., tu eres falsa e hipócrita. Yo como buen imbécil muriéndome por
estar lejos de ti, y parece no importarte
- ¡Dejame en paz! Quiero estar solooooo, muuuy solo. ¡Al demonio todos!
- Mira nada más como estas Mikhail. Pareces un despojo andrajoso. ¡Por dios tu
no eres así!
- Por tu culpa, por tu jodida culpa. Déjame sólo te he dicho ya.
- No quiero verte, no quiero oírte. ¿Sabes que he hecho todo por aceptar a
nuestro bebé aunque muera de miedo? ¡Si i! Lo hago aunque me desprecies y me
hagas sentir como la peor basura del mundo.
Logro l evarlo hasta al coche entre bandazos y lo subo a la parte trasera del
mismo.
- Tu me lastimaste...
Enojado grita
- ¡Me mentiste! Dijiste que estabas descansando y estabas con él. Y él muy
imbécil me dijo que estaba en su casa, ¡estaba con mi mujer! Son unos traidores.
¿No te soy suficiente? ¿Por qué me haces esto? Yo te amo y tu me engañas con
mi mejor amigo.
- No lo hago, Mikhail, déjame explicar por favor Se queda cal ado y sólo
escucho sus sol ozos. Con dolor en sus palabras pregunta con ebriedad
- ¿Por qué ninguna mujer puede amarme? ¿Por qué no puedo evitar amar para
que no me lastimen como tu lo has hecho?
- Déjame en paz, quiero dormir, hacerlo por mucho tiempo. Para dejar de
estorbar, quiero dormir para no pensar en ti y en lo que has hecho.
Se queda dormido y cada vez siento más temor e inseguridad. Tengo que
hacerlo, aunque duela los que pueda ver y descubrir, tengo que de alguna
manera, hacer que no desconfíe de mi amor, ni de su valor como persona. Siento
que en cualquier momento, voy a colapsar.
=================
- Hola
- ¿Donde estoy?
Trago saliva
- Es diferente
- No sé que pasa por tu cabeza respecto a lo que viste ayer, pero no ha pasado
nada más de lo que viste. Solo tomábamos un café. Sergey me l amó porque
quiere que lo ayude con el regalo para el cumpleaños de Amanda. Quiere
sorprenderla y me contactó.
¡Maldición!
- Me mentiste
Por mi, si quieres, bebe hasta que te de cirrosis y te jodas. O hasta que te dé un
infarto y me quedé viuda. Porque tu no aprendes de otra forma.
Pretendo salir de la habitación, pero su voz me detiene. Pide que me quede y con
su mirada, que me siente a su lado. Me mira con temor y algo de inseguridad.
Sus ojos azules se apoderan de mis pupilas y algo apenado me dice
- Te quitaste tu argol a. Luego te veo con él, ¿Qué quieres que piense?
- Si me quité la argol a es porque estoy enojada contigo Se queda cal ado y otra
vez intento irme pero me detiene. Agarra mi muñeca y algo sol ozo comenta
- Tienes cinco minutos para decir lo que tengas que decir. Tengo cosas que hacer.
- Megan, tengo miedo. Miedo de querer a ese bebé que l evas en el vientre y l
egar a sentir que nada más
importa más que él, y también termine yéndose. Si quiero ser padre, o más bien
quería serlo. Pero al ver como mi hijo moría en mis brazos, comprendí que no
seré padre porque la vida no me lo permitiría. Y no me equivoqué, perdí otro
contigo que nunca l egó a nacer. Cuando vi esas pruebas positivas hace más de
una semana, el miedo me venció y dije cosas que ahora no me perdono. No me
perdono haberte pedido que abortaras, tampoco haberte humil ado como lo hice.
Pero no pensé en el momento. Sólo había una sola cosa en mi mente, perder de
nuevo.
Perderlo a él, o perderte a ti. A ambos. Perdoname por favor, necesito cuidarlos a
los dos. Quiero tenerlos cerca. No me alejes mas de ti nena Maldita indecisión.
No sé qué hacer. También muero por estar con él pero sería siempre
estar en el mismo maldito círculo vicioso. Se me ocurre una idea, una que quizá
es alocada y contundente, pero yo soy así, tiro del gatil o sin pensar.
- Vale, entonces, si quieres que yo perdone esas humil aciones, a cambio, quiero
saber que es eso que tanto te atormenta. Quiero saberlo todo de ti. Ya me cansé
de esperar y ver cómo pasa el tiempo y yo aún sin saber nada.
Bastante he aguantado,
- Ningún concierto. Tienes que reposar y estar serena. Ahora más que nunca que
estás
- Pero...
Sonrio, en el fondo me gusta que me cuide como lo hace. Me hace sentir que le
importo.
- Nuestro bebé estará bien, yo también lo estaré. Nada nos va a pasar. Quita esos
pensamientos feos de la cabeza. Irina fue Irina, no tiene porque pasarme lo
mismo a mi.
Me acomdo entre sus brazos y el silencio vuelve a sucumbir entre nosotros. Toco
mi vientre, aún no estoy panzona, pero me gusta tocarlo y recordar que dentro de
mí se encuentra un pedacito de cielo creciendo.
*****
Pero de que lo hago hablar, lo hago hablar. Me ha dejado, ¡Por fin! No se quiere
separar de mi y todo me lo quiere hacer. Pero ya lo he convencido de que se vaya
a la farmacéutica. Miro el móvil y uno de tantos mensajes entran al mismo.
¿Necesitas algo?
Si, que dejes el móvil a un lado. Deja de preocuparte por mi. Estoy bien.
No. No me pidas eso. Es más, hoy regreso temprano a la casa Megan a las
10:40am
de mis impulsos me hace agarrar una de el as. Está nombrada como «Primero»
lo reproduzco y me siento nuevamente a ver que tanto esconden estas cintas. La
imagen de unos niños hermosos de ojos azules, frágiles e indefensos atados y
derramando lágrimas mientras risas burlonas y estruendosas suenan a modo de
mofa. Esas lágrimas y vocecitas clamando y suplicando por su madre comienzan
a quebrarme por dentro. Me cubro el rostro mientras observo cómo en diez
minutos, la crueldad e insensibilidad invaden a dos niños de ojos azules y cabel
os castaños que no comprenden que hacen atados y amordazados a una columna
en un lugar atemorizante y traumático. Al terminar la primera cinta, entre
lágrimas l enas de dolor reproduzco una de las otras que restan. No sé si haga
bien en seguir viendo esto pero muchas cosas comienzan a aclararse en mi
enredo mental.
hermano se calcina y poco a poco la voz cesa y sólo se ve un cuerpo inerte entre
l amas.
Detengo la cinta sin poder culminarla y siento que mis manos tiemblan de la
impresión.
Sólo me restan dos. Casi sin poder reaccionar, reproduzco otra y al ver lo que
reproduce la cinta, me quedo anonadada y horrorizada. Mientras veo la cinta y
mis lágrimas caen, muchas cosas que no entendía de Mikhail, siento que ahora
tienen razón de ser. ¿Como pueden hacer algo así a dos niños? No me cabe en la
cabeza que haya pasado por algo así.
****
No he salido del balcón de la habitación en todo el día. He visto como se pone el
sol mientras tomo un té. No dejó de perturbarme con lo que he visto en esas
cintas. Trato de pensar en otra cosa pero la imagen de ese niño calcinandose me
penetra la mente con crueldad. Derramo una lágrima y bajo la mirada dejando la
taza de té sobre la pequeña mesa a mi lado.
- Hola nena
- Hace unos minutos. - Se sienta a mi lado y ve mis ojos hinchados - ¿Por qué l
oras?
- Eh, no no l oro. Es que el embarazo me tiene algo estupida. Lloro por todo
ese niño de ojos azules amordazado en aquel lugar horrible. Tomo su mano y
soltando un suspiro sonrío tenue
- Mikhail, quiero que sepas que siempre estaré a tu lado. No importa nada, ni
nadie. Te amo y también te admiro. Eres un hombre excepcional. Y nada de lo
que haya ocurrido en tu pasado te hace ser menos como crees serlo.
- Sólo quise que lo supieras. Para mi lo eres todo y mucho más de lo que l egue a
pensar que serías en mi vida.
Sonríe y besa mis labios con suavidad y algo de picardía como es de costumbre
suya incluir.
Es mi vida, y ahora siento que deseo protegerlo del sufrimiento tanto como él
desea protegerme de todo. Pues, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento,
opcional. Y haré todo lo que la vida me alcance para evitar que ese pasado lo
siga atormentando. Quisiera saber que pasa por su mente. Qué es lo que siente
cuando está en soledad. Quiero entregar todo de mí, así como él intenta hacerlo,
luchando contra él mismo. Luchando contra algo que no ve, pero siente y sufre.
=================
Apenas toco la cena. Miro la comida y no tengo ni pizca de hambre. Y ahí están
los ojos fusiladores de Mikhail obligándome a comer. Como para complacerlo,
mientras, Lara habla con él y le cuenta cosas del colegio. Ninette se suma a la
conversación, y yo siento que no me puedo concentrar en nada. No debí ver esas
cintas. Me hablan y respondo tarde, sin querer doy mucho que sospechar, pero en
estos momentos no y tengo nada tranquilo en mi interior
- Mami..., ¡Mami!
- Ah, ,¿que? - Respondo ida
- ¿Vas a ir a mi recital? Dile a papi que vaya. Porfis Arqueo una ceja
Sonrio
- al í estaremos tu Papi y yo
Mi niña sonríe feliz al escuchar que su Papi también irá a verla. Trato de
hacerme parte de la charla, pero mi ánimo está imposible. Vale, quizá pensando
en sexo, pueda dejar de pensar en las cintas. Quiero sexo y lo quiero ya.
- ¡Ohhh!
- ¿Por qué?
Sonríe
- Pues porque ya quiero tocar
tu panza grandota
- Ya pronto me tocas la panza todo lo que quieras. Ahora, a dormir señorita, que
mañana tiene colegio
- Adiós Mami
- Buenas noches princesa, que duermas con los angelitos Apago la luz y se cree
que soy tontita. Tiene al perrito bajo la cama escondido.
Silenciosa, me acerco a la ducha y me meto sin que se dé cuenta. ¡Dios! Ese culo
me pone como loca adicta al sexo. Y ahora me enciendo mucho más que antes.
Ni yo
- Sé buscas
otra cosa
Sonrio besando sus labios y asiento con la cabeza
- No
Riendo, me pongo en puntitas para besar su cuel o. Cierra los ojos y la pronto
termina cediendo
- Podría lastimarte
Besa mis labios abrazando mi espalda y creyendo que ya lo logré, Que voy a ver
las estrel as me enciendo más pero este cabezota me detiene
- Dije no
Yo con los deseos en las jodidas nubes, con su cuerpo desnudo rozando el mío y
mis labios sobre los suyos y el muy gilipol as quiere dejarme con la calentura.
- Eres una manipuladora, no harás tal cosa - advierte con voz lasciva Sonrío y
hago que se endurezca. Muerdo los labios y esbozo una ligera sonrisa l ena de
deseos lujuriosos
- No hagas eso
- ¿Por?
- Porque me voy a terminar cediendo y sé que te voy a lastimar
- Siempre que pueda - Respondo sujetándome de su nuca A este, desde que sabe
que estoy esperando un pequeñín, se ha restado cinco rayitas de pasión y rudeza.
Ahora hasta se parece a John. No, ¡Muero! Lo miro y moviéndome con abrupto
lo incito a que deje de ser tan soso.
- Dame fuerte
¡Me l eva el diablo! ¿Así será por nueve meses? ¡No! ¡Me niego! Entra y sale de
mi como si tuviera las ganas en negativo. ¡Reacciona!
Se niega a tener sexo como siempre, bien. Me toca a mi, hacer que lo haga
inconsciente. Aunque lo veo muy difícil. Pero siempre me salgo con la mía.
Beso su cuel o, y susurro eso mismo que él me susurra y me pone como una
jodida ninfómana domesticada. No dejo de mirarlo fijamente a los ojos y le
sonrío con avidez. No logra durar mucho con el estilo soso, frígido y para nada
excitante que ha pretendido adoptar.
Vuelve la fuerza bruta y celebro. Se olvida por un momento de el miedo a
lastimarme y me embiste con fuerza y yo grito entre jadeos. Bajando por la
pared embaldosada y termino en el suelo de la ducha con esta maquina sexual
bombeando su erección en mi vagina que se abre cada vez más para recibirle.
¿Será posible que pierda total control de mi cuerpo cuando estoy entre sus
brazos? No puedo abrir los ojos, el agua cae sobre mi rostro y apenas logro
respirar.
Quiero esos gemidos y gruñidos que se apoderan de mis oídos y hacen quebrarlo
en mil placeres. Quiero que estremezca así como lo hago yo con cada embestida,
con cada choque contra su piel y el ruido dulcemente estruendoso de mi cuerpo
chocar contra el de él, me excita y no logro escapar de la sensación de querer
cada vez más.
Levanto mis caderas hacia las suyas l evando todo hasta mi lujurioso límite.
Roza su lengua por mis pezones y ya comienzo un viaje a las estrel as. Están
sensibles y más libidinosos. Los succiona con fuerza y suelto una esas palabrotas
que le encantan y liberando un gruñido de esos que me ponen a cien y me hace
levitar, da una fuerte y brusca embestida tensandose, se corre y yo con él.
Tiembla sobre mi cuerpo y abrazando su espalda susurro
Entre jadeos besa mis labios extasiado y yo..., yo he vuelto a salirme con la mía.
Me envuelve en toal as y me carga l enándome de besos y palabras bonitas.
Sonrío
- ¿Misha?
- Mikhail, quiero que si tenemos un bebito, sea como tu. Eres el mejor hombre
del mundo cariño
Se queda cal ado sin responder. Sigo comiendo mis aceitunas y Mikhail agarra
las uvas.
Parezco loca comiendo aceitunas directamente del frasco a las doce de la media
noche.
mira atónito
- Te amo, y no me importa tenerte así o con unos kilos demás. Te fol aría de
todas formas.
¡Ay Dios! ¡Es que me derrito como margarina! Estoy más encendida que nunca.
Quiero sexo a cada segundo y creo que ya mismo Mikhail de harta de mi.
Mientras me como las aceitunas le comento alegre
- Lo sé
- Quiero hacerle una fiestita con sus amiguitos y amiguitas. Nunca ha tenido una
y me parece que sería muy lindo.
- Si, ¿Por que no? Quiero verla feliz como los demás niños. También pensé en
traer a Danna también cumple años cerca de la fecha de Lara
Resoplo
- Si una fiesta con mocosos la hace feliz, pues con eso está bien.
- Entre tus brazos, encontré mi hogar y entre tus piernas, mi placer. Eres única,
eres mi diosa. Lo mejor de mi vida eres tu Megan. Y dentro de poco, terminaré
por demostrártelo una vez más.
Sonrio y por alguna razón, presiento que su pasado, tiene algo que ver con esa
demostración. Apaga la lámpara y acomodo mi cabeza sobre su pecho. Escucho
su corazón latir y para mí, es como una canción de cuna que me endulza el
sueño.
Enredo mis piernas entre las suyas y lo l amo para ver si se ha dormido. Al ver
que ya ha caído en el sueño. Con la luz pobre que ofrece la luna desde la
ventana, busco sus labios y los beso
- Nada me va a separar de ti, ni siquiera ese horrible pasado que tanto miedo te
dá enfrentar. Te amo más que a nada en el mundo Mikhail.
Vuelvo a acomodarme entre sus brazos y cierro los ojos. Hasta dormir entre sus
brazos es algo único.
=================
Han pasado poco mas de dos meses. Ahora que estoy panzona, duermo horrible.
Mi mi angelito ya tiene cinco meses pero odio dormir como no me gusta. Con lo
que me gusta dormir boca abajo. Pero, no queda de otra, me toca dormir de
costado.
Despierto y veo a Lara durmiendo a mi lado. Otra vez debió de haber soñado
feo.
- Hola Mami
Tristona responde
- Si, pero nadie en el cole juega conmigo. No van a venir a mi cumple - Dice sol
oza
- Ay no cariño, no l ores. Si que van a venir y vas a jugar mucho. Anda, cepil a
tus dientes y ve a desayunar
- Pues para la navidad. Para decorar el abeto y ponerle serpentinas y todo eso.
Me cruzo de brazos
- Pues conmigo aprenderá a amarlos. Anda, busca uno muy grande y muy lindo
para ponerlo en la sala de estar.
Sin más, asiente con la cabeza y va a comprar mi abeto. Alena sale de la cocina
con la pequeña Leyla en brazos. El cabezota de Sergey me hizo caso y se l evó a
Amanda a una escapadita. Y Leyla nos ha hecho compañía mientras sus papis
quizá le hagan a su hermanito. Tiene cinco meses y está muy grande y risueña.
La cargo en brazos y haciéndole mimos le pregunto a Alena
Miro sus ojitos verdes roba sonrisas y besando su frente esbozo una sonrisa
- Megan, las decoraciones y las cosas para la fiesta de Lara están l egando.
También l amaron del aeropuerto su hermanas para decir que en la noche están
aquí.
- ¡Holaaaa!
- ¡Estoy que no puedo caminar! Me ha fol ado por todos lados, en todas
posiciones posibles, hemos ido a fiestas de intercambio. En fin, ha sido un mes
de puro sexo del duro y fuerte.
Trago saliva
- ¿Mikhail lo sabe?
- No quiero alarmarlo.
- Es una bebita muy hermosa y de porta muy bien. Cada vez que está cerca de
Mikhail, le agarra la corbata y juega con el a
- Dentro de unos veinte años, va a agarrar las corbatas para otras cosas. Pero
tiene un papá súper celoso. ¡Sergey dice que no va a tener novio hasta los
treinta!
Ya me imagino a Sergey celando a su hija de todos los hombres que le pasen por
el lado. Termino de hablar con Amanda y alena toca la puerta desesperada
- ¡Adelante!
- ¡Fuera de mi casa!
- Vengo a ver Mikhail, claro por asuntos de trabajo o para lo que me necesite.
- Ay pero qué pesadita. Bueno, si que estas pesadita. Ya mismo ruedas en vez de
andar.
- Baja esa arma. No seas payasa. No eres capaz de matar a una mosca, ya quieres
matarme a mí. Das risa
- Pues yo te, tendría miedo. No sé usarla y se me puede zafar una bala..., o dos...,
o quizá tres.
- Si no quieres salir de aquí con los pies por delante, lárgate de mi casa. Deja a
mi esposo en paz. Ten dignidad. Alejate de mi hija si quieres conservarte intacta.
Eres un cáncer para la sociedad.
Alena intenta persuadirme a que baje el arma pero yo sólo quiero ver a esta perra
temblando del miedo. Ya me tiene hasta la azotea. Mikhail recién l ega de la
esgrima y al verme con un revólver apuntándole al ser que más odio atónito pide
- ¡Que se vaya! Juro que como tenga que volver a repetírtelo, ¡te suelto un
balazo entre ceja y ceja maldita zorra!
Mikhail se interpone entre el arma y Raisa y pide que la baje. Ahora sin querer,
le apunto al hombre que amo y se siente horrible. Entre lágrimas, pido que la
saque y besando mi sien me dice
- Vale, pero necesito que me des esa arma y te calmes Le doy el arma y al
girarse, mira a Raisa con un enojo que hasta a mi misma me da terror. Aprieta
los dientes y le dice con frialdad
- Algún día tu vas a regresar a mi, esta violinista de orquesta barata, ese
engendro que l eva en el vientre y esa mocosa toda usada y corrompida, están de
paso por tu vida.
Acuérdate de mis palabras, porque pronto, estas dos, ya no serán más que polvo
en tu vida.
La agarra con fuerza del brazo y la l eva hasta afuera de la casa a rastras. Me
giro, y veo a Lara l orando como nunca la había visto hacerlo. Me parte el
corazón verla así.
- Dime nena, ¿qué te dijo esa bruja? Necesitamos saber para poder ayudarte
Gimoteando su vocecita suena
- Esa señora me dijo que nadie me quiere. Que tu y Papi no son mis papis. Que
mis papis de verdad no me quisieron. El a dice que cuando nazca mi hermanito o
hermanita ya no me van a querer porque no tengo su misma sangre- Derrama
otra lágrima -
También me dijo que cuando sea grande, ningún hombre me va a querer porque
nadie quiere a una violada y usada como yo. No la entendí mami. ¿Que es
violada? ¿Es lo que me hizo el tío malo?
Siento un quiebre horrible en mi interior al escucharla decir todo esto. Siento que
quiero matar a esa maldita mujer con algo que le duela y agonice hasta morir.
¿Como puede ser tan cruel con una pequeña? Aún Lara no tiene la malicia para
saber que fue violada por su tío y eso me l ena de dolor. La arropo con mis
brazos y l enándola de besos y mimos derramo una lágrima
- Nada de lo que dijo esa mujer es cierto. No quiero que le creas nada. Nosotros
te amamos mucho y eres nuestra pequeña. No importa que no l eves nuestra
sangre, te amamos porque eres nuestra hija preciosa. Y cuando seas grande, si va
haber alguien que te quiera mucho cariño. No le va a importar nada de lo que
haya pasado en el pasado. Aún así, te van a amar
porque el tío malo me quitaba la ropa y todo eso. No entiendo Mami, hizo el
sándwich conmigo y yo soy muy pequeña y duele
Antes de que pueda responder, Veo que el tema conmueve a Mikhail de una
forma muy fuerte y devastadora. Sol ozando con disimulo se levanta del sofá y
se retira como si huyera del tema. Lara me mira y con los ojitos sol ozos
pregunta
- No cariño, claro que no. Él sólo..., él..., tu papi es algo difícil de entender. Pero
ya no estés triste ni pienses en cosas feas. Mañana es tu cumple y Danna viene a
jugar contigo igual que otros niños del cole
- Que si, que van a venir. Ya verás. Anda, ve a la cocina para que Alena te dé la
merienda
Usualmente corre por la merienda. Ahora, va con su osito entre las manos
tristona hacia la cocina. ¡Mato a la hija de su madre por perra! Raisa me va a l
evar tras las rejas. Ya me está hinchando y cuando me harte por completo, va a
correr sangre. Busco a Mikhail a su despacho y lo pil o a punto de tomar alcohol.
Lo detengo quitándole el decantador y serio dice
- Dámelo
- No. ¿Ahora me vas a decir porque te fuiste así y quieres tomar alcohol?
Traga saliva
- Tu necesitas hablar, abrirte. No tomar alcohol. ¿Cuando va a ser el día que esa
pared entre tu pasado y yo desaparezca?
- ¡No!
Aprieto los dientes y trato de hacer que se olvide del alcohol cambiando el tema.
- Lara está muy triste porque dice que ningún niño va a venir mañana a su fiesta.
- ¿Por?
- Los padres de sus compañeritos lo prohiben, porque según el os, Lara es una
recogida.
Es que los malditos mil onetas me hinchan los jodidos ovarios. La niña no tiene
culpa de venir de donde viene. ¿Por que tienen que ser tan insensibles?
Convencido replica
- No quiero verla con la carita triste. Iré con Alena a ver las decoraciones.
*****
Miro la hora, en las invitaciones decía que el cumple de Lara comenzaba a las
doce del día, y ya son las tres de la tarde y nadie ha l egado. El a corre a los
brazos de Mikhail sol ozando y abrazando el cuel o de mi ruso particular, le dice
- ¿Por qué nadie quiere venir a mi cumple papi? Hay muchos dulces y juegos
- Te lo prometo princesa. Ahora, para que vengan a tu fiesta, me tienes que dar
un segundo con tu Mami. Ve con Danna a la cocina para que ayuden a Alena con
las golosinas
Dejo que siga con sus l amadas y salgo de la biblioteca. Cada día que pasa, y que
este angelito crece dentro de mi, siento que la espalda se me jode cada vez más.
Eso sin contar las cientos de veces que corro al baño para orinar. Ya hice una
amistad muy estrecha con el retrete. Con rostro de hastío pretendo subir a la
habitación a descansar un rato y Nikolai me detiene
- Señora...
- ¡Gracias por venir a mi fiesta!- Responde Lara feliz Hago pasar con cortesía a
los
padres del niño y Lara lo garra de la muñeca y se lo l eva a los juegos. A los
cinco minutos vuelve a sonar el timbre. Arqueo una ceja y me pregunto ¿Que
coño habrá hecho Mikhail para que todos aparezcan de la nada?
=================
Dos padres del niño que ha l egado me miran con algo de indiferencia. ¡Es que
no soporto a la gente creida! Mikhail los recibe y a él si le muestran una sonrisa
de oreja a oreja. En cambio, Mikhail tiene la cara de mala leche que no tenía
hace tiempo. A mi me toca recibir invitados por filtración. Ya el recibidor está
abarrotado de los regalos de Lara.
Ver su carita de felicidad al ver que los niños comienzan a jugar con el a me l
ena de alegría. Y si, estoy alegre, pero también cansada. No he parado de andar y
las piernas me matan. Me doy una escapadita a la habitación y veo a la pequeña
Leyla mordiendo un peluche.
- Te portas muy bien hermosa. ¿Te digo un secreto? Creo que no te pareces en
nada a tu Mami. El a es más alocada y alegre. Tu saliste más a tu papi.
Me mira con los ojitos muy abiertos y suelta un balbuceo sonriendo. Es hermosa.
Pierdo por un momento la noción del tiempo. Sólo siento como todo mi cuerpo
se estremece en el suelo con electricidad corriendo por el mismo de forma
anormal. Me toca esperar a que todo se detenga y al l egar otra de mis tantas
convulsiones al ocaso, siento un extremo cansancio horrible. Juro que un tren me
ha pasado por encima. Quiero levantarme del suelo pero ni fuerzas tengo para
hacerlo.
Pestañeo dos o tres veces y la vista aún está nublada. Mi cara babeada y de
seguro debo parecer un despojo en el suelo. Cierro los ojos y
el dolor de cabeza, es infernal. Sólo ruego que Mikhail no entre y me vea así.
- No
- ¡No me mientas!
- No puedes seguir así. Ayer tuviste tres Megan. Y me hierve que me lo escondas
- Se movió
- Si, se movió para que su papi lo sienta. - Respondo cariñosa Sigue toncando mi
vientre mientras yo lo observo. ¿Cómo hace para luchar contra él mismo? Algo
me dice que eso que tanto lo atormenta, pronto se libera. Y ojalá que cuando l
egue ese momento, Mikhail pueda ser feliz.
****
Me alegra ver a mi niña feliz jugando con muchos niños. Pero la pobre Danna
juega sin saber que coño hablan los niños. Mikhail al ver a Danilo junto con su
madre acaramelados, frunce
el ceño y pide
- ¿Por qué no? Tu mamá se ve muy feliz a su lado. No seas celoso. Alejandra
tiene derecho a ser feliz con quien el a quiera Mikhail.
- ¿No será que eres tan pero, tan celoso que no quieres compartir la atención de
tu madre con nadie más?
- ¡Es mi hija le pese aquien le pese! Son todos unos hipócritas. Y si los tengo
sentados en mi mesa, es por mi hija partida de imbéciles. Son unos miserables al
hacer que sus hijos rechacen a una niña que ha pasado por cosas terribles aún sin
el a misma entenderlo. Sólo les advierto una cosa, dejan de manipular a sus hijos
para que rechacen a Lara y la hagan sentir mal o simplemente buscan otro
colegio. No quiero a sus hijos en el mismo.
- Mira a los demás - Si quieren seguir con sus empresas y que de casualidad
todas se vayan a la bancarrota, respeten a mi hija y dejen de excluirla. No vuelvo
a repetirles esto.
Lara entra corriendo al comedor con un juguete en las manos y al ver a todos los
papás de sus compañeritos, se le va la sonrisa del rostro.
Dando
Sonriendo lo miro y le doy las gracias por defender a Lara como lo ha hecho.
Dice que sólo ha hecho lo que debe hacer, pero en el fondo sabe que ama a esa
niña tanto que sería capaz de todo por el a. Noto a Alisson algo extraña. No
habla y está más retraída que nunca.
- ¿Segura?
Abro los ojos y veo a mi finolis sentado a mi lado. Curvo la comisura y replico
- Te ves hermosa
- Estoy gorda y deforme. No mientas. Por eso ya ni me tocas y me dejas con las
ganas.
- No estas gorda, te ves preciosa con pancita. Y te deseo no sabes como, pero
prefiero aguantarme a poder lastimarte.
Dejo caer una pierna fuera del diván abriéndome de piernas con picardía.
- Tócame
Me mira y sus ojos de se clavan entre mis piernas. Desliza sus dedos sobre mi
clítoris con suavidad y arqueo mi espalda con lujuria. Los mueve de a poco sin
dejar de mirarme con esos jodidos ojos azules que me hipnotizan como idiota.
Justo cuando comienzo a sentir que ya luego un orgasmo se avecina, se abre la
puerta de la biblioteca y quedamos retratados frente a mi querida suegra.
¡Tragame tierra! Yo abierta de piernas con gimiendo como loca y Mikhail
con sus dedos en mi vagina. Vamos, que quiero que me trague la tierra de la
vergüenza.
- ¿Crees que eres el único que puede fol ar y masturbar a una mujer?
¡Quiero desaparecer!
entretenida en la sala de estar abriendo sus regalos. Cada vez que abre uno se
sorprende y nos enseña su juguete
- ¡Gracias papi!
Riendo sube a su habitación con Ninette y todos sus regalos. Miro a mi alrededor
y hay un desastre. Comienzo a recoger el reguero y Alena me detiene
- Te ves hermosa al lado de la niña. Ya quiero verte así con el nuestro Me giro y
veo a Mikhail en la puerta viéndome con ternura. Yo también lo deseo.
Deseo arrul ar entre mis brazos a mi Misha. ¡Quiero que sea un Misha! Y el
travieso o traviesa no se deja ver.
- Sé que lo harás.
- ¿Si?
- Nada
Pienso y realmente nada podría alejarme de él. Pero Mikhail insiste en una
respuesta
- En ti..., en mi..., en los dos y como la vida nos trajo hasta aquí. Como has
aceptado mi forma de ser aún sabiendo que gran parte de mí forma de ser te
afecta. Para mi es imposible ser de otra forma.
- Porque te has casado conmigo, me darás un hijo y sin saber nada de mi pasado.
- Para amarte y tener una familia contigo, no me hace falta nada más que tenerte
a ti.
Se queda cal ado y lo siento tenso. Como si quisiera hacer algo que le cuesta más
de lo que él mismo cree. Con un nudo en la garganta replica
- Hace unos meses prometí sincerarme, confiar.
- Yo sé..., pero...
Interviene
Mis ojos sol ozan. No puedo creer que después de tanto que espere este
momento, después de haber visto esas cintas, jamás pensé que cambiaría todo
para mi. No, no quiero que lo reviva, no quiero que lo cuente. No quiero
quebrarme al verlo derramar lágrimas por recordar ese trauma que ahora...,
también me persigue a mí.
=================
Replico dolorida
- Mikhail no. No lo hagas. No quiero que te sientas obligado a revivir algo que te
puede hacer más daño.
con los rostros cubiertos con pasamontañas y nos bajaron del coche a la fuerza.
Giro de a poco la cabeza para mirarlo y aún no hay lágrimas en sus ojos, pero sí
una mirada que asusta. Hay rencor y también algo de odio hacia la vida por eso
que no pudo evitar.
Algo así como una bodega. Temblando del miedo mire a los hombres que
estaban frente a nosotros y entre el os había mujeres también. Durante una
semana, nos golpearon, nos hicieron agonizar de hambre y sed. Cuando parecían
estar aburridos, acercaban a nuestros rostros unos perros negros enormes. Cada
vez que los acercaban y ladraban en mi oído me orinaba y el os me golpeaban
con un cinturón escociendo la piel. Mi hermano y yo pedíamos entre lágrimas a
mi madre y sólo recibimos burlas de su parte.
- Todos el os tenían sexo entre sí frente a nosotros. Lo hacían cada vez que
podían. Yo cerraba los ojos y por hacerlo, recibía una descarga eléctrica como
castigo. Lo hacían entre nosotros, sus cuerpos se rozaban con los nuestros y no
podíamos evitarlo. Las cadenas nos mantenían inmóviles. Pasaron días, quizá
fue más tiempo. Pero no tenía cómo saberlo. Apenas sabía escribir. Uno de el os
trajeron a una niña. Era más grande que nosotros y nos tocó ver como la
violaban. El a gritaba y nosotros l orábamos y el os se reían. Cuando terminaron
de violarla, destruyeron su cuerpo con balas. Ver como se desangraba frente a
nosotros fue algo que jamás se borró de mi mente. Si l oraba, me decían marica o
cosas parecidas. Esa noche, nos dejaron tirados en el suelo atados en
pleno invierno. Miraba a Vladimir y él estaba ido, parecía que no estaba ahí.
Sólo temblaba y escuchaba sus dientes castañar. Supliqué una poca de agua entre
lagirmas y una de las mujeres se acercó con
un vaso y riéndose me obligó a beber vinagre.- Hace una pausa derramando una
lágrima y yo siento que esto que cuenta, no puede ser cierto. Tanta maldad no
puede existir. - Mi madre es muy creyente y nos había enseñado a rezar. En
silencio y agonía le pedí a ese dios al que nos enseñó a adorar que nos sacara de
aquel lugar y nos regresara con nuestra madre. Pero parecía que eso no ocurriría.
Vladimir no dejaba de l orar, de los dos, él era más débil y sensible al dolor. El
os..., el os lo desataron y...- Se detiene con los ojos sol ozos
- Le quitaron la ropa. No dejaba de gritar y l orar. Repetían una y otra vez que
nos enseñarían a ser hombres y no sarazas. Las dos mujeres lo tocaban y hacían
cosas que no entendía en aquel momento. Yo cerré los ojos y seguía rezando y
pidiendo que todo acabara. Me desatan a mi también y me l evan a rastras hasta
mi hermano, que estaba desnudo sobre un colchón con el rostro hinchado de
tantos golpes. También me quitaron la ropa. Yo no quería pero me obligaron con
golpes y electricidad Se pausa nuevamente y con un nudo en la garganta
pregunto casi sin voz alguna.
a mi hermano entre dos mujeres y un hombre. Tuve que soportar sus gritos
pidiendo que se detuvieran mientras yo no podía hacer nada por él. Tuve que
tocar y besar a la fuerza a esas mujeres para no sentir el dolor de las descargas.
Ver a Vladimir en un rincón desnudo con la mirada perdida y el rostro l eno de
golpes me hizo a tan corta edad, darme cuenta que dios no existe. No sirve rezar,
no sirve orar a un dios que no existe.
- Me tocaron
sé como se lo tome. No quiero que crea que le tengo pena y mucho menos
lástima.
- El dolor físico que sentí al ser sodomizado no se comparaba con el dolor que
sentía en mi interior. Quería cerrar los ojos y no volverlos a abrir nunca más.
de voz que tenía, lo l amaba y sólo respondía que tenía frío. Colocaron frente a
nosotros un pequeño colchón y lo empaparon en combustible y al ver que luego
ataron a Vladimir al colchón podía imaginar lo que le harían. Lo rociaron con
más combustible y le dijeron que le reclamara por esto a nuestro padre en la otra
vida. Le lanza el ceril o encendido y..., comenzó a arder ante mis ojos. El
colchón se calcinaba junto con él. - Derrama otra lágrima con la mirada perdida-
Sus gritos taladraron mi cabeza, su agonía se quedó en mi mente y no sale desde
aquel día. Los gritos iban cesando y las l amas crecían. No podía moverme del
miedo. De mí hermano quedó nada. Apagaron y me dejaron atado a su cuerpo.
Cerraba los ojos y al abrirlos tenía frente lo que quedó de Vladimir. Agarraron
sus cosas y todos se fueron. No podía gritar, apenas tenía fuerzas para mantener
los ojos abiertos.
Pasaron los días, las noches y no volvieron. El olor del cuerpo de Vladimir
descomponiéndose comenzaba a molestarme. Lo ví morir, también
descomponerse frente a mis ojos. Ví como las alimañas se comían lo que quedó
de él. - Me mira y l orando con rabia me dice - ¿Ves porque no existe tal dios?
Bajo la cabeza entre lágrimas y un l anto desconsolado. Intento mirarlo a los ojos
sin quebrarme aún más y con voz entrecortada inquiero
- Mi padre apostaba, era adicto al juego. Perdió una apuesta mil onaria con gente
de la mafia rusa. No pagó y nos tomaron a nosotros. Alcanzó a pagar la mitad y
por eso sólo vivo yo. A consecuencia de eso, la farmacéutica se fue a bancarrota
al sacar la suma mil onaria que debía. Sabes, hubiera preferido ser yo quien se
hubiera calcinado a vivir como vivo. A tener que arrastrar con ese maldito
pasado que no me deja vivir en paz.
No digo nada, no hago ningún movimiento. Sólo derramó lágrimas sin poder
detenerlas.
- Querías saber quien soy en realidad, quien es realmente Mikhail Ivanov. Pues
ya no sabes. Es un hombre violado que vive l eno de traumas y temores. Que
sólo es hombre de nombre porque todo lo que pudo ser se lo arrebataron hace
veinticinco años atrás.
Puedes irte cuando gustes. Sé que después de saber esto no podrás ni siquiera
dormir en la misma cama que yo.
Lo miro y sin importarme cómo reaccione lo abrazo y por primera vez l ora
como un ser humano destruido por dentro que busca ayuda, salir de su abismo.
- ¿Como puedes pensar algo así? No tienes mi pena, y no me das asco Mikhail.
Te amo ahora más que nunca y nada de lo que pasaste te hace menos hombre. No
sabes como me duele saber por todo lo que pasaste y tu sólo lo cal aste. No
tuviste la culpa de nada Mikhail. Y estaré a tu lado para que juntos podamos
deshacernos de esos fantasmas y demonios que te atormentan. Porque ahora son
los míos también.
- Irina supo que me violaron a los nueve años. También dijo que no le importaba,
que me amaba, pero no era cierto. Luego de haberle dicho, no quiso que me le
acercara, que la tocara. La escuche hablar con una amiga y le decía que le daba
asco tener sexo conmigo luego de saber lo que me habían hecho. Y no la culpo,
es lógico que se sienta asco.
Beso sus labios y con timidez responde el beso agarrando mi labio inferior.
=================
Abre los ojos de a poco y esos azules me saludan enamorándome cada vez más.
Me mira algo tímido y apenado. Se queda cal ado y beso sus labios tiernamente
- Meg
- ¿Si?
- No quiero que cambies conmigo. Quiero que todo sea como antes. No quiero
que me sigas viendo con esa cara de lastima
- No tienes que agradecer que te ame como lo hago cariño. Ven, ¿vamos a
desayunar algo si?
Busco algo ligero para desayunar en la cama con mi finolis y mientras como lo
miro y aún sigue ido. Dejo el tenedor a un lado y arqueo una ceja
- Mikhail...
- ¿Ah?
- ¿Que cosa?
- No Megan. No pienso volver a contar eso una vez más. Además, no sirven.
- Eso es lo que piensas, pero pueden ayudarte a dejar ciertas prácticas en el sexo
que lastiman y también pueden ayudarte a confiar más en ti.
- No hay psicólogo ni psiquiatra que me pueda devolver la paz que he perdido y
no he logrado recuperar. - Suelta un suspiro - Ya lo han probado. Mi madre me
internó en un psiquiátrico luego de que intentará quitarse la vida cuatro veces
cuando tenía diez años.
- Mikhail, yo vi unas cintas. Unas donde vi todo lo que me contaste ayer. Se las
tomé a tu mamá a escondidas. Quiero que sepas que si entiendo por lo que estás
pasando y por lo que pasaste más de lo que te imaginas.
Confundido inquiere
- Dije no Megan
No se deja ayudar. Es que se me va hacer más que difícil lograr que deje todo
eso atrás.
- Te acompaño entonces
- No
Resoplando responde
- No, hoy tengo cita con tu madre para una ecografía de seguimiento. Ah, y
también he pensado en tomar clases prenatales.
- ¿Clases prena que? No, no tu te quedas aquí sin hacer nada hasta que nazca el
bebé
- No me contradigas.
Curva la comisura
- ¿Por qué?
Mira mi vientre y sonríe con timidez. Está l eno de inseguridades y quiero que
cada una de el as se liberen y no lo atormenten más. Toca mi vientre y
acariciándolo suelta un
suspiro
- No quiero que tenga un padre como yo. Merece algo mejor Megan. Un padre
que no esté l eno de traumas y demonios azotando la conciencia
- Tendrá al mejor padre del mundo. Eres perfecto Mikhail. Nada de esas cosas
horribles que viviste te hacen menos.
Abrazo su espalda y cerrando los ojos sonrio, cada vez logro que Mikhail sea
realmente quien es, señor hielo es sólo el escudo anti dolor. En el fondo, es todo
lo que he soñado tener a mi lado.
****
Miro a Mikhail con esta única mirada de querer ahorcarlo por boca floja
- Porque no creo que sea nada de qué preocuparse. Son solo pequeñas crisis.
Nada de qué preocuparse
- Megan, cada vez se hacen más largas la crisis y puede afectar a ti y al bebé
- Alejandra, ¿es peligroso tener sexo durante el embarazo? Es que desde que
Mikhail se enteró que estoy embarazada, se ha vuelto un soso y me desespera
- ¿Que? Ahora que es cuando más deseos tengo, te comportas como todo un soso
flojo.
- ¿Pero por qué la mandas a cal ar? Lo que ha preguntado es muy válido
Mikhail.
Sonrojado replica
- Podría lastimarla
- ¡No seas tonto! Pueden seguir teniendo sexo. Sólo con un poco de precaución.
- Pero...
- No lo harás. Te necesito y no creo poder esperar a que Misha nazca para que
me fol es
- Regresamos ayer en la noche. Amanda debe estar como loca buscando a Leyla.
No había momento en que dejara de pensar en el a.
- Es una bebita hermosa. Se porta muy bien y casi ni l ora.
Me mira y con esa sonrisa de pícaro que se le esboza me hace reír con
nerviosismo
- ¿Que me miras?
- Nada...
- ¿Se puede?
Ríe
- Si, me encantaria
- Eh no, todo siguió igual. Aunque había veces en que el embarazo la ponía
insoportable y hubo meses en los que no quería que la tocara, y otros en los que l
egué a temer ser ordeñado -No puedo evitar reír y algo ceñudo se queja - Oye,
no te rías. Jode que se pongan tan bipolares. Unos días nos aman y otros nos
odian.
- Ya verás que logro convencerlo para que asistan a una fiesta a la que Amanda y
yo iremos pasado mañana.
- ¿Fiesta?
- Si, en la casa de uno de los miembros del club. Música, comida y sexo incluido
hasta el
amanecer.
Si, si ¡yo quiero! Pero convencer a Mikhail será casi imposible. Con ese preciosa
y con su trato, este hombre me pone a fantasear cientos de cosas. Ay dios,
¡Quiero todo como antes! Pero todo será realmente como antes cuando mi Misha
nazca. Regresamos a la presidencia y aún Mikhail parece estar en la jodida junta
Megan a las 5:30pm
¿Todavía reunido?
Si
Uy
Todos los ojos se clavan sobre mi y me quedo paralizada. Hay una docena de
hombres algo mayores mirándome y yo quiero morir. Mikhail me presenta y me
hace sentarme a su lado. Mascul o entre dientes
- Eres mi mujer
Asiento con la cabeza y me siento l ena de nervios. Mikhail continúa con la junta
y los señores exponen temas sobre fármacos experimentales y yo comienzo a
aburrirme horrible. Pero no dejo de mirar a mi ruso particular y mis ojos
libidinosos se clavan en su entrepierna a través del vidrio de la mesa. Con
disimulo agarro el móvil y mando un mensaje
¿Por que no les das un receso y me fol as en el archivo? Sé que lo deseas tanto
como
Guarda el movil y pasa de mi. Me ignora y atiende la junta. Pero soy Megan
Ivanova McMil an y yo consigo lo que quiero y cuando quiero. Sigo
inundandolo de mensajes, el morbo del sexo en la oficina me l ama y quiero
hacerlo ya. Se hastía de sentir su móvil vibrar en su bolsil o y contesta los
mensajes Mikhail a las 8:00pm Vas a lamentar lo que me vas a obligar hacer.
Todos salen de la sala de juntas y Mikhail con esos ojazos azules que me ponen a
Afrodita a bailar. Me sujeta del brazo con fuerza y en volandas me hace ir a toda
leche a su despacho, donde en el mismo, hay un archivo. Hay creo que ya lo he
logrado. Abre la puerta del archivo y encerrándose conmigo dentro me arrincona
besando mis labios con el el salvajismo y avidez que venía extrañando.
=================
- No tienes que hacerlo. Si haces esto para hacerme sentir bien o...
- ¿Que no puedes entender que te deseo? Si deseo hacerte sentir bien, pero no en
el sentido que tu lo quieres ver.
- Puede darte algo de repugno. Sabré comprenderlo Es que hay veces en las que
deseo tener una jodida sartén para estamparsela en la cabeza por las idioteces
que dice.
- En una loca adicta al sexo. Me has pervertido, jamás pensé estar en un archivo
deseando que me fol aran sin asegurar la puerta.
Otra vez me inmoviliza las manos. Uy,aquí viene lo bueno, rudo y salvaje. Me
embiste con dureza y doy un pequeño respingo. Me molesta algo pero intento no
hacerlo notar.
- Quieta
- Quiero tocarte
- No
- Pero yo quiero.
¡Que me castigue! Cada vez que se hunde hasta tocar mi límite, un grito quiere
escaparse. Me abraza queriendo besar toda mi piel a la vez. Pareciera que devora
mi cuerpo con sus labios. Libera esporádicamente mis manos y sin dejar de
mirar sus azules hipnotizantes, muerdo mis labios deseosa de más.
- Tócate para mi
Morbosa, ¿Donde estas? ¡Haz ruido! Llevo una de mis manos hasta mi
hendidura.
Froto mi clítoris y alcanzo con mis dedos su ritmo y siento que colapso en en
placeres diversos.
Froto mi clítoris hasta hincharlo y sentir ese dulce dolor que me hace detenerme
liberando un grito
- Oh, joder, ¡Más! Quiero más - Suplico con un hilil o de voz Unos cuantos
papeles caen al suelo, y la mesa se tambalea. Aprisiono sus caderas con mis
piernas y pido que me dé con más fuerza. Quiero lograr un orgasmos de esos que
una vez alcanzados, una agradable
- Eres mía
- Soy tuya
en mil deseos. Se aprieta contra mí y me hace levitar sin aviso. Corre a mil por
hora la oxitocina por nuestros cuerpos y mi querida amiga Afrodita, parece no
conformarse con esto y pide más y más. Clavo mis uñas en su traje y tirando de
la tela, libero un gemido
No logro contestar. Sólo tiro de sus caderas haciendo que todo se acomode en mi
interior. Quedándose inmóvil, tiritando le toma prestado un asolador orgasmo a
mi otra amiga, la morbosa y junto con él, me corro en el archivo de presidencia.
- Te amo
Abraza mi cuerpo y yo rio por dentro. Una vez más Italia gana y se sale con la
suya. Sus respiros erizan mi piel y me propongo una cosa, iniciamos en el
archivo, terminamos en el cuarto morado.
***
Salgo del tocador con una sonrisa radiante. Megan, ¡Los pies en la tierra!
- Te recuerdo salvajita, que trabajo aquí. Por tal motivo, te toca aguantarme.
tienes una familia y que ganaste. Pero sólo fue una batal a. La guerra..., esa la
gano yo
- Para pelear, se necesitan dos imbécil. Y no pierdo mi tiempo con una ofrecida
que tiene que venir en pleno invierno en faldas provocativas y blusas ligeras para
seducir hombres casados. Te pasas de ridícula
Calma Megan, calma. Es sólo una bruja. ¡¿Dónde está la jodida sartén?! Pienso y
mis ganas de agarrarla a puñetazos me activan la macarra Opción 1: La agarro a
puñetazos hasta dejarla sin extensiones.
Opción 2: La dejo sin extensiones y la uso de trapo para limpiar el suelo de toda
presidencia.
Pues te explico, significa que estamos casados. ¡Casados! Por más que te pongas
ropa de prostituta barata, no vas hacer que deje de amarme, mucho menos nos
separarás. Le voy a dar un hijo y eso nos unirá aún más.
Me
mira con burla. Aún no comprendo como puede ser tan arrastrada. Arquea una
ceja y mirando mi vientre replica
l ora unos meses y luego anda buscándose a otra con quien fol ar.
¿Así fue con Irina, que te hace pensar que contigo no será igual?
- Megan, el a es Renata, es una...-Seco mis lágrimas y finjo estar bien- ¿Nos das
un momento?
- No me mientas
Se sienta a mi lado y siento que quiere decir algo pero no se atreve. Insisto y
soltando un suspiro replica
- ¡No!
Bajo la mirada y sigo l orando como tonta sin poder hacer nada. Irse al otro lado
del mundo, dejándome sola me pone de muy mal humor.
- Ya no estoy delgada. Tengo los pies hinchados y parezco una vaca. Ahora vas
al á, ves a una de esas mujeres con curvas y a hasta terminas enamorandote de
una y dejas de amarme a mi.
- ¡No te rías!
- ¿Que tengo que hacer para que dejes de decir esas tonterías?
- ¿Qué ocurre?
- Nada
- Mikhail, confía en mí. Ya te has has abierto conmigo y sigo aquí a tu lado
cariño Levanta un poco la mirada y responde
- Sólo pienso
- ¿Por qué me tendría que dar lástima? Me duele lo que te hicieron, sufro cada
vez que recuerdo las imágenes de esas cintas. Pero no es lástima. ¿Como te lo
voy hacer entender?
- No tienes porque pasar por esto. Esto tengo que cargarlo sólo.
- No logro estar en paz sin recordar. Siento que como único este infierno se
acabará es dejando este mundo.
- Es lo que siento y gran parte del tiempo deseo. No sabes que es no tener una
sola noche en la que no sueñe esa imagen de mí hermano arder. Sus gritos y de
pronto, el silencio de su cuerpo inerte.
- Aún hay cosas que ignoras sobre mi. Cosas realmente horribles de las que no
me
- ¿Que cosas?
- ¿En que?
Pienso y busco la forma de alguna manera, comenzar a liberarlo de su mazmorra
interna. Ay Megan, qué lío tienes encima. A ver que se me ocurre.
- Mikhail, como único le vas a perder el miedo es estando en contacto con uno.
=================
- ¿Puedes decirme por qué sigues con la cara de niño con rabieta?
Se queda cal ado y eso me enferma. Ya viene uno de sus berrinches y no los
tolero.
Me cubro el rostro hastiada de tanto celo estúpido. Y más aún que las
inseguridades lo dominan. Respira Megan, respira.
- ¡Y vuelve con lo mismo! Que sólo quiero fol ar, ¡Nada más!
- Hay cientos de hombres, ¿ Por que con él?-Me quedo cal ada y ni yo misma sé
porque quiero con Sergey. -¿Ves? ¿Entiendes porque no quiero seguir con esto?
- Me gusta el sexo con él. Me gusta hacer intercambios con él. No por eso tienes
que ponerte en esa actitud. Sólo es sexo
- No te soy suficiente
Sin responder, sale de la habitación azotando la puerta. ¿Y ahora qué coño dije?
Termino de arreglarme y esta vez, tengo que ir con un vestido super holgado
para que no me incomode la panza. Me miro al espejo y me veo algo rara,
panzona, con un vestido suelto y coleta alta. Parezco una cosita rara. Agarro el
bolso y antes de bajar a buscar al berrinchudo de mí finolis, paso por la
habitación de Lara y antes de abrir la puerta esucho a mi pequeña hablar en sus
juegos
¿Tienes hambre?
Abro la puerta de a poco y la veo a escondidas
- Oye, ¿tus papás perros donde están? ¿Eres huerfanito? Yo tampoco tenía papás.
Sólo al tío malo y el me obligaba a quitarme el vestido. ¡Pero ahora tengo papás!
Mi Papi me quiere mucho y me cuida. Mami también. Oye, ¡el os son tus papás
también!
- ¿A dónde van?
- Adiós Mami
apagada.
Se levanta del sofá y mira el abeto que he mandado a buscar aún sin decorar en
un rincón de la sala de estar. Lo mira algo enojado y yo no quiero otra jodida
pelea.
- Sabes muy bien que no tolero nada que tenga que ver con religiones ni sus
derivados.
Y la navidad es una de el as. Quiero eso fuera de mí casa Aquí voy a sacar la
macarra italiana y me monto en mi burra, esa de la que nadie me baja
Sin decir más sale de la casa en zancadas y miro el abeto sonriendo. Sé que tarde
o temprano, amará la navidad tanto como yo. Todo el viaje ha estado cal ado y sé
que está molesto por el abeto. Pero la calentura en la fiesta le baja el enojo de
seguro. Llegamos a la casa de los conocidos de Sergey y Amanda.
Hay muchos coches lujosos aparcados, sexo mil onario. Y yo soy la única que
como que aún no encaja en la alta sociedad. Sigo siendo simplemente Megan
McMil an, una violinista que se ha terminado enamorando
del papá de los pol itos en Rusia y media Europa. Nos recibe la esposa del dueño
de la casa, la he visto muchas veces en el club. Una mujer elegante y culta. Me
miro, y yo no tengo eso elegante y culto. Quizá sea porque no nací entre bil etes.
- ¿Vamos a saludar?
Ceñudo responde
- Ay ya no empieces Mikhail.
- Buenas noches
- Hola preciosa
- Parece mentira que tenga que estar tras de ti para que dejes de tomar.
¡Pareces un crío!
- Anda, Vete a un
reservado con Sergey. Yo espero aquí a que termines de fol ar con mi mejor
amigo.
- ¡Deja la idiotez! - Miro a la mujeres que están entre los invitados y digo -
Elige una
- No
- ¡Mikhail!
- Esa de al á, la rubia
- Decir que no sería desperdicio, cuando quiera y como quiera Miro a Mikhail y
a él no le hace mucha gracia. ¡Malditos celos! La mujer lo toma del brazo y él
fulminando mis ojos con los suyos me advierte.
- No
sé, supongo que con alguno de estos hombres que se interesen por mi. - Replico
- Ya lo tienes frente a ti, claro, a menos que quieras probar nuevos Niego con la
cabeza
- La haré pedir que me detenga señora Ivanova. Pero prometo devolverte entera
a mi querido amigo celopata.
Afrodita, ¡Hora de la acción! Esta noche la necesito más que nunca. Y ni qué
decir de la morbosa. Con las piernas como gelatinas camino junto a Sergey hasta
uno de los reservados. Es el primero en el cual sólo estaremos él y yo. Rodea mi
cintura con sus brazos y sonriendo con picardía dice
Tal y como si fuera un botón que oprime y reacciona al comando, suelto el nudo
que ata mi vestido y lo dejo caer al suelo. Me mira y siento pena por mi cuerpo.
- ¿Te digo un secreto? A nosotros nos gustan así. Cuando están embarazadas es
cuando más fogosas se ponen. Bueno, la mayoría. Amanda fue la excepción los
primeros meses.
Las separo y siento empapados mis labios más íntimos. Afrodita hace que mi
clítoris comience a palpitar al sentir el aliento de Sergey sobre el mismo. Besa la
cara interna de mis muslos y hace eso que me hierve, me hace sufrir para
excitarme más y elevarme lo más que puede. ¡Madre mia! La morbosa se alía
con mi conciencia y ambas piden lo mismo, que esos labios que ahora lamen mi
vagina, besen mis labios. Muerdo mis labios y me muevo entre pequeños
gemidos. Lame suave y lujuriosamente y yo siento que cada vez que me
succiona puedo correrme en su boca.
- ¿Te gusta?
No
muevo las manos, por ahora. Me penetra con avidez y busca tocar mi límite.
Ladeo mirando nuestros cuerpos reflejados en el espejo y ver al mejor amigo de
mi marido entrar y salir de mi con gran deleite, l ena mis deseos de la
morbosidad que hace que Megan se vaya a tomar una siesta, y solo quede una
fiera salvaje.
- Cuidado preciosa
Sonrío sin poder responden con palabras. Jadeo como una ninfómana en
proceso. Y
Yo no logro responder
nada con sentido. Sólo hago lo que me pide y me muevo ondulante sobre su sexo
en descontrol. Sus manos ascenden por mis costados y la piel se me pone como
gal ina.
Vuelve a tomar mis pechos y los magrea mientras ahora es él quien pide cada
vez más.
- ¿Más?
- Vamos, esta noche quiero romper reglas, quiero correrme contigo preciosa
hecho? ¡He dejado que esta máquina sexual rompa todas la reglas! Pobre de mí
amiga conciencia. Él sonríe mordiendo mi labio inferior y aún tiemblo entre sus
brazos.
*****
Luego de ducharme
en la ducha del reservado, me visto y miro el reloj, faltan minutos para la hora.
Sergey ya se ha vestido y mira como lo hago yo.
- Porque con todo y lo mala leche que suele ser, se ha ganado a una mujer tan
perfecta como tu
Sonríe
- Eres perfecta, pero más perfecta es mi mujer. Esa tormenta que no se está
quiera y habla hasta por los codos me tiene enamorado como tonto.
Y si, es lo que siento. Puedo estar en intercambios y estar gritando de placer toda
una noche, pero siempre al final, voy a desearlo a él por sobre todos los
hombres. Es el único que me hace no sólo vibrar, me hace elevarme hasta sentir
que puedo tocar las estrel as y bajar en un sutil descenso entre nubes esponjosas.
Salimos del reservado y al entrar a la sala de estar, veo a Mikhail sentado en un
taburete alejado de los demás. ¿Que coño
- Mikhail, ¿Estas bien? Sabes bien que no debes mezclar sentimientos con el
sexo estas reuniones.
- Mikhail, ¡ves cosas donde no las hay!- Digo enojada Sin decir más me mira y
agarrándome del brazo dice con posesión
¡Mierda! Este hombre va a estar insoportable por lo menos, una jodida semana.
Y
ahora que se va mañana a argentina, de seguro que ni me l ama. ¿Que ocurre con
Mikhail?
=================
Maneja y el silencio sucumbe entre los dos. No me mira, sólo maneja pero el
enojo se nota en su rostro. Tengo miedo de que diga algo y me grite. Pero en
cierta manera tiene razón. Me siento horrible por lo que he hecho, y más horrible
al saber que lo he hecho a sus espaldas.
- Mikhail, yo...
- Cál ate, no quiero escucharte. Ahora no
- ¿Por qué reaccionas así? Tu me adentraste en este mundo. Sabias bien que no
era mi filosofía respecto al sexo y aún así insististe y terminé agarrándole el
gusto.
- Ya estos no son intercambios. ¡Te vas a fol ar con mi mejor amigo! Usas el
intercambio para satisfacer esa maldita necesidad de estar con él.
- No, no es así Mikhail. Yo, yo sólo buscó en esas reuniones lo que todos.
- ¡Es que me hierve que te hagas la víctima maldita sea! ¡Tu me metiste en esto!
Tu me hiciste abrirle las piernas a tu amigo, no fui yo, ¡eso lo elegiste tú!
- ¡Yo no elegí que te largaras a fol ar con él cada vez que vamos a los
intercambios! Soy yo, soy yo el del problema que cree que puede retener alguien
a su lado
¿No te importo como me sentí yo al l egar a esa jodida reunión y ver como lo
buscabas desesperada? Me entregaste a la primera mujer sólo para salir de mí e
irte con Sergey.
- ¡No es así! No puedes pensar eso por favor. Sólo fue un intercambio como
cualquier otro
Noto que comienza a respirar con dificultad y eso no me gusta. Pero él parece no
importarle y acelera el coche y me asusto mucho.
- No, no lo sé
- Mikhail, yo sé que...
- ¡Que te cal es! No te quiero escuchar- Desvía los ojos de la carretera - Si tanto
te pesa estar a mi lado, firmo el divorcio cuando quieras. No quiero a nadie a mi
lado por ataduras.
- ¡Me tienes lastima! Eso es lo que me tienes. Si te dieran a escoger entre Sergey
y yo para ser el padre de ese bebé que esperas, lo elegías a él. Porque él es mejor
que yo, no está traumado, no es un imbécil que le tiene miedo a perder.
- ¡No te tengo lastima! ¡Ya basta de buscar pelea donde no la hay maldita sea!
- ¡Contesta!
Miro hacia el frente y se ha salido del carril vamos a toda velocidad hacia un
camión.
Lo bajo del coche como puedo y lo l evo a la parte trasera del mismo. Saco de
mi bolso sus antiarrítmicos y se los doy
Respirando con dificultad los ingiere y yo me siento culpable de que esté así.
Subo al coche y no deja de decir que quiere morirse entre jadeos. Derramo unas
lágrimas y me pido que se cal e.
- Dime, ¿es por el tamaño? ¿Tiene el pene más grande que yo? O ¿Te hace sentir
más mujer que yo? Si, debe ser eso
- ¿Sabes a cuantas mujeres de me han ofrecido? A todas me las pude haber fol
ado, pero no lo hice porque a la única que deseo es a ti. En cambio, tu deseas a
mi mejor amigo. parece que estoy condenado a amar y no ser amado.
No respondo y sólo derramo lágrimas sintiéndome horrible. Tiene razón, son una
bruja por lo que he hecho. Y no sé cómo reparar el daño que le he hecho.
*****
- Me iré unos días, bebé. Pero regresaré lo más pronto posible. No te mueras, no
te vayas. Te amo mucho y no podría resistir que te fueras tú también. Ya quiero
ver tu carita, tus manitos
y también tus piecitos. No estoy enojado contigo, es sólo con tu Mami que hay
veces que pues, me lastima. Muchas veces lo ha hecho y ni se entera, pero ya eso
no importa. Te amo mucho, portate bien y crece mucho.
Besa mi vientre e intento seguir fingiendo que duermo. Quiero despedirme de él,
pero en estos momentos me odia. Cubre nuevamente mi vientre y agarrando sus
maletas, sale de la habitación. Me levanto rápidamente y me asomo a la ventana.
Lo veo salir de la casa y Lara lo abraza algo tristona. Más triste estoy yo por
haberlo lastimado como lo hice. Se sube a la parte trasera del coche y Nikolai
acelera. Veo el coche alejarse y entre lágrimas agarro el móvil.
Camino por el corredor del segundo piso y entro a mi estudio de música. Hace
mucho que no entro aquí. Veo el violín negro que me regaló Mikhail de regalo
de graduación y otra lagrima se me escapa. Lo saco de su estuche y mirándolo
suelto un suspiro. En los extremos, tocar y componer me ayuda. En los
momentos de felicidad y también en los de tristeza agarro un pentagrama vacío y
suelto un suspiro, siempre que toco, compongo algo. Esta vez, será tal y como
me siento.
Deslizo el arco por las cuerdas y dejo sonar una sutil melodía y rápidamente
notas tristes y nostálgicas suenan. Ni el violín y las notas logran distraerme.
¿Como estas cielo? Te extraño mucho cariño. ¿Cómo está mi nieto o nieta?
Espero que te estes alimentando bien. Espero pronto poder verte. Te extraño
mucho.
Caterina
---
Asunto: Yo también
Yo también te extraño mamá. Y si, me estoy alimentando. Como muchas uvas
blancas, aceitunas y chocolate blanco. También quiero verte. En estos momentos
necesito un abrazo tuyo. Necesito a mi mamá
Megan Ivanova
---
Fecha: 8 de diciembre
de 2015 12:50pm
Asunto: Pronto
Caterina
---
- Sergey está en la sala de estar. Quiere hablar contigo Niego con la cabeza
- Ay Megan, creo que metí la pata. Le dije que estabas comiendo. Que en un
momento lo atendías.
- Ya vale, no te preocupes. Voy a ver que quiere Algo recia a recibirlo camino a
la sala de estar con los brazos cruzados.
- Liada, Mikhail parece odiarme, pero no creo que eso importe en esta
conversación. ¿A qué se debe tu visita?
Enciende su iPad y me las enseña. Las imágenes de una cámara de seguridad del
archivo donde Mikhail y yo tuvimos sexo, están manipuladas con un mensaje
que me hace hervir. « A la señora Ivanova, le gana la calentura, no suena mejor,
¿la zorra Ivanova?»
Miro las fotos y esto tuvo que haber sido la maldita tarántula. ¿Que nunca me va
a dejar en paz?
- Por qué piensa que entre tu y yo hay algo más que sexo. Trato de explicarle que
está equivocado pero no me escucha. Se ha ido a Argentina sin despedirse de mí.
- Es sólo celos y enojo. Ha sido así siempre. Su inseguridad le hace ver cosas
donde no la hay. Ya verás que todo se resuelve pronto.
- Yo por lo pronto, voy a intentar remover las imágenes y los vídeos de la red de
la farmacéutica, aunque será muy difícil.
- ¿Y si l amas a Mikhail?
Creo que esta vez sí que se ha enojado y no va a cambiar de actitud. ¿Que hago
para convencerlo de que lo amo sólo a
él? ¿Por que me critica en algo que el mismo incitó en mi? Cada vez me
confundo más y más. Paso la tarde sola y desanimada. Comienzo a recibir
mensajes y burlas sobre las
Nikolai l ega con los adornos y serpentinas que le he pedido para el abeto y
comienzo a decorar el mismo a ver si el ánimo me sube.
Dejo las serpentinas a un lado y me siento con el a en el sofá. La miro con cariño
y acariciando su cabel o dorado y sedoso, respondo
- Sé que es algo difícil recordar que tus papás se fueron al cielo en unas
navidades, pero también puedes verlo de otra forma. Al celebrar la navidad,
puedes recordar los bonitos momentos que tuviste al lado de tus papás. Sé que
desde donde quiera que estén, les encantaría la idea.
- ¿Tu crees?-Digo que sí con la cabeza- Pero también tía Irina murió en navidad
- Vale
- Ah, pero yo si
- Hola cariño, sé que l amarías. Tenemos que hablar Con frialdad responde
- ¿Has comido?
- Vale, adiós
Termina la l amada dejándome más dolida que lo que estaba. Derramo lágrimas
desesperada y lo más que me duele y trabaja es saber que todo esto, es mi culpa.
=================
Capitulo 26: Falta de aire
Han pasado seis días desde que Mikhail se fue. Sólo me l ama para preguntar por
Lara, Ninette y si he comido y me alimento bien. No pregunta cómo estoy y
parece no importarle. Y yo lo necesito mucho, pero es tu culpa Megan, tu fuiste
la bruta que dejaste que todo esto ocurriera. No he parado de l amarlo y sólo
recibo el buzón de mensajes en lugar de su voz. Quizá sea mejor desistir de
buscarlo. Veo unas cosas hermosas en una tienda para bebés y me toca elegir
cosas sola, sin Mikhail. Mientras miro las cunas acaricio mi vientre y sonriendo
digo
- Si te dejaras ver, se me haría más fácil comprarte tus cosas para la habitación,
pequeñito.
Agarro unas sabanitas color verde manzana muy linda y tierna. Mirándola
suspiro
- Esta está bonita para ti. Para arroparte y l enarte de mimos. Vamos a l evarla.
Odio tener gente que vigile lo que hago, pero no tengo de otra. Pago las cosas y
salgo con docenas de compras. Al menos comprar cosas para mi Misha me ha
subido algo el ánimo. Nikolai me ayuda a subir las compras a la cajuela del
coche y yo subo al mismo algo cabizbaja. Saco el móvil esperando ver una l
amada perdida o un mensaje de Mikhail, pero nada. Pasa de mí como si ya no le
importara.
bruja que he sido. Quisiera acabar con una barra, pero no puedo, estoy
embarazada y podría dañar a Misha. ¡Estoy jodida! Sola y jodida.
Mikhail por favor, sé que lo he hecho mal, pero no me hagas esto. Contesta por
favor. Te amo.
No voy a parar hasta que me contestes. Por favor, estoy a punto de entrar a una
barra Megan a las 4:50pm
Joder que si, lo hice mal pero tú también tienes culpa. Tu me corrompiste el
sistema.
tengo que dejar de intercambiar con Sergey, lo hago. Hago cualquier cosa porque
me perdones. Te amo
Digo que si con la cabeza sol ozando y con algo de pena en su rostro, Alena se
despide
de mi. Me toca cenar sola, en una mesa donde caben dos docenas de personas.
Agarro el móvil y mando otro mensaje
Megan, es inútil. Te odia en estos momentos. Levanto los platos y mientras los
frego, Lara entra a la cocina con sus muñecas en las manos.
Algo asustada subo con el a a la habitación y entro alerta. Todo parece estar en
orden.
- Pero, yo lo vi Mami
- Quizá fue tu cabecita haciéndote una mala jugada. Pero vale, duermes conmigo
princesita.
Bajamos a la sala de estar nuevamente y veo la tele un rato con Lara. El a parece
no tener sueño, esto va para largo. Mientras ve una de esas pelis de dibujos, yo
pienso en Mikhail. No dejo de pensar en él y en lo que le hice.
- ¿Quien habla?
- Soy la esposa del dueño del móvil que tienes. ¿Dónde está mi marido?
- Oh, vos sos la mujercita. Vale, tenés que darle un momento, está ocupado.
- ¿Que quieres?
- Mikhail, ¿lo haces para lastimarme cierto? Dime que no estas con otra por
favor.
- Mikhail, por favor no me dejes así. Regresa, tenemos que hablar. Ya sé que he
hecho mal pero te necesito mucho.
Me termina la l amada sin responder y saber que está con una estúpida al otro
lado del mundo me jode. Ver mi tatuje en la muñeca hace que me odie más. Sé
que merezco todo esto pero ya se me está haciendo duro su actitud.
- ¡Muchos!
Me abraza y en eso escucho ruidos provenientes de la segunda planta de la casa.
Estoy sola, con Lara en medio de la nada. No tenemos vecinos y nadie a nuestro
alrededor. Antes de subir, entro al despacho de Mikhail y agarro el revólver. No
sé usar estas cosas pero de algo me va a servir. Subo las escaleras temblando con
el arma en manos y todo está oscuro. El cuarto de Lara está iluminado y avanzo
a apagar la luz y cerrar la puerta. Vuelvo a escuchar ruidos, como pasos cerca de
mi y me acobardo
La abrazo muerta del miedo. Quisieron atentar contra mi vida, ¿Quien? No pude
ver la cara del hombre y ahora temo por mi y mi bebé más que nunca.
*****
Trato de maquil ar mi cuel o. Han quedado marcas y no quiero que Alena las vea
y le vaya a Mikhail con la noticia. Por lo pronto tendré que usar camisas que me
cubran el
cuel o. Nikolai
revisa todas las ventanas y puertas de la casa tal y como se lo he pedido. Dice
que no hay ninguna forzada, más terror me da. Y aún más al saber que no se
robaron nada.
Riendo le dice
Le evade el tema
- No Lara, ahora no. Quiero hablar contigo princesa Escucharlo decir que no
quiere hablar conmigo me duele y mucho. Sigo escuchándolos y siento unas
ganas inmensas de entrar y al menos verlo. Como no me aguanto, entro y le digo
a Lara
- ¡Vale!
No voy a volver a intercambiar con nadie. Ya no lo haré más si eso te hace sentir
bien.
Dejo los libros a un lado y siento el corazón a mil. Deseo correr y abrazarlo y
decirle que lo amo, pero temo su rechazo. Toco mi vientre y soltando una
lágrima hablo
- No lo hago, tu lo haces
- Yo nunca he hecho tal cosa. Nunca he rechazado tener sexo contigo. Mikhail
por favor ya basta. Hago lo que quieras, pero por favor, deja de rechazarme.
- Vale, haz algo entonces. Déjame en paz. No me jodas más. Y quizá, luego
pueda verte a la cara y no odiarte a ti por falsa y no odiarme a mi mismo por no
poder un hombre completo capaz de complacer a su mujer. Porque por algo
buscas a Sergey.
- No digas eso por favor. Tu lo eres todo para mi. Me duele que te pienses así.
No dice nada, sólo se queda cal ado con los ojos reteniendo sus sol ozos y su
rostro tensando cualquier gesto humano de dolor y tristeza. Trae el rostro gélido
y frío que siempre precede al l anto y al quiebre de su figura de hielo que parece
nadie, puede derretir. Pero aún no pierdo esperanza alguna. Me ama, lo amo,
hemos pasado por mucho hasta l egar aquí. ¿Que sería tan fuerte para
separarnos? Quizá el odio y envidia de un alma oscura que no vive, ni deja vivir.
=================
Otra noche que me toca dormir lejos de él. Me trata cada vez peor y ya no lo
aguanto.
- Parecía que el que te ha molestado todo este tiempo he sido yo Me giro para
verlo y enciendo la lámpara de la mesita de noche. Me mira con seriedad y eso
me quiebra.
- Porque fue el primero con el que me hiciste estar a parte de ti. Sólo es
confianza y seguridad. El amor lo siento por ti no por él. Ahora, dime tu que es
lo que te va a ser sentir mejor. ¿Quieres que debemos de ir a esas reuniones?
- No quiero compartirte más Megan, no por el momento. Quizá creas que soy
tonto por esto que pido pero lo quiero así por el momento. Al menos hasta que
des a luz. ¿Me lo prometes?
Jamás pensé que esa petición saliera de sus labios. Fue él quien me ha metido en
esto y ahora quiere de a poco sacarme. Si es lo que él desea, lo haré. Asiento con
la cabeza sonriendo
- Vale te lo prometo, seré solo tuya por el tiempo que tu quieras. Contigo me
basta Mikhail. Por favor, perdóname por romper las reglas. Me he sentido muy
mal por el o. Te juro que no fue mi intención lastimarte. Yo solo...
Besa mis labios y vuelvo a sentir ese mar de sensaciones que me provocan sus
labios como si fuera la primera vez que me besa. Curva la comisura y responde
en susurros
- No estuve con ninguna argentina. Sólo te deseo a ti cariño. Sólo quería hacerte
enojar.
- ¡Pues lo conseguiste! Me morí de los celos pensando que estuviste con esa
mujer.
- Vamos a dormir señora Ivanova. Y no l ore más porque me voy a enojar Sonrío
y reposando mi cabeza sobre su hombro susurro
****
El frio me despierta, cada vez está más insoportable. Abro los ojos y lo primero
que veo son unos ojos fusiladores mirándome fijamente. Doy un bostezo y
pregunto extrañada
- ¿Qué ocurre?
Serio responde
¡Maldición!
- Eh, no lo sé. No me había dado cuenta. Pudo haber sido muchas cosas.
- No me quieras ver la cara de estúpido que sabes bien que no lo tolero. Quiero
que me digas que coño ha pasado en esta casa en mi ausencia.
- Lara me habló de un hombre malo. Que estuvo aquí y te hizo eso. ¡¿Que coño
paso?!
- Desde que te fuiste han pasado cosas que me han dañado directa o
indirectamente. Se difundieron imágenes y vídeos de aquel a vez en la que
tuvimos sexo en el archivo. No he podido salir de la casa, las burlas y
habladurías son insoportables. Fue Raisa estoy segura, pero no tengo pruebas
que la inculpan. Luego, hace dos noches se metieron a la casa e intentaron
asfixiarme. Pero estoy bien, no lo lograron.
Su rostro se enoja aún más y no deja de decir que va a encontrar a quien lo hizo
y lo va a hacer pagar. Y este hombre es capaz de hacer no sé qué cosa.
- Mikhail, no hagas locuras. Por favor, ya estoy bien.
- Pero...
- Si, también se mueve a cada rato, ya extrañaba a su papá tanto como yo.
- Ya tu madre nos dio luz verde para hacer maldades y portarnos mal.
- ¿Me estás castigando? ¿Eso es? Quieres hacerme sufrir de abstinencia por lo de
Sergey
- No te estoy castigando. Yo más que nada deseo fol arte y hacerte gemir, pero
voy lastimarte. Mi madre dijo con cuidado, y yo no sé lo que es eso.
- La lengua no me penetra
- ¡No seas soso! ¿Me vas a obligar a estar dos meses masturbándome?
- Megan Ivanova McMil an, como yo te agarre en esas, te auguro dos cosas: la
primera, Dile adiós sexo por buen tiempo. La segunda, tendrás graves problemas
conmigo por desobedecerme.
Aquí voy a l orar. De nada l oro y eso me jode. No quiero parecer una
Magdalena pero todo me hace l orar. ¡Quiero fol ar!
- ¡Ay Dios! Tu me odias, de verdad que me odias. No sabes las jodidas ganas que
traigo y tu ahora eres el más soso de los sosos.
Se ríe
- Vale, no te hablo.
- En dos meses, te enseño lo "soso" que soy Bajo las escaleras a toda leche
maldiciendo en italiano y estoy que me l eva el diablo. Me topo con Alena y me
pregunta
- ¡No! ¡No estoy bien! Llevo más de una jodida semana sin sexo y el ¡Soso! De
Mikhail no quiere tener sexo. ¡Me quiero morir comiendo muchas uvas blancas
y aceitunas también!
Alena me mira algo asustada y ahora es que me doy cuenta de todo lo que he
dicho,
¡Que vergüenza!
- Tranquila - Ríe - Puedo ayudarte con lo de las uvas y las aceitunas. Pero no con
lo otro
- Déjame en paz
- Eres un payaso. Eso es lo que eres. Alejandra nos dijo que estaba bien, que no
pasaba nada. Que podemos tener sexo y eso no va a dañar a Misha.
- ¡¿Como crees?! Jamás haría tal cosa. Pero no importa, esta bien. No tengamos
sexo, yo me las arreglo sola.
- ¡Megan!
¡¿Quieres bajar la jodida voz?! - Pide ruborizado - ¡Parece mentira que pelees
por sexo!
Me quedo cal ada y otra vez a l orar. Y trato de evitarlo, pero su grito me ha
herido.
- ¡Déjame!
¡Por todo! He orinado más de cincuenta veces al día, no tolero el olor de la carne
y no querrás saber lo que les pasa a mis pezones. Eso sí es difícil. ¡Y tu no
ayudas!
Esboza una sonrisa y yo quiero gritar. ¡Que no se ría!
- No, no me quieres
- Fol ar
Vale, que no voy hacerlo cambiar de opinión. Algo cabizbaja respondo sin
muchas opciones
- Quiero ver pelis románticas con palomitas y coca cola, mucha coca cola
contigo. ¿Si?
- ¡Megan!
¡Pobre abetito! Con gesto de crió regañado, camino a la sala de estar y lo veo
mirando el arbolito enojado. También he colgado botitas de navidad en la
chimenea y eso le prende.
- ¿Que te dije del jodido abeto?
- Que no te gustan
- ¡¿Y qué demonios hace ese árbol l eno de lucecitas y ridiculeces en mi casa?!
Tienes media hora para sacar todo lo que tenga que ver con la navidad y hablo en
serio.
Sol ozo mirando el abeto. Me ha quedado tan lindo que sería horrible quitarlo.
Le da vida a la casa y la hace ver alegre. Pero no, el mala leche quiere que la
casa parezca una funeraria por dentro.
- Pero... Pero..., está bonito. Las serpentinas, las lucecitas. Más esferitas y todo
lo demás. No lo quites por favor. - Digo l orando
esta ridiculez.
- Vale, no la celebres. Pero al menos respeta que estas casado con una mujer que
me gusta y ama la navidad. No puedes prohibirme que la celebre.
*****
No deja el jodido móvil. Sé que con quienes habla, tiene que ver con ese empeño
de buscar quien se metió a la casa. Y su empeño en buscar quien fue lo va a
meter en líos.
Comiendo las palomitas de maíz, no dejo de mirarlo. Algo oculta y eso me jode.
Resoplando argumento
- Dijiste que estos días serían para mi, no para esa estúpida farmacéutica
- ¿Qué es eso?
- Miralo, espero que te guste. No soy bueno para esas cosas. Soy un desastre
Ansiosa abro las compras y al ver lo que hay dentro, mis ojos se l enan de
lágrimas emocionadas.
Le ha comprado a mi Misha sabanitas, calcetines de colores y mamelucos
hermosos.
¡Parezco Magdalena!
Sonriendo me abraza y yo sigo viendo las sabanitas y guiño los ojos con
emoción.
Tengo esperanza de que ese Mikhail tierno y sensible siga saliendo para que
pronto, le gane a sus propios demonios. Dé que mi Misha, va a ser un rayito de
luz en nuestras vidas, más en la de mi finolis que en la de nadie.
Me acomodo entre sus brazos feliz con las sabanitas de mi Misha entre mis
brazos y su mano acaricia mi vientre, protector y cariñoso. A su lado, tengo
mucho más que felicidad.
Mucho más que amor, tengo una vida que jamás pensé tener.
=================
Acerco mi boca a su pene y lamiéndolo con gozo y placer, hago que Afrodita se
disperse y le haga crecer. Abre los ojos y despierta, siendo saboreado por mi
lengua, mientras mis ojos bril ando piden verlo excitado.
No logra responder nada con cordura. Sólo asiente con la cabeza liberando
pequeños jadeos que me avivan a la morbosa interna. Cierra los ojos y ya creo
que esta vez, vuelvo a salirme con la mía. Su hinchazón desea poseerme y no
tardará mucho en
ceder. Muevo mi lengua sobre su glande y con voz entrecortada dice
- Hazte a un lado
- ¿Por?
- Hazlo
- ¿Quieres sexo?
Curva la comisura y aprisiono sus pies con los míos. Coloca a la altura de mis
hombros sus manos.
¿Que ha hecho conmigo este ruso? Abrazo su espalda y antes de que mis
gemidos se hagan escuchar, los suyos me ganan. Jadea en mi oído y el roce de su
erección entrando y saliendo de mí vagina pervierte aún más mis sentidos.
Combina palabras cariñosas con esas no muy finas y me eleva a la jueves en
segundos.
Recita una y otra vez en mi oído que soy suya. Y lo soy, soy suya en todos los
sentidos posibles.
Retiene ese instinto de tirar de mí cabel o, fol arme duro y luego agarrar mi cuel
o y asfixiarme hasta l egar él a su propio placer más al á del físico. Se tumba de
costado a mi lado y con un gesto pide que yo lo haga también dándole la
espalda. Bien, quiero muchas cosas a la vez. Lo hago y eleva mi pierna hasta
reposarla en su cadera. No verle el rostro me excita. Me pone como una moto.
Me
Agarra mis pechos y juega con mis pezones mientras entra y sale de mi vagina
con deseo y ternura. Comienzo a quebrarme en suspiros por el lado tierno y
suave de mi ruso mala leche. Llena de besos mi nuca y siento mi piel erizarse y
todo mi interior contraerse con cada embestida. Desliza su mano libre por mi
costado y seguido por mi vientre y acariciándolo
susurra
Pel izca uno de mis pezones y advierte embistiendo con algo de fuerza y yo
celebro
¡Más!
- Estos, son míos. No los comparto. - azota mis nalgas y sonrío con lascivia-Sólo
yo, te azoto. - Busca mis labios y besándolos con esa rudeza que me pone al
cien, me muerde y dice embistiendo nuevamente con una fuerza, en su escala,
moderada.
Respira algo agitado y besa mi cuel o, sin dejar de acariciar mi panza. Hunde su
cabeza en mi cabel o y susurra
- Eres una tramposa. Esto no debió de ocurrir. Ahora si que vas a tener que
buscar como adormecerte el clítoris por dos meses.
*****
- ¡Hola Mami!
- Hola cariño, ¿Cómo vas con las clases de natación con papi?
- Dime nena
- Perdoname, perdoname por no sé perfecta para ti.- Digo entrecortada - Por ser
una mujer a la que se le fríen las neuronas y no puede hacer nada por evitarlo.
Me abraza con fuerza y siento que una lágrima suya cae sobre mi rostro.
Besando mi frente responde
- Eres perfecta pequeña. No tienes que pedir perdón de nada. Porque sabes, eres
la mujer de mi vida y tu enfermedad me hace amarte más y cuidarte más Cierro
los ojos y sintiendo un exhausto horrible suelto un suspiro. Unas manitas me
acarician el cabel o y rápidamente su vocecita suena
Odio no poder controlar esto, odio tener que depender de otro cada vez que
pierdo neuronas.
****
- No tengo hambre
- Oye..., ¿harás conmigo lo que vi en aquel cuarto donde tenías aquel os vídeos?
- ¿Por qué no? Me ha l amado mucho la atención. ¿Que acaso no me crees capaz
de hacer nada de eso?
Resoplo
Se queda cal ado y me mira algo confuso. Siento que respecto al sexo, no se ha
abierto del todo conmigo. Hay cosas que le da cierta pena decir, pero sé que
muere por hacerlo.
- Si, de hecho, deseo ir a por aquel as dos salas que me has prohibido.
Sonrio
- Ya vi la cama de las torturas y sé que más fuerte que eso, no hay nada.
- No es una cama de torturas. Además, sólo la he usado una vez. Esos son gustos
de Sergey.
- Muéstrame, quiero descubrir eso que sé que te excita y por miedo a mi reacción
no comentas
- Estas embarazada
- ¿Quien es?
El rostro de Mikhail se tensa por completo y más que enojo, veo en su rostro el
deseo de poner puntos claros entre ambos. No quiero que se arme otra pelea. No,
son amigos y no puede ser.
- Lo atiendo ahora
Trago saliva y poniéndome de pie, sólo espero que nada termine en otra jodida
pelea.
=================
Camino unos pasos tras los suyos. Me siento algo incómoda con esta situación.
Entramos a la sala de estar y Sergey se levanta del sofá y nos saluda sonriente.
Siento que el aire se puede cortar con un cuchil o. Todo está denso y la rivalidad
entre los amigos, echa chispas. ¿Por qué tiene que ser así?
- No, no veo porque. Ahora dime que es esa otra cosa que tienes que decir.
Se sienta y nosotros también lo hacemos. Mikhail está más posesivo que nunca.
No me suelta y sé que en estos momentos muere de celos y la inseguridad.
- Vine también a invitarlos a otra reunión. Esta vez va a ser en mi casa. Espero
que no te pongas en el plan de dar excusas para no ir Mikhail - Dice Sergey Miro
a Mikhail y tomando su mano le sonrio. Luego miro a Sergey y le respondo con
firmeza.
Deberias de agradecer, sabes que no es lo mismo que este sólo conmigo a que
ande fol ando con extraños.
- Tu fuiste el que inició esto del intercambio. Sabes muy bien lo que hacía yo
antes. Eres un infantil, te fol as a mi mujer y no me pongo en esa actitud estúpida
de celar algo que no tiene fundamentos.
Cada vez que se le dice inseguro a Mikhail, parece que revienta de cólera.
- Sé como eres, te conozco imbécil. No puedes estar con una sin mirar otra. No
confundo nada. Se te nota como miras y deseas a mi mujer teniendo la tuya.
Volví a confiar en ti y nuevamente me traicionaste.
Así que no entiendo eso de que estoy a tu lado por tu poder y no sé qué madres.
Y si, crees conocerme porque antes de Amanda estaba con cinco a la vez, no te
hagas el santo que no te me quedabas atrás. No durabas con ninguna por tu
forma de ser y tu jodida inseguridad. No sé como Megan te soporta en ese plan
de mala leche. Tengo mi mujer, no necesito buscar otra. No comprendo tu
inseguridad, si quisiera, sabes que ya hubiera conseguido a Megan o a cualquiera
que tuvieras al lado. Pero sabes, no me interesa porque amo a Amanda. Sigue de
inseguro y vas a alejar a Megan. Tanta inseguridad harta
¿Entendiste?
Intervengo indignada
- Joder, ¡Basta ya! Ustedes son como hermanos, ¡dejen de pelar maldita sea!
¡Parece mentira que se estén peleando por mi! Joder que acaso mi opinión no
cuenta?
- Mira Megan, a ese gilipol as cabezota, lo quiero como mi hermano. Pero, ¡hay
veces en los que quiero agarrarlo a puñetazos por cerrado y acomplejado!
Aunque no lo parezca, tiene el autoestima en negativo. Piensa que cualquiera es
mejor que él. Que no merece el amor o afecto de nadie. ¡Me tiene hasta la
azotea!
Ahora piensa que no me importa su amistad, que sólo estoy a su lado por su
poder. ¡Me l eva el demonio!
- Te entiendo. Pero hay que entenderlo. No le debe ser fácil confiar en las
personas cuando no confía en sí mismo. Ahora pelean y luego se andan
hablando.
- Será mejor que me vaya. Cuida de esa pancita. Ojalá cuando nazca, ese bebé
ayude a Mikhail con sus problemas.
Acompaño a
- ¡No! Sergey, él..., ¡tiene razón! Primero Raisa, Irina, y ahora tu. A ninguna las
supe complacer. Por eso terminé sólo. Por eso tu te irás.
- Que daño te han hecho, Mikhail. Un daño horrible. Vales más de lo que podría
expresar. Me enamore de ti desde el primer momento en que tus manos tocaron
mi piel.
Me enamore de ti, del hombre, del ser humano. De tu sensibilidad ocultada tras
un traje negro y una actitud hermética. ¿Por qué no puedes convencerte de que
muchos te necesitamos?
En las mañanas, en las tardes, luego de unos golpes antes de dormir. Sólo porque
no era una máquina insensible como él.
Algo confusa lo miro y no logro comprender de qué habla. Pero al menos tengo
una que otra sospecha.
- A que cualquiera puede ser mucho mejor hombre que yo. Han sido más las
veces que te he hecho l orar de las que te he hecho feliz. ¿En serio crees que seré
un buen padre para ese bebé? Apenas puedo soportar vivir día tras día
atormentado.
- Mirame
Levanta la mirada y sus ojos azules siguen causando el mismo efecto en mi. Lo
amo y nada de lo que dice o hace para alejarme de él funciona. Agarro sus
manos y las reposo en mi vientre. Sonriendo digo
- Ahora, hay una personita que te va a ver como lo más grande en su vida. Como
su ejemplo a seguir. Tienes que intentar, sé que es un abismo muy profundo en el
que te encuentras. Ya es hora de salir de ese tormento. No puedes seguir
viviendo así. Quiero ayudarte, pero necesito que me dejes hacerlo. Sé que no
será fácil, pero si te abres e intentas dejar esa inseguridad, ayudaría mucho.
- Si puede cambiar,
- Rompamos esa mazmorra juntos. Verás que pronto podrás dejar todo atrás y
comenzarás a vivir en el presente sin que el pasado te afecte tanto.
Se queda cal ado, pero su cuerpo y gestos agradecen una vez más lo que hago
por amor a este hombre que se ha robado mi razón.
****
Mikhail aún mira el abeto con repudio. Se acerca noche buena y yo estoy súper
emocionada. Pero Mikhail, él hace cada cosa para joderme el ánimo respecto a la
navidad. Quiero celebrar nochebuena y decirle eso es como mencionarle al
demonio.
Miro tras la pared de vidrio del restaurante al que me ha traído a cenar y suelto
un resoplo
- Quiero pasar mi primera navidad casada, con mi marido. ¿Es mucho pedir?
Salí feliz de la consulta con tu madre y ahora me estás dañando todo.
- Haz lo que te dé la gana. Pero no pidas que esté de acuerdo y celebre la jodida
navidad
- No te estas dejando ayudar. Al menos, participa de la cena Aprieta los dientes y
termina accediendo. ¡Si! Sé que lo hace por complacerme y eso me enamora. En
fin, me siento muy feliz, todo anda bien con mi Misha y ya se ha dejado ver.
Pero hemos preferido dejarlo como una linda sorpresa. Mientras termino el
postre miro a Mikhail con mimo
- Te amo, quita esa cara de mala leche y sonríe. Misha nace en dos meses y estoy
muy feliz.
- Yo también lo estoy.
Siento que estal o por dentro. Oh, Dios, ¡Hoy se fol a! !De regreso a casa!
Salimos del restaurante y me arropa con su abrigo del frío. Está nevando y amo
que neve. Me encanta esta época del año. A excepción de los fríos extremos.
- Ay no mientas
Hoy la noche, promete ser larga lujuriosamente larga. Y yo, deseo que el
amanecer no encuentre su momento.
=================
Al fin lo pide él. Bajo la cremal era de mi vestido y lo dejo caer con picardía.
Me quita el sostén y toca mis pechos con esa posesión que me hace tiritar.
Acerca su boca y lame mis pezones abrazándo mi espalda. Me l eva hasta la
cama y tumbándome en el a dice quitándose el pantalón
¡No quiero cuartel! Quiero castigo fuerte y duro. Me quito el encaje y seguido yo
le quito el boxer que yo misma le he elegido. Ajustado, ental ado y jodidamente
sexy. Tirando de su muñeca lo tumbo en la cama y subiendo a horcajadas sobre
él, dejó que Afrodita hable
Estoy sobre él y por un momento su rostro se torna serio. Beso sus labios
mientras siento cómo su pene me perfora con avidez. Agarro sus manos y las
coloco por encima de su cabeza. Ahora me toca ser yo quien marque el
ritmo.muevo mis caderas con rapidez en golpes ondulantes echo la cabeza hacia
atrás y por un momento siento que tengo el control de dos placeres al unísono.
Ver su rostro perfecto estremecerse y su voz pedir que no me detenga me eleva.
Esta vez quiero ver cómo lo l evó a la cima para luego ver como desciende junto
a mi. Paseo mis labios por su pecho y libidinosa, lamo una de sus areolas. La
chupo, doy pequeños mordiscos en el a y l eno de susurros su oído
- Me encanta, pequeña
Mordiéndolo
- Lo soy, pequeña.
Mikhail cierra los ojos y jadeando comienza a negar con la cabeza y a balbucear
cosas extrañas. Lo miro y trato de detenerlo pero es algo más fuerte que él
- Cariño, todo está bien. Sólo somos tú y yo. Te amo, Mikhail Abre los ojos
alterado. Al ver mi rostro. Sonríe y besándome temblando responde
- Shh, no importa. Ahora, sólo siente, disfruta y gime para mi. Quiero oírte.
Besa mi labio inferior y sujetando mis caderas, pide con deseo
¡Madre mía! Pobre clítoris que recibe todo golpe de placer haciendo que mi
Afrodita interna se materialice en estos movimientos que me l evan al borde del
colapso de placeres.
- Eres..., única, eres la mujer que me vuelve loco, la mujer que amo.
Dejo caer la cabeza hacia atrás liberando un grito y mi cuerpo se queda inmóvil,
me
Entra y sale con la fuerza que siento adopta en mi siento que tanto placer no cabe
en mi cuerpo. Clavo mis uñas en sus hombros y gritando palabrotas que se me
escapan, me roba otro orgasmo y mis manos caen a su costado
- Le dije que sus orgasmos, sólo me pertenecen a mi. Me excita haberle robado
uno. -
Susurra
****
Pero todo es aburrido en casa. La última vez que tuvimos sexo Mikhail y yo tuve
una jodida convulsión y desde ahí ni me toca. Aunque la realidad es que en estos
últimos días me he sentido horrible. Dolores fuertes de cabeza y uno que otro
vómito. Debo de haber enfermado. Ayudo a Alena en la cocina para poner la
mesa mientras esperamos a que la familia l egue. De momento veo borroso y
pestañeo dos veces
- ¿Segura?
- Si, segura.
- ¿Como lo has logrado? ¿Como has logrado que mi hijo acepte un abeto de
estos en casa? Yo no he podido poner uno nunca porque Mikhail les tiene fobia
- Replico cansada
Su rostro es de que no me cree ni una palabra. Saca de su bolso una hoja para
anotar y mientras anota dice
- Te vas hacer estos análisis de sangre y una vez tengas los resultados me vienes
a ver al consultorio
Feliz replica
- Si, pero yo siempre he querido una familia grande, muy grande. Quiero cuatro
bebés.
Sergey pone los ojos como platos. Casi le da un ataque cuando escucha a
Amanda decir tal cosa
- Estás hinchada
- ¿Hinchada? Ay por favor claro que no. Estoy gorda que es distinto
Serio ordena
- Pero...
- Nada Lara, yo no pedí nada. Que bueno que tienes muchos dulces pero no te
los comas todos porque luego trepas paredes.
Pero sigo sintiéndome fatal. Megan, es sólo parte del embarazo. Nada grave.
Mikhail entra a la habitación y de seguro ya va a preguntar
- Si. Mi madre dijo que quiere verte en su consultorio tan pronto tenga los
análisis de sangre.
****
Mikhail aún duerme. Uf, menos mal. Hoy es navidad y estará insoportable.
Escucho risas y habladurías entre las niñas desde la sala de estar. Deben de tener
un reguero de envolturas de regalos horrible. Bajo las escaleras y los malestares
no cesan. Siento punzadas horribles y las tolero respirando profundo. Veo a Lara
feliz abriendo sus regalos junto al abeto. Sonriendo me mira y feliz dice
- Mira mami, ¡Tengo muñecas nuevas! También colores para pintar Ninette abre
sus regalos y me los enseña
- ¿Te gusta?
- Si
Lara agarra unos regalos debajo del abeto y leyendo entre sílabas dice en voz
alta.
- Si ese es para tu papi. Hay que ver si le gusta le idea de tener un regalo en
navidad.
Escucho los pasos de Mikhail bajar las escaleras y ver la sala de estar l ena de
regalos lo hierve.
- ¡Porque es navidad!- Exclama Lara - Mira papi, toma tu regalo. Abrelo para
verlo
- ¿No vas abrir tu regalo papi? También hay uno para Mami, para abuela, Alena
y el señor chofer bueno que me l eva al cole
- No, no voy abrirlo
- Oye, no le grites. No seas salvaje. Sólo quiere que participes en esto con el a
Lara
baja la cabeza y su rostro se torna tristón. Mikhail agarra su regalo con hastío y
lo abre.
Lara lo observa con sus ojitos pendiente a lo que hay dentro y mira los gemelos
que le he regalado algo extrañado. He mandado a grabar nuestras iniciales y una
sonrisa se asoma en su rostro.
- ¿Te gustan?
Lara saca de debajo del abeto un regalo para mi. ¿Para mi? ¿De parte de quien?
Lo abro curiosa y veo un brazalete con notas musicales adornando. ¡Me enamoro
del brazalete! Junto al brazalete hay una nota y la leo emocionada No celebro la
navidad. Me duele hacerlo. Pero me he casado con una mujer a la que le encanta
la hace sonreír. Y eso es lo único que deseo, verla feliz. Si para verla sonreír
tengo que soportar la navidad, lo haré. Te amo Megan, feliz navidad.
Mikhail
- ¿Te ha gustado?
Mientras lo abrazo siento más fuerte el dolor y se me escapa una queja. Mikhail
me mira y lo hace asustado
- Megan, estás más hinchada que ayer. No pienso seguir posponiendo el que
vayas al medico.
Sin más remedio acepto y Lara y Ninette se quedan con Alena. Muriéndome de
miedo sigo a Mikhail hasta el coche y la verdad es que ya no soporto los dolores
de cabeza.
Mientras maneja habla por el móvil y por lo que veo habla con Alejandra.
- ¿Que sientes?
Trago saliva
Llorando respondo
Se queda cal ado y sólo maneja enojado. Algo tuvo que haberle dicho Alejandra
a Mikhail para que esté tan alterado. Llegamos al hospital y Alejandra me recibe
y manda a hacerme un análisis en la orina y de sangre. ¿Pero que coño pasa? Me
siento que soy una cría a la que mandonean y no le dicen que pasa. Me hago la
muestra de orina y Alejandra me revisa la presión arterial. Comienzo a
asustarme.
- No te muevas - Ordena
Se miran y se quedan cal ado. ¡Maldita sea! Al rato una enfermera entra con
unos resultados.
¿Tan rápido?
=================
- Megan, esto no es cuestión de que quieras o no quieras. Tiene que ser así. Es
como único evitaremos una eclampsia. El bebé está en peligro y tú también.
Abrazo su torso y cierro los ojos. Quiero que esto acabe ya.
****
Abro los ojos y aún Mikhail sigue a mi lado. Está dormido y se ve súper
incómodo en esa banca. Las malditas máquinas
- Vamos a inducir el parto. Tiene que dar a luz de inmediato para que no corra
peligro ni el a ni el bebé
- Vale, haz lo que creas necesario pero que nada le pase a ninguno de los dos.
- ¿Va a doler?
- Bastante.
- Quiero toneladas de epidural entonces. - Digo cansada
- Todo va a salir bien. Tranquila Megan. Haré todo lo que está a mi alcance para
que tu y mi nieto estén bien.
Sale de la habitación y yo sólo puedo sentir miedo. Mucho miedo. Mikhail besa
mi vientre y la preocupación en su rostro lo invade. No deja de acariciar mi
panza y derrama lágrimas silenciosas.
Sonriendo con lágrimas entre los ojos, me besa acariciando mi cabel o. Tenerlo
cerca me reconforta.
- Vete a la casa. Necesitas descansar, cambiarte de ropa. Comer, has estado tres
días aquí sin moverte.
- Hazlo, sólo será un rato. Hazlo por mi. Ve y come algo y descansa.
- Sólo serán dos horas. Pero mandaré a alguien para que se quede contigo Antes
de que pueda contestar, tocan la puerta y Sergey entra junto con Amanda.
- ¿Cómo te sientes?
La rivalidad entre Mikhail y Sergey me jode. ¡Maldita sea! Es estúpido que sigan
en ese plan.
- ¡Basta!- Grito
- Mi intención para nada es buscar problemas con Mikhail. Antes que todo, te
considero una amiga.
- Ahora no pienses en nada. Sólo debes estar tranquila. Hoy nace tu bebé y debes
estar lo más serena posible. - Dice Amanda
Mira, ve todo de esta forma. Al nacer tu bebé ha podras fol ar duro y salvaje.
Tendrás a tu bebé y sabes, es lo más lindo que le puede pasar a una mujer. Desde
que nació Leyla no me despego de el a. Es todo para mi esa pequeñita.
Sonrio con tenuidad y los escucho hablar aunque me este muriendo del dolor.
Pasa una hora y las contracciones comienzan a torturarme. ¡Es horrible! Amiga
epidural, ¿Donde estás?
- ¡Epidural! No soporto las contracciones. Por favor Alejandra dame algo para el
dolor -
- Estás dilatando muy lento Megan. Ahora estás en la fase activa y las
contracciones serán un poquito más fuertes
¡Más epidural!
- Ahora, sólo necesito que estés serena. Tienes la presión arterial muy elevada
*****
¿Que me va a dar?
- Mi marido, ¿dónde está? Quiero que esté conmigo - Pido entre sol ozos
- ¡Quiero a mi marido!
- ¡No vuelvan a decir que me calme! ¡Me duele mucho! Estoy jodida, siento con
cada contracción que me retuerzo. ¡Llevo así horas!
- Tengo Miedo Mikhail, me siento muy mal. No creo poder dar a luz a Misha
- Vale, vamos a traer a mi nieto al mundo. Megan, necesito que uses todas tus
fuerzas para que todo sea rápido.
Asiento con la cabeza y pide que puje. Joder, siento que pujo tanto que me
quiebro por dentro y nada que sale Misha. Me siento cada vez más débil, no sé
qué me ocurre, pero un dolor de cabeza intenso me invade.
- Vamos Megan, lo haces bien cariño. Esta vez, con más fuerza
Cierro los ojos y siento que no puedo abrirlos nuevamente. Algo me hace sentir
horrible.
Pero hago lo que pide Alejandra y uso las fuerzas que albergan en mi cuerpo.
Mikhail me mira y dice
Alejandra vuelve a pedir una vez más que puje con fuerza. Pero no tengo eso que
pide.
Siento que si lo hago una vez más me muero. Aún así, lo hago, quiero que mi
Misha nazca aunque me quiebre del dolor. Grito con voz estertorosa y entre mis
gritos de dolor, logro escuchar un l anto que me l ena de alegría. Derramo una
lagrima y Mikhail me secunda y emocionado corta el cordón umbilical.
=================
Llevo días así. No puedo moverme, tampoco abrir los ojos, ni hablar. Pero de
una forma extraña logro escuchar lo que pasa a mi alrededor. Y por eso sé que
Mikhail no se ha despegado de mí lado. Quiero despertar, quiero ver a mi bebito.
Siento sus manos acariciar mi cabel o y pequeños sol ozos que me parten el
alma.
- Nena, abre los ojos por favor. Te necesito, nuestro hijo también. Me parte verte
así.
Sigues ahí sin moverte, sin hablar hasta por los codos. Te extraño, extraño tu
sonrisa, tus berrinches, tu alegría contagiosa. Extraño todo de ti.
- Mikhail, debes ir a la casa y descansar un poco. Estando aquí no harás que algo
cambie. - Dice Alejandra entrando a la habitación
- ¡Porque todos en este jodido hospital son unos ineptos! ¡Unos mediocres!
Como Megan no salga del coma, juro que hago que este maldito hospital lo
clausuren.
- ¿Por qué no puedo ser feliz? Quisiera saber porque me arrebata siempre lo que
más amo. Megan, nena, si te vas, yo muero. Nena por favor, no me dejes. Te
necesito. Sin ti, siento que no soy nada cariño.
Yo tampoco soy nada sin él. Muero por poder abrir los ojos y decirle que no me
iré de su lado mientras la vida me alcance. La puerta se escucha abrirse y la
vocecita de mi pequeña suena.
- Si cariño, todavía
- Te quiero mucho Mami. Me voy para hacerte más dibujos - Dice en mi oído La
puerta vuelve a azotar y puedo sentir que debe mirarme. Con semblante inerte y
vegetal postrada en una cama
por coñas de la vida. A veces pienso que quizá nos empeñamos en querer ser
felices y sin embargo, la felicidad no se hizo para algunos. O peor aún, quizá eso
que l aman felicidad no es más que una ilusión. Nadie es feliz, sólo creen serlo.
Sólo hay algo seguro en esta vida, la muerte y el dolor.
****
Siento que una pequeña boquita me succiona el pezón. Quiero abrir los ojos pero
no puedo. Ya no soporto estar así. Todo es muy confuso.
- Cariño, nuestro pequeño está contigo. Tiene tu nariz, tus cejas ah y también tu
boca.
Creo que se parece mucho a ti. Vamos, abre los ojos para que veas lo hermoso
que es.
- Joder Megan, despierta por favor. Siento enloquecer cada vez que entro aquí y
te veo así. No lo soporto. No entiendo porque me pasan estas cosas a mi. ¿A
quien le he hecho tanto daño para recibir una condena así? - Hace una pausa -
Sabes, cuando tenía quince, no quería salir de casa. Tampoco quería al colegio.
Odiaba que las niñas me miraran o que me coquetearan. Mi padre me decía que
le había tomado el gusto a lo que me ocurrió en aquel lugar. Que era un
homosexual y prefería verme muerto antes que tener un hijo así. No era
homosexual, sólo quería que me dejara en paz. Pero me dijo algo que creo que
tenía razón. Nunca podré complacer a una mujer, mucho menos cuidarla y
evitarle cosas como esta. Y
Se queda cal ado y logro mover ligeramente la mano. Para él es lo más grande
que le puede pasar. Ríe entre lágrimas
Pasan unos minutos y abro los ojos de a poco. Todo me da vueltas y lo primero
que veo es a mi Misha en mi pecho. Lo he lactado aún sin estar consciente. Es
hermoso mi niño.
Tiene los ojos de su papá y es pequeñito. Derramo una lagrima y toco su carita.
Al fin conozco a mi bebito. Mikhail me mira emocionado y dice
- Nena, ¡has despertado! Dime algo cariño. Por favor. Te he extrañado mucho
Abro la boca e intento hablar pero no puedo. No me salen las palabras. Vuelvo a
intentarlo y nada que puedo. comienzo a desesperarme. Quiero hablar y no
puedo.
Otra vez lo intento y sólo fluyen las lágrimas en vez de mí voz. Me siento inútil
y retardada. Preocupado Mikhail va y busca a Alejandra y yo miro a mi niño.
Sus ojitos son azules y sus mejil as rosadas toco sus manitas y aún no logro creer
que tenga a mi hijo entre mis brazos. Esto que tanto he soñado se me ha dado,
soy madre de un bebito hermoso. Mikhail entra con Alejandra y mientras el a me
revisa junto a otro especialista
- Vale Megan, no te esfuerces. Para contestar asiente con la cabeza o niega con la
cabeza. - Me mira - ¿Nos reconoces?- Asiento con la cabeza- ¿Sabes donde
estas?-
- Vale, pero sólo un rato. Además hay que hacerles estudios a Megan. No es
normal que no pueda hablar.
- ¿Que pasa conmigo? -Vuelvo a señalar- ¿Quieres que se l ame como yo?-
Asiento con la cabeza sonriendo - No Megan, vamos a buscar otro nombre. El
mio no. Me niego a que se l ame igual que yo. Mi nombre es horrible y no quiero
que mi hijo l eve mi nombre.
Sonrío alegre y besa mis labios. Siguen provocando el mismo deseo de siempre.
- Hola Megan, vengo a visitarte -Aprieto los dientes asustada- No seas grosera,
te estoy hablando. Oh, no puedes hablar. Mejor para mi.
- ¿Por qué l oras estúpida? Tu me tienes hasta la azotea. Tienes más vidas que
una jodida gata. Se supone que te murieras con todo y engendro, quizá fal e un
poco con la dosis. Pero sabes, ahora
he cambiado de pensar. ¿Para que matarte? Eso sería muy fácil, mejor te
hacemos sufrir.
Niego con la cabeza aterrorizada - Eso supuse. Abres tu boca y le dices a alguien
de que estuve aquí o se te ocurre acusarme por haberte querido matar ¿y sabes
que le va a pasar a tu engendro? ¡¿Lo sabes?!
Esta loca. Esta loca y temo por mi niño. Sé que es capaz de todo eso y más.
¿Que le hice para que me odie tanto? Mi único pecado ha sido amar a Mikhail y
darle un hijo.
Mikhail es mucho para ti maldita perra. No sabes cuanto te odio, el día en que
dejes de respirar, voy a celebrar. - Se acerca hacia mí y acaricia mi pelo con
burla - siento decirte que tus días en algún momento van a estar contados. Tanto
hombre en el mundo y tu vienes a fijarte en el mio.
- Zo-rra
- ¿Como me has l amado, lisiada? Tu como que no aprendes. Vamos a darte una
pequeña demostración de lo que le va a pasar a tu mocoso.
condena porque mientras yo viva haré de tu vida un infierno hasta que te mate.
Una sola palabra de esto, y te juro que tu hijo se muere. No sabes la facilidad
que tengo para conseguir l egar a sitios que ni te imaginas. De seguro tu
engendro se encuentra en los cuneros. Será fácil hacer que duerma. Tu decides
perra. Da un paso en falso y vas a ver como te quedas sin hijo
- Ah, ¡y deja de l orar! Pareces una Magdalena, italiana ridícula Azota la puerta
y un miedo profundo me invade. Quiero a mi bebé conmigo. Esa loca le puede
hacer algo y no podría resistirlo. Me quito el suero y todas las máquinas que
están conectadas a mí pecho, y me pongo en pie desesperada. Salgo de la
habitación y el corredor está despejado. Necesito l egar a donde está Misha.
Entro al ascensor y comienzo a buscar los cuneros de cuidados intensivos en
cada piso que entro
- Cu-ne-ros
- Megan, ¿Que haces aqui nena? Vamos a la habitación Niego con la cabeza sol
oza
- Qui-ero a-qui
- Ya puedes hablar cariño - Besa mi frente - No puedes estar aquí. Aún estás muy
débil.
- Soy muy feliz en estos momentos. Tengo un bebé de la mujer que amo y has
despertado del coma.
Mikhail besa mis labios y nota mi preocupación. Intenta preguntar que pasa pero
niego con la cabeza.
Digo que si con la cabeza. Ahora que hay un bebito que depende de mí y su
padre, siento un terror inmenso por lo que le pueda pasar. De ahora en adelante,
mi prioridad es cuidar a mi pequeño Mikhail de cualquier peligro. Con mi vida
me basta para protegerlo.
=================
Mikhail abre la puerta de la casa y entro con mi pequeño en brazos. Por fin
podemos dejar el hospital y aquí podré cuidar mucho a mi pequeño Mikhail.
Lara no corre hacia nosotros como de costumbre. Sigue dibujando en la sala de
estar y me acerco a el a
- Oye, ¿no quieres conocer a tu hermanito? Se l ama Mikhail igual que tu Papi -
Digo entre sílabas
- ¿Y eso que tiene que ver? No estuviste en mi panza pero te amo igual. Eres mi
hija preciosa
Sonríe y accede a ver al bebé. Está dormidito y Lara sonríe. Toca su cabecita y
susurra
- Hola hermanito, soy Lara tu hermana mayor. Te voy a cuidar mucho y te voy a
enseñar a pintar y a jugar a las escondidas y muchas cosas.
Es muy lindo ver cómo de pronto, Lara tiene una familia. Antes, sólo era una
niña más en la fundación de Mikhail y ahora, su rostro, su semblante es alegre.
La dejo pintando en la sala de estar y subo las escaleras junto a Mikhail. Según
él, me tiene una sorpresa. Avanzamos hasta el cuarto que era de su bebito que
murió y abre la puerta nervioso. Me hace entrar y al ver la habitación me quedo
anonadada. La ha acondicionado para nuestro pequeño Misha. Todo es verde
manzana y la cunita color negra.
- ¿Te gusta?
- ¡Me encanta! Está muy bonito. Gracias por este detal e mi amor.
- Quiero verte feliz, y haré todo lo que esté a mi alcance para conseguirlo cariño.
Sonrio y quiero darle a sostener a Mikhail, pero se niega
- No pensé que esto pasaría. Tengo a mi hijo en brazos cuando pensé que jamás
sería
- Pues ahora tienes un bebito que te necesita tanto como yo. Eres lo más grande
que tiene.
- Me encanta que se l ame como su padre Mikhail Ivanov McMil an. Suena
hermoso.
Curva la comisura y mima a nuestro pequeño parecido que no quiere soltarlo por
nada del mundo. Pero parece que mi inquietud no la puedo seguir ocultado. Se
me sale por los poros.
- Prometeme que no te vas a alterar, no vas a salir como los locos y vas hacer
locuras por favor.
- No puedo prometerte eso antes de que me digas Trago saliva y siento que si no
se lo digo, estal o. Derramando lágrimas contesto
- Se muere, se va a morir
- ¡Porque está loca! Es una loca psicópata que no va a estar tranquila hasta
matarme a mí o a nuestro hijo.
- ¿Con qué cargos? ¿Con qué pruebas? Todo lo hace perfecto, no deja
evidencias.
Lograron
capturar al hombre que te intentó asfixiar en la casa y no quiere decir para quién
trabaja.
También creo que fue el a la que quiso envenenarte en Seattle pero no hay
manera de probar nada. Y no, no está loca. Hay que estar cuerdo para ser tan
malévolo y calcular las cosas a la perfección como el a lo hace.
- ¡Lo sé! ¿Pero cómo demonios le hago para denunciarla sin pruebas?
Mikhail se queda cal ado y cuando lo hace. Lo que pasa por su cabeza no es nada
bueno. Sale de la habitación y nerviosa le sigo
- Quítate del medio. Esto se acaba hoy. Ya no tolero a la zorra esa. ¡Hoy se
muere!
¿Por que le dije? Ahora esto puede ir peor. Subo a mi coche y manejo a toda
leche pero no logro conseguirle. La nieve no ayuda a la vista y estoy más liada
que nunca. Le marco y nada que contesta. Pero es obvio a donde va. Manejo
hasta la casa de la vibra de dos cabezas y logro alcanzarlo. ¡Es un intransigente!
No me escucha y lo único que quiere es subir al á arriba y matarla.
- ¡Regresa a la casa!
- No vayas por favor. Mikhail le va hacer daño a nuestro bebé. El a me dijo que
lo
mataría se te decía.
Nada me hace detenerlo. Sólo puedo seguirlo y rogar que no use ese arma. Toca
la puerta de Raisa con violencia y cólera. He cometido un error horrible al
decirle de la amenaza de esa bruja. El a abre la puerta y lo primero que recibe de
Mikhail es un golpe.
Le golpea la cara y yo le quedo paralizada al ver que Raisa cae al suelo con el
labio inferior sangrando. El a ríe delirante y dice
Levantándola del suelo, la agarra del brazo y cegado por una ira que yo he
propiciado le grita
- ¡Ya me tienes harto! ¡Está vez te refundes en la cárcel o te mato maldita zorra!
- Estoy loca, pero por ti. Y ve, acusame de lo que quieras. No tienes pruebas de
que intente matar a la perra de tu mujer. Si, fui yo quien provocó el coma de tu
munercita y la muy perra no se murió.
Vuelve a pegarle y esta vez con más fuerza y seguido le apunta la sien con el
arma y yo entro en desesperación.
- Anda, ¡dispara! Si tan hombre eres dispara, pero hazlo ya porque mientras yo
viva, cada aliento, cada suspiro, cada paso que dé será para ver sufrir a Megan y
ahora a tu engendro. ¡Dispara! ¿Que esperas? Tu poder ni tu dinero me va a
detener hasta verla muerta a el a y a tu hijo. Los odio con todo mi ser. Me han
robado tu amor, primero Irina, ahora el a. Me me matas o espera ser viudo
nuevamente.
- Hoy mismo te vas tras unos barrotes. ¡Eso te lo juro maldita loca!
- Haz lo que quieras guapo, sabes que no tienen evidencia alguna para culparme.
- Que imbécil eres Megan. Tu solita le has cavado una pequeña tumba a tu
engendro.
Como eres bocafloja. Yo tu, vigilaría muy de cerca a ese mocoso, porque
disfrutaré tanto hacerlo sufrir tanto como si te lo hiciera a ti maldita perra.
Trago saliva y sol oza pero convencida de que el a no podría dañarnos como dice
respondo
- Tras las rejas no serás más que una loca desquiciada. No te tengo miedo.
- ¡Que no soy tu hombre maldita sea! ¡Cal ate o te juro que te cal o con un
balazo!
- ¡Pues hazlo! Matame, tira del gatil o y deja de repetir que me vas a matar.
¡Hazlo y libérame de esto que te encargaste de hacerme sentir para luego irte sin
yo importarte un carajo! Debería odiarte, a ti y a tu familia, pero no lo consigo -
Hace una pausa-
- Uyy que miedo, ¿que es lo más malo que puede pasarme? La muerte no me
asusta mi amor. Aquí la espero con los brazos abiertos. ¿Que no entiendes que
nada de lo que hagas me va a detener? Ninguna de tus amenazas me asustan.
Eres mío o eres de nadie.
- Das pena
- Pena vas a dar tu cuando tengas tu casa l ena de coronas de flores - Replica
riendo Soltándola con fuerza hace que caiga al suelo y me saca a mi de la casa.
Me l eva en volandas y ahora no sé que pasa por su mente. Al salir del edificio lo
miro asustada y digo
- Mikhail..., yo
- Lo sé. Confío en ti, no dejarías que nada nos pase a Misha y a mi.
Subimos al coche y maneja con tensión. Como quisiera que olvidara todo lo que
esa descerebrada ha dicho, pero parece que no, no es posible. Se desvía y quiero
preguntar a dónde vamos pero no me atrevo. Está muy enojado y podría alterarlo
aún más. Llamo a la casa y alena contesta el teléfono
- Está despierto, recién lo he bañado y puesto su pijamita. Pero parece que tiene
hambre.
- Vale, en un rato l ego para atender a mi angelito. No le quites el ojo de encima
por favor. Y Lara, ¿Ya se ha ido a dormir?
- Aún no, se está bañando. Lleva dos horas en la tina. De seguro está jugando
con el agua.
Sonrio
- Pero...
- Será rápido
Digo que si con la cabeza. Que remedio. Llegamos a un lugar que nunca antes he
venido en lo que l evo en Rusia. Parece ser una comisaría o algo parecido. Entro
tímida del brazo de Mikhail y al entrar todos lo reciben como si fuera el papá de
los pol itos.
Lo miro y no lo creo. ¿Acaso empieza la guerra? Esto será peor que la segunda
guerra mundial. Muero del miedo, ojalá que esto sirva de algo.
=================
Sus ojitos me miran y me roba el corazón lo tierno y hermoso que es. Le pasa
algo malo y me muero. Mikhail entra al cuarto y al vernos sonríe tenue
- Está siendo algo difícil mantener a Raisa detenida. No hay evidencia de que
haya intentado matarte ni siquiera causarte daño.
Misha se queda dormido pegado a mi pecho y con sigilo lo dejo en su cuna para
que tome la siesta. Abrazandome la espalda besa mi cuel o y comenta
- ¿Que personas?
- Ya luego te enteras.
Decido seguirlo y bajo con él las escaleras. Hay unos ocho hombres en la sala de
estar con trajes negros y muy altos, muyyy altos. Me dan un miedo horrible.
- Habrá siempre dos en las entradas principales de la casa. Y uno tras de ti.
Todos están armados. Necesito que cooperes con esto. Sé que no te gustan los
guardaespaldas pero son necesarios mientras yo no esté contigo.
- Mikhail, no creo que haya falta de esos hombres. Raisa está en la cárcel
- Joder, pero me trató de matar. Quiere hacer lo mismo con Mikhail y moriría si
algo le pasa a nuestro hijo.
- A ver, tengo seguridad en toda la casa y también seguridad personal para ti.
Quiero volver a tocar y hacer conciertos, quiero tener sexo como antes sin
preocupaciones, quiero vivir como al principio. No rodeada de guaruras y un
constante miedo a salir de la casa. Me cubro el rostro y suelto un suspiro cansado
- Supongo que será así. Estoy cansada de todo esto. De Raisa, de sus amenazas.
Joder no le he hecho nada para que me odie así. ¿Podrías explicarme que fue a lo
que se refería con que tu la dejaste sin dejarla aclarar nada?
- Sólo una de sus tantas intrigas Megan. No dejé que me dijera nada luego de
verla en la cama con mi padre. Sólo la saqué de mi vida y desde ese momento ha
ido perdiendo la razón. Luego mi padre me restregó en la cara que podía con la
mujer que quisiera, incluso con la de su hijo. Que no era hombre, él sí lo era.
Curva la comisura
- Estaba pensando en que las niñas no están porque se fueron de compras con mi
madre. Mikhail está dormido y Alena está en el mandado y podríamos
aprovechar que tenemos la casa sola para hacerte mía.
- Hace tiempo que no usamos el cuarto morado. Tengo ganas de darle una
usadita.
- Ve y busca algo ligero color negro que ponerte. Mientras encuentro como
dominarte.
Poniendome de pie camino hacia las escaleras y sonriendole respondo
Ivanov
Subo las escaleras celebrando, luego de tantos meses sin sexo de verdad, hoy
será duro y cuando es en el cuarto morado, ahí no soy su esposa y él no es mi
esposo. Él domina, y yo soy a mujer a la que intenta dominar. Busco entre mis
conjuntos traslúcidos, uno negro y sonriendo sigo celebrando. ¡Al fin el sexo
vuelve a la normalidad! Me miro al espejo con la lencería puesta y me muerdo
los labios. Veremos quien domina a quien.
- Te portas muy bien Misha, ahora no me salgas igual de mala leche que tu Papi.
Ya con él me basta.
Se mira las manitas y beso una de el as. ¡Me lo como! Entro a la habitación
dándole mimos y susurrando cosas lindas. Lo dejo en el playard junto al alféizar
de la ventana y comienza a hacer puchetitos para l orar. Mikhail sale del cuarto
morado y sacando nuevamente a Misha del playard le digo
Esto de saber que le pasa a mi benito es algo difícil. A cada rato me la paso l
amando a
- Megan, conmigo se pondrá más intranquilo. Debo darle miedo o algo así.
- ¡No
seas payaso! Anda, intenta calmar a Misha Sin saber que hacer, opta por
recostarse en la cama y acostar boca a bajo a Misha en su pecho. Mikhail
acaricia sus piernitas y a los pocos minutos cesa de l orar. Este cabezota logra lo
que yo no logro. Ha dejado de l orar con Mikhail,
- Como que el cuarto morado tendrá que esperar un rato - Dice Mikhail mientras
acaricia a Misha
¡Maldicion! Resoplando me subo a la cama y observo a los dos Sabeses que más
amo en el mundo. Ambos me tienen enamorada constantemente.
- Todo lo que haces por protegernos, a mi y a nuestro hijo hace que te vea así.
Se queda cal ado y mira a Misha con amor. Aunque no lo diga ni lo exprese, ser
padre era uno de sus sueños y ya lo ha cumplido igual que yo. Me gustaría tener
más bebés en un futuro, quiero una familia grande, muy grande
- Quiero que me escuches una cosa Megan. No vamos a tener más hijos. Nos
Mikhail
- Sólo tuya
Entre pequeñas risas pícaras y caricias lascivas me l eva hasta el cuarto morado y
justo cuando piensa cerrar la puerta se lo impido.
Miro la cama y ha puesto gril etes en los cuatro postes. Me quedo observando y
quiere hacerme de todo hoy. Se nota.
- Desnúdate -Ordena
- No sea rebelde señora Ivanova o le irá muy mal Odio la idea de no ver nada.
Desliza por mi cuerpo una pluma y retengo las ganas de moverme. Megan, no te
muevas, Megan no te muevas, me recito una y otra vez.
Trago saliva
-¿Que cosa?
Puedo sentir su cuerpo entre el as. Toca mis labios humedos, deseosos de acción
e introduce un cubito de hielo en mi vagina. ¡¡No te muevas!! Luego su lengua
se pasea por mi clítoris con suavidad. Está caliente, muy caliente. El juego de
temperaturas en mi sexo es extasiante. Quiero moverme, gemir y gritar pero si lo
hago pierdo. Rodea con su lengua mi hinchazón y ya el cubito de hielo ha
desaparecido mojandome aún más.
Muerdo mis labios y siento que traspaso el cielo. Vuelvo a sucumbir al placer,
succiona con avidez y mandando al cuerno las reglas, me arqueo tirando de los
gril etes liberando un grito dejando fluir el éxtasis de la morbosa
- ¡Que te den! ¡Quiero gritar! Quiero verte, quiero tocarte. Quítame esto
Rio
- Vamos, ¡castigame!
Toca mis pechos, los aprieta y siento derramarse la leche de Misha. ¿Que coño
hace?
- Quiero verte
- Y yo castigarte
Me pone algo que aprieta mucho mis pezones. ¡Duele! ¿Que es? Tiro de los gril
etes y comienzo a ponerme nerviosa
-Son pinzas
- ¡Quiero ver!
Besa mis labios desplomándose sobre mi y si que sabe como doblegarme el muy
gilipol as. Frota su erección en mi sexo y vuelvo a tirar de los gril etes.
- Tolera, es su castigo
quiere que no me mueva si me hace sentir olas de placer? ¡Jodido loco! Separa
mis piernas y presiento que no va a tener piedad de mí. Si, ¡Que no la tenga!
¡Aplausos por favor! ¡Al cuerno lo vainil a! Eso es para Melanie, yo..., yo quiero
que me deje como coladera, como muñeca hinchable desgastada. ¡Si! Me
embiste con fuerza y suelta un gemido. Lo único que se escucha son los gril etes
hacer ruido con cada embestida que me da. Entra y sale de mi descargando toda
la abstinencia que por tonto ha retenido en todos estos meses. Hasta l egan a ser
dolorosas sus penetraciones. Pero al parecer, comienzo a ser masoquista, me
excita el placer que me provoca el ligero dolor.
- Oh sí, ¡Más! Dame fuerte, quiero quedar como coladera - Digo riendo entre
jadeos Responde a mi pedido con con una estocada al útero. Otra vez mis
muñecas sufren.
Tiro de los gril etes y Afrodita viciosa como es, pide más. Sus manos recorren
mi cuerpo hasta detenerse a unos centímetros de mi cuel o. Sólo lo toca, pero al
aumentar el ritmo de sus caderas trabajando entre mis piernas, va aumentando la
fuerza y comienza a asfixiarme. Trato de tolerar hasta donde mis pulmones
puedan. No veo nada, estoy sin aire y con el cuerpo quebrado en placer
combinado con temor.
Hace lo que le pido y de momento no puedo entender porque tiene que verme sin
aire para sentir placer. Quiero entenderlo, quiero comprender porque no puede
dejar a un lado sus traumas. Me quita los gril etes y luego la venda. Me mira
descompuesto y aún suspendido sobre mi me dice
- No te escuché, no..., olvidalo Sale de mi interior y me quita los gril etes de los
pies. Se cubre con el albornoz y aún el cuel o me duele
- Casi me matas, como las otras veces. Hay veces que me asustas. Trato de
comprender qué es lo que pasa por tu mente cada vez que me asfixias y lo único
a lo que le encuentro lógica es pensar que al hacerlo imaginas que se lo haces a
esas
- ¡Cal ate! Sólo..., no lo repitas, no lo digas Me quitó las pinzas de mis pechos y
las lanzo al suelo frustrada. Siento que soy una fatal esposa por no poder
comprenderlo. Sale del cuarto atormentando por su infierno y no l oro en
soledad, miro esta habitación y todo lo que hay dentro y recién me doy cuenta
que está habitación es todo lo que se encuentra en su cabeza materializado. Sus
miedos, sus traumas, su placer y también sus frustraciones.
*****
- No, Mikhail no. Yo..., esa mujer está loca. Y si es como dices que es casi
seguro que sale, no me da mucho miedo.
paraliza.
******
¡Hola!
=================
Nota
¡Hola hermosuras!
Primera nota del libro. Y si, es que siento que necesito comunicarles algunas
cosas. La primera, quiero agradecer a todas por su apoyo con sus votos y
comentarios, en especial quiero agradecerles a mis chicas del grupo whatsapp,
chicas, son muy importantes para mi, y las quiero mucho. La segunda cosa,
estoy considerando volver a la norma de actualizar todas mis novelas los viernes.
Ando algo decaída de ánimo. He perdido por decirlo así contacto con lectoras
que aunque el as no lo sepan, son de mucha ayuda y ánimo para mi al escribir.
Siento
que si sigo actualizando diario puedo dañar la trama y no es eso lo que quiero
por nada del mundo. Aún no es seguro del todo, pero es lo más posible.
Pd: Espero que me puedan entender, sería sólo hasta que me sienta mejor :)
¡Besos!
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Mikhail insiste en que no debo tener miedo. Y en cierto punto, tiene razón, estoy
rodeada de guardaespaldas pero algo me dice que los guardaespaldas no son
suficientes para contrarrestar la maldad de Raisa. Trato de no pensar en ese
asunto y le doy el bebito a Mikhail. Sonriendo le digo
- Sí, pero tú eres la mamá y eso le toca a ustedes. Además, no sé cómo se cambia
un pañal. Dile a Alena que te ayude
- Abres el pañal, lo limpias con estas toal itas y luego le pones el pañal nuevo.
Miro como busca la manera de cambiarle el pañal a Misha y muero de la risa por
dentro.
- Si, vas muy bien, excepto porque le has colocado el pañal al revés.
Sonriendo lo ayudo a terminar y Misha no deja de mirarlo con sus ojitos saltones
y esos azules que me enamoran igual que los de su padre.
- Para ser la primera vez lo has hecho muy bien Curvando la comisura carga a
Mikhail y parece que no quiere soltarlo por nada del mundo.
- No, no puedo. Siento que seguiré haciéndolo y eso me frustra Trato de evitar el
tema a toda costa. Siempre que hablamos del tema nunca l egamos a nada en
concreto y salimos peleados
Parece mentira que el pregunte tal cosa. Quiero preguntar muchas cosas y no sé
por dónde empezar.
- No estas loco, pero tienes traumas que tienes que superar. Quizá con ayuda lo
logres superar
- ¡He dicho no! ¿Vale? ¡No!
Creo que mi insistencia no va para ningún lado. Arqueo una ceja y tocando mi
cuel o
trago saliva
- Olvida lo que siento o dejo de sentir cuando lo hago. Te lastimo y odio hacerlo.
- Te escucho
- Cuando obstruyo el aire, siento un placer que sólo así consigo. Quizá parezca
una locura, pero es lo que siento. Intento controlarme cada vez que tenemos sexo
para no lastimarte y dejarte esas horribles marcas. Pero hay veces que sólo lo
hago, no puedo controlarlo y me odio por eso.
Me quedo cal ada y pienso. Deseo complacer su placer, pero cada vez que me
asfixia lo hace sin medir fuerzas y siento tener cada vez que lo hace. Aprieto los
dientes y replico
- Tenemos que hablarlo. El placer no sólo es para mi, debes sentirlo tú también y
sé que no lo sientes como quisieras.
Enojado me alza la voz acorralado por tantas preguntas y hace que me atemorice
- ¿Si de verdad? Pues te informo algo, ¡Nadie puede! Para sentir placer tendrías
que sucumbir a cosas que jamás estarías dispuesta.
Se queda cal ado y puedo imaginar cientos de cosas que pueden ser las cosas que
le den placer. Pero ninguna es confirmada. Siento que aunque me ha confiado lo
que pasó, aún hay cosas que no conozco.
- ¿Estarías dispuesta a humil arte para satisfacer mi placer? ¿A ser sólo un objeto
y no una mujer? La respuesta es clara y obvia. Entonces, Megan no puedes
ayudar.
¿Sólo soy yo quien siente? Esto es cada vez más difícil. Trato de entenderlo, de
ser su ayuda y su soporte, pero sigue siendo hermético a la ayuda. Miro a Misha
en la cuna y observándolo dormir pienso en voz alta
*****
Hoy toca ir al maldito careo con la bruja esa. Y yo no quiero. Pero qué remedio.
Me pongo unos pendientes y aún pienso en lo que Mikhail me ha dicho ayer. De
momento aquel a habitación dentro del cuarto morado me viene a la mente. Las
cosas que están al í me dejaron muy confusa. Si no supiera por lo que Mikhail
pasó de niño jugaría que está desquiciado. Tocan la puerta y dejo pasar
- Megan, tienes visita en la sala de estar. Está ansiosa por verte - Avisa Alena
- ¿Quien es?
- Ve y descubrelo tu misma
Curiosa
- ¿Melanie? ¿Que haces aqui? ¿Por qué no me avisaste que venías a Rusia?
- Oye, ¿Que tienes? ¿Por qué l oras? ¿Como que has estado un mes en Rusia?
- Dmitri me trajo hace un mes para vivir con él. No podía seguir viajando para
verme y le pedí que me trajera con él.
- Él no quiere que sepan que ando con él. O al menos eso creo yo. He querido
buscar trabajo y no me deja. Ya no me saca a cenar ni a nada parecido y las
pocas veces que me han visto con él me presenta como su amiga. Yo lo amo pero
comienzo a sentir que yo he sido sólo una más en su vida.
Dmitri no quiere una familia ni casarse. Es mujeriego, no puede estar con una
sola mujer.
- Ayer..., Ayer se supone que saliéramos a cenar y a sólo una hora de que pasara
por mi
Ver a Mel sufrir por ese imbécil me hierve. Se nota que lo ama mucho y él sólo
juega con el a. Me mira y sol oza añade
Me quedo en una pieza. ¿Otro bebé a la familia? Me alegra por una parte y me
asusta por otra. Su enfermedad, ese imbécil cuando se entere entre otras cosas.
- Menos de dos meses creo. Me entere hace una semana. Megan, no quiero este
bebé.
- ¿Cómo dices eso? Claro que lo quieres y lo vas a tener Niega con la cabeza
- ¿Como le voy a decir a Dmitri? Me aterra la idea de saber nada más cómo va a
reaccionar. Además no quiero regresar con él. Es un maldito traidor.
- No, no quiero dar molestias. Tu ahora estas casada y Mikhail debe querer su
espacio
- Si, es todo un dormilón. Y cuando está despierto es para comer o para que
Mikhail lo mime.
Tocan la puerta y seguido el hombre más difícil sobre la faz de la tierra, pero al
único que amo, entra al cuarto y al ver a Melanie se queda estupefacto
- ¿Melanie?
- Hola
- Lo sé. Pero me enamoré y pensé que eso podría cambiar. Me voy, tengo que ir
por mis
- Él me dijo que siente lo mismo por mi que yo por él y le creí. Caí de tonta.
- Vale, te alcanzo
- La mayoria del tiempo. Mira, tengo que salir pero ya le digo a Alena que te
prepare una de las habitaciones. Regresamos para la cena. No dudes en usar
cualquier cosa en la casa.
Sonríe
Asiente con la cabeza encantada y yo bajo las escaleras casi volando. Me retraso
un minuto y ya este está refunfuñando. Al menos salgo con él y no tengo que
andar con dos robots detrás mío. Mientras maneja pienso en lo que me depara
con esa arpía en ese careo. Ladeo y pregunto
- ¿Y no me puedo negar?
- No, Megan
De todas formas voy a tener que verle la cara a esa loca. Llegamos al tribunal y
malditos sean los periodistas. Tengo que pasar por una multitud de el os y todos
hacen preguntas incómodas que no deseo contestar.
Toca esperar en una pequeña sala y Mikhail ha aceptado que Sergey me defienda
aunque ha sido a regañadientes. Aún tiene ese estúpido complejo de inferioridad
con Sergey.
- Él no es penalista
- No son celos
Beso sus labios sonriendo - ¿Ya deja los celos si? Te amo sólo a ti Asiente con la
cabeza curvando la comisura
Raisa se sienta junto con su abogado y parece estar muy tranquilo. Me mira con
burla y pedancia
- Sólo los hechos que ocurrieron en el hospital. Nada más - Responde Asiento
con la cabeza. Piden que de mi declaración y me toca estar sentada frente a esa
bruja infeliz.
Intentó asfixiarme con una almohada mientras reía. Está loca. Debe estar en la
cárcel.
Raisa tiene cara de mustia. Se hace la santa y eso me hierve. Le dan el turno de
hablar y sol ozando falsamente arguementa
- ¡No seas mentirosa! Me has intentado matar muchas veces. Estoy segura que
fuiste tu la que mandó a que me asfixiaran en la casa aquel a noche.
Tartamudeo
- Sé que fuiste tu
- Las cámaras del hospital, ahí se ve el a entrando. Debe de verse. Por favor
alguien en el hospital tuvo que haberla visto - Respondo desesperada
Cariño, estás muy paranoica y me has hecho pasar días en la cárcel sin razón.
Curva la comisura
- Anuncia el juez
=================
- ¡Eres una jodida loca! Estas mintiendo. Tu arreglaste todo. Te juro que te mato
si intentas algo contra mi hijo. ¡Te mato!
Quiero agarrarla de los pelos y dejarla como trapeador por todo el suelo. Eso
quiero y pretendo hacer pero Mikhail me detiene y sujetando mis brazos me dice
Todos salen menos el a. Nos mira y se sonríe con maldad. Es una jodida loca. La
odio con todas mis fuerzas. Arquea una ceja y riendo dice en voz baja
- ¿Ven? Conmigo hace falta mucho más que dinero y poder para vencerme. Esta
les va a costar muy caro a los dos. Me encargaré de que ustedes y su familia
sufran igual o más que ustedes. Debiste matarme aquel a noche si querías dormir
en paz Mikhail.
Se queda cal ada y mira a Mikhail fijamente a los ojos. Parece sentir odio y un
amor enfermizo por él al mismo tiempo. Aprieta los dientes y responde
- Tu más que nadie sabes que no siempre fui lo que soy ahora. - Derrama una
lágrima -
Quizá al que en verdad quiero ver destruido antes que a todos es a ti.
Por ser tan poco hombre y no defender a la mujer que decías amar. Lo di todo a
cambio de nada. Y sabes, te voy a cobrar con creces. A ti y a todos los tuyos.
Por eso estas sola y amargada. Nadie te quiere y estás seca por dentro.
Dicho esto sale de la habitación y quiero agarrarla de los pelos pero Mikhail
vuelve a impedírmelo. ¡Maldita sea!
- ¡Ven acá jodida bruja del demonio! ¡No seas cobarde! ¿Quieres pelea? Pelea
vas a tener jodida zorra, ¡perra inmunda! ¡Tocas a mi madre y te juro que te
arranco los ojos infeliz!
- Ya me cansé de hacer las cosas bien y que esa maldita salga airosa. La voy
hacer sufrir tal y como me lo hace a mi. La odio y sólo deseo que termine
destruida
- Meg, nena, sé que estás alterada, pero no es la mejor forma. Eso es lo que el a
quiere.
Sergey intenta detenerme pero lo evito enojada. No quiero ver a nadie y estar
con nadie.
Sólo quiero joder a esa cucaracha. Antes de que Mikhail me alcance, tomo un
taxi hacia la farmacéutica. De seguro ahí trabaja el amigo de esa zorra y lo hago
hablar porque lo hago hablar. Al l egar pregunto a la recepcionista de presidencia
si ha visto quien es el amigo de Raisa. El a de momento no saca quien es pero
sigo insistiendo y se le iluminan las ideas.
Sería replico
¿Entiendes?
- Usted no me conoce para culparme de algo así. Y si, soy amigo de Raisa y eso
no me hace cómplice de lo que haga con su vida. Y le informo que yo sería
incapaz de tan siquiera cubrir un delito aunque fuera de Raisa.
****
Tomar, tomar mucho durante toda la noche ayuda a olvidar y a relajarme.
Aunque a mi no me funciona del todo. Llevo no sé cuantas copas y aún siento
rabia y enojo por lo que ha sucedido en ese careo. Mikhail no deja de l amar y
paso de él.
- Otra...
- No señora
- Yo si i, estoy casada con el papá de los pol itos en Rusia y sabe, hay veces en
las que creo que es un infierno. ¡Trato de l evar una vida normal pero no puedo!-
El barman parece ignorarme y me cabreo. ¿Por que todos me ignoran?- ¡Te estoy
hablando! ¡¿Por qué me ignoras?!
Sonrio
- Si el..., me tiene como una reina. Me lo da todo, menos una vida normal. Y yo
lo amo, lo amo mucho pero es que es raro sabes, hay veces en las que siento que
vivo con un extraño del que no sé nada.
Veo otra vez el móvil sonar y Mikhail parece no rendirse. Entre risas tomo la l
amada
diciendo
- ¡Holaaa!
- Megan, ¿Dónde coño estás? ¡Son las diez de la noche!
Termino la l amada y ahora l oro sin saber porqué. Esa mujer está haciendo de
mi vida una mierda y no se lo voy a permitir. Primero la mato. Al rato como es
de esperarse, Mikhail aparece y me obliga a soltar la copa.
- Déjame en paz. Oye, ¿y si matamos a Raisa? Así nos deja de joder la vida.
Si i vamos a matarla
- Sé que por lo que estás pasando no es fácil. Pero haciendo esto no es la forma
de ganar una guerra.
Maneja y yo sólo l oro y l oro. ¿Por que esa bruja se ha ensañado conmigo? No
le he hecho nada y quiere verme destruida. Soltando un suspiro digo
- Quiero morirme, quiero dejar de respirar. Así esa bruja no me jode más la vida
- Megan, no digas eso. Nuestro hijo te necesita mucho. También yo. Sin ti no
sería nada.
Cierro los ojos y sigo l orando en silencio. Trato de parecer fuerte y que nada de
lo que haga esa
loca me afecta, pero ya siento que estoy l egando al límite. Si la policía no pudo
detenerla. Estamos perdidos. Llegamos a la casa y apenas puedo subir las
escaleras sin caerme. Al desplomarme en la cama cierro los ojos y antes de caer
rendida ante el sueño escucho en mi oído.
- Te amo, y aquí estaré para ti siempre pequeña Dibujando una sonrisa tenue
quedo dormida.
****
- ¿Dices al intercambio?
- No, no me molesta.
Resopla hastiado
- No iremos a esas salas te he dicho ya
- ¿Por qué?
- Porque no.
Lo miro y trato de entender porque no quiere que entre a esas salas. Comienzo a
atar cabos y sólo puede haber una explicación lógica. Él si quiere entrar a esa
sala, pero no quiere exponerme a lo que hay dentro. Aprieto los dientes y
pregunto.
- ¿Tiene que ver con sadomasoquismo? Esa última sala, ¿tiene que ver con
sumisión o algo asi? No se me ocurre mas nada por lo cual no quieras que entre
ahí.
- No te oculto nada.
Se queda cal ado y odio que me deje con la duda. Parece incomodar hablar de
esto.
- ¿Que cosa?
- No rompas las reglas por favor. Sólo eso te estoy pidiendo. Es muy importante
para mi.
- No lo haré
Este hombre es tan enigmático que siento que jamás podré conocerlo al cien por
ciento.
Sus
- Con esos ojazos vas a romper muchos corazones cuando seas mayor. Así como
tu papá lo hizo conmigo. -suelto un suspiro - Sólo que tu historia va ha ser muy
distinta a la mía y tu papá.
Suelto una lágrima y rápidamente la seco. Alena entra para cuidar de Mikhail y
dándoselo en brazos le digo
- Vale, este angelito ni se siente en la casa. Se porta muy bien Me quedo más
tranquila sabiendo que Mikhail se queda con Alena y no solito en la cuna.
Camino por el corredor y la puerta de la habitación de Mel está entre abierta.
Escucho que l ora en silencio mientras habla con alguien por teléfono.
Debe ser ese imbécil que si lo veo, lo mato. Me detengo junto a la puerta sin que
pueda verme y la escucho hablar.
Me quedaba cal ada para no perderte. -Se queda cal ada y sus l anto se agudiza.
Aguanta Megan, aguanta- ¿Como puedes pensar eso? Eres injusto. Sólo he
estado contigo. No soy tu que estás con muchas y a mi me usas sólo cuando no
tienes más
opciones. ¡No me ofendas! ¿Por que me ilusionaste así? - Se queda cal ada y
deja el móvil a un lado. Jamás había visto a Mel tan decaída y sometida a algo.
No es para nada la Mel que yo conozco. Me acerco a el a y sentándome a su lado
comprensiva pregunto
- Mel, ¿Con quien hablabas?
La abrazo y verla así me desarma. De las dos, la más sensible para todo es el a y
esto la afecta más de lo que pensé.
- Era Dmitri. Quiere que me regrese a Seattle y no regrese más a Rusia. Megan,
no me quiere. Me lo dijo. Nunca me quiso, sólo quería divertirse. Me mintió al
decirme que quería algo serio. - Responde l orando
- Me l amó zorra. Me dijo que este bebé no es de él. Que debe de ser de otro.
- ¿Eso te dijo?
- Varias veces me dijo que le hartaban mis celos. Quizá fue mi culpa y por eso se
fue con otra.
- ¡No digas esa idiotez! Es un maldito imbécil que jugó contigo sin importarle
nada. Tu no tienes culpa. Mel, has cambiado mucho. Tu no eras así. Eras viva y l
ena de energía.
- Meg, desde que Dmitri se apareció en mi vida, mucho ha cambiado para mi.
Siento que aunque haga lo que haga, sin él no podría seguir. Lo amo y siento que
jamás podré
dejar de hacerlo.
Odio verla l orar. Y más al saber que se trata de un hombre que la maltrata y no
la valora. Coloco un mechón de cabel o tras su oreja y sonriéndole respondo
- No estas sola. Aquí tienes a tu hermana que estará contigo y con tu bebé. Te
ayudaré en todo lo que necesites. Pero prometeme algo
- ¿Que cosa?
sabes, no debes sufrir por Dmitri, encontrarás otro hombre que te quiera de
verdad.
- Vale, como quieras. Sabes que siempre me vas a tener para lo que necesites.
- Megan, entiendo que quieras defender a tu hermana pero eso es algo en lo cual
no debes intervenir. Melanie y Dmitri son adultos y sabrán cómo manejar su
relación Enojada argumento
Cabreada le grito
- ¡Es que eres gilipol as! Si fuera Aleksandra la que estuviera en esta situación.
¿Te quedarías de brazos cruzados?
Y ahora
Respondo a gritos
Besa mis labios nuevamente y odio no poder impedir que me guste que lo haga.
Ceñuda replico
Muerdo mis labios y Afrodita amenaza con tomar control de mi cuerpo. Si eso
pasa, hacemos estal ar la casa. Si, deseo que Afrodita domine.
******
¡Hola hermosuras!
En la pasada nota les informé que andaba algo desanimada como para escribir.
¡Besitos! :)
=================
Grande, imponente y libidinosa. Así es su erección y cada vez que roza, alucino.
Besa mi cuel o
- ¿Así como?
- Nena, oh dios nena, hazlo, gime para mi - Pide jadeando Oh si, ¡quiero que me
ruegue!
Eso me pone como una moto y siento que cuando estoy como una moto, ni yo
misma me conozco.
Una mezcla de enojo con excitación me dominan. He cedido una vez más a que
me fol e y no he podido negarme. Avanza hasta la cama y me tumba en el a
suspendiendose sobre mí. Besando extasiado la comisura de mis labios, hunde su
cabeza en mi cuel o y besándolo se vierte en mi interior liberando un gemido
libidinoso.
- Eres un estúpido
- Te amo, nena
¡Uyy que deje de evadir el jodido tema! El placer siempre lo he sentido al cien
con él.
- Recordé tus palabras de hace unos días. Me dijiste que jamás podré complacer
tu placer al cien.
cama sube la cremal era del pantalón y mis preguntas parecen comenzar a
incomodar.
Pero no me importa. Tiene que hablar y abrirse, para eso soy soy esposa.
- Meg, quiero que sepas que tu eres mi placer. Tu eres lo único que necesito para
sentirme completo
Lo miro y me hierve que siga creyendo que todos están por encima de él. Sus
ojos tristes que guardan tras ese hermoso color azul docenas de traumas y dolor,
se ciernen en los míos y deseosa de mimarlo y hacerlo sentir como lo que es, un
hombre valioso haya pasado lo que haya pasado.
- Prométeme que algún día dejarás que tengamos sexo como te gustaria tenerlo a
ti.
- Luego de que acepte y lo hagamos, pensarás que te has casado con un loco o
algo así.
- ¿Y si te digo que tengo una idea y aún así no me asusta? No creas que eres todo
un misterio, me ha tomado tiempo, pero sé cosas de ti que tu no sabes que yo las
sé. Te conozco, eres el hombre que amo. Y si, es cierto que aún hay cosas que
son desconocidas, pero estoy segura de que pronto las sabré. Te lo aseguro.
Esboza una sonrisa y arropando mi cuerpo entre sus brazos lo l eno de besos y
aunque yo sonrio, él no lo hace, más bien tienen la mirada perdida, en que tanto
pensará. Es horrible tener ideas pero ninguna concreta.
Tiene esos ojitos super abiertos buscando a Mamá. O bueno, Misha pasa de mi,
el muy interesadito sólo busca mis pechos con su boquita. Alena se va y
quedando sólo nosotros, lo cargo en brazos y me siento en la mecedora y
descubriendo uno de mis senos acerco a Misha a mi areola y lo amamanto
mientras miro sus ojitos
- Se parece mucho a ti. Tiene tus ojos, tu nariz y sé que cuando sea grande va a
enamorar a una chica como tu lo has hecho conmigo - Digo sonriente
Mira a Misha como me observa con sus ojitos azules y acercándose a nosotros
besa su cabecita susurrando
- Deje de ver a su mami así, cuando sea mayor busquese la suya y la mira así. -
Dice riendo
- Tienes suerte de que seas mi hijo. Nadie más que yo le toca los pechos a tu
mami
- ¡Mikhail!
- Por tu culpa pasa de mi. No me quiere, sólo para pegarse al pecho. - Digo
tristona
- Eres una exagerada. Estos dos hombres te aman mucho. Y cuando este bebito
crezca le voy a enseñar a que te cuide a ti, a Lara y a Ninette
- Somos los hombres de la casa señora Ivanova, nos toca cuidar de ustedes
Misha se despega de mi pecho y ya le conozco, busca con la mirada a Mikhail
para que lo cargue.
Tal y como le enseñé, con suavidad mi ruso particular se saca los gases dando
golpecitos en su espalda. ¡Que ternurita!
- Alguien por ahí cumple años mañana. Una mujer que me trae loco y a la que
pienso fol arme ese día toda la noche.
- Con una italiana hermosa, con unas curvas que me traen loco y unas piernas
lascivas que me hacen fantasear. Pero nada como su vagina, el saborearla me
enloquece.
Arqueo
una ceja
Me azota y doy un brinco riendo. Misha anda en su mundo mirando todo con
esos ojazos roba corazones. Lo acuesto en la cuna y comienza a hacer
pucheritos. Ay odio verlo l orar o hacer amague de. Lo cargo nuevamente y le
digo a Mikhail
Resoplo
- ¿Y? Antes que mujer, soy madre. Viene con nosotros o no voy a ningún lado
Avanzando a la salida abre la puerta respondiendo
No pelees
Hago el bultito a la prisa y hecho lo esencial. Será sólo unas horas y de seguro se
duerme. Lo cargo y en uno de los hombros a la pañalera. ¡Nos vamos! Avisamos
a Alena que este mimadito se viene con nosotros y se lo doy para que lo suba al
coche. Ya aquí viene Amanda a dar lata, el móvil suena
Rio
Salgo de la casa y ya Mikhail se ha montado y espera por mi. Odia esperar, pero
me vale madre. Al cerrar la puerta del copiloto tras subir al coche suelto un
suspiro mirando hacia la parte de atrás.
- Si, es mi pelotita.
***
- Sólo podemos ver, no quiero que sientas celos - Digo jadeando por su toque
entre mis piernas
-Te he dicho que no tengo celos. ¿Deseas que te haga eso? Dime, ¿A qué estás
dispuesta esta noche Megan?
Su pregunta me pil a por sorpresa. ¿Que contesto? ¿Como que a que estoy
dispuesta?
- A todo...
- ¿Que cosa?
Me mira, me mira y
- Ya te he visto tener sexo con Amanda, pero esta vez quiero ver como tu se lo
haces a el a.-Trago saliva. Otra vez no. Oh dios, de sólo recordarlo me da cosa.
Pienso y quizá a mi no me agrada la idea de tener sexo con una mujer, pero
pienso también en el placer suyo, más que placer en su fantasía. Él me ha
cumplido las que le he pedido y pues que egoísta sería yo si me niego. A ver
Megan, esto si que va a ser una misión pero nada que no se pueda superar.
- ¿Cual?
Si que las recuerdo, me las tengo super grabadas en la mente. Con un gesto,
Mikhail hace detener a Sergey y ambos se sientan en un extremo de la habitación
a vernos.
Amanda me mira algo confundida. Creo que ni sabe de lo que va suceder.
- ¿Qué ocurre?
- Quieren vernos tener sexo, pero que esta vez sea yo la activa. - Digo algo
escéptica.
solo placer y de alguna forma me ayuda. Ladeo y ambos nos miran con
excitación; ver sus cuerpos desnudos viendo los nuestros encienden y avivan mi
sistema. Dejo que mis manos recorran sus curvas y siento como su piel se eriza y
la mía comienza a hacerlo también. Coloco una rodil a sobre la cama y el a se
deja caer en la cama quedando yo suspendida sobre el a. Nos miran cada vez
más excitados y eso me hace esbozar una
Ese "preciosa" me pone como una moto a mil por hora y siento que su erección
me expande, busca acogida en mi vagina y Afrodita me incita a provocar más
gemidos.
- Oh sí, Preciosa, vamos pide más. - Gruñe en mi oído Besa mi cuel o y mis ojos
se ponen en blanco, me electrifico y suplico por más tiritando sin control. Cada
vez que pido más, se detiene y sale de mi interior.
- Estás muy golosa, Preciosa - Dice Sergey entre jadeos No puedo sostener
palabra alguna, sólo sonrio y Amanda haciéndose a un lado para ahora observar,
ambos se colocan de rodil as a mis costados; agarro el pene voluptuoso, lujurioso
y del que vivo
esclavizada y muevo su piel con lentitud haciendo que una O perfecta se dibuje
en el rostro de Mikhail. Lo mismo hago con el de Sergey, ambos me tienen
extasiada y trabajando con los dos al mismo tiempo, jadean al unísono y las
manos y brazos comienzan a adormecerse, pero no me detengo, sus gemidos me
sostienen y hacen que mi vagina palpite y pida a gritos más. Me detienen y
Sergey se tumba a mi costado, pide con un gesto que me suba a horcajadas sobre
él dándole la espalda y me siento en su erección penetrándome desde atrás.
Suelto un grito
- ¡Joder!
- Vamos, enséñame cuán excitada estas nena. Quiero que te corras conmigo Esa
es una de la cosas que más me excita y a la vez me une más a mi finolis tanto en
cuerpo como en alma, l egar juntos al límite y dejarnos ir entre nuestros cuerpos
tiritantes. Entran y salen de mi pobre cuerpo extenuado y se l evan de mi el
placer que les place. Dejo caer los brazos y cerrando los ojos l ego al límite
donde todo se convulsiona en mi interior y ni un hilil o de voz surge de mi
garganta. Me corro temblando y el cansancio, el dulce cansancio me gana.
Mikhail eleva mis caderas haciendo que Sergey deje de penetrarme y ahora soy
sólo para él. Da unas últimas y fuertes embestidas eyaculando dentro de mí y
apenas me entero. Jamás había estado tan exhausta como ahora. Cierro los ojos y
escucho en susurros
- Ha l egado al límite señora Ivanova, pero le faltan muchos más por descubrir.
*****
=================
- Mami, Mami ¡ya estas mas grande! ¡Feliz cumple! Aunque Papi no quiere
encender las velitas.
- Me enamoras más y más con todo lo que haces. Gracias por esto mi amor
- Mami, Mami, Papi hace días me l evó a comprar tu regalo. Hay uno mío y uno
de él. Y, y también me ayudó a hacer tu tarta
- Gracias por esto tan lindo princesa. Estará aquí en mi mesita de noche
Lara insiste en partir el a la tarta y feliz lo hace. Me extraña no ver a Ninette con
nosotros. Curiosa pregunto
- No lo sé. Alena me está ayudando con eso. Intenta hacerla hablar pero ha
vuelto a agarrar el iPad para hacerlo.
¿Y Melanie?
Asunto: Ultimátum
Sólo fue algo pasajero, sin importancia como todas lo son para mi. No soy
Mikhail que se echó la soga al cuel o con tu hermanita, no te confundas.
Pd: La próxima no va a ser en son de paz. Y ni se te ocurra decir que esa cosa es
mía.
Buscale padre o aborta
Dmitri Ivanov
--
¡Juro que lo busco y lo castro por malnacido! Busco los correos antes de este
último y los leo hirviendo por dentro
Fecha:
Melanie McMil an
---
Asunto: Pena
Ya me das pena y flojera con tus dramas y l oriqueos estúpidos. Nunca te
prometí nada, si fuiste mi novia, fue porque me convenía para l evarte a la cama.
Estas bien idiota si pensabas que me casaría contigo. Primero me caso con mi
secretaria. Al menos el a si sabe ser buena amante en la cama y no tiene las
neuronas fritas.
---
¿Por qué me hiciste creer que me amabas? ¿Por que si sólo querías sexo me
ilusionanste y me hiciste dejarlo todo por ti? Vale, quizá guardo un sentimiento
que tu no mereces, ¿pero que puedo hacer?
Pd: Gracias por hacerme conocer el cielo, y también el infierno Melanie McMil
an
---
Derramo una lágrima mientras la veo dormir sintiendo su propio dolor como si
fuera el mío propio. Borro el último correo y abro las cortinas dejando que los
rayos sol inunden la habitación. Vuelvo a su lado y la despierto l enándola de
mimos.
- Dije no.
- Melanie, no puedes seguir así. La vida sigue. Ese imbécil no puede tenerte así.
No le des el gusto. Hagamos algo para levantar ese animo.
Se queda cal ada y veo una lágrima caer de sus ojos.
- ¿Por que yo siento que me quiero morir y él puede continuar como si nunca me
hubiera conocido?
- Porque tu te enamoraste, él no. Él sólo jugó con tus sentimientos. Pero tienes
que pasar la página y levantarte. Tienes un bebito que crece dentro de ti y
necesita que su madre esté luchando por él. No tirada en una cama echándose a
perder.
- Quizá tu si podrías tragarte el que el hombre que amas te diga que no sirves
como mujer, que sólo era su juguete mientras estaba de pasada en Seattle, quizá
puedas soportarlo, pero yo no. No soy como tu y quisiera serlo en estos
momentos. Sabes, sus palabras no dejan de torturarme una y otra vez. Por eso es
mejor dormir y sólo dormir.
- Voy a pasar a ver a Ninette. Cuando regrese quiero verte con algo muy lindo
puesto.
¿Vale?
Dice que si con la cabeza desganada. Ahora a ver qué le pasa a la ex demonio.
- Ninette, no..., no entiendo. ¿Por qué quieres eso? -Arquea una ceja y vuelve a
ignorarme.- Hoy cumplo años y quiero celebrarlo en familia. Faltas tu Yo no soy
tu familia. No me
- A ver, ¿dibujamos juntas? Hace mucho que no lo hacemos. -Se queda cal ada y
siento que todo lo que hago es en vano- ¿Por que ya no quieres a Mikhail? Es un
bebito hermoso y necesita mucha gente que lo quiera. Tu eres su prima y sé que
lo quieres mucho.
Muero por ver a mi nieto también. Deseo que pases un día hermoso junto a tu
esposo y
mucho cariño.
Caterina Agnel i
---
Feliz cumpleaños Megan, espero que cumplas muchos más y que tu regalo hoy
mi querido amigo te lo sepa dar. Que te fol e toda la noche duro muy duro. Ah, y
veintisiete azotes en el culo de mi parte.
Sergey Kozlov
---
---
una sonrisa. ¿Veintisiete azotes? ¿Y de dónde sale este lunático con azotes de
regalo?
- Creo saber que le pasa a mi sobrina. Sólo son celos. Está así para l amar la
atención.
- No creo que sea sólo por l amar la atención Mikhail. Parece que me odia
nuevamente.
- Eso no es cierto Lara. A los tres los queremos por igual. Pero Mikhail necesita
un poco más de atención porque es pequeñito y hay que hacerlo todo por él.
Mikhail ni caso nos hace. Está distraído con mi Misha haciéndole mimos. Se ve
diminuto en el pecho de mi finolis.
- ¡Lara!- Grito desde el interior del walk in closet Escucho sus pasos acercarse y
temerosa porque sabe lo que voy a preguntar dice
- ¿Que mami?
- Mis botas, ¿Donde están?
- Si, esas
*****
Caminamos por el centro comercial y atrás tenemos dos hombres de mil metros
cada uno con caras de malos malotes. Se supone que me sienta protegida y más
bien me espantan. Pero bueno,
así ha querido Mikhail. Miro a Melanie y parece que todo le da igual. Le animo
con cualquier cosa y el a simplemente pasa de mi.
- ¡Compremos tacones!
Responde desanimada
Nos sentamos a tomar un café, bueno, mejor dicho, yo tome el café porque el a
ni un café quiere tomarse. La miro y sonriendole comprensiva comento
- Mel, sé por lo que estás pasando. Lo he vivido en varias ocasiones y no es fácil.
Pero tampoco puedes dejarte vencer. Aún no entiendo por qué de la nada todo se
vino abajo para ti.
Hago que tome un poco de café y logro levantarle un poco el ánimo dentro de su
dejadez. Hablamos de todo un poco, de su carrera y como y cuando piensa
ejercer entre otros. Pero el a parece tener su mundo y todo lo que el a es girando
en torno a Dmitri.
¡Maldita sea!
- Megan, yo lo sé. Pero es al que amo. Es el padre del bebé que espero y es el
hombre que más me ha humil ado y pisoteado. Debería de odiarlo por eso, pero
no lo consigo. Lo sigo amando y me duele saber que está con otras.
Es que tengo una suerte horrible. Miro al fondo en una tienda de lencería a
Dmitri salir junto a otra mujer. Le abraza la cintura y la besa como si nunca
hubiera hecho pedacitos el corazón de Melanie. El a se gira y al verlo con la
mujer suelta un respiro dolorido acompañado de lágrimas y un impulso la hace
levantarse e ir hacia él. Trato de impedirlo pero siento que si lo hago, es
=================
- Espera
Dmitri se gira junto con la fulana que l eva del brazo y arquea una ceja
- ¿Que quieres?
- ¿Por qué? Trato de buscar la forma de explicármelo pero no lo logro. ¿Por que
jugaste así conmigo? ¿Por qué dejaste que me enamorara así de ti?
Responde insensible
- Hice contigo lo que hago con todas. La diferencia es que fuiste la única
estúpida que creyó que podría enamorarme. Ya déjame en paz
- Tu me dijiste que me querías, que yo era especial para ti. ¿Por qué ahora me
tratas así? - Inquiere destruida
- Así es como único podía conseguir abrirte las piernas. ¿Ves que me funcionó?
- Podrás golpearme cuantas veces quieras, eso no hará que esté a tu lado y
mucho menos que te desee como mujer
Da media vuelta y se aleja junto con la fulana con la que anda. Intento consolar a
Melanie, pero si antes estaba destruida, ahora no hay como reanimarla
nuevamente.
- ¡Pues no! No te pienso dejar en paz así porque tu lo quieras. Eres mi hermana y
me afecta todo lo que te pasa. Y ese imbécil me va a escuchar, eso tenlo por
seguro.
Seca más lágrimas de su rostro y pide que nos vayamos del centro comercial.
Los malos malotes
nos escoltan hasta el coche y subo junto con Mel a la parte trasera del coche.
Uno de los "mil metros" maneja y el otro ocupa el copiloto. Mel se recuesta de
mi hombro y yo acaricio su cabeza a modo de consuelo.
- Megan, nunca olvides que te quiero mucho. Eres una de las personas más
importantes en mi vida.
Extrañada pregunto
- ¿Por qué dices eso? Sé que lo soy. Pero lo dices en un tono extraño
- sólo quiero que lo sepas. Te quiero mucho has sido mi soporte en muchas
ocasiones.
Señora Ivanova
El regalo de esta mañana es sólo un anticipo. Tengo otro para usted dentro de
unas horas. En la habitación le esperan las instrucciones. Feliz cumpleaños nena.
Mikhail
Señora Ivanova
¿Ha visto lo que le he dejado? De seguro que sí. Quiero que se lo ponga y tenga
en mente algo, no durará mucho con eso puesto. Pienso arrancarselo, desnuda
me gusta mucho más. Una vez que lo tenga puesto bajará con el guardaespaldas.
Él tiene órdenes de mi parte hacia donde va a l evarla. No pierda tiempo, la estoy
esperando.
Mikhail
Uff, ¡es que ya me estoy encendiendo y no son las diez! Entro al baño y abro la l
ave de agua y busco en los estantes una rasuradora. Me meto a la ducha y
derramando un poco de gel para rasurar, me retoco las piernas y el bikini. Hoy la
noche promete y quiero pasarla de éxtasis. Me pongo la lencería con apuro y me
miro al espejo. Me seco el cabel o con el secador hasta dejar lindas y atrevidas
ondas. Me cubro con un sobretodo color cobrizo y agarrando mi bolso salgo de
la habitación ansiosa. Antes de bajar las escaleras paso a ver a Melanie. Abro la
puerta y nuevamente el cuarto a oscuras.
- No l oro por él, l oro por mí. Me odio a mi misma por no poder dejar de
amarlo. Me rechaza y niega a nuestro hijo. Y aún así siento que no puedo
odiarlo.
- Mel, tu ahora tienes que estar tranquila. Por ti, por ese bebito que l evas en el
vientre.
- Mel...
- Vale, pero mañana vamos a la cita con Alejandra para ver como va tu bebito.
*****
- ¿Aquí es?
El guardaespaldas asiente con la cabeza
- Sí señora, en el vestíbulo del hotel tiene otra nota Bajo del coche y entro al
vestíbulo del hotel donde este mil metros me ha dejado. Camino hasta el
mostrador y temblando del frío pregunto
- Soy su esposa
- Oh, el señor Ivanov dejó esta nota junto con la l ave de la habitación.
Sonrio
- Gracias
Ivanova
Mikhail
¡Dios! ¡Estoy que quemo! Este hombre me pone como una moto cuando le da la
gana.
Entro al elevador y oprimo el botón metálico para subir a la suite. Siento que he
mojado el encaje. Cierro los ojos y muerdo mis labios. Nada más de pensarlo
desnudo, enfurecido y deseoso de mi me derrite. A toda leche saldo del elevador
y busco la puerta de la suite presidencial introduzco la tarjeta en la cinta
magnética y entro y me topo con la suite vacía. Hay una vista hermosa de San
petersburgo junto a la pequeña sala de estar. Dejo el bolso a un lado y me doy
cuenta de que hay una que otra vela encendida. No entiendo nada. Cierro los
ojos y la piel se me eriza al sentir su respiración en mi nuca y sus brazos abrazar
mi cintura por la espalda
- Me has sorprendido
- ¿Ah sí?
te excito?
- Me debe algo...
- Ponte boca abajo -Hago lo que me pide y añade- ¿Realmente quieres saber qué
es lo que me excita?
- Muéstrame - Replico
No sé muy bien que he aprobado. Lo que sí sé es que muero por probar cosas
nuevas.
- ¡Ahh! ¡Duele!
- Haz silencio y sólo siente. Faltan veintiséis Aprieto los dientes. ¿Veintiséis más
con este dolor? Voy a terminar con el culo adormecido. Azota mientras l eva la
cuenta y clavo mis cuñas en el edredón. Sólo faltan seis, aguanta Megan. Si tiene
algo de placer, pero es más el dolor. La última la da con fuerza mayor y me
electrifico en segundos. Arde, arde mucho.
Siento sus labios besar mis nalgas con suavidad. ¡Madre mia! Sus besos
mezclándose con el ardor de los
azotes crea un efecto morboso y excitante que nunca antes he experimentado. Sí,
quiero, quiero más.
Me giro boca arriba y desata mis ligueros y ese cabel o revuelto y su rostro
rojizo me ponen a mil por hora. Tiro de su cuel o para besar sus labios y agararle
el culo. Es que me encanta darle azotes y ver como se enrojece.
- Meg, me pones duro, muy duro. Muero por estar dentro de ti Separo las piernas
incitante
- te estoy esperando
- Eres peligrosa nena, aún no. Vamos a jugar un rato a otra cosa.
Acerca una especie de charola con juguetes que yo apenas sé para qué son.
Azota mi sexo y doy un pequeño salto excitada.
- Es lo que ocasiona en mí, señor Ivanov. - Musito Miro entre mis piernas y tiene
en sus manos unas bolas chinas. ¡Si! ¡A moverse!
- Muévete
- ¿Por qué?
- Porque no - Afirma
¡Juega conmigo!
- Muévete
Me muevo como si estuviera poseída. Arqueo la espalda levantando las caderas
soltando gemidos, gritos y una que otra palabrota.
- Lo que quieras, ¡Haz lo que quieras! - Chil o descontrolada Retira una bola de
mi interior mientras frota el vibrador en mi clítoris. Me l evo las manos a la
cabeza y tiro de mi cabel o intentando desahogar lo que siento de alguna forma.
Retira la última y estoy más húmeda que hace un rato.
Después del vibrador, ¿Que sigue? Ya quiero que me fol e duro, pero aún está a
medio tiempo. Retira el vibrador y veo que agarra uno de esos que usa para
cuando me..., no eso no. Tiene una bombita hinchable. ¿Que coño es eso?
- ¿Quieres algo nuevo?- Asiento con la cabeza- Lo tendrás Introduce esa cosa y
comienza a apretar la bomba de aire. Siento que me expando de a poco
- ¿Confías en mí?
- Si, confío en ti
Toca mis pechos y sus labios no tardan en besarlos y su lengua endurecer mis
pezones.
- ¿Para que?
No me contesta. Retira la lo que me ha introducido desinflando la bomba de aire.
Unta un gel en su mano y otro poco en mi vagina. ¿Que coño va a hacer este
hombre?
Introduce dos dedos, luego cuatro y siento que tiene toda su mano dentro de mí
vagina.
¡Me va a romper!
- Me vas a...
- Shh, dijiste que confías en mí. No haría nada que te dañase Tiene su mano
hasta la muñeca dentro de mi y no quiere que me preocupe. Mueve su mano con
suavidad y otra sensación se graba en Afrodita. Miro al techo y está cubierto de
espejos en donde nos encontramos. Me miro y ver que entre mis piernas lo tengo
a él con su mano introducida en mi vagina me aviva la morbosa.
Retira su mano y me hace contar estrel as del placer. Se pone en pie y se aleja
por un momento. Yo me veo en los espejos postrada en la cama y parezco una
esclava, esclava del sexo, del placer. Regresa a la cama y su perfecto cuerpo
atlético, fuerte y lujurioso se acerca desnudo hacia la cama. Tira de mis tobil os
haciendo que mi cuerpo quede a merced suya. Se desploma sobre mí besándome
y acariciando mi piel. Siento su pene oprimirse en mi abdomen, es cruel, quiere
hacerme rogar.
- Eres embriagadora, me vuelves loco Megan. ¿Qué has hecho con mi razón?
mía.
Esboza una sonrisa abrazando mi cuerpo y miro nuestro reflejo en los espejos.
Tenerlo sobre mí, esa espalda sexy y tentadora, ese culo que puedo azoto y
agarro me hacen sentir mala malota. Busco su pene y ansiosa por que me fol e
me penetro con su dureza. Su cuerpo se aferra al mío buscando
inconscientemente calor y refugio en el mío.
- Mirame
Me mira y sus ojos azules me mira con devoción y deslumbre. Entra y sale de mí
con tenuidad; beso sus labios y digo entre pequeños jadeos
- ¿Por qué no dejas que te ame? Dejame decirte y expresarte cuanto te amo Se
detiene quedándose inmóvil sobre mí y acariciando mi rostro responde
- No lo merezco yo...
- Shh, Cál ate antes de que me hagas enojar. Ahora, bésame y hazme tiritar Besa
mi labio inferior dando una sutil mordida mientras siento bombearse su erección
dentro de mi. Balbucea en ruso palabras lindas y l enas de afecto. Cada vez que
posee mi cuerpo, algo más que sexo y placer se da entre los dos. Siento que me
conecto con él, que nuestras almas se encuentran y abrazan sin querer dejarse ir
y convertirse en una sola.
y caricias tanto como puedo. Las necesita, su razón se niega a aceptarlo, pero su
cuerpo
las pide a gritos. Mi ruso finolis sólo necesita amor, mucho amor y sentirse que
es parte de algo, parte de una familia. Agarra mis pechos y jugando con mis
pezones embiste con fuerza
- Meg, te amo nena. Te amo mucho. No podría vivir sin ti Agarro su labio
inferior y dando una suave mordida hago que se siga moviendo y embistiendo
una y otra y otra vez hasta correrse liberando un gruñido sexy y extasiado.
Tiembla y eso me encanta, esta caliente, sudando y tiembla excitado.
****
Antes de entrar a la casa miro a mi finolis y lo noto algo sonriente. Hace mucho
que no lo veía así. Me encanta ver que hay días en los que tiene ese humor
consigo. Me pongo de puntitas para besarlo y pregunto
Quiero verte feliz y si para hacerlo tengo que enfrentar miedos, al menos haré el
intento.
Asunto: Pregunta
Sólo necesito que me respondas algo. Cuando lo hagas te prometo que no te
molesto más. Dime, ¿Cambiaría en algo tu vida si dejo de existir? ¿Te
importaría?
Melanie McMil an
---
Asunto: No
Dmitri Ivanov
Dejo el móvil a un lado y siento que deseo que se muera el maldito ese. Intento
despertar a Mel pero no responde al sacudirla y levantar la sabana, un charco
horrible de sangre empapa la cama. Se la miro horrorizada, sus muñecas
terriblemente mutiladas sangran junto a una pequeña navaja. Está casi inerte.
=================
- Aún tiene pulso, pero muy débil. Ve y enciende el coche no podemos esperar a
una ambulancia.
Agarro su móvil y un sobre extraño junto con el mismo y entre lágrimas bajo
junto con Mikhail y enciendo el coche con las manos temblorosas. Me voy a la
parte trasera del coche con Mel mientras Mikhail conduce y l orando sin
consuelo beso su cabeza
- Mel, ¿Por qué hiciste esto? Hermanita, ¿Por qué? No te mueras por favor. Te
necesito mucho latosa. Mel, abre los ojos por favor. Abrelos...
- Megan, ¡Cálmate!
que vi junto con el móvil y alterada lo abro y comienzo a leer lo que hay dentro.
Hoy pudo haber sido un día más, pero no lo fue, lamentablemente te vi con el a,
lo que no quería asumir. Sé que hace tiempo me dejaste, sé que hace tiempo me
olvidaste, que mis constantes l amadas y me insistente sonido de voz al teléfono
te tiene cansado, que no quieres más mis cartas ni mis mails, pero como puedes
ver esta será la última carta que recibes de mi.Quiero que sepas que fuiste y serás
por siempre el amor de mi vida y al único ame, aunque me doliera ver cómo te
divertías con tus amigas. Cuando me dejaste en la cama como si ya hubieras
usado lo que querías de mí, yo salía a espiarte a escondidas. Es que te amo tanto,
que cada noche antes de dormir veía tu foto y la besaba en silencio, derramaba
algunas lágrimas esperando que mi l anto calmara mi sed de ti, pero no era así,
entonces me ponía de pie, buscaba una camisa que dejaste en mi armario e
imaginaba que venías a por mi, era tan lindo soñar, te abrazaba tan fuerte, me
besabas tanto, me hacías el amor como en aquel as noches de pasión hasta que
me quedaba dormida, lamentablemente a la mañana siguiente tu no estabas y
solo me quedaba el recuerdo de lo que alguna vez tuvimos, así que después de la
ducha usaba tu perfume para sentirte más cerca.
Nunca entenderás como te ame, nunca entenderás el dolor que sentí al saber que
no podría ser la mujer que deseas, como deseaba formar una familia juntos,
como quería que fueras solo mío y de nadie más, que nadie más estuviera
contigo que tu tiempo fuera solo
Pero ya que nunca me amaste y no puedo acabar con tu vida para que no seas de
otra porque te amo demasiado, tendré que ser yo la que se vaya y no vuelva
jamás, así podré amarte eternamente sin el dolor de verte feliz al lado de otra,
feliz y sin mi. Hiciste de mi algo irreconocible, una vez te lo dije, sin ti no podria
vivir, parece que creías que sólo era una metáfora, algo que sólo dije por decirlo,
pero es cierto. Sin ti no puedo vivir; no puedo seguir respirando dolor, hoy se
acaba, ya nuestro hijo y yo no te molestaremos más.
Melanie McMil an
- Jamás imaginé que tu hermana estuviera tan enamorada de Dmitri como para
intentar quitarse la vida
- Tu primo se muere. Esto que le ha hecho a Mel no se lo voy a perdonar. Va a
desear no haber nacido
- Dono lo que sea, lo que necesiten. Pero por favor, que no se muera. Ni el a ni
su bebé
Estoy unas horas donando sangre para Mel y no dejo de derramar lágrimas. Sólo
tengo en la mente el matar a Dmitri con furia. Lo odio, lo odio y maldita sea la
hora en que se apareció en la vida de Melanie.
¡Se va a arrepentir!
Le doy diez y ni no espero el cambio. Sólo quiero entrar a ese edificio y partirle
el alma a ese imbécil. El portero me detiene y yo estoy que me l eva el demonio
- Es norma señora...
- Si tanto le urge que me registre. No sea imbécil, ¡Sabe como me l amo! Hágalo
por mí
Entro al elevador con el enojo que si agarro a alguien de frente lo parto en dos.
Mato a ese imbécil, lo castro y luego lo corto en trozos. Avanzo en zancadas a la
maldita puerta y toco el timbre una y otra vez queriendo reventarlo.
Vuelvo
a golpearlo y esta vez lo pateo con toda la fuerza viva que queda en mi. Me
agarra y sujeta con fuerza y maldita sea, ¡No puedo golpearlo!
- ¡Sueltame! No seas cobarde infeliz. Poco hombre, puto maldito hijo de perra,
no mereces vivir. ¿Como puedes ser tan cruel con una mujer que lo único que ha
hecho es amarte y lo mejor de el a? ¿Acaso eres tan canal a que no te importa?
- ¡Deberías darme las jodidas gracias! ¿Crees que para mi ha sido fácil hacer
sentir a Mel como lo he hecho?
- Si, deberías darme las gracias. La he alejado de mi. Ahora sufre pero no se
compararía a lo que sufriría a mi lado. Haciendo lo que hago me l egara a odiar y
se olvidará de mí.
Aprieta los dientes y sus ojos se tornan entristecidos. Sirviéndose alcohol, como
es de costumbre de él y su primo para cuando no tienen salida a lo que hacen
mal contesta
- Quizá tienes razón, soy un cobarde, un imbécil infeliz que no puede tener a su
lado a la mujer que ama porque no puede ser capaz de serle fiel. No puedo serle
fiel a la mujer que amo, y sabes
si, al principio tu hermana para mi fue un juego, otra más a la cual dominar y
someter, pero jamás pensé que me enamoraría de el a, que más que deseo l
egaría a sentir la necesidad de protegerla de mí mismo. No puedo estar con una
mujer, no puedo vivir una vida normal de familia, y tu hermana, quiere
precisamente eso, una familia. Cosa que yo no puedo darle. Vivo de cama en
cama, con mujeres y he intentado ser fiel a una, pero es más fuerte que yo. Amo
a Melanie, pero no puedo hacerla feliz. Y bien cierto es el dicho, "Si amas algo,
dejalo ir" yo dejé ir a Mel, sé que encontrará a un hombre que sí pueda valorarla
y darle su lugar. Que haga eso que yo no pude. Estaré al pendiente de mi hijo,
aunque sea a lo lejos y sin que el a lo sepa. Ahora, vete de mi casa, déjame sólo.
Deja caer una lágrima la cual seca rápidamente y otra sale seguido. Traga saliva
y firme responde
- Así será. No tienes porque amenazarme. Si he hecho lo que hice es para tenerla
lejos.
Sin responder, agarro mi bolso y l ena de enojo salgo del penthouse y azoto la
puerta.
******
- Está mejor, con las transfusiones ha mejorado en las últimas horas. - Dice
Mikhail abrazándome mientras tomo un café en la sala de espera del hospital.
- Quiero verla
Me quedo cal ada y me dejo abrazar por él. Sergey y Amanda han venido a
hacernos compañía y apoyarnos. Pero yo aún sigo devastada por esto. Jamás
pensé que por un hombre Mel intentara quitarse la vida. Alejandra ha revisado a
Mel y todo está en orden con mi sobrino o sobrina gracias a Dios. Recién cumple
los tres meses de embarazo y ya quiero verlo, cargarlo y l enar de mimos al
bebito. Pasa un rato y el.médico deja pasar visitas al cuarto de Mel. Sin pensarlo
voy con Mikhail a verla. Toco la puerta y entro a la habitación. Sus muñecas,
verlas vendadas me quiebra. Su mirada está perdida y su semblante pálido y falto
de vida. Me acerco a el a y esbozo una sonrisa
- Yo quería morir, ¡no quería que me salvaras! ¿Acaso eres tonta? Me corté las
venas porque quiero morirme, quería desangrarme hasta irme de este maldito
mundo. Yo no tengo nada que hacer aquí, no sé porque respiro. - Comienza a
derramar lágrimas - Yo sólo quiero dejar de sentir este dolor que me consume.
Tu eres la culpable de que siga aquí. De que esté respirando. Pero sabes, lo voy a
volver a intentar hasta que consiga matarme.
Mikhail enojado y hastiado de escuchar a Mel hablar así la cal a con autoridad
- ¡Basta ya! Parece mentira que estés así por el infeliz de Dmitri. ¡Joder que la
vida
Digo enojada
Ríe sarcástica
- maldita suerte la mia. Ni para matarme tengo suerte. ¡Que se vayan al carajo!
Piensa en él, en unos meses será lo más importante que tengas en tu vida. -
Argumento
Se queda cal ada y sólo derrama lágrimas para el a misma. Su rostro se encoge
en l anto y responde destruida
Me quedo
cal ada y recuerdo la conversación que tuve con ese gilipol as y ahora estoy más
liada que nunca. ¿Será tan imbécil en realidad?
- Mel, Verás que todo va a estar mejor. Vas a olvidar a Dmitri y cuando lo
recuerdes lo harás sin dolor.
Suelto una lágrima sonriendo y beso su sien l ena de emoción. Si saldrá de esta.
****
Al fin salimos del ambiente del hospital. Regresamos a casa y Mel tiene mejor
aspecto.
Aunque aún algo decaído. Lara la recibe con un fuerte abrazo y un dibujo muy
lindo y colorido. Ninette está sentada en las escaleras mirándome a matar. Ay
esta niña, es todo un caso.
- Tita Melanie, ¿Ya te sientes mejor? ¿Ya no estas enferma?- Dice en ruso
Melanie me mira y pregunta
Le digo a Lara que Mel se siente mejor y Alena nos interrumpe. Quiere l evarse
a Mel para darle de comer y todas sus vitaminas para el bebé. Quedo con
Mikhail a solas y pido hablar con él en su despacho. Al cerrar la puerta del
despacho suelto un suspiro y pregunta
- Es sobre Mel. Me gustaría que se quedara en Rusia pero no sin hacer nada. Más
bien quiero ayudarla
¿Será bruto?
- Pues como tu eres el papá de los pol itos en Rusia, puedes ayudarla a...
Me interrumpe
Rio sonrojada
- Pues eso, que eres el jefe, del jefe de los jefes. Ay, que tienes poder e
influencias.
- Ay nena, eres única. Tienes unas ocurrencias únicas. "No soy el papá de los pol
itos"
- ¿Podrías ayudarla?
Juega con un lápiz mientras se queda pensativo. Serio, malo malote, pero
pensativo
Se queda cal ado y eso me pone nerviosa y ansiosa. Se toma su tiempo y luego
de pensarlo y pensarlo sugiere
aprenda el idioma.
Lo miro maravil ada. Es increíble que detrás de un traje negro, cara de mala
leche y mirada hermética, haya un hombre tan bueno y dadivoso como Mikhail.
Me levanto de la sil a y camino hacia él feliz. Me siento en su regazo y besando
su nariz le digo
- Sabe, yo tengo una esposa muy celosa. El a..., el a es hermosa si se entera que
usted me está hablando así podría enojarse mucho.
- ¿Sabes que ando deseando? Quiero fol arte el culo. Dejarte tan jodida que a
penas puedas caminar. Y cada vez que te sientes y sientas ese dolorcito,
recuerdes que mi pene te penetró sin piedad.
¡Dios! ¡Me pongo al cien y no puedo con el calor! Ya ando deseándolo. Justo
cuando todo apunta a que terminaría como coladera, el monitor de Misha se
enciende y escucho su l anto.
- Tendrá toda la noche para joderme el culo señor Ivanov, ahora su hijo me
solicita. Debe tener hambre.
- Ya tienes un mesecito pelotita. Estas más grande, ya mismo corres por toda la
casa y pones loco a tu Papi
Sigo observándolo y al rato tocan la puerta. Dejo pasar y Mel entra algo decaída
a la habitación. Le sonrio para levantarle el ánimo y con un gesto le pido que se
siente a mi lado.
Curiosa indaga
- ¿Que? ¿A mi?
- Si, ya te tienes trabajo y casa para ti y tu bebé cuando nazca. No quiero que te
vayas de San Petersburgo. Quiero tenerte cerca para cuidarte a ti y a mi sobrino.
Sonrio
- Ah no, eso no puedo decirte. Tienes que hablar con tu jefe Ceñuda se cruza de
brazos
- ¿Es Mikhail cierto? Pretende hacerme la vida. ¡Pues no! Soy sólo su cuñada.
No tiene que hacer nada de esto por mi. Puedo empezar sola y hacer un...
- ¡Cal ate cabezota! Tienes trabajo y punto. Ya luego hablas con él y te explica.
El a sonrie y verla animada, cada vez con menos lágrimas me hace muy feliz. Se
pone a mirar las cositas de mi pelotita y se queda mirando algo extraño unos
mamelucos.
Miro los mamelucos y están rasgados con tijeras y todos dañados con tinta.
Trago saliva y me quedo helada, los celos de Ninette se están saliendo de
control.
=================
- Que bueno Lara, ¿ahora porque no te vas a jugar un rato con Ninette? Estoy
algo ocupada cariño
¡maldita niña loca! Ha roto las últimas canciones que he compuesto para una
nueva producción. ¡La mató! Avanzo al baño y la veo trepada en una banca junto
a la pared con unas blusas que ha tomado de mi armario y las rompe con tijeras.
Le quito la tijera y me mira con odio y con esa mirada demoníaca diría yo dice
- Tu eres mala, por tu culpa mi tío no me quiere. Por culpa tuya y de tu hijo.
Trago saliva
- Eso no es cierto. Mikhail te quiere y mucho. Más que su sobrina eres como una
hija para él. Basta de comportarte así.
Baja de la banca y sale del baño. Dios, ¿será posible que se comporte como una
niña normal?
*****
Mikhail mira a Ninette con seriedad. Ambos estamos sentados con el a antes de
ir al recital de Lara. Arqueando una ceja Mikhail inquiere
- ¿Podría saber cual es el problema contigo? ¿Por qué has roto las blusas de
Megan?-
Se queda cal ada y sólo mira a Mikhail con seriedad- Te he preguntado algo y
será mejor que hables o me harás enojar.
De momento siento pena por la niña. Es sólo una pequeña celosa de su primo
que piensa que ya no se le quiere y l ama la atención comportándose como una
demonio.
- Eso no es cierto. A ti, Lara y Mikhail los amo igual. Pero Mikhail es un bebé y
necesita un poco más de atención que tú y Lara.
- Ninette, mirame - Pide Mikhail- Quiero que dejes de comportarte así con
Megan.
Jamás dejaría de quererte. Ahora ve con Alena para que te arregle. En un rato
vamos al recital de Lara.
Dice que si con la cabeza y antes de que suba las escaleras Mikhail la detiene
con un gesto
- Se te olvida algo. Pídele perdón a Megan por haber roto sus canciones y blusas
La niña me mira y seria dice
Se lo da a sostener a mi finolis y cada vez que lo veo con nuestro hijo en brazos
me roba el corazón. Besa su cabecita y l ena de mimos. Miro a Mel y algo
esconde. Trata de verse feliz pero algo la sigue afligiendo.
- ¿Pasa algo?
Está mujercita se cree que soy tonta. Me levanto del sofá y agarrandola de la
muñeca la l evo al despacho de Mikhail para sacarle como sea lo que tiene.
- Es Dmitri...
- No, no me ha hecho nada. Sólo me ha pedido que le deje estar cerca de su hijo.
Melanie
Estos últimos días de mi vida han sido los peores. Me levanto, me acuesto con
culpas y remordimientos. No te merezco, no merezco una mujer como tu. Es por
eso que hice todo lo posible por romperte el corazón y así te alejaras de mi.
Aunque eso significara tenerte lejos y quebrarme a mí mismo. A mi lado
sufririas más de lo que te imaginas y estoy seguro que hay un hombre en este
mundo que te hará feliz. Cada palabra de desprecio, cada mensaje hiriente me
costó lo que no imaginas para mandarlo. Cada palabra que me devolvías me
hacía soltar una lágrima porque sabía que del otro lado del la línea l orabas por
leer algo que no siento en realidad. Muchas veces me preguntaste porque te
lastimaba engañándote con otras mujeres, sabes, no te engañaba a ti, me
engañaba a mi mismo. Un día juré no enamorarme de ninguna mujer, que todas
serían objeto de placer y puro interés. Pero tu, me hiciste romper con ese
juramento. Cuando te sometías a mis deseos, aún así sin estar del todo
convencida, tus ojos, tu mirada queriendo decir que todo lo que hacías, todo lo
que soportabas era porque tu corazón se había enamorado tanto como el mío lo
comenzaba a estar del tuyo. Lo confundía con deseo, pero sabes, cada vez que te
poseía sin gril etes y sentía tu miedo a querer demostrar con caricias lo que tus
ojos gritaban, sentía que tu fragilidad y pureza me enamoraban más hasta l egar
al punto de querer tenerte a mi lado más que como una mujer más sometida a mi.
Pero no es fácil. No es fácil ser yo. No puedo controlar querer tener sexo con
varias. Y sé que eso te duele. Quieres algo totalmente diferente a lo que yo soy.
Una familia, una vida normal. Mel, no lo soy y he aprendido a lidiar con el o.
Rompí tu corazón creyendo que hacía un bien. Así no sufrirías más por un
hombre que más al á del sexo, no puede sostener una relación. Un día me lo
preguntaste y no sabía qué contestar, hoy estoy convencido; te amo Melanie
McMil an. Eres la primera mujer
que
Sólo quiero pedirte una cosa; perdoname por todo lo que te he hecho. Sé que no
puedo tenerte a ti, pero quisiera estar cerca de nuestro bebé. No me lo niegues
por favor.
Prometo que no haré más que estar pendiente del bebé. No te molestaré en nada.
Dmitri Ivanov
Termino de leer la carta y al ver el rostro de Mel ya veo por donde va. Está aún
enamorada como tonta de ese imbécil y sé que al leer esta carta se ha vuelto a
ilusionar
- No, no y punto. Tu vas a seguir con tu vida y Dmitri no interferirá en el a ni en
la de tu bebito o bebita. Ya él es pasado.
- Meg, Me ama. Dijo que me ama. Nunca me había dicho que me amaba.
Tuerzo el gesto
Pero jamás Mikhail se comportó como ese canal a. En el fondo esta cabezota
muere por volver con él. Y eso..., eso me da un miedo horrible.
Miro hacía arriba y cierro los ojos. Con Melanie McMil an Agenel i hay que
tener más paciencia
******
- Llevo una hora sentado aquí. Ya Me quiero ir. Estas butacas son incómodas.
Beso su mejil a con ternura mientras veo como carga a mi pelotita en sus brazos
- Vale, compra unos para ti y para Lara cuando termine su recital Le da a Ninette
unos cuantos rublos y el a feliz va a comprar los caramelos.
Pelotita está muy despierto mirando a su Papi y l eva un rato que no le suelta el
dedo a Mikhail. Parece un hombrecito con su ropita y esos ojazos azules están
para mirarlos y perderse en el os. Ninette regresa y rápidamente se sienta al lado
de Mikhail y extiende la bolsita de caramelos a Mikhail
Mikhail agarra uno y lo comparte conmigo. Mel, el a ha estado cal ada durante
mucho rato. Apuesto lo que sea a que está pensando en Dmitri. Y no sé porqué,
pero siento que aunque es un maldito, Dmitri fue sincero aquel a tarde en su
penthouse. Ambos sufren, pero quien me importa es Mel. Siento el móvil vibrar
en mi bolso y veo un correo y rápidamente lo leo
Asunto: Saber de ti
Hola Megan
que me fui lejos para pensar y poner en orden mis ideas. Vaya que ha resultado.
John Peterson
---
De: Megan Ivanova
¡Hola John!
Nació prematuro siete meses y medio más o menos. Tuve un embarazo riesgoso
por la epilepsia y luego en diagnosticaron preeclampsia y luego eclampsia y pues
fue algo difícil pero soy feliz con mi pelotita. Espero que tu también estés bien y
claro que me gustaría verte.
Megan Ivanova
---
Asunto: Felicidades
Por fin se te dio. Ya quiero ver a tu bebé. Me da gusto saber que después de todo,
Mikhail te ha dado durante todo este tiempo la felicidad que mereces.
---
Guardo el móvil y ladeo. Mikhail me mira con seriedad y siento que espera una
respuesta de mi parte. Ha leído los correos sin haberme dado cuenta y John para
él es una constante amenaza.
- No te preocupes finolis, le he dicho que soy muy feliz, que tengo un bebito
contigo. Mi amor, te amo a ti y sólo a ti. John ni ningún otro debe quitarte el
sueño.
- Meg, quita las manos de ahí o te juro que Lara se queda sin cenar pizza, nos
vamos a la casa y te fol o duro hasta que te corras - Replica mordiendo el lóbulo
de mi oreja.
¡Dios! Es que cada vez que lo toco me excito más yo que él mismo. Vemos a
Lara y realiza feliz su papel de princesa. Al acabar
Mel no se siente. Miro atrás y la veo algo cabizbaja. Maldita sea Dmitri y la hora
en que se apareció en la vida de Mel. No hace más que pensar en ese inservible.
La animo con mi pelotita. Se lo doy a sostener y el a lo mima y acuna. Mikhail
nos l eva a cenar a un restaurante italiano muy lindo y elegante.
- Aquí también hay pizza, Lara - Señalo sonriente Su rostro se alegra y el a elige
la mesa en donde sentarnos. Mi pelotita se queda dormidito en su coche y lo
arropo con ganas de comérmelo a besos. Lara y Ninette comen mientras intentan
hablar con Melanie. Rio al escuchar a Ninette, el a domina el inglés y le sirve de
traductor a Mel. Me quedo en silencio y miro a Mikhail, luego escucho risas y
todo parece felicidad. No, no me creo que seamos felices sin ningún tipo de
problema. La bruja de Raisa está muy cal ada y tranquila para el odio que l eva
consigo. Juego con el tenedor algo pensativa y comento a Mikhail
- Tengo miedo
- ¿Miedo?
- Si. Es Raisa. Está muy cal ada y tranquila. Antes cuando intentaba
constantemente joderme la vida era más predecible.
Mikhail toma una de mis manos y tocándola con cariño niega con la cabeza
seguro
- Yo no lo creo. El a me dijo que no descansaría hasta que una de las dos cayera.
-
Trago saliva - Mikhail, Dime, ¿Que pasó entre tu y Raisa realmente?
¿Por que se ha obsesionado tanto contigo como para dejar pasar su vida odiando
como lo hace?
- A Raisa y a Irina las conozco desde que éramos adolescentes. Eran hijas de un
amigo de mi padre. No fue hasta salir de la universidad que inicié una relación
con Raisa. De los dos la más emocionada y feliz con la relación era el a. Yo la
quería, pero no la l egue a amar como el a lo hacía conmigo. O eso quiso
mostrar. Cuando la vi con mi padre me di cuenta que era una traidora y no volví
a creer una palabra de lo que sale de su boca.
Me quedo cal ada y pienso. Pienso mucho. Raisa es una maldita bruja, lo es.
Pero cuando habla de Mikhail, en sus ojos se refleja amor, dolor y una profunda
ira.
Pero esa chispa de amor me hace creer que en algún momento de su vida, no
había la maldad y crueldad que ahora la acompaña.
- Mikhail, ¿Por que no la escuchaste? Tu lo has hecho conmigo. ¿Por que con el
a no?
Jamás podré vivir tranquila sabiendo que hay alguien caminando sobre la faz de
la tierra odiandome a mi y a mi hijo. Deseando destruirme hasta l evarme al
límite. Comienzo a creer que si es cierto que el amor puede ser lo mejor que
puede ocurrir en la vida de una persona; para otros puede convertirse en una
condena, en un constante martirio. Un karma que va consumiendo de a poco la
nobleza del alma siendo sustituida por odio, rabia y frustración. El amor tiene
dos caras, una se viste de felicidad y otra, de dolor y soledad. Pensaba que eso
jamás podría ser cierto hasta que me topé con Raisa Petrova.
El a ama sin ser amada, es un amor corrosivo que la destruye lentamente sin el a
darse cuenta.
Ese es su propio infierno. Uno del cual difícilmente podrá escapar.
=================
Aviso
¡Hola hermosuras!
¡Besitos a todas! :)
=================
Reviso unas tres veces la letra de la canción. Joder es que no logro que quede
como quiero. John ya ha l egado a Rusia y me ha pedido que componga unas tres
canciones para lanzarlas como sencil os del nuevo disco. Pasado ayer fue el
cumpleaños de mi finolis y a parte de unos gemelos no le regalé más nada. Y es
que el hombre lo tiene todo. Pues tal vez una canción sea algo lindo. Vuelvo a
leerla y no me convence. Pero quizá con música se escuche bien. Miro la hora y
es casi la de la comida. Dejo el bolígrafo a un lado junto al pentagrama. Vale,
tengo que descansar la mente un poco.
Asunto: Disco
¡Hola!
Ya he estado trabajando el primer sencil o. Cuando esté segura de que está listo
para producir te lo hago l egar. Es que para mi es más que una canción. Es un
regalo para Mikhail.
Megan Ivanova
Guardo el móvil y recuerdo que he quedado con Mikhail que iríamos a comer.
Me toca buscarlo en la jodida farmacéutica. Dejo a Misha con Alena y le pido a
los mil metros que me l even a la farmacéutica. Cada vez que subo al coche con
esos guardaespaldas siento temor. Son tan grandotes que asustan. Llego algo
temprano.
Levanta la mirada
Lee el mensaje y hace lo que dice el texto y al verme escondida tras la puerta del
archivo pone los ojos como platos.
Riendo salgo del archivo y no sé porqué pero excitarlo mientras trabaja me pone
al cien.
Megan, ¿Qué coño vas hacer? Es que soy como soy. Entro al despacho y el
aroma tan barato y penetrante del perfume de Raisa se cuela en mis pulmones.
- Escuchame, joder tienes que ceder de alguna forma. Pierdes mucho por tu
estúpida obsesión con ese hombre.
- No es obsesión, tu no sabes nada. Yo lo amo más que a nada en el mundo. No
te metas en mi vida. Es mi problema no el tuyo - Responde Raisa enojada Miro
por la rendija de la puerta y veo que discute con Demyan. El hombre al que le
reclamé hace un tiempo.
- Mientras estás buscando ser amada con un hombre que ama a otra, que es feliz
con otra, no te das cuenta que hay otros que desean estar a tu lado. Ya desiste de
hacerle la vida imposible a esa familia. No ganas nada.
- Ningún otro hombre me interesa. Ningún otro podría amarme. Y jamás, jamás
dejaré a esa familia en paz. Megan McMil an no debió meterse en mi camino y
lo va a lamentar.
- ¿Podrías
Sarcástica contesta
- ¿Por que no? ¿Acaso tu obsesión te hace cegarte a tal punto de no darte cuenta
que te amo? ¿Que l evo tiempo intentando demostrartelo?
- Pues para mi si lo es. ¿Tu enamorado de mi? Ay por favor, no seas ridículo. Tu
no estas enamorado de mi.
- Sigue así y te vas a quedar sola por obsesiva. Vive y deja vivir Raisa. Sólo así
serás feliz realmente.
Dicho esto el hombre sale del despacho y yo ruego que la loca maniática de
Raisa también lo haga. Pero no, se queda sentada en su ejecutiva y lo que no
esperaba sucede. Llora y sólo en soledad se permite humanizarse al derramar
lágrimas que el a misma se provoca. Tiene la clave
*****
¡Al fin se va! Al fin logro salir del jodido baño. Salgo corriendo del despacho y
entro al de Mikhail. Ya le reunión ha acabado y mi ruso finolis está terminando
de firmar unos papeles.
- ¿Donde estabas?
- Luego no eres tu quien tiene que ocultar un pene erecto en plena junta. ¿Que
haces para que de sólo pensarte me endurezca y quiera poseerte?
Sonrio y algo pícara beso su cuel o buscando con mis manos su pene. Lo toco y
su pantalón algo ental ado me ayuda al morbo de ver como un bulto prominente
se forma entre sus piernas.
Levanta sus caderas y eso me pone como una moto en nanosegundos. Pide más y
yo le doy lo que pide gloriosa. Acaricia mi cabeza y hace que detenga de
chuparlo.
Ahora estoy inmóvil y su pene entra y sale de mi boca con suavidad. Me fol a la
boca y ver su rostro quebrándose en placer me hace sentir mala malota. Su
hinchazón apenas cabe en mi boca, en labios se adormecen de a poco; me mira
extasiado y quedándose dentro de mi boca, se oprime contra mi y lo tengo todo
dentro de mí hasta acariciar sutilmente mi garganta. Amo eso, amo cuando
balbucea en ruso cosas jodidamente sexys. Temblando se corre en mi boca. Si,
esperaba verlo quebrado en éxtasis, gimiendo y pidiendo cada vez más. Su sabor
ligeramente dulzón bajando por mi garganta y su mirada profunda azulada
apaciguan a la Afrodita interna. Sonriendo con
en su regazo
- Me tiene adicta señor Ivanov, ¿Cómo hace para mantenerme deseándolo cada
vez más?
- Lo mismo pregunto yo. Como algo como yo puede tener algo tan maravil oso
como tú a mi lado.
Me quedo cal ada y acaricio su cabel o. Sólo lo miro y en silencio doy gracias a
dios por haberme puesto en mi camino a Mikhail Ivanov.
*****
Tocan la puerta y Alena entra avisando que tengo visita. No ha querido decir su
nombre y pues como soy curiosa bajo a la sala de estar junto con Alena. Al ver
de quién se trata lo único que se me ocurre es correr y abrazarlo. Él responde el
abrazo y riendo emocionada exclamo
- ¡John! ¿Por qué no avisaste que vendrías? Me da mucho gusto tenerte en casa.
- ¿Qué ocurre?
- Si, pero siento que es horrible. Debo arreglar unas cuantas cositas.
- ¿Podría
verla?- Pregunta
Saco de una carpeta el pentagrama con las notas musicales y otro papel con la
letra de la canción. Antes de entregársela la leo y siento que esto ¡no sirve!
Despierto y te veo algo apagado. Cierro los ojos y sabes, duele verte así. Como
quisiera que creyeras. Te levantas y cada paso que das amor, cada paso
desesperanzado que das hacia el balcón desgarran mi corazón.
Crees que no eres normal. Amor, te digo que yo tampoco lo soy. Amar como lo
hago, desear como lo hago es algo sobrenatural y eso cariño, lo has logrado tu...,
sólo tu.
Soy todo lo que soy, te entrego mis besos, mis abrazos. También mi felicidad y
ilusiones.
Repite conmigo el patrón. No lo dejes, verás que es más fácil de lo que parece.
Sólo repite una y otra vez que eres libre. Aquí estoy para romper mazmorras.
Porque soy algo más que una mujer enamorada, entregame tus miedos que yo te
doy mi valentía. Dame tus inseguridades que yo te daré mi fortaleza. Dame tu
corazón que yo te daré el mío incondicional.
Eres luz que ilumina mi interior. Aunque sientas que nadie puede entenderte y
comprenderte, yo si lo hago. Dejate amar, dejate bril ar si que vales más de lo
que crees.
Soy todo lo
que soy, te entrego mis besos, mis abrazos. También mi felicidad y ilusiones. Te
entrego
Nunca te dejes vencer, aquí estoy incondicional esta y mil vidas más.
Se la doy apenada y veo cómo la lee. Debe de pensar que es lo más cursi y
ridículo que he escrito. Al terminar de leerla me mira e inquiere
- Todo lo que hago es pensando en él. Así que si, más bien es una canción que
quiero dedicarle.
- ¿Como se l ama?
Acompaño a John hasta la puerta y vuelvo a agradecerle por todo. Pero tengo el
corazón a mil. Mikhail ya va a imaginarse cosas que no son. Pienso buscarlo
pero Alena me busca y algo preocupada me
dice
- Megan, Lara tiene calentura desde ayer en la noche. Creo que debe verla un
médico.
Subo las escaleras a toda leche y preocupada por mi pequeña entro a su cuarto.
- Te amo, princesa
Cierro la puerta con sigilo para no despertarla y ahora me toca la parte más
difícil. ¡Ay mi finolis! Es un celoso empedernido. Lo busco en la habitación y no
está. En su despacho tampoco. Comienzo a buscarlo como loca por la casa y
termino encontrándolo en la alberca techada. Está de espaldas a la salida
apoyado del borde de la misma y debe estar algo celoso por el abrazo con John.
Es que hay veces en las que me dan ganas de darle unas buenas nalgadas por
berrinchudo. No hago ruido alguno y asegurando la entrada me quito las botas
negras en piel, luego los jeans y la camisa de mangas largas. Quedo en ropa
interior y entro a la alberca sigilosa. Me acerco hasta donde está él, de algo me
sirvieron sus clases de
- Te dio celos ver a John abrazándome. No tienes que fingir que no es así.
Beso sus labios sonriendo y abrazo su cuerpo enroscando mis piernas en sus
caderas.
- Te voy a dar unas nalgadas por inseguro y berrinchudo. Que te amo a ti finolis,
sólo a ti.
Curva la comisura de sus labios y los celos de a poco desaparecen. Pide que lo
abrace y lo hago fuertemente. Unos sol ozos se escuchan y más fuerte lo abrazo.
No puede evitar ser humano, no puede evitar querer estal ar y dejar a un lado la
máscara de hombre de acero que nada le afecta. Cierro los ojos y sólo lo
acaricio, ya pronto pasará.
=================
Hace dos días se fue de emergencia a Moscú y no regresa hasta hoy en la noche.
A Lara le ha visto el médico y sólo ha pescado un virus. Ninette ha dejado su
actitud demoníaca y comienza a comportarse como una niña normal. Las miro
desayunar
mientras lacto a mi pelotita. Cada vez está más grandecito y hermoso. Sus ojitos
son idénticos a los de mi finolis y es como si lo mirara a él.
Asiento con la cabeza. Miro a Mel y el a anda más cal ada de lo normal. Juega
con el tenedor y ésta se trae algo. Le pregunto qué le ocurre y dice que no le pasa
nada. ¡Me hierve que me mienta!
- A ver Mel, si tienes algo. Tiene que ver con el idiota de Dimitri ¿Cierto?
- Meg, cada día que pasa, mientras más tiempo pasa, lo extraño más y más. Lo
necesito.
- ¡No! Parece mentira que por tu cabeza pase la absurda idea de perdonarlo.
- No he dicho que pienso perdonarlo. Pero comienzo a creer que tenerlo lejos me
lastima más a mi que a él Megan. Lo amo y necesito estar a su lado.
Casi corriendo voy a ver el arreglo de flores y algo me extraña. Algo que no es
común cuando Mikhail md regala flores. Esta vez me ha regalado rosas rojas y
siempre me regala tulipanes lila, mis favoritos. Quizá ha querido variar. Agarro
la nota y la leo Quiero una noche excitante con mi bel a esposa. Elige lo más
sexy que tengas en el guardarropa. Te espero en la dirección que te dejo adjunta.
Mikhail
Si que se ha tomado la molestia de mandarme este arreglo. La nota esta vez fue
impresa. Bien, noche salvaje. ¡Hasta que se me vuelve a dar! Miro la dirección y
es en el hotel de siempre en la noche. Ha reservado la suite presidencial. ¿Aún
en Moscú y piensa en sexo al l egar? ¡Muero! Pido a Alena que ponga las flores
en un jarrón con agua y corro a buscar que ponerme para esta noche. Tiene que
ser algo bel o, sexy y provocativo. Si, algo que lo haga derramar la baba. Elijo la
lencería más provocativa que tengo y ya me imagino como va a rasgarla y tirar
de el a. ¡Me pongo a cien! Le mando un texto a mi ruso particular feliz Megan a
las 11:13am Finolis, gracias por las flores. Me han encantado Mikhail a las
11:14am
¿Que flores?
Ay no te hagas.
- Eres muy hermoso Misha. ¿Que voy hacer cuando ya estés grande y me
cambies por mi nuera? Pues no, usted es mío y todito mío.
Me mira y le sigo haciendo mimos. Sonrie con sus deditos aún en la boca y ¡ay
dios! Me lo como.
Lara entra corriendo a la habitación y con carita de espanto me dice casi l orando
que ha visto a Mel caer al suelo y temblar mucho. Rodeo a Misha con almohadas
para que no se caiga de la cama y corro a donde esta Mel. Se ha caído en su
habitacion y cada vez que veo esa escena donde tiembla en descontrol y bota
espuma por la boca como si se estuviera muriendo me quiebro por dentro. A el a
las convulsiones le tocan más fuertes y prolongadas. Me siento a su lado y entre
lágrimas espero a que todo pase. Lara me pregunta qué le pasa a su tía y sólo
puedo decirle que es algo complicado. Acaricio el pelo de mi hermana y susurro
en su oído cosas lindas y calmadas. Al rato pasa todo, pero aún Mel sigue
atontada. La l eno de mimos y la mirada sigue perdida. Hago eso que mi madre
me enseñó desde pequeña y le pregunto
- ¿Cómo te l amas?
Me mira e ida responde
Se queda cal ada y no responde. Vuelvo a preguntar y sólo responde que le duele
la cabeza. Ha dejado el anticonvulsivo por el embarazo y esto será cada vez más
frecuente. Como puedo, la recuesto en su cama y la acompaño un largo rato. Se
queda dormida y la miro descansar. Es una de las personas más importantes en
mi vida. Por el a fui capaz de ceder al chantaje de Mikhail. Por el a estuve
dispuesta a renunciar a mis sueños con tal de verla bien sin esas horribles
convulsiones. Para mí siempre será mi hermanita. La pequeñita que necesita de
su hermana mayor. La dejo dormida en su habitación y Alena se ofrece a
cuidarla en lo que se recupera por completo de la convulsión.
Escucho el piano sonar desde la planta baja de la casa y bajo las escaleras para
ver quien toca tan linda melodía. Ahí está Ninette tocando unas notas seria como
suele estarlo su tío. Me siento a su lado y digo
La observo tocar y lo hace algo triste. Es algo incómodo ver a una niña de once
años con un humor gris y triste. Nunca está mejor de esto. Siempre está cal ada y
habla para lo necesario. Sigue tocando y le pregunto por su padre. El a encoge
los hombros y dice que lo quiere mucho aunque casi no lo recuerda. Trabajaba
mucho.
tocar el piano
- Porque es verdad. Sólo le gustan los tuyos. Bueno, al menos eso es lo que creo
con los ruidos en la noche.
Pongo los ojos como platos. ¿De qué habla esta niña?
- Hace días me desperté en la noche para buscar agua en la cocina y cuando pase
por la puerta de la habitación de mi tío se escuchaban golpes y ruidos raros. Se
reían y tu soltabas palabrotas pidiendo que te diera más fuerte. ¿Te gusta que te
golpeen? Pensé que te gustaban los abrazos
Rio por dentro. Si, me gusta que me de duro, muy duro. Me ruborizo y entre
risitas nerviosas respondo
Trago saliva
- ¡No! Vale, ahora ve a merendar con Lara. Sólo estábamos jugando con las
manos Me mira algo extraño y se va corriendo entre risitas. ¿Cuántas veces nos
habrán escuchado? Es que no logro cal arme con Mikhail fol andome como loco
salvaje.
los labios me quito la ropa y frente al espejo me tomo una foto desnuda.
cita que cuento cada minuto, ¡dios es que soy adicta a ese hombre!
*****
Son las seis. Emocionada comienzo a arreglarme. Esta vez el color lo elijo yo.
Me pongo una lencería roja y nada más de mirarme al espejo e imaginar que mi
ruso particular me despoja de el a, la piel se me eriza. Si, ¡hoy se fol a! No me
decido si me recojo el cabel o o me lo dejo suelto y salvaje. Me lo dejo suelto
con onditas y aunque no me gusta el rojo para los labios me los pinto de rojo. Sé
que a mi finolis le excita el rojo en mis labios.
- ¿Mami?
Ríe traviesa
- Eres muy pequeñita todavía Lara. Aún no entiendes cosas. Estas son cosas de
adultos.
La abrazo y tratando de no sol ozar por lo que dice, beso su cabeza. La l eno de
mimos mientras respondo
- Ay Lara no digas eso. No todos los hombres son malos. Hay unos que son muy
buenos.
- Ah, ¿entonces no me vas a dar nietos cuando seas grande? ¿No vas a tener
bebés?
Niega con la cabeza. Creo que será una lucha algo difícil la que tendremos con
Lara a medida que vaya creciendo.
- Mi hermanito puede tener bebés cuando sea grande y así tienes nietos Mami
Asiento con la cabeza sonriéndole con cariño
- Pelotita, te portas bien con Alena. Mamá y papá no van a estar en casa. Cuando
regrese, te l eno de mimos y te doy de comer ¿Vale?
- Te gusta enamorar con esos ojazos pelotita. Que sepas que eres mío todito Miro
la hora y ya voy contra el reloj. Me cubro con el sobretodo y cargo a mi pelotita
en brazos.
Le digo al mil metros que se val a y entro temblorosa al vestíbulo. Pregunto por
la reservación y la empleada me da la l ave junto a una nota.
Veo que has decidido venir. Bien, esta noche nunca la olvidarás. Te lo aseguro.
Cuando entres a la habitación, no enciendas las luces. Hoy quiero estar a oscuras
sólo a la luz de las velas.
Mikhail
Ninguno de los dos ha dicho nada, sólo nos tocamos y deseamos. Escucho la
puerta abrirse y seguido la luz se enciende. Me quedo pálida al ver a Mikhail en
el marco de la puerta con una lágrima cayendo de sus ojos. Levanto la mirada y
al que creía que era mi marido, ¡es Sergey! Sergey me ha besado y quitado el
sostén. Pero él tiene más cara de espanto que yo. A los segundos se aparece
Amanda junto a Mikhail y ambos nos miran con deseos de fusilarnos. No
entiendo nada. Se supone que a quien besara fuera a Mikhail. Muero del miedo y
la tensión como nunca antes. Esto está mal, ¿Qué coño ha sucedido?
=================
- ¡Eres una cualquiera! ¡¿Que demonios haces aquí con mi marido arrastrada?!
- Mikhail, tienes que creerme. Yo esperaba encontrarte aquí pensé que era una
sorpresa tuya.
- Te lo juro por nuestro hijo que no sabía que era Sergey quien estaba en esta
habitación.
- ¿Sabes que? Te lo regalo. Ese imbécil no cambió nada. Y tu, zorra disfrazada
de santa que no rompe un plato, voy hacer lo que sea con tal de verte mordiendo
el polvo. Te brinde mi amistad y tu como vil perra que eres la traicionaste.
- ¡Cal ate zorra! Pensaste que te daría tiempo fol ar con Sergey antes de que yo l
egara.
¿Es que como he sido tan ciego? Te perdoné dos veces y tú vuelves a hacerlo
una tercera. He confiado en ti y tu sólo te has burlado a mis espaldas con ese mal
nacido.
- Mikhail, por favor escuchame, yo te amo. No digas eso. No que viste tiene una
explicación. Recibí unas notas y yo...
- Yo también recibí una. Una que me abrió los ojos y me hizo ver que he estado
casado con una cualquiera. Una arrastrada que parece disfrutar del dolor ajeno.
Vete al infierno Megan McMil an. No quiero saber de ti el resto de mi vida.
Entra a nuestra habitación y comienza a sacar todas mis cosas del guardarropa. Y
las avienta por las escaleras. Le pido que se detenga pero sólo me grita insultos.
Tira mi ropa, mis joyas. También mis perfumes.
Despierta a toda la casa y Lara y Ninette comienzan a l orar al ver como Mikhail
destruye toda la habitación. Le pido a Alena que las l eve a la habitación y
arrodil andome suplico
- No me
- ¡Que te largues maldita sea! ¡Recoge tus cosas y te vas de mi casa zorra infeliz!
Vete, pídele a Sergey que te de casa, estas libre para fol ar cuantas veces se te de
la gana con ese imbécil.
- De aquí mi hijo no sale. Te vas sola como l egaste. Lara y Mikhail se quedan
conmigo.
Tu no eres más que una zorra que no merece más que estar sola por traicionera.
en plena nevada. Grito una y otra vez que me deje entrar pero nadie responde.
Todo acá fuera está oscuro. Tengo miedo, mucho miedo. Repito una y otra vez
que no lo he engañado, pero el frío me corta cada vez más la voz.
- Por favor, déjame entrar. Tengo que darle de comer a Mikhail. Por
favor...,tengo frío, mucho frío. - Susurro entre dientes.
Al rato sale Alena a escondidas con una manta y cara de pena. Se arrodil a frente
a mi y me dice con afecto
- Megan, debes irte. Acá fuera no soportarás mucho con esta nevada.
- Megan por favor. Vete. El bebé está bien y Lara...,el a también lo está aunque
un poco sol oza. Mikhail le ha dado tres días a tu hermana para que se vaya de la
casa Me quedo cal ada y no desisto de irme. Siento como los labios comienzan a
partirse y el sabor metálico de la sangre se hace presente en mi boca. No siento
las piernas. Apenas puedo moverlas.
- Yo quiero..., Mikhail por favor..., tengo mucho frío - Balbuceo Alena me toca y
se alarma
- Quiero a mi bebé
Me arropa y me cubre el rostro con la manta. Toca mis piernas y están algo
duras. No siento sus manos tocándolas.
Alena corre dentro de la casa y no regresa. Recito una y otra vez que quiero a mi
bebito.
No dejo de repetirlo. Al rato, abro los ojos y veo a Mikhail salir de la casa.
Camina hacia mí y me carga bruscamente
Dicho esto sube las escaleras y derramo la última lágrima viva que queda en mi
cuerpo semicongelado. Me l ena de compresas tibias. Y me hace tomar un té
muy caliente. Mel baja las escaleras con más mantas y un termómetro se los da a
Alena y mientras toma la temperatura de mi cuerpo, Mel pregunta.
Abro los ojos con dificultad y pido a mi bebé. Sólo quiero a mi pelotita conmigo.
Mel vuelve a irse y Alena pide que esté en calma pero es difícil. El hombre que
amo me cree una zorra y no quiere saber de mi. Al rato Melanie regresa con mi
bebito en brazos y lo recuesta en mi pecho boca abajo con sutileza. Beso su
cabecita con tenuidad y mimándolo le digo cuanto lo amo.
****
- Megan, Megan contesta por favor - Ruega Mel intentando hacerme desayunar
Me quedo cal ada y pienso en lo que ha sucedido. De la noche a la mañana
Mikhail me odia y quiere que nos divorciemos. Y no lo culpo, es difícil explicar
lo que sucedió. Ni yo misma lo comprendo. Pero algo me queda claro. A los
cuatro nos citaron en el mismo lugar para que sucediera todo esto. Y estoy
segura de que fue la maldita bruja de Raisa.
- ¿Quieres ayudar y crea que en realidad haces esto con sinceridad?- Asiente con
la cabeza
- Vale, entonces necesito que me busques a alguien que me ayude con algo que
tengo pensado hacer.
- ¿Que cosa?
- Quiero incendiar la casa de Raisa. No quiero que le quede nada a esa maldita.
- ¡Me importa un carajo! Quiero verla jodida así como estoy yo ahora. Siento
que todo para mi ha acabado. Mikhail me ha demostrado que mi palabra no le
importa.
No me ha dejado explicar y tampoco le voy a rogar. Si quiere el divorcio, se lo
doy. Pero mis hijos se quedan conmigo le guste o no.
Mi móvil suena y al ver que se trata de Mikhail suelto una lágrima. Le doy a
sostener a Mel mi pelotita y contesto la l amada.
- Por tu bien, regresa a mis hijos a la casa sino quieres que te los quite con una
orden judicial y no los vuelvas a ver.
- Tienes veinticuatro horas para traer a mis hijos a casa. Si no lo haces no sólo te
mandare la demanda de divorcio, también te acusaré de adulterio. Con eso basta
para quitarte a mis hijos. No
- ¿Eres idiota? Esto se acabó. Una vez firmes los papeles del divorcio te borras
de mi vida. Ya me harté de vivir con una zorra que mientras estoy ausente se
revuelca con mi mejor amigo. Confíe en ti y ese fue mi error.
Cuelga el móvil y no puedo evitar l orar y sentir que todo mi mundo se destruye.
Pero por nada del mundo me separaré de mis hijos. Dmitri acepta algo escéptico
el ayudarme con lo de Raisa y decido que es hora de abandonar Rusia. Hoy
mismo me voy antes de que Mikhail pueda quitarme a nuestros hijos.
- Empaca nuevamente las maletas Mel, nos vamos de Rusia Lara me mira y l
orando suplica
Sin él siento que nada de lo que hago, nada de lo que toco, nada de lo que pienso
tiene sentido.
Lo amo y ahora lo he perdido todo con él. Agarro el móvil y marco un número
enojada
- Da gracias que estoy en una cama con hipotermia maldita víbora. Porque si no
fuera así te buscaría y te arrancaría hasta el alma por maldita.
- Mira nada más quién l ama. Mi amiga Megan la adúltera. Uy que feo eso de
serle infiel al marido. Ya está en boca de todos. Tremendo lío se formó en el
hotel -
Mofa Raisa
¡Maldita bruja!
Se ríe y responde
- A ver violinista de segunda, una vez te dije que esto no pararía hasta que una
de las dos cayera. Y no hablo en vano. No hay espacio para las dos en esta tierra.
O te mueres tu o me muero yo. Pero claro, la que se muere eres tu. Pero para eso,
hay que destruirte primero. Este es sólo el comienzo de tu perdición Megan
McMil an. Eres tan tonta, que eres más fácil de aplastar que una cucaracha.
Siempre caes, y eso es lo más divertido de todo.
Termino la l amada y ahora más que nunca estoy segura de algo. Quiero que
sufra, que implore, que suplique, que por una vez sea el a quien ruegue. Por
primera vez siento la intensa necesidad de ver a alguien sufrir sin piedad. Aún no
conoce quien es Megan McMil an Agnel i.
=================
Han pasado dos semanas. Mamá nos ha recibido. Para el a ha sido de sorpresa
pero traté de explicarle todo por teléfono antes de l egar. Mel ha decidido venirse
con nosotros y mamá me l ena de mimos, ¡ay como se los recibo! en verdad los
necesito. La extrañaba tanto y ahora que la tengo cerca la aprovechare lo más
que pueda. Lara corre a abrazar a su abuela y aunque no entiende nada de
italiano le dice que la quiere mucho en ruso. Le doy a sostener a mi pelotita para
que lo mime y muriendo de amor por su nieto lo l ena de mimos.
que quiero mandarlo todo al demonio y dejarme vencer. Mel se sienta a mi lado
y abrazandome dice
- Trato, pero es difícil. Pero al menos lo intentaré Mel l eva a Lara a la cama
junto con mi pelotita y quedo a solas con madre. El a pregunta qué ha pasado y
yo le explico todo dolorida. Le dejo saber que ahora lo que más me importa es
mi carrera y mis hijos. Y
de ir a dormir veo las notas que recibí. Las leo una y otra vez. Si tan sólo me
permitiera mostrarle..., no ya no sirve de nada. Paso una noche pésima. No
puedo dormir. Siento una paranoia terrible. Siento que en cualquier momento
Mikhail puede aparecerse con una orden judicial y quitarme a mis hijos. Si eso
pasa, me muero. Me levanto antes que todos y hago un poco de café mientras
miro el móvil.
- Hola
- Si Megan, Dime
- ¿Has logrado hablar con Amanda? ¿Le has explicado lo que ha sucedido? Yo
esa noche esperaba a Mikhail.
- Ay Megan, no querrás
saberlo.
Trago saliva
- Dime
Asustada replico
- Pero eso no puede ser. No puede l evarse a mis hijos. Soy su mamá y deben
estar conmigo. Yo lacto a Mikhail no puede estar lejos de mi. Él no me puede
hacer eso. No se lo voy a permitir
- Megan, da gracias que no te acusa de secuestro. Sacaste a sus hijos del país sin
su autorización. Podrás verlos, pero vivirán con él.
- ¿Por que me hace esto? ¿Por qué se empeña en lastimarme? Sabe que mis hijos
son lo más importante que tengo en la vida. Primero me mata antes de l
evárselos.
- Megan, en estos días debe estar buscándote para l evarse a sus hijos. Megan
creo que esta vez no hay perdón. Ni para ti ni para mi. Aunque no hayamos
hecho nada. Creeme que me duele lo que está sucediendo. Pero parece que es el
fin de todo.
Dejo caer el móvil y estal o en l anto. ¿En qué momento todo se vino a bajo?
- Tu Papi está en Rusia. Pero pronto lo vas a ver. Dime, con quién te gustaría
vivir. ¿Con Mami o Papi?
- Ya, lo sé pero hay veces en las que los papis se separan y los hijos tienen que
vivir con uno de los dos.
- Pero..., podemos regresar con Papi. Él es bueno y es mejor vivir con él.
- ¿Tu quieres vivir con él?
Baja la cabeza y no responde. Sólo l ora y yo quiero que esta maldición acabe
ya.
****
Caen chubascos. Mel y mamá han salido a comprar unas cosas al centro
comercial y
Sin decir nada me estrecha unos papeles. Los agarro y comienzo a leerlos.
- tengo la orden judicial que me concede la custodia. Mis hijos regresan hoy a
Rusia conmigo. Y agradece que no te acusé de secuestro.
Intenta pasar a la sala de estar y Lara al verlo corre hacia nosotros. Con un grito
la mando a la habitación. Y asustada lo hace.
- De aquí no te l evas a mis hijos. Primero me matas oíste, ¡Me matas! Haces
esto para dañarme. ¡Que no te fui infiel! Recibí notas creyendo que me
encontraría contigo. Pero claro, es más fácil no creerme.
- Megan, hazte a un lado. Vine por mis hijos y será mejor que lo aceptes.
Desesperada corro a donde esta Misha y lo cargo en brazos
- No te voy a dar a nadie. Crees que por que tienes poder y dinero puedes
mandar a todo mundo. ¡Pues te equivocas! Eres un maldito traumado que cree
que todos tenemos que cargar con tu jodido pasado. ¡Pues no! Ya me hartas.
Dejame en paz, lárgate, si no me crees, vete al demonio. No eres indispensable.
Nadie lo es. Lo que te pasó de niño no te da derecho a joderme la vida. Eres un
inseguro y ya me cansa decirte que eras el hombre de mi vida. Vete al infierno
con todos tus traumas. Pero no voy a permitir que me separes de mis hijos. Basta
ya de lastimar y destruir. Déjame en paz. Vete.
Me mira, me mira y dejando caer una lágrima de sus ojos me estrecha otro
documento.
- Tienes razón en todo Megan. Sólo firma ese papel y me voy de tu vida. Vi las
rosas en la casa junto
a la nota. Que lástima que no pudieras haberte dado cuenta que siempre te
regalaba tulipanes y mis notas eran de mi puño y letra. Acepto que te lastimé esa
noche, pero lo que vi, también lo hizo. No me l evaré a los niños. Estarán
contigo pero quiero que l eguemos a un acuerdo
Trago saliva
- ¿Que acuerdo?
- Firmas ese papel y me dejas despedirme de mis hijos. Sólo quiero verlos. Y en
la medida que sea posible, tener una relación cordial entre tu y yo por el os.
Me duele todo esto. Pero parece no haber otra solución. Asiento con la cabeza y
hago que Lara regrese a la sala de estar. Él la abraza y le doy a sostener a
Mikhail. Leo el documento y me quedo helada. Va en serio. Si firmo esto acepto
la demanda de divorcio y en cuestión de meses o quizá menos ya estaremos
divorciados. Muriéndome por dentro levanto la mirada y pregunto
- Sólo así resuelves los problemas. Huyendo de el os. No podría ser amiga del
hombre que amo y mucho menos del hombre que tanto me ha lastimado. -Firmo
los papeles y con dolor se los entrego. - Espero que encuentres una mujer que se
ajuste a tu estilo de vida. Yo simplemente no pude.
- Sólo te buscaré para saber de mis hijos. Yo también espero que seas feliz. Que
busques
esa felicidad que yo no puedo darte a ti ni a ninguna mujer. Duele darse cuenta
que el pasado por más que quieras no te deja libre. Perdí esta vez. Quizá mi error
fue intentar ser un hombre normal pero no lo soy. Funciono mejor en soledad.
También me duele, pero hay cosas en la vida que son inevitables. Para mi será
inevitable amar con toda mi alma al hombre que más me ha lastimado.
- Lara, portate bien con tu mami. Yo haré todo lo posible por verte seguido. A ti
y a tu hermanito.
- Yo también princesa.
Sale de la casa y escuchar el azote diciéndome que esta vez es para siempre me
lástima. Desde hoy, prácticamente estoy divorciada de Mikhail. En el fondo
muero porque ese papel se desintegre. No quiero dejarlo. Pero es dolorosamente
necesario.
*****
Me enseña los últimos detal es del concierto aquí en Italia y me emociona volver
a los escenarios. Tomo un sorbo de vino y pregunto
- ¿Que con el a?
Hace
- Por más que quiero hacerle entender que no puedo ser el hombre que quiere.
No lo acepta. No quiero lastimarla, pero ahora sólo quiero estar sólo.
- Joder Megan, falta que se lo diga en chino. Pero ya veré como le hago. Me
entere que tu y Mikhail están en planes de divorcio.
Tuerzo el gesto
- Así es. Y aún me duele hablar del tema. No es fácil separarse de la persona que
se ama así de la nada.
- Porque a pesar del amor que le tengo, eso no le fue suficiente. No confía en mí
y luego se dio cuenta de su error tarde como siempre. Esta vez ha sido él quien
ha querido continuar con los trámites.
- ¿Y como te sientes?
Trago saliva
- Vale. Pues mañana es el día. A bril ar sobre ese escenario y ya verás que toda
esa efusividad de tus fans te ayudará a sentirte mejor.
Suelto un suspiro
- Ojalá...
Sigo hablando con John durante toda la tarde como buenos amigos. Al caer la
noche me regresa a la casa busco a mi pelotita. Está muy despierto esperando
que mamá le dé de comer. Algo cansada me siento en la sala de estar y
amamanto a pelotita mientras tomo un respiro
- Realmente lo estoy. Muero del sueño. Mañana tengo concierto y quiero estar lo
más descansada posible pero creo que eso sería algo difícil.
Sonrío
Lara juega con sus muñecas en un rincón. Está algo más cal ada de lo normal.
- Si. Si lo es. Sé que lo voy a poder superar. No seré la primera mujer divorciada
ni la última.
- Si, pero se nota en tus ojos que aún amas a ese hombre. Y si es como dices que
fue culpa de esa mujer, no deben permitir que el a gane. Muestren que su amor
es más grande y fuerte que todo.
Mamá se levanta del sofá y entra a la cocina. En eso agarro el móvil y mando un
texto Megan a las 7:00pm
Es hora de avanzar el plan. Quiero que la golpeen hasta dejarla inconsciente pero
sin matarla. De eso nos encargamos después.
Este matón sin alma que ha conseguido Dmitri no le teme ni a su sombra. Por
dinero es capaz de quebrar hasta su propia madre. Pero ahora le va a tocar
quebrar a la bruja de Raisa. Quiero que sufra. Quizá sea cruel lo que haga. Pero
más cruel han sido conmigo.
Si acabó con mi matrimonio, al menos que sufra como perra que es. Mamá
regresa de la cocina con un té y me lo da a sostener.
- Claro que no
- Claro que si. No puedes negar que te mueres por saber de la vida de Mikhail.
Cada vez que lo nombras tus mejil as se sonrojan y tu mirada destila amor.
Pero tengo que ir diciéndole con calma al corazón que ya se acabó. Que Mikhail
es pasado.
- Mikhail nunca será tu pasado. Nunca lo será mientras lo ames con esa
intensidad y Mikhail te ame como lo hace.
Odio que tenga razón. También odio no poder tener la libertad de olvidarlo y
seguir con
- Lara, cariño...
- Yo también los extraño. Pero hay veces que es mejor así. No te preocupes.
Sonríe tenue y sigue jugando con sus muñecas. Yo también lo extraño. Aunque
quiera negarlo, me hace falta.
=================
Un mes sin él. Un mes sin Mikhail, un mes sola y sintiendo que cada día que
pasa, lo extraño aún más. Pero ahora sólo somos amigos cordiales por nuestros
hijos. Aunque en el fondo hago todo lo posible por saber de su vida, saber de él.
La última vez que lo vi, hace una semana fue tan distinto todo; pareciera que se
toma en serio eso de ser sólo amigos. Visitó a mi pelotita y a Lara y estuvo con
el os un buen rato, mientras yo espiaba por la cocina. Como me gustaría que
todo fuera perfecto, como antes de que decidiera no escucharme y caer en la
trampa de esa maldita
- Megan, baja de las nubes. Mírame para poder terminar de arreglarte - Pide
Anila Pestañeo dos veces y trato de no pensar. En un rato comienza el concierto
y tengo que estar lo más relajada posible.
- Eso se nota. A ver, no pienses más que en cosas lindas. Mejor piensa que al á
fuera hay muchas personas que aman tu música aman tu voz.
Asiento con la cabeza. Al menos con eso tendré que conformarme. Tengo unos
nervios horribles. Después de tanto regreso a los escenarios. Siento la misma
ansiedad que la primera vez. Mientras Anila termina de arreglarme el cabel o
enciendo la laptop y por medio de una videoconferencia mamá me habla desde
la casa con pelotita y Lara.
Agarra las manitas de mi bebito hermoso y hace gesto de saludarme. Esa carita
hermosa me alegra los días.
- ¡Ya mismo vamos a verte tocar y cantar mami! Mira, me puse el vestido que
abuela Caterina me ha regalado.
- Dice Lara
Asunto: Felicitarte
Hola
Sólo escribo para felicitarte. Hasta acá se ha escuchado que darás un concierto
acústico en Italia. Me alegro mucho de que hayas regresado a los escenarios. Veo
que no me equivoqué. Sólo necesitabas que me alejara de ti para que comenzarás
a triunfar
Sólo quiero felicitar a la madre de mis hijos por ser tan talentosa.
Pd: Te regreso tu apel ido de soltera, así hasta se oye mejor. Los trámites de
divorcio están corriendo y pues no tienes que usar más mi apel ido.
Mikhail Ivanov
---
fuera al carajo fuiste tu. Sólo necesitaba cinco minutos para explicar todo.
Tercero: ¡Yo no te pedí el jodido divorcio! Eso lo decidiste tu sin consultarme a
mi si eso era lo que yo quería. Tu por tus pelotas me obligaste a firmar ese papel.
Aún no puedo creer que creas tan siquiera que podría ser tu amiga.
Tercero: ¡SOY IVANOVA! Que te quede claro. Aún soy tu esposa hasta que ese
maldito papel se tramite y además me gusta como suena con mi nombre tu apel
ido.
Megan ¡IVANOVA! :)
---
Quizá en realidad lo que necesitábamos era un tiempo propio para cada uno.
Pero no, un divorcio anda corriendo.
Asunto: Difícil
Pd: No quiero hacer nada más que pueda lastimarte. Y teniéndote lejos, lejos
estás mejor.
Mikhail Ivanov
--
¡Es que tiene que ser ruso terco! ¡Paciencia con él! ¡Tan fácil que es escuchar
maldita sea! Pero bueno, escuchar ya no es opcion. Anila termina de arreglarme
y me veo al espejo. Llevo puesto un relevante vestido negro corte griego. Unos
tacones color escarlata igual que los labios. Tanta elegancia me pesa, ¡Quiero
mis jeans!
Te debo mucho.
- No me debes nada. Bueno si, un café nada más. - Mofa Veo pasar por el
corredor parte de la orquesta y me pongo más nerviosa. Hoy estreno
"Incondicional" es tema que compuse pensando en Mikhail. Espero no ponerme
muy sentimental. Me hubiera encantado cantarla y tocarla para Mikhail pero
como la vida juega con nuestro destino y nos pone patas arriba. Ahora estoy sola
y deseando que todo sea un mal sueño.
Ceñuda replico
- Ay si, ese. Ya hasta me pegas los nervios. Luego vas con el saludo y seguido
- Si, al lado de cada bocina tendrás agua. No te acerques al borde del escenario,
no...
- Ningún Bla,Bla,Bla. Hablo en serio Megan McMil an. Hay unos jeques al á
fuera que han venido a escucharte tocar. Te toca impresionar.
- Guapo que sé lo que son jeques. Es que cuando estoy nerviosa me pongo a
decir estupideces y hablar rápido sin pensar y a hiperventilar y siento que me
voy a morir.
- ¡Escucha!- Lo miro- Todo va a salir bien. El escenario es tuyo, arrasa con él.
y la voz de John por el auricular echando porras. A oscuras l evo el violín que
Mikhail me ha regalado en mi graduación. Ese negro hermoso. Reposo el arco
sobre las cuerdas y suelto un suspiro nervioso. Megan, inhala paz, exhala
nervios.
Pichando el violín con mi cuel o toco las primeras notas de Russian bul ets. El
último sencil o de Tuya cuando quieras. Uf, aún me acuerdo de las notas. No
vengas a meter las cuatro Megan. Los aplausos se agudizan y las luces
comienzan a aparecer. Me quedo helada al ver las masas de gente que hay frente
a mi. Pero rápidamente busco con la vista la primera fila de butacas. Ahí están
mis tesoritos. Lara me saluda con la mano emocionada y mamá tiene a mi
pelotita en brazos. Mel también ha venido y la veo animada. Verlas me hace
cesar algo los nervios. Toco la canción y cierro los ojos mientras lo hago. Cada
vez que toco me trasporto a través de la melodía y todo mi cuerpo se sintoniza
con la
melodía. Amo lo que hago. Amo la música, amo cantar. Amo expresar todo lo
que l evo dentro de mí a través de un arco y unas cuerdas. Al finalizar la entrada
instrumental recibo otra ola de aplausos más.
- Gracias a todos por acompañarme esta maravil osa noche.- Sonrío mirando
hacia miles de personas emocionada - Dicen que de una canción se puede
expresar muchas emociones. Pero con este concierto, más que expresar
emociones, quiero transmitirlas.
Hay muchos colores, el rojo para el amor y la pasión, el blanco para la paz,
azul..., libertad.
inédita añado
- Y el lila..., el color lila para mi simboliza sueños. Porque para amar, hay que
soñar he escrito esta canción. Esta se la dedico a dos pequeños seres que hicieron
realidad mi más grande sueño, el ser madre.
Siento que me jalonean de todos lados mientras las coristas hacen espera. Me
quitan los tacones y el vestido mientras me ponen otro más ligero y unos tacones
más bajos para poder bailar. Y como que la coreografía se me ha olvidado algo.
Vale, ¡ingeniatelas!
Pero así soy, espontánea, impulsiva y soy ¡Italomericana! Canto un sin fin de
canciones y escuchar a miles de personas cantar junto a ti es gratificante. Pero
me falta una canción. Una que es la más importante para mi. Me siento en un
taburete con el micrófono y al bajar las luces digo.
Suelto un suspiro y siento que mis ojos sol ozan. ¡Estupida! - Incondicional es
perdonar y escuchar. Esta canción es algo especial por encima de todas. La
compuse en un momento alegre de mi vida y fue pensando en esa persona que
desde que apareció en mi vida la cambio totalmente. Me enseñó que el amor
duele, lástima, pero también sana heridas del pasado. El amor es un mal
necesario. Se la dedico a él, aunque no esté a mi lado, lo amaré
incondicionalmente. Seré suya incondicional.
Canto y escuchar sonar mi voz retumbar por todo el lugar dando vida a aquel as
letras de estudio hacen que derrame unas cuantas lágrimas emocionada. Pensar
en Mikhail es inevitable, lo es y cantarle me hace quererlo más. ¡Maldita sea!
¿Es que acaso no puedo controlar lo que siento? Al acabar el concierto y regresar
a la casa con cientos de rosas y libros detal es del público me ducho y lacto a mi
bebito. Ha estado en su primer concierto. En el primero de él con su mami.
Hola
Lamento mandar este correo tan tarde en la noche. Pero es que tenía que hacerlo.
Quería dejarte saber que ese vestido negro corte griego me dejó deslumbrado.
También los tacones escarlata. Te veías hermosa. Y..., Megan, me has hecho l
orar y odio hacerlo. Esa canción fue muy hermosa. Gracias por haber escrito
algo así. Ahora más me doy cuenta de lo que he perdido. Ahora estoy abordando
mi jet para regresar a Rusia pensando en lo que pudo ser y no fue.
Mikhail Ivanov
---
Los ojos me sol ozan. Estuvo aquí. Estuvo en el el concierto. ¡No es posible!
Muero, muero y ¡muero! Cierro los ojos y grito de emoción. Ya siento que no
puedo seguir alejada de él. No puedo.
*****
- A ver, si es niña, como quieres que se l ame - Pregunto mientras tomo café
- Eh, estaba pensando en Mía. Oh, oh ya sé. Mía o Ángela. Ay no sé. Me gustan
tantos que no sé.
- ¿Ya y si es niño?
Se queda pensativo
Todas reímos y Mel responde que sigue indecisa por los nombres. A mi no se me
hizo
difícil. Lo tenía claro. Si era niño, se l amaría Mikhail. Y pues como pelotita es
un hermoso varoncito es el segundo Mikhail al mando. Pero pelotita ahora que
ha cumplido tres meses está algo incómodo y hace pucheritos por todo.
¿Será que vienen los dientecitos precoces? No quiere comer y por nada se
molesta. Ay pelotita es mala leche como su papi. Lo dejo en el playard. Entre
Mel, mamá y yo preparamos la cena. Corto unas zanahorias mientras hablo con
Mel de su trabajo como decoradora en la farmacéutica. Ha cambiado una que
otra cosa y parece que a Mikhail no le ha molestado del todo.
- ¿Y como va tío Danilo con Alejandra? - Pregunto Mamá nos abre los ojos
como platos
- ¿Que tío Danilo no te ha dicho? Él y Alejandra tienen una relación hace meses.
- Señala Mel
- Y mira que mi querido tío tiene sus cosil as guardadas. Ese se la fol a y la hace
chil ar como jovencita de veinte
Me rio. Es que es la verdad. El a desde que está con Danilo, tiene una sonrisa de
oreja a oreja y todo le parece bien.
- ¡¿Que se cayó?!
Rompe en l anto y ahora siento que es algo grave, muy grave. Insisto en que me
diga de qué habla y entre hipos desgarrados responde
- Esta mañana Mikhail abordó uno de sus helicópteros para trasladarse de
delegación y..., Megan el helicóptero se cayó.
Responde estertorosa
=================
Epílogo
- Hey, mirame. Sé que esto es algo difícil pero confiemos en que Mikhail saldrá
bien de esa operación
- ¿Por qué me pasa esto a mi? ¿Que carajo he hecho en la vida para merecer
esto?
¿Que acaso no puedo ser feliz? Estoy harta de vivir así. Harta de que me lo
arrebaten todo en la vida. ¡No he lastimado a nadie para que la vida se ensañe así
conmigo!
- ¡Al carajo el control! ¿Dónde queda Dios en todo esto? Siempre he creído y
tenido fe y ahora qué
- ¿Por que nos tiene que pasar esto a nosotros? ¿Por que la vida me quiere quitar
al hombre que amo? Si él se va, yo me voy con él
- Megan, no digas eso. Ninguno de los dos se va a ir. Mikhail es fuerte y sé que
luchará por su vida. Ha pasado por mucho en la vida como para terminar así Veo
a Amanda
- Disculpame por haberte golpeado sin antes escuchar. Y quiero que sepas que
tanto Sergey como yo, estamos aquí para apoyarte en lo que necesites. Mikhail
saldrá de esta como de tantas. Sólo hay que desearlo con muchas fuerzas.
Entre lágrimas replico
Amanda me l eva a rastras a la casa y hace que me cambie de ropa y coma algo.
- A ver, Megan entiendo que estés sufriendo pero aunque Raisa sea una bruja
infeliz, el a está recluida en un hospital y el helicóptero se cayó totalmente ajeno
a el a.
- ¡No! Fue el a. Es una bruja y tuvo que haber hecho que el helicóptero se cayera
- Megan, calmate. Podrías dañarte. Tienes que estar serena por tu condición.
Seco mis lágrimas y sigo creyendo que fue esa bruja. Algo me lo dice. Un
impulso me hace salir como alma que l eva al demonio y pasar de los mil
metros. Agarro el coche y manejo a velocidad hacia el hospital donde está esa
víbora. Iracunda entro y la busco en su habitación. Nada más decir el apel ido
parece ser una l ave maestra en todo Rusia. Al verla postrada en esa cama siento
que quisiera hacer que su corazón se detuviera. Sólo así dejaría de jodernos la
vida. Me acerco a el a y la sacudo con fuerza
infeliz. Mikhail se muere y antes de yo morirme con él, te juro que te voy a
bañar en ácido y luego a prender en l amas para que te mueras como lo que eres,
una perra arrastrada. Has sacado lo peor de mí y sólo deseo verte muerta De
queda cal ada y parece disfrutar de lo que le estoy diciendo. Está mal de la
cabeza. Me mira y sólo curva la comisura.
- Pudrete estúpida. ¿Crees que no sé que gracias a ti estoy aquí? Hasta que al fin
jugamos el mismo juego. Te voy a destruir Megan McMil an. A ti y sólo a ti.
- No sabes como deseo que te mueras y dejes de modernos la vida perra infeliz.
Pero sería muy fácil matarte. Juro que vas a sufrir antes de morirte.
Le juro una y otra vez que se va a arrepentir y salgo de esa habitación hecha un
mar de lágrimas. Manejo arrebasabdo todas las luces rojas para l egar lo más
rápido posible a ver a Mikhail. Aún Alejandra l ora. El a debe saber mucho más
que yo y no me quiere decir. Aleksandra está en trance en una esquina de la sala
de espera y yo, yo estoy que quiero morir. Todo parece una pesadil a sacada de
una película de terror. Me siento al lado de Aleksandra y el a comenta ida
Además de que tiene fractura en una de las caderas y otros daños serios.
- Soy yo doctor
- Será mejor que pase. Me duele mucho decir esto pero despedirse de él será lo
mejor. Ya hemos hecho por él lo humanamente posible.
está golpeado igual que sus brazos y demás. Al verme sonrie agonizando y entre
silabas dice
- Megan..., mi amor
Me mira y derrama una lágrima. Lo hace con dolor y como si supiera que ya su
final está cerca. Pero no, me niego. El no puede morir.
- Megan, perdoname. Perdoname por no haberte hecho feliz. Quiero que sepas
que te amo y te amaré siempre. Perdoname por no haber sido el hombre que
necesitas a tu lado.
Pido que se detenga entre lágrimas. Cada palabra que dice lo ahoga y a mi me
lastima.
- No digas eso así Mikhail. Tu, tu te vas a poner bien y vamos a ser muy felices
juntos.
- Eres una mujer muy hermosa Megan. Estoy seguro de que aparecerá un
hombre que te acompañe en la vida. Voy a extrañarlos mucho. A ti y a mis hijos.
Me hubiera gustado ser mejor padre, mejor esposo.
Acaricio su cabel o y mil dagas atacan mi interior. Beso sus labios y una lágrima
mía cae sobre su rostro.
- Eres un excelente padre y esposo cariño. Le doy gracias a dios por haberte
puesto en mi camino. No digas que nos vas a extrañar porque estarás aquí con
nosotros.
perdoname por no poder olvidar mi pasado, también por no poder ser vivo y
pleno como tu, pero a partir de los nueve, vivo inerte por dentro. Sólo tu lograste
encender algo dentro de mi. Lograste hacer que un corazón endurecido y frío
volviera a sentir.
- Gracias por haber estado a mi lado. Gracias por hacerme sentir que existo para
alguien. Gracias a ti le encontré algo de sentido a una vida que me pesa l evar.
Gracias por haberme dado un hijo hermoso. Te agradezco que hayas intentado
entenderme.- Suelta otra lágrima - Se feliz Megan. Después de mi la vida sigue.
Quiero..., quiero que rehagas tu vida y ames a un hombre tanto o más de lo que
me amas a mi. Sé que lo vas a lograr.
- No digas eso. Jamás podría amar a más nadie como te amo a ti.
Casi sin poder hablar pide ver a su madre, Aleksandra y a Sergey. Los tres pasan
y Alejandra al verlo colpasa en dolor. Verla tan destruida me encoge el corazón.
- Madre, ha l egado el momento de que otro siga cuidando de ti. Gracias por
haber estado a mi lado cuando más lo necesité. Mejor madre no pudiste ser para
mi y mis hermanos. No quiero que l ores. Mejor recuerda los lindos momentos
que pasamos juntos. Pero no l ores por mi, no vale la pena.- Mira a su hermana y
cada vez pudiendo expresarse menos, habla - Y a ti, mi pequeña, ya no voy a
estar para sacarte de líos.
Espero que consigas todo lo que te propongas en la vida. Estoy muy orgul oso de
ti Aleksandra.
pocas cosas que le agradezco a la vida es el que me haya dado un amigo como
tu. No creo poder decir nada más. Cuida de mi madre, de mi hermana y también
de Megan. Se que puedo contar contigo.
Sonrie y las máquinas que están conectadas a él comienzan a pitar muy duro.
Otra lágrima cae de sus ojos y dice casi sin voz
Cada vez suenan más y más y Mikhail no me responde. Lo l amo y parece que
no escucha. Alejandra l ama a los médicos desesperada y una batería de el os
entran y nos hacen a un lado. Hablan cosas raras médicas y usan un desfibrilador
y ver como con cada descarga el cuerpo de Mikhail se arquea con abrupto sin dar
ningún indindicio de mejoría. Las máquinas no dejan de pitar y una fina línea
falta de vida se refleja en el cardioscopio. No hay latidos, no hay aliento.
Descargan una última vez y se detienen con pesar.
- ¿Por que se detienen? ¡Salvenlo!- Grito agonizando Los médicos se miran unos
a los otros y apagan el desfibrilador. Se dicen entre el os que ya no hay nada que
hacer y uno de el os pregunta
- ¿Hora de muerte?
La enfermera responde
=================
Agradecimientos
Que decir, bueno, no sé como l egué hasta el final de este libro. He tenido unos
últimos meses horribles y mi ánimo no ha sido el mejor. Pero aún así sigo
escribiendo porque sé que muchas esperan con ansias los capítulos. Quiero
agradecerle el apoyo incondicional a mi querida amiga Seicha, sabes que eres mi
motorcito para seguir con la escritura. Tu efusividad y alegría me inspiran
mucho. A otra personita que quiero agradecerle es a una argentina que aunque
no me conoce físicamente, me ha demostrado que le importo, me
¿por algo pasan las cosas no? Muchas preguntas se que comenzarán a surgir, me
odiaran por haber muerto Mikhail, pero todo tiene su razón de ser. Aún el final
está algo lejos y quedan muchas cosas que aclarar en la historia. Las quiero a
todas y nuevamente un mil ón de gracias por haber permitido que estos dos
personajes tocaran sus vidas y sus corazones.
¡Besos!
April Russel









