LA BIOGRAFíA ESCOLAR
TRABAJO PRÁCTICO Nº2
ISFD N° 3 “Julio Cesar Avanza”
Profesorado de Educación Primaria 2°C
Didáctica de las Ciencias Sociales I
Profesora: Díaz Ma. Florencia
Alumno: Ledesma Leandro
1) El valor formativo de la Biografía Escolar: ¿Cuál es el sentido de
analizar las biografías escolares en la formación docente?
Es importante la utilización de las biografías como una estrategia de
reflexión para el cambio de los sujetos escolares, estas mismas permiten la
construcción de un relato o narración y la argumentación teórica acerca del
mismo. “Las biografías escolares generan instancias democráticas y
colaborativas de la investigación, y permiten el proceso de reconstrucción
ideológica, teórica y práctica de los sujetos” (Delorenzi 2009, p. 5)
En este sentido analizar las biografías escolares nos previene de no caer
en repetir las propias vivencias experimentadas en nuestro paso por las
instituciones escolares, ya que las mismas han dejado una huella que se
mantiene a lo largo del tiempo y que opera de manera inconsciente. Es
importante tomar decisiones en cuanto a los recursos didácticos y no que
nuestro quehacer docente este basado en la experiencia personal, la cual se
encuentra determinada por experiencias y recuerdos escolares impregnados de
éxitos y fracasos, de formas de sentir y percibir.
Al mencionar las experiencias y recuerdos escolares, se hace
referencias a las biografías escolares, como el resultado de complejas
internalizaciones durante la vida escolar que van generando un “fondo de
saber” que regula las prácticas. (Davini; 1995, 79)
Podemos afirmar entonces que resulta primordial convertir a las
biografías escolares en objeto de investigación educativa en los procesos de la
construcción de la práctica. “Las experiencias personales son una puerta a la
reflexión sobre los contenidos y las metodologías efectivamente presentes en
la enseñanza escolar” (Siede, 2012 p.8)
Es conveniente un análisis y una crítica exhaustiva de la misma, y así,
utilizar nuestra propia biografía escolar como una investigación para la
construcción de la práctica docente, y lograr un perfeccionamiento y una
reconstrucción con nuevos recursos pedagógicos y didácticos.
Para terminar, según nos refiere Delorenzi (2008), “la biografía escolar
puede desandar el camino para analizar cómo, muchas decisiones teóricas y
metodológicas asumidas en el aula, distan de las posiciones pedagógico –
didácticas, desde las cuales se han posicionado, a la hora de planificar”.
2) Luego analizar la bibliografía, y de acuerdo a la experiencia personal de
cada uno en el sistema educativo, deberán crear un testimonio sobre sus
propios aprendizajes de Ciencias Sociales en la escuela. La propuesta
será narrar algún aspecto de la biografía escolar en relación a las
Ciencias Sociales, que los invite a contextualizar viejos recuerdos, a
evocar alguna experiencia educativa y a traer al presente momentos
significativos que nos hagan reflexionar. ¿Qué sucedía en las clases, cuál
era la secuencia habitual de trabajo? ¿Cuáles eran los problemas,
dificultades, etc., según tu opinión, que más preocupaban a los
profesores y a ustedes como estudiantes?, ¿Qué contenidos y
metodologías se priorizaban? Piensen en algunas situaciones que
recuerden y relátenla, describiendo los detalles más significativos y
relevantes.
Durante mis primeros años en las aulas, mis experiencias personales en
relación con las Ciencias Sociales siempre tuvieron que ver con los actos
escolares en los cuales se conmemoraban las fechas patrias, y se recreaba
mediante actuaciones de los alumnos, posibles situaciones de la época que
hicieran alusión al acontecimiento patrio. Estas interpretaciones, eran
esperadas por muchos de los chicos, en los que me incluyo, pero haciendo una
reflexión sobre ello, concluyo, que esa expectativa por la llegada de la fecha
patria pasaba más por tener una experiencia de disfrazarme y el juego que
conllevaba la interpretación, como así también, las horas de prácticas previas,
lo cual para la mayoría de mis compañeros era una experiencia poco
agradable, sin dejar de lado los pocos datos significativos nos dejaba dicha
actuación sobre la fecha patria.
Es importante repensar los actos escolares, y así lograr una práctica
más significativa, cambiando la perspectiva de una mera representación vacía
de significación para la mayoría de los alumnos, hacia una visión más
significativa que apunte a la construcción, comprensión y reflexión de la
efeméride. Para lograr esto se debe cambiar el destinatario, el cual tiene que
dejar de ser la familia para pasar a ser los alumnos, los cuales deberán ser
partícipes activos en la elaboración de los mismos, por ejemplo en la creación
de los diálogos, proponiendo un recorrido previo sobre los hechos a
conmemorar, presentando las producciones presentadas en clase en base a
ese trabajo, etc. Todas estas propuestas deberán ser adecuadas siguiendo el
diseño curricular y la edad de los alumnos.
En los años siguientes, con la llegada de historia y geografía como
materias, recuerdo muchas tareas de memorización de la información, fechas,
nombres y datos sobresalientes que solo lográbamos retener con el fin
exclusivo de las instancias evaluativas. En cuanto a las dinámicas de las clases
eran muy recurrentes año tras año, la realización de maquetas, pintar mapas,
líneas de tiempo, entre otras, estas, eran las principales actividades que se
realizaban. La utilización de los manuales era moneda corriente para abordar
los distintos temas que se verían durante el año.
Repensando estas prácticas, me doy cuenta lo poco me dejaron como
aprendizaje, sin duda lo que perdura en el tiempo más que los contenidos,
fueron las anécdotas, tanto buenas como malas, que están atadas a este
contexto de estudio de las Ciencias Sociales.
Estas metodologías utilizadas centradas en la memorización, a la poca
interacción del grupo y la utilización de recursos rutinarios, se contraponen con
lo que uno espera hallar o a lo que uno considera que debería haber, como: el
entusiasmo y el interés por parte de los alumnos, actividades vinculadas con la
investigación, discusiones de un problema de la cotidianeidad, contrastar
opiniones y arribar a conclusiones, entre otras.
Para concluir, podemos hacer referencia al autor Siede (2012) quien nos
plantea que, aquellos propósitos enunciados un siglo atrás no terminan de
abandonar las aulas porque no se consolidan otros a los cuales cederles el
lugar.
Estos contenidos y las metodologías suelen perduran, no se los revisan.
Se deberá discutir nuevamente de qué tratan las Ciencias Sociales hoy y para
qué queremos enseñarlas en la escuela.